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INFECCIONES ASOCIADAS A LA ATENCION EN SALUD

POR DISPOSITIVOS MEDICOS


MARCO TEORICO

Se ha establecido que las infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS) son


aquellos procesos infecciosos que no están presentes ni incubándose en el
momento de la admisión, pero que se observan durante la estadía hospitalaria o al
alta del paciente. Las IAAS ocurren en cualquier ámbito de atención, incluyendo
hospitales, centros de atención ambulatoria, sitios de cuidado crónico y centros de
rehabilitación. Las infecciones se asocian con varias causas, incluyendo, pero no
limitándose al uso de dispositivos médicos, complicaciones postquirúrgicas,
transmisión entre pacientes y trabajadores de la salud o como resultado de un
consumo frecuente de antibióticos. Además, las IAAS son causadas por una
variedad de agentes infecciosos, incluyendo bacterias, hongos y virus que con
frecuencia son de difícil manejo debido a que están asociadas en su mayoría a
microorganismos altamente resistentes a la acción de los antimicrobianos.

El estudio científico de las infecciones hospitalarias cruzadas o nosocomiales tiene


su origen en la primera mitad del siglo XVIII principalmente por médicos escoceses.
En 1740 Sir John Pringle realizó las primeras observaciones importantes acerca de
la infección nosocomial y dedujo que ésta era la consecuencia principal y más grave
de la masificación hospitalaria, introdujo el término “antiséptico”

El estudio clásico de Semmelweis de fiebre puerperal en un Hospital de Viena a


mediados del siglo XIX, Semmelweis notó que los recién nacidos y sus madres en
la primera división del Hospital (lugar donde llegaban los estudiantes de medicina
procedentes de la sala de autopsia y atendían a las madres en trabajo de parto)
tenían mayor porcentaje de infecciones que los pacientes de la segunda división
(lugar donde las madres eran atendidas por parteras).

En la era de Semmelweis el estreptococo beta hemolítico del grupo A era el


causante de la mayoría de las infecciones nosocomiales. Durante los próximos 50
a 60 años los cocos Gram positivos como estreptococos y S. aureus fueron los
causantes de la mayoría de las infecciones nosocomiales.

Fue hasta principios del siglo XX cuando se empezaron a implementar diferentes


intervenciones para disminuir las infecciones nosocomiales.

El control de infecciones nosocomiales quedo formalmente establecido en los


Estados Unidos en la década de los 1950´s durante el brote de infección
por Staphylococcus aureus en neonatos hospitalizados.
En los años 1970´s los bacilos Gram negativos, principalmente Pseudomonas
aeruginosa y enterobacterias se volvieron sinónimos de infecciones nosocomiales.

A finales de 1980´s los antibióticos efectivos contra bacilos Gram negativos dieron
un breve respiro. Durante este tiempo emergieron los S. aureus meticilino
resistentes, enterococos resistentes a vancomicina.

En los 1990´s los tres principales cocos Gram positivos S. epidermidis, S. aureus y
Enterococcus sp. ocasionaron el 34% de las infecciones nosocomiales en E.E.U.U.
y los 4 bacilos Gram negativos E. coli, P. aeruginosa, K. pneumoniae
y Enterobacter sp. el 30% de las infecciones nosocomiales.

En hospitales pediátricos al igual que en adultos las unidades de cuidados


intensivos tienen las tasas más altas de infecciones nosocomiales. Los recién
nacidos son el grupo de edad más afectado. (Dr. Espinoza, 2010)

Imposible no mencionar a quien se considera como el padre de la epidemiología


hospitalaria, el Dr. Ignaz Semmelweis, obstetra húngaro que, en 1847, inquieto por
la alta mortalidad materna (fiebre puerperal) en una de las salas de un hospital en
Viena donde trabajaba, efectuó observaciones y análisis que lo llevaron a intervenir
incorporando el lavado de manos con agua clorada, demostrando el posterior
impacto con descenso en las cifras de mortalidad de las puérperas de ese centro
hospitalario. En suma: observó, analizó y configuró hipótesis diagnóstica para luego
intervenir y finalmente medir el impacto, todos elementos claves y vigentes del
actuar en prevención de las infecciones hospitalarias.

