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Acción de garantía: objeto

Que, de conformidad con lo previsto en los artículos 1º y 2º de la Ley Nº 23506, las


acciones de garantía tienen por objeto el de reponer las cosas al estado anterior a la
violación o amenaza de violación de un derecho constitucional, y proceden cuando una
autoridad, funcionario o persona amenazan o violan tales derechos constitucionales por
acción u omisión de actos de cumplimiento obligatorio;...

Expediente 020-96-AA/TC

Arequipa
Caso: Idalia Muñoz Jaime

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Arequipa, a los dieciocho días del mes de setiembre de mil novecientos noventa y
seis, reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia
de los señores Magistrados:

Nugent, Presidente,
Acosta Sánchez, Vicepresidente,
Aguirre Roca,
Díaz Valverde,
Rey Terry,
Revoredo Marsano,
García Marcelo;

actuando como Secretaria, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Arequipa, de fecha veintiocho de agosto de mil novecientos noventa y cinco
que, revocando la de vista que declaró infundada la demanda, declaró improcedente la
Acción de Amparo interpuesta.
ANTECEDENTES:
Doña Idalia Muñoz Jaime interpone Acción de Amparo contra el Instituto Peruano de
Seguridad Social, representado por el Gerente General del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, doctor Pablo Céspedes Cruz, por violación de sus derechos constitucionales a
la defensa, estabilidad laboral, legalidad, y al debido proceso.
Ampara su pretensión en lo dispuesto, en forma genérica, por la Ley veintitrés mil
quinientos seis, modificada por la Ley veinticinco mil once, y en el artículo veintiséis de
la Constitución.
Sostiene la recurrente que desde mil novecientos setenta y seis labora en el Instituto
Peruano de Seguridad Social en calidad de secretaria del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, encontrándose sometida al régimen previsto en el Decreto Legislativo
doscientos setenta y seis.
Alega que al dictarse el Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y seis, se facultó
al Instituto Peruano de Seguridad Social a racionalizar sus recursos humanos, en el
plazo de ciento veinte días, a través, tanto de un proceso de retiro voluntario con
incentivos, como por medio de una prueba de selección y calificación para aquellos
servidores que no se acogieran al primero de los procesos mencionados.
A fin de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ley mencionado, se expidió la directiva
cero treinta y nueve-DE-IPSS-noventa y dos, por medio de la cual se facultaba a la
Gerencia Departamental de la entidad accionada designar el personal que debía de ser
sometido al respectivo examen de selección y calificación, a quienes se debería de
notificar personalmente por escrito. No obstante ello, precisa, que dicha notificación
personal no se realizó con la recurrente, pues se encontraba hospitalizada a raíz de una
intervención quirúrgica, motivo por el cual no fue sometida al examen de selección y
calificación, y tampoco se le cesó en el plazo establecido por el Decreto Ley veinticinco
mil seiscientos treinta y seis.
Añade que dos años después, en el mes de noviembre de mil novecientos noventa y
cuatro, la Dirección del Hospital Nacional del Sur la notificó para que se someta al
proceso de selección y calificación, fijado para el día cuatro de diciembre de mil
novecientos noventa y cuatro, al que asistió en obediencia debida, para evitar que se le
abriera un procedimiento administrativo.
Después de ser sometida al proceso de evaluación, el nueve de febrero de mil
novecientos noventa y cinco, se le notificó la resolución cero setenta y cuatro-GG-HNS-
IPSS-noventa y cinco, por medio de la cual se resolvía cesarla, por causal de
racionalización, por lo que se vio obligada a interponer recurso de apelación, el que no
ha sido resuelto hasta la fecha, por lo que da por agotada la vía administrativa. No
obstante ello, y aún antes que quede consentida la resolución en virtud de la cual se
dispuso su cese, se ejecutó ésta ya que la entidad accionada le impidió el acceso a su
centro de trabajo.
Admitida la Acción de Amparo, a fojas treinta y dos, el Gerente General del Hospital
Nacional del Sur, doctor Pablo Céspedes Cruz, contesta la demanda, negándola y
contradiciéndola en todos sus extremos.
A fojas cuarenta y dos a cuarenta y cuatro, el Juez del Tercer Juzgado Civil de Arequipa
expide resolución, de fecha quince de junio de mil novecientos noventa y cinco,
declarando infundada la demanda de Amparo, en razón de que si bien se le sometió a la
recurrente a un proceso de selección y calificación en fecha posterior al plazo
establecido en el artículo cuarto del Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y
ocho, por resolución de gerencia general quinientos noventa y ocho-GG-GG-IPSS-
noventa y cuatro, el Instituto Peruano de Seguridad Social dispuso que los trabajadores
que no pudieron presentarse al proceso en ciernes, tenían la opción de presentarse a una
nueva evaluación, a la cual se presentó la accionante y obtuvo calificación
desaprobatoria. Dicha resolución, de conformidad con el espíritu de la ley, le dio una
vigencia ultractiva al Decreto Ley en cuestión, por lo que, entiende, no se ha producido
agravio a derecho constitucional alguno.
Impugnada dicha resolución, con fecha veintiocho de agosto de mil novecientos noventa
y cinco, la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Arequipa expide resolución
revocando la apelada y declarando improcedente la Acción de Amparo.
Interpuesto el recurso de nulidad, que debe entenderse como extraordinario, los autos
son remitidos al Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
Considerando: Que, de conformidad con lo previsto en los artículos primero y segundo
de la Ley veintitrés mil quinientos seis, las acciones de garantía tienen por objeto el de
reponer las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
constitucional, y proceden cuando una autoridad, funcionario o persona amenazan o
violan tales derechos constitucionales por acción u omisión de actos de cumplimiento
obligatorio; Que, conforme se desprende de los artículos primero, segundo y cuarto del
Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y seis, el Supremo Gobierno autorizó al
Instituto Peruano de Seguridad Social a realizar un proceso de racionalización de su
personal administrativo, estableciendo al efecto el doble procedimiento: de retiro
voluntario con incentivos, y el de selección y calificación de los servidores que no se
hayan acogido a las renuncias voluntarias, cuyo desarrollo y ejecución no debería de
exceder los ciento veinte días calendarios posteriores a la vigencia del referido Decreto
Ley que venció el diez de diciembre de mil novecientos noventa y dos; Que, conforme
se desprende de la resolución de gerencia general número quinientos noventa y ocho-
GG-IPSS-noventa y cuatro, su fecha cinco de julio de mil novecientos noventa y cuatro,
obrante de fojas cuatro a nueve, así como de los documentos obrantes de fojas
veinticinco a treinta y uno, el proceso de selección y calificación realizado por la
entidad accionada, respecto de la actora, se efectuó con fecha cuatro de diciembre de
mil novecientos noventa y cuatro, y la resolución de gerencia general cero setenta y
cuatro-GG-HNSA-IPSS-noventa y cinco, por la cual se declaró su cese por causal de
racionalización, se expidió con fecha siete de febrero de mil novecientos noventa y
cinco, ambos actos administrativos dictados ejecutados notoriamente, fuera del plazo
previsto en el segundo párrafo del artículo cuarto del Decreto Ley veinticinco mil
seiscientos treinta y seis.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en ejercicio de las atribuciones que
la Constitución y su Ley Orgánica le confieren.
FALLA:
Revocando la sentencia recurrida, de fecha veintiocho de agosto de mil novecientos
noventa y cinco, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Arequipa,
que revocando la apelada, declaró improcedente la demanda; reformándola, declararon
fundada la Acción de Amparo; dispusieron la inaplicación, en el caso subjudice, por
inconstitucional e ilegal de la resolución de gerencia general quinientos noventa y ocho-
GG-IPSS-noventa y cuatro así como de la resolución de gerencia general cero setenta y
cuatro-GG-IPSS-noventa y cinco; la nulidad del proceso de selección y calificación
realizado el cuatro de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro al que fue
sometida doña Idalia Muñoz Jaime; ordenaron: la reposición inmediata de doña Idalia
Muñoz Jaime en su condición de secretaria auxiliar del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, y el pago de las remuneraciones dejadas de percibir desde la fecha de su cese;
publicándose en el Diario Oficial El Peruano.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Exp. Nº 020-96-AA/TC

Lima, dos de Diciembre de mil


novecientos noventa y seis.

VISTO: El escrito de reclamación presentado por el Instituto Peruano de Seguridad


Social, y; Considerando: Que, el fallo está arreglado a ley, se declara sin lugar la
solicitud de nulidad planteado; pero, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 59
de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Nº 26435, se aclara que la nulidad del
concurso indicado en el fallo se refiere sólo a la evaluación efectuada a la demandante,
y se rectifica el error material cometido, en el sentido de que no serán de abono las
remuneraciones dejadas de percibir desde la fecha de su cese. Debiéndose publicar esta
resolución aclaratoria en el Diario Oficial El Peruano.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Exp. Nº 020-96-AA/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Vista la reconsideración planteada por el abogado de doña Idalia Muñoz Jaime, en la


Acción de Amparo, interpuesta contra el Hospital Nacional del Sur I.P.S.S., del auto de
dos de los corrientes, y,

ATENDIENDO:
Que, la disposición que se incluyó en la sentencia de dieciocho de diciembre de mil
novecientos noventa y seis, para el pago de las remuneraciones no percibidas, se debió a
un error material, que es susceptible de rectificar de acuerdo a lo dispuesto en el artículo
59 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional Nº 26435, se declara sin lugar el
recurso de reposición planteado.

Comuníquese, publíquese y archívese.


Lima, 19 de diciembre de 1996.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Acción de garantía: objeto

Que, conforme lo precisa el artículo 1º de la Ley Nº 23506, el objeto de las acciones de


garantía es el de reponer las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de
violación de un derecho constitucional.

Expediente 479-96-AA/TC

Lima
Caso: Merardo Calixto Machado

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los veintitrés días del mes de octubre de mil novecientos noventa y seis,
reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia
de los señores Magistrados:

Nugent, Presidente,
Acosta Sánchez, Vicepresidente,
Aguirre Roca,
Díaz Valverde,
Rey Terry,
Revoredo de Mur,
García Marcelo;

actuando como Secretaria, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario interpuesto por don Merardo Calixto Machado, en contra de la
resolución de la Segunda Sala Mixta Superior del Cono Norte de Lima, de fecha cinco
de junio de mil novecientos noventa y seis, que declaró improcedente la Acción de
Amparo seguida por el aludido recurrente, en contra de la Municipalidad del Distrito de
San Martín de Porres, del Juez Coactivo y Secretario del Juzgado, del mismo Distrito.
ANTECEDENTES:
El demandante interpone Acción de Amparo, que dirigió en contra de la Municipalidad
del Distrito de San Martín de Porres, del Juez Coactivo de San Martín de Porres y del
señor Manuel González Uceda, secretario del Juzgado Coactivo del indicado Distrito,
con el objeto de que se deje sin efecto la multa que por la suma de ciento setenta nuevos
soles se le impuso, y que se levantara la medida de embargo que se trabó en un televisor
de su propiedad. En cuanto a los hechos manifestó, que el tiene un negocio dedicado a
la venta de comidas, el cual está sujeto a ser fumigado dos veces al año, lo que expresó
que cumplía debidamente; no obstante lo cual se le dijo que se le ha puesto la multa
indicada, pero como quiera que el accionante había cumplido con haber hecho la
fumigación, formuló una reclamación administrativa, la que fue declarada procedente,
anulándose la multa por improcedente; sin embargo, el Secretario del Juzgado le había
exigido y presionado para que le entregase la suma de ciento setenta nuevos soles, por
concepto de costas, y como quiera que se resistió, el Secretario procedió a trabar
embargo en un televisor de su propiedad, a pesar que se le había puesto a la vista la
resolución que dejo sin efecto la multa, lo que es arbitrario, y por lo que el Secretario
debía levantar toda medida cautelar aplicada en su contra. De otro lado, expresó que,
como había sido víctima de excesos y malos manejos por parte de los emplazados, en
vía de indemnización de daños y perjuicios solicitó que los demandados en forma
solidaria, cumplieran con pagarle el doble de lo que abusivamente habían pretendido
cobrarle.
Todos los hechos mencionados habían violado sus derechos constitucionales, y que
incluso no era necesario haber agotado la vía previa, ya que hacerlo pudo generar que su
derecho se hubiese convertido en irreparable.
Admitida a trámite la demanda, esta fue contestada, únicamente, por Manuel González
Uceda, Secretario del Juzgado Coactivo, quién manifestó que con fecha treinta y uno de
marzo de mil novecientos noventa y tres el departamento legal de la Municipalidad,
presentó ante su secretaría una demanda coactiva, la que notificó al demandante, que
fue recepcionado por su hija; que, con fecha trece de febrero de mil novecientos
noventa y cinco, requirió al demandante para que pague la multa levantándose un acta
de la diligencia, haciendo presente que en esa diligencia ni en las demás, el ahora
demandante presentó explicación alguna de descargo, igual comportamiento demostró
el dieciocho de mayo de mil novecientos noventa y cinco, fecha en que reiteró la
notificación: que el día trece de junio de mil novecientos noventa y cinco, el interventor
del Juzgado realizó un embargo preventivo , sin extracción de prenda, y de lo cual se
levantó la correspondiente acta, habiendo quedado en calidad de depositaria del bien
embargado la señora Gisela Calixto, hija del recurrente, y sin que tampoco en esa
oportunidad hayan presentado explicación alguna. De otro lado señaló, que al haber sido
notificado por el Juzgado, con la presente Acción de Amparo, había concurrido
personalmente al domicilio del presunto infractor, y que había procedido a levantar el
embargo preventivo, disponiendo de inmediato el archivamiento, y el cese del acto
coactivo, por facultad expresa de la ley, y en base a las atribuciones que como
Secretario Coactivo le alcanzaban; agregó diciendo que recién en este proceso el había
tomado conocimiento de la resolución justificadora, que en todo caso bien pudo en un
comienzo hacerlo llegar al Ejecutor Coactivo, la que al decir de la propia hija del
recurrente, ésta no se presentó por que estuvo extraviada, por lo que el Ejecutor y
Secretario Coactivo no pudieron prever ni actuar, en sentido diferente, por no haberse
contado con la prueba que debió ofrecer la parte infractora; abundando, manifestó que
por intermedio de la Ejecutora Coactiva no se había formalizado el embargo, no se
había cobrado costo alguno, así como que tampoco el presunto infractor había
cancelado multa alguna, diciendo que lo actuado correspondía a un procedimiento
regular ajustado a ley.
A fojas cuarenta y nueve a cincuenta y dos de autos, obra la sentencia de Juzgado
Especializado en lo Civil del Cono Norte, de fecha quince de diciembre de mil
novecientos noventa y cinco, la que declaró improcedente la demanda iniciada en
atención, fundamentalmente, a que: ha quedado claro que la Municipalidad demandada
solicitó al Ejecutor Coactivo trabe embargo en bienes del demandante, lo que fue
admitida a trámite; que la resolución que dejó sin efecto la multa es de fecha siete de
abril de mil novecientos noventa y cinco, es decir de fecha posterior a la iniciación del
procedimiento coactivo, determinando que hubieran desaparecido los hechos
motivadores de la Acción de Amparo: y, por último, al haberse dispuesto por el Ejecutor
Coactivo el archivamiento definitivo del expediente, tras haber tomado conocimiento de
la resolución, determinaba que el acto violatorio que dio origen a la acción hubiera
desaparecido.
Presentando recursos de apelación, y concedido éste, los autos fueron enviados a la
Fiscalía Superior, quien, fue de opinión por que se confirmara la resolución apelada, por
considerar fundamentalmente que al haberse cesado la violación de derechos, convertía
en improcedente la Acción.
Obrante a fojas noventa- noventa y uno, está la resolución de la Segunda Sala Mixta
Superior del Cono Norte de fecha cinco de junio de mil novecientos noventa y seis, la
que confirmando la apelada, declaró improcedente la demanda de Amparo planteada,
por haber encontrado, que en la acción que se ejercitó, no se dieron los supuestos
previstos en Ley 23506.
No estando, el presunto agraviado, de acuerdo con el sentido del fallo, presentó recurso
de nulidad, ante la Sala , la que haciendo uso del artículo cuarenta y uno de la Ley
26435, concedió el Recurso Extraordinario, a fojas noventa y siete de autos.
FUNDAMENTOS:
Considerando: Que, conforme lo precisa el artículo primero de la Ley 23506, el objeto
de las acciones de garantía es el reponer las cosas al estado anterior a la violación o
amenaza de violación de un derecho constitucional; Que es de apreciarse en autos que la
presunta violación cesó en el momento en que uno de los codemandados, y Secretario
del Juzgado Coactivo, levantó el embargo preventivo disponiéndose el archivamiento y
nulidad del acta practicada por el interventor, tan pronto como el demandante acreditó
haber fumigado su establecimiento; Que, el codemandado señor Gonzáles Uceda, ha
manifestado que el accionante no presentó oportunamente la prueba del hecho indicado
en el proceso de cobro coactivo, dicho que no ha sido desmentido por el accionante,
determinando que el demandado se limitó a actuar dentro de un procedimiento regular,
enmarcado por las normas legales pertinentes, aplicándose lo dispuesto por el inciso 2,
del artículo sexto, de la Ley 23506, que establece que: no proceden las acciones de
garantía contra resolución judicial emanada de un procedimiento regular»; Que el
accionante pide en su escrito de demanda ser indemnizado por los daños y perjuicios,
que él afirma le ocasionaron, solicitando le sea pagada una cantidad equivalente al doble
de lo que se pretendió que le pagase por la vía coactiva, no habiendo justificado esos
cargos ni existiendo disposición legal que así lo establezca; Que el actor no ha podido
demostrar en autos el que se le haya violado algún derecho constitucionalmente
protegido.
Por estos Fundamentos el Tribunal Constitucional, en ejercicio de las atribuciones que
le confiere la Constitución y leyes pertinentes,
FALLA:
Confirmando la sentencia de vista, de cinco de junio de mil novecientos noventa y seis,
de la Segunda Sala Mixta Superior del Cono Norte que, confirmando la sentencia de
Primera Instancia, de quince de diciembre de mil novecientos noventa y cinco, declara
improcedente la demanda, debiendo publicarse esta sentencia en el Diario Oficial El
Peruano.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / REY TERRY /


REVOREDO MARSANO / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ VASQUEZ.
Secretaria Relatora

Acción de garantía: objeto

Para el caso, no es la Acción de Amparo la resolución jurisdiccional, por cuanto, las


acciones de garantía están destinadas a cautelar las garantías constitucionales de la
persona, por lo que no se puede pretender mediante esta vía desconocer la validez y
efectos legales de resoluciones emanadas de la autoridad judicial competente en un
proceso regular,...

Expediente 1042-96-AA/TC

Lima
Caso: Carlos Merino Torres

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los trece días del mes de junio de mil novecientos noventisiete, reunido el
Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los
señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo;

actuando como Secretaria, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:
ASUNTO:
Recurso Extraordinario interpuesto contra la resolución de fecha diecinueve de agosto
de mil novecientos noventiséis, expedida por la Sala Constitucional y Social de la Corte
Suprema de Justicia, que declara no haber nulidad en la resolución de la Segunda Sala
Civil de la Corte Superior de Lima que declaró improcedente la Acción de Amparo
interpuesta por Carlos Merino Torres, contra el doctor Víctor Prado Saldarriaga,
Presidente de la Décimo Segunda Sala Penal de la Corte Superior de Lima y contra los
Vocales doctores Ramos Lorenzo y Chávez Gil, y, contra el Juez del Vigésimo Tercer
Juzgado Penal de Lima doctor José Luis Huirse Zelarayan.

ANTECEDENTES:
Don Carlos Merino Torres, interpone Acción de Amparo contra el doctor Víctor Prado
Saldarriaga, Presidente de la Décimo Segunda Sala Penal de la Corte Superior de Lima
y contra los Vocales doctores Ramos Lorenzo y Chávez Gil, y, contra el Juez del
Vigésimo Tercer Juzgado Penal de Lima doctor José Luis Huirse Zelarayan; y, la
sustenta básicamente en que los emplazados no han cumplido con notificarle la
resolución de fecha 9 de junio de mil novecientos noventicinco que confirmaba la
improcedencia del Hábeas Corpus interpuesto por el actor contra el Coronel PNP Julio
Villanueva Padilla y otros, indica que en dicha resolución no se ha observado
debidamente su petitorio y como tal alega que se ha violado sus derechos
constitucionales al debido proceso y tutela jurisdiccional, ampara su demanda en lo
dispuesto por el artículo 1º, 2º, 38º, 39º y 200º de la Carta Magna, así como en los
artículos 2º y 5º de la Ley Nº 23506 y artículos 4º, 31º, 32º y 33º de la Ley 25398; la
Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Lima con fecha quince de febrero de mil
novecientos noventiséis y de conformidad con lo opinado por el Fiscal Superior
resuelve, declarando improcedente la Acción de Amparo, por estimar, que no procede la
Acción de Amparo contra las anomalías que pudieran cometerse dentro de un proceso
regular y si fuera el caso dicha anomalía debe ventilarse y resolverse dentro del mismo
proceso, tal como lo establece el artículo 10º de la Ley Nº 25398. No estando conforme
con la citada resolución el actor interpone recurso de nulidad y, la Sala de Derecho
Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia con fecha diecinueve de agosto
de mil novecientos noventiséis, de conformidad con lo opinado por la Fiscal Suprema,
falla declarando No Haber Nulidad, por lo que el actor interpone Recurso
Extraordinario, y se dispone el envío de los autos al Tribunal Constitucional.

FUNDAMENTOS:
De la demanda se desprende que el actor interpone la presente Acción de Amparo a
efectos de cuestionar una supuesta anomalía procesal y en tal sentido pretende enervar
la validez de una resolución expedida en un proceso regular, aduciendo que no se ha
resuelto en el Hábeas Corpus que interpusiera el actor, el levantamiento de la orden de
captura que pesa sobre su persona y que fuera parte del petitorio de dicha demanda, tal
como se aprecia de la copia de la demanda referida, que obra en autos de fojas 2 al 5.
Para el caso, no es la Acción de Amparo la solución jurisdiccional; por cuanto, las
acciones de garantía están destinadas a cautelar las garantías constitucionales de la
persona, por lo que no se puede pretender mediante esta vía desconocer la validez y
efectos legales de resoluciones emanadas de la autoridad judicial competente en un
proceso regular, máxime, si el actor no ha probado anomalías y/o irregularidades que
conculquen alguno de sus derechos constitucionales, consecuentemente, al derivar la
presente Acción de la secuela de un proceso regular resulta de aplicación el inciso 2) del
artículo 6º de la Ley Nº 23506.

