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CHINA: Viaje al oeste, las aventuras del rey mono,

a veces conocida también como Peregrinación al oeste, las aventuras del rey mono. No la
he leído, todavía, pero tengo el primer volumen de los
tres que forman el total de la novela, editados por
Siruela y traducidos por Enrique P. Gatón e Imelda
Huang Wang. No se conoce el autor, pero se atribuye
a Wu Cheng’en, un escritor chino del siglo XVI, en
plena dinastía Ming. Cuenta la historia y las
aventuras de un monje, Tripitaka, en su viaje a la
India en busca de las verdaderas escrituras budistas,
un viaje iniciático y fantástico, pues el monje y sus
acompañantes inmortales, entre los que se encuentra
el Rey Mono, un personaje tremendamente conocido
y querido en China, tendrán que superar un sinfín de peligros y enfrentarse a monstruos
terribles que quieren impedirle llegar a las Montañas del Espíritu, su meta. En esta
ocasión, lo que está en el fondo del libro es la tradición mitológica y espiritual del pueblo
chino, muy rica y cargada de referencias a sus tres influencias clave, el confucianismo, el
taoísmo y el budismo, perfectamente integradas en la novela. ¡Será mi próxima lectura!

GRECIA:

Auriga de Delfos: Realizado para conmemorar la victoria de un tirano, en la


carrera de cuádrigas. Su altura es de 1,80 centímetros. Es una de las
pocas esculturas originales que se conservan en bronce del mundo
griego. Se mantiene la rigidéz, pero ya tienen cierta expresión en el
rostro que empieza a hacer camino a la Grecia clásica. Esta escultura fue
encontrada en el fondo del mar, cerca de Delfos. Data del S V a.C.

Máscara de Tutankamón

Máscara funeraria de Tutankamón. Hannes Magerstaedt/Getty


Images

La máscara funeraria de Tutankamón (Museo Egipcio de El


Cairo) es una de las obras más reconocibles de las artes
aplicadas egipcias. Fue descubierta en la tumba de Tutankamón
(dinastía XVIII), en el Valle de los Reyes, cubriendo el rostro de la
momia.
Se trata de una pieza de orfebrería de exquisito
diseño y calidad técnica que representa el rostro
idealizado del faraón. Mide 54 centímetros de alto y
su peso asciende a 11 kilogramos. Fue realizada en
oro con incrustaciones de piedras preciosas de
distintos colores y pasta vítrea policromada.

El Foro Romano

Sobra decir que es imprescindible. La presión turística


obligó en el 2008 a convertir un espacio público y gratuito
en uno musealizado, cuya entrada incluye el Museo
Palatino y el Coliseo.

Vista del Foro del Imperio Romano en Roma


El apelotonamiento de ruinas no impide hacerse una
idea de lo magnifico que debía ser este centro político de
la capital del mundo. Para el poco avezado, sino dedica
tiempo y una buena guía, es difícil componer el mapa de todo lo que aquí se concentra.

Para mi hay dos opciones de visita. Una cultural, en la que el visitante intente
desmenuzar este inmenso espacio de poder, en donde los romanos forjaron el 90% de la
teoría política que hoy rige Occidente. (cosa que hicieron gracias a Grecia que es
la Original, Roma es la Universal y copiona) para ello empleara mucho tiempo y apoyo
en guías competentes.
Otra forma es simplemente dejarte llevar por el disfrute de unos restos arquitectónicos
testigos de la inmensa grandeza de una soberbia civilización, que esculpió el destino de
occidente. Y que si no hubiera existido nuestra vida actual se parecería tanto a lo que es
hoy en día, como un saltamontes a un elefante.