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ACCION DE CUMPIMIENTO

Esta Acción esta consagrada en el artículo 87 de la Constitución Política, y se concibe


como un mecanismo para lograr la protección y aplicación de los derechos, su
reglamentación la podemos encontrar en la Ley 393 de 1997.

Es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como finalidad


proteger el derecho de las personas a que las autoridades competentes
cumplan lo dispuesto por las leyes o lo dispuesto por algún acto administrativo,
cuando ellas se muestran renuentes a ello. Lo puede presentar el mismo
afectado o cualquier otra persona en su nombre, si el Juez comprueba que
efectivamente aquéllas se han producido, ordena que la autoridad demandada
cumpla lo dispuesto por la ley o lo prescrito por el acto administrativo.

AMPARO

Es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como finalidad


proteger todos los derechos constitucionales de la persona -con excepción de
los que protegen el Hábeas Corpus, la Acción de Hábeas Data y la Acción de
Cumplimiento - ante violaciones o amenazas de violación provenientes de una
autoridad o de un particular (el amparo protege derechos como, por ejemplo, el
derecho de asociación, a la libertad de contratación, el derecho al debido
proceso). Lo puede presentar el mismo afectado o cualquier otra persona en su
nombre. Si el Juez comprueba, efectivamente, violaciones a derechos, ordena
que los actos violatorios se suspendan inmediatamente.

Peru: La Acción Constitucional de Habeas Data y la


Comercialización de Información Judicial en Internet.

1. LA CONSTITUCION PERUANA, EL DERECHO DE INTIMIDAD Y LA


INFORMACION DE PROCESOS JUDICIALES.
Podemos definir a la intimidad como "el derecho que compete a toda persona
a tener una esfera reservada en la cual desenvolver su vida sin que la
indiscreción ajena tenga acceso a ella". Pero tal vez la definición más
ampliamente aceptada sea la de considerar como "el derecho del individuo a
decidir por sí mismo en que medida quiere compartir con otros su pensamiento
y sentimientos, así como los hechos de su vida personal", definición que se
puede complementar con la opinión de Westin al decir que "la esencia de la
privacidad es el derecho del individuo a ejercer el control de aquella
información de sí mismo que desee compartir con otros, de la cantidad que de
la misma facilite a otros, del momento en que desee hacerlo 1.
Puede apreciarse que hay un gran paralelismo en todos los autores en torno
al concepto de derecho a la intimidad mientras se mantiene en un terreno de
declaraciones de carácter general, pero en cuánto se aborda cuestiones
concretas (como la que es materia del presente artículo) desaparece esta
uniformidad dando pasos a criterios muy diversos, ya que la acepción de
intimidad varía de unos países a otros, es distinta para distintos niveles
socioculturales y difiere incluso, de unas personas a otras y del mismo estrato
socio cultural, según la concepción que el individuo tenga de su vida y
dependiendo también de su carácter.
En el Perú, el artículo 2º inciso 6 de la Constitución Peruana de 1993,
establece " toda persona tiene derecho a que los servicios informáticos,
computarizados o no, públicos o privados, no suministren informaciones que
afecten la intimidad personal y familiar". La intimidad personal y familiar está
formada por los datos privados o reservados de la persona y de su familia, que
ella tiene que autorizar o dar su consentimiento para que éstos sean divulgados
por los servicios informáticos. En consecuencia, por intrepretación podemos
afirmar que no estarán dentro de la esfera de la intimidad los datos públicos, en
tanto éstos se mantengan como tales y no afecten la esfera privada de la
persona y su familia.
Por consiguiente, la cuestión a determinar es que datos personales son
privados y que datos personales son públicos, ya que sí es posible
comercializar la información de procesos y notificaciones judiciales siempre y
cuando éstos datos personales tengan carácter de datos públicos y en el caso
que tengan carácter privado será necesario contar con la autorización o
consentimiento previo para su divulgación.
En concordancia, con la doctrina jurídico-informática entendemos por datos
públicos, "aquellos datos personales que son conocidos por un número
cuantioso de personas sin que el titular pueda saber, en todos los casos, la
fuente o la forma de difusión del dato, ni, por la calidad del dato, pueda impedir
que, una vez conocido, sea libremente difundido dentro de unos límites de
respeto y de convivencia cívicos, tendiendo en cuenta además que la
conciencia social es favorable a su publicidad, siendo frecuente su difusión
como si no se tratara de datos personales"2. En este sentido serán públicos,
por ejemplo los datos identificativos del nombre, apellidos, edad o profesión de
una persona que, aunque no está obligado a darlos a cualquiera que se los
demandare, no puede impedir que una vez conocidos sean difundidos.
Por otra parte, serán privados, "aquellos datos personales que tienen
reguladas y tasadas las situaciones o circunstancias en que la persona se ve
obligada a proporcionarlos, o ponerlos en conocimiento de terceros, siendo la
conciencia social favorable a impedir su difusión y respetar la voluntad de
secreto sobre ellos de su titular"3. En la divulgación sin consentimiento o
autorización de los datos privados se atenta contra el derecho a la intimidad
resguardada por la constitución y la ley peruana. Por lo tanto, sí es posible
comercializar libremente la información de procesos y notificaciones judiciales
que tienen el carácter de datos públicos y cuando tengan el carácter de datos
privados, se requerirá previo consentimiento. Además deberá resguardarse la
integridad y veracidad de los datos.

