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La Evaluación Psicológica en la clínica con bebés1.

Revisión de casos.

Autora: Lic. Erika Grisolía


Año: 2008

Introducción

Evaluar el padecimiento del niño pequeño en relación a los vínculos que establece
con sus padres, implica adoptar un enfoque relacional para la evaluación infantil. Para el
modelo relacional “…las experiencias y los acontecimientos corporales son capacidades
evocadas que derivan su significado de la manera en que se configuran en la interacción
con los demás”2.

Según S. Mitchell “El cuerpo contiene procesos mentales que se efectúan en un


contexto social, el cuál a su vez define los significados subjetivos de las partes y los
procesos corporales que vuelven a moldear la vida mental”3. Esta visión relacional de la
evaluación infantil enfatiza la comprensión de la naturaleza intersubjetiva compleja del
padecimiento del niño, el cual es parte de una constelación familiar, social y cultural. Es
decir que el significado se derivará de la matriz relacional.
Las maneras en que se manifiestan los problemas del pequeño reflejan un sistema
de representaciones y proyecciones vinculares en principio de su sistema familiar, por lo
tanto se considera que el contacto del evaluador con los padres, y el reconocimiento de sus
expectativas, preocupaciones y ansiedades serán parte integral de la evaluación en curso.
El contexto social en el que desarrollan esas interacciones son también determinantes
para el proceso de evaluación. Asistimos a constantes cambios respecto de la
representación del niño en nuestra cultura, como así también el lugar de la mujer, de la
maternidad y de la constitución de la familia. De esta manera el proceso de evaluación

1
Nueva versión revisada y ampliada del texto “La evaluación psicológica en la clínica con bebés.” Grisolía, E. Facultad
de Psicología. UBA Año 2005.
2
Stephen Mitchell Conceptos relacionales en psicoanálisis. Una integración. Pág. 15. Siglo veintiuno editores.1993.
3
Idem, pág 16.
psicológica se encontrará atravezado por las variables del mundo posmoderno4 tanto desde
el punto de vista de las relaciones interpersonales intrafamiliares como desde el lugar de
las instituciones (educativas, de salud, etc.) que son sostén del niño en nuestra cultura.
El presente trabajo tiene por objeto introducir al lector en el panorama actual del
Proceso de Evaluación Psicológica Perinatal5 cuando tiene lugar la consulta por un bebé.
El abordaje de los casos requiere una evaluación sistemática a partir de un enfoque
relacional multidemensional.

Se abordará la Evaluación de acuerdo a cuatro dimensiones:


Dimensión 1: Familia y entorno. Consideraciones ambientales, culturales y
socioeconómicas.
Dimensión 2: Aspectos vinculares. Consideraciones emocionales. El lugar del niño
en la familia.
Dimensión 3: Escalas de Evaluación.
Dimensión 4: El evaluador.

Familia y entorno

Escalas de evaluación
Aspectos vinculares

Evaluación Psicológica
Perinatal

El evaluador

4 Para ampliar este punto ver: K. Gergen: El yo saturado. Dilemas de identidad en el mundo contemporáneo. Paidós.
2006.
5 La Psicología Perinatal por definición, abarca el momento del embarazo, parto, puerperio y los primeros

meses de vida del niño. Este enfoque implica un abordaje multifocal centrado en el vínculo que se establece
entre dos sujetos diferenciados: la madre y el niño, atravesando sendos procesos evolutivos críticos y donde
convergen varios factores: biológicos, psicológicos y sociales.
De ninguna manera se agotarán en este texto los temas presentados, su objetivo es
partir de una revisión de los conceptos centrales para luego ir delineando las dimensiones
del proceso de evaluación.
Con un fin didáctico se han incorporado preguntas que acompañan la lectura y se
encuentran en cursiva. Forman parte de nuestra mirada profesional a la hora de evaluar e
interpretar al bebé y sus interacciones. Pero también intentan generar un espacio para el
desarrollo de interrogantes personales y de reflexión sobre los diversos temas abordados.
Al final del trabajo se exponen recortes de evaluaciones de bebés en diferentes
contextos y a partir de distintos motivos de consulta.
Caso 1: Se describe el trabajo con una madre adolescente y su hijo en un Hospital de
la provincia de Buenos Aires a partir de la descripción y el análisis de la primera entrevista
realizada.
Caso 2: Derivación temprana de dificultades vinculares: la importancia del trabajo
interdisciplinario.
Caso 3: Evaluación de patologías severas: los tiempos en la evaluación temprana.

Desarrollo

Dimensión 1: Familia, entorno e instituciones. Consideraciones ambientales,


culturales y socioeconómicas.
La Evaluación Psicológica se enmarca dentro de un contexto histórico y social y es
desde esa mirada que abordamos la comprensión del sujeto. Este aspecto es tan importante
que brinda los parámetros esperables en nuestra cultura, por lo que es impensable una
correcta evaluación por fuera de la comprensión de la inserción del sujeto en nuestro
contexto histórico y social. Dice K. Gergen6:
“Hoy se cree que los bebés nacen con la facultad de sentir muchas emociones, aunque aún no hayan desarrollado
su capacidad para el pensamiento racional. En Occidente los padres suponen que sus hijos no manifiestan capacidad para
el pensamiento abstracto antes de los tres años, y creen que la mente del niño debe “madurar”. Sin embargo, durante
gran parte de la historia de Occidente (más o menos hasta el siglo XVII) no se pensaba que la niñez fuese un estado de
inmadurez, diferente o extraño al estado adulto. El psicologo holandes J. H. Van der Berg refiere que lo usual era

6 K. Gergen El yo saturado. Dilemas de identidad en el mundo contemporáneo pág. 33. Paidós. 2006.
considerar al niño como un adulto en miniatura, un ser que se hallaba en plena posesión de las facultades de un adulto, y
simplemente carecía de la experiencia para aprovecharlas”.

Si la concepción y el modo en que se es un infante están determinados por la


situación histórica, cabe preguntarnos cómo es concebido actualmente el niño que estamos
por evaluar.
 ¿Qué entendemos por infancia?
 ¿Cuáles son las características de la niñez hoy?
 ¿Cuál pensamos que es el papel de la familia?

Hay algunas variables a tener en cuenta, que pueden ser resumidas en la siguiente
formulación “la producción institucional de la infancia en los términos tradicionales es hoy
prácticamente imposible”7.
Esto implicará para el evaluador:
- interrogar bajo un espíritu crítico las instituciones de asistencia al niño
(representadas por el médico, la maestra, en la mayoría de los casos) y los
vínculos que el niño ha desarrollado en esos contextos;
- tomar en cuenta esta variable contextual para realizar las recomendaciones
terapéuticas correspondientes.
- repensar la propia práctica a partir de cada caso para vislumbrar su
posición en la trama histórica de ese niño (como representante del saber
científico).

Dimensión 2: Aspectos vinculares. Consideraciones emocionales. El lugar del niño en la


familia.

La familia es un conjunto definido por la cultura en la que ésta vive.


Independientemente de cuáles sean las diferencias estructurales de las
clasificaciones familiares, las relaciones interpersonales que aquí se edifican son sostenidas
por comunicaciones estables, múltiples, recíprocas e interactivas. Estas relaciones le dan un
sentido retroactivo a los sucesos de la vida que son sumamente significativos cuando
analizamos las viscicitudes que sobrevienen en el desarrollo de un bebé.

7
Lewcowicz-Corea. ¿Se acabó la infancia? Ensayo sobre al destitución de la niñez. Pág. 11. Lumen Humanitas. 1999.
a. El nacimiento de la familia trigeneracional – Los abuelos.

