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La frecuencia de los derrames ha aumentado de forma alarmante durante las

últimas décadas, pasando de 2.900 barriles de petróleo y otros productos


químicos tóxicos derramados en 1980 a más de 4.400 barriles en 1990. Sólo
en Estados Unidos, durante los primeros cinco meses de 2013, se
documentaron tres grandes derrames.

A medida que crece la demanda de energía, se prevé que la producción de


petróleo aumente en todo el mundo. Con ricos depósitos en toda la región,
América Latina tiene el 20% de las reservas mundiales de petróleo. Se espera
que la región, que ya es líder en la producción de petróleo, sume alrededor de
7.5 billones de barriles al día, duplicando los resultados actuales de aquí al
2025.

Derrame de petróleo en una refinería de Venezuela (2011)

A pesar de un riguroso control y avanzados métodos de extracción, se


presentan fallas en los equipos, los pozos tienen fugas, las tuberías se
fracturan y los derrames ocurren. Sólo en Venezuela para el 2011, fueron
documentados 4.052 derrames de petróleo y otras descargas de sustancias
químicas en aguas superficiales, aguas subterráneas y suelo, un aumento de
más del 69 % respecto al año anterior.

En respuesta, el personal del área ambiental de Vepica, en base a su


experiencia de primera mano y la experiencia de nuestros ingenieros,
desarrolló un plan de seis pasos para usarse como una guía para alcanzar una
limpieza ambiental exitosa.

Paso 1: Evaluación Preliminar

Este es el punto de partida. Se recopila información del sitio y se analiza. Se


identifican lagunas o falta de información. Se trata de un estudio teórico; un
procedimiento de revisión de todos los documentos disponibles relacionados
con el sitio. Esto incluye la revisión de la historia y antecedentes del sitio, la
geología e hidrogeología del sitio, así como fotografías aéreas. También se
debe revisar la legislación nacional e internacional aplicable. El resultado de
este primer paso es el plan de remediación preliminar, que se puede ajustar a
medida que avance el plan.

Paso 2: Caracterización del sitio

Este segundo paso, denominado Evaluación Ambiental del Sitio (ESA, por sus
siglas en inglés) Fase I, consiste en entrevistar a los propietarios, a los entes
involucrados, vecinos y representantes del alcaldías. La caracterización del
sitio complementa, y en algunos casos verifica, la información obtenida a través
de la evaluación preliminar. Al terminar la Fase I, inicia una Fase II de la ESA.
En la mayoría de los casos se trata de un estudio de muestra de gases del
suelo, que es un método de inspección para la detección de compuestos
orgánicos volátiles (COV) – el grupo más abundante de compuestos
contaminantes de las aguas subterráneas.

Si la conclusión de esta evaluación indica una elevada posibilidad de encontrar


contaminantes en el suelo y en las aguas subterráneas, el siguiente paso es la
instalación de pozos de monitoreo. Durante este proceso son captadas
muestras de suelo y aguas subterráneas para determinar la concentración de
contaminantes. Los resultados obtenidos a partir de la instalación de los pozos
de monitoreo permiten identificar el tipo y concentración de los contaminantes
presentes, la extensión del área afectada y la dirección del flujo subterráneo del
agua. Esta información es la clave para el desarrollo de la estrategia de
remediación que se menciona a continuación, lo cual permite estimar el tiempo
y el costo de la limpieza.

Paso 3: Desarrollo de la estrategia de remediación

En este punto, el equipo de remediación evalúa las posibles tecnologías de


limpieza a utilizar, teniendo en cuenta todas las variables. Estas variables
incluyen el tipo y concentración de contaminantes, el tamaño del área afectada,
la accesibilidad al sitio y uso de la tierra. El uso de la tierra es la variable más
importante, ya que indica los valores de limpieza que se deben alcanzar.

Las tecnologías y metodologías que se aplican con mayor frecuencia en las


estrategias de remediación consisten en sistemas de bombeo y tratamiento, la
remoción de tanque de almacenamiento subterráneo, equipos de extracción de
vapores del suelo (SVE, por sus siglas en inglés), inyección de aire,
bioremediación, entre otros.

Paso 4: Implementación de la tecnología de remediación

Un sistema de bombeo y tratamiento es el sistema de recuperación de


producto libre (contaminante) mayormente utilizado. El cual es instalado en un
pozo de recuperación, que consta de una tubería ranurada, que se extiende
desde el límite superior del producto flotante hasta por debajo del nivel
acuífero. En este se coloca una bomba de succión de tal manera que pueda
bombear el agua y a la vez el producto. Estos sistemas son relativamente
económicos y fáciles de operar, sin embargo pueden introducir compuestos
orgánicos solubles al agua durante el proceso de extracción, por eso es
ocasiones es necesario un sistema de tratamiento de agua.

El suelo contaminado con compuestos orgánicos volátiles (COV) puede ser


remediado utilizando un SVE. Este proceso es análogo al sistema de bombeo y
tratamiento para las aguas subterráneas y funciona mediante el movimiento de
aire a través del área de contaminación en la zona denominada no saturada,
que es el área entre el nivel acuífero y la superficie. El contaminante se
moviliza con el aire y se retira, de manera similar al agua en movimiento a
través de un acuífero, el aire fluirá naturalmente a través de los materiales más
permeables y pasará por alto las zonas de baja permeabilidad. Es importante
tener en cuenta los vapores de hidrocarburos que migran a través del suelo y
se acumulan en los sótanos, donde podrían incendiarse o explotar.
En algunos casos, se instala un sistema de SVE junto con un sistema de
inyección de aire para acelerar el proceso de remediación. En el sistema de
inyección de aire, el aire se inyecta en el acuífero a través de un tubo de
perforación que se encuentra debajo de la zona de contaminación del agua
subterránea. La idea es que las burbujas de aire aceleren el proceso de
remoción de los compuestos orgánicos volátiles que se encuentran
solubilizados en el agua subterránea y en los espacios intersticiales del suelo,
para luego ser recuperados por el sistema SVE.

