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“El Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional”

UNIVERSIDAD NACIONAL JORGE BASADRE GRHOMANN

FACULTAD DE EDUCACIÓN

ESPECIALIDAD DE MATEMÁTICA, COMPUTACIÓN E INFORMÁTICA

PSICOLOGÍA AFECTIVA

“DEFINICIÓN, ESTUDIOS Y APORTES DE LA PSICOLOGÍA AFECTIVA”

INTEGRANTES:
 MAQUERA LAQUI SANDRA
 SACARI GUTIERRES LORENA
 VERA NOYMI
 PORTILLO DENISSE
 QUISPE CRUZ YHON
 COHAILA GARCIA MARIBEL

DOCENTE:

TACNA- PERU

2018
A Dios por habernos dado la capacidad y

fortaleza necesaria para nuestro desarro-

llo profesional durante todo este trans-

curso.

A nuestros padres por su gran cons-

tancia y perseverancia diaria en

querer lograrnos como hombres y

mujeres de bien.

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AGRADECIMIENTO

 A Dios por toda la ayuda que nos brinda y a la vez a todas las personas que nos

brindaron su apoyo, para lograr los sueños deseados como profesionales.

 A nuestro docente, que cada día nos incita al trabajo y al deseo de superación.

 Dar gracias a las personas que nos brindaron su amistad, afecto, por sus concejos,
recomendaciones y sus valiosas observaciones para la realización de nuestro pro-

yecto que hoy se plasma en el presente trabajo que marca un logro en nuestra vida

profesional.

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INDICE
DEDICATORIA……………………………………………………………….………………ii
AGRADECIMIENTO…………………………………………………………………………iii
TABLA DE INDICE………………………………………………………..…………………iv
INTRODUCCIÓN …………………………………………………………………….………5
1. ORIGENES DEL LENGUAJE HUMANO…………………………………..………7
1.1. Teorías sobre el lenguaje humano
1.1.1. Mitología cristiana………………………………………………...…….7
1.1.2. Mitología Huarani…………………………………………………...…..8
1.1.3. Teoría de la Onomatopeya………………………………………….....9
1.1.4. Teoría de las expresiones afectivas…………………………………10
1.1.5. El lenguaje como fenómeno social…………………………………..11
2. DEFINICIÓN DEL LENGUAJE……………………………………………………..13
3. DESARROLLO DEL LENGUAJE……………………………………...…………...14
3.1. Periodo prelingüístico………………………………………………………..15
3.2. Periodo Lingüístico…………………………………………………………...17
4. NEUROCIENCIA DEL LENGUAJE…………………………………………………18
4.1. El Lenguaje y el cerebro …………………………………………………….18
4.2. Relación entre lenguaje y cerebro………………………………………..…25
5. TRANSTORNOS DEL LENGUAJE……………………………………………...….26
5.1. Causas………………………………………………………………………….27
5.2. Síntomas……………………………………………………………………….28
5.3. Clasificación…………………………………………………………………...30
5.3.1. Dislexia………………………………………………………………..30
5.3.2. Dislalia…………………………………………………………………32
5.3.3. Disgrafia……………………………………………………………….32
6. CONCLUSIÓN…………………………………………………………………………34
7. SUGERENCIAS……………………………………………………………………….35
8. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS………………………………………………...36
9. BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………......38
10. ANEXOS 1…………………………………………………………………………..…39
11. ANEXO 2……………………………………………………………………………... 40
12. ANEXO 3……………………………………………………………………………….41
13. ANEXO 4…………………………………………………………………….…………42
14. ANEXO 5……………………………………………………………………………….43

4
INTRODUCCIÓN

Si la inteligencia no constituye una facultad separada del resto de facultades del

hombre, lo mismo puede afirmarse y con mayor énfasis, de la afectividad. No existe algo

que puede llamarse afectividad sino comportamientos afectivos frente a los estímulos.

