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Tema 8: El maestro de Educación

Especial. Funciones. Modalidades de


intervención. Relación del maestro de
Educación Especial con el resto de los
maestros del centro y con los
servicios de apoyo externos a la
escuela.

A lo largo del pasado siglo se fue constatando una lenta evolución en la


concepción de la Educación Especial y, en general, en la atención a las personas con
discapacidad. Se fue produciendo un cambio de paradigma desde el modelo médico-
rehabilitador hacia la perspectiva pedagógica, de orientación capacitadora. En otras
palabras, se ha pasado de intentar curar la deficiencia a asumir las diferencias y
aprovechar las capacidades presentes.
Este proceso ha influido directamente en nuestro desempeño profesional como
especialistas en Pedagogía Terapéutica pues ha posibilitado nuestra presencia en un
mayor número de centros, así como la ampliación y el enriquecimiento de nuestras
funciones. El Título II, Capítulo I de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de
Educación, parcialmente modificado por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre,
para la mejora de la calidad educativa, plantea nuestra actuación en colaboración con
otros profesionales, dentro de modelos organizativos diferentes y con disposición de
recursos extraordinarios para responder a las necesidades individuales, guiándonos por
los principios de normalización e inclusión educativa.
El tema a desarrollar proporciona las claves necesarias para el adecuado
desempeño de nuestra labor en un centro educativo, y por tanto, en la atención a los
acnees. Según nos solicita el epígrafe, describiremos en primer lugar nuestra propia
figura profesional, las funciones que ejercemos en las distintas ubicaciones posibles y
las modalidades de intervención entre las que podremos optar. Para finalizar,
realizaremos un análisis pormenorizado de las relaciones que establecemos tanto con el
resto de los profesionales docentes y no docentes como con los servicios de apoyo
externos al mismo.

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El maestro de Educación Especial es aquel que contando con una preparación
específica participa, junto a otros profesionales, en proporcionar la respuesta educativa
que desde el centro se ha elaborado, dentro del conjunto de medidas de atención a la
diversidad, para atender las necesidades específicas de apoyo de los alumnos.
La Orden de 18 de septiembre de 1990, por la que se establecen las proporciones
de profesionales/alumnos en la atención educativa de los alumnos con necesidades
especiales (*), dicta que:
Si requieren adaptaciones muy significativas cada profesor atenderá a entre 6 y
8 alumnos con discapacidad intelectual, de 4 a 6 con pluridiscapacidad o a entre 3 y 5
con problemas graves de personalidad y espectro autista.
Si requieren adaptaciones significativas cada profesor atenderá a entre 9 y 12
con discapacidad intelectual o sensorial, a entre 8 y 12 con discapacidad motora, o a
entre 6 y 8 con problemas emocionales de carácter grave.
Las funciones del maestro especialista en Pedagogía Terapéutica en su labor de
tutor vienen establecidas, principalmente, en el Real Decreto 82/1996, de 26 de enero,
por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y
de los Colegios de Educación Primaria (art. 46) y el Real Decreto 83/1996, de 26 de
enero, por el que se aprueba el RO de los IES (art.56).
Como tutor en CEE puede desempeñar su cometido en EIE, EBO y en los
PFTVA. Sus funciones pueden estructurarse en 5 grupos:
En el centro: colabora en el marco del Proyecto Educativo, en la planificación de
horarios, selección de recursos, en la mejora de los procesos de e/a, participa en las
actividades de orientación, se coordina con profesionales y/o personal de apoyo del
centro, orienta las demandas y dudas de los alumnos y media ante el resto de agentes del
centro en los problemas que presenten.
En relación con el equipo de profesores y/o profesionales: ofrece y recibe
información sobre el grupo, efectúa un seguimiento global de los procesos de e/a
detectando mayores dificultades, buscando respuestas y solicitando asesoramiento o
apoyo, mantiene contacto directo con el DOE, facilita la cooperación entre
profesionales y padres, organiza y preside las sesiones de evaluación decidiendo sobre
la promoción de sus alumnos tras la audiencia de los padres.
Respecto al grupo de alumnos: participa en la formación de los grupos, les
informa sobre el funcionamiento del centro y la propia labor de tutoría, conoce los
recursos del entorno para incluirlos en la programación, sus aspiraciones escolares y