Luego de largos años de historia y trabajo en este campo, reconocemos que las
infecciones hospitalarias son un problema frecuente y multifactorial; que son un
evento relacionado con la práctica médica, y transversal al equipo de salud; que
presentan impacto en la salud a través de un aumento de morbilidad,
potencialmente en mortalidad y siempre en elevar los costos de atención (tan
cuidados hoy en día); son un muy buen indicador de calidad de atención de las
instituciones de salud; están presentes en cualquier ámbito de la atención de
pacientes hospitalizados o ambulatorios, y no hay áreas o sectores protegidos que
estén exentos de este evento adverso y además por la magnitud de carga en salud,
son un problema de salud pública a nivel país. Dadas estas características y el
conocimiento adquirido con mucho esfuerzo, es que podemos enunciar que la
estructuración y ejecución de programas de control de infecciones han demostrado
ser efectivos en reducirlas, lo que las transforma en un área necesaria del
conocimiento y práctica del equipo de salud en forma permanente. (Delpiano
Méndez, 2011)

Las infecciones son procesos que históricamente han acompañado a los hospitales
con mayor o menor incidencia, según la formación económico-social de que se trate,
y constituyen un importante problema de salud y un motivo de preocupación para
las instituciones y organizaciones de la salud a escala mundial, por las implicaciones
económicas, sociales y humanas que estas tienen.7 El problema de las IN se hizo
patente desde el comienzo de los hospitales como instituciones de caridad, en el
año 325 d.n.e, pero su presencia ligada a la cirugía es tan antigua como las
intervenciones quirúrgicas de trepanación de cráneo, reducciones de fracturas y
otras, practicadas por el hombre desde 3000 años a.n.e. El conocimiento
del problema mediante estudios aislados se inicia más recientemente en la década
de los 50 del siglo XX, con los estudios de focos de infección en hospitales, por
investigadores de Inglaterra, Escocia y del CDC. Posteriormente, en los años 60,
se llevan a cabo estudios más sistemáticos y organizados, y ya en la década de los
70 surgen en muchas partes del mundo programas de vigilancia y control de las
IN.(Lic. Lebeque,Yamila; Lic. Morris,Humberto; Lic. Calás, 2006)

Históricamente comprobada, el lavado de las manos se caracteriza como importante


en la prevención a tales infecciones, siendo considerada la medida primordial contra
la propagación de los microorganismos en el ámbito hospitalario.

La adopción de esta práctica posee importancia en el hecho de que gran porcentual


de infecciones nosocomiales pueden ser evitadas, una vez que la mayoría de los
microorganismos asociados a la microbiótica transitoria de las manos, o sea, aquella
adquirida por el contacto con personas o materiales colonizados o infectados,
podrían ser fácilmente eliminados a través de un adecuado lavado, dejando de ser
condición básica para su diseminación.

A partir de estudios experimentales, en 1847, el médico húngaro Ignaz Philip


Semmelweis (1818-1865), al depararse con los elevados índices de fiebre
puerperal, postuló la interacción entre lavado de las manos e infección hospitalaria,
de modo a instituir la obligatoriedad de la higiene de las manos con solución clorada
entre la atención de cada paciente. En este momento, se evidenció la reducción
drástica de la tasa de mortalidad materna.

Dentro de este contexto, la intervención de higiene de las manos propuesta por


Semmelweis representó la primera evidencia de que el lavado de las manos ante el
contacto con los clientes podría reducir los índices de infecciones asociadas a la
asistencia a la salud.

