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<M MEMORIA HUMANA

En psicología, la memoria es la capacidad para almacenar, retener y recordar


información.

La memoria humana es la función cerebral que resulta de las conexiones


sinápticas entre las neuronas. Permite a los seres humanos retener
experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas
en un circuito refuerzan la intensidad de las sinapsis.

Estas experiencias, según el alcance temporal con el que se correspondan, se


clasifican, convencionalmente, en memoria a corto plazo (consecuencia de la
simple excitación de la sinapsis para reforzarla o sensibilizarla transitoriamente)
y memoria a largo plazo (consecuencia de un reforzamiento permanente de la
sinapsis gracias a la activación de ciertos genes y a la síntesis de las proteínas
correspondientes).

El cerebro humano típico contiene unas 100.000 millones de neuronas y 100


billones de interconexiones entre esas neuronas (sinapsis). Aunque a ciencia
cierta nadie sabe la capacidad de memoria del cerebro, ya que no se dispone
de ningún medio fiable para poder calcularla, las estimaciones varían entre 1
terabyte y 1.000 terabytes.3 Según el afamado científico ya fallecido, Carl
Sagan, tenemos la capacidad de almacenar en nuestra mente información
equivalente a la de 10 billones de páginas de enciclopedia. No existe un único
lugar físico para la memoria en nuestro cerebro. La memoria está diseminada
por distintas localizaciones especializadas. Mientras en algunas regiones del
córtex temporal están almacenados los recuerdos de nuestra más tierna
infancia, el significado de las palabras se guarda en la región central del
hemisferio derecho y los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal.
Los lóbulos frontales se dedican a organizar la percepción y el pensamiento.
Muchos de nuestros automatismos, por su parte, están almacenados en el
cerebelo.

Los primeros estudios sobre la memoria comenzaron en el campo de la


filosofía, incluyendo las técnicas para mejorar la memoria. A finales del siglo
XIX y principios del XX la memoria pasó a ser el paradigma de la psicología
cognitiva. En las últimas décadas, se ha convertido en uno de los principales
pilares de una rama de la ciencia conocida como neurociencia cognitiva, un
nexo interdisciplinario entre psicología cognitiva y la neurociencia.

Historia

El psicólogo William James (1890) fue el primero en hacer una distinción formal
entre memoria primaria y secundaria (memoria a corto y a largo plazo,
respectivamente).6 Esta distinción reside en el centro del influyente modelo de
almacenamiento múltiple de Atkinson y Schiffrin (1968).
En general, se considera que Hermann Ebbinghaus (1885) fue el pionero en el
estudio experimental de la memoria, al haberse utilizado a sí mismo para
estudiar fenómenos básicos tales como las curvas de aprendizaje y del olvido y
al inventar sílabas sin sentido para dicho propósito.

Durante gran parte de la primera mitad del siglo XX, la memoria no constituyó
un tema respetable para los psicólogos experimentales, lo que refleja el
dominio del conductismo. Sin embargo, algunos conductistas —en particular,
los estadounidenses— estudiaron la "conducta verbal" utilizando el aprendizaje
de pares asociados, en el cual se representan pares de palabras no
relacionadas, donde el primer miembro del par representa el "estímulo" y el
segundo la "respuesta".

En este enfoque asociacionista hizo que el estudio de la "memoria" tuviera una


posición firme dentro del marco conceptual conductista y se le observa de
manera más clara en la teoría de interferencia que es una de las principales
teorías del olvido.

Desde la revolución cognoscitiva que tuvo lugar en la década de 1950, la


memoria se ha vuelto un tema integral dentro del enfoque del procesamiento
de información, cuyo núcleo es la analogía con la computadora.

TIPOS DE MEMORIA

A continuación se presentan varias clasificaciones o tipos de memoria en


función de criterios diferentes.

Dicha presentación no tiene carácter exhaustivo ni exclusivo. Algunos tipos de


memoria no aparecen y tipos de memoria mencionados podrían aparecer en
varias clasificaciones pero he intentado mantener una exposición los más clara
posible.

