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Cuerpo de maestros: educación primaria

capítulo 9: habilidades, destrezas y tareas motrices.

La habilidad motriz es la capacidad que permite realizar, con eficacia, cualquier movimiento
voluntario. La destreza motriz podemos definirla como aquella capacidad adquirida que permite
ejecutar un movimiento perfectamente ajustado a un esquema preconcebido. Habilidad: se refiere
a movimientos globales de carácter natural (innatos) en esta implicado todo el cuerpo y no
requieren una perfecta ejecución. Destreza: se refiere a movimientos analíticos manipulativos de
carácter adquirido (aprendidos), en lo que están implicados solamente algunos segmentos
corporales y requieren una ejecución perfecta.

Cap 11:

Esquema corporal (Cuerpo de maestros)


Evolución según Vayer:
Ley cefalocaudal: el desarrollo se extiende a través del cuerpo, desde la cabeza hasta las
extremidades.
Ley próximo distal del desarrollo procede desde el centro hacia la periferia a partir del eje
corporal.
Evolución según Ajuriaguerra:
Distingue entre niveles, que son:
1. Nivel del cuerpo vivencial (hasta los tres años). Hasta los tres meses la actividad del niño es
automática y refleja; el niño no diferencia su cuerpo del de la madre. En este nivel no existe
diferencia entre lo afectivo y lo cognitivo. Ocurren dos hechos fundamentales para la maduración
del niño: la aparición de la marcha y del lenguaje.
2. Nivel de discriminación perceptiva (de tres a siete años). Podemos observar tres apartados:
Perfeccionamiento de la motricidad global, evolución de la percepción del propio cuerpo y el
acceso al espacio orientado.
3. Nivel de la representación mental del propio cuerpo (de 7 a 12 años). La representación mental
es efecto de una evolución de la inteligencia, interpretación neuroafectiva y de una estructuración
espacio temporal.
Evolución del esquema corporal según Villada y Vizuete:
Según estos autores una estructuración adecuada del esquema corporal implica una evolución y
desarrollo armónico de los elementos que lo constituyen. De esta manera existen dos factores que
intervienen en la correcta estructuración del esquema corporal:
Yo corporal: que se construye paulatinamente a través del conocimiento del cuerpo, la
lateralización, la relajación, el control de la postura, la independencia segmentaria.
El mundo de los demás: que se construye a través del espacio, el tiempo, la percepción y la
estructuración espacio-temporal.
Todos estos elementos que constituyen el esquema corporal se desarrollan progresivamente y
paulatinamente a través de la coordinación motriz. La construcción correcta del esquema corporal
se realiza cuando se da un ajuste necesario entre estos elementos y existe una correspondencia
equilibrada entre la percepción, el mundo exterior y el factor kinestésico.
A. Conocimiento y control del propio cuerpo: consiste en el desarrollo perceptivo de uno
mismo, por medio del cual se llega a un conocimiento de cada una de las partes del cuerpo
y de sus posibilidades de acción. Este conocimiento se desarrolla a través de tres grandes
ámbitos: la estructuración perceptiva (conocimiento del propio cuerpo y percepciones
espacio temporales), ajuste postural (postura y equilibrio) y ajuste motor (coordinación
motriz).
Los aprendizajes se deben trabajar en la educación primaria son:
Conocimiento toppológico: conocer las diferentes partes del cuerpo: cabeza (nariz, ojos, cejas,
cabello, frente, etc.); tronco (hombros, espalda, pecho, etc.); extremidades superiores (brazo,
antebrazo, manos, dedos); extremidades inferiores (módulo, pierna, pie, dedos).
Conocimiento segmentario: conocer las diferentes movilidades articulares. Descubrimiento de
movimientos de flexión, extensión, circunducción, separación, aproximación, elevación, descenso,
torsión. Articulaciones extremidades superiores e inferiores.
Identificar las caras del cuerpo: espalda, tórax, costados; cara superior (cabeza); cara inferior
(planta de los pies).
