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Revista Espiga

ISSN: 1409-4002
revistaespiga@uned.ac.cr
Universidad Estatal a Distancia
Costa Rica

Méndez Anchía, Silvia


Las piedras hambrientas: universalismo y educación en Tagore
Revista Espiga, núm. 16-17, enero-diciembre, 2008, pp. 103-114
Universidad Estatal a Distancia
San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica

Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=467847230008

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Las piedras Rabindranath Tagore, in light of the author’s
thinking: his vision of universalism and

TEMA CENTRAL
education, as well as the global ideology,
hambrientas: typical of other reformers of Hinduism. It
concludes with an approach to the analysis
universalismo of the story structure concerning the pro-
blem of knowledge and salvation.

y educación en
KEYWORDS
Tagore Tagore, Indian Literature, Universalism,
Education
Silvia Méndez Anchía*1

INTRODUCCIÓN
RESUMEN “Las piedras hambrientas” es un
Este artículo presenta una lectura del cuento escrito por Rabindranath
cuento “Las piedras hambrientas”, de Tagore (1861-1941), quien obtuvo
Rabindranath Tagore, a la luz del pensa- el Premio Nobel de literatura en
miento de este autor: su visión del univer- 1913 y fue una de las figuras más
salismo y la educación, así como la ideolo- destacadas del pensamiento de la
gía global, característica también de otros India de la primera mitad del siglo
reformadores del hinduismo. Finaliza con
XX. Considerado por sus contem-
un acercamiento al análisis de la estructura
del relato en relación con la problemática poráneos como un renacentista
del conocimiento y la salvación. moderno, manifestó su interés en
diferentes campos, como la literatu-
ra, el dibujo, la música, la filosofía,
PALABRAS CLAVE
la reforma social, la educación y
Tagore, literatura india, universalismo,
la religión. Originario de Calcuta,
educación
recibió una profunda influencia
de su abuelo Dwarkanath Tagore
ABSTRACT y su padre Devendranath Tagore,
This article presents an interpretation of quienes fueron partidarios de un
the short story “The Hungry Stones” by movimiento de renacimiento cul-
tural que se inició en Bengala en
* Psicopedagoga y filóloga. Editora en la
Universidad Estatal a Distancia y en la el siglo XIX y se manifestó luego en
Universidad Nacional. Áreas de investi- diversos grupos en toda la India;
gación: literatura, comprensión lectora y este constituyó el fundamento de
textos didácticos.
las reformas sociales, religiosas y
Rec. 28-02-07 Acep. 18-10-07

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políticas más destacadas en el sub- vano. Las ensoñaciones tomaron la
continente y sirvió de base para forma de una muchacha persa que
los movimientos independentistas lo invitó a seguirla y finalmente le
del siglo XX (Argüello, 2004). Según pidió que la salvara. Una noche
Daniel Moreno (1986:XLIII), “la India de tormenta, Srijut oyó el lamento
contemporánea puede considerarse de la mujer, mientras Meher Alí,
el resultado de los ideales compar- el loco, gritaba por los alrededores
tidos por los hombres que siguieron del palacio que todo es mentira.
a tres de sus más grandes hombres: Srijut dejó el palacio y le pidió, a
Tagore, Gandhi, Nehru, situados Karin Kham, que le explicara lo que
cronológicamente”. pasaba; este le narró, entonces, una
historia de pasiones no correspon-
“Las piedras hambrientas” narra el didas. Antes de decirle la forma en
viaje de regreso, de Puja a Calcuta, que podría salvarse, le contó una
de una persona y su pariente. Estos historia de una muchacha persa. En
se encuentran en el tren con un ese momento, antes de que Srijut
extraño hombre, a quien admiran termine su relato a los compañeros
por su forma de hablar. Mientras de viaje, llega el tren; Srijut sube a
esperan para hacer un trasbordo, un coche de primera, mientras los
este personaje enigmático, de nom- otros viajeros, que van en segunda,
bre Srijut, les cuenta la siguien- discuten sobre la verdad del relato
te historia: como recaudador de escuchado y terminan disgustándo-
impuestos, en cierta ocasión se tras- se para siempre.
ladó a Barich y se alojó en un pala-
cio de mármol deshabitado. Este El propósito de este artículo es ana-
lugar empezó a ejercer en él una lizar el cuento “Las piedras ham-
extraña fascinación, principalmente brientas” a la luz del pensamiento
durante las noches, cuando veía (sin de Tagore, expresado en otras de sus
ver) grupos de personas que habían obras. El primer punto lo dedicamos
habitado ese sitio dos siglos atrás. a presentar la visión de ser huma-
Aunque al principio Srijut dudó de no que subyace en el personaje
la realidad de tales personajes y de Srijut; luego, nos referimos a la
situaciones, conforme pasaron los presencia de la llamada “ideología
días les confirió su carácter de única global” en los principales cambios
realidad posible. Así, su vida cotidia- que sufre Srijut. Finalmente, ale-
na y sus actividades usuales, inclui- jándonos del análisis realizado con
da su forma de vestir (a la inglesa), base en el pensamiento del autor,
empezaron a parecerle un sueño haremos una propuesta en torno a

