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considerado el alma como los que ven al marino Glauco»®S, pero si uno 15 desea aver —dice— su naturaleza», es preciso «sacudirle» las adherencias y «ver su amor a la sabiduria, las cosas con las que esta en contacto y por estar emparentada con cuales» es lo que es*, Hay, pues, en ella otra vida y otras actividades, y el castigado es distinto. Y el apartamiento y la separacién no es s6lo lejos de este cuerpo, sino también de todo lo que se le ha afiadido. Y es que la aftadidura se produce en la generacién. O mejor, la generacién es propia enteramente de 20 la «otra especie de alma». El cémo de la generacién ya lo hemos explicado: se produce con la bajada del alma, siendo otra cosa, derivada del alma, la que baja al inclinarse aquélla. —Entonces, jes que abandona su imagen? Y esa misma inclinacion, mo negar que sea pecado? —Pero si el inclinarse consiste en una iluminacién 25 de lo de abajo, no es pecado, como tampoco lo es la sombra. El causante es el ser iluminado: si no existiera, el alma no tendria posibilidad de iluminar. Se dice, pues, que baja y que se inclina porque convive con ella lo iluminado por ella. Abandona, pues, su imagen si quien la recibié no esta cerca. Mas la abandona no porque la imagen se haya desgajado, sino 30 porque deja de existir; y deja de existir, cuando el alma entera mira hacia arriba’. Y parece que el poeta opera esta separacién en el caso de Heracles, colocando su fantasma en el Hades y a Heracles mismo entre los dioses, constreftido por ambas leyendas, la de que esta entre los dioses y la de que est en el Hades. Asi 35 que lo dividio®. Este paradéjicamente, donde hay albedrio, no hay pecado, y donde hay pecado, no hay albedrio. Ademas, propiamente, la misma alma «pasional> (= la imagen del alma) es una forma impasible (III 6, 4, 30-52). Entonces, gc6mo puede pecar y cémo puede sufrir castigo? 348 Cita de a Republica 611 c 7-d 1. 5149 Ibid. 611 e-612 a. © 50 La imagen del alma «deja de existir» no por aniquilamiento, sino por retraccién, reabsorbida por el alma real de la que es un destello. Cf 10, 11-12: «una vez que ésta (= el alma real) se haya apartado del todo, también la que es un destello de ella se marcha en su compaiia». Cf. IV 4, 29, 50-52 y IV 5, 7, 55-62 % 51 Alusién a la Odisea XI 601-603. Cf. Plotino, IV 3, 27, 7-14; 32, 24-27, y J. PEPIN, «Heracles et son reflet dans le néoplato-nisme», en Le Néoplatonisme, Paris, 1971, pags. 167- 192. 3) UBROave... Dttp./wwwlibrodotcom