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UNIVERSIDAD PRIVADA ANTENOR ORREGO

FACULTAD DE INGENIERÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA CIVIL

“PERSPECTIVA DEL SECTOR CONSTRUCCION PARA EL 2018 Y GESTION DE


CALIDAD EN LA CONSTRUCCION”

NOMBRE
CRISTHIAN AVALOS HUAYAN
CURSO:
PRODUCTIVIDAD Y CALIDAD EN LA CONSTRUCCION

PROFESOR:
HURTADO ZAMORA OSWALDO

TURNO: JUEVES 7:00 am

TRUJILLO – PERÚ
2017
PERSPECTIVA DEL SECTOR CONSTRUCCION EL EN 2018

REVISTA PERU CONSTRUYE


El presidente ejecutivo de la consultora Maximixe, Jorge Chávez, señaló que los proyectos
relacionados con la reconstrucción y el avance de otros sectores, como la agroindustria,
impulsarán el PBI peruano. En ese sentido la actividad económica peruana registraría una
expansión de entre 4% y 7% en el 2018 debido al desarrollo de obras de infraestructura y
los proyectos de reconstrucción en el norte del país, estimó la consultora Maximixe.
“La reconstrucción jugará un rol muy importante el próximo año porque se asignarán
significativos recursos que bordean los 7,000 millones de dólares”, precisó al Diario Oficial El
Peruano. Indicó que aún es amplio el rango de proyección de crecimiento de la economía
peruana para el 2018, situándose entre 4% y 7%.
“Aun no contamos con suficiente información, pero, dependiendo del nivel de rapidez del
avance de la reconstrucción, el rango de proyección se sitúa entre 4% y 7%”, puntualizó.
Refirió que este año los efectos de la reconstrucción no se percibirán en gran medida en la
economía, pudiendo centrarse en el cuarto trimestre, con lo cual el segundo semestre del
2017 tendrá un mejor resultado que el primero.

Salto económico en el norte del país


Chávez destacó que el Perú cuenta con buenos fundamentos macroeconómicos para el
2018, como elevadas reservas internacionales, para sostener el crecimiento de diversos
sectores, como el agroindustrial, pese al mayor déficit fiscal y deuda pública.
“En general creemos que hay mucho potencial en el país. Piura, por ejemplo, es un emporio
y creemos que en esa plaza se observará un salto económico significativo, así como en el
norte del país en general”, manifestó.
Asimismo, Chávez previó que las obras de irrigación en Ica, que prioriza la Agencia de
Promoción de la Inversión Privada (ProInversión), también pueden otorgarle al país y a la
región un mayor avance económico con mayor acceso al agua. En ese contexto,
Chávez estimó que el producto bruto interno (PBI) crecerá 2.1% este año.
Cabe recordar que el Banco Central de Reserva (BCR) estima un crecimiento de la economía
peruana de 2.8% este año y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) un avance de entre
2.5% y 3%.
Infraestructura
A su turno, el consultor internacional en finanzas Luis Baba Nakao coincidió con Chávez en
que la economía peruana tendrá un desempeño mucho mejor en el 2018, debido a la
ejecución de inversiones en infraestructura en diversas zonas del país.
Baba Nakao recordó que la infraestructura para los Juegos Panamericanos Lima 2019
empezará a construirse en el tercer trimestre del presente año, lo que implicará una
inversión de alrededor de 900 millones de dólares.
Otros proyectos importantes son: la línea 2 del tren eléctrico que destinará 1,500 millones
de dólares el próximo año y la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez son 1,200 millones
de dólares, añadió.
“Por lo tanto, soy optimista en que el próximo año las perspectivas serán mejores”, dijo
Chávez.

DIARIO EL PERUANO
Buenas perspectivas se abren para la economía nacional y, por consiguiente, en la
generación de empleo, al estimarse que el sector no primario (manufactura, construcción y
servicios) podría llegar a tasas de expansión superiores a 5% en los próximos años.
El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, pronosticó que este año
habrá un crecimiento modesto de 2.1%, inferior al 2.3% registrado en el 2016, pero a partir
del 2018 estos tres sectores empezarán a crecer a velocidad de crucero: 4.3% en el 2018,
5.2% en el 2019 y 5.4% en el 2020 y 2021.
En el plano industrial, el Perú posee importantes ventajas comparativas en una serie de
ramas, como la textil, la metalmecánica, la agroindustrial y el procesamiento de productos
pesqueros y mineros, claves para el consumo interno y exportaciones.