Los abuelos representan, sobre todo ante situaciones problemáticas, una fuente
importante de sostén para los padres.
De manera general, las relaciones entre los padres y los abuelos afecta
inmediatamente la forma en que las tres generaciones se adaptarán a la nueva experiencia
y sus nuevos papeles.
Ser abuelos es por definición, estar inmerso en una red de relaciones generacionales.
En el plano afectivo el nuevo niño le aporta gozo a todos, provoca emociones fuertes
que van a vincular a los diferentes miembros de la familia. Y por otro lado en el plano
estructural desplaza la estructura de las tres generaciones.
Cuando los abuelos lo acompañan participativa y cariñosamente aportan al bebé una
seguridad afectiva muy importante, se constituyen en un sostén para los padres y obtienen
de esas relaciones un significado para sí en esta nueva etapa.

 ¿Qué lugar tienen los abuelos en la vida de este bebé?


 ¿Hay algún abuelo que en el discurso de los padres se presente como una persona más
significativa en la vida del niño?
 ¿Encuentran rasgos o características en el bebé
que identifican con algún abuelo, incluso ya fallecido?

b. La madre

La maternidad no es un hecho de la naturaleza intemporal y universal sino que


constituye parte de la cultura y está en continua evolución.
Si observamos los relatos de la herencia helénica vemos que los sentimientos
maternales están teñidos por la inquietud y el orgullo, pero también por el odio y la
desmesura.
Se supone que la madre quiere a sus hijos. De acuerdo al imaginario social se cree
que ella debe estar dispuesta a soportar cualquier cosa, a aceptar todos los sacrificios de
amor por ellos. Sin embargo, los mitos griegos saben expresar los sentimientos ocultos y los
pensamientos implícitos, y permiten pensar la ambigüedad de los sentimientos y la
complejidad de las relaciones humanas.
De acuerdo a esta línea de pensamiento, en el momento de evaluar el papel materno
no podemos dejar de lado un concepto fundamental: el amor maternal es ambivalente.
Este amor maternal no nace cuando una mujer se anoticia de su embarazo, ni
cuando el bebé llora por primera vez. Implica un proceso, el proceso de maternalización8.
Este proceso nos habla del nacimiento gradual de una mujer como madre, que precede y
sigue al nacimiento del bebé y que por lo tanto no se traduce en un momento específico
concreto.
Daniel Stern9 plantea que el cambio en la vida mental de una mujer a partir de la
llegada de un bebé, es para él, una actitud mental diferente de la que había tenido hasta ese

8 Racamier (1984) plantea que la maternalización es el conjunto de procesos psicoafectivos que se desarrollan e
integran en la mujer en ocasión de su maternidad, siendo éste un fenómeno psicobiológico.
9 Stern, D. “El nacimiento de una madre.” Paidós. 1999
momento, “esto no es meramente una reorganización de su vida mental sino una
organización totalmente nueva que existirá durante el futuro e influirá muy probablemente
en su vida anterior” y entonces durante un período de tiempo determinará

 sus vulnerabilidades y reacciones emocionales


 sus pensamientos y miedos y deseos
 sus sentimientos y acciones
 sus sistemas sensoriales (los cuales se potenciarán) y el procesamiento de la
información
 sus preferencias y placeres
 sus valores
 su papel en la historia de su familia

La evaluación de este proceso de maternalización se encuentra íntimamente


relacionado con la evaluación del bebé. Porque la madre está ahí para intervenir con su
manera de ser, para contribuir a establecer puntos de organización psíquica así como
vínculos, en los que su manera de interpretar la evolución de los reflejos arcaicos de su
bebé, en función de su historia infantil, ayuda a seleccionar lo que hoy llamamos
capacidades precoces.

 ¿Es posible observar en esta mujer el surgimiento de su actitud maternal?


 ¿Es posible identificar qué momento del proceso de maternalización se encuentra
atravesando?
 ¿Cómo expresa sus vivencias en relación a este proceso?
 ¿Expresa miedos, angustias, gratificaciones en torno al nacimiento de este bebé?
 ¿Puede comenzar a sentirse madre o perduran aún prioritariamente sus identificaciones
como hija?
 ¿Busca la validación de su nueva identidad?
 ¿Puede poner en palabras la “ambivalencia materna”?
 ¿Existe un acuerdo entre lo paraverbal y aquello que expresa verbalmente?
 ¿Puede historizar la llegada de este bebé?

c. El padre

La paternidad tiene su especificidad, su función no se circunscribe a la de ayudar a


su mujer en el proceso de maternalización.
Según el Diccionario de la Real Academia Española la palabra “padre” proviene del
latín “pater” y significa “varón o macho que ha engendrado”.
Sin embargo al observar la relación padre-niño vemos que la función del padre
excede el hecho de la propagación de la especie o de aquel que desempeña el papel
prohibidor únicamente.

La paternidad puede ser definida como “el proceso psicoafectivo por el cual un
hombre realiza una serie de actividades en lo concerniente a concebir, proteger,
aprovisionar y criar a cada uno de sus hijos jugando un importante y único rol en el
desarrollo del mismo, distinto al de la madre”10.
Hay una multiplicidad de factores que desempeñan un papel importante en el
proceso de paternalización: la infancia del padre, sus cualidades afectivas, su nivel
sociocultural, el apoyo afectivo de la madre del niño, su relación de pareja, etc.
Si bien es cierto que existe todavía en nuestra sociedad una sobrevaloración del rol
materno (que es también percibida por los hombres) es posible afirmar que han comenzado
a producirse ciertos cambios.
Investigaciones actuales 11 afirman que la paternidad a diferencia de la maternidad
se va a desarrollar principalmente a partir de la presencia real del hijo, reafirmándola como
un potencial innato del hombre que se desarrolla ante el nacimiento del hijo.
El padre no debe ocupar un espacio intermediario, sino un lugar permanente y
estable en la vida del niño y a lo largo de su desarrollo12.

 ¿Qué lugar tiene el padre en la historia de este bebé?


 ¿A través de qué hechos o acontecimientos expresa su paternidad?
 ¿Cómo expresa sus sentimientos en relación al bebé?
 ¿En qué momento del proceso se encuentra?
 ¿Expresa miedos, angustias, gratificaciones?
 ¿Puede comenzar a sentirse padre o perduran en él las identificaciones como hijo?
 ¿Cómo impacta en su identidad?

d. Los hermanos y las hermanas

Las leyendas y mitos de la historia ilustran cómo la rivalidad fraterna marca las
relaciones generacionales: Caín y Abel, Esaú y Jacob, entre las versiones bíblicas.
En general los padres toman precauciones para evitar los celos que despierta el
nacimiento de un hermano: con un regalo que le aporta el recién nacido, haciéndolo
partícipe de la crianza del pequeño, etc.
El lugar que le den los padres al nuevo embarazo, los sentimientos que rodean el
nacimiento, los momentos de separación del primogénito de su madre y las características
de los padres que se describieron en los apartados anteriores, van a dar forma a las
conductas agresivas, regresivas y caprichosas en la evolución de los celos en torno a la
rivalidad fraterna.

Dimensión 3: Escalas de Evaluación

La evaluación del desarrollo psicomotor no es nunca una herramienta por sí misma


para la devolución final de nuestra tarea. No sólo es parte de un proceso general

10 Oiberman, Alicia. “Padre – bebé. Inicio de una relación.” Capítulo 1, pág. 21. Editorial de la UNLP.1999
11 Oiberman, Alicia. “Padre – bebé. Inicio de una relación.” Pág. 107. Editorial de la UNLP.1999
12 Es necesario tener en cuenta también que la relación de pareja inevitablemente sufrirá cambios. Los reajustes
que habrá que hacer estarán relacionados con los distintos roles materno y paterno que cada uno irán asumiendo.
sistemático, sino que además se evalúa en relación a la interacción con su madre, padre o
persona significativa para la vida del bebé, con quien concurre a la evaluación. Nótese que
se encuentran vinculadas ambas evaluaciones, la de la madre y el bebé en el desarrollo de
este punto, aunque con fines didácticos se explican ambos conceptos por separado.
La perspectiva de esta evaluación está basada en un enfoque multidimensional que
pretende evitar la confianza depositada en resultados de técnicas de evaluación de bebés
como único criterio para arribar a resultados.
La evaluación psicológica lleva muchas veces consigo la clasificación de los niños
tras el diagnóstico. Con esa clasificación se pretende diferenciar niveles de gravedad de la
patología o déficit o distintos niveles de dificultad. Desde el enfoque multidimensional se
describe al pequeño de un modo comprensivo y global, determinando y analizando:
- las potencialidades y limitaciones intelectuales, emocionales, físicas, vinculares.
- Las características de los vínculos habituales del niño, que facilitan u
obstaculizan su desarrollo.