Un ejemplo de cómo se utilizan estas tecnologías sucedió durante los estudios


preliminares para la construcción de una segunda línea del sistema metro en
Caracas, Venezuela. Durante los estudios realizados por los técnicos
especializados, se encontraron con que varias estaciones de servicio
presentaban derrames de gasolina en el suelo, a lo largo de la ruta sobre la
cual se iba a construir la línea subterránea del metro. Expertos en remediación
instalaron sistemas SVE para reducir la concentración de COV y evitar
explosiones potenciales, especialmente cuando la máquina perforadora pasara
a través de esa área. Finalmente, la remediación fue exitosa y el túnel se
terminó a tiempo, sin incidentes.

Paso 5: Remediación y mitigación

Por lo general, la etapa más larga y más costosa, este paso implica la
operación y mantenimiento del sistema de remediación instalado. También
incluye actividades de monitoreo a largo del tiempo. La remediación y la
mitigación incluyen la operación del equipo junto con la detección de las
variaciones de las concentraciones de contaminantes, que por lo general se
monitorea mediante el análisis de muestras de aguas subterráneas y/o del
suelo.

Los cambios en la concentración de contaminantes en el sitio podrían indicar el


agotamiento de la fuente, rebote o efectos estacionales creados por períodos
lluviosos y secos. Todos estos factores se deben evaluar con el fin de
identificar posibles problemas durante el proceso de remediación y para poder
hacer modificaciones y optimizar las actividades de saneamiento. La
supervisión de estos cambios también garantiza que el equipo está operando
de acuerdo con las especificaciones y ayuda a determinar si se necesitan
aportes económicos adicionales.

Paso 6: Reurbanización / Reutilización del Sitio

Con la limpieza completa, el dueño del sitio y/o los entes involucrados pueden
analizar todos los datos obtenidos durante los primeros cinco pasos para
empezar a planear la remodelación o reutilización del área remediada. Sin
embargo, es importante mencionar que no se puede hacer modificación alguna
al sitio hasta que se obtenga la liberación o declaración de limpieza absoluta
del sitio. En algunos casos esta autorización legal la otorga el Ministerio del
Medio Ambiente, y/o en algunos casos, el ayuntamiento local.
Como ejemplo de una limpieza exitosa, en un pequeño pueblo al sur de
Caracas, Venezuela, En una estación de servicio, uno de los tanques de
almacenamiento subterráneo presentó fugas, se derramaron alrededor de
3.300 galones (12.500 litros) de combustible en el subsuelo. Debido a la
topografía local, la gasolina comenzó a infiltrarse en dos terrenos del pueblo
situados a menos de 500 metros gradiente abajo de la estación.

En una de las propiedades, el producto químico apareció sobrenadante en el


suelo cuando este estaba siendo preparando para la siembra de cultivos. En la
otra casa, ubicada al frente de la primera, los olores de la gasolina comenzaron
a impregnar el cuarto de baño. Unos días más tarde, la gasolina flotaba
visiblemente sobre el agua del inodoro.

La estrategia de remediación inicio con la ejecución de una Fase I, mediante un


estudio de gases en suelo, fueron perforados más de 30 puntos. Con base en
los resultados obtenidos, se instalaron 65 pozos de monitoreo en toda la
ciudad.

Fue instalado un sistema SVE en la primera casa junto con un sistema de


bombeo para recuperar el producto libre. La segunda casa fue demolida y los
propietarios fueron trasladados a otra casa local. Dentro de las áreas
contaminadas, el producto libre se recuperó mediante pozos de recuperación
de forma manual. El proceso de remediación tuvo una duración de cinco años,
en el cual fueron realizados muestreos de aguas subterránea semestral, como
parte del plan de monitoreo.

El sistema SVE funcionó de forma continua durante 12 meses. Después del


primer año, la operación se redujo a cada dos semanas, hasta que la
concentración de COV fue inferior a 100 ppm. Se recuperaron
aproximadamente 2.200 galones (8.330 litros) de gasolina. El área donde
alguna vez estuvo la casa demolida se usó para construir una cancha de
baloncesto. En cambio en la primera casa, el propietario esperó un año más, a
que la atenuación natural para completar el proceso de remediación.

En resumen

Este plan de seis pasos ha demostrado ser muy exitoso en la rehabilitación de


sitios que han sido contaminados para que puedan ser reutilizados o para
modificar su uso. Aún así, la mejor estrategia de remediación siempre se basa
en la prevención. ¿Es posible lograrlo con el alto índice de actividad de
producción en todo el mundo en los próximos años? Creemos que sí. Se
requiere conciencia ambiental, la cual debe ser incluida durante la fase de
diseño y planificación de la construcción de cualquier sitio donde se va a
procesar o manipular sustancias químicas, incluyendo estaciones de gasolina,
refinerías, sitios de almacenamiento de productos químicos y otras
instalaciones.

Al tener en cuenta los criterios ambientales en las primeras etapas de la


ingeniería para cualquier sitio y mediante la inclusión de medidas de
contingencia para contención del derrames de contaminantes, los propietarios
y administradores de proyectos pueden minimizar las probabilidades de
derrames, fugas, fracturas de tuberías u otros accidentes. ▲

* La autora es consultora ambiental en Vepica, líder mundial en ingeniería


ambiental y consultoría para la industria energética.

Alternative for Remediation of Ecosystems Contaminated by


Hydrocarbons (Review)

1. Resumen
2.
3. Análisis y Discusión de la bibliografía consultada
4. Conclusiones
5. Bibliografía

Resumen
En este artículo se realiza una revisión bibliográfica de los métodos que existen
actualmente para la recuperación de ecosistemas contaminados
por hidrocarburos.