Consiste en una tonalidad o en una conmoción global, básicamente de agrado o des-

agrado, que acompaña a nuestras reacciones frente a los estímulos del medio. La ex-

presión “que acompaña” no debe entenderse como algo agregado sino como algo inhe-

rente a la reacción misma. A veces la afectividad es algo secundario, pero con frecuencia

es el factor determinante del tipo y de la calidad de la reacción. Cuando estudiamos un

tema científico nuestra afectividad nos va señalando el agrado o desagrado que nos pro-

duce el tema. Pero cuando nos enamoramos o cuando reaccionamos ante un insulto,

nuestra afectividad ocupa la casi totalidad de la reacción.

La afectividad, es pues no una función psíquica especial, sino un conjunto de emo-

ciones, estados de ánimo, sentimientos que impregnan los actos humanos a los que dan

vida y color, incidiendo en el pensamiento, la conducta, la forma de relacionarnos, de

disfrutar, de sufrir, sentir, amar, odiar e interaccionando íntimamente con la expresividad

corporal, ya que el ser humano no asiste a los acontecimientos de su vida de forma

neutral.

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1. LA PSICOLOGÍA AFECTIVA

Psicología de la afectividad será aquella capacidad de reacción que presente un

sujeto ante los estímulos que provengan del medio interno o externo y cuyas prin-

cipales manifestaciones serán los sentimientos y las emociones.

Es decir, los procesos afectivos son aquellos que están encargados del manejo

de la energía, que definen cómo se procesan cognitivamente ciertos sectores de

la información. No sólo están determinados por estructuras cognitivas, sino que

también por sentimientos (Lersch, 1966).

La afectividad también es considerada como el conjunto de fenómenos afectivos

(inclinación hacia una persona o cosa; unión, vínculo), es decir, susceptibilidad a

estímulos afectivos o disposición para recibir experiencias y reacciones afectivas;

reacción emotiva generalizada que produce efectos definidos en el cuerpo.

A. La afectividad según IGNACE LEEP: “Es una capacidad que no todas las

personas tienen en la misma dimensión, estas capacidades facilitan o son una

buena fuente para el inicio de las relaciones humanas como la amistad. Estas

capacidades en nuestro inconsciente a menudo nos llevan a vivir la afectividad

más allá de puros móviles racionales. Por tanto, la familia tiene un rol impor-

tante, en favorecer las experiencias afectivas no sólo al interior de ella, sino

también permitir estas relaciones con otras personas externas al núcleo fami-

liar, ayudando con esto al desarrollo social.”

6
B. Para Piaget la afectividad es: los sentimientos propiamente dichos, y en par-

ticular las emociones; las diversas tendencias, incluso las “las tendencias su-

periores” y en particular la voluntad. La Afectividad interviene en las operacio-

nes de la inteligencia, pero no podría modificar las estructuras de esta.

1.1. CARACTERÍSTICAS

A. ACTUALIDAD: la experiencia afectiva pertenece solo al momento en

que se da en la persona.

B. INTENSIDAD: Un tipo igual de experiencia afectiva es posible que se

dé en distinta cantidad, habiendo ocasiones en que la alteración en la

intensidad produce cambios en el tipo.

C. IRRADIACIÓN: Los estados afectivos se ligan a los objetos y aconte-

cimientos que los originan, pero algunas veces, se desplaza su signifi-

cado a los hechos y circunstancias que rodean a lo que originalmente

despierta la afectividad o la representa.

1.2. CLASIFICACIÓN

A. SENTIMIENTOS: estados afectivos de carácter duradero y de mode-

rada intensidad. Están más ligados a procesos intelectuales razón por

la cual son más lentos en su desencadenamiento.

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B. EMOCIÓN: Forma de comportamiento que puede desencadenarse

tanto por causas externas como por causas internas y que persiste aún

después de haber desaparecido el estímulo, constituyendo una forma

moderadora del sujeto.

C. PASIÓN: estado afectivo muy intenso que absorben o colorean algu-

nas actividades psíquicas y perdura en el sujeto durante un periodo

largo de tiempo.

1.3. FUNCIONAMIENTO

La afectividad se aborda a través de la MOTIVACIÓN, EMOCIÓN Y SEN-

TIMIENTOS para comprender su funcionamiento.