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profesionales, les informa de su rendimiento académico y les orienta en su proceso
educativo, controla la falta de asistencia y puntualidad, canaliza sus actividades
extraescolares, complementarias y de descanso, y les atiende junto al resto de
profesionales en periodos de recreo y otras actividades no lectivas.
Sobre el alumno individualmente: conoce su historia escolar, sus características
personales, físicas, cognitivas, sociales y su estilo de aprendizaje; en base a ello, busca
estrategias que faciliten el máximo desarrollo competencial, coordina la articulación de
respuestas individuales, proporciona apoyo y orientación, refuerza su autoconcepto y
autoestima, contribuye al desarrollo de relaciones interpersonales; y realiza tareas
burocráticas derivadas de la evaluación.
Finalmente, con respecto a la familia: proporciona información relativa al
calendario, horarios, actividades extraescolares y complementarias, programaciones,
criterios de evaluación y rendimiento de los alumnos; recibe información sobre aspectos
de la situación familiar que influyan en la escolaridad; fomenta la colaboración y
participación familiar en las actividades del centro, de apoyo al aprendizaje y en la
orientación de sus hijos.
El maestro PT también podrá ser tutor en aulas de apoyo intensivo y
especializado en centros de escolarización preferente de TEA o en las aulas
sustitutorias de EE coordinándose, en lugar de con el DOE, con el EOEP.
En la Resolución de 15 de junio de 1989 de la DGRP, por la que se establecen
las orientaciones a seguir en el proceso de transformación de las unidades de Educación
Especial en centros ordinarios de EGB quedan recogidas sus funciones como maestro
de apoyo. En CEIP no tiene responsabilidad directa con ningún grupo-clase fijo, sirve
de eslabón entre el EOEP y el profesor-tutor, está al frente del aula de apoyo para
facilitar ayuda y materiales específicos a los profesores o alumnos que lo necesiten.
Agrupamos sus funciones en 5 ámbitos:
En el centro: orienta en la adopción de medidas de atención a la diversidad y su
inclusión en los documentos, colabora en el desarrollo de programas formativos del
profesorado, en la planificación de horarios de los acnees y en la acción común de los
profesionales implicados.
Con respecto al profesor de aula: ayuda en el análisis de las dificultades de los
alumnos, en la planificación de la clase y el uso de metodologías específicas, en la
elaboración, aplicación y evaluación de las ACIs.

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Con el EOEP: colabora en la elaboración y revisión de la evaluación
psicopedagógica y en las decisiones sobre la escolarización, le mantiene informado
sobre la evolución del alumno y del proceso educativo.
En relación al acnee: interpreta su Informe de valoración, le proporciona apoyo y
orientación, elabora material específico y registra su rendimiento.
Y con los padres: intercambia información sobre el progreso de su hijo y la
transferencia de los aprendizajes, asesora e impulsa su participación en el programa
educativo.
Los profesores de apoyo en los IES, como miembros del Departamento de
Orientación, asumen responsabilidades específicas fijadas en la Resolución de 29 de
abril de 1996, de la DGCE, sobre organización de los DO en IES (*):
 Colaborar con los departamentos de coordinación didáctica y las juntas de
profesores, en la prevención, detección y valoración de los problemas de
aprendizaje, en las medidas de flexibilización organizativa, en la planificación y
desarrollo de las ACIs.
 Elaborar con los DCD, la propuesta de criterios y procedimientos para desarrollar
las ACIs.
 Realizar actividades educativas de apoyo directamente o asesorando y colaborando
con los DCD.
 Y colaborar con los tutores en la elaboración del consejo orientador para los acnees.
El PT puede ser profesor de apoyo o tutor en los PCPI (en extinción, pero
presentes en el 2014-2015) o ciclos de Formación Profesional Básica. Para ambos hay
una modalidad Especial. Se encargaría de impartir los módulos asociados a los bloques
comunes y formaría equipo con el Profesor Técnico de FP.
Podrá trabajar en los Equipos, interviniendo más en el plano de la orientación.
Éstos están formados por profesores de orientación educativa, PTSC, maestros de AL y
cualquier otro profesional que sea necesario para dar respuesta a las necesidades de cada
zona. Según la Resolución de 28 de julio de 2005 del DGCD, por la que se establece la
estructura y funciones de la Orientación Educativa y Psicopedagógica en Educación
Infantil, Primaria y Especial de la CM, y la Resolución de 17 de julio de 2006, para
actualizar y facilitar su aplicación, su labor se dirige a la comunidad educativa:
A los centros, asesorando a los equipos educativos en la elaboración de los
proyectos de centro, y especialmente el PAD, favoreciendo el trabajo conjunto, la