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una noción de conocimiento que conforman el conocimiento de este
puede interpretarse, de manera más personaje, que mueve la admiración

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libre, en el texto. inicial de sus interlocutores. En este
rasgo del personaje se presenta la
noción de saber de Tagore, quien
Educación integral no lo reduce a las ciencias; para
y universalismo él, tan importantes son los conoci-
Como ya hemos señalado, en este mientos científicos como los filosó-
cuento un grupo de personajes ficos y espirituales, que preparan al
emprende un viaje de regreso, de individuo para el trabajo, pero que
Puja a Calcuta. Uno de ellos, que se asimismo le permiten la realización
constituye en el narrador primero, personal. Su visión educativa tiene,
viaja con un pariente suyo, que es por ello, valiosas implicaciones en
teósofo, y se encuentra, en el tren, el ámbito social y político, pues
con un sujeto misterioso, especie plantea que los valores espirituales
de iluminado, de sabio, cuya proce- aseguran la paz social; así lo explica
dencia cultural o religiosa la supera Jha (1994:7) refiriéndose al objetivo
su gran conocimiento de la realidad. que, según Tagore, deben cumplir
Aunque su apariencia corresponde a las universidades indias:
la de un mahometano del interior, su
modo de hablar refleja la manifesta- ...la ciencia sin la obligación del
ción de El-que-todo-lo-dispone. Su conocimiento de sí mismo, sin
reelaboración del texto de Hamlet, entender que la búsqueda del
“¡Otras cosas pasan en el cielo y conocimiento es el objetivo más
en la tierra, Horacio, que las que importante de la existencia huma-
dicen nuestros periódicos!” (Tagore, na, conduce a un deseo ilimitado de
1984:7), señala hacia hechos tras- bienes materiales y bienestar, y a la
cendentales y hacia otra forma de persecución sin sentido de instru-
apreciar la realidad cotidiana. mentos de guerra y poder, que con
frecuencia originan los conflictos
El narrador primero, sorprendido entre las naciones y, en último tér-
por la sabiduría del recién conocido mino, conducen a la eliminación de
compañero de viaje, dice que “por los débiles por los fuertes.
insignificante que fuera la cosa de
que se hablaba, citaba de ciencia, Otro aspecto que vale la pena ana-
comentaba sobre los Vedas, o sacaba lizar es que esta variedad de cono-
a relucir estrofas de poetas per- cimientos que se conjugan en el
sas...” (Tagore, 1984:7). Tres tipos de discurso del enigmático persona-
saber (religioso, literario, científico) je, conducen a la concepción de