Pautas de desarrollo: respetar al desarrollo cognitivo, realizar de forma progresiva conocimiento
corporal. Tras la integración de la noción de cuerpo global y segmentario, se iniciará la
diferenciación de las partes respecto al eje corporal. Verbalizar los conceptos objetos de
aprendizaje.
Ajuste postural: tener en cuenta que inciden el tono postural (influenciado por la temperatura,
salud, estado de ánimo, edad, construye lo constitución corporal), el equilibrio.
A los seis a siete años el tono está desarrollado pueden aparecer las deformaciones típicas de la
edad escolar. Hasta los ocho a 10 años en los que consolida el tono muscular las posturas se
mantienen por el ajuste sucesivo de contracciones de los músculos agonistas y antagonistas. Una
vez conseguida la maduración del tono muscular las contracciones son simultáneas, sucesivas y
reflejas. A los 10 a 12 años el tono aumenta su grado de tensión.
En necesario realizar una toma de conciencia global y generalizada del cuerpo.
La búsqueda de una postura económica se produce en situaciones habituales (sentado, de pie,
etcétera), o en situaciones dinámicas (marcha, carrera, etc.)
Así, el orden a seguir en las tareas a desarrollar es el siguiente:
1. Educación de las sensaciones:
2: Refuerzo de la musculatura: evitando la aparición de patología postural, reforzando músculos a
través de ejercicios globales
3. Adquisición de una buena movilización articular:
Actividades prácticas para educación de la actitud:
-Andar y a la señal adoptar diferentes posiciones (sentado, de rodillas, tumbado y encogido)
-Encogerse y estirarse
-Tumbarse en el suelo y colocar la columna vertebral en diferentes posiciones.
- Sentado, doblar y flexionar la columna hacia abajo, a continuación estirar la espalda.
-De pie, inclinarse hacia delante y hacia atrás.
-Colocar el tronco en posición vertical con respecto al suelo.
-Toma conciencia del peso del cuerpo: peso repartido entre las piernas, en una y luego en la otra.
-Sin perder el equilibrio llevar la cadera: atrás, adelante, izquierda y derecha.
- En cuadrupedia, diferentes desplazamientos.
- De pie, sobre una colchoneta, dejarse caer.
- Por parejas, uno se hace el muerto y el otro trata de incorporarlo.
- De rodillas, diversas inclinaciones de tronco
Relajación: ésta permite conseguir una toma de conciencia de los segmentos corporales, aprender
y disponer de los músculos a voluntad, primero de forma segmentaria y local y posteriormente de
forma global, lograr la distensión psíquica como herramienta ante los aprendizajes escolares,
asociar respiración controlada y distensión muscular. El lugar debe ser amplio y cómodo, con ropa
que permita libertad de movimiento, posiciones cómodas, silencio, música adecuada,
participación discreta del profesor con indicaciones breves, voz lenta y pausada, En la práctica se
deben distinguir tareas de contraste (contracción-decontracción), movilización conducida (pasiva),
búsqueda de sensaciones, situaciones de inmovilidad, relajación simultánea o alternativa de
diferentes miembros, relajación asociada la respiración.
Progresión didáctica: tanto en educación infantil como primaria debería lograrse silencio e
inmovilidad de los alumnos de 30 segundos al principio, luego un minuto y así de forma
progresiva. Tomar conciencia de los puntos de contacto con el suelo. Descubrir la pesadez de los
segmentos corporales de manera independiente. Inicia el trabajo en posición de pie o sentado,
para posteriormente pasar a la de tendida. Tomar conciencia de la relajación asociada la
respiración. Iniciar en alguna técnica de relajación. La relajación podra ser global o segmentaria. Se
pueden recomendar técnicas como la de Jacobson que parte de la relajación muscular
segmentaria, o la técnica de Schulz que utiliza la autorelajación a través de la concentración y
entrenamiento autógeno, imaginando voluntariamente sensaciones corporales como el calor,
peso, así como la concentración de la atención en las funciones cardiorrespiratorias, llegando a
una disminución generalizada del tono y respiración Este método parte de la mente y no del
cuerpo, de Jacobson.
