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Cómo calcular la tensión en la física

2 métodos:Determinar la tensión en una sola cuerdaCalcular la tensión ejercida en varias cuerdas


En física, la tensión es la fuerza que realiza una soga, cuerda, cable u objeto similar sobre uno o
más objetos. Cualquier cosa que se jale, cuelgue, soporte o balancee con alguna de estas cuerdas
estará sujeto a la fuerza de la tensión. De la misma manera que ocurre con todas las fuerzas, la
tensión puede acelerar los objetos o deformarlos. Calcularla no solo resulta importante para los
que estudian física, sino también para los ingenieros y arquitectos quienes, con la finalidad de
realizar construcciones seguras, deben saber si una determina soga o cable puede soportar la
tensión que genera el peso del objeto antes de ceder y romperse. Si quieres aprender a calcular la
tensión en varios sistemas físicos, lee los métodos a continuación.

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Determina las fuerzas en un extremo de la cuerda. La tensión producida en un lado de
una cuerda resulta de las fuerzas que tiran de ella desde uno de sus extremos. Recuerda la
siguiente fórmula: fuerza = masa × aceleración. Suponiendo que la cuerda está
completamente estirada, cualquier cambio en la aceleración o la masa del objeto que esta
soporta generará un cambio en la tensión que posee. No olvides la aceleración constante
producida por la gravedad pues, aun cuando un sistema se encuentre en reposo, sus
componentes están sujetos a esta fuerza. Podemos expresar la tensión en una
determinada cuerda de la siguiente manera: T = (m × g) + (m × a), donde "g" representa la
aceleración producida por la gravedad del objeto que la cuerda soporta y "a" es cualquier
otra aceleración ejercida sobre dicho objeto.
Para la mayoría de los problemas de física, supondremos que tenemos cuerdas ideales, es
decir, cuerdas delgadas, sin masa y que no pueden estirarse o romperse.
En este ejemplo, pensemos en un sistema con un objeto que cuelga desde una viga de
madera por medio de una sola cuerda (ver imagen). Todo el sistema se encuentra en
reposo, es decir, ni el objeto ni la soga se mueven. Por ello, sabemos que el objeto está en
equilibrio y que la fuerza de tensión debe ser igual a la fuerza de gravedad ejercida en él.
En otras palabras, se aplica la siguiente fórmula: tensión (Ft) = fuerza de gravedad (Fg) = m
× g.
Si el objeto pesa 10 kg, la fuerza de tensión será 10 kg × 9,8 m/s2 = 98 newtons.

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Ten en cuenta la aceleración. La gravedad no es la única fuerza capaz de modificar la
tensión producida en una cuerda, sino que también puede hacerlo cualquier otra fuerza
relativa a la aceleración de un objeto unido a dicha cuerda. Por ejemplo, si un objeto
suspendido es acelerado por una fuerza en la cuerda, la fuerza de aceleración (masa ×
aceleración) se sumará a la tensión que genera el peso de ese objeto.
En nuestro ejemplo, supongamos que el objeto de 10 kg está suspendido desde una
cuerda que no está fijada a una viga de madera, sino que se está utilizando para levantarlo
a una aceleración de 1 m/s2. En este caso, es necesario tener en cuenta la aceleración en
dicho objeto, así como la fuerza de gravedad ejercida. Por lo tanto, deberemos resolver la
ecuación de la siguiente manera:
Ft = F g + m × a
Ft = 98 + 10 kg × 1 m/s2
Ft = 108 newtons