Se concluye que en Cuba y en países en vías de desarrollo las técnicas que


emplean equipos especiales encuentran serios problemas de aplicación debido
a las limitaciones técnico – económicas, siendo la Biorremediación el
tratamiento más apropiado a seguir en suelos contaminados con hidrocarburos
en estos países por sus ventajas conocidas.

Introducción

Los derrames de petróleo y sus derivados en el ámbito mundial, han provocado


una severa contaminación del suelo y de los cuerpos de agua. Estos
compuestos son tóxicos para los seres vivos ya que son mutagénicos y
carcinogénicos (Flores y col, 2001).

La contaminación por petróleo se caracteriza por su persistencia en


el ecosistema, a pesar de los procesos de degradación natural y/o antrópica a
que puedan ser sometidos. Los estudios recientes en la zona de Alaska (Carls
y col., 2001), donde ocurrió el derrame del Exxon Valdéz, muestran
concentraciones medias anuales de hasta 62258 m g/g de hidrocarburos
totales (base húmeda) en sedimentos del área. Otra prueba de la persistencia
de estos contaminantes es que los perfiles de concentración obtenidos en
columnas de sedimentos han servido como archivos naturales para la
reconstrucción de descargas históricas antropogénicas (Santschi y col., 2001),
lo cual resulta importante para evaluar el éxito de medidas recientes
de control de la contaminación.

La contaminación por hidrocarburos tiene un pronunciado efecto sobre las


propiedades físicas, químicas y microbiológicas de un suelo, pudiendo impedir
o retardar el crecimiento de la vegetación sobre el área contaminada (Luque y
otros, 1995) (Lieth y Markert, 1990).
La solución ambiental adecuada de los residuos sólidos con altos contenidos
de hidrocarburos generados durante los procesos de la perforación, extracción
y producción del petróleo se encuentra dentro de las prioridades fundamentales
de la industria petrolera.

Las técnicas de tratamiento de residuos sólidos consisten en la aplicación de


procesos químicos, biológicos o físicos a desechos peligrosos
o materiales contaminados a fin de cambiar su estado en forma permanente.
Estas técnicas destruyen contaminantes o los modifican a fin de que dejen de
ser peligrosos, además pueden reducir la cantidad del material contaminado
presente en un lugar, retirar el componente de los desechos que los hace
peligrosos o inmovilizar el contaminante en los desechos (Flores y col., 2001).

Entre las técnicas con menos impacto ambiental cabe destacar aquellas que no
requieren excavación y transporte del suelo, es decir, que el tratamiento se
realiza in situ, dentro del mismo emplazamiento. La tecnología a utilizar
depende entre otros muchos factores, del tipo de contaminante, tipo de terreno,
afectación de las aguas subterráneas, del tiempo necesario para
descontaminar, del costo de la actuación, etc. (CIPP, 1999).

En el caso de no ser viable el tratamiento in situ, existen alternativas al


vertedero para el tratamiento fuera del emplazamiento o ex situ,
mediante plantas centralizadas de tratamiento de suelos. Por ejemplo,
en Europa existen numerosas experiencias de plantas a pleno rendimiento que
combinan diversos tipos de tratamiento, siendo generalmente el núcleo central
el tratamiento mediante landfarming o biopilas, que utilizan los agentes
biológicos propios del suelo para la descontaminación, acelerando
el proceso mediante control del aporte de nutrientes, humedad y aireación
(CIPP, 1999).

El objetivo de este estudio ha sido obtener una actualización bibliográfica sobre


las alternativas de remediación de zonas costeras y suelos afectados por la
actividad petrolífera y definir la alternativa de mejores posibilidades de
aplicación en Cuba para la remediación de ecosistemas de interés.

Análisis y Discusión de la bibliografía consultada

Las tecnologías de restauración se clasifican en dos grandes grupos que se


pueden apreciar en la siguiente tabla.