Por estos fundamentos el Tribunal Constitucional:

FALLA:
Confirmando la resolución de la Corte Suprema de Justicia de la República de fecha
diecinueve de agosto de mil novecientos noventiséis que declara no haber nulidad en la
resolución expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Lima de fecha 15
de febrero de mil novecientos noventiséis, que declaró improcedente la Acción de
Amparo interpuesta por Carlos Merino Torres contra el doctor Víctor Prado Saldarriaga,
Presidente de la Décimo Segunda Sala Penal de la Corte Superior de Lima y contra los
Vocales doctores Ramos Lorenzo y Chávez Gil, y, contra el Juez del Vigésimo Tercero
Juzgado Penal de Lima, doctor José Luis Huirse Zelarayan; mandaron se publique en el
Diario Oficial El Peruano conforme a ley.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO /


MARIA LUZ VASQUEZ. Secretaria Relatora

Acción de garantía: objeto

Que, a tenor de lo dispuesto por el artículo 1º de la Ley Nº 23506, Ley de Hábeas


Corpus y Amparo, el objeto de las acciones de garantía es el de reponer las cosas al
estado anterior a la violación de un derecho constitucional,...

Expediente 993-96-AA/TC

Exp. Nº 12-97-AA/TC
Lima
Caso: Instituto Superior Tecnológico No Estatal «Computronic Tech»
Instituto Superior Tecnológico No Estatal «CESCA»

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los trece días mes de junio de mil novecientos noventisiete, reunido el
Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los
señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo;

actuando como Secretaria Relatora, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la


siguiente sentencia

ASUNTO:
Recursos Extraordinarios interpuestos por los Institutos Superiores Tecnológicos no
Estatales «Computronic» y «CESCA», debidamente representados por sus directores
don Julio Ernesto Larrea Galarza y Jorge José Pazos Holder, respectivamente, contra las
resoluciones de la Sala Especializada de Derecho Público de fechas veinticinco de
octubre y cinco de noviembre de mil novecientos noventiséis, que confirmando las
apeladas declaran improcedentes las Acciones de Amparo interpuestas por los
recurrentes contra la Superintendencia de Administración Tributaria (SUNAT).

ANTECEDENTES:
Los Institutos Superiores Tecnológicos no Estatales «Computronic» y «CESCA»,
debidamente representados por sus directores don Julio Ernesto Larrea Galarza y Jorge
José Pazos Holder, respectivamente, interponen Acción de Amparo contra la
Superintendencia de Administración Tributaria (SUNAT), los mismos que fueron
acumulados posteriormente, mediante auto de fecha treinta y uno de marzo de mil
novecientos noventisiete, de la Presidencia del Tribunal Constitucional.
Alegan los demandantes, que de conformidad con el artículo 19º de la Constitución y
los artículos 22º, 23º y 104º de la Ley Nº 23384, Ley General de Educación, los Centros
Educativos y Centros Culturales no son sujetos del Impuesto General a las Ventas en las
compras que efectúen de bienes y servicios, señalan, además, que los proveedores de
bienes y servicios no se encuentran obligados a consignar dicho impuesto en las facturas
que les extienden por dichos conceptos. Afirman que la SUNAT viene exigiendo que las
Universidades y los Centros Educativos paguen el Impuesto General a las Ventas que
les traslada el vendedor o el que presta el servicio, según sea el caso, por considerar que
este impuesto es de «naturaleza traslativa». Al disponer la SUNAT que los vendedores
cobren IGV a los compradores constituidos por las Universidades, Institutos Superiores
y demás centros educativos, está haciendo que estas entidades sean quienes paguen y
asuman dicho impuesto, porque los centros educativos no pueden trasladarlo a los
consumidores finales que son los estudiantes, por expresa disposición del Decreto
Legislativo Nº 773 en su artículo 2º inciso g).
Señalan, además, que la SUNAT, fundamenta su tesis interpretando que la inafectación
prevista en el artículo 19º de la Constitución, opera únicamente cuando las
universidades, institutos superiores y demás centros educativos actúan en calidad de
sujetos del impuesto, lo cual es falso porque el dispositivo constitucional no lo establece
en ninguna parte, lo único que la Constitución prevé para gozar de la inafectación de
impuestos directos, es que las Universidades, Institutos Superiores y demás centros
educativos estén constituidos conforme a la legislación en la materia, requisito que
según refiere los mencionados institutos cumplen a cabalidad.
La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria - SUNAT, representada por
la Dra. Consuelo Zavala Hidalgo, contesta las demandas con fecha once de marzo de
1996, negándolas y contradiciéndolas en todos sus extremos, por cuanto lo que los
demandantes están solicitando, es que la SUNAT «no cobre Impuesto General a las
Ventas a los vendedores de bienes y servicios que son proveedores» de estos centros
educativos. Señala, que la Constitución en sus artículos 74º y 19º, establece cómo se
crean, modifican o derogan los tributos, así como que las universidades, institutos
superiores y demás centros educativos gozan de inafectación de todo impuesto directo e
indirecto que afecte a bienes, actividades y servicios propios de su finalidad cultural,
respectivamente, situaciones que han sido expresamente reguladas en la Ley del
Impuesto General a las Ventas e Impuesto Selectivo al Consumo, Decreto Legislativo
Nº 775, así como en sus normas modificatorias; el referido Decreto Legislativo Nº 775,
establece que este impuesto grava en el país, la venta de bienes muebles, la prestación o
utilización de servicios en el país, los contratos de construcción, la primera venta que se
haga de inmuebles que realicen los constructores de los mismos, la importación de
bienes, así como las exoneraciones a las universidades (art. 2º inciso g)), detallando
además, quienes son considerados contribuyentes (art. 9º) y quienes están en obligación
de aceptar el traslado del impuesto (art. 38º).
Expresan que debe tenerse en consideración que conforme a esta ley, lo que se grava
son las ventas de los sujetos que proveen de bienes y servicios afectos, y no las compras
por sujetos inafectos al impuesto, por lo que es falso lo que los demandantes expresan,
respecto a que la SUNAT les está cobrando un tributo al que está inafecto; además, con
fecha veinticuatro de noviembre de mil novecientos noventicinco, se publicó la
Directiva Nº 006-95/SUNAT en la que se precisa que «las Universidades, Centros
Educativos y Centros Culturales están inafectos al IGV, por las operaciones de venta de
bienes, que efectúen exclusivamente como consecuencia de la realización de sus propios
fines. Asimismo se señala que las mencionadas entidades cuando actúen como
consumidores finales de bienes o usuarios finales de servicios, deberán aceptar la carga
económica del Impuesto General a la Ventas que les traslade el vendedor o quien preste
el servicio»; finalmente, refieren que los demandantes no han agotado la vía previa
pertinente, en razón de no existir ningún acto administrativo que la SUNAT haya
efectuado referido a ellos, por lo que sus pretensiones carecen de sustento.
El juez del vigésimo cuarto juzgado especializado en lo civil de Lima declara infundada
la demanda, por considerar que, el artículo 9º de la Ley del Impuesto General a las
Ventas e Impuesto Selectivo al Consumo, establece cuáles son los sujetos que son
considerados contribuyentes del impuesto, señalando que son las personas naturales o
jurídicas que efectúen ventas en el país de bienes afectos, preste servicios afectos,
ejecuten contratos de construcción afectos, que efectúen ventas de bienes inmuebles,
importen bienes afectos; que, consecuentemente las personas naturales o jurídicas, que
le vendan a las instituciones educativas, bienes o servicios, están obligadas al pago del
tributo correspondiente ya que no existe en el ordenamiento legal, norma que los
exonere de dicho impuesto; que, a mayor abundamiento se establece que por el mérito
de los documentos obrantes a fojas tres y cuatro, la obligada al pago del Impuesto
General a las Ventas es la Empresa Control de Plantas Industriales Sociedad de
Responsabilidad Limitada, y no la accionante, en consecuencia, y no habiendo
acreditado la parte demandante, que ésta haya sido sujeta a una violación o amenaza de
violación de un derecho constitucional, porque no ha sido comprobado el requerimiento
de la demandada al pago de un tributo que no le corresponde a la demandante.
En su oportunidad, la Sala de Derecho Público de la Corte Superior de Lima confirmó
las apeladas, y en consecuencia infundadas las acciones planteadas, por considerar, en el
caso de la demanda de COMPUTRONIC TECH, que: 1) la exoneración tributaria
otorgada por la Constitución, no comprende a los proveedores de las instituciones
beneficiadas, por lo que no puede ser extendida a ellas por extensión interpretativa; y, 2)
el objeto de la demanda es la obtención indirecta de un beneficio tributario a favor de
determinado proveedor que sí se encuentra afecto al IGV. En el caso de la Acción
planteada por CESCA, dicha Sala manifestó que: 1) el artículo 38º de la Ley del
Impuesto General a las Ventas, dispone que el comprador del bien o usuario del servicio
está obligado a aceptar el traslado del impuesto; 2) si el accionante paga un mayor
importe por efecto del traslado del impuesto, esto no lo convierte en el sujeto obligado o
pasivo del mismo; además, el artículo 19º de la Constitución sólo es aplicable para
quien resulte contribuyente de un impuesto, pretendiéndose a través de la presente
Acción, que se otorgue una exoneración tributaria.
Contra estas resoluciones, se interpone Recurso Extraordinario, elevándose los actuados
al Tribunal Constitucional, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 41º de su
Ley Orgánica.
FUNDAMENTOS:
Que, la presente Acción de garantía, interpuesta contra la Superintendencia de
Administración Tributaria, el recurrente solicita que este Colegiado declare que las
Universidades, los Centros Educativos y los Centros Culturales no son sujetos del
Impuesto General a las Ventas en las compras que efectúen de bienes y servicios, y que
los proveedores de bienes y servicios no están obligados a consignar dicho impuesto en
las facturas que les extienden por dichos conceptos;
Que, como resulta evidente, se pretende la inaplicación del Decreto Legislativo Nº 775 a
las Universidades, los Centros Educativos y los Centros Culturales;
Que, a tenor de los dispuesto en el artículo 1º de la Ley Nº 23506, Ley de Hábeas
Corpus y Amparo, el objeto de las acciones de garantía es el de reponer las cosas al
estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho constitucional,
situación que en caso bajo análisis no se ha acreditado fehacientemente;

Por estos fundamentos el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le


confiere la Constitución y su Ley Orgánica;

FALLA:
Revocando las resoluciones de la Sala de Derecho Público de la Corte Superior de
Lima, de fechas veinticinco de octubre y cinco de noviembre de mil novecientos
noventiséis, las que confirmaron las apeladas de fecha cinco de junio y veintisiete de
mayo del mismo año, que declaran infundadas las Acciones interpuestas; y,
reformándolas declaran improcedentes las Acciones de Amparo interpuestas por los
Institutos Superiores Tecnológicos no Estatales «Computronic Tech» y «CESCA»,
contra la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria - SUNAT.
Dispusieron su publicación en el Diario Oficial El Peruano, conforme a ley.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE /GARCIA MARCELO /


MARIA LUZ VASQUEZ. Secretaria Relatora

Acción de garantía: objeto

Que, de conformidad con lo previsto en los artículos 1º y 2º de la Ley Nº 23506, las


acciones de garantía tienen por objeto el de reponer las cosas al estado anterior a la
violación o amenaza de violación de un derecho constitucional, y proceden cuando una
autoridad, funcionario o persona amenazan o violan tales derechos constitucionales por
acción u omisión de actos de cumplimiento obligatorio;...

Expediente 020-96-AA/TC

Arequipa
Caso: Idalia Muñoz Jaime

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Arequipa, a los dieciocho días del mes de setiembre de mil novecientos noventa y
seis, reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia
de los señores Magistrados:
Nugent, Presidente,
Acosta Sánchez, Vicepresidente,
Aguirre Roca,
Díaz Valverde,
Rey Terry,
Revoredo Marsano,
García Marcelo;

actuando como Secretaria, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Arequipa, de fecha veintiocho de agosto de mil novecientos noventa y cinco
que, revocando la de vista que declaró infundada la demanda, declaró improcedente la
Acción de Amparo interpuesta.

ANTECEDENTES:
Doña Idalia Muñoz Jaime interpone Acción de Amparo contra el Instituto Peruano de
Seguridad Social, representado por el Gerente General del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, doctor Pablo Céspedes Cruz, por violación de sus derechos constitucionales a
la defensa, estabilidad laboral, legalidad, y al debido proceso.
Ampara su pretensión en lo dispuesto, en forma genérica, por la Ley veintitrés mil
quinientos seis, modificada por la Ley veinticinco mil once, y en el artículo veintiséis de
la Constitución.
Sostiene la recurrente que desde mil novecientos setenta y seis labora en el Instituto
Peruano de Seguridad Social en calidad de secretaria del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, encontrándose sometida al régimen previsto en el Decreto Legislativo
doscientos setenta y seis.
Alega que al dictarse el Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y seis, se facultó
al Instituto Peruano de Seguridad Social a racionalizar sus recursos humanos, en el
plazo de ciento veinte días, a través, tanto de un proceso de retiro voluntario con
incentivos, como por medio de una prueba de selección y calificación para aquellos
servidores que no se acogieran al primero de los procesos mencionados.
A fin de cumplir con lo dispuesto en el Decreto Ley mencionado, se expidió la directiva
cero treinta y nueve-DE-IPSS-noventa y dos, por medio de la cual se facultaba a la
Gerencia Departamental de la entidad accionada designar el personal que debía de ser
sometido al respectivo examen de selección y calificación, a quienes se debería de
notificar personalmente por escrito. No obstante ello, precisa, que dicha notificación
personal no se realizó con la recurrente, pues se encontraba hospitalizada a raíz de una
intervención quirúrgica, motivo por el cual no fue sometida al examen de selección y
calificación, y tampoco se le cesó en el plazo establecido por el Decreto Ley veinticinco
mil seiscientos treinta y seis.
Añade que dos años después, en el mes de noviembre de mil novecientos noventa y
cuatro, la Dirección del Hospital Nacional del Sur la notificó para que se someta al
proceso de selección y calificación, fijado para el día cuatro de diciembre de mil
novecientos noventa y cuatro, al que asistió en obediencia debida, para evitar que se le
abriera un procedimiento administrativo.
Después de ser sometida al proceso de evaluación, el nueve de febrero de mil
novecientos noventa y cinco, se le notificó la resolución cero setenta y cuatro-GG-HNS-
IPSS-noventa y cinco, por medio de la cual se resolvía cesarla, por causal de
racionalización, por lo que se vio obligada a interponer recurso de apelación, el que no
ha sido resuelto hasta la fecha, por lo que da por agotada la vía administrativa. No
obstante ello, y aún antes que quede consentida la resolución en virtud de la cual se
dispuso su cese, se ejecutó ésta ya que la entidad accionada le impidió el acceso a su
centro de trabajo.
Admitida la Acción de Amparo, a fojas treinta y dos, el Gerente General del Hospital
Nacional del Sur, doctor Pablo Céspedes Cruz, contesta la demanda, negándola y
contradiciéndola en todos sus extremos.
A fojas cuarenta y dos a cuarenta y cuatro, el Juez del Tercer Juzgado Civil de Arequipa
expide resolución, de fecha quince de junio de mil novecientos noventa y cinco,
declarando infundada la demanda de Amparo, en razón de que si bien se le sometió a la
recurrente a un proceso de selección y calificación en fecha posterior al plazo
establecido en el artículo cuarto del Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y
ocho, por resolución de gerencia general quinientos noventa y ocho-GG-GG-IPSS-
noventa y cuatro, el Instituto Peruano de Seguridad Social dispuso que los trabajadores
que no pudieron presentarse al proceso en ciernes, tenían la opción de presentarse a una
nueva evaluación, a la cual se presentó la accionante y obtuvo calificación
desaprobatoria. Dicha resolución, de conformidad con el espíritu de la ley, le dio una
vigencia ultractiva al Decreto Ley en cuestión, por lo que, entiende, no se ha producido
agravio a derecho constitucional alguno.
Impugnada dicha resolución, con fecha veintiocho de agosto de mil novecientos noventa
y cinco, la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Arequipa expide resolución
revocando la apelada y declarando improcedente la Acción de Amparo.
Interpuesto el recurso de nulidad, que debe entenderse como extraordinario, los autos
son remitidos al Tribunal Constitucional.

FUNDAMENTOS:
Considerando: Que, de conformidad con lo previsto en los artículos primero y segundo
de la Ley veintitrés mil quinientos seis, las acciones de garantía tienen por objeto el de
reponer las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
constitucional, y proceden cuando una autoridad, funcionario o persona amenazan o
violan tales derechos constitucionales por acción u omisión de actos de cumplimiento
obligatorio; Que, conforme se desprende de los artículos primero, segundo y cuarto del
Decreto Ley veinticinco mil seiscientos treinta y seis, el Supremo Gobierno autorizó al
Instituto Peruano de Seguridad Social a realizar un proceso de racionalización de su
personal administrativo, estableciendo al efecto el doble procedimiento: de retiro
voluntario con incentivos, y el de selección y calificación de los servidores que no se
hayan acogido a las renuncias voluntarias, cuyo desarrollo y ejecución no debería de
exceder los ciento veinte días calendarios posteriores a la vigencia del referido Decreto
Ley que venció el diez de diciembre de mil novecientos noventa y dos; Que, conforme
se desprende de la resolución de gerencia general número quinientos noventa y ocho-
GG-IPSS-noventa y cuatro, su fecha cinco de julio de mil novecientos noventa y cuatro,
obrante de fojas cuatro a nueve, así como de los documentos obrantes de fojas
veinticinco a treinta y uno, el proceso de selección y calificación realizado por la
entidad accionada, respecto de la actora, se efectuó con fecha cuatro de diciembre de
mil novecientos noventa y cuatro, y la resolución de gerencia general cero setenta y
cuatro-GG-HNSA-IPSS-noventa y cinco, por la cual se declaró su cese por causal de
racionalización, se expidió con fecha siete de febrero de mil novecientos noventa y
cinco, ambos actos administrativos dictados ejecutados notoriamente, fuera del plazo
previsto en el segundo párrafo del artículo cuarto del Decreto Ley veinticinco mil
seiscientos treinta y seis.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en ejercicio de las atribuciones que
la Constitución y su Ley Orgánica le confieren.

FALLA:
Revocando la sentencia recurrida, de fecha veintiocho de agosto de mil novecientos
noventa y cinco, expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Arequipa,
que revocando la apelada, declaró improcedente la demanda; reformándola, declararon
fundada la Acción de Amparo; dispusieron la inaplicación, en el caso subjudice, por
inconstitucional e ilegal de la resolución de gerencia general quinientos noventa y ocho-
GG-IPSS-noventa y cuatro así como de la resolución de gerencia general cero setenta y
cuatro-GG-IPSS-noventa y cinco; la nulidad del proceso de selección y calificación
realizado el cuatro de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro al que fue
sometida doña Idalia Muñoz Jaime; ordenaron: la reposición inmediata de doña Idalia
Muñoz Jaime en su condición de secretaria auxiliar del Hospital Nacional del Sur de
Arequipa, y el pago de las remuneraciones dejadas de percibir desde la fecha de su cese;
publicándose en el Diario Oficial El Peruano.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Exp. Nº 020-96-AA/TC

Lima, dos de Diciembre de mil


novecientos noventa y seis.

VISTO: El escrito de reclamación presentado por el Instituto Peruano de Seguridad


Social, y; Considerando: Que, el fallo está arreglado a ley, se declara sin lugar la
solicitud de nulidad planteado; pero, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 59
de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Nº 26435, se aclara que la nulidad del
concurso indicado en el fallo se refiere sólo a la evaluación efectuada a la demandante,
y se rectifica el error material cometido, en el sentido de que no serán de abono las
remuneraciones dejadas de percibir desde la fecha de su cese. Debiéndose publicar esta
resolución aclaratoria en el Diario Oficial El Peruano.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Exp. Nº 020-96-AA/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Vista la reconsideración planteada por el abogado de doña Idalia Muñoz Jaime, en la


Acción de Amparo, interpuesta contra el Hospital Nacional del Sur I.P.S.S., del auto de
dos de los corrientes, y,
ATENDIENDO:
Que, la disposición que se incluyó en la sentencia de dieciocho de diciembre de mil
novecientos noventa y seis, para el pago de las remuneraciones no percibidas, se debió a
un error material, que es susceptible de rectificar de acuerdo a lo dispuesto en el artículo
59 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional Nº 26435, se declara sin lugar el
recurso de reposición planteado.

Comuníquese, publíquese y archívese.


Lima, 19 de diciembre de 1996.

S.S. NUGENT / ACOSTA SANCHEZ / AGUIRRE ROCA / DIAZ VALVERDE / REY


TERRY / REVOREDO MARSANO DE MUR / GARCIA MARCELO / MARIA LUZ
VASQUEZ. Secretaria Relatora

Acción de garantía: objeto

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
+++

Debido proceso

... sería totalmente absurdo exigir al demandante el sometimiento a un dispositivo como


el que se señala en el artículo 42º del Decreto Legislativo N° 371... porque en la forma
genérica como se enuncia, no ofrece en lo absoluto las garantías de un debido proceso
en el que se determine quiénes pueden o deben pasar a retiro por la causal de
renovación...