2. LA ACCION CONSTITUCIONAL DE HABEAS DATA Y LA


COMERCIALIZACION DE INFORMACION.
"La Acción de Hábeas Data es una garantía constitucional, de naturaleza
procesal sumaria, que procede contra el hecho u omisión, por parte de
cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza derechos
constitucionales informáticos considerados en los numerales 5) y 6) del Artículo
2º de la Carta Magna. Para la tramitación y conocimiento de la Acción de
Hábeas Data, es de aplicación en forma supletoria la Ley Nº 23506, de Hábeas
Corpus y Amparo, así lo establece el artículo 3º de la Ley Nº 26301, de Hábeas
Data y Acción de Cumplimiento ; en consecuencia, en el presente caso es de
aplicación el artículo 27º de la citada Ley Nº23506, que establece la
procedencia de la acción cuando se han agotado las vías previas"4

El segundo párrafo del artículo 1º de la Ley 26301 de Hábeas Data, establece


que "si la afectación de derechos se origina en archivos judiciales, sean
jurisdiccionales, funcionales o administrativos, cualquiera que sea la forma o
medio en que éstos estén almacenados, guardados o contenidos, conocerá de
la demanda la Sala Civil de turno de la Corte Superior de Justicia respectiva ...
El fallo en primera instancia, en este caso, será pronunciado por la Sala Civil
que conoce de la demanda. Este mismo precepto regirá para los archivos
funcionales o administrativos del Ministerio Público". La Sala de Derecho
Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia conoce en segunda
instancia y puede finalmente, presentarse recurso extraordinario contra la
sentencia que emita, ante el Tribunal Constitucional.
Teniendo en cuenta lo señalado en los párrafos anteriores afirmamos lo
siguiente :
a) Para admitirse demanda de la acción Consitucional de Hábeas Data por
vulneración a la intimidad por información comercializada en Internet ante la
Sala Civil de turno de la Corte Superior de Justicia deberá satisfacer el
demandante con el requisito de admisibilidad de agotar la vía previa. Por lo que
debiera claramente determinarse cual es la vía previa a que puede acudir el
ciudadano que ve amenazados o vulnerados sus derechos constitucionales
informáticos previstos en el inciso 5, Artículo 2º de la Constitución (derecho de
acceso a la información de entidades públicas) y en el inciso 6, Artículo 2º de la
Constitución (derecho a la intimidad personal y familiar) por la comercialización
de información de procesos y notificaciones judiciales por medios informáticos
o telemáticos .
b)En caso de iniciarse el proceso judicial en el supuesto de vulneración a la
intimidad mediante suministro comercial de información judicial por Internet, la
sentencia que emita la Sala Civil de turno de la Corte Superior apelable a Sala
Constitucional y Social de la Corte Suprema y sujeta a recurso extraodinario
ante el Tribunal Constitucional, deberá evaluar si se ha cumplido los requisitos
de procedibilidad de agotamiento de la via previa y se ha acreditado que se
está vulnerando o amenazando el Derecho de Acceso a la información de
entidades públicas y el derecho de intimidad personal y familiar. Será necesario
precisar a través de normas específicas que datos son públicos y que datos
son privados en la información de procesos y notificaciones judiciales y tomar
todas las medidas necesarias para salvaguardar la privacidad de los datos y el
resguardo del Derecho de la Intimidad.
c) En el supuesto de proceso constitucional en curso, consideramos que la
defensa debiera centrarse en demostrar en que los datos comercializados
libremente son datos públicos y que se ha restringido la información de datos
privados, referentes por ejemplo a procesos reservados como los delitos
contra la libertad sexual y contra el honor de las personas, (calumnia,
difamación e injuria) así como la información referente a medidas cautelares
fuera de los procesos. Que cualquier solicitud de la persona para tener
información, conocer el contenido de la base de datos, modificar o rectificar
información inadecuada, pertinente o excesiva en relación con la finalidad ha
sido recibida y solucionada conforme a derecho, dándosele el trámite procesal
correspondiente. Que se han tomado todas las medidas necesarias para darle
seguridad e integridad a los datos informáticos y proteger el derecho a la
intimidad y por tanto no hay vulneración ni amenaza de este derecho
constitucional.
3. CARÁCTER PUBLICO DE PROCESOS Y ACTUACIONES JUDICIALES Y
EL RESGUARDO DEL DERECHO A LA INTIMIDAD.
El artículo 139 inciso 4 de la Constitución establece que son principios y
derechos de la función jurisdiccional "la publicidad de los procesos, salvo
disposición contraria de la ley. Los procesos judiciales por responsabilidad de
funcionarios públicos, y por los delitos cometidos por medio de la prensa y los
que se refieren a derechos fundamentales garantizados por la Constitución,
son siempre públicos". Por tanto, la información que se brinde por medios
informáticos y telemáticos de estos procesos serán públicos, salvo disposición
contraria de la ley, o norma expresa que restrinja su libre comunicación.
Por otra parte, en este mismo orden de ideas, el artículo 10º de la Ley
Orgánica del Poder Judicial establece "toda actuación judicial es pública, con
las excepciones que la Constitución y las leyes autorizan. Tienen el mismo
carácter los registros, archivos y copias de los actuados judiciales fenecidos
que se conserven, de acuerdo a ley. Toda persona debidamente identificada
puede acceder a los mismos para solicitar su estudio o copia certificada, con
las restricciones que establece la ley. Cualquier decisión judicial, recaída en un
proceso fenecido, puede ser objeto de análisis y crítica, con las limitaciones
que expresamente la ley señala".

