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PSICOLOGÍA DE LA RELIGIÓN mental.

El acercamiento de la psicología de
la religión al pensar, actuar y la forma de
Hans Zollner s.j.1 vivir la religión, no excluye de por si la fe;
es más, es justo en el horizonte de ésta que
1. Cuestiones introductorias – 2. Historia – 3. Proce- resulta posible. Los estímulos y las respues-
dimientos y temas – 4. Psicología de la religión tas ofrecidas por la psicología de la reli-
entre ciencia y visión del mundo – 5. Síntesis – 6. gión permiten al creyente de actuar con
Bibliografía mayor realismo y eficacia. Por lo tanto,
para la visión cristiana de la creación, es del
todo legítimo ponerse en el plano de las
Definición: la psicología de la religión
preguntas y las respuestas que caracteriza
indaga, con planteamientos y métodos
a las ciencias humanas, para obtener una
psicológicos, las causas y los efectos del
mejor comprensión de la religión y enrique-
contenido de la religión y sus implicancias
cer así la reflexión teológica sobre las cues-
de tipo psíquico, cultural y social.
tiones de la fe.
1. Cuestiones introductorias En todo esto, la psicología de la religión
La religión es un fenómeno presente en se encuentra implicada en numerosas
todas las culturas. En la relación con la cuestiones dialécticas y tiene dificultad en
trascendencia divina o numinosa están encontrar definiciones unívocas y univer-
implicadas numerosas variables de natura- salmente reconocidas. La primera cuestión
leza psíquica que juegan un rol importante refiere a la definición del objeto de estu-
en la vida del hombre, y en la imagen que dio. ¿Cuándo se debe hablar de religión?
él se hace de sí mismo: sentimientos, ¿Cómo se establece el límite entre «reli-
concepciones, aptitudes, necesidades, mo- gión» y «espiritualidad»? ¿Cuáles son las
tivaciones, comportamientos, experiencias formas expresivas específicamente religio-
vividas. El hombre vive y plasma la pro- sas, y cómo se diferencian de una visión
pia religión en y por medio de procesos genérica del mundo? ¿La religión debe ser
activos también en el resto del mundo ani- considerada de forma meramente formal,
mado: su pensamiento religioso depende prescindiendo del contenido, y por ende
de un «aparato» orgánico, del cuerpo, independientemente de sus manifestacio-
especialmente del sistema nervioso cen- nes históricas? O ¿debe la psicología de
tral. Las constantes genéticas y biológicas la religión ocuparse necesariamente de
que regulan la relación del sistema nervio- simbologías, doctrinas, instituciones co-
so y del cuerpo con el mundo circundante, munitarias específicas: hebraicas, cristianas,
actúan también en la ideación y comporta- musulmanas, etc.?
miento religioso. La convicción religiosa La segunda cuestión concierne a los mé-
de una persona se forma además, en el todos de investigación propios de las
marco de señales y desarrollos internos al ciencias psicológicas con sus respectivos y,
ambiente familiar y social. Por lo tanto, las a menudo no declarados, presupuestos an-
creencias religiosas y el contacto con lo tropológicos. ¿Qué repercusiones tienen
trascendente son también siempre resultado estos en la investigación psicológica de la
de procesos de crecimiento, ya sea físico y religión? ¿Es la experiencia subjetiva o el
comportamiento exteriormente observable
1
Jesuita. Doctor en Teología, Licenciado en Psico-
a asumir un mayor relieve? En la historia
logía. Director del Instituto de Psicología de la de la psicología de la religión, y por ende
Pontificia Universidad Gregoriana, Roma. también en la siguiente exposición, los
Artículo original: Zollner, H., «Psicologia confines que la separan de la psicología
della Religione», en: A. Melloni (a cura di), son borrosos, también porque no hay una
Dizionario del sapere storico-religioso del
Novecento. Il Mulino, Bologna 2010, Volume
figura central de la psicología que no se
II, pp. 1233-1245. Traducción: Fátima Godiño, haya confrontado con el tema «religión».
mfve Finalmente, una tercera cuestión es de or-
1
den epistemológico, por la que también en y en América, ocupándose hasta ahora de
la psicología de la religión repercute el las religiones hebraica y cristiana.
problema de qué cosa pueda generalmente Sólo en tiempos recientes, también el Islam
valer como ciencia. Si se atribuye valor se ha vuelto objeto de consideración, si
científico sólo a datos empíricamente verifi- bien casi sólo en referencia al debate sobre
cados - convalidados o anulados -, ¿cómo el fundamentalismo. El budismo ha atraído
se puede, entonces, apreciar científicamen- a la investigación psicológica-religiosa prin-
te un fenómeno tan íntimo y personal como cipalmente mediante pesquisas concernien-
es la religión? tes a las características de la meditación zen
Éstas son algunas de las cuestiones de fon- y a la concepción de las vías de salvación;
do que se presentan continuamente en la son en cambio casi inexistentes otros estu-
Psicología de la religión. Un ulterior ejem- dios que vayan más lejos, dirigiéndose al
plo lo es el debate, bastante encubierto pero hinduismo, y a otras religiones instituidas o
de extremo alcance, sobre el significado a las religiones naturales. Los protagonistas
histórico-ideológico de la misma Psicología de la Psicología de la religión provenimos
de la religión. De hecho, como quiera que todos del contexto cultural hebraico-
se considere la Psicología de la religión - cristiano. Generalmente se puede notar
con interés teórico-científico, heurístico, además como han sido hebreos y protestan-
epistemológico-, desarrolla un rol central, tes – a veces profesando la fe, a veces
más o menos implícitamente, la discusión habiendo abandonado la religión de ori-
alrededor de una pretensión esencial del gen – quienes han jugado un rol central
iluminismo: la aspiración a explicar ra- en el desarrollo de la Psicología de la reli-
cionalmente las condiciones de la vida gión. Marginal en cambio, sobre todo en
humana, y la consecuente conquista por los inicios de la Psicología de la religión, ha
parte del hombre de una autonomía enten- sido la presencia de exponentes católicos.
dida como liberación de los sistemas éti- En el ámbito de la Psicología de la reli-
cos y dogmáticos establecidos por la gión raramente se han verificado y se
Iglesia. Sólo lentamente se ha llegado a verifican discusiones polémicas entre los
reconocer cómo, a menudo, en lugar de representantes de diversas religiones o con-
orientaciones de valor explícitamente de- fesiones; si por acaso tales discusiones se
claradas, hayan subrepticiamente entrado manifiestan, los que se confrontan son los
premisas filosóficas que, revestidas de una diferentes presupuestos filosóficos, metodo-
presunta «neutralidad de valor», han influí- lógicos y teológicos.
