You are on page 1of 15

Instrumentos

viento-madera
Maestro: Alberto Arellanes Pino
Alumno: Giovanni Martínez Abrajan
OBOE
° Grupo de los aerófonos
° Instrumentos de caña doble
El oboe de origen francés & holandés s. XVII era parte de la
orquesta barroca, hay dos tipos de oboe: el francés y el vienes.
-El francés es el más usado
-Hecho de ébano (comúnmente)
-Tiene un sonido suave, claro y muy penetrante en los graves.
-Es el instrumento del cual se toma referencia para afinar a los
demás instrumentos de la orquesta.
° Familia:
-Corno ingles
-Oboe de amor
° Tesitura
El oboe es un instrumento musical de la familia viento
madera, de taladro cónico en donde el sonido se produce
mediante la vibración de una lengüeta doble que hace de
conducto para el soplo de aire. Su timbre puede ser potente y
sonoro o dulce y seductor, claro y nasal o redondo y lleno de
calor.
Conocido desde la Antigüedad, el instrumento ha
evolucionado en el espacio y el tiempo con una diversidad sin
igual fruto de la creatividad de las civilizaciones y culturas que
han permitido que siga usándose en la actualidad. Los oboes
tradicionales
(bombarda, cornamusa, duduk, gaita, hichiriki y zurna) y los
oboes modernos (oboe pícolo, oboe, oboe d'amore, corno
inglés y el oboe barítono, oboe barroco, oboe clásico o vienés)
forman una gran familia con múltiples facetas.
Se emplea en solo, música concertante, música de
cámara, orquesta sinfónica o banda musical, el oboe moderno
representa en la orquesta al conjunto de la familia. Las obras
para oboe resultan esencialmente del repertorio
barroco (Bach) y clásico (Mozart) y tras su renacimiento,
del Siglo XIX (Robert Schumann) hasta nuestros días (Berio).
Según Héctor Berlioz,
El oboe es ante todo un instrumento melódico; tiene un
carácter agreste, lleno de ternura, yo mismo diría casi timidez.
El candor, la ingenua gracia, el dulce gozo, o el dolor de un ser
débil, le convienen al oboe: los exprime de maravilla dentro
del cantabile
Según la RAE la persona que toca el oboe se denomina
oboísta. El término oboe lo han utilizado también
los organólogos como un nombre genérico para un
instrumento de doble lengüeta de taladro cónico.
FAGOT
° Grupo de los aerófonos
° Familia de los instrumentos de viento-madera
° Sub grupo de instrumentos de caña doble
El fagot representa el mismo funcionamiento que el oboe, es
un instrumento de oriente medio (sur de Asia) surge después
del renacimiento en el s. XVII, en inglés se conservó el nombre
original “BASSOON”.
Con el tiempo se añadieron más llaves ampliando su registro y
facilitando su digitación formaba parte de la orquesta barroca
y en la orquesta sinfónica desde sus inicios en el s. XIX dando
lugar al fagot alemán y el fagot francés.
-Instrumento grave de la orquesta
-El alemán es el más usado
Características:
° Arce (usualmente)
° Un tubo en forma de “U” plegado
° Una serie de llaves y orificios
° Está dividido en 4 partes
° Lleva un tudel donde se inserta la caña
° Caña doble
° Parecido al oboe
° Sonido potente, oscuro en la parte baja y sutil en la aguda
° Su variante es la “contrafagot” que suena una octava más
grave.
Familia:
-Flauta
- Oboe
- Clarinete
- Fagot
El fagot surgió como instrumento diferenciado a lo
largo del siglo XVII. Sin embargo, ya desde mediados del
siglo anterior existía un instrumento del que parece
haber derivado de forma directa: el dulción. Muy
conocido en la mayoría de los países europeos, este
instrumento gozó de gran fama en los círculos musicales
eclesiásticos y cortesanos. De forma natural, el dulcián
fue evolucionando hasta dar lugar al fagot. Éste, a su
vez, experimentó también algunos cambios, entre lo que
destacó, sin duda, la adopción de llaves metálicas que
permitían abrir u obturar de forma mecánica los
orificios de digitación. En aquella época, el fagot se
utilizaba para reforzar la línea del bajo en las
agrupaciones instrumentales y, aunque algunos
compositores empezaron a demostrar cierto interés por
él, todavía no gozaba de reconocimiento como solista.
Durante la segunda mitad del siglo XVII, el fagot se
incorporó a la orquesta, formación en la que desde
entonces aparece de forma regular. En el siglo XVIII,
comenzó a abandonar su papel de bajo, lo que coincidió
con su progresivo afianzamiento como instrumento
solista.
Durante el Romanticismo, numerosos constructores
hicieron cuanto estuvo en su mano para mejorar las
cualidades sonoras del fagot. Sin embargo, los
problemas técnicos no se solucionaron hasta la década
de 1820, de la mano de Carl Armenraeder y Johann
Haeckel.
CLARINETE
El término “clarinete” proviene al añadir el sufijo “et”,
que significa pequeño, a la palabra latina “clarino”, que
significa pequeña trompeta. La razón para ello es que en
el Barroco muchas veces se empleaba el clarinete para
sustituir a la trompeta cuando ésta necesitaba ejecutar
notas cromáticas, cosa imposible de conseguir en la
trompeta natural que era la utilizada en esa época.
El clarinete tiene su origen en un antiguo instrumento
popular francés: el “chalumeau” (instrumento de
lengüeta simple con siete agujeros). En el siglo XVII un
clarinetista alemán llamado Johann Christoph Denner le
agregó una llave para el pulgar de la mano izquierda,
que permitía producir una nueva gama de sonidos, una
duodécima por encima de la nota original. Esto marca el
comienzo de la evolución del instrumento hasta su
estado actual, en el que hay fundamentalmente dos
tipos de clarinetes según el mecanismo: el sistema
Böehm usado en casi toda Europa, Asia y América y el
Öhler utilizado en Alemania, Austria y algunos países de
ese entorno.