Tabla 1. Listado de técnicas tradicionales e innovadoras


Técnicas tradicionales o establecidas Técnicas innovadoras
Incineración Extracción de vapores del suelo
Mezclar, enterrar y cubrir Aspersión de aire
Dispersión sobre el terreno Desorción térmica
Solidificación Deshalogenación química
Reuso y Reciclado Enjuague del suelo in situ
Extracción con solvente
Lavado del suelo
Medidas Fitocorrectivas
Biorremediación
Las técnicas tradicionales o establecidas fueron desarrolladas antes de 1980 y
se han probado que son efectivas y de uso común a escala de campo. Sin
embargo, para 1990 el 40 % de las técnicas de tratamiento que se estaban
usando eran innovadoras. En 1994 esa cifra llegó casi al 60 %.
La Incineración puede ser utilizada para destruir sustancias orgánicas o hasta
para transformar ciertos tipos de sustancias inorgánicas bajo condiciones
controladas. Los productos generados por la Incineración son gases y sólidos
inertes; el proceso de combustión puede necesitar o no suministros de
combustibles extraños como es el gas natural. Este proceso reduce
considerablemente el volumen del contaminante, además, transforma
los metales pesados en sus óxidos que son menos tóxicos. Esta técnica
también ha sido utilizada con éxito para la eliminación de compuestos
orgánicos procedentes de la formulación de plaguicidas. (ARPEL, 1997) (Royer
et al., 1990).
Otra aplicación de la Incineración es la descontaminación de sedimentos que
contienen HAP, PCB y metales pesados en la cual es combinada con un
proceso químico(Solidificación) en un horno rotatorio que combustiona gas y
opera a 1200 – 1500°C, lográndose la destrucción de todos los contaminantes
orgánicos sin residuos secundarios; como producto final se obtiene material
pozolánico que se puede mezclar con cementoPórtland, donde son
inmovilizados los metales pesados, para usar en industrias de
la construcción.(Stern, 1998). Sus desventajas fundamentales son las
emisiones gaseosas que se generan durante la combustión de los desechos y
el alto costo financiero de los incineradores.
El método de Mezclar, Enterrar y Cubrir consiste en la estabilización y
dilución de los sólidos, generados en el proceso de perforación de los pozos
petroleros, mediante mezclado intensivo con subsuelo. El residuo debe ser
mezclado al menos según la relación 1:1 y máximo 3:1, base volumen y
cubierto en el lugar donde se realice la operación con suelo limpio, de
composición arcillosa y de igual topografía. El nivel del manto freático debe
estar a mayor de 1 metro de la base donde se dispondrá el residual (Abboud,
2000) (EPA, 1996)
Los criterios que deben cumplirse para aplicar esta técnica de disposición son
(CIPP, 1999) (EPA, 1996):
pH: 6.5 a 8.5
Contenido de Grasas y aceites: < 0.1%
Cloruros: < 2000 mg/kg. sólido seco
Nitrógeno: 400 Kg / sitio
Metales Pesados:
Boro: 10 Kg Cadmio: 3 Kg
Cobre: 400 Kg Cromo: 200 Kg
Plomo: 200 Kg Níquel : 50 Kg
Vanadio: 200 Kg Zinc: 600 Kg
La Dispersión sobre el Terreno(Land Spreading) consiste en dispersar una
carga aceptable de residuo sólido sobre un área predeterminada. Este método
es utilizado para residuos sólidos con elevados niveles de metales pesados y
sales y comprende de una sola aplicación; puede realizarse en el sitio o fuera
del mismo. La carga máxima debe menor ser de 1000m3/ha o disponer el
residual con un espesor menor de 10 cm.
Los criterios que deben cumplirse para aplicar esta técnica de disposición son
(CIPP, 1999) (EPA, 1996):
pH: 6.5 a 8.5
Contenido de Grasas y aceites: < 0.5 % en los 20 cm de capa superior y <
0.1% por debajo de 20 cm
Cloruros: < 800 kg./ha
Nitrógeno: 400 kg./ha
Metales Pesados:
Boro: 5 Kg/ha Cadmio: 3 Kg/ha
Cobre: 400 Kg/ha Cromo: 200 Kg/ha
Plomo: 200 Kg/ha Níquel : 50 Kg/ha
Vanadio: 200 Kg/ha Zinc: 600 Kg/ha
La Solidificación o Fijación Química, es otra técnica tradicional de
disposición de desechos sólidos en el cual siguiendo un proceso de
neutralización, desintoxicación u otro proceso físico - químico se logra reducir
el volumen del desecho. Mediante este proceso se obtiene un sólido apropiado
para ser depositado en rellenos de tierra, eliminándose el riesgo de la
contaminación por infiltraciones del contaminante (ARPEL, 1997.
El Reuso y Reciclado es una técnica que se aplica principalmente a los lodos
utilizados en el proceso de perforación de los pozos de petróleo, debido a que
casi el 10 % de éstos se reutilizan en ese proceso, lo cual conlleva a elevar
la eficiencia de esta actividad. (ARPEL, 1997) (Abboud, 2000).
La Técnicas Tradicionales de Tratamiento son de fácil aplicación y
sus costos de operación son relativamente bajos, exceptuando las técnicas de
Incineración y Solidificación, que requieren de equipos especiales para su
aplicación y los costos de operación son elevados.
La aplicación de éstas para el tratamiento y/o disposición de lodos del proceso
de perforación de pozos petroleros de acuerdo a los criterios establecidos en
las Regulaciones Ambientales de CUPET (CIPP, 1999), se hace poco factible
ya que trabajos realizados por diferentes autores de caracterización de piscinas
de recepción de lodos del proceso de perforación (Paumier, 1997) (Alvarez y
otros, 2001), muestran que los niveles de hidrocarburos totales presentes son
superiores al 10%, cifras que superan ampliamente los criterios de 0.1 y 0.5 %
de las técnicas de Mezclar; Enterrar y Cubrir y Dispersión en el terreno,
respectivamente, para ser aplicadas.
Las técnicas de tratamiento innovadoras consisten en la aplicación de procesos
químicos, biológicos o físicos a desechos peligrosos o materiales contaminados
a fin de cambiar su estado en forma permanente. Las técnicas innovadoras han
sido propuestas más recientemente y se pueden encontrar en diferentes etapas
de desarrollo:
 Etapa de concepto (idea, investigación, pruebas de laboratorio)
 Tecnología incipiente (prueba a escala reducida)
 Tecnología utilizable (estudio piloto, estudio de demostración, uso limitado a
gran escala)

Entre las ventajas que se pueden mencionar con respecto al uso de las
técnicas innovadoras se encuentran las siguientes:
1. Ofrecen soluciones a largo plazo y eficaces en función del costo para los
problemas de la limpieza de desechos peligrosos.
2. Presentan alternativas frente al uso de vertederos y la incineración.
3. A menudo son más aceptables para el medio ambiente que algunas
técnicas de tratamiento habituales. (EPA, 1996) (EPA, 2001).

