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La poesía de Carlos López Degregori:

Presencia de nadie, ser de nada

Antes de ponerme a escribir estas reflexiones sobre el


tiltimo libro de Carlos López Degregori, Aquí descnnsa nadie,
nre he sentido tentado de releer, diría mejor impulsado a revisar
su poesía reunida hasta 1994 con eI til]ulo Lejos de todas Partes.
lmpulsado por dos motivos: primero, porque la escritura y
las intuiciones de esta obra, desde los poemas fechados en
1975, presentan una movilidad impresionante controlada por
una voluntad de orden y rigor que estructura un Proyecto de
tunidad y evolución del discurso poético a través del tiempo
y su pavoroso poder de dispersión; y segundo, porque el título
t,ajos de todas paÍtes er.vuelve la obra toda y es una llave que
debe franquearnos Ia entrada a sus recintos, tan extraños a
veces como la casa de Antonia Hareazcoa y el fantasma de
mujer que la habita en Aquí descansa nndie: Aquí tienes la
tlaoe. / Sé qtre no te alcanzará la ttida pata pagórmela peto
ígual te la entregaré.

Se puede suponer que el autor integratá más larde AqtLí


tlescansa nadie (-1994 - 7997t en una nueva edición de Lejos de
lodns partes (1.975 - '1994 las fechas colindan), pues el úrltimo
libro suelda y prolonga en la cifra de un año y los que siguen
formas y visiones semeiantes y diferentes que garantizan el
movimiento de continuidad/cambio ya aludido. Por lo demás,
cl procedimiento de integrar una obra Poética bajo un título
clue la marca en Permanencia se ha dado ya en América con
I tnues of Grass de Walt Whitman y, más cerca de nosotros, en,

