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NAZISMO

Líder y país: El nazismo se caracteriza por ser el partido de la clase trabajadora fundado por
Adolf Hitler después de que la Primera Guerra Mundial finalizó.
Fue un movimiento político ultranacionalista que no depositaba su fe en las ideal liberal-
democráticas de la época. El nazismo se caracterizaba por buscar venganza por la humillación
que había tenido que pasar Alemania durante el tratado de Versalles.

Características:
1. Origen del término: El término “nazi” proviene de la contracción de Nationalsozialismus,
nombre que los miembros del partido hitleriano dieron a su modelo de gobierno:
el Nacionalsocialismo. Este término nunca fue usado por los propios nazis para
designarse, sino que fue de invención extranjera. Hoy en día se emplea como más o menos
sinónimo de racismo extremo, intolerancia a la diferencia y extremismo segregacionista.
2. Contexto histórico: El nazismo como movimiento social y político surge en el marco de
la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial, cuyo armisticio (el “Tratado de
Versalles”) le impuso a la nación una serie de sanciones, multas y restricciones que le
impidieron prepararse para enfrentar la Gran Depresión de 1929, parte de una crisis
mundial en la economía.
La sensación de que la democracia de la posguerra había traicionado el espíritu de lucha de
los alemanes, y que el pueblo sufría mientras ciertos sectores políticos se mantenían a flote,
incubó la pérdida de fe en la democracia y la simpatía por regímenes autoritarios, de
“hombres fuertes” como Mussolini, el emperador Hiro Hito y el führerAdolfo Hitler. Estos
tres países: Italia, Japón y Alemania, serían justamente gobernados por regímenes
fascistas y serían aliados en la Segunda Guerra Mundial, que desencadenarían a finales
de la década del 30.
3. Enemigos: El nazismo desde sus inicios se mostró como una ideología nacionalista a
ultranza, opuesta a los que Hitler denominaría como “enemigos internacionales”, parte de
una improbable conspiración “judeo-marxista” entre los socialdemócratas –acusados de
traidores-, los comunistas –que pretendían conquistar Europa– y los judíos –que le robaban
su dinero al pueblo-. Contra ellos alzaría el nacionalsocialismo su bandera.
4. Modelo político: El régimen nazi propuso y luego construyó un modelo político que
centralizó todo el poder en una suerte de Estado absolutista, totalitario y monopartidista,
cuyas labores eran la organización y conducción de la sociedad completa, imponiendo la
militarización y partidización de las instituciones, así como el culto a la personalidad del
caudillo o führer (en alemán: “guía, coductor”) de quien emanaba toda la autoridad y el
poder.
5. Ideología racial: Los nazis interpretaban el darwinismo social y la teoría evolutiva a través
de la selección natural como fundamentos para distinguir entre dos formas de seres
humanos: los übermenschen (“hombres superiores”) y los untermenschen (“hombres
inferiores”). Según su interpretación de la naturaleza social de la humanidad, los primeros
estaban destinados a crecer, gobernar y multiplicarse, mientras los segundos debían
extinguirse, obedeciendo a su propia debilidad e impureza. En ese sentido, el nazismo fue