En la construcción, el panorama es aún más alentador, porque no solo se ha reactivado la


demanda de viviendas, sino que ahora se vienen las obras de reconstrucción por El Niño
Costero.
MEF
El domingo 30 de abril, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó el “Informe de
Actualización de Proyecciones Macroeconómicas”. Las cifras principales son las siguientes:
en primer lugar, el PBI crecería 3% este año, para luego hacerlo 4.5% en 2018. En segundo
lugar, la inversión privada crecería 0.5% este año para hacerlo 5% en 2018. En tercer lugar,
la inversión pública aumentaría 15%, tanto en 2017 como en 2018. En cuarto lugar, la
brecha fiscal sería 3.0% en 2017 y de 3.5% en 2018. En quinto lugar, entre 2017 y 2020, el
documento plantea la introducción de US$ 6400 millones de dólares a la reconstrucción con
cambios. En sexto lugar, la deuda pública total aumentará de US$ 156 817 millones de
dólares en 2016 a US$ 183 249 millones en 2017.
Desde luego que existen más proyecciones, pero con las planteadas podemos hacernos una
idea de lo que el MEF espera para 2017 y 2018. ¿Y el entorno económico externo? Pues el
MEF sugiere un “impulso externo”, debido al mayor crecimiento de nuestros socios
comerciales, los aumentos en los precios de las materias primas y el mayor ingreso de
capitales externos. Estas tres condiciones tendrían un impacto sobre el crecimiento de las
exportaciones.
En primer lugar, la proyección de crecimiento de 3% para este año se ve optimista si la
comparamos con las proyecciones privadas, que sitúan la cifra en torno de 2%. En segundo
lugar, los aumentos de 15% durante dos años consecutivos de la inversión pública se ven
poco creíbles, no porque no quieran hacerlo, sino por las mismas trabas en los procesos de
inversión, en especial a nivel regional y local. Inclusive la cifra del primer trimestre ha sido
negativa. En tercer lugar, ¿cómo aumentará la inversión privada? El informe señala que lo
hará por tres razones: el reinicio de proyectos vinculados a empresas brasileñas y otros
proyectos que este año adjudicará proinversión; el incremento de la inversión minera y la
mayor inversión en el sector inmobiliario, debido a la promoción de viviendas sociales y
micro y pequeña empresa.
DIARIO LA REPUBLICA
De acuerdo con los estimados del MEF una vez iniciada la recuperación económica durante
el segundo semestre del 2017, el crecimiento se consolidará en el 2018 con una expansión
del PBI de 4,5%, el cual estará impulsado por un incremento inversión pública (15,0%)
orientado hacia la reconstrucción, los Juegos Panamericanos, y la ejecución de grandes
proyectos de infraestructura como Línea 2 del Metro de Lima, Majes Siguas II Etapa y
Chavimochic III Etapa.
Para el 2019, el 2020 y el 2021 el Ejecutivo espera que el PBI se expanda en cada año a una
tasa de 5,0%.