La tarea evaluadora esencial no va a consistir en diagnosticar y clasificar al niño sino


evaluarlo multidimencionalmente en base a su interacción con los contextos en los que se
desenvuelve.

Evaluando el desarrollo psicomotor…


Si bien el crecimiento se entiende como el aumento de la masa corporal y el
desarrollo como la adquisición de funciones y conductas, ambos procesos se encuentran
íntimamente relacionados y son el producto de una continuidad de interacciones entre el
potencial genético humano, por un lado, y el medio ambiente por el otro.
Pero con fines didácticos definiremos13 como:
...crecimiento: al proceso de aumento de la masa corporal de un ser vivo, por el mecanismo de
la hiperplasia y la hipertrofia. Al ser un proceso cuantitativo, es posible su medición.
...maduración: al proceso por el que se producen adquisiciones progresivas de nuevas
funciones y características físicas. Sus indicadores son la maduración dentaria, sexual, psicomotriz y
ósea.
...desarrollo: al proceso dinámico en el que se integran condiciones biológicas del individuo
con las experiencias que el medio le proporciona. Cada etapa del desarrollo se apoya en las anteriores
y determina las siguientes y sus indicadores son: la maduración psicomotriz, la capacidad de
adaptación a distitnas situaciones, el juego, el lenguaje, la lectoescritura y su desenvolvimiento en el
medio familiar y social.

Las Escalas de los “baby tests” de Gesell y Amatruda (1964) Bayley (1969) Rodriguez
Arancibia (2001) Casati y Lezine (1968) entre otras, permiten apreciar globalmente el nivel
de desarrollo psicomotor de los niños y su evolución en los cuatro dominios del desarrollo:

- coordinación óculo motriz


- lenguaje
- area motora
- sociabilidad

Citamos dos ejemplos de escalas de evaluación:

13 Voyer – Rubinsky – Cambiano – Pediatría Cap. “Crecimiento y Desarrollo”. Ed. La Rosa 2003.
a) La Escala de Evaluación del Desarrollo Psicomotor. Rodriguez Arancibia
(2001)
La E.E.D.P. mide el rendimiento del niño frente a ciertas situaciones que para ser resueltas
requieren determinado grado de desarrollo psicomotor. Se han distinguido dentro del
proceso del desarrollo psicomotor cuatro áreas de funcionamiento relativamente
específicas e independientes: MOTORA (M), LENGUAJE (L), SOCIAL (S) Y
COORDINACIÓN (C). La escala mide el grado de desarrollo psicomotor en las áreas
anteriormente señaladas sobre la base de las técnicas de observación (se observan las
conductas del niño frente a situaciones especificas directamente provocadas por el
examinador) y preguntas (se interroga a la madre sobre conductas de éste).

b)Escala Casati y Lezine (1968).


El test estudia los estadios de la inteligencia sensoriomotriz de 6 a 24 meses y consta de 45
pruebas aplicadas a diferentes situaciones. Fue la primera tentativa en Francia y las
pruebas se construyeron basadas en las observaciones experimentales y controlables de
Piaget. Para este autor la inteligencia es esencialmente operativa. Su función es actuar sobre
los materiales que ella recibe, movilizarlos y transformarlos.
En Argentina se ha llevado a cabo la adaptación de esta Escala y de allí surgió la EAIS
– Escala Argentina de Inteligencia Sensoriomotriz. (Oiberman – Mansilla – Orellana
2003) En el fundamento de esta Escala se consideran, entonces, las etapas y los mecanismos
de este proceso genético, y específicamente los concernientes a la coordinación progresiva
de los esquemas o estructuras de acción sensoriomotriz. Esta escala prioriza los aspectos
más importantes de las adaptaciones sensorio-motrices:
- La relación entre los elementos sobre las cuales se da la acción (distinción entre
medios y fines).
-La coordinación de esquemas (búsqueda del resultado a obtener).
- La toma de conciencia de la dirección del acto o del deseo (la intencionalidad).
Por otra parte, la evolución de la inteligencia sensoriomotriz tiene lugar a través de
una sucesión de estadios, considerados como escalones sucesivos de equilibrio en el
progreso hacia el ajuste motor.
La Escala toma en cuenta, entonces, esta sucesión de estadios, verificando la existencia
de los mismos y considerando que un estadio cubre un período durante el cual, cierta
conducta, en un dominio determinado, forma un sistema en equilibrio.

Evaluando la interacción madre-bebé…


La interacción que se produce entre la madre y su bebé es directamente observable
y posible de evaluar. Podemos citar algunos autores cuyas investigaciones han dado
origen a diversas escalas que apuntan al análisis del vínculo temprano: David y Apell
(1962) Lezine, Robin y Cortial (1975) Bur, Gozlan, Lamour, Letronmier y Rosenfeld (1989)
Greenspan y Liberman (1980) Massie y Rosental (1986), entre otros. En nuestro país
podemos citar los trabajos de Zigaler (1983) y Oiberman (2001).
A modo de ejemplo citamos La Escala de Observación de vínculo madre –hijo (Oiberman,
2001)
A partir de las observaciones realizadas a madres y bebés que concurrían a controles
pediátricos mensuales en el Hospital Materno Infantil “Ramón Sardá” se llevó a cabo la
construcción de la técnica de observación de vínculo. El objetivo fue incorporar métodos
estandarizados para la observación del binomio madre-bebé, y así facilitar el estudio de las conductas
en la atención del niño pequeño.
Se construyeron dos perfiles de observación, uno de 0 a 6 meses de vida del bebé y otro de 7 a 15
meses y ambos perfiles se basan en la observación de las siguientes funciones: visual, corporal, verbal
y de sostén.
En ambos perfiles se evaluaron los comportamientos de la pareja madre-bebé
correspondiente a cada función, escalado de acuerdo a tres valores: 0, 1, y 2, donde 0 es
ausencia de relación, la conducta es realizada por un solo miembro de la díada y 2 cuando
la conducta es realizada por ambos miembros. En cada parámetro se anotan las distintas
conductas que varían desde la función de mirar, tocar, hablar, hasta registrar si existen
conductas mutuas de caricias, miradas y “conversaciones”. Además, se indica la conducta
del bebé hacia la madre y de la madre hacia él, y quién de los dos toma la iniciativa.
Estos perfiles de observación vincular permiten una evaluación cualicuantitativa de
algunos aspectos de la relación madre – hijo durante el primer año de vida.

