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Taller: Patrones de Crecimiento y alimentación.

Departamento de pediatría.
Universidad de Cartagena.
2016 -1.
Dr. José Sequeda Monterroza.

1. Patrones de crecimiento y desarrollo:


Graficar y clasificar:

 Paciente femenino de 18 meses con peso de 10 kg, talla 82 cm, pc 46 cm.


P/E -1 - 0 DE: Adecuado peso para la edad.
T/E 0 - +1 DE: Adecuada talla para la edad.
P/T -1 - 0 DE: Adecuado peso para la talla.
PC -1 - 0 DE: Normal.

 Paciente masculino de 3 años, 3 meses peso 9 kg, talla 75 cm, pc 45,5 cm.
P/E < -2 DE: Peso bajo para la edad
T/E < -3 DE: Talla baja para la edad
(AIEPI: Desnutrición).
P/T DE -1: Adecuado peso para la talla.
PC DE < -2 Factor de riesgo para el neurodesarrollo.
(AIEPI: Probable retraso del desarrollo).

 Paciente femenino de 8 años, 10 meses, peso 37 kg talla: 128 cm.


T/E -1 - 0 DE: Talla adecuada para la edad.
IMC/E (22,58 kg/m2): > 2 DE Obesidad
(AIEPI: Obeso)

 Determine su talla parental promedio o talla diana familiar, tenga en cuenta la


talla de sus padres.

2. Alimentación:
Responda:

 ¿Qué diferencias hay entre leche materna y leche de vaca? Indicaciones.


1) La leche humana contiene ácidos grasos poli-insaturados de cadena larga y baja
cantidad de caseína, esto permite que se formen micelas pequeñas y blandas en el
estómago, determinando que el tiempo de vaciamiento gástrico sea mucho más rápido,
aproximadamente 1,5 h.
En tanto la leche de vaca tiene mayores concentraciones de ácidos grasos de cadena
corta y mediana, y mayor proporción de caseína. Esta combinación hace que la leche
de vaca forme en el estómago del niño coágulos más grandes y de difícil digestión;
permanecen en él un mayor tiempo y por lo tanto se vacían más lentamente,
demorándose aproximadamente 4 horas.

2) La leche materna contiene más de 70 diferentes ácidos grasos poli-insaturados de


cadena larga, de gran importancia para el desarrollo del sistema nervioso.

3) La osmolaridad de la leche de vaca (350 mosm) es significativamente mayor que la


de la leche humana (286 mosm). En el niño que la ingiere genera una mayor carga
renal en un período de la vida en que la función renal es inmadura.
Además la baja osmolaridad de la leche materna determina que el niño amamantado
no necesite una ingesta suplementaria de agua, en cambio el niño alimentado con
leche de vaca debe recibir agua como complemento de su dieta.

4) El contenido total de proteínas en la leche humana es de 0,9 g/100ml, lo que cubre


los requerimientos del lactante sin producirle una sobrecarga renal de nitrógeno. En la
leche de vaca el contenido de proteínas es superior, 3,1g/100ml.

En cuanto a la composición proteica tenemos:

LECHE HUMANA. LECHE DE VACA.


Caseína Baja cantidad de ésta. La caseína es más
abundante que las
proteínas del suero.
Lactoalbúmina. La alfa-lactoalbúmina es la Sólo se encuentra en
proteína del suero más trazas.
abundante en la leche
humana.
Lactoglobulina. Carente de ella. La beta-lactoglobulina,
proteína del suero más
abundante en la leche de
vaca, ha demostrado tener
un gran potencial alérgeno
para el niño.
Lactoferrina Constituye el 26% de las Su contenido es mínimo.
proteínas del suero y su
concentración varía según la
edad del niño y los
requerimientos de ésta.
Lisozima Constituye el 8% de las Sólo se encuentra en
proteínas del suero trazas.

La leche humana contiene el balance adecuado de aminoácidos necesarios y


cantidades mínimas de los que podrían resultar tóxicos.

5) La grasa de la leche materna es absorbida más eficientemente que la grasa de la


leche de vaca debido a que las micelas que la constituyen son más pequeñas y a la
lipasa, presente en la leche humana (ausente en la de vaca), que se activa en presencia
de sales biliares, mecanismo que facilita la digestión de las grasas en el recién nacido,
cuyas enzimas pancreáticas no están plenamente desarrolladas.