do en manera decisiva los desarrollos de la En el curso del siglo XIX el método de las
investigación y de la teoría. ciencias naturales, caracterizado esencial-
2. Historia mente por el espíritu matemático y por la
convicción de poder observar y describir el
En los inicios de la Psicología de la re- hecho “en sí”, más allá de las teorías y de
ligión – que desde Agustín, pasando por las visiones del mundo, ha abierto nuevas
Pascal, llega a Schleiermacher -, está en posibilidades de conocimiento. El atractivo
primer lugar la investigación intelectual y y los éxitos del método de las ciencias natu-
filosófica del campo psíquico de los fenó- rales llevaron a que se aplicara, en Europa
menos religiosos. Desde el momento en el y contemporáneamente en los Estados
que, hace aproximadamente 130 años, la Unidos, no sólo a los animales o a las plan-
psicología se transformó en una disciplina tas, sino en todo ámbito. Así, el sujeto so-
científica autónoma, el modo de tratar el metió a la observación también a sí mis-
fenómeno de la religiosidad humana ha mo, haciéndose objeto de investigación
cambiado considerablemente. Como disci- continua, aplicando también el método de
plina académica autónoma, la Psicología de las ciencias naturales a los fenómenos y
la religión se ha desarrollado sólo en el procesos psíquicos. Para la psicología esto
contexto de la cultura occidental, en Europa implicó una particular dificultad, por el he-
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cho que ella se ocupa de la vida interior nes la importancia de la religión para el
del hombre: de sentimientos, percepciones progreso de la sociedad, de la libertad y
y pensamientos que se esconden a la obser- de la civilización. También en Europa, no
vación inmediata. No obstante ello, la in- faltaron los defensores de la tesis de que
vestigación empírica fue también aplicada una mejor comprensión de la psique hu-
a este objeto difícilmente aprehensible. Ha- mana permite desarrollar una fe auténtica y
cia el final del siglo XIX y en el siglo XX, personal más allá de los dogmas y de los
el catálogo de los métodos de la psicolo- preceptos de la iglesia. Theodore Flournoy
gía académica conoció una notable expan- y Georges Berguer estaban convencidos
sión. que la psicología pudiera contribuir a
comprender mejor las experiencias vividas,
Históricamente, la psicología de la reli-
los símbolos y los comportamientos reli-
gión nace en Alemania y en los Estados
giosos, y por ende a vivir una más profunda
Unidos de América. Casi todos los padres
vida de fe.
fundadores y muchos de los pioneros de
la psicología moderna se han ocupado de La otra orientación de la primera psicolo-
la religión en cuanto ámbito vital importan- gía de la religión, largamente hegemónica
te, y lo han hecho independientemente de en el ámbito de la psicología académica, era
su posición personal con respecto a ella. destinada a probar su irracionalidad y peli-
Así, la Psicología de la religión se ha ido grosidad: desde el punto de vista psicoló-
desarrollando - de forma relativamente rá- gico, la religiosidad sería una ilusión que
pida - como una rama autónoma en el debía ser desenmascarada, y el hombre
ámbito de la psicología académica y clí- sería liberado mediante una visión crítica y
nica; y según dos corrientes opuestas, ope- objetiva del mundo. Exponente de relieve
rantes en base a premisas comúnmente es- de tal orientación fue James H. Leuba, el
condidas. cual desarrolló un cuestionario con el fin
de individualizar las creencias de los cien-
Una primera orientación veía en la psico-
tíficos. El resultado obtenido demostró
logía de la religión un instrumento apolo-
que casi ninguno - especialmente entre los
gético para demostrar cómo la religión
biólogos y los psicólogos participantes -
(cristiana) o determinadas creencias reli-
profesaba las clásicas convicciones religio-
giosas son racionales en sí mismas racio-
sas. En los primeros años de la psicología,
nales, y para indicar la compatibilidad de
crítico acérrimo de la religión fue Sigmund
la religión con las transformaciones y las
Freud (1856- 1939), para quien la reli-
exigencias del siglo XX. Los exponentes
gión, concebida como un mecanismo
de relieve de esta línea, que sobre todo en
neurótico de defensa, hace que los miedos
los Estados Unidos ha sido particularmente
y los deseos infantiles puedan ser controla-
influyente en el ámbito de la psicología de
dos. Sólo quien deja de lado la religión y
la religión, provenían del estudio de la teo-
logía protestante, pero llegaron a la con- se confía a la ciencia podrá, según Freud,
evitar el carácter constrictivo de la sociedad
vicción de tener que desarrollar su nueva
y vivir con la libertad de una personalidad
visión de la religión partiendo desde la
madura.
psicología. Un ejemplo de esta evolución
personal y académica es Stanley Hall Si para muchos exponentes de la primera
(1844-1924), fundador de la Clark Uni- Psicología de la religión el interés principal
versity School of the Psychology of Re- giraba en torno a la construcción o a la
ligion. Se trata de un ejemplo fundamen- crítica de la religión, tampoco faltaron ten-
tal en cuanto para Hall el sentido de la tativos de describir la religión según una
religión no consiste en el entrar en contac- perspectiva menos instrumental. El clásico
to con Dios, sino en el encontrarse bien en representante de tal acercamiento descrip-
el mundo de las relaciones interpersonales. tivo fue William James cuya obra, The
También George Coe y Edward S. Ames Varieties of Religious Experience (1902),
pusieron en el centro de sus consideracio- puede considerarse un hito de la psicología
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de la religión. Hasta hoy, ha resultado muy dos individuales del pensamiento. De esta
productivo para la investigación en este orientación - así como de toda la primera
ámbito, su método de acceso a la religión tradición alemana – se destaca el gran inte-
dividido en tres partes: a) descripción sis- rés que los teólogos (especialmente protes-
temática de experiencias, nociones y prác- tantes) manifestaron por este método de
ticas religiosas, sean éstas ordinarias o investigación psicológica sobre la religión;
extraordinarias; b) desarrollo de teorías c) la psicología de Max Scheler, Eduard
sobre el origen y el sentido de los con- Spranger y Philipp Lersch, que -según el
tenidos y las expresiones religiosas, sea abordaje humanistico fenomenológico-
en los individuos o en la entera humani- intentaba, con la ayuda de la investiga-
dad; c) examen del impacto sociale y de ción cualitativa, dar la palabra a la mis-
los efectos sobre la persona, producidos ma persona en su singularidad. Contra-
por las diferentes concepciones y expe- riamente al experimento típico de las
riencias religiosas. Un alumno de W. ciencias naturales, al centro debía ponerse
James, James Pratt, se encuentra entre los al individuo en su unicidad.