Teniendo en cuenta las normas citadas en los párrafos anteriores vamos


analizar parte de la información sobre procesos y notificaciones judiciales que
podrían suministrarse en Internet:
Son datos Públicos a nuestro entender:
Fuero Judicial (civil, penal, laboral y de familia). Este dato es público y
consideramos que está comprendido en datos que garantizan la publicidad del
proceso, sin que haya norma expresa que lo prohiba. Distrito Judicial. Juzgado
o Sala donde está el proceso. Número del expediente. Fecha de referencia del
proceso (Primera Notificación). Materia del proceso, etc.
Entre los datos que pueden contener datos privados que de ser divulgados sin
consentimiento, podrían vulnerar el derecho a la intimidad, tenemos los
siguientes :
Nombre de los demandantes, demandados, inculpados, agraviados, testigos y
terceros. Para evitar la vulneración del derecho a la intimidad al divulgarlos, es
recomendable restringir el acceso a la información referente a procesos
reservados como los delitos contra la libertad sexual y contra el honor de las
personas (calumnia, difamación e injuria), así como a la información referente a
medidas cautelares fuera de los procesos. También será necesario restringir el
acceso a estos datos en aquellos procesos que su difusión pueda causar daño
o efectos irreparables que así sea declarado por el juez o la autoridad
competente o ponga en riesgo la seguridad nacional, dada su difusión por
Internet. Aquellos datos que estén dentro de la esfera privada será
recomendable establecer un mecanismo de autorización o consentimiento
expreso o tácito, para resguardar el derecho a la intimidad.
Será recomendable, asimismo con el mismo fin de evitar la vulneración a la
intimidad añadir en la página web donde se suministra información judicial el
campo de observaciones , actualizaciones o rectificaciones a petición del
interesado, previa verificación de su veracidad, con la autorización del juez o
autoridad, cuando corresponda, de forma tal que se de una efectiva protección
de datos y resguardo del derecho a la intimidad y otros derechos
constitucionales como son el honor, la buena reputación y el derecho de
rectificación de informaciones inexactas por cualquier medio de comunicación.

4. DERECHO DE ACCESO A LA INFORMACION DE ENTIDADES


PUBLICAS Y EL DERECHO DE INTIMIDAD PERSONAL Y FAMILIAR.
Conforme el artículo 2º inciso 5 de la Constitución, toda persona tiene derecho
"a solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla de
cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido.
Se exceptúan las informaciones que afectan la intimidad personal y las que
expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional. El
secreto bancario y la reserva tributaria pueden levantarse a pedido del juez, del
Fiscal de la Nación, o de una Comisión investigadora del Congreso con arreglo
a ley y siempre que se refieran al caso investigado".

La información que afecta la intimidad personal y familiar son la que contiene


los siguientes datos cuando son divulgados sin autorización o consentimiento
de la persona o sin orden judicial o de la autoridad competente expresa:
a) Datos sensibles, como son el de raza, ideología, estado de salud,
creencias, religión.
b) Datos secretos, como son el secreto profesional, secreto comercial,
secreto bancario, secreto de confesión,etc.
c) Datos reservados, siendo aquellos que el titular no está obligado a
proporcionar para que sean conocidos por terceros, como son : filiación (hijo
matrimonial, extramatrimonial, adoptado), delitos contra el honor (difamación,
calumnia, injuria), libertad sexual (violación), adulterio, aborto, etc.
d) Datos privados, los que el titular debe proporcionar periodicamente a la
autoridad para fines específicamente señalados, como por ejemplo los datos
contenidos en una declaración jurada del impuesto a la Renta, sólo deben ser
utilizados para los fines que específicamente fueron dados, no para fines
distintos.
Entre las informaciones que están excluidos por Ley o razones de Seguridad
Nacional, podemos mencionar los datos incluidos en el secreto censal, los
datos conocidos en sesión secreta del congreso, la información estratégica y
de defensa nacional, etc.
5. CONSIDERACIONES FINALES
Consideramos que sí es posible comercializar libremente la información de
procesos y notificaciones que tengan el carácter de dato público. Cuando se
traten de datos privados su acceso deberá ser restringido o de ser el caso,
contar con la autorización previa o consentimiento del afectado para su
divulgación.
Es recomendable que en una norma jurídica se precise: a) la vía previa que
pueden acudir los ciudadanos en caso que viesen vulnerados sus derechos de
intimidad, acceso de información de entidades públicas (Hábeas Data) honor,
buena reputación, rectificación de información inexacta (Acción de Amparo). b)
La calificación expresa de los datos públicos que son materia del servicio de
comercialización de procesos y notificaciones judiciales y dar medidas para
resguardar la intimidad de los datos privados.

Será recomendable asimismo, que se permita en la página web en donde se


suministra información judicial en Internet, indicar observaciones,
rectificaciones o actualizaciones previa verificación de la veracidad y con
autorización del juez o de la autoridad, cuando fuese necesario.
BIBLIOGRAFIA
-CARRASCOSA, Valentín : "Derecho a la Intimidad e Informática" En Revista
Informática y Derecho. UNED, Mérida, España, 1992.
-DAVARA RODRIGUEZ, Miguel Angel : "Manual de Derecho Informático".
Editorial Aranzandi. Pamplona, España. 1997.
-GARCIA TOMA, Víctor : "Análisis Sistemático de la Constitución Peruana de
1993". Fondo de Desarrollo Editorial de la Universidad de Lima. Dos tomos.
Lima, Perú. 1998.
-TORRES Y TORRES LARA, Carlos : "La Nueva Constitución del Perú 1993".
Editorial Paz y Desarrollo. Lima, Perú. 1993.
-Sentencia de Tribunal Constitucional del Perú. Exp. Nº 400-96-HD/TC.
Separata de Garantías Constitucionales. Diario Oficial El Peruano. Lima, Perú.
Martes, 29 de Setiembre de 1998, pág.1248.
1 CARRASCOSA, Valentín : "Derecho a la Intimidad e Informática" En Revista
Informática y Derecho. UNED, Mérida, España, 1992, pág.11.
2 DAVARA RODRIGUEZ, Miguel Angel : "Manual de Derecho Informático".
Editorial Aranzandi. Pamplona, España. 1997, pág. 51.
3 Ibidem, pág. 51.
4 Sentencia de Tribunal Constitucional del Perú. Exp. Nº 400-96-HD/TC.
Separata de Garantías Constitucionales. Diario Oficial El Peruano. Lima, Perú.
Martes, 29 de Setiembre de 1998, pág.1248.