Educación de la respiración: podrá ser toráxica o abdominal, tiempos respiratorios y expiatorios,
variar el uso de nariz y boca para la inspiración y expiración. Comenzar con ejercicios respiratorios
sin movimiento corporal. La mejor posiciones de sentado con piernas cruzadas, o arrodillado,
sentado sobre los talones. Familiarizarlos con la percepción de la función respiratoria: emisión de
sonidos ligado a la intensidad, emisión de sonidos mantenidos, materialización del flujo
respiratorio con el uso de papeles, corchos, lápices, etc. (moviéndolos). Control de la respiración a
través del uso de inspiración nasal, espiración bucal; inspiración y expiración nasal, respiración
toráxica y abdominal con percepción táctil del volumen. Hacerles asociar la respiración a estados
de actividad como el esfuerzo, la vuelta a la calma etc.
La toma de conciencia del niño sobre el proceso respiratorio ira dirigida sobre los tres apartados
siguientes: poder cambiar el ritmo de la respiración. Poder cambiar la respiración. Poder
interrumpir momentáneamente la respiración.
Algunos ejercicios prácticos pueden ser: Acostados un papel sobre el pecho, mirar cómo este se
eleva y desciende. Llevar su atención sobre la inspiración y expiración. Desplazar el papel sobre el
suelo, soplar sobre la mano, escuchar el ruido de la respiración, mantener el sonido de la O de una
manera prolongada, inspirar por la nariz y espirar por boca, inspirar y espirar por nariz.
B. Proceso de lateralización:
Para Le Boulch: es la traducción de una predominancia motriz llevada sobre segmentos derechos e
izquierdos en relación con una aceleración de la maduración de los centros sensitvo-motores de
uno de los hemisferios cerebrales.
Pruebas para conocer el predominio de la lateralidad natural
En el rostro: el ojo que queda abierto cuando se cierra el otro, el ojo que mira por el agujero del
papel, el que mira por el microscopio, etc.
En los miembros superiores: la mano que utiliza el niño al decirle que toque con el pulgar los
dedos de la mano, tocar la nariz con el dedo índice, cortar con las tijeras, detener un elemento que
cae libremente, aplaudir (la mano que se desplaza es la predominante), arrancar una hoja de
cuaderno, tomar una serilla de una caja
En los miembros inferiores: saltar en un pie, ponerse de rodillas (la pierna que primero se dobla es
la dominante), montar en patineta, ponerse los pantalones (la pierna que primero se introduce),
golpear un balón, tanteó en la oscuridad para bajar un escalón, etcétera.
En el proceso de lateralización podemos distinguir las siguientes fases: localización, fijación,
desarrollo y maduración, correspondiéndose en alguna manera con los estadios evolutivos.
Localización: aquí se busca conocer los segmentos dominantes del niño e intentar que él mismo
los conozca y discrimine la eficacia de uno respecto de otro. La lateralidad se suele localizar a los
tres años, y podemos conocerla de dos maneras: mediante test de predominancia segmentaria,
como el de Harris p.304 o a través de la observación sistemática del niño
Fijación: esta fase corresponde a los cuatro a cinco años. Se los recomiendan tareas para que el
niño movilice el segmento del lado dominante, así colaboraremos activamente en su fijación.
Debemos lograr los siguientes objetivos: Independencia de los segmentos respecto a todo el
cuerpo. Independencia de las partes distales y proximales. Independencia intersegmentaria.
Análisis de las trayectorias del segmento liberado (distancias alcanzables, trayectorias disponibles,
etc.). Toma de conciencia y experimentación sobre los movimientos de cada parte del segmento.
Conocimiento del segmento dominante y las posibilidades motrices del mismo.
Desarrollo: esta fase aparece entre los seis y los ocho años. En estas edades seguirán planteando
tareas de progresiva dificultad de ejecución motriz. Los objetivos son orientación de la lateralidad
en el espacio. Toma de conciencia de los elementos que intervienen en la tarea (balón, mano,
etcétera). Percepción temporal de los movimientos que condicionan la eficacia de las tareas
motrices.
