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Karl Marx:

- La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón y el alma de las
condiciones desalmadas. Es el opio del pueblo.
(Crítica de la filosofía del derecho de Hegel 1843)
- El comunismo comienza donde comienza el ateísmo, pero el ateísmo al principio está lejos de ser
comunismo; de hecho, todavía es en su mayor parte sólo una abstracción. La filantropía del ateísmo es
al principio sólo una filantropía filosófica, mientras que la del comunismo es a la vez acción real y
orientada.
(Manuscritos económico-filosóficos de 1844)

Vladimir Lenin:
- El ateísmo es una parte natural e inseparable del marxismo, de la teoría y la práctica del socialismo
científico.
(Religión)
- Nuestro programa se basa completamente en el mundo científico y, además, materialista. Una
explicación de nuestro programa, por lo tanto, necesariamente incluye una explicación de las
verdaderas raíces históricas y económicas de la niebla religiosa. Nuestra propaganda necesariamente
incluye la propaganda del ateísmo.
(Socialismo y Religión)
- La religión es el opio del pueblo: este dicho de Marx es la piedra angular de toda la ideología del
marxismo sobre la religión. Todas las religiones e iglesias modernas, todas y cada una de las
organizaciones religiosas son siempre consideradas por el marxismo como los órganos de la reacción
burguesa, utilizados para la protección de la explotación y la estupefacción de la clase obrera.
(La actitud del Partido de los Trabajadores hacia la religión)

*Todas las citas de Lenin se encuentran en Lenin Collected Works, 1973. Digitalizado y disponible
gratuitamente en línea en https://www.marxists.org/archive/lenin/works/cw/index.htm…

Nikolai Bukharin y Yevgeni Preobrazhensky:


- El comunismo es incompatible con la fe religiosa ... Pero la campaña contra el atraso de las masas en
este asunto de la religión, debe llevarse a cabo con paciencia y consideración, así como con energía y
perseverancia. La multitud crédula es extremadamente sensible a todo lo que hiere sus sentimientos.
(El ABC del Comunismo, 1919)

León Trotsky:
- Moriré un revolucionario proletario, un marxista, un materialista dialéctico y, por consiguiente, un ateo
irreconciliable. Mi fe en el futuro comunista de la humanidad no es menos ardiente, de hecho, es más
firme hoy, que en los días de mi juventud.
(El testamento de Trotsky, 1940)

Joseph Stalin:
- Sabes, nos están engañando, no hay Dios ... toda esta charla sobre Dios es pura tontería.
(En Hitos en la vida de Stalin, E. Yaroslavsky, Editorial de Lenguas Extranjeras, Moscú 1940)

Enver Hoxha:
- El Estado no reconoce ninguna religión y apoya la propaganda atea con el propósito de inculcar la
perspectiva materialista científica del mundo en las personas.
(Artículo 37 de la Constitución de Albania de 1976)
Mao Zedong:
- La religión es veneno. En primer lugar, reduce la población, porque los monjes y las monjas deben
permanecer célibes y, en segundo lugar, descuida el progreso material.
(Freedom in Exile: The Autobiography of The Dalai Lama 1991)

Mikhail Gorbachev:
- Creo en el cosmos. Todos estamos ligados al cosmos. Mira el sol. Si no hay sol, entonces no podemos
existir. Así que la naturaleza es mi dios. Para mí, la naturaleza es sagrada. Los árboles son mis templos y
los bosques son mis catedrales.
("La naturaleza es mi Dios" - entrevista con Fred Matser en Resurgence No. 184, septiembre-octubre de
1997)

Y no bastaría el tiempo ni el espacio para continuar citando la extensa literatura que subraya cómo el
ateísmo no es meramente incidental al comunismo, sino su eje central que lleva a una cosmovisión
materialista.

Pero lo más horrendo y a la vez peligroso de este materialismo “dialéctico” ateo, es que para hacerlo
más apetecible y fácil de difundir entre las masas de gente, en las últimas décadas ha sido re-
empaquetado con una retórica más amigable al cristianismo, a tal grado que desde Hugo Chávez a
Nicolás Maduro a Rafael Correa a Bernie Sanders en EE.UU., han avanzado públicamente la idea nefasta
y falaz de que Jesús era un comunista.

Solamente dos clases de personas se tragan este veneno de víbora:


1) Los terriblemente ignorantes de historia y Biblia
2) Los terriblemente deshonestos que tergiversan los hechos y la historia para avanzar sus intereses
ideológicos.