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Abogado invoca criterio de la

Sentencia Plenaria 1-2017 como


nuevo elemento de convicción en
audiencia de cese de la prisión
preventiva
«En otras palabras, lo que la Corte Suprema dice es, si antes [...] bastaba
la sospecha suficiente para encarcelar preventivamente, hoy ya no, hoy se
requiere sospecha grave, es decir, algo más. Está en un grado cualitativa y
cuantitativamente superior. Ya no basta la sospecha suficiente, hoy se
requiere sospecha grave», alegó el abogado.
POR
LEGIS.PE
-
ENERO 16, 2018
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Esta audiencia de cese de prisión preventiva nos ayuda a advertir los
nuevos criterios que trajo consigo la Sentencia Plenaria Casatoria 1-
2017 (publicada en el diario ofical El Peruano el pasado 25 de octubre de
2017), de la mano del abogado de Pedro Pérez Miranda(alias Peter
Ferrari), investigado por lavado de activos.

Como se recuerda, en enero de 2017 se impuso a Peter Ferrari prisión


preventiva por 18 meses, caso que el juez, en su momento, analizó a la luz
de la Casación 626-2013, Moquegua, publicada en El Peruano el 27 de
febrero de 2016.

Lea también: Sentencia Plenaria Casatoria 1-2017/CIJ-433: Alcances del


delito de lavado de activos y estándar de prueba para su persecución
y condena

Pues bien, el abogado Benji Espinoza, en audiencia de cese de prisión


preventiva celebrada en diciembre del año pasado, y que dirigió el
magistrado Richard Concepción Carhuancho, invocó, como nuevo
«elemento de convicción», un criterio contenido en la flamante Sentencia
Plenaria 1-2017/CIJ-433, que el magistrado no llegó a conocer por obvias
razones. Específicamente citó el literal d) del fundamento 24, que a la letra
dice:
D. La sospecha grave, propia para dictar mandato de prisión preventiva –
el grado más intenso de la sospecha, más fuerte, en términos de nuestro
Código Procesal Penal, que la sospecha sufi ciente y que resulta necesaria
para la acusación y el enjuiciamiento–, requiere de un alto grado de
probabilidad de que el imputado ha cometido el hecho punible y de que
están presentes todos los presupuestos de la punibilidad y de la
perseguibilidad (alto grado de probabilidad de una condena) [Claus Roxin:
Obra citada, p. 259]. Ésta es una conditio sine qua non de la adopción y el
mantenimiento de esta medida de coerción personal. El elemento de
convicción ha de ser corroborado por otros elementos de convicción o
cuando por sí mismo es portador de una alta fi abilidad de sus resultados, y
además ha de tener un alto poder incriminatorio, esto es, vincular al
imputado con el hecho punible. Esta exigencia probatoria, sin duda, será
superior que la prevista para inicio de actuaciones penales pero inferior al
estándar de prueba establecido para la condena: descarte de duda
razonable [Jordi Ferrer Beltrán: «Presunción de inocencia y prisión
preventiva». En: AA.VV., Colaboración eficaz, prisión preventiva y prueba,
Editorial Ideas. Lima, 2017, pp. 128 y 130].

Lea también: ¿Es doctrina legal lo resuelto por la Sentencia Plenaria


Casatoria sobre lavado de activos?

Según el abogado, este «nuevo criterio» elevó la valla para ordenar la


prisión preventiva. Si antes el juez solo necesitaba hallarse en el estadio
intelectual de sospecha suficiente, ahora, luego de la Sentencia Plenaria,
se necesita sospecha grave. El tema trae una discusión interesante, y
tiene que ver con el hecho de determinar si un «nuevo criterio» puede
calificar como «elemento de convicción», teniendo en cuenta que el artículo
156.2 del Código Procesal Penal establece que no es objeto de prueba la
norma jurídica interna vigente.

Lea también: Tres juristas contestan seis preguntas sobre la Sentencia


Plenaria Casatoria 1-2017/CIJ-433 (lavado de activos)

En esa línea, el fiscal contestó:


Sin embargo, se debe tener en cuenta que esta Sentencia Plenaria con
carácter vinculante no tiene efecto retroactivo. Su aplicación es a partir del
día siguiente de su publicación, no de manera retroactiva, sino posterior, a
futuro, porque la sentencia a la que se hace mención no es una ley.
Además, la Casación es para prisiones preventivas, que a raíz de la
publicación de esa Casación, los jueces y fiscales de la República tendrán
en consideración al momento de pedir una prisión preventiva desde los
criterios y los grados de sospecha que se establece en la sentencia
plenaria.