Expediente 258-93-AA/TC

Lima
Caso: Silvio Alejandro Gallardo Gutiérrez
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los doce días del mes de noviembre de mil novecientos noventa y siete, el
Tribunal Constitucional, reunido en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de
los señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto contra la resolución de la Sala Constitucional y
Social de la Corte Suprema de Justicia de la República de fecha veintiséis de abril de
mil novecientos noventa y tres, que, declaró no haber nulidad en la sentencia del
veintisiete de julio de mil novecientos noventa y dos, que revocando la apelada del
nueve de agosto de mil novecientos noventa y uno, declaró improcedente la acción de
amparo interpuesta por el Coronel PNP-PT Silvio Alejandro Gallardo Gutiérrez contra
el Ministro del Interior y el Director General de la Policía Nacional del Perú.
ANTECEDENTES:
El demandante, interpone su acción sustentando su reclamo en la transgresión de los
derechos a la primacía de la persona humana, el honor, la buena reputación y la propia
imagen, los derechos no enumerados, el derecho al trabajo, el derecho a la estabilidad
laboral, la regulación legal y reglamentaria de las Fuerzas Policiales y el derecho a los
ascensos de acuerdo a ley, previstos en la Constitución Política de 1979.
Especifica que, mediante la Resolución Suprema Nº 0197-91-IN/PNP del veintisiete de
marzo de mil novecientos noventa y uno se le pasó de la situación policial de actividad a
la de retiro por renovación de cuadros, tratamiento que no le correspondía por cuanto
sólo tenía un año y tres meses de antigüedad en el grado de Coronel, mientras que el
Estatuto Policial o Decreto Ley Nº 18081 establecía de manera genérica una antigüedad
mínima de cuatro años como requisito para pasar a la situación de retiro por renovación.
Agrega que no puede invocarse como fundamento el artículo 42º de la Ley de Bases de
las Fuerzas Policiales, ya que dicho dispositivo regula de manera distinta el pase al
retiro por renovación, ya que la propuesta del Director General de la Policía Nacional
como momento inicial de dicho proceso debe sustentarse en la opinión de una Comisión
Evaluadora creada conforme a la Directiva Nº 49-DGPNP-DIPER, posteriormente y
luego de producida la propuesta corresponde al oficial propuesto solicitar
ineludiblemente su pase al retiro por renovación y dentro de dicho contexto, se puede
dar, o la reclamación administrativa mediante reconsideración o solicitar el propuesto, la
licencia de tres meses para adecuarse a la vida civil, opciones que los demandados no
han respetado.
Solicita por consiguiente el demandante, que se declare nula e inaplicable para su caso,
la Resolución Suprema cuestionada y consecuentemente se le reponga en el Grado de
Coronel PNP y en la función que venía desempeñando al momento de expedirse la
inconstitucional resolución.
Admitida la demanda por el Décimo Juzgado en lo Civil de Lima, se dispone su traslado
al Procurador Publico del Ministerio del Interior a cargo de los asuntos de la Policía
Nacional, quien la contesta negándola y contradiciéndola, fundamentalmente por
estimar: Que no existe violación a la Constitución por cuanto la Resolución Suprema
cuestionada no atañe derechos, habiéndose dictado de conformidad con los artículos 41º
y 42º del Decreto Legislativo Nº 371 o Ley de Bases de la Policía Nacional y en ella, no
se emiten términos injuriosos sino que por el contrario, se le agradece los servicios
prestados; Que tampoco existe violación de los artículos 42º y 48º de la Constitución,
por haberse procedido de conformidad con los dispositivos citados del Decreto
Legislativo Nº 371, que a su vez es concordante con los artículos 211º inciso 17, 269º y
274º de la Constitución que hacen de los miembros policiales, servidores diferenciados
del Estado; Que no existe transgresión del artículo 42º del Decreto Legislativo Nº 371
para la propuesta por renovación de cuadros, ya que esta es una potestad que la Ley
otorga al Comando de la Policía Nacional; Que el artículo 36º del Estatuto Policial o
Decreto Ley Nº 18081, modificado por el Decreto Ley Nº 21963, ha sido derogado por
el artículo 42º del Decreto Legislativo Nº 371, que regula íntegramente la renovación de
cuadros, alcanzando a todo el personal de la Policía Nacional a diferencia del
dispositivo derogado.
De fojas cincuenta y cuatro a cincuenta y cinco y con fecha nueve de agosto de mil
novecientos noventa y uno el Décimo Juzgado en lo Civil de Lima, expide sentencia
declarando fundada la demanda principalmente por considerar: Que el artículo 42º del
Decreto Legislativo Nº 371 es una norma genérica que aún no se encuentra
reglamentada por lo que continúa aún vigente el Decreto Ley Nº 21963, que establece
como condición para pasar al retiro por renovación un número de años en el grado,
siendo este último dispositivo, complementario del primero y no incompatible; Que el
actor no se opone a la renovación de cuadros sino que reclama porque aquella se realice
conforme a ley y con racionalidad, habiendo demostrado que efectivamente la
Resolución Suprema Nº 197-91 dispone su pase al retiro teniendo una antigüedad de
solo un año y tres meses, periodo anterior en el cual había sido objeto de evaluación
positiva que lo hizo merecedor del grado de Coronel; Que la facultad constitucional del
Jefe de Estado para organizar las Fuerzas Armadas y Policiales se encuentra limitada a
la observancia de las leyes y reglamentos conforme al artículo 274º de la Constitución,
lo que precisamente previene que los actos de gobierno se transformen en arbitrarios e
irracionales, no habiendo manifestado nada el defensor de los intereses del Estado sobre
la existencia o no de una Comisión que haya evaluado las condiciones personales del
actor por lo que el Juzgador debe colegir que no se ha realizado tal selección técnica o
que las verdaderas razones de la decisión se mantienen ocultas, quedando demostrado,
en cualquiera de ambos casos, que la resolución cuestionada no ha sido emitida con una
discreción técnica sino en razón de la diferencia de las personas, lo que vulnera la
garantía constitucional de la igualdad; Que dicha arbitrariedad ha transgredido el orden
jurídico, y las leyes y reglamentos que norman el retiro por renovación, vulnerándose
además la igualdad y la estabilidad en el trabajo que se encuentran protegidas por la
Constitución, norma que tiene supremacía frente a cualquier otra de grado inferior,
siendo necesario que el Poder Judicial asegure el principio de supremacía constitucional
y propenda a la paz social en Justicia.
Interpuesto recurso de apelación por el Procurador del Ministerio del Interior, los autos
son remitidos a la Sexta Fiscalía Superior en lo Civil para efectos de la vista
correspondiente y devueltos éstos, con dictamen que se pronuncia porque se revoque la
apelada y se declare infundada la demanda, la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de
Justicia de Lima, a fojas setenta y cuatro y setenta y cuatro vuelta y con fecha veintisiete
de julio de mil novecientos noventa y dos, revoca la sentencia apelada y declara
improcedente la demanda, fundamentalmente por considerar: Que el artículo 42º del
Decreto Legislativo Nº 371 establece que con el fin de procurar la renovación constante
de los cuadros de las Fuerzas Policiales, el Director General de las mismas propondrá
por una vez al año al Ministerio del Interior, una relación de invitados a solicitar
ineludiblemente su pase a la situación de retiro. Este procedimiento de invitación
alcanza a todo el personal policial y de servicio de las Fuerzas Policiales; Que en
observancia de la precitada norma, se expidió la Resolución Suprema cuestionada, que
pasa al demandante a la situación de retiro, tomando en cuenta la propuesta formulada
por el Director General de la Policía Nacional del Perú, lo que supone que se dio en
cumplimiento estricto a lo dispuesto en la citada Ley de Bases de las Fuerzas Policiales,
no habiéndose conculcado ningún derecho constitucional.
Interpuesto recurso de nulidad por el demandante contra esta resolución, los autos son
remitidos a la Fiscalía Suprema en lo Contencioso Administrativo para efectos de la
vista correspondiente, y devueltos estos con dictamen que se pronuncia por que se
declare no haber nulidad en la sentencia de vista, la Sala Constitucional y Social de la
Corte Suprema de la República, con fecha veintiséis de abril de mil novecientos noventa
y tres, declara no haber nulidad en la sentencia de vista que revoca la apelada y declara
improcedente la acción.
Contra esta resolución, el demandante interpone recurso de casación; por lo que de
conformidad con los dispositivos legales vigentes se dispone el envío de los autos al
Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
Que, como fluye de los autos, el demandante justifica su reclamo, principalmente en el
entendido, que con la Resolución Suprema Nº 0197-91-IN/PNP del veintisiete de marzo
de mil novecientos noventa y uno, se transgrede sus derechos constitucionales como
Coronel de la Policía Nacional del Perú, pues no obstante haber tenido solo una
antigüedad de un año y tres meses en su grado, se le ha pasado al retiro por una
pretendida renovación de cuadros básicamente sustentada en el artículo 42º del Decreto
Legislativo Nº 371 o Ley de Bases de las Fuerzas Policiales (actualmente Policía
Nacional) del cuatro de febrero de mil novecientos ochenta y seis.
Que, según el texto expreso del dispositivo antes referido, "Con el fin de procurar la
renovación constante de los cuadros de las Fuerzas Policiales, el Director General...
propondrá por una vez al año al Ministerio del Interior, una relación de invitados a
solicitar ineludiblemente su pase a la Situación de retiro. La lista definitiva será
establecida mediante Resolución Suprema. Este procedimiento de invitación alcanza a
todo el personal policial y de servicios de las Fuerzas Policiales".
Que, como se infiere del dispositivo glosado, la renovación de cuadros, si bien es una
potestad indiscutible, la misma sin embargo, no ha sido adecuadamente reglamentada,
por lo menos desde la perspectiva que se pretende otorgarle, esto es, como aplicable a
todos y cada uno de los integrantes de las Fuerzas Policiales, hoy Policía Nacional, por
cuanto, en ningún momento contempla tal dispositivo, o alguno otro del Decreto
Legislativo Nº 371, el modus operandi o los requisitos para pasar a retiro a un Oficial
Superior o Subalterno o de Servicios.
Que por el contrario, para la fecha en que se expide la Resolución Suprema Nº 0197-91-
IN/PNP cuestionada por el demandante, se encontraba plenamente vigente, el Decreto
Ley Nº 18081 o Ley de Estatuto Policial cuyo artículo 36º disponía que "Con el fin de
procurar la renovación constante de los Cuadros de Oficiales Policías y de Servicios,
cuando eventualmente, durante el curso del año no se produzcan por las causales de
cesación definitiva mencionada en el artículo 29º, el número de vacantes que se estimen
necesarias para las diferentes jerarquías, en función del buen servicio, serán invitados
por los respectivos Directores Generales, previa aprobación del Ministro del Interior, a
solicitar, ineludiblemente, su pase a la Situación de cesación definitiva, para cada una de
las Instituciones Policiales... De uno a ocho de los Coroneles de la Guardia Civil,
Guardia Republicana y Sanidad, Inspectores Superiores de la Policía de Investigaciones
del Perú, siempre que tengan en la jerarquía, por lo menos tres años más del tiempo
mínimo requerido para el ascenso. Estos Coroneles o Inspectores Superiores serán
designados a propuesta del Consejo de Investigación de cada Instituto, constituidos en
Junta Calificadora".
Que resulta evidente, que si el artículo 36º del Decreto Ley Nº 18081, había previsto
expresamente el modo de proceder en los casos de Renovación de Cuadros,
contemplando inclusive la posibilidad de un debido proceso en el sólo hecho de que
exista un Consejo de Investigación al que incluso se le anteponen los requisitos que
deben considerarse para las principales jerarquías, no puede considerarse que dicha
norma haya sido derogada o sustituida por el citado artículo 42º del Decreto Legislativo
Nº 371, por cuanto este último dispositivo es insuficiente, como se dijo antes, por
carecer de adecuada reglamentación.
Que concordante con lo expuesto, ha quedado plenamente acreditado, que el
demandante, al momento de ser pasado a retiro por renovación conforme la Resolución
Suprema que cuestiona, solo tenía un año y tres meses en su Grado de Coronel, según se
esta al documento de fojas cuatro y siguientes, (en ningún momento cuestionado) sin
que tampoco ni mucho menos se haya cumplido con el requisito de la Calificación del
Consejo de Investigación de su Institución tal y como lo dispone el citado artículo 36º
del Decreto Ley Nº 18081.
Que mas bien y al revés de lo dicho, sería totalmente absurdo exigir al demandante el
sometimiento a un dispositivo como el que señala el artículo 42º del Decreto Legislativo
Nº 371, y naturalmente no porque se cuestione la potestad de renovación de cuadros,
que ya se dijo, y el propio demandante lo acepta, es plenamente válida, sino porque en
la forma genérica como se enuncia, no ofrece en lo absoluto las garantías de un debido
proceso en el que se determine quienes pueden o deben pasar a retiro por la causal de
renovación, situación que este Colegiado entiende, es precisamente, la que en el
presente caso se ha producido, sin que medie la mas elemental motivación o
racionalidad en la determinación de la situación del afectado en sus derechos.
Que por último y a mayor abundamiento conviene señalar que este mismo Colegiado,
en la causa Nº 93-95-AA/TC, análoga a la de autos, ha optado por un criterio similar al
expuesto, declarando inaplicable una resolución de efectos generales por contravenir el
derecho fundamental al debido proceso administrativo, situación que en el presente
caso, debe ampliarse, conforme al petitorio de la demanda, por haberse transgredido
adicionalmente, los derechos contemplados en los artículos 42º y 48º de la Constitución
Política de 1979.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones conferidas
por la Constitución, su Ley Orgánica Nº 26435 y la Ley modificatoria Nº 26801,
FALLA:
Revocando la resolución de la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de
Justicia de la República, de fecha veintiséis de abril de mil novecientos noventa y tres,
que declaró no haber nulidad en la sentencia de vista del veintisiete de julio de mil
novecientos noventa y dos, que a su vez revocó la apelada del nueve de agosto de mil
novecientos noventa y uno. Reformando la resolución recurrida y la de vista
confirmaron la resolución apelada declarando fundada la Acción de Amparo interpuesta
y en consecuencia inaplicable específicamente al demandante la Resolución Suprema
Nº 0197-91-IN/PNP del veintisiete de marzo de mil novecientos noventa y uno.
Ordenaron en consecuencia, se reincorpore al servicio activo al Coronel PNP Silvio
Alejandro Gallardo Gutiérrez, en la función que venía desempeñando al momento de
expedirse la Resolución Suprema en referencia, sin reconocimiento de haberes, durante
el periodo en que no se haya laborado. Se dispuso así mismo la publicación de la
presente sentencia en el Diario Oficial "El Peruano" y los devolvieron.

SS. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Exp. Nº 258-93-AA/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Lima, 19 de Enero de 1998
VISTA
La Solicitud de corrección, entendida como aclaración, formulada por Mario Yrigoyen
Ritcher, abogado del Coronel PNP Silvio Gallardo Gutiérrez, respecto de la sentencia
expedida con fecha doce de noviembre de mil novecientos noventa y siete, en la Acción
de Amparo seguida contra el Ministerio del Interior y la Dirección General de la Policía
Nacional del Perú, a los efectos de que se corrija la parte del fallo en que se determina,
el no reconocimiento de haberes durante el periodo en que no se haya laborado, por
desnaturalizar dicho extremo la acción de garantía; y
ATENDIENDO
A que, la sentencia expedida con fecha doce de noviembre de mil novecientos noventa y
siete, declara fundada la demanda de amparo interpuesta, inaplicable la Resolución
Suprema Nº 0197-91-IN/PNP del veintisiete de marzo de mil novecientos noventa y uno
y la reincorporación del demandante al servicio activo en la función que venía
desempeñando al momento de expedirse la resolución que lo cesa, sin reconocimiento
de haberes durante el período en que no haya laborado.
A que, la decisión de no reconocer haberes responde a la línea jurisprudencial definida
por este Tribunal, en el sentido de que solo puede ser de abono el trabajo efectivamente
realizado, situación que no ocurre en el caso del demandante, desde que como el mismo
lo reconoce, fue pasado al retiro mediante la resolución cuya inaplicación solicitó.
A que en todo caso, la disposición de este Colegiado respecto del no reconocimiento de
haberes, no significa bajo ningún punto de vista, ni que haya sido ilegal la percepción de
una pensión provisional por parte del demandante, ni tampoco, que éste se encuentre en
la obligación de devolver el monto correspondiente a la referida pensión durante el
tiempo no laborado, sino y exclusivamente, el no reintegró de las remuneraciones
ordinarias que dejó de percibir en el período comprendido entre la fecha de su cese y la
fecha en que éste Tribunal lo reincorpora.
RESUELVE
Declarar sin lugar la solicitud de corrección, entendida como aclaración, formulada por
Mario Yrigoyen Richter, abogado del Coronel PNP Silvio Gallardo Gutiérrez,
especificando sin embargo, que el demandante no se encuentra en la obligación de
devolver el monto de la pensión provisional que percibió durante el período no
laborado.

SS. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Exp. Nº 258-93-AA/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Lima, 08 de Marzo de 1998
VISTA
La solicitud de aclaración presentada por Silvio Alejandro Gallardo Gutiérrez, respecto
de la sentencia expedida con fecha doce de noviembre de mil novecientos noventa y
siete, en la Acción de Amparo seguida contra el Ministerio del Interior y la Dirección
General de la Policía Nacional del Perú, a los efectos de que se precise que cualquier
acción que vulnere los derechos materia de reivindicación, devienen en inaplicables; y
ATENDIENDO
A que, el texto de la sentencia expedida por este Colegiado con fecha doce de
noviembre de mil novecientos noventa y siete, es suficientemente explícito en sus
alcances, respecto de los derechos reclamados por el demandante y de la tutela, que, por
consiguiente, se les otorga.
A que la parte resolutiva de la antes citada sentencia contiene un mandato a las
autoridades emplazadas que no puede cuestionarse, resultando obvio, que cualquier
medida que ratifique los actos cuestionados durante el proceso es totalmente inválida.
A que no se necesita precisar o ratificar los alcances de algo cuando, su contenido es
suficientemente claro.
RESUELVE
Declarar sin lugar la solicitud de aclaración formulada por Silvio Alejandro Gallardo
Gutiérrez.

SS. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Debido proceso (A)

La garantía del debido proceso adjetivo se realiza debidamente, sólo si la decisión hace
expresa consideración de los principales argumentos y de las cuestiones propuestas en
tanto fueran conducentes a la solución del caso.

Expediente 319-97

Lima
Sala Corporativa Transitoria Especializada en Derecho Público
Sentencia

Resolución Nº 1002

Lima, veintisiete de octubre de mil novecientos noventisiete.

VISTOS; Con lo expuesto por la señora Fiscal Superior en su dictamen de fojas


doscientos a doscientos dos; y CONSIDERANDO: Primero: Que, el accionante
mediante la presente vía pretende que el Organo Jurisdiccional declare la nulidad de la
suspensión por sesenta días en sus derechos y prerrogativas que le ha impuesto el Gran
Maestro Presidente de la Gran Logia del Perú en forma absolutamente ilegal y contra
los mandatos de la Constitución de la Institución Masónica, Segundo: Que, si bien toda
persona jurídica que se establezca dentro del territorio nacional está supeditada a sus
propios reglamentos, los mismos deben estar parametrados dentro del marco
constitucional del estado. Tercero: Que, nuestra Constitución Política consagra en el
inciso 23 del Artículo 2º el derecho a la legítima defensa como un derecho fundamental
de la persona. Cuarto: Como emanación de la garantía de la legítima defensa, se
reconoce por parte de la doctrina y la jurisprudencia administrativa y judicial el
principio denominado del debido proceso, vigente también en el proceso administrativo,
a) Derecho de ser oído. b) Derecho de ofrecer y producir pruebas. y c) Derecho a una
decisión fundada. El primer derecho comprende para el administrado, la posibilidad de
exponer las razones de sus pretensiones y defensas antes de la emisión de los actos que
se refieran a sus derechos subjetivos e intereses legítimos, interponer recursos y hacerse
patrocinar y representar profesionalmente. El segundo derecho comprende el derecho de
ofrecer y producir pruebas dentro del plazo que fije la administración y reclamar de la
administración que requiera, produzca los informes y dictámenes necesarios para el
esclarecimiento de los hechos y verdad jurídica objetiva. c) El último derecho
enumerado se conecta en su faz pasiva con el deber genérico de motivar actos
administrativos. La garantía del debido proceso adjetivo se realiza debidamente, sólo si
la decisión hace expresa consideración de los principales argumentos y de las cuestiones
propuestas en tanto fueran conducentes a la solución del caso. Quinto: Que, en el
presente caso el accionante fue pasible de una sanción de suspensión de sesenta días por
parte del Gran Maestre emplazado, mediante el Decreto número 114-96-0230-2379
-cuya copia obra a fojas veintiuno-, sin que para imponérsele dicha sanción se le haya
instaurado un proceso previo, sino que esta medida respondía a la aplicación del inciso
9) del Artículo 59º de la Constitución de Antiguos Linderos que otorga facultades al
Gran Maestro para ello; además cabe mencionar que la sanción impuesta genera a su
vez una anotación en el "archivo personal" de cada miembro sancionado,
permaneciendo como un antecedente que no es beneficioso para un miembro en dicha
Institución emplazada; Sexto: Que, por otra parte las amplias atribuciones y facultades
del Gran Maestre se hallan limitadas por otras normas institucionales, una de ellas es el
Artículo 10º de la Constitución Masónica que en sus párrafos establece que un
Francmasón "sólo puede ser despojado de sus derechos masónicos por sentencia
ejecutoriada de los Tribunales Masónicos, luego de seguirse el procedimiento
preestablecido por el ordenamiento jurídico correspondiente"; el recurrente sancionado
al no estar conforme con el Decreto referido, interpuso apelación contra el mismo, el
que fue denegado según se aprecia a fojas veintisiete, agotándose por tanto la vía previa;
Sétimo: Que, el Artículo 92º(1) del Código Civil prevé que todo asociado tiene derecho
a impugnar judicialmente los acuerdos que violen las disposiciones legales o
estatutarias, recurriendo a un proceso ordinario; sin embargo el Decreto submateria que
sanciona al recurrente no proviene de ningún acuerdo de la Asociación sino de la
voluntad del Gran Maestre, y además por tratarse de un acto violatorio de un derecho
reconocido constitucionalmente como en el derecho a la legítima defensa, la vía del
Amparo Constitucional es la indicada para salvaguardar el derecho invocado; Octavo:
Que, las copias de los Decretos Masónicos obrantes de fojas doscientos diez a
doscientos veintinueve, presentados por la emplazada en sus alegatos, no constituyen
pruebas que acrediten la legalidad de la sanción cuestionada en esta vía constitucional,
puesto que la reiterada aplicación de estas medidas no la convierten en no violatorias del
derecho constitucional de la legítima defensa. Noveno: Que, en el presente proceso ha
quedado acreditada la violación del derecho que tiene el accionante a la legítima
defensa, derecho consagrado en el inciso 23) del Artículo 2º de la Constitución Política
del Estado, consecuentemente procede amparar la demanda; por estos fundamentos:
REVOCARON: la sentencia apelada de fojas ciento ochenta a ciento ochentidós, su
fecha veintiséis de diciembre de mil novecientos noventiséis, en el extremo que declara
IMPROCEDENTE la demanda interpuesta a fojas treintiuno y siguientes por CARLOS
AYON CALDERON contra el Presidente de la Asociación Civil denominada Gran
Logia de Masones del Perú y por extensión a su Vicepresidente; REFORMANDOLA:
declararon FUNDADA la citada demanda; en consecuencia, NULO y sin efecto alguno
el Decreto número 114-96-0230-2379; reponiéndose al accionante en todos sus
derechos y prerrogativas vulnerados por este Decreto, anulándose las anotaciones
perjudiciales generados con esta sanción, en lo que respecta al accionante; la
confirmaron en el extremo que declara IMPROCEDENTE la Excepción de Falta de
Agotamiento de la Vía Previa deducida por la emplazada; estando a que la presente
resolución sienta precedente de observancia obligatoria; MANDARON: Que,
consentida y/o ejecutoriada que sea se publique en el Diario Oficial El Peruano por el
término de ley; y los devolvieron.