6) Los minerales están en distinta proporción y osmolaridad en la leche de vaca y


humana. Son más concentrados en la de vaca, lo que significa un riesgo de sobrecarga
renal al recién nacido.

7) Los niveles de calcio-fósforo son más bajos en la leche humana, pero la relación
calcio-fósforo es mayor (2:4) que en la leche de vaca (1:3) lo que determina que los
niveles plasmáticos de calcio en los recién nacidos amamantados sean mayores y
quienes se alimentan con leche de vaca tengan riesgo de presentar hipocalcemia.

8) El contenido de hierro de la leche materna es variable (10 a 160 ug/100ml) y en la


leche de vaca es de 70ug/100ml. El hierro de la leche humana se absorbe mejor que el
de la leche de vaca o de las fórmulas enriquecidas con hierro. Esto determina que la
anemia sea mucho menor en los niños amamantados, incluso con lactancia exclusiva
por 6 meses. Por otra parte la leche de vaca puede producir microhemorragias en el
tubo digestivo del lactante, condicionando una pérdida adicional de hierro.

9) La leche de vaca contiene demasiado sodio y puede provocar hipernatremia si no se


modifica para darla al lactante.

10) Las vitamina A como beta-caroteno no existe y la vitamina E es escasa en la leche


de vaca.

11) La IgA es la principal de la leche humana y su concentración alcanza de 100 a


140mg/100ml. La leche de vaca fresca contiene 3mg/100ml de IgA.

12) Los componentes bioactivos específicos de la leche humana como moduladores de


crecimiento, enzimas, hormonas y células (leucocitos) no se encuentran en la leche de
vaca.

En cuanto a las indicaciones, se recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 4 o 6


meses, e iniciar el consumo de leche de vaca hacia los 12 meses.

 ¿A partir de qué edad el niño debe tener el hábito de la familia? ¿Porque?


Desde la infancia, compartiendo mínimo alguna de las comidas. Porque ayuda a
prevenir trastornos alimentarios, y es una buena medida para crear relaciones
afectivas, disfrutar juntos de unos actos que deben ser placenteros y transmitir
conductas y hábitos alimentarios correctos.

 Indague sobre la importancia cultural y nutricional de sopas y jugos.


Estas preparaciones son muy tradicionales en Colombia, pero muchos factores son
influyentes en que contribuyan a la adecuada alimentación de un bebé.

¿Una madre debe enseñar a su hijo a tomar sopas? Cuando tienen exceso de agua y poco
contenido de alimentos, o alimentos con pocos nutrientes, no se recomiendan. Pero si
tienen bajo contenido de agua y alimentos variados, como cereales, leguminosas,
tubérculos como la papa, trozos de carne o pollo y verduras amarillas y verdes con
contenido variado de nutrientes, resultan adecuadas.

¿Qué sopas se deben evitar? Una sopa con exceso de agua, sal y otros condimentos es
mejor evitarla, pero una bien balanceada es adecuada para niños pequeños.

¿Qué ventajas y desventajas tienen las sopas frente al seco? Depende de qué contengan.
Ambos con un contenido balanceado de alimentos aportarán los nutrientes necesarios,
la diferencia radica en que las sopas se recomiendan a edades tempranas
preferentemente (6 meses a 1 años) y el seco es indispensable cuando el niño ya es
capaz de procesar alimentos sólidos (A partir de un año).

¿Cuál es la conveniencia de los caldos? Los caldos contienen mayor cantidad de agua y
su densidad de alimentos y nutrientes es muy baja, por tanto no se consideran frente a
las sopas.

¿Es mejor servir sopa o crema, y por qué? Las cremas contienen leche, incrementan el
valor de proteínas, grasas, calcio, vitaminas A y D. Su valor depende del consumo de
otros alimentos por parte del niño y de sus características, condiciones y gustos.