Se sabe que la memoria tiene diversos grados de retención temporal de la


información. Datos que nuestra memoria nos proporciona, desaparecen con el
paso del tiempo. Otra información nos cuesta más localizarla en nuestra
memoria y no es tan exacta como lo era antes. Otra, no sólo no es exacta, sino
que podemos notar que, en realidad, estamos reconstruyendo la información a
partir de unos pocos datos, etc.

Veamos cada una de estas clasificaciones y sus tipos de memoria con un


mayor detalle:

Procesos cognitivos conscientes

Memoria instantánea

Estará compuesta por toda información que es accesible en tiempo real,


inmediatamente. Aunque pueda parecer lo contrario, esta memoria es muy
grande, en ella se encuentran toda la información que utilizamos
constantemente en nuestra vida diaria, veamos algunos de sus tipos de
memoria o componentes principales:

 La información normal, como dónde están situadas las cosas, tareas


pendientes, rutinas, etc.
 Los preconceptos, que conforman una parte de nuestro carácter o
personalidad.

 Los programas de respuestas automáticas que se cargan en un corto


periodo de tiempo cuando nos despertamos. La memoria lingüística y
otras especiales también formarían parte de esta memoria instantánea
cuando se han activado.

 Programas de respuesta automática especiales como el


conducir o el correspondiente a situaciones de peligro, que se
cargarán cuando se considere que se van a utilizar .
La memoria de trabajo asociada al funcionamiento de la lógica o
inteligencia. Ésta es muy reducida y su funcionamiento óptimo
implica la utilización de 3 o 4 variables simultáneamente, cuando
pensamos en un concepto y efectuamos operaciones lógicas con
más de 5 variables nos cuesta mucho tiempo el avanzar.

 La memoria auxiliar de trabajo, que se correspondería con


todas las variables que están disponibles para situarse en la
memoria de trabajo operativa citada en el párrafo anterior. A esta
categoría pertenecería toda la información que sabemos sobre el
tema en que estamos trabajando.

Esta configuración, por su automatismo, permite la realización simultánea de


diversas tareas; se podría asimilar el consciente humano con la interfaz del
ordenador y el inconsciente con programas residentes en la memoria
instantánea. Por lo tanto, cuanto más se automaticen los procesos cerebrales o
los programas de ordenador, más libre quedará el consciente humano o la
interfaz con el programa será más sencilla e intuitiva.

Esta sencillez, sin embargo, viene acompañada de una desventaja que es


bueno tener en cuenta. El automatismo de los ordenadores hace que, en
ocasiones, no sepamos exactamente lo que han hecho ni por qué. Siempre
será necesario tener una cultura general amplia del comportamiento de los
ordenadores y la única forma de alcanzarla es con la práctica y el tiempo.

Memoria especializada

En esta categoría podemos incluir aquellos tipos de memoria especiales por


cargarse automáticamente en la memoria instantánea y, al mismo tiempo,
formar parte de la memoria a largo plazo; pero sin encontrarse tan comprimida
como ésta, y por tener sus propios sistemas multidimensionales de referencia.
La memoria lingüística, cierta memoria visual, el archivo de los preconceptos
y programas preestablecidos de respuestas rápidas como las emociones,
serían ejemplos típicos de memorias especializadas.

Yo diría que las emociones no se recuerdan directamente sino que se sienten


directamente. Lo que se puede hacer es recordar que se tuvo tal emoción y
reproducirla mediante el recuerdo de los factores originales. Eso sí, es muy
posible que no se produzcan los mismos sentimientos.

CLASES DE MEMORIA

Memoria a corto plazo

En esta memoria se encuentra toda la información que se ha tratado desde la


última vez que se hizo la labor de mantenimiento o limpieza del sistema, es
decir, desde la última que se durmió el tiempo suficiente para realizar dicha
labor.

El grado de conservación o estado de la información dependerá del tiempo


mencionado y, por supuesto, de la capacidad fisiológica o genética de cada
individuo.

Esta memoria se alimentará principalmente de la información que haya pasado


por la memoria auxiliar de trabajo, tanto proveniente de la memoria a medio y
largo plazo como de la experiencia y razonamiento del tiempo mencionado más
arriba.