PALOMINO GARCIA / INFANTES MANDUJANO / GONZALES CAMPOS

Debido proceso: pruebas no merituadas

Que,...obran pruebas suficientes para tomar una decisión, que...no han sido merituadas
en su debido momento, incurriéndose en....situaciones que enervan el debido proceso.
Expediente 180-95-AA/TC

Lima
Caso: Asoc. de Comerciantes del Mercado "Nuestros Héroes de la Guerra del Pacífico"

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los once días del mes de julio de mil novecientos noventa y siete, reunidos
en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:
ASUNTO:
Recurso de casación, que en aplicación del artículo 41º de la Ley Nº 26435, Orgánica
del Tribunal Constitucional debe entenderse como recurso extraordinario, interpuesto
con fecha veinticinco de agosto de mil novecientos noventicinco por la Asociación de
Comerciantes del Mercado "Nuestros Héroes de la Guerra del Pacífico", contra la
resolución de la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de
Justicia de la República, de fecha catorce de julio de mil novecientos noventicinco, que
declaró improcedente la acción de amparo incoada por doña Rosa M. Bernales Avilés en
su calidad de Presidenta de la Asociación antes citada.
ANTECEDENTES:
Doña Rosa M. Bernales Avilés, Presidenta de la Asociación de Comerciantes del
Mercado "Nuestros Héroes de la Guerra del Pacífico" (San Juan de Miraflores)
interpone con fecha treintiuno de marzo de mil novecientos noventidós, acción de
amparo (folio 95 a folio 100) contra el ex Ministerio de Vivienda y Construcción en la
persona del Director General de Bienes Nacionales doctor César Ocampo Cueva, por
haber expedido la Resolución Directoral Nº 066-91-VC-5600-DPI de fecha veintiséis de
abril de mil novecientos noventiuno declarando la reversión en favor del Estado de un
terreno de propiedad de la Asociación; y contra la Municipalidad Distrital de San Juan
de Miraflores, gobierno local.
Alude la demandante, que mediante la Ley Nº 24253 de fecha veintidós de julio de mil
novecientos ochenticinco se adjudicó a título oneroso a su representada, un terreno
eriazo de propiedad del Estado con una extensión aproximada de 29,403.80 m2, ubicado
en la Urbanización San Juan de Miraflores, del Distrito de San Juan de Miraflores,
provincia y departamento de Lima, para la construcción de un mercado en un plazo de
cinco años; y que, recién con fecha dos de noviembre de mil novecientos ochentisiete, el
Concejo Provincial de Lima les otorgó el título de propiedad en cumplimiento del
artículo 2 de la citada Ley Nº 24253.
Que, no obstante haber la Asociación avanzado considerablemente con la ejecución de
dicha obra, la entonces Dirección General de Bienes Nacionales del Ministerio de
Vivienda y Construcción, emitió la Resolución Directoral Nº 066-91-VC-5600-DPI con
fecha veintiséis de abril de mil novecientos noventiuno, declarando la reversión del
terreno en favor del Estado, y afectándolo en uso en favor de la Municipalidad Distrital
de San Juan de Miraflores.
Considera la Asociación demandante, que al expedirse dicha resolución sin
conocimiento de la parte interesada, se ha violado el derecho de defensa dentro de un
proceso regular, y, se han conculcado sus derechos a la libre posesión y disfrute de un
bien propio.
La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del entonces Ministerio de
Vivienda y Construcción contesta la demanda (folio 102) invocando sea declarada
improcedente por las siguientes razones: que, la Asociación incurrió en la causal de
reversión establecida en la Ley Nº 24253 al no haber construido el mercado en el plazo
de cinco años fijado por dicha norma; que, en consecuencia, con la dación de la
Resolución Directoral Nº 066-91-VC-5600-DPI no se ha vulnerado ningún derecho
constitucional, se ha cumplido con la cláusula de reversión y se afectó en uso el terreno
sub-litis a la Municipalidad Distrital de San Juan de Miraflores.
El Décimo Cuarto Juzgado Civil de Lima mediante Resolución de fecha nueve de
diciembre de mil novecientos noventidós, (folios 148, 149, 150 y 151) declaró
improcedente la presente acción de garantía en base a las siguientes consideraciones:
que, no es pertinente discutir por la vía del amparo lo referente al cumplimiento del
artículo quinto de la Ley Nº 24253; y que, con la dación de la Resolución Directora Nº
066-91-VC-5600-DPI no se ha vulnerado ningún derecho constitucional de la
interesada.
La Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima dicta la Resolución Nº 729-
S con fecha veintidós de diciembre de mil novecientos noventitrés (folios 188 y 189)
declarando fundada la acción de amparo incoada por la asociación; su fundamentación
es la siguiente: que, al haberse dictado la Resolución Directoral Nº 066-91-VC-5600-
DPI en base a informes técnicos sin que se haya escuchado a la parte interesada, se
vulneró el derecho de defensa de la actora; y que se ha despojado a la asociación de un
terreno de su propiedad, totalmente cancelado, sin previo juicio.
La Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la
República, mediante resolución de fecha catorce de julio de mil novecientos
noventicinco (folio 116 del Cuadernillo de Nulidad) declara haber nulidad en la
sentencia de vista y confirma la apelada que declara improcedente la acción de amparo,
por la siguiente razón: que, la materia de la controversia requiere probanza en un
proceso más lato, y por consiguiente, la vía sumarísima del amparo no es la idónea para
solucionar el petitorio de la demandante.
FUNDAMENTOS:
Que, mediante la Ley Nº 24253 se dispuso lo siguiente:
a) Adjudicar a la Asociación de Comerciantes "Nuestros Héroes de la Guerra del
Pacífico" mediante contrato de compra-venta a plazos, un terreno eriazo "de propiedad
del Estado" con una extensión aproximada de 29,403.80 m2, ubicado en la
Urbanización San Juan de Miraflores del distrito del mismo nombre, del departamento
de Lima.
b) Autorizar al Concejo Provincial de Lima, para que en nombre del Estado otorgue el
título de propiedad a la Asociación.
c) La reversión del terreno en el caso de que la Asociación no cumpla con ejecutar y
terminar sobre él un mercado en el plazo de cinco años.
Que, después de transcurridos dos años y cuatro meses desde la dación de la Ley Nº
24253, la Municipalidad de Lima Metropolitana otorga a la Asociación el título de
propiedad mediante la suscripción por ante el notario Elías Mujica y Alvarez Calderón
de la escritura pública de adjudicación en venta de fecha dos de noviembre de mil
novecientos ochentisiete; siendo relevante precisar que pese a disponer la citada ley que
la compra será a plazos, la Asociación cancela la totalidad del precio en el mes de abril
del mismo año, vale decir, antes de la suscripción de la escritura de adjudicación en
mención (folio 44 a folio 51).
Que, ante una consulta formulada por el Presidente de la Comisión de Vivienda del
entonces Senado de la República, el Decano Nacional del Colegio de Ingenieros del
Perú la absuelve mediante el Oficio Nº 671-90-91-D-CN de fecha trece de mayo del mil
novecientos noventiuno, precisando lo siguiente: a) que, en el terreno sub-litis la
asociación a construido decenas de puestos; b) que, el plazo de cinco años debe
computarse a partir del otorgamiento de la Licencia de Construcción; y finalmente, que,
la Asociación ha cumplido con la construcción del mercado en el sector que posee, pues
el terreno fue invadido por comerciantes informales (folio 70). La ejecución de las
obras precisadas por el citado Decano Nacional, es corroborada por los Regidores de la
Municipalidad Distrital de San Juan de Miraflores, cuando en el Oficio Nº 258-SR-91
de fecha siete de noviembre de mil novecientos noventiuno, hacen saber que la
Asociación construyó 714 puestos y 204 fueron destruidos por manos extrañas (folios
68 y 69).
Que, la Ley Nº 24253 es estrictamente de carácter social, pues adjudicó el terreno a la
Asociación que ya lo poseía desde años atrás, con la finalidad de que regularice dicha
tenencia irregular en beneficio de sus asociados.
Que, para obtener crédito que permita solventar una obra de construcción, el futuro
mutuatario debe acreditar fehacientemente ser propietario del terreno donde ejecutará la
obra; y en el presente caso dicho título de propiedad se obtiene el dos de noviembre de
mil novecientos ochentisiete; igualmente, para obtener Licencia de Construcción se
debe presentar el título de propiedad. Esto importa, que el plazo de cinco años
establecido en el artículo cinco de la citada Ley Nº 24253 debe computarse recién a
partir del momento en que la Asociación adquiere capacidad legal para ejecutar la obra,
vale decir, a partir del dos de noviembre de mil novecientos ochentisiete fecha en que se
suscribió la escritura pública.
Que, si bien es cierto que el artículo 2º de la Ley Nº 24253 exonera a la Asociación de
pagar los derechos municipales por Licencia de Construcción, también es cierto que no
la exonera de dicho trámite; por esa razón, se debe tomar en cuenta que de acuerdo al
Reglamento de Otorgamiento de Licencias de Construcción, un requisito formal es
acreditar mediante escritura pública la propiedad del terreno; y como ya es sabido, sólo
a partir del dos de noviembre de mil novecientos ochentisiete la Asociación es
plenamente capaz para ejecutar la construcción del mercado, y merced a ello obtiene de
la Municipalidad de Lima Metropolitana la Licencia de Construcción Nº 0285-89 de
fecha dieciocho de octubre mil novecientos ochentinueve (folio 53) válida por el lapso
de treintiséis meses.
Que, en los actuados del expediente judicial obran pruebas suficientes para tomar una
decisión; que, ellas no han sido merituadas en su debido momento, incurriéndose de esa
manera en situaciones que enervan el debido proceso. Por consiguiente, al no requerirse
de probanza nueva como lo considera la Corte Suprema de Justicia de la República, la
presente acción de amparo es atendible.
Que, de todo lo expuesto se desprende que la Resolución Directoral Nº 066-91-VC-
5600-DPI de fecha veintiséis de abril de mil novecientos noventiuno, es inoportuna por
haber sido dictada durante la vigencia del plazo concedido por la Ley Nº 24253,
conculcando el derecho de propiedad de la Asociación.
Por estos fundamentos el Tribunal Constitucional en ejercicio de las atribuciones que la
Constitución Política del Estado y su Ley Orgánica le confieren,
FALLA:
Revocando la resolución de la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte
Suprema de justicia de la República su fecha catorce de julio de mil novecientos
noventa y cinco, que declaró haber nulidad en la de vista, y reformándola, declararon
fundada la acción de amparo y en consecuencia inaplicable la Resolución Directoral Nº
066-91-VC-5600-DPI su fecha veintiséis de abril de mil novecientos noventa y uno;
mandaron se publique en el Diario Oficial "El Peruano" conforme a ley y los
devolvieron.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Debido proceso: derechos Constitucionales

...este Colegiado ha llegado a establecer que en el acto arbitrario de cese del actor se ha
vulnerado los derechos constitucionales del demandante al debido proceso, tipificado en
el inciso tercero del artículo 139º de la Carta Magna vigente, concordante con el inciso
noveno del artículo 233º de la Constitución de 1979....

Expediente 234-95-AA/TC

Lima
Caso: Eduardo Pablo Leturia Romero
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los trece días del mes de agosto de mil novecientos noventisiete, reunido el
Tribunal Constitucional, en sesión del Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los
señores:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria relatora la doctora María Luz Vázquez, pronuncia la siguiente
sentencia:
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto por don Eduardo Pablo Leturia Romero contra la
resolución expedida por la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia
de la República, de fecha veinte de junio de mil novecientos noventicinco, que declaró
no haber nulidad en la resolución de vista que declaró improcedente la acción de
amparo.
ANTECEDENTES:
La acción la interpone contra el Presidente del llamado Gobierno de Emergencia y
Reconstrucción Nacional y los Miembros del Consejo de Ministros, por haber sido
cesado del cargo de Vocal Titular de la Corte Superior de Justicia de Lima, por efectos
del D.L. N° 25446, ampara su demanda en lo dispuesto por los arts. 2°, 4°, 233°, 242°
numerales 1 y 2 de la Constitución de 1979.
El Vigésimo Juzgado en lo Civil de Lima, con fecha diecisiete de setiembre de mil
novecientos noventidós, declaró improcedente la demanda, por considerar, entre otras
razones, que el Juzgador tiene como obligación primigenia la de aplicar la ley, bajo pena
en caso de no hacerlo de prevaricato; además se debe tener en cuenta que el derecho
jamás se interrumpe en la vida de una colectividad, lo que conlleva a que El Juzgador
aplique el precepto vigente tal como lo señala el inciso 4 del art. 233° de la Constitución
de 1979, en tal sentido el Decreto Ley cuestionado por el actor en su artículo 2°
preceptúa la improcedencia de toda acción de amparo destinada a enervar los efectos de
dicha norma.
Interpuesto recurso de apelación, la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia
de Lima, con fecha nueve de noviembre de mil novecientos noventicuatro, confirmó la
apelada, por estimar que habiendo el Congreso Constituyente Democrático, ratificado
mediante Ley Constitucional todos los Decretos Leyes dictados por el Gobierno de
Emergencia y Reconstrucción Nacional, dichas normas han dejado de ser arbitrarias e
inconstitucionales para adquirir sustancia o materia legal y, como tal, de cumplimiento
obligatorio.
Interpuesto recurso de nulidad, la Sala Constitucional y Social de la Corte Suprema de
Justicia de la República, con fecha veinte de junio de mil novecientos noventicinco,
declaró no haber nulidad en la Resolución de Vista que confirmó la apelada que declaró
improcedente al acción de amparo.
Contra esta resolución el demandante interpone Recurso Extraordinario y se dispone el
envío de los autos al Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
1.Que, el Decreto Ley Nº 25446, que cesa al demandante, transgrede lo dispuesto en el
artículo 242º, inciso segundo, de la Constitución del Estado de 1979, que rige el caso de
autos, según el cual el Estado garantizaba a los Magistrados Judiciales su permanencia
en el servicio hasta los 70 años y a la inmovilidad de sus cargos, mientras observaran
buena conducta e idoneidad propias de su función, así como la Decimotercera
Disposición General y Transitoria de la misma Carta Magna en cuanto disponía que
"Ningún Magistrado Judicial es separado de su cargo sin ser previamente citado y oído.
La resolución debe expresar los fundamentos en que se sustenta".
2.Que, ningún pronunciamiento de autoridad que atente contra el honor y los derechos
de la persona humana puede tener validez jurídica y sustento constitucional, sin la
debida y comprobada justificación, tanto más que el artículo 74º de la Constitución de
1979 - vigente en el caso de autos- establecía en forma expresa que "todos tienen el
deber de respetar, cumplir y defender la Constitución".
3.Que, es potestad de este Colegiado, aplicar la norma jurídica pertinente, aunque no
haya sido invocada por las partes o lo haya sido erróneamente, como sucede en el
presente caso en que el demandante, al interponer su demanda de amparo, invoca
inadvertidamente la inconstitucionalidad del Decreto Ley Nº 25446, debiendo
entenderse como la inaplicabilidad de la misma al caso específico del actor, por lo que
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 7º de la Ley Nº 23506 y el artículo 9 de
la Ley Nº 25938, concordantes con el principio consagrado en el artículo 7º del Titulo
Preliminar del Código Procesal Civil y el articulo 184, inciso segundo, de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, aplicables al caso sub-júdice, en forma supletoria, según el
articulo 63º de la Ley Orgánica de este Tribunal Constitucional.
4.Que, dada la naturaleza de esta acción de garantía y su finalidad de reponer las cosas
al estado anterior a la violación del derecho constitucional, en el presente caso no se
trata de incorporar o reincorporar al actor después de transcurrida su desvinculación
laboral por voluntad determinada por él mismo, sino de un acto de continuidad en el
servicio en base a la medida de tutela constitucional, sin solución de continuidad, como
una medida de rehabilitación para que continúe en su mismo puesto de trabajo, por cuya
razón no le es de aplicación lo previsto en la Octava Disposición Transitoria
Complementaria y Final de la Ley Nº 26623, promulgada el 19 de junio de 1996, esto
es, con posterioridad a la fecha de la vulneración de su derecho constitucional.
5.Que, efectuado el análisis correspondiente este Colegiado, ha llegado ha establecer
que en el acto arbitrario de cese del actor, se ha vulnerado los derechos constitucionales
del demandante al debido proceso, tipificado en el inciso tercero del artículo 139 de la
Carta Magna vigente, concordante con el inciso noveno del artículo 233º de la
Constitución de 1979, en rigor para el caso de autos.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional haciendo uso de las atribuciones que
le confiere la Constitución del Estado y su Ley Orgánica,
FALLA:
Revocando la resolución expedida por la Sala Constitucional y Social de la Corte
Suprema de Justicia de la República, de fecha veinte de junio de mil novecientos
noventicinco, que declaró no haber nulidad en la resolución expedida por la Tercera
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fecha nueve de noviembre de mil
novecientos noventicuatro que a su vez confirmó la apelada de fecha diecisiete de
setiembre de mil novecientos noventidós, que declaró improcedente la acción de
amparo; reformándola, declararon fundada la acción de amparo; en consecuencia,
inaplicable al actor el Decreto Ley Nº 25446, y dispusieron la continuación en el cargo
de Vocal Titular de la Corte Superior de Justicia de Lima del Dr. Eduardo Pablo Leturia
Romero, con el reconocimiento de su tiempo de servicios, sin goce de haber, producidos
desde la afectación de los mismos hasta la reasunción de su cargo; no siendo de
aplicación el artículo 11º de la Ley Nº 23506 por las circunstancias que han mediado en
el presente proceso; y ordenaron que la presente resolución se publique en el Diario
Oficial "El Peruano" con arreglo a ley, y los devolvieron.

Ñññññññññññññññññññññññññññññññññññññññññ
Cumplimiento de resolución administrativa

Ninguna autoridad u organismo tienen facultades para soslayar o cuestionar las


resoluciones administrativas o judiciales, cuyos efectos son de cumplimiento
obligatorio, debiendo limitarse a su ejecución.