por 1o menos, tres poetas hispanoamericanos


contemporáneos: Roberto JLraffoz (Pocsí¡ ttertical),.JaYier
Solr¡guIen ( 1,'rrla crrtl lrrlrrrr ), J,lt.st, ]:cl u.r rcl o l- ie1sotl ( Pr,isiii lo mismo-, \r en este
(,rr lodirs partes, qLle es en fir¡ de cuentas
('sari¡ri) L-n l-ri¡re7 l;¡gI-aga,.i el tiLLllr¡ tit'¡ico l-ros p¡t'caL,cst,tr lspacio poético sin centro que atraiga hacia éJ Jtrs fornras,
inr[ilí(ito clr ]o l¡i¡st¡r ¡hr.¡¡ cscrito p()r'el ]ro(.t¡ ilclrrycnrl¡r cl l¡gL¡r'as, representaciones, imágerres flotantes, altlector no le
ú ltilno lilrro. ,¡trecla más remedio que flotar también él como un astronauta,
P('r'o no uno metido en Ia cabina de su naVe col] uÍra t[avecto]-ia
Ahorit, si l¿-s pal.rbras "lcjos rlc. todas partL.s" coucie n'ten rlt'te¡mjnada sino directamente e¡1 Lln espacio si¡r pur.rtos de
a tod.r csta obra hecha clc palaLrr.rs cs porcluLr, cot11o va he cljcho, rt.icrencia precisos.
constitu\,en un¿r cla\ L. l-rar-a l¡ inlt.rptclación cle los terljtr¡lios
e\tr-¿tños qrre cJ poc.t¡ ler r:la Y \'c.la al trisnio ticnrpo t' (luc a l.os poemas desrealizantes de CLD, apólogos sin
vcces precisan¡ente se sitúan a distanci¿rs r erticinos.rs de la rnor aleja v sin lugar ni sujeto cierto, historias qr-re parecen haber
perccpción llarlada cornírn, Lr nrejor dicho, stiio cle situarse s.rltado fuera de Ia historia, se ven descentrados o
se des-sitú1iln, y el leclor los ve sintplcment€. aparecer v Llcsorbitados por una voluntad implacable de extrañamiento
clesaparccer Jejos de todo v sólo en la cercania que les presla u ocultamiento qlre ataÍle tanto a la escritura (imágenes
el marcr¡ irriso¡io de un papel blanco ntancl.rado de tint¿r. Jit\ ier sorplendentes por lo alejado de sus términos, adjetivación
Sologuren ha dicho cprr. "el lengr.rajc poético de Carlos l,ó¡rc.z cxigua destituída de toda referencia lógica a nombres que a
Deglegori postula un sistema -propio- de corresponclencias vcces descalifica en vez de calificar -cabezas prestadas,
lcjos clc todrc pnrlts, s¡ lvo dcl centro mismo cle su emisi(rn", lo rrirada digital, pájaros carbónicos, cielo forzado, lluvia
que es exactísimo si se enti€.nde "centro de ernisión" conro ,rherrojada, bala cantora, saliva confabulada, jorobadas
ce¡lt¡o del acto de creacitln quc no puede ser otro que la propia nrariposas-, o referencias sesgadas a improbables referentes),
mente del crearlo¡ v en este scntido no es sólo que el poer¡a r'omo al objeto de la escritura que los escribe: paisajes y
imaginado esté cetc¿r de Ia cabcza de su autor: cstá dc.t-rtr.o, ¡rt rsonajes "en trompe-l'oeil", sucesos sin sucesión,
cabría clecir. l-,a cos¿¡ comienza culndo sale v dcsallt¡lla cl situaciones sin sitio y sitios imprecisos como Loraine ("Loraine
germen de lcjanía y de ajenamicnto que le ha inoculadr¡ el ¡r() existe" pero "podríamos estar sentados en Loraine", "esta
creaclor v clLre (no es ofensa ¡rensa:-lo) cl propio cre¿tdor tl:ndlía rL.z en otro espacio", en "alguna improbable di¡ección
ya en la cabeza. Se intuVe entolcL.s qu€., una vez sueltct, e.J irraginaria", se lee ya en un texto del primer poemario, Lln
poerna se aleja vertjginosaolcltte .lel creador infectarlo I'tten día). Hay todo un juego de espejos empañados, una
contagiando de paso a un nútncLo irrcleterminaclo de lectores. l¡ntasmagoría donde las figuras, los cuadros y los marcos
Y cs ahí doncle ahora sí se plantea el problema dc lo lejos, del .rparentes aparecen como negados en un tiempo y Lrn espacio
cent¡o v de las partes, o sea cle ace¡c¿¡Ltros a aquello que c.stá rlr.quitaipón. Se adivina algo detrás de algo y eso es todo, o es
lejos de todas pal tes: cl poem.r, sLrs formas, sus f isut ¿rs, sus nrd a. No es una poesía oscura: la poesía es un cristal nítido,lo
lugares, sns person¿tjes que se mucven v evolucioltan ¿t su oscuro o, mejor, 1o misterioso es lo que se percibe tras el cristal.
antojo atravesando distarrcias incleterminables elttrc el i.rLrtor l,l ¡rcrcepción de este Lrniverso verbal se da siempre en una
y el lector. EI misrno So)oguren ha cladr¡ Llna visión certcrir dc ,rtnrósfera tan ambigua que Edgar O'Hara echa mano, para
la natulaleza de estos Lextos: "-..secuencias de flr¡t¡ntes !iitrlarnos en ella, al concepto de lo translircido en su
cadenas de desencajes vet'balcs que corresponclc.t-r a ur-r cspilcio rrrtroducción a Lejos de todns ptrtcs: "...estos elementos
clonde el centro de gravcclaci qrreda abolido": o se¡ (lLre, l)¡recen coexistir en puntos translúcidos. Es decir, qr,re dejan
aboliclo, nt¡ tst¿í en ningltna P¿trte igu¡l sc lo l¡uerlt,suPt¡ne¡ ¡rasa r Ja lr-rz per o impiden que uno vea lo que hay detrá s", para