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universalismo presente en la obra Esa amalgama de culturas determina
de Tagore: heredero de un profun- la forma particular de nacionalismo
do orgullo por la diversidad de su que expresa Tagore en su obra Hacia
cultura, este escritor propone una el hombre universal (1967:136):
complementariedad de las diversas
Que la India se reincorpore a la
culturas presentes en el subconti-
nente, en tanto elementos motores marcha del progreso es de inte-
del devenir histórico. rés vital para todos los pueblos
del mundo. ¿Quiénes somos para
Por ello, la mención específica de los proclamar que este país nos per-
Vedas, la literatura persa y la ciencia tenece en exclusiva? Realmente
no resulta gratuita. Los Vedas repre- ¿qué significa ‘nosotros’? ¿Bengalí?,
sentan la más antigua tradición aria; ¿marathi?, ¿punjabí?, ¿hindúes?,
este pueblo de lengua indoeuropea ¿musulmanes? Sólo al ‘nosotros’
llegó a la India aproximadamente más amplio, que incluye a hindúes,
veinte siglos antes de la era cristia- musulmanes, ingleses y otros aún
na; dichos textos, constituidos por que eventualmente puedan unírse-
un conjunto de himnos de uso ritual, le, le cabe el derecho de determinar
se consideran el punto de partida de qué es propiamente la India y qué
la doctrina brahmánica. La literatu- le es extraño.
ra persa, por otra parte, expresa la
influencia del mundo musulmán en Aquí resulta evidente la influencia
el subcontinente, cuya dominación que este autor recibió del movimien-
abarca un largo período de la his- to de renacimiento cultural benga-
toria india (desde el siglo VII hasta lí que, como mencionamos antes,
1858, cuando cae el Imperio mogol). surgió en el siglo XIX, como reacción
Por último, podemos asociar la ante el dominio europeo. Contrario
ciencia tanto con los aportes de a lo que hicieron otros grupos, que
Occidente, ante todo por la domi- adoptaron posiciones ortodoxas, los
nación británica (1858-1948), como modernistas, como Tagore, no se
con la influencia musulmana y toda replegaron en sí mismos, sino que
la tradición india; este último caso promovieron un diálogo y una sín-
puede ilustrarse con la gramática del tesis con Occidente (Bugault, 1990).
sánscrito, sistematizada por Panini Para Tagore, una visión estrecha del
en el siglo IV antes de la era cristiana, nacionalismo genera conflictos entre
y cuya introducción en la erudición las personas y las naciones.
occidental fomentó el desarrollo de
la lingüística moderna.

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Volviendo a “Las piedras hambrien- torno mío como una májica12música
tas”, el enigmático personaje con de otro mundo” (Tagore, 1984:11).

TEMA CENTRAL
que se encuentran los viajeros en el Dicha experiencia hace que Srijut se
tren, resume en su saber esta posi- cuestione: a la luz de tales aconteci-
ción del autor. Este personaje, que mientos, su nombre, su procedencia,
en un principio llama la atención de su ocupación, su apariencia misma,
los viajeros, se presenta al relatar su pierden su carácter definitorio, pues
historia. ya no le señalan un lugar fijo y segu-
ro dentro de la Creación:
La ideología global Caí de tal modo en el hechizo, que
Srijut, recaudador de impuestos aquella impalpable visión, inacce-
sobre algodón, se desplaza hacia sible y ultraterrena, me parecía la
Barich y se aloja en un viejo palacio sola realidad posible, y todo lo otro
de mármol construido doscientos un sueño vano. ¿No era una ridí-
cincuenta años atrás por el empera- cula y sorprendente necedad que
dor Mahmud Shah II. yo, digo Srijut de Tal y Cual, hijo
mayor de Fulano, de bienaventu-
“Al principio la soledad del palacio rada memoria, estuviese cobrando
abandonado me oprimía como una un sueldo mensual de 450 rupias,
pesadilla” (Tagore, 1984:9), confiesa. como recaudador de impuestos
El paraje empieza a ejercer una extra- sobre algodón; que fuese cada día
ña influencia sobre él, hasta hacerlo en mi cochecillo a mi oficina, ves-
sentirse “comido” por ese palacio tido a la europea y con sombrero
que va cobrando vida ante sus ojos. sola? (Tagore, 1984:11-12)
Se trata, según sus palabras, de “pie-
dras hambrientas”, pedazos de un Ese cuestionamiento, esa sensación
pasado musulmán que se incorpora de que se pierde un lugar seguro
a la vida nocturna del palacio y cuya para pisar, es justamente una con-
historia Srijut desconoce. Al prin- dición necesaria para el aprendiza-
cipio, él duda del carácter real de je. Permitir que un conocimiento o
tales imágenes, mas la llegada del
día le confirma que pertenecen al 1. Trabajamos aquí con la traducción
de Zenobia Camprubí y Juan Ramón
mundo de la fantasía. No obstante, Jiménez, autorizada por el propio Tagore.
al aumentar la influencia del lugar, Estos traductores aplican una interpre-
Srijut deja de ser espectador para tación simplificadora de la ortografía del
ser actor de esos acontecimientos castellano, en la que, para citar dos ejem-
plos, se utiliza la “j” para representar la “g”
nocturnos; dice que “todo se unía en con sonido aspirado, y no se coloca la “x”
ante consonante.