Reconstrucción y mejoramiento de vías


GESTION DE CALIDAD EN LA CONSTRUCCION

El nacimiento del concepto de ‘calidad total’ se remonta a los años de la década de 1950,
cuando Edwards Deming propone una estrategia para mejorar la gestión dentro de las
empresas manufactureras en Japón, después de la II Guerra Mundial; y con ello reducir los
costos y minimizar los reprocesos y los productos no conformes. A partir de esta época y
hasta nuestros tiempos, la Calidad total viene siendo aplicada como filosofía de trabajo en
todo tipo de empresas que quieren diferenciarse de su competencia, mejorar su
rentabilidad y tener una mayor aceptación con la sociedad.
La definición oficial de calidad, según la Norma ISO 9001:2008, es: “grado en que un
conjunto de características inherentes cumple con los requisitos”; además, el término de
Calidad Total fue definida por el profesor japonés Kauro Ishikawa como “Filosofía, cultura,
estrategia o estilo de gerencia de una empresa según la cual todas las personas en la misma,
estudian, practican, participan y fomentan la mejora continua de la calidad”.
Así mismo, la Calidad total tiene como referente a la mejora continua como estrategia para
que una empresa mejore y optimice sus procesos mediante cuatro pasos muy
interrelacionados como son: Planificar (Plan) – Hacer (Do) – Verificar (Check) y Actuar (Act).
A esta secuencia de actividades se le conoce como círculo de Deming (PHVA) o círculo PDCA,
por sus siglas en inglés.
Calidad total en las obras de construcción
Si quisiéramos extrapolar la definición de calidad a los obras de ingeniería podríamos decir
que, “la calidad es el grado en que una partida ejecutada o una obra culminada, cumple con
los requisitos estipulados en el expediente técnico; siempre que estos requisitos cumplan
como mínimo con lo estipulado en la normatividad vigente”, ya que al existir un expediente
técnico con deficiencias, estas podrían trasladarse a la calidad de la obra. Así mismo, al
aplicar la mejora continua, tendríamos que analizar cada actividad por separado:
a) Planificar: ¿Quién o quiénes son los responsables de planificar una obra o de plasmar en
algún documento que cosa se debe hacer y cómo hacerlo? La responsabilidad de esto
recaería en los proyectistas o consultores que definen qué y cómo se debe construir un obra
mediante la elaboración de un Expediente Técnico.
b) Hacer: Esta actividad del círculo de Deming recaería en el Contratista o en la misma
Entidad para las obras ejecutadas por administración directa, ya que deberán “Hacer” lo
indicado en el Expediente Técnico.
c) Verificar: Verificar que las cosas se ejecuten según el expediente técnico o según lo
planificado por el proyectista, es responsabilidad de la supervisión o el Inspector, según
corresponda.
d) Actuar: Esta actividad implica evaluar todas las otras actividades y proponer ajustes para
los próximos proyectos, incluye analizar las deficiencias y costos de no calidad durante la
ejecución de la obra causadas por una deficiente elaboración de los expedientes técnicos y
plantearse la pregunta “y ¿cómo mejoramos la próxima vez?”
Según podemos deducir esta última actividad no está siendo ejecutada por nadie, ya que
no existe un organismo del estado o un área dentro de un Municipio o gobierno regional
que haga esta función; justamente la ausencia de este eslabón en el círculo de la mejora
continua, es el que hace difícil aplicar la filosofía de la calidad total en las obras públicas.
Sin embargo las empresas constructoras podrían aplicar esta filosofía al interno de sus
procesos constructivos, ya que todo proyecto tiene que tener un profesional que planifique
las actividades (Ingeniero residente) y que decida qué cosas hacer primero y como se debe
hacer (Planificar); en segundo lugar este mismo profesional tendría que ejecutar (Hacer) lo
que él mismo ha planificado; posteriormente tendrá que aplicar una auto-supervisión para
saber si las cosas pasaron según lo planificado (Verificar), y finalmente tendrá que evaluar
todo el proceso y proponer como mejorar la próxima vez (Actuar).
Niveles y Estrategias de implementación
El concepto de calidad total ha ido evolucionando a lo largo de los años, habiéndose iniciado
como un mero control o inspección para aprobar o rechazar los productos terminados
defectuosos; pasando por una etapa en donde se busca asegurar la calidad desde los
orígenes y durante el proceso de producción, para evitar costos de no calidad y finalmente
se ampliaron estos paradigmas a todos los procesos convirtiéndose en uno de los pilares de
la estrategia global de una empresa (Cuatrecasas L. 1999.) Para mayores detalles
describiremos como se aplican estos niveles de calidad en las obras de construcción
actualmente:
a) Control de calidad
Es el nivel más bajo de la calidad total y consiste en la verificación mediante ensayos de