Evaluando los vínculos de apego…


Un concepto fundamental que merece especial atención para evaluar
cualitativamente la díada es el de Apego. Aunque las conductas de apego pueden ser
evaluadas a través de las escalas, ya que es un constructo que forma parte de su marco
teórico, es posible registrarlas simplemente observando los intercambios que se producen
entre la madre y el bebé durante el proceso de evaluación.
Brevemente podemos mencionar que la historia de la teoría del apego comienza con
John Bowlby (1969, 1973, 1980, 1988).
La investigación del apego se inicia con Mary Ainsworth (Ainsworth y otros, 1978)
quien describió tres tipos principales de apego infantil: el seguro, el inseguro-evitativo y el
inseguro-resistente. Estos tres modos de responder a la separación y reunión fueron vistos
por Ainsworth como tipos de apego organizados y motivados, que emergían como una
función de la historia de la relación madre-niño. Cuando las madres se mostraban sensibles
a las necesidades de consuelo y seguridad del niño, capaces de proveer al niño de lo que
Ainsworth refiere como una "base segura", estas necesidades eran expresadas abierta y
fácilmente. Cuando las madres ignoraban, rechazaban o distorsionaban las necesidades de
sus niños, éstos desarrollaban menos recursos funcionales y adaptativos para comunicar
sus necesidades a sus padres cuando estaban angustiados y buscaban consuelo. En las
décadas posteriores a la publicación de la original investigación de Ainsworth, los
investigadores han basado el apego seguro en la infancia en puntajes para proveer una
especie de "factor de protección" en el desarrollo posterior, el cual ha sido vinculado a un
amplio rango de habilidades sociales y desarrollo emocional. Desde una perspectiva
clínica, los niños seguros han establecido relaciones emocionales resistentes y flexibles con
sus objetos de amor primarios.
Tal como bien ha sido descrito por los psicoanalistas, especialmente Benedek (1959),
Bibring (Bibring y otros, 1961), Stern (1995) y Winnicott (1965), las madres (y los padres)
empiezan a desarrollar representaciones de sus niños ya durante el comienzo del
embarazo. Estas representaciones se vuelven crecientemente complejas y estructuradas en
el transcurso del desarrollo y reflejan una amalgama de percepciones y fantasías parentales
acerca de quién es el niño, cómo funciona y cómo se siente. Naturalmente, estas
representaciones incluyen aspectos conscientes, preconscientes e inconscientes y están
poderosamente afectadas por las relaciones tempranas de objeto de los padres y por sus
experiencias de apego. Estas representaciones del niño y las representaciones
complementarias del sí mismo como padres son un aspecto crítico y fundamental de la
relación madre/padre-niño y, en efecto, funcionan como una manera de regular sus
respuestas hacia el niño (Lieberman, 1997; Slade y otros, 1996; Solomon y George, 1996).

¿Puede esta mamá describir sus experiencias de apego temprano?


¿Puede expresar los sentimientos que a ellas se asocian?
¿Es una mamá que se defiende del recuerdo de sus experiencias infantiles
tempranas?
¿Se encuentra angustiada o inundada de dolor en torno a su apego con el
bebé?
¿Es el bebé capaz de separarse de su mamá y explorar las cosas de su
alrededor?
¿quién es este bebé para esta mamá?
¿Interpreta los mensajes de su hijo desde su rol de bebé?
¿Es este bebé un personaje concreto en la historia de la madre?

Dimensión 4: El evaluador.

Acerca de la observación que realiza el evaluador…

En el marco de la evaluación del vínculo madre- bebé y del desarrollo psicomotor


del niño, la observación se moldea en relación a un objetivo específico y a un encuadre
determinado. Pero el observador no está solo, es importante destacar que trabajamos con la
idea del observador más el observado: están en interacción y algo sucede entre ellos.
Observar es, en parte, actuar, en parte participar. Sobre el observador pesan ciertas
exigencias. Es participante pero al mismo tiempo tiende a establecer un distanciamiento
necesario14. Su grado de participación modifica al observado, pero no debe alterarlo. Dice
Lebovici15 “la relación observador-observado es siempre emocional”. El observador busca
describir la evolución de un ser entero y, sin embargo, debe necesariamente recortar, desde
un punto de vista temporal, la realidad observada para “apropiársela”. El peligro sería que
construyera un lactante situado a priori, interpretado a priori, un a priori del lactante. La
observación implica simplemente adoptar una actitud particular de “ajustarse a”, es decir,
ser fiel en su descripción y considerar con atención, es decir con precisión, aquello que tiene
un valor científico.

14 Sobre el concepto de “disociación instrumental” ver Veccia, T.(2002), Diagnóstico de la Personalidad.


Desarrollos Actuales y Estrategias Combinadas. Cap. 1: “Teoría y Práctica de la Entrevista. Su aplicación a procesos
diagnósticos. Validez y confiabilidad del instrumento”.1ª Edición. Editorial Lugar , Buenos Aires.
15 Lebovici, Ajuriaguerra, Diatkine “A propos de l´observation chez le jeune enfant”, en Psychiat. Enf., 1958.
No tiene importancia decir que el observador debe saber que él mismo forma parte
de la realidad que observa. Debe analizar sus conductas y sus actitudes a la luz de las
reacciones que ellas suscitan y debe adquirir conciencia de la realidad imaginaria y
simbólica en la que ha sido situado por sus interlocutores.
Es importante retomar el trabajo de René Spitz, quien en 1935 emprendió numerosas
observaciones sistemáticas de niños muy pequeños. En el XXVI Congreso de Psicoanalistas
de Lenguas Romances en 196616 se suscitó el siguiente diálogo:
A una pregunta de Diatkine: “Me gustaría que nos diera alguna información a propósito de
la forma en que usted interpreta este recabamiento de datos, pues su prpopia posición de
observador, por el hecho de ser psicoanalista, modifica considerablemente las cosas”, Spitz
respondió: “en principio hay que quedarnos en lo cronológico: la sonrisa antes de la
angustia del octavo mes. Hacemos variar lo que puede variar. Ciertos hechos nos
sorprenden y exigen una explicación. Interrogamos a mucha gente competente, damos
nuestra opinión y oímos las de distintas personas. Tratamos de identificarnos. La empatía
aumenta con el análisis personal. La minucia de la observación, la libertad interior, el
control del equipo sirven de garantía.”
Las hipótesis que surgen de la observación del evaluador deben tomar en cuenta la
implicación inevitable del mismo en el medio observado.
La interacción del evaluador con el medio no sólo es inevitable sino que sin ella no
hay observación; especialmente cuando aquello observado es un bebé y su madre.

Sobre el rol del evaluador…


La presencia de la madre y el bebé despierta en el evaluador sentimientos,
percepciones y reacciones que deben ser registrados en cada evaluación.
El evaluador capta los mensajes gestuales del bebé y sus movimientos, y los
mensajes tanto verbales como paraverbales de la madre. Luego modifica la estructura de
este campo a partir de sus preguntas, para finalmente arribar a las conclusiones del caso.
Al igual que en un proceso psicodiagnóstico corriente, aquí el encuadre de la
evaluación cobra un importante papel. Siguiendo las formulaciones de Winnicott el
encuadre en este marco incluye a mi entender tres características imprescindibles: debe ser
estable, confiable y predecible.
Porque la evaluación psicológica perinatal agrega ciertas variables al rol habitual del
evaluador, ya que su presencia recrea metafóricamente el “holding materno”, es decir, los
sucesos más tempranos17 en la historia de un ser humano.
Durante el proceso de evaluación se abrirá un interjuego relacional donde a partir de
la singularidad del evaluador, van a aparecer a través de la díada madre – bebé los
reclamos basados en las necesidades que pugnan por emerger, intentando obtener del
psicólogo la respuesta buscada y especialmente su aprobación.
El rol del evaluador se vuelve, para la madre, especialmente significativo, debiendo
contener las emociones que provoca “ser evaluada” “ser observada” “ser juzgada” en un
momento psicoafectivo complejo tanto para la madre como para el bebé.