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coordinación entre el profesorado y la ordenación y planificación de las necesidades de
la población que escolariza.
A todo el alumnado, definiendo las necesidades globales e individuales y
proponiendo medidas de respuesta con especial atención a la prevención, detección, y
evaluación psicopedagógica de alumnos con necesidades educativas específicas.
A las familias, asesorando en las necesidades que pueden presentar los niños en
el proceso de crecimiento y potenciando su participación en las actividades de los
centros.
Los EAT son los responsables de la orientación en los centros que integran la
Red Pública de Educación Infantil; cumplen una función preventiva y compensadora.
En estos Equipos es donde más presencia tenemos.
Los EOEP generales son los responsables de la orientación en los CEIP que
escolarizan alumnado de entre 3 y 12 años. En este período los aprendizajes escolares y
su proceso de adquisición cobran especial importancia.
Y los EOEP específicos complementan la actuación de los anteriores servicios
de orientación; intervienen con alumnos afectados por discapacidad auditiva, visual,
motora o alteraciones graves del desarrollo; su ámbito de actuación abarca toda la
provincia y las etapas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria Obligatoria y
Postobligatoria.
Además, el PT puede ser Profesor de apoyo en Aulas Hospitalarias, dando
continuidad a la acción educativa, favoreciendo la integración socio-afectiva y la
utilización formativa del tiempo libre en el hospital. O trabajar en el Servicio de Apoyo
Educativo Domiciliario, destinado al alumnado enfermo que no puede asistir al centro
escolar con regularidad en un periodo de convalecencia superior a 30 días.
Puede trabajar en Servicios de protección de menores o Instituciones
penitenciarias, en Aulas de Enlace o Educación Compensatoria, en Centros
Educativos Terapéuticos o en Educación de Personas Adultas.

A continuación, tras haber explicado las funciones del maestro de Educación


Especial, desarrollaremos las modalidades de intervención.
La determinación de la modalidad de escolarización debe realizarse sobre la base
de la evaluación psicopedagógica, teniendo en cuenta las características del niño, la
respuesta que está teniendo o puede tener en distintos contextos educativos, así como las
posibilidades del medio familiar.