Expediente 305-95 - Huánuco

Resolución de Juzgado Especializado


VISTOS;
Resulta de autos, que a fojas doce don JOSE BARTOLOME MALLQUI ALVARADO,
interpone demanda de Acción de Cumplimiento contra don ABNER CHAVEZ
LEANDRO, Rector de la Universidad Nacional "Hermilio Valdizán" de Huánuco, para
que el Juzgado, previo los trámites de ley, ordene al demandado cumpla con el mandato
emanado de la Resolución Número cero once-noventicinco-CODACUN, de fecha
veinticuatro de febrero de mil novecientos noventicinco, la que deviene de la última
Instancia del procedimiento administrativo seguido por el actor a propósito de algunas
irregularidades cometidas en su agravio durante el Concurso Público de Plazas
Docentes llevado a caso en la Facultad de Ingeniería Industrial en la referida
Universidad en el año de mil novecientos noventidós; que en cumplimiento a la Ley
remitió una carta notarial al demandado para que dé cumplimiento a la citada resolución
administrativa sin tener resultado positivo alguno, más al contrario le cursó oficio en los
que se le comunica ciertas acciones dilatorias a fin de evitar el cumplimiento del
mandato de la Asamblea Nacional de Rectores, por lo que se vio en la obligación de
acudir al Organo Jurisdiccional a fin de cautelar sus intereses; y ofrece los respectivos
medios probatorios. Que, admitida la demanda a trámite, se corrió traslado al
demandado, quien a fojas veintiocho se apersona y absuelve solicitando que se declare
improcedente o infundada, por no haberse agotado las vías previas y por los
fundamentos expuestos en el referido recurso. Que, tramitados por las normas
especiales, se ha solicitado que se dicte sentencia; Y CONSIDERANDO:
Primero: Que, según el numeral 6 del Artículo 200º de la Constitución del Estado, la
Acción de Cumplimiento procede contra cualquier Autoridad o Funcionario renuente a
acatar una norma legal o un acto administrativo; Segundo: Que, en el caso de autos, la
Resolución Número cero once-noventicinco-CODACUN de fecha veinticuatro de
febrero de mil novecientos noventicinco, expedida por la Presidencia del Consejo de
Asuntos Contenciosos Universitarios de la Asamblea Nacional de Rectores, no ha sido
cumplida por el demandado, no obstante que dicha resolución emana del máximo
organismo administrativo de la Universidad Peruana, que en su Artículo Segundo de la
parte resolutiva, en forma clara y contundente, dispone que la Universidad Nacional
"Hermilio Valdizán" expida la Resolución Rectoral que declare al actor como ganador
de una plaza en la categoría de auxiliar en el Concurso Publico de Plazas de Docentes
de mil novecientos noventidós; Tercero: Que, con las solicitudes de fojas seis y siete, de
fecha treinta de marzo y veinticinco de abril del presente año, respectivamente, el
demandante hizo recordar al accionado de su obligación de expedir la resolución
correspondiente, requiriéndole finalmente por Carta Notarial de fojas ocho del cinco de
mayo del corriente año cumpliendo con este acto último con el requisito establecido en
el inciso c) del Artículo 5º de la Ley Nº 26301 que en buena cuenta, es concederle
quince días calendario al obligado para que cumpla con lo ordenado por el Superior,
plazo de ley que se ha vencido con exceso si se toma en cuenta que la Carta Notarial le
fue entregada el once de mayo último; Cuarto: Que, los oficios números doscientos
veinticuatro; y doscientos cuarenticinco - R-UNHEVAL - noventicinco, de fechas cuatro
y dieciséis de mayo del año en curso, dirigidos al actor por el demandado y que corren a
fojas nueve y diez de estos autos, denota una actitud dilatoria, por cuanto ni la Facultad
de Ingeniería Industrial, ni el Consejo de Facultad tienen autoridad para soslayar o
calificar la Resolución número cero once-noventicinco-CODACUN de la Asamblea
Nacional de Rectores, cuando lo correcto era expedir la Resolución Rectoral en tiempo
oportuno y sólo comunicar a los organismos internos de la demandada para su mejor
cumplimiento, por lo que resulta amparable la acción incoada, tanto más si es que, en el
caso presente no es de aplicación el agotamiento de las vías previas porque la vía
administrativa ha sido agotada con la expedición de la Resolución número cero - once -
noventicinco - CODACUN tantas veces mencionada; razones por las cuales es
amparable la acción interpuesta. Por estos fundamentos, las disposiciones citadas y los
Artículos 4º y 7º de la Ley Nº 26301 y Cuarta Disposición Transitoria de la Ley Nº
26435; Administrando Justicia a Nombre de la Nación; FALLO: Declarando
FUNDADA la Acción de Cumplimiento interpuesta a fojas doce por don JOSE
BARTOLOME MALLQUI ALVARADO, contra ABNER CHAVEZ LEANDRO,
Rector de la Universidad Nacional "Hermilio Valdizán" de Huánuco; en consecuencia:
ORDENO que el demandado, dentro del plazo de tres días de notificado, CUMPLA con
la Resolución número cero once-noventicinco-CODACUN, de fecha veinticuatro de
febrero de mil novecientos noventicinco, donde se dispone que la Universidad
demandada expida la Resolución Rectoral que declara al demandante ganador de una
plaza en la Categoría de Auxiliar del Concurso Público de Plazas de Docentes de mil
novecientos noventidós; bajo apercibimiento de Ley. Sin costas ni costos. Así lo
pronunció, ordeno, mando y firmo en mi Despacho. Huánuco, veintiúno de junio de mil
novecientos noventicinco.

RUBEN LUJAN LOPEZ,


Juez Provisional
2do. Juzgado Civil - Huánuco
JOSE L. EVANGELISTA SOLIS
Secretario de Juzgado Provisional
Adscrito al 2º Juzgado Civil - Huánuco

RESOLUCION DE LA CORTE SUPERIOR


Huánuco, veintiséis de octubre de mil novecientos noventicinco
VISTOS; En audiencia pública, habiendo quedado al voto; oído el informe oral del
abogado defensor del demandante; con lo expuesto por el Fiscal Superior en su
dictamen de fojas ciento cuarentitrés; y CONSIDERANDO: Primero.- Que de acuerdo a
lo previsto por el Artículo Cuarto de la Ley número veintiséis mil trescientos uno que
regula la tramitación de las Acciones de Hábeas Data y de Cumplimiento, de que trata el
inciso seis del Artículo doscientos de la Constitución Política del Estado, son aplicables
a este tipo de procesos especiales, las disposiciones contenidas en la Ley número
veintitrés mil quinientos seis, veinticinco mil once, veinticinco mil trescientos quince,
veinticinco mil trescientos noventiocho y el Decreto Ley número veinticinco mil
cuatrocientos treintitrés y según el Artículo treintitrés de la precitada Ley número
veinticinco mil trescientos noventiocho, también son aplicables supletoriamente las
disposiciones de los Códigos de Procedimientos Civiles, ahora Código Procesal Civil y
el de Procedimientos Penales, de acuerdo a la naturaleza de la acción incoada;
Segundo.- Que en la presente Acción de Cumplimiento interpuesta por don José
Bartolomé Mallqui Alvarado contra el ingeniero Abner Chávez Leandro, Rector de la
Universidad Nacional "Hermilio Valdizán" de Huánuco, el Procurador Público del
Estado, a cargo de los Asuntos Judiciales del Ministerio de Educación, por su escrito de
fojas ciento veinte a ciento veintiúno se apersona en el proceso y apela de la sentencia
expedida por el Juez de la causa; sin embargo a dicho recurso no ha acompañado los
anexos de la copia de la Resolución Suprema número cero cuarentiocho-uno-
noventidós-JUS, por la que se le designa Procurador del Sector Educación ni la copia de
su Libreta Electoral a que hace referencia; documentos indispensables para acreditar su
personería e identidad y que no obran en autos al estar de la razón puesta por el
Secretario de Juzgado de fojas ciento veintidós; por lo que en aplicación extensiva de
los incisos uno y tres del Artículo cuatrocientos veinticinco, concordante con el
Artículo trescientos sesentisiete del Código Procesal Civil resulta imperativo declarar la
inadmisibilidad del recurso impugnatorio, pues el Estado cuando interviene en un
proceso civil, como el presente que es de naturaleza especial en cuanto a su tramitación,
cualquiera sea la calificación o ubicación procesal que se le asigne, se somete al Poder
Judicial, sin más privilegios que los expresamente señalados en este Código, según lo
dispuesto en el Artículo cincuentinueve del acotado; por estas consideraciones y de
conformidad con lo normado en el Artículo trescientos sesentisiete última parte del
Código Adjetivo; DECLARARON: INADMISIBLE el Recurso de Apelación de fojas
ciento veinte interpuesto por el Procurador Público del Estado, encargado de los
Asuntos del Ministerio de Educación contra la sentencia de fojas cincuenta; y NULO el
concesorio de fojas ciento veintitrés MANDARON: Que consentida o ejecutoriada sea
esta resolución se publique en el Diario Oficial El Peruano, dentro del término de ley; y
los devolvieron, con citación. - Vocal Ponente señor Cruzado Olazo.

SS: CRUZADO O.; NAMOC DE A.; SALDIVAR C.

RESOLUCION RECTIFICATORIA

Huánuco, dos de noviembre de mil novecientos noventicinco.


AUTOS Y VISTOS; y CONSIDERANDO: Primero: Que en la Sentencia de Vista de
fojas ciento cincuenticinco a ciento cincuentiséis, se ha incurrido en error material
evidente, toda vez que aparece firmando el fallo el señor Vocal Saldívar Campos, quien
a fojas ciento cuarentiuno se abstuvo por decoro en el conocimiento de la presente litis,
habiéndose declarado fundada su abstención a fojas ciento cuarentidós e integrándose
Sala con el señor Vocal Huamaní Mendoza. Segundo: Que, el citado Vocal Huamaní
Mendoza intervino en la Audiencia Pública de fojas ciento cincuenticuatro así como en
la votación de la causa, como se observa del original de las Ponencias que se acompaña;
habiéndose incurrido en error al consignarse los nombres de los votantes al efectuarse la
respectiva transcripción de la Resolución de Vista, notificada a las partes, en la que
aparece como votante el señor Saldívar Campos, siendo en realidad el señor Huamaní
Mendoza; por cuyas consideraciones y de conformidad con lo dispuesto por el Artículo
cuatrocientos siete del Código Procesal Civil, CORRIGIERON la Sentencia de Vista de
fojas ciento cincuenticinco a ciento cincuentiséis, debiéndose entender que el Vocal
Integrante de Sala y Votante es el señor Huamaní Mendoza y no el señor Saldívar
Campos, tal como se acredita con el Voto original suscrito que formará parte de esta
resolución rectificatoria; interviniendo el señor Castro Martínez, por licencia de la
señora Namoc de Aguilar, con citación.

SS: CASTRO M.; CRUZADO O.; HUAMANI M.

Cumplimiento de lo resuelto

Que, la presente Acción de Cumplimiento versa sobre el no acatamiento o


efectivización de la Resolución (materia de autos)...en tanto reconoce y autoriza el pago
de pensiones y bonificaciones dejadas de percibir por el actor...mas no así al
cuestionamiento de la incorporación del actor al Régimen Pensionario del Decreto Ley
N° 20530...(por lo que el demandado debe)...cumplir con lo resuelto (mediante la
Resolución sub litis)...

Expediente 881-97-AC/TC

Piura
Caso: José Andrés Luna Lavalle
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Piura, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos noventisiete,
reunido el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia
de los señores:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria relatora la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente
sentencia:
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto por don José Andrés Luna Lavalle contra la
resolución expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura,
de fecha veinticinco de agosto de mil novecientos noventisiete, que declaró
improcedente la demanda de acción de cumplimiento.
ANTECEDENTES:
Don José Andrés Luna Lavalle interpone demanda de acción de cumplimiento contra el
Presidente del Consejo Transitorio de la Administración Regional-CTAR General de
División(r) Alberto Ríos Rueda con la finalidad de que cumpla con efectivizar las
Resoluciones Presidenciales Nos. 078 y 104-96/CTAR-RG-P del veinte de febrero y
ocho de marzo de mil novecientos noventiséis, respectivamente, que dispone el pago de
S/. 9,488.75 nuevos soles por concepto de pensiones y/o bonificaciones dejadas de
percibir por el lapso de febrero a noviembre de mil novecientos noventicuatro, ampara
su demanda en lo dispuesto por el inciso 6) del artículo 200º de la Constitución vigente,
Ley Nº 23506 y Ley Nº 26301.
El Tercer Juzgado en lo Civil de Piura, con fecha once de octubre de mil novecientos
noventiséis declaró improcedente la demanda, por considerar, entre otras razones que
encontrándose en vigencia el Decreto Legislativo Nº 817 se debió emplazar a la ONP.
Por otro lado establece que para el reconocimiento de derechos pensionarios obtenidos
al amparo del Decreto Ley Nº 20530, es competente para conocer de estos hechos el
Tribunal de Administración Pública.
Interpuesto recurso de apelación, la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia
de Piura, con fecha veinticinco de agosto de mil novecientos noventisiete, confirmó la
apelada, por estimar que la demanda fue recepcionada el diecisiete de setiembre de mil
novecientos noventiséis, es decir, con posterioridad a la dación del Decreto Legislativo
Nº 817, transgrediendo lo dispuesto en su Primera Disposición Complementaria.
Contra esta resolución el demandante interpone recurso extraordinario y se dispone el
envío de los autos al Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
Que la presente acción de cumplimiento versa sobre el no acatamiento o efectivización
de la Resolución Presidencial Nº 104-96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil
novecientos noventiséis en tanto reconoce y autoriza el pago de pensiones y
bonificaciones dejadas de percibir por el actor durante el período de enero a noviembre
de mil novecientos noventicuatro, más no así al cuestionamiento de la incorporación del
actor al Régimen Pensionario del Decreto Ley Nº 20530, pues a la fecha el actor ha
acreditado con los instrumentales que corren en autos a fojas veintinueve, treinta,
treintiuno, treintidós, treintitrés, treinticuatro, treinticinco, treintiséis, ciento setentitrés,
ciento setenticuatro que viene percibiendo regularmente y en forma ininterrumpida su
pensión bajo el régimen en mención, consecuentemente, acreditado el derecho
pensionario del demandante corresponde al Titular y Presidente del Consejo Transitorio
de Administración Regional-CTAR cumplir con lo resuelto en la Resolución
Presidencial 104-96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil novecientos
noventiséis.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional en ejercicio de las atribuciones que le
confiere la Constitución Política del Estado y Ley Orgánica,
FALLA:
Revocando la resolución expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Suprema de
Justicia de Piura de fecha quince de agosto de mil novecientos noventisiete que corre en
autos a fojas ciento sesentisiete, que confirmó la apelada que declaro improcedente la
demanda y reformándola declararon fundada la presente acción de cumplimiento,
ordenando que el Presidente del Consejo Transitorio de Administración Regional de la
Región Piura-CTAR cumpla con efectivizar la Resolución Presidencial Nº 104-
96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil novecientos noventiséis y proceda
abonarle al actor la suma de S/. 9,488.75 (nueve mil cuatrocientos ochentiocho y 75/100
nuevos soles); mandaron se publique en el Diario Oficial "El Peruano" con arreglo a ley,
y los devolvieron.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERVE / GARCIA MARCELO.

Cumplimiento de lo resuelto

Que, la presente Acción de Cumplimiento versa sobre el no acatamiento o


efectivización de la Resolución (materia de autos)...en tanto reconoce y autoriza el pago
de pensiones y bonificaciones dejadas de percibir por el actor...mas no así al
cuestionamiento de la incorporación del actor al Régimen Pensionario del Decreto Ley
N° 20530...(por lo que el demandado debe)...cumplir con lo resuelto (mediante la
Resolución sub litis)...

Expediente 881-97-AC/TC

Piura
Caso: José Andrés Luna Lavalle
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Piura, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos noventisiete,
reunido el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia
de los señores:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria relatora la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente
sentencia:
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto por don José Andrés Luna Lavalle contra la
resolución expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura,
de fecha veinticinco de agosto de mil novecientos noventisiete, que declaró
improcedente la demanda de acción de cumplimiento.
ANTECEDENTES:
Don José Andrés Luna Lavalle interpone demanda de acción de cumplimiento contra el
Presidente del Consejo Transitorio de la Administración Regional-CTAR General de
División(r) Alberto Ríos Rueda con la finalidad de que cumpla con efectivizar las
Resoluciones Presidenciales Nos. 078 y 104-96/CTAR-RG-P del veinte de febrero y
ocho de marzo de mil novecientos noventiséis, respectivamente, que dispone el pago de
S/. 9,488.75 nuevos soles por concepto de pensiones y/o bonificaciones dejadas de
percibir por el lapso de febrero a noviembre de mil novecientos noventicuatro, ampara
su demanda en lo dispuesto por el inciso 6) del artículo 200º de la Constitución vigente,
Ley Nº 23506 y Ley Nº 26301.
El Tercer Juzgado en lo Civil de Piura, con fecha once de octubre de mil novecientos
noventiséis declaró improcedente la demanda, por considerar, entre otras razones que
encontrándose en vigencia el Decreto Legislativo Nº 817 se debió emplazar a la ONP.
Por otro lado establece que para el reconocimiento de derechos pensionarios obtenidos
al amparo del Decreto Ley Nº 20530, es competente para conocer de estos hechos el
Tribunal de Administración Pública.
Interpuesto recurso de apelación, la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia
de Piura, con fecha veinticinco de agosto de mil novecientos noventisiete, confirmó la
apelada, por estimar que la demanda fue recepcionada el diecisiete de setiembre de mil
novecientos noventiséis, es decir, con posterioridad a la dación del Decreto Legislativo
Nº 817, transgrediendo lo dispuesto en su Primera Disposición Complementaria.
Contra esta resolución el demandante interpone recurso extraordinario y se dispone el
envío de los autos al Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
Que la presente acción de cumplimiento versa sobre el no acatamiento o efectivización
de la Resolución Presidencial Nº 104-96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil
novecientos noventiséis en tanto reconoce y autoriza el pago de pensiones y
bonificaciones dejadas de percibir por el actor durante el período de enero a noviembre
de mil novecientos noventicuatro, más no así al cuestionamiento de la incorporación del
actor al Régimen Pensionario del Decreto Ley Nº 20530, pues a la fecha el actor ha
acreditado con los instrumentales que corren en autos a fojas veintinueve, treinta,
treintiuno, treintidós, treintitrés, treinticuatro, treinticinco, treintiséis, ciento setentitrés,
ciento setenticuatro que viene percibiendo regularmente y en forma ininterrumpida su
pensión bajo el régimen en mención, consecuentemente, acreditado el derecho
pensionario del demandante corresponde al Titular y Presidente del Consejo Transitorio
de Administración Regional-CTAR cumplir con lo resuelto en la Resolución
Presidencial 104-96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil novecientos
noventiséis.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional en ejercicio de las atribuciones que le
confiere la Constitución Política del Estado y Ley Orgánica,
FALLA:
Revocando la resolución expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Suprema de
Justicia de Piura de fecha quince de agosto de mil novecientos noventisiete que corre en
autos a fojas ciento sesentisiete, que confirmó la apelada que declaro improcedente la
demanda y reformándola declararon fundada la presente acción de cumplimiento,
ordenando que el Presidente del Consejo Transitorio de Administración Regional de la
Región Piura-CTAR cumpla con efectivizar la Resolución Presidencial Nº 104-
96/CTAR-RG-P de fecha ocho de marzo de mil novecientos noventiséis y proceda
abonarle al actor la suma de S/. 9,488.75 (nueve mil cuatrocientos ochentiocho y 75/100
nuevos soles); mandaron se publique en el Diario Oficial "El Peruano" con arreglo a ley,
y los devolvieron.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERVE / GARCIA MARCELO.

2222222222222222222222222222222222

Objeto: Vigencia y obligatoriedad de normas administrativas

La acción de cumplimiento se orienta a materializar las obligaciones derivadas de la ley


o de un acto administrativo, cuando existe renuencia de alguna autoridad o funcionario a
acatarlas. En tal sentido, encontrándose vigente una Resolución Directoral por no haber
sido derogada ni declarada su nulidad administrativamente -en el plazo previsto por el
art. 110º de la Ley de Normas Generales de Procedimientos Administrativos- o
judicialmente -mediante acción contencioso administrativa- la eficacia de dicha norma
no puede ser desconocida por la autoridad demandada.

Expediente 619-97-AC/TC

Lima
Lester Sánchez Espinoza
Sentencia del Tribunal Constitucional

En Lima, a los diecisiete días del mes de abril de mil novecientos noventa y ocho el
Tribunal Constitucional reunido en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia de los
señores Magistrados:
Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia;
Nugent;
Díaz Valverde; y,
García Marcelo;

actuando como Secretaria Relatora la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la


siguiente sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario interpuesto contra la resolución de la Sala Especializada en
Derecho Público de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fecha quince de mayo de
mil novecientos noventa y siete, que revocando y reformando la resolución apelada del
catorce de noviembre de mil novecientos noventa y seis, declara improcedente la
Acción de Cumplimiento interpuesta por don Lester Sánchez Espinoza contra el Alcalde
de la Municipalidad de Lima Metropolitana, don Alberto Andrade Carmona.