16 Spitz, René “Implications metapsychologiques de mes recherches sur les dondées du developpement infantile”
en Rev. Fr. De Psychanalyse, 1966.
17 Es necesario detenernos en la dialéctica temprano / profundo. Tomo aquí el punto de vista de Winnicott (1957)
para quien el concepto temprano se refiere a aquellos contenidos que posibilitan el inicio de la historia de un sujeto en
términos de sostén y presencia.
Es importante que el evaluador sepa esperar hasta la entrevista de devolución para
restablecer gradualmente de manera útil y tranquilizadora sus ideas sobre el proceso de
evaluación realizado en relación a las emociones que allí se suscitaron. En este sentido,
verbalizamos especialmente los sucesos acontecidos en el presente inmediato de la consulta
para luego integrarlos en la medida de lo posible con aspectos más profundos.

Selección de casos

Caso 1

Natalia es una adolescente de 15 años, la segunda de 12 hermanos, el más grande un varón,


ella la primer mujer. Concurre al hospital materno infantil con su hija, Silvina de una
semana de vida.
Vive con su familia de origen y su novio, Darío de 18 años, y su hija. La vivienda es
pequeña y precaria, pero proyectan mudarse en el fondo de la casa materna en cuanto
puedan terminar la obra.
Su padre trabaja, su madre no.
Su abuela materna vive delante de su casa. Es ella quien la cuida desde los tres años, desde
el momento en que Natalia refiere una convulsión hasta que se entera de su embarazo.
Asistía al colegio hasta unos meses antes de tener a su hija, su intención es retomar.
“El grado de estructuración de la entrevista depende de los objetivos que se persiguen y de
determinadas características del entrevistado y del entrevistador”18
Tal como dice Sendín, son tres las variables a tener en cuenta al abordar la forma en que
está estructurada una entrevista. En este caso, las primeras entrevistas con las recientes
madres adolescentes tenían la característica de ser breves y creo que esencialmente se debía
a la ausencia de demanda por parte de ellas, por lo tanto ante la sorpresa de mi pedido
generalmente aparecía un discurso reticente y escueto.
Los objetivos de esta entrevista se pueden resumir de la siguiente manera:

• Obtener datos personales, de composición familiar, situación de pareja y situación


socioeconómica.
• Historia familiar, historia de la pareja. Composición familia de origen, infancia,
relación con los padres, estilo de crianza. Relación actual con familia de origen.
• ¿Cómo se siente física y emocionalmente? Explorar además cómo se siente ante los
cambios corporales, alimentación, aparición de trastornos alimentarios. Repercusión en
pareja, familia.
• Explorar actitudes de aceptación o rechazo, fantasías, temores, expectativas que
generó este embarazo. Qué representaciones tiene del ‘bebé’. Repercusión en pareja,
familia.
• Explorar la existencia de sucesos significativos (life events), considerados como tales
para la madre.

18 Sendín, Ma C. Diagnóstico Psicológico. Pág. 140. Ed. Psimática. 2000.


La finalidad de esta primera entrevista es, por un lado, evaluar los factores de riesgo
psicosocial que pueden afectar a la adolescente y a su bebé y que pueden llevarnos a
considerar este vínculo como “de riesgo” psicológico. A partir de esta entrevista se
propondrá un tipo de seguimiento según el caso. Finalmente, una meta importante es
instalar la atención psicológica como un aspecto más del cuidado de la madre adolescente
en una institución de salud.
En cuanto al desarrollo del trabajo psicológico en las maternidades sus
características específicas son: ausencia de demanda por parte del paciente, demanda del
equipo de salud y flexibilidad del encuadre. El psicólogo perinatal debe contar con la flexibilidad
teórica y práctica necesaria para abordar situaciones muy diversas y crear estrategias de intervención
a cada instante.
De todas maneras, a medida que pasaban los encuentros era posible profundizar aspectos
significativos e incluso aceptaban citarlas una vez por semana en aquellos casos que se
evidenciaba riesgo psicológico.
La primera entrevista psicológica en este contexto permite un primer acercamiento a la
paciente y a su historia con el bebé y deja abierta la posibilidad de retomar temas que son
enunciados, a veces tímidamente, por ellas.
Natalia accede amablemente a la entrevista19. Pulcra en su vestir, muy bien peinada y de
aspecto alegre. Viste de blanco, igual que su bebé.
Natalia relata su situación familiar y especialmente la desilusión y el rechazo de su abuela
materna por este embarazo. Un embarazo que intentó ocultar y del que quiso
“desembarazarse”. Le tomó un tiempo aceptar ser madre, y podríamos pensar que ser
acogida por su propia madre le permitió comenzar a construir ese proceso, al sentir que
podía recuperar aquel espacio cedido a su abuela cuando era pequeña.

“Las experiencias infantiles de frustración y de satisfacción, de amor ávido y de agresión,


constituyen las imagos complementarias de la madre devota, buena y amada, y del niño bueno,
amado y devoto. Y las imágenes contratadas de la madre deprivada, atacada y amenzante son las del
niño destructor, malo y amenzante. Esas imágenes que aparecen en la madre vienen a proyectarse
sobre la representación que la mujer se hace de la madre que ella es y del hijo que ella tiene”20.

Natalia nació con un soplo, su hija también. Dice que tiene “miedo” por esta noticia. Desde
su relato ese fue el motivo por el cual su madre decide dejarla al cuidado de su abuela.
Me quedo pensando por qué siente “miedo” frente a la noticia. ¿Es sólo desconocimiento frente a la
patología? O ¿siente que no será aceptada por su madre nuevamente por haber engendrado una niña
“imperfecta” como ella? ¿Aparecen indicadores de rechazo hacia su hija? O ¿será el sentimiento de
culpa por haber querido abortar este embarazo el motor de ese miedo que ella expresa?

Natalia cuenta con una familia que la contiene. Pero escucho nuevamente a la figura
materna como vinculo significativo de sostén: al preguntarle por el momento del parto
cuenta que temía morirse y necesitaba la presencia de su madre.
Yo indago sobre la presencia de su marido, ella insiste en la importancia de su madre. Siento
impotencia frente a la imposibilidad del equipo médico de escuchar este pedido y responder desde la
regla “sólo el padre del bebé puede entrar a la sala de partos”. Qué sucede cuando es una niña de 15

19 Ver en el anexo 1 la transcripción de la entrevista realizada y su correspondiente esquema que se incluye en la


historia clínica de cada niño.
20 Oiberman, Alicia. Fuimos y Seremos. Pág. 178. Ed. JCE Ediciones. 2005.
años la que da a luz? No es posible contemplar la posibilidad de que esté acompañada por su madre?
Sigue el relato y veo que todo transcurrió bien. Entonces nuevamente me pregunto ¿qué vínculo
materno reclama Natalia, aquel que la pueda sostener como madre, o como hija?

Natalia no imaginó a su bebé, pero sí la soñó un mes antes de que nazca. Enfatiza que era
“una nena” y que al verla “era tal como la había soñado”.

¿Por qué una nena, me pregunto? ¿Por qué cuenta que su mamá y su papá querían tener una nena?
¿Encubre esta maternidad aquella problemática no resuelta del vínculo con su propia madre?
¿Se vinculará Natalia con su bebé exclusivamente desde su identificación como hija obstaculizando
el camino de construirse como “madre”?
¿Qué lugar ocupa su abuela en esta historia?

Dimensión 1: se evaluó especialmente la red de apoyo familiar y social. Su vínculo


con la escuela, las personas significativas de su entorno. Grupo de pares.
Dimensión 2: los aspectos contenidos en esta dimensión fueron relatados en el
desarrollo de la entrevista.
Dimensión 3: la entrevista de evaluación es en este contexto de trabajo la
herramienta fundamental con la que cuenta el psicólogo. Se ha aplicado también la escala
de observación de vinculo madre-bebé durante la consulta pediátrica.
Dimensión 4: muchos sentimientos se movilizan al abordar esta tarea. En el contexto
hospitalario es el trabajo en equipo el que sostiene la tarea, “nos” sostiene.