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Nuestro sistema educativo adopta una forma en cascada que ofrece
emplazamientos intermedios entre centro ordinario y específico. Los podemos resumir
en el siguiente continuo: Escolarización en centro ordinario, sin apoyo, con apoyo
dentro o fuera del aula, pasando más o menos tiempo en el aula ordinaria; se puede
escolarizar en aulas de apoyo intensivo o específicas compartiendo actividades con un
grupo de referencia o servirse de fórmulas de escolarización combinada a tiempo parcial
en centros ordinarios y educativo terapéuticos/de educación especial; finalmente, podrá
escolarizarse a tiempo completo en un CEE.
Si la ubicación elegida es el centro ordinario, la Circular de 26 de septiembre de
2003, de la DGCD relativa a la organización en los centros públicos de EI y P y de ES,
del profesorado de apoyo educativo al acnee asociadas a condiciones personales de
discapacidad, propone dos niveles de apoyo, A y B, en función de las características del
alumnado.
La planificación de los apoyos tipo A parte de la hipótesis de que la
intervención permitirá resolver la necesidad especial detectada en el transcurso de un
curso escolar. Los objetivos educativos programados para el alumno son los mismos que
para el resto de su grupo. En los apoyos tipo B la intervención específica deberá
mantenerse, previsiblemente, durante toda la escolarización del alumno. Se programará
a través de adaptaciones curriculares significativas.
En el Proyecto Educativo se especifican las opciones metodológicas y
organizativas que determinan la modalidad de intervención del PT. Este marco común
posibilita el trabajo cooperativo entre todos los profesionales. La intervención siempre
ha de ser continua y modificable; debe globalizar todos los aspectos del desarrollo;
normalizar la respuesta curricular aproximándola a la del resto; y prevenir necesidades
específicas.
Nuestra labor se puede dar de modo directo o indirecto según el destinatario
primero de la atención:
Consideramos apoyo indirecto todas aquellas ayudas y orientaciones que el
maestro de PT, como especialista, puede aportar a otros profesionales, docentes o no, y
a la familia. Pueden consistir en: información sobre características de la discapacidad,
propuestas de organización del aula o espacios comunes, sugerencias sobre adecuación
de material didáctico, recomendaciones acerca de la integración en tiempos de ocio,...
Por otra parte, entendemos apoyo directo como la atención más o menos
sistemática con el alumno/a, de forma individual o grupal, bien dentro o fuera del aula.

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El trabajo en el aula de referencia puede contemplarse en grupo grande, pequeño
o individual. El gran grupo permite desarrollar la convivencia, comunicar
descubrimientos y experiencias, debiendo el profesor coordinar, dinamizar y sintetizar.
El grupo pequeño permite la recogida, elaboración e intercambio de datos en trabajos
conjuntos, debiendo el profesor guiar y orientar. El trabajo individual permite adaptar al
máximo el currículo a las necesidades específicas, el profesor apoya y refuerza los
aprendizajes.
Para ofrecer una atención más individualizada a los acnees en su aula pueden
adoptarse diferentes modelos organizativos:
La docencia compartida favorece la reflexión sobre la propia práctica docente y
fomenta la eficacia del proceso educativo.
Las Comunidades de Aprendizaje implican a profesorado, familiares, amigos,
vecinos del barrio, miembros de asociaciones, personas voluntarias,… con un doble
objetivo: mejorar el rendimiento escolar y la convivencia.
La tutoría entre iguales permite que los alumnos se apoyen entre sí ante
dificultades concretas. De esta manera, quien ofrece la información profundiza en ella y
fija su aprendizaje al esforzarse en explicar el contenido a otro compañero/a, mientras
que quien recibe la ayuda puede disponer de estrategias cercanas a su comprensión y
modo de aprender. En este sentido, no debemos dar por hecho que será el acnee quien
siempre reciba la ayuda sino que podemos convertir la monitorización en un modo de
motivación y refuerzo de la autoestima buscando algún área en que tengan mejor
rendimiento y puedan aportar beneficios a otros compañeros/as.
Los rincones de actividad permiten especializar determinadas zonas de la clase
en diferentes tipos de tareas (de juego simbólico, psicomotricidad, lectura, lógico-
matemático, de expresión plástica). Su metodología se basa en la libertad de elección, el
descubrimiento y la investigación.
Otra posibilidad es crear grupos de trabajo: a partir de un tema común para todo
el grupo-clase, el profesor proporcionará tareas diferentes a cada pequeño grupo que
más tarde se pondrán en común ante el resto de compañeros. Nosotros dedicaremos más
tiempo a los grupos que incluyan alumnos/as con necesidades especiales.
El trabajo por talleres o por proyectos que integren varias áreas, favorece la
motivación, el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales, y un aprendizaje
funcional, constructivo y participativo, adaptado a los intereses y capacidades de los
alumnos sin que quienes tienen mayores dificultades se signifiquen del resto.