En la actualidad hay dos grandes escuelas, la Escuela


Francesa (sistema Böehm) y la Escuela Alemana. La más
utilizada por los clarinetetistas es la Escuela Francesa

Partes Del Clarinete


La boquilla es la parte del clarinete que se introduce
parcialmente y que está provista de una lengüeta o caña
y de la abrazadera. En contra de lo que se cree, las
boquillas no están construidas en madera, sino en
vulcanita llamada también ebonita. Esto se debe a que el
material es más liviano y menos poderoso. Existen
también boquillas de cristal, e incluso antiguamente se
fabricaban en madera y metal.
La caña es, como su nombre indica, un trozo de caña a
modo de lengüeta, que adosada al asiento de la boquilla,
y puesta en vibración por el aire que se introduce por
ésta, pone a su vez en movimiento a la columna de aire
que está contenida dentro del tubo, produciéndose así el
sonido. La caña está fabricada a partir de una pieza de
bambú llamada “arundo donax” o sativa.
La abrazadera es un dispositivo que se coloca en la
boquilla y que sirve para sujetar la caña y, por
consiguiente, para evitar que se escape el aire por el
asiento. Existen varios tipos de abrazaderas: de metal, de
plástico, de cuero, de hilo enroscado (sobre todo en el
sistema alemán).
El barrilete es una pieza cilíndrica, ligeramente
abultada en el exterior. Esta parte del instrumento es
muy importante, se puede decir que se trata de una
prolongación de la boquilla, o una prolongación del
cuerpo superior. De hecho han existido boquillas más
largas al igual que cuerpos superiores.
Cuerpo superior e inferior, lo que denominamos
cuerpo del clarinete está dividido en dos partes por
motivos de funcionalidad a la hora de guardarlo en un
estuche. Estas dos partes se insertan la una en la otra. El
resto del mecanismo se une por medio de una espátula
metálica, que pone en conexión los anillos de una y otra
parte.
Comenzando por el cuerpo superior, el destinado a la
mano izquierda, el interior del tubo tiene forma
cilíndrica y cónica a la vez; consta de 15 agujeros, 9
llaves y 3 anillos. El agujero de la cara inferior está
situado justo al lado de la mal denominada llave de
octava, pues realmente es duodécima.

El cuerpo inferior es accionado por la mano derecha,


siendo el dedo pulgar el que sujeta el peso del
instrumento por medio de un soporte situado en la
parte posterior. Al igual que el cuerpo superior, el
interior del tubo tiene forma cilíndrica y cónica a la vez.
Consta de 9 agujeros, 8 llaves y 3 anillos situados en un
mismo conjunto que culmina en la espátula a la que
antes aludíamos como conexión de la mecánica con el
otro cuerpo.

La campana o pabellón es la parte final del clarinete.


Su misión es suavizar el sonido y aportar resonancia y
oquedad a éste. También tiene una misión a la hora de
afinar las notas cercanas a ella, de forma que su se extrae
parcialmente del cuerpo inferior, baja la afinación de
éstas, sobre todo las del B y el C natural.
Si se introduce en el tubo, con respecto a la posición
anterior, sube la afinación de éstas. Otra de sus
misiones, y quizá la más importante es la de “proyectar”
el sonido, o mejor dicho, la onda resultante de la
excitación de la columna de aire contenida en el interior
del clarinete.
El clarinete actual tiene una extensión de casi cuatro
octavas, es decir, abarca desde el E2 hasta el C6. Tiene
tres registros que son: el registro grave, el registro medio
y el agudo.
FLAUTA TRANSVERSA

Flautas Primitivas

En todo el mundo, diferentes culturas inventaron sus


propios tipos de flautas, según las necesidades.