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experiencia nueva haga tambalear vida diaria, tan limitada, tan atada
nuestros marcos de referencia habi- al trabajo, me parecía una ridícula
tuales implica abrir las puertas al falsedad. (Tagore, 1984:14).
crecimiento cognitivo y personal.
Producto de la experiencia revela-
En el caso de Srijut, el acontecer dora en el palacio de piedras ham-
diario, lo concreto, lo que se perci- brientas, la vida diaria, para Srijut,
be directamente por los sentidos, es ahora como un sueño. A partir
todo ello aparece como ilusorio. Un de este reconocimiento, él siente
nuevo dominio de conocimiento se que enloquece. Sin embargo, su
manifiesta: el invisible; ante él, la alejamiento de ese centro que le
percepción es insuficiente; de ahí aseguraba un lugar establecido en
la confusión que vive el persona- la realidad, es paso previo para su
je (ve, pero a la vez no ve; oye y salvación, para que cante, al igual
sin embargo no oye). Se vislum- que el poeta en “Pájaros perdidos”:
bra, así, el camino de la Revelación, “Esto no es más que un sueño, en
único medio para conocer lo invi- el que todo está desatado y todo
sible. Según Madeleine Biardeau oprime. ¡Cuando despierte y sea
(1990:85), existen dos dominios de libre, lo encontraré todo unido en
conocimiento en el pensamiento de ti!” (Tagore, 1985:409).
la India: “el visible y el invisible, para
La liberación que trae consigo el
los cuales dispone de dos medios de
nuevo conocimiento de sí mismo
conocimiento igualmente adapta-
que adquiere Srijut, se relaciona
dos: la percepción y la Revelación”.
también con la información que
Srijut pasa, entonces, de un estado se le revela acerca de su pasado
de tranquilidad, en el que distingue cultural; este le ofrece una visión
claramente lo que él supone “real” más amplia de su entorno social y
de lo que no lo es, a una situación político.
desesperada, de confusión entre ese
Lo mismo que otros reformado-
“mundo real” y eso que él llama el
res del hinduismo –como Gandhi,
mundo del sueño:
Vivekananda, Aurobindo y
Sobrevino una terrible disconfor- Radhakrisnan–, Tagore expresa en
midad entre mis noches y mis días. este cuento lo que Guy Bugault
De día me iba a mi trabajo, pesado (1990) llama una “ideología global”,
y rendido, maldiciendo la noche que encierra no sólo una visión del
embaucadora y sus vanos sueños; mundo, el ser humano y su libertad
pero cuando la noche llegaba, mi interior, sino también una concep-

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ción de la vida social y de la inde- de vida de la población india; Tagore
pendencia nacional. compartió esta reacción al inicio de

TEMA CENTRAL
su producción intelectual.
Así pues, a medida que ese pasa-
do musulmán se le va revelando a En este relato podemos apreciar
Srijut, este se despoja de su traje una evolución en su pensamiento
inglés, para adoptar el atuendo hacia posiciones más conciliadoras.
mahometano. Aquí, Tagore no idealiza ese pasado
musulmán: la historia que Srijut
Con el anochecer, me amodorraba llega a conocer del palacio de pie-
el encanto de una estraña [así en la dras hambrientas, es una historia
traducción de Camprubí y Jiménez] de dolor, de deseos insatisfechos.
borrachera. Me volvía un descono- Contrario al fatalismo de la doctrina
cido personaje de otros tiempos, hindú –que no admite posibilidad
que representaba su papel en la alguna de progreso–, Tagore ve en
historia no escrita, y ¡qué mal me el devenir histórico una sucesión
sentaban mi chaqueta inglesa y de momentos necesarios para el
mis pantalones ajustados!” (Tagore, desarrollo de la humanidad. En su
1984:14). ensayo “Oriente y Occidente”, dice
Tuve que renunciar a mi paseo; y al esto:
otro día deseché mi chaqueta y mi Si fuese verdad que todo cuanto
sombrero ingleses, tan absurdos, había por hacer estuviera hecho en
para siempre. (Tagore, 1984:15). el pasado de una vez para siempre,
Producto del dominio británico, el la prolongación de nuestra existen-
estilo de vida europeo se impuso cia no representaría sino un lastre
en un sector de la sociedad india. para la tierra. ¿Cómo han de tener
Algunos, como Srijut adoptaron las voluntad de vivir el presente o fe
costumbres, actitudes y modo de en el futuro quienes creen haber
vestir de los ingleses. Aquí el autor alcanzado la perfección en sus
defiende la necesidad de reconocer antepasados y en consecuencia se
los valores, historia y tradiciones que aíslan para proteger sus creencias
constituyen parte del marco cultural y sus prácticas de todo contacto
de la India (el musulmán específica- con el modernismo? (Tagore, 1967:
mente). En efecto, hacia finales del 136).
siglo XIX y principios del XX, hubo Ante la invasión musulmana, siglos
una reacción nacionalista contra el atrás, se habían acentuado las posi-
dominio europeo y los cambios que ciones ortodoxas indias; algo similar
había traído aparejados en la forma