Las más diversas tecnologías han sido desarrolladas para disminuir el impacto
negativo que origina la actividad petrolera sobre el medio ambiente. El ATTIC
(Harlin, 1991) divide las tecnologías de tratamiento innovadoras en 5 áreas:
físicas, térmicas, solidificación/ estabilización, biológicas y químicas.
A continuación se relacionan algunas de las técnicas innovadoras más
importantes para la restauración de suelos contaminados por hidrocarburos y
otros compuestos orgánicos e inorgánicos.
La Extracción de vapores del suelo consiste en separar los contaminantes
mediante la acción de un fluido, a veces aire (arrastre) y en otras ocasiones se
usa agua (lavado). Una vez arrastrado el contaminante, se depura el efluente
con técnicas apropiadas. Es un procedimiento muy sencillo, aplicable a suelos
permeables y cuando las sustancias contaminantes tienen suficiente movilidad;
no son métodos válidos cuando el suelo presenta una alta capacidad de
adsorción y son desarrollados específicamente in situ (EPA, 1995).
La Aspersión de aire se considera un método de volatilización pasiva para
contaminantes volátiles. El suelo se excava y se vierte una fina capa, de unos
20 cm, sobre una superficie impermeable. Para favorecer la volatización se
procede a la remoción periódica, por ejemplo, mediante el arado. El riego
también favorece el proceso ya que el agua disuelve los contaminantes y
produce su desorción y al evaporarse los arrastra hacia la superficie. Además,
la humedad acelera la actividad de los microorganismos. También al extender
el suelo se aumenta su temperatura y se expone a la acción de los vientos, con
lo que aumenta la volatización.
En general se trata de un proceso muy lento y tiene el inconveniente de que los
contaminantes son devueltos directamente a la atmósfera, sin sufrir ninguna
depuración. No obstante, estos compuestos devueltos a la atmósfera tienden a
degradarse rápidamente. Los hidrocarburos reaccionan fácilmente con los
radicales hidroxilo atmosférico, degradándose en un plazo que va desde un
solo día para el dodecano hasta 9 días que necesita el benceno. Por otro lado,
los disolventes clorados industriales se descomponen fotolíticamente con gran
rapidez por acción de las radiaciones ultravioletas. Por otra parte, la posible
contaminación atmosférica se puede evitar si el suelo es colocado en unas
naves en las que se pueden recoger los gases para su posterior tratamiento y
controlar las condiciones ambientales. Su principal ventaja es su
bajo presupuestoeconómico (EPA, 1995).
La Desorción Térmica es otro proceso térmico en el que se somete al suelo a
unas temperaturas más bajas (250-550°C) para conseguir la desorción en vez
de la destrucción de los contaminantes. Con esta técnica se puede tratar la
contaminación producida por compuestos orgánicos volátiles (con un peso
molecular no muy elevado, como los lubricantes, aceites minerales, gasolina,
etc.) y determinados metales pesados volátiles como es el caso del mercurio.
Con esta técnica hay que controlar el paso de los contaminantes a la fase
gaseosa, por ejemplo se pueden eliminar en una cámara de combustión o
fijarlos sobre carbono activado. Estos métodos presentan el inconveniente de
que el suelo queda completamente transformado, sin materia orgánica, sin
microorganismos, sin disoluciones (EPA, 1996) (AAE, 2000).
La AAE, siglas en alemán, ha desarrollado un proceso térmico móvil
THERMOSOIL para la limpieza de los suelos contaminados con hidrocarburos,
grasas y aceites lubricantes. El procedimiento está diseñado para limpiar
suelos en los que la granulometría o la falta de biodisponibilidad adjunto con
aspectos económicos y de tiempo ponen límites a
los procedimientos convencionales.
El suelo es acondicionado previamente y transportado a un horno rotativo
tubular donde es calentado hasta 350 oC, debido a las altas temperaturas, se
produce la desorción de los productos contaminantes que pasan a la fase
gasificada. El suelo limpiado es refrigerado y evacuado y reutilizado en
múltiples aplicaciones tales como preparación de paisajes, cubrir depósitos,
etc.; esto es posible ya que el suelo mantiene suestructura intacta debido a que
la desorción de los contaminantes se realiza a bajas temperaturas. Su
desventaja es su alto costo de operación (AAE, 2000).
El proceso de desorción térmica anaeróbica Soil Tech (de Percin, 1992)
calienta y mezcla los suelos contaminados, lodos y líquidos en un horno
rotatorio especial que desorbe, recoge y recondensa hidrocarburos en sólidos.
Se puede usar en conjunto con un proceso de dehalogenación para destruir
halogenados por proceso químicos y térmicos.
Un proceso térmico de baja temperatura ha sido aplicado (de Percin, 1993) en
6 sitios para remover suelos contaminados. Remueve órganodorados,
órganofosforados, COV e hidrocarburos totales de suelos, sedimentos y lodos.
El proceso desorbe térmicamente los contaminantes orgánicos por
calentamiento hasta 425 °C en un secador.
La oxidación química in situ (USEPA, 1998) se basa en liberar oxidante
químico al medio contaminado para destruir los contaminantes convirtiéndolos
a compuestos inocuos comúnmente encontrados en la naturaleza. Los
oxidantes aplicados en este proceso son típicamente el peróxido
de hidrógeno (H2O2), el permanganato de potasio (KMnO4), ozono y en menor
grado, oxígeno disuelto (OD). Las aplicaciones del campo más comunes han
sido basadas en el Reactivo de Fenton, donde el peróxido de hidrógeno se
aplica con un catalizador de hierro que crea un radical libre hidroxilo que es
capaz de oxidar los compuestos orgánicos complejos.
La Deshalogenación Química es un proceso mediante el cual se logra la
degradación de los contaminantes del suelo contaminado por reacciones
químicas. Frecuentemente se trata de reacciones de oxidación de los
compuestos orgánicos; como agente oxidante se emplea el oxígeno y el agua
oxigenada. Es un método útil para: aldehídos, ácidos orgánicos, fenoles,
cianuros y plaguicidas organoclorados; se utiliza preferentemente in situ,
inyectando el agente depurador a zonas profundas mediante barrenas huecas,
o a veces, simplemente mediante un laboreo apropiado del terreno.
Esta técnica se utilizó en un principio para la estabilización de productos del
petróleo. En suelos se ha empleado para la descloración de PBC; ésta consiste
en la inyección de coa, Ca (OH)2 o NaOH, el suelo al reaccionar se calienta y
al aumentar el pH hasta valores de 9 a 11 se produce la descloración de los
PCB (EPA, 2001).
El enjuague del suelo in situ es una técnica de tratamiento innovadora que
consiste en inundar suelos contaminados con una solución que lleva los
contaminantes hasta un lugar donde pueden extraerse. El tipo de solución que
se necesita para el tratamiento depende de los contaminantes que se hallen en
el suelo en un lugar determinado. La solución de enjuague generalmente es
uno de los siguientes líquidos: agua solamente, agua con aditivos tales como
ácidos, ácido nítrico o ácido clorhídrico para pH bajo, bases, hidróxido de sodio
para pH alto, o agentes tensioactivos
El agua se usa para tratar contaminantes que se disuelven fácilmente en el
agua; las soluciones acídicas se usan para extraer metales y contaminantes
orgánicos, como los que se encuentran generalmente en el reciclaje de