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Ten en cuenta la aceleración rotacional. Un objeto que es balanceado en torno a un
punto central mediante una cuerda (similar a un péndulo) ejerce una tensión en ella a
causa de la fuerza centrípeta. Esta es la fuerza de tensión adicional que la cuerda ejerce al
“tirar” hacia adentro con la finalidad de hacer que el objeto mantenga su desplazamiento
en arco en lugar de hacerlo en línea recta. Mientras mayor sea la velocidad del objeto,
mayor será la fuerza centrípeta. La fuera centrípeta (Fc) es igual a m × v2/r donde "m" es la
masa, "v" es la velocidad, and "r" es el radio de la trayectoria circular que hace el objeto al
desplazarse.
Debido a que la dirección y la magnitud de la fuerza centrípeta varían a medida que el
objeto suspendido se mueve y cambia de velocidad, también lo hace la tensión total en la
cuerda, la cual tira siempre en paralelo hacia el punto central. Asimismo, recuerda que la
fuerza de gravedad ejerce continuamente una presión descendente en el objeto. Por
consiguiente, si se gira o balancea un objeto verticalmente, la tensión total es “mayor” en
el punto más bajo del arco (en el caso de un péndulo, esto se conoce como punto de
equilibrio), justo cuando dicho objeto se desplaza a su mayor velocidad, y “menor” en el
punto más alto del arco, cuando se mueve más lentamente.
Supongamos que el objeto ya no acelera hacia arriba, sino que se balancea como un
péndulo. La cuerda mide 1,5 m (5 pies) de largo y el objeto se desplaza a unos 2 m/s al
momento en que pasa por el punto más bajo. Para calcular la tensión en este punto del
arco, cuando el objeto está a su máxima velocidad, primero debemos reconocer que la
tensión ejercida por la gravedad es la misma que cuando dicho objeto permanece estático
(98 newtons). Para hallar la fuerza centrípeta adicional, deberemos resolver la ecuación
de la siguiente manera:
Fc = m × v2/r
Fc = 10 × 22/1.5
Fc =10 × 2,67 = 26,7 newtons
Por lo tanto, la tensión total sería 98 + 26,7 = 124,7 newtons

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Ten en cuenta que la tensión ejercida por la gravedad varía a lo largo del balanceo de un
objeto. Como se indicó previamente, tanto la dirección como la magnitud de la fuerza
centrípeta cambian a medida que el objeto se balancea. No obstante, si bien la fuerza de
gravedad permanece constante, la tensión resultante de la gravedad también cambia.
Cuando un objeto que se balancea no se encuentra en el punto más bajo de su arco (su
punto de equilibrio), la gravedad lo jala directamente hacia abajo, pero la tensión tira
hacia arriba en ángulo. Debido a esto, la tensión solo debe contrarrestar una parte de la
fuerza de gravedad en lugar de toda ella.
Descomponer la fuerza de gravedad en dos vectores puede ayudarte a visualizar este
concepto. En cualquier punto determinado del arco de un objeto que se balancea
verticalmente, la cuerda forma un ángulo "θ" con la línea a través del punto de equilibrio y
el punto central de rotación. A medida que el péndulo se balancea, la fuerza gravitacional
(m × g) puede descomponerse en dos vectores: mgsen(θ), que es la tangente del arco en
dirección del punto de equilibrio, y mgcos(θ), que es paralelo a la fuerza de tensión en la
dirección opuesta. La tensión solo debe contrarrestar mgcos(θ), que es la fuerza contraria,
en lugar de toda la fuerza gravitacional (excepto en el punto de equilibrio, donde estas
fuerzas son iguales).
Supongamos que en el momento en que el péndulo forma un ángulo de 15° con la
vertical, el objeto se desplaza a 1,5 m/s. Para hallar la tensión, deberemos hacer lo
siguiente:
tensión ejercida por la gravedad (Tg) = 98cos(15) = 98(0,96) = 94,08 newtons
fuerza centrípeta (Fc) = 10 × 1,52/1,5 = 10 × 1,5 = 15 newtons
tensión total = Tg + Fc = 94,08 + 15 = 109,08 newtons
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Ten en cuenta la fricción. Cualquier objeto jalado por una cuerda que experimente una
fuerza de “arrastre” a causa de la fricción contra otro objeto (o fluido) transferirá esta
fuerza a la tensión en la cuerda. La fuerza generada por la fricción entre dos objetos se
calcula de la misma forma que en cualquier otra situación, mediante la siguiente ecuación:
fuerza de fricción (por lo general, expresada como Fr) = (mu)N, donde “mu” es el
coeficiente de fricción entre ambos objetos y N es la fuerza normal entre ellos o la fuerza
con la que se presionan entre sí. Ten en cuenta que la fricción estática (aquella generada
al tratar de mover un objeto estático) es diferente de la fricción cinética (la producida al
tratar de mantener en movimiento un objeto que ya está en movimiento).
Supongamos que el objeto de 10 kg ya no se balancea, sino que ahora la cuerda lo arrastra
horizontalmente por el suelo. Digamos que el suelo posee un coeficiente de fricción
cinética de 0,5 y que el objeto se desplaza a una velocidad constante, pero queremos
acelerarlo a 1 m/s2. Este problema nuevo presenta dos cambios de importancia: en primer
lugar, ya no es necesario calcular la tensión ejercida por la gravedad porque la cuerda ya
no soporta el peso contra su fuerza; en segundo lugar, debemos tener en cuenta la
tensión ejercida por la fricción, así como aquella producida por la masa del objeto. Por
consiguiente, deberemos resolver la ecuación de la siguiente manera:
fuerza normal (N) = 10 kg × 9.8 (aceleración ejercida por la gravedad) = 98 N
fuerza producida por la fricción cinética (Fr) = 0,5 × 98 N = 49 newtons
fuerza producida por la aceleración (Fa) = 10 kg × 1 m/s2 = 10 newtons
tensión total = Fr + Fa = 49 + 10 = 59 newtons
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Levanta cargas verticales en paralelo utilizando una polea. Las poleas son máquinas
simples que se componen de un disco suspendido, el cual permite que la fuerza de tensión
en una cuerda cambie de dirección. En un sistema de polea simple, la cuerda va desde un
objeto suspendido a otro pasando por la polea, creando así dos tramos. No obstante, la
tensión en ambas secciones de la cuerda es igual, incluso si los dos extremos son jalados
por fuerzas de magnitudes distintas. En el caso de un sistema que posee dos masas
colgando desde una polea vertical, la tensión será igual a 2g(m1)(m2)/(m2+m1), donde "g"
es la aceleración de la gravedad, "m1" es la masa del primer objeto, y "m2" es la masa del
segundo.
Ten en cuenta que generalmente los problemas de física asumen que se trabaja
con poleas ideales (no poseen masa, no generan fricción, no pueden romperse, no se
deforman ni se separan del techo o la cuerda, etc.).
Supongamos que tenemos dos objetos que cuelgan verticalmente de una polea con
cuerdas paralelas. El objeto 1 tiene una masa de 10 kg, mientras que el objeto 2, una de 5
kg. En este caso, para hallar la tensión deberemos hacer lo siguiente:
T = 2g(m1)(m2)/(m2+m1)
T = 2(9,8)(10)(5)/(5 + 10)
T = 19,6(50)/(15)
T = 980/15
T = 65,33 newtons
Ten en cuenta que, al ser un objeto más pesado que otro, y sin ninguna otra variedad en la
estructura, este sistema comenzará a acelerar. El objeto de 10 kg se moverá hacia abajo
mientras que el de 5 kg se moverá hacia arriba.