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sucedió, como hemos señalado, con nacionalismo, sino en el universalis-
el dominio británico. Tagore, como mo” (Jha, 1994:6).
representante del pensamiento de
grupos de ideas avanzadas, pro-
motores de las reformas religiosas
Excurso: La salvación,
y sociales en la India, rechaza la las narraciones y el juego
estrecha ortodoxia (Argüello, 2004). del escondite
Su propio padre, Devendranath, Abandonamos, en este apartado, la
conocía la filosofía europea y era referencia al pensamiento de Tagore
sumamente religioso, pero también como eje de nuestro análisis, para
criticaba algunos aspectos del hin- detenernos en otras consideracio-
duismo. En la obra de Tagore se nes que, en relación con el tema del
evidencia, por su parte, una mezcla conocimiento, pueden hacerse a la
de tradición y experimentación (Jha, luz del cuento estudiado.
1994).
Como ya hemos descrito, el narra-
Otro rasgo de Srijut que nos interesa dor que da inicio al relato de “Las
señalar es su condición de funciona- piedras hambrientas”, cede la pala-
rio que, conforme el personaje va bra a un segundo narrador, Srijut,
alcanzando un conocimiento mayor quien cuenta la historia de una parte
de la realidad, le parece una condi- de su vida, cuando estuvo hospeda-
ción ilusoria. La propuesta educativa do en un viejo palacio de mármol;
de Tagore, presente tanto en sus en esta narración se insertan, a su
escritos como en las instituciones vez, relatos de varios episodios de
que creó, pretendía encontrar el ver- supuesta ensoñación que experi-
dadero sentido de la educación, que mentó Srijut; luego aparece el relato
se había reducido, con el dominio de Karim Khan, sobre lo sucedido
inglés, a la preparación de perso- a una joven persa, tiempo atrás,
nal administrativo que atendiera el en ese mismo palacio; escuchar
aparato gubernamental y mercantil, esta última narración se constituye,
perdiéndose con ello el aporte del según el propio Karim Khan, en la
patrimonio cultural anterior: “Un condición que debe cumplir Srijut,
sistema nacional de educación en antes de serle revelada la forma
la India debía tratar de descubrir la como habrá de salvarse. Aquí el
verdad característica de su civiliza- cuento se interrumpe bruscamente
ción. Esta verdad no se encontraba por la separación de los personajes
en el comercio, el imperialismo o el que participan en la situación inicial
(el narrador primero, su pariente y

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Srijut). Vuelve a tomar la palabra el o más bien, explicitar la revelación,
primer narrador, y la historia queda, elaborando una ciencia de la salva-