1.3.1. MOTIVACIÓN

La motivación es la fuerza que activa y dirige el comportamiento y

que subyace a toda tendencia por la supervivencia, o bien, es el mó-

vil que incita, mantiene y dirige la acción de un sujeto para lograr una

meta. Digamos que en lenguaje común suelen expresarse de diver-

sas formas: amor propio, espíritu de lucha o fuerza de voluntad. En-

tonces la motivación se refiere a la dinámica de la conducta; a la

forma en que iniciamos, sostenemos, dirigimos y terminamos nues-

tras acciones.

1.3.1.1. CLASIFICACIÓN DE LA MOTIVACIÓN

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A.1. MOTIVOS BIOLÓGICOS: De base orgánica, son ca-

rencias del organismo productos de ciertos estados de pri-

vación y tienden a satisfacer necesidades fisiológicas. Los

más importantes son el hambre, la sed, el impulso sexual,

el impuso maternal, evitar el dolor, la necesidad de des-

canso, dormir y soñar, etc.

A.2. MOTIVOS SOCIALES: Son necesidades aprendidas,

que se desarrollan en el contacto con otras personas y es-

tán determinados por el entorno y la cultura.

A.3. MOTIVOS DE ESTÍMULO: Expresan nuestra necesi-

dad de obtener estimulación e información.

A.4. MOTIVOS APRENDIDOS: Se fundan en necesidades,

impulsos y metas aprendidos, explican muchas actividades

humanas.

A.5. MOTIVOS PRIMARIOS: La evitación del dolor, la sed,

la necesidad táctil, la necesidad de dormir, la necesidad de

jugar, la sexualidad, y la agresión.

A.6. MOTIVOS SECUNDARIOS: Requieren de una mayor

participación del aprendizaje para su expresión, mayor con-

dicionamiento social, son característicos del hombre.

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1.3.1.2. TEORÍAS DE MOTIVACIÓN

B.1. TEORÍA HOMEOSTÁTICA: Postula que buscamos

ciertos objetos conducidos por carencias que buscan su-

plirse, estas carencias son detectadas por censores bioló-

gicos, los cuales alertan al organismo para restituir su equi-

librio (o estado inicial) se centra en el interior de la persona.

B.2. TEORÍA DE ACTIVIDAD OPTIMA: Sostiene que mu-

chos motivos no se caracterizan por buscar el retorno a un

estado de equilibrio, por el contrario, promueven activa-

mente el desequilibrio y el incremento de la necesidad.

B.3. TEORÍA DEL INCENTIVO: Sostiene que muchos mo-

tivos surgen debido a características perceptuales de los

objetos-estímulos, aun cuando no existan carencias inter-

nas que provoquen desequilibrio, se centra en el exterior

de la persona.

B.4. TEORÍA DE LA REDUCCIÓN DEL IMPULSO: Clark

Hull, en su obra Principios de la conducta, expone su teoría

de la reducción del impulso, basada en el concepto de ho-

meóstasis, para explicar el estado biológico de los organis-

mos cuando se produce una necesidad: comida, agua,

sexo. sueño, etc. El desequilibrio interno crea un estado de

necesidad, que hace aparecer el «impulso» que mueve al

10
organismo para satisfacer esa necesidad. La pulsión es

una reserva de energía compuesta de las alteraciones fi-

siológicas presentes en cada momento.

B.5. TEORÍA HUMANISTA: Abraham Maslow (1908-

1970), psicólogo humanista, considera que los seres huma-

nos son buenos por naturaleza y es necesario que se desa-

rrollen al ritmo de sus necesidades, que son de dos tipos:

necesidades de carencia y de crecimiento. Mientras no es-

tán satisfechas, las necesidades fisiológicas son las que

determinan el comportamiento, su deficiencia impide el cre-

cimiento y desarrollo personal.

Maslow estableció una jerarquía de necesidades que difie-

ren en orden de prioridad: las necesidades fisiológicas más

bajas que aparecen, son las primeras en aparecer en el

desarrollo del individuo, y son satisfechas antes que las su-

periores. En la cima de esta red de motivos interrelaciona-

dos se encuentra la autorrealización, que es un proceso in-

dividual que consiste en desarrollar las propias capacida-

des.