pocos que han dirigido investigaciones En la época de fundación de la psicología
psicológico-religiosas en el ámbito de las de la religión, cuando exponentes de pri-
religiones orientales, demostrando también mera línea de la nueva ciencia psicológica
un vasto conocimiento de la literatura se ocuparon de religión siguió más bien,
internacional en el ámbito de la psicología improvisamente, una fase en la que ésta
de la religión. parecía irrelevante. Para ello fueron de-
En los primeros decenios del siglo XX, en terminantes ya sean coyunturas políticas -
Alemania se pueden individualizar tres la primera guerra mundial, las crisis eco-
distintas orientaciones programáticas de nómicas, el creciente nacionalismo -, como
Psicología de la religión: a) Wilhelm también razones de orden teológico: un
Wundt, padre de la psicología experimental, cierto despertar del fundamentalismo pro-
y desde 1883 director del primer instituto testante y el fortalecerse de la teología
universitario de psicología, indagó sobre la dialéctica post-liberal, siguiendo a Karl
religión con un acercamiento no empírico, Barth. Después, en Alemania y en Aus-
considerando que los métodos de labora- tria, la persecución de los hebreos y la
torio no eran capaces de captar un proce- consecuente emigración, determinaron una
so psíquico tan complejo. Para Wundt, la completa interrupción de la investigación
religión debía ser tratada más bien en el y de la enseñanza psicológico-religiosa. Al
cuadro de la «psicología de los pueblos», frente de la psicología, la aparición del
en cuanto mito productor de efectos socia- conductismo y su triunfo académico, in-
les, y capaz de realizar un importante rol dujeron también a considerar no-
en el desarrollo espiritual de la humanidad. objetivables las experiencias religiosas, que
En la tradición de Wundt, Nathan Sö- por ende fueron simplemente ignoradas
derblom, Rudolf Otto e Friedrich Heiler, por una gran parte de los psicólogos.
combinaron la psicología de la religión En Francia, con su tradición decididamen-
con la disciplina de la historia de la reli- te crítica respecto a la Iglesia, el interés
gión; b) la psicología experimental de la por las expresiones de naturaleza religiosa
religión basada en la psicología del pensa- se concentró esencialmente sobre fenóme-
miento, que - con la «escuela de Dorpat» nos de relevancia psiquiátrica; así, la reli-
(Karl Girgensohn, Werner, G. A. gión fue considerada en contexto patológi-
Gruehn) – dio una importancia central a co y en referencia a casos clínicos. Todo
la introspección experimental. En tal esto orientó la atención nuevamente en
acercamiento, aún los procesos psíquicos dirección al psicoanálisis, nacido precisa-
superiores debían ser indagados experi- mente en contexto psiquiátrico.
mentalmente, distinguiendo entre el pen-
samiento puramente formal y los conteni- En Escandinavia, el desarrollo de la psico-
logía de la religión, reconducible a contac-
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tos con la Escuela de Dorpart y al círculo el cuadro teórico para el planeamiento de
de W. James en los Estados Unidos de test y cuestionarios y para la clasificación de
América (como en el caso de Harald los resultados parciales con orientaciones
Höffding en Copenhague), y pasando casi psicológicas generales. Junto a la investiga-
ileso por la segunda guerra mundial, llegó ción empírica dirigida a la persona religiosa,
a resultados del todo autónomos y desta- una posición de relieve en el ámbito de la
cados sobre todo en Suecia (Hjalmar Sun- psicología de la religión ha asumido la in-
dén en Uppsala) y en Finlandia (Nils Holm, vestigación interpretativo-hermenéutica de
alumno de Sundén, en Turku). los contenidos religiosos. Esto es del domi-
nio específico de la psicología profunda, en
En Italia, un rol importante en la difusión y
la que - junto al análisis de la crítica freu-
en la sistematización de la psicología de la
diana de la religión y de la visión esencial-
religión desarrollaron Giancarlo Milanesi y
mente positiva de Carl. G. Jung – juegan un
Mario Aletti, por tanto tiempo Presidente
rol de importancia central la teoría de las
de la Sociedad Italiana de Psicología de la
relaciones objetuales y la perspectiva de la
religión. Una preciosa contribución a los
psicología del desarrollo. Donald W. Win-
objetivos de la conexión de investigación
nicott contribuyó a apreciar el aporte positi-
empírica y reelaboración interdisciplinaria
vo de la religión como lugar obligatorio de
de los resultados ha sido ofrecido por
paso entre el mundo interior y la realidad
Luigi M. Rulla, Franco Imoda y Joyce
Ridick, que han situado investigaciones externa. El gran mérito de Ana-Maria Riz-
zuto consiste en el haber llamado nueva-
empíricas longitudinales sobre las motiva-
mente la atención sobre el hecho que el
ciones vocacionales en el marco hermenéu-
desarrollo y el uso de las representaciones
tico de una antropología cristiana.
de Dios dicen mucho sobre la configuración
Sólo una vez roto el predominio del conduc- de las relaciones primarias de un individuo.
tismo en las universidades norteamericanas, Según Erik H. Erikson, la religión no sólo
el interés por la Psicología de la religión respalda inicialmente, mediante ritos y cos-
pudo reavivarse en la psicología norteame- tumbres, la formación de aquella confianza
ricana según nuevas perspectivas. Con res- de base que es tan necesaria para la vida
pecto a esto, ha sido particularmente válido sino que también, a lo largo del entero curso
la contribución de Gordon Allport, en forma de la existencia, se confirma como una fuen-
particular el material del test conocido con te decisiva para el desarrollo del potencial
el nombre de Allport-Ross (1967), aún hoy psico-social hacia una maduración humana
muy citado. Lo que Allport y su colaborador integral. Conocida es la psicología evolutiva
Ross querían descubrir era si el sujeto en- de los seis estadios de la fe elaborada por
tiende y vive la propia religión intrínseca o James W. Fowler.