TEMA CENTRAL
en cierto modo, inconclusa, pues el ción y de las cosas, con miras a la
contenido del relato “salvador” no es salvación.
revelado a los viajeros del tren ni a
La presencia de lo religioso la encon-
los lectores del cuento, a la vez que
tramos, en la tradición india, desde
la separación repentina de Srijut
su lengua clásica (el sánscrito), cuya
genera dudas entre los oyentes de
escritura, denominada devanagari,
su historia.
quiere decir justamente “ciudad de
Tres elementos de análisis se des- los dioses” (de deva: dios, y nagari:
prenden de la descripción hecha en ciudad).
el párrafo anterior: la temática de
La estructura del relato, de narracio-
la salvación en la tradición india, la
nes enmarcadas, proporciona indicios
estructura de narraciones enmarca-
valiosos para una propuesta acerca
das (y la relación entre los relatos
del conocimiento-revelación de las
y el conocimiento-salvación), así
verdades últimas del ser humano. El
como la no conclusión del cuento (y
siguiente párrafo del relato resume
lo inaprehensible del conocimiento
esta característica formal y apunta
de la realidad).
a la vez hacia un elemento de gran
En el relato de Srijut, un moti- importancia, cual es la no resolución;
vo importante es la salvación (del como hemos señalado antes, los
narrador y de la joven musulmana). distintos desenlaces no quedan del
Dicho tema ha estado presente en la todo resueltos en este cuento. Así lo
filosofía y el pensamiento de la India expresa Srijut:
desde la Antigüedad, como lo señala
Era como si por los raros aposentos
Madeleine Biardeau (1990:81):
de aquel vasto palacio volaran a mi
Hay que añadir que las diversas alrededor, en un soplo repentino de
revelaciones han sido hechas siem- la brisa de primavera, pedacitos de
pre ‘para bien de los seres vivien- un cuento bello que yo medio com-
tes’; la India no concibe una ciencia prendía, pero del cual nunca podía
pura, desarrollada por sí misma saber el desenlace; y me pasaba
[…] La filosofía tiende también a la noche de salón en salón persi-
situarse exactamente en esta misma guiéndolos.” (Tagore, 1984:14)
perspectiva; irá constituyendo poco
a poco el saber brahmánico por
excelencia, pretendiendo prolongar,

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Ese bello cuento se convierte, final- con contar o escuchar historias; al
mente, en una historia de terror, que respecto, las modernas teorías del
apela a Srijut para que encuentre lenguaje y el psicoanálisis, para citar
esa explicación que se le escapa. dos marcos de referencia, plantean
la función constitutiva de los relatos
Las nuevas realidades que el perso- en la formación del ser humano.
naje conoce en el palacio de piedras Sartre dice, al respecto, que el ser
hambrientas, lo conducen también humano está hecho de historias, las
a enloquecer; dichas experiencias le suyas y las de los demás; que es, en
generan una sensación de extravío fin, un cuentacuentos (citado por
y vulnerabilidad: “que perdido en Lipkin, 2000).
su sombra profunda, yo iba por los
estrechos callejones oscuros de una Srijut ha de ir viviendo una historia
Bagdad dormida, a alguna cita peli- tras otra, hasta que una narración
grosa” (Tagore, 1984:13). Perder los que le es contada por otro personaje
referentes con que, por lo común, le da sentido a lo experimentado y
se define el sujeto: su nombre, pro- lo salva. Las distintas narraciones
cedencia, ocupación, ingresos, hábi- que él escucha y que cuenta luego,
tos de vestido… amenaza con la tienen que ver tanto con su histo-
disolución de la imagen que este ha ria personal como con la memoria
construido de sí mismo. Otro per- colectiva del pueblo a que perte-
sonaje de este cuento, Meher Alí, sí nece.
enloquece atrapado por el palacio.
Sin embargo, el extravío forma parte Nos situamos ante una forma de
de ese proceso de conocimiento, atribución de sentido que se va
en el cual se abandona un estado configurando de narración en narra-
de inocencia para entrar en una ción, en una constante búsqueda,
experiencia llena de paradojas: ese cuyo desenlace (o explicación) en
“perderse” es condición necesaria ocasiones puede ser concedido por
para “salvarse”. el otro (como lo supo Srijut de boca
de Karim Khan), pero en otros casos
Aquí, encontrar sentido para lo que se escapa dando lugar a la incerti-
sucede es la forma para alcanzar la dumbre, a la diversidad de criterios,
salvación, y ello tiene que ver con en ocasiones encontrados (como
una necesidad psicológica funda- sucedió al final con el narrador pri-
mental del ser humano, cual es la mero y su pariente, que terminaron
de hallar significado a lo que se enemistados).
hace (Bettelheim, 1988). Ese sentido
se asocia, en el relato de Tagore,

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Esa parte final, definitiva, resolutoria CONCLUSIÓN
del cuento parece esconderse... Es

