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EL PROCESO DE LA SALVACIÓN

Ezequiel 36:22-29

INTRODUCCIÓN: Aunque, el pasaje bíblico escogido habla de la restauración y


conversión de Israel, sin embargo presenta los diferentes pasos de la experiencia
cristiana, desde el llamamiento que Dios hace hasta la capacitación para la vida
victoriosa.

I.- La Invitación divina en la conversión (v. 22).

A.- No es por merito sino por gracia divida: “No lo hago por vosotros, oh casa de
Israel, sino por causa de mi santo Nombre…”

B.- La conversión es a pesar de haber uno profanado el nombre de Dios: “El cual
profanaste vosotros”.

C.- Tito 3:5 dice: “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos
hecho, sino por su misericordia”.

II.- La atracción Divida: “Yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las
tierras…” (v. 24).

A.- Llama la atención que el de la iniciativa es Dios a pesar de que la gente se haya
olvidado de él.

B.- Aunque la puerta del corazón esté cerrada, Dios llega a tocar: “He aquí, yo estoy
a la puerta y llamo” (Apocalipsis 3:20).

C.- Aunque uno esté perdido él baja a buscarlo: “Porque el Hijo del Hombre vino a
buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10).

III.- La Limpieza divina: “Esparcire sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados
de todas vuestras inmundicias; y de todo vuestros ídolos os limpiare” (v. 25).

A.- La Salvación se presenta como un lavamiento de todo pecado: “Nos salvo… por
el lavamiento de la regeneración” (Tito 3:5).

B.- Ananías le dijo a Saulo: “Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su
nombre” (Hechos 22:16).

IV.- El Despojamiento del corazón duro: “Os dare corazón nuevo… quitare de
vuestra carne el corazón de piedra” (v. 26).

A.- Dios tiene la gracia de cambiar totalmente el corazón de la persona, por eso oró
el salmista: “Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto
dentro de mi” (Salmos 51:10).
B.- La conversión es un despojamiento de toda la vida pasada: “De modo que si
alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

V.- El Impartimiento del Espíritu Divino: “…y pondre dentro de vosotros mi


Espíritu…” (v. 27).

A.- Dios despoja al hombre de lo que no sirve y le imparte su Espíritu.

B.- Cuando el Espíritu de Dios entro a los huesos secos estos se convirtieron en un
poderoso ejército (Ezequiel 37:10).

VI.- La Habitación para obedecer a Dios: “...hare que andéis en mis estatutos, y
guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (v. 27).

A.- Solamente con la gracia divina uno puede obedecer con placer sus
mandamientos.

B.- Efesios 2:10 dice “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparo de antemano para que anduviésemos en
ellas”.

VII.- La Preservación de todo mal: “Os guardare de todas vuestras inmundicias”


(v. 29).

A.- La gracia divina protege contra el mal que uno ha dejado para no volver a él.

B.- Por eso Cristo oró: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del
mal” (Juan 17:15).

CONCLUSIÓN: En resumen: Dios llama, limpia, quita la dureza, comunica su Espíritu,


Habilita para que se le obedezca, preserva del mal.