un movimiento pangermanista, que buscaba reunificar a los pueblos de raza alemana en
una sola gran nación imperial destinada a la grandeza. Su desprecio por las “razas
inferiores” o “razas impuras”, así como su marcado antisemitismo, terminaron
convirtiéndose en políticas de Estado que condujeron a una de las peores masacres de
la Historia universal contemporánea.
6. Economía: El proyecto económico de los nazis era, cuando menos, errático: Hitler mismo
admitió no tener una teoría económica a la cual apegarse. Los nazis apostaban más al
voluntarismo y a las decisiones infalibles del führer que a la planificación estratégica de una
economía. Así, dieron libertad a la propiedad privada –siempre y cuando estuviera en
manos arias- y creyeron en dirigir, pero no administrar, la economía desde el Estado. Hacia
el final de sus días, no obstante, el nazismo dependía del aprovechamiento de la “mano de
obra barata” (léase: esclavizada) de los Campos de Concentración, para fomentar la
producción de las industrias nacionales.
7. Espacio vital: Uno de los preceptos más peligrosos del nazismo fue su pretensión de
ampliar el lebensraum (“espacio vital”) de Alemania, “recuperando” territorios que sentía le
habían sido históricamente arrebatados, como los sudetes checoslovacos o la misma
nación austríaca, que fue anexada en 1938 al III Reich alemán sin necesidad de realizar un
disparo (esto se denominó la anschluss). Este precepto terminaría justificando el intento de
Alemania de conquistar el mundo entero.
8. Ascenso al poder: El nazismo aprovechó la crisis permanente de la República de Weimar
para instigar al pensamiento anti democrático y asediar a sus opositores mediante grupos
de choque (las SA, o los “camisas pardas”), eventualmente intentando (y fallando) un Golpe
de Estado en 1923. Un posterior vuelco a la derecha alejaría al partido de algunos
seguidores, pero le ganaría el favor de muchos sectores derechistas, que accedieron a
financiar el partido. Así, en las elecciones parlamentarias venideras el nazismo obtuvo una
representación mayor de la esperada (37% del voto popular) y condujo a Adolf Hitler a la
palestra política. Luego de ser asignado como canciller alemán, Hitler ordenó la reelección
del parlamento y la posterior quema del edificio (la famosa quema del Reichstag), para
justificar la imposición de un estado de emergencia y la asunción de poderes dictatoriales
para controlar la crisis. Poco después, los partidos de oposición serían ilegalizados.
9. Símbolos: El nazismo se identificó con una estética militar, de uniformes e indumentaria
imperial, así como con los símbolos de su pasado glorioso a recuperar: el águila imperial,
la cruz gamada, la esvástica, y los colores rojo y negro, que simbolizaron en su bandera la
proclama por la preservación de la sangre y la tierra (Blut und boden) que perseguían.
10. Aliados: La Alemania nazi se mostró crítica con la mayoría de los países europeos vecinos,
así como con los Balcanes y los territorios eslavos, a los que acusaba de ser hogar de razas
inferiores. Durante el conflicto de la Segunda Guerra Mundial, sus aliados principales fueron
el Japón Imperial y la Italia del Duce Benito Mussolini, los cuales atravesaban momentos
políticos similares.