B.6. LA TEORÍA COGNITIVA: La teoría cognitiva combina

las características personales y ambientales para explicar

la conducta de un sujeto. Esta teoría describe cómo la ex-

plicación que la gente da al éxito o al fracaso en su vida,

11
incide en la motivación. La atribución es la representación

que una persona tiene de la relación causal existente entre

su esfuerzo y el resultado que logra en una tarea. Las atri-

buciones que hacemos son importantes porque determinan

nuestras expectativas, que son el origen y la fuerza de la

motivación. Y afectan tanto a las emociones que sentimos

como a nuestras previsiones de futuro.

Heider (1958) considera que las acciones humanas están

causadas por dos cia· ses de fuerzas: personales (internas)

y ambientales (externas), que pueden ser estables o ines-

tables. Las fuerzas personales son: capacidad y motiva-

ción.

La capacidad consiste en las habilidades físicas y psíqui-

cas exigidas para realizar una acción. La capacidad de-

pende de varios factores: aprendizajes previos, actitudes y

creencias sobre la habilidad personal, estado de ánimo fa-

tiga, sugerencias y opiniones de otras personas o de la au-

toestima personal.

1.3.2. EMOCIÓN

Son respuestas fisiológicas que se ponen en marcha ante determi-

nados estímulos externos y surgen como respuestas al significado

que otorgamos a determinadas situaciones.

12
Existen sucesos que satisfacen las metas de una persona originando

emociones positivas; los que dañan o amenazan sus intereses, pro-

ducen emociones negativas y también suscitan emociones los suce-

sos nuevos o inesperados.

El psicólogo Robert Plutchik expone en su obra the psychology and

biology of emotion (New York, Harper Collins, 1974) la “rueda de las

emociones” para distinguir entre emociones primarias y complejas.

Las ocho emociones primarias son: alegría-tristeza, enfado-miedo,

anticipación-sorpresa y rechazo-aceptación.

Las emociones complejas surgen a partir de la combinación entre sí

de las ocho emociones primarias. Cuando más cerca se encuentran

dos emociones de la rueda, más elementos comparten y al sumarse

provocan sentimientos más complejos. Por ejemplo, alegría + acep-

tación origina amor, y rechazo + enfado, desprecio.

1.3.2.1. TEORIAS SOBRE LA CONDUCTA EMOCIONAL.

Las tres teorías más importantes sobre las emociones se

basan en la fisiología, las cogniciones y la interacción de fac-

tores físicos y mentales.

 La teoría de W. James-K. Lange. Sugiere que basemos

nuestros sentimientos en sensaciones físicas, como el au-

mento de los ritmos cardiaco y las contracciones muscu-

13
lares, es decir, las emociones proceden de ciertos cam-

bios fisiológicos: un aumento o disminución de la presión

sanguínea, frecuencia cardiaca y tensión muscular. La

base de la emoción radica en la percepción de las sensa-

ciones fisiológicas.

 La teoría de W. Canon-P. Bard. Subraya que los senti-

mientos son puramente cognitivos, ya que las reacciones

físicas son las mismas para emociones diferentes y no se

puede distinguir una emoción de otra basándose en las se-

ñales fisiológicas. Canon y Bard exponen en su teoría, que

las estructuras subcorticales (sistema límbico) intervienen

decisivamente en las emociones, recolocaron que la acti-

vación fisiológica y la expresión emocional son simultáneas

y no se producen una detrás de otra. Los individuos no

siempre son capaces de percibir los cambios internos (del

hígado o de los riñones) y, sin embargo, tienen experien-

cias emocionales.

 La teoría de Schachter-Singer. Mantienen que las emocio-

nes son debidas a la evaluación cognitiva de un aconteci-

miento, pero también a las respuestas corporales: la per-

sona nota los cambios fisiológicos, advierte lo que ocurre a

14
su alrededor y denomina sus emociones de acuerdo con

ambos tipos de observaciones.