ANTECEDENTES:
El demandante interpone su acción sustentando su reclamo en la renuencia del Alcalde
de Lima Metropolitana a abonarle un específico derecho económico consistente en un
Premio Pecuniario por haber cumplido veinte años de servicios ascendente a la suma de
cinco mil trescientos cincuenta y nueve nuevos soles con treinta y cinco céntimos,
establecido por la Resolución Directoral Nº 161-95-OGA-DMA-MLM del veintisiete de
marzo de mil novecientos noventa y cinco, esta última, expedida por la Oficina General
de Administración de la citada Municipalidad. Adjunta para estos efectos, la Carta
Notarial cursada el cinco de septiembre de mil novecientos noventa y seis, con lo que
acredita haber agotado la vía previa a la que se encontraba obligado.
Admitida la acción a trámite por el Primer Juzgado Especializado en Derecho Público,
se dispone su traslado a la Municipalidad de Lima Metropolitana, quien por intermedio
de su representante legal, la contesta negándola y contradiciéndola por considerar: 1)
Que, la Acción de Cumplimiento es improcedente por cuanto el señor Alcalde de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, no ha sido renuente a acatar norma legal o acto
administrativo alguno, sino que por el contrario, viene cumpliendo con todas las
disposiciones legales; 2) Que al asumir sus funciones la actual administración
municipal, en vista de la situación caótica e insostenible de la Municipalidad y en aras
de restablecerla y recuperarla, se dispuso, que la Asesoría Legal emitiera opinión sobre
la validez de los "Compromisos ", "Acuerdos", "Pactos" y "Actas" suscritos por las
anteriores administraciones municipales, llegando a la conclusión, mediante Informe
Legal del doce de enero de mil novecientos noventa y seis, que los citados
"Compromisos" y otros celebrados por la Municipalidad de Lima Metropolitana con las
organizaciones sindicales SITRAMUN-LIMA y SITRAOML, entre los años mil
novecientos ochenta y ocho, y mil novecientos noventa y cinco, son nulos, motivo por
el que se expidió la Resolución de Alcaldía Nº 044-A96-MLM disponiéndose entre
otras cosas: a) La revisión de planillas de sueldos y salarios, y la documentación relativa
a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones y demás conceptos laborales de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, a efectos de determinarse las cantidades que
deben ser de abono y las que se hubieran pagado en exceso; b) Establecer una escala
remunerativa transitoria que rige desde enero de mil novecientos noventa y seis, c)
Poner en conocimiento de la Contraloría General de la República el Informe de Asesoría
Legal Externa; d) Solicitar a la misma Contraloría su pronunciamiento sobre los
"Acuerdos" y otros celebrados por la Municipalidad de Lima Metropolitana entre los
años mil novecientos ochenta y ocho, y mil novecientos noventa y cinco, y las
recomendaciones del caso; 3) Que, la Resolución Directoral de la Oficina General de
Administración Nº 468-95-OGA-DMA-MLM no tiene efecto legal alguno, en razón de
haber contrariado las normas de austeridad contenidas en el Artículo 19º de la Ley Nº
26404, Ley del Presupuesto del Sector Público para mil novecientos noventa y cinco.
Por último, el representante de la Municipalidad de Lima Metropolitana, deduce
excepción de caducidad.
De fojas sesenta y tres a sesenta y cinco y con fecha catorce de noviembre de mil
novecientos noventa y seis, el Primer Juzgado Especializado en Derecho Público expide
sentencia declarando fundada la demanda interpuesta, principalmente por considerar:
Que, el demandante ha ejercitado su acción después de haber agotado la vía previa;
Que, el argumento de la emplazada en el sentido de que la Resolución Directoral no
tiene efecto legal alguno por contrariar normas de austeridad no es atendible, porque
dicha resolución no es materia de la presente controversia en cuanto a su eficacia como
resolución administrativa y además porque tampoco se ha evidenciado que las
Resoluciones de Alcaldía Nºs. 1120 y 1603-86 y el Acuerdo de Trato Directo del diez de
octubre de mil novecientos ochenta y nueve, que le sirven de sustento, hubieran sido
cuestionados y obtenido decisión favorable que los invalide, por lo que su eficacia
continúa subsistiendo; Que, además la validez de un Acuerdo de Trato Directo mantiene
su vigencia mientras no se discuta en juicio su nulidad, por lo que la Resolución
Directoral Nº 161-95-OGA-DMA-MLM resulta exigible, tratándose de una resolución
administrativa que ha causado estado.
Interpuesto Recurso de Apelación por la emplazada, los autos son remitidos a la
Segunda Fiscalía Superior en Derecho Público para efectos de la vista correspondiente,
y devueltos éstos con Dictamen que se pronuncia por que se revoque la apelada y
reformándose, se declare improcedente la demanda. La Sala Especializada en Derecho
Público, con fecha quince de mayo de mil novecientos noventa y siete y de fojas ciento
nueve a ciento diez, revoca la resolución apelada y reformándola declara improcedente
la acción por considerar: Que la excepción de caducidad no deviene en atendible por
constituir los actos cuyo cumplimiento se demanda, actos de omisión continuada hasta
la actualidad; Que sin embargo, la Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96, dispuso en su
Artículo 1º, la inmediata revisión de las planillas de sueldos y salarios, así como de toda
la documentación contable relativa a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones, y
demás conceptos atinentes a la problemática laboral de la Municipalidad de Lima
Metropolitana, a los efectos de determinar, en concordancia con las disposiciones
legales, las cantidades que deben ser de abono, así como las que pudieran haberse
pagado en exceso, estableciendo en su Artículo 2º, y en tanto se realice la revisión, una
escala remunerativa de carácter transitorio; Que teniendo plena validez la precitada
resolución al no haberse declarado su ineficacia o invalidez, conserva vigencia y por
ende la conducta del demandado debe adecuarse a la misma quedando en tanto
suspendido el cumplimiento de las pretensiones del demandante, dado que al estar
contenidas en la norma ya glosada no se hallan expeditas para ejecutarse, sino
pendientes de determinación conforme a lo establecido en la citada resolución.
Contra esta resolución el demandante interpone Recurso Extraordinario, por lo que de
conformidad con los dispositivos legales vigentes, se dispone el envío de los autos al
Tribunal Constitucional.

FUNDAMENTOS:
1. Que, conforme aparece del petitorio contenido en la demanda interpuesta, éste se
conforma por una pretensión de tipo económico cuyo cumplimiento se exige por parte
de la autoridad emplazada.
2. Que, por consiguiente, y partiendo de la idea que la Acción de Cumplimiento se
configura como un proceso constitucional orientado a materializar las obligaciones
derivadas de una ley o de un acto administrativo y respecto de las cuales existe
renuencia por parte de cualquier autoridad o funcionario, procede analizar la legitimidad
o no del reclamo formulado por el demandante.
3. Que, en tal sentido, el pedido de cumplimiento del Premio Pecuniario por haber
cumplido veinte años de servicios, ascendente a cinco mil trescientos cincuenta y nueve
nuevos soles con treinta y cinco céntimos y que se encuentra explícitamente reconocido
por la Resolución Directoral Administrativa Nº 161-95-OGA-DMA-MLM del
veintisiete de marzo de mil novecientos noventa y cinco (fojas tres), es perfectamente
procedente, por cuanto la resolución que lo confirió no ha sido dejada sin efecto por
disposición específica alguna, y menos aún por la Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96
del diecisiete de enero de mil novecientos noventa y seis, cuyo Artículo 1º sólo se ha
limitado a "disponer la revisión de las planillas de sueldos y salarios, así como de toda
la documentación contable relativa a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones y
demás conceptos atinentes a la problemática laboral de la Municipalidad de Lima
Metropolitana..." más no a declarar la nulidad de otras resoluciones.
4. Que, por el contrario, el cuestionamiento de cualquier resolución en sede
administrativa y, en particular, de la que resulta materia del presente proceso, solo puede
darse, dentro de las consideraciones de temporalidad explícitamente establecidas por el
Artículo 110º del Texto Unico de la Ley de Normas Generales y Procedimientos
Administrativos o Decreto Supremo Nº 02-94-JUS, cuyo texto dispone que "la facultad
de la Administración Pública para declarar la nulidad de las resoluciones administrativas
prescribe a los seis meses, contados a partir de la fecha en que hayan quedado
consentidas", lo que supone, que la eficacia de la resolución cuyo cumplimiento se
exige, no puede ser desconocida como lo pretende la emplazada.
5. Que, por último y aún en el caso que la resolución cuyo cumplimiento se exige
hubiese sido cuestionada en sede distinta a la administrativa, esto es, en la judicial,
tampoco se ha acreditado en los autos del presente proceso, el haber iniciado la acción
contenciosa destinada para tal efecto.
6. Que, a mayor abundamiento, este Colegiado ya ha tenido la oportunidad de adoptar
idéntico temperamento al aquí reseñado, en la causa signada con el Expediente Nº 520-
97-AC/TC, constituyendo este ultimo fuente de obligada referencia de conformidad con
el régimen de jurisprudencia vinculante dispuesto por el Artículo 9º de la Ley Nº 23506.
7. Que, por consiguiente, habiéndose acreditado el incumplimiento de obligaciones
derivadas de un acto administrativo, resultan de aplicación, el Artículo 3º de la Ley Nº
26301(1) y los Artículos 1º, 2º, 3º y 9º de la Ley Nº 23506(2), concordancia con el
Artículo 200º inciso 6) de la Constitución Política del Estado.(3)

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones conferidas


por la Constitución Política del Estado y su Ley Orgánica;
FALLA:
REVOCANDO la resolución de la Sala Especializada en Derecho Público de la Corte
Superior de Justicia de Lima de fojas ciento nueve, su fecha quince de mayo de mil
novecientos noventa y siete, que revocando y reformando la resolución apelada, declaró
Improcedente la demanda. REFORMANDO la recurrida y CONFIRMANDO la apelada
declara FUNDADA la Acción de Cumplimiento. ORDENANDO, en consecuencia, al
Alcalde de la Municipalidad de Lima Metropolitana cumpla con cancelar a don Lester
Sánchez Espinoza: el Premio Pecuniario ascendente a la suma de cinco mil trescientos
cincuenta y nueve nuevos soles con treinta y cinco céntimos establecido en la
Resolución Directoral Nº 161-95-OGA-DMA-MLM del veintisiete de marzo de mil
novecientos noventa y cinco. Dispone la notificación a las partes, la publicación en el
Diario Oficial El Peruano; y la devolución de los actuados.

SS. ACOSTA SANCHEZ; NUGENT; DIAZ VALVERDE; GARCÍA MARCELO

Objetivo: materializar obligaciones


Que, la acción de cumplimiento se configura como un proceso constitucional orientado
a materializar las obligaciones derivadas de una ley o de un acto administrativo y
respecto de las cuales existe renuencia por parte de cualquier autoridad o funcionario.

Expediente 520-97-AC/TC

Lima
Caso: Rómulo Augusto Meza Geldres
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los dos días del mes de setiembre de mil novecientos noventa y siete, el
Tribunal Constitucional, reunido en sesión de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de
los señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto contra la resolución de la Sala Especializada de
Derecho Público de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fecha dieciséis de abril de
mil novecientos noventa y siete, que, revocando y reformando la resolución apelada del
catorce de octubre de mil novecientos noventa y seis, declara improcedente la acción de
cumplimiento interpuesta por Rómulo Augusto Meza Geldres contra el Alcalde de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, don Alberto Andrade Carmona.
ANTECEDENTES:
El demandante interpone su acción sustentando su reclamo en la renuencia del Alcalde
de Lima Metropolitana a abonarle sus derechos económicos consistentes en: a) el
premio pecuniario por haber cumplido veinticinco años de servicios ascendente a la
suma de seis mil cuatrocientos treinta y un nuevos soles con veintidós céntimos,
establecido por la Resolución Directoral Nº 511-94-DGA-DMA-MLM del diecinueve
de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro, b) remuneraciones, bonificaciones y
pensiones dejadas de abonar por la Municipalidad de Lima, desde mil novecientos
noventa y dos hasta setiembre de mil novecientos noventa y cinco, ascendente a la suma
de veinticuatro mil ciento setenta y seis nuevos soles con veinte céntimos, suma que se
halla contenida en el cuadro de devengados, c) el incremento salarial ascendente a
ciento cincuenta nuevos soles dispuesto por el Gobierno Central mediante Decreto de
Urgencia Nº 37-94 del once de julio de mil novecientos noventa y cuatro, d)
remuneraciones de los meses de octubre, noviembre y diciembre de mil novecientos
noventa y cinco no abonadas oportunamente por la gestión municipal del ex alcalde
Belmont ascendente a mil sesenta y un soles con ochenta y siete céntimos, e) el
diferencial correspondiente a la disminución de remuneraciones que como trabajador
municipal viene sufriendo desde enero de mil novecientos noventa y seis, f)
bonificaciones y gratificaciones, como el día de Lima, Primero de Mayo, y Fiestas
Patrias, mencionadas en el citado cuadro de devengados, y, g) Compensación por
Tiempo de Servicios que asciende a un sueldo íntegro por cada año, teniendo el
accionante un total de veintiséis; razones todas éstas por las que solicita se ordene el
cumplimiento mediante pago de la emplazada de todos los derechos económicos que se
le adeuda. Adjunta para estos efectos la carta notarial cursada el veinticuatro de junio de
mil novecientos noventa y seis, con lo que acredita haber agotado la vía previa a la que
se encontraba obligado.
Admitida la acción a trámite por el Tercer Juzgado Especializado de Derecho Público de
Lima, se dispone su traslado a la Municipalidad de Lima, la que por intermedio de su
representante legal, la contesta negándola y contradiciéndola principalmente por
considerar: Que la acción de cumplimiento es improcedente por cuanto el señor Alcalde
de la Municipalidad de Lima, no ha sido renuente a acatar norma legal o acto
administrativo alguno, sino que por el contrario, viene cumpliendo con todas las
disposiciones legales; Que las sumas que el accionante reclama, no le corresponden por
ser ilegales, como ocurre en el caso de la Compensación por Tiempo de Servicios, que
el accionante considerara cancelable a razón de un sueldo íntegro por año, cuando a los
servidores municipales, conforme el artículo 52º de la Ley Nº 23853, se les otorga la
misma al momento del cese por el importe del cincuenta por ciento de su remuneración
principal; Que al asumir sus funciones la actual administración municipal en vista de la
situación caótica e insostenible de la Corporación y en aras de restablecerla y
recuperarla, se dispuso, que la Asesoría Legal emitiera opinión sobre la validez de los
"compromisos", "acuerdos", "pactos" y "actas" suscritas por las anteriores
administraciones municipales, llegándose a la conclusión, mediante Informe Legal del
doce de enero de mil novecientos noventa y seis, que los citados "compromisos" y otros
celebrados por la Municipalidad de Lima con las organizaciones sindicales Sitramun-
Lima y Sitraoml, entre los años mil novecientos ochenta y ocho y mil novecientos
noventa y cinco, son nulos, motivo por el que se expidió la Resolución de Alcaldía Nº
044-A-96-MLM disponiéndose entre otras cosas, a) la revisión de planillas de sueldos y
salarios y la documentación relativa a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones y
demás conceptos laborales de la Municipalidad de Lima, a efectos de determinarse las
cantidades que deben ser de abono y las que se hubieran pagado en exceso, b) establecer
una escala remunerativa transitoria que rige desde enero de mil novecientos noventa y
seis, c) poner en conocimiento de la Contraloría General de la República el Informe de
Asesoría Legal Externa, d) solicitar a la misma Contraloría su pronunciamiento sobre
los "acuerdos" y otros celebrados por la Municipalidad de Lima entre los años mil
novecientos ochenta y ocho y mil novecientos noventa y cinco y las recomendaciones
del caso. Por último, el representante de la Municipalidad de Lima, deduce excepción de
caducidad.
De fojas noventa y seis a noventa y ocho y con fecha catorce de octubre de mil
novecientos noventa y seis el Tercer Juzgado Especializado de Derecho Público de
Lima expide sentencia declarando fundada en parte la demanda interpuesta,
principalmente por considerar: Que la acción de cumplimiento procede contra cualquier
autoridad o funcionario renuente a acatar una norma legal o un acto administrativo; Que
el acto administrativo es toda declaración jurídica unilateral y ejecutiva por la que la
administración crea, reconoce, modifica o extingue situaciones jurídicas subjetivas; Que
de los derechos que alega el accionante sólo el relativo al premio pecuniario ascendente
a seis mil cuatrocientos treinta y un nuevos soles con veintidós céntimos es reconocido
por la Resolución Directoral Administrativa del diecinueve de diciembre de mil
novecientos noventa y cuatro y que no ha sido dejada sin efecto por disposición alguna;
Que el pago de devengados no está contenido ni reconocido por acto administrativo
alguno, siendo irrelevante el documento que contiene el cuadro respectivo por no
figurar el actor como su destinatario; Que en cuanto al reclamo por los meses impagos
no existe certeza respecto del monto que corresponde y en cuanto a la disminución de
remuneraciones en un treinta por ciento la Municipalidad actuó en mérito a la
Resolución de Alcaldía Nº 044-A, no siendo esta la vía para discutir la legalidad o
validez de dicha Resolución; Que en relación a Compensación por Tiempo de Servicios,
la demandada, mediante Resolución Municipal Administrativa Nº 0209-96-DMA-
MLM, cumplió con pagar al actor la suma de seiscientos cincuenta y dos nuevos soles
con ochenta y dos céntimos por el citado concepto, por lo que la aplicación del Acuerdo
de Concejo Nº 178 no debe ser analizada en este proceso, debiendo añadirse que en
dicho acuerdo no se establece que la Compensación por Tiempo de Servicios asciende a
un sueldo íntegro por cada año de servicios; Que el incremento de ciento cincuenta
nuevos soles mediante el Decreto de Urgencia Nº 37-94 del once de julio de mil
novecientos noventa y cuatro, no es procedente, debido a que el artículo 6 de la citada
norma establece que los Gobiernos Locales se sujetarán al artículo 23º de la Ley Nº
26268 o Ley de Presupuesto para 1994, y que a su vez indica, que no son de aplicación
a los Gobiernos Locales, los aumentos de remuneraciones, bonificaciones o beneficios
del Poder Ejecutivo a los servidores del sector público; y por último; Que la excepción
de caducidad no es viable toda vez que la carta notarial fue cursada por el actor el
veinticinco de junio de mil novecientos noventa y seis, encontrándose por tanto la
demanda dentro del término de ley.
Interpuesto recurso de apelación por la emplazada y por el demandante, los autos son
remitidos a la Segunda Fiscalía Superior de Derecho Público para efectos de la vista
correspondiente, y devueltos éstos con dictamen que se pronuncia por que se revoque la
apelada en el extremo en que se declara fundada y reformándose, se declare
improcedente, la Sala Especializada de Derecho Público, de la Corte Superior de
Justicia de Lima, con fecha dieciséis de abril de mil novecientos noventa y siete y de
fojas ciento cincuenta y siete a ciento cincuenta y ocho, revoca la resolución apelada en
el extremo en que declara fundada en parte la demanda y reformándola declararon
improcedente la demanda principalmente por considerar: Que la excepción de
caducidad no deviene en atendible por constituir los actos cuya cumplimiento se
demanda, actos de omisión continuada hasta la actualidad; Que sin embargo, en cuanto
al análisis de fondo, la Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96, dispuso en su artículo 1º, la
inmediata revisión de las planillas de sueldos y salarios, así como de toda la
documentación contable relativa a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones, y
demás conceptos atinentes a la problemática laboral de la Municipalidad de Lima
Metropolitana, a los efectos de determinar, en concordancia con las disposiciones
legales, las cantidades que deben ser de abono, así como las que pudieran haberse
pagado en exceso, estableciendo en su artículo 2º, y en tanto se realice la revisión, una
escala remunerativa de carácter transitorio; Que teniendo plena validez la precitada
resolución al no haberse declarado su ineficacia o invalidez, conserva vigencia y por
ende la conducta del demandado debe adecuarse a la misma, quedando en tanto
suspendido el cumplimiento de las pretensiones del actor, dado que al estar contenidas
en la norma ya glosada no se hayan expeditas para ejecutarse, sino pendientes de
determinación conforme a lo establecido en la citada resolución; Que de otro lado, las
pretensiones de incumplimiento de pago de remuneraciones requieren en todo caso,
mayor probanza, la misma que debe efectuarse en sede común, no siendo las
pretensiones contenidas en la acción de cumplimiento factibles de ser ejercitadas.
Contra esta resolución el accionante interpone recurso extraordinario, por lo que de
conformidad con los dispositivos legales vigentes, se dispone el envío de los autos al
Tribunal Constitucional.
FUNDAMENTOS:
Que conforme fluye del petitorio contenido en la demanda interpuesta, éste se conforma
de diversas pretensiones de contenido económico y cuyo cumplimiento se exige por
parte de la autoridad emplazada.
Que por consiguiente, y partiendo de la idea que la acción de cumplimiento se configura
como un proceso constitucional orientado a materializar las obligaciones derivadas de
una ley o de un acto administrativo y respecto de las cuales existe renuencia por parte de
cualquier autoridad o funcionario, procede analizar por separado la legitimidad o no de
los reclamos del demandante.
Que en tal sentido, el pedido de cumplimiento del Premio Pecuniario por haber
cumplido veinticinco años de servicios, ascendente a seis mil cuatrocientos treinta y un
nuevos soles con veintidós céntimos y que se encuentra explícitamente reconocido por
la Resolución Directoral Administrativa Nº 511-94-OGA-MLM del diecinueve de
diciembre de mil novecientos noventa y cuatro (fojas dos), es perfectamente procedente,
por cuanto la resolución que lo confirió no ha sido dejada sin efecto por disposición
específica alguna, y menos por la Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96 del diecisiete de
enero de mil novecientos noventa y seis, cuyo artículo primero sólo se ha limitado a
"disponer la revisión de las planillas de sueldos y salarios, así como de toda la
documentación contable relativa a remuneraciones, beneficios sociales, pensiones y
demás conceptos atinentes a la problemática laboral de la Municipalidad de Lima
Metropolitana..." mas no a declarar la nulidad de otras resoluciones, y aún así, la que
sólo pueda deducirse, dentro de las consideraciones de temporalidad establecidas por el
artículo 110º del Texto Unico de la Ley de Normas Generales y Procedimientos
Administrativos o Decreto Supremo Nº 02-94-JUS.
Que en lo que respecta al pedido de cancelación de remuneraciones, bonificaciones y
pensiones dejadas de abonar desde mil novecientos noventa y dos hasta setiembre de
mil novecientos noventa y cinco y que constan en el Cuadro de Devengados de fojas
cuatro por la suma de veinticuatro mil ciento setenta y seis nuevos soles con veinte
céntimos, no procede determinarlo con exactitud por la presente vía, debido a que la
instrumental con la que se pretende sustentarlo es insuficiente por sí misma, no
figurando incluso el nombre del demandante en el referido documento como
beneficiario directo de la obligación económica reclamada.
Que el pago por incremento salarial ascendente a ciento cincuenta nuevos soles, según
lo establecido en el Decreto de Urgencia Nº 37-94 del once de julio de mil novecientos
noventa y cuatro, tampoco resulta atendible, por cuanto el artículo 6 de la citada norma,
especifica, que "Los Gobiernos Locales se sujetarán a lo señalado en el artículo 23º de
la Ley Nº 26268" o Ley de Presupuesto para del Sector Público para 1994, y dicho
numeral dispone que "No son de aplicación a los Gobiernos Locales, los aumentos de
remuneraciones, bonificaciones o beneficios de cualquier tipo que otorgue el Poder
Ejecutivo a los Servidores del Sector Público".
Que en lo que se refiere al pedido de cancelación de remuneraciones no abonadas
oportunamente por el anterior Alcalde de Lima y correspondiente a los meses de
octubre, noviembre y diciembre de mil novecientos noventa y cinco, no existe en los
autos prueba plena e indubitable que acredite la situación reclamada.
Que por otro lado, el reclamo por el monto diferencial correspondiente a la disminución
de remuneraciones que el demandante ha venido sufriendo desde el mes de enero de mil
novecientos noventa y seis, resulta perfectamente atendible dentro de la presente vía,
por cuanto tal situación ha quedado acreditada al haberse previsto en el artículo segundo
de la citada Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96 "Establecer, en tanto se realiza la
revisión dispuesta en el artículo anterior, una escala remunerativa de carácter transitorio,
que regirá a partir del presente mes..." , cuando de acuerdo a las Leyes de Presupuesto
(año 1994: artículo 11; año 1995: artículo 12; año 1996: artículo 15) "sólo puede afectar
la planilla única de pago, los descuentos establecidos por ley, por mandato judicial, por
préstamo administrativo y otros conceptos aceptados por el servidor o cesante..." no
encontrándose por consiguiente, dentro de ninguna de dichas hipótesis, la que de modo
discrecional ha habilitado, la Municipalidad de Lima Metropolitana, circunstancia que
amerita, para el caso del demandante, la inaplicación -por incompatibilidad con la Ley-
de la consabida Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96 y por ende, el reintegro del monto
indebidamente retenido.
Que el reclamo por el pago de bonificaciones y gratificaciones mencionadas en el
Cuadro de Devengados de fojas cuatro, no es procedente merituarlo dentro de la
presente vía por las mismas razones de insuficiencia probatoria por las que se desestima
el segundo extremo del petitorio del demandante.
Que por último, el pedido de cancelación de la Compensación por Tiempo de Servicios,
tampoco resulta atendible mediante la presente acción de cumplimiento, por cuanto la
Municipalidad de Lima a través de la Resolución Municipal Administrativa Nº 0209-96-
DMA-MLM, del diez de junio de mil novecientos noventa y seis (fojas 15), cumplió
con pagar al actor la suma de seiscientos cincuenta y dos nuevos soles con ochenta y
dos céntimos por el referido concepto, en aplicación del artículo 52 de la Ley Orgánica
de Municipalidades Nº 23853 y el artículo 54 inciso "c" del Decreto Legislativo Nº 276,
modificado por el Numeral 1 de la Ley Nº 25224, y en todo caso, en el Acuerdo de
Concejo Nº 178 del diecisiete de Julio de mil novecientos ochenta y seis (fojas trece y
catorce), no se estableció, que la Compensación por Tiempo de Servicios ascendiera a
un sueldo íntegro por cada año de servicios.
Que por consiguiente, habiéndose acreditado parcialmente el incumplimiento de
obligaciones derivadas de la Ley y de actos administrativos, resultan de aplicación, el
artículo 3º de la Ley Nº 26301 y los artículos 1º, 2º y 3º de la Ley Nº 23506, en
concordancia con el artículo 200º inciso sexto de la Constitución Política del Estado.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones conferidas
por la Constitución, su Ley Orgánica Nº 26435 y la Ley Modificatoria Nº 26801,
FALLA:
Revocando la resolución de la Sala Especializada de Derecho Público de la Corte
Superior de Justicia de Lima de fecha dieciséis de abril de mil novecientos noventa y
siete, que revocando y reformando la resolución apelada del catorce de octubre de mil
novecientos noventa y seis, declara improcedente la demanda. Reformando la recurrida
y confirmando en parte la apelada, declararon fundada la Acción de Cumplimiento en el
primer y quinto extremo del petitorio del demandante, e infundada en el segundo,
tercero, cuarto, sexto, y séptimo extremos del petitorio, ordenando en consecuencia al
Alcalde de la Municipalidad de Lima Metropolitana cumpla con cancelar a don Rómulo
Augusto Meza Geldres: a) el Premio Pecuniario ascendente a la suma de seis mil
cuatrocientos treinta y un nuevos soles con veintidós céntimos establecido en la
Resolución Directoral Nº 511-94-DGA-DMA-MLM del diecinueve de diciembre de mil
novecientos noventa y cuatro y b) el monto diferencial correspondiente a la disminución
de remuneraciones sobre el demandante contabilizado desde enero de mil novecientos
noventa y seis, disponiéndose para tal efecto la inaplicación en el caso particular, de la
Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96 del diecisiete de enero de mil novecientos noventa
y seis. Se dispuso así mismo la publicación de la presente en el Diario Oficial "El
Peruano" y los devolvieron.