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conaluir: "¡jSt¡ po¡iia.t poltc en l¡t.iatiail ¡o Ia l.t\ cl.tcirilr clt. Lo primero que debemos noial es que de los 21 poemas
i¡rlinrid¡,.lcs sino It'l.is bjcn rle sublcr irrgio_s, esl¡[rrrnr,s i.rlstrs, (,rlgunos con subdivisiones, como "Cicatrices", "Altares" v
suposicjoltcs".I'c.to ¡ lr¡ Dtcjol no h¡r rcr t,l¡cirilt clc lt¡tl,r sinr¡ "5,rn Lázaro") contenidos en las tres secciones{de la obra
rle la lejanía, el r.¡cÍo, l.¡ ar¡senci¡. ), ts clrrc .si lL)s r.Vr, , ,; r, ,.irnltit r., \¡¡r's1r'n sr'¡icrc ,le los lol'o' y Aqrti ,lr.;ntt",t
ll()emits no
re\ el¡¡n, o se nicgitn ¿t leve li¡t- jltlit-¡tirl¡r-l algLu.l¡, cs pol.cluc la t¡itlit),20 introducen un "yo, mi, mí" a veces no en tanto
tiric¡r intinridacl clue IrLlcda exhibir un poL-t..r conto cLlalr]ui(,r {¡r¡c tal sino clesdoblado en "nosotros, nuestro, nos'/ o en un
t¡orta1, es la de su "¡.o", srilo cltrc, cr-r cJ poet.t, Liste sr. L.ncltelttl¿l "lri, tu" (yo tuteando a su otro sí mismo) que se desdobla a
rrás o mct-los disf¡¿¡z¡clo o tr¡nslrLrt.t(lo en \ o lírico () poótico: sr¡ \,ez en "ti" como c,bieto de su propio discurso. El único
t, lo t1uc. haccn precis.rnte¡tlc los tc\i()s c1e est¿r t¡L¡ ¡it r.s, si lto Ir'\to, creo, que se narra sin intervención de pronombres
trprrlsar o ani quilar a cste yo (no se eieja...) llcno cle crc-encjas, l)r.rsonales es "El encuentro nupcial": Ios desposorios del
clesc.os, temores, durlas v ce.rLezas, ,,irrtimiclatles,,
r-1c en snnta, l¡ombre con la muerte. "El yo corre aquí todas las aventLrras",
sÍ (en tanto que prc.sencia en e1 poema) cle,spojarlo cle sus ( omo dice Macedonio Fernández refiriéndose a sLrs propios
clisfraces, neuiraliza¡lo priviinclolo clt icientidad, I)('rsonajes o entelequias de personas, pero lo que es seguro
d esirrdivicl ualiza rlo. Así cl esvela c1o, el L7o no revela trr cl a (,s que no representa nunca en realidad a1 yo siempre inasible
per o
sc ¡evcla él mismo como ente anónimo e indeterr¡inaclo, cc¡mo rlel autor, ni siquiera cuando éste 1o presenta irónicamente
un pe¡sonajc. cr¡¿llquier¿t qLlc ¿.lsume la misión rnera[rentc (()mo tal: así en el texto "Una noche en 1958 el autor
tercnica de sustcntar un suieto de I¿¡ nar¡.aciór¡, cLralquier se encuentra con Remedios", historia cargada de miste¡io
honrbre, todos nosotros, naclie en pariicular.*. En Aquí tlcscnnsLr (,rótico y mortLrorio que se supone sucede en México en la
l¡¡dir culmina¡.á dc. momento estc cuestiona t¡ie:r to ir(tnico 1, (asa de Remedios, muerta amante inquietante: recordemos
.uh{err.tIleit mentr. .'t¡)*Usti(ld\) dcl r, pnetiL o. sin embargo que en 1958 el "auto¡" en la realidad del tiempo
¡
tcnía 6 años... Pero también podría encontrarse aquí una
A riesgo de resultar algo proJijo me ha parecicio pues (lave que nos remita biográficamente a una persona real: la
necesario tepas¿l¡ estas prclnisas deducidas tle la ob¡.a ante
¡rintora surrealista española Remedios Varo que vivía en
rior que pueden se¡r,ir de hilt¡ cr¡nductor para adentrtrrnos México donde murió realmente en 1963, fecha, expresamente
e n el ámbito de,4 t¡trí LlL,sctursn narlir. Subrayemos
que el epitaficr eonsignada por el poeta, de Ia muerte de la Remedios
enmarca esta recopilaci¿)n de poemas entre el título que la
¡roemática. La clave realista nos permitiría suponer que en
abre v el último verso clel último poema (,,El poeta Je mil 1994 o en otro año del tiempo real el poeta haya admirado
años") que, reiteránclolo, la cier¡a. Como sj todo sucediera L¡n cuadro de Remedios, la cual en 1958 se habría pintado a sí
enire dos lápid as. rnisma penetrada por "una aguja": pero esta realidad
biográfica se disuelve en el aire imaginario del poema a
'El li1ósoft¡ Ferrlrín Cebrccos Br¡ro h.r clociie¡cto L¡n esir¡dio ¡artir de la fecha imaginada del encuentro con Remedios. Lo
herrrenéu tJco largo v cl e gr.rn clensict¡cl ¡ 1¡ poesí.r r€Lrnicla en L./ds ,L, r(r./ris que queda y domina es la densa atmósfera de misterio que
pd,'k,s en ur¡ pelspecti!¿ sobre k)do existrll.jal. El estudjo cletallailo ir¡pregna el texto. Este es en todo caso un buen ejemplo de
tlel
proceso Lle l¿ Lrnirers¿liz¡ci(in.lei \,o poétic() erl l¡ ()Lrr¡ L:le CLI).onstitu\e
un¡ parte ilnportante Lle cste not.ible cstLrLlio. \rak,lr pen;r ieer.lo r me.jit¡rilo la manera sesgada y elLlsjva que tiene CLD de evocar el tiempo
(Fermín Cebrecos Bra\,o: "Qrre1 puerle rrno cn l]i línrite.nn."¡"r.
lr,o ), el personaje "Yo, aLtlor". Del mismo modo el Poeta que
.l r, . nr.. i, . I r,,r..r( ,r,l ,.. 1.,,,. ,., (,,ri... J..t,rz D,,.r..:,,rr |n cn c.l írltimo texto del libro habla en primera persona y
r,,, j.,r. r<r.\,,.r.,t(t..r,r..rtr.rrt.t,.,.,,,,,!,. Nr: .ri . ..r, i,r,,¡,..,,,,s
L r . r , r, I r , I i. li.ll
rr, , l. r,.,. trt,,r.. ,1 t.-- I .¡rre en Ia ¡roche de año nr-revo de 1999 tiene mil años