Paralelo a esto, en el contexto de la Enfermería, Florence Nightingale se caracteriza


como impulsora de este proceso. Dentro de esta perspectiva, preconizaba que
cuando se instalaban, las enfermedades causaban la rotura de la dermis y
consecuentemente se hacía puerta de entrada para microorganismos. De esta
forma, siendo función de la enfermera la restauración de la salud, era inherente a
esta, acciones de higiene de las manos a fin de promover la seguridad del cliente y
propagación de un ambiente terapéutico seguro.
Reconociendo, por lo tanto, los escritos de Nightingale y Smmelweis como
importantes vertientes de actuación en el campo de la prevención/contagio, se
evidencia la necesidad de profesionales empeñados en el proceso salud-
enfermedad y en la promoción de estrategias de control de las infecciones
hospitalarias (Coelho, Silva Arruda, & Faria Simões, 2011)

Dado que las IN son complicaciones en las que se conjugan diversos factores de
riesgo que en su mayoría pueden ser controlados, las instituciones de salud deben
establecer medidas preventivas y correctivas para la disminución de esos
factores.4 Entre las medidas básicas del CCIN se incluyen: el lavado de las manos,
el control de equipos estériles y uso de desinfectantes, la limpieza de áreas físicas
y la prevención de sepsis en trabajadores de la salud. El lavado de las manos es un
método antiguo, sencillo y eficaz que reduce las IN hasta en un 50 %.31 Tanto este,
como el uso de guantes y el cumplimiento de técnicas asépticas, son
procedimientos que pueden prevenirlas.

Dentro de estos programas también se debe tener en cuenta la vigilancia específica


de problemas especiales, como: la regulación del uso de antibióticos, la vigilancia
de líneas vasculares y de infecciones posquirúrgicas, los programas de desechos
de material infecto-contagioso y el control de alimentos. (Lic. Lebeque,Yamila; Lic.
Morris,Humberto; Lic. Calás, 2006)

Las IAAS, también denominadas infecciones «nosocomiales» u «hospitalarias», son


infecciones contraídas por un paciente durante su tratamiento en un hospital u otro
centro sanitario y que dicho paciente no tenía ni estaba incubando en el momento
de su ingreso. Las IAAS pueden afectar a pacientes en cualquier tipo de entorno en
el que reciban atención sanitaria, y pueden aparecer también después de que el
paciente reciba el alta. Asimismo incluyen las infecciones ocupacionales contraídas
por el personal sanitario. Las IAAS son el evento adverso más frecuente durante la
prestación de atención sanitaria, y ninguna institución ni país puede afirmar que ha
resuelto el problema. Según los datos de varios países, se calcula que cada año
cientos de millones de pacientes de todo el mundo se ven afectados por IAAS. La
carga de IAAS es varias veces superior en los países de ingresos bajos y medianos
que en los países de ingresos altos.(“OMS | Carga mundial de infecciones
asociadas a la atención sanitaria,” 2013)

La IAAS asociada a procedimientos invasivos es la infección que se asocia a los


procesos de atención que no está́ presente ni incubándose en el momento de la
admisión a la UCI y que puede relacionarse con el periodo de internación en esa
unidad y con procedimientos invasivos realizados al paciente durante su estancia
en ella ().La Infección Asociada a Dispositivo (IAD) es la infección que se presenta
en un paciente con un dispositivo invasivo (por ejemplo, un ventilador o un catéter
central) que se utilizó́ en el plazo de 48 horas antes del inicio de la infección. Si el
intervalo de tiempo fue mayor de 48 horas, la evidencia convincente debe estar
presente para indicar que la infección se asoció́ con el uso del dispositivo.(Lucía et
al., 2015)

 FACTORES DE RIESGO PARA LA TRANSMISIÓN DE IAAS

El riesgo para desarrollar infecciones durante los procesos de atención en salud, se


relaciona directamente con el modo de transmisión de los agentes infecciosos, el
tipo de cuidado y las condiciones inmunológicas de base de los pacientes. Entre
estos últimos se destacan la presencia de comorbilidades como antecedente de
enfermedad neoplásica, diabetes, desnutrición, presencia de quemaduras extensas
o trauma.