extrínsecamente, es decir si busca vivirla
Cuando promediaban los años noventa del
seriamente y con fe, o si la usa como un
medio para el logro de objetivos personales siglo pasado, la psicología de la religión
conoció una fase de nuevo florecimiento. El
y sociales. En la tradición de Allport-Ross,
múltiple interés recíproco de la psicología y
en el ámbito de la psicología de la religión
la teología (práctica) por encontrarse y en-
se ha establecido un campo bastante ramifi-
trelazarse, produjo cantidad de publicacio-
cado de investigación empírica, en particu-
nes y conferencias sobre temas de psicolo-
lar modo la psicométrica. El problema fun-
gía de la religión. Por tanto, es en el terreno
damental de los trabajos de investigación,
común de la psique humana, ya despejado
cuya amplitud en número y complejidad de
de toda animosidad y rivalidad, que se hace
estratificaciones se ha vuelto en el tiempo
más evidente el destacado empeño de las
casi ingobernable, está en el hecho que los
dos partes para profundizar el conocimiento
resultados no se confirman recíprocamente,
recíproco. Nos preguntamos: ¿cuánto tiene
que no existe ninguna convención unitaria
que ver todo esto con la drástica crisis
sobre los métodos de medición posibles y
que está atravesando la religión cristiana
convenientes, y que a menudo, no se aclara
5
institucional en muchos países, por la cual ción ofensiva y denigrante de la religión
psicólogos y psicoterapeutas descubren como «ilusión de los pueblos» (expresión
finalmente la importancia de una sana atribuida a Freud). Por otra parte, muchos
orientación y de una sana praxis religiosa, teólogos van asimilando las nociones de la
para la salud mental y la estabilidad psíqui- psicología y aprecian el diálogo productivo
ca? O, ¿en dicho renovado interés por la con una psicología fundada empíricamente
religión, juega el hecho que hoy muchos y con una clara concepción teórica. En los
psicólogos y psiquiatras – con sus pacien- últimos tiempos, el magisterio eclesiástico
tes – ya no se encuentran más teniendo ha repetidamente subrayado la autonomía y
que contrastar tradiciones demasiado es- la importancia de la psicología. Un particu-
trechas o «neurosis 'iglesiógenas'», sino lar impulso al diálogo de la religión cris-
que combaten para que, en el mundo tiana con la psicología, ha venido además,
postmoderno del anything goes, sea aún del Concilio Vaticano II, que ha reconocido
posible que el individuo desarrolle una la necesaria independencia de las ciencias
estructura de personalidad sólida y confia- humanas (cfr. GS 59) y ha previsto para
ble? O más aún, ¿es un acto de humildad el quienes trabajan en la pastoral, una pro-
que induce a una psicología y a una psico- funda formación en psicología y sociolo-
terapia socialmente reconocidas y realistas, gía (cfr. GS 62). Recientemente, tal re-
a confesar cuánto, no obstante todas sus comendación se ha concretado, entre otras
competencias y profesionalidad, queden cosas, en la tendencia siempre más gene-
en deuda de respuestas resolutivas a las ral de atribuir un rol relevante al diag-
eternas preguntas del hombre, como: cuál nóstico y al acompañamiento psicológico
es el sentido de mi vida, quién me ama de tanto en la aceptación de los candidatos
verdad, a quién se amar, cómo enfrento el como en la formación de seminaristas,
sufrimiento? sacerdotes y religiosos.
Estas preguntas pueden tal vez sugerir al- 3. Procedimientos y temas
gunos motivos para dar cuenta del hecho
que, en los últimos diez años, ya sea la Hoy en día, en amplios círculos de las
psicología académica como la psicología iglesias cristianas, existe un fuerte interés
clínica, se han confrontado con el fenó- por la psicología, reconociendo que ambas
meno de la religión en forma netamente más - psicología y religión – están destinadas a
objetiva. comprender mejor a la persona y a ayudar-
la a realizar una vida «buena». Análoga-
Resumen. Ha sido especialmente la psico- mente, amplios sectores de la psicología se
logía académica la que por mucho tiem- acercan a la religión sin prejuicios, atraí-
po se ha declarado categóricamente como a- dos por la vitalidad y la variedad de este
religiosa y a veces hasta antirreligiosa. fenómeno universal.
Desde que, en la segunda mitad del siglo
XIX, la ciencia de la psique se ha ido 3.1. La problemática psicológica y el pro-
constituyendo en disciplina autónoma, la cedimiento empírico determinan también la
religión o las religiones han sido frecuente- teoría y el método de la psicología de la
mente consideradas como irracionales, y religión. Sin embargo, en el ámbito de la
las prácticas religiosas, como los ritos o las psicología académica, una determinación
oraciones, denunciadas como patológicas. clara de la psicología y de sus métodos,
De una parte, amplios sectores en las se muestra poco realizable, ya que la disci-
iglesias han mantenido una posición muy plina psicológica no ha formulado aún un
escéptica respecto a la psicología. Ahora, paradigma unitario en referencia a la
sin embargo, parece que ha pasado la investigación concerniente al comporta-
época de la desconfianza, de las acusa- miento religioso. En general, en el con-
ciones o de las contraposiciones recípro- texto de la psicología de la religión, se
cas. Un interés increíblemente variado y pueden individualizar los siguientes mode-
persistente ocupa el lugar de la considera- los principales de relación entre religión y

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psicología: a) la psicología es considerada fenomenología de la consciencia.
«sierva» de la religión, o de la teología: 3.2. Tampoco el objeto de la psicología
ciencia auxiliar de la cual la teología se de la religión es fácilmente determinable.
«sirve» cuando y como quiere. Integración Todas las épocas y todas las culturas han
y diálogo objetivo son aquí, obviamente, estado y están de acuerdo en creer que la
fuera de discusión; b) una «psicología vida, en su totalidad, está dotada de sentido
religiosa» que se pone esencialmente co- y de dirección, y que ella refiera a un fondo
mo práctico-pastoral, en cuanto dirigida a absoluto, trascendente o también divino,
solucionar cuestiones y problemas de cura con el que es posible establecer una cone-
personalis y a la aplicación inmediata en xión mediante la práctica religiosa. La reli-
el ámbito pastoral, de la catequesis o cari- gión pues, hace posible el relacionarse
tativo. En tal acercamiento, la frecuente constructivamente con la propia finitud y
falta de reflexión teórica, lleva a que pre- caducidad, dando sentido a las fatalidades
supuestos antropológicos fundamentales de la vida.
de determinadas orientaciones psicológi-
cas, no explícitos pero sí muy influyen- En el fenómeno de la religión pueden
tes, sean asumidos acríticamente en la localizarse tres aspectos distintos y corre-
práctica pastoral. A menudo, en contextos lacionados: la doctrina religiosa (sabiduría,
pastorales, se usa como argumento la pre- imagen del mundo, dogma), el culto reli-
tendida neutralidad de valores de las posi- gioso (rituales mágicos, oficios divinos,
ciones psicológicas, hasta el punto que a otros ritos), y la cultura religiosa (formas
veces la psicología ha asumido el rol de la expresivas de la vida ordinaria o bien del
religión como fuente instituyente de senti- arte, de la moral, de sistemas de valores,
do (cfr. al respecto el iluminante análisis de órdenes sociales y proyectos de vida,
de Don Browning); c) el acercamiento etc.).