1.3.3. SENTIMIENTOS

Se deriva de la palabra latina sentiré que significa percibir por los

sentidos. Sin embargo, es un término que abarca más que el mero

significado del sentirse estimulado. Sentimiento es lo que no es ins-

tinto, lo que no es pensamiento, lo que no es percepción, es decir,

todo lo que no es una vida psíquica objetivable sentimientos son

estados del yo (Scheler, 1972).

Cuando una persona dice que está alegre, que está triste o que

está encolerizado, se encuentra describiendo un paisaje interior. En

contraposición a la percepción y al pensamiento, que están siempre

dirigidos a la captación del mundo exterior, los sentimientos vienen

siempre a designar una manera de estar consigo en el mundo.

Los sentimientos vitales se distinguen de los primeros porque no

están localizados. En el lenguaje común se traduce por ejemplo

como malestar, o sentir que un lugar es agradable, desagradable o

cómodo. En los sentimientos vitales existe un recuerdo sentimental,

cosa que no ocurre con los sensoriales. No se puede revivir un do-

lor físico sufrido, solo acordarse de cómo era. Algunos tipos impor-

tantes de sentimientos vitales para la clínica son: humor, gana,

gusto, nausea y asco.

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Según P. Lersch (1966), son los sentimientos dirigidos o reactivos,

los cuales suelen ser la expresión de una inclinación, de una toma

de postura, o de una valoración, En el caso de los sentimientos

espirituales o de la personalidad, en cierto sentido trascendental.

Estos son espontáneos y absolutos, es decir, no pueden apoyarse

en determinados valores. Cuando estos sentimientos existen real-

mente se funden con el ser mismo, llegan a ser modos de ser, en

lugar de modos de estar. En ellos se refleja el valor de la misma

persona.

2. ESTUDIOS E INVESTIGACION SOBRE LA PSICOLOGIA AFECTIVA

La psicología, como ya hemos mencionado al comienzo de la reseña, es la disciplina

que se ocupa de darle especialmente un abordaje, aunque, desde los tiempos más

remotos se ha indagado sobre este aspecto de las emociones que evidenciamos las

personas en diversas situaciones que nos propone la vida.

La filosofía lo ha hecho también, y con la evolución y el paso del tiempo, la ciencia,

ha hecho grandes avances y aportes al encontrar que hay diversas áreas de nuestro

cerebro que están asociadas a los afectos que una persona puede tener.

La afectividad es imposible pensarla de modo consciente, es decir, no podemos de-

cidirla mentalmente, nos damos cuenta que la experimentamos, pero es imposible

tener un control sobre la misma, van surgiendo de manera espontánea y natural a lo

largo de nuestra vida y a causa de las diferentes situaciones que nos va colocando el

destino delante y que debemos sí o sí atravesar.

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Lo único que se puede decidir con la cabeza cuando de emociones se trata la cosa

es el comportamiento que desarrollaremos ante esas situaciones y sobre los afectos

que surjan mediante.

Otra cuestión que también es posible de manejar es la de promover los afectos, to-

mando decisiones que por ejemplo beneficien nuestra vida y la del resto en algún

aspecto, y entonces generen consecuentemente un sentimiento de bienestar.

La afectividad siempre se producirá en un marco interactivo, porque quien siente

afecto por alguien es porque también, de parte del otro, recibe el mismo afecto. O sea

que el afecto es siempre la respuesta a un estímulo que también trae afecto, rara-

mente podamos sentir o manifestar afecto por aquel que no nos quiere o que se hace

el indiferente ante nosotros.

“Su predisposición para ayudar siempre a mi familia es una de las causas fundamen-

tales de mi afecto para con él”.