La duración de la exposición, el inoculo y la patogenicidad de los agentes


infecciosos también influye significativamente sobre el riesgo de infección. Por otra
parte, se ha demostrado que intervenciones pueden influir sobre el riesgo de
infección, como la presencia de dispositivos invasivos, la permanencia en servicios
de cuidado crítico, exposición a antimicrobianos, terapia inmunosupresora, estancia
hospitalaria prolongada y el numero incrementado de exámenes y procedimientos.
Los pacientes pueden estar en riesgo de infección o colonización con
microorganismos a través de varias rutas de transmisión, las cuales pueden
conducir a la aparición de un proceso infeccioso asociado a la atención. Los
pacientes también pueden representar un riesgo de infección para otros pacientes,
trabajadores de la salud y visitantes a causa de su afección

PRINCIPALES TIPOLOGÍAS DE IAAS

Hay cuatro tipos principales de IAAS, todas asociadas a procedimientos invasivos


o quirúrgicos. Ellos son:

1. Infección de tracto urinario asociada al uso de catéter (ITU-CA)


2. Neumonía asociada al uso de ventilador (NAV)
3. Infección de sitio quirúrgico (ISQ)
4. Infección del torrente sanguíneo asociada al uso de catéter (ITS-CVC)

Los profesionales de la salud, los epidemiólogos clínicos, los médicos y los


administradores de hospitales están cada vez más preocupados por el problema de
las infecciones asociadas a la atención médica prevenible, ya que los dispositivos
médicos infectados son una fuente común de infecciones nosocomiales y
contribuyen a una morbilidad y mortalidad sustanciales. Las tasas brutas de
mortalidad asociadas con infecciones nosocomiales debidas a infecciones
relacionadas con los dispositivos varían de 12 a 80%, dependiendo de los estudios
poblacionales y de las definiciones utilizadas. Los intentos de evaluar las tasas de
mortalidad atribuibles son controvertidos, ya que los pacientes que necesitan
dispositivos médicos y desarrollar infecciones nosocomiales son generalmente más
enfermos y tienen un mayor riesgo de muerte que los pacientes que no lo hacen.
Además, con la introducción del Sistema de Grupos de Diagnóstico (DRGs) las
infecciones hospitalarias generalmente no son remunerables.

Las infecciones hospitalarias más importantes, basadas en la frecuencia y la


gravedad potencial, son las relacionadas con los procedimientos, p. Infecciones del
sitio quirúrgico y dispositivos médicos, incluyendo infección del tracto urinario en
pacientes cateterizados, neumonía en pacientes intubados en un ventilador y
bacteriemia relacionada con el uso de catéter intravascular. Al menos la mitad de
todos los casos de infecciones nosocomiales están asociados a dispositivos
médicos. Se hizo evidente desde Elek y Conen demostrado 1957 que la presencia
de un cuerpo extraño reduce significativamente el número de bacterias necesarias
para producir la infección. (Peter,Josef; Guggenbichler; Assadian,Ojan;
Boeswald,Michale; Kramer, 2011)

 MODOS DE TRANSMISIÓN DE LAS IAAS

Existen 3 rutas principales de transmisión de las IAAS: gotas, vía aérea y contacto

 Transmisión por gotas: ocurre a través del contacto próximo con un paciente.
Las gotas respiratorias que transportan agentes patógenos infecciosos transmiten
la infección cuando viajan directamente de las vías respiratorias de la persona
infectada a la superficie de las mucosas sensibles del receptor, generalmente en
distancias cortas. El tamaño de las gotas es >5 micras y se generan cuando una
persona infectada tose, estornuda o habla o durante procedimientos como la
aspiración, intubación endotraqueal, la inducción de la tos de fisioterapia torácica y
la reanimación cardiopulmonar. La distancia máxima para la transmisión de las
gotas está actualmente sin resolver y depende de varios factores tales como la
velocidad y el mecanismo por el cual son impulsadas desde la fuente, la densidad
de las secreciones respiratorias, factores ambientales tales como temperatura y
humedad, y la capacidad del patógeno para mantener la infectividad sobre esa
distancia, sin embargo, se ha definido una zona de riesgo de más o menos 1 metro
alrededor del paciente.