¿Qué pasa cuando la preparación de la sopa es repetitiva? No es recomendable


alimentar a los niños con una sola preparación o con pocos alimentos. La riqueza de la
alimentación es la variedad en estos: nutrientes, preparaciones, sabores, colores y
presentaciones. Esta es una parte importante de la cultura, y los niños se van
apropiando de ella a través de la familia.

¿Debe obligarse a tomar sopas? No porque las sopas son el primer contacto de los
bebés con los alimentos y de ellas y la actitud que los adultos tengan al dárselas,
depende su relación con la comida en el futuro.

¿Cuándo debe iniciar el consumo de sopas y en qué momento de la vida resultan


importantes? A los cinco meses, cuando la leche materna no resulta suficiente para
brindar todos esos nutrientes que los pequeños necesitan para crecer sanos, aparecen
las sopas. Lo ideal es iniciar por colores, primero el verde, por su contenido de
vitamina E; después el amarillo de la vitamina A; a los seis meses se les puede
adicionar tubérculos y plátanos; al séptimo mes, fríjol, lenteja y garbanzos, y tras el
primer año de edad comenzar con el rojo.
La progresión por colores no se da por estética ni por capricho. Se comienza con los
alimentos verdes porque aportan nutrientes ausentes en la leche materna o la de
fórmula o que los tienen en muy poca cantidad. Una de sus ventajas es el sabor neutro,
lo que hace que los bebés las acepten fácilmente. Las verduras verdes que se les dan
son brócoli, acelgas y espinacas. Luego se incorporan las amarillas y naranja
(ahuyama, papa criolla) y por último las rojas, es decir, tomate, pimentón, entre otras.
En estos primeros momentos el niño está comenzando a diferenciar color, textura,
sabor y consistencia y además debe empezar a aprender a masticar, una acción
fundamental para su desarrollo maxilofacial y para el aprendizaje del lenguaje. Por ello
es importante que aunque se comience con las sopas líquidas, poco a poco vayan
variando a sopas licuadas, luego trituradas y finalmente con pedacitos sólidos.
A partir del primer año las sopas pierden importancia y deben disminuirse, porque lo
que se busca es que el niño ejercite la masticación y además requiere un aporte
nutricional más complejo que el que una sopa puede darle. Una de las características
de las sopas es la capacidad de saciedad que ofrece lo que las hace muy apropiadas
para controlar el apetito en adultos que están en regímenes de pérdida de peso, pero
que se debe controlar en menores por las necesidades nutricionales que tienen.
A los niños les fascinan las sopas porque son fáciles y rápidas de comer. Pueden
alimentarse en un segundo y salir corriendo a jugar, pero por el requerimiento
nutricional que tienen, no son suficientes para mantener una nutrición adecuada. Se
necesitan alimentos sólidos adicionales con otros nutrientes importantes para su
crecimiento y desarrollo.
Para las personas mayores la sopa vuelve a ser importante porque comienzan a tener
problemas de deglución, resequedad en la boca o masticación, lo que hace que ese
alimento sea fácil de consumir. Si la sopa acompaña un plato de alimentos secos, puede
ayudar también a que estos se digieran más fácilmente. Sobra decir que la sopa debe
ser muy nutritiva y con ingredientes sanos para que en realidad sea alimenticia.
.
Consideraciones al momento de preparar sopas:
1. Que los vegetales no se cocinen por tiempo muy prolongado para que las
vitaminas no se volatilicen y pierdan su aporte nutritivo.
2. Que sean hechas en olla de presión y preferiblemente a fuego bajo para que no
se pierdan los nutrientes.
3. Que no tengan mucha agua para que el aporte nutritivo sea mayor.
4. Para los niños menores de un año es fundamental mezclar las verduras con
proteína.
5. Al hacer los caldos con la proteína, retirar la piel del pollo o las grasas de la
carne para controlar el aporte de grasas saturadas.
6. Evitar las sopas de paquete por la cantidad de químicos, sales, colorantes y
aditivos que tienen.
7. Para los niños pequeños es recomendable añadir una cucharadita de aceite de
canola o de oliva para aumentar el aporte de grasas “buenas”, fundamentales
en su crecimiento. También puede añadírseles un par de cucharaditas de leche
de fórmula para hacerla más nutritiva.
8. Para los menores de un año se recomienda dar las sopas sin sal, para que ellos
perciban el sabor natural de los alimentos.
9. También se recomienda hacer los caldos con carne de res por su aporte de
hierro.