laboratorio o in-situ de una partida una vez culminada su ejecución; los resultados se
comparan con los requisitos o especificaciones exigidas y en caso no cumplan con los
márgenes de tolerancia deberán ser rechazados y rehechos bajo el costo del ejecutor de la
obra o contratista. En esta etapa la calidad es responsabilidad exclusiva del departamento
de calidad y los riesgos son muy altos; y es el nivel en el que la mayoría de empresas
constructoras se encuentra, excluyendo claro a aquellas que ni siquiera lo practican.
Como ejemplo de este nivel de calidad podemos citar:
 La rotura de una probeta de concreto a los 28 días para verificar su resistencia.
 El ensayo de densidad de campo para verificar el % de compactación de una base
granular.
 El ensayo de Viga Benkelman para verificar deflexiones máximas admisibles.
 El ensayo Marshall y de lavado de asfalto para una carpeta asfáltica.
 El ensayo de esclerometría del concreto, entre otros.
b) Aseguramiento de la calidad
Es el segundo nivel de la calidad total y consiste en asegurar la calidad en el proceso de
producción para evitar que éste dé lugar a productos defectuosos. En esta etapa la calidad
no se controla únicamente al final del proceso, sino que éste se verá sometido a un control
a lo largo de dicha cadena de producción para evitar los defectos o el incumplimiento de las
especificaciones.
Esto significa que los contratistas tienen que asegurarse que las cosas salgan desde el inicio,
inclusive desde la selección de recursos e insumos para la obra para que estos sean los más
adecuados. De esta manera la calidad pasa a ser una característica del proceso productivo
y no solamente del producto terminado. La calidad en esta etapa no solo es responsabilidad
del departamento de calidad sino también del área técnica que ejecuta la obra, del área de
logística y almacén e incluso involucra a los proveedores.
Como ejemplo del aseguramiento de calidad podemos mencionar los siguientes:
 El diseño de mezclas de concreto para una resistencia específica, acompañado de
un control minucioso de la dosificación de los agregados y la relación a/c utilizada
en obra y no dejarlo al libre criterio del operario que elabora la mezcla, incluso en
este control se debería utilizar recipientes estandarizados.
 El cálculo y control del agua necesaria para que una base granular alcance su óptimo
contenido de humedad y la máxima compactación.
 La verificación del contenido de humedad con equipos portátiles como el “speddy”,
antes que se inicie el rodillado.
 La verificación del slump y la temperatura del concreto minutos antes de ser vaciada
en los encofrados.
c) Gestión de la calidad
Es el nivel más alto de la calidad total que se extiende a toda la empresa constructora; no
solo se considera como una característica de las obras ejecutadas, sino que alcanza el nivel
de estrategia global de la empresa incluyendo a la alta dirección, a todos los recursos
humanos, a los procesos constructivos, a los medios de producción, a los métodos, a la
maquinaria utilizada, a todas las áreas de la organización, etc.
Si una empresa quiere llegar a este nivel de competencia deberá romper sus paradigmas
conocidos evolucionando hacia esta nueva filosofía de trabajo, aplicando la mejora continua
en todos sus procesos, fomentando el trabajo en equipo, realizando círculos de calidad,
buscando la satisfacción de cliente: interno, contractual y al usuario final y aplicando el
benchmarking y el “just in time” como herramientas de gestión.
Así mismo, se debe dar mucha importancia a la implementación de los formatos de control
necesarios para hacer un seguimiento oportuno a la obra, dentro de ellos podríamos
mencionar los siguientes:
 Cuaderno de obra virtual (COV) en reemplazo del tradicional y obsoleto cuaderno
de obra en físico – Planificaciones semanales de ejecución de obra (Last Planner)
 Registro de Productos o Procesos No Conformes.
 Registro de control del vaciado de concreto in-situ para cada lote de producción.
 Registro de ensayos realizados.
 Registro del proceso constructivo en obra de los elementos estructurales.
 Registros topográficos, etc.
 Registros no conformidad en el uso de EPPs.
 Registros de investigación de accidentes, etc.
Sin bien es cierto en el sector de la construcción existe alto porcentaje de informalidad, si
es posible aplicar algunos niveles de calidad al interno de las empresas involucradas siempre
y cuando estén dispuestas a cambiar algunos paradigmas y empezar a ver las obras como
productos resultantes de un proceso en el cual se deben de cumplir ciertos requisitos para
satisfacer a nuestros clientes. Si así fuera estas empresas lograrán aumentar su
productividad, reducirán sus costos, eliminarán los reprocesos y costos de no calidad y
consecuentemente aumentarán sus beneficios.