 Transmisión por vía aérea o aerosoles: ocurre por diseminación de gotas en


el aire que tienen un tamaño <5 micras que contiene agentes infecciosos o que
siguen siendo infecciosos a través del tiempo y la distancia (por ejemplo, las esporas
de Aspergillus spp, y Mycobacterium tuberculosis). Los microorganismos
transportados en esta forma pueden dispersarse a grandes distancias por las
corrientes de aire y pueden ser inhaladas por personas susceptibles que no han
estado cara a cara con (o ha estado en la misma habitación) la persona infectada.

La transmisión de microorganismos por vía aérea puede ocurrir en las siguientes


situaciones:

- Cuando un paciente con una enfermedad respiratoria no es aislado siguiendo las


precauciones adecuadas o cuando el personal de la salud o visitantes con procesos
infecciosos (resfriados, tuberculosis, varicela, etc.) no siguen las recomendaciones
para evitar la transmisión de microorganismos.

Cuando el sistema de ventilación se contamina con microorganismos. La


patogenicidad del germen podrá́ variar y representar diferentes riesgos de acuerdo
al estado inmune del huésped.
Cuando las condiciones del aire o los sistemas de agua se contaminan con bacterias
que se vuelven aerosoles y pueden ser inhaladas por los pacientes.

Transmisión por contacto: es el modo de transmisión más común y se puede


clasificar en dos subgrupos contacto directo y contacto indirecto. El contacto directo
se produce cuando los microorganismos se transfieren de una persona infectada a
otra sin un intermediario, como por ejemplo el contacto directo con trabajadores de
la salud que transportan agentes infecciosos durante procesos asistenciales con
fluidos corporales, piel o mucosas contaminadas. Se considera que las manos
contaminadas del personal sanitario son importantes contribuyentes a la
transmisión de microorganismos.

El contacto indirecto implica la transferencia de un agente infeccioso a través de un


objeto contaminado o de una persona infectada como por ejemplo el uso de
dispositivos, juguetes, prendas de vestir o instrumentos que no están
adecuadamente limpios ni cumplen con los adecuados procesos de limpieza y
desinfección, de igual manera cuando los alimentos y el agua no se preparan ni se
mantienen de acuerdo a los estándares sanitarios, cuando los residuos biológicos y
el material contaminado no se disponen de manera apropiada, cuando las
preparaciones farmacéuticas no se preparan, almacenan o administran de acuerdo
a los estándares sanitarios, entre otros. (Lucía et al., 2015)
MAGNITUD E IMPACTO

Las IAAS se presentan tanto en países desarrollados como en naciones en


desarrollo; cada día, aproximadamente 1,4 millones de pacientes adquieren una
IAAS. En Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de
Enfermedades (CDC) estiman que 1,7 millones de IAAS contribuyen a la ocurrencia
de 99.000 muertes cada año. Las morbilidades más altas se dan entre pacientes
hospitalizados en Unidades de Cuidado Intensivo (UCI). La neumonía e infecciones
del torrente sanguíneo presentan el mayor número de muertes asociadas a IAAS.
Las tasas más altas de infecciones por 1.000 pacientes/día se registraron en las
UCIs, seguidas de unidades de neonatología de alto riesgo y unidades de
neonatología convencionales.

En Francia, la prevalencia de IAAS entre pacientes fue de 5% en 2006. Las IAAS


más comunes fueron la infección de tracto urinario (30,3%), neumonía (14,7%),
infección de sitio quirúrgico (14,2%) e infecciones de la piel y membrana mucosa
(10,2%). En promedio, una IAAS implicó una estadía de 4 a 5 días adicionales en el
hospital. En 2004 y 2005, murieron cerca de 9.000 pacientes con una IAAS
declarada, por año.

En Italia, 6,7% de los pacientes desarrolló una IAAS, lo que equivale a entre 450.000
y 700.000 pacientes desde el 2000 a la fecha; aproximadamente Fallecieron entre
4.500 a 7.000 pacientes con una IAAS declarada.

