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Departamento de Proyectos Arquitectónicos

Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid

CONECTIVIDAD URBANA EN REM KOOLHAAS


MEGAESTRUCTURA, CALLE ELEVADA E INFRAESTRUCTURA DE COMUNICACIÓN, 1968-1989

Autor:
Joaquín Mosquera Casares
Arquitecto

Directora:
Carmen Espegel Alonso
Doctora Arquitecta

2016
ÍNDICE

RESUMEN  7

ABSTRACT  11

INTRODUCCIÓN  15

a Presentación de la Tesis y objetivos 15

b Estado de la cuestión 16

c Metodología 19

d Estructura organizativa. 3x4 20

PRÓLOGO. FUNDAMENTOS INICIALES DEL TRABAJO DE REM KOOLHAAS  23

a Formación, Investigación y Docencia 31

a.1 Época previa: Del cine a la arquitectura 31

a.2 Años de estudiante: La mirada cinematográfica en la construcción de la utopía 37

a.3 Época en EEUU: La arquitectura como narrativa cinematográfica 43

a.4 Investigación proyectual: La búsqueda de un lenguaje arquitectónico 55

a.5 Periodo docente 65

b Faceta proyectual. Búsqueda de patrones 75

b.1 Periodos de trabajo 75

b.2 Nivel de conectividad  77

b.3 Escalas de proyecto 77


b.4 Programa 77

b.5 Número de proyectos 79

UTOPÍA: MEGAESTRUCTURAS  83

1.a Marco teórico. De la Megaforma a la Megaestructura 87

1.b Megaestructuras y proyecto en Rem Koolhaas 106

1.b.1 Posicionamiento teórico: Utopía social y política 106

1.b.2 Posicionamiento desde el diseño: Utopía formal y programática 116

1.c El caso de Exodus or ‘The Voluntary Prisoners of Architecture’ (1972) 125

1.d El final de la utopía 129


PRAGMATISMO: CALLE ELEVADA Y RECORRIDO EN EL BLOQUE  135

2.a Marco teórico. La concepción de la Calle Elevada en el proyecto 141

2.a.1 La calle como instrumento sociopolítico 143

2.a.2 Calle Elevada y tipología arquitectónica 153

2.a.3 Herramientas puntuales de socialización 163

2.b. Evolución de la ‘promenade architecturale’ en Rem Koolhaas 169

2.b.1 Recorrido y conectividad entre bloques 169

2.b.2 Circulación y programa en el bloque arquitectónico. Primeros proyectos de vivienda 179

2.c El caso de IJ-Plein y Charlie Check Point 196

2.c.1 IJ-Plein (1981) 197

2.c.2 Charlie Check Point (1981) 203

2.d El final del pragmatismo 212

PRAGMATISMO UTÓPICO: INFRAESTRUCTURAS Y COMUNICACIÓN URBANA  215

3.a Marco teórico. Infraestructura y estética maquinista 223

3.a.1 Estética Infraestructural en la Primera Era de la Máquina 235

3.a.2 Infraestructuras y proyecto en la Segunda Era de la Máquina 261

3.b Vacío urbano, programa e infraestructuras en Rem Koolhaas 274

3.b.1 Vacío urbano y articulación programática 277

3.b.2 Conectividad urbana e infraestructuras programadas 301

3.c El caso de Bijlmermeer, Melun-Sénart y Lille 317

3.c.1 Bijlmermeer (1986-1987). Conectividad programática y vacío urbano. 318

3.c.2 Melun-Sénart (1987). Vacío programático. 325


3.c.3 Lille (1988). Vacío infraestructural y objeto arquitectónico. 335

3.d Infraestructura y comunicación en la contemporaneidad de OMA/Rem Koolhaas 343

CONCLUSIONES  363

EPÍLOGO  373

BIBLIOGRAFÍA  383

ANEXOS FOTOGRÁFICOS  393
RESUMEN

La presente tesis aborda de modo general la capacidad de conectividad urbana de la arquitectura,


explorando la relación entre los sistemas de comunicación y el proyecto, específicamente centrando su
atención sobre el trabajo proyectual del arquitecto Rem Koolhaas. Dicha expansión de los propios límites
de la forma arquitectónica será una constante en su obra, habiéndose producido desde el mismo comienzo
de su carrera, ya siendo estudiante en la Architectural Association cuando su pasado reciente como
periodista estaba todavía presente. A este respecto, los proyectos y teorías de Rem Koolhaas siempre
han venido de ámbitos muy diferentes, incluyendo campos de la ingeniería, la sociología, política o la
cultura popular, pero especialmente del cine, apartado fundamental en su trabajo previo a la arquitectura.
La tesis tiene como objeto fundamental de estudio el diálogo entre conectividad y comunicación, en una
evolución que se produce en tres fases fácilmente diferenciadas, desde un inicio de pensamiento urbano
y contenido teórico, pasando por un desarrollo ya más proyectual que comienza con un espacio “en el
bloque”, para convertirse finalmente en una conectividad infraestructural “entre bloques”.

En la primera de ellas, situada en los 70, trabaja en una escala principalmente urbana, en un marco de
investigación y docencia, con origen en su estudio Berlin Wall as architecture, y cuyos resultados son
fundamentalmente teóricos, explorando los territorios intermedios entre Megaestructura e Infraestructura
y los límites de la propia noción de la arquitectura, siempre bajo el paraguas de un carácter claramente
utópico que produce Exodus como el ejemplo más representativo.

En la segunda, situada en el comienzo de los 80, desarrolla los primeros proyectos tangibles y con
vocación de ser construidos. Constituye una época evidentemente pragmática, en donde la circulación
en relación con la forma arquitectónica seguirá siendo importante en varios proyectos, especialmente de
vivienda colectiva, integrándose como parte importante del diseño. Los proyectos más importantes son
IJ-Plein y Charlie Check Point, cuyo carácter comunicativo hacia lo urbano afecta hasta en el pensamiento
de la misma vivienda. La Calle Elevada o Street in the air se recupera desde los movimientos de los 50 y 60
fundamentalmente como aspecto que extiende hasta el bloque la infraestructura de comunicación urbana
que circula, en los dos casos, por su planta baja. Aunque estos proyectos le llevaron a un reconocimiento
global como proyectista, están sin embargo lejos de sus propuestas de la radicalidad teórica anterior.
El arquitecto abandonará posteriormente la vivienda colectiva de sus objetivos de trabajo, cuestión que
apoya el cierre de esta fase de base esencialmente pragmática.

En la tercera, aúna pragmatismo y utopía en un intento de recuperar e integrar la fuerza de sus


pensamientos primeros más teóricos y ambiciosos con la capacidad material de la segunda etapa,
trabajando en proyectos que promueven la expansión a lo urbano, y consideran lo metropolitano
como parte inseparable del proyecto hasta su inclusión en la escala arquitectónica. En este apartado,
se estudiarán específicamente tres proyectos realizados en la misma época, incluso solapados en el
tiempo. Se trata de Bijlmermeer, Melun-Sénart y Lille. En cualquiera de los casos, las infraestructuras de
comunicación aparecen, ahora sí, desde el primer momento en su labor proyectual como componente
esencial. Son para el arquitecto la manera definitiva de entender, de un modo creíble, la capacidad del
proyecto de expandirse de sus propios límites predeterminados y conectarse al ámbito urbano. De ahí
que este texto muestre un interés especial sobre este aspecto, entendiendo que el tercer periodo en
el que se insertan recoge lo aprendido por el arquitecto y sintetiza de manera especial el fondo de la
cuestión, convirtiéndose así en el pilar central de este trabajo.

Estas tres fases entonces se corresponderán con tres actitudes diferentes ante la disciplina que dividen
la primera obra del arquitecto. Desde la utopía de las megaestructuras hasta el pragmatismo de la
Calle Elevada existen diversos grados en su capacidad de materialización. La tesis se divide de modo

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general entonces en Utopía (megaestructuras), Pragmatismo (Calles Elevadas) y Pragmatismo Utópico
(Infraestructuras de comunicación).

La cuestión del programa se explora con especial atención, al variar de manera clara en estas tres
fases de trabajo, convirtiéndose en un eje fundamental de trabajo del arquitecto holandés, motivado
fundamentalmente por una primera época como cineasta. Cada programa se desarrolla para un sistema
de comunicación diferente, y al contrario, cada sistema de comunicación encaja para el arquitecto con
una manera diferente de entender el programa. En la primera etapa, se trabaja de una manera tan ambigua
como radical, entendiendo el proyecto como una herramienta de posicionamiento teórico y subversivo
de claro componente social y político. En la segunda, sin embargo, un acercamiento más disciplinar
hacia la arquitectura le lleva al arquitecto a trabajar sobre programas de escalas más cercanas y creíbles,
en concreto la vivienda colectiva. En la tercera, en su etapa infraestructural, trabaja sobre programas
públicos, comenzando con su arquitectura singular. En cualquiera de los casos, lo social y lo político se
integrarán y formarán siempre parte de su arquitectura.

Como se ha visto, y al igual que ocurre con el programa, la escala de trabajo está enraizada directamente con
la actitud disciplinar. Comienza en la más global, metropolitana e incluso territorial de las megaestructuras
(Utopía), pasa por la escala más cercana y de diseño objetual de las Calles Elevadas (Pragmatismo) y
finaliza en la escala intermedia de las propuestas de planeamiento urbano e infraestructuras (Pragmatismo
Utópico). De manera lógica, el arquitecto escoge la escala adecuada a su interés, y adapta su método
de trabajo.

En tercer lugar, la representación de los proyectos varía en función de la fase de trabajo. Veremos en
primer lugar los collages más conceptuales y subversivos y los dibujos más ambiguos y menos precisos
de la primera época; la segunda etapa desarrollará la precisión del proyecto de bloque, con planos
en sección y planta y perspectivas de un claro acercamiento a la escala humana; en tercer lugar, se
desarrolla un dibujo que combina el plano en planta con diagramas y perspectivas, siempre de la escala
intermedia y sin un grado de detalle excesivo.

Metodológicamente, se ha intentado desde un primer momento responder a la investigación lo más


esquemáticamente posible, encontrando aquellos patrones que pudieran ordenarla de manera clara y
concisa. Así, se realiza un esquema en “anillos” conceptuales, desarrollados en función de la posible
influencia sobre el tema de la tesis. Ha sido importante encontrar el centro principal (con la definición de
los ejemplos principales del autor más representativos), otros ejemplos del mismo autor, las teorías del
arquitecto así como las interpretaciones de otros teóricos y arquitectos, para en último lugar, profundizar
en los proyectos que sin ser del arquitecto holandés podían ser de influencia en el desarrollo de la
temática. Cada uno de los cuatro capítulos se estructura en un comienzo de “Marco teórico” (subcapítulo
1), un desarrollo inicial de Rem Koolhaas (subcapítulo 2), los principales casos de estudio específico
(subcapítulo 3) y una breve conclusión que ayuda a agrupar lo estudiado e introducir los conceptos del
siguiente capítulo (subcapítulo 4).

En lo que respecta al primero, esta investigación se apoya en un estudio de la evolución que el propio
concepto de conectividad ha tenido a lo largo de la historia, teniendo que remontarnos a un origen que
se sitúa ya a principios del siglo XX. Cuestiones como las Calles Elevadas o las infraestructuras extienden
sus redes hasta los orígenes de la Arquitectura Moderna, teniendo que estudiarlos para entender la
figura de Rem Koolhaas en dicho discurso temporal, como parte de él, y no como un hecho aislado.
En este sentido, las referencias del arquitecto holandés son de gran complejidad, ya que se dirigen
no sólo a puntos más cercanos en el tiempo como los radicales italianos de los 60 o los metabolistas
japoneses en el tema de las megaestructuras, sino también a los CIAM o el grupo Team X en el tema de
las Calles Elevadas, así como a la cultura popular del fin del siglo XIX o principios del XX en EEUU, y a la
Primera y Segunda Era de la Máquina principalmente en Europa que definiría Banham con una estética

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infraestructural y maquinista que serán de clara influencia para el arquitecto en su arquitectura de final de
los 80.

Aunque la tesis se estructura de manera muy clara en los tres capítulos (y sus cuatro subcapítulos)
mencionados, trata de incrementar su atención progresivamente, entendiendo que las megaestructuras
y las Calles Elevadas son el origen de un aspecto de mucha mayor importancia en el trabajo posterior de
Rem Koolhaas, que es el aspecto infraestructural, centro principal de esta investigación. Este apartado
llena la obra del arquitecto en el momento de inicio del mayor reconocimiento de su carrera, que es
precisamente el cierre de este texto, el año 1989. Veremos cómo el trabajo posterior a este año es un
trabajo con características diferentes, pero que aun así integra en gran medida los aspectos de esta
tesis, especialmente los del último capítulo. Es por ello que estudiar este primer momento de la obra del
arquitecto, y en especial este aspecto de su trabajo, se vuelve esencial para entender de manera específica
algunos aspectos de aquellos proyectos que han consagrado al arquitecto como figura de referencia. La
tesis es en este punto esencialmente propositiva, con un objetivo de encontrar herramientas proyectuales
y operativas específicas que pueden ser de aplicación en la arquitectura contemporánea. Así, podremos
hablar del programa como guión de comunicación, un diálogo constante entre fragmentación y unidad,
el vacío estructurante o la línea continua.

Estas herramientas son también de manifiesta aplicación sobre determinadas problemáticas de la ciudad
actual, que son estudiadas y es por ello que puestas inmediatamente en valor, revelándose como parte
importante de la tesis. Se trata de ciertos vacíos urbanos, que vienen de los terrain vagues de Constant
y que Koolhaas aplica principalmente a espacios infraestructurales. Su origen se encuentra en su
investigación del Muro de Berlín aún siendo estudiante y se continúa en toda su carrera profesional tanto
en su faceta teórica como en la proyectista.

Para finalizar, se debe mencionar el carácter de multidisciplinariedad que la tesis ha trabajado,


especialmente sobre un proceso que pone en valor la comunicación urbana en el proyecto de arquitectura
y su implicación hacia ámbitos estéticos fuera de la disciplina tradicional. Es destacable cómo a lo largo
de la investigación, numerosas referencias y campos de estudio pertenecen a otras áreas, especialmente
a la de la ingeniería en su más amplio espectro. Veremos que esto ocurrirá no sólo con Rem Koolhaas,
sino con numerosos arquitectos ya desde principios del siglo XX, quienes verán necesario mirar hacia
nuevos campos que pudieran proporcionar otros fundamentos a sus arquitecturas.

La puesta en valor que el arquitecto realiza hacia la comunicación y la infraestructura manifiesta el interés
especial que él ha tenido al respecto, pero también de manera relevante la continuación que posee en
la obra de otros arquitectos, quienes han desarrollado numerosas propuestas en relación con dichas
cuestiones. Esta tesis propone un estudio extenso en el tiempo, pero reducido en su temática, y que
afecta a muy diversas arquitecturas, ya no sólo de Rem Koolhaas. Los pilares fundamentales que se
estudian en esta investigación sirven para explicar, no ya sólo la arquitectura de Rem Koolhaas, sino la
arquitectura de nuestro tiempo.

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ABSTRACT

This thesis focuses on the capacity of urban connectivity of architecture, exploring the relation between
communication systems and the project, specifically working on the architect Rem Koolhaas. This
expansion of the limits of the architectonic form will be constant in his work, since the beginning of his
career, already being student at the Architectural Association when his recent past as journalist was still
present. Concerning this, the projects and theories by Rem Koolhaas have always come from very different
areas, including engineering, sociology, politics or popular culture, but especially cinema, fundamental
chapter in his previous work to architecture. The thesis has the main goal of differentiating connectivity and
communication, in a evolution that is produced in three phases clearly separated, first as a urban thought
and theoretical work, secondly as a development more focused on design working on a space “in the
block”, and last of all as a infrastructural connectivity “between blocks”.

In the first one, placed in the 70’s, he works on a scale that is mainly urban, in a period of research and
teaching, which origin is his study Berlin Wall as architecture, and the results are fundamentally theoretical,
exploring intermediate territories between Megastructure and Infrastructure and the limits of the very
concept of architecture, always under a character that is clearly utopian that produces Exodus as the most
representative example.

In the second one, placed at the beginning of the 80’s, he develops the first projects that have the intention
of being built. It constitutes a fundamentally pragmatic period, where circulation in relation with architectonic
form will still be important in several projects, especially of collective housing, being integrated as an
important part of design. The most representative projects are IJ-Plein and Charlie Check Point, which
communicative character to urban surrounding affects even to the very concept of housing. Elevated Street
or Street in the air is recovered from the movements of the 50’s and 60’s fundamentally as an aspect that
extends to the block the urban communication infrastructure that circulates, in both cases, in their ground
floor. Although these projects took him to a global acknowledgement as designer, they are nevertheless
far away from the previous theoretical radicalism. The architect will abandon later collective housing of his
working objectives, a point that supports the close of this phase that is essentially pragmatic.

In the third one, he joins together pragmatism and utopia in a try to recover and integrate the strength
of his first theoretical and ambitious thoughts with the capacity of the second phase, working in projects
that promotes the expansion to urban areas, and considering the metropolitan as an inseparable part of
the project towards its inclusion in the architectonic scale. In this chapter, three different projects from the
same period will be studied, being even developed at the same time. They are Bijlmermeer, Melun-Sénart
y Lille. In any case, communication infrastructures will appear now since the beginning of his designing
work as an essential component. They are for the architect the ultimate way for understanding the capacity
of the project to expand its limits and connect to urban surroundings. This text shows the special interest
on this area, understanding that this third period synthesizes the main issues, being so the central domain
of this work.

These three phases will have a correspondence to three different attitudes towards the discipline that
the architect would have. From the utopia of the megastructures to the pragmatism of Elevated Street,
there are different grades of materialization capacity. The thesis is divided in Utopia (megastructures),
Pragmatism (Elevated Streets) and Utopian Pragmatism (communication infrastructures).

On the other hand, the program is deeply explored in this research, varying clearly in these three working
phases, finally being a crucial aspect of Koolhaas work, motivated fundamentally by his first work as
scriptwriter. Each program is developed for a different communication system, and on the contrary,

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each communication system fits with a different way of understanding the program. In the first phase,
the architect works in a way that is as ambiguous as radical, understanding the project as a tool for
a theoretical and subversive discourse with a clear political and social component. In the second one,
nevertheless, a more disciplinary approach to architecture takes him to a work in programs with a more
believable and close scales, specifically collective housing. In the third one, in his infrastructural period, he
works on public programs, beginning his singular architecture. In all cases, sociology and politics will be
integrated and will play a fundamental role in his architecture.

The working scale is at the same time joined to the disciplinary attitude. Koolhaas begins working with
the global, metropolitan and even territorial megastructural ambition (Utopia), he continues with a closer
one related to Elevated Streets (Pragmatism) and ends with the intermediate scale of the urban planning
and infrastructures (Utopian Pragmatism). In a logic way, the architect picks up the adequate scale, and
adapts his working method.

Thirdly, the representation of the projects varies depending on the phase. First, we will see the conceptual
collages and the most ambiguous drawings; then, he will develop the precision of the block scale, with
sections, plans and perspectives in a clear approach to human scale; finally, he develops a method that
combines both, adding diagrams and sketches, always talking about the intermediate scale and without
an excessive detail.

Methodologically, the thesis tries to work in the more schematic possible way, finding those patterns
that can order it in a concise and clear way. In that sense, one can find a system of conceptual “rings”,
developed depending on the possible influence over the central core of the thesis. It has been important
finding the principal point (with the definition of the most representative examples of the author), other
examples of the same author, theories of the architect and also the interpretations of other theorists and
architects to finish deepening into the projects that not being designed by the Dutch architect could
be of great influence to the development of the research. Each chapter is divided into a “Theoretical
frame” (Subchapter 1), an initial development of Rem Koolhaas (Subchapter 2), the main case studies
(Subchapter 3) and a brief conclusion that helps to synthesize the previous information at the form of
introduction of the concepts for next chapter (Subchapter 4).

Concerning the first one, this research is based on the study of the evolution that the very concept of
connectivity has had along history, having to come back to an origin that is placed at the beginning of 20th
century. Elevated Streets or infrastructures extend their influence to the origins of Modern Architecture;
we should study it so that we can fully understand Rem Koolhaas in this temporal discourse, as a part of
it, and not as an isolated figure. In this sense, his references are of great complexity, and are headed not
only to places close in time like Italian radicals of the 60’s or Japanese metabolists for megastructures but
also to CIAM or Team X in the matter of Elevated Streets, and so on to popular culture at the end of 19th
century in EEUU or to the First and Second Machine Age in the infrastructural subject that will be of great
importance in the work of the Dutch architect in the 80’s.

Although the thesis is clearly structured in the three chapters (and the four subchapters), it tries to show
how megastructures and Elevated Streets are the origin of an aspect of greater importance in the later
work of Rem Koolhaas, that is the infrastructural aspect, central core of this research. It fulfills the work of
the architect at the moment of beginning the greatest acknowledgment of his career, that is precisely the
closing of this text, the year 1989. We will see how his later work has different characteristics, but even
so it integrates the main aspects of this thesis, especially those contained in the last chapter. That is why
studying this first moment of the work of the architect, and especially this part of his work, becomes essential
to understand some aspects of those projects that have established the architect as a fundamental figure.
The thesis at this point is essentially propositive, with the goal of finding specific design and operative
tools to contemporary architecture. And so, we will talk about the program as a communication script, a

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dialogue between fragmentation and unity, the structural void or the continuous line.

These tools are also of application over some specific problematics of contemporary cities, that are
studied and immediately exposed, been revealed as an important part of the closing of the thesis. They
talk about empty urban voids, that come from the terrain vagues by Constant and Koolhaas applied mainly
to infrastructural spaces. Their origin is found in his research of the Berlin Wall still been a student and
continues during all his professional work in both the theoretical and the work as designer.

To end this resume, it should be noticed the multidisciplinary character that the thesis has managed,
especially talking about a process that set a value on the urban communication in the architectural project
and its implication over aesthetic places out of traditional discipline. One can understand it when several
references and study fields below to other areas, especially engineering. We will see how this will happen
not only with Rem Koolhaas, but also with several other architects since the beginning of the 20th century,
who will see the necessity of looking to other fields that could provide new basis to their architectures.

The new value of communication and infrastructure manifests the special interest that the architect has
had to this aspect, but also the continuation that it has into the work of many other architects, who have
developed several proposals in relation to these questions. This thesis proposes a broad study in time,
but reduced in its synthesis, that affects very different architectures, not only by Rem Koolhaas. The
fundamental basis that are studied in this research allows us to explain, not only the architecture by the
Dutch architect, but also the architecture of our time.

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INTRODUCCIÓN

a Presentación de la Tesis y objetivos

La presente tesis aborda de modo general la relación entre sistemas de comunicación y el proyecto
de arquitectura, considerando que a lo largo de la historia, específicamente la del siglo XX, ha gozado
de un desarrollo de especial intensidad que ha modificado el entendimiento del propio proyecto y
ha evolucionado de la mano con él para plantear algunas de las principales propuestas de los más
importantes arquitectos. De ser un elemento puramente funcional y necesario, se produce un proceso en
el que se convierte en elemento esencial no sólo ya de integración sino de expresividad, en ocasiones
motivo y eje central del proyecto. De modo general, y en lo referido al discurso global de la investigación,
encontraremos que se produce un trabajo con unos principios comunes que sin embargo están al margen
de:
-El momento de desarrollo (Extensión temporal): Dicho proceso de transformación se desarrolla en
múltiples puntos que van desde finales del siglo XIX hasta la contemporaneidad. Lo más relevante de
esta cuestión es demostrar que dicho proceso en el tiempo no ha sido homogéneo, sino que su interés
está más asociado a determinados momentos y movimientos, que han considerado dicha componente
como más relevante en su discurso proyectual.
-Situación territorial y cultural (Multiplicidad de focos): El segundo objetivo básico de la investigación se
basa en la idea de multipolaridad. Se tratará de demostrar que el tema que se desarrolla está al margen
de cuestiones culturales o ámbitos territoriales específicos, y el interés en su desarrollo se encuentra
en ejemplos que van desde el Condensador Social constructivista soviético hasta las megaestructuras
italianas o japonesas.
-Escala de trabajo (Amplitud de escalas): El tercer apoyo general de la investigación será el entendimiento
de dicha comunicación como elemento de atado entre el proyecto y el entorno urbano, situándose así en
un territorio intermedio entre una escala urbana y una arquitectónica. Es por ello que la tesis aborda sin
complejos varias escalas de trabajo, y tratará de entender que precisamente uno de los objetivos en el
pensamiento de la comunicación en el proyecto de arquitectura es trabajar entre la escala más general y
urbana (megaestructuras) hasta la arquitectónica y humana (lo que se han definido históricamente como
Calles Elevadas).
-La actitud disciplinar (Utopía vs. Pragmatismo): El cuarto objeto de la tesis es enfrentar y entender
los conceptos de utopía y pragmatismo que invaden desde el origen el desarrollo de los proyectos de
comunicación. Desde la utopía de las megaestructuras o las infraestructuras de los futuristas hasta el
pragmatismo de la Calle Elevada existen diversos grados en su capacidad de materialización. La tesis
se divide de modo general entonces en Utopía (megaestructuras), Pragmatismo (Calles Elevadas) y
Pragmatismo Utópico (Infraestructuras de comunicación).
De modo general se entiende que el estudio completo y pormenorizado de todas estas cuestiones y sus
ejemplos concretos está fuera de lugar en esta investigación, por ser excesivamente amplio e inabarcable.
Así, la tesis se centra en la figura de Rem Koolhaas, tratando de demostrar que estas cuestiones son de
especial relevancia en su obra y que los propios conceptos fundamentales del desarrollo general del
tema se aplican con especial interés en la obra del arquitecto holandés. Es objetivo específico de esta
tesis entonces demostrar si, al estudiar la aplicación en su propia obra, podemos comprender, en una
gran medida, la principal esencia y la evolución general del discurso en su totalidad. Así, los principios
de extensión temporal, multiplicidad de focos, amplitud de escalas y diálogo entre utopía y pragmatismo
deberán tener una aplicación especial en la obra del arquitecto holandés, específicamente referidos a las
cuestiones de esta tesis.
Se plantea como segundo objetivo específico observar que la figura de este arquitecto es no sólo

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importante, sino clave en el discurso global de la comunicación en el proyecto, participando activamente de
su desarrollo tanto desde su posición teórica como práctica. En las propias fases sucesivas del arquitecto
holandés, deberemos entender si su participación activa en el tema es relevante en cada uno de los tres
capítulos principales del discurso general (megaestructuras, Calles Elevadas e infraestructuras).
El tercer objetivo específico será entender en profundidad las características que en la obra de Rem
Koolhaas definen las tres fases de trabajo, para así aprender a dilucidar herramientas específicas en cada
programa de actuación.
En cuarto lugar, la tesis trata de entender el desarrollo del tema no como hechos separados, sino como
una concatenación de decisiones, siendo cada apartado consecuencia del anterior. Lo que se trata de
demostrar, finalmente, es si en las cuestiones específicas de esta tesis el trabajo de OMA tiene una
continuidad hacia la contemporaneidad.

b Estado de la cuestión

Los tres apartados específicos de esta tesis, que son las megaestructuras, las Calles Elevadas o las
infraestructuras, han sido en numerosas ocasiones estudiados por teóricos reconocidos. Algunos de ellos,
como Reyner Banham o Kenneth Frampton, han publicado numerosos textos en donde específicamente
han desarrollado las cuestiones importantes que se incluyen en esta tesis. Sin embargo, no se encuentra
un ámbito específico que los ate en su conjunto y los relacione en un único discurso lineal. El objetivo
básico de este texto, que es el entendimiento unificado de ciertos sistemas de comunicación urbana,
cuestión que ha sido del interés de numerosos arquitectos en su faceta proyectual, se encuentra ahora
reconocible en ámbitos tipológicos dispersos y estudiado de manera fragmentada hasta el momento.
Igualmente, no se encuentran definidas sus características principales ni categorizados adecuadamente.
En el caso de Rem Koolhaas, igualmente no se ha explorado en profundidad la importancia del discurso
unificado que poseen los sistemas de comunicación específicamente en su ámbito urbano. Este hecho
constituye sin embargo uno de sus trabajos más importantes, perteneciendo tanto a una primera época
más teórica como a una última más proyectual. Desde sus primeros trabajos e investigaciones con las
megaestructuras, pasando por la etapa más proyectual y pragmática de las Calles Elevadas y terminando
en su época infraestructural, la relación entre comunicación y proyecto constituye un aspecto fundamental
de su trabajo. Nos encontramos en este momento con que no se ha estudiado si no es como un conjunto
fragmentado de conceptos, nunca hilados por la línea investigadora de esta tesis. Es aquí cuando se
pone especialmente de relevancia esta cuestión por primera vez y se arma como un discurso que se
repite a lo largo de toda la obra del arquitecto holandés, incluso la posterior al ámbito temporal en el que
se ha enmarcado esta tesis.
En cuanto a las publicaciones que se han realizado sobre la cuestión, es necesario diferenciar entre
aquellas que son elaboradas por el arquitecto y constituyen casi manifiestos de una postura frente a la
disciplina, y aquellas realizadas sobre el arquitecto, es decir, lo que constituyen interpretaciones sobre
su obra y teoría. En cualquiera de los casos, observaremos un interés en las cuestiones que se estudian
en este texto, pero siembre bajo diferentes paraguas interpretativos, fuera de su discurso específico.
Observaremos que publicaciones del autor como S,M,L,XL o Delirious New York son manifiestos que
incluyen ámbitos de su interés; las comunicaciones y las infraestructuras en su unión con una investigación
programática profunda estarán siempre presentes, aunque a veces no desarrolladas como tal.
Por otro lado, existen numerosas publicaciones sobre el arquitecto, algunas de ellas extremadamente
conocidas y estudiadas, que reúnen las principales obras del arquitecto. Dichas publicaciones se sitúan
siempre posteriormente al ámbito temporal de estudio de este texto, una vez en el momento de éxito
profesional del arquitecto y constituyen una fuente de información importante. Sin embargo, en general
resultan claramente generalistas en su interpretación del trabajo del arquitecto, y sólo una lectura en
profundidad y fragmentada de sus textos comienza a proporcionar las pautas hacia un discurso más
específico, como es el objetivo de esta tesis. Algunas de las fuentes más importantes utilizadas han sido:

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-Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-1990) (1990): Uno de los libros más
importantes para esta tesis, focaliza su atención, no ya sólo a los años más relevantes del trabajo de Rem
Koolhaas en lo que respecta a esta investigación, sino a la faceta de los proyectos urbanos, cuestión que
aparece fundamentalmente en el tercer capítulo. Resulta interesante la compilación de artículos teóricos
del propio Koolhaas de años inmediatamente anteriores, que se utilizan como claros referentes. Sin
embargo, la tesis trata de establecer una serie de vínculos anteriores así como de profundizar en otros
aspectos específicos en los que el libro no se adentra suficientemente.
-Goulet, Patrice. Six Projects y Lille (1990): Son dos publicaciones interesantes por la selección de los
proyectos, en donde se observa un trabajo que dialogaba por igual con el urbanismo y la arquitectura,
aspecto fundamental de esta tesis.
-Jacques Lucan (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990 (1991): Enmarca los años de trabajo
de esta tesis, y publica los principales proyectos que son de interés para este texto. Constituye una
buena fuente de información gráfica y de algunos textos de gran interés, algunos de ellos escritos por el
propio autor, como “Sixteen Years of OMA” o “The architect of Modern Life”, “The Eighties” o “New York/
La Villette”.
-Roberto Gargiani, Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles (2008): Una de las más completas
obras sobre el arquitecto, proporciona una nueva visión que, sin embargo, por su ambición extrema de
abarcar desde el comienzo de su trabajo hasta la contemporaneidad, no alcanza a desarrollar los temas
que en esta tesis son de interés.
-Publicaciones de El Croquis: Varias monografías se han dedicado al trabajo del arquitecto holandés.
Todas ellas son interesantes, por agrupar su trabajo, y proporcionar tanto una información gráfica
importante como entrevistas (las de Alejandro Zaera o Beatriz Colomina) y textos de los que extraer
cuestiones de interés para este texto.
-Artículos en libros o revistas: Numerosos teóricos y arquitectos han escrito sobre el arquitecto holandés,
realizándose una búsqueda de aquellos que más afectaban a las temáticas de esta tesis. Alejandro Zaera
o Felicity Scott son sólo algunos ejemplos.
La tercera fuente de información utilizada en cuanto a las publicaciones corresponde a aquellas periódicas
en donde específicamente se han ido publicando los proyectos de estudio; en muchos casos se sitúan
previamente a la consolidación de OMA como oficina de prestigio y son los que poco a poco dan a conocer
el trabajo del arquitecto. En cualquier caso, lógicamente las cuestiones de esta tesis no se desarrollan
con especial intensidad en su conjunto, aunque constituyen una buena fuente de información parcial de
cada proyecto. Algunas de ellas han sido de Architect, AMC, L’Architecture d’Aujourd’hui, Architectural
Review, Casabella, o Architecture and Urbanism.
En último lugar, en el ámbito académico, resulta sorprendente el relativo reducido número de tesis
doctorales que incluyen al arquitecto holandés como eje central del discurso. Entre ellas, destacamos
Atlas de Exodus de Carlos García González, Estrategias operativas en arquitectura. Procesos, herramientas
y protocolos de Jacobo García-Germán, o La herencia de Le Corbusier en la arquitectura de Rem Koolhaas,
de Raúl del Valle González. Ninguna de ellas se encuentra bajo la mirada del punto de vista de este texto,
aunque incluyen aspectos de evidente interés para esta investigación. En el ámbito internacional, se han
encontrado algunas tesis que desarrollan como tema central a Rem Koolhaas, aunque tampoco con
los temas de esta tesis como motivo central de trabajo. Algunas de ellas son: Strategic way of design in
Rem Koolhaas’ Parc de la Villette Project, por Özay Özkan o The architectural precedent and the diagram:
a comparative analysis of Le Corbusier’s Villa Saboye and Rem Koolhaas’ Maison a Bordeaux, de Alper
Küçük.
Por todo ello, se considera que la tesis es pertinente en cuanto a la nueva información que proporciona.
Estudia un periodo de trabajo del arquitecto relativamente poco publicado (especialmente comparado
con su último trabajo) y, sobre todo, bajo un prisma sobre el que hasta ahora se ha sobrevolado en una
distancia excesivamente elevada. Se ha considerado necesario entonces un acercamiento en detalle que
nos hable de una faceta parcialmente desconocida del arquitecto. Rem Koolhaas elabora, consciente o

  17
[Fig. I-1] Diagrama que muestra el orden
concéntrico de los intereses de esta tesis,
de más importante (centro) a menos
(perímetro)

18
inconscientemente, un discurso desde sus primeros pensamientos y es objetivo de esta tesis sacarlo a
la luz, más que como una interpretación, como una unificación conceptual que venía estando latente en
numerosas publicaciones anteriores.

c Metodología

La principal fuente de información se obtiene de las publicaciones que se han comentado previamente.
Dichas fuentes bibliográficas se encuentran disponibles en las bibliotecas de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura de Madrid (ETSAM), del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), del Museo
Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, así como en la biblioteca de la Architectural Association
School of Architecture de Londres, la Avery Library de Columbia University de Nueva York, o la biblioteca
y archivo del The New Institute (antiguo Netherlands Architecture Institute NAi) en Róterdam, principales
puntos de estancia del arquitecto a nivel internacional.
Se considera necesario destacar las estancias internacionales realizadas durante el desarrollo de esta
tesis así como las becas obtenidas que lo han permitido. En primer lugar, la beca de la Fundación Caja
Madrid que permitió la estancia en Columbia University entre 2009 y 2011, y gracias a la cual surgió la
colaboración con el arquitecto Kenneth Frampton, soporte importante en la parte central (Capítulo 2) de
la investigación. En segundo lugar, la beca de la Fundación Santander para el desarrollo de proyectos de
investigación en Latinoamérica, que se desarrolló en Buenos Aires durante dos meses de 2014, con el
apoyo de la arquitecta Olga Wainstein-Krasuk.
Desde un primer momento, la complejidad de la cuestión tratada ha hecho necesario esquematizar
y ordenar los principales focos de atención, siendo conscientes del orden necesario en cuanto a su
posible influencia. Ha sido importante encontrar el centro fundamental (con la definición de los ejemplos
principales más representativos), otros ejemplos del mismo autor, las teorías del arquitecto así como las
interpretaciones de otros teóricos y arquitectos, para en último lugar, profundizar en los proyectos que
sin ser del arquitecto holandés podían ser de influencia en el desarrollo de la tesis. Esto ha permitido en
todo momento encontrar un método y un orden necesario que se manifiesta en el índice inicial. [Fig. I-1]
Debido a la amplitud consciente del tema escogido, tanto desde el ámbito temporal en el que se enmarca
como desde la extensividad conceptual que contiene, y los numerosos puntos de afección que posee, se
hace necesario hacer un estudio de los diversos niveles de lectura que se pueden realizar específicamente
sobre el trabajo de Rem Koolhaas:
a. Lectura puntual: Gracias a la limitada producción en los ejemplos de especial singularidad en cada
apartado, ha sido posible su estudio individualizado y en detalle, constituyendo un apartado esencial
de la tesis. Sin embargo, la tesis no trata de dichos ejemplos en toda su amplitud y así, sólo se trabajan
aquellos aspectos que interesan bajo la lupa del tema escogido.
b. Lectura vertical: A través del estudio de los proyectos de Rem Koolhaas por medio de un organigrama
de tiempos vertical, podemos entender la progresiva evolución de su trabajo. Esta evolución nos permite
entender las cuestiones de esta tesis, encontrando aquellos ejemplos que van hilando su discurso en el
tiempo. El objetivo entonces es encontrar y sintetizar sus puntos más representativos.
c. Lectura horizontal: Algunos proyectos del arquitecto holandés, aunque puedan no situarse cercanos
entre sí, sí que resultan representativos en cuanto a su relación con el tema escogido. Rem Koolhaas
constantemente remueve en su pasado arquitectónico para mantener lineas de trabajo al margen
del momento temporal en el que las realiza. De ahí que una lectura horizontal basada más en pilares
conceptuales que temporales se vuelva necesaria. La tesis muestra dichos saltos, trabajando sobre
proyectos que pueden parecer no tener relación entre sí por escala, programa o el momento de su diseño.
d. Lectura transversal: Los proyectos de Rem Koolhaas no se entienden sin un pasado de diferente
extensión en el tiempo. Desde las megaestructuras, cuyo origen cercano fascina al arquitecto en su
primera etapa de estudiante, a las Calles Elevadas o las infraestructuras de comunicación, cuyo origen

  19
es mucho anterior, pero que aparecen en sus propuestas posteriores, los temas fundamentales de su
trabajo se relacionan con otras propuestas de otros autores que influencian en gran medida las decisiones
y temas de interés del arquitecto holandés. La tesis, así, estudia los modelos originales más relevantes
en cada uno de los capítulos, tratando de llegar a unos orígenes que en algunos casos se remontan
a comienzos del siglo XX o incluso finales del XIX, pero que sin embargo encuentran dos momentos
principales de desarrollo. En primer lugar, nos remontaremos a la arquitectura de los años 20, con el
modelo del Condensador Social en paralelo a la arquitectura que se ha agrupado bajo el paraguas de
la Primera Era de la Máquina. En segundo lugar, estudiaremos la arquitectura de después de la II Guerra
Mundial, con el Movimiento Moderno en crisis, y el surgimiento de la Segunda Era de la Máquina, en
donde la necesidad de conectividad urbana es más manifiesta. Veremos cómo las referencias de Rem
Koolhaas se remontan a un pasado arquitectónico inmediato con el Team X o Superstudio o más lejano
de la arquitectura constructivista o de Le Corbusier, así como a la arquitectura popular americana de
principios de siglo XX.
Podremos observar la posición de Rem Koolhaas dentro de ese organigrama temporal como una pieza
más en la contemporaneidad y, al mismo tiempo, estudiar su trabajo como un discurso paralelo, que en
sí mismo se entiende como un recorrido, una historia que guarda condensada un paralelismo temporal
con el conjunto del organigrama principal.
Respecto a sus estudios teóricos, la tesis trabaja con sus textos estudiando las relaciones e influencias
que cada ejemplo representativo posee sobre sus publicaciones o textos y, al contrario, las consecuencias
que éstos podían poseer sobre su arquitectura. Podemos leer en El Croquis 134-135, en el comienzo de
las conversaciones entre Beatriz Colomina y Rem Koolhaas:

“BC: “En OMA ha existido desde siempre una relación muy íntima entre el mundo de las
publicaciones y el de la práctica profesional. El primero es inseparable del segundo. Y sin embargo,
las publicaciones nunca han sido parte fundamental de las monografías dedicadas a OMA, ni
siquiera en los números tan sólidos y minuciosamente detallados que ha publicado El Croquis. Y
además está el caso de AMO, que lo analiza todo menos a sí mismo. No hay publicaciones sobre
las publicaciones, ni listados de obras publicadas. Por eso me gustaría reflexionar acerca de este
aspecto fundamental de su trabajo, del que irónicamente no hay registro.”

RK: “Su planteamiento es claro y absolutamente cierto; es una ausencia que da que pensar.” “ 1

La importancia de estas lineas se basa en dos aspectos. El primero es la importancia que manifiesta acerca
de la relación de las publicaciones y la práctica proyectual del trabajo de OMA/Rem Koolhaas. El segundo
manifiesta la ausencia de publicaciones rigurosas que hablen acerca de sus propias publicaciones. Esta
tesis trata de investigar acerca de estos dos aspectos, supliendo sus carencias al menos en lo que
concierne a los ámbitos de su interés.

d Estructura organizativa. 3x4

La tesis se estructura basándose en un esquema de 3x4. Tres capítulos principales organizan la tesis
correspondiéndose a las tres actitudes principales del trabajo del arquitecto: Utopía, Pragmatismo
y Pragmatismo Utópico. A su vez, cada uno se divide en cuatro subcapítulos con un mismo bloque
organizativo. En primer lugar, un Marco Teórico, que se demostrará necesario para dar contexto al trabajo
del arquitecto holandés, entendiendo de esta manera la trayectoria anterior a su propia figura, dando
lógica y sustento y entendiendo la posición en el tiempo de su trabajo. En segundo lugar, se estudiará
la trayectoria en la propia obra del arquitecto de aquellos puntos que correspondan a cada capítulo,

1 El Croquis, nº 134-135, Madrid, 2007, p. 350

20
para desembocar, finalmente en el tercer capítulo, que son los Casos de Estudio, es decir, los ejemplos
más representativos de cada apartado en los que Rem Koolhaas desarrolla con especial interés cada
temática. Finalmente, un cuarto apartado de Conclusiones actúa de resumen y de enlace con el siguiente
apartado, entendiendo así que la obra del arquitecto no se produce de manera fragmentada, sino como
un continuo en donde cada temática está integrada en la siguiente.
Se estudiará como especialmente relevante el interés que Rem Koolhaas muestra por el cine, y veremos
que sus desarrollos teóricos y proyectuales en numerosas ocasiones se desarrollan bajo principios de
este arte. Publicaciones como Delirious New York o S,M,L,XL o ciertos proyectos que se comentarán en
esta tesis no se entienden si no es comprendiendo este interés, ya que se desarrollan por medio de un
trabajo mediante fotogramas, cuyo conjunto da sentido a una película más global. La tesis se intenta
narrar tal y como el arquitecto holandés haría; por medio de constantes fotogramas, que son fragmentos
y visiones parciales, se intenta dar sentido a un conjunto mayor, en este caso la tesis, manifestando así
su propia manera de trabajar. Dichos fotogramas serán textuales, mediante palabras introductorias de
porciones conceptuales del trabajo del arquitecto o imágenes, que compondrán el apartado gráfico de
la Tesis.

  21
22
PRÓLOGO. FUNDAMENTOS INICIALES DEL TRABAJO DE REM KOOLHAAS

Rem Koolhaas siempre ha sido un arquitecto con un enfoque hacia la arquitectura, cuando menos,
diferente. Su obra, desde sus primeros proyectos reconocidos, ha sido objeto de estudio por numerosos
autores quienes han visto, más allá de un camino unidireccional, un amplio espectro difícil de abarcar,
a la vez que fascinante. En esta tesis, trataremos de estudiar su obra teniendo en cuenta la amplitud de
este campo a la vez que necesariamente dirijiremos la mirada hacia sus ámbitos específicos de interés.
Se intentará estudiar un proceso que implica una evolución, teniendo un origen de mirada general, que
podemos definir como contexto, pero que sin embargo llega a unos resultados finales específicos, que
es el objeto.

Es en este primer apartado de la tesis en donde definiremos este contexto, que conformará los fundamentos
de sus decisiones propositivas posteriores, necesario entonces para el entendimiento completo de
nuestros objetivos. Para estudiar la obra del arquitecto holandés es necesario profundizar en una época
que comienza antes de tomar la decisión de ser arquitecto, y que continúa con una fase de inmersión
en la cultura arquitectónica en donde lo más relevante para él no es la capacidad de materialización
arquitectónica de su pensamiento, sino la capacidad evocadora e investigadora de su trabajo, que nunca
perderá su mirada interdisciplinar.

En primer lugar será necesario entender, por tanto, la existencia de un imaginario fuera de los límites
clásicos disciplinares, que comienza como periodista, antes de entrar como estudiante en la Architectural
Association. En segundo lugar, deberemos observar la capacidad de estudio del arquitecto ya dentro del
campo tradicional arquitectónico. Rem Koolhaas es un arquitecto con una mirada ciertamente amplia,
llena de referencias constantes a arquitecturas anteriores, que constituyen el telón de fondo sobre el
que se sustenta y al que se agarran sus propias propuestas. Estudiar sus proyectos implica sumergirse
en un campo de referencias que van desde la arquitectura popular de fines del siglo XIX, pasando por
Leonidov y la arquitectura constructivista hasta referencias posteriores de arquitectos como Le Corbusier,
los Smithson o grupos como Superstudio y Archizoom. Observaremos a lo largo de toda la tesis esta
capacidad referencial, reconocida por el arquitecto:

“Estoy horrorizado por la fatalidad que conduce cada generación a contradecir la anterior.»2

Hablando de sus primeros estudios sobre el Muro de Berlín, tomará claro partido acerca de su primera
posición en la arquitectura como observador:

“He sido acusado desde entonces de tomar una posición amoral o acrítica, aunque personalmente
pienso que mirar, interpretar, es en sí mismo un muy importante paso hacia una posición crítica.”3

Podríamos decir, generalizando, que los 70 es una época de formación e investigación que da paso a
los 80, un periodo de comienzo de práctica proyectual. Su manera de afrontar el proyecto arquitectónico
vendrá de diferentes aproximaciones y, en cualquiera de los casos, el primer periodo siempre será el
origen de los proyectos de los 80 en una relación causa-efecto. En el ámbito que nos ocupa, directamente

2 “I’m horrified by the fatality that leads each generation to contradict the preceding one.”
Koolhaas, Rem. “La deuxième chance de l’architecture moderne...”, entrevista con Patrice Goulet, en L’Architecture d’aujourd’hui nº 238, Abril 1985, p. 7
3 “I’ve been accused ever since of taking an a-moral or un-critical position, although personally I think that looking, interpreting, is in itself a very
important step toward a critical position.”
Extraido de la entrevista “Rem Koolhaas. Cultivating Urban Emptiness” realizada por Hans Ulrich Obrist y publicada en http://www.artnode.se/artorbit/
issue4/i_koolhaas/i_koolhaas.html

  23
se verá cómo numerosos contenidos teóricos y abstractos que aparecen en textos o dibujos de la primera
época, aparecen en desarrollo proyectual en la segunda. Necesitamos, por tanto, estudiar en profundidad
dichos contenidos diferenciados, que aparecerán resumidos en dos publicaciones de gran importancia
para el arquitecto, finalización y manifiesto de cada una de las etapas. La primera acaba con Delirious
New York, publicado en 1978, mientras que la segunda se resumen en S,M,L,XL, publicado en 1995.

Podemos dividir su primera época de manera bastante clara en:

-Fase previa a la arquitectura (1963-1968)

-Formación e investigación como arquitecto (1968-1978). Incluye su época en Londres, entre 1968 y 1972
y la americana, entre 1972 y 1978

-Época de docencia en la Architectural Association (1975-1980)

Respecto a su segunda época más proyectual, desde el nacimiento de OMA en 1975 en Nueva York, su
trabajo sufre de numerosas transformaciones. Él mismo resumirá su trabajo en estas décadas, y en su
conocida publicación de Jacques Lucan de 1991, leeremos:

“El trabajo presentado aquí ha sido producido a lo largo de los últimos dieciséis años por un
conjunto de gente en diferentes países durante dos periodos culturales radicalmente diferentes -
los setenta y los ochenta. Esto significa que a lo largo del curso de su existencia, OMA ha pasado
a través de diversas fases y respondido a condiciones de cambio.”4

Sus proyectos de finales de los 70 todavía estarán en un estado transicional, y sólo será durante la
década de los 80 cuando desarrollará con mayor intensidad su labor proyectual dentro de la estructura
de OMA con una intención más práctica y realizable. Su complejidad requerirá desde un primer momento
empezar a observar sus proyectos bajo la lupa específica de los intereses de esta tesis. Así, podemos
dividir sus proyectos fácilmente en tres fases:

-Proyectos teóricos: No construidos. No hay una escala predefinida, variando desde la más general de
Exodus hasta la objetual de los proyectos en Manhattan.

-Primeros proyectos tangibles: Aquellos proyectos con vocación de ser construidos. Normalmente de una
escala objetual, algunos fueron materializados.

-Fase de proyectos urbanos: Aquellos proyectos que promueven la expansión urbana y el ámbito
metropolitano. Nunca construidos (o parcialmente, en el caso de Lille), pero de enorme influencia posterior.

Toda la primera época del arquitecto tiene de fondo la búsqueda de un equilibrio entre pragamatismo
y utopía. El objetivo final será la construcción de un discurso en donde ambos aspectos se unifican en
una única línea proyectual que encuentra ya a partir de los 90. Y precisamente gracias a esta división,
observamos el grueso conceptual en el que se apoya esta tesis, la evolución desde una investigación
teórica y utópica acerca de las megaestructuras, su paso por un concepto más clásico y materializable
de Calle Elevada o Street in the Air para finalizar en una expansión urbana más cercana a las ideas de

4 “The work presented here has been produced over the past sixteen years by a variety of people in several countries during two radically different
cultural periods - the seventies and the eighties. This means that over the course of its existence, OMA has gone through several phases and responded
to changing conditions.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162

24
infraestructura, concepto que inundarán de manera clara su trabajo proyectual de finales de los 80 y que
afectará a sus proyectos posteriores a partir de los 90 [Fig. P-1]. Podemos entender entonces que en el
caso ya específico de la comunicación en el proyecto y desde un punto de vista únicamente propositivo:

MEGAESTRUCTURAS + CALLES ELEVADAS = INFRAESTRUCTURAS

Cuando uno compara el primer ejemplo de Exodus, con los de IJ-Plein o Charlie Check Point o los últimos
de Bijlmermeer o Melún-Senart y Lille, no puede evitar pensar sobre el contraste que dichas propuestas
tenían respecto a esa capacidad de evocación y utopía. Simplemente observando su capacidad de
materialización, no hacemos más que marcar la diferencia entre una arquitectura que nace intentando
condensar y reducir con otras cuyo objetivo es ampliar el espectro incorporando componentes más
complejos de utopía e idealismo hacia la ciudad. Intentaremos mostrar esta dualidad, mostrando este
trabajo en paralelo de toda la labor profesional de Rem Koolhaas y OMA de esta época y ayudándonos
a organizar la tesis en un primer capítulo de Utopía (megaestructuras), un segundo de Pragmatismo
(Calle Elevada) y un tercero de Pragmatismo Utópico (Infraestructuras). Los proyectos que se desarrollan
representan el paso clave hacia una materialización del pensamiento urbano sobre el proyecto
arquitectónico, superando los modelos más ideales y utópicos hacia diseños infraestructurales en un
interés urbano hacia el vacío de la ciudad contemporánea, final del eje central de esta tesis.

Sin embargo, dicha evolución no se produce de manera lineal ni consecutiva, y debido a ciertas cuestiones
que se comentarán en este texto, se solapará en capas de modo que su lectura requerirá de un estudio
complejo sobre las circunstancias bajo las que se tomaban ciertas decisiones o se investigaba sobre
ciertas cuestiones. Para estudiar dichas circunstancias daremos saltos en el tiempo y abarcaremos
otros ámbitos en algunos casos más allá de lo estrictamente arquitectónico. Dichos ámbitos serán
fundamentales para el arquitecto, ya que poseen el sustrato ideológico que dará forma a proyectos y
decisiones específicos, especialmente personales desde su planteamiento y que se han convertido, años
después, en iconos singulares de su arquitectura. Algunos de estos proyectos, textos o simplemente
ideas se sitúan en momentos que no han sido especialmente conocidos o publicados cuando se trata de
hablar del arquitecto, siendo misión y objetivo de este texto el reproducirlos en una relación de causa y
efecto de directa influencia sobre su obra posterior. Esto ocurre ya desde su época previa de periodista o
sus fases más investigadoras y de formación arquitectónica.

En ese estudio de las circustancias que podían ser influyentes para el arquitecto, entenderemos el
contexto histórico-arquitectónico bajo el que ciertas decisiones se podían llegar a tomar, comprendiendo
que Rem Koolhaas es un arquitecto especialmente formado y culto, como se observará en muchos de
sus textos. Desde este punto de vista, se estudiarán en profundidad otros proyectos que, divididos en
dichos pilares estructurantes de esta tesis, ayudan a entender posibles infuencias directas sobre las
decisiones proyectuales del arquitecto, en muchos casos directamente reconocidas por el arquitecto, y
en otros de necesario comentario por su importancia. Constantemente, el arquitecto mira hacia el pasado
cercano, encontrando referencias e hilándolas en una nueva composición, que es desgranada en este
texto. La desvinculación con el posmodernismo imperante, ya desde la época inicial de su trabajo, deberá
ser analizada. Todos los proyectos representativos que se muestran en esta tesis, desarrollados durante
estos años 80, no se entenderán si no es estudiando un origen que se remonta tanto al comienzo de su
carrera a finales de estos años 60 y 70, como a años antes en arquitecturas de otros autores investigados
por el arquitecto. Sus arquitecturas definitivamente se observan en la práctica del holandés.

“... para mí, los momentos clave de la composición moderna vienen de Mies, ciertamente de Le
Corbusier, y de Leonidov, y mucho antes de Gropius”5

5 “... for me the key moments of modernist composition come from Mies, certainly over Le Corbusier, and from Leonidov, much more before Gropius”
Koolhaas, Rem, “Toward the Contemporary City”, en Design Book Review, nº 17, 1989, p. 15

  25
[Fig. P-1] Diagrama que muestra
el cambio conceptual desde la
Megaestructura a la idea de Infraestructura
en Rem Koolhaas, pasando por un
momento de práctica proyectual que se
corresponde con las Calles Elevadas. Así
mismo, es importante la relación con los
textos teóricos publicados.