Acción de garantía: objeto

Que, de conformidad con lo previsto en los artículos 1º y 2º de la Ley Nº 23506, las


acciones de garantía tienen por objeto el de reponer las cosas al estado anterior a la
violación o amenaza de violación de un derecho constitucional, y proceden cuando una
autoridad, funcionario o persona amenazan o violan tales derechos constitucionales por
acción u omisión de actos de cumplimiento obligatorio;...

Expediente 020-96-AA/TC

Arequipa
Caso: Idalia Muñoz Jaime

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Arequipa, a los dieciocho días del mes de setiembre de mil novecientos noventa y
seis, reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia
de los señores Magistrados:

Nugent, Presidente,
Acosta Sánchez, Vicepresidente,
Aguirre Roca,
Díaz Valverde,
Rey Terry,
Revoredo Marsano,
García Marcelo;

actuando como Secretaria, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la siguiente


sentencia:

ASUNTO:
Recurso Extraordinario contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Arequipa, de fecha veintiocho de agosto de mil novecientos noventa y cinco
que, revocando la de vista que declaró infundada la demanda, declaró improcedente la
Acción de Amparo interpuesta.
FUNDAMENTOS:
Considerando: Que, de conformidad con lo previsto en los artículos primero y segundo
de la Ley veintitrés mil quinientos seis, las acciones de garantía tienen por objeto el de
reponer las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de violación de un derecho
constitucional, y proceden cuando una autoridad, funcionario o persona amenazan o
violan tales derechos constitucionales por acción u omisión de actos de cumplimiento
obligatorio

Objeto: tornar exigible derecho reconocido

Que, por su propia naturaleza, la Acción de Cumplimiento, no es un proceso


constitucional a través del cual se pretenda impugnar actos por su Acción, como
acontece en el caso de autos, sino su objeto es tornar exigible un interés jurídicamente
protegido, establecido en una norma legal o en un acto administrativo, que, por omisión,
no se haya cumplido con acatar por parte de cualquier autoridad o funcionario.

Expediente 998-96-AC/TC

Ica
Caso: Roberto Hacen Bernaola

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

3.1 Doctrina

 Legislación comparada colombiana Es la acción por medio de la


cual toda persona puede acudir ante la autoridad judicial para
hacer efectivo el cumplimiento de normas aplicables con fuerza
material de ley o actos administrativos

 Pagina Web del tribunal constitucional “s un proceso judicial de


carácter constitucional que tiene como finalidad proteger el
derecho de las personas a que las autoridades competentes
cumplan lo dispuesto por las leyes o lo dispuesto por algún
acto administrativo, cuando ellas se muestran renuentes a ello.
Lo puede presentar el mismo afectado o cualquier otra persona
en su nombre, si el Juez comprueba que efectivamente
aquéllas se han producido, ordena que la autoridad demandada
cumpla lo dispuesto por la ley o lo prescrito por el acto
administrativo”

 (GARCÍA BELAUNDE). ACCION DE CUMPLIMIENTO

Procede contra la abstención administrativa por omisión o por


inactividad material, y como tal, procede contra cualquier
autoridad o funcionario renuente a acatar una norma legal o un
acto administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de
ley. Es decir, la Acción de Cumplimiento está destinada a pedir
el cumplimiento de un acto administrativo o de una ley, en la
medida en que tal incumplimiento cause perjuicio. En rigor, no
es un instrumento de defensa de los derechos constitucionales,
pues un acto administrativo puede cubrir cualquier materia, y
una ley tiene ámbitos más extensos. Ante este abanico tan
grande de posibilidades, es indispensable que la futura
legislación limite este instrumento procesal, ya que para ello
existen los correspondientes procesos en la vía ordinaria

TIPOS Y SUBTIPOS DE HÁBEAS DATA EN EL DERECHO


CONSTITUCIONAL LATINOAMERICANO, CON ESPECIAL
REFERENCIA AL CASO PERUANO (C) (*)

(*)ESTA JURISPRUDENCIA FUE PUBLICADA EN EL TOMO N° 5 DE


DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA

PUCCINELLI, OSCAR RAUL (**)


Contar con comentarios de jurisprudencia nacional, elaborados por juristas
extranjeros es casi un privilegio. En este caso el autor, jurista y
profesor argentino, con singular estilo nos introduce en el estudio del
hábeas data a propósito de una sentencia expedida por la Corte
Superior. El análisis es claro y ampliamente documentado, lo cual
revela el conocimiento del autor sobre la materia y sus conclusiones
sobre la regulación y aplicación de la referida garantía constitucional
en nuestro país.

Expediente 263-96

SENTENCIA
Lima

Sentencia de la Sala Especializada de Derecho Público de la Corte Superior


de Justicia.