En el Reino Unido, la tasa estimada de IAAS para ese mismo periodo fue de 8,2%.
En Suiza, un estudio nacional reveló una tasa de infección de 7,2% en 2004. En
Finlandia, se estimó́ que un 8,5% de los pacientes desarrolló una IAAS en 2005.

Entre enero de 2003 y diciembre de 2008, el International Nosocomial Infection


Control Consortium (Consorcio internacional de control de Infecciones
nosocomiales) realizó un estudio de vigilancia de IAAS en países en desarrollo que
incorporó los datos recogidos en 173 UCIs ubicadas en América Latina, Asia, África
y Europa. En total, la investigación incluyó los casos de 155.358 pacientes
hospitalizados. La tasa agregada de infecciones del torrente sanguíneo (ITS)
asociadas a catéter venoso central (CVC) fue de 7,6 ITS-CVC por cada 1.000 días
de CVC. Esta tasa es casi tres veces mayor que la registrada en UCIs de Estados
Unidos. La tasa total de neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV) también
fue más alta: 13,6 NAV versus 3,3 por cada 1.000 días/ventilador, respectivamente.
La tasa de infección de tracto urinario asociada al uso de catéter (ITU-CA) fue de
6,3 ITU-CA versus 3,3 por cada 1.000 días/catéter, respectivamente. El superávit
no ajustado de mortalidad por infecciones asociadas a uso de dispositivos se ubicó́
en un rango de 23,6% (ITS -CVC) a 29,3% (NAV). (Peter,Josef; Guggenbichler;
Assadian,Ojan; Boeswald,Michale; Kramer, 2011)
FACTORES EPIDEMIOLÓGICOS RELACIONADOS A IAAS

Los tres grupos de factores de riesgo para IAAS son: factores huésped, factor
agente y factores ambientales. A continuación, el detalle de cada factor de riesgo:

 Factores huésped

Los factores huésped afectan el riesgo de una persona a la exposición y resistencia


a la infección. Los pacientes que se internan en un centro de atención medica
generalmente llegan en mal estado de salud, con bajas defensas contra bacterias y
otros agentes infecciosos. La edad avanzada, el nacimiento prematuro y la
inmunode ciencia (asociada a drogas, enfermedades o irradiación) constituyen un
riesgo general, mientras que ciertas patologías conllevan riesgos específicos. Por
ejemplo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica aumenta la posibilidad de
infección de tracto respiratorio.

Otros factores huésped asociados con un mayor riesgo de IAAS incluyen tumores
malignos, infección con el virus de inmunode ciencia humana, quemaduras graves
y ciertas enfermedades de la piel, desnutrición severa, coma, diabetes mellitus,
enfermedad broncopulmonar, problemas circulatorios, heridas abiertas y traumas.

 Factores agente

Un agente infeccioso puede ser una bacteria, virus, hongo o parasito. La mayor
parte de las IAAS se asocian a una bacteria o virus; a hongos ocasionalmente y a
parásitos, muy rara vez. Hay 2 tipos principales de bacterias que causan IAAS:
cocos Gram-positivos (Por ej. Staphylococcus y Streptococcus) y bacilos Gram-
negativos (Por ejemplo, Acinetobacter, Pseudomonas, Enterobacter y Klebsiella).

 Factores ambientales

En esta categoría entran los factores extrínsecos que afectan ya sea al agente
infeccioso o al riesgo de una persona de verse expuesta a este agente. Los factores
ambientales relativos a IAAS incluyen el ambiente animado e inanimado que rodea
al paciente. El ambiente animado se re ere al personal de atención en salud, otros
pacientes en la misma unidad, familia y visitas. El ambiente inanimado incluye el
instrumental y equipos médicos, así́ como las superficies ambientales. Otros
factores de riesgo asociados al ambiente de atención en salud son las condiciones
de salubridad, limpieza de la unidad, temperatura y humedad, así́ como las técnicas
de diagnóstico y maniobras terapéuticas empleadas. (Unahalekhaka, n.d.)