l2 13
\ r's n.rd jc
s(.cnfrcnl¡ e lLrsi\,rnrlnlL, cr-r Lur¡ hoiit rlc ¡a¡r¡l ¡1r¡1 l:l ambiguo juego de esPeios errtre la persona v e1
cl prreta )it-neno qltt t.nrlr¡ cs¡ lrocht,Jii ¡ños r es.rlgrrir.lr
l,r,rsonaje, entre yo, alguien, nadie, ser v n¡da, tiemPo e
Irrro.rlguit¡r se l'r.lE¡¡e nt.t cn ¡ruIh()s \ \'(), qLrr ts ¡¡rlic, srrr rr r tr,rnporalidad afi¡mándose v negándose a 1o Iar-go de los
(.tsi lod()sr sLtctsi\'¡nttnie t.l ¡.r,.1ir-.t¡rro arltrí r irce en l¡ tiltjnr¡
lr'\tr)s, transformándose cu su contrario arte nl-lestros ojos,
¡-rir:in.t tlcl liL¡lo es cl htrr r.ntc tlrre hur e rlc t¡ingtnr.,r P¡r.tc .l ,1,'sr,ncadena un movimiento de contrastes qll€' constifuye tlna
njngtin l.rdo en e1 pocnra "l{uiri¡s", (al lr.erlo pctrsci cn los ,l, las lí:reas directrices de Aqui descqnsn ttctdic. Pero estas
t'clsos 11t Vallr.jo I¡r¡ Lt¡n'iLuLl¡, ,utLltutLl¡, lttrt¡t,tttlo f Llt stt: ,rl)itracciones constituyen apenas el esque'leto de la obra. La
(.. )a./irr Llc ltuir, huir tt l¡ tt it' y ltu ir), a) qrrc recur-.r.da "e1 itnir
7;ir'< rrlla Jínea, la que sustenta su encanto, está en la exPresión de
Llc lt¡s hiclos" en cl poer¡¡ rlcl ntisr¡ro ltonrL)re, el larlr.irn ele (. lc lr.Iovimiento, en la magia poética del ienguaie que enciende
oro (igualpitrlrí,t ser laclrirn rle itre,:o) tle "l.ll gl.andes letras .r \L.ces figuras, imágenes, visiones límpidas y extrañas de
rle oto", el rlue c¡r. de rotlill¡s rlis¡rucsto a seguir., clt srr cvidente belleza: de ít' y regresur tiren nlis flnfias; los abrnzos,
¡sce¡rsitin hacia lr¡s astros, a ias r'íclir-n.rs clcl hr¡r-¡.rL¡re r¡ue vilro l,,s ¡t¡¡orot cayenrlo fulnl¡fiados como estrcllas; las cicatrices
r-on r.l frío dc seticlllbrr. ("1-tre c.n setie,ntbte citn el fr-io"), e.J :,nD flores que aagnn buscLtttdo el ctterpo dc nn jatdín
¡L¡for quc se encLlc.ntl.t colt IlL,n1elii()s cu el poelna \,¿t aitaLlo, ("Cicatrices l"); Ias heridns que bajat nl cetttro de la tierro;
cl poet.r cic mil ¿¡itos clel últinrt¡ P()enta v rle "N1r.tlallón" gr t r(stas atdíentes para snltar de lss cstrellas ("Huidas");
Nuestra señora de los lobos , t'l nt istL.rioso pct.so¡raje d t l pocnra lionspare te, atrar)esndo cle ctrsas suspendiclns cn el aite; Daja
"San Láz¿¡r'cl" quc sc. tlefint ¿r si misnto como "naclie.": elrt tlua arañe tus paredes pnro que snlgü un hilo de ángeles y