baterías o en procesos de cromado industrial. Por ejemplo, la
contaminación con zinc, una de las posibles consecuencias de
las operaciones de cromado, se trataría con una solución acídica. Las
soluciones básicas se usan para tratar fenoles y algunos metales mientras que
las soluciones tensioactivas son eficaces para retirar contaminantes oleosos.
También se está investigando el uso de agua con solventes orgánicos como
solución de enjuague. Los solventes orgánicos, como el etanol, se usan para
disolver ciertos contaminantes que el agua sola no puede disolver.
Con el enjuague del suelo in situ se obtienen resultados óptimos en lugares
donde hay espacios en el suelo que permiten el paso de la solución de lavado.
Si el suelo tiene un alto porcentaje de limo o arcilla, por ejemplo, la solución de
enjuague no puede desplazarse fácilmente en su interior, de modo que no
puede entrar en contacto fácilmente con los contaminantes. Eso limita
la eficacia general del proceso de enjuague del suelo. Además, algunos
líquidos de enjuague contienen aditivos que podrían contaminar el agua
subterránea si no se retiran por completo (EPA, 1996).
Su desventaja fundamental radica en que no es muy eficaz para tratar los
suelos contaminados con una mezcla de sustancias peligrosas, como metales
y aceites, además, es muy difícil preparar una solución de enjuague capaz de
retirar eficazmente varios tipos diferentes de contaminantes al mismo tiempo;
debida a esta desventaja no se aconseja su utilización para tratar suelos
contaminados con hidrocarburos.
La remoción de contaminantes hidrocarbonados del suelo con surfactantes
(Baviè re y otros, 1993) utilizando la movilidad del hidrocarburo atrapado
capilarmente, mediante la disminución de la tensión interfacial
agua/hidrocarburo, es un método que se puede combinar con la inyección de
microorganismos y nutrientes para acelerar la biodegradación del
contaminante.
Un sistema de lavado transportable para tratar suelos contaminados que utiliza
surfactantes (Barkley, 1991) consiste de un tanque spray, un tanque de lavado,
un tanque de surfactante, un tanque de agua de enjuague, un separador agua/
hidrocarburo y un sistema de tratamiento de soluciones con un filtro de tierra
diatomácea, una columna de carbón activado y una de intercambio iónico. La
solución surfactante y el agua de enjuague usadas se neutralizan a pH con
H2SO4 concentrado y se pasan por las columnas de carbón e intercambio
iónicos.
La tecnología de lavado de suelos Biogénesis ha sido desarrollada (Gatchett,
1993) para remover compuestos orgánicos de suelos finos y gruesos.
Transfiere los compuestos orgánicos de la matriz suelo a una fase líquida.
Incluye mezclado de alta energía de suelos contaminados excavados en una
unidad móvil de lavado. Una mezcla de surfactantes es degradada rápidamente
por microbios del suelo.
El método para emulsificar un producto de petróleo derramado en una porción
de suelo superficial desarrollado por Riley (WO 01/47817, 2001), está basado
en el uso de un surfactante primario no iónico, que contiene oleato de sorbitol
etoxilado y un surfactante secundario no iónico que es capaz de estabilizar y
solubilizar el surfactante primario, de forma tal que la composición emulsificante
resultante tiene un balance hidrofílico/ lipofílico entre aproximadamente 12.0 y
13.5.
La Extracción con Solventes es una técnica de tratamiento que consiste en
usar un solvente para separar o retirar contaminantes orgánicos peligrosos de
fangos residuales, sedimentos o tierra. Este método no destruye los
contaminantes, sino que los concentra para que sea más fácil reciclarlos o
destruirlos con otra técnica.
En un tanque se pone en contacto la tierra contaminada con el solvente,
separándose en tres componentes o fracciones: solvente con contaminantes
disueltos, sólido y agua, en las cuales se concentran los distintos
contaminantes. Cada una de estas fracciones puede ser tratada o eliminada
individualmente en una forma más eficaz en función del costo. Es eficaz para
tratar sedimentos, fangos residuales y tierra que contienen principalmente
contaminantes orgánicos, como bifenilos, policlorados, compuestos orgánicos
volátiles, solventes halogenados y desechos de petróleo. No es aplicable para
extraer contaminantes inorgánicos debido a que estos materiales no se
disuelven fácilmente en la mayoría de los solventes.
En este proceso pueden ser utilizados los siguientes solventes: dióxido de
carbono líquido, butano, propano, metanol, acetona, etc. Dentro de las
limitaciones de esta técnica se encuentra que la presencia de plomo y de otros
contaminantes inorgánicos podrían interferir en la extracción de materiales
inorgánicos. En algunos casos es necesaria la aplicación de un tratamiento
preliminar extenso de los desechos para sacar o desmenuzar los terrones
grandes y mediante este proceso no se reduce la toxicidad de los
contaminantes por lo que el producto final del proceso debe ser sometido a un
tratamiento ulterior o eliminado (EPA, 1996).
La extracción con solvente en una unidad móvil (Meckes, 1992) es un medio de
remediación de suelos en el sitio. Se realiza con una mezcla de solventes en
lazo cerrado, el proceso a contracorriente recircula los solventes. Usa hasta 14
solventes combinados que pueden disolver los contaminantes específicos en el
suelo y mezclarse con agua. Los solventes se calienta para extraer los
contaminantes del suelo.
El Proceso BEST de extracción con solventes (Meckes, 1992) es similar y
utiliza una o más aminas secundarias o terciarias (generalmente trietilamina)
para separar orgánicos del suelo y lodos. Se basa en que la TEA es
completamente soluble en agua por debajo de 20 °C.
Un proceso a escala piloto que remedia contaminación orgánica en suelos
(Gatchett, 1994) combina la extracción con fluido (remueve orgánicos de
sólidos contaminados), separación que transfiere los contaminantes del
extracto a un solvente biológicamente compatible, y tratamiento biológico que
degrada los contaminantes a productos finales inocuos. Fue efectivo para
extraer HAP a baja temperatura y presión moderada. Concentraciones de 1925
mg/kg. La biodegradación se realizó en biorreactores aeróbicos.
El Lavado del suelo consiste en el uso de líquidos, generalmente agua
combinada con aditivos químicos, y un procedimiento mecánico para depurar el
suelo. Con este procedimiento se retiran contaminantes peligrosos y se los
concentra, reduciendo su volumen. Con este proceso se obtienen buenos
resultados cuando el suelo no contiene mucho limo o arcilla, en algunos casos
resulta necesario combinar el lavado del suelo con otras técnicas de
tratamiento. Se utiliza principalmente para tratar una amplia gama de
contaminantes como metales, gasolina, fuel oil y plaguicidas. El uso de esta
técnica presenta varias ventajas:
 Crea un sistema cerrado que no es afectado por las condiciones externas,
permitiendo el control de las condiciones, como pH y la temperatura, en las
cuales se tratan las partículas del suelo.
 Permite excavar los desechos peligrosos y tratarlos in situ.
 Ofrece la posibilidad de retirar una gran variedad de contaminantes del suelo.
 Es eficaz en función del costo porque puede usarse como tratamiento
preliminar (EPA, 1996).