SITIO DE LA INFECCIÓN NOSOCOMIAL

Neumonía, bacteriemia, tracto urinario, heridas quirúrgicas son los principales sitios
de infección nosocomial. El orden de estas infecciones varia de hospital a hospital.
Es difícil conocer la frecuencia real de estas infecciones nosocomiales, esto puede
deberse a el tipo de hospital, el sistema de vigilancia empleado, los criterios
empleados para el diagnóstico, el tipo de población estudiada,

Las Infecciones de vías urinaria se reporta como el primer lugar de sitio de infección
en la población adulta, llegando a ocupar hasta desde el 30 al 80% del total de las
infecciones nosocomiales, los microorganismos aislados con mayor frecuencia son
E. coli, mayor al 50% de los casos, seguida de Enterococcus sp, K. pneumoniae y
Pseudomonas aeruginosa.

En un estudio de 21 hospitales de México entre 1996 y 1997 en pacientes


pediátricos, la neumonía ocupó el primer lugar de las infecciones nosocomiales con
un 25%, seguida de bacteriemias con un 17% e infección de vías urinarias con un
5%.

La neumonía nosocomial se reporta como la segunda causa de las infecciones


nosocomiales en la mayoría de los reportes. Ocupa del 15 al 18% del total de las
infecciones nosocomiales. Entre los microorganismos que causan neumonía
nosocomial encontramos enterobacterias E. coli, K. pneumoniae, bacilos no
fermentadores como P. aeruginosa y cocos Gram positivos como S. aureus.

Las bacteriemias ocupan generalmente el tercer o cuarto lugar de las infecciones


nosocomiales con un 5 a 15% del total de ellas, predomina el aislamiento de S.
epidermidis, seguida de enterobacterias como E. coli y K. Pneumoniae (Hugo
Espinoza Román Infectólogo Pediatra, n.d.)
MICROORGANISMOS

Muchos agentes patógenos diferentes pueden causar infecciones nosocomiales.


Los microorganismos infecciosos varían en diferentes poblaciones de pacientes,
diversos establecimientos de atención de salud, distintas instalaciones y diferentes
países.

 Bacterias

A continuación, se citan los agentes patógenos nosocomiales más comunes. Es


preciso hacer una distinción entre los siguientes:

• Bacterias comensales encontradas en la flora normal de las personas sanas.


Tienen una importante función protectora al prevenir la colonización por
microorganismos patógenos. Algunas bacterias comensales pueden causar
infección si el huésped natural está comprometido. Por ejemplo, los estafilococos
cutáneos negativos a la coagulasa pueden causar infección del catéter intravascular
y Escherichia coli intestinal es la causa más común de infección urinaria.

• Las bacterias patógenas tienen mayor virulencia y causan infecciones


(esporádicas o endémicas), independientemente del estado del huésped. Por
ejemplo:

 — Los bastoncillos grampositivos anaerobios (por ejemplo, Clostridium)


causan gangrena.
 — Las bacterias grampositivas: Staphylococcus aureus (bacterias cutáneas
que colonizan la piel y la nariz del personal de los hospitales y de los
pacientes) causan una gran variedad de infecciones pulmonares, óseas,
cardíacas y sanguíneas y a menudo son resistentes a los antibióticos; los
estreptococos beta-hemolit́ icos también son importantes.
 — Las bacterias gramnegativas: Las bacterias de la familia
Enterobacteriaceae (por ejemplo, Escherichia coli, Proteus, Klebsiella,
Enterobacter, Serratia marcescens) pueden colonizar varios sitios cuando las
defensas del huésped están comprometidas (inserción de un catéter o de
una cánula, sonda vesical) y causar infecciones graves (del sitio de una
intervención quirúrgica, los pulmones, el peritoneo, bacteriemia). Pueden ser
sumamente resistentes.
 — Los microorganismos gramnegativos como Pseudo- monas spp. a
menudo se aíslan en agua y en zonas húmedas. Pueden colonizar el aparato
digestivo de los pacientes hospitalizados.
 — Otras bacterias determinadas representan un riesgo singular en los
hospitales. Por ejemplo, la especie Legionella puede causar neumonía
(esporádica o endémica) por medio de inhalación de aerosoles que contienen
agua contaminada (en sistemas de
acondicionamiento de aire, duchas y aerosoles terapéuticos).