RESOLUCION Nº 474
Lima, diecisiete de junio de mil novecientos noventiséis.
VISTOS; interviniendo como Vocal Ponente el Señor Tineo Cabrera; con lo
expuesto por el señor Fiscal Superior en su Dictamen de fojas
ochentidós, y CONSIDERANDO: Que mediante la acción de Hábeas
Data, contenida en el escrito de fojas ocho, la Asociación emplazante,
de conformidad con su declarado objeto, solicita se ordene al señor
Director General de Minería, le proporcione información referente a
los estudios de impacto ambiental, presentados por la Empresa
Southern Peru Copper Corporation para el establecimiento de una
planta de ácido sulfúrico en la fundición de cobre de Ilo y la resolución
que aprueba la instalación de un depósito de ácido sulfúrico en el
casco urbano del Puerto de Ilo; que la referida acción, enderezada
contra el hecho u omisión, por parte de cualquier autoridad,
funcionario o persona, que vulnera o amenaza los derechos a que se
refiere el Artículo segundo, incisos quinto, sexto y sétimo de la Carta
Fundamental, se funda precisamente en el desconocimiento de las
prescripciones contenidas en el inciso quinto del referido Artículo
constitucional, el cual otorga a toda persona el derecho a solicitar, sin
expresión de causa, la información que requiera y desde luego, a
recibirla de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo
que suponga el pedido, exceptuándose las informaciones que afecten
la intimidad personal y las que expresamente se excluyan por ley o
por razones de seguridad nacional; que de sus antecedentes aparece
con claridad que la Dirección General emplazada no cumplió con
proporcionar la información solicitada, pues no puede estimarse
cumplida esa obligación legal con el informe de fojas treinticinco
anexado al escrito del Procurador Público de fojas cuarenta, con el
que apersonándose a los autos, contesta la demanda en nombre de la
Dirección emplazada, tanto por la fecha de su emisión (posterior al
emplazamiento), cuanto por su contenido, que por otra parte, las
afirmaciones del referido Procurador en cuanto a que la solicitud de
su referencia pudiera comprometer la seguridad y reserva de los
documentos de la empresa privada allí precisada, son
manifiestamente ajenos a los supuestos de excepción que prevé la
propia norma, esto es, el mencionado inciso quinto del Artículo
segundo de la Carta Fundamental, en todo caso, no corresponde ni a
la Procuraduría Pública mencionada, ni a la Dirección General de
Minería, calificar la solicitud de información requerida por la
emplazante, como atentatoria de la seguridad y reserva de una
empresa privada, sin que semejante calificación tenga el fundamento
legal requerido, tanto más cuanto que, conforme a lo precisado por el
Artículo décimo primero del Decreto Ley número seiscientos tres,
Código del Medio Ambiente, los estudios de impacto ambiental se
encuentran a disposición del público en general; por lo que, de
conformidad a lo prescrito por el inciso a) del Artículo quinto de la Ley
número veintiséis mil trescientos uno; REVOCARON la resolución
apelada de fojas cincuentiocho, su fecha dieciséis de octubre de mil
novecientos noventicinco que declara improcedente la acción de
Hábeas Data interpuesta a fojas ocho por la Asociación Civil «Labor»,
REFORMANDOLA, DECLARARON FUNDADA la referida acción, en
consecuencia, MANDARON que el Director General de Minería
proporcione a la Asociación referida y a su costo la información
referente a los estudios de impacto ambiental presentados por la
empresa Southern Peru Copper Corporation para el establecimiento
de la planta de ácido sulfúrico de la fundición de cobre de Ilo,
asimismo la resolución que aprueba la instalación de depósitos de
ácido sulfúricos en el casco urbano del Puerto de Ilo; MANDARON que
consentida o ejecutoriada que sea la presente resolución se publique
en el Diario Oficial El Peruano por el término de ley; y los devolvieron.