El destino de esta maternidad va a depender de dos factores, por un lado los factores
históricos, y por otro de los factores actuales (ambientales). Creo que en este caso, son los
factores históricos (confictos infantiles, imagos interiores reactivadas) los que se
necesitarán trabajar para movilizar el maternaje. En el caso de Natalia la evaluación de la
primera dimensión dio lugar a la generación de una red de apoyo que sostendrá la
posibilidad de trabajar las demás dimensiones.

Caso 2: Derivación temprana de dificultades vinculares

El pediatra de Nicolás, un bebé de cinco meses, observa indicadores que le sugieren una
alteración de los patrones tempranos de regulación afectiva, y especialmente dificultades
en el logro del ajuste diádico, con su mamá. Realiza entonces una derivación temprana
para que sea evaluado en estos aspectos y en su desarrollo psicomotor.
Se realiza una primera entrevista con los padres y el bebé. Se aplica la escala de
observación de vínculo madre-bebé. Se administra la Escala de Evaluación del Desarrollo
Psicomotor. Sería esperable que Nicolás:
edad ítems descripción Puntaje
21 (SL) Vuelve la cabeza hacia
quien le habla
22 (C) Palpa el borde de la
mesa
CINCO MESES 23 (C) Intenta prensión de la 6
argolla
(c/u)
24 (M) Tracciona hasta lograr
la posición sentada
25 (M) Se mantiene sentado
con leve apoyo
Nicolás sin embargo responde sólo a:
1 (SL) Fija la mirada en el NO
rostro del examinador
2 (L) Reacciona al sonido de NO
la campanilla
UN MES 3 (M) Aprieta el dedo indice SI
del examinador

4 (C) Sigue con la vista la NO


argolla (90ª)
5 (M) Movimiento de cabeza NO
en posición prona

Se observan y registran las interacciones que se suscitan en el transcurso de las siguientes


entrevistas: alimentación, cambio de pañales, juego.
Se realiza una evaluación de los aspectos intrapsíquicos de los padres, el estado emocional
de cada uno, sus discursos acerca del bebé, la historia de la pareja, las transmisiones
transgeneracionales, etc.
¿Qué siente cuando mira a su hijo?
¿Cómo lo mira? ¿Cuánto tiempo lo hace?
¿Es posible percibir un contacto íntimo que produce vinculación?
¿Está sensible a lo que siente, pide, desea su bebé?
¿Sus cuerpos están coordinados y sincronizados?
¿Hay buena sincronización espacio-temporal?
¿Desea estar cerca de su bebé?
¿Lo toca, lo abraza, lo acaricia?
¿Se encuentra el bebé en su discurso?
¿Habla con su bebé?
¿Hay una construcción conjunta de un mundo único?

Se registran también las emociones que se suscitan en este espacio de evaluación.


Nicolás presenta importantes retrasos en varios aspectos de su desarrollo tanto físico como
emocional. Los desajustes entre él y su madre son evidentes: los contactos son mínimos,
escasos, y para Nicolás, afectan directamente a su constitución subjetiva.
Dos aspectos considero importantes para destacar en este caso:
1.- el trabajo interdisciplinario posibilita que niños con dificultades en sus primeros
momentos de vida y sus familias accedan a un tratamiento oportuno, ya que se fortalece la
intervención temprana.
2.- en el caso de Nicolás las escalas de evaluación y los registros observacionales
proporcionaron elementos que dieron cuenta de serias dificultades vinculares e importante
retraso psicomotor, aunque se recomendó en acuerdo con el pediatra, interconsulta con
neurología21.

Caso 3: Evaluación de patologías severas

Rocío tiene 20 meses 9 días de edad. Es derivada por el neurólogo debido a presentar
“índices de maduración tardía”. Aquí se exponen como ejemplo los resultados de la EAIS
(Escala Argentina de Inteligencia Sensoriomotriz) obtenidos:

SERIES PRUEBAS ITEM ESTADIOS


A Exploración del objeto 3 iV
B Búsqueda del objeto desaparecido 2 i IV
C Intermediarios: 1. Cinta 2 i IV
2. Soporte 3 f IV
3. Instrumento 3 V

Nivel de Estadío resultante: f IV

La inteligencia sensoriomotriz es la capacidad de resolver problemas a partir de


actividades en las que intervienen sobre todo la percepción, las actitudes y los movimientos
antes de la aparición del lenguaje.
En el final del Estadío IV Rocío aplica esquemas conocidos a situaciones nuevas,
coordinando medios y fines, al principio a título de mecanismo. Puede observarse que en el
transcurso de la evaluación progresivamente ensaya los últimos esquemas y los utiliza en
nuevas situaciones como si buscara comprender al nuevo objeto presentado.
No muestra todavía una deducción, pero toma el aspecto de una expectativa concreta,
comienza a prever lo que va a pasar. Los progresos aparecen cuando la niña pone atención
en objetos que le agradan y los obstáculos para lograr las pruebas son mínimos, por lo que
se deduce una baja tolerancia a la frustración. En esos momentos es cuando se angustia,
busca a su madre, y se desencadenan conductas estereotipadas y tics.
En relación a su conducta con el evaluador se ha observado un buen rapport, logra
conectarse comunicacionalmente a través de simples esquemas de conducta.
De acuerdo a estos resultados Rocío responde a un nivel propio del año de vida, por lo que
se observa un riesgo considerable en el desarrollo de la inteligencia sensoriomotriz.

Hasta aquí lo que refiere a los resultados de una técnica específica administrada.
Rocío muestra una importante desconexión en la primera entrevista. Rápidamente se
desorganiza y aísla quedándose en un rincón del consultorio. No responde al llamado.
Camina con dificultad, rígidamente mirando hacia abajo.
Si alguien se acerca rechaza el contacto. Incluso el de sus padres.
Sin embargo siento que hay que esperar. Percibo también rigidez en la postura de su
madre, y me impacta su imposibilidad de acercarse a su hija.

21
Nicolás sigue en estudio desde el punto de vista médico, ya que no se han evidenciado trastornos a nivel neurológico.
Se sostiene la psicoterapia vincular.
Pienso que hay algo más detrás de esta barrera que ambas muestran, e intento generar un
espacio para que puedan desplegar lo que cada una siente.
Son citadas nuevamente, y en los siguientes dos encuentros, Rocío y su mamá pudieron
alojar sus angustias en ese espacio. Rocío mostró cambios en su conducta, permitiendo el
acercamiento y contacto e interesándose por los objetos que le mostraba. De esta manera
pudo responder a las técnicas de evaluación, con sus limitaciones.
Su mamá pudo transmitir sus incertidumbres respecto del diagnóstico y del futuro de su
hija, y sus dudas respecto de cómo acercarse a ella.
Y en ese preguntarse por el vínculo, se abrió el espacio para que sentadas las tres en el piso
compartiéramos una canción cantada por ella y escuchada atentamente por su hija.
Entender la evaluación psicológica como proceso permitió en este caso brindarle a Rocío y
a su familia (especialmente a su mamá) el tiempo necesario para sentir que la evaluación
no implicaba sanción, que no se las iba a juzgar sino a comprender para ayudar. Las
defensas iniciales de su mamá fueron cediendo en los sucesivos encuentros y Rocío pudo
vincularse mostrando capacidades no expresadas en los primeros momentos.
Puede observarse la importancia del trabajo de las configuraciones vinculares que se
expresan en el contexto de la evaluación, ya que para explorar el mundo, utilizar objetos
para alcanzar lo que desea, anticipar, prever, imaginar e inventar, Rocío necesitaba una
base segura, de protección, de cuidado, a partir de sus propias capacidades. El contexto de
evaluación se debe transformar en un contexto firme, coherente y tranquilizador, que la
ayude a organizarse.

A modo de conclusión...