 Virus

Existe la posibilidad de transmisión nosocomial de muchos virus, incluso los virus


de la hepatitis B y C (transfusiones, diálisis, inyecciones, endoscopia), el virus
sincitial respiratorio (VSR), los rotavirus y los enterovirus (transmitidos por contacto
de la mano con la boca y por vía fecal-oral). También pueden transmitirse otros
virus, como el citomegalovirus, el VIH y los virus de Ebola, la influenza, el herpes
simple y la varicela zóster.

 Parásitos y hongos

Algunos parásitos (como Giardia lamblia) se transmiten con facilidad entre adultos
o niños. Muchos hongos y otros parásitos son microorganismos oportunistas y
causan infecciones durante el tratamiento prolongado con antibióticos e
inmunodeficiencia grave (Cándida albicans, Aspergillus spp., Cryptococcus
neoformans, Crypto- sporidium). Estos son una causa importante de infecciones
sistémicas en pacientes con inmunodeficiencia. La contaminación ambiental por
microorganismos transportados por el aire, como Aspergillus spp., originados en el
polvo y el suelo, también son motivo de preocupación, especialmente durante la
construcción de hospitales.

Sarcoptes scabiei (arador de la sarna) es un ectoparásito que ha causado brotes en


repetidas ocasiones en los establecimientos de atención de salud. (Ducel, Hygie,
& Fabry, 2002)

La mayoría de estas infecciones se relacionan con el uso de dispositivos externos


que alteran las barreras de defensa naturales y facilitan la transmisión cruzada de
los agentes patógenos y muchas son producidas por microorganismos
multirresistentes, que son seleccionados por el uso inadecuado de antibióticos de
amplio espectro para profilaxis o tratamiento.

La información obtenida con los sistemas de vigilancia de infección facilita a los


médicos, enfermeras y administradores el conocimiento de la evolución de las tasas
de las infecciones, así́ como los cambios en los patrones de resistencia de los
agentes. La comparación con un patrón durante los periodos estudiados de las
tasas de infección, permite identificar problemas asistenciales, introducir medidas
para su corrección y evaluar la eficacia de las mismas. Al adoptar políticas de
prevención de infecciones y de prescripción de antibióticos, se logra disminuir las
infecciones nosocomiales y la mortalidad.

El problema en Colombia es que no hay datos unificados de la epidemiología de las


infecciones en las UCI. No existen definiciones estandarizadas por las sociedades
científicas de las infecciones nosocomiales, ni de los métodos diagnósticos y, por lo
tanto, no hay datos que permitan generar patrones de comparación nacional y que
ayuden a seleccionar de manera adecuada los antibióticos empíricos. (Molina,
Francisco; Fonseca, Nelson; Jaramillo, Catalina; Mejía, Sergio; Arango, 2009)

Ya existen estrategias de la OMS de eficacia comprobada para hacer frente a


algunos de estos riesgos, en áreas como:

 Calidad y uso de productos sanguíneos;


 Prácticas de inyección e inmunizaciones;
 Agua salubre, saneamiento básico y gestión de los residuos;
 Procedimientos clínicos, sobre todo en la atención de emergencia del
primer nivel.

El Reto Mundial por la Seguridad del Paciente hace suyas estas estrategias y
promueve acciones e intervenciones específicas que tienen efectos directos en
términos de infecciones relacionadas con la atención sanitaria y seguridad del
paciente Estas acciones se combinan con la labor en pro de la aplicación de las
Directrices de la OMS sobre higiene de las manos en la atención sanitaria (borrador
avanzado), de acuerdo con el lema “Una atención limpia es una atención más
segura” (“OMS | Una atención más limpia es una atención más segura,” 2013)