26
En este sentido, y mostrando la relación entre una primera época de formación y una segunda de docencia,
el programa de la Diploma Unit 9, de 1975, ya en la Architectural Association, nos mostrará el desarrollo
de “la crítica de las condiciones de la educación arquitectónica, la teoría y la práctica, tal y como estaban
experimentadas en los sesenta por Rem Koolhaas y Elia Zenghelis” durante “su colaboración desde
principios de los setenta”6

Así mismo, estos años de docencia en la AA le sirven de inspiración para el trabajo posterior de OMA.
Según comenta Gargiani, se corresponden exactamente con las temáticas de su discurso teórico y
profesional de la época enmarcado en los 80:

“La experiencia docente de Koolhaas y Zenghelis en el contexto de Diploma Unit 9 hasta 1980
representa un capítulo crucial para la clarificación de los intereses teóricos y de diseño de OMA” 7

Ya desde el punto de vista proyectual, será importante comenzar estudiando en esta tesis el comentario
de Alejandro Zaera acerca del interés del arquitecto en un aspecto más social e indeterminado en
relación a los Eventos, cuestión que le interesa desde su primera época. Las referencias hacia una escala
más amplia de otros arquitectos y oficinas de su interés serán claras, y la libertad de una arquitectura
permisiva y adaptable le acercaba al discurso de otras arquitecturas cercanas a la Utopía y al discurso
de la nueva irrealidad. El estudio primero de este cambio de concepto general entre una arquitectura de
gran escala compacta y cerrada (Megaforma) frente a su concepción abierta y cambiante (denominada
Megaestructura) resultará entonces esencial en esta tesis. Los posibles referentes de Koolhaas son
mencionada por Alejandro Zaera en su texto de Proyectos Urbanos:

“El interés de Archigram en grandes megaestructuras urbanas y la planta libre contenida, el


Urbanismo Unitario de los Situacionistas, las plantas psicogeográficas de Debord mostrando un
proceso en el tiempo y el espacio o las investigaciones formales en los grandes proyectos de
Constant son otros posibles puntos de referencia.”8

En este texto se observará como no sólo es “posible”, sino que esa relación es existente, y la arquitectura
de Rem Koolhaas de esta época absorbe directamente ciertas de estas ideas. El caso de IJ-Plein o
Charlie Check Point, diseñados en 1981 y 1984 aunque finalizados en 1989 y 1992, se enmarca bajo el
paraguas de lo que hemos denominado “Calle Elevada”. Sus referencias responden a una época mucho
más anterior y sólo conservan algunos retazos de sus intereses del momento de su construcción. En
este texto estudiaremos cómo su diseño pretendía trabajar sobre un modelo más realizable y menos
utópico, en definitiva más pragmático. Se ubican dentro de las propuestas posteriores a su vuelta de los
Estados Unidos, en donde el interés del arquitecto estaba en establecerse como oficina de prestigio y
así, pretendían dar respuestas específicas a la ciudad y a lo arquitectónico. Dicha decisión le llevó a un
reconocimiento global como proyectista, pero quizás con ejemplos que estaban lejos de sus propuestas
con más contenido teórico. Tal y como nos comenta Zaera:

“El esfuerzo para adquirir credibilidad como un arquitecto proyectista está claro en el uso de
técnicas sofisticadas de rendering, y otras estrategias dirigidas al consumo, que si bien son

6 “the critique of the conditions of architectural education, theory and practice, as experienced in the sixties by Rem Koolhaas and Elia Zenghelis”
Unit 9, en “Prospectus. Architectural Association. School of Architecture”, 1975-1976, p. 55.
7 “The teaching experience of Koolhaas and Zenghelis in the framework of Diploma Unit 9 until 1980 represents a crucial chapter for the clarification of
the theoretical and design concerns of OMA”
Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 46
8 “Archigram’s interest in large urban mega-structures and the contained free plan, Situationist Unitary Urbanism as, Debord’s psychogeographic plans
showing a process in time and space or the formal investigations in Constant’s large projects are other possible points of reference.”
Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-1990),
Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 60

  27
adecuadas para objetivos comerciales, pierden un serio contenido arquitectónico.” 9

El componente espacial y de escala humana aparece ineludiblemente en estos ejemplos. La vivienda


integrará un componente urbano claro, en forma de Calle Elevada y espacio público interior. Veremos
entonces varios ejemplos en donde se produce esta integración, en forma de concursos nunca construidos
así como de proyectos sí materializados. Sin embargo, lo que nos interesa en este texto, es que estos
proyectos de Calles Elevadas sí que contenían una investigación arquitectónica de interés, que no sólo
tenía una estrategia “comercial”, sino que hila perfectamente proyectos más investigativos anteriores
con las propuestas de final de los 80 que terminaron de posicionarle en el punto de prestigio que desde
entonces le ha acompañado.

De ahí que podamos entender que, mientras su fama crecía gracias a construir ciertos proyectos de
herencias quizás más clásicas y menos innovadoras (aunque no por ello carentes de interés), eso le
permitía desarrollar un camino en paralelo más radical y personal que daría sus frutos algunos años más
tarde. Desde el punto de vista del diseño arquitectónico, Rem Koolhaas progresivamente hace evolucionar
las ideas más clásicas como la ya comentada de promenade. Sus connotaciones más “experienciales” y
su escala más humana las considerará exploradas y de alguna manera dejarán de interesarle, pudiendo
considerar Charlie Check Point como el punto que marca el final en este sentido. En esta transición,
las ideas del arquitecto seguirán en paralelo hacia otros niveles más amplios, quizás más ambiciosos
respecto a esa mencionada clásica Calle Elevada, evolucionando hacia ideas más sofisticadas, que en
este texto se enmarcan bajo lo que entendemos como Infraestructura. Para entender dicha evolución
estudiaremos, además de los ámbitos previamente mencionados, un origen que se sitúa tanto en sus
estudios e investigaciones teóricas previas como en proyectos suyos ya desde dentro de la disciplina
arquitectónica una vez OMA fundado. Igualmente, encontraremos referentes en proyectos desarrollados
tanto por el arquitecto y colaboradores en épocas algo anteriores como la americana, como por sus
estudiantes en sus años de docencia ya en Europa.

La vivienda pasará progresivamente a un segundo plano en su trabajo, y los proyectos que el arquitecto
materializa poseen connotaciones e intereses que ya poco tienen que ver con el habitar contemporáneo
de la ciudad en relación con el diseño de vivienda. Las ideas de circulación y conexión heredadas de los
proyectos ya estudiados en cambio tenían más que ver con una circulación interior dentro de un bloque
con carácter autónomo (aún siendo de uso público) y de mirada introvertida. Progresivamente comenzará
una época en la que ya raramente el sentido de circulación es aplicado a un diseño de bloque, excepto en
ciertas edificaciones públicas y singulares que hablan ya de un arquitecto diferente10. Durante su proceso
de transformación, al arquitecto la vivienda colectiva pasará a interesarle en lo que se refiere a su diferente
afección a nivel urbano, en el habitar de la ciudad. En esta escala, las comunicaciones se entienden a una
escala mayor, y su diseño se refiere a procesos más del ámbito metropolitano. En contraposición a la idea
de incluir un ideario urbano dentro del mismo bloque arquitectónico, el objetivo empezará a convertirse
más en la posibilidad de expandir los propios límites del diseño de arquitectura en una afección a una
escala urbana, entendiendo así una ruptura de fronteras que dejaba atrás el interés objetual. De esta
manera, contrario a la inclusión, se propone la expansión.

Su fama como arquitecto habría ido creciendo en paralelo hasta situarle ya a principios de los 80 en lo
más alto del panorama. Los proyectos que el arquitecto desarrolla desde los comienzos de los años
90 representan la salida hacia una oficina en reconocimiento internacional con un giro claro en su labor
proyectual. Aún así, sus proyectos mantendrán numerosas de las ideas originales, ya condensadas en

9 “The effort to acquire credibility as a practitioner architect is clear in the use os sophisticated rendering techniques, and other consumer-oriented
strategies, which though good for commercial purposes lack serious architectural content.”
Ibid., p. 54
10 Véase proyectos como la Embajada de los Países Bajos en Berlín, proyecto muy posterior diseñado en 1997, y del que se hablará al final de esta
investigación.

28
proyectos en su mayor parte singulares e icónicos en la ciudad.

Para terminar, otro de los fundamentos en el trabajo de Rem Koolhaas es su confianza en la teoría. Así,
siendo consciente de ello, no dejará de apoyarse en ella como sustento de su arquitectura. Aparte de los
proyectos estudiados, su pensamiento teórico igualmente irá cristalizando en diversas publicaciones, y
textos de enorme relevancia que nos ayudarán a sustentar nuestra tesis. Desde el punto de vista de las
publicaciones propias del arquitecto, dos hitos merecen ser reseñados: Delirious New York (publicado
en 1978) se puede considerar el resultado de dicho periodo de investigación mientras que S,M,L,XL
(publicado ya en 1995) recoge numerosas experiencias proyectuales del arquitecto durante su periodo
último, enmarcado fundamentalmente en los 80, como un manifiesto de su visión continua de la
arquitectura, desde la escala reducida (S) hasta su pensamiento e influencia más urbana (XL). Algunos
textos posteriores seguirán con el interés del arquitecto por la ciudad, quien fundará AMO en 1999 para
continuar con su trabajo en la escala metropolitana, dando continuidad a su faceta investigadora.

Desarrollaremos primero en este apartado su trabajo de Formación, Investigación y Docencia, como se


ha comentado, remontándonos al comienzo de su formación como arquitecto, que comienza en 1963
como periodista, continúa con su ingreso como estudiante en la Architectural Association en 1968, pasa
por 1972 con su viaje a Nueva York y se cristaliza en su época de docente que termina en el año 1980. En
segundo lugar, trabajaremos de manera esquemática sobre los fundamentos de trabajo de su proceso
proyectual.

  29
[Fig. P.a.1-1] Imagen de la entrevista de
Rem Koolhaas a Federico Fellini en 1965
para De Haagse Post.

[Fig. P.a.1-2] Algunos de los


componentes del 1,2,3 Group. De
izquierda a derecha: Samuel Meyering,
Rem Kolhaas, Frans Bromet, Rene
Daalder, Jan de Bont (Imagen extraída de
Architecturefoundation.org)

[Fig. P.a.1-3] Fotogramas de Rhapsody


1,2,3, un cortometraje de 1965 con tintes
feministas, algo surrealista e inquietante,
que demuestra la precoz iniciativa de los
miembros del grupo.

[Fig. P.a.1-4] En comparación,


fotograma de Un perro andaluz, de Luis
Buñuel, de 1929.

Ambas cintas comparten una historia


cuyo argumento se entiende como
composición de fragmentos. La
referencia del grupo holandés llega a
ser literal en el carácter de sexualidad
ambigua de algunos de los personajes.

[Fig. P.a.1-5] Imagen de la entrevista


realizada a Constant en 1966 para Haagse
Post. A la izquierda, señalando un edificio
en construcción, el arquitecto. En medio,
la crítica de arte Betty van Garrel y a la
derecha, Rem Koolhaas (Imagen extraída
de www.architekturtheorie.eu)

30
a Formación, Investigación y Docencia

a.1 Época previa: Del cine a la arquitectura

Esta época no se entiende si uno no dirige su mirada a cuando Rem Koolhaas no había nacido todavía
como arquitecto, pero sin embargo empezaba a establecer aquellas relaciones con arquitectos que
serían de tanta influencia posteriormente. En 1963, con 19 años, empieza su época como periodista en
el De Haagse Post, una revista multidisciplinar de cierto carácter conservador pero que a la vez pretendía
contener una línea de corte más radical y juvenil con jóvenes periodistas interesados en las vanguardias
de los 60. Rem Koolhaas trabajaría en artículos sobre todo tipo de cuestiones, desde literatura, cine
(entrevista a Federico Fellini) [Fig. P.a.1-1], deportes de motor (24 horas de Le Mans) o sexo. Lo más
relevante para nosotros en este momento es que igualmente incluiría, dentro de sus ámbitos de trabajo, a
arquitectos como Hendricus Theodorus Wijdevelsd y Le Corbusier o entrevistas a Constant Nieuwenhuys.
Sobre los dos primeros, publicaría los dos únicos artículos que versan sobre arquitectura, siendo 1964 el
año de la publicación de un extenso reportaje sobre el arquitecto suizo. La entrevista a Constant de 1966
parece ser una rara excepción en un momento en el que la arquitectura no era de interés especial en la
labor del futuro arquitecto. Sin embargo, genera los primeros contactos que harían comenzar su interés
sobre ella.

De hecho, muchos de los colaboradores de la revista desarrollarían en paralelo sus aficiones en arte,
literatura o cine. Rem Koolhaas no sería menos, y pertenecería al grupo de creación cinematográfica
1,2,3, enz.11 [Fig. P.a.1-2]. Dicho grupo estaría principalmente formado, además de por él mismo, por
el realizador Rene Daalder, el cámara Frans Bromet, Kees Meyering y Jan de Bont. En esta época, lo
importante para el grupo, tal y como la futura socia y mujer del arquitecto Madelon Vriesendorp diría, es
la irreverencia como objetivo principal. El cortometraje Rhapsody 1,2,3 de 1965 es uno de los ejemplos,
con una historia en donde lo más destacable en este momento es el concepto de colectivo, fuera de
personalismos y autorías individuales, algo que sin duda marcaría en el futuro el trabajo del holandés
durante sus primeros años de investigaciones y estudios, una vez decidido a convertirse en arquitecto12.
[Fig. P.a.1-3,4]

Poco después, ya en 1966, entrevista a Constant con motivo de la exposición de su trabajo en el pabellón
holandés de la Bienal de Venecia, un arquitecto que sin duda sería referente con su New Babylon para
el arquitecto, especialmente en una primera época de producción teórica y utópica que se verá más
adelante. [Fig. P.a.1-5]

Un año después de la entrevista, en un conjunto de seminarios sobre cine y arquitectura realizado en la


universidad de Delft, Rem entra en contacto con Gerrit Oorthuys gracias a la invitación que realiza éste al
grupo 1,2,3, enz. debido a su interés y casi envidia confesa sobre un estilo de vida que presumiblemente
llevaban en el grupo de creación cinematográfica. Contrariamente a esto, Koolhaas opina que la
arquitectura es de hecho un proceso de mayor interés y repercusión. Refiriéndose al mismo Oorthuys:

“...era un anticomunista virulento que antes había sido un virulento comunista. Este hecho le
colocaba en una posición que le permitía ser a la vez un representante duro de las ideas de
la arquitectura soviética pero al mismo tiempo realizar las críticas más elocuentes al sistema
soviético. Esto me hizo pensar que quizás la arquitectura fuera como un guión cinematográfico, y

11 El padre de Rem Koolhas, Anton Koolhaas, sería un conocido periodista y escritor y director de la Amsterdam Academy of Film
12 Otros miembros colaborarían dentro del grupo, en la filosofía de apertura a nuevos caminos y configuraciones posibles. En su manifiesto publicado
en la revista de cine Skoop, recalcarían la importancia de lo colectivo frente al heroicismo individual.

  31
[Fig. P.a.1-6] Eisenstein destacará por
sus técnicas de montaje, que llegará a
comparar con la arquitectura en su texto
“Montage and architecture” del año 1938,
estableciendo puentes que más tarde
repetirá Koolhaas en gran parte de su
obra.

[Fig. P.a.1-7] Le Corbusier (izquierda)


con Eisenstein (medio) y Andrei Burov
(derecha) en Moscú, en Octubre de 1928.

[Fig. P.a.1-8] Algunas de las imágenes


que aparecerían en el libro de Choisy
Histoire de l’architecture (1899),
narrando el recorrido perceptivo por el
espacio urbano de la Acrópolis, y que
posteriormente utilizaría Le Corbusier en
su Vers une architecture y Eisenstein en
su Montage and architecture.

Choisy, Le Corbusier, Eisenstein y por


extensión Koolhaas quedarán unidos en
el tiempo.

[Fig. P.a.1-9] Imagen de la película The


White Slave, una influencia reconocida
para el arquitecto holandés y fruto de sus
primeras inquietudes interdisciplinares.

32
al año, yo decidí ser arquitecto.”13

Nos acercamos entonces a un joven Koolhaas inquieto, interesado en una componente política
íntimamente relacionada con la creación tanto del cine como de la arquitectura y, por supuesto, por un
vínculo entre ambas artes y el entendimiento de la última como una narrativa de alto componente visual
y perceptivo. El puente intelectual con el soviético Eisenstein será de especial relevancia durante toda
su carrera [Fig. P.a.1-6,7]. La manera que el cineasta tenía de entender el montaje cinematográfico será
especialmente interesante; frente a la idea de una yuxtaposición de partes del director americano Griffith,
era partidario de un concepto más unitario y continuo, cuestión que también investigaría Deleuze en su
entendimiento más activo de una idea de movilidad en el conjunto de las secuencias en el cine, tema
íntimamente relacionado con la circulación en el proyecto de arquitectura. [Fig. P.a.1-8]

“[Cuando hablamos de cine], la palabra recorrido no se usa por casualidad.”14

En Montage and Architecture, Eisenstein explicará sus dos maneras de entender la percepción del
espacio. Una se refiere a la importancia del camino imaginario que persigue el ojo en sus diferentes
percepciones del objeto o fenómenos espaciales, y su directa afección sobre su propia percepción del
conjunto. La otra se refiere a un clasicismo mayor, en donde el objeto se ubicaba precisamente en el sitio
en el que debía estar para su percepción por el usuario. La una, implica dinamismo y variabilidad; la otra,
predeterminismo y control.

Estas cuestiones, que inevitablemente hablan de la percepción del espacio y su representación, se


verán de amplia y continua influencia en Rem Koolhaas, quien establecerá continuos puentes entre su
interés cinematográfico y la arquitectura por la que finalmente opta, incluyendo en sus proyectos un
concepto espacial que inevitablemente será secuencial y narrativo. En 1968, efectivamente, entrará en la
Architectural Association School of Architecture en Londres, iniciando un periodo como estudiante que
todavía conservará sus intereses en la producción de cine. Poco después, ya en 1969, se realizaría la
película The White Slave, una película escrita en conjunto entre Koolhaas y Daalder, y dirigida por este
último, con enorme presupuesto gracias al apoyo del guionista del mismo Luis Buñuel, Jean Claude
Carriere [Fig. P.a.1-9]. La película consiste en una provocativa cinta sobre la decadencia de la civilización
europea, de la que Shumon Basar, Director del Programa Cultural de la Architectural Association en 2011,
comenta la importancia en el comienzo de la carrera de Rem Koolhaas. Podemos leer en el abstract:

“The White Slave es una cinta de cine negro como una pesadilla, satírica y surrealista [...]
Paranoica, erótica, bizarra y encrispante con ideas, es un fascinante artefacto de cine holandés de
vanguardias, y una imaginación temprana de Koolhaas.”15

Las escenas de la película desde luego tienen una relación clara con el cine de Luis Buñuel, en un
surrealismo e imaginario que incluso se acerca a cuestiones sexuales, algo que intentará aplicar a la
arquitectura durante toda su carrera, especialmente en las publicaciones teóricas. Es el caso de la
publicación S,M,L,XL, en donde todavía reservará espacio para poner escenas de sus películas, o de

13 Entrevista realizada al arquitecto para la revista “Project Russia” en febrero de 2002 por su director Bart Goldhoorn con motivo de su visita a
Moscú para la inauguración de la exposición sobre Leonidov en el Museo de Arquitectura de Moscú. Extraído de la traducción publicada en http://
rusiadeverdad.blogspot.com.es/2009/01/entrevista-rem-koolhaas.html
14 “[When talking about cinema], the word path is not used by chance.”
Frase introductoria del texto de Eisenstein Montage and Architecture de 1938
15“The White Slave is a nightmarish, satirical and surreal film-noir [...] Paranoid, erotic, bizarre and bristling with ideas, this is a fascinating artefact of
avant-garde Dutch filmmaking, and Koolhaas’ early imagination.”
Texto extraído de http://www.architecturefoundation.org.uk/programme/2009/architecture-on-film/the-white-slave-1-2-3-rhapsody, anuncio de su ciclo
sobre el ciclo Architecture on Film: The White Slave / 1,2,3 Rhapsody para el 10 de Octubre de 2011 en la Architectural Association. El mismo arquitecto
asistiría e introducirá el ciclo, en donde se proyectarían las dos producciones.

  33
[Fig. P.a.1-10] Primera página del
manuscrito The Surface, de 1969, que
consiste en treinta páginas de viñetas
dibujadas a mano, en donde se puede
leer:

1. “A city is a plane of tarmac with some


red hot spots of urban intensity”

2. “These red hot spots radiate city-sense.


If not taken care of properly, it tends to
quickly ebb away”

3. “With ingenuity it is possible to stitch the


area of urban radiation, to canalize city-
sense into a larger network. Usually, the
pre[s]sure of the population explosio[n]
strains the system by presuming it can
be endlessly expanded. City[-]sense then
becomes hop[e]lessly watered down.”

34
referentes como aquella de Un Perro Andaluz. Esto es importante cuando uno piensa en la relación
que tendrá el arquitecto con ciertas cuestiones del movimiento surrealista. La aplicación del Método
Paranoico-Crítico de Dalí que nos comenta Basar sobre la propia cinta nos lleva a pensar que, una vez
escrito el guión, uno se da cuenta del espacio previo que existía, un escenario como un vacío en la retícula
manhattaniana cuya historia debía ser escrita y constatada. Igualmente, nos comenta la importancia del
comportamiento humano sobre las superestructuras económicas y políticas que tienen más que ver con
el mundo posterior del arquitecto en Bigness, Europa y la escala XL que tan importantes serán para sus
teorías posteriores.

Lo que es indudable de esta época es que el primer acercamiento que tuvo Rem Koolhaas hacia la
arquitectura es a través del medio escrito. Esto, si bien se aplica en este caso a su decisión de comenzar
su carrera como arquitecto como estudiante, se aplica igualmente a sus primeros pasos como profesional,
en donde antes de proyectar, el arquitecto comenzó principalmente escribiendo. En paralelo, desarrollará
un imaginario gráfico cuya arquitectura tiene más de posicionamiento intelectual que de interés real
en su materialidad. Veremos cómo esto ocurre en uno de sus primeros dibujos de arquitectura siendo
estudiante, The Surface, un conjunto de viñetas cinematográficas que narran una historia arquitectónica
de acontecimientos urbanos que nos prueba un incipiente interés en los puntos de mayor intensidad
metropolitana. Leeremos en él palabras clave del vocabulario posterior del arquitecto. [Fig. P.a.1-10]

En uno de sus primeros proyectos ya entrando en su etapa más profesional, el de Exodus, se observa
una megaestructura con claros componentes surrealistas que a su vez estará compuesto de fragmentos
cinematográficos. Sus intereses divergentes son fundamentales para entender la complejidad del
pensamiento posterior del arquitecto, que tratará de integrar en arquitecturas complejas, siempre
cargadas de múltiples significados.

En relación con este posicionamiento más teórico, ya en la primera época en la AA tomará contacto
aparte de con Peter Smithson, con arquitectos como Cedric Price o Peter Cook. Comentará sobre su
propia motivación de ir a Londres:

“atraído por gente como Peter Cook y Cedric Price y el pensamiento de la escena arquitectónica
en Londres como una especie de club enorme.”16

Los intereses de la escuela, entonces, se dirigían hacia una implicación mayor de la arquitectura con
vistas a visiones metropolitanas evolucionadas y tecnificadas. Como se ha comentado, son los años de
Potteries Thinkbelt (1963-1966), Atom (1969) o Instant City (1969) referencias que debían ser evidentes
para el arquitecto, tanto por las publicaciones como por el hecho de la cercanía docente con los autores.
Poco a poco, irá ganando su faceta como arquitecto, e incluso desde el comienzo de su formación como
tal, caras anteriores como la de escritor de guiones quedarán relegadas a un segundo plano y se irán
convirtiendo en puras herramientas para alcanzar otros objetivos, y poco después presentaría The Berlin
Wall as Architecture, como el resultado de una búsqueda de nuevos caminos disciplinares:

“Escribía guiones de películas para cubrir los gastos.”17

“[...] en lugar de ir a villas Mediterráneas o pueblos de pescadores en Grecia a ‘aprender’ (como


la mayoría de la gente hacía en ese tiempo), decidí simplemente mirar al Muro de Berlin como

16 “lured by people like Peter Cook and Cedric Price and the thought of the architectural scene in London as some kind of hugh club.”
Koolhaas, Rem. Ulrich Obrist, Hans. Rem Koolhaas & Hans-Ulrich Obrist: The Conversation Series, Volume 4, Walther König, Bonn, 2006, p. 88
17 “I was writing movie scripts to cover the costs.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 216

  35
[Fig. P.a.2-1] Superstudio, 1969,
Continuous Monument: An Architectural
Model for Total Urbanization.

Koolhaas conocería este proyecto


de primera mano, poco antes de su
propuesta Exodus. Londres (Exodus)
y Nueva York (Continous Monument)
quedarán para siempre entrelazados por
el arquitecto holandés.

36
Arquitectura, para documentarlo e interpretarlo, para ver cuál era el poder real de la arquitectura.”18

a.2 Años de estudiante: La mirada cinematográfica en la construcción de la utopía

El interés de Rem Koolhaas por las megaestructuras ha sido intenso. Especialmente al comienzo de su
carrera, siendo estudiante de la Architectural Association, su relación con ciertos agentes culturales de
la época, como Superstudio y Archizoom, supone el caldo de cultivo que permite desarrollar muchas de
sus primeras ideas sobre la ciudad y amplía el espectro de interés del arquitecto desde el principio de su
carrera profesional. Como se estudiará en esta tesis, producirá algunos proyectos iniciales del arquitecto
como Exodus que, influenciado por su investigación paralela acerca del Muro de Berlín, contenía un
pensamiento utópico y ambicioso cercano a estos grupos culturales. Este interés se debe principalmente
a situarse en una época de transición, entre la del periodista e investigador y el proyectista que vendría
después; construir se verá que no estaba dentro de sus objetivos principales:

“Exodus y el trabajo ‘americano’ son productos de los ‘visonarios’ sesenta. En 1972 Archigram
estaba en la cima de su poder y grupos como Archizoom y Superstudio estaban concibiendo
historias arquitectónicas que suponían una vasta expansión del territorio de la imaginación
arquitectónica. La arquitectura entonces podía ser libros, dibujos, historias, y en algunos casos,
incluso edificios.”19

La diferente concepción que existe entre Megaformas y Megaestructuras resultará especialmente


relevante en esta tesis debido precisamente al cambio hacia una idea de la arquitectura tecnológicamente
desarrollada que permitía pensar en una arquitectura en camino hacia lo urbano, de maneras permeables
y adaptables. Frente a la compacidad y estatismo de la Megaforma, el arquitecto demostrará su interés
hacia el dinamismo y la extensividad urbana de la idea de Megaestructura. Tal y como Tafuri menciona en su
Contemporary Architecture, en una relación entre la capacidad tecnológica y la ambición megaestructural:

“[…] tecnología, interpretada como una oportunidad del juego y el espectáculo, es el origen
de un sueño de reestructuración global de la ciudad y el territorio. Actualiza el deseo de una
“reconstrucción futurista del universo”… Lo desconocido es elevado a mito: el deseo de forzar el
presente es una indicación de impotencia.”20

En 1970, Koolhaas viaja a Florencia para conocer a Superstudio, autores del Monumento Continuo,
proyecto que será referencia posterior en numerosos diseños y textos para el arquitecto [Fig. P.a.2-1].
Les invitaría a dar unas charlas en la AA, que tendrían lugar en Febrero-Marzo de 1971. Refiriéndose al
conocido proyecto de la oficina italiana, escribirían en 1969:

18 “instead of going to Mediterranean villas or Greek fishing villages to ‘learn’ (as most people did at that time), I decided to simply look at the Berlin
Wall as Architecture, to document and interpret it, to see what the real power of architecture was.”
Entrevista “Rem Koolhaas. Cultivating Urban Emptiness” realizada por Hans Ulrich Obrist. Extraido de http://www.artnode.se/artorbit/issue4/i_
koolhaas/i_koolhaas.html
19 “Exodus and the ‘American’ work are products of the ‘visionary’ sixties. In 1972 Archigram was at the height of its power and groups like Archizoom
and Superstudio were conceiving architectural stories supposing a vast expansion of the territory of the architectural imagination. Architecture then
could be books, drawings, stories, and in some cases, even buildings.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162
20 “[…] technology, interpreted as a chance of play and spectacle, is the origin of a dream of global restructuration of city and territory. It updates the
desire of a “futurist reconstruction of universe”… The unknowable is elevated to myth: the desire of forcing the present is an indication of impotence.”
Tafuri, M., Dal Co, F. Arquitectura Contemporánea/2. Ed. Aguilar/Asuri, Madrid, 1989

  37
[Fig. P.a.2-2] Archizoom, Quartieri
Paralleli. Berlín, 1969.

En el mismo año que el Continous


Monument, Archizoom realizan un
mayor paralelismo gráfico entre la
megaestructura y la infraestructura, al
mostrar gráficamente la escala de sus
bandas paralelas con los puentes que
atraviesan linealmente el río. La ciudad
alemana aparece para completar el trío
de ciudades de interés para Koolhaas:
Londres, Nueva York y Berlín.

[Fig. P.a.2-3] Trabajos de estudiantes


en la TU Berlin entre 1966-1969. Imagen
extraída de la publicación digital de
Cornell http://cornelljournalofarchitecture.
cornell.edu/.

Se observa un interés en la formalización


y pensamiento urbano, en la
geometrización de configuraciones
ambiciosas y extensivas.

38
“La Gran Muralla china, el Muro de Adriano, autopistas, como paralelos y meridianos, son los
signos tangibles de nuestro entendimiento de la Tierra.”21

Y ya en 1977, sobre la clara influencia a su propia obra, en concreto a Exodus22:

“...a finales de los 60 Superstudio ofrecían uno de los pocos inspiradores y estimulantes modelos
de recuperación de una tradición moderna aplicada a una nueva sensibilidad. Cerca del muro de
Berlín, su Monumento Continuo fue una obvia inspiración para Exodus”23

Si bien la representación formal, así como el contenido programático difiere entre unos arquitectos y
otros, es reseñable la manifestación de una evidente conciencia acerca de la relevancia y simbología
de una infraestructura arquitectónica a escala urbana, de claros tintes utópicos. La geometrización y el
intento de comprensión de la escala más global empieza a ser de interés al arquitecto, al igual que su
capacidad conectiva y de extensividad mucho más allá del objeto arquitectónico.

Gracias a Superstudio, Koolhaas entraría en contacto también con Archizoom, el otro polo italiano, y
florentino, de la arquitectura más idealista y radical24. Entre sus proyectos, cabe destacar el proyecto de
1969 para Berlín del Quartieri Paralleli, una subdivisión de la ciudad de Berlín en bandas paralelas, muros
infinitos en donde los límites urbanos se difuminan. Uno de los dibujos más conocidos es aquel que
muestra la autopista en cruce con las bandas, ejerciendo así de puentes habitados. [Fig. P.a.2-2]

Quizás el punto más relevante de trabajo en común es el Muro, al ser objeto de interés en sí mismo
tanto del arquitecto como de los radicales. Su condición lineal e infraestructural, extensiva a escala
incluso urbana y territorial les permitía utilizarlo como una herramienta de utilidad de escala global de
gran ambición proyectual y teórica. Comenzaría entonces su investigación Berlin Wall as architecture.
Alrededor del año 69 y 70, Rem viajaría a la ciudad alemana en donde tomaría contacto con el trabajo de
OM Ungers, una vez que éste había sido decano entre los años 1965 y 1967 de la Universidad Técnica de
Berlín [Fig. P.a.2-3]. La publicación de los trabajos mediante panfletos divulgativos sería de sumo interés
para Koolhaas, quien afirmaría:

“Estaba en Berlín durante el descubrimiento de los panfletos que Ungers estaba produciendo,
los cuales encontré sumamente excitantes porque en la AA simplemente no había simpatía por el
interés en cuestiones formales. Pero en esos panfletos había en abundancia.”25

Volviendo a la cuestión del Muro de Berlín, será de sumo interés a lo largo de los primeros años del
arquitecto, quien verá en él la oportunidad de trabajar en una escala y con un grado de subversión
deseado, que le llevará incluso a pensamientos que se podrían considerar excesivamente dogmáticos, y
que estarán presentes en toda su carrera profesional:

21 “The Great Wall of China, Hadrian’s Wall, motorways, like parallels and meridians, are the tangible signs of our comprehension of the earth”
Superstudio, Discorsi per immagini, en Domus, Diciembre 1969, nº 481, p. 44
22 Para profundizar en la influencia de Superstudio sobre Rem Koolhaas, ver Architecture d’Aujoud’hui nº 238, Abril 1985, p. 2
23 “...in the late 60’s Superstudio offered one of the few inspiring and stimulating models of the retrieval of a modern tradition applied to a new sensibility.
Next to the Berlin Wall, their Continuous Monument was an obvious inspiration for Exodus”
Architectural Design, vol. 47, nº 5, Londres, Mayo 1977, p. 333
24 Para profundizar en los Radicales Italianos, se recomienda especialmente el punto de vista del mismo Gargiani, quien escribiría “Archizoom
Associati 1966-1974. De la vague pop à la surface neutre” y “Superstudio”
25 “I was in Berlin that I discovered the pamphlets that Ungers was producing, which I found incredibly exciting because at the AA there was simply no
sympathy for interests in formal issues. But in these pamphlets it was there in abundance.”
Extraído de http://cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/read.html?id=18

  39
[Fig. P.a.2-4] Prólogo al proyecto de
Exodus, en donde se observan fotografías
realizadas por el arquitecto en su visita
al Muro de Berlín. Como fotogramas,
manifiestan una realidad coherente
cuando se observan conjuntamente.

[Fig. P.a.2-5,6,7,8] Similar al prólogo de


Exodus, su desarrollo a base de collages
espaciales de diversos momentos de la
Strip, juntos como los fotogramas de una
película, nos manifiesta un paralelismo
claro con su faceta como cineasta.

[Fig. P.a.2-9] R. Koolhaas, E. Zenghelis,


concurso para estructura urbana en
Londres, Exodus or The Voluntary
Prisoners of Architecture, 1971-1972,
en colaboración con Z. Zenghelis y M.
Vriesendorp. Publicado en Casabella
magazine nº 378, 1973

40
“Nunca volvería a creer en la forma como el primer contenedor de significado.”26

Lo que le interesará es el evento y el hecho social puntual; agrupados, forman la narrativa del conjunto
y dan sustento a un discurso que, en este proyecto sí, prescinde de la forma y la estética como parte
fundamental de la arquitectura.

Este tema se convierte en el objeto de estudio del Summer Study de 1971 en la AA, y el mismo año,
con Koolhaas todavía en Europa, el arquitecto retomaría la idea y este interés que anteriormente habían
tenido Superstudio y Archizoom, y plantea la idea de la Strip en la propuesta Exodus, una idea basada
en un concepto lineal de generación de actividades, de un modo similar a aquella película que sostenía
Eisenstein entre manos. [Fig. P.a.2-4,5,6,7,8]

El proyecto, en colaboración con Zenghelis, se presenta con motivo del concurso La cittá come ambiente
significante organizado por Casabella en el otoño de 1971, y sería seleccionado entre los 29 finalistas
[Fig. P.a.2-9]. Sin duda, los proyectos tanto de Superstudio como de Archizoom eran una referencia
directa, en un proyecto que combinaba por igual una ambición a escala urbana y un idealismo radical.
Muchos de los proyectos de esta época del arquitecto conservaban por igual una intención investigadora
como de radical planteamiento intelectual, sin pretender por lo tanto un diseño factible ni construible.27
Sin embargo, pronto el arquitecto holandés pretenderá desligarse de estos grupos y del reconocimiento
completo de dicha influencia, desmarcándose de esa aparente “inocencia” y “optimismo”, y tratando de
introducir nuevos factores que aumenten su complejidad.

“Exodus era una reacción a esta inocencia; un proyecto para enfatizar que el poder de la arquitectura
es más ambiguo y peligroso.”28

Este proyecto se puede considerar la única propuesta de Rem Koolhaas a modo megaestructural. Se
alejaría del discurso falsamente utópico, para desarrollar una mayor sinceridad teórica, sin complejos,
que diferencia la proposición y la teoría. Su interés no reside en la materialización formal, algo más propio
de una modernidad en aras de su superación, sino en la posible connotación de su pensamiento y en la
introducción, tal y como Zaera comenta, del “deseo en la realidad” y la Utopía como un ingrediente más
de una arquitectura, a veces hasta ambigua, en la búsqueda del equilibrio entre deseo y pragmatismo,
una dualidad constante en la arquitectura y pensamiento del arquitecto en esta época.29

Exodus se podría considerar el comienzo de Koolhaas como arquitecto propositivo. Si bien cargado de
un componente teórico y académico (no profesional) importante, sí es para el arquitecto el punto de
partida hacia una carrera profesional con una clara vocación proyectual. Situado en una época todavía
utópica y teórica, el proyecto se puede considerar la experiencia más cercana a una posición como
proyectista que le acompañará en el futuro. Dicha faceta le irá acompañando toda su carrera, en la que
no perderá el interés por las estructuras extensas, la conectividad metropolitana y la arquitectura más
infraestructural. En 2011, cuarenta años después de la publicación de Exodus, junto con el comisario Hans
Ulrich Obrist, publicará el libro Project Japan. Metabolism Talks… Este libro manifiesta el claro interés que
el arquitecto, en toda su obra, ha demostrado hacia la arquitectura más global y extensiva a nivel urbano.
Su investigación se referirá a las megaestructuras desarrolladas en Tokyo en los años 60. Entre 2005 y

26 “I would never again believe in form as the primary vessel of meaning.”


Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 227
27 Exodus tendría un claro reconocimiento desde el primer momento, siendo integrado en la publicación de Casabella de 1974 Architettura Radicale
28 “Exodus, or the voluntary prisoners of architecture was a reaction to this innocence; a project to emphasize that the power of architecture is more
ambiguous and dangerous”
Rem Koolhaas, Sixteen Years of OMA, en A+U, 1988, n. 217, p. 16
29 Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-
1990), Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 52

  41
42
2011 realizarían entrevistas a los miembros supervivientes del movimiento, del que diría:

“they surprised the world with a new architecture-Metabolism-that proposed a radical makeover of the
entire land...”

En un claro interés por su componente más pública, social y de interés y afección general, la publicación
resulta “un vívido documental del último movimiento de vanguardia y el último momento que la arquitectura
era un asunto público más que privado…”30.

a.3 Época en EEUU: La arquitectura como narrativa cinematográfica

Inmediatamente después, en 1972, gracias a la beca Harkness, Koolhaas iniciará su estancia en Estados
Unidos junto con Madelon Vriesendorp, comenzando uno de los periodos que más influencia tendrá sobre
su obra posterior. Ungers precisamente sería el detonante para su marcha. Comenzaría en Cornell, la
universidad en donde el arquitecto alemán sería Chairman desde el año 1969 hasta 1975, pero sabiendo
del poder de atracción que Nueva York ejercía y su amplio rango de posibilidades de investigación.

“Así que mi principal atracción a América en ese momento fue Ungers. Pero al mismo tiempo ésta
tenía una cierta intuición de mi deseo de hacer algo en la cuestión de Nueva York. También sabía
que quería tomar un movimiento más indirecto hacia la ciudad para tener un mejor sentido de
América antes de llegar a Nueva York, así que la presencia de Ungers fue un incentivo añadido
para comenzar en Cornell.”31

Todas las ideas más importantes que se contenían en el trabajo del arquitecto holandés, ya desde antes
de su formación como arquitecto, encontrarán su relación con Manhattan, iniciando desde entonces una
búsqueda que directamente tendrá que ver con la catarsis y redefinición constante de la ciudad de Nueva
York y, por extensión, de la metrópolis contemporánea. Nueva York significa para Koolhaas un periodo de
enorme fructificación intelectual e investigadora, produciendo numerosos textos y proyectos que serían
el caldo de cultivo de sus propuestas más interesantes posteriores. Así mismo, como se verá, le ayudará
a esquivar intencionadamente movimientos estilísticos imperantes de escaso interés para él y le ayudará
a encontrar nuevos referentes arquitectónicos que se convertirán en apoyo fundamental desde el punto
de vista del diseño. Refiriéndose a estas cuestiones, el mismo Koolhaas menciona sus primeros focos
de atracción en EEUU, cuando su formación como arquitecto todavía no ocupaba el rango completo de
sus intereses:

“Así que no era necesariamente una divergencia entre Ungers, quien estaba realmente interesado
en mirar hacia cuestiones arquitectónicas, y yo, quien quería extender esta mirada hacia la cultura
popular [...] y en el momento que compartía mis descubrimientos con Mathias, era algo en lo que
parecía interesado también.”32

30 Extraído y traducido de www.oma.eu/publications/project-japan-metabolism-talks


31”So my main attraction to America at that point was Ungers. But at the same time I was vaguely aware that I wanted to do something on the subject
of New York City. I also knew that I wanted to take a more indirect movement toward the city in order to have a better sense of America before I actually
got to New York, so the presence of Ungers was an added incentive to begin at Cornell.”
Extraído de http://cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/read.html?id=18
32 “So it was not necessarily a divergence between Ungers who was really interested in looking at architectural issues, and me, who wanted to extend
this ‘looking’ into popular culture [...] and to the extent that I shared our discoveries with Mathias, it was something he seemed to be interested in as
well.”
Extraído de http://cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/read.html?id=18

  43
[Fig. P.a.3-1] Cena en el IAUS en 1974
aprox. De izquierda a derecha: Bill
Ellis, Rick Wolkowitz, Peter Eisenman,
Liz Eisenman, Mario Gandelsonas,
Madelon Vriesendorp, Rem Koolhaas,
Julia Bloomfield, Randall Korman, Stuart
Wrede, Andrew Macnair, Anthony Vidler,
Richard Meier, (mujer desconocida),
Kenneth Frampton, Diana Agrest,
Caroline ‘Coty’ Sidnam, Jane Ellis,
Suzanne Frank, y Alexander Gorlin.

[Fig. P.a.3-2] Portada del libro Delirious


New York donde aparece el dibujo de
Madelon Vriesendorp Delito flagrante,
una ironía de los dos iconos de Nueva
York durmiendo sobre la retícula
manhattaniana. El dibujo manifiesta
un interés por la singularidad puntual,
compatible con la anonimidad del
conjunto.

[Fig. P.a.3-3] Imágenes de postales


guardadas por Le Corbusier en su primer
viaje a Nueva York en 1935: Flat Iron
Building, Hotel Waldorf-Astoria y Chrysler
Building.

Como fragmentos de una película, el


arquitecto suizo las guardaría para poseer
una visión de conjunto. La singularidad
de los ejemplos es compatible con la
homogeneidad urbana, tal y como ocurre
en el trabajo de Koolhaas en Nueva York.

[Fig. P.a.3-4] Entrevista de Rem


Koolhaas al ex-alcalde de Nueva York
John Lindsay. Imagen extraída de la
publicación digital de Cornell http://
cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/

[Fig. P.a.3-5] Imagen de Rem Koolhaas


y Wallace Harrison preparando su
exposición en el IAUS

Corresponden a dos momentos


diferentes de Koolhaas en Nueva York
y, sin embargo, ambos están atados por
una misma línea temática. Parecerán dos
fotogramas de una misma película.

44
Las investigaciones de Koolhaas, entonces, abarcarían cuestiones sociales o políticas además de las
arquitectónicas, influenciado todavía por un pasado “demasiado” cercano fuera de la disciplina pura de
la arquitectura. Su investigación, ya desde Ithaca, consistiría en:

“Fundamentalmente leía, pero también recopilaba cosas, parafernalia, reliquias de la Nueva York
más populista y fantasmagórica”33

Posteriormente, entre 1973 y 1977, Rem trabajaría desde el IAUS (Institute of Architecture and Urban
Studies) de Nueva York, uno de los focos de la actividad arquitectónica del momento [Fig. P.a.3-1].
Publicarían la revista Oppositions, entre 1973 y 1984, principalmente con Eisenman y Frampton a la
cabeza, en donde aparecerían algunos de los proyectos del arquitecto holandés en su época americana,
junto con sus colaboradores y fundadores de OMA en 1975 Madelon Vriesendorp, Elia y Zoe Zenghelis.

Es anecdótico pensar que durante sus años en Nueva York no produciría prácticamente ningún texto
escrito y sólo a su vuelta a la AA como profesor conseguiría dar forma escrita a sus investigaciones.
Editado por primera vez en 1978, Delirious New York se ha convertido en un clásico de la lectura
arquitectónica, siendo el resultado de la investigación que el arquitecto realizaría durante su estancia
en Estados Unidos, conteniendo investigaciones que van desde lo puramente social hasta el diseño
arquitectónico y urbano así como un claro componente aplicado, al mostrar numerosos diseños de la
época realizados en colaboración [Fig. P.a.3-2]. En el caso que nos ocupa en esta tesis, establece
un puente intelectual entre la historia más visionaria y olvidada de la ciudad hacia un futuro optimista y
vibrante de nuevas situaciones urbanas en donde la arquitectura juega un papel hasta este momento
olvidado. Para Koolhaas la arquitectura americana que descubre está llena de energía y fantasía, al
mismo nivel o por encima que la europea:

“En Europa la historia de los años veinte y treinta es una historia de sueños heroicos pero
abortados. Al contrario, en la arquitectura americana del siglo veinte, los años veinte y treinta eran
revoluciones racionales, implementadas por inteligentes arquitectos. No se trata de un catálogo
de frustraciones sino una explosión de logros, que - al margen de su realización - es tan radical,
imaginativa y fantástica como los sueños europeos.”34

Este papel correspondía a la visión más popular de la ciudad, en donde la recolección de postales sería
un aspecto fundamental de la investigación, manifestando una fascinación que antes ya Le Corbusier
había demostrado en 1935, cuando igualmente guardaba en su bagaje demostraciones gráficas de la
arquitectura popular de Nueva York [Fig. P.a.3-3]. Ambos, guardarán fragmentos parciales de una visión
urbana global, como en una recurrente visión cinematográfica de la percepción metropolitana.

Realizaría entrevistas a arquitectos y artistas como Dalí, Philip Johnson, Wallace Harrison, pero también a
políticos, continuando con una labor que tenía que ver de igual manera con su carácter todavía periodístico
[Fig. P.a.3-4]. Igualmente, realizaría una exposición sobre Wallace Harrison en el IAUS [Fig. P.a.3-5]. Su
interés en esta figura siempre ha sido manifiesto, y quizás más en un momento en el que se encontraba
estableciendo unos puentes entre Europa y EEUU que serían fundamentales en su carrera:

“Las Naciones Unidas era un edificio que un americano nunca podría haber pensado y un europeo

33 El Croquis, nº 134-135, Madrid, 2007, p. 355


34 “In Europe the history of the twenties and thirties is a history of heroic but aborted dreams. Contrariwise, in twentieth-century American architecture,
the twenties and thirties were rational revolutions, implemented by intelligent architects. It is not a catalog of frustration but an explosion of achievement,
which - in spite of its realization - is as radical, imaginative and fantastic as the European dreams.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162

  45
nunca podría haber construido.”35

La publicación se convierte en un manifiesto retroactivo, al leerse como una historia de fragmentos


después de su creación. La historia pertenece al subconsciente de la ciudad, pero una vez transcurrida
se puede desvelar y manifestar. El Manifiesto Paranoico-Crítico volverá a salir a la luz en esta primera
época del arquitecto, quien desarrollará una historia de Manhattan basada más en su inmaterialidad que
en su presencia actual, así como en su diversidad y heterogeneidad:

“este libro es un simulacro de la retícula de Manhattan: una colección de manzanas o bloques


cuya proximidad y yuxtaposición refuerzan sus significados dispares.”36

Sin embargo, como en un montaje narrativo de Eisenstein, el conjunto fragmentado adquiere significado
en su montaje posterior, y su agrupación se convierte, en sí mismo, en un discurso homogéneo. Todo el
libro estará estructurado en capítulos cuya subdivisión se realiza mediante palabras sueltas que, juntas,
conforman un discurso continuo. Así, por poner un ejemplo: Manifiesto, Éxtasis, Densidad, Plan, Bloques
y Negro conforman la Introducción.

Es por todo esto interesante pensar en el carácter narrativo de la arquitectura de Rem Koolhaas, quien
estaría trabajando más en escribir, entrevistar, recolectar y publicar que en una posición realmente
propositiva en cuanto al diseño. Aún así, produciría arquitecturas que resultarán directamente de
este trabajo más intelectual, con poca pretensión de materialización y más de posicionamiento ante
la disciplina. El arquitecto menciona tres elementos importantes que impregnarán su propio trabajo.
El primero, su inherente carácter material, el segundo, su posicionamiento teórico y, en tercer lugar, el
componente poético y narrativo detrás de cada arquitectura. Sin duda, estos tres componentes trabajan
juntos desde sus primeras propuestas así como sus investigaciones, cuando entiende Delirious New
York como un Manifiesto Retro-activo, una “interpretación de ese Manhattan que confiere a sus episodios
aparentemente discontinuos, incluso irreconciliables, cierto grado de consistencia y coherencia”, de la
misma manera que ocurriría en los cuadrantes de Leonidov y los suyos propios, y al igual que en uno de
sus guiones cinematográficos. Tal y como Felicity D. Scott comenta acerca del Manhattanismo:

“[...] su formulación posutópica inequívoca de la capacidad del arquitecto para negociar las
fuerzas de la modernización de la ciudad. Un paradigma de la naturalización de los procesos
urbanos y su relación con el capitalismo, la arquitectura americana, Koolhaas plantea en Delirious
New York, ejemplificó una relación directa con el desarrollo capitalista en tanto que era desprovisto
del discurso polémico y político y aspecto utópico del las vanguardias europeas.”37

Felicity D. Scott añade una capa del discurso de Rem Koolhaas, cuando decide ir a EEUU y su
arquitectura queda desprovista de esos componentes más utópicos e ideales de las vanguardias del viejo
continente, e incorpora las fuerzas capitalistas y la conciencia de sus funciones de cambio reales como
un componente fundamental a analizar en los procesos urbanos y la arquitectura. Sus proyectos, así,
pierden esa referencia de utopía megaestructural de Exodus que hereda de su primera época en contacto
con los movimientos europeos con los que había tenido contacto directo y empiezan a incorporar las
capas heredadas de la ciudad americana como motor de proyecto.

35 “The UN was a building that an American could never have thought and a European could never have built.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 363
36 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 11
37 “[...] his distinctly postutopian formulation of the architect’s capacity to negotiate the forces of modernization of the city. A paradigm of the
naturalization of urban processes and their relation to capitalism, American architecture, Koolhaas posited in Delirious New York, exemplified a direct
relation to capitalist development insofar as it was devoid of the polemical discourse and political and utopian cast of the European avant-garde.”
Scott, Felicity D. “Involuntary Prisoners of Architecture”. En MIT Press Journals, nº 106, Octubre 2003, p. 81

46
“A través de las investigaciones de Delirious New York, el trabajo americano también se transformó
en una polémica con el aspecto utópico de la arquitectura moderna europea. El descubrimiento
de la arquitectura americana de los años 20 y 30 es el descubrimiento de una modernidad que es
a) construida y b) popular.”38

Rem Koolhaas incorporará esta efervescencia arquitectónica y social a su propia arquitectura, extrayendo
información que dialoga por igual entre conceptos que aparecerían en la revista Scientific American, el
New York Tribune, New York Times o a la fantasía popular más cercana a la ciencia-ficción [Fig. P.a.3-6].
Específicamente en el segundo, podremos leer un artículo acerca de la Grand Central Station en Nueva
York, y la importancia de sus sistemas de comunicación peatonal:

“Hay una historia completa acerca de las rampas, cómo los ingenieros de la terminal, no satisfechos
con los cálculos teóricos, construyeron rampas experimentales a varias inclinaciones y estudiaron
acto seguido el paso y el jadeo de esbeltos hombres con pesados maletines, hombres gordos sin
otra carga que su carne, mujeres con niños, colegiales con libros, y todos los tipos de viajeros.
Con la información obtenida fueron capaces de construir rampas verdaderamente científicas y
seductoramente inclinadas.»39

A lo largo de esta tesis, se comentarán numerosos proyectos, ideas, dibujos o referentes que mostrarán
la importancia de Delirious New York en la obra del arquitecto holandés. La evolución de su arquitectura
inicia su andadura en esta estancia en la gran ciudad y nos muestra el soporte intelectual de su trabajo
posterior y, por lo tanto, también de la evolución específica sobre la que se trabaja en este texto. En el
contexto de los orígenes y la fundación de la ciudad como Nueva Ámsterdam en 1625, el arquitecto
escribiría en el fondo acerca de esta relación Nueva York-Europa:

«Todos los componentes del mapa son europeos; pero, secuestrados de su contexto y
trasplantados a una isla mítica, se reagrupan en un nuevo conjunto irreconocible, aunque en última
instancia preciso: una Europa utópica, fruto de la compresión y la densidad.»40

En 1976, Rem Koolhaas publica su cuento The Story of the Pool en Architectural Design. Se trata de
una clara referencia a la “Strip” de Exodus y como una manzana flotante de la retícula Manhattaniana,
manifiesta muchas de las intenciones proyectuales que podía tener en ese momento, pero en un lenguaje
metafórico y poético en donde la narrativa del proyecto podía superar en fuerza al visual, o al menos ir
en paralelo.

“... Entendí rápidamente que el interés esencial en Nueva York residía en el hecho de que esta
ciudad había sido de alguna manera un campo de exploración de la manera en la que lo artificial
estaba reemplazando la realidad”41

38 “Through the researches of Delirious New York the American work also became a polemic with the utopian aspect of European Modernism. The
discovery of American architecture of the twenties and thirties is the discovery of a modernity that is a) built and b) popular.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162
39 “There is a whole story in the ramps, how the terminal engineers, not satisfied with theoretical calculations, built experimental ramps at various
slopes and studied thereon the gait and gasping limit of lean men with heavy suitcases, fat men without other burden than their flesh, women with
babies, school children with books, and all other types of travelers. Upon the data thus obtained they were able to construct ramps truly scientific and
seductively sloped.”
Artículo aparecido en New York Tribune en 1912, un año antes de la inauguración de la Grand Central Station. El New York Times, un año después,
designaría la estación como la «Primera gran estación sin escaleras».
40 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 15
41 “... I understood very quickly that the essential interest in New York resided in the fact that this city had been a kind of a field of exploration of the way
in which the artificial was replacing the reality”
Architecture d’Aujourd’hui, nº 238, Abril 1985

  47
[Fig. P.a.3-6] Postal con una vista previa
de la Grand Central de Nueva York.

Observamos un conjunto de rampas


y flujos que incorporan una clara
componente de comunicación
infraestructural al proyecto arquitectónico,
cuestión que Koolhaas incorporaría a su
arquitectura posterior como elemento
fundamental, tal y como se verá en el
desarrollo de esta tesis.

48
Ese mundo artificial no es sino la superposición de constante información que existe en la ciudad de
cultura capitalista como Nueva York. La aceptación de la cultura de masas y su sentido de pertenencia
a la ciudad heredado de Venturi es, probablemente, el punto de partida hacia un pensamiento más
complejo y evolucionado que empuja a la Congestión como valor de creación, en un pensamiento a
posteriori, origen del Manifiesto Retroactivo. Delirious New York es en sí mismo una apología a dicha
Cultura de la Congestión y, por extensión, el Manifiesto Retroactivo. Tal y como podemos leer en su web:

“El crecimiento espectacular de Manhattan coincide exactamente con la definición del concepto
de Metropolis en sí mismo. Manhattan representa la apoteosis del ideal de densidad per se, tanto
por la población como por las infraestructuras; su arquitectura promueve un estado de congestión
en todos los posibles niveles y explora esta congestión para inspirar y fomentar formas particulares
de intercambio social que juntas forman una única cultura de la congestión.”42

Como se puede ver, la relación entre densidad urbana, metrópolis e infraestructuras es clara para el
arquitecto, que relaciona directamente el concepto de densidad con infraestructura, una herramienta
constante en su arquitectura. La arquitectura se puede empezar a entender como un nuevo soporte,
en donde la indefinición o la falta de control son aspectos a tener en cuenta e incluso incorporar. La
infraestructura dejará de ser un elemento puramente funcional, para pasar a ser soporte de hechos
sociales, incorporándose así al proceso arquitectónico. Entonces, el programa social y la complejidad
programática formarán parte de ese hecho infraestructural, intentando entender la arquitectura en su
complejidad urbana al completo y desechando el mero análisis estético, como ya se ha comentado. Este
periodo de investigación permitirá entonces entender esa superación más clásica.