En este texto se ha querido destacar la importancia de la evaluación perinatal como


proceso. Un proceso complejo que involucra además de las herramientas de evaluación y
las diversas estrategias diagnósticas, nuestra infancia.

Evaluamos a un bebé desde nuestro bebé interno, desde aquel que fuimos
construyendo a lo largo de nuestra vida. Y evaluamos a un bebé desde un marco teórico
específico, a través de la reconstrucción que cada uno ha hecho del mismo.

Trabajando con bebés, nos encontramos evaluando especialmente cómo se implican


el afecto y la emoción en los procesos cognitivos y cómo se presenta delante de nuestra
mirada ese mundo vincular naciente. Nos invita a reflexionar sobre la forma en que
elegimos situarnos respecto a nuestra propia práctica y en la medida en que nos surgen
dudas e interrogantes, nos plantea la necesidad de seguir revisando nuestros criterios.

Durante todo el proceso el evaluador asume una actitud epistemológica de


“investigador-evaluador” capaz de contribuir a una mejor comprensión del caso. Esto
permite un constante movimiento de acción y descentralización (control, investigación y
reflexión sobre la práctica). Se desdobla en los papeles de investigador y evaluador, sujeto
y objeto, observador y observado, conocedor y conocido, comprendiendo simultáneamente
que esta dicotomía es artificial e ilusoria.
Bibliografía

 Ajuriaguerra: Manual de Psiquiatría infantil. Distintas aproximaciones teóricas sobre la


estructuración mental precoz. Pág. 42-54.
 Bowlby: La separacion afectiva. Tercera parte. Diferencias individuales en la propensión a
experimentar temor: el apego ansioso. Pag. 215-220 y 225-245. Paidos.
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 Fiszelew, R; Oiberman , A. Fuimos y Seremos. Edit. UNLP- La Plata 1995.
 Gergen, K El yo saturado. Dilemas de identidad en el mundo contemporáneo. Paidós. 2006.
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 Veccia, T. “Enfoque Conceptual Psicodinámico del Diagnóstico Psicológico”.Ficha del
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 Veccia, T.: Diagnóstico de la Personalidad. Desarrollos Actuales y Estrategias
Combinadas. 2ªedición. Editorial Lugar , Buenos Aires, Cap. 1 “Teoría y Práctica de la
Entrevista. Su aplicación a procesos diagnósticos. Validez y confiabilidad del
instrumento” y cap. III “ Encuadre, objetivos y fases del proceso diagnóstico”. 2002
 Voyer – Rubinsky – Cambiano – Pediatría Cap. “Crecimiento y Desarrollo”. Ed. La Rosa
2003.
 Winnicott, DW: Escritos de Pediatría y Psicoanálisis.
 Capitulo 2 Desarrollo emocional primitivo (1945) pag. 203-218
 Capitulo 8 Objetos y fenomenos transicionales (1951) pag. 313-319
 Capítulo 14 Preocupación maternal primaria (1956) pág. 405-412
 Winnicott, DW: Exploraciones Psicoanalíticas I.
 Capítulo 19 Importancia del encuadre en el modo de tratar la regresión en psicoanálisis
pág. 122-129
 Capítulo 36 La experiencia de mutualidad entre la madre y el bebé pág. 299-310

Anexo 1:

La entrevista administrada lleva la impronta del diseño de la entrevista psicológica


neonatal que el equipo de psicólogas incluyó en el Servicio de Neonatología del mismo
Hospital a partir de una investigación sobre el tema22.
El objetivo de esa investigación fue construir una entrevista que tomara en cuenta los
sucesos significativos de vida (“life events”) que pudieron influir durante el embarazo y el
parto a los efectos de introducir la dimensión psicosocial de la madre en las maternidades.
El propósito era incorporarla a la historia clínica obstétrica y neonatal con un diseño de
fácil interpretación para el equipo médico.
La problemática materna fue clasificada en seis categorías generales: pareja, muerte,
problemas sociales, preocupación por otros hijos, problemas asociados al embarazo tanto
físicos como psicológicos y conflictos en la infancia.
Los sucesos significativos son 22, destacando si ocurrieron el último año o en años
anteriores.

Es así como surge el modelo de entrevista para la madre adolescente que luego se
incorpora a la Historia Clínica del bebé:

22“Construcción de un instrumento para la detección de estresores en el embarazo”. UBACYT.


Facultad de psicología. Directora: Alicia Oiberman
TEMAS QUE EMERGEN

SUCESOS SIGNIFICATIVOS (life events)


(Mencionados como tales por la madre)
Ultimo año Años
Si fue durante el anteriores
embarazo aclarar trimestre
Trimestre

Pareja: Separación durante el embarazo O O


Probl. pareja anterior O O
Violencia O O
Otros O O
Muertes: Otros fliares/personas cercanas O O
Abortos O O
Pareja O O
Hijos O O
Social: Desocup./probl. económ./pobreza O O
Violencia Fliar. O O
Violencia barrial/policial/fliar.preso O O
Adicciones O O
Desarraigo O O
Abuso/violación madre O O
Abuso/violación de alguien del entorno. O O
Otros. O O
Probl.actual: Probl. Familiares O O
Mudanzas O O
Enfermedades O O
Accidentes O O
Otros O O
Probl. c/ Preocupación por otros hijos O O
otros hijos: Abandono/sustracción otro hijo O O
Otros O O

Problemas maternos asociados al embarazo

El embarazo en sí mismo
como life event O

Fisicos: Internación
Presión altadurante embarazo O Psicológicos: Temor/salud bebé O
Presión alta O Temor/salud propia O
Pérdidas O Presentimiento de
Diabetes O parto premat./patolog. O
HIV O Angustia/ansiedad O
ETS O Temor al parto O
Chagas O Otros O
Otros O

Violencia O
Familiares Abandono: O Historia de su propio nacimiento:
Fallec./padres: O si no
Violación/Abuso: O lo conoce? O O
Separac. durante fue amamantada? O O
el embarazo O madre adolesc.? O O

IMPACTO ANTE ESTE NACIMIENTO: RED Amplia Escasa Fuerte Débil


Dificultades vínculo: O
Dificultades lactancia: O Familiar O O O O
Rechazo: O Social O O O O
Angustia/separac. del bebé: O

Observaciones:
Consultorio de Atención "Niño de madre adolescente" -
Hospital Materno Infantil "Ana Goitía" Facultad de Psicología - UBA

Entrevistó: HC Fecha:

Madre Fecha Si No
Nac. Esc.: Trabaja: O O
Padre Fecha Esc.: Trabaja: O O
Nac.
Bebé Fecha Si No
Nac. M adol. O O
P adol. O O

Domicilio: Observaciones sobre Esc.:


Telef.:

Hijos: m f Edad SITUACION DE PAREJA:

O O Estable/conviven: O Sola c/apoyo fliar: O


O O Estable/no conv.: O Sola s/apoyo fliar: O
O O Inestable: O Separac. durante emb.: O

Si No
Cuidó otros niños? O O Sostén económico?

Otros Familiares convivientes:

Observ.:

EMBARAZO: Si No Principio No Durante el embarazo Bien MalMal


Buscaron O O se sintió:
Aceptación*: O O O Físicamente: O O
Controles**: O O Emocionalmente: O O
Imáginó/bebé: O O
Soñó/bebé: O O
Se movia el bebé: O O PARTO: LACTANCIA:
Normal: O Pecho: O
*Cuándo/mes? Cesárea: O Mamadera: O
**A partir de que mes? Fórceps O Mixta: O
Cuántos? Dificult./parto: O Sonda O
Se sintió: Dificultades: O
Metodos Anticonceptivos: 1º vez
Fecha Concurrió se sintió:
AO con:
DIU
Pres. Embarazos - Partos anteriores:
Otros

OBSERVACIONES:

HISTORIA FAMILIAR:

Mamá Bebé Papá

Observaciones mamá: Observaciones papá:


Desarrollo de la entrevista

Ref.: 1.- Entrevistadora 2.- Entrevistada

Me presento con mi nombre y mi función dentro del consultorio “hijo de madre adolescente23”.