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Levanta cargas utilizando una polea con cuerdas verticales no paralelas. Por lo general,
las poleas se utilizan para dirigir la tensión hacia una dirección distinta de arriba o abajo.
Por ejemplo, si un objeto está suspendido verticalmente desde un extremo de la cuerda
mientras que el otro está unido a un segundo objeto en una pendiente diagonal, el
sistema de poleas no paralelo adoptará la forma de un triángulo cuyos vértices estarán
conformados por el primer peso, el segundo peso y la polea. En este caso, la tensión en la
cuerda se altera a causa de la fuerza de gravedad en el objeto y el componente de la
fuerza de tracción que está en paralelo a la sección diagonal de cuerda.
Supongamos que nuestro sistema de poleas se compone de un objeto de 10 kg (m 1) que
cuelga verticalmente y está conectado por una polea a un objeto de 5 kg (m 2) en una
rampa de 60° (digamos que la rampa no presenta fricción). Para hallar la tensión en la
cuerda, será más fácil calcular primero las ecuaciones para las fuerzas que aceleran los
objetos. Deberemos hacer lo siguiente:
El objeto que cuelga es más pesado y no hay fricción, así que sabemos que acelerará hacia
abajo. No obstante, la tensión presente en la cuerda lo jala hacia arriba, de modo que
acelera con base en la fuerza neta F = m1(g) - T o 10(9,8) - T = 98 - T.
Sabemos que el objeto en la rampa acelerará mientras sube por ella. Debido a que la
rampa no posee fricción, sabemos que la tensión jala el objeto hacia arriba y solo su
propio peso lo jala hacia abajo. El componente de la fuerza que lo jala hacia abajo por la
rampa se determina por el sen(θ). Por lo tanto, en nuestro caso, podemos decir que
acelera hacia arriba por la rampa a causa de la fuerza neta F = T - m2(g)sen(60) = T -
5(9,8)(0,87) = T – 42,63.
La aceleración de los dos objetos es la misma, de modo que tenemos (98 - T)/m1 = T –
42,63 /m2. Después de resolver esta ecuación, finalmente tenemos como resultado T =
60,96 newtons.
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Utiliza varias cuerdas para sostener un objeto colgante. Por último, supongamos que
tenemos un objeto que cuelga desde un sistema de poleas en Y (con dos cuerdas atadas al
techo, las cuales se unen en un punto central desde el que cuelga un objeto desde una
tercera cuerda). La tensión en esta última cuerda es evidente, pues es simplemente la
tensión resultante de la fuerza de gravedad, o m(g). Las tensiones en las otras dos cuerdas
son diferentes y es necesario sumarlas para igualar la fuerza de gravedad en la dirección
vertical ascendente y para igualar a cero en cualquier dirección horizontal (suponiendo
que el sistema se encuentra en reposo). La tensión en las cuerdas varía de acuerdo a la
masa del objeto colgante y el ángulo en el que cada cuerda se une al techo.
Supongamos que en el sistema de poleas en forma de Y el objeto tiene una masa de 10 kg
y que las dos cuerdas superiores se unen al techo formando ángulos de 30° y 60°
respectivamente. Si queremos hallar la tensión en estas dos cuerdas, deberemos
considerar los componentes vertical y horizontal de cada tensión. No obstante, en este
ejemplo, las dos cuerdas son perpendiculares entre sí, lo que facilita su cálculo de acuerdo
con las definiciones de las funciones trigonométricas que se calculan de la siguiente
manera:
La proporción entre T1 o T2 y T = m(g) es igual al seno del ángulo entre cada cuerda de
apoyo y el techo. En el caso de T1, sen(30) = 0,5; mientras que para T2, sen(60) = 0,87
Multiplica la tensión en la cuerda inferior (T = mg) por el seno de cada ángulo para hallar
T 1 y T 2.
T1 = 0,5 × m(g) = 0,5 × 10(9,8) = 49 newtons
T2 = 0,87 × m(g) = 0,87 × 10(9,8) = 85,26 newtons
Referencias
http://dev.physicslab.org/Document.aspx?doctype=3&filename=OscillatoryMotion_Vertic
alCircles.xml
http://www.idahoforests.org/img/pdf/lessons/calibration.pdf