Los Eventos son entonces hechos incontrolados, pero reales, que la arquitectura debe considerar. Sin
duda, el pasado como escritor del arquitecto resultaba de influencia hacia el hecho de pensar en el
componente social del mero hecho objetual o físico.

El Manifiesto Retro-Activo trabaja precisamente entre los dos polos comentados, el del discurso estético
y el de la realidad social de la ciudad, en un paralelismo que tenía que ver con aquellas cintas como
The White Slave en donde estética y comportamiento social y humano iban parejos. “El Manifiesto
Retroactivo para Manhattan” de Rem Koolhaas propone Nueva York como la base para la fase terminal
de la civilización occidental. A través de la explosión simultánea de la densidad humana y la invasión de
las nuevas tecnologías, Manhattan se ha convertido, desde 1850, en un fantástico laboratorio para la
invención y prueba de un estilo de vida revolucionario: la Cultura de la Congestión.”43

Además de la ya comentada relación con los situacionistas y con Venturi, la relación con Dalí y su
Método Paranoico-Crítico merece ser mencionada, como parte de esa triada que Gargiani comentaba.
La relación con el movimiento surrealista, como ya se ha comentado, viene desde ya su época de escritor
y guionista, suponiendo específicamente el método del artista surrealista de interés para el arquitecto en
el establecimiento de nuevas relaciones en cuestiones aparentemente no conectadas. En sí mismo, el
Manifiesto Retroactivo forma parte de dicho Método, al explorar retroactivamente el origen y conectividad
de la ciudad más allá de su pura concepción material. La paranoia es un delirio de interpretación y así,
el título del libro recoge el testigo con dicho delirio. Con su uso, se produce “una restauración de todas

42 “Manhattan’s spectacular growth coincided exactly with the definition of the concept of Metropolis itself. Manhattan represents the apotheosis of the
ideal of density per se, both of population and of Infrastructures; its architecture promotes a state of congestion on all possible levels and exploits this
congestion to inspire and support particular forms of social intercourse that together form a unique culture of congestion.”
Extraido de Rem Koolhaas, “Life in the Metropolis” o “The Culture of Congestion”, Architectural Design, vol. 47, nº 5, Londres, Mayo 1977, p. 320-321
43 “Rem Koolhaas’s ‘Retroactive Manifesto for Manhattan’ posits New York as the arena for the terminal stage of Western civilization. Through the
simultaneous explosion of human density and invasion of new technologies, Manhattan became, from 1850 on, a mythical laboratory for the invention
and testing of a revolutionary lifestyle: the Culture of Congestion.”
Extraído de http://www.oma.eu/publications/delirious-new-york/

  49
[Fig. P.a.3-7] Rem Koolhaas. The City of
Captive Globe, 1972

Rem Koolhaas realiza un ejercicio


complejo al mostrar cualquier mundo
encerrado en una retícula. La prisión
urbana de la organización reticular
cartesiana vuelve a ser compatible con
la singularidad arquitectónica, esta vez
mostrada con reconocibles ejemplos de
su influencia, desde el Plan Voisin de Le
Corbusier, hasta Leonidov o Dalí.

[Fig. P.a.3-8] The Egg of Columbus


Center, 1973. Dibujo de Elia y Zoe
Zenghelis

Este proyecto será de gran relevancia con


vistas a los proyectos del arquitecto ya en
los 80. Contiene ejemplos arquitectónicos
singulares en compatibilidad con un
imaginario que manifiesta un dinamismo
y variedad constante en la carrera de
Rem Koolhaas.

50
las funciones perdidas de la ciudad: místicas, simbólicas, literarias, oníricas, críticas y populares”44. Se
descubre un nuevo pasado, del que el momento presente es sólo una parte, una pequeña porción de
un discurso mucho más extenso en el tiempo y hastas sus capas o “funciones” menos evidentes. Éstas
son manejadas en origen por el movimiento surrealista, que se adentra en la profundidad de la mente
humana para ser:

“Automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de
cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin
la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”45

Rem Koolhaas sin duda establece relación con dichas bases, al profundizar en la raíz de lo urbano, ajeno
igualmente a estéticas, para producir un pensamiento profundo de múltiples capas que condensan,
juntas, el hecho urbano, y que provienen de lo social, de lo económico o de lo tecnológico y donde el
objeto arquitectónico es mucho más que su simple materialización visual. Para encontrar el interés del
arquitecto sobre el imaginario surrealista, primero habría que remontarse a aquella The White Slave de
1969 o el Rhapsody 1,2,3 de 1965 comentados en este texto, que le acercaba a la visión del cineasta
Buñuel. Sin embargo, sería en 1978 cuando directamente hablaría de dicha relación en el texto Dalí and
Le Corbusier: The Paranoid Critical Method publicado en Architectural Design.46

El trabajo investigativo del arquitecto se dirige entonces hacia la resolución de una bipolaridad entre
pensamiento (poesía) y realidad, uniendo lo que la ciudad es, lo que fue y lo que podría haber sido.
Refiriéndose a Manhattan:

“No sólo buena parte de su superficie está ocupada por mutaciones arquitectónicas (Central Park
o los rascacielos), fragmentos utópicos (el Rockefeller Center o el edificio de la ONU) y fenómenos
irracionales (el Radio City Music Hall), sino que además cada manzana está cubierta con varios
estratos de arquitectura fantasma en forma de antiguos ocupantes, proyectos abortados y fantasías
populares, que proporcionan imágenes alternativas a la Nueva York que existe.”47

The City of the Captive Glove, aquel proyecto de Koolhaas y Zoe Zenghelis de 1972, aparece para
mostrarnos la infinita posibilidad en un contexto urbano determinado [Fig. P.a.3-7]. Todo es posible de ser
juntado, y así, en la retícula de Nueva York, aparecen juntas una amalgama de referencias arquitectónicas
“clásicas”, esculturas fuera de escala o proyectos del mismo autor. En el vacío urbano, cualquier proyecto
es posible. La propuesta propone un diálogo y equilibrio entre la singularidad de cada programa puntual
con una retícula permisiva de orden superior.

“El proyecto clave de este periodo es La Ciudad del Globo Cautivo, donde la ciudad es vista
como una arena de ideologías en competencia - en las que todas las concepciones de armonía y
composición son consideradas cuestiones del pasado - y donde el conjunto es una entidad sólo
hasta el punto que cada parte es diferente de cualquier otra.”48

44 Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-
1990), Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 58
45 Texto extraído del primer Manifiesto Surrealista, escrito por Breton en 1924
46 Para profundizar en el texto, ver “Dalí and Le Corbusier: The Paranoid Critical Method” en Architectural Design, vol. 48, nº 2-3, Londres, 1978
La relación de Koolhaas con el surrealismo es también interesantemente mencionada enProyectos Urbanos, p. 58
47 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 9
48 “The key project from this period is the City of the Captive Globe, where the city is seen as an arena of competing ideologies - in which all conceptions
of harmony and composition are considered as things of the past - and where the whole is an entity only to the extent that each part is different from
every other.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162

  51
En ese plano horizontal, soporte donde insertar puntual y ordenadamente cada elemento, así como
irónicamente en la literalidad de cada una de las torres, aparecerán desde El Plan Voisin de Le Corbusier
hasta los Architectural Histograms de Superstudio, el Waldord-Astoria o el RCA Building del Rockefeller
Center49. Volvemos a ver la clara influencia de su faceta cinematográfica, al observar la retícula
manhattaniana como un conjunto de fotogramas independientes que juntos forman el conjunto narrativo.
Delirious New York es finalmente un montaje realizado retro-activamente, como una película de Eisenstein,
pero con claros tintes surrealistas, en un conjunto como un cadavre exquis.

Y al igual que ocurría con esta Ciudad del Globo Cautivo, The Egg of Columbus Center intenta responder
a la amalgama de la congestión metropolitana de Nueva York, mediante imágenes surrealistas de
situaciones dinámicas heterogéneas, donde uno puede imaginar su permanente cambio independiente
que no afectará al conjunto [Fig. P.a.3-8]. Welfare Island supondrá un doble hallazgo: Por un lado, la ya
comentada exploración del sistema de conexión, en una escala a mitad de camino entre el bloque y lo
urbano, y por el otro, una exploración profunda del programa. Veremos que el carácter infraestructural en
ambos proyectos juega un papel fundamental, cuestión que retomará con mayor intensidad posteriormente.
En cuanto a su posicionamiento inicial frente al proyecto, el interés se refiere más hacia la creación de
una diversidad de programas que superpuestos conforman, al igual que un guión cinematográfico, una
narrativa coherente.

Estos proyectos se enmarcan dentro de sus años de estancia en la gran ciudad, en el entorno del Institute
for Architecture and Urban Studies. Son proyectos llenos de optimismo y simbolismo, sueños surrealistas
de futuros solapados con pasados. El mismo Koolhaas manifiesta sus dudas a Natalini:

“Es difícil saber si todos los intereses que se han insinuado en mis preocupaciones son buenos o
estúpidos, o ambos”50

Todavía estará en un momento de inseguridades y pruebas, con su pasado cinematográfico presente,


dudando de una posible aplicación a una arquitectura que, sin ser brillante en su formalización más bien
simple y abstracta, demostraba más poderío como discurso narrativo. En la misma carta, escribiría sobre
los proyectos para Manhattan:

“Estoy en medio de una súbita, histérica investigación y diseño del Particular, interiores públicos
delirantes, grupos esculturales realistas y “patéticamente” embarazosos, un monumento al
optimismo con forma de huevo, simbólicos bulevares, etc. todo ‘arquitectura histérica’.”51

Su propia actitud, casi a mitad del optimismo y la emoción casi “histérica” nos muestra un arquitecto
detrás de una arquitectura nueva, que no mirará ni al presente ni al pasado, pero que tuviera todo en
consideración, en estrategias atemporales e intensas, con múltiples superposiciones de significados.

“Manhatanismo es un movimiento que es en casi todos los aspectos lo contrario y equivalente


al llamado Movimiento Moderno, esa moribunda amalgama de dogmas puritanos que rehúsan
a desaparecer discretamente, confrontándonos a diario con sus agonías embarazosas. El
Manhattanismo, por el contrario, es un movimiento que trabaja con las fuentes paradójicas,
centrales de la infelicidad y ansiedad metropolitana: el hecho de que ciertas concentraciones

49 Para profundizar en todos los ingredientes del dibujo, ver Gargiani p. 15


50 “it is hard to know whether all the interests which have insinuated themselves into my preoccupations, are good or stupid, or both”
R. Koolhaas, carta a Adolfo Natalini, 22 de Junio de 1973. Extraído de Gargiani, p. 15
51 “I am in the grip of a sudden, frenzied investigation and design of the Particular, delirious public interiors, embarrassingly ‘pathetique’ and realistic
sculpture groups, an eggshaped monument to optimism, symbolic boulevards, etc. all ‘hysterical architecture’.”
Ibid.

52
de gente en un área restringida y la proliferación auxiliar de tecnología constituye tal explosión
de lo posible que elimina la realidad “natural”. En otras palabras: Metropolis=Corta Realidad.
El Manhatanismo dialoga con este tema a través de su habilidad para generar una experiencia
sintética comprimida y una sensación artificial acelerada de la necesaria intensidad, adaptabilidad
y sofisticación para satisfacer las masas metropolitanas, para que la ciudad pueda transformarse
en un ‘laboratorio del inconsciente colectivo’ “52

La arquitectura resultante es una arquitectura que no tiene en cuenta tanto la consideración estética
material como las funciones que consigue, o las capas de información que posee, superando prejuicios
y transmitiendo ideas con el objetivo de restablecer un “estilo de vida metropolitano”. En palabras de
Alejandro Zaera:

“una arquitectura que excede los límites tradicionales de la disciplina - siguiendo tácticas inclusivas
en el nivel tanto ético como estético - es establecida”53

Los proyectos desarrollados desde ese año 1972 hasta 1978, año de la publicación de Delirious son
conscientes de esta dualidad, marcando diferencias entre un mundo utópico y lleno de cambios frente
al peso y las posibilidades de una historia realista. Tiempo después, su actitud hacia la arquitectura se
irá volviendo más directa y contenida, transformando una ironía y Utopía inicial hacia una materialización
que hablan de la intención del arquitecto de concretar las ideas en legados objetuales, paso fundamental
en su carrera profesional ya en Europa54, pero que aún así conservarán un claro legado metropolitano.
Dichos proyectos desarrollados en el libro para Manhattan son divididos, tal y como se menciona en el
propio libro y tal y como nos cuenta Alejandro Zaera55 en:

-”Conceptual Metaphorical projects”: The Story of the Pool (1977) y The City of Captive Globe (1972)

-”Idealized projects”: The Egg of Columbus (1973), The Hotel Sphinx y el Welfare Palace Hotel (ambos
entre 1975 y 1976)

-”Immediately Realizable projects”: Las viviendas de Roosevelt Island (1975)

“Al final - a pesar de su no realización - los proyectos para Manhattan y el libro en sí mismo eran
agresivamente realistas.”56

Aún así , a pesar de las palabras del arquitecto, dichas obras aún poseen un carácter de irrealidad

52 “Manhattanism is a movement which is in almost every respect the opposite and counterpart of the so-called Modern Movement, that moribund
amalgam of puritanical dogma which refuses to discreetly fade away, confronting us daily with its embarrassing agonies. Manhattanism, on the contrary,
is a movement which deals with the central, paradoxical source of Metropolitan unhappiness and anxiety: the fact that certain concentrations of people
on a restricted area and the attendant proliferation of technology constitute such an explosion of the Possible that it erases the “natural” Reality. In
other words: Metropolis = Reality Shortage. Manhattanism deals with this issue through its ability to generate compressed synthetic experience and
accelerated artificial sensation of the necessary intensity, adaptability and sophistication to satisfy the Metropolitan masses, so that the city can become
a “laboratory of the collective unconscious”
“O.M.A.” en Lotus International, nº 11, 1976, p. 34
53 “an architecture that exceeds traditional disciplinary limits - following inclusivist tactics on both the level of ethics and aesthetics - is established.”
Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-1990),
Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 58
54 Si bien el libro contiene dichos proyectos como contenido teórico, su carácter de autor, le restaríaalgo de credibilidad teórica. A este respecto, Rem
manifiesta su “incomodidad” en la entrevista con Beatriz Colomina en El Croquis, nº 134-135, p. 366
55 Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-
1990), Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 52
56 “In the end - despite their non-realization - the projects for Manhattan and the book itself were aggressively realistic.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162

  53
[Fig. P.a.4-1] Portada de la revista
Oppositions 2, publicada en Enero de
1974, con el artículode Rem Koolhaas
y Gerrit Oorthuys Ivan Leonidov’s Dom
Narkomtjazjprom, Moscow.

[Fig. P.a.4-2] Planta de la ciudad lineal


de Magnitogorsk, de 1929.

[Fig. P.a.4-3] Planta de Exodus or The


Voluntary Prisoners of Architecture, 1971-
1972, de Rem Koolhaas en colaboración
con Z. Zenghelis y M. Vriesendorp.

[Fig. P.a.4-4] Leonidov, 1930. Planta


de programa del Palace of Culture en
Moscú.

En Exodus se observa una evidente


referencia a los proyectos de Leonidov,
cuando la formación de un elemento
lineal permite la libertad singular, incluso
dentro de su extrema contención y
organización. En este interés, Nueva York
y la Ciudad del Globo Cautivo no están
tan lejos de Moscú.

54
claro, siendo fragmentos de un manifiesto teórico más global enmarcado en un periodo esencialmente
investigativo. Sus obras posteriores, ya entrando en los 80, sí tendrán una gran vocación de ser
construidos o planificados. Según se acerca a la cultura europea y su vuelta posterior al contexto del
viejo continente, el arquitecto tendrá una actitud cada vez más pro-activa y cercana a su realidad socio-
política, siendo consciente de mayores factores en su problemática real. Su estancia en Nueva York le
habrá proporcionado un sustento teórico, poético y narrativo fundamental.

a.4 Investigación proyectual: La búsqueda de un lenguaje arquitectónico

En cualquier caso, y volviendo a su carácter más investigativo, su relación con Gerrit Oorthuys resulta
especialmente relevante en este momento, aparte de por su contacto previo del año 6657, en este caso
y principalmente por su investigación conjunta sobre la arquitectura constructivista de finales de los
sesenta, de la que originalmente Koolhaas se encargaría del texto y Gerrit de la documentación fotográfica.
Dicha investigación produciría como resultado el texto Ivan Leonidov’s Dom Narkomtjazjprom, Moscow
publicado en Oppositions 2 en Enero de 1974, con una exposición posterior en el New York: Institute for
Architecture and Urban Studies ya en el año 1981 [Fig. P.a.4-1]. Rem comenta de la importancia de dicha
investigación desde sus orígenes:

“Así, Leonidov estuvo en el origen de mi decisión de ser arquitecto”58

En dicho texto, se menciona el aspecto fundamental del trabajo de Leonidov en donde, especialmente
en la primera época, aspectos programáticos y formales iban unidos en arquitecturas cuyo componente
narrativo posee la misma importancia que veíamos en la arquitectura de Nueva York, de tal manera que:

“...el típico proyecto de Leonidov debiera ser considerado igualmente como un edificio, un
manifiesto y una novela rusa.”59

Específicamente nombra el caso de la ciudad lineal de Magnitogorsk, un proyecto en evidente relación


formal con Exodus, en donde la continuidad lineal se ve rota por una división programática en cuadrantes
individuales, un recurso utilizo en otras megaestructuras y que será de gran importancia en la obra de
Rem Koolhaas, y repetido en numerosos proyectos ya entrando en la década de los 80, tal y como se
comenta en capítulos posteriores. Ambos proyectos se transforman así en arquitectura construida, pero
también en manifiesto teórico y protagonistas de la narración de una historia. [Fig. P.a.4-2,3,4]

El caso del Palace of Culture es similar, al plantear una estructura urbana linear, subdividida en cuatro
cuadrantes dedicados a investigación, cultura física, demostraciones de masas y exposiciones. No
resultará tan difícil imaginar su extensividad a mayor escala, conteniendo programas diferentes. En la
Strip de Koolhaas y Zenghelis, el mayor número de cuadrantes afecta a una superficie mayor de ciudad, y,
en palabras de los arquitectos, se genera lo más parecido a las secuencias de un guión cinematográfico,
seguramente no tan diferentes a aquellos que escribiría Koolhaas y que tan bien ensamblaría Eisenstein
en los años de Leonidov.

57 Precisamente se conocerían en un ciclo de cine y arquitectura en la Technische Universiteit de Delft del año 1966. En ese momento, Oorthuys era
profesor de historia, y experto en constructivismo.
58 Entrevista realizada al arquitecto para la revista “Project Russia” en febrero de 2002 por su director Bart Goldhoorn con motivo de su visita a
Moscú para la inauguración de la exposición sobre Leonidov en el Museo de Arquitectura de Moscú. Extraído de la traducción publicada en http://
rusiadeverdad.blogspot.com.es/2009/01/entrevista-rem-koolhaas.html
59 “...the typical Leonidov project should be considered equally as a building, a manifesto and a Russian novel.”
Oppositions, nº 2, p. 96

  55
[Fig. P.a.4-5] Perspectiva del Dom
Narkomtjazjprom, de Leonidov,
proyectado en 1930. En esta vista
se observa la torre rectangular a la
izquierda y la circular a la derecha. Al
fondo, la tercera de ellas, triangular.
Las tres, sobre el podium, anticipan un
interés del arquitecto holandés sobre
la arquitectura construida como un
cadavre exquis.

[Fig. P.a.4-6] R. Koolhaas/OMA,


Floating Swimming Pool, diseño de M.
Vriesendorp, 1976.

La piscina llega a Nueva York,


produciendo un rechazo sobre la
arquitectura que representa. Para
Koolhaas, ambos mundos alcanzan
una compatibilidad al margen de
ideologías o ubicaciones espacio-
temporales.

56
Volviendo al texto producido sobre Leonidov, Rem se centra en analizar el Dom Narkomtjazjprom, una
triple torre en Moscú del año 1930 insertadas sobre un podium [Fig. P.a.4-5]. El mismo año de su entrada
a la AA, 1968, paradójicamente presentaría el concurso para el Ayuntamiento de Ámsterdam, compuesto
por un podio que sostenía bloques elementales de imagen constructivista.60

Como veremos en capítulos siguientes, la arquitectura constructivista tendrá una influencia clara en propio
diseño de sus proyectos. Veremos en el desarrollo de esta tesis cómo los Condensadores Sociales tendrán
un influjo directo en proyectos como el de IJ-Plein, al entenderse básicamente como una volumetría pura
y abstracta, liberada del suelo, y condensadora de diversidad tipológica y relaciones sociales. Sabiendo
de un índice claro de controversia en sus palabras, dirá:

“Los arquitectos de Nueva York estaban inquietos por el repentino influjo de los constructivistas
(algunos bastante famosos, y otros a los que se creía hace tiempo deportados a Siberia - si no
ejecutados - después de que Frank Lloyd Wright visitase la URSS en 1937 y traicionase a sus
colegas modernos en nombre de la arquitectura).“61

Aunque acompañados de dibujos, historias como The Story of the Pool, publicado en 1976, no serán sino
una mirada narrativa, más que proyectual, dirigida a un pasado soviético admirado [Fig. P.a.4-6]. Años
después, en conversación con Obrist:

«HUO: ¿Por qué Leonidov en particular?

RK: Fue una elección totalmente instintiva. Era un arquitecto con prisas. [...] Un arquitecto con
prisas simplemente define una esencia, y eso me atraía debido a mi interés en la esencia de
la arquitectura; estoy intentando escapar de los enredos y parafernalia de la arquitectura, y, de
hecho, de su fisicalidad al completo.»62

La fundación de OMA, un año después de la publicación en Oppositions sobre Leonidov, supone la


presentación oficial de unas ideas metropolitanas cuyas diversas referencias manifestaban la intención
de una nueva mirada hacia lo urbano basada en la superación de los modelos obsoletos anteriores.
Manifiesta claramente el interés del arquitecto por una escala que pasa de ser objetual a ser metropolitana.
El 1 de Enero de 1975 se funda la Office for Metropolitan Architecture, con un juego de palabras que
intenta representar la influencia de la arquitectura sobre un marco siempre más amplio a escala urbana.
Fue fundada junto con Elia y Zoe Zenghelis y Madelon Vriesendorp, con sedes en Nueva York, Berlín y
Londres, y en “asociación” con Ungers.63

“OMA fue oficialmente fundado para desarrollar una forma mutante de Urbanismo – nuevos tipos
de escenarios arquitectónicos que resultan en la rehabilitación del estilo de vida metropolitano –
que acepta la condición Megalopolitana con entusiasmo y que restaurará las funciones míticas,
simbólicas, literarias, oníricas, críticas y populares a la arquitectura de los grandes centros

60 Gargiani comenta la relación con el proyecto presentado por Zenghelis, en colaboración con Kenneth D. Frampton, Adrian Gale y Douglas Stephen,
otro podio que soportaba, esta vez, un edificio inspirado por Mies van der Rohe
61 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 310
62 “HUO: Why Leonidov in particular?
RK: It was a totally instinctive choice. He was an architect in a rush. [...] An architect in a rush just defines an essence, and that appealed to me because
I’m interested in the essence of architecture; I’m trying to escape from architecture’s entanglements and paraphernalia, and, in fact, from its entire
physicality.”
Koolhaas, Rem. Ulrich Obrist, Hans. Rem Koolhaas & Hans-Ulrich Obrist: The Conversation Series, Volume 4, Walther König, Bonn, 2006, p. 11
63 “OMA”, en Lotus International, nº 11, 1976, p. 34

  57
[Fig. P.a.4-7] Portada de la publicación
Collage City, de 1978.

58
urbanos”64

Es importante pensar cómo dicha manifestación relaciona íntimamente el urbanismo con el diseño
arquitectónico, en la mirada hacia el habitante metropolitano, en el mismo diálogo de escalas sobre las
que ya estaba trabajando desde los primeros momentos americanos. En este manifiesto, se prioriza el
Urbanismo sobre el diseño objetual, empujando los límites de la arquitectura tradicional hacia una mirada
más extensa y “metropolitana”. El texto publicado en “Lotus international” será en sí mismo un manifiesto
programático a escala urbana

Dicho pensamiento sobre las funciones de la ciudad se sitúan íntimamente relacionadas con el objeto
arquitectónico, poniendo en relieve las funciones sociales, políticas y económicas que debe cumplir la
arquitectura, en una superación del mero hecho estético. A este respecto, se dirige específicamente a las
palabras de Colin Rowe, y en general al movimiento posmoderno imperante en la época [Fig. P.a.4-7]:

“El modernismo de Colin Rowe fue completamente arrancado de su programa social. Lo social
para él siendo la cumbre del ridículo. Está en su libro Collage City, una frase reveladora: “De
esta manera podemos disfrutar de la estética de la Utopía sin sufrir de las molestias de la Utopía
política.” Fue la primera vez que me enfrenté con esta tendencia, típicamente anglosajona, que
después se convirtió en más y más dominante.”65

Es en esta época en donde el enfrentamiento entre Colin Rowe y Ungers era más patente. Frente a la
ausencia de todo componente social que promovía el inglés, Rem se veía radicalmente en un camino más
cercano al alemán en donde lo social era componente fundamental del hecho arquitectónico. Su pasado
como periodista y su entendimiento de la ciudad como una narrativa social cercana al mundo del cine le
alejaba, como se ha comentado, del estudio de la ciudad desde parámetros puramente arquitectónicos
y estéticos.

“No creo que Collage City tuviera especial impacto, excepto quizás en hacerme totalmente
escéptico hacia cualquier pensamiento del arquitecto sobre la ciudad.”66

Tal y como se ha comentado antes, su periodo americano y su formación previa ayudan al arquitecto
a desarrollar una arquitectura más compleja que superara modelos sencillos estilísticos para contener
múltiples funciones e ingredientes añadidos. Como se observa, es en esta época en donde el arquitecto
desarrolla su contexto teórico más importante, incorporando la ideal Utopía con la realidad social. Tal y
como comenta Gargiani, y se observa en el conjunto de su primer gran manifiesto, el Delirious New York,
existía el consenso de decidir y trabajar sobre la disolución de la arquitectura y sus objetos en la dimensión
más compleja de la metrópolis, tal y como había sido teorizado también, no demasiados años antes, por
los intelectuales marxistas italianos y otros grupos radicales, desde Manfredo Tafuri a Archizoom. Es en
este aspecto fundamental en donde Koolhaas se alinea, dejando el discurso anglosajón de Colin Rowe
comentado hacia un contacto más real y social con la complejidad urbana, más influenciado por la
primera época ya mencionada, incluso antes de empezar su carrera como arquitecto.

64 “The Office for Metropolitan Architecture […] was officially founded […] to develop a mutant form of Urbanism – new types of architectural scenarios
which would result in the rehabilitation of the Metropolitan lifestyle – which accepts the Megalopolitan condition with enthusiasm and which will restore
mythical, symbolic, literary, oneiric, critical and popular functions to the architecture of large urban centers”
Ibid.
65 “ Colin Rowe’s modernism [...] was completely stripped from its social programme. The social for him being the height of ridiculousness. There is in
his book, Collage City, a very revealing phrase: “In this way we can enjoy the aesthetic of the Utopia without suffering from the annoyance of the political
Utopia.” It was the first time that I was confronted with this tendency, typically Anglo-Saxon, which later became more and more dominant.”
Architecture d’Aujourd’hui, nº 238, Abril 1985
66 “I don’t think that Collage City had any particular impact, except perhaps in making me utterly skeptical of any architect’s thinking of the city.”
Extraído de http://cornelljournalofarchitecture.cornell.edu/read.html?id=18

  59
“Koolhaas argumenta que su arquitectura resulta no desde la codificación de partes de su
composición formal (como en el postmodernismo arquitectónico), sino desde la organización
del programa. Este desplazamiento desde un enganche de forma/significado a uno de fuerza/
programa se puede relatar como una epifanía conectada con aquel periodo de Exodus.”67

La cuestión se convertiría en cómo conseguir esa disolución proyectual, las herramientas a utilizar
en ese objetivo de conseguir una arquitectura en fusión con lo urbano que tenga en consideración
fundamentalmente sus procesos y fuerzas de componente más metropolitano. Sin duda, su relación con
la arquitectura más utópica e idealista de Archizoom o Archigram sería importante en un primer momento,
pero la necesidad de una relación más plausible y tangible con la ciudad sería igualmente necesaria
para él. Los proyectos a desarrollar gozarían desde un primer momento de esa dualidad característica,
en una combinación de escalas diferentes, con formalismos diferentes a mitad de camino entre un
grupo de investigación y una oficina tradicional de proyectos. Ninguno de los proyectos desarrollados
en esta primera época serían materializados, tratándose de una cuestión que no sería importante para el
arquitecto hasta tiempo después. A este respecto, la idea de fundar un grupo de investigación ya había
sido planteada por Koolhaas a Zenghelis y también a Superstudio con la intención de crear un instituto
en clara referencia al Institute for Architecture and Urban Studies. Según comenta Gargiani, diversos
nombres propuestos fueron de hecho “Metropolitan Institute”, “Metropolitan Studies Institute”, “Institute
of Metropolitan Studies”68

La definición final de “oficina”, en cambio, no hace sino manifestar la intención de dar un paso más allá
desde un grupo de investigación a un espacio capaz de saltar la frontera de lo puramente intelectual que
pueda abarcar proyectos y concursos reales, en una continuidad desde la investigación hasta, quizás, en
un futuro próximo, la construcción.

“A diferencia de los visionarios ingleses e italianos, OMA abiertamente declaraba su aceptación de


la realidad de la metrópolis, rechazando a imaginar alternativas, manteniendo la línea cultural de
los editores de “De Haagse Post”, Surrealismo y Learning from Las Vegas, fiel al significado de la
balsa de la Medusa.”69

Al aceptar la realidad de la ciudad, acepta sus complejidades tangibles y sus arquitecturas inconclusas.
Utopía y realidad van de la mano para el arquitecto, que no pretende una utopía visionaria como
única respuesta (en un alejamiento de sus referentes visionarios anteriores), sino un acercamiento a
la complejidad tangible, que va desde lo socio-económico hasta lo puramente visual e iconográfico,
acercándose así a nuevos referentes del momento.

La relación con De Haagse Post ya se ha comentado previamente en este capítulo, en un acercamiento a


la realidad de la calle próximo a los situacionistas, y que tenía que ver con una postura quizás más cercana
a su profesión previa de periodista y cineasta. El vínculo con Venturi es ya posterior y entra en la década
de los 70 con su experiencia americana. Comentado por Zaera70, agrupa la superposición de diferentes
significados en la complejidad urbana, la ironía y el uso de símbolos a veces iconográficos que fueron

67 “Koolhaas does argue that his architecture results not from the coding of parts or their formal composition (as in architectural postmodernism), but
from the organization of program. This shift from a form/sign coupling to that of force/program was recounted as an epiphany connected to the period
of Exodus.”
Scott, Felicity D.(2003, Octubre). Involuntary Prisoners of Architecture. MIT Press Journals, 106, 75-101, p. 81.
68 Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 25
69 “Unlike the English and Italian visionaries, OMA openly declared its acceptance of the reality of the metropolis, refusing to imagine alternatives,
in keeping with the cultural line of the editors of “De Haagse Post”, Surrealism and Learning from Las Vegas, faithful to the meaning of the raft of the
Medusa.”
Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 26
70 Zaera, Alejandro, “Conceptual Evolution of the Work of Rem Koolhaas”, en Rem Koolhaas: Projectes Urbans (1985-1990). Urban Projects (1985-
1990), Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona, 1990, p. 60

60
sin duda absorbidos por el arquitecto. Su concepción de arquitectura de consumo en donde el resultado
sería fácilmente legible sería de importancia en propuestas futuras. La dialéctica y la estructuración
del lenguaje, tanto escrito como en imagen, serían importantes, desde sus publicaciones hasta en la
representación gráfica de sus proyectos. Esta época está cargada de iconografía pop, superposición
de lenguajes e información y complejidad en múltiples capas más allá de lo puramente arquitectónico.
Aunque incorporaría numerosas referencias añadidas que lo diferenciaban del arquitecto de Filadelfia, la
publicación de su más famoso libro en 1972 fue aprovechado sin duda por el arquitecto holandés, desde
el momento de recién llegado al continente americano, en sus propuestas de la época o en la misma
portada de Delirious New York, en donde el Empire State y el Chrysler Building comparten la cama bajo
la llama de la Estatua de la Libertad. La simbología existente en la ciudad es clara y así el arquitecto la
acepta y la incorpora como parte de la complejidad urbana y su propio discurso y método de trabajo.

La ironía entonces se convierte en una útil arma dirigida a destruir valores asentados y dogmáticos.
Según Anthony Vidler, “aparecería vacío de convicciones filosóficas y abierto al empleo de prácticamente
cualquier ideología”71. Esta ironía se convierte en arma destructiva, dejando limpio el terreno a la re-
introducción de nuevos deseos y experiencias urbanas. La capacidad del arquitecto americano de
transmitir la cultura de masas al ámbito de la arquitectura sin duda era de interés para el arquitecto
holandés. Sin embargo, las referencias eran mucho más complejas para él, superando la ironía estética
hacia una funcionalidad experiencial de la arquitectura, parte de la Cultura de la Congestión, uno de los
principales emblemas de su pensamiento.

Cuando se trata de hablar de formalizaciones materiales y diseños específicos, es lógico pensar en


la influencia reconocida de Mies o Leonidov, con arquitecturas que poseían la idea de ser soporte,
estructuras directas donde el menos posibilita el más72. Sus viajes a Moscú para estudiar la obra de
Leonidov le permitió, tal y como Gargiani nos comenta, descubrir en Manhattan “fragmentos realizados
de programas constructivistas de las vanguardias”.

La vuelta a Europa desde EEUU en 1978 responderá a una necesidad de trabajar en una realidad tangible
de la arquitectura ya comentada en este texto. Se moverá en este contexto que él mismo se ha creado,
en esta selección de referencias investigadas en estos años, para producir una arquitectura que huya de
discursos preconcebidos, y sea certera hacia una realidad urbana más compleja.

Él mismo da por cerrado un periodo de investigación que si bien había sido tremendamente productivo, le
faltaba el apoyo del diseño propositivo y materializable. Vuelve a Europa para trabajar desde OMA hacia
un racionalismo que en los Estados Unidos no era del todo posible:

«La principal razón de mi vuelta era que en Europa las manifestaciones del ‹racionalismo› se
estaban desarrollando y sentía que sería para mí un campo más interesante. En los Estados Unidos,
incluso durante el tiempo del Postmodernismo, no había razones para luchar por el Modernismo,
en cualquier caso, este país no puede estar de otra manera que en su propio tiempo.»73

Ese racionalismo al que se refiere no es otro que el surgido principalmente desde la escuela italiana con
Tafuri como ideólogo principal, y arquitectos como Aldo Rossi, Carlo Aymonino o Giorgio Grassi desde

71 A. Vidler, “The Office for Metropolitan Architecture”, Skyline, Mayo 1982


72 Hacemos referencia a la célebre frase de Mies “Menos es más” que dirigiría conceptualmente mucha parte de su obra. En la publicación posterior
S,M,L,XL de Rem Koolhaas, dicho interés aparecerá en la introducción al capítulo S. Aquí, relatará la historia de su pabellón en Barcelona, así como
su reconstrucción, que serviría como motivo central de la instalación de OMA en la Trienal de Milán de 1986.
73 “The principal reason of my return was that in Europe the manifestations of ‘rationalism’ were being developedand I felt that it wouls be for me a
more interesting field. In the USA, even during the time of Post-Modern, there were no reasons to fight for Modernism, in any case, this country cannot
be other than in phase with its time.”
“La deuxième chance del l’architecture moderne . . . ”, en Architecture d’Aujoud’hui, nº 238, Abril 1985, p. 2-9

  61
62
la práctica proyectual, quienes durante finales de los 60 y principios de los 70 producirían sus ejemplos
más representativos74.

Ya desde sus primeros trabajos en los 70, habría manifestado su lucha estilística:

«Mi artículo en ‹Oppositions› fue un temprano intento de comenzar una polémica (1972) con el
postmodernismo»75

En 1975, mientras tanto, en Londres, una exposición titulada Rational Architecture era comisionada por
Léon Krier, que continuaba con la de Aldo Rossi precisamente, inaugurada en 1973 para la Milan Triennale.
El libro posterior, Rational Architecture Rationelle, sería publicado en 1978, incluyendo paradójicamente
los proyectos de OMA-Ungers para Roosevelt Island y el East River en Nueva York. Un año antes, Charles
Jencks había publicado el ensayo The Language of Post-Modern Architecture, que se comentará en esta
tesis al contener numerosos ejemplos representativos del panorama arquitectónico de influencia para
Koolhaas.

Insertada en plena discusión de los 70s sobre el constructivismo ruso, la exposición sería promovida
fundamentalmente por el Institute of Architectural History en la University Institute of Architecture of Venice
(IUAV), dirigida por Tafuri. Tal y como Gargiani nos comenta, “Tafuri había reiterado su visión de la ‘extinción’
de cualquier vanguardia, acusando Archizoom o Superstudio de propagar una mistificación similar a
aquella de las vanguardias de los comienzos del siglo XX. Las figuras carismáticas del constructivismo
ruso criticadas por Tafuri son precisamente aquellas estudiadas por S. Frederick Starr (Melnikov) y por
Koolhaas y Oorthuys (Leonidov)”76

El arquitecto original de la Piscina Flotante, Leonidov, vuelve al debate sobre la mesa acerca de una
arquitectura sin formalismos ni historicismos, una crítica a la arquitectura imperante de la época. La
piscina se vuelve así un objeto en sí mismo manifiesto de un estilismo racional, puro, de líneas rectas y
materiales sinceros, hasta oxidados por el paso de cuarenta años flotando entre Moscú y Nueva York.

“… un proyecto que era puramente programa y casi sin forma, que pudiera coexistir bien con
cualquier otro tipo de arquitectura… que uniera la inteligencia de Leonidov contra la intimidación
de Tafuri…”77

“Los neoyorquinos no dudaron en criticar el diseño de la piscina; por entonces todos estaban
en contra del movimiento moderno; haciendo caso omiso de la decadencia de su profesión,
de su propia irrelevancia cada vez más patética, [...] se quejaban de que la piscina era anodina,
rectilínea, poco audaz y aburrida; que no había alusiones históricas; que no había decoración;
que no había... nada de ruptura, de tensión, de ingenio, sino tan sólo líneas rectas, ángulos de 90

74 Podemos citar el ejemplo del complejo Gallaratese de Aldo Rossi en Milán como uno de los más representativos, proyectado entre los años 1969 y
1970. Este proyecto se convertivía en icono del comienzo de un postmodernismo que sería imperante pocos años después, y comienzo de la llamada
Escuela de Milán.
75 Extraído de la entrevista realizada al arquitecto para la revista “Project Russia” en febrero de 2002 por su director Bart Goldhoorn con motivo de
su visita a Moscú para la inauguración de la exposición sobre Leonidov en el Museo de Arquitectura de Moscú. Traducción publicada en http://
rusiadeverdad.blogspot.com.es/2009/01/entrevista-rem-koolhaas.html
76 “Tafuri had reiterated his vision of the ‘extinction’ of any avant-garde, accusing Archizoom or Superstudio of propagating a mystification similar to
that of the art avant-gardes of the early 20th century. The charismatic figures of Soviet constructivism critized by Tafuri are precisely those studied by S.
Frederick Starr (Melnikov) and by Koolhaas and Oorthuys (Leonidov)”
Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 41, 42
77 “… a project that was purely program and almost without form, that could coexist well with any other type of architecture… that matches Leonidov’s
intelligence against the intimidation of Tafuri…”
“La deuxième chance del l’architecture moderne . . . ”, en L’architecture d’aujourd’hui, nº. 238, Abril 1985, p. 4

  63
[Fig. P.a.4-8,9] Dos fotogramas de la
entrevista realizada por Jef Cornelis
en 1985. En ambos, se observa la
importancia que el arquitecto mostraba
hacia la cara más urbana de su
arquitectura.

64
grados y el color apagado de la herrumbre.”78

Su intención, como dice, es luchar por un nuevo Movimiento Moderno desde la práctica del diseño
arquitectónico y así, de alguna manera, cierra su etapa de enfoque únicamente investigativo que le
habría ocupado alrededor de diez años. Desde su posición docente, en paralelo, como se verá en el
capítulo siguiente, luchará contra ese movimiento únicamente estético, tratando de incorporar, como
se ha comentado, una mayor complejidad más allá de cuestiones estilísticas y que provenían muchas
precisamente de su época de investigación.

Como se ha comentado, sus años 80 corresponderán al del nacimiento de una oficina en reconocimiento
internacional, que ya poseía el objetivo claro de la materialización de sus ideas en propuestas
materializables. Dicho reconocimiento se verá plasmado en publicaciones o entrevistas que no harán
sino marcar dicho objetivo. En 1985, Jef Cornelis realizará una extensa entrevista al arquitecto, en donde
resumirá numerosos ejemplos de su obra anterior, en ningún caso construidos, pero que muestra un
arquitecto que quiere construir edificios, y que nos enseña la importancia, no ya tanto de la arquitectura
como una composición, sino como una situación urbana. [Fig. P.a.4-8,9]

Esa cara urbana no dejará de acompañarle durante toda su carrera profesional, y así, seguirá investigando
continuamente sobre la arquitectura en un ámbito metropolitano y extenso en la ciudad, en clara relación,
por supuesto a su componente megaestructural original, por supuesto, además de su faceta investigadora
y difusora posterior, como la aplicada con los arquitectos del movimiento metabolista, con la consecuente
exposición y publicación Project Japan. Metabolism Talks… del año 2011 ya comentada en este texto.

a.5 Periodo docente

Entre los años 1975 y 1980, Rem Koolhaas trabajaría como docente en la Architectural Association junto
con Zenghelis. La importancia de esta experiencia reside precisamente en el establecimiento de un
polo intelectual que poseía alternativas a la realidad arquitectónica de la época en una constante crítica
mordaz al posmodernismo imperante, cuestión que ya se ha visto de su interés en sus investigaciones
tanto desde Nueva York como del constructivismo.

El contextualismo estético de la arquitectura del momento iba en contra de los intereses del estudio de
diseño que intentaban aplicar y mostrar en su época docente. La búsqueda de un auténtico entendimiento
de cada localización urbana y sus posibles soluciones de diseño iban en contra de soluciones únicas
dogmáticas o estilísticas. Una arquitectura racional, fuera de un Movimiento Moderno ya obsoleto y un
Posmodernismo incipientemente criticado, era el objetivo fundamental de la unidad docente, la Diploma
Unit 9. La evolución que sufre es directamente influenciada por su dirección y así, en 1974-75, Krier
cambia hacia Intermediate Unit 10, dejando paso a las consideraciones y planteamientos de OMA. Bajo
la supervisión de Zenghelis, la unidad consistía en:

“el estudio e interpretación de arquitectura metropolitana histórica (realizaciones y proyectos) en


términos tanto de programa como de forma, y de la producción de propuestas de nueva naturaleza
de la condición de la urbanización.”79

78 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 310
79 “the study and interpretation of historical Metropolitan architecture (realization and projects) in terms as much of programme as of form, and of the
production of proposals for new nature of the condition of urbanization.”
Unit 9, en “Prospectus. Architectural Association. School of Architecture”, 1974-75, p. 8

  65
66
Tal y como Zenghelis comenta, el objetivo era desarrollar un “Movimiento urbanístico que pudiera
actuar en oposición y equivalente al ‘Movimiento Moderno’”.80

Debido precisamente a la crítica de OMA hacia precisamente la definición de un estilo o movimiento, y en


lo relativo a su trabajo docente, tal y como resalta Gargiani, durante los últimos tres años de su dirección,
Koolhaas and Zenghelis intentaron evitar “el peligro de una prematura cristalización de un ‘estilo de la
unidad’ ”81:

“El objetivo de Diploma Unit 9 ha sido redescubrir y desarrollar una forma de urbanismo apropiada
a la parte final del siglo XX: nuevos tipos de escenarios arquitectónicos que exploran las singulares
posibilidades culturales de altas densidades y que resultarán en una crítica y eventual rehabilitación
del estilo de vida metropolitano. Unit 9 está detrás de una arquitectura que acomode, provoque y
soporte las formas particulares del intercambio social que materialicen el potencial completo de la
densidad urbana, una arquitectura que acoja de la forma más positiva la ‘Cultura de la Congestión’
en estructuras formalmente sofisticadas”82

Esta experiencia, lejos de enmarcarse dentro de un discurso en continuidad con los intereses generales
de los arquitectos de la época, hacía especial hincapié en una herencia manhattaniana que hablaba de
nuevas posibilidades urbanas dentro de procesos de densificación de la ciudad contemporánea. El interés
de estos arquitectos era claramente desmarcarse de discursos estéticos focalizados en objetos de diseño
arquitectónico, para pasar a estudiar necesidades dentro de la urbe contemporánea, unas necesidades
que pasaban, en muchos casos, por estudiar procesos abiertos en el espacio intersticial, explorando
momentos inestables y espacios de oportunidad. Lo formal aparentemente pasa a un segundo plano,
cuando leemos que la arquitectura se formaliza mediante “sofisticadas estructuras”, dejando de lado el
interés por la contención del edificio autónomamente entendido. Se habla de “proyectos”, o “estructuras”,
pero difícilmente se lee sobre “edificios”, más que desde un punto de vista global y urbano.

Después de sus años de estudio en los sesenta, o en las colaboraciones con Elia Zenghelis y su experiencia
americana, publicaría el libro escrito con Oorthuys sobre Leonidov (1975) y Delirious New York (1978), ya
mencionados en este texto. En clara relación con estos estudios, entre los temas desarrollados, que eran
propuestos principalmente por Koolhaas, ya en la dirección de la unidad, podemos destacar “Tektonik”,
“Pools as Urban Type” o “The Bridge Programme”.

El primero, sin duda, en una referencia a los Tektonics de Malevich, respondía a una relación clara con el
estudio histórico sobre el constructivismo realizado con Oorthuys. El objetivo docente era la creación de
formas abstractas sin finales programáticos, es decir, un soporte formal libre de ataduras, que pudiera
permitir cualquier acontecimiento. La estética de la estructura es especialmente relevante en el uso de
objetos capaces de contener cualquier programa con la máxima libertad.83. El programa, entonces,
se deja de lado, en una superación de viejas ideas modernas que teóricamente parten de programas
específicos que dan sentido concreto a la forma.

80 Traducido de Elia Zenghelis, Diploma School Unit 9, en “The Projects Review. Architectural Association. School of Architecture”, 1974-75.
81 Diploma Unit 9, en “Prospectus. Architectural Association. School of Architecture”, 1977-78, p. 37
82 “The aim of Diploma Unit 9 has been to rediscover and develop a form of urbanism appropriate to the final part of the 20th century: new types of
architectural scenarios that exploit the unique cultural possibilities of high densities and that will result in a critique and eventual rehabilitation of the
Metropolitan lifestyle. Unit 9 is after an architecture that accommodates, provokes and supports the particular forms of social intercourse which realize
the full potential of urban density, an architecture that houses in the most positive way the ‘culture of congestion’ in formally sophisticated structures.”
Diploma Unit 9, en “The Projects Review. Architectural Association. School of Architecture”, 1975-1976.
83 Es interesante observar el paralelismo conceptual y temporal con el Centro Pompidou, un proyecto iniciado en 1970 y finalizado en 1977, de los
arquitectos Richard Rogers y Renzo Piano. Su objetivo coincide plenamente en ser un soporte libre, basado en la tecnología, para contener múltiples
procesos, en este caso relacionados con el mundo del arte contemporáneo.

  67
[Fig. P.a.5-1] Proyectos de estudiantes
de Diploma Unit 9, dirigido por R.
Koohaas y E. Zenghelis en la Architectural
Association de Londres. A. Wall,
rehabilitación del edificio McGraw Hill,
Nueva York, 1975-1976.

En el dibujo se combinan varias


propuestas de estudiantes, como un
cadavre exquis que tanto se podría
parecer a aquel de las tres torres de
Leonidov en el Dom Narkomtjazjprom.

[Fig. P.a.5-2] Dibujo de Hugh Ferris


de un posible Nueva York futurista en
crecimiento en altura con densificación
de las infraestructuras.

[Fig. P.a.5-3,4] Rem Koolhaas/OMA,


proyecto de Welfare Island, Entrance
Convention Center, 1975-76.

En ambos proyectos, Nueva York se


congestiona y densifica hasta necesitar
de habitar las infraestructuras, nuevas
zonas de oportunidad dentro de la
congestión urbana. La utopía de Ferris
se materializa con un mayor realismo en
Koolhaas.

[Fig. P.a.5-5] Proyectos de estudiantes


de Diploma Unit 9, dirigido por R.
Koohaas y E. Zenghelis en la Architectural
Association de Londres. Z. Hadid,
Horizontal Tektonik para un Hotel en el
Támesis, sobre Hungerford Bridge, 1975-
1976.

68
El dibujo de Alex Wall reunía las propuestas de los estudiantes en una única forma fragmentada, una
composición de programas muy diversos de múltiples acontecimientos reunidos en un collage espacial.
Este método de trabajo nos recuerda a aquella teoría surrealista del Cadavre exquis utilizada por Koolhaas
en su labor profesional, por ejemplo en el proyecto de 1978 de la extensión del Parlamento Holandés en
La Haya, junto con el Tektonik. y que se estudiará más adelante. [Fig. P.a.5-1]

La relación igualmente con el Dom Narkomtjazjprom de Leonidov es clara en la configuración formal del
conjunto y así, vemos torres partidas en una clara división volumétrica como en aquellas del arquitecto
ruso, conectadas a otras mediante estructuras, que son pasarelas de circulación. Este proyecto será
referencia para el arquitecto holandés, quien verá también en su apilación de programas en vertical
similar a la del rascacielos americano, específicamente el Downtown Athletic Club de Nueva York, un
método de trabajo claro que aplicaría en sus propios proyectos desde los 80.

Especialmente reseñable es la propuesta de Zaha Hadid, que consistía en un “Tektonik horizontal”


sobre Hungerford Bridge, un puente destinado al ferrocarril en Londres, similar al Entrance Convention
Center que Koolhaas estaba diseñando para New Welfare Island en clara referencia a aquellos puentes
habitados por la arquitectura de Raymond Hood y Hugh Ferris ya comentados y mostrados en esta tesis.
[Fig. P.a.5-2,3,4]

La arquitecta se salta las normas docentes84 para diseñar por completo un hotel de 14 plantas en un
conjunto de formas disgregadas, apiladas de manera discontinua sobre la misma infraestructura. Las
ideas básicas del proyecto desde luego son similares a aquel proyecto ya comentado de Atom, de Cedric
Price, de pocos años antes, en una apilación de funciones con fines didácticos (el primero) o de hábitat
temporal (el segundo) [Fig. P.a.5-5]. La referencia con Nueva York, y los intereses de Rem Koolhaas
es evidente, cuando habla de la misma apilación en altura de funciones similar al hotel que publicaría
poco después del Downtown Athletic Club en Delirious New York. Refiriéndose al proyecto de Zaha, los
directores escribirían que:

“… sistemáticamente sigue y explota la envolvente volumétrica del Tektonik, convirtiendo todas las
ataduras en posibilidades para enriquecer el programa de un hotel”85

Sin duda en este momento Rem Koolhaas intentaba juntar todos sus intereses en nuevos campos de
exploración que provenían, trato del mismo programa y su relación con la forma, como por el contexto
urbano y el lugar de trabajo del arquitecto. El mismo lugar que Zaha Hadid utilizaría para su Hotel es
utilizado posteriormente para plantear el enunciado del Museo para el siglo XIX, en el curso 1976-1977,
en el que también participaría la arquitecta. Dicho lugar, un sitio específico en espacios de infraestructuras
de comunicación sería perfecto por ser un lugar sin preexistencias formales desde la arquitectura, pero
de estéticas funcionales. Koolhaas y Zenghelis comentarían acerca del proyecto de Zaha Hadid, ubicado
en la misma estación de ferrocarril de Charing Cross y el Hungerford Bridge en Londres:

“El museo de Zaha Hadid es primordialmente ideológico y conjetural, especificando el programa y


diseñándolo en detalle, demuestra los principios por los que el papel y la presencia de la arquitectura
urbana hoy deben ser, con particular relevancia y énfasis en su relación y correspondencia con
su contexto histórico y cultural. Esto se consigue de dos maneras: en primer lugar a través
de la elaboración de un escenario preciso social y programático, apropiado a la localización

84 Koolhaas posteriormente se saltará durante su carrera en numerosas veces las normas establecidas, por ejemplo en bases de concursos, con
la intención de obtener valores añadidos en el diseño del propio objeto arquitectónico, su programa interior o su afección sobre el entorno urbano.
85 “… systematically follow and exploit the volumetric envelope of the Tektonik, turning all constraints into possibilities for enriching the programme for
a hotel”
Koolhaas, Rem. Zenghelis, Elia. “Architettura della metrópoli planetaria. Architectural Association, Diploma School; Unit 9”, en Lotus International, nº
21, 1978, p. 9

  69
[Fig. P.a.5-6,7,8,9] Proyectos de
estudiantes de Diploma Unit 9, dirigido
por R. Koohaas y E. Zenghelis en la
Architectural Association de Londres.
Museos del siglo XIX, en Charing Cross
Station, Londres, 1976-77. De arriba abajo
y de izquierda a derecha, proyectos de Z.
Hadid, H.Gordon, D. Gérard, B.Chan y
K.Shimomura.

70
metropolitana, y en segundo lugar a través del despliegue de una sensibilidad formal simbólica
desconocida a los actuales arquitectos contextualistas europeos”86

Sin duda, el proyecto de Hadid atraía enormemente a los directores de la unidad, al poseer un equilibrio
innovador entre un proyecto utópico como el Continuous Monument y la realidad de una localización
estratégica que le dota de escala y credibilidad. El parecido con el Convention Center sigue siendo
manifiesto, en una continuidad formal con una preexistencia infraestructural a la que se agarra. [Fig.
P.a.5-6,7,8,9]

El segundo de los temas de estudio en la unidad docente sería “Pools as Urban Type”, en clara referencia
a esa publicación de Koolhaas de 1976 en Architectural Design sobre la Piscina Flotante de Leonidov.
Mientras que el programa docente de “Tektonik” era un manifiesto hacia una pérdida del interés formal,
“The Bridge Programme” sin embargo era una manifestación de sus nuevos intereses hacia un campo
más inexplorado en relación a la ciudad existente y nuevos espacios de oportunidad programática. Es
una clara evolución en un discurso en camino hacia lo infraestructural. En muchos de los proyectos de
los estudiantes, el carácter longitudinal de la infraestructura o el viario servía como un recurso a explorar.
Los proyectos son mucho más específicos en un estudio y una respuesta menos abstracta. En cierto
modo, también se produce una disolución del proyecto en lo urbano, entendiendo el lugar de manera
integradora.