SS. TINEO CABRERA; CABELLO MATAMALA; CARBAJAL PORTOCARRERO

COMENTARIO

1. Marco conceptual:
El registro de antecedentes, referencias o datos(1) relativos a las personas,
si bien no es un fenómeno nuevo, no generó demasiados conflictos
sino hasta el advenimiento de la denominada "era de las
computadoras", y la consecuente "revolución informática".
A partir de esta nueva realidad global, es factible -con escaso esfuerzo e
inusitada facilidad- el almacenamiento, tratamiento y transmisión de
datos de todo tipo, en especial mediante la intervención de las
denominadas «bases»(2) y «bancos»(3) de datos, cuyas posibilidades
se potenciaron a partir de las nuevas tecnologías, en especial con los
notables avances en materia de telecomunicaciones.
Esta posibilidad de generar gran cantidad y calidad de información, produce,
a través de sus componentes, un cóctel tan útil para quienes acceden
a la información almacenada, como peligroso para los registrados en
ella, especialmente por cuanto, aún cuando se pueda considerar a los
datos almacenados como «inocentes» o carentes de importancia, la
suma o entrelazamiento de ellos desde una o más bases o bancos de
datos permite que, en la práctica, se llegue a desnudar la intimidad
de las personas -especialmente en lo relativo a la denominada
«información sensible»(4)-, haciendo ilusorias las garantías
constitucionales(5).
Esta nueva situación, sumada al hecho de que quien cuenta con buena
información cuenta con una importante cuota de poder económico y
político, ha llevado a la doctrina a hablar de un nuevo poder: el poder
informático(6).
Así las cosas, muchas veces ocurren agudos conflictos entre los derechos de
los registradores -que pregonan en su favor la «libertad
informática»(7)- y los de los registrados -que oponen a aquella su
«derecho a la autodeterminación informativa»(8)-, en especial, con
los derechos a la intimidad, al honor, a la propia imagen, a la
identidad; e incluso otros, como el derecho de propiedad,
potencialmente amenazado si se diera a conocer datos legítimamente
almacenados pero que deben permanecer en reserva (v.gr., la fórmula
química de un producto, la composición patrimonial o los detalles
relativos a los negocios de una empresa, etc.).
En otras ocasiones, el conflicto no se da ya entre el registrador y los
registrados, sino entre aquél (o cualquier persona que pretende
acceder a un dato, v.gr., un periodista que realiza una investigación, o
un partido político en idéntica misión) y el Estado, especialmente
cuando se le impide, con diversas argumentaciones, el acceso a las
fuentes de información pública.
Ante esta situación, y a los efectos de poner algunos límites a los problemas
generados, se han creado algunos mecanismos especiales, entre los
cuales se cuentan los procedimientos secretos de carácter judicial o
administrativo (v.gr., Constitución del Brasil, art. 5, numeral LXVII) y el
hábeas data («presenten los datos», p,ej., Constitución peruana, art.
200º), que no es más que un amparo especializado, cuya misión
consiste en brindar protección inmediata y efectiva a los derechos
fundamentales afectados por las prácticas de almacenamiento,
procesamiento y suministro de datos(9), y también (aunque en la
minoría de las versiones) tutelar el derecho de acceso a la
información pública, en especial de los productores, gestores y
distribuidores de datos.
En ambos supuestos, a estos mecanismos se los puede encontrar
consagrados a nivel constitucional o legal, según el ordenamiento de
que se trate(10), pero a partir de su consagración a nivel
constitucional por España(11) y Portugal(12), se produjo un
importante proceso de recepción en la mayoría de las constituciones
latinoamericanas posteriormente dictadas(13), entre las cuales se ha
colocado recientemente la Argentina, que lo consagró tanto en el
orden federal(14), como en las autonomías locales, donde a partir del
proceso constituyente pre y post reformista (que arrancó con el
regreso a la democracia en 1983), varias cartas se ocuparon -aunque
con distintos alcances- de ciertos aspectos relativos a los datos
personales, en particular regulando el hábeas data(15).
En lo que hace a este trabajo, centraremos la cuestión en los aspectos
relativos a las regulaciones constitucionales latinoamericanas, para
determinar los distintos subtipos de hábeas data vigentes, para luego
analizar el caso peruano, y en particular el recientemente resuelto por
la Corte Suprema.
Aclaramos finalmente que el caso que comentamos es uno de los menos
frecuentes, por su escasa recepción en las diversas constituciones
que venimos analizando, y porque se discute doctrinalmente si
quienes se encargan de recolectar los datos cuentan con el derecho a
obtener información, y en qué medida.
En este último aspecto, al tratar sobre el derecho a informarse, Ekmekdjian
menciona que la libertad amplia de acceso a las fuentes de
información pública es la regla, y que sólo excepcionalmente, en
casos en que estén comprometidos los derechos de particulares o la
defensa nacional (arg. arts. 19 y 21 de la Constitución argentina), se
puede restringir el acceso a las fuentes de información pública, en
tanto que si se trata de personas o instituciones privadas, el derecho
de acceso está bastante más restringido(16).
Concordando con ello, los especialistas en derecho informático sostienen
que la mayor parte de los datos son vacantes, y, por tanto, accesibles
a todos, en un Estado de derecho en el cual se reconoce el pluralismo
de la información y la libre investigación científica. Estiman,
asimismo, que el derecho a la información permitiría recolectar los
datos vacantes (o públicos) para crear libremente el bien información,
e incluso, cuando se tratara de información privada, daría derecho a
obtener acceso libre e igual a tal información desde que ella fuese
hecha pública(17).
Desde el ángulo normativo, se puede citar la Freedom of Information Act
norteamericana, dictada en 1966, en la cual se estableció que la
información que tiene la Administración pertenece al pueblo. En este
sentido, varias constituciones provinciales argentinas se han
encargado de destacar el derecho de libre acceso a las fuentes de
información (Catamarca, Chaco, Formosa, Río Negro, San Luis y San
Juan), aunque otras han establecido excepciones expresas al
principio, admitiendo restricciones para los casos de los asuntos
vitales para la seguridad del Estado (v.gr., Constitución de la provincia
de San Juan, también contemplado en la Constitución peruana).
Hechas estas aclaraciones, nos adentraremos en la clasificación de los
distintos tipos y subtipos de hábeas data en Latinoamérica.

2. Tipos y subtipos de hábeas data en el derecho latinoamericano.


2.1. Tipos de hábeas data:
La clasificación de los diversos tipos y subtipos de hábeas data (los cuales,
adelantamos, coexisten la mayoría de las veces en una misma
norma) se relacionan directamente con el objetivo que cada uno
persigue y con el derecho que el sujeto activo pretende esgrimir a
través de él.
Desde ya que, como el hábeas data ha sido concebido principalmente para
tutelar a los particulares frente quienes que colectan, tratan o
distribuyen datos (ya sean otros particulares o el Estado), se
encuentra más perfeccionado para estos fines que para su otra
versión, que pretende tutelar a quienes colectan información ante la
negativa estatal injustificada de acceso a las fuentes de información
pública.
En el caso argentino, el tema ha tenido regulaciones diversas: mientras
algunas de las provincias consideraron en sus constituciones sólo un
aspecto de la protección de datos personales, ocupándose de los
antecedentes policiales y penales (La Rioja, Salta y San Juan), o de
establecer el derecho de acceso a las fuentes de información
(Catamarca y Formosa, además de Río Negro y San Luis, que por otra
parte también regularon el hábeas data), otras fueron más allá,
consagrando al hábeas data como acción específica de garantía
(Buenos Aires -Ciudad Autónoma y provincia-, Córdoba, Chaco,
Chubut, La Rioja, Jujuy, Río Negro, San Luis, San Juan y Tierra del
Fuego), aunque con diseños bien diversos. Además de la regulación
constitucional, o en vez de ella, algunas provincias asumieron el tema
en la legislación subconstitucional (v.gr., Tucumán, Jujuy).
Analizando la cuestión desde una perspectiva comparatista, Sagüés ha
distinguido recientemente varios tipos y subtipos de hábeas data, en
una clasificación que -en líneas generales- nos proponemos seguir a
continuación, por considerarla clarificadora(18).