Razón por la cual, al tratarse de un documento, de un acto jurídico


normativo, llamémoslo así, no constituye un elemento de convicción,
porque es una sentencia en la que a partir de casos concretos se establece
lineamientos jurisprudenciales de obligatorio cumplimiento por parte de los
jueces la República, con la salvedad de que el magistrado incluso, en caso
que pueda discrepar, podría apartarse del criterio, previo los presupuestos
establece la Ley Orgánica del Poder Judicial

A continuación, les alcanzamos el alegato del abogado para vuestra


consideración.

Primer nuevo elemento: la Sentencia Plenaria Casatoria 1-2017, que se


ha dictado con fecha 11 de septiembre de 2017, es decir, meses después
al auto de prisión preventiva [en contra de Peter Ferrari]. ¿Cuál es el punto?
El punto es que esta Sentencia Plenaria Casatoria 1-2017 viene a
modificar un criterio, que en enero del 2017, cuando le dictan prisión a mi
cliente, estaba vigente. En su tiempo, cuando le dictan prisión a Pedro
Pérez, estaba vigente la interpretación de la Casación 626-2013,
Moquegua, elaborada con la ponencia del doctor José Antonio Neyra
Flores. Ese criterio se aplicó. Hoy está vigente otro criterio: la Sentencia
Casatoria 1-2017, y que tiene en este extremo también la ponencia del
doctor Neyra Flores.

Lea también: Procede apelación contra el auto que rechaza la


excepción durante la etapa intermedia
A tal efecto, permítame por favor precisar que en la Casación 626-2013 es
ponente Neyra Flores, e intervienen los doctores Rodríguez Tineo, Pariona
Pastrana, Loli Bonilla. Y en la Sentencia Casatoria 1-2017 es
ponente Neyra Flores en la parte procesal e intervienen los mismos jueces
que habían suscrito la Casación 626-2013.

¿Por qué es importante para la defensa? Fíjese. En la Casación 626-


2013 se había establecido, conforme al estándar de prueba, que para dictar
prisión preventiva se requiere alto grado de probabilidad. ¿Y a qué se
refería en ese tiempo el considerando vigésimo octavo? Se refería a un
análisis de suficiencia similar al de la etapa intermedia. En otras palabras,
para poder dictar prisión preventiva, como en efecto aconteció en ese
tiempo, se necesitaba que el juez se encuentre en un estado intelectual
de sospecha suficiente, similar a como si ya hubiese acusación. Ese fue
el criterio y ese criterio se aplicó a Pedro Pérez.

Lea también: El delito de lavado de activos en la Sentencia Plenaria


Casatoria N° 1-2017/CIJ-433

Ahora, con la Sentencia Casatoria ha cambiado. ¿Qué cosa es lo que


establece la Sentencia Casatoria, precisamente en el fundamento 24, literal
d? Lo que establece, señor magistrado, son cuatro niveles de sospecha:
habla de una sospecha inicial, para abrir diligencias preliminares; habla
luego de una sospecha reveladora, para formalizar la investigación
preparatoria; luego habla de la sospecha suficiente, para acusar; y aquí
viene el nuevo elemento, introduce la sospecha grave, único estadio
intelectual en el que el juez puede dictar prisión preventiva.

Es lo que dice en concreto esta Sentencia Casatoria. Lo que establece en


concreto es que antes de la certeza, pero después de la acusación, en ese
estadio se encuentra la sospecha grave. Y permítame citar, porque este es
un nuevo elemento de la defensa, el fundamento específico, que es el
fundamento 24: «La sospecha grave propia para dictar mandato de prisión
preventiva. El grado más intenso de la sospecha, más fuerte en términos de
nuestro Código Procesal Penal, que la sospecha suficiente y que resulta
necesaria para la acusación y el enjuiciamiento».
En otras palabras, lo que la Corte Suprema dice es, si antes […] bastaba
la sospecha suficiente para encarcelar preventivamente, hoy ya no, hoy
se requiere sospecha grave, es decir, algo más. Está en un grado
cualitativa y cuantitativamente superior. Ya no basta la sospecha suficiente,
hoy se requiere sospecha grave.

Lea también: Acuerdo Plenario Extraordinario 1-2017: Adecuación del


plazo de prolongación de la prisión preventiva

Y eso señor magistrado ya ha sido aplicado por esta Sala Penal Nacional.
La Primera Sala Penal de Apelaciones, en el Expediente 350-2015,
fundamento 2.17. Se compartan o no los fundamentos de esa Sentencia
Plenaria relativo a la sospecha, debemos señalar que es criterio
jurisprudencial vinculante contenido en una Sentencia Casatoria Plenaria.
En tal sentido los operadores derecho, los jueces, se encuentran
vinculados. Entonces, ¿cuál es el primer nuevo elemento de convicción, el
evento más importante? Antes, para dictar prisión preventiva, se
requería sospecha suficiente, que es lo que hubo, hoy se requiere
más.