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Ensayo: Educación Virtual y Educación Presencial

Kira Libny Perea Candelario

Universidad de Santander CVUDES


Ciencias de la Educación
Especialización Aplicación de las Tic para la Enseñanza
Valledupar, Febrero 2017
CUANDO EL PROFE NO ESTÁ, LOS ALUMNOS HACEN FIESTA

Soy docente hace más de 20 años, y mi experiencia en el aula de clases ha sido con

estudiantes de básica primaria y básica secundaría. Por muchos años he compartido la premisa de

que el maestro debe estar en el aula orientando el aprendizaje de lo contrario los estudiantes no

lograrán nada, “hacen fiesta”. Pero en los últimos años he visto que, no todo en esa premisa es

cierto. He descubierto que a medida que los estudiantes pueden hacer uso de algunos recursos

tecnológicos, son capaces de aprender por su cuenta. Ellos pueden, desde seguir simples

tutoriales en YouTube, hasta realizar completos cursos virtuales certificados.

Actualmente oriento la especialidad de informática donde los estudiantes deben completar

cursos virtuales con el SENA, con frecuencia les digo que para tener éxito es necesario que sean

juiciosos, que aprendan a regular su tiempo y que con esfuerzo pueden lograr el objetivo.

Ahora, si bien es cierto, la educación virtual es una herramienta poderosa para el aprendizaje,

que permite derribar barreras de tiempo y espacio, también requiere de un estudiante con más

características de las que menciono a mis estudiantes cada año. En el capítulo 1 del LEM

Entornos virtuales de aprendizaje, nos dicen que el estudiante debe poseer las siguientes

características:

“Desarrollar relaciones en la virtualidad, tener un compromiso con la educación virtual,

desarrollar automotivación, desarrollar autodeterminación, desarrollar autodisciplina”.

(Ruedas, 2006)

Todas ellas son esenciales y algunas indispensables para la educación virtual exitosa. Al

comparar las características de un estudiante de educación regular y un estudiante de educación


virtual, diría que son más exigentes las de un estudiante en modalidad virtual. Mientras que un

alumno regular llega a clases, se sienta para recibir explicación, guías y talleres, luego material

de estudio para ser evaluado. Un estudiante virtual debe contar con las herramientas e interactuar

adecuadamente con ellas, ser autónomo con el uso del tiempo, el espacio los materiales y

recursos, manteniendo siempre la disciplina, motivación y determinación.

La educación virtual es para muchos hoy en día, no solo una opción, sino la única forma

posible de estudio. Que cobra mucho valor, no solo por su contenido, sino por las ventajas que

ésta tiene:

Flexibilidad de tiempo. Si trabajas todo el día, si estás ocupado en casa, o desarrollas una

carrera que no te permite acceder a la universidad en horarios regulares, la educación virtual

resulta muy conveniente.

Acorta las distancias. Poder estudiar sin preocuparte si la universidad queda a las afueras de

la ciudad o en el último municipio de tu país. No necesitas salir de casa, en la comodidad de ella

puedes desarrollar tus estudios y no solo es cómodo, también es económico.

Acceso a materiales diversos. Si bien no agarramos un libro en la mano, son muchos los

materiales de consulta a los que podemos acceder desde la virtualidad y de diversa composición;

libros virtuales, publicaciones de distintos autores, videos, material audiovisual, etc. Esto resulta

innovador y a las vez motivador. Es posible que en algún momento hayas pasado por el clásico

profesor que llegaba a clase a llenar tablero y con un cuaderno de apuntes de hojas amarilladas

por los años y decía saquen copias y escríbanlas en el cuaderno ¡No era nada motivador! En un

ambiente virtual, eso no pasará.


Pero reconocemos también las desventajas que este sistema de educación tiene:

Dificultades con las herramientas de trabajo. En algún momento de tus estudios virtuales

podrás tener dificultades con el computador o dispositivo que utilices para ingresar a clases, ya

sea porque no funcionen adecuadamente, o porque no tenga los programas necesarios para

funcionar o el caso sea que no lo conoces o no manejas los programas. Fallas con el internet, que

dificultan la comunicación con tus compañeros o tutores y la realización de las actividades.

Sabes que esto está pasando cuando dices frases como “no me abre”, “no lo encuentro”, “no me

funciona”, etc. Todo esto puede resultar en un factor de desmotivación y hasta hace que desistas

de la educación virtual.

Limitaciones con algunos contenidos académicos. Aunque es mucha la oferta académica

para cursos virtuales, en diferentes universidades y/o instituciones de educación técnica o

superior, algunas carreras no se pueden hacer en la virtualidad, requieren del componente

presencial y práctico, de lo contrario resultaría imposible aprender con competencia. En este

punto la educación tradicional resulta más pertinente.

Imposibilidad de autenticar a los estudiantes. No hay forma de confirmar que el estudiante

matriculado sea el que realice las actividades. Así que todo depende de su autoregulación, a

diferencia de un ambiente tradicional donde el maestro puede supervisar en un alto porcentaje el

trabajo de cada estudiante.

No puedo dejar de mencionar que al interactuar con otras personas en un ambiente virtual, es

necesario seguir ciertas normas de comportamiento, éstas son llamadas Netiquetas “en pocas
palabras, es la etiqueta que se utiliza para comunicarse en la Red o sea, la etiqueta del

Ciberespacio”. (Shea, 2002)

Recuerdo una experiencia muy desagradable, hace unos años, con mis estudiantes y un sitio

web llamado “Tutudio”, allí entraban estudiantes de diferentes instituciones educativas y

dejaban un contenido de texto (gracias a Dios sólo era de texto) se decían lo impensable,

descortesías, groserías, insultos y todo tipo de vulgaridades; escondidos en el anonimato los

estudiantes se sentían libres de decir “lo que sea, a quien sea”. Con toda seguridad podemos decir

que tanto en aquella época cómo ahora es necesaria la netiqueta y aunque su uso no es

obligatorio, ni representan una sanción al no usarlas; cuan importantes son. Comenzaron siento

pocas normas, pero en la medida que proliferan diferente redes sociales, se han creados nuevas

Netiquetas para cada una de ellas. Donde no sólo se recomienda lo que escribes y cómo lo

escribes, sino también el uso de imágenes, emoticones y demás contenido, la forma de participar

en grupos y otros detalles a tener en cuenta.

En los ambientes virtuales de aprendizaje la netiqueta si es obligatoria cómo lo es el manual

de convivencia en la escuela. Son fáciles, tienen sentido común y develan nuestra ética y

educación. Son importante ya que nos permitirán relacionarnos con docentes y compañeros en un

ambiente cordial y nos evitan problemas o malos entendidos.

Concluyo diciendo que la educación virtual, es una alternativa real de aprendizaje, mi

experiencia personal como estudiante virtual, hasta el momento, me resulta muy conveniente,

fácil, motivadora y flexible, aprendo de formas diferentes y sé que pronto estaré llevando a la

práctica docente todos los conocimientos aprendidos.


Bibliografía

Ruedas, Z. C. (2006). Educación Virtual. En R. N. Reyes, Entornos Virtuales de Aprendizaje (págs. 25-29).

Shea, V. (2002). NETIQUETA. EDUTEKA.