interdisciplinario según el cual religión y En general, la psicología de la religión
psicología, en cuanto ciencias autónomas, se ha caracterizado por dos formas de
al acercarse a la realidad se respetan y se proceder, ganando así en influencia y
intercambian informaciones. Y el lugar en atención: o reconocidos psicólogos han
el que se encuentran es, para ambas, extendido sus estudios a los fenómenos
aquel de la apertura de la vida humana a religiosos (es el caso, por ejemplo, de Gor-
la trascendencia. Aquí, la religión puede don W. Allport con su psicología de la
abrir a la psicología el último horizonte de personalidad; de Otto F. Kernberg con la
sentido al que la psicología, por si sola, no investigación sobre la psicoterapia), o re-
es capaz de aspirar pero al que puede (y conocidas teorías psicológicas han sido
debería) sin embargo dirigir su atención aplicadas a la experiencia o a la práctica
para no presumir de la propia capacidad religiosa. Ejemplos de esta segunda modali-
explicativa y de la propia validez. Por su dad son ofrecidos por Paul Pruyser con su
parte, la psicología puede ayudar a la tentativo sistemático, no certificado empiri-
religión a desarrollar un sentido crítico camente, de un modelo evolutivo de la
de la realidad y a describir concretamen- religión de carácter psicoanalítico (1972);
te y con sobriedad algunos aspectos del por Ralph W. Hood, Jr., que en su «Hand-
misterio de la salvación y sus consecuen- book of Religious Experience» (1995) dis-
cias para los hombres. El método trascen- cute la experiencia religiosa no solo evi-
dental de Bernard J. F. Lonergan (1904- denciando los aspectos sociológicos, filo-
1984) representa una posición filosófica sóficos y fenomenológicos de las religio-
que juzga posible la convergencia del con- nes, sino también indagándola a la luz de las
tenido cognitivo de las ciencias humanas teorías psicológicas más reconocidas; o por
con el de las ciencias empíricas y normati- Kenneth Pargament que, extendiendo la
vas, considerando al hombre, sea como teoría del coping del estrés de Lazarus,
objeto en el sentido de la antropología clá- propuso un modelo detallado de explicación
sica, sea como sujeto en el sentido de la psicológica-religiosa del coping de la en-
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fermedad (1997). Sin embargo, se debe la psicología de la religión estudia las
constatar que en general, una integración especificidades caracterológicas de los
sistemática del fenómeno de la religión en fundadores y de los representantes de las
teorías de psicología general es aún hoy, religiones, además de los «simples» fieles.
sólo un augurio. Son también esenciales la investigación
motivacional y la psicología social. La psi-
3.3 La psicología de la religión, en sus te-
cología de la religión, en estrecha conexión
máticas clásicas y actuales, estudia las for-
con la sociología de la religión, describe
mas, las leyes y la evolución, además de
también las condiciones de la experiencia
los presupuestos y procesos psíquicos de
religiosa en la sociedad: la estructura y la
la experiencia religiosa, entre los cuales,
estratificación de las poblaciones con refe-
por ejemplo: la evolución religiosa (posi-
rencia a la vida religiosa, además de las
bles criterios: formación de la personali-
interacciones entre sociedad, comunidad
dad, configuración de la relación con los
religiosa y el individuo creyente.
otros y con el ambiente, rigidez o apertura
en los cumplimientos religiosos), represen- 3.4. En el ámbito de la psicología de la
taciones de Dios, creencia religiosa y duda, religión se han identificados dos principa-
experiencia del divino y fenómenos como les directivas del procedimiento científico;
la acción misionera y la conversión, el si bien a menudo son consideradas como
arrepentimiento y el sentido de culpa, opuestas entre sí, en el mejor de los ca-
penitencia y confesión, la oración y di- sos podrían completarse recíprocamente.
versas formas de funciones religiosas. En La primera línea de investigación se dedica
una situación social y religiosa en la que sobre todo al desarrollo de teorías sistemáti-
se está en búsqueda de modelos confia- cas y a la clarificación de cuestiones epis-
bles, el acercamiento psico-histórico de temológicas y hermenéuticas: ¿qué cosa
Jacob A. Belzen obtiene mucha atención. representa la religión, o la experiencia
En los últimos tiempos, han asumido cre- religiosa, desde el punto de vista psicoló-
ciente importancia temas como «religión gico? ¿Qué cosa significa para el hombre?
y salud», «bienestar y religión», «coping La otra línea se sirve de las herramientas
del stress y religión», además de la neu- metodológicas de la psicología académica
ro-teología (que consiste esencialmente en y de la sociología para describir, pronosti-
la investigación de las condiciones neuro- car y explicar las representaciones y los
lógicas en las que se determinan las repre- comportamientos religiosos del hombre.
sentaciones de Dios, o también la medi- Los métodos científicos actualmente en
ción de los procesos cerebral-orgánicos uso se subdividen en cuantitativos y cualita-
durante la meditación). También son in- tivos.
cluidas en el ámbito temático de esta cien- El acercamiento a la religión de tipo cuan-
cia las formas particulares o los casos lími- titativo, empírico y estadístico, es difundi-
tes típicos de la psicopatología de la reli- do sobre todo en los Estados Unidos de
gión, como por ejemplo la unión de en- América, mientras que en Europa es
fermedades psíquicas (depresión) y religio- relativamente poco desarrollado. Ello de-
sidad, o bien fenómenos como el éxtasis, pende, por una parte de la aversión respecto
las visiones y las estigmatizaciones. Existe a la religión difundida hasta hace poco en
toda una serie de teorías que explican el las Universidades de psicología. Por otra
influjo positivo de la religiosidad sobre la parte, el «déficit de datos y hechos» re-
salud psíquica, aún si no existe una res- fiere a las escuelas de psicología profun-
puesta lineal, empíricamente certificable, da, que por razones obvias han a menudo
sobre la cuestión de si la religión sane o descuidado la operatividad de sus teorías y
enferma a la persona. En todo caso, es la verificación empírica de la eficacia de su
evidente que una representación positiva praxis.
de Dios desarrolla un rol importante como
factor de salud psíquica. Además de esto, Se debe en cambio, a los acercamientos
explicativos empíricamente verificados, el
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hecho que la Psicología de la religión haya trevista narrativa.
