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Pero que el compuesto de alma y cuerpo sea capaz de apenarse, c6mo es posible? ¢Acaso porque, estando el cuerpo en una disposicién 10 determinada y penetrando la afecci6n hasta la sensacién, la sensaci6n termina en el alma? Pero todavia no esta claro como surge la sensacién. ,O tal vez porque la pena parte de una opinién, de un juicio sobre la presencia de algdin mal para uno mismo 0 para alguno de los familiares, y luego de ahi le sobreviene al cuerpo y, en general, a todo el animal una modificacién 15 penosa? Pero todavia no esta claro cudl es el sujeto de esa opinién, si el alma o el compuesto. Ademés, la opinion relativa al mal de alguien no Hleva consigo el sentimiento de pena. Porque bien puede ser que por la presencia de esa opinion no sobrevenga en absoluto el sentimiento de pena ni, respectivamente, el de ira por la ocurrencia de la opinion de verse despre- 20 ciado, ni se suscite, a su vez, el deseo por la opinién de la presencia de un bien. ¢Cémo, pues, pueden ser comunes estos sentimientos? *. —Pues porque el apetito es propio de la facultad apetitiva, la ira de la irascible y la tendencia a algo, en general, de la desiderativa. —Pero no por eso seran comunes todavia, sino del alma sola. 25 —No, sino que también lo seran del cuerpo, porque la sangre y la bilis han de hervir, y el cuerpo ha de estar en una disposicién determinada para que suscite el deseo, como sucede en el apetito venéreo. Concedido, eso si, que el deseo del bien no sea un sentimiento comin, sino propio del alma, lo mismo que otros; no hay una teoria que admita que todos sean del compuesto. Pero cuando el hombre tenga deseo de placeres 30 venéreos, ser4, si, el hombre quien apelezca, pero en olvo sentido también estara apeteciendo la facultad apetitiva. —{Fn qué sentido? gPorque sera el hombre quien dé comienzo al apetito, pero le seguiré la facultad ape titiva? Pero gcémo pudo el hombre apetecer en absoluto sin haberse excitado antes la facultad apetitiva? —Seré la facultad apetitiva la que dé comienzo. 218 La opinion mental que acompaia a los sentimientos de vergtienza, temor, ira y demés no conturba al alma misma (III 6, 3-4). Sobre la concepcién de las pasiones en Plotino, ef. mi art. de Pensamiento, 337-340. 'S] BRO oe... tto//wwwlibrodot.com