2.1.1. Hábeas data informativo: subtipos exhibitorio, finalista y autoral.


Explica Sagüés que el hábeas data informativo es aquél que procura
solamente recabar información, y se subdivide en los subtipos
exhibitorio (el conocer qué se registró); finalista (determinar para qué
y para quién se realizó el registro) y autoral (cuyo propósito es inquirir
acerca de quién obtuvo los datos que obran en el registro).
Menciona correctamente que al último podría considerárselo implícito en el
art. 43 de la Constitución argentina, por cuanto contiene una
excepción a éste cuando se trate de las fuentes de información
periodística. En contra de esta última versión se ha expedido
Bergel(19).
A esta versión, cabe agregar la que pueden utilizar aquellos que pretenden
acceder a la información pública, cuando no se les permite el acceso
a ella sin la debida justificación (obligación legal de reserva, motivos
de seguridad del Estado, etc.).
Este tipo se encuentra regulado expresamente en las siguientes
Constituciones: Argentina (art. 43), Brasil (art. 5, numeral LXXII),
Colombia (art. 15), Guatemala (art. 31), Paraguay (art. 135) y Perú
(art. 200, inc. 3, y art 2, incs. 5 y 6). También lo prevé expresamente
la Constitución de Portugal (art. 35, inc. 1).

2.1.2. Hábeas data aditivo: subtipos actualizador e inclusorio.


Este tipo procura agregar más datos a los que figuran en el registro
respectivo (v.gr., si bien un banco de datos puede colectar y
proporcionar a terceros datos sobre las personas que han obtenido
créditos comerciales y han tenido atrasos en el pago, quien figure
como deudor está facultado para obligar al banco de datos a colocar
que su carácter no era de deudor principal sino de garante de la
obligación contraída). En él confluyen dos versiones distintas: puede
utilizarse tanto para actualizar datos vetustos, como para incluir en
un registro a quien fue omitido(20).
Regulan expresamente esta versión las siguientes Constituciones
latinoamericanas: Argentina (art. 43), Brasil (Art. 5, numeral LXXII),
Colombia (art. 15) y Paraguay (art. 35). Portugal también lo regula en
el art. 35, inc. 1).

2.1.3. Hábeas data rectificador o correctivo.


Su misión es la de corregir o sanear informaciones falsas, y también podría
abarcar a las inexactas o imprecisas, respecto de las cuales es
factible solicitar determinadas precisiones terminológicas,
especialmente cuando los datos son registrados de manera ambigua
o pueden dar lugar a más de una interpretación.
Este tipo se encuentra regulado en las siguientes Constituciones: Argentina
(art. 43), Brasil (art. 5, numeral LXXII), Colombia (art. 15), Guatemala
(art. 31) y Paraguay (art. 135). También lo prevé expresamente la
Constitución de Portugal (art. 35, inc. 1).

2.1.4. Hábeas data reservador.


Como vimos, se trata de un tipo cuyo fin es asegurar que un dato
legítimamente registrado sea proporcionado sólo a quienes se
encuentran legalmente autorizados para ello.
En la Argentina, al tiempo de reformarse la Constitución en 1994, este tipo
no se encontraba previsto en los dictámenes de la mayoría ni de la
minoría en la Convención Constituyente, y se debió a una propuesta
del convencional Cullen(21). En disconformidad con la previsión,
Bergel entiende que la confidencialidad no es meta propia de esta
garantía(22).
Este tipo se encuentra regulado en las siguientes Constituciones: Argentina
(art. 43) y Perú (art. 200, inc. 3, y art 2, inc. 6). También lo prevé
expresamente la Constitución de Portugal (art. 35, incs. 2 y 3).

2.1.5. Hábeas data exclutorio o cancelatorio.


Este tipo tiene por misión eliminar la información del registro, y, se refiere
en general a la denominada "información sensible", cuando no puede
estar registrada.
Sagüés limita tal posibilidad a los casos en que se trate de datos de ese tipo
(nosotros preferimos incluir en este tipo a otra clase de información
que no entra en tal catálogo pero que de todas formas no debe
registrarse en cualquier lugar, como ocurre con las fórmulas de
determinadas sustancias, pues algún registro las podrá tener, pero de
otros no basta con confidencializarla, sino que es imprescindible
eliminarla) y menciona que no existe una regla fija acerca de cuándo
es procedente un hábeas data para «reservar», y cuándo el contenido
peligroso de esa información es tan grande que corresponde borrarla,
y que el criterio delimitante varía según cada pueblo y momento
histórico, pues datos que otrora no eran vistos como nocivos, asumen
hoy en ciertas sociedades rasgos altamente negativos que parece
indispensable eliminarlos.
Este tipo se encuentra regulado expresamente en las siguientes
Constituciones: Argentina (art. 43) y Paraguay (art. 135). También lo
prevé expresamente la Constitución de Portugal (art. 35, inc. 3),
aunque limitado al caso de la informática.

2.2. Sistema adoptado por la Constitución peruana.


El art. 200º de la Constitución peruana establece que el hábeas data es una
garantía constitucional, y procede contra el hecho u omisión por parte
de cualquier autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza
ciertos derechos contemplados en el art. 2º, incs. 5) y 6), los cuales
refieren a: a) el derecho a solicitar sin expresión de causa la
información que requiera y a recibirla a su costo de cualquier entidad
pública, en el plazo legal, exceptuadas las informaciones que afecten
la intimidad personal; las que expresamente se excluyan por ley o por
razones de seguridad nacional y también las que estén cubiertas por
el secreto bancario o la reserva tributaria; b) el derecho a la intimidad
personal o familiar, cuando se vea afectado por informaciones
suministradas por los servicios informáticos, computarizados o no,
públicos o privados(23).
El diseño constitucional es escueto, y permite aperturas interesantes toda
vez que: a) respecto del sujeto activo, no impone limitaciones, con lo
cual puede ser articulado por personas físicas y jurídicas; b) con
relación al sujeto pasivo, también resulta de cierta amplitud, toda vez
que puede ser dirigido contra cualquier autoridad, funcionario o
persona (se entiende, física o jurídica, incluído el Estado en todos sus
niveles); c) respecto de los bienes jurídicos tutelados, si bien sigue el
diseño restrictivo de ciertas normas que apuntan a proteger la
intimidad personal y familiar, deja a la ley la posibilidad de tutelar
otros bienes y amplía su espectro protectivo al derecho a obtener
información que no afecte la intimidad personal y las que
expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad; d) con
relación a los derechos que otorga al afectado por la conducta del
sujeto pasivo, la norma se limita a decir que la acción de hábeas data
"procede" cuando se configuran los supuestos en ella contemplados
(art. 200º, inc. 3). No especifica ni allí ni en los artículos a los que
remite qué derechos serán los que articulen esta acción, como lo
hacen otras normas (acceso, rectificación, actualización, reserva,
cancelación, etc.), y e) tampoco establece nada respecto de los
trámites.
Todo ello, como se observará, tiene ventajas y desventajas: por un lado, la
regulación breve otorga más margen al legislador y también al
juzgador para adaptar el instituto al caso concreto y convertirlo en un
instrumento ágil y útil. Sin embargo, también deja lugar para las
arbitrariedades y para restricciones non sanctas. Todo depende de la
cultura jurídica y de la conciencia que, acerca de la necesidad de
fortalecimiento de los derechos humanos, impere en cada sociedad.