sido recibida en el ámbito del mainstream
de la psicología. Y análogamente, una 4. Psicología de la religión entre
operación verificable de las correlaciones, ciencia y visión del mundo
ha hecho que la psicología de la religión Particularmente en Europa y en los Esta-
sea también aceptable a la mirada crítica de dos Unidos de América pero también en
los especialistas de las ciencias humanas otras partes del mundo, la psicología ha
y sociales. Los resultados de las investi- asumido muchas veces la función desarro-
gaciones, que certifican la indiscutible uti- llada con precedencia por la religión, sir-
lidad de determinadas formas de religiosi- viendo a muchos como «visión del mun-
dad y espiritualidad, permiten a la psicolo- do», es decir como criterio de orientación
gía de la religión presentarse como ciencia personal o para evaluaciones sociales. Así,
rigurosa, operante en un campo de la vida a la psicología se le ha conferido una
humana que hasta el momento ha sido des- dimensión ético-religiosa. En efecto, al
cuidado por la actividad científica. Accio- individuo atomizado y desarraigado de la
nes de carácter estadístico y empírico, por sociedad de la información y de la migra-
si solas, no bastarían sin embargo para la ción, ella ofrece métodos, perspectivas y
exploración del fenómeno religioso o de formas conceptuales con las cuales éste
formas de expresión religiosa. Para expo- puede ordenar la propia interioridad y de-
ner un cuadro completo de la religión (en finir la propia relación con el mundo. Y si
forma especial de la religión vivida, sea bien desde un punto de vista cristiano no
individual o colectivamente), junto a los se puede no acoger con gratitud todo lo
métodos cuantitativos cambiados por los que ayuda al hombre a volverse verdade-
procedimientos de las ciencias naturales, se ramente hombre, no se puede por otra
deben también por tanto adoptar técnicas parte, no continuar a preguntarse, sí y
cualitativas. Con esto, se hace evidente hasta qué punto la psicología lo ayude
cómo toda investigación en el ámbito de las efectivamente a asumir toda su realidad,
ciencias humanas sea a priori prisionera de comprendiéndose como criatura de Dios y
un dilema: de un lado pretende describir y hombre para los otros. Un problema fun-
explicar «objetivamente», pero de la otra damental de la psicología de la religión está
parte, en la forma de la investigación, en en el hecho que la causa de las experiencias
la formulación de un cuestionario, en la religiosas – por ejemplo el dirigirse a
entrevista con el entrevistado, es formula- Dios, la influencia de potencias sobrenatu-
da inevitablemente en forma subjetiva. A rales, o las motivaciones religiosas del
ninguna ciencia, que pretenda describir y actuar político – es considerada sobrena-
comprender al hombre en su sentir, pen- tural, y como tal se sustrae a la comprensión
sar, decidir y actuar, se le da una «zona científica. El objeto de investigación de la
libre de valores», puesto que el investigador psicología de la religión remite a la realidad
está siempre implicado personalmente. Es espiritual de la experiencia vivida, a la cual
justo para el ámbito de las ciencias huma- el sujeto atribuye un significado religioso.
nas que vale el dicho de Whitehead: «Todos En lo que refiere a la cuestión del conteni-
los datos de hecho son datos de hecho do de verdad objetivo de la experiencia,
interpretados». Sin embargo, en los méto- entre los psicólogos de la religión predo-
dos cualitativos, el saber subjetivo es con- mina fuertemente la convicción que la psi-
siderado no sólo como accesorio, sino co- cología de la religión no pueda ni pretenda
mo presupuesto indispensable para un co- responder a la pregunta sobre la realidad y
nocimiento atendible y adecuado. Si así no la verdad de la fe en Dios, de la trascen-
fuera podría fácilmente darse el caso de una dencia o de la religión, porque esto sería
teoría que puede explicar todo de la reli- tarea y competencia únicamente de la teo-
gión, sin comprender nada. Ejemplos de logía.
investigación cualitativa son la grounded
theory, o la entrevista etnográfica o la en- Sin embargo, desde el punto de vida históri-
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co, se debe constatar que la psicología de la una completa exclusión, metódica y meto-
religión nunca ha sido practicada en forma dológica, de la cuestión de la verdad.
“neutral”: los métodos psicológicos han Para la mayor parte de los autores es
sido usados para criticar a la religión o evidente que «no se puede no ser religio-
para certificar su carácter racional y salu- sos» (Peter Gross), y que toda experiencia
dable (cfr. lo expuesto anteriormente, parte religiosa es hecha en un contexto especí-
2). En los últimos años, se ha visto progre- fico. Un método interdisciplinario, la
sivamente reforzada la crítica epistemoló- transparencia sobre las decisiones antropo-
gica a la concepción de una ciencia positi- lógicas previas, y la clarificación del pro-
vista y «neutral respecto a los valores», pio punto de vista personal son, por tanto,
que dominó largamente las investigaciones imprescindibles para un científico que se
de la psicología. En este sentido, recien- ocupe de religión. Sólo incluyendo también
temente los científicos que actúan en el la dimensión religioso-espiritual se podrá
campo de las ciencias humanas, sociales comprender, de forma psicológicamente
e incluso en las ciencias naturales han lle- correcta, al hombre en su totalidad. Esto
gado también a reconocer que ninguna significa para los psicólogos que se puede
ciencia es del todo libre de presupuestos, tener y confesar una decidida visión cris-
a menudo inadecuados, y de objetivos tiana sin por ello tener que renunciar a una
determinados, y que, es más -según reflexión psicológica sobre las propias con-
cuanto sostiene la hermenéutica– la cien- cepciones religiosas o sobre la propia vi-
cia de hecho no puede ser neutral respec- sión del mundo. Una tal explicitación de
to a los valores. También en el trabajo la propia actitud es oportuna desde más
científico, toda persona lleva inevitable- puntos de vista. En primer lugar da
mente con sí las propias experiencias de cuenta objetivamente, a sí y a los otros,
vida, las propias preferencias y las pro- del inevitable prejuicio (sea este positivo
pias concepciones de valores. Para la psi- o negativo) respecto a la religión; mientras
cología de la religión se pone entonces el tanto se preserva el espacio íntimo de la
problema en manera todavía más urgente: propia historia de fe y espiritual, como
¿adónde lleva el principio de exclusión de quiera que esa se haya desarrollado y
la trascendencia, es decir la intimación a cualquiera sea la influencia que haya te-
«teorizar» como si Dios no existiera? ¿En nido sobre el desarrollo de la identidad;
esta «puesta entre paréntesis» metodológi- además, se evita así el «salto dualístico»
ca de la cuestión de Dios, no existe jus- en una espiritualidad vaga y moralista que
tamente una valoración? ¿Cómo se puede quiera acapararse a la psicología sólo en
acercar a una experiencia religiosa y des- forma instrumental. Actualmente, gracias
cribirla, si se busca excluir teóricamente al renovado interés por la religión y gra-
de ella su «desde dónde» y su «hacia cias también a la mayor influencia de la
dónde», cognitivos, emocionales o moti- psicología de la religión, muchos psicólogos
vacionales - asumiendo entonces, una y psicoterapeutas se han puesto nuevos
posición atea o agnóstica? Y finalmente: interrogantes ¿qué conexión se establece
¿cómo se pueden indagar los efectos psí- entre la ética profesional y las propias
quicos-personales de un fenómeno que está convicciones ideológico-religiosas? ¿Qué
arraigado en un ámbito espiritual- trascen- influencia ejerce su convicción religiosa
dente? personal sobre su práctica profesional?