Por evolución histórica, el tiempo en que esta memoria es más eficaz se


corresponde con 16 horas aproximadamente, reservando 8 horas diarias
para su mantenimiento. Seguramente, no todo el tiempo que se está dormido
se utilice en limpiar la memoria a corto plazo, también se dedicará una parte
importante al trasvase de información de la memoria a medio plazo a la
memoria a largo plazo, por expresarlo de forma simplificada, y otras funciones
de mantenimiento de carácter diverso.

Hay sistemas de limpieza de la memoria a corto plazo muy recomendables y


sistemas muy desaconsejables. Sólo señalar que los primeros no serán fáciles
de conseguir si tenemos elementos en la memoria a corto plazo que generan
tensiones y demandan la atención del individuo. Y respecto a los segundos,
señalar, como ejemplo, los efectos de la ingestión abusiva del alcohol, que a su
vez, nos pueden dar una idea de los efectos de una ingestión no abusiva pero
sí contraproducente, de forma especial para la información contenida en esta
memoria.

Memoria a medio plazo

Una forma de optimizar la información contenida en la memoria a corto plazo


será el mantener la información lo más ordenada posible y ello nos llevará,
seguramente, a tomar muchos datos que no podemos ordenar en el momento
pero que se almacenan para tratarlos y ordenarlos posteriormente, eliminando
aquéllos duplicados y grabándolos definitivamente por referencia a datos o
conceptos similares, ahorrando de esta forma, gran cantidad de capacidad de
memoria o de archivo de datos.

Es muy probable que en el futuro los ordenadores estén siempre funcionando,


bien sea ejecutando los programas pedidos o reorganizándose.

Ya se pueden citar bastantes ejemplos reales de programas que se pueden


ejecutar automáticamente: desfragmentación y mantenimiento del disco duro,
limpieza del registro de Windows, búsqueda y descarga de noticias o cualquier
tipo de programas, compresión de información, antivirus, etc.

La expresión de memoria a medio plazo es útil pero no refleja con precisión la


naturaleza de su contenido.

En esta memoria se encontrará la información que se retiene durante bastante


tiempo. Pero este tiempo será mayor en la medida que la información sea más
relacional y contenga menos de datos concretos. Es decir, si la información se
puede obtener no sólo directamente, sino por su relación con otra información
también grabada en la memoria.

En este sentido, con independencia de que ciertos datos se grabarán en la


memoria en su estado original, como la fecha de nacimiento de una persona
próxima, la memoria a medio plazo tiende a ser más fija en la medida en que
los datos se van transformando en conceptos y éstos se definen sobre la base
de un sistema de referencias multidimensional.

Con el paso del tiempo, sólo irán quedando los conceptos en la forma indicada,
pues los datos normalmente dejan de ser útiles o pasaran a forma parte de la
memoria instantánea y las relaciones memorizadas tenderán a incorporarse al
sistema multidimensional citado; en caso de ser necesario se crearía una
dimensión más del sistema.

Todos estos procesos no están exentos de errores, los mecanismos que son
buenos en la mayoría de los casos, pueden resultar totalmente inadecuados
para algunos de ellos.

Una de las circunstancias que más me preocupan se produce cuando un hecho


o una idea se repite muchas veces a lo largo de cierto tiempo, y de forma
especial cuando se aparece o se propone como una hipótesis que se desarrolla
de diversas formas. De acuerdo con los mecanismos normales, en el cerebro
se irá grabando dicho hecho o idea en capas cada vez más profundas de
nuestra memoria.

Posteriormente, cuando nuestra memoria acceda a esta información tendrá una


gran tendencia a interpretar dicha información como propia y ya asumida por
encontrarse en una capa profunda.
¡El error puede ser importante, una idea ajena está suplantando nuestro
verdadero conocimiento o sentimiento!

Se llama lavado de cerebro y, por ejemplo, es posible que ocurra cuando se


lee un libro que repite miles de veces la misma idea. El cerebro, por ser
bastante más rápido que los ojos leyendo, tiene tiempo de memorizar la idea o
llevarla a una capa más profunda. Por supuesto, este efecto depende de las
ideas y de los individuos.