3. El caso resuelto por la Corte Superior


Comentamos aquí la sentencia dictada por la Sala Especializada en Derecho
Público de la Corte Superior de Justicia, dictada el 17/6/96 en el
expediente N° 263/96, y publicada en "El Peruano", el día 29/12/96,
que declara fundada la acción interpuesta y manda que el Director
General de Minería proporcione a la Asociación Civil "Labor", y a su
costo, la información referente a los estudios de impacto ambiental
presentados por la empresa Southern Peru Copper Corporation para el
establecimiento de la planta de ácido sulfúrico de la fundación de
cobre de Ilo, y la resolución que aprueba la instalación de depósitos
de ácido sulfúrico en el casco urbano del Puerto de Ilo.
El tribunal entendió que, fundada en el art. 2º, inc. 5) de la Carta
Fundamental, correspondía haber lugar a la acción de hábeas data, y
en consecuencia revocar la sentencia adoptada en baja instancia,
pues aparecía con claridad que la Dirección General emplazada no
cumplió con proporcionar la información solicitada, sino hasta
contestar la demanda en el juicio y con pretensión de reservar
información de la empresa mencionada en el informe fuera de los
supuestos previstos en la Constitución (y sin potestad para calificarla
per se como tal), y en contra de lo dispuesto por el Código del Medio
Ambiente, por el cual los estudios de impacto ambiental se
encuentran a disposición del público en general.
El fallo es uno de aquellos que, sin sobreabundancias inútiles y con una
sobriedad no muy común, van al punto central del problema y lo
resuelven con calidad y precisión.
Acierta la Sala cuando admite la acción para que se proporcione a la
demandante la información pública requerida, pues ello tiene
fundamento constitucional expreso, y encuadra en el tipo
«informativo», subtipo exhibitorio, dentro del supuesto (contemplado
en unas pocas Constituciones) en el cual se lo admite para que se
proporcione información pública y sin necesidad de que el promotor
se encuentre mencionado en la información.
También acierta en no admitir el retaceo parcial de la información que se
brindara luego en el expediente por la demandada, por cuanto la
obligación de secreto o reserva respecto de los elementos obrantes
en expedientes que tramitan ante la administración pública sólo
puede derivar de la ley, o de pedido fundado en ley y con causa justa
de la persona que realiza la presentación. De otro lado, el tipo de
información requerida es asunto que interesa claramente a toda la
comunidad (tan así es, que el carácter público de la información
relativa a estudios sobre impacto ambiental ha sido declarado
expresamente), y bien se hace en no retacearla.

4. Conclusiones
Como se habrá observado, en el derecho latinoamericano existen variantes
de un instituto que en sí no es complicado, pero que muchas veces
pareciera no haber sido captado en su esencia por el Constituyente, y
ello tal vez ocurra por su reciente aparición en el mundo jurídico.
Por ello, las diferencias en las regulaciones muchas veces provocan
confusiones conceptuales y llevan a amputaciones innecesarias del
instituto, que debe ser regulado -constitucionalmente hablando- de
una manera simple y abierta, de forma tal que permita la adecuación
a las más variadas posibilidades.
Es que, como indica Vanossi "el secreto del hábeas data está, precisamente,
en su sencillez. Si al hábeas data se lo convierte en un mecanismo
complejo demasiado sofisticado y demasiado articulado, no va a ser
captado y entendido por los propios interesados, es decir, por los
ciudadanos o por los habitantes que van a encontrar dificultades en el
acceso al mismo para poderlo esgrimir y utilizar como herramienta
protectora. Tiene que ser algo muy simple, muy sencillo, muy
informal (quizás ésta sea la palabra que más cuadra a la descripción
de la situación), para que cualquiera que se pueda sentir afectado por
informaciones monopólicas que lo afectan o lo perjudican en su
status, pueda entonces remover ese obstáculo tendiendo
fundamentalmente a dos cosas: el derecho a la rectificación, a la
anulación de aquellos asientos que puedan ser lesivos o
perjudiciales»(24).
La norma peruana ha cumplido, básicamente, con ese cometido. Tal vez
-como todas las dictadas hasta el momento- sea perfectible, pero
momentáneamente bastará que, a partir de una norma prudente, y
con fallos como el comentado, se haga vivir al instituto y se lo
despliegue hasta sus máximas posibilidades.
Obvio es que resta mucho por hacer, pero todas las experiencias apuntadas
han servido y sirven para que las futuras regulaciones
constitucionales y subconstitucionales que se hagan del instituto se
nutran de ellas y permitan la formulación de normas que sean
respetuosas y promotoras de los avances tecnológicos, pero a su vez
realmente garantistas de los derechos humanos.