TERRALAVAR, de la firma alemana UMWELTSCHUTZ NORD, es un


procedimiento de lavado de suelos para el tratamiento físico - químico de
suelos contaminados. Esta tecnología tiene como ventaja su reducido tiempo
de tratamiento y en comparación con los procedimientos térmico sus costos
son inferiores (Umweltschutz Nord, 2000).
Las Medidas Fitocorrectivas consisten en el uso de plantas y árboles para
limpiar agua y suelo contaminados (Rock y Jackson, 1997). Cultivar plantas en
un lugar contaminado, y en algunos casos cosecharlas, como método
correctivo es una técnica pasiva estéticamente agradable que aprovecha la
energía solar y se puede usar junto con métodos de limpieza mecánicos y/o en
algunos casos en lugar de los métodos mecánicos. Estas pueden usarse para
limpiar metales, plaguicidas, solventes, explosivos, petróleo crudo,
hidrocarburos poliaromáticos y lixiviados de vertederos. La fitocorrección se
combina con otros métodos de limpieza en la etapa de "acabado." Aunque las
medidas fitocorrectivas son mucho más lentas que los métodos mecánicos y
llegan solamente a la profundidad hasta la cual llegan las raíces, pueden
eliminar los últimos restos de contaminantes atrapados en el suelo que a veces
quedan con las técnicas mecánicas de tratamiento.
Generalmente, las medidas fitocorrectivas se usan en lugares con baja
concentración de contaminantes y en suelos, cursos de agua y agua
subterránea poco profundos (EPA, 1996).
Cuando los hidrocarburos de origen petrolífero entran en el medio ambiente,
una variedad de microorganismos participan en su biodegradación. En los
suelos, las bacterias son las degradadoras predominantes seguidas por
los hongos. En la descomposición de hidrocarburos en agua fresca, participan
tanto bacterias como hongos, levaduras y moho. Existen más de 25 géneros de
bacterias y hongos que degradan hidrocarburos (UNEP, 1992) (Leahy y
Colwell, 1990).
La degradación microbiana del petróleo en los trópicos ocurre más rápido que
en ambientes árticos y atemperados, aunque se conoce poco de la
descomposición en zona anaeróbica o cuando hay limitación severa de
nutrientes.
La Biorremediación es una técnica innovadora que se ha desarrollado en la
década de los 80 y 90, la cual ha sido aplicada exitosamente en el tratamiento
de suelos contaminados con hidrocarburos. Se caracterizan por ser una técnica
de bajos costos de operación. La aplicación de este tipo de técnica ha
encontrado cierta resistencia de aplicación por el tiempo
que demanda completa un proceso hasta obtener las metas de limpieza
deseadas.
La Biorremediación es considerada como la más deseable aproximación a la
remediación de suelos contaminados en contraste a alternativas más costosa y
de menor aceptación pública como la incineración. Los tratamientos biológicos
de degradación en suelos pueden ser eficientes y económicos si las
condiciones de biodegradación son optimizadas.(Alvarez y col., 2001) (Belloso,
1998) (Cursi y Calleja, 2000). Se define como Biorremediación al proceso de
aceleración de la tasa de degradación natural de hidrocarburos por adición de
fertilizantes para provisión de nitrógeno y fósforo (Ercolli, y Gálvez, 2001).
El tratamiento biológico de suelos contaminados involucra el uso de
microorganismos y/o vegetales para la degradación de los contaminantes
orgánicos. La actividad biológica altera la estructura molecular del
contaminante y el grado de alteración determina si se ha producido
biotransformación o mineralización. La biotransformación es la descomposición
de un compuesto orgánico en otro similar no contaminante o menos tóxico,
mientras que la mineralización es la descomposición a dióxido de carbono,
agua, y compuestos celulares (Ercolli, y Gálvez, 2001)
Los procesos biológicos se aplican frecuentemente al tratamiento de suelos
contaminados con hidrocarburos. Se pueden aplicar técnicas in-situ (en el lugar
donde se encuentra el suelo contaminado) o ex-situ (cuando el suelo se
traslada a una instalación para su tratamiento). El tratamiento ex-situ de suelos,
sedimentos y otros sólidos contaminados con hidrocarburos se puede realizar
en un variado número de procesos en fase sólida y en fase lodo. Los procesos
en fase sólida son aquellos en donde el suelo se trata con un contenido de
agua mínima. En los casos de los procesos en fase lodo se suspende el suelo
en agua (Saracino y otros, 2001)
Para la Biorremediación de los suelos contaminados con hidrocarburos han
sido muy utilizadas diversas estrategias de compost aprovechando la
versatilidad de algunos microorganismos para catabolizar moléculas
recalcitrantes (Semple y col., 2001). Las matrices de compost son ricas en
microorganismos xenobióticos, incluyendo bacterias, actinomicetos y hongos
lignolíticos que pueden lograr la degradación de contaminantes hasta
compuestos inocuos como dióxido de carbono y agua, ó transformarlos en
sustancias menos tóxicas.