FASCISMO
Líder y país: El fascismo fue un movimiento político que surgió en Europa en el período
comprendido entre las dos grandes guerras que asolaron a ese continente. Creció
fundamentalmente en las décadas del veinte y del treinta en oposición a la triunfante
democracia liberal de la Primera Guerra y también a los movimientos obreros que fueron
surgiendo algunos años después, bajo los modelos del marxismo y del anarquismo.
El fascismo adquirió matices particulares en los diversos países en los que penetró, aunque
con bastantes rasgos comunes. Tuvo sus casos más emblemáticos en Italia de la mano de
Benito Mussolini, la Alemania nazi de Hitler (totalitarismo extremo surgido bajo el signo del
nacional-socialismo) y la España de Franco, que contó con el apoyo de la poderosa Iglesia
Católica de ese país.
Características:
1. Totalitarismo: En el fascismo, el Estado está presente en todos los aspectos de la vida
de la gente, sin dejar abierto ningún canal para que puedan escucharse voces disidentes.
La ideología todo lo penetra: el trabajo, la escuela, la juventud, los medios de
comunicación, etc. La democracia y el voto se consideran métodos inútiles para llevar
adelante un país, y obviamente, solo existe un partido político único.
2. Antiliberalismo: En el fascismo, la libertad individual no es un valor, por el contrario,
todos se deben subordinar plenamente al Estado y ponerse a su entero servicio. También
es denostada la libertad de mercado y la libertad de asociación y culto.
3. Tercera posición: Se considera al fascismo una tercera posición, que nada tiene que
ver ni con el capitalismo ni con el comunismo, ideologías a las que considera incapaces
de funcionar en el mundo real.
4. Anticapitalismo: La figura del banquero-financiero como elemento degenerado de la
burguesía se estigmatizó de la mano del nazismo, una forma particular de fascismo que
terminó convirtiendo a la Alemania de Hitler en la cara más oscura y denigrante del
comportamiento humano. El anticapitalismo fascista se expresó, por ejemplo, a través de
la organización corporativa del trabajo, en la que tanto los empresarios como los
trabajadores fueron obligados a pertenecer a sindicatos controlados por el partido único.
5. Antimarxismo: Totalmente en oposición a la lucha de clases sostenida desde el
marxismo, el fascismo mantuvo un concepto unificador y nacionalista, y persiguió
duramente a toda forma de oposición, incluyendo las juventudes socialistas, comunistas y
anarquistas. Los partidos de izquierda fueron ilegalizados y sus seguidores intensamente
perseguidos por los aparatos de seguridad estatales. Esto en parte colaboró con la
adhesión que tuvieron los movimientos fascistas de parte de algunos sectores de la clase
media.
6. Corporativismo: El fascismo determinó que los conflictos de intereses de clase quedaran
completamente suprimidos mediante una política de sindicato vertical y único, que recibe
las directrices del gobierno.
7. Autoritarismo: En el fascismo no existe espacio alguno para el disenso; el
funcionamiento social se sustenta en una rígida disciplina y un apego total a las cadenas
de mando. La insubordinación era castigada con dureza.
8. Militarismo: Para sostener el autoritarismo hacía falta un fuerte aparato militar, cuyo
espíritu trascendió a la sociedad toda. La educación en los valores castrenses y los
grandes desfiles de uniformados, planeados meticulosamente, se hicieron parte del
paisaje cotidiano en los períodos de gobiernos fascistas. Además, los partidos fascistas
organizaron grupos de paramilitares que se involucraron en la persecución de los
opositores.
9. Propaganda desmedida: La radio y la prensa han significado mucho durante los
regímenes fascistas, ya que actuaron como instrumentos de propaganda masiva para
difundir los ideales y los supuestos logros, dejando cerrado todo acceso a opiniones
diferentes.
10. Nacionalismo: El concepto de nación es enaltecido en el fascismo, el cual da un valor
supremo a la unidad nacional y a la familia como base de la sociedad, con el rol de la
mujer claramente ubicado en la casa, atendiendo al marido y a los hijos, y el del hombre
en el mundo del trabajo y la defensa de la nación.
11. Racismo: A partir de ciertas fuentes mitológicas y literarias, el fascismo nazi instaló la
aberrante idea de una desigualdad de las razas. En ese contexto ubicaron a la raza aria
como “la raza superior”, y por debajo de ella a las demás etnias integradas por seres
inferiores, como gitanos y judíos. Esta ideología dio lugar a algo que avergüenza a la
humanidad en su conjunto: el holocausto.
12. Personalismo: La historia demuestra claramente que los gobiernos fascistas siempre se
organizaron en torno a la figura de un jefe o caudillo, que partiendo de cierto carisma supo
ir construyendo toda una estructura jerárquica en la que él ocupa la posición central,
erigiéndose en la única voz autorizada, la del líder, y quienes lo rodean sostienen esa
imagen mediante el culto a la personalidad, que trasciende y llega a toda la población.
MILITARISMO JAPONES