Maduración y ambidextrismo: se da en el segundo ciclo de primaria, entre los 8 y 10 años.
Debemos realizar actividades tanto en el segmento dominante como cono en el otro. En este
estadio el niño madura su lateralidad, lo cual le permite que se exprese y se mueva con mayor
facilidad y creatividad.
Ejercicios para afirmar la lateralidad: todos el ejercicios donde utiliza la parte lateral del cuerpo a
nivel de los miembros superiores como inferiores.
Ejercicio de coordinación óvulo manual como lanzamientos, punterías, golpeó con las manos,
pases, señalar y nombrar objetos situados a la derecha o izquierda.
Ejercicios de coordinación oculo pedica: golpear el balón con un pie, conduccion, saltar en un pie,
corriendo, quedar en equilibrio sobre un pie, punterías, malabares.
C.Capacidades perceptivo-motoras
En el desarrollo perceptivo existente elementos fundamentales:
Atención: permite la selección o no de determinados elementos sobre el fondo.
Intereses: según la necesidad de sujeto.
Identificación: mediante ella lo que se percibe tiene un sentido para el sujeto.
En el ámbito motor la capacidad perceptiva se encarga de organizar la entrada de información, a la
que hay que sumar la que ya posee el sujeto de experiencias anteriores, de forma que se pueda
elaborar o perfeccionar la respuesta en cada situación particular. Para que esto ocurra es
imprescindible la interacción entre sujeto y el entorno que le rodea y ello no es posible hasta que
el niño tenga un control sobre su propio cuerpo. Sólo de esta forma es capaz de establecer
relaciones con los objetos y organizar adecuadamente sus experiencias.
Lo primero que hay que desarrollar en el niño son los órganos sensoriales, y para ello debemos
incluir a nuestra programación el trabajo de las capacidades perceptivo motrices. En un principio,
las actividades propuestas deben ser accesibles para posteriormente ir aumentando la dificultad.
Dentro del desarrollo del aspecto perceptivo vamos hablar de dos conceptos:
-Percepción de uno mismo o autopercepción: donde tiene importancia el canal Kinestésico, que
aporta datos para conocer diferentes partes del cuerpo y la relación entre ellos. A través de
receptores propioceptivos nos va a permitir tener una representación mental de nuestro cuerpo
en el espacio.
El niño debería experimentar aspectos funcionales de su propio cuerpo: de carácter global como la
sensación de reposo, de movimiento y de transición entre uno y otro. De carácter segmentario:
con la cabeza poder ver, oír, respirar; con los brazos y manos manejar cosas y objetos; con las
piernas desplazarse de un lugar a otro. En el aspecto estructural, en lo global: trabajar las partes
implicadas en el movimiento, la duración del movimiento, reiteración cíclica del movimiento
(uniforme, desigual), simetría o asimetría del movimiento, velocidad de movimiento. De carácter
segmentario: la flexión y extensión, elevación y descenso, separación y aproximación, torsión y
torsión, rotación contra rotación.
-Percepción del entorno: adquieren importancia los reseptores perceptivos el visual, auditivo y
táctil. Cualquier acción motriz supone una interacción entre la percepción de uno mismo y la
percepción del entorno. En cuanto a la percepción del entorno podemos distinguir la siguiente
clasificación:
En los aspectos funcionales, los referidos al uso del espacio y el tiempo: establecimiento de
posición-orientación básica respecto a una referencia exterior. Aproximación (llegar, contactar,
comunicar, interceptar, perseguir). Incluir (tomar, sostener, atrapar, agarrar). Excluir (arrojar,
tirada, soltar, empujar). Mantener distancias. Tiempo para realizar una tarea motriz. Cantidad de
acción que se puede desarrollar en un tiempo dado. Momento preciso de iniciar, continuar y
terminar una acción. Momento y lugar preciso para realizar una acción.