¿Cómo incluyen en un tratamiento, la
En la actual psicología de la religión una
referencia a cuestiones de carácter espiri-
posición estrechamente «neutral respecto a
tual y religioso? Las respuestas dadas por
los valores» (al menos metodológicamente)
diversas investigaciones a éstas o a otras
ya está casi ausente. Se ha ido afirmando a
preguntas análogas demuestran que el gra-
su vez, el «principio de la inclusión de la
do de reflexión, por parte de psicólogos y
trascendencia» (David Wulff), que postula
psicoterapeutas, sobre la influencia de la
la imposibilidad, acerca de la religión, de
religión en las personas y sobre la rela-
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ción terapéutica, es decididamente mayor culturales y filosófico-teológicos para el
a cuanto hiciera creer la completa indife- conocimiento del mundo.
rencia a la religión, que tradicionalmente ha Estos tres ámbitos de investigación son
sido expresada por la psicología. Es signi- también prioritarios en la psicología de la
ficativo al respecto lo que Otto F. religión: respecto a un sujeto que medita, es
Kernberg -uno de los principales repre- posible sobre todo medir empíricamente la
sentantes de la teoría de las relaciones reacción somática y neurológica; se pue-
objetuales y por algunos años presidente de de, por ende, examinar hermenéuticamen-
la International Psychoanalytic Associa- te cuál significado tenga tal conducta de
tion- dice se deba esperar de un psicoana- meditación para la evolución religiosa de
lista: éste debería tratar de determinar en esta persona; y además, en base a experi-
qué medida la religiosidad pueda ser puesta mentos sobre sí mismo o por testimonios de
a disposición de los pacientes en cuanto otros, se puede intentar de plantear una
expresión de un deseo maduro, orientado a clasificación teológico-antropológica de los
un sistema transpersonal de moralidad y de niveles espirituales de la consciencia.
valores éticos. Es interesante constatar Utsch pretende defender el nexo entre cons-
además, en las biografías de algunos psico- ciencia explícita (empírica, estadísticamen-
terapeutas, cómo un recorrido religioso te documentable) y consciencia implícita
consciente y una formación psicoterapéu- (ontológica, accesible a la introspección).
tica logran integrarse óptimamente. Las
diversas respuestas positivas a tales cues- Para él, la psicología de la religión se coloca
tiones muestran que una visión del mundo por tanto, en el confín entre ciencia y visión
compartida entre terapeuta y paciente del mundo, o -según su provocativa for-
constituye un factor de eficacia, hasta ahora mulación– es un ejemplo paradigmático
descuidado, en la actividad terapéutica y del hecho que pueden darse sólo una «cien-
de consultoría. cia ideológica» y una «objetividad subjeti-
va». El hombre es un ente psico-
Sin embargo, también aquí es necesario espiritual, que solamente se puede com-
registrar el déficit de teoría: la falta hasta prender considerando, sin atajos, su com-
hoy día, ya sea en perspectiva teológica plejidad, o bien por decirlo de otro modo,
que en perspectiva psicológica, de mode- su misterio. Y esto no puede darse ni en
los capaces de conocer y evaluar adecua- el modelo científico, que admite afirma-
damente los efectos de la religiosidad so- ciones religiosas sólo cuando no contradi-
bre la psique humana. Con respecto a gan la imagen científica del mundo; ni en el
esto, un bosquejo interesante de teoría modelo fundamentalista que las acepta
científica es propuesto por Michael hasta que sirvan para sustentar la propia
Utsch, según una triple articulación. Vin- ideología (religiosa); y ni siquiera en el
culándose a Rickert y Popper, Utsch asu- modelo dualístico que divide el alma en
me que todo objeto, todo fenómeno de in- un ámbito psíquico y en uno espiritual,
vestigación, sea susceptible de considera- demarcando claramente así los ámbitos de
ción en tres formas diversas: como fenó- competencia de la psicología y de la teolo-
meno natural, como fenómeno cultural, gía. En cambio, el modelo dialógico pro-
como fenómeno dotado de sentido y signi- puesto por Utsch hace posible una crítica
ficado. Tal concepción es destinada a su- recíproca, cooperativa y constructiva entre
perar todo dualismo radical entre naturaleza psicología y teología (cfr. Stanton Jones),
y cultura, entre ciencia de la naturaleza y respeta las perspectivas de una y otra y re-
ciencia del espíritu, entre «objetivo» y flexiona críticamente sobre ambas.
«subjetivo». Mediante la reflexión sobre
fundamentos ideológicos relativos, se de- Falta considerar sí y cuál éxito tendrá el
ben hacer inteligibles los presupuestos, tentativo de dar a la psicología de la
más o menos explícitos, de los acerca- religión una posición teórica en cuanto
mientos científico-naturales, científico- ciencia dialógica. Si se piensa en fenóme-
nos sociales como el esoterismo, la bús-
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queda exasperada del bienestar o el funda- pectiva y sensibilidad, criterios para una
mentalismo, una psicología de la religión religiosidad madura: incluido un sistema
colocada en posición de mediación po- integrado de valores, cuyos principios fun-
dría provechosamente contrastar tanto la fe damentales son, entre otros, la prohibición
unilateral en la ciencia como una espiritua- del incesto y del homicidio, la tolerancia
lidad con matices ideológicos. y el respeto de los derechos ajenos, el
amor por el próximo y por sí mismo.
5. Síntesis
La psicología busca comprender a los hom-
Después de un siglo de historia, la psicolo- bres y su comportamiento con diversos
gía de la religión conoce hoy un inespera- modelos y metáforas que resultan en cam-
do renacimiento, como certifican el cre- bio, insuficientes para explicar las experien-
ciente número de publicaciones y la re- cias humanas como la alegría, el dolor, la
edición de muchos clásicos. Actualmente, culpa, la desesperación, el amor o expe-
psicología y teología están manteniendo un riencias religiosas como la fascinación o
diálogo caracterizado por el máximo respe- el miedo, la disposición al sacrificio o la
to e interés recíproco; y es evidente tam- esperanza de salvación. Y ningún método
bién un gran interés general por la explica- de investigación, por muy empírico o so-
ción científica de los fenómenos religiosos. ciológico que sea, puede someter al miste-
La psicología y la teología están separadas rio de la existencia humana en su comple-
por la línea de demarcación, decisiva y jidad y en sus facetas psico-espirituales.