Las civilizaciones tempranas donde predomina el


impulso masculino asocian las ideas flauta – fertilidad –
vida – renacimiento, y la asocian con innumerables
ceremonias. Eran hechas con madera o huesos
humanos, caracolas y había una gran variedad de
tamaños.

Los tipos de flauta más destacados durante la Edad


Media eran la transversal, en cruz, whistle y de nariz.

200 años a.C. las flautas aparecen dibujadas en


elementos Greco-Romanos. En el 200 de nuestra era,
hay mucha información que revela que las flautas fueron
usadas por los Romanos y los Etruscos, pero no por los
Griegos.

Es interesante observar que en el 1000 la flauta


desaparece junto con la caída de Roma y comenzó a
reaparecer en el siglo X y XI. Es probable que la flauta
fuera introducida en Alemania por los Bizantinos. En el
siglo XIV, la flauta se introduce en los demás países
europeos.

La flauta traversa tenía un cilindro más ancho que los


anteriores. Esto permitía que la octava grave fuera más
fácil de soplar y no estaba tan limitada en su registro
agudo.

Las tendencias musicales de esta época buscaban


instrumentos homogéneos, mezclados en grupos
heterogéneos: el comienzo de la orquesta sinfónica. La
jerarquía sonora impuesta por las reglas de orquestación
queda reservada para la flauta en do y el piccolo, que es
empleado en la orquesta sinfónica. Para la flauta se
comienza a desarrollar el repertorio solista.

El sonido producido por la flauta traversa todavía era


inconstante, pero más fuerte, claro y penetrante que el
de las flautas dulces. Durante el siglo XVI, fue uno de los
instrumentos más populares en Italia. Su popularidad se
extendió a Inglaterra, donde se destaca la gran colección
de flautas de Enrique VIII.

El período renacentista marcó popularidad para la flauta


de pico, sin embargo, las flautas traversas todavía se
seguían tocando en la primera mitad del siglo XVII y los
instrumentos de viento de madera fueron rediseñados.
Las flautas estaban hechas en una sola pieza, eran
cilíndricas y tenían seis orificios muy pequeños, lo que
producía una sonoridad de colores pálidos.
La era Barroca marcó el retorno de la popular Flauta
Traversa. Su construcción fue hecha en un tubo cónico
que contenía seis agujeros abiertos agrupados en dos
secciones y una llave cerrada cubría, que producía el
Re#. El cuerpo, antes de una sola pieza, fue realizado en
tres partes: cabeza, cuerpo y pie.
La flauta barroca empieza sus alturas en Re y tenía dos
octavas. Otras notas podían tocarse intercalando dedos
o tapando la mitad de los orificios, pero eran difíciles de
tocar y de sonoridad opaca.

Esta flauta, conocida también como transversal o


traversa, tuvo sus orígenes en la época medieval, donde
su uso no era demasiado común. Su primer antecedente
consistía en un tubo alargado con diversos orificios, a
través del cual se soplaba para obtener una nota
determinada, en función de los agujeros que se tapaban
o destapaban con los dedos de la mano. No fue sino
hasta el siglo XIX, que el instrumento obtuvo un diseño
mucho más elaborado a manos de Theobald Böhm;
músico y compositor bávaro.

Böhm introdujó diversos cambios que consistieron en


un conjunto novedoso de llaves para cada orificio,
aberturas adicionales y en general, un aspecto liviano
que permitió que fuera posible manipular la flauta entre
los dedos, con mucha mayor facilidad por parte de
quien la tocaba.

Si bien hemos mencionado que durante el medievo este


elemento no tuvo una gran trascendencia, la época del
barroco significó un tiempo muy importante en lo que
fue su evolución. Durante los años posteriores al 1700, la
presencia de las flautas se hizo notar mucho más en
distintas composiciones y óperas, y fueron varios los
músicos que no perdieron la oportunidad de hacer uso
de ellas en las más diversas obras.
Con la llegada del período clásico, la flauta travesera
sufrió sus primeras modificaciones importantes (antes
de la intervención definitiva de Böhm). Siccama, Carta,
Radcliff y Pratton, fueron cuatro personajes que se
prestaron a añadir dos llaves más de las que poseía
originalmente y posteriormente, se haría necesaria la
participación de otras personas para comenzar a
aproximarse al instrumento que conocemos hoy en día.
Ciertamente hubo cambios relevantes para él, en los
años que le siguieron al 1800.

La llave de sol inventada por Frederick Nolan y los


pífanos de metal elaborados por Georges Miller, fueron
dos de las características más notorias, que se agregaron
a la flauta traversa.

En el siglo XX, la misma sufrió sus últimas


modificaciones, pues recibió un sistema de llaves gracias
al cual fue posible obtener timbres de lo más diversos