Esto ocurre en un espacio urbano que sería de gran influencia posteriormente en el trabajo de OMA. Se
trata del barrio de Bijlmermeer, en Amsterdam. La aparición de las conexiones urbanas como generadoras
de programa perimetral parece el tema sobre el que se trabajarían los alumnos en el tema planteado
en el 1976-77. Posteriormente, el arquitecto desarrollaría, ya en el año 1986, el encargo oficial para su
desarrollo. [Fig. P.a.5-10]

Sin duda, para Rem Koolhaas la experiencia docente responde a la posibilidad de desarrollar alternativas
paralelas a la corriente del momento. Así, otros arquitectos de gran influencia pasarían por sus clases
como docentes. Sería el caso de Steven Holl en el año 1976, quien propondría posteriormente un trabajo
sobre espacios olvidados y con carácter infraestructural de la ciudad. Se trata de las “viviendas para
artistas en una línea ferroviaria elevada abandonada”87 o el Edificio-Puente en el South Bronx en 1979.
Cualquiera de ellas abandona una idea más megaestructural o utópica en beneficio de una habitabilidad
del espacio y un refuerzo del usuario que utiliza un soporte infraestructural preexistente. [Fig. P.a.5-11,12]

Otro caso de interés es el de Bernard Tschumi, quien entra como docente en la Architectural Association
en 1977 de la mano de Nigel Coates88, antiguo alumno entre el 72 y 74, dentro de la Intermediate Unit
10. Paradójicamente, el arquitecto habría ido en 1970 a Londres a trabajar para Cedric Price, arquitecto
de demostrada influencia sobre Rem Koolhaas. El arquitecto francés demostrará en su carrera un interés
por la comunicación y el carácter más social del arquitecto en paralelismo con el holandés. La entrada de
Daniel Libeskind en la Architectural Association supone una ayuda a la unidad docente, en claro apoyo a

86“Zaha Hadid´s museum is primarily ideological and conjectural, in that beyond specifying the programme and designing it in detail, it lays down
demonstrable principles for what the role and presence of today´s urban architecture should be, with particular relevance and emphasis on its
relationship to, and correspondence with its historical and cultural context. This is accomplished in two ways: firstly through the elaboration of a precise
social and programmatic scenario, appropriate to the metropolitan location, and secondly through the display of a formal symbolic sensitivity unknown
to today´s European contextualist architects”
Ibid., p. 17
87 Este proyecto sería desarrollado como el parque High Line por los arquitectos Diller & Scofidio en el concurso presentado en 2004, cuestión que
se tratará en el Epílogo de este texto.
88 Este arquitecto sería responsable de la exposición Living Bridges en el año 1996 en la Royal Academy, en el mismo Londres. Dicha exposición
pondría su foco de atención precisamente en puentes multifuncionales, habitados y con un futuro relevante en entornos urbanos, especialmente en
Londres. Dentro de dichas propuestas, veríamos la del ya más que comentado Hungerford Bridge, en donde Zaha Hadid y la Unidad Docente de
Koolhaas/Zenghelis habían puesto su mirada casi 20 años antes. En 1996, se convocaría un concurso que finalmente desarrollarían los arquitectos
Lifschutz Davidson Sandilands y los ingenieros WSP Group.

  71
[Fig. P.a.5-10] Proyectos de estudiantes
de Diploma Unit 9, dirigido por R.
Koohaas y E. Zenghelis en la Architectural
Association de Londres. En este caso,
Proyecto de T. Smith para el centro
urbano de Bijlmermeer, Amsterdam.

[Fig. P.a.5-11] Steven Holl, Gymnasium


Bridge, Nueva York, 1979.

[Fig. P.a.5-12] Steven Holl, propuesta


de viviendas sobre infraestructura, Nueva
York, 1981

Se trata de dos proyectos de tintes


claramente infraestructurales, que
exploran la utilización programática de la
propia comunicación urbana.

72
la línea conceptual del arquitecto holandés89 y otros arquitectos del interés de Rem Koolhaas como Peter
Cook serían docentes también en estos años. Sin duda, el entorno de la Architectural Association bajo la
dirección de Alvin Boyarsky marcaba el carácter de un entorno de investigación y experimentación abierto
a nuevas propuesta. Podían coexistir Charles Jencks y su interés en semiótica o Koolhaas en la búsqueda
de nuevos lenguajes en espacios de oportunidad:

«Boyarsky no creía en el curriculum, y los tutores tenían libertad para establecer sus propias
agendas y seguir sus propios intereses y manifiestos.»90

89 En esta época coinciden Tschumi, Libeskind, Koolhaas y Hadid en la escuela. Años más tarde, en 1988, pertenecerían los cuatro a la exposición
Deconstructivist Architecture, comisariada en el MOMA por Philip Johnson y Mark Wigley.
90 “Boyarsky was no believer in a curriculum and tutors were given freedom to set their own agendas and to follow their own interests and manifestoes”
Extraído de http://www.aaschool.ac.uk/AASCHOOL/LIBRARY/aahistory.php

  73
74
b Faceta proyectual. Búsqueda de patrones

Es importante fijar desde un inicio el marco de acción de este texto, con el objetivo de no perderse en la
labor de un arquitecto tremendamente prolífico. Para ello se ha realizado una categorización de aquellos
proyectos en donde la conectividad urbana juega un papel importante para el arquitecto, basándose en:

1. Importancia y complejidad de las comunicaciones entre espacio público y programa residencial.

2. Escala del proyecto, con una clara división entre escala de bloque y urbana.

3. Fecha de realización: Mediante la subdivisión en etapas, conseguimos entender la evolución entre una
primera etapa de investigación del arquitecto (Etapa 0) hasta la consolidación de OMA como oficina de
prestigio (Etapa 3).

Este esquema nos servirá a lo largo de toda la tesis para situar cada una de las propuestas del arquitecto,
como un plano guía al que hacer referencia constante.

De la observación de todos los ejemplos de acuerdo con los criterios mencionados, se pueden extraer
unos primeros patrones, de tal manera que nos sirvan para enmarcar los campos de acción fundamentales
de este texto y aquellas propuestas que resultan más relevantes para ser estudiadas.

b.1 Periodos de trabajo

El trabajo de Rem Koolhaas en lo que respecta a la conectividad urbana se puede dividir en 4 etapas
fundamentales:

ETAPA 1: 1968-1979. Proyecto más representativo: Exodus (1972). La mayor parte a escala global, en un
ámbito teórico, o incluso a escala megaestructural, como el proyecto en Londres. Ningún ejemplo llega a
ser construido y permanecen en el campo del manifiesto de intenciones.

ETAPA 2: 1980-1984. Proyectos más representativos: IJ-Plein (1981) y Charlie Check Point (1981).
Situados en Amsterdam y Berlín respectivamente, ambos están construidos, y representan la intención
de llegar a la materialización y la escala arquitectónica, en claro contraste con la anterior etapa. Existe una
componente más tangible y material, incluso desde la investigación tipológica y la vida “en el bloque”. El
espacio público se introduce con una intención social en referencia a las conocidas Calles Elevadas. Se
integran los condicionantes urbanos para no entender el bloque habitado como un ente aislado, sino en
compenetración con un entorno específico.

ETAPA 3: 1985-1989. Proyectos más representativos: Bijlmermeer (1986), Melun-Sénart (1987) y Lille
(1988). Esta etapa se caracteriza por la introducción de nuevos sistemas que permitían pensar en un
carácter teórico de la primera etapa en combinación con una practicidad de la segunda. Se resume
en gran medida lo aprendido en el anterior trabajo para llegar a una escala de clara ambición pero con
componentes tangibles y visos de materialización, como ocurre parcialmente en Lille. Se produce una
exploración del vacío urbano en los tres casos, como espacio de oportunidad y de acción dinámica. Se
explora la conectividad del espacio vacío gracias a las infraestructuras, transformándose en el motor
principal de trabajo en la regeneración de problemas urbanos.

  75
76
ETAPA 4: 1990-La Contemporaneidad. Los proyectos desarrollados desde el año 90 demuestran un
interés creciente en el proyecto de carácter singular, en donde el componente conectivo forma parte de
él hasta convertirse en la generación misma del proyecto, caso del Kunsthal u otros proyectos que se
mencionarán en el apartado de Conclusiones, no como parte fundamental del trabajo de la tesis.

b.2 Nivel de conectividad

Es fundamental explorar el grado de conectividad que las propuestas poseen en sus diferentes etapas,
existiendo un interés desigual que se ha categorizado en tres grados. Aún siendo consciente de la
ambigüedad y dificultad que esto puede acarrear, sí que se convierte en una herramienta fundamental
para extraer aquellos ejemplos más representativos de cada época.

b.3 Escalas de proyecto

Se puede observar un cambio evidente entre las diferentes etapas en lo que respecta a la escala de trabajo.
Desde una primera época en donde el interés del arquitecto principalmente respondía a la escala urbana
o incluso territorial (Exodus), y la escala de bloque se utilizaba desde un punto de vista más teórico que
práctico (Hotel Esfinge), desarrolla un trabajo de bloque en la etapa 2 con claros visos de materialización.
En una tercera etapa, la escala principalmente se amplía a lo urbano y sólo aparecen algunos proyectos
de bloque, principalmente en sus últimos proyectos de vivienda y el comienzo de su arquitectura singular.
En la cuarta etapa, la contemporaneidad, combinará por igual ambas escalas. La escala del proyecto
afecta entonces directamente a la misma concepción del carácter conectivo entre el espacio público y
el habitar más privado. El vacío como tema de proyecto se trabaja entonces en una diferenciación clara
entre un vacío de bloque y de escala humana (IJ-Plein y Charlie Check Point como ejemplos singulares)
hasta un vacío de escala urbana (Melun-Sénart o Lille). Las Calles Elevadas tienen una continuación hacia
las Infraestructuras debido fundamentalmente a un cambio en la escala de trabajo.

b.4 Programa

Estudiar el programa de trabajo es necesario, ya que da pautas hacia una relación determinada con el
ámbito urbano y su conectividad material. En la primera etapa, el programa es fundamentalmente teórico,
con propuestas utópicas de programas radicales derivadas de sus investigaciones, bien desde Europa
con Berlín y Londres como ciudades fundamentales (Exodus), bien desde Nueva York (Roosevelt Island
o el Hotel Esfinge). En una segunda etapa, la vivienda ocupa un lugar privilegiado en lo que respecta
a la conectividad urbana. La escala humana pretendida conlleva programas de ámbito doméstico
y así ocurre en propuestas que llegan a la materialización (como en IJ-Plein o Charlie Check Point).
En una tercera, la vivienda se incluye dentro de ámbitos más ambiciosos y escalas metropolitanas. No
desaparece, pero se integra en planeamientos urbanos con multitud de programas. La escala urbana
lleva asociada entonces un alejamiento y una mayor complejidad programática (la remodelación urbana
de Bijlmermeer o el planeamiento de Melun-Sénart). Por otro lado, al final de esta época se observa la
introducción del programa singular como aspecto importante de la oficina hasta la contemporaneidad.
Veremos, terminando esta investigación, cómo la vivienda no formará más parte del interés del arquitecto,
al contrario que otros arquitectos holandeses y antiguos colaboradores como Kees Christiaanse or Winy
Maas.

  77
78
b.5 Número de proyectos

Al observar el número de proyectos correspondientes a cada temática, se entiende que se produce una
progresión creciente en aquellos que consideran la conectividad como un aspecto importante. De esta
manera, entendemos que se produce, en primer lugar, un aumento en el cómputo global de los proyectos
que trabajan sobre dicho carácter conectivo. Seis en la primera etapa, siete en la segunda y catorce
en la tercera, una vez que se desarrolla la infraestructura como motor de trabajo. En segundo lugar,
observamos un creciente interés en los proyectos que la introducen como parte importante del proyecto.
De un sólo ejemplo en la primera etapa hasta los seis de la tercera etapa hay una diferencia considerable
a analizar.

  79
80
Es por todo esto que la tesis, respondiendo a estos componentes proyectuales, se estructura siguiendo
los siguientes patrones o criterios:

-Diferenciaremos entre tres etapas: Megaestructuras, Calles Elevadas e Infraestructuras, que son los
capítulos principales de la tesis.

-Se analizarán un ejemplo en la primera etapa (Exodus), dos en la segunda (IJ-Plein y Charlie Check Point)
y tres en la tercera (Bijlmermeer, Melun-Sénart y Lille)

-En cada uno de los capítulos, será fundamental realizar una primera relación con otros ejemplos
proyectuales del mismo autor, con el objetivo de contextualizar y entender su evolución. Si bien estos
ejemplos pueden ser considerados menores de manera individual, en Rem Koolhaas son fundamentales
para entender la complejidad temática en toda su amplitud. Esta primera relación se enmarcará dentro
de un apartado específico de cada apartado general.

-Trabajaremos en cada etapa en mayor profundidad según avance el desarrollo de la tesis, respondiendo
de esta manera a una importancia y relevancia proyectual mayor en la obra del arquitecto. Finalizaremos
con las infraestructuras, motor de proyecto fundamental en Rem Koolhaas, y pilar más importante de esta
tesis.

  81
UTOPÍA: MEGAESTRUCTURAS
84
“Alrededor de cada Utopía hay una corona de alambre de espinas. Pero cada arquitecto lleva
consigo un gen utópico...”1

Numerosos términos en arquitectura han sido discutidos de manera constante y repetida durante el
siglo XX en un permanente diálogo entre teoría y práctica y las propuestas producidas bajo los mismos
términos han sido de irregular clasificación, en algunos casos errónea, en ocasiones difuminando los
límites de su clasificación. Es el caso de las megaestructuras, cuyo desarrollo notable en manos de
múltiples arquitectos reconocidos han hecho evolucionar sus ideas, de tal manera que la intención teórica
y más radical ha ido de la mano de una influencia sobre la propia práctica del diseño y al contrario. Sus
ideas han afectado de manera notable a la práctica proyectual, entre otros a arquitectos como Rem
Koolhaas, quien de hecho participaría en el propio debate de su diseño con su primer proyecto conocido,
Exodus.

Para entenderlas, deberemos entender la lógica de su origen, no pretendiendo realizar un análisis en


excesiva profundidad, sino estableciendo los puentes ideológicos que nos interesan en este texto, es
decir, hacia el arquitecto Rem Koolhaas. De ahí que el marco principal de trabajo sea acerca del momento
en el que fueron de influencia para el arquitecto, encontrando las ideas que se relacionan directamente
con conceptos utilizados por el arquitecto holandés en la primera época de su trabajo, la época en la
que las megaestructuras jugaron un papel fundamental. Veremos incluso cómo el arquitecto entendería
la ciudad de Nueva York como una gigantesca megaestructura real, en donde la Typical Plan será la
solución que la arquitectura de la ciudad habría encontrado para ser ese soporte anónimo, infinito, que
directamente tiene esa concepción megaestructural. Es fundamental entender entonces que el interés de
Koolhaas por las megaestructuras viene motivado precisamente por su continuidad y extensividad, un
componente que veremos en capítulos posteriores que tendrá una clara extensión hacia nuevos mundos
y espacios de interés que finalmente tendrá el cierre con el mundo de la infraestructura, tan presente por
otro lado en la imagen, estética y funcionamiento de la ciudad americana.

Estudiaremos en primer lugar el cambio de concepción de Megaforma a Megaestructura, por contener


aquellas ideas que resultaban de interés al arquitecto holandés, como son la tecnología como motor de
cambio y la integración de lo social en los cimientos del proyecto de arquitectura. Su diferenciación no ha
sido hasta este momento claramente establecida, más que como retales sueltos, siendo objeto necesario
de estudio en esta tesis. En segundo lugar, analizaremos la aplicación que Rem Koolhaas realizó en su
práctica proyectual al ser la base de proyectos futuros que corresponderán a otros apartados posteriores
de esta tesis.

1 Koolhaas, Rem y McGetrick, Brendan, Content, Taschen, Köln, 2004, p. 393

  85
[Fig. 1.a-1] Hans Poelzig, 1916, House
of Friendship, Estambul.

La simbología urbana, su singularidad y


su rotundidad y escala nos hablan de una
megaforma, una de las primeras, pero
que sin embargo introducía los jardines
en altura como medio de ruptura.

[Fig. 1.a-2] Urbahn, Roberts, Seeley and


Moran, 1966. Vertical Assembly Building.
Cape Cañaveral, Florida.

Aunque complejo en su interior, su


rotundidad y simplicidad formal nos
hablan de un concepto de megaforma.
La inexistente relación con el exterior y
la opacidad que posee no nos hablan
de la permeabilidad y flexibilidad
megaestructural. Banham, de hecho, lo
entiende así.

[Fig. 1.a-3] Le Corbusier, Propuesta para


Argel, 1931.

La singularidad y compacidad
desde lo urbano se contrastan con
la adaptabilidad interior dentro de la
estructura de hormigón. Aunque nos
hable de una utopía y de una ambición
y escala megaestructural, se basa
fundamentalmente en la movilidad y la
infraestructura superior. Su estructura
todavía es excesivamente rígida y estable.

86
1.a Marco teórico. De la Megaforma a la Megaestructura

En ocasiones los límites en la definición de determinados conceptos resultan de difícil discernimiento. Es


el caso de las Megaformas y las Megaestructuras. El concepto del primero precede en el tiempo al del
segundo y de alguna manera constituye su origen. Al incorporar nuevos conceptos que serán desgranados
en este texto, su concepción irá modificándose y mutando hacia un concepto profundamente diferente,
que adquiere una nueva denominación. El objetivo de su diferenciación es no sólo su futuro entendimiento
sino fundamentalmente su uso no sólo como conceptos teóricos, sino también como ideas intencionales
de proyecto, tal y como Rem Koolhaas veremos que realizaría.

La palabra Megaforma designa aquellos proyectos que intentan proporcionar una solución a un problema
arquitectónico complejo desde la misma sencillez y unidad formal. El tamaño, por lo tanto, es relevante,
ya que adquieren la dimensión de dicho problema. Como Kenneth Frampton diría en su “Megaforma”,
su origen podría situarse en los arquitectos expresionistas de los años 20. Entre muchos proyectos, el
arquitecto británico habla de la Casa de la Amistad en Estambul, por Hans Poelzig y, aunque la megaforma
se concive como una forma única que da sentido al conjunto de la idea, veremos cómo la introducción
de jardines en altura introduce la ruptura de la compacidad de la gran masa, siendo conscientes de una
posible necesidad de relación con un entorno verde. [Fig. 1.a-1]

Sin embargo, esto no es suficiente para denominarlo una megaestructura. Kenneth Frampton diría:

“Desde mi punto de vista, los dos términos podrían ser diferenciados en términos de la relativa
continuidad de su forma. Entonces, mientras una megaforma puede incorporar una megaestructura,
una megaestructura no es necesariamente una megaforma.”2

Como Reyner Banham apunta cuando habla del edificio del Vertical Assembly en Cape Cañaveral [Fig.
1.a-2], no se puede denominar una megaestructura “debido a la singularidad de su función e imagen.”3
Pero la explicación no es tan sencilla. Simplemente la sencillez o rotundidad de la pieza no es suficiente
para explicar dichas diferencias. Aunque numerosas megaformas tratan de romper la pureza de la forma
compacta e incorporar algunos elementos de discontinuidad, no encontramos en ellos ninguna idea que
nos permita denominarlos megaestructuras.

La primera de dichas ideas podremos encontrarla en la ruptura de la singularidad que comenta Banham,
introduciendo el concepto de apertura y, como consecuencia, la capacidad de introducción de múltiples
cambios y relaciones que veremos que estarán basados y dependientes principalmente de lo social.
Quizás la primera vez que podemos encontrar dicha idea es en Le Corbusier, quien realizaría entre 1929
y los primeros años 30 sus proyectos para la reurbanización de Montevideo, San Paulo, Buenos Aires,
Río de Janeiro y Argelia [Fig. 1.a-3]. Los elementos de movilidad son elevados, ubicando los espacios
vivideros en capas inferiores. Aunque estos proyectos estuvieran concebidos originalmente como formas
únicas y singulares más relacionadas con un concepto de megaforma, sí que contienen, como Frampton
dice, la libertad del ciudadano:

“sobre el cual y en el cual el ocupante sería libre para construir lo que creyera que encajaba. Por

2”In my view, the two terms may be differentiated from one another in terms of the relative continuity of their form. Thus, while a megaform may
incorporate a megastructure, a megastructure is not necessarily a megaform.”
Frampton, Kenneth, Megaform as Urban Landscape, University of Michigan, A. Alfred Taubman college of Architecture + Urban Planning, Ann Arbor,
Michigan, EEUU, 2000, p. 16
3 Banham, Reyner, Megastructure: Urban Futures of the Recent Past, Thames and Hudson, Londres, 1976, p. 7

  87
[Fig. 1.a-4] Yona Friedman, croquis de
propuesta urbana.

Se observa la separación respecto


a una ciudad existente. Contiene las
características megaestructurales, con
una flexibilidad de usos importante,
una importancia de la movilidad y una
participación social reseñable.

88
lo tanto, mientras postulaba la continuidad de la megaforma, Le Corbusier dejaba su espacio
intersticial abierto y accesible al gusto popular.”4

Este gusto popular es la libertad social de elección en su interior, una vez entiende el arquitecto suizo que
la repetición de una fórmula compacta puede ser compatible con una adaptación más libre al lugar en el
que se inserta. Este concepto es especialmente importante para entender cómo el Movimiento Moderno
en numerosas ocasiones intentó incorporar programas libres en estructuras fijas. En su última época, ya
de la mano de Alison y Peter Smithson, lo encontramos en varios proyectos, como aquel del Golden Lane
de 1952 en el que una estructura horizontal era capaz de contener nuevas relaciones sociales en una
conexión evidente entre vivienda privada y espacios públicos elevados.

Sin embargo, dichos proyectos no se consideran megaestructuras, y algunos arquitectos como Yona
Friedman [Fig. 1.a-4], desde la crítica a la actitud de los CIAM, recogen el testigo y desarrollan algunas
ideas relacionadas con movilidad, crecimiento y cambio, las cuales hasta este momento resultaban
“demasiado vagas”. Dichas propuestas serían en un principio reunidas y teorizadas en el artículo “Program
of Mobile Urbanism” en 1959, en donde insistiría en la capacidad de transformación de las ciudades a lo
largo del tiempo con nuevas propuestas:

“a. Nuevas construcciones que sirvan a los habitantes individuales deben:

1. Tocar la mínima superficie del suelo;

2. Ser desmontables y móviles;

3. Ser transformables al deseo del habitante individual.”

“c. Los medios de circulación interior en la ciudad deben ser comunales; automóviles y otros
medios individuales de circulación permanecerán fuera de la ciudad y serán utilizados sólo
para circulación interurbana. La ciudad pertenece a los peatones. Sus movimientos deben ser
protegidos de la climatología.”5

Por lo tanto, imaginó una ciudad en la que la calle fundamentalmente estaba destinada al uso peatonal,
elevada y en constante comunicación con la vivienda, lejos de ruidos y elementos molestos como los
coches o infraestructuras generales. Realizó algunas propuestas para diferentes lugares, intentando dar
forma a dichos pensamientos teóricos. Sus dibujos nunca llegaron a ser nada más que sugerencias
hacia un posible futuro urbano, pero ello no significa que no tuviera relevancia en su posicionamiento
y radicalidad. En el mismo año 1959, Constant Nieuwenhuys escribió “Another City for Another Life”, un
texto publicado en la Internationale Situationniste nº3 que criticaba la ciudad del momento, comentando
que:

4 “upon which and within which the occupant would be free to build in whatever way he saw fit. Hence, while postulating the continuity of the megaform,
Le Corbusier left its interstitial fabric open and accessible to popular taste.”
Frampton, Kenneth, Megaform as Urban Landscape, University of Michigan, A. Alfred Taubman college of Architecture + Urban Planning, Ann Arbor,
Michigan, EEUU, 2000, p. 19
5“a. New constructions serving for individual shelters must:
1. touch a minimum surface of the ground;
2. be demountable and movable;
3. be transformable at will by the individual inhabitant.”
“c. The means of interior circulation in the city must be communal; automobiles and other individual means of circulation will remain out of the city and
will only be used for interurban circulation. The city belongs to the pedestrians. Their movements must be protected from the weather.”
Friedman, Yona. Program of Mobile Urbanism. En Ockman, Joan. Eigen, Edward (Ed.). Architecture Culture 1943-1968: A documentary Anthology,
Columbia Books of Architecture and Rizzoli, Nueva York, 1993, p. 274-275

  89
[Fig. 1.a-5] Constant Nieuwenhuys, New
Babylon. Dibujo de 1964.

Una ciudad imaginada por completo


bajo principios megaestructurales y con
altísimo grado de utopía social y política
en una propuesta de vida comunal
alternativa a un entorno del que se
separa por completo. Koolhaas retomará
este interés en su megaestructura, para
proponer una vida alternativa a la ciudad
existente.

90
“En antiguos barrios, las calles han degenerado... y las relaciones sociales se han vuelto
imposibles.”6

De la misma manera que Yona Friedman haría, defiende una concepción dinámica de la vida que permite
el cambio de comportamiento y proporciona, opuesto a la “villa vertical”, la idea de una ciudad horizontal.
Será la “ciudad cubierta”, una “construcción espacial continua” separada del suelo en donde el tráfico
podría situarse en varios niveles, dejando el espacio público y los espacios vivideros en su parte interior.
Su New Babylon será desarrollada inicialmente alrededor del año 1953-54, pero continuará hasta entrados
los años 70. Sin duda fue conocido por numerosos arquitectos como Koolhaas, con quien se habría
encontrado como periodista en su entrevista de 1966, antes de comenzar su carrera como arquitecto.
[Fig. 1.a-5]

“La ciudad del futuro debe ser concebida como una construcción en pilares, o mejor como un
sistema extenso de diferentes estructuras en el que hay suspendidos espacios para vivienda,
entretenimiento, etc., y espacios destinados a la producción y distribución, dejando el suelo libre
para la circulación del tráfico y para reuniones públicas.”

Y la cuestión de la escala de afección será igualmente comentada:

“uno será capaz de crear una ciudad en múltiples niveles: inferior, principal, diferentes plantas,
terrazas de un tamaño que puede variar entre un barrio y una ciudad.”7

Sin embargo, lo que es especialmente interesante y relevante en New Babylon, no es la superestructura


tecnológica, similar a otras de Archigram o Fuller, sino la introducción del programa y del componente
más social en la megaestructura. El proyecto se enmarca dentro de una crítica social (neo) marxista, al
presentar el proyecto como una antítesis a la falsa sociedad del momento, una propuesta que incluía
nuevos espacios productivos; un paisaje de agricultura mecanizada y automatizada será introducida
en lo alto, y los habitantes disfrutarán de una vida sin ataduras, libres de cualquier opresión para la
espontaneidad y creatividad. Igualmente, el homo ludens cobra el máximo sentido, cuando vemos el
componente del “entretenimiento”. Constant hablará de campos de deporte, el mantenimiento de la
vegetación, y sobre todo de la oportunidad social que una nueva ciudad en paralelo ofrece:

“Serán accesibles por todos lados mediante escaleras y ascensores. Las diferentes plantas serán
divididas entre espacios para el barrio y de comunicación, condicionados artificialmente, que
ofrecerán la posibilidad de crear una infinita variedad de ambientes, facilitando la deriva de los
habitantes y sus encuentros frecuentes.”8

Las intenciones situacionistas se introducen hasta el punto de trabajar sobre las mismas infraestructuras,
entendiéndose como soporte de una posibilidad social, en una idea de ciudad móvil y en constante

6 “in the older neighborhoods, streets have degenerates... and social relations become impossible”
Nieuwenhuys, Constant, Another City for Another Life en Wigley, Mark, Constant’s New Babylon: The Hyper-Architecture of Desire, Witte de With, Center
for Contemporary Art, y 010 Publishers, Róterdam, 1998, p. 115
7 “The city of the future must be conceived as a continuous construction on pillars, or rather as an extended system of different structures in which are
suspended premises for housing, amusement, etc., and premises destined for production and distribution, leaving the ground free for the circulation
of traffic and for public meetings.”
““…one will be able to create a town on many levels: lower level, ground level, different floors, terraces, of a size that can vary between an actual
neighborhood and a metropolis.”
Ibid.
8“They will be accessible everywhere by stairs and lifts. The different floors will be divided into neighboring and communication spaces, artificially
conditioned, which will offer the possibility of creating an infinite variety of ambience, facilitating the derive of the inhabitants and their frequent chance
encounters.”
Ibid.

  91
[Fig. 1.a-6] Superstudio, 1969,
Continuous Monument: An Architectural
Model for Total Urbanization.

La extensividad completa se explora


en un proyecto sin límites, como muros
infinitos que serán tan importantes para
Koolhaas. Tendrá una gran carga social, al
superponer un modelo ideal a una ciudad
real de claras carencias y problemáticas.
La cuadrícula de la fachada será un
recurso gráfico de constante recurrencia.

[Fig. 1.a-7] De izquierda a derecha y de


arriba abajo:

-Kenzo Tange, 1960, Tokyo Urban Plan

-Kiyonori Kikutake, 1958-63, Marine City

-Arata Isozaki, 1960-63, City in the air

-Kisho Kurokawa, 1960, Agricultural City

Las infraestructuras de comunicación y


los sistemas organizativos nos hablan
de proyectos que están a medio camino
entre megaestructuras y mat-buildings.
El grado de utopía es realmente alto, y
sólo en algunos casos los metabolistas
llegaron a construir algunas de sus
estructuras.

92
cambio dirigido por “situacionistas profesionales”. La ciudad entera se destinaría a la realización de una
“más rica y más plena vida”.

Como estamos viendo, en estos últimos años de la década de los 50 y comienzo de los 60 numerosos
arquitectos y teóricos sostenían el pensamiento de la creación de nuevos elementos, alternativos a la
ciudad existente en un a realidad paralela, que pudieran contener las nuevas aspiraciones y, a su vez, que
tuvieran la escala suficiente para afectar a la ciudad entera en su conjunto. Este concepto de una nueva
socialización y colectivización en el habitar de la ciudad será continuado en numerosas ocasiones en
momentos posteriores. Bernard Tschumi escribiría, posteriormente en 1975, que los “conflictos urbanos
hacen de la ciudad un campo privilegiado para acciones revolucionarias”. Varios ejemplos de dichos
conflictos en Londres se mostrarían para apoyar, precisamente, el objetivo de una regeneración de un
estilo de vida en una dirección equivocada. Criticaría un concepto capitalista de la organización espacial
que habría provocado división y aislamiento:

“El objetivo es entonces no simplemente la realización de un objeto construido en sí mismo, sino


también la revelación a través del edificio de las realidades y contradicciones de la sociedad.”9

Esta frase es importante para comentar que no sólo las megaestructuras contienen intercambio social,
sino también modifica la conciencia de la sociedad. Aunque Tschumi no pensaría en megaestructuras
específicamente, sí que comentaría que el trabajo de arquitectos y grupos como Superstudio era
reseñable en términos de la destrucción de la cultura establecida, “siendo un requisito para el cambio
social y económico”. Todo esto “inevitablemente conduce a estrategias del uso del espacio urbano”. Sus
ideas de ciudades ideales dirigirían a nuevas maneras de estilos de vida alternativos contrarios a guetos
con “límites de libertad”, unos límites que se eliminarían en una nueva vida que claramente se disfrutaría
en nuevas ciudades, que son nuevas megaestructuras. [Fig. 1.a-6]

Es importante comentar el trabajo que estarían realizando desde los mismos comienzos de los 60 o incluso
finales de los 50 los arquitectos japoneses, en concreto los incluidos bajo el nombre de Metabolistas. Sus
propuestas y textos serían de gran ayuda, para diferenciarse de aquellas Megaformas. Fumihiko Maki
escribiría “Investigations in Collective Form”, un texto en el que revisa el concepto de agrupación colectiva
a escala urbana, en concreto aplicado a las megaestructuras: “un gran marco en el que todas las funciones
de la ciudad o parte de una ciudad son ubicadas”. Así que pretende que estas enormes infraestructuras
contengan todas las necesidades sociales requeridas, y aunque pudiera aplicarse de la misma manera a
una Megaforma, la diferenciación comienza cuando habla de tres claves principales de trabajo: “Forma”,
“megaestructura” y “forma de agrupación”. Cuando habla de las megaestructuras, en concreto, comenta
su idea de una estructura masiva que favorece el surgimiento de eventos. El proyecto de Kenzo Tange
para la extensión de de la Bahía de Tokyo pertenece a este concepto, siendo un proyecto en donde el
principal concepto sería el entendimiento de que el sistema debería permitir eficiencia y flexibilidad con
la menor organización estructural. Otra vez, el concepto de múltiples eventos e intercambios sociales
sobre una estructura sencilla se usa directamente en escalas urbanas, donde no se niegan las diferentes
condiciones sociales de diferentes “agrupaciones formales”. Kikutake, Kisho Kurokawa o Isozaki serían
otros arquitectos japoneses que trabajarían en condiciones sociales directamente relacionadas con
infraestructuras elevadas, megaestructuras y nuevas formas de agrupación. [Fig. 1.a-7]

Kenneth Frampton diría que este momento es la primera vez que la diferenciación entre megaestructura
y megaforma aparece:

9 “The purpose is therefore not merely the realization of an object built for itself, but also the revelation through building of realities and contradictions
of society”
Tschumi, Bernard, The Environmental Trigger, en Gowan, James (Ed.), A Continuing Experiment: Learning and Teaching at the Architectural Association,
Architectural Association, Londres, 1975, p. 96

  93
94
“En mi conocimiento, el término megaforma en oposición a megaestructura es utilizado por
primera vez casi casualmente por Fumihiko Maki y Masato Ohtaka en su ensayo “Some Thoughts
on Collective Form” de 1965. Introducen el término cuando escriben una apreciación del proyecto
para la Bahía de Tokio de 1960:

‘Uno de los más interesantes desarrollos de la megaforma ha sido sugerido por Kenzo Tange en
conexión con el Proyecto de la Bahía de Tokio. Presenta una propuesta de escala masiva que
incluye una megaforma y discreta y rápidamente cambiante, unidades funcionales que encajan en
la gran estructura. Explica que los elementos de corta vida están siendo cada vez más cortos en
el tiempo y que el ciclo de cambio se está contrayendo en la misma proporción. Por otro lado, la
acumulación de capital ha hecho posible construir en operaciones de gran escala.’

Para Maki y Ohtaka, el concepto de megaforma dependía de la idea de que el cambio ocurriría
menos rápidamente en algunos ámbitos que en otros. Sobre esta base, introdujeron la idea de una
agrupación formal, con la noción de que el pódium podría ser insertado en la estructura urbana
para proporcionar una estabilidad a largo plazo mientras que las estructuras de su superficie
serían sometidas a un ciclo más rápido de cambio y recambio.”10

Podemos entender, entonces, que la Megaforma es la estructura fija, la que proporciona estabilidad a
largo plazo, mientras que el “gran entramado”, en el que las unidades intercambiables se ubican es la
megaestructura, que contiene la capacidad de cambio e intercambio. Reyner Banham también comentaría
la idea de múltiples eventos y cambios cuando dice que el reclamo de espontaneidad urbana ya había
sido estudiado en los CIAM, nombrando a Nicholas Habraken, quien pensaría que los ciudadanos
deberían tener una relación natural hacia las estructuras urbanas que ellos mismos habrían ayudado
a crear. Esto evitaría la alienación hacia un objeto artificial extraño a ellos. Banham también menciona
el texto Urban Structures for the Future por Justus Dahinden en un reclamo a la construcción de nuevas
megaestructuras:

“un nuevo desarrollo que reintegrará nuestras estructuras sociales y urbanas y reunirá los diferentes
grupos sociales y actividades. Consecuentemente, el futuro diseño urbano debe ser sintético... Por
esta razón, los urbanistas contemporáneos están recomendando que megaestructuras de enorme
compacidad deberían ser construidas: en lugar de extenderse en amplias áreas, las diferentes
esferas sociales serán agrupadas una encima de las otras.”

En un concepto que se puede entender de eficiencia y rentabilidad en los esfuerzos, se menciona la propia
compacidad de las megaestructuras, sin por ello perder la idea de libertad y capacidad de decisión del
ciudadano:

“la solución lógica al problema fue dejar tanta libertad para la vivienda autoconstruida y las
intenciones personales de los habitantes que tuvieran también la libertad de destruir la propia

10“To my Knowledge the term megaform as opposed to megastructure is first used rather coincidentally by Fumihiko Maki and Masato Ohtaka in their
essay “Some Thoughts on Collective Form” of 1965. They introduce the term when writing an appreciation of Kenzo Tange’s Tokyo Bay Project of 1960
to the effect that:
‘One of the most interesting developments of the megaform has been suggested by Kenzo Tange in connection with the Tokyo Bay Project. He
presents a proposal for a mass-human scale form which includes a megaform and discrete, rapidly changing, functional units which fit within the larger
framework. He reasons that short-lived items are becoming more and more short-lived and the cycle of change is shrinking at a corresponding rate. On
the other hand, the accumulation of capital has made it possible to build in large scale operations…’
For Maki and Ohtaka, the megaform concept depended upon the idea that change would occur less rapidly in some realms than others. On this basis,
they introduced the idea of group form, with the notion that a podium may be inserted into an urban fabric in order to provide for a long term stability
while the structures on its surface would be subject to a faster cycle of change and replacement.”
Frampton, Kenneth, Megaform as Urban Landscape, University of Michigan, A. Alfred Taubman college of Architecture + Urban Planning, Ann Arbor,
Michigan, EEUU, 2000, p. 28

  95
[Fig. 1.a-8] Walter Gropius, 1928,
Wohnberg project.

Su rotundidad volumétrica y su riqueza


interior nos acerca al concepto de la
megaforma, una de las primeras que
se encuentran, poco después de la de
Poelzig en Estambul.

[Fig. 1.a-9] Paolo Soleri, después de


1964, Babelnoah Arcology Project.

Un proyecto a mitad de camino entre los


contenidos megaestructurales y de las
megaformas. El interés por la singularidad
del objeto arquitectónico se combina con
un desarrollo futurista del interior.

96
megaestructura.”11

Este concepto es especialmente importante para entender que las megaestructuras no son simples
objetos, sino sistemas que permiten la libertad completa incluso para ser destruida por los mismos
autores. Si el arquitecto no entiende esta idea de completa flexibilidad, sus diseños entonces serán más
cercanos a la idea de megaforma que a la de megaestructura. Sin embargo, incluso desde una posición
crítica hacia el momento de su surgimiento como idea reconocible, ciertos conceptos todavía no estarían
suficientemente claros, y Banham presentaría como megaestructuras ejemplos de algunos proyectos con
más condiciones de rigidez, masividad y monumentalidad que casi podrían entrar dentro de la idea de
megaformas. Tal es el caso del proyecto “Una megaestructura” de Walter Gropius de 1928 [Fig. 1.a-8],
en el que una forma aislada contendría el programa como una cuestión fija e inmóvil. La escala no es la
herramienta que cambia la megaforma en megaestructura, así que este proyecto, aunque es grande, no
es una megaestructura.

Lo mismo ocurre con otros ejemplos en el texto como el caso particular de Paolo Soleri, el arquitecto que
manifestaba que “el hombre se concibe como un vector supersocializado que requiere una definición
macro-arquitectónica”. Su proyecto de Arcologías [Fig. 1.a-9] se concibe como unas grandes estructuras
urbanas cuyas principales funciones son la condensación social y la eficiencia tecnológica, como ciudades
verticales del futuro. Su investigación se refiere fundamentalmente a una compacidad y masividad que
le alejan de los principios básicos de flexibilidad y cambio de la megaestructura, a pesar de la inclusión
de Banham en el texto. Lo que sí sabemos en este momento es que ni el tamaño ni la compacidad son
condiciones de las megaestructuras y la presentación de este ejemplo como megaestructura es no sólo
imprecisa, sino incorrecta.

Desde el punto de vista de esta investigación, dos elementos son básicos para entender las posibilidades
que los arquitectos tenían para crear megaestructuras en lugar de megaformas. El primero es su
componente más social y de posibilidad de creación de eventos en nuevos espacios de libertad. Y el
segundo es la tecnología que posibilitaría todas aquellas condiciones infraestructurales que ahora nos
permiten entender que era posible crear una actuación de gran escala que contuviera las mencionadas
condiciones de cambiabilidad y crecimiento. Desde 1955, el año que Reyner Banham proclamaba la
muerte de la Estética de la Máquina a 1960 podemos ver una clara evolución en la manera de observar las
relaciones entre tecnología y arquitectura. El crítico británico sería un apasionado de ella, y en Stocktaking
(1960) hablaría acerca de cómo incluso “básicas” ideas como vivienda, ciudad o edificio podrían cambiar:

“Ya no es posible para los arquitectos pensar en ciudades como un conjunto de edificios con
espacios entre ellos, pero como un conjunto de edificios con lineas de objetos metálicos fluyendo
a su alrededor.”12

Estos objetos metálicos, estructuras de acero y nuevos materiales se refieren al trabajo que menciona de
Fuller y Jean Prouvé como ejemplos de aquellos arquitectos que hicieron más estrechas las diferencias
entre arquitectura e ingeniería, causando el “impacto de alternativas tecnológicas y científicas para el arte
de la construcción.”

11 “a new development which will reintegrate our social and urban structures and reunite the different social groups and activities. Consequently, future
town-planning must be synthetic… For this reason, contemporary town-planners are recommending that megastructures of enormous compactness
should be built: instead of being spread out over a wide area, the different social spheres will be “packed” one on top of the other.”
““the logical solution to the problem was to leave so much liberty for the self-housing and self-determining intentions of the inhabitants that they had
liberty also to destroy the megastructure itself.”
Banham, Reyner, Megastructure: Urban Futures of the Recent Past, Thames and Hudson, Londres, 1976, pp. 7-11, 196-216
12 “It is no longer possible for architects to think of cities as collections of buildings with spaces between them, but as collections of buildings with
streams of metallic objects flowing round them”
Banham, Reyner. “Stocktaking”. En Architectural Review, Enero 1960, p. 52

  97
[Fig. 1.a-10] Superstudio, 1968, The
Falling In Love Machine.

La tecnología en su estado máximo


de visión futurista. La participación del
ciudadano con el sistema de soporte es
máxima, hasta llegar a la manipulación
de la persona.

98
“La profesión tolera unos pocos radicales periféricos, cuyas ideas pone en cuestión todo el aparato
profesional. Es el caso de Buckminster Fuller...”13

El nuevo concepto de una arquitectura abierta a nuevas tecnologías y relaciones con otras disciplinas
es claro cuando se lee el artículo sobre él en Julio de 1956 por John McHale, mencionando el “cambio
en el ambiente de ideas, no sólo en el diseño.”. Lo que más interesa a John McHale y el motivo de este
artículo en Architectural Review es el análisis de aquellos cambios que hicieron posible el desarrollo de
todas estas creaciones, en donde arquitectura e ingeniería estarían tan unidos. Fuller plantea el diseñador
comprensible “como una emergente síntesis de un artista, inventor, mecánico, economista objetivo y
estratega de la evolución”, juntándolos a la arquitectura en un nuevo desarrollo de proyectos con los
mencionados conceptos de adaptabilidad y cambiabilidad mencionados por Peter Hall en “Monumental
Follies” en 1968:

“Son autodestructivas y autoregeneradoras, a través de la gestión de gigantescas máquinas que


perpetuamente la manejan de arriba a abajo, finalmente controladas por enormes computadoras.”14

La relación entre la máquina y el habitante de la arquitectura comienza a ser fascinante para el arquitecto,
llegando a incorporarse al imaginario de la disciplina hasta incluso desvanecer sus límites físicos.
Visiones espaciales específicas, en donde la cuestión tecnológica gana en importancia al propio soporte
arquitectónico, empiezan a aparecer en el trabajo de arquitectos como los de Superstudio. [Fig. 1.a-10]

Aunque esta visión puramente tecnológica y casi futurista del control de la máquina sobre el usuario
tendría más que ver con el Fun Palace de Cedric Price de 1961, una auténtica megaestructura en su
funcionamiento, aunque quizás no en la escala. Como se diría en el texto de Mary Louise Lobsinger,
tecnología y mutabilidad irían juntos en una propuesta que incluiría aquel concepto de desaparición que
habría mencionado Banham:

“El Fun Palace fue una propuesta de un centro infinitamente flexible, multi-programado, de
entretenimiento 24 horas que conjunta tecnologías de comunicación y componentes de
edificación industrial para producir una máquina capaz de adaptarse a las necesidades de los
usuarios. [...] Price postulaba que una estructura debería permanecer únicamente en cuanto que
fuera de utilidad social. Para asegurar la temporalidad del Fun Palace, Price asignaba una vida de
diez años a su entramado estructural.”15

Peter Cook compartiría esta visión de obsolescencia arquitectónica, al hablar de ciertos elementos que
después de un tiempo se vuelven “altamente ineficientes”. Defendería que “la idea de un edificio no
permanente tiene matices de economía, austeridad”. Ellos son “monumentos al pasado”16

Pero volviendo otra vez a la designación de las Megaestructuras, la comparación que Banham realiza con
algunas propuestas no parece, otra vez, demasiado exacta. El ejemplo del proyecto de Moshe Safdie para

13 “The profession tolerates a few peripheral radicals, whose ideas call the whole professional apparatus in question. Such a man is Buckminster
Fuller…”
Ibid.
14 “… They are autodestructive (important word that) and auto-renewing, through the agency of giant machines which perpetually roll up and down
within them, ultimately controlled by giant computers.”
15 “The Fun Palace was a proposal for an infinitely flexible, multi-programmed, twenty-four-hour entertainment center that marries communications
technologies and industrial building components to produce a machine capable of adapting to the needs of users. [...]. Price claimed that a structure
should stand only as long as it was socially useful. To ensure the temporality of the Fun Palace, Price assigned a ten-year life to its structural frame.”
Lobsinger, Mary Louise, Cybernetic Theory and the Architecture of Performance en Williams Goldhagen, Sarah. Legault, Réjean (Eds.), Anxious
Modernisms: Experimentation in Postwar Architectural Culture, MIT Press, Cambridge, 2000, p. 120
16 Cook, Peter, Editorial from Archigram 3, in Cook, Peter (Ed.), Archigram, Princeton Architectural Press, Nueva York, 1999, p. 16

  99
[Fig. 1.a-11] Archigram, 1968. Oasis
(Propuesta Urbana).

Queda claro el contraste entre una ciudad


caótica y el orden megaestructural, que
la dota de una nueva realidad dinámica
y permeable.

[Fig. 1.a-12] Archizoom Associati, “No-


stop City”, 1970.

El plano es infinito, ocultando una


tecnología y estructura interior que en
Archigram quedaba vista. El paisaje
idílico se enmarca entre suelo y techo, en
un grado de abstracción máximo.

[Fig. 1.a-13] Renzo Piano, Richard


Rogers and Gianfranco Franchini, 1970,
Centro Pompidou, París.

Posiblemente, la más importante


de las pocas megaestructuras
construidas. Resaltan especialmente
las comunicaciones interiores, el caos
y el dinamismo dentro del soporte
megaestructural. Es creíble el crecimiento
infinito, hoy como museo, mañana con
cualquier otro programa.

100
la Expo 67 de Montreal nos muestra que, aunque principalmente realizado con elementos prefabricados,
no poseía aquellos componentes de mutabilidad y nuevas posibilidades abiertas que parece que hacen a
las megaestructuras ser completamente adaptables en el futuro. Archigram soñaría con nuevas ciudades
en donde las redes infraestructurales extensas en la ciudad convivirían en armonía con su entorno. Serían,
en definitiva, nuevas redes abiertas a nuevos eventos en permanente cambio. Éste es el caso de Instant
City o Plug-in City, que contendrían todos los elementos, tanto sociales como tecnológicos, para poder
ser denominados Megaestructuras. [Fig. 1.a-11]

En Diciembre de 1966 Superstudio junto con Archizoom habían organizado la exposición conjunta
“Superarchitettura”, repitiendo la segunda parte en 1967 con “Superarchitettura 2”, en una muestra
en donde el objeto gana en importancia a la arquitectura que lo pueda sustentar. La fascinación que
ambos grupos tendrían por la tecnología durante toda su trayectoria se manifestará en la concepción
de la arquitectura como un soporte infraestructural, un elemento en donde conectar y enchufar el objeto
que define el comportamiento programático y espacial interior, en una concepción cambiante que será
utilizada por numerosos arquitectos con posterioridad, como el mismo Rem Koolhaas. [Fig. 1.a-12]

En 1970 Renzo Piano diseñaría el pabellón italiano para la exposición de Osaka’70, encontrándose con
Richard Rogers por primera vez. El mismo año, decidirían participar en el concurso internacional para
el Centro Georges Pompidou en París, también comentado por Banham [Fig. 1.a-13]. Dicho proyecto
tendría muchas de las ideas comentadas en este texto acerca de las Megaestructuras, pudiendo decir
que probablemente se trata quizás de la única megaestructura construida. Los arquitectos proyectarían
un edificio que, no siendo especialmente grande en su escala, contiene toda la tecnología del momento
para crear una estructura liberada para cualquier acto o evento en su interior, algo no tan diferente a la
idea de Archizoom ya comentada, pero a otra escala menor. No es difícil de imaginarlo, sin embargo, en
una escala mayor que en este momento no posee, y con otros usos, desde vivienda a espacios abiertos,
que igualmente tampoco están contemplados. La expansión urbana y metropolitana es una cuestión que
si bien resulta poco realista, sí que podemos imaginarla como posible.

Tal y como Felicity D. Scott nos comenta, citando a Jonathan Crary, la ciudad en ese momento se empezaba
a entender como “una función de redes y fuerzas sobrepasándola”, haciendo que el carácter material
de la arquitectura perdiera peso respecto precisamente aquellos elementos vacíos o intermedios. Dichas
fuerzas serían integradas mediante dos maneras por los arquitectos. Por un lado, la de Buckminster Fuller
y Paolo Soleri, quienes su objetivo era la integración en estructuras de mayor escala en grandes conjuntos
funcionales. Por el otro, la de Archigram, Coop Himmelblau o los Metabolistas, quienes intentaban
adoptar el pensamiento cibernético y tecnológico como un conjunto de partes, a la vista de una ciudad
más dividida. Así, según este pensamiento, los segundos encontrarían una sumisión mayor hacia la
propia infraestructura, necesitando un pensamiento humanista unificador. La propuesta de Archigram
irá dirigida hacia una mayor participación social, en un concepto de aceptación del propio objeto, que
cedería demasiado a la “permanencia de un sujeto intacto”17. Manifiesta así una separación clara en
el diálogo objeto-sujeto. La cuestión entonces se convierte en cómo establecer el diálogo adecuado
entre dinamismo urbano y ser humano, en un punto de vista similar a Baudelaire, cuando hablaba
del proceso de haussmanización de París en el s. XIX, testigo que recoge Koolhaas cuando habla de
Exodus, incorporándolo a su propio discurso. Respecto a esta importante connotación política y social
de la megaestructura, Felicity Scott nos recordará la conversación entre Foucault, Gilles Deleuze y Félix
Guattari de comienzos de los 70, titulada “Equipments of Power” (“Equipamientos del Poder”), en donde
se establece la relación entre organización espacial, infraestructura, servicios comunitarios, y el poder.

El concepto puro de megaestructura nunca se ha realizado en su totalidad, y vemos cómo muchas de


las propuestas trabajaban con algunos de los conceptos que se integran bajo la denominación de su

17 Scott, Felicity D., Involuntary Prisoners of Architecture, MIT Press Journals, 106, 2003, p. 87

  101
[Fig. 1.a-14] Morphosis, 1986, Berlin
Wall Competition.

De las últimas megaestructuras


realizadas por arquitectos de relevancia.
El concepto ya se encuentra exhausto,
y se entiende fuera de parámetros
contemporáneos y del uso habitual como
herramienta de credibilidad.

[Fig. 1.a-15] Portada de la publicación


correspondiente a la exposición
Megastructure Reloaded: Visionary
Architecture and Urban Design of the
Sixties Reflected by Contemporary Artists.

102
palabra. Tecnología, cambio, industrialización o programas abiertos son todas características de ellas,
pero tan atractivas para los arquitectos como imposibles en su construcción. Quizás podemos entender
que la última característica de ellas es entonces la componente utópica, algo que ha movido a los
arquitectos a plantearlas, en un afán discursivo radical cuyo componente teórico superaba ampliamente
al diseño material. Aunque numerosos arquitectos hablarían de las megaestructuras como sistemas
sociales en donde todos los continuos cambios, movilidad o transformaciones podrían estar incluidas,
sus propuestas finalmente resultarían demasiado rígidas y formalistas para ser consideradas como tal.
Muchas de estas intenciones se perderían, creando fomalizaciones compactas que tenían que ver más
con megaformas que con megaestructuras.

El concepto de Megaestructura fue creado, tras una transformación progresiva, para permitir la libertad y
nuevas maneras de entender la vida urbana. Es en sí mismo un concepto utópìco en la arquitectura, un
punto que la arquitectura nunca alcanza, debido en mucha parte a su concepto de constante mutabilidad,
pero al que continuamente aspira. Representa entonces una idea de un ideal, y cuánto un proyecto puede
acercarse a él parece que no sólo depende del arquitecto sino de lo social, siendo responsables de su
creación, desarrollo y también de su futura destrucción. En cada caso, la definición de posibles modos
de comportamiento es entonces básico para hacer entender a la gente una nueva tipología de proyecto
que se concibe más como un sistema tecnológico que como un edificio, una infinita infraestructura que
soporta eventos y múltiples futuras relaciones. Estas reglas son lo que hará a la estructura trabajar en
la manera que quiera la sociedad, de tal manera que deban pertenecer a la propia arquitectura. Las
Megaestructuras serán entonces responsables de la unión de sociedad y tecnología en una completa y
pura relación entre el hombre y las máquinas. El futuro está claro. En la medida en la que la tecnología
se desarrolle en tiempo, más perfectas megaestructuras pueden ser construidas. Probablemente, la
sociedad no parece preparada para absorber semejante cambio, pero la propia condición inalcanzable
de las megaestructuras hace que en el camino podamos observar algunos de los más radicales e
intencionados ejemplos de arquitectura. Las megaestructuras se convierten probablemente en la más
deseable relación entre arquitectura, tecnología y sociedad en propuestas nunca alcanzadas.

Posteriormente, se han realizado más propuestas de megaestructuras, en un intento de retomar su


discurso más radical y teórico. Resulta interesante el proyecto de Morphosis de 1986 [Fig. 1.a-14], quien
trabaja conjuntamente en la idea del Muro de Berlín y de las Megaestructuras, conceptos básicos en la
obra de Rem Koolhaas.

Sin embargo, ninguna de estas propuestas tendrían el valor y la audacia de las de los años 60. Entre
Septiembre y Noviembre de 2008, tendrá lugar en Berlín la exposición y publicación posterior de
Megastructures Reloaded [Fig. 1.a-15]. Berlín, de nuevo, es el foco de atención en donde surgieron
muchas de las propuestas visionarias de los 60; entre ellas Quartieri Paralleli, de Archizoom, ya mencionado
en este texto como referencia fundamental para el arquitecto, o el Exodus, del mismo Koolhaas. En la
descripción de la exposición podemos leer:

“Animados por una insatisfacción con las soluciones arquitectónicas existentes y una infusión de
cultura pop, arte y rebelión, las propuestas urbanas utópicas desde lo 60, como las de Archigram
Plug-in City, la Ville Spatiale de Yona Friedman y la New Babylon del antiguo pintor de CoBrA
Constant, constituye la base para el concepto de la megaestructura - una ciudad encerrada en una
gran estructura de series de estructuras.”18

18 “Fueled by a dissatisfaction with existing architectural solutions and an infusion of pop culture, art and rebellion, utopian urban proposals from the
1960s, such as Archigram’s Plug-in City, Yona Friedman’s La Ville Spatiale and New Babylon by former CoBrA painter, Constant, constitute a template
for the concept of the megastructure - a city encased in one large structure or series of structures.”
Extraído de la descripción de la publicación Megastructure Reloaded: Visionary Architecture and Urban Design of the Sixties Reflected by Contemporary
Artists, editado por Sabrina Ley, 2008.

  103
Y es precisamente en este momento, años después de estas propuestas, cuando debemos echar la vista
atrás, y proporcionar una definición exacta de aquellas características que se incluían bajo la palabra
megaestructura, y que la diferenciaban de la megaforma:

MEGAFORMA MEGAESTRUCTURA

-Narrativa que se refiere a componentes -Intención provocativa: Explora un discurso que


principalmente estéticos y de forma, cuyo control trata de ser ambicioso e idealista, con tintes
es creíble. utópicos y poéticos.