iquiótr sor¡ yo? / Ntdit. / it4i ¡t)utbjt ¡to rs Lti.nrt). s/r,rg/e ("San Lázaro" ); Como sí... sc quebraran al urtísofio las
tinrgantas / de las estrellos ("El poeta de mil años"), esirellas
"Sov ir.rdifercntt y eso (.s l]ravc / en (...) rotns en tu t)sso f con su carne aún en llafins ("Unas tan
Lroesía", Llicc el
ha bla n tc cle un poet.ltil c¡ue es lambién una poética ("'farrle rle
lrágiles estrellas"), etc... El impacto de estas imáBenes eidéticas
casligos") en Lcfos r/c t]drts ¡tortL,s;1o tlrrc puecle intet.ptL,tarse ('s tanto más fuerte cuanto menos frecuentes sorl en la obra:
cn el sc,ntido corl ic.nte cle no prel'erencia por esto o aqUeJlo son todas certeras e inquietantes Pero casi se Podrían contar
pero tambiétr, c.n un cstrato más profunclo cle la len¡;ua, yenclo con los dedos de la mano (no creo que haya en el libro muchas
a la r¿líz misma del vocablo v en el mr¡r-irnicnto de con-fusiir¡r
más de las que he citado): el lenguaje Poético de CLD, sobre
c1e los elen.renios de realidacl e irrealidad que gobienrir t,sta
todo quizás en este libro, excluye todo procedimiento retórico
poesía, como yo tto di.fiL:ro / trLt dilicre L1a olro ní dc nadit:; tal o tlerramado y fácil como la fabricación en serie de imágenes o
cl.Jl 'ilr¡.¡ci n. .rr6,rr pcr-orr,rje,, p,lrle e.. cr.t n pL tlo clichés metafóricos mediante procedimientos mecánicos que
indetermin¿rclo lelos clc tor.las partes, iudistinglrjble 11e r¡tra ¡rezclen confllsamente las papas con las estrellas: el
sitr-l¿rcii)n, oh'() lu¡j¿lr, otro personaje, otra
ParLe.Alguiet] refleja surrealismo de escuela o de cenáculo, Ia escritura falsamente
.r narlie que lo reflcja, algo refleja n¿tda v en nada se re'fleja, .rutomática y verdaderamente estereotipada.
tltorn cn ttl JccltLt se resnclve er-r !111 ,i¡1,/ad sin fc.cha. Sin ccs¡r
alguien transparenta ¿t ¡t¿rdir., algo a nada, ahora, aycr o l95il Pero si la expresión traslaticia por imágenes es en estos
r' 1999 a ¡runca. Notlit, nntl¡ iutltca es, me vie¡te ahr¡r.a a la me- poemas parca y ocasional, encontramos en cambio otro
nroritr, ei lítulo cle ur¡ ¡elato tlei esc¡jtc¡r ¿trge¡rtilto luan José
¡rrocedimiento de traslación que no cuaja en una figura o
S¡cr. l-os tr-cs térnriltos estiin sie.mpre, latcntes o m¡nifiestos, rnetáfora cerrada sino que es móvil e insistente: es el
en l¡ rlialtictic;r porrtica dc Carlos l-(rpez Degregori. ¡cercamiento insólito de dos o tres elenrentos semánticos