Líder y país: El militarismo japonés fue una corriente ideológica que predominó en Japón
durante la primera mitad del siglo pasado. Los principios del militarismo se basan en que las
fuerzas armadas son las que mantienen la paz, y la paz es la prioridad en una nación.

Bajo esta premisa se acepta que los militares tengan dominio sobre el Estado, estableciendo
así un estado totalitario. Este militarismo tenía un tono nacionalista dictatorial y el emperador
pasó a ser una figura simbólica.

Los militares japoneses declararían un Estado independiente llamado Manchukuo, encabezado


por Pu-Yi, el antiguo emperador chino y asesinarían al primer ministro japonés después para
imponer una dictadura militar. El emperador Hirohito, el líder espiritual de Japón, se quedó al
margen y dejó que los militares gobernasen el Estado.

Características:
1. El militarismo japonés tuvo rasgos que respondían a la cultura japonesa, como la
veneración por la lucha y la muerte honorable, y el respeto por aquel que defendiera la
nación. Estos son rasgos muy enraizados en la idiosincrasia japonesa desde hace
milenios.

2. El estado militar japonés fue particularmente violento. Creían que la fuerza era el único
medio para alcanzar los objetivos.

3. A través de campañas nacionalistas lograron convencer a la población de que ellos eran


el camino, a la vez que sembraron el sentido patriota al extremo.

4. Se consideraba que el Estado estaba por encima del bienestar del individuo, y que tenían
la misión de proclamar la superioridad de su raza a través de la ocupación.

5. Violencia del Estado, censura de prensa, persecución de enemigos y opositores.

6. Sistema educativo estrictamente controlado.

7. Política imperialista agresiva en el resto de Asia, basado en la idea del panasianismo.


FALANGISMO

Líder y país: El falangismo o nacionalsindicalismo es una teoría económica y


política fascista, nacida en la España de 1931, tomando en préstamo algunos segmentos de
la ideología de la Italia de Mussolini y adaptándolos a las particularidades españolas, como el
catolicismo.

Su máximo exponente y fundador fue José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador Miguel
Primo de Rivera.

Ideológicamente se oponía tanto al marxismo como al capitalismo (tercerposicionismo) y


mostraba un nacionalismo extremo, católico y radical.

Su principal partido político fue la Falange Española (FE), fundado en 1933. Éste desempeñó
un papel importante en el advenimiento de la Guerra Civil Española (1936-1939).

Características:
Las principales características del falangismo son las mismas que presentaba el fascismo
italiano, más una gran dosis de catolicismo y nacional-sindicalismo.

No cabe duda de que las primeras influencias que recibe este movimiento vienen de Italia, pero
ese espectro ideológico estaba ya ocupado en España por las JAP (Juventudes de Acción
Popular). A partir de esto, los falangistas desarrollaron ciertos rasgos propios.

1- El sindicalismo
Una de las características principales de la Falange Española fue su llamada a superar tanto el
capitalismo como el marxismo. Para ello pretendían crear lo que llamaban un “Estado sindical”,
sin partidos políticos ni corrientes ideológicas.
El Estado propuesto por este movimiento estaría dirigido por un sindicato corporativista,
también llamado vertical.
Este sindicato estaría compuesto por todos los agentes económicos, desde los patronos hasta
los obreros, y sería el que detentara la propiedad de los medios productivos. De esta forma, se
superaría la lucha de clases y se vertebraría el país.
2- Nacionalismo
Este es otro de los puntos claves en el pensamiento falangista, unido de forma directa al
anterior. No en vano, se conoce esta ideología como nacional-sindicalismo.
Se trata de un nacionalismo bastante extremo, aunque basado más en las particularidades
españolas que en el enfrentamiento con otros países.
Primo de Rivera habla de España como “una unidad de destino en lo universal”. Esto significa
que la nación española tenía la obligación de unir las diferentes razas y lenguas, acabando con
los nacionalismos de regiones como Cataluña y el País Vasco.
En cuanto al exterior, el imperialismo propio de los fascismos clásicos queda algo matizado. La
Falange Española solo hace referencia a aquellos países que comparten lengua y tradición,
como son los latinoamericanos que, según su doctrina, debían ser guiados cultural y
económicamente por España.

3- Totalitarismo
La pretensión de la Falange Española era crear un estado totalitario, otorgándole un papel
vertebrador al sindicato corporativo. Los partidos políticos desaparecerían, dejando un régimen
de partido único.
Por otra parte, propugnaba un Estado que estuviera presente en todos los ámbitos, tal y como
recoge la proclama fascista “fuera del Estado, nada”.
El propio Primo de Rivera hace suya esta afirmación cuando declara que “Nuestro Estado será
un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria”.

4- Tradicionalismo católico
Una de los aspectos que separa el falangismo del fascismo italiano es su apelación al
catolicismo y a la tradición como elementos fundamentales para el nuevo Estado.
Mientras Mussolini quiere reflejarse en el pasado de la Roma antigua para intentar crear un
nuevo imperio, la Falange Española se fija en ese tradicionalismo católico.
Primo afirma: “la interpretación católica de la vida es, en primer lugar, la verdadera; pero es
además, históricamente la española”.
Aun siendo este punto una de las bases importante, este movimiento no era, estrictamente, un
partido confesional.
Aunque tras la guerra, la dictadura de Franco si lo fuera, existían en la Falange Española
corrientes más laicas.