-Existen numerosos ejemplos construidos, lo que -Tiene una posibilidad de materialización baja;
prueba su posibilidad de materialización. sobre todo una finalidad teórica y contestataria.

-Con una escala arquitectónica, habla de objetos -La escala es metropolitana o territorial, con
específicos y compactos. capacidad de ser extensible ilimitadamente.

-Se inserta en espacios localizados y acotados, en -Se produce una superposición a la ciudad
donde existe el control de los límites. existente en diferentes grados de afección.

-Habitualmente es un objeto singular, sin intención -Repetitividad infinita de cualquier elemento


de ser repetido. puntual.

-Gran importancia del programa, habitualmente -Indeterminación programática, con programas


controlado, aunque su complejidad suele incluir generales de carácter más narrativo y ambiguo
gran diversidad y riqueza. que específico.

-Gran control de la escala humana, las circulaciones -Considerable pérdida del detalle arquitectónico,
o el programa específico, que se desarrollan en con importancia de la narración de procesos o
detalle. sistemas, más que del objeto en sí mismo.

-No importa tanto la tecnología, como la riqueza -La tecnología es el soporte de funcionamiento
de su contenido programático o espacial. En su y cambio. La estructura se considera la base de
materialidad y estética, dependen del momento trabajo fundamental, y el soporte que da vida
histórico en el que se insertan. futura al proyecto.

-El cambio no se contempla como prioridad, -El cambio se observa como un objetivo en
cobrando más importancia su estabilidad y sí mismo. La inestabilidad y la flexibilidad son
simbología atemporal. virtudes a desarrollar.

-El proyecto es fundamentalmente estático y -La movilidad adquiere gran importancia. El


estable en su concepción. proyecto es dinámico.

-Su estética se refiere fundamentalmente a -Importancia de la estética de la estructura


cuestiones del objeto, en donde la fachada, o los y la infraestructura, componentes materiales
espacios interiores cobran importancia. fundamentales.

-Son proyectos más autónomos, con fines más -Tiene una alta carga social y política. La
independientes, cuya importancia de lo urbano participación social se observa como una
o sus connotaciones sociales y políticas pasan a característica fundamental.
segundo plano.

104
En la observación de su representación igualmente se encuentran patrones de trabajo de las
megaestructuras:

MEGAFORMA MEGAESTRUCTURA

-Las maquetas son principalmente volumétricas, -Trabajo en maquetas de gran escala, en ocasiones
muchas veces aisladas del entorno. sin referencia a la ciudad sobre la que se inserta.

-No suele haber una representación espacial y -Collages aéreos y abstractos que muestran la
formal del exterior. No hay fotomontajes o collages realidad sobre la que trabajan. Pocos de espacios
espaciales del exterior. En ocasiones sí del interior. interiores.

-Desarrollo fundamental de la sección como -Dibujo: No hay representación de espacios a


método de representación. De esta manera, se escala peatón, sólo aéreos. Plantas muy generales.
expresa una riqueza y complejidad interior. Habitualmente no hay secciones.

-No se suele encontrar un contenido teórico -Alto trabajo del texto teórico asociado, al final
importante, ya que la atención principal se manifiestos de intenciones.
encuentra en el diseño objetual.

Todas estas cuestiones resultarán de importancia en este capítulo de la investigación, al ser elementos
manejados por Rem Koolhaas en muchas de sus propuestas posteriores. En una primera fase del
trabajo del arquitecto holandés, se encontrará cercano a la postura megaestructural (llegando a proponer
Exodus), pero sin embargo irá introduciendo contenidos de las megaformas en sus intereses, y ya desde
su época americana, se verán textos y proyectos que nos hablan de una inserción de dichos contenidos
en su imaginario proyectual y teórico.

  105
1.b Megaestructuras y proyecto en Rem Koolhaas

Una vez especificadas las características de la megaestructura, deberemos observar el primer trabajo de
Koolhaas como arquitecto, para entender que sus aproximaciones en mucho tenían que ver con éstas,
hasta el punto de desarrollar la propuesta de Exodus, ya comentada como parte de la exposición de
Berlín del 2008. Las megaestructuras para Koolhaas representan la oportunidad de trabajar con todos
sus intereses del momento, desde lo programático hasta una ambición de extensividad urbana y de
afección general. Todo el trabajo de la primera época del arquitecto holandés se apoya sobre dos pilares
fundamentales que mucho tienen que ver con ellas, de ahí la importancia de su análisis en este apartado:

-Posicionamiento teórico: Utopía social y política.

-Posicionamiento desde el diseño: Utopía formal y programática.

1.b.1 Posicionamiento teórico: Utopía social y política

PROVOCACIÓN

Como grandes líneas infinitas, las megaestructuras comunican y atraen la acción social y subversión
política, que se concentran en puntos específicos de alta densidad y contenido provocador, en muchos
casos la ciudad histórica o de gran confrontación política. Estas megaestructuras le ayudarán desde su
primera época de estudiante, en donde combinaría en diferentes proporciones su pasado periodístico
con su incipiente ambición arquitectónica. En ese sentido, combinaría diseño y escritura, con fotografías o
collages desde sus primeros pensamientos. En el momento de su entrada en la Architectural Association,
Rem Koolhaas se encuentra un panorama diverso en el que resalta:

“’Famosos’ estudiantes presentan megaestructuras hechas de cubos de azúcar para la aprobación


universal de sonrientes profesores Archigramescos.”19

Refiriéndose al momento de la arquitectura en general, quizás el conjunto de modelos del movimiento


moderno heredado le resultaban obsoletos y faltos de interés, y rápidamente su mirada se dirigió hacia
aquellos pilares en la AA que podían responder con más dinamismo y compromiso social y político. Su
relación con los arquitectos megaestructurales, ya comentada en este texto, no hace sino indicarnos que
veía en ellos el sitio inicial de acomodo intelectual, un sitio que sin embargo pronto le incomodaría.

“En comparación, el sueño de los sesenta del potencial liberador de la arquitectura - en el que me
había marinado durante años como estudiante - parecía un juego retórico debilitado. Se evaporó
de inmediato.”20

“A comienzos de los setenta, era imposible no sentir una enorme reserva de resentimiento

19 “’Famous’ students present megastructures made of sugar cubes to universal approval of grinning Archigramesque teachers.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 215
20 “In comparison, the sixties dream of architecture’s liberating potential - in which I had been marinating for years as a student - seemed feeble
rhetorical play. It evaporated on the spot.”
Ibid., p. 226

106
contra la arquitectura, con nuevas evidencias de su falta de adecuación - de su cruel y exhausto
comportamiento - acumulándose día a día.”21

Koolhaas pretende desde el primer momento ubicarse fuera de corsés heredados. Ambición y una cierta
actitud egocéntrica se juntan en un claro belicismo provocador inicial que, siendo claramente generalista
y con dudoso sustento real en su fondo, funciona como método fundamentalmente propagandístico y
panfletario.

BERLÍN

Estas frases manifiestan una posición incómoda del arquitecto en la que la búsqueda de nuevos
objetivos, miradas o enfoques serían necesarios. Se agarraría a su faceta como periodista o escritor,
cuando comenta, algo desalentado, quizás desorientado, cómo surgió su interés por un elemento que
ya no estaba en pleno debate arquitectónico. Evitando ir a estudiar elementos de arquitectura tradicional
como las “villas mediterráneas o griegas”22, era más la búsqueda de una nueva fascinación, más allá del
interés formal o espacial de la escala arquitectónica, lo que le interesaba. Acabará viajando a Berlín.

“Intuición, infelicidad con la inocencia acumulada de final de los sesenta, y simple interés
periodístico me condujeron a Berlín (¿en avión, tren, coche, a pie? En mi memoria, estoy allí de
repente) para documentar El Muro de Berlín como Arquitectura”23

Cuando termine el viaje, su percepción sobre la arquitectura habrá cambiado:

“Éste fue un viaje de campo que echó a perder los encantos del lugar; turismo que dejó una
especie de territorio chamuscado. Era como si me hubiera enfrentado con la naturaleza verdadera
de la arquitectura.”24

Esta investigación es probablemente la primera vez en la que el arquitecto declara una intención de interés
arquitectónica hacia un elemento puramente infraestructural, algo que será uno de los aspectos que más
le acompañarán toda su carrera profesional y como investigador. Su necesidad de encontrar un espacio
en la arquitectura, un campo nuevo de trabajo, fuera de movimientos ya “evaporados” o “exhaustos”, le
lleva a desarrollar una investigación cuyo propio nombre “The Berlin Wall as Architecture” manifiesta el
interés que siempre tendrá en encontrar arquitectura en los lugares más insospechados. Entiende que
los límites de la arquitectura no son tan claros y que se pueden encontrar paralelismos y relaciones tan
misteriosas como conscientemente provocadoras. Así podremos tener un jardín japonés detrás del Muro,
una escultura de Sol LeWitt o una estructura de Gehry en lo que cualquiera vería un vacío de seguridad
militar, unas cruces antitanques o una valla para evitar el salto de uno a otro lado. [Fig. 1.b.1-1]

Esta cuestión sería fundamental en su formación, haciéndole un “serio estudiante”, y provocándole


una fascinación fundamental en su trabajo como arquitecto. Encontrará el Muro tan extremadamente

21”In the early seventies, it was impossible not to sense an enormous reservoir of resentment against architecture, with new evidence of its inadequacies
- of its cruel and exhausted performance - accumulating daily.”
Ibid.
22 Extraido de la entrevista “Rem Koolhaas. Cultivating Urban Emptiness” realizada por Hans Ulrich Obrist y publicada en http://www.artnode.se/
artorbit/issue4/i_koolhaas/i_koolhaas.html
23”Intuition, unhappiness with the accumulated innocence of the late sixties, and simple journalistic interest drive me to Berlin (by plane, train, car, foot?
In my memory, I’m suddenly there) to document The Berlin Wall as Architecture”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 216
24 “This was a field trip that spoiled the charms of the field; tourism that left a kind of scorched earth. It was as if I had come eye to eye with architecture’s
true nature.”
Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 225

  107
[Fig. 1.b.1-1] Imagen de R. Koolhaas
publicada en S,M,L,XL en clara relación
con las estructuras de Sol LeWitt a las
que el arquitecto hace referencia.

108
bello como para “quitar el aliento”, lleno de “condiciones urbanas diferentes, diferentes significados,
espectáculos, interpretaciones, realidades”... “una ruina lineal infinitamente más impresionante que
cualquier signo artificial de vida”25.

Todas estas frases, conscientemente provocativas, buscarían el objetivo de convertir en “bello” el “horror”
y así buscar nuevos procesos aplicables a la arquitectura fuera de incipientes movimientos de dudoso
interés que intentaban unir “forma y significado en una relación regresiva opresora.”

COMPLEJIDAD

“Pero en la víspera del posmodernismo, aquí había una prueba inolvidable (por no decir final) de la doctrina
del “menos es mas’...”26

Koolhaas menciona a Mies en el trabajo de un elemento urbano directo y sencillo encontrado en Berlín,
donde su poca elaboración formal no sólo no es incompatible con la complejidad, sino que busca una
gran capacidad transformadora. El interés de un elemento aparentemente sencillo, pero de una gran
escala de afección es algo que desde el principio Koolhaas recalca en su investigación. Se trata de un
elemento casi “arquitectónico”, pero de una relevancia que afectaba, no ya sólo a lo urbano, sino al
territorio en su conjunto:

“Tiene 165 kilómetros de largo y afronta todas las condiciones de Berlín, incluyendo lagos,
bosques, la periferia; partes de él son intensamente metropolitanas, otras suburbanas.”27

Lógicamente, ante un objeto de semejante escala, su estudio no trabaja tanto sobre una parte específica,
sino sobre los posibles patrones de sus múltiples situaciones. Una de las cuestiones más importantes
para el arquitecto es que más allá del objeto independiente, el hallazgo es haber encontrado un “sistema”,
consistente en objetos destruidos en el sitio del Muro, secciones de edificios que todavía permanecían
en pie y absorbidos o incorporados al Muro, y todo tipo de muros, masivos o efímeros que “juntos
contribuían a una enorme zona”28

En la búsqueda de arquitecturas inconscientes, el muro se observa como un conjunto de eventos solapados


que uno encuentra fortuitamente como en un paisaje urbano. Más que un objeto, es una “situación”
llena de improvisación y efervescencia social. El aspecto programático se vuelve entonces fundamental.
en lo que será tiempo después un trabajo intenso acerca de un uso claramente programático del eje
megaestructural. Dicho programa se estructurará, como ser verá más adelante, en muchas ocasiones de
manera ambigua, mediante la utilización de fotomontajes en clara relación con los de Archigram, alguno
de cuyos miembros pertenecían al profesorado de Koolhaas, mostrando escenas como fotogramas
momentáneos de un conjunto mayor, como en una de sus películas o como en sus escenas fotografiadas
alrededor del Muro. [Fig. 1.b.1-2]

“a pesar de su aparente ausencia de programa, el muro - en su relativa corta vida - había provocado
y sustentado un increíble número de eventos, comportamientos y efectos.”29

25 Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 221-222
26”On the eve of postmodernism, here was unforgettable (not to say final) proof of the ‘less is more’ doctrine...”
Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 227
27 “It is 165 kilometers long and confronts all of Berlin’s conditions, including lakes, forests, periphery; parts of it are intensely metropolitan, others
suburban.”
Ibid., p. 219
28 Extraido de la entrevista “Rem Koolhaas. Cultivating Urban Emptiness” realizada por Hans Ulrich Obrist y publicada en http://www.artnode.se/
artorbit/issue4/i_koolhaas/i_koolhaas.html
29 “in spite of its apparent absence of program, the wall - in its relatively short life - had provoked and sustained an incredible number of events,

  109
[Fig. 1.b.1-2] Algunos de los eventos
alrededor del Muro a los que el arquitecto
hace referencia en S,M,L,XL: Una boda o
un mirador; el acercamiento familiar o la
simple curiosidad turística.

110
VACÍO PROGRAMADO

Algunos puntos singulares aparecerán a lo largo del eje lineal del muro: Luces apuntando al lado Oeste,
la “arquitectura de las casetas de perros”, torres de guardia con militares armados apuntando a través
de rendijas... Todos ellos ayudarán al arquitecto a reforzar el componente opresor y amenazante en el
uso del espacio urbano y la propia arquitectura. Otros elementos serán más anecdóticos, casi dirigidos
al espectáculo del voyeur, como los miradores distribuidos sin demasiado criterio a veces en sitios
estratégicos y otras aleatoriamente. En cualquier caso, la fuerte potencia geométrica de la línea del Muro
estructura una sucesión de eventos que transcurren uno detrás de otro, como en la línea de la película y
sus fotogramas puntuales.

Sin embargo, en el discurso de Koolhaas, la importancia del elemento construido se ve apagada por la
cuestión del vacío como tema de proyecto de arquitectura, que empezará a ser relevante en su trabajo,
siendo el espacio de oportunidad con posibilidad de contener eventos y programas, con más libertad y de
manera mucho más subversiva que lo construido, una vez la forma como tal era anulada de componentes
de significación.

«Para mí, era la primera muestra de la capacidad del vacío - la nada - ‹funcionando› con más
eficiencia, sutileza, y flexibilidad que cualquier objeto que pudieras imaginar en su lugar. Era un
aviso de que - en arquitectura - la ausencia siempre ganaría en disputa con la presencia.»30

Dicho vacío urbano en este momento vendrá derivado de la brusca inserción de la megaestructura,
dando pie a estudios y diseños específicos futuros que trabajarán con él específicamente, eliminando
dicha relación. El Muro, entendido como «artefacto» es un elemento construido por la mano del hombre,
un elemento artificial impuesto y de «potencia significativa», una estructura a gran escala y compleja en
sus consecuencias, una megaestructura al fin y al cabo, aunque mínima en su materialidad, pero flexible y
adaptable a múltiples condiciones. Dichas condiciones serán vistas tan interminables como «hipnóticas»
en la violencia evidente de su inserción, produciendo en la ciudad efectos del interés del arquitecto,
quien desarrollará inmediatamente después el proyecto de Exodus, reuniendo en un diseño propositivo la
mayor parte de los conceptos de su interés de la época.

Koolhaas se mueve en terrenos intermedios, en vacíos no sólo físicos o sociales, sino también entre
polaridades que, citando a Felicity Scott, nos llevan a Baudelaire y sus dicotomías entre la «excitante
experiencia de nuevas velocidades, la aparente libertad de sensaciones de nuevos itinerarios y fronteras
perceptuales» por un lado, y el «lamento por la inmensa riqueza de lo que la modernización había
erradicado para siempre» por el otro31. Se situará en el terreno intermedio entre elementos tectónicos
y el elemento más fluido de las redes ocultas de la ciudad posindustrial. Su estrategia no consiste
en un posicionamiento claro en cuanto a la doble actitud de asimilación o protesta, sino más bien en
la búsqueda de grietas en la ciudad, que físicamente se manifestará en Exodus en su espacio físico
intersticial, marcando precisamente sus contrastes y rupturas.

CONTESTACIÓN

El arquitecto holandés tendrá con esta investigación la oportunidad de presentar lo que es probablemente

behaviors, and effects.”


Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 219
30”For me, it was a first demonstration of the capacity of the void - of nothingness - to ‘function’ with more efficiency, subtlety, and flexibility than any
object you could imagine in its place. It was a warning that - in architecture - absence would always win in a contest with presence.”
Ibid p. 228
31 Scott, Felicity D., Involuntary Prisoners of Architecture, MIT Press Journals 106, 2003, p.87

  111
su primer manifiesto teórico en arquitectura. Será mostrado delante del profesorado (Koolhaas resalta a
algún miembro de Archigram, Peter y Alison Smithson, Cedric Price, Charles Jencks, Alvin Boyarsky y
Elia Zenghelis), algo que Koolhaas comentaría, contrastando su visión con lo que parecía una cierta
indiferencia provocada:

«Las imágenes que aparecían en la pantalla - condiciones previas, conceptos, trabajos, evolución,
«argumentos» - asumían sus posiciones en una secuencia que se juntaba casi más allá de mi
control; las palabras eran redundantes.

Hubo un gran silencio. Entonces Boyarsky preguntó ominosamente, ‹A dónde vas desde aquí?› «32

Ante la pregunta dubitativa de Boyarsky acerca de la viabilidad de su investigación, Rem Koolhaas


responderá con Exodus, siendo para Gargiani la primera de sus merveilles. Éste es el único caso de
Rem Koohaas en el que trabaja directamente y de manera literal con conceptos megaestructurales, sin
duda influenciado por su investigación sobre el Muro, e igualmente reuniendo de manera sorprendente
el momento cultural que vivía, además de su fascinación declarada por ciertos grupos culturales
y arquitectónicos de la época, además de su pasado ya comentado en este texto. Sin embargo, su
importancia no reside tanto en su estudio individualizado, que también, sino en la extracción de los
elementos que más adelante barajará en muchos otros de sus proyectos posteriores.

Insertado en un momento en el que su futuro como arquitecto proyectista era todavía incierto, la propuesta
basa sus energías en la manifestación formal de un gran interés en aspectos más intelectuales y teóricos.
El propio nombre del proyecto indica el alto grado de contenido provocador y político, sin duda el eje
articulador del proyecto. Concebido como un manifiesto en sí mismo, su grado de subversión social y de
utopía es tan alto, que el objetivo buscado no es sino una reacción sobre el lector, no tanto un afán de
física materialización espacial. Foucault describiría la disciplina a final de los 60 como un:

«campo en el que las identidades formales, continuidades temáticas, traslación de conceptos, e


intercambios políticos deben ser desplegados.»33

Tal y como nos comenta Felicity D. Scott haciendo referencia al texto de Foucault:

«las investigaciones de los arquitectos acerca de las estrategias formales y críticas de arquitecturas
experimentales deberían tomar en consideración relaciones políticas más complejas entre diseño
y fuerzas históricas, así como entre el pasado y presente de la disciplina.»34

Exodus reconoce evidentes influencias del momento en el que se produce, especialmente hacia los
radicales italianos. Natalini y Superstudio serán probablemente la mayor de ellas. El componente de
Utopía es fundamental para entender las intenciones de un arquitecto que soñaba con una arquitectura
diferente a la vez que ambiciosa. El poder de ensoñación del proyecto es notablemente alto.

32 “The images that appeared on the screen - former conditions, concepts, workings, evolution, “plots” - assumed their positions in a sequence that
was gripping almost beyond my control; words were redundant.
There was a long silence. Then Boyarsky asked ominously,’Where do you go from here?’ “
Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 231
33 “field in which formal identities, thematic continuities, translation of concepts, and polemical exchanges may be deployed.”
Foucault, Michel, The Order of Things, Random House, Nueva York, 1970, pp. 126-27
34 “architects’ investigations into the formal and critical strategies of experimental architecture might take account of more complex political relations
between design and historical forces, as well as between the discipline’s past and its present.”
Scott, Felicity D., Involuntary Prisoners of Architecture, MIT Press Journals, 106, 2003, p.81

112
Sin duda, el proyecto de Rem Koolhaas y Elia Zenghelis respondía a estos requisitos de «arquitectura
experimental». Cargado de contrastes entre «diseño» e «historia», y «pasado» y «presente», la controversia
política se refiere especialmente a su referencia y soporte teórico en el Muro de Berlín. Basado en
su investigación, recoge su testigo para enclavar bruscamente una serie de muros sobre la ciudad
histórica de Londres que produce una reacción claramente social y de simbología política en visiones
casi apocalípticas. Esta faceta más política del proyecto es explorada por Felicity D. Scott en el texto
«Involuntary Prisoners of Architecture»35, quien diría:

«Exodus puede también ser leído como una parábola de vida urbana en la que espacio y organización
urbana se transforma en diagramas políticos que conllevan correlaciones arquitectónicas. Esto es,
implícitamente representa un modelo de poder para el que el muro es un vestigio sintomático o
residuo.»36

POESÍA

El muro como elemento material en sí mismo, según esto, pasaría a segundo plano, ganando importancia
su sentido más reivindicativo y simbólico, al igual que ocurría en un Muro de Berlín, que supuestamente
separaba dos áreas de ideas contrapuestas, sobre las que el arquitecto, intencionadamente polémico e
irónico, duda:

«No es el Berlín Este el que está encerrado, sino el Oeste, la ‹sociedad abierta›.»37

El proyecto del arquitecto holandés intentará hacer frente a estas cuestiones, así como a un aspecto
de vida social metropolitana claramente influenciado por Baudelaire, al que el propio arquitecto hace
referencia. The Strip es su componente programática y social, siendo el espacio entre los dos muros
principales, contenedor de programas de atracción voluntaria. Su constante trabajo en el proyecto a la
hora de mostrar provocativas escenas de momentos parciales deriva probablemente de su formación
como cineasta de pasado tan reciente. Al igual que veíamos en su investigación del Muro de Berlín un
artefacto con capacidad de convertirse en una «evolución a cámara lenta, en parte abrupta y claramente
planeada, en parte improvisada»38, la arquitectura de Exodus manejará en todo momento un balance en
este sentido intencionado, una arquitectura con programas dirigidos, y una arquitectura soporte de actos
improvisados.

Su alto poder de atracción liberará la ciudad de Londres, en donde se inserta, de cualquier interés,
anulando su protagonismo presente. Las megaestructuras adquieren nuevas connotaciones con este
proyecto, nuevos matices que no olvidan la ciudad existente, que la trabajan como parte de la propuesta
aún siendo con el objetivo de vaciarla y dejarla incluso en ruinas. Es importante mencionar la relación
con aquella frase de Constant comentada previamente en este texto, y aparecida en la Internationale
Situationniste, que hablaba del estado de «viejos barrios», en los que las calles habían «degenerado» y
las relaciones sociales se habían vuelto imposibles. De la radicalidad de este comentario, en un futuro
social apocalíptico, Rem Koolhaas recoge el testigo para proponer una alternativa social y de reactivación

35 Felicity D. Scott articula en 2003 este artículo alrededor del proyecto Exodus para comentar la falta de posiconamiento político en el concurso para el
World Trade Center en Nueva York organizado por la Lower Manhattan Development Corporation en 2002. Los síntomas de esta falta de compromiso,
según la autora, se remontan a una recuperación de las estrategias de los años 60 y 70, pero “vacíos de ninguna dimensión contestataria”. En este
artículo, el proyecto de Rem Koolhaas es puesto como ejemplo representativo de “arquitectura experimental”, con valor en su dimensión política.
36 “Exodus can also be read as a parable of urban life in which space and urban organization become political diagrams entailing architectural
correlates. That is, it implicitly represents a model of power for which the wall is a symptomatic trace or residue.”
Scott, Felicity D., Involuntary Prisoners of Architecture, MIT Press Journals, 106, 2003, p.81
37 “it is not East Berlin that is imprisoned, but the West, the ‘open society’.”
Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 216
38 Ibid p. 219

  113
[Fig. 1.b.1-3] R. Koolhaas, E. Zenghelis,
concurso para estructura urbana en
Londres, Exodus or The Voluntary
Prisoners of Architecture, 1971-1972,
en colaboración con Z. Zenghelis y M.
Vriesendorp.

En este fragmento “Exhausted Fugitives


Led to Reception”, se integra la ciudad
del futuro, en color, al que se dirigen
los fugitivos, liberando así la ciudad
en ruinas, en blanco y negro. Para este
collage, Rem utiliza una fotografía propia
del Muro de Berlín tomada en 1971 en
uno de sus viajes a la capital alemana, así
como los trabajadores de Lang filmados
en Metropolis (derecha), otra referencia
cinematográfica en un guiño continuo a
su faceta como cineasta.

114
urbana. El trabajo de Baudelaire será influencia reconocida por el arquitecto quien incluirá un corolario
final a su texto de Exodus «The Avowal» con palabras extraídas de Le Fleurs du mal:

«Para expresar su eterna gratitud, los Prisioneros Voluntarios cantan una oda a la arquitectura que
para siempre les encierra»39

La contradicción está servida, al mezclar un claro componente político (Berlín) con una arquitectura de
tintes utópicos (el Muro) en un claro propósito provocador. En cualquier caso, el arquitecto siempre tratará
de mantener un alto componente poético en sus proyectos, en un intento de fascinar al lector basándose
en lo visual (como cineasta) y en lo narrativo (como guionista), sabiendo de la capacidad evocadora de
la arquitectura, en una clara manipulación del espectador y de su imaginación.

PRISIÓN VOLUNTARIA

El proyecto se convierte en sí mismo en una manifestación de la realidad de un muro, el de Berlín,


un hecho arquitectónico que dividía no ya una ciudad, sino un país en dos mitades, no permitiendo el
«éxodo» y la libertad de elección. En este caso, provocado por su alto grado de «intensa deseabilidad
metropolitana», producirá la atracción «voluntaria», liberando la ciudad antigua que permanecerá en ruinas.
Dichos residuos mirarán al muro tal y como los edificios de alrededor del Muro de Berlín le miraban, con
ventanas tapiadas y antiguos pórticos comerciales a nivel de calle para siempre en desuso «añadiendo
un insulto a la injuria»40. La voluntariedad del hecho, ya en Exodus, se basará, pues, en la capacidad de
atracción del proyecto, no en la obligatoriedad del mismo, como impuesto por un ideario no compartido,
trabajando algo ambiguamente probablemente en una posición que se podría decir casi en contra del
ideario socialista. Al igual que ocurría en previas megaestructuras, Exodus es una alternativa radical, una
ciudad en paralelo, superpuesta a la existente. Sin embargo, al igual que el Muro en Berlín le generaba
esa mezcla de ambigüedad y casi contradicción, su propio proyecto lo expresará mediante una mezcla
entre fascinación y rechazo, entre atracción y obligatoriedad. [Fig. 1.b.1-3]

«Aquellos suficientemente fuertes para amarlo se convertirían en sus Prisioneros Voluntarios,


eufóricos en la libertad de sus confines arquitectónicos.»41

El Muro es límite, pero es contenedor de libertad, en una prisión voluntaria que desarrolla al habitante, en
una arquitectura paradójicamente no «autoritaria ni histérica». Para Koolhaas parece tan sencillo como
una «ciencia hedonista de diseño de programas colectivos que acomodan completamente deseos
individuales.»42. Contrario a una arquitectura unificadora e integradora, Exodus produce intencionadamente
«división» y «contraste», la misma división de la que hablaba en su investigación sobre el Muro:

«¿No eran división, cerramiento (es decir, encarcelamiento), y exclusión - que definía el
comportamiento del muro y explicaba su eficiencia - la principal estrategia de cualquier
arquitectura?»43

39 “To express their everlasting gratitude the Voluntary Prisoners sing an ode to the architecture that forever encloses them”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 20
40 Ibid p. 219
41 “Those strong enough to love it would become its Voluntary Prisoners, ecstatic in the freedom of their architectural confines.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 7
42 Ibid. p. 7
43 “Were not division, enclosure (i.e., imprisonment), and exclusion - which defined the wall’s performance and explained its efficiency - the essential
stratagems of any architecture?”
Koolhaas, Rem. “Field Trip A(A) Memoir”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 226

  115
«Basado en un estudio de ‹El Muro de Berlín como Arquitectura›, Exodus proponía eliminar una
sección del Londres central para establecer ahí una zona de vida metropolitana - inspirada por
Baudelaire - y para proteger esta zona con muros de la vieja ciudad, creando máxima división y
contraste. La gente de Londres podría elegir: aquellos que querían ser admitidos a esta zona de
hiperdensidad se convertirían en ‹Los Prisioneros Voluntarios de la Arquitectura›.»44

1.b.2 Posicionamiento desde el diseño: Utopía formal y programática

GUIÓN

A la vez que las megaestructuras representaban una ocasión inmejorable para el arquitecto para definir
algunos de los apartados más importantes de su posicionamiento teórico y actitud investigadora, Rem
Koolhaas tendrá la oportunidad de ir encontrando en el camino algunas de las herramientas que serán
importantes para su utilización en su faceta proyectual que todavía estaría por venir. Si bien en un comienzo
esa cara no era especialmente importante, y como hemos visto los proyectos estaban lejos de tener una
actitud que podríamos llamar “realista”, sí veremos cómo en la evolución de su trabajo los proyectos poco
a poco irán volviéndose más creíbles en su materialidad. En ese camino de transformación, el arquitecto
holandés irá encontrando elementos de apoyo, herramientas de diseño que podrían tener el potencial
de uso suficiente. En un primer momento el trabajo trabaja sobre un claro soporte de indeterminación
e inestabilidad en donde el discurso teórico estaba acompañado de un conjunto de imágenes bajo las
bases de un soporte narrativo más que arquitectónico, que venía de sus comienzos de escritor y guionista
ya comentados en este texto:

“Pregunta: Es correcto decir que tu trabajo como escritor influenció tu arquitectura?

R.K.: Siempre estaba escribiendo con amigos...

Pregunta: Con la idea de un mensaje para comunicar?

R.K.: Sabíamos qué queríamos decir, pero lo importante era encontrar los eventos que nos
permitirían revelarlo, y así, hay una cierta paternidad con la arquitectura”45

El cine todavía será fundamental en esta propuesta, y la relación con una arquitectura ambigua desde
lo formal es evidente. La arquitectura sería para él en este momento un mero transmisor de información,
un canal de comunicación de esos eventos hacia la ciudad. La búsqueda de la experiencia del usuario
relacionada con el diseño arquitectónico parece, cuando menos, unida desde los primeros pasos del
arquitecto, hacia una arquitectura indeterminada desde lo formal pero focalizada hacia la definición
programática, en la búsqueda de la sugerencia en sus experiencias y recorridos. El soporte arquitectónico

44 “Based on a study of ‘The Berlin Wall as Architecture’, Exodus proposed to erase a section of central London to establish there a zone of metropolitan
life - inspired by Baudelaire - and to protect this zone with walls from the old city, creating maximum division and contrast. The people of London could
choose: those who wanted to be admitted to this zone of hyperdensity became ‘The Voluntary Prisoners of Architecture’.”
Koolhaas, Rem. “Sixteen Years of OMA”. En Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva
York, 1991, p. 162
45”Question: Is it correct to say that your job as a scriptwriter influenced your architecture?
R.K.: I was always writing with friends...
Question: With the idea of a message to communicate?
R.K.: We knew what we wanted to say, but the important was to find the events that would permit us to reveal it and in this, there is a certain fatherhood
with architecture”
Architecture d’Aujourd’hui, n. 238, Abril 1985, p. 9

116
fundamentalmente se basa en un plano vacío, diverso soporte de actividades y programas, y cuyo uso ya
antes incluso de las propias megaestructuras observamos a menudo de la mano de numerosos arquitectos.
Su creación y su desarrollo será de interés para Rem Koolhaas, quien lo utilizará constantemente y le
servirá como apoyo importante. En ese plano vacío el arquitecto encontrará la posibilidad de tener un
soporte, en su uso más literal pero también metafórico, para la creación de actividad social, de «eventos»,
en un sentido claramente hedonista de la arquitectura:

«Contrario a la arquitectura moderna y sus placentas desesperadas, esta nueva arquitectura no es


ni autoritaria ni histérica: es la ciencia hedonista del diseño de espacios colectivos que acomoden
deseos individuales.»46

Su faceta cercana a la narración de acontecimientos como cineasta y guionista es en este momento


prioritaria, ganando la partida al propio hecho de la materialización formal de las ideas.

VARIABILIDAD

El componente experiencial y programático siempre ha sido un ingrediente fundamental en el trabajo del


arquitecto desde entonces. Su interpretación como escritor o su planificación como arquitecto son las
dos actitudes que se podrían considerar diferentes a la hora de afrontarlo. En este sentido, el arquitecto
difiere de arquitectos previos con discursos taxativos, teniendo más una postura de permisividad
hacia lo incontrolado, en donde la arquitectura puede trabajar más como un soporte espacial de una
indeterminación programática que nos recuerda a aquella «Inestabilidad» del Downtown Athletic Club que
explicaba en Delirious New York durante un capítulo al completo.

«El club representa la conquista completa del rascacielos, planta a planta, por parte de la actividad
social.[...]. En el Downtown Athletic Club, el rascacielos se usa como un «condensador social»
constructivista: una máquina para generar e intensificar algunas modalidades deseables de las
relaciones humanas.»47

En esta frase encontramos algunos de los elementos que más habrían de obsesionar a Rem Koolhaas,
que ya se han comentado en este texto y que se juntan en este proyecto de Manhattan, pero que el
arquitecto holandés hace evolucionar intencionadamente: El concepto social constructivista, la actividad
programática y el concepto tecnológico de la arquitectura como una máquina permisiva, no restrictiva.
Dichos conceptos tendrán su origen en el plano vacío como soporte de programas, un plano que, apilado
en vertical, condensaría como un contenedor, un conjunto de programas infinito. [Fig. 1.b.2-1]

“… más abajo de las nubes, otras actividades ocupan las restantes parcelas; el uso de cada
plataforma nunca puede conocerse con anterioridad a su construcción. Las villas pueden levantarse
y derrumbarse, otras instalaciones pueden reemplazarlas, pero eso no afectará al entramado.”48

Refiriéndose a la dualidad espacio-programa, y en una clara crítica a ciertos arquitectos:

«Lo que nunca he conseguido entender es lo que gente como Rietveld, Kahn o Le Corbusier
querían decir... Sus propuestas en este tema siempre me parecen complicadas, angustiosas,

46”Contrary to modern architecture and its desperate afterbirths, this new architecture is neither authoritarian nor hysterical: it is the hedonistic science
of designing collective facilities that fully accommodate individual desires”
Extraido de la memoria de Exodus
47 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 152
48 Ibid., p. 85

  117
[Fig. 1.b.2-1] A.B. Walker, en Life
magazine, Octubre 1909. Imagen extraida
de Delirious New York, como explicación
del Teorema en su apilación de forjados
en vertical:

“Theorem: the Skyscraper as utopian


device for the production of unlimited
numbers of virgin sites on a single
metropolitan location.”

[Fig. 1.b.2-2] Ludwig Mies van der Rohe,


Museum for a Small City Project, 1941-
43 (izquierda) y proyecto del Convention
Hall, Chicago. Collage interior, 1954
(derecha). Ambos proyectos trabajan
con la indeterminación de un plano del
suelo y/o techo soportes de programas
variables.

[Fig. 1.b.2-3] Archizoom Associati, “No-


stop City”, 1970. Se observa la libertad
formal y programática sobre el plano
vacío

118
ficticias... Quizás debo decir, para ser justo, que mi ceguera tiene más que ver con el discurso del
espacio que con el espacio en sí mismo, y esto es por supuesto voluntario porque creo que este
discurso ha sido siempre de alguna manera una intimidación profesional, en el sentido que hablar
del programa es banal, mientras que hablar del espacio es más prestigioso»49

Esta crítica se dirige mordazmente al arquitecto que pretende de manera directa prefijar y establecer
discursos sobre el comportamiento del usuario en el espacio. La experiencia subjetiva es puesta en valor
por el arquitecto, quien cumple una función que debe evadir la búsqueda del prestigio personal y dirigirse
más hacia una arquitectura fenomenológica. Koolhaas prefiere la indeterminación, la inestabilidad, el
cambio, para que la arquitectura no se escriba mediante discursos estéticos, sino que se escriba mediante
comportamientos cambiantes, en ese sentido más cerca de aquellos planos de Mies que se remontan a
los años 40 y 50, soportes abstractos de actividades múltiples, aún como contenedores específicos de
uso museístico o a veces incluso multitudinario. La estructura será importante como el elemento fijo e
inmóvil, que permite el plano infinito de programas cambiantes, tal y como veíamos que era importante
en la arquitectura megaestructural. [Fig. 1.b.2-2]

ABSTRACTO

Podemos remontarnos al comienzo del interés acerca de las megaestructuras, cuando el mismo Koolhaas
reconoce la influencia de Archizoom [Fig. 1.b.2-3] sobre la propia idea de la Typical Plan, o plano infinito,
en su desarrollo megaestructural, un concepto que desarrollará intensamente también a partir de su
experiencia americana:

«En 1970, Archizoom interpretó Typical Plan como la condición terminal de la civilización
(occidental), una utopía de la norma.»50

El componente simbólico es, tal y como Felicity Scott reconoce fundamental en el discurso del arquitecto
con Exodus. Al igual que el conjunto de planos se apilan en vertical para formar el rascacielos, encontramos
en el arquitecto un interés por la faceta más objetual y simbólica, autoreferenciada a sí mismo e icónica
en su significado urbano. Podemos ver que dicho posicionamiento no estará tan lejos de su imagen de
Nueva York [Fig. 1.b.2-4], en donde la Typical Plan se repite extensivamente hasta conseguir un conjunto
homogéneo, fuera de arquitectura singulares puntuales, en un conjunto urbano masivo y extensivo, con
cierta visión futurista, que en sí mismo podría ser leído retroactivamente como una megaestructura, la
única construida, inconsciente en su formación pero de resultados similares, en donde la Typical Plan:

«Es arquitectura de grado cero, arquitectura extraída de todas las trazas de singularidad y
especificidad. Pertenece al Nuevo Mundo.»51

«El típico Downtown americano es una tosca acumulación de Typical Plans, un conjunto macizo de
indeterminación, con el vacío como centro.»52

49”What I have never managed to understand is what people like Rietveld, Kahn or Le Corbusier wanted to speak about... Their propositions on this
subject always look to me complicated, anguished, mythical... Perhaps I must say, to be just, that my blindness has more to do with the discourse on
space that the space itself, and this is of course voluntary because I estimate that this discourse has always been a sort of a professional intimidation,
in the way that talking about programme is banal, while talking about space is more prestigious”
Architecture d’Aujourd’hui, nº 238, Abril 1985, p. 8
50 “In 1970, Archizoom interpreted Typical Plan as the terminal condition of (Western) civilization, a utopia of the norm.”
Koolhaas, Rem. “ Typical Plan”, en Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 345
51”It is zero-degree architecture, architecture stripped of all traces of uniqueness and specificity. It belongs to the New World.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 335
52 “The typical American downtown is a brute accumulation of Typical Plans, a massif of indetermination, hollowness as core.”
Ibid. p. 345

  119
[Fig. 1.b.2-4] Imagen introductoria del
texto Typical Plan, que ilustra el artículo
publicado en S,M,L,XL, p. 334. Vemos
cómo la extrusión infinita de la retícula
manhattaniana se ve únicamente
interrumpida por la infraestructura
elevada de comunicación.

[Fig. 1.b.2-5] Sucesivas plantas de


edificios en Nueva York, en donde se
observa la permanencia de los núcleos
de comunicación, estructura y fachada.
El resto, el espacio contenido, será el
plano vacío de la Typical Plan.

120
Podemos leer en su conjunto una masividad que esconde una arquitectura anónima y contenedora de
múltiples programas, un Downtown Athletic Club repetido hasta el infinito. La Typical Plan [Fig. 1.b.2-5],
en origen realizada para los negocios con sus necesidades cambiantes, en el fondo es la arquitectura de
planta libre, sin forma prefijada:

«el edificio de oficinas representa el primer programa totalmente abstracto - no demanda una
arquitectura particular, su única función es permitir a los ocupantes existir [...] Raymond Hood,
uno de sus inventores, definía la Typical Plan con valentía tautológica: ‹La planta es de importancia
principal, porque en el suelo se desarrollan todas las actividades de los ocupantes.»53

La Typical Plan será entonces un momento crucial en el que el arquitecto, ya después de su momento
megaestructural, empieza a articular un discurso teórico, tan abstracto como radical, con una observación
de una realidad construida (Nueva York en este caso). El espacio vacío que nos muestra en la repetición de
plantas vacías de los edificios de Nueva York no será más que una enseñanza de la realidad materializada
del plano tecnológico como soporte de actividad y programa infinito, la promesa de un futuro «después
de la arquitectura» en una «planta sin cualidades»54, un soporte inestable e indeterminado, pero de
construcción material.

En el caso del programa desarrollado específicamente para ésta, el de oficinas, nos encontramos con
el programa quizás más flexible, el que menos forma específica requiere, y por lo tanto el que menos
demanda.

«Además de su indeterminación, la Typical Plan genera carácter.[...] La Typical Plan proporciona


múltiples plataformas para la democracia del siglo XX»55

Volvemos a observar una referencia política y social en el posicionamiento del arquitecto, cuando
establece un punto de partida que une cuestiones aparentemente tan diferentes como la realidad de la
Typical Plan americana y la utopía de la megaestructura. El nivel de abstracción es alto en ambos casos,
y la formalización o el detalle quedan relegados a un segundo plano, muy por detrás de su componente
más idealista.

TECNOLÓGICO

El espacio democrático es el espacio versátil, el espacio vacío, el que impone menos pero permite más,
en una referencia al mismo Le Corbusier y su espíritu positivista y tecnológico que le llevaría a plantear le
plan libre. En palabras de Banham, y refiriéndose a las villas en Garches y la Saboye en Poissy:

«En ambas casas la estructura es una matriz tridimensional que existe independientemente
del diseño de sus diferentes plantas [...] para permitir la estructura en clara distinción de las
particiones.»56

53 “the office building represents the first totally abstract program-it does not demand a particular architecture, its only function is to let its occupants
exist[...] Raymond Hood, one of its inventors, defined the typical plan with tautological bravura: ‘The plan is of primary importance, because on the floor
are performed all the activities of the human occupants.”
Ibid. p. 336
54 Ibid.
55 “Out of this indeterminacy Typical Plan generates character.[...] Typical Plan provides the multiple platforms of 20th-century democracy.”
Ibid. p. 337
56 “In both houses the frame is an absolute three-dimensional grid which exists independently of the planning of the various floors [...] to leave the
structure in clear distinction from the partitioning.”
Banham, Reyner. Theory and Design in the First Machine Age, The Architectural Press, Londres, 1960, p. 262

  121
[Fig. 1.b.2-6] Fotomontaje de la
Supersuperficie de Superstudio, 1971

122
Los intereses del arquitecto holandés no difieren tanto de los del suizo, y las enseñanzas de la
megaestructura y del plano vacío le llevarán después a manifiestos teóricos ya posteriores, como
aquel del Espacio Basura, que profundiza en el interior de la arquitectura más olvidada y oculta, la que
corresponde a las instalaciones o los espacios perdidos, muchos de ellos en forjados tecnológicos, y
cuyo origen se puede remontar al comienzo de la mecanización en la arquitectura, cuando surgió el
mismo aire acondicionado. Volvemos a remontarnos al periodo americano de Rem Koolhaas, cuando
observa la Typical Plan:

«El aire acondicionado, que es el sine qua non de la Typical Plan, impone un régimen de
compartición (aire) que define comunidades invisibles, segmentos homogéneos de un soporte
colectivo de aire alineado en agujeros más poderosos como las moléculas de hierro que forman
el campo magnético.»57

Entonces, debemos pensar qué será Exodus sino un gran forjado, una infinita Supersuperficie, una
extensa cuadrícula de posibilidades, un Manhattan tecnológico infinito [Fig. 1.b.2-6]. En una crítica hacia
la arquitectura que despreciaba la Typical Plan:

«Un entorno que demandaba nada y proporcionaba todo fue de repente visto como una máquina
infernal para el desnudo de la identidad.»58

«Su neutralidad graba el comportamiento, evento, movimiento, cambio, acumulación,


deducción, desaparición, mutación, fluctuación, fallo, oscilación, deformación. La Typical Plan es
inexorablemente permisiva, fondo revalorizador.»59

Dicho «fondo» (Typical Plan) será repetido en vertical si se trata del bloque americano gracias a una
tecnología de «ascensores de incomprensible suavidad»60, siendo parte de una «adición interminable»61.
Tampoco será difícil entender su extensividad en horizontal, como en un forjado interminable y extensivo,
un soporte infinito, que es componente fundamental de la megaestructura. Si las dos características
que Koolhaas explica como parte de la Typical Plan son repetición e indeterminación, probablemente
podamos pensar en su aplicación que había tenido incipientemente en la megaestructura, con una
extensión espacial sin límites, así como suficientemente indefinida para convertirse en manifiesto teórico
y práctico de una primera época de trabajo.

57”Air conditioning, which is the sine qua non of Typical Plan, imposes a regime of sharing (air) that defines invisible communities, homogeneous
segments of an airborne collective aligned in more powerful wholes like the iron molecules that form a magnetic field.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 339
58 “An environment that demanded nothing and gave everything was suddenly seen as an infernal machine for stripping identity.”
Ibid. p. 346
59 “Its neutrality records performance, event, flow, change, accumulation, deduction, disappearance, mutation, fluctuation, failure, oscilation,
deformation. Typical Plan is relentlessly enabling, ennobling background.”
Ibid. p. 341
60 La invención del ascensor, presentado por Otis en 1853 es parte del interés del arquitecto en Delirious New York.
61 Ibid. p. 342

  123
[Fig. 1.c-1] R. Koolhaas, E. Zenghelis,
concurso para estructura urbana en
Londres, Exodus or The Voluntary
Prisoners of Architecture, 1971-1972,
en colaboración con Z. Zenghelis y M.
Vriesendorp

La imagen tiene un claro paralelismo con


la publicada por Superstudio para Nueva
York, ya mostrada anteriormente en esta
tesis, y que enseña una estructura con
vacíos que recogen la ciudad existente,
Nueva York o Londres.

[Fig. 1.c-2] R. Koolhaas, E. Zenghelis,


concurso para estructura urbana en
Londres, Exodus or The Voluntary
Prisoners of Architecture, 1971-1972,
en colaboración con Z. Zenghelis y M.
Vriesendorp. De izquierda a derecha, y de
arriba abajo: “Central Area”, “Reception
Area”, “The Allotments”, “The Square
of Culture”, “The Baths”, “The Park of
Aggression”, “The Institute of Biological
Transaction”, “The Tip of the Strip project”

124
1.c El caso de Exodus or ‘The Voluntary Prisoners of Architecture’ (1972)

Exodus es el primer gran proyecto de Rem Koolhaas antes de su viaje a EEUU. Se presenta por primera
vez para el concurso organizado por la ADI (Associazione per il Disegno Industriale) y la revista Casabella,
“The City as Meaningful Environment” y se realiza junto a Elia Zenghelis y en colaboración con Madelon
Vriesendorp y Zoe Zenghelis en 1972. Se basa en la creación de una gran estructura urbana, una
megaestructura pura de gran fascinación icónica. [Fig. 1.c-1]

Se estructura en dos fases principales: primaria y secundaria. La primaria, el espacio entre muros, es el
contenedor principal de programa, mientras que la secundaria se encarga, formalizada en anchos muros
lineales en clara relación con el Muro de Berlín, de llegar a las regiones más pobres de Londres. Ese
espacio entre los dos grandes muros que se pierden en el infinito de la ciudad es la Strip, el espacio de
atracción programática y por el que Koolhaas siempre sentirá especial atracción62. Ofrece una narración
de una historia, apoyado en el pilar fundamental de su pasado como escritor, mediante una sucesión de
eventos fragmentados, como partes de un guión cinematográfico que juntos conforman la película, la
narración global dentro de un discurso, su posicionamiento hacia la arquitectura. Estará dividida en ocho
fragmentos, las “Squares”, destinadas a actividades diferenciadas, como aquel ya comentado del Palace
of Culture de Leonidov. Tal y como nos comenta Gargiani, sus referencias desde el programa se pueden
encontrar en la alta vida metropolitana de Baudelaire, en la participación social de los Clubes de Obreros
Constructivistas así como en los programas visionarios de la Instant City de Archigram.

Al proyecto se accede desde el Área de Recepción a través de frontones clásicos sobre cuatro columnas
que dan paso a un espacio interior prácticamente vacío, excepto por piezas arquitectónicas dispersas
o columnas verticales singulares. En el interior aparece un graderío y otros programas no definidos.
Posteriormente, los habitantes son conducidos a la “Ceremonial Square” y al “Area of London”, un
espacio en donde se preserva la herencia de una arquitectura del pasado de la ciudad. Posteriormente,
son movidos a “The Allotments”, en clara relación con las “cápsulas” de Kurokawa63, concebidas como
un “mecanismo retroactivo”. Hay numerosos espacios culturales y recreativos en donde los “prisioneros
voluntarios” pueden pasar el tiempo, así como científicos o de investigación. [Fig. 1.c-2]

Como en esa narración cinematográfica, los nuevos “prisioneros” son movidos de unos programas a
otros, como “esclavos” de su propia elección, dentro de una arquitectura casi se podría decir opresora, al
menos predeterminada. La falta de definición arquitectónica y el soporte vacío recurrentemente utilizado,
formalizado mediante planos extensos como aquel de la Supersuperficie, produce un efecto contrario
más estresante que liberador, más cerca del vacío opresor que rodea el Muro de Berlín real que de la
función liberadora que podría parecer que tiene en una primera lectura inicial. El surrealismo se convierte
en una herramienta básica en el pensamiento de Rem Koolhaas:

“El surrealismo es una corriente que me interesa desde hace tiempo, más por su capacidad
analítica y su explotación del subconsciente que por su estética. [...] Estaba más influido por
su métodos paranoicos, que considero una de las invenciones más genuinas de este siglo: un
método racional que no pretende ser objetivo, a través del cual el análisis se identifica con la
creación.”64

62 Años después, en 2011, en la entrevista a Carlos García González reconocerá que su principal interés iba hacia la Strip,y que la idea de los muros
secundarios era más de Madelon. De hecho, los eliminaría en publicaciones posteriores. Para leer la entrevista completa, visitar www.carlosgg.com/
entrevista-a-rem-koolhaas/
63 Para información de este proyecto, ver Kurokawa, Kisho, “Capsule Declaration”, Space Design, Marzo 1969
64 Zaera, Alejandro, “Encontrando libertades: Conversaciones con Rem Koolhaas” en El Croquis, nº 53+79, Madrid, 1998, p. 33

  125
[Fig. 1.c-3] “The Allotments”. El muro
como separador, con los protagonistas
de L’Angélus de Millet, realizado en
1858-59 e icono de Salvador Dalí en
su publicación Le Mythe Tragique de
l’Angélus de Millet escrito entre 1932 y
1935 y publicado en 1963 por primera
vez, y que serviria al arquitecto para la
aplicación de su Método Paranoico-
Crítico a la arquitectura.

A la izquierda, fotomontaje de Rem


Koolhaas. A la derecha, publicación
original del libro de Dalí, con la reducción
del cuadro en la portada.

[Fig. 1.c-4] Superposición de bandas


en Exodus. De abajo arriba, el muro, la
ciudad en su composición residencial
existente, el muro, la ciudad industrial,
y al fondo el cielo, con ese “Globo
Cautivo” que vemos aparecer en varios
de los fotomontajes y que tiene su propia
aparición en el texto.

[Fig. 1.c-5] “The Baths”.

Se observan 15 fotogramas de la
película The White Slave, ya comentada
en el prólogo de este texto. Serían las
secuencias dentro de las secuencias,
una ironía a su propio trabajo como
cineasta y un manifiesto de intenciones
de su entendimiento de una arquitectura
fundamentalmente participativa y
dinámica.

[Fig. 1.c-6] Sergei Eisenstein.


Secuencias-montaje para la película
Alexander Nevsky, de 1939. Los
fotogramas se suceden unos a otros bajo
complejas leyes de montaje.

126
Es precisamente ese poder analítico el que le lleva al arquitecto a planificar el futuro estudio retroactivo
de sus propios dibujos, “creando” la historia, dando los fotogramas parciales, que de alguna manera
se quedarán cojos, ya que sólo adquirirán el sentido completo al juntarse unos a otros en la Strip. Para
Koolhaas, el método tiene sentido en la arquitectura cuando es aplicado a la creación, a la propuesta, y
no tanto cuando se queda en el ámbito del estudio o del subconsciente. [Fig. 1.c-3]

Originado por su observación del Muro de Berlín, en el que sucesivas bandas intencionadas producían
la división transversal y la separación programática, el proyecto de Exodus utiliza los ejes y bandas de
manera recurrente [Fig. 1.c-4]. En un proyecto de esta escala, la línea toma el protagonismo, actuando
de atado y, a su vez de comunicación infinita entre programas. La escala global tiene los grandes muros
(en las dos fases mencionadas). Sin embargo, la escala programática utiliza ejes secundarios de forma
cruciforme o radial. Algunos de estos ejes son habitados y pueden contener programa. Otros son
“simplemente” muros separadores entre dos mundos radicalmente diferentes. La forma arquitectónica se
dispersa y pierde su interés en esas superficies extensas, y se piensan (no se diseñan) como volúmenes
abstractos rectilíneos sin formalización específica. Tendremos entonces bandas de comunicación, bandas
de programa o bandas vacías, que se superponen unas sobre otras en una idea de repetitividad y de
ausencia de límites en sus extremos.65

El proyecto en su espacio programático es, en sí mismo, un gran plano ambiguo, en donde suceden
los programas de manera abierta. El plano horizontal se convierte en aquella cuadrícula sin espesor
que nos referencia otra vez a la Supersuperficie de Superstudio o al mismo plano horizontal de Mies,
y que nos lleva igualmente a la cuadrícula de la manzana manhattaniana y a la ya mencionada Typical
Plan. Los fotomontajes se convierten en el medio de expresión fundamental, al contener toda la fuerza
espacial de la arquitectura, con una cuidada selección de la información que contiene [Fig. 1.c-5,6].
De manera selectiva, aparecen escenas singulares, momentos o eventos únicos que nos recuerdan a
ciertas imágenes de artistas como Richard Hamilton o arquitectos como Mies Van der Rohe66. Aparece el
globo de manera constante en varios de sus collages, como en una obsesión que más tarde tendrá su
formalización en “The City of Captive Globe”, ya durante su época americana como protagonista de la
manzana en Nueva York, proporcionando la idea de la singularidad dentro de la retícula infinita y anónima,
es decir, dentro de la estructura megaestructural.