2.1. ASIMETRIA POSITIVO-NEGATIVO EN AFECTIVIDAD Y COGNICION SO-

CIAL

Las investigaciones sobre la relación entre estado de ánimo y cognición indican

que los efectos de la afectividad positiva y negativa (recordemos que en el sen-

tido de disforia-tristeza y no de afectividad negativa estrictamente) son asimé-

tricos: el estado de ánimo positivo refuerza la positividad congruente del pen-

samiento, mientras que el estado de ánimo negativo disminuye la positividad,

pero, no aumenta congruentemente la negatividad. En otros términos, estas

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investigaciones muestran además que la influencia del estado de ánimo nega-

tivo en los procesos cognitivos (recuerdo, juicio, etc.) es menos fuerte que la de

los estados de ánimo positivos. Estos resultados aportan nueva información en

favor de la asimetría negativo-positivo. En diferentes áreas de respuesta se

constata un sesgo de positividad: la gente tiende a realizar más asociaciones

positivas, a recordar más hechos positivos, etc. Los sujetos "normales" en ge-

neral, tienden no sólo a recordar más los hechos positivos; también tienden a

percibir, a asociar, a realizar evaluaciones y a formular predicciones positivas

(Leventhal y Tomarken, 1986).

Por el contrario, ante la recepción de información, se constata un sesgo de ne-

gatividad: la información negativa es más influyente que la positiva para la rea-

lización de juicios, a igual intensidad y novedad. La información negativa, en

mayor medida que la positiva de similares características, produce un mayor

impacto emocional, activa un procesamiento de la información mayor, se es-

tructura más y tiene un mayor impacto en las conductas de aproximación-es-

cape (Lewicka, Czapinski y Peeters, 1992).

Nuestras investigaciones sobre representaciones prototípicas, afectividad e in-

tención de conducta ante el Sida (Blanco, Páez, Penin, Romo y Sánchez, 1993)

confirman la idea que los aspectos negativos del estímulo (creencia en la con-

trolabilidad y responsabilidad de la adquisición de la enfermedad) estaban más

asociados y mejor estructurados con las emociones negativas (enfado) y con

las conductas de escape (distancia social). Esto no ocurría entre los aspectos

18
positivos (no responsabilidad, poco control), las emociones positivas (compa-

sión) y las conductas de aproximación.

2.2. LA IMPORTANCIA DEL DESARROLLO AFECTIVO DEL NIÑO/A

El ser humano se desarrolla como elemento integrado de una sociedad, parti-

cipando en la misma de manera activa; y es esta sociedad la que dictará las

normas, actitudes y valores que guiarán el desarrollo afectivo de la persona y

las pautas de su aprendizaje. Es por ello que podemos afirmar que entre ser

humano y sociedad lo que se produce es una interrelación y una relación mu-

tua, donde las acciones del individuo influirán en la sociedad y viceversa.

Teniendo en cuenta que nos desarrollamos dentro de una sociedad, será ne-

cesario trabajar determinados aspectos que nos guíen hacia un desarrollo glo-

bal e integral de la persona. A menudo escuchamos hablar de la importancia

del desarrollo de la inteligencia lógico-matemática o lingüística, de las califica-

ciones del alumnado, de las notas y de los estándares, pero, ¿dónde queda la

importancia del desarrollo afectivo y emocional del niño/a?, ¿no resulta evi-

dente que si vamos a convivir en un mismo espacio y tiempo necesitaremos de

una serie de habilidades que permitan un desarrollo adecuado de nuestros ciu-

dadanos?

2.2.1. Desarrollo Afectivo y Emocional de los Niños

El desarrollo afectivo y emocional del niño/a se trata de un elemento

clave de su desarrollo y de su aprendizaje, pues las emociones y los

19
sentimientos de una persona se encuentran presentes a lo largo de

toda su vida; en algunos casos llegando a marcar un antes y un des-

pués en la toma de decisiones.

Una persona con un desarrollo afectivo y emocional adecuado será una

persona segura de sí misma, con una capacidad de autocontrol y auto-

estima que harán que pueda llegar a potenciar el resto de sus capaci-

dades.

Lo que se debe tener en cuenta a la hora de hablar de desarrollo afec-

tivo. Este ámbito del desarrollo se verá influenciado a su vez por el

desarrollo social.

El ser humano tiene la necesidad de crear conexiones con las personas

que lo rodean: desde los más pequeños que necesitan del adulto para

su propia supervivencia hasta los más mayores, que crean vínculos

afectivos con los más cercanos, llegando a crear un núcleo familiar y

social.