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Los grupos flexibles pueden desarrollarse de varias maneras según del tipo y
número de áreas implicadas, el criterio de homogeneidad o heterogeneidad y de los
cursos que se agrupen, buscando la mejor respuesta a las características y necesidades
de los alumnos. El PT puede hacerse cargo de un grupo.
En ocasiones trabajaremos de forma más adecuada en el aula de apoyo. La
Circular de 27 de julio de 2012 de las DG de EIP y de ESyERE para la organización de
la atención educativa de los acneae que presentan nee y de los alumnos con necesidades
de compensación educativa en CEIP y en IES de la CM, dicta que los apoyos
específicos fuera del aula de referencia se darán en grupos de al menos tres alumnos. El
horario de apoyo no coincidirá con el de aquellas áreas en las que los alumnos se
encuentren más integrados por ser capaces de realizar las actividades que en ellas se
desarrollan. Recibirán entre seis y nueve horas semanales de atención educativa
especializada. Los agrupamientos se realizarán en función de su competencia curricular
y del tipo de dificultades de aprendizaje que presenten. El apoyo específico fuera del
aula se realizará en las áreas de Lengua Castellana y Literatura y de Matemáticas, según
corresponda.
Tengamos en cuenta que un PT en el CEE, al desarrollar las funciones de tutor,
llevará a cabo el apoyo dentro de su propia aula.
El PT aplicará una metodología distinta según las dificultades del alumno:
Si tiene discapacidad auditiva reforzará la comprensión y expresión oral y escrita
recurriendo a estrategias visuales, colaborará con el maestro de AL en el entrenamiento
para aprovechar sus restos auditivos y en la planificación de un SAAC a adquirir.
Si tiene discapacidad visual le ayudará en la adquisición del sistema braille o en
la estimulación visual, en técnicas de orientación y movilidad, de autonomía, adaptará o
proporcionará materiales.
Si tiene discapacidad motora trabajará la expresión gestual y oral, adaptará
materiales, espacios y mobiliario para mejorar su postura, desplazamientos y
manipulaciones, se coordinará con el fisioterapeuta y el maestro de AL.
Si tiene discapacidad intelectual estructurará de manera global los contenidos
favoreciendo su generalización, desarrollará su percepción, atención, memoria y
metacognición, le proporcionará estrategias de aprendizaje.
Si presenta trastornos de comportamiento trabajará funciones ejecutivas
(planificación, flexibilidad cognitiva, autocontrol), habilidades sociales y autoestima,
desde el campo preventivo.

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Si presenta trastorno de espectro autista facilitará su estructuración espacio-
temporal, pautas de comunicación e interacción con iguales/adultos y diversificará sus
focos de interés.
Y si es de altas capacidades intelectuales realizará un enriquecimiento de los
contenidos y actuará como mentor, propiciando el pensamiento divergente y un
aprendizaje autónomo.