¿Es recomendable dar jugo a los bebés? Los bebés no necesitan tomar jugo, los
menores de 6 meses de edad de hecho, no deben tomar jugo.
Sin embargo, si decide incluir jugos en la dieta hágalo sólo después cumplidos los 6
meses de edad, dele únicamente jugos que contengan 100 por ciento de fruta y
sírvaselo en un vaso, no en un biberón. Limite el jugo a no más de 4 onzas al día y
ofrézcaselo solo con una comida o merienda.
Si le da más de lo indicado, su apetito se reducirá y no comerá otras comidas más
nutritivas, como la leche materna o la leche de fórmula. Tomar mucho jugo puede
provocar caries, dermatitis del pañal, diarrea o aumento excesivo de peso.
Dele a su hijo más agua si padece de sed entre comidas. Durante los meses calurosos
en los que su hijo pierde líquidos al sudar, ofrézcale agua 2 o más veces al día. Si vive
en un área donde el agua contiene fluoruro, beber agua también impedirá que tenga
caries en el futuro.

 ¿Cuándo el niño debe comer solo?


Antes de los doce meses, los bebés raramente muestran interés por agarrar la cuchara
para comer solos. Alrededor de esta edad lentamente empiezan a explorar su uso. La
habilidad para comer con utensilios, sin embargo, es una conquista progresiva pues
requiere de un importante desarrollo de la motricidad fina.
En la medida que el bebé se muestre interesado, se puede aprovechar para enseñarle a
comer solo, pero sin presiones ni retos, respetando sus propios tiempos.
Sin embargo, aproximadamente a los 18 meses tendrán un fácil manejo de la cuchara.

 ¿Qué es un plan de alimentación C.E.S.A.?


C.E.S.A. son las siglas con que se describe la dieta al año de vida cuando se incorporan
los grupos alimentarios de tal forma que garanticen un buen desarrollo:
Completa: Que tenga todos los grupos alimentarios.
Equilibrada: Cada grupo debe ser suministrado en la cantidad adecuada.
Suficiente: Las porciones deben ser tal que el niño pueda estar saciado.
Adecuada: Los alimentos deben estar preparados y presentados de tal forma que
puedan ser comidos sin problemas.

 ¿Cuáles son los requerimientos nutricionales en calorías del recién nacido,


lactante menor, mayor, preescolar, escolar, adolescentes?
Recién nacido: 100 -120 Kcal/Kg/dia
Lactante menor: 90 - 100 Kcal/Kg/dia
Lactante mayor: 89 – 90 Kcal/Kg/dia
Preescolar: 90 Kcal/Kg/dia
Escolar: 70 Kcal/Kg/dia
Adolescentes: 45 – 50 Kcal/Kg/dia.
 ¿En que consiste la estrategia de los primeros 1000 días de la OMS, en
programación nutricional y metabólica de la población infantil?

La estrategia “Ventana de los mil días” comprende el período transcurrido desde el


embarazo (270 días promedio) hasta los 2 años de vida del niño (730 días); es un
paquete de atención en salud y nutrición, que busca garantizar a las madres y sus hijos,
cuidados prenatales, una atención calificada del parto y buenas prácticas alimentarias
incluyendo:
 Alimentación adecuada para la madre durante el embarazo y la lactancia para
asegurar que obtiene todos los nutrientes necesarios.
 Lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé.
 Alimentación complementaria adecuada a partir de los seis meses hasta los dos
años.
 La suplementación con vitaminas y minerales.
 Tratamiento de la desnutrición aguda.
Además, el estado nutricional de la madre antes de la concepción juega un papel
fundamental en el desarrollo del feto, por lo que la promoción de prácticas
alimentarias adecuadas en adolescentes de sexo femenino y otras mujeres en edad
fértil es indispensable para asegurarse que llegado al momento del embarazo la madre
está preparada.

Lo anterior es importante desde el punto de vista metabólico porque una adecuada


alimentación durante ese periodo tiene un impacto enorme en la salud, crecimiento y
desarrollo, rendimiento en la escuela e incluso su productividad del mañana.