l.l 15
norl-ltali-lt(rnlc hetcrogtineos qLte, poI sLt rccurrenci¡, F¿trecclt |¡rtitlislLt; no crto tlt ltt ascritttttt tt t t ¡t t ti t i c Lt ; Qltitt o etl Ltr ti I
t ¡t

curnplir en cl lib¡o u]la funcirilt cst]1¡cf ur.]Iltc-:É,1 caso t-nás tt¡u lttc¡rltciLl / todo sintbolistuo; v es ei idente qrle esta poesía
signi fic¡ fi vo es segu ra men lc el cl e cic¿tr.ic¡s_/¡clilals, asociaclo l,si.i t()talr¡ente clesligacla de 1a estética sr¡rrealista r,de ioclo
l'a e¡r cl título .1e la prJrnera sccciólr it ¡tiLi¡t,(s).frit¡_híalct_ sin¡Lrolismo de escnela. De otro r¡odo, si le quitamos a
1,/,¡ir¡ ¡r,ir{\icrec \ ci\.rtri(esr \ "sírnl¡olo" su sentido potrre de represenlación convencional
f)r)r,,1r.!r p.rrtr,,r7,,r/r/,r.,rr..: l,r5
palabras dcl poen'ta, se solr [L.e¡.] tielt d e, tan lejanas cle la palabr-a r lo clevolvemos a sn origen semántico, fragmer.rto de realidacl
instrumental de la anécdota o el t¡rnato retórico colno está lcjos r isiblc. que r.ros abre ia birsc¡ueda de una re¿¡lidad oculia, ncr
la nievc y el hielo de la atmósfera entibiacla y pegajosa de la rlicha o invisible (en Eguren, por ejernplo), se puede adivinar
ciudad donde escribe el poeta: ilc ttit,i¡c son ltts t,n más de un término de estos poemas significaciones veladas
¡tnlabras t1c ln
tuiet¡c. Laherida \¡ la cicatrjz parecen ser.el término qne enlaza con las que se apunta a Lrn sentido siempre indeterminado y
el frío, la blarrcura y el silencio de la nieve con la palabr.a poética generador de misterio, por e,emplo en "carbórr", palabra que
y con el necesario tnfrinntiento dcl ¡tLtetno que ya preconizaba ¡cude dos r.eces creando un halo, negro y luminoso, de
Leopardi: ruc\a pLlri que scn de nictc / por fl [Mi Scriora cle los ¡rercepciones ambiguas: Nncla es tuis carbón que tu ttotttbt e
Lobosl / ttti tiltiuu ¡talnbra. Desde el poema ,,Cicatrices II,,, rnccttdído tle cnrbotrcs en el contexto inquietante de "A Mi
al p¡incipio del poemario: Estc eco qtu, lhorn cscttchas se Señora de los Lobt¡s" y, en otro poema no menos turbador: y
nolt)erá níet)c / y estt ttieoa heridtt besfít / y csta bcstitl trucllo sí no estoy lorq e he salido / pnrn no rcgresir tnás / o he
/
tnrcando ittuensas cicntríces en el cíel0, hasta ,,EI poeta de n.ril cnferntado rie carbót f o lte nttLerto ("En una arrticipada
años" al fin del libro: ttociJerondo f en unt ltngrn uurartt / rlespedida"). Son esos "puntos translircidos" que advierte
Itistoríns y cttttciottcs de níl años, f reconocer entre tont¡s O'Hara en los apuntes ya citados pelo que, en realidad, más
cictttriccs los rostros quc ttraútos. La última herida, la Ítltima qne en las paJabras están en las situacic¡r.res en general que
palabra dcl ser qr¡e es nadie Zquedará abierta? Esta difícil presenta el poema, situaciones límite cargadas de inminencia
confluencia de términos heterogéneos en un sentjclo complejo v amenazas, de arrgustia e inquietud sin que se defina nunca
y único que sella la ulridad de la palabra err los poemas sólo la fuentc del misterio qr-re de ellas ellrana: así en el vértigo
aparentemente dispersos es un reto que, mantenido, da del primer poema del libro, en la casa deAntonia Hareazcoa,
nacimiento a una obra poética magistral. A una obra cle poesía en San l,ázaro, en el frío mortal de setiembre, en el encucntlo
y a una poética. con Remcdios, en la incluietante figura de Nuestra Seño¡a de
los Lobos, en casi todos los textos del lib¡o, en suma. Es una
Observemos en este sentido que el procedin.riento de empresa perfecta de construcción del misterio y los materiales
escritura de la poesía de CLD incluve, dispersa en el curso de construcción son 1a ausencia, el vacío, la presencia de nadie,
mismo de Ia creación de 1os poemas de Lejos tle todss pnrt6, cl ser de nada: lejos de todas partes descansa nadie.
una reflexión sobre el hacer y el objeto de la poesía, en
especial en textos o series de textos como ,,E1 talen to v el poeta,,, Y por fin terminoi la de López Degregori es ya lo he
"Contra la au tobiogra fía ,/ Homenaje a Fer nando pessoa,,, clicho una empresa r¿rdicalmente original en nuestra poesía.
"Tarde de castigos". Unas muestras: Tcner derecln n escríbir / No le Yeo antecerlentes, no se pnc.de capiar en estos texlos
tt¡to Lle sí / o parn sí. / Creo que no lo tengo; el pL)t:tl no 6 ninguna influenci¿r directa. Está en efecto )ejos de todo y en
confesional; decir nrcnos ltt uercl¡d / conceutrnt. lo t¡trc cspecial cle las formas, los tenras I las ¡eferencias culturales
ftLc cl
tiníco mistcrio; itéttgntc del surrettlisuto; tto r¡rrisa sar tlc los coetá¡ret.rs deJ poeta clue escribíarr en los años setenta.

