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DERECHO AGRARIO

APUNTES BASICOS

SERGIO HERNAN-DEZ CORTES


CAPITULO 1

LINEAMIENTOS FUNDAMENTALES DE LA
PROPIEDAD
TERRITORIAL EN LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS

1.1.- LA FUENTE ORIGINAL DE LA PROPIEDAD


PRIVADA.

El artículo 27 de la Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos establece. "La propiedad de las tierras y
aguas comprendidas dentro del t~rritorio nacional, corresponde
originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho
de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
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constituyendo la propiedad privada" <l

Esa declaración consagra la suprema propiedad que


tiene el Estado sobre su plataforma territorial. Esta, es un
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elemento de existencia del estado mismo, <l sobre la cual
••
ejerce su dominio y despliega su soberanía, para la realización
de sus fines, consolidándose en 10· ·nterno y proyectando su
individualidad en el concierto internacional.

Se consolida en lo interno porque sobre ese territorio


su pueblo encuentra y construye su historia, Sl.lS costumbres,
su cultura y su desarrollo, afianzando su voluntad de
permanecer unido y organizado mediante disposiciones que
constituyen directrices para garantizar su armonía y estabilidad
y, por ende, lograr su desarrollo. Se proyecta universalmente,
porque un pueblo que así surge, se une y organiza, no pasa
desapercibido como entidad colectiva y soberana
universalmente.

En tal virtud, dentro de un contexto nacional, la fuente


o raíz de toda propiedad territorial es el Estado dentro del cual
se encuentra inmersa. A él corresponde y se debe a él, de ahí
que nuestra Constitución Política expresamente declara, según
se dijo, que la Nación ha tenido y tiene el derecho de transmitir
el dominio de sus tierras y aguas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada.

Mediante esa transmisión de dominio, las personas


fí$icas o morales adquieren una porción del territorio nacional,
par.a imponer en ella su propio dominio en los términos de las
leyes secundarias.

2.1- LA CAPACIDAD DE ADQ_UISICIÓN


Y SUS CONDICIONES.

Ahora bien, el acceso a la propiedad territorial se


encuentra delimitado, lógicamente, por nuestra propia Carta
Magna. Y no podría ser de otra manera, pues si en ella se
declara la existencia de los Estados Unidos Mexicanos como
nación libre y soberana, sentando los principios de su
estructura, entonces muy propio de se esencia lo .es que
precise los requisitos y condiciones que deberán ser cumplidas ,
para otorgar capacidad de adquisición territorial a título de
propiedad.

Así pues, el marco jurídico para acceder a la


propiedad privada sobre las tierras y aguas nacionales tiene
como punto de partida la propiedad originaria prevista en la
fracción 1 del artículo 27 Constitucional, cuyo tenor literal fue
transcrito anteriormente; y la capacidad para para ello se rige
por las siguientes prescripciones:

"1.-Sólo los mexicanos por nacimiento o por


naturalización y las sociedades mexicanas tienen derecho a
adquirir el dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o
para obtener concesiones de explotación de minas o aguas. El
Estado podrá conceder el mismo derecho a los extranjeros,
siempre que convengan ante la Secretaría de Relaciones
Exteriores en considerarse como nacionales respecto a dichos
bienes y en no invocar, por lo mismo, la protección de sus
gobiernos por lo que se refiere a_aquellos; bajo la pena, en
caso de faltar al convenio, de perder en beneficio de la Nación
los bienes que hubieren adquirido en virtud del mismo En una
faja de cien kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta
en las playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir
el dominio directo sobre las tierras y aguas.

El Estado, de acuerdo con los intereses públicos


internos y los principios de reciprocidad, podrá, a juicio de la
Secretaría de Relaciones Exteriores, conceder autorización a
los Estados extranjeros para adquirir, en el lugar permanente
de la residencia de los Poderes Federales, la propiedad privada
de los bienes inmuebles necesarios para el servicio directo de
sus embajadas o legaciones" <3l.

Como se puede ver, son sujetos del derecho a la


propiedad privada sobre las tierras y aguas nacionales las
personas físicas y las personas morales, siempre y cuando
sean mexicanas. El modo excluyente de esta particularidad
proyecta el espíritu de dominio nacional cristalizado en el
primer párrafo del precepto aludido, pues en realidad , sólo es
una derivación lógica de aquél, porque al ser la nación
originariamente propietaria de su plataforma territorial,
entonces es natural que solo los mexicanos tengan el derecho
de adquirir el dominio privado sobre tierras y aguas".

He aquí pues, el vínculo jurídico de los mexicanos con


su territorio, el que antepone el .;libre acceso de ellos a la
posesión, uso y disfrute del mismg, con las modalidades que
precisen las leyes secundarias.

Los valores que esta directriz protege son la soberanía


nacional y el bienestar de los propios mexicanos.

Lo anterior se corrobora en el párrafo primero,


segunda y tercera parte de la fracción en comento, referidas a
los extranjeros. En efecto, respecto de ellos no se constituye
derecho alguno de adquisición, sino una facultad del estado
para concedérselos, "siempre y cuando convenga con la
Secretaría de Relaciones .Exteriores en considerarse
nacionales respecto de dichos bienes y en no invocar, por lo
mismo, la protección de sus gobiernos, por lo que se refiere a
aquellos, bajo la pena, en caso de faltar al convenio, de perder
en beneficio de la nación los bienes que hubieren adquirido en
virtud del mismo"

En otras palabras, para que una persona extranjera


física o moral pueda adquirir el dominio privado sobre tierras y
aguas nacionales, requiere contar previamente con la
autorización expresa del estado mediante el convenio aludido;
empero, la aceptación que hicieren de las condiciones
impuestas por la Constitución no genera obligación alguna al
estado mexicano, el cual, si por alguna circunstancia considera
inconveniente el acceso de una persona o sociedad extranjera
al dominio territorial, puede negqr tal autorización, pues la
expresión "podrá conceder'', literalw ente no da lugar a dudas
de que es una facultad soberana efe la Nación el admitir o no el
dominio de extranjeros en el territorio Nacional.

Además, inmediatamente en seguida la constitución


dispone que dichas . entidades por ningún motivo podrán
adquirir "el dominio directo sobre tierras y aguas comprendidas