SS. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.


EXP. Nº 520-97-AC/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Lima, 4 de diciembre de 1997
VISTA:
La solicitud de aclaración formulada por el Apoderado Judicial de la Municipalidad de
Lima Metropolitana, doctor Ernesto Blume Fortini, a la sentencia de fecha dos de
setiembre de mil novecientos noventa y siete, en la Acción de Cumplimiento seguida
por Rómulo Augusto Meza Geldres contra el Alcalde de la Municipalidad de Lima,
doctor Alberto Andrade Carmona, a los efectos de que se rectifique el error incurrido en
la parte resolutiva del fallo, en cuanto dispone la inaplicación en el caso particular, de la
Resolución de Alcaldía Nº 044-A-96, del diecisiete de enero de mil novecientos noventa
y seis, por no estar ello habilitado dentro de la acción de cumplimiento, y
ATENDIENDO:
A que conforme lo dispone el artículo 3º de la Ley Nº 26301 "Para la tramitación y
conocimiento de la garantía constitucional de la acción de Hábeas Data serán de
aplicación, en forma supletoria, las disposiciones pertinentes de la Ley Nºs 23506,
25011, 25315, 25398 y el Decreto Ley Nº 25433, en todo cuanto se refiera a la Acción
de Amparo, con excepción de lo dispuesto en el artículo 11º de la Ley Nº 23506".
A que de modo correlativo, el artículo 4º de la misma Ley Nº 26301 establece que "Las
disposiciones contenidas en los artículos anteriores serán también de aplicación a la
tramitación de la garantía constitucional de la Acción de Cumplimiento de que trata el
inciso 6 del artículo 200º de la Constitución Política del Estado, en tanto no se expida la
correspondiente ley de desarrollo de la materia".
A que conforme los dispositivos glosados, el procedimiento correspondiente a la Acción
de Cumplimiento, habilita plenamente la aplicación supletoria, entre otras normas, de la
Ley Nº 23506, en lo que sea pertinente.
A que si durante la secuela del proceso constitucional de Cumplimiento, se determina,
tal y como ha ocurrido en el presente caso, que la agresión a un atributo fundamental, se
apoya en una norma inconstitucional, "...la inaplicación de la norma se apreciará en el
mismo procedimiento", conforme lo establece la última parte del artículo 3º de la Ley
Nº 23506.
A que por otro lado y si bien es cierto que la inaplicación Resolución de Alcaldía Nº
044-A-96 no ha declarado nulidad de acto administrativo alguno, sí ha dispuesto en
cambio, suspender los alcances de la remuneración del demandante, situación que este
Colegiado ha estimado ilegal, sólo en el caso particular o específico del demandante.
RESUELVE:
Declarar sin lugar la solicitud de aclaración formulada por el Apoderado Judicial de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, doctor Ernesto Blume Fortini respecto de la
sentencia expedida con fecha dos de setiembre de mil novecientos noventa y siete.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

EXP. Nº 520-97-AC/TC
RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Lima, 4 de diciembre de 1997
VISTA:
La solicitud de aclaración formulada por don Rómulo Augusto Meza Géldres a la
sentencia de fecha dos de setiembre de mil novecientos noventa y siete, en la Acción de
Cumplimiento seguida contra el Alcalde de la Municipalidad de Lima Metropolitana,
doctor Alberto Andrade Carmona, a los efectos de que se aclare el fundamento referido
al pedido de cancelación de remuneraciones no abonadas en su oportunidad, y
ATENDIENDO:
A que la sentencia de fecha dos de setiembre de mil novecientos noventa y siete, dejó
establecido en su sexto fundamento, la no existencia de prueba plena o indubitable
respecto del pedido de cancelación de remuneraciones no abonadas por el anterior
Alcalde de la Municipalidad de Lima Metropolitana y que corresponderían a los meses
de octubre, noviembre y diciembre de mil novecientos noventa y cinco.
A que independientemente que el demandado haya guardado o no silencio respecto del
extremo reclamado, este Colegiado no puede emitir pronunciamiento favorable a la
pretensión del demandante sustentándose en la mera presunción.
A que en todo caso existen otros procedimientos a través de los cuales se pueden actuar
los medios que requieren los extremos del petitorio del demandante, no resueltos en
sentido favorable.
RESUELVE:
Declarar improcedente la solicitud de aclaración formulada por don Rómulo Augusto
Meza Géldres respecto de la sentencia expedida con fecha dos de setiembre de mil
novecientos noventa y siete.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Objeto: tornar exigible derecho reconocido

Que, por su propia naturaleza, la Acción de Cumplimiento, no es un proceso


constitucional a través del cual se pretenda impugnar actos por su Acción, como
acontece en el caso de autos, sino su objeto es tornar exigible un interés jurídicamente
protegido, establecido en una norma legal o en un acto administrativo, que, por omisión,
no se haya cumplido con acatar por parte de cualquier autoridad o funcionario.

Expediente 998-96-AC/TC

Ica
Caso: Roberto Hacen Bernaola

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los trece días del mes de junio de mil novecientos noventisiete, reunido el
Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia de los señores
Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo;

actuando como Secretaria Relatora, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la


siguiente sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario interpuesto con fecha once de noviembre de mil novecientos
noventiséis por Roberto Hacen Bernaola, contra la Resolución Nº 18 expedida con
fecha veintitrés de octubre de mil novecientos noventiséis por la Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Ica.

ANTECEDENTES:
Roberto Hacen Bernaola interpone con fecha ocho de julio de mil novecientos
noventiséis, demanda de Acción de Cumplimiento contra Pedro Carlos Ramos Loayza,
Presidente del Directorio de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de
Ica Sociedad Anónima, EMAPICA S.A, para que se dé cumplimiento a la Resolución de
Alcaldía Nº 576-93-AMPI de fecha veintiuno de octubre de mil novecientos noventitrés,
mediante la cual el demandante es transferido de la Empresa Servicio Nacional de
Abastecimiento de Agua Potable y Alcantarillado, SENAPA a EMAPICA S.A. dentro
del proceso de disolución y liquidación de la primera, dispuesto por el Decreto Ley Nº
25973 de fecha veintiuno de diciembre de mil novecientos noventidós, aduce el
demandante, que mediante la Carta Nº 018-96-RR-HH-GG-EMAPICA de fecha diez de
junio de mil novecientos noventiséis que corre a folios nueve, se desconoce el mandato
de la citada Resolución de Alcaldía.
Con fecha diecisiete de julio de mil novecientos noventiséis, la Presidencia del
Directorio de EMAPICA S.A. contesta la demanda deduciendo previamente las
excepciones de falta de agotamiento de la vía administrativa y falta de legitimidad para
obrar; respecto a la primera excepción, indica que el demandante no interpuso el recurso
de queja citado en el «último párrafo del artículo 87º del Decreto Supremo 02-94-JUS»,
y por consiguiente no ha cumplido con el requisito de agotamiento de la vía
administrativa establecido en el artículo 27º de la Ley Nº 23506 que supletoriamente se
aplica en las acciones de Cumplimiento según lo establece la Ley Nº 26301; respecto a
la segunda excepción, aclara que en aplicación del artículo 79º de la Ley General de
Sociedades la demanda debió haber sido dirigida a la Gerencia General y no a la
Presidencia del Directorio.
En el aspecto de fondo, se solicita sea declarada inadmisible la demanda, por las
siguientes razones: que, el demandante está solicitando se dé cumplimiento una Acción
administrativa ya cumplida; pues según dice la parte demandada, desde el veintiuno de
octubre de mil novecientos noventitrés fecha de dación de la Resolución de Alcaldía Nº
576-93-AMPI, que es materia de la presente Acción de Cumplimiento, el demandante
«quedó dentro de la normatividad administrativa interna y autónoma de la Empresa
EMAPICA».
Mediante la Resolución Nº 4 de fecha doce de agosto de mil novecientos noventiséis, el
Juez Provisional del Segundo Juzgado Civil de Ica, declara infundadas las excepciones
deducidas por el demandante, y fundada la demanda, por las siguientes consideraciones:
que, en lo concerniente a la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa,
el demandante cursó a la emplazada una Carta Notarial que corre a folio tres, dando
cumplimiento al inciso c) del artículo 5º de la Ley Nº 26301 de Hábeas Data y Acción
de Cumplimiento; con relación a la excepción de falta de legitimidad para obrar, no es
procedente por ser la litis una Acción de garantía. En lo que concierne al aspecto de
fondo, considera el juez de primera instancia, que con la carta de folio nueve,
EMAPICA S.A. no podía sustraerse del mandato contenido en la Resolución de
Alcaldía Nº 576-93-AMPI, y que además, el demandado no fue procesado debidamente.
La Corte Superior de Justicia de Ica, mediante la Resolución Nº 12 de fecha veintitrés
de octubre de mil novecientos noventiséis, revoca la sentencia de primera instancia y
declara infundada la Acción de Cumplimiento; por las siguientes consideraciones: que,
según se ve en el artículo 1º de la Resolución de Alcaldía Nº 576-93-AMPI de fecha
veintiuno de octubre de mil novecientos noventitrés, dictada en vía de Regularización,
obrante a folio dos; el demandante fue incorporado a EMAPICA S.A. a partir del
primero de junio de mil novecientos noventitrés, «respetando todos sus derechos
ganados durante los años prestados en SENAPA»; indicando ello, que el demandante se
hallaba involucrado en el Régimen de la Actividad Privada; y que por tal razón, la Carta
Nº 018-96-RR.HHGG-EMAPICA obrante a folio nueve mediante la cual se le comunica
al demandante que se está prescindiendo de sus servicios y que por tal motivo debe
apersonarse a la Oficina de Tesorería para la cancelación de sus beneficios sociales, se
ajusta a lo dispuesto en el Decreto Legislativo 728, Ley de Fomento del Empleo y su
Texto Unico Ordenado aprobado por el Decreto Supremo Nº 05-95-TR de fecha
diecisiete de agosto de mil novecientos noventicinco.

FUNDAMENTOS:
Considerando: Que, del petitorio de la demanda, se advierte que el objeto de ésta es que
el Presidente del Directorio de EMAPICA S.A., cumpla con dar estricto cumplimiento a
la Resolución de Alcaldía Nº 576-93-AMPI, por la que el actor es transferido a la
entidad demandada. Que, conforme se desprende del escrito de demanda, de la Carta Nº
018-96-RR-IDI-GG-EMAPICA, obrante a fojas nueve, así como de la carta notarial,
obrante a fojas dos, al momento de expedirse la Resolución de Alcaldía Nº 576-93-
AMPI, el actor ya venía prestando servicios en la entidad demandada tras la expedición
de la referida resolución, en vía de regularización. Que, siendo ello así, la pretensión del
actor debe desestimarse, ya que lo que en realidad se busca a través de este proceso
constitucional es impugnar el acto administrativo en virtud del cual se prescindió sus
servicios, y no obtener el cumplimiento de la Resolución de Alcaldía, que, por lo demás,
desde la fecha en que se expidió, venía siendo acatada por la entidad demandada. Que,
por su propia naturaleza, la Acción de Cumplimiento, no es un proceso constitucional a
través del cual se pretenda impugnar actos por Acción, como acontece en el caso de
autos, sino su objeto es tomar exigible un interés jurídicamente protegido, establecido
en una norma legal o en un acto administrativo, que, por omisión, no se haya cumplido
con acatar por parte de cualquier autoridad o funcionario.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en ejercicio de las facultades que la


Constitución Política del Estado y su Ley Orgánica le confiere

FALLA:
Revocando la Resolución Nº 012 de fecha veintitrés de octubre de mil novecientos
noventiséis, mediante la cual la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Ica al
revocar la sentencia de primera instancia, declaró infundada la Acción de Cumplimiento
de autos; declararon improcedente la Acción de Cumplimiento incoada por Roberto
Hacen Bernaola contra EMAPICA S.A.; dispusieron que la presente sentencia sea
publicada en el Diario Oficial El Peruano, conforme a ley.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO /


MARIA LUZ VASQUEZ. Secretaria Relatora
Accion de habeas data
Tipos y subtipos de Hábeas Data en el Derecho Constitucional Latinoamericano, con
especial referencia al caso peruano (C) (*)

(*)Esta Jurisprudencia fue publicada en el Tomo N° 5 de Diálogo con la Jurisprudencia

PUCCINELLI, OSCAR RAUL (**)

Contar con comentarios de jurisprudencia nacional, elaborados por juristas extranjeros


es casi un privilegio. En este caso el autor, jurista y profesor argentino, con
singular estilo nos introduce en el estudio del hábeas data a propósito de una
sentencia expedida por la Corte Superior. El análisis es claro y ampliamente
documentado, lo cual revela el conocimiento del autor sobre la materia y sus
conclusiones sobre la regulación y aplicación de la referida garantía
constitucional en nuestro país.

Expediente 263-96

SENTENCIA
Lima

Sentencia de la Sala Especializada de Derecho Público de la Corte Superior de Justicia.

RESOLUCION Nº 474
Lima, diecisiete de junio de mil novecientos noventiséis.
VISTOS; interviniendo como Vocal Ponente el Señor Tineo Cabrera; con lo expuesto
por el señor Fiscal Superior en su Dictamen de fojas ochentidós, y
CONSIDERANDO: Que mediante la acción de Hábeas Data, contenida en el
escrito de fojas ocho, la Asociación emplazante, de conformidad con su
declarado objeto, solicita se ordene al señor Director General de Minería, le
proporcione información referente a los estudios de impacto ambiental,
presentados por la Empresa Southern Peru Copper Corporation para el
establecimiento de una planta de ácido sulfúrico en la fundición de cobre de Ilo
y la resolución que aprueba la instalación de un depósito de ácido sulfúrico en el
casco urbano del Puerto de Ilo; que la referida acción, enderezada contra el
hecho u omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o persona, que
vulnera o amenaza los derechos a que se refiere el Artículo segundo, incisos
quinto, sexto y sétimo de la Carta Fundamental, se funda precisamente en el
desconocimiento de las prescripciones contenidas en el inciso quinto del referido
Artículo constitucional, el cual otorga a toda persona el derecho a solicitar, sin
expresión de causa, la información que requiera y desde luego, a recibirla de
cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido,
exceptuándose las informaciones que afecten la intimidad personal y las que
expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional; que de
sus antecedentes aparece con claridad que la Dirección General emplazada no
cumplió con proporcionar la información solicitada, pues no puede estimarse
cumplida esa obligación legal con el informe de fojas treinticinco anexado al
escrito del Procurador Público de fojas cuarenta, con el que apersonándose a los
autos, contesta la demanda en nombre de la Dirección emplazada, tanto por la
fecha de su emisión (posterior al emplazamiento), cuanto por su contenido, que
por otra parte, las afirmaciones del referido Procurador en cuanto a que la
solicitud de su referencia pudiera comprometer la seguridad y reserva de los
documentos de la empresa privada allí precisada, son manifiestamente ajenos a
los supuestos de excepción que prevé la propia norma, esto es, el mencionado
inciso quinto del Artículo segundo de la Carta Fundamental, en todo caso, no
corresponde ni a la Procuraduría Pública mencionada, ni a la Dirección General
de Minería, calificar la solicitud de información requerida por la emplazante,
como atentatoria de la seguridad y reserva de una empresa privada, sin que
semejante calificación tenga el fundamento legal requerido, tanto más cuanto
que, conforme a lo precisado por el Artículo décimo primero del Decreto Ley
número seiscientos tres, Código del Medio Ambiente, los estudios de impacto
ambiental se encuentran a disposición del público en general; por lo que, de
conformidad a lo prescrito por el inciso a) del Artículo quinto de la Ley número
veintiséis mil trescientos uno; REVOCARON la resolución apelada de fojas
cincuentiocho, su fecha dieciséis de octubre de mil novecientos noventicinco que
declara improcedente la acción de Hábeas Data interpuesta a fojas ocho por la
Asociación Civil «Labor», REFORMANDOLA, DECLARARON FUNDADA
la referida acción, en consecuencia, MANDARON que el Director General de
Minería proporcione a la Asociación referida y a su costo la información
referente a los estudios de impacto ambiental presentados por la empresa
Southern Peru Copper Corporation para el establecimiento de la planta de ácido
sulfúrico de la fundición de cobre de Ilo, asimismo la resolución que aprueba la
instalación de depósitos de ácido sulfúricos en el casco urbano del Puerto de Ilo;
MANDARON que consentida o ejecutoriada que sea la presente resolución se
publique en el Diario Oficial El Peruano por el término de ley; y los devolvieron.

