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Federico García Lorca (1898-1936)

Poeta y dramaturgo de Andalucía, García Lorca exploraba los temas


andaluces a la vez que buscaba renovar las formas poéticas. En busca de
nuevas influencias, Lorca viajó a Nueva York en 1929, pero volvió a España
y, al estallar la guerra civil en 1936, Lorca murió fusilado por las tropas
nacionalistas.

"La cogida y la muerte", de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935)

A las cinco de la tarde. cuando la plaza se cubrió de yodo


Eran las cinco en punto de la tarde. a las cinco de la tarde,
Un niño trajo la blanca sábana la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida A las cinco de la tarde.
a las cinco de la tarde. A las cinco en punto de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde. Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes
Comenzaron los sones de bordón ingles
a las cinco de la tarde. a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el Las heridas quemaban como soles
humo a las cinco de la tarde,
a las cinco de la tarde. y el gentío rompía las ventanas
En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde.
a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba! ¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
a las cinco de la tarde. ¡Eran las cinco en todos los relojes!
Cuando el sudor de nieve fue ¡Eran las cinco en sombra de la
llegando tarde!
a las cinco de la tarde,
rosa en el palco de la muerte aún viva,
libre y por fuera sanguinaria y dura,
Rafael Alberti fue un poeta andaluz pero de corza el corazón, cautiva.
que vivió entre los años 1902 y 1996.
Fue uno de los literatos españoles más Brindis, cristiana mora, a ti, volando,
importante de la llamada Edad de cuervo mudo y sin ojos, la montera
Plata de la literatura española, y del áureo espada que en el sol lidiando
miembro de la Generación del 27
junto con otros grandes escritores y en la sombra, vendido, de puntillas,
como Federico García Lorca, Pedro da su junco a la media luna fiera,
Salinas o Vicente Aleixandre. y a la muerte su gracia, de rodillas.

Veloz, rayo de plata en campo de oro


Corrida de toros, Rafael Alberti nacido de la arena y suspendido,
por un estambre, de la gloria, al toro,
De sombra, sol y muerte, volandera
grana zumbando, el ruedo gira herido
mar sangriento de picas coronado,
por un clarín de sangre azul torera.
en Dolorosa grana convertido,
centrar el ruedo manda, traspasado.
Abanicos de aplausos, en bandadas,
descienden, giradores, del tendido,
Feria de cascabel y percalina,
la ronda a coronar de los espadas.
muerta la media luna gladiadora,
de limón y naranja, remolina
Se hace añicos el aire, y violento,
un mar por media luna gris mandado
de la muerte, girando, y los toreros,
prende fuego a un farol que apaga el
bajo una alegoría voladora
viento.
de palmas, abanicos y sombreros.

¡Buen caballito de los toros, vuela,


sin más jinete de oro y plata, al prado
de tu gloria de azúcar y canela!

Cinco picas al monte, y cinco olas


sus lomos empinados convirtiendo
en verbena de sangre y banderolas.

Carrusel de claveles y mantillas


de luna macarena y sol, bebiendo,
de naranja y limón, las banderillas.

Blonda negra, partida por dos bandas,


de amor injerto en oro la cintura,
presidenta del cielo y las barandas,

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