76 17
Pero iaml¡iót.r cle los poetas de iengua española v r1e lris
cr€'adores 1lerrianos dc.sde Egtrrc.n h¿rsta las generaciolres del
50 _r, del 60. Si Carlos Ltipc.z Dc-grerori tic.ne que ver con u¡r¿l
tr.rrliciórr, es p¡ecisan]elrte cotr la tradiciót¡ de ruptnras que AQUI DESCANSA NADIE
me parecc c¿I.acterizar nUestt.a poesía e¡t el perú y en América (1994 - 1997)
('rl jt{-neral: se pucrlc t't,,Idr pr¡.] col.rsiclcr¡r sol,, cl
c,¡.o r.lel
Perú, si seguimos el hilo de Ia creación poética desde Eguren,
que Vallejo, el primer gran poet¿r cronológicamente.lespués
de é1, acata el genio clel autor de Sintbólicns pero su obra va
por caminos totalmente dirrergentes; 1o mismo hacen respecto
a Vallejo los de la generación siguiente: Mor.o, Ma¡tín Adán.
Westphalen: le vuelven er.r ciertr¡ modo Ja espalcla y se abren
cada cual su p¡.opio camino, su jtilteral.io poético singular;
así como lespecto a ellos los que acuden en los años 40_50:
Sologuren, Deustua, Eielson, Salazar Bondy, Varela, Belli.
Todos en el mismo recinto crea¡1por sLl cuenta obras matcadas
por un sello personal inconfundible: El recinto es Antérics, al
desierto, eI bosqrLc, el místario, el híbrido, el
fitttn.o, ha drcl-ro
Marlirr Adin en 5u ensayo Dt lo b¡t.roc¿ t:)t cl pcni.

Me he referido líneas atrás a la poética de López


Degregori contenida en los textos de,,Tarde de casfigos,,. En
la última cláusula dice así:
Emprendo una obra de li qlLe no luy ejentplo
y Llue na tendfli ínítadores.
Es exactamente eso. No hay eiemplo.

Américo Ferrari

Ginebra, abril de 1998

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