SS. TINEO CABRERA; CABELLO MATAMALA; CARBAJAL PORTOCARRERO

COMENTARIO

1. Marco conceptual:
El registro de antecedentes, referencias o datos(1) relativos a las personas, si bien no es
un fenómeno nuevo, no generó demasiados conflictos sino hasta el advenimiento
de la denominada "era de las computadoras", y la consecuente "revolución
informática".
A partir de esta nueva realidad global, es factible -con escaso esfuerzo e inusitada
facilidad- el almacenamiento, tratamiento y transmisión de datos de todo tipo, en
especial mediante la intervención de las denominadas «bases»(2) y «bancos»(3)
de datos, cuyas posibilidades se potenciaron a partir de las nuevas tecnologías,
en especial con los notables avances en materia de telecomunicaciones.
Esta posibilidad de generar gran cantidad y calidad de información, produce, a través de
sus componentes, un cóctel tan útil para quienes acceden a la información
almacenada, como peligroso para los registrados en ella, especialmente por
cuanto, aún cuando se pueda considerar a los datos almacenados como
«inocentes» o carentes de importancia, la suma o entrelazamiento de ellos desde
una o más bases o bancos de datos permite que, en la práctica, se llegue a
desnudar la intimidad de las personas -especialmente en lo relativo a la
denominada «información sensible»(4)-, haciendo ilusorias las garantías
constitucionales(5).
Esta nueva situación, sumada al hecho de que quien cuenta con buena información
cuenta con una importante cuota de poder económico y político, ha llevado a la
doctrina a hablar de un nuevo poder: el poder informático(6).
Así las cosas, muchas veces ocurren agudos conflictos entre los derechos de los
registradores -que pregonan en su favor la «libertad informática»(7)- y los de los
registrados -que oponen a aquella su «derecho a la autodeterminación
informativa»(8)-, en especial, con los derechos a la intimidad, al honor, a la
propia imagen, a la identidad; e incluso otros, como el derecho de propiedad,
potencialmente amenazado si se diera a conocer datos legítimamente
almacenados pero que deben permanecer en reserva (v.gr., la fórmula química de
un producto, la composición patrimonial o los detalles relativos a los negocios
de una empresa, etc.).
En otras ocasiones, el conflicto no se da ya entre el registrador y los registrados, sino
entre aquél (o cualquier persona que pretende acceder a un dato, v.gr., un
periodista que realiza una investigación, o un partido político en idéntica misión)
y el Estado, especialmente cuando se le impide, con diversas argumentaciones,
el acceso a las fuentes de información pública.
Ante esta situación, y a los efectos de poner algunos límites a los problemas generados,
se han creado algunos mecanismos especiales, entre los cuales se cuentan los
procedimientos secretos de carácter judicial o administrativo (v.gr., Constitución
del Brasil, art. 5, numeral LXVII) y el hábeas data («presenten los datos», p,ej.,
Constitución peruana, art. 200º), que no es más que un amparo especializado,
cuya misión consiste en brindar protección inmediata y efectiva a los derechos
fundamentales afectados por las prácticas de almacenamiento, procesamiento y
suministro de datos(9), y también (aunque en la minoría de las versiones) tutelar
el derecho de acceso a la información pública, en especial de los productores,
gestores y distribuidores de datos.
En ambos supuestos, a estos mecanismos se los puede encontrar consagrados a nivel
constitucional o legal, según el ordenamiento de que se trate(10), pero a partir de
su consagración a nivel constitucional por España(11) y Portugal(12), se produjo
un importante proceso de recepción en la mayoría de las constituciones
latinoamericanas posteriormente dictadas(13), entre las cuales se ha colocado
recientemente la Argentina, que lo consagró tanto en el orden federal(14), como
en las autonomías locales, donde a partir del proceso constituyente pre y post
reformista (que arrancó con el regreso a la democracia en 1983), varias cartas se
ocuparon -aunque con distintos alcances- de ciertos aspectos relativos a los datos
personales, en particular regulando el hábeas data(15).
En lo que hace a este trabajo, centraremos la cuestión en los aspectos relativos a las
regulaciones constitucionales latinoamericanas, para determinar los distintos
subtipos de hábeas data vigentes, para luego analizar el caso peruano, y en
particular el recientemente resuelto por la Corte Suprema.
Aclaramos finalmente que el caso que comentamos es uno de los menos frecuentes, por
su escasa recepción en las diversas constituciones que venimos analizando, y
porque se discute doctrinalmente si quienes se encargan de recolectar los datos
cuentan con el derecho a obtener información, y en qué medida.
En este último aspecto, al tratar sobre el derecho a informarse, Ekmekdjian menciona
que la libertad amplia de acceso a las fuentes de información pública es la regla,
y que sólo excepcionalmente, en casos en que estén comprometidos los derechos
de particulares o la defensa nacional (arg. arts. 19 y 21 de la Constitución
argentina), se puede restringir el acceso a las fuentes de información pública, en
tanto que si se trata de personas o instituciones privadas, el derecho de acceso
está bastante más restringido(16).
Concordando con ello, los especialistas en derecho informático sostienen que la mayor
parte de los datos son vacantes, y, por tanto, accesibles a todos, en un Estado de
derecho en el cual se reconoce el pluralismo de la información y la libre
investigación científica. Estiman, asimismo, que el derecho a la información
permitiría recolectar los datos vacantes (o públicos) para crear libremente el bien
información, e incluso, cuando se tratara de información privada, daría derecho a
obtener acceso libre e igual a tal información desde que ella fuese hecha
pública(17).
Desde el ángulo normativo, se puede citar la Freedom of Information Act
norteamericana, dictada en 1966, en la cual se estableció que la información que
tiene la Administración pertenece al pueblo. En este sentido, varias
constituciones provinciales argentinas se han encargado de destacar el derecho
de libre acceso a las fuentes de información (Catamarca, Chaco, Formosa, Río
Negro, San Luis y San Juan), aunque otras han establecido excepciones expresas
al principio, admitiendo restricciones para los casos de los asuntos vitales para la
seguridad del Estado (v.gr., Constitución de la provincia de San Juan, también
contemplado en la Constitución peruana).
Hechas estas aclaraciones, nos adentraremos en la clasificación de los distintos tipos y
subtipos de hábeas data en Latinoamérica.

2. Tipos y subtipos de hábeas data en el derecho latinoamericano.


2.1. Tipos de hábeas data:
La clasificación de los diversos tipos y subtipos de hábeas data (los cuales, adelantamos,
coexisten la mayoría de las veces en una misma norma) se relacionan
directamente con el objetivo que cada uno persigue y con el derecho que el
sujeto activo pretende esgrimir a través de él.
Desde ya que, como el hábeas data ha sido concebido principalmente para tutelar a los
particulares frente quienes que colectan, tratan o distribuyen datos (ya sean otros
particulares o el Estado), se encuentra más perfeccionado para estos fines que
para su otra versión, que pretende tutelar a quienes colectan información ante la
negativa estatal injustificada de acceso a las fuentes de información pública.
En el caso argentino, el tema ha tenido regulaciones diversas: mientras algunas de las
provincias consideraron en sus constituciones sólo un aspecto de la protección
de datos personales, ocupándose de los antecedentes policiales y penales (La
Rioja, Salta y San Juan), o de establecer el derecho de acceso a las fuentes de
información (Catamarca y Formosa, además de Río Negro y San Luis, que por
otra parte también regularon el hábeas data), otras fueron más allá, consagrando
al hábeas data como acción específica de garantía (Buenos Aires -Ciudad
Autónoma y provincia-, Córdoba, Chaco, Chubut, La Rioja, Jujuy, Río Negro,
San Luis, San Juan y Tierra del Fuego), aunque con diseños bien diversos.
Además de la regulación constitucional, o en vez de ella, algunas provincias
asumieron el tema en la legislación subconstitucional (v.gr., Tucumán, Jujuy).
Analizando la cuestión desde una perspectiva comparatista, Sagüés ha distinguido
recientemente varios tipos y subtipos de hábeas data, en una clasificación que
-en líneas generales- nos proponemos seguir a continuación, por considerarla
clarificadora(18).

2.1.1. Hábeas data informativo: subtipos exhibitorio, finalista y autoral.


Explica Sagüés que el hábeas data informativo es aquél que procura solamente recabar
información, y se subdivide en los subtipos exhibitorio (el conocer qué se
registró); finalista (determinar para qué y para quién se realizó el registro) y
autoral (cuyo propósito es inquirir acerca de quién obtuvo los datos que obran en
el registro).
Menciona correctamente que al último podría considerárselo implícito en el art. 43 de la
Constitución argentina, por cuanto contiene una excepción a éste cuando se trate
de las fuentes de información periodística. En contra de esta última versión se ha
expedido Bergel(19).
A esta versión, cabe agregar la que pueden utilizar aquellos que pretenden acceder a la
información pública, cuando no se les permite el acceso a ella sin la debida
justificación (obligación legal de reserva, motivos de seguridad del Estado, etc.).
Este tipo se encuentra regulado expresamente en las siguientes Constituciones:
Argentina (art. 43), Brasil (art. 5, numeral LXXII), Colombia (art. 15),
Guatemala (art. 31), Paraguay (art. 135) y Perú (art. 200, inc. 3, y art 2, incs. 5 y
6). También lo prevé expresamente la Constitución de Portugal (art. 35, inc. 1).

2.1.2. Hábeas data aditivo: subtipos actualizador e inclusorio.


Este tipo procura agregar más datos a los que figuran en el registro respectivo (v.gr., si
bien un banco de datos puede colectar y proporcionar a terceros datos sobre las
personas que han obtenido créditos comerciales y han tenido atrasos en el pago,
quien figure como deudor está facultado para obligar al banco de datos a colocar
que su carácter no era de deudor principal sino de garante de la obligación
contraída). En él confluyen dos versiones distintas: puede utilizarse tanto para
actualizar datos vetustos, como para incluir en un registro a quien fue
omitido(20).
Regulan expresamente esta versión las siguientes Constituciones latinoamericanas:
Argentina (art. 43), Brasil (Art. 5, numeral LXXII), Colombia (art. 15) y
Paraguay (art. 35). Portugal también lo regula en el art. 35, inc. 1).

2.1.3. Hábeas data rectificador o correctivo.


Su misión es la de corregir o sanear informaciones falsas, y también podría abarcar a las
inexactas o imprecisas, respecto de las cuales es factible solicitar determinadas
precisiones terminológicas, especialmente cuando los datos son registrados de
manera ambigua o pueden dar lugar a más de una interpretación.
Este tipo se encuentra regulado en las siguientes Constituciones: Argentina (art. 43),
Brasil (art. 5, numeral LXXII), Colombia (art. 15), Guatemala (art. 31) y
Paraguay (art. 135). También lo prevé expresamente la Constitución de Portugal
(art. 35, inc. 1).

2.1.4. Hábeas data reservador.


Como vimos, se trata de un tipo cuyo fin es asegurar que un dato legítimamente
registrado sea proporcionado sólo a quienes se encuentran legalmente
autorizados para ello.
En la Argentina, al tiempo de reformarse la Constitución en 1994, este tipo no se
encontraba previsto en los dictámenes de la mayoría ni de la minoría en la
Convención Constituyente, y se debió a una propuesta del convencional
Cullen(21). En disconformidad con la previsión, Bergel entiende que la
confidencialidad no es meta propia de esta garantía(22).
Este tipo se encuentra regulado en las siguientes Constituciones: Argentina (art. 43) y
Perú (art. 200, inc. 3, y art 2, inc. 6). También lo prevé expresamente la
Constitución de Portugal (art. 35, incs. 2 y 3).

2.1.5. Hábeas data exclutorio o cancelatorio.


Este tipo tiene por misión eliminar la información del registro, y, se refiere en general a
la denominada "información sensible", cuando no puede estar registrada.
Sagüés limita tal posibilidad a los casos en que se trate de datos de ese tipo (nosotros
preferimos incluir en este tipo a otra clase de información que no entra en tal
catálogo pero que de todas formas no debe registrarse en cualquier lugar, como
ocurre con las fórmulas de determinadas sustancias, pues algún registro las
podrá tener, pero de otros no basta con confidencializarla, sino que es
imprescindible eliminarla) y menciona que no existe una regla fija acerca de
cuándo es procedente un hábeas data para «reservar», y cuándo el contenido
peligroso de esa información es tan grande que corresponde borrarla, y que el
criterio delimitante varía según cada pueblo y momento histórico, pues datos que
otrora no eran vistos como nocivos, asumen hoy en ciertas sociedades rasgos
altamente negativos que parece indispensable eliminarlos.
Este tipo se encuentra regulado expresamente en las siguientes Constituciones:
Argentina (art. 43) y Paraguay (art. 135). También lo prevé expresamente la
Constitución de Portugal (art. 35, inc. 3), aunque limitado al caso de la
informática.

2.2. Sistema adoptado por la Constitución peruana.


El art. 200º de la Constitución peruana establece que el hábeas data es una garantía
constitucional, y procede contra el hecho u omisión por parte de cualquier
autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza ciertos derechos
contemplados en el art. 2º, incs. 5) y 6), los cuales refieren a: a) el derecho a
solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla a su
costo de cualquier entidad pública, en el plazo legal, exceptuadas las
informaciones que afecten la intimidad personal; las que expresamente se
excluyan por ley o por razones de seguridad nacional y también las que estén
cubiertas por el secreto bancario o la reserva tributaria; b) el derecho a la
intimidad personal o familiar, cuando se vea afectado por informaciones
suministradas por los servicios informáticos, computarizados o no, públicos o
privados(23).
El diseño constitucional es escueto, y permite aperturas interesantes toda vez que: a)
respecto del sujeto activo, no impone limitaciones, con lo cual puede ser
articulado por personas físicas y jurídicas; b) con relación al sujeto pasivo,
también resulta de cierta amplitud, toda vez que puede ser dirigido contra
cualquier autoridad, funcionario o persona (se entiende, física o jurídica,
incluído el Estado en todos sus niveles); c) respecto de los bienes jurídicos
tutelados, si bien sigue el diseño restrictivo de ciertas normas que apuntan a
proteger la intimidad personal y familiar, deja a la ley la posibilidad de tutelar
otros bienes y amplía su espectro protectivo al derecho a obtener información
que no afecte la intimidad personal y las que expresamente se excluyan por ley o
por razones de seguridad; d) con relación a los derechos que otorga al afectado
por la conducta del sujeto pasivo, la norma se limita a decir que la acción de
hábeas data "procede" cuando se configuran los supuestos en ella contemplados
(art. 200º, inc. 3). No especifica ni allí ni en los artículos a los que remite qué
derechos serán los que articulen esta acción, como lo hacen otras normas
(acceso, rectificación, actualización, reserva, cancelación, etc.), y e) tampoco
establece nada respecto de los trámites.
Todo ello, como se observará, tiene ventajas y desventajas: por un lado, la regulación
breve otorga más margen al legislador y también al juzgador para adaptar el
instituto al caso concreto y convertirlo en un instrumento ágil y útil. Sin
embargo, también deja lugar para las arbitrariedades y para restricciones non
sanctas. Todo depende de la cultura jurídica y de la conciencia que, acerca de la
necesidad de fortalecimiento de los derechos humanos, impere en cada sociedad.

3. El caso resuelto por la Corte Superior


Comentamos aquí la sentencia dictada por la Sala Especializada en Derecho Público de
la Corte Superior de Justicia, dictada el 17/6/96 en el expediente N° 263/96, y
publicada en "El Peruano", el día 29/12/96, que declara fundada la acción
interpuesta y manda que el Director General de Minería proporcione a la
Asociación Civil "Labor", y a su costo, la información referente a los estudios de
impacto ambiental presentados por la empresa Southern Peru Copper
Corporation para el establecimiento de la planta de ácido sulfúrico de la
fundación de cobre de Ilo, y la resolución que aprueba la instalación de
depósitos de ácido sulfúrico en el casco urbano del Puerto de Ilo.
El tribunal entendió que, fundada en el art. 2º, inc. 5) de la Carta Fundamental,
correspondía haber lugar a la acción de hábeas data, y en consecuencia revocar
la sentencia adoptada en baja instancia, pues aparecía con claridad que la
Dirección General emplazada no cumplió con proporcionar la información
solicitada, sino hasta contestar la demanda en el juicio y con pretensión de
reservar información de la empresa mencionada en el informe fuera de los
supuestos previstos en la Constitución (y sin potestad para calificarla per se
como tal), y en contra de lo dispuesto por el Código del Medio Ambiente, por el
cual los estudios de impacto ambiental se encuentran a disposición del público
en general.
El fallo es uno de aquellos que, sin sobreabundancias inútiles y con una sobriedad no
muy común, van al punto central del problema y lo resuelven con calidad y
precisión.
Acierta la Sala cuando admite la acción para que se proporcione a la demandante la
información pública requerida, pues ello tiene fundamento constitucional
expreso, y encuadra en el tipo «informativo», subtipo exhibitorio, dentro del
supuesto (contemplado en unas pocas Constituciones) en el cual se lo admite
para que se proporcione información pública y sin necesidad de que el promotor
se encuentre mencionado en la información.
También acierta en no admitir el retaceo parcial de la información que se brindara luego
en el expediente por la demandada, por cuanto la obligación de secreto o reserva
respecto de los elementos obrantes en expedientes que tramitan ante la
administración pública sólo puede derivar de la ley, o de pedido fundado en ley y
con causa justa de la persona que realiza la presentación. De otro lado, el tipo de
información requerida es asunto que interesa claramente a toda la comunidad
(tan así es, que el carácter público de la información relativa a estudios sobre
impacto ambiental ha sido declarado expresamente), y bien se hace en no
retacearla.

4. Conclusiones
Como se habrá observado, en el derecho latinoamericano existen variantes de un
instituto que en sí no es complicado, pero que muchas veces pareciera no haber
sido captado en su esencia por el Constituyente, y ello tal vez ocurra por su
reciente aparición en el mundo jurídico.
Por ello, las diferencias en las regulaciones muchas veces provocan confusiones
conceptuales y llevan a amputaciones innecesarias del instituto, que debe ser
regulado -constitucionalmente hablando- de una manera simple y abierta, de
forma tal que permita la adecuación a las más variadas posibilidades.
Es que, como indica Vanossi "el secreto del hábeas data está, precisamente, en su
sencillez. Si al hábeas data se lo convierte en un mecanismo complejo
demasiado sofisticado y demasiado articulado, no va a ser captado y entendido
por los propios interesados, es decir, por los ciudadanos o por los habitantes que
van a encontrar dificultades en el acceso al mismo para poderlo esgrimir y
utilizar como herramienta protectora. Tiene que ser algo muy simple, muy
sencillo, muy informal (quizás ésta sea la palabra que más cuadra a la
descripción de la situación), para que cualquiera que se pueda sentir afectado por
informaciones monopólicas que lo afectan o lo perjudican en su status, pueda
entonces remover ese obstáculo tendiendo fundamentalmente a dos cosas: el
derecho a la rectificación, a la anulación de aquellos asientos que puedan ser
lesivos o perjudiciales»(24).
La norma peruana ha cumplido, básicamente, con ese cometido. Tal vez -como todas las
dictadas hasta el momento- sea perfectible, pero momentáneamente bastará que,
a partir de una norma prudente, y con fallos como el comentado, se haga vivir al
instituto y se lo despliegue hasta sus máximas posibilidades.
Obvio es que resta mucho por hacer, pero todas las experiencias apuntadas han servido
y sirven para que las futuras regulaciones constitucionales y subconstitucionales
que se hagan del instituto se nutran de ellas y permitan la formulación de normas
que sean respetuosas y promotoras de los avances tecnológicos, pero a su vez
realmente garantistas de los derechos humanos.

Acción de Cumplimientoe

ago de beneficios sociales por el Ministerio Público (*)

(*) Esta Jurisprudencia se publicó en el Tomo N° 10 de Diálogo con la Jurisprudencia

El Ministerio Público debe cumplir con la resolución administrativa con calidad de cosa
decidida que ordene el pago de beneficios sociales, no pudiendo alegar para no
hacerlo que su pliego presupuestal depende de la decisión del Ministerio de
Economía, toda vez que aquél es un organismo con autonomía económica.

Expediente 2076-98

Lima

Sala Corporativa Transitoria Especializada en Derecho Público

Sentencia
Resolución N° 200
Lima, tres de marzo de mil novecientos noventinueve.

VISTOS; de conformidad en parte con lo opinado por el señor Fiscal Superior en su


dictamen de fojas ciento dieciséis a ciento veinte; y, CONSIDERANDO:
Primero.- Que, la Acción de Cumplimiento es una Garantía Constitucional que a
tenor de lo prescrito en el inciso seis del Artículo doscientos de la Constitución
Política, procede contra cualquier autoridad o funcionario renuente a acatar una
norma legal o un acto administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de
ley; Segundo.- Que, mediante la presente Acción de Garantía la recurrente doña
Gilda Alejandrina Salas Choque, solicita se ordene al demandado Ministerio
Público, cumpla con ejecutar la Resolución número seiscientos sesentidós-MP-
FN-DCPER, de fecha catorce de setiembre de mil novecientos noventitrés, la
misma que otorga entre otros aspectos, el pago a favor de ella y sus menores
hijos, de la Compensación por Tiempo de Servicios perteneciente a su finado
esposo, quien desempeñó el cargo de Fiscal Provincial Titular; monto dinerario
que la entidad emplazada se muestre renuente a cumplir, no obstante habérsele
cursado requerimiento notarial con fecha diecinueve de enero de mil novecientos
noventiocho, como puede apreciarse a fojas seis; solicita además los interese
legales respectivos; Tercero.- Que, el Ministerio emplazado en su escrito de
contestación señala que el monto previsto en la resolución cuyo cumplimiento se
solicita, ha sido previsto en su presupuesto; sin embargo, dicha afirmación no se
encuentra corroborada con medio probatorio alguno; a su vez, la Constitución
Política del Estado en sus Artículos ciento cincuentiocho y ciento sesenta, dejan
claramente establecido que el Ministerio Público es un organismo autónomo, por
ende, dicha autonomía la ejerce en diferentes ámbitos, constituyendo uno de
ellos, el económico, de ahí que su pliego presupuestal no dependa de la decisión
del Ministerio de Economía y Finanzas como cree y pretende hacerlo ver;
Cuarto.- Que, la resolución cuyo cumplimiento se solicita, no adolece de alguna
causal que haga imposible su cumplimiento, pues no se encuentra afectada de
ningún modo, constituyendo por ende Cosa Decidida, que en materia
administrativa es equivalente a la Cosa Juzgada judicial; en consecuencia,
mantiene plena eficacia debiendo por tanto ser cumplida en los términos que
contiene; Quinto.- Que, de todo lo expuesto y compulsando los recaudos
acompañados, se evidencia que la demandada se muestra renuente a dar
cumplimiento a la resolución sublitis; Sexto.- Que, finalmente en cuanto a lo
solicitado por el accionante en la última parte de su petitorio, es de señalar que la
Acción de Cumplimiento no resulta ser la vía adecuada donde se discuta o
pretenda determinar intereses devengados, de ahí que dicha petición no resulte
amparable; por tales consideraciones: CONFIRMARON la Sentencia apelada de
fojas setentinueve a ochentidós, su fecha veintiséis de junio de mil novecientos
noventiocho, que falla declarando FUNDADA la excepción de falta de
legitimidad para obrar del demandado, deducida por el Ministerio de Economía
y Finanzas a fojas sesentidós; y FUNDADA la demanda de fojas ocho; en
consecuencia, se ORDENA que el demandado MINISTERIO PÚBLICO,
cumpla con dar debido y estricto cumplimiento al Artículo cinco de la
Resolución número seiscientos sesentidós-MP-FN-DICPER del catorce de
setiembre de mil novecientos noventitrés; dejando a salvo el derecho de la
demandante respecto al pago de intereses, para que lo solicite en la vía
pertinente; no siendo de aplicación lo previsto en el Artículo once de la Ley
número veintitrés mil quinientos seis, de aplicación supletoria a la presente
acción en virtud del Artículo cuatro de la Ley número veintiséis mil trescientos
uno, por las circunstancias que han mediado en el proceso; en la Acción de
Cumplimiento seguida por GILDA ALEJANDRINA SALAS CHOQUE contra
el MINISTERIO PÚBLICO y otro; y estando a que la presente resolución sienta
precedente de observancia obligatoria: MANDARON que consentida y/o
ejecutoriada que ésta sea, se publique en el Diario Oficial El Peruano por el
término de ley; y los devolvieron.
MUÑOZ SARMIENTO; GONZALES CAMPOS; CABELLO ARCE