Las tecnologías conocidas como Landfarming, Land Treatment o Land
Application, son métodos de remediación de hidrocarburos de petróleo a través
de la biodegradación. Una de las técnicas de Biorremediación más difundidas
es el Landfarming que consiste en un vertido controlado de hidrocarburos sobre
una superficie de terreno, el cual se somete a un proceso de remoción
mediante arado y riego superficial con agregado de fertilizantes, con o sin
incorporación de microorganismos. (CIPP, 1999) (Abboud, 2000) (Ercolli y
otros, 2000).
Estas tecnologías consisten en el uso de microorganismos naturales
(levaduras, hongos o bacterias) para descomponer o degradar sustancias
peligrosas en sustancias menos tóxicas o que no sean tóxicas. Los
microorganismos, igual que los seres humanos, comen y digieren sustancias
orgánicas, de las cuales obtienen nutrientes y energía. Ciertos
microorganismos pueden digerir sustancias orgánicas peligrosas para los seres
humanos, como combustibles o solventes. Los microorganismos descomponen
los contaminantes orgánicos en productos inocuos, principalmente dióxido de
carbono y agua. Una vez degradados los contaminantes, la población de
microorganismos se reduce porque ha agotado su fuente de alimentos. Las
poblaciones pequeñas de microorganismos sin alimentos o los
microorganismos muertos no presentan riesgos de contaminación. (Alvarez y
otros, 2001) (Belloso, 1998) (Cursi y Calleja, 2000) (Ercolli y Gálvez, 2001)
(Saracino y otros, 2001) (Ercolli y otros, 2000) (Ercolli y otros, 2001).
Algunos microorganismos pueden utilizar hidrocarburos para su crecimiento
como única fuente de carbono, entre ellos se incluyen bacterias, actinomicetes,
levaduras y mohos. Los gérmenes producen una serie de catalizadores
biológicos denominados enzimas, que se liberan al exterior de la célula y
atacan las moléculas de hidrocarburo transformándolas en formas más
fácilmente asimilables. Solo unas pocas especies son capaces de degradar
hidrocarburos gaseosos, mientras que los hidrocarburos parafínicos líquidos
son atacados por un mayor número de especies.
La degradación de hidrocarburos alifáticos saturados es un proceso
básicamente aeróbico, el oxígeno es necesario para iniciar el ataque
microbiano a la molécula, mientras que la degradación de hidrocarburos
alifáticos insaturados puede efectuarse en forma aeróbica y anaeróbica, al igual
que los aromáticos (Ercolli y otros, 2001).
Las técnicas de Biorremediación generalmente son aplicadas en suelos con
concentraciones de hidrocarburos totales del orden del 5 a 8 %, extendiéndose
estos valores a rangos mayores para suelos fácilmente aireables; debe
destacarse que la determinación cuantitativa de hidrocarburos en suelo es
compleja ya que la mayor parte de las técnicas se basan en la extracción de las
diversas fracciones por solventes, según sea el método utilizado para
determinación de hidrocarburos se obtendrán valores diferentes, que para
determinados tipos de suelos e hidrocarburos pueden ser muy marcados. De
esto surge la importancia de especificar el método analítico a utilizar.(Ercolli y
otros, 2001).
Las efectividades de esta metodología dependen de innumerables factores,
entre ellos se encuentran: tipo y concentración de contaminante, concentración
de microorganismos, concentración de nutrientes, aireación, condiciones
macroambientales, presencia de inhibidores, biodisponibilidad del
contaminante, características agronómicas, topográficas y microbianas del
suelo receptor, etc. (EPA, 2001) (Ercolli y otros, 2001)
Se puede resumir que en el tratamiento de suelos contaminados con
hidrocarburos, la Biorremediación es un de las mejores alternativas por sus
diversas ventajas como son:
 Posibilidad de aplicarse in situ o ex – situ.
 Bajo costo de operación.
 Como subproducto se obtiene un suelo útil para la agricultura debido a la
adición de nutrientes.
 No requiere de equipamiento especializado para su aplicación.

Sus desventajas fundamentales son:


 Tiempo de proceso largo.
 Aplicación efectiva a suelos con concentraciones de hidrocarburos < 30 %.
 Contaminantes no tóxicos para los microorganismos.

Conclusiones
1.
2. Las técnicas tradicionales de tratamiento son de fácil aplicación y sus costos
de operación son relativamente bajos, exceptuando las técnicas de
Incineración y Solidificación.
3. La mayoría de las técnicas innovadoras que existen en la actualidad para el
tratamiento de los suelos contaminados requieren equipos especiales y
consumos elevados de recursos energéticos y de otro tipo para su
aplicación.
4. En Cuba estas técnicas encuentran serios problemas de aplicación debido a
las limitaciones técnico - económicas.
5. La Biorremediación es el tratamiento más apropiado a seguir en suelos
contaminados con hidrocarburos en nuestro país por sus ventajas
conocidas.

BIBLIOGRAFÍA

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos16/remediar-


contaminacion/remediar-contaminacion.shtml#ixzz3sRMxyR4p