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dirección al valle del río Lico, junto a la puerta de San

Romano, que penetraba en Constantinopla por una


depresión bajo la muralla, lo cual posibilitaba el
posicionamiento del cañón en una parte más alta. La
muralla, hasta entonces imbatida en aquel punto, no
había sido construida para soportar ataques
de artillería, y en menos de una semana comenzó a
ceder, pese a ser la mejor arma contra los otomanos,
ya que constaba de tres anillos gruesos de murallas
con fosos de entre 30 y 70 metros de profundidad.
Todos los días, al anochecer, los bizantinos se
escabullían fuera de la ciudad para reparar los daños
causados por el cañón con sacos y barriles
de arena, piedras despedazadas de la propia muralla
y empalizadas de madera, mientras los defensores se
defendían con sus arqueros mediante lanzamientos de
flechas y con ballesteros de dardos. Los otomanos
El
evitaron el ataque por la costa, puesto que las
ataque otomano[editar]
murallas eran reforzadas por torres con cañones y
artilleros que podrían destruir toda la flota en poco
tiempo[cita requerida]. Por eso, el ataque inicial se restringió
La caída de Constantinopla en 1453. (Representación casi solamente a un frente, lo que facilitó tiempo y
mano de obra suficientes a los bizantinos para
parisina de 1499) soportar el asedio.