Triángulos de fuerzas: lo
que hay que saber
Un técnico de trabajos verticales se enfrenta diariamente a situaciones en las que
debe valorar la resistencia de un anclaje o del elemento estructural sobre el que se
instala. Si bien los dispositivos de anclaje normalizados según la norma técnica
europea EN 795:1996 (recientemente actualizada por la EN 795:2012, aún en
fase de armonización) ofrecen plenas garantías en utilizaciones “normales”, su
resistencia puede verse seriamente comprometida cuando, por necesidades del
día a día, debemos suspender una carga de una cuerda, anillo de cinta o similar
que trabaja sobre dos o más anclajes simultáneamente. Se forma entonces una
figura geométrica con forma de triángulo conocida como triángulo de fuerzas.
En este triángulo actúan unas fuerzas cuya intensidad será mayor o menor en
función del ángulo que forman los segmentos de cuerda o cinta entre sí. Conocer
su funcionamiento es esencial para trabajar de manera segura con instalaciones
tan recurrentes como el reparto de cargas o el montaje de tirolinas.

El reparto de cargas
Hablar de repartos de cargas entre anclajes suele ser el tema de conversación de
barra de bar preferido por un amplio espectro de frikis de la vertical: verticaleros,
escaladores, espeleos, barranquistas y demás fauna podemos pasarnos horas
hablando de ángulos, cargas, resistencias y demás sin ningún problema, y lo que
es más divertido, ¡sin llegar nunca a ponernos de acuerdo!
Si bien el concepto de triángulo de fuerzas es aplicable a cualquier montaje que
implique la solicitud de dos o más anclajes simultáneamente, solemos utilizarlo
fundamentalmente para referirnos al reparto de cargas entre anclajes. El
propósito de un reparto de cargas es, obviamente, repartir la carga entre
diferentes anclajes. Lo que no es tan obvio, sin embargo, es que hacerlo a ciegas,
sin un mínimo de conocimientos técnicos, puede producir el efecto exactamente
contrario: multiplicar la carga que recibe cada anclaje.