En los aspectos estructurales:
En cuanto entorno físico o estable: Reconocimiento de las partes de un objeto (adelante-atrás,
fuera-adentro, arriba-abajo). Posición de uno mismo respecto a un objeto (cerca-lejos, delante-
detrás, a un lado-al otro, encima-debajo, dentro-fuera). Objetos o personas entre sí (separados-
contiguos, superpuestos-adosados).
En cuanto al entorno cambiante: objetos o personas móviles respecto a uno mismo fijo. Objetos y
personas móviles respecto a uno mismo el movimiento (trayectorias convergentes, trayectorias
divergentes y trayectorias paralelas).
En cuanto a los aspectos temporales: Duración de sucesos. Sucesión de hechos (antes, durante,
después, simultaneidad). Reiteración de sucesos.
En cuanto a los aspectos espacio-temporales de movimiento: Velocidad en el desplazamiento de
móviles. Aceleración en el desplazamiento de móviles
La percepción del entorno en relación con el propio cuerpo permite al niño organizar el espacio y
el tiempo. La percepción y estructuración espacial permite ajustar el movimiento al espacio; la
percepción y estructuración temporal permite ajustar el movimiento en el tiempo; y la percepción
y estructuración espacio temporal permite ajustar el movimiento en relación con el espacio y el
tiempo.
Percepción temporal: La organización del tiempo depende de las capacidades percepción
temporal (apreciar velocidades y ritmos) y ajuste motor (representar o reproducir un movimiento
determinado en el espacio a una velocidad o ritmo concreto). Ejercitaciones para la toma de
conciencia de nociones como: antes, ahora o a la vez, después, noción de velocidad, de duración,
de continuidad, de diversos momentos del tiempo como: al instante, en el momento justo, antes,
después. Nociones simultaneidad de sucesión.
Ejercicios para simultaneidad-sucesión: grupo de niños moviéndose al mismo ritmo. Lanzar un
balón al aire y el niño da una palmada cuando éste contacte con el suelo. Ante el silbato distintos
tipos de salida desde sentado, de rodillas, decúbito etc.
Velocidad: desplazarse caminando, corriendo; a distintas velocidades; en diferentes direcciones; al
ritmo de distintos instrumentos.
Duración: movimiento en cámara lenta, realizar pausas al silbato del profesor, mantenerse sobre
un pie en tiempo determinado.
Carencias: marchar correr a determinado ritmo, cambio de ritmo con y sin sonido, coreografías de
diferentes ritmos
Percepción espacial: la evolución del niño con respecto al espacio es la siguiente:
En el primer año de vida el espacio del niño es muy reducido, se limita el campo visual que abarca
desde la posición tumbado.
A partir de la adquisición de la marcha el niño amplia su espacio, capta distancias, direcciones,
pero siempre en relación a su cuerpo.
Al cuarto año el niño accede a las distintas funciones de orientación (derecha, izquierda, arriba,
abajo, etcétera).
A partir de los siete a ocho años accede a la representación descentralizada concepto por el que,
según Piaget, si hasta entonces el niño relacionaba todas las referencias espaciales con su propio
cuerpo, a partir de ahora las relaciona con otros objetos y personas; esta posibilidad hace que
mejoren las relaciones topológicas del niño.
El abordaje del conocimiento espacial debe potenciar en el niño la capacidad de reconocimiento
del espacio que ocupa su cuerpo y dentro del cual es capaz de orientarse. Se diferencian los
siguientes factores:
a- Orientación espacial: es la aptitud para mantener constante de localización del propio
cuerpo tanto en función de los objetos como para posicionar esos objetos en función de la
propia posición. En este factor intervienen aspectos como la lateralidad y el conocimiento
corporal
b- Estructuración espacial: el conocimiento del cuerpo y de la imagen del mundo exterior se
estructuran y varían de forma conjunta. En la estructuración del espacio se pueden
establecer dos niveles: nivel de experiencia vivida y nivel de estructuración espacio
temporal.
c- Organización espacial: el espacio se organiza desde el plano perceptivo a través de la
orientación espacial, y desde la representación por medio de la estructuración espacial.