1.- Hola Natalia, ¿cuál es el nombre completo de tu bebé?


2.- Silvina Aylen X X (apellido paterno y materno)
1.- Cuál es el nombre del papá de Silvina?
2.- Darío X
1.- Podrías decirme las fechas de nacimiento de los tres?
2.- Sí, yo X/X/87, Darío X/X/84 y Silvina X/X/03
(Al momento de la entrevista el bebé tiene seis días de vida, la mamá tiene 15 años y el papá 18)
1.- Vas al colegio?
2.- Sí, yo estoy en noveno y Darío dejó en polimodal.
1.- Trabajan?
2.- Darío es empleado de una pollería.
1.- Por qué dejó el colegio?
2.- Porque quería trabajar y son muchas horas… pero quiere empezar de nuevo.
1.- Y vos qué pensás?
2.- Que va a ser difícil porque ahora más con el bebé no puede dejar de trabajar.
1.- Con quién vivís?
2.- Yo con mi familia, y Darío y la bebé. Somos 12 hermanos y un sobrino, más mi mamá y mi papá.
1.- Contáme cómo es la convivencia.
2.- Es difícil, somos muchos y no hay mucho lugar. Dormimos en una sola pieza: hay dos camas cuchetas,
colchones en el piso y en la cocina hay un colchón en el piso para mi mamá y mi papá y algunos de mis
hermanos duermen con ellos, los más chiquitos.
En el fondo estamos haciendo una pieza para mí y Darío y la nena, hoy cuando mi papá cobre va a hacer el
contrapiso.
1.- Y vos cómo te sentís?
2.- Es muy difícil así cómo estamos viviendo, yo quiero otra cosa para mi hija. Igual todos me apoyan, eso me
pone bien.
1.- Cómo se conocieron con Darío?
2.- Nos conocimos en el barrio, en diciembre del 2001 y empezamos a salir. Fue un lío porque yo vivía con mi
abuela y ella no me dejaba tener novio. Entonces a la noche Darío entraba por la ventana y así nos veíamos.
Cuando mi abuela lo sospechó cerró la ventana con ladrillos.
1.- Vivías con tu abuela?

23
Debido a pertenecer al Servicio de Pediatría se lo denominó Consultorio “Hijo de madre adolescente”. El eje del
trabajo desde el punto de vista médico sería el seguimiento del recién nacido, aunque como se habrá visto, el equipo
trabajó en pos del desarrollo de los aspectos vinculares.
2.- Lo que pasa es que a los tres años mi abuela pidió cuidarme porque yo había nacido con un soplo y había
tenido una convulsión entonces ella le pidió a mi mamá cuidarme y ella le dijo que sí.
1.- Dónde vivía tu abuela?
2.- Adelante de la casa de mi mamá, yo cuando quedé embarazada me fui con mi mamá de nuevo, mi abuela
se enojó.
1.- Contáme cómo fue cuando te enteraste que estabas embarazada.
2.- No le conté a nadie primero. Después le dije a una compañera del colegio y le pedí que me ayude. Ella me
dijo que hay un yuyo que si lo tomás en ayunas te viene, también tenés que tomar 7 aspirinas con café en
ayunas, “Dolex” con coca… probé todo menos el yuyo. Y un día mi mamá encontró arriba del placard un
frasco con el yuyo. Me llevó al hospital me hicieron el test y me dio positivo. Ahí mi mamá se puso a llorar.
1.- Y después qué pasó?
2.- Y se enteraron todos, me fui a vivir con mi mamá y Darío también vino.
1.- Cómo te sentiste durante el embarazo?
2.- Bien, me hice todos los controles. Al principio me sentía mal, vomitaba, pero después se me pasó, me
decían que era normal.
1.- Te imaginaste al bebé?
2.- …No.
1.- Soñaste alguna vez con el bebé?
2.- Sí, a los 8 meses soñé que era una nena! Y era!

Cuenta que la mamá quería tener otra nena y su papá también. La mamá tenía un retraso y el día que Natalia
se interna a la mamá “le vino porque se puso muy nerviosa”.

1.- Con quién viniste a internarte?


2.- Vine con mi mamá, mi papá y Darío.
1.- Cómo te sentías?
2.- Tenía muchísimo miedo, pensaba que me iba a morir. Me sentía sola, quería que estuviera mi mamá pero
no la dejaron.
1.- Y Darío?
2.- Sí a él sí, pero yo la quería a mi mamá.
1.- Y cómo fue el parto?
2.- Yo tenía miedo, pero salió bien, todo normal. Yo había “rompido” bolsa. Enseguida nació. Me felicitaron
después. Me dijeron que me porté bien.
1.- Y qué sentiste cuando la viste por primera vez?
2.- No lo podía creer, era como la había soñado.
1.- Cómo te sentiste cuando le diste el pecho por primera vez?
2.- Me encantó!!! Re bien tomó!!!
Cuenta todo el tiempo que le dedica a su bebé, cómo la hace dormir, jugar.

1.- Contáme qué pensás hacer a partir de ahora.


2.- El año que viene voy a volver al colegio.
1.- ¿Por qué no volvés este año?
2.- ¿Puedo?
1.- Claro, es importante que no pierdas el año. Seguramente te van a ayudar con los horarios de la teta de la
bebé y las tareas24.
2.- Sí, a una chica la dejaban salir a darle la teta y volvía. Voy a preguntar. Le voy a decir a mi mamá que me
acompañe.
1.- Pensás tener más bebés?
2.- Darío sí, yo quiero esperar y tener sólo dos.
1.- Y cómo se van a cuidar para que no quedes embarazada pronto?
2.- Mi mamá se cuida con los días!!! Pero no le funciona le decimos con mi hermana!!! Encima le dijeron que
es muy riesgoso que siga teniendo hijos y ella quiere tener más. Yo me iba a cuidar con preservativo, pero me
dijo la doctora que puedo tomar pastillas, que me las dan acá, así que voy a ver con la doctora eso.
1.- Bueno, para terminar, cómo encontró la doctora a tu bebé recién?
2.- Me asusté porque me dijo que tiene un soplo, como yo. Me dio miedo.
1.- Por qué te dio miedo?
2.- No sé…
1.- Qué más te explicó la doctora25?
2.- Que no es nada, que se le va a ir, que no me asuste.
1.- Vos me vas a encontrar acá la próxima vez que vengas, a veces estoy charlando con alguna mamá y a
veces adentro con la doctora. Si vos querés, la semana que viene me buscás antes de entrar y te acompaño a la
consulta con la doctora y vemos cómo está Silvina, le hacemos todas las preguntas que quieras a la doctora y
al terminar puedo también tomarle unas pruebas para ir conociéndola juntas. Te parece?
2.- Sí, me dijo una chica que les hacés unos juegos.
1.- Claro, y podes venir con quien vos quieras.
2.- Bueno, gracias.
1.- Chau, te espero.

24 Natalia, como toda madre adolescente, atraviesa una doble crisis: la adolescencia y la maternidad, y particularmente en este
caso su situación socioeconómica complejiza el proceso. De acuerdo a esta hipótesis, ya en el primer contacto con ella afianzo la
escolarización, impulso la posibilidad de generar más redes de apoyo.
25 Muchas veces ocurre que como estoy realizando una entrevista no puedo observar la consulta pediátrica, por lo
tanto acordamos con los médicos que de existir inquietudes o falta de entendimiento sobre algún tema volvemos a
ingresar con la paciente para realizar las aclaraciones pertinentes. Esto ha tenido importantes efectos en los pacientes y
en el equipo.