Finalmente, trataremos la relación del maestro de Educación Especial con el


resto de maestros del centro y con los servicios de apoyo externos a la escuela.
La tarea educativa tiene que realizarse desde un enfoque interprofesional para
dar una respuesta eficaz a las necesidades de los alumnos.
El maestro PT, como miembro de un equipo docente en Infantil o Primaria, de
las juntas de profesores y el DO en Secundaria, y miembro del claustro, que puede ser
tutor, formar parte de la CCP y del Consejo Escolar; mantiene una relación
institucional a través de los órganos de gobierno y de coordinación docente, fijada en
los Reales Decretos 82 y 83, de 26 de enero de 1996.
En los centros ordinarios el PT se relacionará y colaborará principalmente:
 Con los tutores y demás maestros/profesores del grupo-clase del alumno, con el AL
(en la atención a alumnos con alteraciones del habla, el lenguaje o la comunicación),
con fisioterapeutas (si el centro escolariza alumnado con discapacidad motora),
técnicos especialistas I o III (cuando exista alumnado con problemas graves en la
comunicación social y/o en la autonomía personal), con el orientador del EOEP (en
CEIP), el equipo directivo y personal no docente (monitores de comedor, de
actividades extraescolares).
 En IES, con las juntas de profesores y departamentos de coordinación didáctica, y
con los miembros del DO, que pueden ser, dependiendo de las enseñanzas ofrecidas
y las necesidades de los alumnos: profesorado de la especialidad de orientación
educativa, de apoyo a los ámbitos lingüístico y social, científico-tecnológico y de
apoyo al área práctica, de PT, AL y compensatoria, de FOL y PTSC.
En los CEE se relacionará:
 Con el orientador, quien contribuye a la mejora de las estructuras organizativas de
los centros; colabora en la planificación y desarrollo del conjunto de medidas
docentes, habilitadoras, adaptativas, ocupacionales y de orientación laboral que se
llevan a cabo. Colabora en la actualización y búsqueda de recursos y ayudas

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técnicas. Promueve la coordinación entre todos los profesionales que atienden al
alumnado, establece cauces con los centros y servicios del sector y se coordina con
las familias.
 Se relacionará también con los profesores técnicos de formación profesional
(encargados del ámbito de Orientación y Formación Laboral en los PFTVA, o de los
módulos específicos en los Programas Profesionales de Modalidad Especial), y con
otros profesionales como técnicos especialistas I/III, PTSCs (asesoran sobre ayudas
sociales), fisioterapeutas, DUEs (realizan el seguimiento y administración de
tratamientos farmacológicos, ortopédicos, dietéticos,..).
La coordinación y esfuerzo compartido con las familias, dentro y fuera del aula,
permite generalizar los aprendizajes y destrezas, convirtiéndolas en funcionales y
operativas.
El PT se relacionará con los servicios de apoyo externos a la escuela,
entendiendo por éstos los que se localizan fuera del espacio físico del centro, es decir:
los EOEP (de Atención Temprana, Generales y Específicos), los CTIF (con funciones de
apoyo al desarrollo curricular), el SUPE (que canaliza iniciativas de mejora en la
calidad de la práctica docente), el Servicio de Inspección Educativa (que supervisa las
prácticas educativas y proporciona asesoramiento legal), el SAI (asesora en centros a los
que se incorpore alumnado con desconocimiento del español), Salud Mental Infanto-
Juvenil, Centros Base, centros de tratamiento, rehabilitación o atención temprana,
asociaciones de discapacidad, servicios sociales, educativos, culturales, deportivos y
recreativos del municipio.

Concluyo mi intervención destacando que el papel del maestro de EE se ha


enriquecido en el actual marco educativo, sus ámbitos, funciones y modalidades de
actuación se incrementan y con ello la calidad de la enseñanza para todos los alumnos.
El trabajo en equipo de toda la comunidad educativa da lugar a una acción
coherente y continua a lo largo de la escolaridad, que posibilita la formación integral y
el pleno desarrollo de la personalidad.

Las fuentes bibliográficas y documentales utilizadas para el desarrollo del tema han sido:
 Cardona Moltó, M. C. y Gómez Canet, P. F. (2001). Manual de Educación Especial. Valencia:
Promolibro.
 Echeita, G. (2006). Educación para la inclusión o educación sin exclusiones. Madrid: Narcea.

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 González González, E. (2003). Necesidades educativas específicas. Intervención psicoeducativa.
Madrid: CCS.
 Coll, C.; Marchesi, A. y Palacios, J. (2004). Desarrollo psicológico y educación. II y III.
Madrid: Alianza Editorial.
 Sánchez Palomino, A. y Torres González, J. A. (2004). Educación Especial. Centros educativos
y profesores ante la diversidad. Madrid: Pirámide.
 Normativa citada en el tema.

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