TEMA CENTRAL
La visión de ser humano que se
posible comparar, así, ese oculta-
presenta en el personaje de Srijut,
miento de aquella información que
en particular cuando se refiere a su
podría darle un contenido especí-
conocimiento de la realidad, alude
fico al relato “salvador”, que podría
a un concepto educativo funda-
clausurar el significado dándole una
mental en la propuesta de Tagore,
forma fija y segura, con lo inapre-
quien señala la necesidad de que
hensible que resulta el conocimien-
la persona desarrolle sus potencia-
to de la realidad, entendida como
lidades de manera integral, no solo
aquello que está más allá del discur-
con conocimientos provenientes del
so humano. De este modo, nosotros
ámbito de las ciencias, sino también
mismos entramos a participar en
con el aporte de la tradición lite-
ese eterno juego del escondite que
raria y espiritual, lo cual permitiría
es la búsqueda del saber, tal como,
su realización y perfeccionamiento.
en la concepción de Tagore, el ser
Asimismo, alude a una concepción
humano vive jugando al escondite
de la sociedad india, a partir del uni-
con la divinidad, por la acción de
versalismo que se deriva de las múl-
Maya, que oculta lo permanente tras
tiples culturas que la conforman.
la cortina de lo pasajero.
Los principales cambios que sufre
“La cortina que tú has echado está
Srijut (de índole espiritual, pero tam-
pintada con figuras innumerables,
bién relacionados con el conocimien-
por el pincel del día y de la noche.
to de su pasado histórico), remiten a la
Tras ella tienes tu asiento, tejido en
“ideología global”, presente asimismo
un maravilloso misterio de curvas,
en el pensamiento de otros reforma-
sin una sola estéril línea recta.
dores del hinduismo, quienes plan-
La gran comitiva de nosotros dos tean, a la par de una concepción del
llena el cielo. Todo el aire está ser humano y su liberación interior,
vibrando con nuestra melodía, y las una visión de las transformaciones
edades pasan todas en este jugar al sociales necesarias para la libertad
escondite de nosotros dos.” política. El conocimiento que de
sí mismo alcanza Srijut gracias a
Tagore, Ofrenda lírica (fragmento de un proceso de cuestionamiento de
la estrofa LXXI) lo aparente e inmediato, se hace
acompañar por un desvelamiento
del pasado cultural que constituye
la memoria colectiva del pueblo a

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que pertenece este personaje. Sin BIARDEAU, Madeleine (1990). “Las filosofías
embargo, este pasado no es visto de la India”. En: Brice Parain (director).
Historia de la filosofía. Vol. I: El pensamiento
de forma idealizada, sino que se lo prefilosófico y oriental (12ª. ed., pp. 78-219).
considera, desde el pensamiento de México: Siglo XXI.
Tagore, como una parte necesaria BUGAULT, Guy (1990). “La filosofía india con-
para el desarrollo histórico de la temporánea”. En: Yvone Belaval (direc-
India. tora). Historia de la filosofía. Vol. XI: La
filosofía en Oriente (5ª. ed., pp. 191-225).
Finalmente, la estructura de narra- México: Siglo XXI.
ciones enmarcadas se relaciona, JHA, Narmadeshwar (1994). Rabindranth
desde nuestra interpretación, con Tagore. (1861-1941). Publicado original-
una noción de conocimiento propio mente en Perspectivas: Revista Trimestral
de Educación Comparada (París, UNESCO:
que tiene que ver con las múltiples
Oficina Internacional de Educación), vol.
narraciones (personales y proce- XXIV, núms. 3-4, pp. 617-634. Consultado
dentes de la historia colectiva) que el 18/1/2008 en <http://www.ibe.unes-
conforman al sujeto. Sin embar- co.org/publications/ThinkersPdf/tagores.
PDF>
go, la característica de no conclu-
sión del cuento nos indica que ese LIPKIN, Lisa (2001). Aprender a educar con cuen-
conocimiento parece escaparse o, tos (J. C. Guix, trad.). Barcelona: Paidós.

al menos, constituirse en objeto MORENO, Daniel (1986). “Rabindranath


de discusión y controversia, pues a Tagore”. En: Rabindranath Tagore. La luna
nueva. El jardinero. El cartero del rey. Las
la realidad misma –al igual que a piedras hambrientas y otros cuentos (11ª.
la divinidad en la propuesta lírica ed.). México: Porrúa.
de Tagore– nos aproximamos sólo
TAGORE, Rabindranath (1985). Obras escogidas.
de manera tentativa mediante las La Habana: Arte y Literatura.
explicaciones humanas.
TAGORE, Rabindranath (1984). Las piedras
hambrientas (Zenobia Camprubí y Juan
Ramón Jiménez, trads.). Madrid: Alianza.
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BETTELHEIM, Bruno (1988). Psicoanálisis de los


cuentos de hadas (S. Furió, trad.). Barcelona:
Crítica.

114 ESPIGA 16 Y 17, ENERO-DICIEMBRE, 2008