Es por ello que desde las escuelas debemos ser conscientes de estas

conexiones que se crean entre las personas, tanto entre educadores-

alumnos/as como entre los miembros del mismo grupo de iguales.

2.2.2. ¿Cómo se debe educar a los niños?

20
Desde el punto de vista de los educadores de educación infantil de-

bemos tener en cuenta en primer lugar, que las emociones y senti-

mientos están presentes en el aula a lo largo de toda la jornada y que

por lo tanto influirán en la creación de identidad del niño/a.

 La Familia es clave en el desarrollo afectivo: En el desarrollo afectivo

de la persona tendremos en cuenta como agente de cambio también

a la familia. De esta manera tendremos en cuenta que la relación fa-

milia-escuela es un elemento clave en el desarrollo de la persona y

que como tal debemos cuidarlo y potenciarlo. Debemos ser conscien-

tes de dicha necesidad, de trabajo en equipo, de una relación con la

familia que nos permita la continuación de unos hábitos y valores.

Por último, debemos tener en cuenta el entorno del niño/a, la comuni-

dad donde crece, pues solo acercándonos a todos los agentes edu-

cativos estaremos individualizando la enseñanza: individualizar la en-

señanza para educar desde el corazón y para el corazón.

21
CONCLUSIÓNES

PRIMERA. La realización de este trabajo nos ha permitido llegar a la conclusión de

que la afectividad contribuye de forma decisiva para determinar los fines y las

prioridades de la propia vida, desempeñando así un papel clave en las rela-

ciones interpersonales. De ahí su función indispensable en la educación del

carácter y en la vida moral.

SEGUNDA. Hemos analizado la naturaleza y las dificultades propias de la afectivi-

dad y también hemos considerado algunos de los objetivos que debe alcanzar la

educación de la afectividad, tales como el normal desarrollo de la misma, la comuni-

cación de los sentimientos y el control emocional. A su vez hemos insistido en la

necesidad de conseguir que se reconozca la importancia de la formación afectiva,

tanto en la educación familiar y ambiental como en la escolar con la intención de que

se supere la hipertrofia de lo intelectual y se asegure la formación de la personalidad

con un sentido verdaderamente humanístico.

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SUGERENCIAS

 Implementar la biblioteca central como la de la facultad de la educación con libros

que traten este tema con un enfoque a la Psicología Afectiva

 Contar con una biblioteca virtual aperturada para buscar más información sobre

el tema en línea.

 Actualizar la información en cuanto a este tema ya que la información encontrada

son de antiguas publicaciones que no dan a conocer toda la amplitud del tema.

 Buscar información con distintas perspectivas y comentarios sobre el tema, que

puedan ampliar tu conocimiento y facilitar tu trabajo.

 Seguir investigando e interesándonos en el tema a lo largo de nuestra profesión

ya que aún no se ha culminado las investigaciones sobre este tema.

23
BIBLIOGRAFÍA

 De Zubiria Samper, Miguel “Psicología del talento y la creatividad: como explorar,

identificar y desarrollar el talento de TODOS los niños y jóvenes” Fundación In-

ternacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2006

 Miguel De Zubiria Samper “La afectividad humana: sus remotos orígenes, sus

instrumentos y operaciones, cómo medirla con escalas y afectogramas” Funda-

ción Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2007

 https://diazolguin.wordpress.com/2012/12/31/la-psicologia-de-la-afectividad-de-

dietrich-von-hildebrand/

 https://www.psicoterapiarelacional.es/Portals/0/eJournaleIR/V5N2_2011/3_A-

Sassenfeld_Afecto-vinculo-desarrollo-Self_CeIR_V5N2.pdf

 https://www.definicionabc.com/social/afectividad.php

 https://es.slideshare.net/maripaz80/psicologia-afectiva

 https://soyandrespaz.wordpress.com/2010/06/27/teoria-de-la-afectividad-hu-

mana/

24
ANEXO 1

LINEA DEL TIEMPO DE LA PSICOLOGÍA

25