La elaboración del espacio, según Villada pasa por tres fases diferenciadas, obligatorias a
respetar en una secuencia didáctica de trabajo:
El espacio en relación con la orientación corporal
El espacio en relación con la situación que ocupamos en él y en relación con los objetos.
Dominados los dos aspectos a anteriores se busca la propia construcción y organización del
espacio significativo.
El dominio de la educación espacial implica:
-La apreciación de las direcciones (orientación espacial). La apreciación en las direcciones
supone relaciones entre el sujeto y objetos-personas. Para ello debemos plantear actividades
como pases, conducciones, carreras, etc., para habituar a los alumnos a mejorar su orientación
espacial (derecha, izquierda, detrás, adelante, diagonal, etc.)
-La apreciación de distancias (puntería) ya no solamente hay que calcular las trayectorias, sino
además las distancias entre el cuerpo y el objeto o la persona. Aquí tendremos actividades
relacionadas con coordinaciones segmentarias sobre todo óculo manuales y óculo (lanz,
golpeos)
-La localización de un objetivo en movimiento: implica la distancia entre sujeto y el objeto en
movimiento, la velocidad que lleva y llevaba el objeto, y la trayectoria que describe el móvil.
Las actividades se desarrollarán mediante juegos de equipo e individuales.
Evolución del conocimiento del espacio según la edad
-Niño de 2-4 años: es capaz de conocer objetos familiares y formas topológicas. Construye y
utiliza relaciones de velocidad. Le falta capacidad de síntesis al intentar relacionar los
elementos de un dibujo. Es capaz de colocarse en orientaciones o posiciones direccionales.
-Niño de 4-7 años: ya tiene la capacidad de síntesis gráfica. Comprende la relación espacial que
existe entre objetos, personas y él mismo. Conocer con más precisión todo tipo de
orientaciones en el espacio.
-Niño de 7-12 años: es capaz de localizar objetivos en el espacio mediante capacidades
perceptivo motrices. Es capaz de percibir, organizar y representar en el espacio distintos tipos
de movimientos. Es capaz de dibujar figuras geométricas con bastante precisión
Ejercicios para la educación de la percepción espacial:
Ejercicio de orientación con respecto a sí mismo: saltó a derecha e izquierda, adelante, atrás,
golpes con el pie derecho, izquierdo.
Orientación con respecto a los demás y a los objetos: situarse la derecha e izquierda del
objeto. Situarse entre dos objetos, etc.
Orientación de los objetos entre sí: colocar objetos
Ejercicios de apreciación de distancias: lanzamientos y recepciones de balones. Aglomeración
de alumnos. Dispersión de alumnos
Punterías: sobre objetos fijos y móviles.
Trayectorias: trabajar diversos desplazamientos mediante propuestas de coordinación
dinámica general.
Apreciación de velocidades: duración del desplazamiento. Comparar la velocidad de un móvil
y otro, etc.
En el desarrollo de la percepción y estructuración espacial hemos de considerar: orientación del
niño. Apreciación de distancias. Apreciación de trayectorias. Relaciones espacio-tiempo.
En el desarrollo de la percepción y estructuración temporal hemos de considerar: determinar la
regularidad del tempo personal del alumno. Apreciación de diferentes velocidades. Interiorización
de cadencias
Actividades para desarrollar la estructuración espaciotemporal: percepción de un obstáculo
imprevisto. Percepción un móvil en desplazamiento y la capacidad de preveer su posición
posterior. Caminar cada alumno a su ritmo. Caminar a un ritmo marcado del exterior. Escuchar
series rítmicas de distinto compás. Distinción de rapidez o lentitud entre diferentes series rítmicas.
Acentuación de ritmos o silencios con palmadas. Apreciación de la propia velocidad respecto de un
compañero. Ídem respecto de un ritmo externo. Experimentación de sensaciones como
agrupamiento, dispersión, etc.