Probablemente de una manera más intencionada de lo que al arquitecto holandés le gustaría admitir,
la sucesión de imágenes espaciales de Exodus conforman una ciudad ideada por fragmentos, sólo
entendible en su conjunto como teorizaría Colin Rowe, aunque en su caso fuera principalmente desde la
estética. Dichos fragmentos proporcionan un entendimiento unificado cuando se idea la Strip como motor
formal y unitario, tal y como ocurriría con el Muro en Berlín en su investigación que es el origen teórico del
proyecto.

El respeto por la ciudad existente prácticamente no se contempla, cumpliendo el proyecto un objetivo


mayor, de mayor escala de entendimiento en donde la fricción de lo cercano no es relevante. Los muros
secundarios alargarán sus brazos para recoger a los habitantes del extrarradio de la capital inglesa, en
suburbios que verán en el muro la promesa de una ciudad mejor y que atraerán con fuerza irresistible a la
población hacia el eje principal, la Strip. En sus finales estarán las Squares, plazas en continua actividad
demoledora de la ciudad, creciendo sobre la Londres existente, superponiéndose a ella en clara actitud

65 Esta idea de las bandas paralelas, que se remonta a su investigación sobre el muro de Berlín, y que resalta en su texto Field Trip, volverá a aparecer
constantemente en la obra posterior del arquitecto, esta vez como parte del diseño, en proyectos como La Villette en el año 1982, diez años después.
66 El MoMA dedicará en 2013 una amplia exposición titulada Cut ‘n’ Paste: From Architectural Assemblage to Collage City, en donde se mostraba
específicamente la importancia del collage a lo largo de la historia para la narración del espacio arquitectónico. Collage City hace referencia directa a
la publicación de Colin Rowe, publicado en 1978, a la que ya se ha hecho referencia en este texto. Algunos de los arquitectos que participarían en ella
serían el mismo Koolhaas con su propuesta posterior de 1997 “Charrette Submission for the Museum of Modern Art Expansion” en Nueva York, Mies
con su “Georg Schaefe Museum Project” de 1960-63, o Archigram con su “Walking city on the ocean” de 1966. Este hecho recalca la importancia que
este recurso gráfico tenía entre los arquitectos de la época.

  127
destructora. Representa el infinito del crecimiento de las bandas, en una idea heredada, tal y como
Gargiani nos comenta, de la ciudad en constante renovación de Guy Debord de 1959 o la Città Nastro a
Produzione Continua de Superstudio67. No será tan difícil imaginarse un crecimiento infinito, superando
los límites de la ciudad existente y abarcando los «lagos, bosques, y la periferia», tal y como manifestaba
en su investigación sobre el Muro de Berlín.

El proyecto entonces desarrolla de manera fundamental su componente conectivo, cuyo origen se sitúa
en la capacidad de atracción que el proyecto es capaz de generar, fundamentalmente desde una posición
teórica y narrativa. El arquitecto es consciente de la ambición de su planteamiento original, que se dirigía
hacia una gran escala de la ciudad, y desarrolla su potencial programático como eje estructurador,
especialmente en un momento profesional de poco interés pragmático y material. Desde una posición
claramente utópica, Koolhaas elabora un manifiesto, que tiene la inestabilidad y la indeterminación como
sus motores y valores fundamentales.

67 Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 11

128
1.d El final de la utopía

Exodus se desarrolla en una segunda fase en 1977, ya con el bagaje y la experiencia de Nueva York. Con
este proyecto, se cierra una etapa de claro enfoque utópico, cuyo final comienza con una experiencia
americana que le proporcionaría un componente teórico esta vez de mayor credibilidad, un acercamiento
a la realidad que, sin embargo, no perdería las mayores virtudes de la capacidad evocadora y poética
de sus primeros manifiestos. La consecuente publicación de Delirious New York demostrará un perfecto
equilibrio entre la capacidad utópica de las megaestructuras y la realidad materializada de la ciudad en
toda su complejidad. Sin embargo, esta experiencia americana principalmente le introduce en nuevos
campos que se sitúan fuera de las megaestructuras y que son introductorios de nuevas áreas de trabajo.

Lo más relevante para este texto es pensar que esta primera arquitectura de Rem Koolhaas se sitúa fuera
de límites prefijados que puedan impedir su conectividad urbana y social, para poder así extender sus
redes hacia ámbitos más ambiciosos y espacios urbanos más lejanos, tanto físicos como teóricos. Esta
intención de extensividad tiene un campo de desarrollo fundamental en los conceptos de inestabilidad e
indeterminación, gracias a los que consigue la expansión del proyecto hacia territorios más generales, en
ocasiones más allá de lo estrictamente arquitectónico.

De las megaestructuras aprende cuestiones que tienen que ver con los límites disciplinares, la capacidad
evocadora de la arquitectura, su componente socio-política, la capacidad expansiva del propio proyecto,
o la idea de infraestructura. De las megaformas igualmente sintetizará una serie de elementos que hablan
de arquitecturas icónicas, contundentes y de complejidad programática. Todos estos componentes se
reúnen bajo el paraguas de su arquitectura posterior, y es por ello que los proyectos y pensamientos de
la primera época resultan fundamentales para entender un interés que combinará por igual tanto el objeto
aislado como su extensión a una urbanidad más compleja.

INTERDISCIPLINAR

Por encima de todo, lo que Exodus nos indica, al igual que su lectura de la ciudad americana, es una
intención de salir de los componentes tradicionales de la arquitectura, de los dogmas normativos o
estéticos de la arquitectura entrante en los años 70, centrando su atención en aspectos más simbólicos,
volviendo a leer la arquitectura de una manera menos estricta, influenciado seguramente por aquella
primera época de múltiples intereses y experiencias fuera de la arquitectura. Hemos visto que para el
holandés las megaestructuras son de utilidad principalmente como un soporte de intenciones, que le
permiten hábilmente hablar de sus múltiples intereses fuera de la disciplina. El cine, o la narrativa, tienen
su espacio de trabajo en un proyecto que expande sus límites en todas sus facetas.

Situarse fuera de los límites disciplinares le ayuda al arquitecto holandés, por un lado, a evadirse del
compromiso estético y corsés formales, manifestando una duda acerca de su propio papel dentro de
la arquitectura, todavía con un pasado demasiado reciente en otros ámbitos. Por otro lado, hábilmente,
utiliza este pasado y experiencia fuera de la disciplina para incorporar a la arquitectura un componente
del que percibía que carecía.

Es importante extraer de su discurso megaestructural una ambición que manifiesta desde el primer
momento cuando dirige su discurso hacia ámbitos polémicos y de consciente sensibilización. Exodus
persigue una reacción en el lector, buscando conscientemente un reconocimiento exterior.

  129
EVOCACIÓN

Leeremos en el Epílogo de Exodus:

«Aunque a primera vista, el mensaje metafórico de estas propuestas podría parecer que domina
consideraciones prácticas, éste no es otro cuento utópico.

La zona podría construirse hoy mismo (si fuera necesario, en segmentos, quizás con una
localización modificada, quizás con los segmentos volcados como piedras, lejos unos de otros,
y sólo conectados mediante las ondas superpuestas causadas por el impacto en el estanque
urbano, es decir, como auténticos condensadores sociales). Requiere una creencia fundamental
en las ciudades como incubadores de los deseos sociales, las materializaciones sintéticas de
todos los sueños.»68

Sin embargo, es difícil de leer Exodus como una propuesta de creíble materialización, tal y como
pretende hacernos creer el arquitecto. Quizás desde una actitud subversiva, incluso en la lectura de su
arquitecturización, podemos entender sus palabras, siendo conscientes de su interés en la iniciación
de un debate ya presente en la época. Sí que es interesante pensar, más allá de esto, que el proyecto
incluía una alta capacidad poética, en donde el hecho social, sin ser desarrollado de una manera realista,
pertenecía a un discurso más idílico, quizás una excusa para esa discusión, una provocación al fin y al
cabo. Veremos en próximos capítulos cómo esta actitud cambia hacia un desarrollo social más realista
y materializable. Esta vez sí, construirá un ideario que, sin embargo, pierde el empuje subversivo de
esta primera época para centrarse en un alto grado de pragmatismo y capacidad realista, desde su
formalización hasta su discurso. Aún así, siempre impregnará a sus proyectos de un alto grado de
evocación y múltiples sugerencias.

POLÍTICA

Aunque Rem Koolhaas no realizaría estrictamente más megaestructuras, sus proyectos desde entonces
siempre poseerán un alto grado de contenido político y social, así como de subversión intelectual. Sin
embargo, su posicionamiento nunca será claro, y reconocerá alternativamente y por igual las virtudes de un
social-comunismo ruso y un capitalismo radical americano, fascinándole tanto la arquitectura de Leonidov
como la metrópolis neoyorquina. Esta postura, aparentemente vaga y en ocasiones contradictoria, le
lleva a situar sus intereses desde un Muro del que no sabe de qué lado posicionarse hasta una ciudad
americana a la que llega una balsa constructivista que produce el rechazo popular. Lo importante para
él parece la generación de una controversia, en una lectura permanentemente política de la arquitectura.

Sus propuestas americanas inmediatamente posteriores a Exodus no dejarán de situarse en sitios de


gran enlace con la historia urbana, espacios de múltiples capas. Dichos sitios, como aquel de Berlín,
cargados de una gran herencia histórica, podrán leerse retro-activamente, iniciando así de nuevo los
mecanismos de una lectura más compleja de la arquitectura que va más allá de lo puramente formal o
espacial. Tomará entonces en cuenta aspectos sociales o políticos que vienen ya desde su pensamiento
megaestructural, fuera de límites y corsés impuestos muchas veces por la propia disciplina.

68”Although at first sight the metaphorical message of these proposals may seem to dominate practical considerations, this is not another Utopian tale.
The zone can be built today (if necessary in segments, perhaps with a modified location, perhaps with the segments dropped like stones, apart from
each other, and only connected by the overlapping ripples caused by their impact on the urban pond, i.e. like true social condensers). It requires a
fundamental belief in cities as the incubators of social desires, the synthetic materialisations of all dreams.”

130
METROPOLITANO

Aunque Koolhaas directamente deja de proponer megaestructuras, existen numerosos elementos


que serán de recurrente uso y que provienen de esta época, estableciéndose puentes entre un interés
arquitectónico en unión con la escala más urbana. El propio nombre de OMA (Office for Metropolitan
Architecture) así lo manifiesta. Las tres ciudades de Berlín, Londres y Nueva York que aparecen en su fase
megaestructural extienden los tentáculos de su interés:

-Berlín será el modelo de un soporte político, de subversión reaccionaria y provocadora, poniendo en


duda los valores establecidos más occidentales y democráticos.

-Londres corresponde a su faceta más proyectual, y el sitio en donde se posa su arquitectura. Exodus
trabaja sobre la unificación urbana en su más amplio espectro, en una democratización metropolitana.

-En sus ideas megaestructurales, se estructuran fragmentos cinematográficos. Como en un guión, trabaja
para dotarles de sentido y linealidad, como en aquella cinta que Eisenstein sostenía entre manos, en
donde cada fotograma se entiende como un fragmento de una realidad más compleja. Poco después, la
retícula de la cinta y la retícula de la megaestructura serán observados en una retícula urbana construida.
Nueva York aparecerá para construir finalmente un guión y una película arquitectónica.

EXPANSIVIDAD

En el cambio de sistema de trabajo que desarrolla a partir de los 80, el arquitecto abandona las
posiciones más utópicas para introducir un pragmatismo importante en su trabajo, requisito fundamental
en la fundación de OMA como oficina de proyectos que indica una búsqueda de mayor credibilidad
proyectual. Hereda su capacidad conectiva urbana para dirigirla esta vez hacia ámbitos más domésticos
y pragmáticos, especialmente en el campo de la vivienda; todo ello, sin perder su expansividad hacia lo
urbano.

Las bandas paralelas infinitas de Archizoom o el mismo Muro de Berlín tendrán continuidad en La Villette,
acotadas, como un medio de organización de territorios que, aunque con límites específicos, necesitaban
una clara estructuración. Podremos hablar también de las líneas de infraestructura de comunicación
que inserta no tanto tiempo después de Exodus en sus proyectos americanos, específicamente, cuando
explica el complejo recorrido de comunicación a través de la Welfare Island. Sin duda, estas líneas vienen
derivadas de los muros de Exodus, que alargan su influencia hasta las esquinas más desfavorecidas de
los proyectos, atrayendo y acercando programas y eventos, como también ocurría en aquel Muro de
Berlín.

En sus proyectos de vivienda, ese carácter de conectividad urbana será parte ineludible de su desarrollo
y, posteriormente, también se desarrollará en estrategias urbanas de claro componente infraestructural.

Sin embargo, dicha influencia en aplicación directa a la infraestructura constituye en sí mismo un apartado
específico de su trabajo, ya que, aún derivando de un origen común como el que se está comentando,
posee la fuerza y desarrollo suficiente en el arquitecto para ser merecedor de su estudio independiente.

INFRAESTRUCTURA MEGAESTRUCTURAL

Si bien para arquitectos como Yona Friedman o Cedric Price la movilidad es un aspecto fundamental
de sus estructuras, en este momento Koolhaas no parece tan interesado, y focaliza sus esfuerzos en
la parte programática y social de la megaestructura, no pudiendo hablar de un interés específico en los
propios sistemas de comunicación. Sin embargo, dichas cuestiones, aunque no manifestadas, sí se

  131
[Fig. 1.d-1] Proyecto de Paul Rudolph
para la Lower Manhattan Expressway.
Se observa un proyecto que se apoya
por igual en la infraestructura como en la
megaestructura, alejándonos de la utopía
más radical.

[Fig. 1.d-2] Portada de Project Japan:


Metabolism talks... Aunque publicado en
2011, significa para Koolhaas una vuelta
al interés por una arquitectura radical,
de gran contenido narrativo y actitud
subversiva, que cierra el ciclo de sus
primeros planteamientos.

Ambos están hilados por el interés por la


infraestructura megaestructural, aquella
capaz de enfrentar la escala urbana
con una ambición compatible con la
arquitectura más realista.

132
entienden implícitas en la escala metropolitana de Exodus. Siendo conscientes de su carácter extenso y
ambición urbana, la formación de líneas infinitas no harían sino manifestar su necesidad de comunicación
integradora. Y si bien no es especialmente desarrollada por el arquitecto, implícitamente se entiende
como parte ineludible, adelantando futuras intenciones. El marco megaestructural, cuando hablamos
de infraestructura, evita al arquitecto su desarrollo creíble y específico, y le permite un entendimiento
ambiguo y principalmente teórico.

El proyecto de Exodus no tiene entonces un desarrollo intenso de su componente físico conectivo, pero sí
que es una gran infraestructura a escala urbana. La megaestructura será entendida por Koolhaas desde
el primer momento como una infraestructura, que es un soporte de flujos y eventos que se mueven y
ocurren gracias a ella. En ese diálogo entre forma y programa, la palabra infraestructura para Koolhaas
nos habla de un gran soporte de funciones sociales, lineas de atado en la ciudad que posteriormente
serán desarrolladas en los años 80 como conectoras urbanas en un sentido mucho más palpable y físico.
De ahí el interés de su estudio en este texto, como adelanto y como influencia futura.

El arquitecto trabajará toda su carrera con esta componente infraestructural de la megaestructura, en un


intento de perder la irrealidad de ésta última para acercar su trabajo hacia una posición más creíble cercana
a lo infraestructural. Ya en su época americana, podrá estudiar propuestas como la de Paul Rudolph
para Manhattan, abrazando la autopista propuesta por Robert Moses (finalmente nunca construida) y
estableciendo puentes con investigaciones teóricas más avanzadas en el tiempo. [Fig. 1.d-1]

«Algunas de las especulaciones megaestructurales de Paul Rudolph más imposibles para el


castillo de naipes de la vivienda de hormigón de Nueva York en inexplicables estados de suspense
proliferan sobre la mitad de Manhattan, 25 años después de su concepción inicial, abandonados
entre las palmeras en Singapur. ¿Es Singapur un accidente o un símbolo?»69

En su faceta de pensador urbano, Rem Koolhaas hilará realidades inconscientemente materializadas


con conceptos o diseños arquitectónicos. Puede ser Nueva York o Singapur, que sus realidades
urbanas serán leídas en sus múltiples capas retro-activamente para encontrar una relación y lógica. Las
megaestructuras siempre estarán en mente del arquitecto, quien retomará este interés años después con
la publicación Project Japan: Metabolism talks... en la que nos muestra su admiración por la arquitectura
de los metabolistas en los años 60 y 70, fundamentalmente desde el ámbito teórico y de investigación, en
reconocimiento a un grupo de arquitectos con un pensamiento radical de alto componente infraestructural.
[Fig. 1.d-2]

69”Some of Paul Rudolph’s most impossible megastructural speculations for New York-concrete houses of cards in inexplicable states os suspense
proliferating over half of Manhattan-stand, 25 years after their initial conception, marooned among the palms in Singapore. Is Singapore an accident
or a symbol?”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 364

  133
PRAGMATISMO: CALLE ELEVADA Y RECORRIDO EN EL BLOQUE
[Fig. 2-1] Madelon Vriesendorp, Rem
Koolhaas, Elia Zenghelis, Zoe Zenghelis
(fundadores de OMA en 1975) en Nueva
York, 1978.

136
Habiendo estudiado estos años de formación e investigación, en donde vemos unos intereses claramente
de influencia metropolitana y de un imaginario ciertamente sugerente y utópico, parece hasta banal hablar
de piezas arquitectónicas específicas del arquitecto como las que se van a estudiar a continuación.
Sin embargo, sin ser algunos de sus proyectos de mayor relevancia y reconocimiento, sí que resultan
fundamentales para entender cómo el arquitecto intenta, desde una respuesta concreta del diseño
arquitectónico, incluir algunas de sus ideas más ambiciosas del ámbito teórico. Se desarrolla una
búsqueda de lugares de oportunidad, dejando de lado la ambigüedad de las megaestructuras para optar
por un realismo en línea con su intención de nuevos reconocimientos profesionales.

Los años que transcurren después de la presentación de Exodus son años de investigación más que de
una pura labor proyectual. Como veremos, incluso sus proyectos en la época americana son proyectos
que se enfocan más desde un punto de vista de la búsqueda de hallazgos hacia un nuevo posicionamiento
disciplinar que desde un interés desde el diseño específico. Conviene entonces recordar el momento en
el que las propuestas de este capítulo van a situarse y sólo cuando establece su oficina y busca comenzar
un trabajo propositivo y materializable en búsqueda de reconocimiento es cuando su implicación hacia el
proyecto se vuelve más realista. [Fig. 2-1]

Desde este punto de vista disciplinar, son los años de conversión de un arquitecto teórico y escritor a otro
que buscaría la materialización del diseño no ya como algo conceptual sino como algo plausible y con
vocación de construirse. Alejandro Zaera le preguntaría, años después en 1991, acerca de esta relación
entre escritor o pensador y arquitecto profesional:

“Se trata de una relación de una enorme intensidad, aunque la verdad es que nunca pensé que
fuera posible ser simultáneamente un teórico de la arquitectura y un arquitecto. Yo siempre me
sentí arquitecto, un arquitecto con inquietudes teóricas y literarias, con la necesidad de analizar
las condiciones exactas y el potencial exacto de la profesión. Esa es mi propia interpretación de
mis actividades. En el fondo, escribí Delirious New York para definir una agenda personal de lo
que me interesaba y lo que podía realizar. Todo lo que puedo añadir es que fue una transición
terriblemente difícil.”1

Es por ello que veremos cómo la gran mayoría de proyectos que desarrolla durante esa “transición”
siguen trabajando siempre sobre las bases de una implicación más allá del mero objeto de diseño. Para
Rem Koolhaas, la extensividad del proyecto arquitectónico ha sido siempre un aspecto fundamental de
su trabajo, y su entendimiento puramente introvertido no ha sido desarrollado con especial intensidad
hasta en épocas posteriores, ya adentrándonos en los años 80 y sobre todo en los 90, una vez que OMA
gozaría de ese reconocimiento buscado y el trabajo hubiera derivado hacia una complejidad más allá del
estudio de esta tesis.

En primer lugar, principalmente desde Nueva York, desarrolla una serie de proyectos iniciales que toman su
pasado más social y utópico para producir un conjunto de ejemplos que le empiezan a acercar al diseño
del objeto arquitectónico, pero todavía lejos de un acercamiento excesivamente creíble desde lo material.
Se puede considerar su comienzo como proyectista, una vez se adentra en la escala arquitectónica, pero
con una herencia de un pasado que todavía no olvida lo social y lo urbano desde lo más provocativo y
desde la introducción de otros ámbitos fuera de lo tradicionalmente considerado como arquitectónico.
Corresponde a lo que llamábamos al comienzo de esta investigación la “arquitectura narrativa”, al tener
cada proyecto un balance similar entre texto y dibujo.

En segundo lugar, una vez OMA se ha establecido y su fama va en aumento, sus proyectos comienzan a
tener un mayor grado de credibilidad, y a principios de los 80 realiza los proyectos que mayor componente
material poseen hasta la fecha. Estableceremos una línea conceptual entre todos ellos, encontrando

1 Zaera, Alejandro, “Encontrando libertades: Conversaciones con Rem Koolhaas” en El Croquis, nº 53+79, Madrid, 1998, p. 39

  137
138
que la Calle Elevada juega el papel fundamental al materializar cuestiones como circulación o movilidad
hasta dentro del mismo bloque, elementos quizás pertenecientes más al ámbito de lo urbano que de
lo arquitectónico, y que manifiestan de manera clara el interés del arquitecto en la extensividad y la
conectividad urbana, aspecto central en el discurso de esta tesis.

Dos cuestiones deberán ser analizadas en profundidad. En primer lugar, el hecho social, componente
fundamental del espacio urbano de la calle, que seguirá siendo importante para el arquitecto, quien habría
empezado su carrera como arquitecto más interesado en cuestiones que venían de ámbitos políticos o
del mundo del evento social y del cine o la escritura. Rem Koolhaas verá en el propio recorrido de un
proyecto, en la experiencia de su vida interior, la oportunidad de desarrollar la puntualidad programática
y el hecho social diferenciador, aún trabajando sobre la escala arquitectónica más cercana, algo que es
fundamental para entender sus propuestas posteriores, tanto las enmarcadas bajo el paraguas de esta
tesis, como muchas de las que vendrán con posterioridad. En segundo lugar, la cuestión tipológica,
respecto a la que profundizaremos viendo cómo la propia Calle Elevada afecta al mismo desarrollo del
bloque y de la vivienda. Esta cuestión será importante para el arquitecto holandés, quien tratará con
este tema, intentando desligarse de modelos heredados y proponer en esta cuestión puntos nuevos de
exploración.

La idea de Calle Elevada que desarrolla Rem Koolhaas es pues suficientemente relevante para ser un
capítulo específico de esta tesis, realizando ciertas propuestas que culminan de manera bastante clara en
la construcción de dos proyectos, IJ-Plein y Charlie Check Point, dos de los pocos proyectos de vivienda
colectiva del arquitecto y que incluyen el recorrido y la comunicación pública como pilares básicos de
su pensamiento. Comenzaremos estudiando la importancia original del concepto de Calle Elevada,
desarrollada ya desde la arquitectura de finales del siglo XIX, sin centrarnos en explicar específicamente
cada ejemplo en detalle, al ser cuestión que excede sobradamente el objetivo de esta tesis. A pesar de
ello, sí que resumiremos dicha evolución, para entender la figura de Rem Koolhaas en su línea temporal.
El nacimiento de la Calle Elevada se remonta al siglo XIX, y es desarrollada con especial intensidad en
el ambiente socialista de los años 20 y en el Movimiento Moderno, especialmente por Le Corbusier,
quien encontraría en ella la herramienta para trabajar su idea de promenade architecturale. Será ya en
la posguerra cuando numerosos arquitectos la desarrollarían con plena conciencia, viendo un espacio
de oportunidad para el trabajo necesario de una alternativa a la derruida ciudad europea. Es por ello
que, aunque no únicamente, sí que se fomenta principalmente en Europa y es en los arquitectos de
los últimos años del CIAM y sus inmediatamente posteriores en donde se encuentra su mayor ámbito
de exploración, algo especialmente importante para entender la influencia especial sobre un arquitecto
holandés que nace profesionalmente en ese momento. Estableceremos así puentes de unión con el
movimiento moderno, con los CIAM e incluso con algunos ejemplos posmodernos, viendo cómo Rem
Koolhaas recibe como herencia dichos proyectos, realizando esa serie de propuestas de vivienda ya en
los años 80 que directamente tendrán que ver con ello.

En definitiva, la Calle Elevada para Rem Koolhaas no es sino una manera de afrontar la escala urbana
en la pieza arquitectónica, obteniendo un concepto que se acercaría más a la de «Pieza Urbana»2. En
capítulos posteriores veremos la evolución que dicha Calle Elevada tendrá en su obra posterior, incluso
sabiendo que de manera literal nunca volverá a utilizarla, especialmente en unión con la vivienda colectiva.
Una cuestión importante es entender que entonces dicho desarrollo en Calle Elevada le habrá ayudado a
afrontar la escala del proyecto arquitectónico con una mirada extrovertida y que desde entonces muchas
de sus propuestas poseerán algunas de las ideas que veremos en este capítulo. Aspectos como movilidad
o comunicación serán fundamentales posteriormente en el trabajo del arquitecto.

2 Hacemos referencia aquí a la idea de Henri Ciriani, arquitecto que trabajaría intensamente con esta componente urbana, aún en la pieza de escala
arquitectónica.

  139
[Fig. 2.a-1] Cuadro que muestra la
evolución de la calle elevada antes
de Rem Koolhaas, y su relación con
momentos socio-políticos relevantes

[Fig. 2.a-2] La primera edición de Vers


une Architecture, la publicación de Le
Corbusier originalmente de 1923. Es
relevante pensar en una portada en la que
aparece un espacio de comunicación,
que pertenece al transatlántico Aquitania,
pero uno podría imaginar una Calle
Elevada, y que él llamará en el interior
de la publicación “a long gallery or
promenade”.

[Fig. 2.a-3] Portada de la publicación


Lessons for Students in Architecture de
Herman Hertzberger, de 1991, que reunía
charlas dadas por el arquitecto desde
1973. Aparece la idea de un espacio
de comunicación que es, al mismo
tiempo, de comunicación social, aspecto
fundamental en la publicación y en la
arquitectura del propio autor.

140
2.a Marco teórico. La concepción de la Calle Elevada en el proyecto

Numerosos proyectos y arquitectos exploran antes que el arquitecto holandés las inmensas posibilidades
del recorrido en la experiencia de viajar a lo largo del interior de un proyecto de arquitectura [Fig. 2.a-1],
desde los constructivistas en los años 20 con el modelo de Condensador Social [Fig. 2.a-2] hasta en la
posguerra, donde surgió el nombre de Calles Elevadas o “Calles en el aire” [Fig. 2.a-3]. En esta tesis,
sin embargo, no se ha pretendido estudiar en profundidad todos sus ejemplos, que serían merecedores
de una y más tesis por sí mismos, sino de observar cuáles son aquellos hallazgos que constituyeron una
influencia directa para el arquitecto en las cuestiones que nos ocupan en esta tesis y que se aplican a los
proyectos más relevantes del arquitecto en esta materia. Igualmente, trataremos de extraer herramientas
específicas que podamos categorizar, entendiendo las relaciones entre los numerosos proyectos en
los que la promenade architecturale posee un peso específico importante y en donde la Calle Elevada
constituye un espacio de relevancia.

Partiremos de la observación de dos condicionantes fundamentales directamente relacionados con su


formación:

-Su surgimiento en momentos socio-políticos degradados: Desde el constructivismo al periodo de


posguerra, la vivienda colectiva ha tratado de proporcionar reproducciones ideales de modelos sociales
soñados, dando al mismo tiempo una respuesta a necesidades urgentes de vivienda.

-Su situación en entornos físicos degradados: Espacios deteriorados en entornos urbanos, normalmente
alejados del centro de las ciudades, cercanos a infraestructuras o con bajo interés económico.

Debido a estas dos cuestiones, deberemos entender en primer lugar el aspecto más social de la calle,
ya que para Rem Koolhaas, desde el comienzo de su carrera, antes de ser arquitecto incluso, el espacio
urbano se entiende como un soporte de acontecimientos, tal y como ocurría en aquel Exodus inicial
estudiado, y que incluye igualmente una clara connotación política. La Calle Elevada es la canalización
arquitectónica de la necesidad de la sociedad de encontrar espacios de acción y reacción social y política.

La propia elevación de la calle implicaba, en diferentes grados, un diálogo entre una extensión del
espacio urbano y social en el bloque, pero igualmente una intención de separación respecto del espacio
urbano existente que habrá que estudiar. En un análisis superficial, podríamos decir que dicha separación
del espacio urbano en algunos de los casos sería una solución a una realidad degradada, un miedo a
lo existente o simplemente una investigación tipológica. Pero la realidad es más compleja y lo que es
seguro es que la separación de la calle del suelo conlleva la proposición de una solución alternativa a la
calle existente con nuevas connotaciones de muy diversa índole. Ante la cuestión de la devaluación del
espacio de la calle, Hertzberger comenta que se puede deber a varios factores3:

-Prioridad al tráfico de vehículos

-La “inconsiderada” organización de los accesos a vivienda que eliminan la relación con la calle existente.

-La eliminación de la calle como espacio comunal debido a la organización de bloques.

-Reducción de la densidad de vivienda y de habitantes con la consecuencia de la reducción del número


de usuarios.

-La mejora de las condiciones de vivienda hace que la gente pase más tiempo en su interior.

-Cuanto mejor es la situación económica, menor es la necesidad de relación con los vecinos.

3 Para estudiar el desarrollo de todos los puntos, ver Hertzberger, Herman. Lessons for Students in Architecture, 010 Publishers, Róterdam, 1991, p. 49

  141
[Fig. 2.a.1-1] Calle en la vieja París.
Grabado de Gustave Doré. Publicado por
Joanne para ilustrar el contraste con los
bulevares de Haussmann.

142
El resultado es el acercamiento del espacio de la calle a la vivienda, empezando a ser pensada como
una herramienta activa de acercamiento social, con fines comunales y privado del tráfico de vehículos.
Analizaremos la Calle Elevada como un artefacto social, siendo transformada en el tiempo en un elemento
infraestructural para la ciudad y la sociedad, pero insertada en el bloque arquitectónico. Podemos leer
acerca de la conciencia de artificialidad de esta nueva “calle”:

“la vivienda individual y el jardín proporcionarán el mismo patrón vital que una calle verdadera o
plaza - nada se pierde y se gana la elevación.”4

Sólo desde el punto de vista de la imagen del edificio, esta inserción de la calle sobre la fachada en sí
misma implica la socialización de la imagen externa del edificio, rompiendo sus propias fronteras a fin
de dar la imagen continua de lo público. Si la fachada era una medida de la posición social y prestigio,
un objeto para ver y ser visto5, el objetivo de elevar lo público y ser incorporado a ella es claramente un
acto de socialización de la fachada y, en consecuencia, del propio edificio. Desde el punto de vista de
los límites sociales, si el espacio de la calle se socializa y posteriormente es incluido en la concepción de
la formación del edificio, el objetivo claro es, por supuesto, la introducción de nuevos consumos de las
relaciones sociales en el uso cotidiano de la arquitectura, hasta la misma vivienda.

En segundo lugar, el estudio de la Calle Elevada como desarrollo tipológico se vuelve necesario. Para
ello, entenderemos la evolución que sufre hacia la comprensión como un “artefacto de comunicación”:

“La calle en sí misma es en sus orígenes una superficie designada, pero en el curso de su evolución
se convierte en un artefacto construido no sólo en su superficie sino también en su subsuelo y a
lo largo de sus bordes.”6

Específicamente, estudiaremos el trabajo de elevación como herramienta arquitectónica, tratando de


pensar acerca de cómo y cuándo la Calle Elevada empezó a ser un “artefacto”, un objeto de proyecto en
sí mismo, una vez que se incorpora al propio espacio privado, el de la arquitectura. Desde este prisma,
entendemos que la arquitectura se extiende desde la célula única de la vivienda a toda la ciudad, siendo
las calles una parte fundamental de ella. Vivienda, bloque y ciudad son los mismos elementos que se
unen rompiendo la separación clásica entre la escala urbana y el proyecto arquitectónico, siendo las
calles y espacios públicos los elementos encargados de entender esta concepción única y continua de la
arquitectura, desde la ciudad hasta el edificio. La creación de Calles Elevadas en el bloque no hace sino
manifestar esa continuidad urbana, a la vez que crea ese espacio alternativo con capacidad evocadora.
A la vez, su concepción como un espacio intermedio también será importante para entender la múltiple
direccionalidad de la concepción elevada7, en un afán de mejora de las propias condiciones sociales
existentes en su interior privado y su relación inmediata e intermedia con el entorno público.

2.a.1 La calle como instrumento sociopolítico

Podemos remontarnos al periodo de la Revolución Industrial, un momento de inmensa atracción urbana,


en el que las ciudades sufrieron una aglomeración asistemática y desordenada provocada por el brusco
desarrollo económico y social [Fig. 2.a.1-1]. Desde la respuesta de Haussman a dicha desorganización

4 “the individual house and garden will provide the same lively pattern as a true street or square - nothing is lost and elevation is gained.”
Smithson, Peter. Smithson, Alison. The Charged Void: Architecture, The Monacelli Press, Nueva York, 2001, p. 86
5 Para más información, ver Lefebvre, Henri, The Production of Space, traducido de Donald Nicholson-Smith, Blackwell, Oxford, 1991
6 “The street itself is in its origins a designated surface, but in the course of its evolution it becomes a heavily built artifact not only on its surface but
also in its subsurface and along its edges.”
Czarnowski, Thomas V., “The Street as a Communication Artifact”. En Anderson, Stanford (Ed.), On Streets, MIT Press, 1986, p. 208
7 La idea de espacio intermedio es desarrollada por Lefebvre en The Production of Space, p. 363

  143
[Fig. 2.a.1-2] Charles Fourier, Falansterio,
1808.

1. Loft con habitaciones para invitados

2. Depósitos

3. Apartamentos privados

4. Calle interior

5. Habitaciones de reunión

6. Mezzanine, con acomodación para


niños

7. Planta baja con espacio para vehículos

8. Pasarela cubierta

Se trata de una propuesta de altos tintes


utópicos, pero al mismo tiempo de un
desarrollo proyectual específico que pone
la Calle Elevada como eje fundamental
de comunicación social.

[Fig. 2.a.1-3] Familisterio de Jean


Baptiste André Godin, construido en
Guise entre 1859-1887.

Un ejemplo de arquitectura socialista en


Francia. Probablemente el primer ejemplo
construido del que se tiene constancia - y
que todavía se mantiene en pie - de una
arquitectura conscientemente social, con
decisión de ubicar una galería perimetral
que comunicaba todas las viviendas
hacia un patio central cubierto en
donde trancurren, de modo seguro, los
principales acontecimientos.

144
hasta el momento actual, la arquitectura y la ciudad han vivido inmensos cambios en todos los ámbitos,
desde lo estético, a lo material, pasando por lo conceptual y lo teórico. Pero en el caso de la vivienda y su
relación con la calle, estos cambios han sido especialmente relevantes analizados específicamente desde
la óptica de su utilización más sociopolítica. Fueron transformados para ser capaces de contener no
sólo aquellas funciones necesarias de comunicación, sino también los símbolos de nuevas revoluciones
sociales y tecnológicas que permitían entender su uso como parte fundamental en una nueva concepción
de ciudad. Eran, al fin y al cabo, nuevas herramientas sociopolíticas hacia un nuevo espacio urbano ideal
que no respondía ni a la lógica de lo tangible ni a lo demostrable, ni a la calle tradicional ni al edificio, sino
que tenía su propia lógica y leyes internas con una mirada a un futuro ideal.

Kenneth Frampton nos recuerda en su libro Le Corbusier, en relación con la herencia que recibirá el
arquitecto suizo, tres de los proyectos más importantes de “hábitat colectivo propuestos por los diferentes
movimientos socialistas utópicos franceses: el falansterio de Fourier, presentado en la edición de 1841 del
Tratado de la asociación doméstica-agrícola; el Familisterio de J. B. Godin, realizado en Guise entre 1859
y 1887; pero también los “Aeródromos” de Jules Borie, ideados para París en 1865.”8. En todos ellos, el
espacio de la calle jugará un papel importante. [Fig. 2.a.1-2]

En 1808, Charles Fourier (1772-1837) crea una compleja utopía basada en ideales filosóficos y políticos;
su propuesta de ciudad se dividió en tres zonas, conectadas por calles que “evitaban la monotonía”. El
falansterio es entonces la representación arquitectónica de una forma ideal de vida que trató de alcanzar
la armonía universal en la vida comunal.

 «... Todas las partes del edificio se pueden alcanzar por una calle-galería en la planta primera (no
podía ser en la planta baja, ya que ésta es asumida en varios puntos por pasajes para vehículos);
en los extremos de esta calle «corredores de diseño excelente, apoyados en pilares o no según
sea el caso, calefactadas y ventiladas en todas las épocas del año, proporcionan protegida, cálida
y elegante comunicación con todas las partes del edificio y sus dependencias.”

La calle-galería elevada no recibe la luz de ambos lados, porque un lado de ella se encuentra
junto al edificio; a lo largo de todo el Falansterio hay dos series de cuartos, uno recibiendo su luz
desde el exterior y el otro de la calle-galería, que debe ser tan alta como las tres plantas que miran
a él. Las puertas de los apartamentos en los pisos primero, segundo y tercero se abren a la calle-
galería, que tiene escaleras que conducen a los pisos segundo y tercero ... La calle-galería por lo
tanto será de cuatro toises en el centro y tres en las alas…”9

Encontraremos igualmente los familisterios de J. B. Godin, cuyo ejemplo construido permanece todavía
en pie para recordarnos un afán de encontrar modelos de hábitat colectivo que utilizaban el espacio de
circulación principal como un ámbito de contacto y relación entre los habitantes. Los programas comunes
incluían desde agua corriente, ventilación, piscina o lavabos, y pretendían suplir y proporcionar a la clase
humilde de comodidades hasta entonces sólo encontradas en las casas burguesas de París. [Fig. 2.a.1-
3]

Sin embargo, lo cierto es que la necesidad de dichas utopías no hacía más que manifestar una realidad
muy diferente. Las mismas calles estrechas que contenía la suciedad y la pobreza en París serían utilizadas
por revueltas populares en aquella primera mitad del siglo XIX, siendo objetivo para su control en manos
las autoridades. La calle en ese momento comenzó a tener connotaciones políticas que nunca antes
había tenido. Al tener las viejas calles estrechas todavía las «condiciones perfectas para las barricadas
y las revoluciones»10, la figura de Haussmann aparece como un urbanista con una visión urbana tan

8 Frampton, Kenneth, Le Corbusier, Ediciones Akal, Madrid, 2002, p. 34


9 Para más información, ver Benevolo, Leonardo. The origins of modern town planning, M.I.T. Press, Cambridge, Mass., 1967
10 Para más información, ver Wilson, Elizabeth, The Sphinx in the City, University of California Press, Berkeley, 1992, p. 47-64

  145
[Fig. 2.a.1-4] Barricadas en las calles de
París. Revolución de 1830 (Victor Hugo,
1848).

Las calles son el lugar de reivindicación


social y política. Tomar las calles
significaba alcanzar los derechos
comunes.

[Fig. 2.a.1-5] París underground. 1852-


1867

[Fig. 2.a.1-6] Haussmann. The avenue


and place de Wagram, 1860-1863

El autoritarismo disfrazado de higienismo.


Haussman utiliza la calle como medio de
represión y simbología de un París mejor.
Detrás de los bulevares, la lucha se
seguía realizando en las calles.

146
ideal como autoritaria. Introducirá la cuestión de la calle como ese espacio que podría contener nuevos
valores urbanos, las condiciones de higiene o de relación social y el orden, pero desde una posición que
reforzaba el poder y la autoridad política. [Fig. 2.a.1-4]

Sus propuestas parecerían definitivas en el objetivo de alcanzar una nueva ciudad donde las calles
podrían ser controladas en un nuevo establecimiento político y social. El bulevar representaba todos los
elementos que él creía que podría unificar a París en una ciudad mejor y en idílica paz. Servicios generales
y circulaciones darían servicio a una nueva ciudad comercial, contenidos en un nuevo sistema donde los
caminos peatonales podrían ser perfectamente separados del tráfico o los espacios verdes y todas las
técnicas nuevas, como las tuberías de agua, gas o un nuevo sistema de alcantarillado serían utilizados
por primera vez [Fig. 2.a.1-5]. Pero la cuestión más importante es que serían el símbolo para el Segundo
Imperio, el primer artefacto en una escala urbana y, al mismo tiempo, la herramienta de control de un
régimen autoritario [Fig. 2.a.1-6]. Pero si bien el espacio de la avenida era el lugar para un «sistema
circulatorio y respiratorio para el tráfico moderno», las viejas calles todavía tendrían la anterior suciedad y
oscuridad. Mientras que las nuevas tenían la paz de la represión política, las viejas tenían los intentos del
establecimiento de un nuevo sistema democrático. Son, al fin y al cabo, instrumentos de unas minorías
hacia una nueva utopía y sueño de futuro, manifestando de esta manera dos visiones tan diferentes en el
mismo momento y en el mismo lugar.

Pero en nuestro objetivo de estudiarla en su traslación a la arquitectura del siglo XX, deberemos
preguntarnos en qué momento pasaron a ser objetos de proyecto en sí mismos, y qué tipo de idea
icónica o representativa pudieron empezar a tener. Tal y como hemos visto anteriormente, podemos
darnos cuenta de la sucesiva transformación en instrumentos de libertad y/o de represión, pero quizás
lo más relevante es la propia conciencia de su importancia, que vemos en sus propias representaciones
gráficas. Sabemos que la idea de representación se incluye en la idea de monumentalidad; una catedral
representaba los valores de un poder religioso y un obelisco «la imagen más pura de la cabeza y el
cielo»11. Si las calles tuvieran los nuevos valores representativos de la democracia y la igualdad a la que
supuestamente aspira la sociedad, podríamos considerarlos monumentos del propio hecho social, y
como tal, cargados de especiales connotaciones hacia el ámbito del diseño arquitectónico, objeto en sí
mismo de estudio e interés. Podemos observar la intención de representatividad social en la arquitectura
del Condensador Social de la arquitectura socialista, ya entrando en el siglo XX:

“Los arquitectos constructivistas estamos plenamente convencidos de que persiguiendo el objetivo


de crear nuevos tipos de arquitectura capaces de condensar las nuevas relaciones sociales, se
resuelve de la manera más exacta y completa el problema del contenido ideal de la arquitectura”12

Frente al proyecto híbrido, el Condensador Social ensalza el poder de transformación social de la


arquitectura, fomentando aquellos valores que unían sociedad y arquitectura en las mismas decisiones.
La integración del espacio social de la calle como un elemento integrado en la arquitectura nos muestra
una ruptura de los límites entre esferas privadas y públicas que se convierte en un objetivo a seguir,
estableciendo las relaciones desde el vientre mismo de lo privado. Frampton comentará la influencia
sobre la propia obra de Le Corbusier:

«los contactos de Le Corbusier con la Europa central y oriental, de finales de los años veinte a
mediados de los treinta, parecen haber sido un poderoso estímulo para su obra. A pesar de las
hostilidades y de las frustraciones mutuas, esta experiencia le hizo descubrir diversos modelos
o fórmulas a los que indudablemente no hubiera tenido acceso de otro modo, sobre todo el

11 Bataille, Georges, “The Obelisk”. En Stoekl, Allan, Visions of Excess: Selected Writings 1927-1939, University of Minnesota Press, Minneapolis, 1985,
p. 215.
12 Ginzburg, Moisei. “Sovremennaya Arkhitektura n 2, 1926” En Bonfantei, Bonicalzi, Rossi, Scolari, Vitale. Architettura Razionale, Franco Angeli Editore,
Milán, 1975. p. 49

  147
[Fig. 2.a.1-7] Fotografía de Le Corbusier
junto a Ginzburg en el Centrosoyuz, en
Moscú, en 1931

148
concepto de ciudad lineal, propuesto por N. A. Miliutin en su libro Stotzgorod (1930), y la dom-
kommuna o vivienda colectiva, cuyo prototipo habían realizado Ginzburg e Ignati Milinis en el
edificio Narkomfin de la avenida Novinski (Moscú, 1929).»13 [Fig. 2.a.1-7]

La arquitectura y el urbanismo sobre la que trabajaría Le Corbusier en los años 30 y 40 estará impregnada
de estos ideales socialistas y una fascinación maquinista y tecnológica que sí que encontró en otros
referentes como Estados Unidos. Sus proyectos tanto a nivel urbano como arquitectónico que incluyen la
calle como espacio fundamental manifestará estos ideales y sus principales influencias en este aspecto
vendrán de sus contactos con arquitectos del ámbito europeo.

Contrario a la cultura liberal y capitalista americana, difícilmente compatible con una arquitectura que
trabajaba sobre los sueños de una socialización y colectivización, nos debemos situar en los años 50
y 60 en Europa para encontrar el caldo de cultivo perfecto para una arquitectura con estos ideales.
Frente al primero, en el que es difícil encontrar un desarrollo arquitectónico relevante en esta cuestión,
nos podremos situar en el segundo para observar que muchos arquitectos entienden la importancia
de esa esfera pública como incluso la cuestión principal en las propuestas arquitectónicas. Tratarán de
pensar así en los objetos de diseño con una idea no monumental y de segregación, pero en cambio sí
de ruptura de fronteras a fin de introducir las acciones sociales en su espacio interior, democratizándolo
y socializándolo. La continuidad de la calle y el edificio se entiende como una meta a seguir con la
consecuente inclusión del hecho social, ocurriendo no sólo con los edificios públicos, sino también
con el programa de vivienda. La intención de la introducción de espacios privados en la esfera pública
y viceversa no era más que un intento de eliminar el carácter segregacionista y diferenciador que la
arquitectura monumental, en manos del poder político, había producido y con ello reforzar del sentido de
la calle como un lugar con multiplicidad de acciones y hechos democráticos. Después de todo, lo que
finalmente se consiguió fue introducir el anonimato y la igualdad frente al poder y autoridad. Fue, al final,
una manera activa de representar las intenciones políticas a través de la arquitectura, una representación
de la situación política democrática y social en la que el poder autoritario era menor.

Sin embargo, Giedion habla acerca de «la necesidad eterna del pueblo a poseer símbolos que revelan
su vida interior, sus acciones y sus concepciones sociales»14. La democratización de la arquitectura en la
segunda mitad del siglo XX ha producido vivienda para todas las clases económicas, en edificios diseñados
para todos los conjuntos sociales y con una falta de símbolos arquitectónicos en su representación
política. A diferencia de los antiguos regímenes que crearon monumentos como una forma de representar
su poder, en el estado de bienestar símbolos tradicionales de la represión no tienen sentido, y en la
búsqueda de una nueva monumentalidad, podemos revelar una búsqueda de una nueva simbología
arquitectónica social. En el proceso de dicha búsqueda, veremos cómo las calles se postulan como ese
espacio posible de significado singular, reforzando de esta manera su connotación democrática. Podrían
ser las soluciones para el deseo de la gente de nuevos espacios de referencia, donde desarrollar la
complejidad social, y ver reflejado su ambición democrática, siendo el símbolo de una nueva era de la
democracia. 

Buscando qué implica tal ejercicio de libertad democrática, vemos que la democracia producida en el
espacio urbano es la extensión de la libertad ejercida para usarlo. De alguna manera, tendremos que
estudiar que si las calles representan el poder democrático de la situación actual, esto se extiende al
propio poder de la gente que lo utiliza. En cuanto a esto, Giedion habla sobre centros cívicos y de
espectáculos: «La vida comunitaria está estrechamente relacionada con una sensación de relajación, con
el afán de otra influencia vivificante al margen del trabajo y la familia, una influencia capaz de expandir la
estrecha existencia privada de los hombres.”15

13 Frampton, Kenneth, Le Corbusier, Ediciones Akal, Madrid, 2002, p. 84


14 Giedion, Sigfried, “The need for a New monumentality” Sigfried Giedion, Fernand Léger, Jose-Luis Sert, “Nine Points on Monumentality”. En
Monumentality and the City, Harvard Architecture Review, nº4, Primavera 1984, p. 54
15 Ibid., p. 59

  149
Dicha vida comunitaria se podrá realizar no sólo en clásicos edificios construidos, sino en todos los
espacios creados para el desarrollo de relaciones sociales. Las calles se ven entonces como los espacios
en los que desarrollar dichas actividades que hacen que el habitante piense la arquitectura como la
herramienta para desarrollar y hacer posible el hecho común. Si Giedion habla acerca de la necesidad de
contar con edificios representativos, uno podría pensar que hoy en día esa necesidad se ha transformado
en la necesidad de contar con espacios de referencia de vida social. El desafío para los urbanistas y
arquitectos será romper las fronteras tradicionales de la arquitectura a fin de entender que un edificio no
es sólo un bloque y la ciudad es más que su simple agrupación. Gracias a ellos, la ciudad ya no será una
ciudad de objetos, sino una ciudad de espacios, con la comprensión de las calles como un centro cívico
continuo, un monumento continuo a la vida social.

Lefebvre dijo que «los edificios son a los monumentos como la vida diaria es al festival». Y podríamos
decir que las calles son a los monumentos como la vida cotidiana es al festival. Pero las calles no sólo
contienen la vida cotidiana, sino también el festival, por lo que su complejidad les permite la posibilidad de
ser adaptada tanto a las acciones diarias como a las acciones puntuales llenas de significados diferentes
y representativos. Si podemos comprender que la vida cotidiana se encuentra en las calles y los festivales
en los monumentos, y una vez que los festivales también están contenidos en las calles, podremos
entender que éstas son igualmente monumentos.

Pero la equivalencia no es tan sencilla. Las calles son monumentos, pero no sólo porque contienen el
festival y lo singular, sino también porque en la vida cotidiana se manifiesta la propia sociedad y el momento
político. Esta condición de representación nos permite comprender que la calle, en toda su complejidad,
es un monumento a la vida cotidiana. En el momento sociopolítico de la pseudo-monumentalidad, y en
lugar de utilizar la arquitectura como la herramienta para crear monumentos dedicados al poder, el uso
de las calles como el monumento de uso constante es tal vez la manera de crear ese espacio soñado
socialista y, al mismo tiempo tiempo, proporcionar la necesidad sentimental de un espacio referente
singular. Quizás las calles representan la oportunidad de crear monumentos continuos a las personas y a
su vida cotidiana, ajenos al poder del momento o a ideales cambiantes.

En Mayo de 1968, el año que precisamente Koolhaas entra en la AA como estudiante, en París se
sucedían las revueltas de estudiantes cuyo idealismo llenaría las calles, en un intento de recuperar un
espacio común para el futuro. Para De Certeau, lugar es “el orden en el que elementos son distribuidos de
acuerdo a relaciones de coexistencia… Es pues una configuración instantánea de posiciones. Implica una
condición de estabilidad”. Un espacio existe cuando uno toma en consideración vectores de dirección,
velocidad o variables temporales, de tal manera que está compuesto de intersecciones de elementos
móviles. En resumen, el espacio es práctico y dinámico. La diferenciación que hace De Certeau entre
«espacio» y «lugar» es especialmente válida para empezar a definir la forma en la que la calle, un lugar
público, se transforma, de la mano de los arquitectos especialmente, en un espacio autónomo y funcional,
con claras aspiraciones colectivas y, por último, un símbolo para una ciudad mejor. En este proceso de
transformación, también podríamos pensar que la idea de lugar está relacionada con la inconsciencia
de su uso, mientras que la transformación de la calle en un espacio claramente se deriva de su uso
consciente con ciertas metas propositivas.

“La calle es transformada en un espacio por los usuarios.”16

Para Henri Lefebvre, el espacio es social, implica asignar más o menos apropiados lugares para las
relaciones sociales de reproducción, y las relaciones de producción. El espacio está impregnado de las
relaciones sociales, no sólo es compatible con las relaciones sociales, pero también es la producción
y producidos por las relaciones sociales. Así, la creación de un espacio implica pensar en ella como
un objeto de consumo de relaciones sociales. Para Henri Lefebvre, «hemos pasado de la producción

16 de Certeau, Michel. The Practise of Everyday Life. University of California Press, Berkeley, 1984

150
de cosas en el espacio para la producción del espacio en sí mismo”17. La idea podría ser aplicada al
espacio público en el sentido de que su mayor logro es la propia condición de diseño arquitectónico que
demuestra un componente claro de urbanidad. La idea de que las relaciones sociales se podrían mejorar
a través de herramientas arquitectónicas se puede encontrar específicamente y con mayor ímpetu en
la arquitectura de la década de 1950. Team X y en especial la revista Forum, co-editado por Van Eyck,
Bakema, Hertzberger y otros, desarrollaron estas ideas con especial interés. Proyectos como el Orfanato
de Van Eyck o la residencia de estudiantes de Hertzberger fueron publicados en estos números, en
conjunto con otros megaestructurales como Moshe Safdie o Yona Friedman.

Pero la arquitectura puede resolver los problemas sociales sólo cuando «las intenciones liberadoras del
arquitecto coinciden con la práctica real de las personas en el ejercicio de su libertad»18. Por lo tanto, la
producción de un espacio social tiene que coincidir perfectamente con las necesidades sociales de las
personas que utilizan el objeto arquitectónico. Como dice Foucault, la práctica efectiva de la libertad por
la gente, la práctica de las relaciones sociales, y las distribuciones espaciales en las que se encuentran
tienen que estar unidos en un diseño arquitectónico. La problemática intrínseca al propio diseño es
precisamente su planificación de antemano. Desde su punto de vista, hay una circunstancia en que el
arquitecto no tiene ningún control e incluso antes de haber utilizado algunas de las técnicas de poder
sobre la sociedad, su influencia ya no es relevante. Y eso es precisamente lo que la arquitectura debe
utilizar, o al menos intuir, con el fin de hacer un edificio de éxito social partiendo de herramientas de
tipo material. Para que dicho éxito se produzca, debe poseer un concepto abierto, libre de cambiar con
las propias necesidades sociales. La conciencia de esta apertura se convierte en uno de los pilares
hacia la incorporación de nuevos elementos de libertad a un artefacto arquitectónico. Es precisamente la
utilización de esta libertad la que convierte en lugar un espacio:

«La cuestión que convierte el espacio en lugar es el contenido dado por sus ocupantes/usuarios.
[...] Cuando decimos que hacemos un lugar, de hecho significa que hacemos un espacio de tal
manera que las condiciones para su contenido se corresponden con la cualidad del lugar.»19

Los Smithson trabajarían específicamente sobre la Calle Elevada como un lugar, y ya no tanto un espacio.
Refiriéndose a las calles elevadas del Golden Lane:

«Las calles serán lugares y no corredores o terrazas»20

La cuestión del espacio público en la arquitectura, entendida como una herramienta en sí misma, sólo
tendrá éxito cuando, como dice Hertzberger, sea lo suficientemente abierta como para evitar las «zonas
anónimas que desalientan el contacto entre los residentes, degenerando en las zonas vacías». Los efectos
específicos tienen que ser un pleno entendimiento del espacio público en el sentido de que complete
perfectamente su relación con la esfera privada.

«En los barrios residenciales debemos dar a la calle una calidad de vida del espacio vividero no
sólo para la interacción del día a día, sino también para ocasiones más especiales, para que tanto
las actividades comunales como actividades de importancia para la comunidad local puedan

17 Lefebvre, Henri, “The Everyday and Everydayness”. En Harris, Steven y Berke, Deborah (Ed.). Architecture of the Everyday, Princeton Architectural
Press, Nueva York, 1997
18 Rabinow, Paul (Ed.), Space, Knowledge and Power, Foucault Reader, Pantheon, Nueva York, 1984
19 “The thing that turns space into place is the infill given it by its occupants/users.[...] When we say we are making a place, we in fact mean making
the space in such a way that the conditions for its infill endow it with the quality of place.”
Hertzberger, Herman, Space and the Architect: Lessons in Architecture 2, 010 publishers, Róterdam, 2010, p. 24
20 “Streets will be places and not corridors or balconies”
Smithson, Peter. Smithson, Alison. The Charged Void: Architecture, The Monacelli Press, Nueva York, 2001, p. 86

  151
[Fig. 2.a.1-8] Ámsterdam, distrito de
trabajadores, siglo XIX. La apropiación
del espacio público se realiza de manera
natural. El ser humano tiende a expandir
los límites de su esfera privada.