5- Anticomunismo y antiliberalismo
La ideología de la Falange es profundamente anticomunista. Para ellos, el marxismo es una
corriente que deshumaniza al hombre, haciéndole perder sus tradiciones.
Además, la oposición de los comunistas a las religiones los hacían enemigos naturales. Sin
embargo, en el ámbito económico, tenían más puntos en común con ellos que con los liberales.
Estaban a favor de nacionalizar la banca y de realizar una reforma agraria que, aunque
respetara la propiedad privada, pusiera está al servicio de la comunidad.
De hecho, los medios de producción estarían en manos del sindicato único,
autogestionándose. Por este conjunto de ideas, la Falange Española se consideraba una
tercera vía entre las dos corrientes.
Según ellos, con su nuevo Estado se superarían las diferencias entre izquierda y derecha, se
acabaría la lucha de clases y reinaría la paz social.

EL YUNQUE
Líder y país:
El Yunque fue fundado en 1955 en la ciudad de León, Guanajuato aunque se cree que tuvo
origen en la ciudad de Puebla de Zaragoza, por Ramón Plata Moreno y Manuel Díaz Cid, "para
defender a la religión católica" de sus adversarios: "el comunismo, el pueblo judío y
la masonería". Díaz Cid comentó que en sus inicios, en abril de 1955, El Yunque tuvo "una
visión pesimista; que uno de sus errores fue pensar que había una conspiración mundial contra
el cristianismo, que pensaba que los comunistas y capitalistas, sus aparentes adversarios,
estaban dominados por el mismo grupo de judíos y masones”.

Características:

Sociedad secreta: No tiene aprobación civil ni canónica. Es un grupo de personas que se


reúnen en secreto. Realizan un juramento que les exige absoluta reserva. Esto implica que no
pueden desvelar la existencia de El Yunque y mucho menos su pertenencia. Para ello pueden
-y suelen- recurrir a la mentira y el engaño. Los miembros únicamente conocen la información
de la organización mínima imprescindible para realizar su función en ella.

Anticristiana: Así lo define D. Luis Santamaría del Río, secretario de la RIES (Red
Hispanoamericana de Estudio de Sectas), en el prólogo del libro “El Yunque en España, La
sociedad secreta que divide a los católicos”, Santiago Mata (Ed Amanecer). Pero ¿por qué?
Destacamos seis argumentos:

 Usa y difunde la mentira, siendo Cristo es la verdad.


 Se mueve en la oscuridad, siendo Cristo es la luz.
 Busca el Reino de Cristo desde parámetros puramente humanos y políticos, habiendo
sido rechazado por Jesús.
 Idolatra el poder y el propio ‘yo’, siendo Cristo es manso y humilde.
 Siembra la división y la sospecha, habiendo deseado Cristo que fuésemos uno.
 Rechaza la comunión con la Iglesia y sus pastores, siendo ésta la fundación de Cristo
para que caminemos unidos en la verdad.

Paramilitar: Sus miembros se consideran a sí mismos como mitad monjes, mitad soldados. Se
preparan para una hipotética guerra de religiones. Por ello se entrenan en el combate cuerpo a
cuerpo y se preparan ante ataque psicológicos mediante diferentes técnicas.

Dice defender valores y principios cristianos: Lógicamente lo dicen por medio de sus
asociaciones pantalla y no directamente. Emplean un discurso que trata de asemejarse al de la
Iglesia. Sin embargo, sus medios y buena parte de sus objetivos son incompatibles con ésta y
contrarios a sus enseñanzas. De esta manera pretenden lograr el apoyo de católicos que -
engañados- colaboran con los proyectos que las tapaderas de El Yunque les presentan.

Casta de elegidos: Sus miembros consideran que han sido elegidos por Dios para instaurar el
Reinado de Cristo en la Tierra. Por ello consideran que cualquier medio empleado les es
legítimo. Amparándose en éste argumento desprecian la autoridad de la Iglesia sobre ellos.