Vuelta a la escuela
La teoría —¡y la experiencia!— nos dicen que cuanto mayor es el ángulo
formado por los segmentos de cuerda o cinta cuando se suspende una carga entre
dos anclajes mayor es la fuerza que reciben estos anclajes. Al contrario, cuanto
menor es ese ángulo, menor es la fuerza que reciben, siendo el mínimo el 50% de
la carga.
Pongamos un ejemplo: si consiguiéramos formar un triángulo de fuerzas donde el
ángulo fuera de 0 grados —esto sólo es posible en teoría pues siempre existe una
separación entre anclajes, por mínima que sea— los segmentos de cada uno de
los 2 anclajes recibiría exactamente la mitad de la fuerza total que se genera en el
triángulo. Sin embargo, a medida que fuéramos abriendo el ángulo de este
triángulo, la fuerza recibida por los anclajes iría aumentando progresivamente. Si
con 0º la fuerza recibida por cada anclaje es del 50 %, con un ángulo de 180º esta
tiende al infinito. Por supuesto estos son casos teóricos y en el día a día nunca
trabajamos con estos extremos. El mundo real, el que nos interesa, se encuentra
entre estos dos extremos.
Existe una fórmula para calcular la fuerza generada por un triángulo de fuerzas:
F’=F/2/cos X
donde F’ es la fuerza que recibe cada anclaje, F es la fuerza aplicada al triángulo
de fuerzas (la masa que colgamos), y X el ángulo formado respecto a la vertical
(si el ángulo que forman los dos segmentos de cuerda cinta es de 30º, el ángulo
respecto a la vertical será de 15º). O lo que es lo mismo: la fuerza generada es
igual a la mitad de la carga suspendida partido por el coseno del ángulo respecto
a la vertical del triángulo.
Un ejemplo: si ejercemos una fuerza de 100 Newtons (N) sobre un anillo de cinta
cuyos segmentos forman un ángulo de 60º entre anclajes obtendremos
F=50/cos 30, es decir 60N.
Si el ángulo entre anclajes es de 120º (60º respecto a la vertical), obtenemos
F=50/cos 60, es decir 100N. En este caso, la fuerza recibida por cada uno de los
anclajes es idéntica a la fuerza ejercida sobre el triángulo: ¡aquí el concepto
“reparto de cargas” empieza a perder sentido!
Todo esto está muy bien pero sinceramente, en el día a día es demasiado
farragoso y complicado. Una manera más sencilla de calcular la fuerza que
reciben los anclajes que utilizamos durante un reparto de cargas es guiarnos por
la siguiente tabla:

Una rápida ojeada a esta tabla nos permite sacar dos conclusiones claras
El ángulo máximo aceptable para un reparto de cargas debería ser de 60º.
A partir de 120º, dejamos de repartir carga y pasamos a multiplicarla, justo lo
contrario de lo que pretendemos.

Tipos de triángulos de fuerzas


Cuando hablamos de triángulos de fuerza para referirnos a un reparto de cargas
diferenciamos tres tipos distintos. Suelen realizarse con anillos de cuerda o cinta.
Triángulo de fuerzas bloqueado
Triángulo de fuerzas bloqueado
En un triángulo de fuerzas bloqueado (estático, unidireccional, etc.) existe una
distribución óptima de la fuerza que reciben los anclajes siempre y cuando no
varíe la dirección del tiro. Si esta cambia, uno de los dos (o tres, o cuatro,
dependiendo del sistema instalado) brazos recibe automáticamente menos tensión
que el otro.
Esto puede suponer un inconveniente en determinadas instalaciones, pero ese
inconveniente también puede representar una ventaja: en caso de fallo de uno de
los dos anclajes, la carga pasará automáticamente al brazo restante de manera
“suave”, esto es, sin recibir latigazo. Un buen ejemplo de triángulo de fuerzas
bloqueado es el nudo ocho de doble seno, aunque existen numerosas aplicaciones
que no trataremos aquí.
Triángulo de fuerzas dinámico
En un triángulo de fuerzas dinámico los brazos del triángulo siguen recibiendo la
misma tensión aún cuando se cambie la dirección del tiro. Y esa es su gran
ventaja, que se ajusta automáticamente ante un cambio de dirección de la carga,
aunque también puede suponer su principal desventaja: en caso de fallo de uno
de los anclajes, se produce un tirón de ajuste sobre el anclaje restante que puede
llegar a sobrecargarlo.
Es por ello que este tipo de triángulos solo se aconsejan cuando se utilizan
anclajes a prueba de bombas, es decir, lo mínimo requerido en trabajos verticales
(otro asunto son las aplicaciones deportivas).
Triángulo de fuerzas semibloqueado
Se trata de una variante de los dos anteriores que aúna sus ventajas: realizando un
nudo simple en los brazos del triángulo, conseguimos limitar el posible latigazo
en caso de fallo de uno de os anclajes a la vez que nos permite cierta variación en
la dirección del tiro. Una buena opción a tener en cuenta.
El caso del triángulo de fuerzas americano
Ángulo real formado por el triángulo americano
El triángulo americano, también conocido como triángulo simple, es un montaje
poco utilizado hoy en día debido a las grandes tensiones que genera en los
anclajes. Existe cierta confusión a la hora de calcular el ángulo formado por los
segmentos de la cuerda entre los anclajes ya que se suele tomar como referencia
la ”V” inferior del triángulo. Esto no es correcto pues la fuerza que reciben los
anclajes viene determinada realmente por las bisectrices de los ángulos que se
forman en los anclajes. Como se puede ver en la ilustración, el ángulo real es
mucho más abierto.
Esta confusión ha tenido graves consecuencias en el mundo de la escalada, ¡no en
vano se le conoce como triángulo de la muerte! A descartar.