Memoria a largo plazo

Esta expresión es más acertada que la anterior por cuanto implica claramente
el largo plazo, pero también necesita algunas precisiones en cuanto a su
naturaleza.

Memoria a largo plazo

Si la memoria a medio plazo se va configurando como un sistema


multidimensional, la memoria a largo plazo está formada, independientemente
de la famosa fecha del cumpleaños, por un sistema exclusivamente
multidimensional en el cual existen menos dimensiones que en el anterior, y
éstas son la base del carácter esencial de una persona y no de sus
conocimientos. Me refiero a lo que comúnmente se denominan principios
personalizados de los generales, como justicia, igualdad, libertad, respeto,
educación, beneficio de la duda, etc.

Los conocimientos o conceptos se encontrarán ordenados en las capas más


profundas de la memoria a medio plazo, o lo que es lo mismo, en las capas
más superficiales de la memoria a largo plazo.

Un efecto curioso que se da en el crecimiento y desarrollo de la personalidad,


es la necesidad de adaptar estos principios en mayor o menor medida.
Obviamente, al inconsciente no le gusta la idea, pues cambiar estos principios
supone, en alguna medida, reconocer ciertos errores en los mismos, y un gran
trabajo pues toda la memoria restante se verá modificada y necesitará
reajustarse. Seguramente serán etapas en las que la persona dormirá más de
lo que estaba acostumbrado.

Al hilo de la cuestión, esta visión es coherente con el hecho de dormir menos


según avanza la edad, en condiciones normales.

Memoria vital

Aquí, no me refiero a la memoria visual o emocional sino a un tipo muy especial


de memoria, de carácter visual-emocional, que se ve en forma de película de
cine ultrarrápida en momentos en que uno piensa que existe una posibilidad
cierta de morir en cuestión de segundos. El contenido varía con las personas
pero suele tender a ser una secuencia de imágenes emotivas en orden
cronológico y de carácter muy simbólico.

Otro tipo de memoria súper especial y súper persistente podría ser la memoria
genética, que contendría toda la información genética a transmitir a los
descendientes.

Memoria sensorial: es la capacidad de registrar las sensaciones percibidas


atraves de los sentidos

Memoria mecánica: es lo repetitivo ej.: vestirnos, lavarnos los dientes

Leyes de la Memoria

Gracias a la memoria se posee una historia y esa historia puede ser


registrada. La memoria es la facultad que nos permite conservar nuestras
vivencias y poder revivirlas como ya experimentadas.

Todo aprendizaje es precedido por la retención. La concentración nos


proporcionará una mejor memoria, base fundamental de nuestra historia como
individuos y como sociedad. Sin memoria no hay progreso ni aprendizaje.

El proceso de recuerdo tiene determinadas leyes que conviene tener presente.

Ley de atención y afectividad. Se recuerda mejor en la medida que haya


mayor atención y concentración. Se pueden leer varias páginas de un libro y no
recordar gran cosa si no se ha mantenido la concentración en la lectura.
También lo que nos resulta agradable es más fácil de recordar. Por esto, hay
que alejar los sentimientos perturbadores en torno a lo que queremos
concentrarnos y recordar.

Ley de totalidad significativa. Se memoriza mejor si los recuerdos forman


parte de un todo coherente y armónico.

Ley de asimilación. Recordamos las ideas en la medida que éstas se asocien


a otras existentes en la mente, que se inserten en una estructura ya conocida.
Si un estudiante tiene mala base, por ejemplo en matemáticas, difícilmente
recuerde las nuevas enseñanzas, pues deben basarse en las anteriores.

Ley de extensión. Se retiene mejor por pequeños pasos. Es difícil fijar la


atención en largos temas. Una poesía se aprende fácilmente si se memoriza
por trozos.

Ley de repetición. Se memoriza más mientras más se repite una percepción.


Ley de latencia. La latencia es el tiempo que transcurre entre las
percepciones y el momento en que se realiza la evocación de lo adquirido. Esta
retención disminuye al aumentar el tiempo de latencia. Es decir, aprendemos
algo hoy, pero mañana se olvidará una buena parte y a los pocos meses
quedará muy poco en la memoria.

