Вы находитесь на странице: 1из 1

¿Qué es la personalidad y si realmente los Test pueden determinar esta misma?

Intentar hablar de personalidad hoy es bastante complicado ya que no solo tendríamos que
abarcar a muchos autores, puesto que esta misma ha tenido un sin fin de definiciones a través de
los años, sino que tendríamos que intentar englobar un conjunto completo de rasgos y
características, conceptualizarlo y categorizarlo, cosa que es imposible ya que cada individuo tiene
una perspectiva de la definición de una manera muy diferente y lo mas probable es que varié mucho
dependiendo del contexto y en el tiempo en el que se intente definir, mas aun, no significa que no
se pueda entender en su totalidad el concepto en si, es por esto que una de las definiciones mas
conocidas es la que plantea el autor F. Staire, quien dice que la personalidad “es el conjunto de
rasgos psicológicos que definen todo el universo de sentimientos y cogniciones, que configura los
comportamientos y la manera habitual en que el individuo se relaciona consigo mismo y con los
demás” (F.S. Staire; 2011). Ahora partiendo de esta premisa es que debemos de entender de que
cada individuo tiene su propia estructura de personalidad y que difícilmente esta pueda ser la misma
o muy parecida a alguien mas.

Es una cualidad nata en nosotros el querer encasillar y categorizar distintas cosas ya sean
materiales o estructurales etc., así también lo hacemos con la misma personalidad y creemos que
podemos aglutinar un conjunto de conductas para encuadrarlas y darles un nombre en especifico,
la psiquiatría que es la madre de las ciencias categorizadoras, ha llevado esto muy lejos y ha creído
que por ciertos patrones repetitivos en el tiempo pueden simplemente decir que es lo que uno
puede ser o no, cayendo en el juicio y relegando a la persona socialmente, abstrayéndolo muchas
veces de la misma comunidad en la cual se relaciona, el impacto que generar decir que alguien posee
una personalidad “antisocial”, por dar un ejemplo, repercute de manera negativa no solo para el
entorno en si, sino para el individuo en cuestión quien no quiso jamás ser tildado de esta manera,
quien solo buscaba solución a ciertas problemáticas que estaba arrastrando consigo, sin embargo,
la existencia de los test de personalidad crean este apellido social en el sujeto, test que dicho sea
de paso cuentan con sus bases metodológicas y teóricas que las respaldan pero que no significa del
todo que siempre tengan la razón; muchas veces dependerá del contexto, el discurso y el momento
en el que se encuentra individuo.

Si nos dedicamos a profundizar un poco en la manera del como estamos llevando a cabo
una evaluación nos podríamos dar cuenta de que estos test, si bien pueden aportar en algo a la
aproximación de la respuesta, no son ni serán la respuesta misma, son solo una aproximación de un
posible resultado que ni siquiera aun podemos afirmar con certeza, aceptar la validez de una
medición cuantitativa seria simplemente caer en un sesgo y dejar atrás todo los aspectos
fundamentales del individuo, su singularidad, su sentir en momentos determinados etc. aspectos
cualitativos que jamas se deben de ignorar y sobre todo a la hora de emplear la labor profesional
como psicólogos; es posible que los test si puedan inferir ciertos parámetros de conducta y que ante
esto se pueda confiar en su efectividad muchas veces pero también se debe entender de que detrás
de estas mismas existen una influencia que obliga, mediante una premisa o reactivo, a tomar
decisiones (el sujeto debe obligadamente escoger una respuesta) destacando así el carácter
normativo que tiene el cuestionario y su alcance para definir aspectos de la personalidad, en
términos sencillos podemos decir que de cierta forma estos test pueden inferir en ciertos momentos
una respuesta a la personalidad del individuo pero que esta misma se debe a los métodos de la
misma aplicación, a los reactivos insidioso que de cierta forma influyen en la respuesta de la persona
obligándola si o si a decantarse por una de estas; como en un principio se planteo, no se puede
encasillar a alguien por ciertos parámetros porque cada individuo es una caja con muchas sorpresas.