persistente, trazada por los presupuestos Aquí es la religión la que abre un hori-
teológicos que atribuyen determinados he- zonte más vasto en el que la psicología
chos a la influencia y a la potencia de Dios. es incluida, sin que por ello se vuelva super-
La psicología podrá, al máximo, intentar flua.
evaluar si los eventos armonicen efectiva- Para la teología, esto significa poder
mente con tal premisa. En esto corresponde- asumir los conocimientos de la psicología
rá a la psicología mostrar cómo toda expe- social y profunda, sin temor que por ello la
riencia religiosa lleva siempre la huella de religión sea «solucionada». Los aportes de
la singularidad personal. De hecho, por las investigaciones psicológicas pueden
cuanto sea teológicamente correcto sostener contribuir a comprender mejor cómo «fun-
que Dios puede actuar sobre todo -por ciona» la religión en las personas, y cuá-
tanto también sobre todos los procesos les sean al respecto los factores relevantes
mentales (incluidos los libidinales y agresi- (así como la física explica cómo se produ-
vos), sea en el ámbito del inconsciente co- cen las vibraciones musicales sin tener por
mo en el ámbito de la consciencia-, en todo ello que suplir el sonido de la música).
caso ello normalmente se verifica mediante Los diferentes niveles cognitivos de la
las estructuras psíquicas existentes. Por un psicología profunda y del desarrollo, como
lado, no tendría sentido creer que Dios pase los de la psicopatología, dan indicaciones
por arriba de los normales instrumentos sobre las condiciones en las cuales se ha
interiores de percepción y elaboración: formado una representación de Dios o una
¿cómo se podría observar una acción se- determinada práctica religiosa. Con este
mejante? Y ¿cómo sería compatible con contexto, la catequesis y la predicación
el principio teológico fundamental, por el tienen la oportunidad de comprender mejor
cual Dios quiere entrar en «diálogo» con el cómo la religión deba ser vivida en la vida
hombre? Por otro lado, no es prácticamen- del individuo y de los grupos.
te posible clarificar la contribución recípro-
ca de gracia divina y cooperación humana, Según la visión teológica, la gracia divina
ni a cuál punto del continuum inconscien- no actúa independientemente, sino en y
te-consciente sea asignable un determinado mediante la entera realidad humana, com-
proceso mental. A la psicología resta la prendiendo la realidad psíquica del indivi-
tarea de establecer, según la propia pers- duo, incluso aquella inconsciente, en toda
su complejidad. No es otra cosa que la apli-
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cación del antiguo principio teológico por pasado personal de un sujeto –de sus rela-
el cual, por regla, Dios no abandona la ciones y de los influjos familiares y socia-
naturaleza humana sino que la lleva a les- sobre el modo en el que se han forma-
cumplimiento: gratia perficit naturam. Por do gradualmente en él, la concepción de
ende, la relación entre psicología y religión Dios, la espiritualidad, el conocimiento del
no es pensada en términos de un “aut-aut” valor y la consciencia? (cfr. la religión
(“o-o”), sino como un “et-et” (“y-y”). Se como «objeto transicional», en el sentido
podría también decir así: cuanto más se de Winnicott).
respete, desde las dos partes, la especifici- De la religión, una Psicología de la reli-
dad del propio cuadro de referencia -psique gión plenamente responsable aprenderá a
del hombre para una, la relación con Dios poder describir, no obstante todos los ins-
para la otra-, tanto más se multiplican las trumentos teóricos y científicos, siempre
oportunidades de un fecundo influjo recí- sólo una parte de la realidad humana; que
proco. La fe cristiana tiene mucho para el asumir un determinismo psíquico con-
ganar con el uso de los instrumentos tradice la experiencia ordinaria del hom-
ofrecidos por la psicología, respetando su bre; y que, por ende, ella no debe presu-
especificidad y dejando libre el espacio a mir de sí misma: por tanto, psicología
la práctica profesional. Cuanto más se con- como horizonte importante pero no como
fronten, el objetivo y el esfuerzo de la psi- horizonte último de la vida humana.
cología -esto es la comprensión y la re- Consciente de esta necesaria auto-
ducción (no la remoción) de los conflictos limitación, cada psicólogo, psicoterapeuta
internos y externos- con la concepción o psicoanalista, tiene la tarea, en la propia
cristiana del hombre, tanto más significati- actividad teórica y/o terapéutica, de loca-
vo y amplio podrá ser el progreso de la lizar y sostener lo que -al menos en el
maduración espiritual y de la disposición a ethos y en la moral de las grandes reli-
un amor activo por el prójimo. En el cua- giones pero también en su concepción de
dro de los asuntos fundamentales de la fe Dios y de hombre- tiene valor y es idóneo
cristiana, una adecuada psicología de la
para promover la vida. La recepción teoló-
religión puede ayudar a pensar y a com- gica de la psicología no será nunca com-
prender mejor importantes cuestiones rela- pleta. Claro que la persistente diferencia
tivas a la experiencia y al comportamiento entre psicología y fe cristiana, además del
religioso contemporáneos. Por ejemplo: potencial de crítica a la religión que es
¿cómo puede una persona, en la sociedad propio de la psicología en cuanto abogada
moderna (occidental), vivir el dilema entre del inconsciente, no se dejan borrar fácil-
deseo de arraigarse y, al mismo tiempo, el mente. Sin embargo, en las dos partes
miedo que induce a huir de cualquier crecen los ejemplos de una disponibilidad
vínculo definitivo? ¿Cómo pueden ser recíproca al diálogo: en la admisión de la
favorecidas las condiciones -en la familia, propia limitación es posible una mejor
en la formación, en el tiempo libre- que determinación de la respectiva competencia
suscitan la pregunta por Dios y una forma primaria, y por lo tanto el reconocimiento
de vivir religiosa dotada de sentido pleno
y la aceptación del aporte positivo ofrecido
(como «laico» en la Iglesia, o en el segui- por el compañero del diálogo.
miento de Jesús en la vocación sacerdotal
o religiosa)? ¿Cómo se puede hoy, de La religión, sobre todo la religión cristia-
frente a la no religiosidad y al mal, en la na, y la psicología justo por sus diferentes
propia existencia y en el mundo, vivir la fe perspectivas basadas en fundamentos ra-
responsablemente, sin caer en la indiferen- cionales y afectivos, pueden complemen-
cia o en el fundamentalismo? ¿Cómo definir tarse bien una a la otra, como polos
los criterios distintivos de una religiosidad opuestos que se oponen a las tentaciones
madura, cuando se trata del origen y de de los mitos personales y de las utopías
la evaluación de sentimientos y tonos emo- sociales. En este sentido, la psicología
tivos? ¿Qué cosa se puede aprender del de la religión se encuentra en el medio –
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