S TRASTORNOS DE LA MEMORIA

La memoria es nuestra base de datos. Es una facultad psíquica por la que se


retienen y se recuerdan nuestras vivencias. Gracias a ella podemos contemplar
el pasado y planear el futuro.

Cuando existe alguna perturbación de la memoria y empieza a afectar en la


vida cotidiana, es recomendable buscar ayuda profesional para evitar que
pueda convertirse en un trastorno más serio.

Puede que olvides cosas que a cualquiera le pueden pasar. Pero cuando los
olvidos son frecuentes, tienes que averiguar que es lo que te está sucediendo.

Las perturbaciones pueden ser ocasionadas por un daño orgánico o por un


factor psicológico. Los agentes orgánicos pueden ser
los traumatismos cerebrales, una deficiencia circulatoria, etc. En el aspecto
psicológico, puede suceder que la disfunción esté asociada con depresión,
ansiedad o ser efectos secundarios al consumo de alcohol y otras sustancias.

En otros casos, el hecho de perder la memoria puede deberse a que se ha


dejado la vida laboral, al aislamiento o a la carencia de motivación.
Para evitar las enfermedades mentales puedes actuar en dos sentidos:
Resolviendo tus conflictos emocionales que hacen a la memoria menos
efectiva; y evitando el deterioro cognitivo por medio de una terapia estimulante
de las funciones intelectuales, mejor conocida como gimnasia cerebral. En la
psicoterapia trabajamos sobre estos dos sentidos simultáneamente.

Las disfunciones de la memoria se dividen en: amnesia, hipomnesia,


hipermnesia, dismnesia, fabulación, ecmesia y paramnesias.

Amnesia

La amnesia es la ausencia de recuerdos. A veces la persona puede estar


consciente de que ciertas cosas existieron, pero ha perdido el recuerdo. Se
considera amnesia parcial cuando la perturbación es en algunos algunos
campos de la memoria. Es amnesia total cuando la alteración provoca dificultad
para evocar cualquier recuerdo de la vida del paciente.
Hipomnesia

La hipomnesia es la disminución de la capacidad de la memoria, debido a una


dificultad tanto de fijación como de evocación. Se observa en personas
normales que experimentan preocupaciones muy profundas. También es
observable en pacientes con neurosis.

Hipermnesia

La hipermnesia es el aumento o hiperactividad de la memoria. Se puede


observar en pacientes muy agitados o nerviosos.

Dismnesia

La dismnesia es la disminución de la memoria. Dificulta el recuerdo de algunos


eventos o los evoca en forma confusa.
Fabulación

Las fabulaciones son producciones imaginarias que son tomadas como


recuerdos. Generalmente se utilizan para rellenar lagunas amnésicas.

Ecmesia

La ecmesia es un trastorno en que el paciente revive porciones de su pasado


como si estuvieran ocurriendo en el presente.
Paramnesias

Las paramnesias son reconocimientos imprecisos que no se ajustan a la


realidad. Se trata de los fenómenos “Deja vu”, “Jamáis vu”, ilusión de la
memoria y alucinación de la memoria.

El Deja vu, es la impresión de que se repite una vivencia en la misma forma en


que ocurrió en el pasado. Este fenómeno puede ser experimentado por gente
normal y por personas con padecimientos neuróticos o esquizofrénicos.

El Jamáis vu, es la sensación de no haber visto o experimentado algo que ya


se conoce. Se observa en personas normales, delirantes o con esquizofrenia.

La ilusión de la memoria es la deformación de los hechos agregando a las


vivencias detalles falsos creados por la fantasía y la ilusión del paciente.

La alucinación de la memoria es la evocación de algo que no se ha vivenciado


y por lo tanto, que no ha sido registrado en la memoria.

Los trastornos de la memoria pueden generar apatía, falta de iniciativa y de


espontaneidad en quien lo padece. La inteligencia, las capacidades y el
lenguaje suelen estar perturbados.

Un trastorno de la memoria puede trasformar y desestructurar nuestra


personalidad. Por ello, es importante reconocer los síntomas de un posible
cuadro de perturbación y buscar ayuda profesional cuanto antes.

La elaboración de un diagnóstico confiable y un buen tratamiento son


importantes para preservar la salud mental.