[Fig. 2.a.1-9] Michiel Brinkman, Spangen


Quarter Housing. Róterdam. 1919-1921.

Observamos el paralelismo claro con la


imagen anterior, en donde se produce
la ocupacón del espacio público de la
calle. El intento de reproducir el hecho
social es evidente en una arquitectura
que proporciona un soporte de libertad
adecuado. En este caso, elevado como
veíamos en Fourier o en el Familisterio.

152
llevarse a cabo allí.»21

Hertzberger sigue:

«Un área de la calle en la que los propios habitantes están involucrados y donde los rastros
individuales se establecen para sí mismos y para el resto está apropiadamente unida y es por lo
tanto convertida en un espacio común»22

El deseo de reconquistar la calle es al fin en Herman Hertzberger el elemento que hace que la calle se
conciba como un espacio compartido. Será un espacio protegido de los riesgos o inseguridades, donde
las familias pueden socializar y ampliar los límites físicos de la vivienda [Fig. 2.a.1-8]. La creación de
nuevas condiciones para conseguirlo resulta fundamental, siendo posible gracias a la «organización del
espacio con herramientas arquitectónicas», convirtiéndose finalmente en un lugar. La calle será entendida
como:

«el lugar en donde el contacto social entre residentes locales puede ser establecido: como un
salón comunal, como era.»23

En general, la idea de lo alternativo implica la elección de una opción que consecuentemente es excluyente
de otras, y así la cuestión es por qué, tal y como Hertzberger puntualiza en el caso de las viviendas
Spangen de Brinkman, la gente prefiere estar en la calle-galería que en la calle existente. La figura del
arquitecto es fundamental en esta elección, haciéndonos pensar si se trata de una decisión suya o es la
propia sociedad la que lo reclama de antemano. [Fig. 2.a.1-9]

2.a.2 Calle Elevada y tipología arquitectónica

Es importante en este punto dar el salto a la labor más disciplinar del arquitecto. Hasta este momento,
hemos introducido una visión social, a veces popular, en donde el arquitecto pone su mirada de manera
a veces hasta inconsciente. Ya sabemos cómo incluso Rem Koolhaas llega a realizar sus investigaciones
en los 70 con la introducción de componentes de mayor cotidianeidad de una manera que podría rozar lo
propagandista. Su mirada se dirige hacia Nueva York, y su “manifiesto retroactivo sobre Manhattan” nos
ayuda a entender la isla como ese laboratorio de ideas que inundan el comienzo del siglo XX:

“Especialmente entre 1890 y 1940, una nueva cultura (¿la “era de la máquina”?24) eligió como
laboratorio Manhattan: una isla mítica donde la invención y la puesta a prueba de un modo de vida
metropolitano y su consiguiente arquitectura podían aplicarse como un experimento colectivo en
el que la ciudad entera se convertía en una fábrica de experiencia artificial, donde lo real y lo natural
dejaban de existir.”

Prosigue definiendo el programa del manhattanismo:

21 “In residential neighbourhoods we must give the street a living-room quality not only for day-to-day interaction but also for more special occasions,
so that both communal activities and activities of importance to the local community can take place there.”
Hertzberger, Herman. Lessons for Students in Architecture, 010 Publishers, Róterdam, 1991, p. 59
22 “A street area with which the inhabitants themselves are involved and where individual marks are put down for themselves and for each other is
appropriated jointly, and is thus turned into a communal space.”
Ibid., p. 43
23 “the place where social contact between local residents can be established: as a communal living-room, as it were.”
Ibid., p. 48
24 Vemos cómo Koolhaas hace especial mención a la “Era de la Máquina” de Banham, que posteriomente se incluirá como parte de una nueva
estética infraestructural en el tercer capítulo de este texto.

  153
[Fig. 2.a.2-1] Oll y Sobolev, proyecto de
vivienda corredor, 1927

(arriba) Sección de proyecto y esquema


de maclado de vivienda. Al mismo
tiempo, se observa la creación de una
diagonal de espacios abiertos, con las
terrazas en sus extremos y la galería en
el centro.

(abajo) La galería como objeto de diseño,


volumétricamente cerrada y compacta,
y eje central de un diseño que busca la
creación de un espacio de comunicación
social protegido.

[Fig. 2.a.2-2,3] Le Corbusier, Unidad de


Habitación de Marsella, 1946. Planta y
sección.

El arquitecto suizo retoma la idea de


Oll y Sobolev, pero aumenta la riqueza
interior de la vivienda. Los espacios de
terraza ajardinada ahora son adheridos
a las fachadas con el brise-soleil como
protección y espacio intermedio. El
espacio de comunicación social, la
galería cerrada, es más ancha, y por
lo tanto con más posibilidades de
interactuación.

[Fig. 2.a.2-4] Marie-Gabriel Veugny, Cité


Napoléon, París, 1849

Francia (y París) sigue siendo el lugar en


donde fundamentalmente se desarrolla
una ideología que tiene el espacio de
comunicación social como eje del diseño
de vivienda.

[Fig. 2.a.2-5,6,7] Michiel Brinkman,


Spangen Quarter Housing. Róterdam.
1919-1921

(arriba izq.) Espacio de galería elevada

(arriba der.) Fachada en donde se percibe


la adhesión de la galería

(abajo) Esquema de tipos de vivienda

154
“existir en un mundo totalmente inventado por el hombre, es decir, vivir dentro de la fantasía”25

El arquitecto holandés incluso hablará de Le Corbusier y su mezcla de “envidia y admiración” por la


ciudad americana. Este libro acabará con un apéndice propositivo, en donde varias propuestas de
Koolhaas para la ciudad de Nueva York son el colofón a toda una teoría de la urbe contemporánea.
Esas propuestas incluirían de manera clara el desarrollo del recorrido arquitectónico, la experiencia vital
de disfrutar la promenade architecturale del mismo Le Corbusier, que será el eje estructurador de la
arquitectura que le permitirá esa existencia en un mundo inventado “dentro de la fantasía”, no tan lejos de
aquellas megaestructuras, y en paralelo entre el bloque arquitectónico y el conjunto urbano. En definitiva,
serán las Calles Elevadas que, una vez de vuelta a Europa, se incluyen en el bloque arquitectónico,
especialmente de vivienda, en una actitud más disciplinar, menos teórica, y ya nada subversiva. Dicha
actitud, estudiada desde un punto de vista tipológico, hace referencia desde el bloque elevado y galería
cerrada de la Unidad de Habitación de Le Corbusier (que trasladará el arquitecto holandés al proyecto
de Boompjes) hasta la idea más abierta del proyecto de Golden Lane de los Smithson (que aplicará a su
proyecto de IJ-Plein).

Deberemos estudiar, por lo tanto, el concepto tipológico de la Calle Elevada, es decir, sus diferentes
manifestaciones en la relación con el bloque arquitectónico, para posteriormente estudiar la vivienda que
deriva de ellas. La manera de entender el espacio privado en relación con ella deberá ser analizada al
mismo tiempo, y el desarrollo tipológico de la vivienda irá de la mano con dicha concepción del bloque.
Encontraremos los siguientes apartados:

-Galería cerrada interior

-Galería abierta anexa

-Galería cerrada en fachada

-Galería abierta en fachada

-Galería abierta pasante

Galería cerrada interior

El uso de nuevos materiales como el hormigón armado en la construcción en el siglo XX permitió dejar
de entender la arquitectura como un elemento construido y apoyado invariablemente sobre el suelo. En el
año 1946, Le Corbusier proyecta la Unidad de Habitación de Marsella, en donde se recogían muchas de
las investigaciones realizadas desde la Villa Saboye en 1929 acerca de una planta baja libre que permitiera
al paisaje circular libremente por debajo del volumen elevado. El Hospital de Venecia, un volumen elevado
sobre la misma agua de los canales, es el último paso que Le Corbusier dio en este tema.

Si bien es cierto que dichas propuestas no plantean en su origen una intención de socialización o relación
gracias al hecho de la elevación sobre el suelo, sí que se pueden considerar ampliamente influyentes
en el tema que nos ocupa. En el año 1927, los arquitectos A. Oll y N. Sobolev realizan un proyecto de
viviendas servidas por calle interior. Si bien en este proyecto el bloque todavía conservaba su adherencia
al suelo, en la maqueta original se puede observar una primera intención de elevar aquellas circulaciones
que daban servicio a la vivienda. Los espacios de comunicación de la vivienda ya no se limitaban a
la verticalidad con la consecuente pérdida de espacios de relación entre los habitantes, sino que el
hecho de crear una circulación horizontal común permitía abrir la puerta a nuevas maneras de entender el
espacio transicional entre la vivienda y el espacio común. Se produce una interesante diagonal entre las

25 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 9,10

  155
[Fig. 2.a.2-8] Alison y Peter Smithson,
Viviendas aterrazadas, 1955

[Fig. 2.a.2-9,10] Giancarlo de Carlo,


Viviendas Villaggio Matteoti de Terna,
1969-1972

La crudeza material del hormigón


es compatible con una recreación
social elevada e independiente de una
infraestructura de comunicación general.

[Fig. 2.a.2-11] Moisei Ginzburg y Ignaty


Milinis, Apartamentos Tipo F, Narkomfin,
1928

Se trata de uno de los ejemplos más


representativos y conocidos de la
Calle Elevada, por ser de los que
más conscientemente utilizó con
connotaciones políticas un espacio
de fines sociales. Al mismo tiempo, su
riqueza espacial y tipológica es evidente
entre un espacio de comunicación social
protegido de las inclemencias y la esfera
más privada.

[Fig. 2.a.2-12] Ginzburg, Pasternak y


Prochorov, Apartamentos Sverdlovsk,
1928-1929.

Imagen de puente de conexión entre


bloques en cubierta. La Calle Elevada
interior al bloque se convierte en un
objeto independiente de comunicación
y se extiende a una organización urbana
más compleja. Así, es posible soñar
con organizaciones más complejas y
extensas.

156
dos terrazas privadas de las viviendas y la galería-corredor, que se entiende, en la maqueta del proyecto
como un objeto en sí mismo, artefacto para ser estudiado específicamente. [Fig. 2.a.2-1]

La tipología de vivienda derivada se organiza mediante vivienda en L en sección, en un maclaje con


vivienda con escalera hacia piso superior e inferior. La ingeniosa solución de vivienda dúplex serviría
como punto de referencia para que en el año 1946 se realizara el proyecto de la Unidad de Habitación de
Marsella [Fig. 2.a.2-2,3]. Mientras que la solución de galería interior se mantiene, lo que en el proyecto
de Oll y Sobolev eran esas dos terrazas exteriores particulares de las dos viviendas, en el proyecto de Le
Corbusier se transforma en un espacio en continuidad en fachada a medio camino entre exterior e interior
que permitía entender la transicionalidad de las relaciones de la vivienda con el paisaje circundante. La
apilación en vertical modifica el desarrollo de la vivienda. El proyecto refuerza la concepción de dicha
calle como un espacio que podía cambiar la concepción de la misma vivienda y de las relaciones sociales
hacia una mayor colectivización de la vida doméstica, trasladando dicha idea hasta la misma fachada, en
donde el arquitecto plantearía el espacio común interior en doble altura, en clara relación con el paisaje
exterior.

Galería abierta anexa

Directamente relacionado con el ya mencionado Falansterio de Fourier, las viviendas en Cité Napoléon,
Paris (1849) de Marie-Gabriel Veugny pretendían crear una comunidad de 400 familias creando un hito
en la construcción social, siendo la primera agrupación de viviendas obreras de la ciudad. En las partes
comunes del edificio se situaban lavaderos, secaderos y baños. Las galerías y comunicaciones verticales
se convierten en elementos fundamentales, al tener gran uso diario. El hecho de dotar de abundante
luz cenital y los mencionados usos comunes, hacen ver una clara intención de relación entre vivienda y
espacio común, que es la calle semipública en altura. [Fig. 2.a.2-4]

Dicha relación es manifiesta en el proyecto de viviendas Spangen de Brinkman en Róterdam, unas


viviendas que ya planean, en 1919, la cuestión de la calle-galería anexa a la vivienda, entendiendo
dicho espacio como un espacio intermedio entre la vivienda y la calle, que en este caso es elevada. Las
fotografías originales ya nos muestran una utilización constante de este espacio, en una apropiación y
extensión del espacio privado de la vivienda. Dicha galería tiene aproximadamente un kilómetro de largo,
con anchos variables entre 2,3 y 3,3 metros. La tipología de vivienda entonces se divide en tres. Por
un lado, aquellas con acceso desde planta baja, en planta baja, en primer lugar, y planta primera, con
acceso mediante escalera interior en segundo lugar. La tercera tipología se desarrolla mediante acceso
desde el espacio de galería elevado, mediante duplex con comunicación interior. [Fig. 2.a.2-5,6,7]

El trabajo de escalonamiento permitirá a los arquitectos Alison y Peter Smithson seguir dicha idea de
galería abierta, pero sobre un proyecto en donde la integración de dicha galería es mayor, entendiéndose
menos independiente del propio bloque. Sus viviendas aterrazadas de 1955 repiten en altura dicha
galería, la incrementan de tamaño y aumentan sus posibilidades de interacción social [Fig. 2.a.2-8]. Las
viviendas Villaggio Matteotti de Giancarlo De Carlo son la traslación construida más moderna sobre este
proyecto. Construidas en 1969, contienen las circulaciones como un elemento fundamental, mediante
galerías construidas con hormigón que en algunos casos se desligan de los bloques de vivienda bajos
de cuatro plantas y, en otras, se adhieren a ellos en planta baja y primera. [Fig. 2.a.2-9,10]

Galería cerrada en fachada

Entre los pocos proyectos materializados con estas ideas en esa época se encuentran igualmente los
apartamentos Narkomfin, de M. Ginzburg e I. Milinis (1928-1929) [Fig. 2.a.2-11] o los Sverdlovsk, de
Ginzburg, Pasternak y Prochorov (1928-1929) [Fig. 2.a.2-12]. En ambos casos, la galería anexa del
proyecto en Róterdam se inserta en el mismo interior del bloque, protegido de las inclemencias del
tiempo, pero iluminado naturalmente. La tipología de vivienda es mediante dúplex, con doble orientación,
maclada con la galería por debajo o por encima. Si observamos las crujías en el diseño interior de la
vivienda, veremos que siempre quedan divididas en dos, la privada (con dormitorios y baños) y la pública

  157
[Fig. 2.a.2-13] Herman Hertzberger,
Residencia de estudiantes, Amsterdam,
1959, 1964-66. Planta general por
espacio de galería de comunicación,
suficientemente ancha como para
permitir relaciones sociales ambiciosas.

[Fig. 2.a.2-14] Alison y Peter Smithson,


Robin Hood Gardens, 1966

Se busca la diversidad en la sección,


como ejemplo de la riqueza espacial.
En los collages es evidente el intento de
relacionar un espacio exterior degradado
(el entorno) con un espacio semiexterior
artificial seguro y protegido (la Calle
Elevada). Mediante la recreación, se
busca un ideal.

[Fig. 2.a.2-15] Javier Sáenz de Oiza,


Viviendas en el río Manzanares, 1953

Uno de los más incipientes proyectos


que recogían el testigo europeo de las
Calles Elevadas. Sin duda, se trataba
de recrear un espacio de comunicación
social frente al entorno degradado de
la posguerra en España, una isla en el
océano destruido. El ancho del espacio
común es conscientemente ampliado.

158
[Fig. 2.a.2-16] Le Corbusier, Inmuebles-
Villa, 1923

La vivienda se entiende como un filtro


desde el espacio público hasta lo más
privativo, para finalmente relacionarse
otra vez con un entorno verde de fondo
higienista.

[Fig. 2.a.2-17,18,19,20] Alison y Peter


Smithson, Apartamentos Golden Lane,
1952.

(arriba) Se observa la intención de


utilización de la Calle Elevada como
elemento de partición del bloque privado,
claramente diferenciados en sección y
en planta. Los collages interiores narran
su vida interior desde el punto de vista
de una posible socialización y vida
comunitaria.

(abajo) Esquema de distribución en


sección. Acceso a dos viviendas
macladas en L desde la Calle Elevada

  159
[Fig. 2.a.2-21,22] Alison y Peter
Smithson, Universidad de Sheffield, 1953

La utilización de la Calle Elevada se lleva


al bloque de tipología no residencial,
como espacio de comunicación social
entre usos tan diferentes y complejos
como los universitarios. Actúa así como el
elemento unificador que dota de unidad
al conjunto inicialmente disgregado.

160
(con salones y cocinas).

Galería abierta en fachada

Los proyectos de Ginzburg han sido de enorme influencia en lo relativo a la socialización de la vivienda.
El mismo Le Corbusier aplicaría muchos de sus principios en proyectos como el ya mencionado de la
Unidad de Habitación. La idea del bloque elevado, del uso de la cubierta y de programas comunales
será aplicado por el arquitecto suizo y, por extensión, incorporado al trabajo de diseño de vivienda social
de la segunda mitad del siglo XX. Tal es el caso de la arquitectura holandesa, en la que se inscribe Rem
Koolhaas y, años antes, arquitectos como Hertzberger, justo antes del comienzo de la carrera del primero.
El proyecto de la residencia de estudiantes en Amsterdam, de 1959, trabaja sobre la misma idea de
bloque independiente del suelo, con la inserción de un elemento galería que, en este caso, adquiere una
mayor dimensión y se abre a la climatología, con un concepto casi más de calle que de galería. [Fig.
2.a.2-13]

Con el Robin Hood Gardens, Alison y Peter Smithson construirían quizás no su mayor exponente de Calles
Elevadas, pero sí un claro ejemplo de la incorporación de la galería como espacio social. Desde sus
primeros dibujos y collages, la idea fundamental desarrolla la galería abierta como el espacio fundamental
de socialización, con la vivienda adyacente, y la inserción de algunos servicios comunes. [Fig. 2.a.2-14]

En España nos encontramos con una propuesta sumamente interesante por parte de Javier Sáenz de
Oiza. Su admiración por el maestro Le Corbusier le lleva a hacer un replanteo del bloque de la Unidad
de Habitación de Marsella, tan sólo un año después del Golden Lane, con el que guarda también una
clara relación. Lo que en el proyecto del arquitecto suizo eran las ya comentadas galerías cerradas e
interiores, en la propuesta no construida de las viviendas en el río Manzanares de 1953 nos encontramos
con espacios que ya no sólo sirven como espacio de comunicación, sino que contienen intenciones de
relación social al ubicar numerosos espacios públicos comunes entre los habitantes. En los croquis se
observan claramente las galerías abiertas al entorno, manteniendo la idea de una vivienda de ideales
higiénicos mediante la doble orientación y ventilación cruzada del proyecto del maestro suizo. [Fig. 2.a.2-
15]

Galería abierta pasante

Como evolución de esta idea de incorporar la galería como un espacio frío, abierto al espacio exterior
como un espacio público más, encontramos un proceso de transversalidad al bloque que se encuentra
incipientemente desarrollado en proyectos como el de los Inmuebles-Villa de Le Corbusier, quien entiende
la vivienda como una sucesión de filtros, desde el patio hasta el espacio urbano exterior. La galería ocupa
el primer filtro de circulación, que da acceso a una vivienda. [Fig. 2.a.2-16]

El Golden Lane de Alison y Peter Smithson se puede considerar una evolución de este proyecto en ese
proceso que posteriormente llevará a una ruptura total del bloque. En el proyecto de los arquitectos
ingleses, dicha transversalidad se consigue, a nivel de bloque mediante una zigzagueante galería de
recorrido público, pero a nivel de vivienda mediante la creación de espacios intermedios entre la vivienda
y el espacio público similares a la Terrase-Jardin de Le Corbusier. Tipológicamente, supone una evolución
respecto al primero, en un intento de densificar el número de viviendas al que se tiene acceso desde la
Calle Elevada y así llenarla de mayor actividad. [Fig. 2.a.2-17,18,19,20]

En numerosos proyectos posteriores, no siembre de vivienda, dichas inserciones se producirían


continuamente. Algunos de los primeros arquitectos que empezarían a manejarlas serían Alison y Peter
Smithson, quienes en la Universidad de Sheffield en el año 1953 romperían completamente el bloque,
liberando una planta al completo para uso de comunicaciones, extendiendo los límites del bloque y
convirtiendo lo que era una escalera en la Unidad de Habitación en un conjunto de pasarelas liberadas
de los límites del propio bloque hacia una conexión completa con la ciudad. [Fig. 2.a.2-21,22]

  161
[Fig. 2.a.2-23] José Antonio Corrales,
Polígono de viviendas de Elviña, A
Coruña, 1966.

Nos encontramos con uno de los pocos


ejemplos construidos en España en
donde es tan clara la intención de partir
el bloque privado con la esfera pública
de relación social, que vuela y sobresale
en ocasiones más allá de los límites
arquitectónicos tradicionales.

[Fig. 2.a.3-1] Moisei Ginzburg y Ignaty


Milinis, Apartamentos Tipo F, Narkomfin,
1928.

Observamos el banco y la mesa como


parte de la galería.

[Fig. 2.a.3-2] Herman Hertzberger,


Residencia de estudiantes, Amsterdam,
1959, 1964-66. Imágenes del mobiliario
como elemento incorporado a la
arquitectura.

[Fig. 2.a.3-3] Herman Hertzberger,


Edificio Residencial para ancianos “De
Drie Hoven”, Amsterdam-Slotervaart,
1965, 1971-74. Planta de la zona común
de acceso previo a la vivienda.

Se observa la exploración del espacio “In-


between”, un espacio de socialización a
mitad de camino entre la esfera privada y
la pública, en donde se ubican mobiliario
y otros elementos como jardineras que
tratan de fomentar la vida comunitaria y la
participación en el espacio común.

[Fig. 2.a.3-4] Herman Hertzberger,


Edificio Residencial para ancianos “De
Drie Hoven”, Amsterdam-Slotervaart,
1965, 1971-74.

Planta e imagen del espacio umbral en


donde se puede ver el ensanchamiento
del espacio de galería para dotar al
conjunto de un espacio con libertad de
ocupación por el usuario. La arquitectura
del hormigón y del prefabricado convive
así con la mesa y la butaca del usuario.

162
En España, en un proyecto algo posterior, pero de gran radicalidad en el uso de las Calles Elevadas,
José Antonio Corrales realiza en el año 1966 el polígono de viviendas de Elviña, un conjunto en el que
las galerías se plantean como los grandes espacios elevados de comunicación pública que parten el
bloque completamente en dos. La circulación vertical se produce con el mínimo número posible de
puntos (ascensores) mientras que se potencian las circulaciones horizontales de las amplias galerías.
Los bloques paralelos de vivienda se comunican mediante pasarelas elevadas que potencian el carácter
de un espacio común que recorre todo el conjunto. [Fig. 2.a.2-23]

2.a.3 Herramientas puntuales de socialización

Además del hecho tipológico, en el fenómeno de la Calle Elevada se encuentran diversas herramientas
utilizadas por el arquitecto para incrementar la relación social y el sentido comunitario. Entre ellas, nos
interesará estudiar aquellas que serían más extendidas hasta arquitectos como el mismo Koolhaas.

Incorporación de mobiliario y elementos puntuales de socialización

Ginzburg inserta elementos puntuales de socialización en sus apartamentos Narkomfin, como el banco
que no sólo es un objeto en sí mismo, sino que simboliza la intención social de relación sobre un
espacio elevado que en principio podría pensarse como únicamente de comunicación: sentarse, hablar
y relacionarse en un espacio semiindependiente que se abre a la galería [Fig. 2.a.3-1]. El arquitecto
propone no sólo un espacio de múltiples usos, un espacio ambiguo en sus posibilidades, sino que piensa
en objetos de uso específico para su uso común. La cubierta se planteará como otro espacio comunal
que posibilita el encuentro social.

De la misma manera que Ginzburg haría años antes, Hertzberger trabajaría sobre elementos puntuales
de uso cotidiano que acercan la idea social en un entorno semiprivado. Si tanto la puerta de acceso a
una vivienda como su correspondiente espacio público social de comunicación se colocan en un espacio
elevado, según la misma lógica el espacio intermedio o umbral tendrá las mismas características que si
estuviera en el suelo, haciendo que la vivienda participe más de la idea de lo público. De la misma manera
que Ginzburg proponía un banco, que era un espacio para sentarse y conversar, Hertzberger propone en
su Residencia de Estudiantes bancos corridos, entre pilares retranqueados de la línea de fachada, donde
los jóvenes estudiantes podrán comer y sentarse a su alrededor y sus animales domésticos jugar [Fig.
2.a.3-2]. Igualmente, en su Residencia de ancianos propondrá la mesa de reunión como el espacio en el
que la gente podrá relacionarse con el vecino en un programa en el que la socialización vecinal se vuelve
fundamental. El objeto y el mueble son instrumentos que el arquitecto utiliza, en determinados espacios,
para crear futuras relaciones. [Fig. 2.a.3-3]

Socialización de lo privado. Espacio umbral y paisaje interior

Herman Hertzberger en su libro Lessons for Students in Architecture recoge muchas de estas cuestiones,
las agrupa, las sintetiza y las promueve según el punto de vista ideal para explorar sus espacios acerca
del “In-between” y del umbral. Acerca de la residencia de ancianos [Fig. 2.a.3-4], en un interesante juego
de escalas, comentará:

«Los vestíbulos sirven como calles en un edificio que debe funcionar como una ciudad»26

En este proyecto de usos múltiples y comunes, las residencias son viviendas y las galerías son las
calles. La extensión de cada vivienda sobre el espacio común se realiza mediante el uso de este espacio

26 “The hallways serve as streets in a building which must function as a city”


Hertzberger, Herman. Lessons for Students in Architecture. Rotterdam, 010 Publishers, 1991, p. 40

  163
[Fig. 2.a.3-5] Le Corbusier, Inmuebles-
Villa, 1923.

[Fig. 2.a.3-6] Alison y Peter Smithson,


Apartamentos Golden Lane, 1952.

Representación de los elementos


pasantes, intermedios entre la calle y la
vivienda, que miran al paisaje.

164
semiindependiente “igualmente accesible desde los dos lados”.

«El umbral proporciona la clave para la transición y conexión entre áreas con necesidades territoriales
divergentes y, como un lugar por pleno derecho, constituye, esencialmente, la condición espacial
para el encuentro y diálogo entre áreas de diferentes órdenes... Estamos interesados aquí con el
encuentro y reconciliación entre la calle por un lado y un dominio privado por el otro.»27

De la defensa del espacio semipúblico para la gente y en la búsqueda de este lugar que “verdaderamente
les pertenezca”, surge la cuestión de la responsabilidad así como de la propiedad de dichos espacios por
los usuarios. Quién se encarga de ellos y cómo la gente puede sentir la responsabilidad de su cuidado así
como de la libertad en su uso son cuestiones que deben plantearse. Refiriéndose al tamaño y a la relación
de éste con sus posibilidades de éxito, Hertzberger dice:

“Las cosas empiezan a fallar cuando la escala se vuelve demasiado grande... El mundo que
es controlado y gestionado por la gente tendrá que ser construido desde la pequeña escala,
entidades construibles, no más grandes de lo que una persona pudiera abarcar y cuidar en sus
propios términos.”28

Si bien la direccionalidad de este planteamiento se refiere a la creación en el espacio común de lugares


de uso privado, podemos considerar una derivación de este planteamiento el hecho de introducir el uso
público dentro del planteamiento de lo privado. Igual que lo privado se extiende a la calle, el paisaje se
introduce en la vivienda. En los Inmuebles-Villa Le Corbusier, con sus Terrasse-Jardin, realiza un claro
ejercicio de inserción literal de la naturaleza en la propia concepción de la vivienda, elevando de esta
manera la idea de estar en planta baja. Desde entonces, realizará diversas operaciones con parecidas
intenciones en muchos de sus proyectos de vivienda. La doble altura, grandes terrazas verdes, o el uso
constante del vidrio como cerramiento son sólo algunos ejemplos que lo demuestran. Al observar sus
dibujos de estos espacios, uno no puede evitar sentirse a nivel de suelo, pero con una mirada clara al
paisaje lejano que sólo te lo permite la altura. [Fig. 2.a.3-5]

La vivienda colectiva se empieza a entender como un conjunto en el que poder relacionarse, no sólo
socialmente, sino también visualmente con un entorno cada vez más lejano, el del paisaje que rodea al
bloque. Los Smithson plantearán en el Golden Lane piezas de transición, similares a las del arquitecto
suizo, que son parte de la vivienda, pero con clara apertura al espacio público. Estas piezas a mitad de
camino entre la galería pública y la vivienda privada surgen de dicha voluntad de ruptura de los límites
tradicionales entre la calle y la vivienda, pero desde un espacio protegido, en altura, aprovechando las
ventajas de la construcción en vertical [Fig. 2.a.3-6]. Estos arquitectos desarrollarían varios proyectos
en donde dichos espacios cobrarían gran importancia, desde su mismo uso como pieza de engranaje
fundamental en la vivienda.

“Los jardines, estando en continuidad con la calle, acercan la vida extramuros de la vivienda -
jardines - limpieza de bicicletas - carpinterías - cuidado de palomas - juegos de niños - etc. a la
calle, identificando al hombre con su vivienda y su calle.”29

27 “The threshold provides the key to the transition and connection between areas with divergent territorial claims and, as a place in its own right, it
constitutes, essentially, the spatial condition for the meeting and dialogue between areas of different orders… We are concerned here with the encounter
and reconciliation between the street on the one hand and a private domain on the other.”
Ibid., p. 32
28 “Things start to go wrong when the scale becomes too big… The world that is controlled and managed by everyone as well as for everyone will have
to be built up of small-scale, workable entities, no larger than what one person can cope with and look after on his own terms.”
Ibid., p. 47
29 “The yard-gardens, being continuous with the street, bring the extramural life of the home -gardening- bicycle cleaning - joinery- pigeon fancying -
children’s play - etc. into the street, identifying man with his house and his street.”
Smithson, Peter. Smithson, Alison. The Charged Void: Architecture, The Monacelli Press, Nueva York, 2001, p. 86

  165
[Fig. 2.a.3-7] Alison y Peter Smithson,
Viviendas aterrazadas, 1955.

El espacio intermedio se eleva dos


peldaños, suficiente para mantener cierta
independencia, pero sin perder el sentido
de comunidad. El lechero, así, dejará sus
botellas en la zona del acceso.

[Fig. 2.a.3-8] George Candilis, Alexis


Josic, Shadrach Woods, Semíramis,
Casablanca, 1953

[Fig. 2.a.3-9] Le Corbusier, Unidad de


Habitación de Marsella, 1946

166
En las viviendas aterrazadas, ese espacio pasante se resolvería mediante un espacio elevado dos
peldaños, en una clara intención de independizar el espacio de recorrido público de la Calle Elevada
respecto al espacio semiprivado que, separado mediante una barandilla transparente, permite al usuario
mirar el paisaje sin cruzar la mirada con el transeúnte. A sus pies, el lechero dejará sus botellas cada
mañana como si de una vivienda unifamiliar con jardín delantero se tratara. [Fig. 2.a.3-7]

Como se ha comentado, es importante entender cómo estos proyectos y algunos otros de la época
intentan mantener la galería como un espacio de comunicación que disfrute del paisaje circundante. El
grado de privacidad de los espacios de transición es algo fundamental que el arquitecto maneja y controla
en una gradación que gradúa la incorporación a la vivienda de dicha Calle Elevada. Los arquitectos
encargados del proyecto de la Unidad de Habitación de Marsella, George Candilis y Shadrach Woods,
desarrollaron posteriormente junto con Alexis Josic numerosos proyectos en donde se trabaja con dicha
gradación en una incorporación mayor a la privacidad de la vivienda. En algunos de estos proyectos
como los inmueble “Semíramis” en Casablanca (1953) [Fig. 2.a.3-8] o el hábitat marroquí tipo “nido de
abejas” (1952), la relación con la cultura popular del lugar les lleva a proponer una nueva tipología de
galería que podríamos llamar vernácula. Aquí, el mantenimiento y la reinterpretación del patio privado de
la vivienda tradicional y su compilación en altura son aprovechadas para crear las galerías de acceso a
las viviendas como espacio común pero separado de él. El patio se convierte así en un espacio claro
de transición entre lo público (galería abierta) y lo privado (interior de la vivienda) pero cerrado a la vista
exterior mediante el muro. Si bien es cierto que todavía el patio es particular y privativo, también es cierto
que este espacio se convertirá en el espacio más importante de relación de la vivienda con el espacio
público de comunicación, al ser el elemento intermedio entre ambos. La circulación de aire se produce al
realizar una grieta horizontal entre bloque y bloque, apilados en vertical, pero sin tocarse para aumentar
la sensación de independencia.

Programa público en el bloque. Entre la galería y la calle

Casi paralelamente, como consecuencia y a la vez antecedente, la apertura de la galería al paisaje


más o menos cercano coincide simultáneamente con una visión de lo público en clara relación con el
habitar privado. La inserción de diversos elementos hasta entonces considerados el “exterior” dentro del
elemento considerado “interior” provoca un movimiento de intenciones que ya no sólo se aplica al hecho
de habitar en sí mismo, sino a la propia concepción del proyecto en su escala global. Los ejemplos de
Condensadores Sociales son el mejor ejemplo en ese afán de colectivización y socialización interior, que
ya encontrábamos referenciado en la arquitectura de Le Corbusier en su proyecto del Centrosoyuz en
Moscú de 1928-35 y en respuesta a su admiración por los modelos soviéticos:

«Este encargo le dio a Le Corbusier la oportunidad perfecta para utilizar una construcción de forjados
de hormigón, pilotis, rampas, y fachadas de vidrio para expresar su visión de la cooperación social
y la optimización técnica.»30

Ya en 1946, con el proyecto de la Unidad de Habitación se realiza un ejercicio brutal, directo y claro al
insertar, como una pieza más del puzle, el espacio de uso colectivo dentro del bloque privado de vivienda.
La escalera de comunicación es un claro ejemplo de la independencia que este espacio tiene respecto
al proyecto general. Uso, carácter y acceso independientes, pero dentro del mismo bloque habitacional.
[Fig. 2.a.3-9]

Refiriéndose al Golden Lane, sus mismos arquitectos dirían:

«Las calles pueden acoger pequeñas tiendas, buzones, cabinas de teléfono, etc. - el bloque plano

30 “This commission gave Le Corbusier the perfect opportunity to use concrete slab construction, pilotis, ramps, and glazed facades to express his
vision of social cooperation and technical optimization.”
Cohen, Jean-Louis. Benton, Tim. Le Corbusier, Le Grand, Phaidon, Londres, 2014, p. 234

  167
desaparece y la vida vertical se convierte en realidad.»31

Sin duda estas palabras expresan la autosuficiencia de recrear, en altura, un estilo de vida deseado que
en planta baja parecen no encontrar, y que repiten en otros proyectos como el de Robin Hood Gardens.
Su idea de ciudad vertical se empezará a acercar más a aquella del rascacielos americano tan cercana
para Koolhaas o del Condensador Social.

31 “Thoroughfares can house small shops, post-boxes, telephone kiosks, etc. - the flat block disappears and vertical living becomes a reality.”
Smithson, Peter, en Smithson, Peter. Smithson, Alison. The Charged Void: Architecture, The Monacelli Press, Nueva York, 2001, p. 86

168
2.b. Evolución de la ‘promenade architecturale’ en Rem Koolhaas

En la primera época de labor profesional de Rem Koolhaas, especialmente en proyectos en donde la


vivienda jugaba un papel fundamental, el arquitecto holandés utilizará numerosos de estos conceptos
anteriormente estudiados. El Team X habrá sido el exponente fundamental en la experiencia de incorporar
el recorrido al bloque arquitectónico, siendo La Calle Elevada una pieza importante en su trabajo. Su última
reunión se produce en 1980, precisamente un año antes de la muerte de Bakema y de que Koolhaas
realizara las propuestas que son de interés en esta tesis, al trabajar directamente con conceptos de
promenade y Calle Elevada.

Para entender su evolución y las posibles conexiones, se ha estudiado la herencia manifiesta y directa
que se produce en el diseño de la Calle Elevada, y que luego se verá materializada y construida en
proyectos como IJ-Plein o Charlie Check Point. Pero igualmente hemos de estudiar que en el caso de
Koolhaas, la evolución interna que se produce en dichos proyectos responde a un pensamiento mucho
mayor, o al menos más amplio, una evolución gestada pocos años antes, durante los 70 y parte de los
80, que responde a términos más evolucionados de circulación y recorrido. Dichos términos se fueron
elaborando en estudios teóricos y proyectos utópicos principalmente en Nueva York, pero también en
proyectos europeos y más creíbles como lo fue el posterior Parque de la Villette, en el que se produce
una expansión a un ámbito más urbano y extenso en el plano horizontal. En todos ellos, se produce
una evolución desde una idea de promenade architecturale más experiencial y humana hasta el uso de
términos más infraestructurales y de conectividad más urbana, dando continuos saltos de lo utópico a lo
real, y de la escala humana a la urbana. En este momento, estudiaremos el primer momento, aquel en el
que Rem Koolhaas incorpora numerosos conceptos estudiados en el apartado anterior relacionado con
las Calles Elevadas. Veremos la parte de comunicación y recorrido como una incorporación de algunas
ideas urbanas en el bloque, aquellas que respondían a criterios de socialización o relación entre los
usuarios, así como el tratamiento de un recorrido a una escala más humana que afectaba a la propia
tipología del proyecto arquitectónico.

2.b.1 Recorrido y conectividad entre bloques

El arquitecto holandés recoge la herencia de algunas cuestiones de las que hemos hablado en el apartado
anterior para desarrollar una serie de propuestas primeras en Nueva York, en un estado todavía incipiente,
pero del que se observan ya retazos que serán utilizados, en un segundo momento, para proponer los
ejemplos construidos que serán estudiados con mayor profundidad: IJ-Plein y Charlie Check Point.

ESPECTÁCULO

Uno de los arquitectos que primero pusieron nombre y que mejor exploraron el sentido de la promenade
architecturale en el proyecto de arquitectura fue Le Corbusier. Utilizada por primera vez en su descripción
de la Villa Saboye en Poissy (1928), dotaba de un nuevo sentido a lo que hasta ese momento se había
designado “circulación”.

“Es una gran palabra moderna. Todo es circulación en la arquitectura y en el urbanismo.”32

Es interesante pensar en esta relación comentada entre arquitectura y urbanismo en lo que a circulación
se refiere. Aún con enormes diferencias de principio, proyectos como el de Argel o Buenos Aires se
acercan claramente al ya estudiado de Exodus. Y Le Corbusier, al igual que Rem Koolhaas, relaciona

32 El término “Circulación” se desarrolla específicamente en el libro Precisions, p. 150-154 (Edición española)

  169
[Fig. 2.b.1-1] E. Zenghelis, The Egg of
Columbus Center, 1973, en colaboración
con Z. Zenghelis.

Vista de uno de los bloques de la


propuesta, en donde se intenta
representar la riqueza programática y de
multitud de eventos interior. Se vislumbra
una efervescencia de acontecimientos
y un dinamismo formal tan complejos
como lo es la propia ciudad en la que se
inserta, Nueva York.

170
numerosos conceptos de la escala urbana con la arquitectónica. Tal es el caso de la circulación pública,
introducida por medio del concepto de promenade, incluso en la escala de una vivienda unifamiliar como
la Villa Saboye:

“En esta casa ocurre una verdadera promenade architecturale, ofreciendo aspectos constantemente
variados, inesperados y a veces asombrosos.”33

Plenamente consciente de la importante labor del arquitecto en la generación de experiencias en


el recorrido de un proyecto, Le Corbusier utiliza rampas, escaleras, y otros elementos con un sentido
principalmente experiencial. El intento de expresar una sensación arquitectónica con palabras escritas
acerca al arquitecto suizo a una narración que, más que a la arquitectura, se asemeja a un guión
cinematográfico similar al que estudia Eisenstein en su montage and architecture. Así lo vemos cuando
dice:

“Uno entra: El espectáculo de la arquitectura de una vez se ofrece a la vista. Uno sigue un itinerario
y las perspectivas se desarrollan con gran variedad, desarrollando un juego de luz sobre las
paredes o haciendo piscinas de sombras.”34

RECREO

Sin embargo, el interés de Koolhaas en este sentido probablemente se dirija, más que hacia una
experiencia del usuario en el proyecto (el “habitar” como tanto decía Le Corbusier35), hacia una extracción
de todas las posibilidades programáticas que el pensamiento de dicho recorrido podía provocar. El
sentido espacial y perceptivo se deja de lado entonces y el trabajo se dirige hacia una organización
y conexión de programas y un medio o herramienta que en este caso es la promenade architecturale.
Dicha promenade tendrá este nombre específico y de manera fehaciente en el proyecto del Parque de la
Villette, un proyecto que veremos a mitad de camino entre la escala arquitectónica y la urbana, en el que
Koolhaas desarrollará numerosas ideas relativas a la circulación, pero adquirirá otras denominaciones y
significaciones en los diferentes proyectos del arquitecto, incluso anteriores en el tiempo.

Podemos entender una clara diferenciación entonces de la promenade architecturale como un recorrido
cuya finalidad es la experiencia en sí mismo de esa comunicación frente a la idea de Strip, que estaba
basado en una conectividad cuya finalidad es la del acercamiento de puntos lejanos, en donde el recorrido
en sí pierde valor frente a los elementos que conecta. El proyecto adquiere así una cualidad más allá de
lo objetual para adquirir nuevas condiciones urbanas más dinámicas.

Ya con el arquitecto en Estados Unidos, y proyectado en 1973, un año después de The City of Captive
Globe, The Egg of Columbus Center es uno de los primeros proyectos en donde se observan algunas
relaciones interesantes bajo el paraguas de estas ideas. Con la dirección de E. Zenghelis, se desarrolla
un complejo residencial con referencias al proyecto de Exodus. [Fig. 2.b.1-1]

En clara relación con lo que sucedía en Exodus, la conexión del programa constituye la base sobre
la que se sustentan las ideas. El “diseño” se transforma en una formalización de una distribución de
programas, tensionada y organizada de diversas maneras. Dicho “diseño” se ve modificado por los
diversos condicionantes, desde una escala más urbana, como es el caso de Welfare Island hasta la

33 “In this house occurs a veritable promenade architecturale, offering aspects constantly varied, unexpected and sometimes astonishing”
Le Corbusier y Jeanneret, Pierre, Oeuvre Compléte Volume 2, 1929-1934, Les Editions d’Architecture, Zurich, 1995, p. 24
34“You enter: the architectural spectacle at once offers itself to the eye. You follow an itinerary and the perspectives develop with great variety, developing
a play of light on the walls or making pools of shadow”
Le Corbusier y Jeanneret, Pierre, Oeuvre Compléte Volume 1, 1910-1929, Les Editions d’Architecture, Zurich, 1995, p. 60
35 “I know that here I am on the essential theme, the great modern theme: HABITATION.”
Extraído de Le Corbusier, When the Cathedrals were White, Reynal Hitchcock, Nueva York, 1947, p. xviii

  171
[Fig. 2.b.1-2] Rem Koolhaas/OMA, New
Welfare Island (ahora Roosevelt Island),
New York, 1975-76.

Planta general en donde se observa el eje


vertebrador longitudinal de la propuesta,
la pasarela mecánica, la “promenade
arquitectónica”.

[Fig. 2.b.1-3] Welfare Island project,


1975-1976

[Fig. 2.b.1-4] Detalle del Hotel Welfare


Palace, 1976

El travelator se convierte en el eje


fundamental de la isla, organizando los
programas a su alrededor, agarrándose a
él, dotándole de una conectividad urbana
manifiesta hasta su interior.

172
escala más de bloque de Charlie Check Point. En todos ellos, en sí mismo el recorrido constituye un
motivo de proyecto y como tal, merecedor de estudio. Esto constituye una novedad en el trabajo del
arquitecto, quien había estudiado el proyecto en Londres como una realidad mucho más fragmentada y
parcial.

En el caso de Welfare Island / Roosevelt Island (1975-1976), la isla sería el laboratorio donde poder probar
lo que luego sería trasplantado a Manhattan. La isla se convierte, según Koolhaas, en una “ciudad en
una ciudad”36, en una referencia que, tal y como nos comenta Gargiani, tiene como origen y referencia a
Ungers. [Fig. 2.b.1-2]

“Desde 1965, la isla ha estado sufriendo una “urbanización” poco entusiasta. La pregunta es:
¿ha de ser parte de Nueva York – con todos los padecimientos que eso implica – o ha de ser
una refinada zona de evasión, una especie de lugar de recreo que ofrezca, desde una distancia
segura, ese espectáculo que es Manhattan encendido?... Los urbanistas de la isla han elegido por
el momento la segunda opción…”

Como punto de partida, la manzana de esta isla es trasplantada directamente al nuevo espacio de trabajo.
La ciudad dentro de la propia ciudad no hace sino indicarnos ese bucle conceptual que le permite,
extendiendo el propio concepto, incluso introducir la ciudad dentro del bloque. A partir de ahí:

«Los bloques están conectados mediante una pasarela mecánica que corre en un viaducto al nivel
del Queensboro Bridge. Esta alegre ‹acelerada promenade arquitectónica› Corbuseriana continúa
más allá del punto de la isla al nivel del río, en la forma de un muelle para ‹atracciones flotantes› -
una solución ya vista en The Egg of Columbus Center.»37

Sin comentar esa relación con Le Corbusier, en Delirious New York, leemos:

“Todas las manzanas están conectadas mediante un travelator, un pasillo mecánico elevado que
sale del puente y corre hacia el sur, hasta el centro de la isla: un paseo arquitectónico acelerado.
En la punta de la isla, este pasillo elevado se vuelve anfibio, deja la tierra y se transforma en
un trottoir, una pasarela sobre el río que conecta unas atracciones flotantes demasiado efímeras
como para establecerse en tierra. Las manzanas que no se ocupen se dejan libres para futuras
generaciones de constructores.”38

Varias cuestiones quedan claras al leer la información sobre este proyecto. La relación con la corbusierana
promenade es directa, entendiendo que lo fascinante empieza a ser entender la sucesión de eventos
arquitectónicos que, distribuidos a lo largo de un eje directriz, suceden como un recorrido dotado de
cierta fantasía poética: “La Entrada”, el arquitectón suprematista, “el puerto”, la “piscina china”, el hotel
Welfare Palace con la balsa, la “explanada”, y la pasarela sobre el río. Todos ellos, dotados de singularidad
y entidad mediante nombre propio, pretenden unir el imaginario de la eterna Nueva York en una escala
arquitectónica a medio camino entre lo doméstico y lo urbano, abarcable en la ciudad, y desarrollable
como futuro proyecto arquitectónico por cualquier constructor, al margen del estilo. [Fig. 2.b.1-3,4]

EFERVESCENCIA

Para Koolhaas, estos proyectos pertenecientes al recorrido arquitectónico, no representan en ningún

36 Koolhaas, Rem, “Welfare Palace Hotel/1976-77”, en Architectural Design, vol. 47, nº 5, Londres, Mayo 1977, p. 345
37 “The blocks are connected by a tapis roulant that runs on a viaduct at the level of the Queensboro Bridge. This playful, Corbusierian “accelerated
architectural promenade” continues beyond the point of the island at river level, in the form of a pier for “floating attractions” – a solution already seen
in The Egg of Columbus Center.”
38 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 300-301

  173
[Fig. 2.b.1-5] R. Koolhaas, E. Zenghelis/
OMA, concurso para Welfare Island,
Nueva York, 1975.

Vista desde la calle, en una visión que nos


recordará al posterior eje de IJ-Plein con
el espacio entre bloques en donde resalta
la repetición rítmica de las escaleras con
evidente singularidad gestual.

[Fig. 2.b.1-6,7] Corbett (arriba) y Ferris


(abajo), dos visionarios de la ciudad de
Nueva York.

El dibujo del segundo aparecería en la


New York World’s Fair de 1939, a la vez
que el diorama City of Light comentado
por Koolhaas. Podremos leer en él:
“Construyendo el mundo del mañana
para destruir las separaciones”.

174
caso un posicionamiento estético, sino la extracción de nuevos elementos cuyo objetivo no es puramente
experiencial. Su formalización, al no ser definida más que con unos toscos volúmenes, pasa a un segundo
plano, y se podría enmarcar dentro de cualquier movimiento y época. Lo más relevante es precisamente
la conexión y comunicación entre acontecimientos diferentes, entre programas diferenciados que dan
sentido al conjunto. La percepción parcial desde alguna de las calles sigue siendo importante, pero de
alguna manera intencionalmente incontrolada. La percepción casi infinita nos indica un desinterés por
la estética de lo perimetral, marcando precisamente el interés por el propio sentido circulatorio del eje,
inteligentemente ambiguo como para poder acoger cualquier función, sin tener que ser definido en el
momento de la elaboración del concurso.

Algunas de las imágenes, especialmente aquellas que se adentran en el espacio urbano, poseen un claro
ambiente que nos acerca a aquellos Dioramas que mostraban la fascinación de una calle ideal en París,
o en Manhattan, como aquel City of Light, instalado en el pabellón de la New York World’s Fair de 1939
comentado por Rem Koolhaas en Delirious New York [Fig. 2.b.1-5]. Poseen una estética que nos recuerda
a una fotografía en blanco y negro tomada a comienzos de siglo o incluso a los dibujos a carboncillo de
Ferris o Corbett, aquellos que mostraban una ciudad futurista, un Manhattan congestionado en el caso
del segundo, en donde se podría observar el zeppelín sobrevolando, aquel que Koolhaas relataría en the
Story of the Pool como imaginado por los nadadores en su desembarco en la Gran Manzana. El diálogo
Welfare Island-Manhattan está claro, y la visión para uno es directamente exportable al otro. [Fig. 2.b.1-
6,7]

A su alrededor, Koolhaas introduce la ciudad también en dicho recorrido, y su percepción desde el eje lineal
permite integrar la ciudad, en un contacto recíproco, en la propia promenade architecturale de la isla. Ese
lugar de recreo es el disfrute del propio recorrido por la isla y sus programas, y aparecerán, percibiéndose
a sus lados, desde los existentes edificios de la ONU en Manhattan o las viviendas sociales en Queens y
la central eléctrica hasta los nuevos proyectos del hotel Esfinge o el “parque de la desesperación”.

“Enfrente del edificio de la ONU en la isla de Manhattan está la contra-ONU, que se alza sobre una
pequeña isla. En el propio Manhattan puede verse la “secesión” del hotel Esfinge y del edificio
RC. En Queens están: el “parque de la desesperación”, con sus viviendas modernas; la periferia;
el signo de Pepsi-Cola; y la central eléctrica. Acercándose por el río se ve la piscina flotante.”39

Esta observación del entorno urbano nos permite entender que, siendo un recorrido por sí mismo dotado
de sentido con su generación propia de programas, se complementa con la visión puntual y parcial de
determinados elementos del entorno urbano más lejano. Dichas visiones no se perciben todas a la vez,
sino que se tendrán separadamente en el propio recorrido. Así, el diálogo entre el recorrido y dichos
elementos en algunos casos no se limita a una visión, y el proyecto arquitectónico constituye un lenguaje
en sí mismo, de múltiples lecturas complejas. Koolhaas establece una narración de una historia, en donde
algunos protagonistas, proyectos construidos o imaginados conforman un “melodrama arquitectónico”40:

“Las relaciones entre el Hotel Esfinge, el RCA y el Welfare Palace Hotel son interpretados de
acuerdo a las leyes no escritas del melodrama arquitectónico: el RCA ha dado la espalda al Hotel
Esfinge – forzando al Esfinge a ir por su cuenta. Para el RCA, la atracción de las múltiples torres
del Welfare Palace Hotel – cada una con sus propios anhelos privados – se vuelve más irresistible
por el hecho de no poder ser unidas a través del río. No hay daño alguno en que su relación nunca
pueda ser consumada”41

39 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p.302
40 Se quiere resaltar la componente tan cinematográfica de este conjunto de palabras utilizados por Koolhaas
41 “The ‘relationships’ between the Hotel Sphinx, the RCA slab and Welfare Palace Hotel are interpreted according to the unwritten laws of architectural
melodrama: the RCA has turned its back to Hotel Sphinx – forcing the Sphinx to go it alone. For the RCA, the attraction of the multiple towers of Welfare
Palace Hotel – each with its own private yearnings – is made more irresistible by the fact that it is unattainable across the river. There is no danger that

  175
[Fig. 2.b.1-8] Diálogo entre la existente
ONU y la Contra-ONU

Si a las avenidas de Manhattan les


corresponde un conjunto de manzanas
repetidas y organizadas, enfrentado
encontramos la nueva promenade
anfibia, su hermana pequeña que
organiza, de similar manera, programas
anexos, pequeñas islas de temporalidad
más irregular.

[Fig. 2.b.1-9] “Propuesta para Manhattan


1950”, Raymond Hood, 1929

[Fig. 2.b.1-10] “Skyscraper Bridges”,


Raymond Hood, 1929 (Dibujo de Ferris)

176
CONFRONTACIÓN

En el caso del edificio de la ONU y la Contra-ONU, por poner un ejemplo, intenta establecer relaciones y
puentes, basados en la provocación que el diseño en sí mismo tiene cuando es comparado en paralelo
con otros proyectos singulares [Fig. 2.b.1-8]. En este sentido, Koolhaas ataca directamente a Le
Corbusier, en su decisión proyectual del edificio del lado de Manhattan:

“El edificio de la UN por Le Corbusier representa el mayor daño que el arquitecto francés podría
infligir sobre Nueva York y la Grid con una sola estructura. El forjado principal se ubica de tal
manera que obstruye una calle, el auditorio bloquea la siguiente”42

La búsqueda de esa confrontación busca, por un lado, diferenciarse polémicamente del maestro del
Movimiento Moderno, pero por el otro, acepta la referencia original de un arquitecto que, según Koolhaas,
se equivocó en su visión urbana en Nueva York. Así, inteligentemente, evita toda comparación con el
maestro suizo, ofreciendo una alternativa, un paso más en su interpretación de su estructura urbana.
Dicha manifestación clarifica una intención que, frente a su ruptura con piezas autónomas, intenta su
continuidad. Para Koolhaas, la obstrucción de la continuidad urbana significa claramente un atraso y
equivocación proyectual; Nueva York está por encima de protagonismos individuales, y para el arquitecto
holandés la grid manhattaniana debe ser continuada. En una posición que podría ser aparentemente
tachada de conservadora, precisamente busca las referencias en la cultura profunda de la isla y es aquí
donde las visiones de Corbett, Ferris o Hood más sentido adquieren. Welfare Island es la oportunidad,
no sólo de continuar la relevancia de los ejes urbanos de Manhattan, sino de fomentarlos y empezar a
llenarlos de nuevos contenidos, como auténticos espacios de oportunidad contemporánea. Por ello, su
posición se vuelve rotundamente innovadora.