El caso de las tirolinas


Cuando instalamos una tirolina o sistema horizontal de cuerda tensa, el ángulo
formado por los segmentos de cuerda una vez suspendida la carga suele ser
relativamente alto: en torno a los 140º. Como hemos visto en la tabla más arriba,
una ángulo excesivamente abierto puede generar importantes tensiones en los
anclajes, algo que debemos evitar a toda costa cuando nuestro propósito es hacer
un reparto de cargas. Ahora bien, cuando instalamos una tirolina, el propósito no
es el de repartir carga, sino el de desplazar una carga horizontalmente.
Durante el Rescue Day Trophy. Foto: David Rondón.
Para hacerlo con seguridad basta con cumplir unas sencillas reglas:
1. Los anclajes deben ser a prueba de bombas. En caso de instalar anclajes tipo
EN 795 A1 (lo que habitualmente denominamos “chapa”, “parabolt”, “químico”,
etc.) se debe hacer SIEMPRE un reparto de cargas mediante triángulo dinámico.
2. Respetar la regla del 10%: la longitud de la flecha generada por la carga una
vez suspendida de la tirolina (su variación respecto a la horizontal) no debería ser
inferior al 10% de su longitud total. Por ejemplo, en una tirolina de 30 metros, la
flecha generada por la carga no debería ser inferior a 3 metros. De esta manera
nos aseguramos de no sobrecargar el sistema.
2. Las tirolinas diseñadas para desplazar personas o grandes cargas contarán
siempre con dos cuerdas paralelas con tensión similar.
4. Se elegirán siempre los nudos más resistentes para fijar las cuerdas: nueve,
nudo sin tensión, etc.

El truco del almendruco


Un truco muy socorrido a la hora de calcular la fuerza recibida por los anclajes
en una tirolina es el siguiente:
Carga x Longitud/4 x Flecha
Ejemplo: Si en una tirolina de 40 metros suspendemos una carga de 100 kg y se
genera una flecha de 5 m obtenemos: 100 x 40/4 x 5 = 200 kg

Funciona de manera muy precisa (margen de error inferior al 5%) con un ángulo
igual o superior a 140º, que suelen ser los habituales en montajes de tirolinas).
Desgraciadamente, el margen de error aumenta considerablemente con ángulos
inferiores.

Cable de acero vs cuerda


Aunque siempre defenderé la recomendación de no sobretensar una tirolina,
conviene aclarar que esto es mucho más difícil de conseguir utilizando cuerdas
que utilizando cable de acero. Diferentes estudios han demostrado que
sobrecargar una tirolina montada con cuerdas es sumamente difícil, en parte por
la elasticidad del material del que están hechas. Sometidas a tensión, las fibras
textiles tienden a estirarse, lo que tiene por efecto de aumentar la flecha del
sistema y en consecuencia de reducir el ángulo de incidencia. Por otro lado, los
propios nudos de las cuerdas tienen una clara función de absorción de energía, lo
que limita la posibilidad de sobretensión.
Los que hayáis tensado una tirolina con ayuda de un dinamómetro lo habréis
comprobado: en cuanto dejamos de tensar, la tensión que recibe el sistema baja
rápidamente. No digamos ya después de haber suspendido la carga.
Esto sin embargo no es así cuando instalamos sistemas de cable. La —
prácticamente— nula capacidad de estiramiento del acero sumada a la ausencia
de un sistema de fijación del mismo con capacidad de absorción de energía como
ocurre con los nudos en sistemas basados en cuerdas exige prestar la máxima
atención a la hora de su confección.
A este respecto y para terminar os dejo un vídeo muy bueno sobre el tema [EN].
http://www.granvertical.com/2015/06/27/triangulos-de-fuerzas-lo-que-hay-que-saber/