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DERECHO ROMANO.

El derecho romano se entiende como el ordenamiento jurídico aplicable a los ciudadanos de


Roma y a los de todo su Imperio y Monarquía. Se lo calcula desde la fundación de Roma
(753 a.C.) y hasta la llegada del Renacimiento y la muerte del Emperador Justiniano
(mediados del siglo VI d.C.).

Características del Derecho Romano:

1. Períodos de su desarrollo

En sus trece siglos en total ha comprendido estos períodos de desarrollo, o “Derechos”:

- Arcaico: Mayormente abocado a los ciudadanos romanos, la vida local y agrícola. Es


riguroso y formalista.
- Republicano: Con la expansión romana a la cuenca del Mediterráneo, incluye
nociones extranjeras, es menos riguroso y contempla el comercio.
- Clásico: Suma el Senado y distingue sus sistemas.
- Postclásico: Influenciado por el Cristianismo, transforman sus instituciones.
- Justinianeo: Suma su Codificación y llega a su fin.

2. Es tradicionalista

Conserva las instituciones jurídicas de generación en generación, sin impedir el desarrollo de


otras nuevas pero considerando la vigencia de las existentes en todo momento.

3. Fuentes del derecho romano

Se define con una pluralidad de fuentes, lo que hizo necesario su estratificación y la


multiplicación de los sistemas existentes, y la gradual reducción de las fuentes de producción,
dejando el centro del derecho en manos de los emperadores. Sus fuentes principales incluyen:

- La costumbre (a menudo de carácter religioso)


- La ley (votada por el pueblo en comicios)
- Los plebiscitos
- La jurisprudencia
- Los edictos de los magistrados (enunciaciones de los Criterios según los que los
magistrados hubieran actuado en el ejercicio de su jurisdicción en el año de su cargo)
- Los senado-consultos (deliberaciones del Senado, con valor de ley)
- Las constituciones imperiales (normativas de los emperadores que terminan por ser
la principal fuente de derecho)

4. Tiene tres preceptos

Para su aplicación, el derecho romano se vale de tres preceptos enunciados por Domicio
Ulpiano:

- “Honeste vivere” (Vivir honestamente): precepto moral y jurídico.


- “Alterum non laedere” (No dañar al otro): quien daña a los demás lesiona sus
derechos, y queda expuesto a sanción.
- “Suum cuique tribuere” (Dar a cada quien lo suyo): cumplir la ley, contratos,
pactos, reconocer el derecho ajeno y más.

5. Es formalista

El formalismo jurídico romano busca imprimir más rigidez al derecho en su expresión,


interpretación y aplicación. Su formalismo es interno (en la ley) o externo (solemnidad sin
voluntad de las partes).

6. Su aplicación

El derecho romano es estricto por cuanto no permite interpretaciones analógicas: un acto


jurídico es tal según lo indica la tradición. También es restringido, por cuanto se aplica al
ciudadano romano (se incluye también a esclavos, libertos y latinos/peregrinos/extranjeros).
7. El individualismo de conceptos

Pese a la multiplicidad de fuentes y conceptos, el derecho romano los diferencia entre los
campos jurídico, de uso social, y moral en su análisis, aplicación y hasta creación.

8. Es sencillo

Toma las nociones que probaron éxito en el pasado para acelerar los procesos que vayan
surgiendo, siendo así fluido, simple y expedito.

9. Costumbres del derecho romano

Hay tres formas de costumbres de su aplicación:

- “Costumbre según ley“: aplicación constante de la ley.


- “Costumbre fuera de la ley“: corrección de errores y deficiencias de las leyes.
- “Costumbre contra la ley“: permite la derogación de una ley perjudicial.
10. Tipos de derecho romano
- Subjetivo: accidental/esencial, permanente/transitorio, real/personal.
- Objetivo: integración de códigos, leyes y costumbres de modo obligatorio y mediante
mecanismos.
- Natural: dictado por la razón humana y el derecho teórico, es atemporal y no reconoce
territorio.
- Positivo: disposiciones legales y reglamentarias expresadas por un legislador.
- Público: aplicado al gobierno de los romanos.
- Privado: aplicado a la utilidad de particulares.
- Escrito
- No escrito (enunciaciones orales, dictados en congregaciones)