El sitio comenzó oficialmente el 7 de abril de 1453, Al comienzo del cerco, los bizantinos consiguieron dos
cuando el gran cañón disparó el primer tiro en victorias alentadoras. El 12 de abril, el almirante
otomano Suleimán Baltoghlu fue rechazado por la La mano de obra estaba sobrecargada, los soldados
armada bizantina al intentar forzar el pasaje por cansados y los recursos escaseaban. El
el Cuerno de Oro. Seis días después, el sultán intentó mismo Constantino XI coordinaba las defensas,
un ataque a la muralla dañada en el valle del Lico, inspeccionaba las murallas y animaba a las tropas por
pero fue derrotado por un contingente menor, aunque toda la ciudad[cita requerida].
mejor armado, de bizantinos al mando de Giustiniani.
Malos presagios[editar]
El 20 de abril los bizantinos avistaron los navíos
enviados por el Papa, además de otro navío griego La resistencia de Constantinopla comenzó a decaer
con grano de Sicilia, que atravesaron el bloqueo de cuando cundió el desánimo causado por una serie de
los Dardanelos cuando el sultán desplazó sus navíos malos presagios[cita requerida]. En la noche del 24 de
hacia el mar de Mármara. Baltoghlu intentó interceptar mayo hubo un eclipse lunar, recordando a los
los navíos cristianos, pero vio que su flota podía ser bizantinos una antigua profecía[cita requerida] de que la
destruida por los ataques de fuego griego arrojado ciudad sólo resistiría mientras la Luna brillase en el
sobre sus embarcaciones. Los navíos llegaron con cielo. Al día siguiente, durante una procesión, uno de
éxito al Cuerno de Oro y Baltoghlu fue humillado los iconos de la Virgen María cayó al suelo. Luego, de
públicamente, fue ordenada su ejecución (que fue repente, una tempestad de lluvia y granizo inundó las
perdonada) pero perdió todos sus títulos y tierras. calles. Los navíos prometidos por
los venecianostodavía no habían llegado y la
El 22 de abril, el sultán asestó un golpe estratégico a resistencia de la ciudad estaba al límite.
las defensas bizantinas con la ayuda de la maniobra
ideada por su general Zaganos Pasha[cita requerida]. Al mismo tiempo, los turcos otomanos afrontaban sus
Imposibilitados para atravesar la cadena que cerraba propios problemas. El costo para sostener un ejército
el Cuerno de Oro, el sultán ordenó la construcción de de 100.000 hombres era muy grande y los oficiales
un camino de rodadura al norte de Pera, por donde comentaban la ineficiencia de las estrategias del
sus navíos podrían ser empujados por tierra, evitando sultán hasta entonces[cita requerida]. Mehmed II se vio
la barrera. Con los navíos posicionados en un nuevo obligado[cita requerida] a lanzar un ultimátum a
frente, los bizantinos no tendrían recursos para Constantinopla: los turcos perdonarían las vidas de
reparar después sus murallas. Sin elección[cita requerida], los cristianos si el emperador entregaba la ciudad.
los bizantinos se vieron forzados a contraatacar y Como alternativa, prometió levantar el cerco si
el 25 de abril intentaron un ataque sorpresa a los Constantino pagaba un pesado tributo que ascendía a
turcos en el Cuerno de Oro, pero fueron descubiertos cien mil besantes de oro al año. Como las arcas
por espías y ejecutados. Los bizantinos, entonces, estaban vacías desde el saqueo de la Cuarta
decapitaron a 260 turcos cautivos y arrojaron sus Cruzada[cita requerida], Constantino se vio
cuerpos sobre las murallas del puerto. obligado[cita requerida] a rechazar la oferta y Mehmed, a
lanzar un ataque rápido y decisivo.
Bombardeados diariamente en dos frentes, los
bizantinos raramente eran atacados por los soldados El asalto final[editar]
turcos. El 7 de mayo, el sultán intentó un nuevo
ataque al valle del Lico, pero fue nuevamente repelido.
Al final del día, los otomanos comenzaron a mover Restos de las murallas de Constantinopla.
una gran torre de asedio, pero durante la noche un
comando bizantino se escabulló sin ser descubierto
por los escuchas turcos y prendió fuego a la torre de
madera. Los turcos también intentaron abrir minas por
debajo de las murallas, pero los griegos consiguieron
contraminar tres galerías turcas con diverso éxito. Con
los impactos de los cañones, las murallas sufrían
grandes brechas por donde penetraban los jenízaros,
que para salvar los fosos se dedicaban a recoger
ramas, toneles, además de los bloques de piedra de
las murallas derruidas, para rellenar los fosos y poder
penetrar para luchar cuerpo a cuerpo con los
bizantinos.
Mehmed ordenó que las tropas descansasen el 28 de
mayo para prepararse para el asalto final en el día
siguiente, ya que sus astrólogos le habían profetizado
que el día 29 sería un día nefasto para los
infieles[cita requerida]. Por primera vez en casi dos meses,
no se oyó el ruido de los cañones ni de las tropas en
movimiento. Para romper el silencio y levantar la moral
en el momento decisivo, todas las iglesias de
Constantinopla tocaron las campanas durante todo el
día[cita requerida]. El emperador y el
pueblo[cita requerida] rezaron juntos en Santa Sofía por
última vez, antes de ocupar sus puestos para resistir
el asalto final, que se produjo antes del amanecer.
Durante esa madrugada del 29 de mayo de 1453, el
sultán otomano Mehmed lanzó un ataque total a las
murallas, compuesto principalmente por mercenarios y
prisioneros[cita requerida], concentrando el asalto en el valle
del Lico. Durante dos horas, el contingente principal
de mercenarios europeos fue repelido por los
soldados bizantinos bajo el mando del
comandante Giovanni Giustiniani Longo, provistos de
mejores armas y armaduras y protegidos por las
murallas. Pero con las tropas cansadas, tendrían
ahora que afrontar al ejército regular de 80.000 turcos.
El ejército turco atacó durante más de dos horas, sin
vencer la resistencia bizantina. Entonces hicieron
espacio para el gran cañón, que abrió una brecha en
la muralla por la cual los turcos concentraron su
ataque. Constantino en persona coordinó una cadena
humana que mantuvo a los turcos ocupados mientras
la muralla era reparada. El sultán, entonces, hizo uso
de los jenízaros, que trepaban la muralla con
escaleras. Sin embargo, tras una hora de combates,
los jenízaros todavía no habían conseguido entrar a la
ciudad.