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7 maneras de hacer

que ella llegue al


orgasmo (y que
nunca lo olvide)

Recogemos las claves que debes seguir para que tu


pareja, compañera o amiga tenga el mayor éxtasis de su
vida. Son fáciles y sencillas, aptas para todos los niveles
de experiencia
¿Cómo hacer que una mujer llegue al orgasmo? Y, lo más difícil si cabe:
¿cómo conseguir que ese clímax lo recuerde para siempre? Que no te
entren los sudores, querido lector, es más fácil de lo que crees. Que la
mayoría lo haga mal no significa que tú también. De hecho, tienes la
posibilidad de dejar por todo lo alto al sector masculino.

No son críticas gratuitas. Antes de empezar con la teoría, has de grabarte


estas cifras a fuego: 61,6% y 85,5%. La primera corresponde a las veces
que ellas alcanzan el orgasmo, y el segundo, a la de ellos. Todo ello según
una investigación realizada por el Instituto Kinsey de la Universidad de
Indiana.

Vamos allá. Recogemos las claves que debes seguir para que tu pareja,
compañera o amiga tenga el mayor éxtasis de su vida.

1) Contextualiza
Las mujeres no son como vosotros. Su orgasmo es más emocional: si su
cabeza y su cuerpo no están en sintonía, lo más probable es que acabe por
fingir el orgasmo para que pares de una vez. O será sincera y verás que
has fracasado. No entiendes nada, porque has hecho todo bien: caricias,
lametones, preliminares... pero nada. ¿Qué se te ha olvidado?
Contextualizar el acto sexual.

Muchos hombres cometen el error de ir demasiado rápido. No puedes


tocar el clítoris de una mujer y pensar que solo con eso se va a excitar

Nos referimos a que le hagas olvidar todas las tareas que tiene pendientes,
los problemas del trabajo y la reunión que tiene al día siguiente con el
jefe. Ellas no son como los hombres: les es más difícil desconectar. Por
ello, cúrratelo: velas, masajes, un baño caliente... Todo lo que le haga
estar en el presente, ahí y en ese momento contigo. "Dile lo guapa que se
ve a la luz de las velas", asegura el terapeuta sexual Ian Kerner a 'Men's
Health'. "Se ha descubierto que los pensamientos negativos frenan la
excitación de las mujeres".
2) No tengas prisa
Muchos hombres cometen este error: van demasiado rápido. No puedes
tocar los pezones o el clítoris de una mujer y pensar que sólo con eso se va
a excitar. Además, resulta muy incómodo que lo hagas si ella aún no ha
entrado en el juego: puedes hacerle daño. Empieza con besos en la boca,
en el cuello, en la espalda, la entrepierna... y cuando lo veas claro,
estimula las zonas propiamente erógenas.

3) Estimula el clítoris
Una vez que hayas comprobado que está excitada, has de estimular el
clítoris, también conocido como el botón del placer. Un estudio publicado
en el 'Journal of Sex & Marital Therapy', a partir de 1.055 entrevistas
con mujeres desde los 18 hasta los 94 años, determinó que más de un
tercio de las consultadas (un 37%) necesitaban estimulación clitoriana
para poder alcanzar el orgasmo durante el coito. Cuando este órgano
entraba en la ecuación, más de un 40% de las mujeres afirmaba llegar al
orgasmo más del 75% de las ocasiones. Tan solo un 18% reconocía poder
llegar al clímax únicamente con la penetración vaginal. Las cifras hablan
por sí solas. Si quieres que tenga un gran orgasmo, hazlo a lo grande.

4) Comprueba que está mojado


Antes de entrar, debes comprobar que está suficientemente lubricado. Si
la metes a lo bruto no solo puedes hacerle daño a ella, sino que además
puedes desgarrarte el frenillo (duele bastante, tendrás que ir a urgencias
y tendrás puntos...). No obstante, has de tener en cuenta que mojado no
significa listo. Lo mejor es preguntar, y si te dice que sí puedes iniciar la
prenetración pero su lenguaje no verbal te dice otra cosa, espera. No hay
ninguna prisa. Puedes practicar sexo oral. Ten una cosa clara: cuando
ella quiera comenzar con el coito de verdad, te lo hará saber.

5) Cuida los olores


De todos nuestros sentidos, el olfato nos conecta con nuestra naturaleza
más primitiva. Un olor nos puede gustar, resultarnos desagradable o
dejarnos indiferente, pero nadie se pone a reflexionar sobre las
impresiones que este nos causa. Los síntomas de una fuerte atracción son
una suma acelerada de reacciones químicas en el cerebro que empiezan
con la percepción del olor corporal de la persona que nos atrapa.

Al respecto, Rebecca Rosenblat, psicoterapeuta especializada en


relaciones de pareja y sexualidad, aconseja a los hombres que se hagan
con algunas fragancias masculinas que simulen los olores causados por
altos niveles de testosterona. Eso, sin duda, aumentará la intensidad de su
orgasmo.

6) Zona derecha de la espalda


Tienes que recorrer tantas zonas del cuerpo como puedas, pero sobre
todo, la espalda. Besa, acaricia o cosquillea el lado derecho de esta parte
del cuerpo durante el acto. Por las terminaciones nerviosas que se
encuentran localizadas en esta parte del cuerpo, Rosenblat asegura que
dicha zona resulta más intensa que el izquierdo para las mujeres.

Los olores juegan un papel fundamental: hazte con algunas fragancias


masculinas que simulen los olores causados por altos niveles de
testosterona

Pasa tu lengua suavemente por su espalda, empezando por la nuca hasta


llegar a los glúteos. Roza apenas su piel y hazle sentir tu respiración. Al
igual que las caderas, los hombros, el vientre o las muñecas, la espalda es
una zona erógena poco conocida por los hombres que es, sin embargo,
una de las más apreciadas en lo que a las damas se refiere. Recuerda que
cuanto más te lo curres antes, más intenso será el final.
7) Sé gracioso
Reír aumenta la satisfacción sexual de la mujer. Para el género femenino
un hombre divertido es también uno que se acepta y que muestra
confianza. En definitiva: el sentido del humor del hombre es todo un
afrodisíaco para ellas. Lo dice un trabajo llevado a cabo por la
Universidad de Albany liderado por el psicólogo George Gallup.

Reír favorece la circulación y la oxigenación de la sangre y estimula la


generación de endorfinas, neurotransmisores que son toda una droga
para el amor y para el sexo. El cuerpo las produce especialmente durante
las fases de enamoramiento, así como durante los orgasmos.

Ya que lo haces, hazlo bien.