Precisamente Hugh Ferris y Raymond Hood plantean, a finales de los años 20, una serie de puentes sobre
el Hudson y el East River, en una visión infraestructural a mitad de camino entre ingeniería, arquitectura
y utopía urbana para la ciudad que permitía incrementar la densidad urbana de Nueva York mediante
rascacielos y estructuras suspendidas. En contra de la descentralización y trabajo sobre la periferia de la
ciudad, los arquitectos plantean, con dichos proyectos, la necesidad de ofrecer alternativas en su interior.
[Fig. 2.b.1-9,10]

Ya desde sus primeras investigaciones y sus primeros proyectos en Nueva York, el arquitecto holandés
incorpora la circulación como un aspecto relevante, y la experiencia del recorrido es trabajada como parte
fundamental del proyecto. Y si bien en los primeros años es difícil observar un interés en el desarrollo
interior del bloque arquitectónico, y sus trabajos desarrollan propuestas de conectividad más teórica,
progresivamente irá teniendo una actitud más disciplinar y realista, afrontando el bloque como meta de
diseño, e incorporando sus idearios teórico y utópicos en propuestas plausibles y de escala cercana,
alejándose, en cierto modo de Raymond Hood, Hugh Ferris y en general de la cultura visionaria americana
para acercarse a la realidad más europea.

their relationship can ever be consummated.”


Koolhaas, Rem, “Welfare Palace Hotel/1976-77”, en Architectural Design, vol. 47, nº 5, Londres, Mayo 1977, p. 344
42 “The UN Building by Le Corbusier represents the maximum damage the French architect could inflict on New York and the Grid with a single
structure. The main slab is placed so that it obstructs a street, the auditorium blocks the next”
Ibid.

  177
[Fig. 2.b.2-1] E. Zenghelis/OMA,
proyecto del Hotel Esfinge, Times Square,
Nueva York, 1975-1976, en colaboración
con Z. Zenghelis. Axonometría general.

[Fig. 2.b.2-2] Portada del libro The


Language of Post-Modern Architecture,
publicado en 1977 por Charles Jencks
con el edificio de Minoru Takeyama
Niban-Kan (Number Two Building)

[Fig. 2.b.2-3] Takeyama, Minoru. Ichiban-


Kan (Number One Building). 1967-1969
vista desde el espacio de comunicación
del Niban-Kan. Fotografía extraída de
domusweb

El Niban-Kan es probablemente uno


de los primeros ejemplos de inserción
literal del espacio urbano en el bloque
arquitectónico en Japón, de forma
tridimensional, de manera similar a como
lo haría Koolhaas pocos años después
en Charlie Check Point, y a cómo lo haría
también Maki en su Spiral Building en el
mismo Tokio.

178
2.b.2 Circulación y programa en el bloque arquitectónico. Primeros proyectos de vivienda

CONDENSADOR

Durante estos iniciales años de trabajo, Rem Koolhaas introduce progresivamente el desarrollo de su
interés más metropolitano en los primeros proyectos de bloque. Precisamente, es interesante observar
la superposición de escalas que realiza para solapar las mismas cuestiones, a escala urbana y en unos
incipientes bloques, que entonces se pueden considerar urbanos. La información, para él, no se limita a
un único plano de información uniescalar, sino que realiza una combinación de cuestiones de diferentes
grados de afección. En su arquitectura tratará de realizar una agrupación de intereses a escala de bloque,
como en un “Condensador” que ya comentábamos en la arquitectura soviética tan importante para el
mismo Koolhaas o Le Corbusier.

En 1975-1976, desarrolla el proyecto del Hotel Esfinge, un “hotel de lujo entendido como modelo de
vivienda colectiva”43. En él, al igual que ocurría en los modelos anteriores, lo más importante es el énfasis
que el arquitecto pone en el programa y su relación con las propias circulaciones interiores. Ambos
aspectos se envuelven bajo el paraguas de la misma volumetría y probablemente por primera vez,
observamos un sentido circulatorio que, dentro del bloque, desarrolla el hecho programático como una
cuestión fundamental, tan similar a aquellos primeros rascacielos de su interés como a modelos de
“vivienda colectiva” que hemos visto del pasado. Como una amalgama de sucesos superpuestos, se
desarrollan numerosos acontecimientos que dan sentido a todo el bloque, y en un recorrido en altura, los
programas dotan de sentido urbano al proyecto. Tal y como comenta Gargiani, en referencia al proyecto
del arquitecto suizo, otra “unidad de habitación en la Metrópolis”, y en referencia a los modelos de
hoteles de Nueva York y los clubes de obreros de Moscú.44. El bloque adquiere rotundidad e iconografía,
entendiéndose como un elemento objetual de tal relevancia urbana que supera los límites de una manzana
de la retícula manhattaniana. El diálogo con ella todavía se mantiene cuando se permite el paso inferior
del eje urbano y se trata así de dotar al bloque de un equilibrio entre compacidad y fragmentación que le
lleva al propio diseño del objeto como una pantalla descompuesta. [Fig. 2.b.2-1]

ATMÓSFERA

La imagen propuesta de estética más pop es comentada por Gargiani en directa referencia a proyectos
icónicos del posmodernismo imperante en el momento de su diseño. Dicha mención al soporte cultural
de Koolhaas incluiría los trabajos japoneses del edificio-bar Niban-Kan/Ichiban-Kan, construido en Tokio
en 1970 por Minoru Takeyama, y la Torre Sony, construida en Osaka por Kurokawa en 1972-76.45

En el caso del primero, el autor es un arquitecto educado en la cultura occidental, en concreto la americana
al estudiar en Harvard y trabajar junto con José Luis Sert, después con Harrison y Abramovitz, y finalmente
en Dinamarca con Jorn Utzon y Arne Jacobsen. El doble proyecto de Takeyama, descubierto por Charles
Jencks, fue el elegido para ilustrar la portada de su libro The Language of Post-Modern Architecture,
publicado en 1977 y sin duda leído por Rem Koolhaas, al ser convertido en una referencia inevitable de la
corriente arquitectónica de esos años [Fig. 2.b.2-2]. Hace falta recordar que Charles Jencks había sido
docente de la Architectural Association en el tiempo en el que Rem Koolhaas era estudiante a comienzo
de los años 70. De hecho, asistiría a su presentación de The Berlin Wall as Architecture, y probablemente
adelantando lo que se intuía como el comienzo de la corriente posmoderna, y quizás también ya la
publicación del libro, comentaría:

“Jencks, un dandi, parece reunir - de acuerdo con el libro de mano antiterrorista de aficionados -

43 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 297
44 Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 31, 35
45 Ibid., p. 35

  179
180
los primeros elementos de la explosión semiótica.”46

Referenciado por su iconografía más pop, Koolhaas en un estudio primero observaría la importancia de
las circulaciones, que discurren en vertical comunicando los diversos programas de los bloques. [Fig.
2.b.2-3]

Domusweb dedica en 2012 una triple entrevista al proyecto. Realizada por Roberto Zancan, tal y como
leemos resalta especialmente la cuestión de las circulaciones y su componente más social:

“Domus: Uno de los aspectos más notables de Ichiban-kan es la importancia social de los espacios
de circulación. Ninguno de los dos edificios tienen puertas de tal manera que uno puede entrar
desde la calle e ir directo a la sexta o la séptima planta. Es como la calle entrando en el edificio,
que es algo que ya no tenemos.

Minoru Takeyama: Cuando era niño no había llaves. Para mí el edificio evoca la misma atmósfera, incluso
aunque todos los inquilinos tienen un cerrojo o cerradura.

Yasutaka Yoshimura: El edificio transmite un sentimiento de espacio público y esto es realmente especial
y típico de Tokio. Las chicas incluso se maquillan en la calle, así que perciben la calle como un espacio
privado. Podemos decir que el límite entre estos dos tipos de espacio se está disolviendo en Tokio, y en
este sentido realmente pienso que tu edificio es representativo de la ciudad. No se trata de una fachada,
sino de planeamiento”47

ESCALONAMIENTO

Volviendo otra vez al Hotel Esfinge, Rem Koolhaas realiza un ejercicio similar de trabajo de programa en
altura. Las circulaciones, aunque no desarrolladas todavía con el detalle de un proyecto en ejecución, sí
que se manifiestan como conectoras de un cúmulo de mundos programáticos desarrollados en altura,
sucesivamente, en un recorrido vertical en sucesivos escalones. En planta baja desarrolla aquellos
programas necesarios por su contexto urbano inmediato; en este caso, Times Square y su inmensa
demanda de actividades. Mediante unas escaleras mecánicas, se accede a otro vestíbulo con servicio a
programas públicos, pero con cierto sentido privativo, como son auditorios, teatros, salones de baile, y
las salas de conferencias y banquetes. Después, viene el restaurante, desde donde se observa una calle
de la ciudad y el entorno lejano de Nueva Jersey. Y ya después, la parte residencial. Refiriéndose a ésta,
ubicada en los flancos de la construcción:

“Esta parte residencial se compone de una colección de cualquier número imaginable de piezas:
los dormitorios de hotel y las suites con servicios comunes se alternan con los apartamentos y
culminan en unas villas con jardines privados, situados en las terrazas escalonadas que descienden
en sentidos opuestos para evitar las excesivas sombras que derivarían de la estrechez del solar, y
para lograr mejores vistas en dirección este-oeste.”

Acompañando a esta parte residencial, los servicios de la torre se destinan principalmente a los residentes.

46 “Jencks, a dandy, is seen to assemble - according to amateur terrorist handbook - the first elements of the semiotic explosion.”
Koolhaas, Rem. Werlemann, Hans. Mau, Bruce. S, M, L, XL, The Monacelli Press, Nueva York, 1995, p. 215
47 “Domus: One of the notable aspects of Ichiban-kan is the social importance of the spaces for circulation. Neither of the two buildings have doors so
you can enter from the street and go straight to the sixth or seventh floor. It›s like the street entering the building, which is something we no longer have.
Minoru Takeyama: When I was a child there were no keys. To me the building evokes the same atmosphere, even though all the tenants have a lock or
a shutter.
Yasutaka Yoshimura: The building transmits a feeling of public space and this is really special and typical of Tokyo. Girls even do their make-up in the
street, so they perceive the street as a private space. We can say that the border between these two kinds of spaces is melting away in Tokyo, and in
this sense I really think your building is representative of the city. It›s not about a facade, but about planning.”
Extraido de domusweb. Takeyama: Superurban #3 http://www.domusweb.it/en/architecture/2012/02/06/takeyama-superurban-3.html

  181
[Fig. 2.b.2-4] E. Zenghelis/OMA,
proyecto del Hotel Esfinge, Times Square,
Nueva York, 1975-1976, en colaboración
con Z. Zenghelis.

Detalles de basamento, terrazas


escalonadas y remate superior: Tres
partes diferenciadas de una misma
operación de continuidad arquitectónica.

[Fig. 2.b.2-5] Koolhaas, Museum of


Photography, 1975

La infraestructura atraviesa indiferente


el proyecto, que lo recoge por su parte
inferior en un abrazo más bien frío y
distante todavía.

[Fig. 2.b.2-6] OMA/Rem Koolhaas, IJ-


Plein, 1981

(izq.) Vista desde la infraestructura


urbana

(der.) Planta e Isométrica en donde se


explica la solución estructural para el
paso de la comunicación en su parte
inferior.

La expresividad estructural será


componente fundamental siempre
en la arquitectura de Rem Koolhaas.
En este caso, para poder integrar la
infraestructura en su parte inferior. La
arquitectura supera los impedimentos. Lo
necesario se vuelve visible...

[Fig. 2.b.2-7] Le Corbusier, concurso


para el Palais des Soviets, Moscú, 1931-
32. Maqueta original

182
“El cuello de la Esfinge, orientado hacia Times Square, contiene clubes y otros servicios sociales
para los residentes… Estos clubes son las sedes de las diversas actividades y profesiones a las
que pertenecen los residentes, y cada uno exhibe su identidad y lanza sus mensajes por medio de
la cartelera ideológica que recubre la cara de la torre, en competencia con los signos y símbolos
ya existentes en Times Square.”

Refiriéndose a la piscina interior-exterior: “Desde esta pequeña playa al aire libre se puede disfrutar de
una vista espectacular de la ciudad… Las olas que se forman en la parte exterior de la piscina rompen
directamente sobre la calzada.”

Refiriéndose al salón de belleza y peluquería: “Bajo la parte que refleja la cara cuando se está sentado,
un pequeño ojo de buey proporciona una vista de la ciudad que está abajo.”

Y, finalmente, en cuanto al salón, el restaurante interior-exterior y un jardín: “… en función de ciertos


acontecimientos importantes, la cara de la Esfinge puede orientarse para “mirar” fijamente hacia diversos
puntos de la ciudad. En función del nivel de energía nerviosa de la metrópolis en su conjunto, toda la
cabeza puede hacerse bascular hacia arriba o hacia abajo.”

Si bien es cierto que el recorrido no se explica como tal, sí que podemos entender el interés que la
sucesión de programas posee desde un punto de vista lineal y como experiencia en continuidad; en este
caso, incluso en altura, escalonado, y siempre con un sentido y relación urbana manifiesta. El propio
nombre de la Esfinge intenta designar precisamente esa relación iconográfica y pop que los proyectos
de los japoneses ya comentados contenían. En este caso, se comenta cómo el cuerpo, entendido como
un todo, está compuesto de partes reconocibles: “legs”, “tail”, “neck”, “head”, y “face”48. El proyecto, así,
intenta un diálogo entre una compacidad iconográfica y un desglose de partes en un recorrido complejo
en altura.49 [Fig. 2.b.2-4]

TRAMOYA

Al igual que la planta baja del Hotel Esfinge se partía en dos para no romper la manzana y la grid
manhattaniana, en el proyecto de Museum of Photography de 1975, la infraestructura atraviesa indiferente
el proyecto, esta vez en el plano superior, haciendo responder al proyecto a la escala urbana, y sin
perder la rotundidad geométrica rectangular [Fig. 2.b.2-5]. Encontraremos un claro paralelismo de modo
literal con la calle inferior de IJ-Plein y Charlie Check-Point, pero también con el interés del arquitecto en
la integración de la infraestructura urbana y su diálogo con la unidad del bloque como Condensador.
Para lograr dicha integración, la propia estructura del bloque quedará afectada y el arquitecto recurrirá a
estrategias estructurales que, desde la necesidad, plantean una cuestión estética. [Fig. 2.b.2-6]

Es importante reseñar cómo dicha importancia de la estética estructural ya habría sido realizada por
arquitectos como Le Corbusier en un proyecto sin duda conocido por el arquitecto holandés, cuando
crea en aquel concurso fallido del Palais des Soviets de 1930-31 en Moscú un gran arco escultural y
grandes vigas de hormigón que sostienen colgados los programas representativos [Fig. 2.b.2-7]. Dicho
arco es igualmente recreado por Koolhaas en IJ-Plein, en una escala más doméstica, para levantar el
bloque al completo y liberar así, como una tramoya encima del escenario, la planta baja de impedimentos
estructurales y poder ejercer con libertad la multiplicación de programas y permitir las comunicaciones
urbanas.50

Sin duda, estos gestos de expresividad estructural provenían principalmente de la arquitectura

48 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 297-299
49 La coronación singular será un aspecto recurrente en la arquitectura posterior de Koolhaas, en proyectos que se comentarán más adelante como
Boompjes o Byzantium.
50 Este gesto será realizado por Koolhaas continuamente a lo largo de toda su carrera, en proyectos incluso muy posteriores como el Kunsthal, de
1992.

  183
[Fig. 2.b.2-8] Planta del Dom
Narkomtjazjprom, de Leonidov, 1933

[Fig. 2.b.2-9] Sección del Dom


Narkomtjazjprom, de Leonidov, año 1933.

[Fig. 2.b.2-10] Moisei Ginzburg,


Ministerio de la Industria Pesada, en
Moscú, 1934

En ambos proyectos, se atraviesan los


bloques para introducir las circulaciones
en altura de modo singular. Se puede
observar el desarrollo de puntos
singulares en sección, con miradores,
espacios de altura más representativa,
o incluso pasarelas de conexión de
expresividad estructural.

[Fig. 2.b.2-11] Leonidov, Dom


Narkomtjazjprom, o Ministerio de la
Industria Pesada 1933.

Se observa en esta perspectiva desde


un punto inferior la fragmentación
volumétrica de un conjunto compuesto de
partes, que manifiestan sus diferencias
hacia el exterior. Esta cuestión sucederá
en el proyecto de IJ-Plein o de Charlie
Check Point.

184
constructivista, que desarrolló un imaginario de virtuosismos alrededor de esta cuestión, que impregnaría
algunos de los más famosos proyectos de la época, incluido al mismo Le Corbusier en una mimetización
paradójica. Volviendo atrás entonces a aquel texto sobre Leonidov y el Dom Narkomtjazjprom, o
Ministerio de la Industria Pesada, de 1933, podemos ver su importancia en el momento en el que a un
arquitecto como Rem Koolhaas le interesa de manera especial. Podremos estudiar el proyecto como una
combinación y compactación de programas privados en diálogo con espacios públicos, en donde los
lobbies y las conexiones y circulaciones juegan un papel fundamental en la configuración volumétrica y
formal, que se realiza en tres torres de geometrías diferenciadas, una rectangular y de bordes afilados, la
segunda de planta circular y la tercera con forma triangular modificada. [Fig. 2.b.2-8,9]

Refiriéndose al pódium:

“Con usos públicos - espacios de reunión de masas y exposiciones, guarderías, jardines de


infancia, cafeterías, biblioteca y clínica debajo de las tribunas - es un instrumento para favorecer
y expandir la energía política generada en el ‘centro de encuentro central de la colectividad
proletaria’ - la Plaza Roja.”51

Separado de este pódium, se apilarán los programas en bandejas de manera bastante homogénea y
compacta, para cerca ya de la cúspide, y mediante un gesto de esa expresividad estructural que veíamos
antes, romper una de las volumetrías, la más rectangular, dividiéndola en dos y mostrando la estructura,
en un espacio que se puede uno imaginar como más público y representativo. Mientras una de las torres
se separa del suelo para liberar la planta baja, la otra se rompe en altura para introducir un nuevo espacio
común elevado, que se conecta con la otra torre mediante una pasarela de gesto estructural expresivo,
muy similar a las realizadas por los hermanos Vesnin o por Ginzburg en el mismo proyecto de Moscú, en
donde vemos cuatro torres sobre un pódium atravesadas en su parte superior por pasarelas de conexión,
sostenidas por cables en el caso del último. [Fig. 2.b.2-10]

Otros gestos estructurales de relevancia se pueden observar en el proyecto, cuando se adosan miradores
en voladizo a cualquiera de las dos volumetrías. Sus formas y escalas serán diferenciadas, rectangulares
u ovoides, pero siempre con una marcada presencia visual en las perspectivas del conjunto, que nos
muestran incluso una fascinación en paralelo por el maquinismo del avión. Veremos adosados igualmente
elementos estructurales independientes, como cerchas ligeras o pasarelas en voladizo que aumentan la
ligereza de la pieza, y quizás su desmaterialización. [Fig. 2.b.2-11]

Otra cuestión que sin duda resulta de interés para Rem Koolhaas es el efecto fragmentado de la pieza
rectangular. Su división en partes queda visto desde el exterior, con la cercha de división como línea de
ruptura. Este collage compositivo será recurrente para el arquitecto, quien no dudará en manifestar en
la imagen de sus proyectos la propia concepción fragmentada del interior, como veremos en IJ-Plein o
Charlie Check Point en este capítulo de la tesis, pero también en su obra posterior.

APILACIÓN

Por otro lado, el crecimiento en altura traerá como consecuencia un estudio específico acerca de la
necesidad de un desarrollo técnico de las comunicaciones en vertical, cuestión por la que Koolhaas
también siente una atracción manifestada en su Delirious New York. Dichas comunicaciones serán
interesantes como elementos formales y de ruptura de claro interés para ambos arquitectos. Tal y como
Gargiani menciona acerca de la importancia de Leonidov:

51 “With public facilities - large exhibition and mass meeting halls, kindergarten, crèches, cafeterias, library and polyclinic underneath the tribunes - it
is an instrument to enhance and expand the political energy generated on ‘the central meeting place of the proletarian collective’ - the Red Square.”
Koolhaas, Rem. Oorthuys, Gerrit. “Ivan Leonidov’s Dom Narkomtjazjprom, Moscow”. En Oppositions, nº 2, The Institute for Architecture and Urban
Studies, Nueva York, Enero 1974, p. 100

  185
[Fig. 2.b.2-12] Sección del proyecto del
Downtown Athletic Club publicada en
Delirious New York. Se puede observar la
complejidad programática y la apilación
de funciones en vertical.

[Fig. 2.b.2-13] Planta baja de la Iglesia


Metodista Episcopaliana, de Raymond
Hood, con “el mayor garaje de la
cristiandad”

La gran catedral compartirá programas


bajo la misma forma arquitectónica:
piscina, viviendas, hotel, o albergue
comparten volumetría con tiendas de
golosinas, escuela, cocinas y, en su
planta baja, el garaje.

186
“En los proyectos de Leonidov Koolhaas encuentra un uso metafórico de los materiales, técnicas
fantásticas, nuevos tipos de conexiones entre los niveles de un edificio gracias a ascensores y
teléfonos.”52

Propuestas como Exodus, ya al comienzo de su carrera, veíamos que contenían ideas que relacionan el
programa y la forma arquitectónica de manera relevante. Al igual que existía en el Palace of Culture de
Leonidov, la Strip contiene un “intenso atractivo metropolitano”53

Desde igualmente sus investigaciones en Estados Unidos, entiende que el programa es, en sí mismo,
un tema de proyecto al margen de su formalización, encontrando incluso en un “convencional, incluso
aburrido rascacielos”54 como es el Downtown Athletic Club, una potente herramienta proyectual que nos
habla especialmente de un interés por las megaformas que comentábamos en el primer capítulo como
aquel elemento contundente volumétricamente, contenido en sus formas, pero de una gran riqueza y
complejidad interior [Fig. 2.b.2-12]. Su desarrollo se producirá, por un lado, de manera separativa y
extensiva a escalas urbanas como en el Parque de La Villette, que veremos más adelante, a la vez que
por el otro mediante su introducción en el propio bloque compacto del anónimo rascacielos con efecto
desestabilizador.

“Si la esencia de Delirious New York se encontraba en la sección del Downtown Athletic Club -
una turbulenta pila de vida metropolitana en configuraciones cambiantes [...], La Villette podría
ser todavía más radical reduciendo el aspecto tridimensional prácticamente por completo,
proponiendo en su lugar puro programa, sin trabas por cualquier limitación.”55

En este libro, en principio destinado exclusivamente a la ciudad de Nueva York, aparecen numerosos
proyectos por los que Rem Koolhaas ha demostrado sentir fascinación, no ya tanto desde un punto
de vista estético, sino desde el punto de vista de los procesos metropolitanos que puedan generar.
Aunque en el caso concreto de La Villette, dicha exploración programática se realiza de manera extensiva
a un proyecto en una dimensión fundamentalmente horizontal y bidimensional, en el libro se recogen
numerosos proyectos en donde la contención formal de un bloque tenía toda la diversidad programática
en su interior, mediante la apilación tridimensional en altura. Tal es el caso de los proyectos de Raymond
Hood por los que tanta fascinación tendrá el arquitecto holandés. En su Iglesia Metodista Episcopaliana
Central, la inserción del “mayor garaje de la cristiandad” en el basamento no hace sino representar la
posibilidad de superposición de diferentes acontecimientos sobre el mismo espacio, “el ‘cisma vertical’,
que crea la libertad para apilar esas actividades tan dispares directamente una encima de otra, sin
preocupación alguna por su compatibilidad simbólica.”56. Las plantas bajas de los proyectos, desde
entonces, absorberán la infraestructura y la integrarán en programas específicos, en clara relación con los
proyectos vistos como el Hotel Esfinge, o posteriores como IJ-Plein o Charlie Check Point. [Fig. 2.b.2-13]

Seguramente, la percepción y el estudio de todos los hechos estudiados en el libro proporcionaron al


arquitecto la posibilidad de liberarse de discursos arquitectónicos demasiado reducidos tanto temática
como temporalmente, para pasar a explorar procesos más extensos y complejos. Precisamente la
inteligente mezcla en Delirio en Nueva York de proyectos como Welfare Island junto con Coney Island
(por poner un ejemplo), no hace sino dotar a sus primeros proyectos de ese carácter atemporal buscado.

52 “In Leonidov’s projects Koolhaas finds metaphorical use of materials, fantastic techniques, new types of connections between the levels of a building
made thanks to elevators and telephones.”
Gargiani, Roberto. Rem Koolhaas. OMA. The Construction of Merveilles, EPFL Press, Lausanne, 2008, p. 42
53 Ibid., p. 7
54 Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva York, 1991, p. 161
55 “If the essence of Delirious New York was found in the section of the Downtown Athletic Club - a turbulent stacking of metropolitan life in ever-
changing configurations […], La Villette could be still more radical by reducing the three-dimensional aspect almost entirely, proposing instead pure
program, unfettered by any constraint”
Ibid.
56 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 171

  187
[Fig. 2.b.2-14] Housing Lutzlowstrasse,
1980

[Fig. 2.b.2-15] Vivienda social y usos


mixtos a lo largo del Muro de Berlín en
Kochstrasse/Friedrichstrasse, 1980.

Observamos la cuadrícula generadora


hasta la pequeña escala de paramentos,
en los tres ejes x, y, z.

188
Fuera de discursos estéticos preconcebidos, seguramente Rem Koolhaas, sin una formación clásica
de arquitecto, será el más indicado para encontrar estos hallazgos en una ciudad como Nueva York,
para posteriormente extrapolarlo a sus propios proyectos, una vez ya materializados con un discurso
y posicionamiento en el ámbito más disciplinar del diseño arquitectónico. Esta época, entonces, se
puede considerar una época “puente”, que unirá su período de estudio periodístico, con el comienzo
pragmático de su carrera como proyectista. El arquitecto, en este momento, utilizará las herramientas
aprendidas para comenzar un camino proyectual que tiene el habitar urbano como la principal temática.
La promenade architecturale y la comunicación serán utilizados por el arquitecto como parte de un sistema
de proyecto que tenía como objetivo principal su urbanidad más extensa, y sin embargo, la rotundidad
de la megaforma frente a la dispersión de la megaestructura resultará cada vez más de su interés; en él,
el programa de vivienda tendrá una relevancia especial como aquel Condensador Social que apilaba en
vertical la complejidad programática.

VIVIENDA

En el comienzo de los años 80, de vuelta a Europa, Rem Koolhaas comienza una labor intensamente
proyectual y propositiva. Habiendo dejado de lado su labor docente, dedica su tiempo a proyectos que
poseen una vertiente claramente materializable, con componentes que combinan un interés de escala
planificadora con un acercamiento que focaliza en la vivienda mucho de sus intereses aprendidos,
precisamente en un trabajo retroactivo sobre la memoria del lugar, como en sus investigaciones
americanas, y en una crítica hacia la actitud de invención de un lugar sin considerar su memoria En el
proyecto de Kochstrasse/Friedrichstrasse, uno de sus primeros proyectos ya desde Europa, leeremos:

«La crítica más persistente sobre la Arquitectura Moderna ha sido su insistencia en empezar desde
cero - en la tabula rasa.»57

El Muro de Berlín todavía estaría en estos proyectos como la gran preexistencia. Años después, una vez
derribado:

“HUO: ¿Cómo te sientes sobre la desaparición del Muro, sobre el hecho de su eliminación
completa?

RK: Al principio de los ochenta, realizamos una serie de concursos para Berlín que anticipaban la
caída del Muro, propuestas para la “Vida posterior del Muro” que marcaron un nuevo comienzo
que no eliminaba todas las huellas...”58

En el mismo año 1980, el arquitecto realiza tres proyectos de vivienda que resultan especialmente de interés
por contener algunos patrones de diseño que son constantes en la obra del arquitecto. Su proximidad en
escala, en el momento de su ejecución y por algunas temáticas comunes, hace que podamos agruparlos
bajo el paraguas de un interés direccional, tratando de establecer una línea de trabajo que recogiera el
testigo de proyectos como aquellos en Nueva York, pero con un interés eminentemente práctico que
manifestaba la mencionada intención de establecerse como oficina de referencia en el ámbito europeo.
Estos proyectos son las viviendas Lutzlowstrasse (dirigido por Zenghelis) y Kochstrasse/Friedrichstrasse
en Berlín junto con Boompjes, en Rotterdam. [Fig. 2.b.2-14]

57 “The most persistent critique on Modern Architecture has been its insistence on starting from scratch - on the tabula rasa.”
Koolhaas/OMA, “Kochstrasse/Friedrichstrasse”, en Koolhaas/OMA, OMA, Projects 1978-1981, Architectural Association, 1981, p. 33,34
58 “HUO: How do you feel about the disappearance of the Wall, the fact that it was completely erased?
RK: In the early eighties, we did a number of competitions for Berlin that anticipated the fall of the Wall proposals for the “Afterlife of the Wall that made
a new beginning without removing all the traces...”
Extraido de la entrevista “Rem Koolhaas. Cultivating Urban Emptiness” realizada por Hans Ulrich Obrist y publicada en http://www.artnode.se/artorbit/
issue4/i_koolhaas/i_koolhaas.html

  189
[Fig. 2.b.2-16,17] R. Koolhaas/OMA,
Boompjes, 1980-1982 en comparación
con el Waldorf-Astoria, construido
en la década de 1930, en la sección
axonométrica publicada en Delirious New
York.

La fragmentación volumétrica del


primero tiene una clara relación con la
configuración más típica y tradicional de
la manzana manhattaniana.

190
MEMORIA

En el proyecto de las viviendas en Kochstrasse/Friedrichstrasse, éste sí dirigido por Koolhaas, veremos


un trabajo mayor en sus obsesiones particulares, que parten incluso de la propia temática del concurso
[Fig. 2.b.2-15]. El Muro de Berlín vuelve a ser de interés para el arquitecto, en la actitud de recuperación
de la memoria mencionada:

“El proyecto de OMA combina un resumen funcional con la condición iconográfica del área
de Checkpoint en un conjunto que contrasta la memoria de Friedrichstrasse como Kirchner lo
había pintado con la realidad del Muro y la necesidad de reconciliar una reconstitución de la idea
tradicional de calle con las condiciones contemporáneas en el área de Checkpoint.

El punto de arranque del proyecto fue la separación de lo doméstico respecto a los servicios de Checkpoint
estableciendo al primero en un ‘suelo elevado’ suspendido sobre las actividades de la calle.”59

En este caso, separa las actividades de servicio en un espacio elevado, permitiendo el espacio de la
calle circular por debajo y creando un mundo paralelo. Calle y retícula aparecen de la mano para hilar un
entorno descontextualizado que recupere la memoria del lugar.

“Desde el reciente redescubrimiento de la calle como el elemento central de todo urbanismo -


OMA escribe - la solución más sencilla a esta condición compleja y ambigua sería deshacer los
«errores» de los 50 y 60 y construir otra vez a lo largo de las líneas de parcela, como un símbolo
de una conciencia histórica recuperada. Esta aproximación restablecería la retícula, conectaría
respetuosamente nuevas edificaciones con las antiguas, e intentaría tanto como pudiera ocultar la
mayor parte de las edificaciones de la posguerra, intentando hacer menos dañinas las ideologías
equivocadas de las décadas pasadas.»60

Aparece principalmente la cuadrícula megaestructural y manhattaniana como el generador de la estructura


principal, aquella que estudiábamos asociada a Mies y a Superstudio y que será repetida constantemente
en la obra del arquitecto holandés. Dentro de su cuadrícula, un mundo infinito de posibilidades de vivir,
en una diversidad dentro del orden que nos recuerda a Nueva York y a una postura de un arquitecto que
trabaja más sobre un soporte de posibilidades que sobre decisiones de diseño inamovibles y terminadas.
Es interesante pensar que sus dibujos de la propuesta se cortan en una visión parcial, para hacernos
creer sus posibilidades de extensión infinita, en la escala megaestructural lineal del Muro que, en este
caso, oculta y olvida arquitecturas pasadas en un solape poco menos que imposible.

ACUMULACIÓN

Sin embargo, uno de los proyectos que mejor representa las ideas del arquitecto en este momento
quizás es el de Boompjes, desarrollado igualmente en 1980 [Fig. 2.b.2-16]. Desde la elección del lugar,
hasta el desarrollo interior, contiene numerosas ideas de interés para este texto. En su elección del
sitio, podemos encontrar la búsqueda de un “Nuevo Contextualismo”, en la proposición de un lugar de
especiales connotaciones de conexión, bombardeado en la guerra y confluencia de diferentes sectores

59 “The OMA project combines a functional brief with the iconographic condition of the Checkpoint area into an ensemble that contrasts the memory of
Friedrichstrasse as painted by Kirchner with the reality of the Wall and the need to reconcile a reconstitution of the traditional idea of the street with the
contemporary conditions in the Checkpoint area.
The starting point for the project was to separate domestic from Checkpoint facilities by establishing the former on “elevated ground” suspended above
the activities of the street”
Extraido de http://www.oma.eu/projects/1980/kochstrasse-friedrichstrasse-housing/
60 “Since the recent rediscovery of the street as the core element of all urbanism - OMA writes - the simplest solution to this complex and ambiguous
condition would be to undo the “mistakes” of the 50s and 60s and to build again along the plotlines, as a sign of a regained historical consciousness.
This approach would restore the Grid, respectfully connect new buildings with the old, and try as much as possible to hide most of the post-war
buildings, attempting to make harmless the mistaken ideologies of the past decades.”
Koolhaas/OMA, “Kochstrasse/Friedrichstrasse”, en Koolhaas/OMA, OMA, Projects 1978-1981, Architectural Association, 1981, p. 33,34

  191
[Fig. 2.b.2-18,19] Estudio de visuales y
formación volumétrica en los proyectos
de Boompjes (izq.) e IJ-Plein (der.)

[Fig. 2.b.2-20] R. Koolhaas/OMA,


Boompjes, 1980-1982.

En la sección general se observa una


evidente referencia a clásicos proyectos
de vivienda como la Unidad de Habitación
de Le Corbusier. Sin embargo, su mayor
complejidad en múltiples ángulos nos
habla de un arquitecto en intención de
superación de modelos anteriores.

[Fig. 2.b.2-21,22] Dibujo de Ferris


en comparación con la vista aérea del
Rockefeller Center, en donde se observan
los jardines en cubierta, puentes elevados
que cruzan entre bloques, el “invernadero
botánico” o cascadas de agua.

La mitología y la realidad confluyen


finalmente en el vergel programático
metropolitano.

192
urbanos de Rotterdam, pero también de numerosas infraestructuras de comunicación que serán básicas
para entender el carácter más conector de la propuesta. Podemos ver en los Terrain Vagues de Constant,
aquellos dibujos abstractos de grandes espacios vacíos, una referencia clara, tal y como Gargiani
nos comenta, al igual que la respuesta mediante edificios en altura que nos transporta a su época en
Nueva York, con el Waldorf-Astoria y el Rockefeller Center [Fig. 2.b.2-17]. Al igual que ocurre en el
hotel, Koolhaas desarrolla un conjunto en volumetrías fragmentadas que son usadas, en este caso, para
entender diversas tipologías de vivienda. Tendremos dos bloques perpendiculares principales y cuatro
torres adosadas, en su fachada al río, con reminiscencias estilísticas a Nueva York y que le ayudarán
más tarde para el proyecto de la remodelación urbana de IJ-Plein [Fig. 2.b.2-18,19]. El basamento, que
unifica el conjunto, nos recuerda a la Iglesia Metodista Episcopaliana de Raymond Hood, con el “mayor
garaje de la cristiandad”, o al Waldorf Astoria, en una introducción de la infraestructura del coche, tal y
como ocurrirá con sus proyectos de vivienda posteriormente.

El Waldorf-Astoria se entiende como un microcosmos, un universo encerrado en un bloque arquitectónico


con una “superrefinada infraestructura”, “ingenio arquitectónico” y “tecnologías acumuladas”61. En un
entorno de clara degradación, el bloque de Boompjes se entiende igualmente como un organismo vivo,
con una circulación interior de gran importancia que unifica un programa complejo, y que se desarrolla
en diferentes sistemas. El arquitecto nos muestra una sección que de manera evidente nos traslada a
aquella de la Unidad de Habitación de Le Corbusier, aunque mayor en su complejidad. Del mismo modo
que en el proyecto del arquitecto suizo, el bloque se levanta del suelo, se produce una circulación en
galería interior cerrada y la vivienda tipo se desarrolla mediante dúplex superpuestas y macladas hacia el
nivel superior e inferior. [Fig. 2.b.2-20]

La relación con el propio entorno de infraestructuras es comentado por él mismo:

«El lugar es peculiar: a un lado se encuentra el muelle, el otro está formado por una autopista
al borde del río, anexo a un puente. Es visible, pero difícilmente accesible; cualquier estructura
sobre él será percibida al pasar, a desconcertantes velocidades y ángulos diferentes. El edificio
es diseñado hacia esta experiencia cinética: en un pódium se levantan cuatro torres que forman
una pantalla en lo alto para una Calle Elevada como promenade. A su espalda, donde el edificio
crece recto del agua, dos torres se inclinan hacia afuera hacia el centro de la ciudad. En lo alto
de las cuatro torres hay servicios comerciales y comunales, accesibles desde la promenade,
descendiendo, a través de la pantalla, hacia el frente del río.»62

Volvemos a ver la palabra promenade, aquella tan importante para Le Corbusier, a la hora de narrar la parte
más experiencial del recorrido en la arquitectura, y que veremos posteriormente en la obra del arquitecto
holandés, por ejemplo en La Villette, una vez ya extendido al territorio urbano. En este caso, comienza
en lo urbano, con la percepción que se posee del sitio desde el entorno, y se extiende hasta dentro de
la arquitectura, y elevándose tridimensionalmente, reforzando así la importancia de unas circulaciones
que dan sentido al bloque. Encontraremos incluso la referencia en el propio Dom Narkomtjazjprom de
Leonidov, cuando en el remate superior coloca la pasarela elevada conectando los volúmenes, al igual
que también ocurría en gran parte de las referencias visionarias de Nueva York. Es imposible entender
Boompjes, entonces, sin considerar su conectividad urbana. La promenade nunca se podrá entender
aislada en el bloque, como una actuación independiente del entorno, sino que se extenderá al paisaje
urbano, a través del bloque, hacia el frente del río, hacia la ciudad a la que se ata.

61 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 151
62 “The site is peculiar: one side is quayside, the other is formed by a riverside highway, on the side of a bridge. It is visible, but hardly accessible;
any structure on it will be noted in passing, at bewilderingly different speeds and angles. The building is designed toward this kinetic experience: on
a podium rise four towers that form a slab at the top for a street-in-air-like promenade. At the back, where the building rises straight from the water,
two towers lean outward towards the city center. At the tops of the four towers there are commercial and communal facilities, accessible from the
promenade, descending, through the slab, toward the riverfront.”
Koolhaas/OMA, “ Two Structures for Rotterdam 1980-81”, en Koolhaas/OMA, OMA, Projects 1978-1981, Architectural Association, 1981, p. 40

  193
[Fig. 2.b.2-23,24,25,26] R. Koolhaas/
OMA, Boompjes, 1980-1982.

Vistas del recorrido, que se narra como


una secuencia cinematográfica, y que
empieza en su escala más urbana, para
acabar en lo alto del bloque, arriba, en
la así llamada también por Koolhaas
“Street in the Sky”. Desde el interior de
las viviendas en dúplex, volveremos a
mirar hacia las infraestructuras tectónicas
del entorno ya lejano. Grúas y puentes
aparecen al fondo, entre la niebla (abajo),
en una visión futurista que nos habla más
de Ferris que de Le Corbusier.

194
Aparece la “Street in the Sky” en lo alto del proyecto, en la cubierta, conectando actividades públicas
como un centro de salud o un hotel con la piscina, al igual que aparecía en el dibujo del Rockefeller
Center que Koolhaas publicaría en Delirious New York y que estaría tan cercano al imaginario de Ferris
[Fig. 2.b.2-21,22]. No es tan difícil de pensar en la relación que dicha calle elevada tenía con aquel eje
conector de la New Welfare Island, el tapis roulant que comunicaba los diferentes programas de la isla,
y que tenía referencia con aquella “promenade arquitectónica acelerada” corbusierana. La “Street in the
Sky” es el recurso arquitectónico para la creación de un nuevo universo elevado, una nueva urbanidad en
el bloque, no exenta de poesía, que nos recuerda a aquella del proyecto en Manhattan:

“El Rockefeller Center se alzará en medio de la apresurada corriente de Nueva York. [...] será
un hermoso organismo en la turbulenta vida de una gran metrópolis, y sus cumbre impasibles
contrastarán con la agitada silueta artificial.”63

Parecería que habla de Boompjes...

En las perspectivas a mano, veremos espacios que nos transportan a aquellos de la calle elevada abierta
del Golden Lane de ya muchos años antes, cargados de un sentido social, aunque en este caso vacío de
personas, casi fantasmagóricamente representados. La propuesta entonces no sólo será una referencia
a un interior en forma de pasillo circulatorio con un único sentido de comunicación, sino que se desarrolla
espacialmente, en una mentalidad muy propia de Koolhaas, en una superposición y acumulación de
ejemplos de Calles Elevadas y diversas referencias espaciales. Tendremos entonces una Calle Elevada
singular, corredores interiores en la comunicación interna del bloque y recorridos experienciales
relacionados con la comunicación interna en su mirada al exterior. [Fig. 2.b.2-23,24,25,26]

Proyectos como IJ-Plein o Charlie Check Point serán, finalmente, ejercicios de diseño que materializan
todas estas ideas que se están comentando basadas en recorridos con escalas cercanas al bloque.
Diseñados justo después de Boompjes, contienen, con el interés de ser prácticamente los únicos
ejemplos de vivienda construidos por el arquitecto holandés, un grupo de ideas que se venían gestando
desde los años anteriores. Cuestiones como la promenade, o la compilación de tipologías nos acercan a
un ideario que ya se ha mencionado que tienen referencias tan dispares como las Calles Elevadas en su
largo recorrido de trabajo fundamentalmente en Europa, o la arquitectura popular americana de final del
siglo XIX y principios del XX. Su estudio en detalle, desde luego, merece nuestra atención en este texto.

63 Koolhaas, Rem, Delirio de Nueva York, Gustavo Gili, Barcelona, 2004, p. 207
(Referencia original en Rockefeller Center Inc., Nueva York, 1932, p. 38)

  195
2.c El caso de IJ-Plein y Charlie Check Point

Como hemos comentado, a principios de estos años 80 Koolhaas y Zenghelis dejan de enseñar en la
AA y empiezan a intensificar el trabajo profesional, con el habitar urbano como una de sus máximas
preocupaciones, de tal manera que la vivienda colectiva parece ser un aspecto importante para ellos. En
el año 1980 realizan numerosas propuestas en este sentido, con la consecuencia del encargo, en 1981 del
IJ-Plein y de Charlie Check Point en 1984. Se engloban dentro de unos proyectos que tenían la intención
de ser materializados, muchos de ellos concursos de vivienda en donde el arquitecto explora cuestiones
del recorrido, la promenade y las Calles Elevadas. Después del desarrollo de todas las ideas circulatorias
y su trabajo en varios proyectos de bloque, en concreto de vivienda, en donde dichas ideas se aplicaban
con desigual importancia, el arquitecto desarrolla estos proyectos como los ejemplos construidos de un
pensamiento urbano que tiene la capacidad de condensarse en la escala arquitectónica.

Entre el diseño de uno y otro transcurren tres años, y se produce una cierta evolución que merece ser
mencionada. No son elementos repetidos, sino que ambos contienen algunas ideas comunes, pero
exploradas de diferente manera. En cualquier caso, es relevante pensar que, como se ha mencionado, el
arquitecto prácticamente no realizará más proyectos de vivienda colectiva posteriormente, convirtiéndose
así en manifiestos de su pensamiento en lo relativo a vivienda y especialmente en lo relativo a su capacidad
de evocación más urbana. Será importante pensar en la relevancia de la circulación, que hila ambos
proyectos en un recorrido conceptual cuya trascendencia se extenderá más allá de su propio diseño.

Existirán numerosos elementos comunes entre ambos proyectos, y que merecen ser mencionados en
este texto, encontrando cuestiones tan relevantes como:

-Planta baja con elementos programáticos de conexión urbana

-Infraestructura de conexión urbana en planta baja

-Condensación de múltiples tipologías de Calles Elevadas, en horizontal (IJ-Plein) o vertical (Charlie


Check Point)

-Exploración de la tipología de vivienda en relación con Calles Elevadas

Como observamos, todas ellas tienen que ver con sus investigaciones y proyectos previos que se han ido
mencionando en este texto, con especial relevancia a la cuestión circulatoria y de tipología de vivienda
asociada. Veremos cómo Koolhaas se acerca al sentido perceptivo de la promenade de Le Corbusier,
espacialmente desarrollado y en una escala manejable en donde la vivienda juega un papel fundamental.
La posición del arquitecto entonces estará cerca de aquellos Condensadores Sociales que extendían sus
tentáculos hasta los primeros años de la segunda mitad de siglo.

Sin embargo, en ambos casos el arquitecto está más interesado en entender el bloque como un bloque
urbano, nunca aislado de una situación urbana específica, y así, los programas conectados en ese
recorrido poseen directamente una relación con un contexto, desde la infraestructura del garaje y la calle
en planta baja, pasando por jardines y espacios de comunicación en altura, que son miradores hacia
la ciudad existente, en un caso el puerto de Amsterdam y en el otro el conflictivo Charlie Check Point.
De esta manera, la circulación adquiere una condición de dualidad, siendo un recorrido experiencial (la
promenade architecturale) y a su vez, un recorrido urbano que retroactivamente mira un lugar.

El edificio principal de IJ-Plein es un gran Muro elevado, perforado y en comunicación con la ciudad.
Hace de frontera, pero también de espacio urbano. Incorpora cuestiones de algunos de sus proyectos
de Nueva York, pero sobre todo se refiere a una cultura más europea, en su pensamiento de vivienda así
como de los mundos interiores, o el espacio público. Charlie Check Point es más americano, más literal
con lo aprendido en su época en Nueva York, al trabajar por ejemplo con la apilación en vertical en el

196
bloque, aunque su aproximación a la vivienda y a la escala humana seguirá siendo europea.

Lo que más importa en este texto es que tanto IJ-Plein como Charlie Check Point contienen una
exploración de la tipología arquitectónica en clara relación con su sistema de comunicación. El arquitecto
estará interesado en entender ambos bloques, al igual que ocurría por ejemplo con Boompjes, como
un conglomerado de tipologías de vivienda dentro del mismo bloque, como un «Condensador Social»,
como un Downtown Athletic Club. En el caso del primero, se producirá en horizontal, mientras que en el
segundo, dicha apilación será realizada en vertical, en el eje z.

En la cuestión importante de la propia circulación, ambos proyectos exploran la mezcla de, en primer
lugar, una circulación en vertical que une el bloque con el plano del suelo, en ambos casos liberado, para
acabar en puntos elevados singulares. En segundo lugar, se desarrolla una circulación en horizontal que
extruye la sección tipo, como ocurría en proyectos más clásicos ya vistos.

En lo relativo a las herramientas de representación, aparecen numerosos elementos comunes que


merecen la atención. Tendremos la sección como un método importante, explorando la tipología del
bloque en altura, y encontraremos igualmente un especial interés en la escala humana, realizando croquis
o dibujos desde el punto de vista del peatón, que recorre el espacio y participa del bloque y del entorno.

2.c.1 IJ-Plein (1981)

Amsterdam-North (Construido en 1989)

El interés del estudio de este proyecto viene desde varios puntos de vista que van más allá de cuestiones
que ya se han mencionado relativas al propio momento de su diseño. El arquitecto desarrolla el
planeamiento general, a la vez que construye, ya posteriormente entre 1986 y 1988, dos de los edificios
residenciales, además de algún otro dotacional del conjunto. En el caso de los primeros, desarrolla dos
bloques de dos dimensiones diferentes, pero que poseen un interés relacionado. Ambos consisten en
bloque Condensadores, que agrupan diversas tipologías de vivienda en el eje longitudinal horizontal, y
que tienen la capacidad de responder así a situaciones urbanas diferentes. La circulación y la conexión
con el espacio público serán fundamentales en ambos casos, aunque desarrollará con más fuerza sus
condiciones conectivas en la pastilla de más entidad.

Este bloque principal se eleva del suelo, una constante que hemos observado ya desde proyectos como
el Narkomfin o las Unidades de Habitación, posteriormente en proyectos de los Smithson y Team X y que
Koolhaas haría suyo en prácticamente todos sus proyectos de vivienda. Se fomenta así su independencia
y abstracción, evitando el contacto con el suelo, e indicándonos el interés de crear un microcosmos
interior independiente de él. Se trata de una forma tectónica, un elemento abstracto y tecnológico en
donde predomina el acero y el vidrio sin tocar el plano del suelo más compacto, sólo relacionada con la
ciudad existente mediante las escaleras de conexión. Estas escaleras, como veremos, empezarán como
geometrías construidas independientes y puntuales, y conformarán el vacío que atraviesa la masividad, ni
perteneciendo al bloque ni a la calle, siendo los puntos de acceso peatonal en diferentes variantes formales.
En un diálogo entre espacio que requiere ser construido y densificado - diríamos “congestionado” - pero
que quiere mantener la escala pequeña de una memoria casi rural, encontraremos la escala humana y la
libertad en el sentido de la comunicación y el recorrido.

“La tensión del lugar reside exactamente en la dicotomía entre un contexto de apariencia casi de
pueblo y una localización efectivamente central, entre el deseo de mantener una baja escala para
los edificios y la presión para construir.”64

64 “The site’s tension lies exactly in the dichotomy between an almost village-like context and an effectively central location, between the desire to

  197
[Fig. 2.c.1-1] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,
1981, 1989. Planta baja.

Muestra la libertad de diseño en todos


los elementos puntuales. Aparecerán
formas ovoides, circulares o triangulares
para los espacios de uso común, así
como las escaleras independientes de
acceso al bloque o la sinuosa línea de
pavimentación.

[Fig. 2.c.1-2] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,


1981, 1989. Fotografía original.

Se observa la introducción de usos


públicos en planta baja como elementos
independientes en forma y función. La
creación de un espacio libre cubierto
permite el uso social.

[Fig. 2.c.1-3] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,


1981, 1989. Fotografía original.

Vista entre bloques, que nos recuerda


a aquella vista de la Welfare Island ya
comentada, con la repetición rítmica
de las escaleras, que sobresalen del
volumen arquitectónico reforzando
la importancia de la comunicación
independiente al bloque.

[Fig. 2.c.1-4] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,


1981, 1989.

Compilación de tipologías, como un


Downtown Athletic Club en horizontal. De
izquierda a derecha, cabecera, tipología
en galería, tipología con escalera central
y tipología con escalera en diagonal.

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La planta baja nos indica precisamente una intención de liberación del espacio público, recordando el
espacio urbano vacío que una vez fue, a la vez que desarrolla ese conjunto de geometrías independientes
que, acompañando a estas escaleras, poseen formas ovoides o triangulares con los espacios comunes
o los elementos más puntuales, que son la estructura vertical del bloque [Fig. 2.c.1-1,2]. Se levanta
mediante un pódium que nos recuerda, en una versión más controlada, al proyecto de Boompjes y por
extensión al Dom Narkomtjazjprom de Leonidov que ya hemos estudiado. Su trabajo entonces es un
trabajo de espacio público, que crea un plano topográfico con diferentes alturas que nos indica la libertad
respecto a la abstracción de la pieza elevada. El concepto de pódium se observa al observar en la
sección y en planta baja cómo crea un conjunto de escaleras longitudinales que independizan el parking
posterior del espacio peatonal protegido. El arquitecto trabaja así en la creación de un espacio previo al
bloque, protegido de las inclemencias, público pero bajo el cálido techo de madera del bloque. A través
de dicho espacio se realiza el acceso a las viviendas, mediante elementos puntuales que proporcionan
una visión urbana que tenía que ver con aquella calle entre bloques de Welfare Island desarrollado por
Koolhaas y Zenghelis en 1975 en clara relación con la sucesión de brownstones en una calle de Nueva
York, tal y como Gargiani nos recuerda.65 [Fig. 2.c.1-3]

Así, el elemento que directamente influencia a la vivienda es el espacio público, que se desarrolla en el
plano del suelo, pero también elevado, afectando al bloque, en forma de galería (gangway), escalera
central (central staircase ) y escalera transversal (transverse staircase). La exploración principal que el
arquitecto realiza entonces es puramente acerca del espacio público en el bloque, por medio de recorridos
de carácter peatonal que atraviesan e inundan el carácter privativo de la vivienda y acercan esa memoria
más libre del pasado rural al interés más edificatorio.

En la observación de las plantas generales, se muestra por un lado la congestión de la apilación de las
viviendas, a la vez que se ven rotas por puntos de comunicación vertical o líneas de conexión horizontal
que nos enseñan las diferentes maneras de entender la comunicación hacia la vivienda y su afección
sobre la propia tipología interior del bloque. Observamos que el arquitecto no explora ninguna posibilidad
de hibridación en su interior, asumiendo todos los usos públicos en la planta baja, y conteniendo los
espacios vivideros dentro del bloque. [Fig. 2.c.1-4]

En lo relativo al interior de las viviendas y la configuración general de estancias, vemos que todas las
viviendas se distribuyen fundamentalmente mediante salones y terrazas hacia el Suroeste y los accesos,
dormitorios y la Calle Elevada sobre el Noreste, hacia el canal. Se contrasta una fachada al interior en
donde predomina la vitalidad de las terrazas de vivienda con una fachada más compacta y cerrada
hacia el canal en donde aparecerá volada la Calle Elevada en su planta superior. Todas las viviendas
son de uno o dos dormitorios, distribuyéndose de manera sencilla, con crujías continuas, apiladas en
horizontal. La cuestión de la tipología arquitectónica de la vivienda por supuesto es todavía importante
para el arquitecto, quien desarrolla tres tipos principales que se definen por el propio autor mediante tres
maneras de entender su relación con el espacio público, su carácter circulatorio interior y su conexión
con la ciudad:

Tipo 1: Viviendas Galería “Gallery housing”

Tipo 2: Viviendas con acceso desde escaleras verticales

Tipo 3: Viviendas con acceso desde las escaleras diagonales

En todas ellas, se producen accesos a las tres plantas de vivienda, tanto desde el núcleo de escaleras
vertical o diagonal como desde las galerías, que se crean para salvar el área por la que cruza la carretera
en planta baja y que impide así ubicar puntos de conexión. Su propia definición nos indica la relevancia

maintain a low scale for the buildings and the pressure to build.”
Lucan, Jacques (Ed.), OMA-Rem Koolhaas: Architecture 1970-1990. Princeton Architectural Press, Nueva York, 1991, p. 76
65 Ver Gargiani, p. 100

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[Fig. 2.c.1-5] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,
1981, 1989.

Vivienda tipo 1 (galería). Planta del tipo de


vivienda y sección de bloque con zonas
comunes en la parte inferior, de manera
independiente al bloque, sin establecer
ningún contacto con él. A lo alto, la Calle
Elevada.

[Fig. 2.c.1-6,7] R. Koolhaas/OMA. IJ-


Plein, 1981, 1989.

(izq.) Imagen desde galería elevada.

(der.) Vista exterior desde la ciudad hacia


la zona de terrazas de las viviendas tipo
1.

[Fig. 2.c.1-8] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,


1981, 1989.

Vivienda tipo 2. Planta del tipo de vivienda


y sección de bloque. La escalera crece
en vertical hasta llegar a la Calle Elevada.

[Fig. 2.c.1-9] R. Koolhaas/OMA. IJ-Plein,


1981, 1989.

Vivienda tipo 3. Planta del tipo de


vivienda y sección de bloque. La escalera
llega a sobresalir del bloque, para
posteriormente introducirse en diagonal
hasta llegar en lo alto a la Calle Elevada.

[Fig. 2.c.1-10] R. Koolhaas/OMA. IJ-


Plein, 1981, 1989.

Perspectiva de las escaleras desde la


cota de acceso en la configuración en
diagonal Tipo 3. Al final de la escalera,
arriba, aparece la Calle Elevada. La
continuación del espacio urbano es
evidente. La línea de comunicación
que viene de la infraestructura urbana
continúa atravesando el bloque para
llegar, a lo alto, al espacio público
elevado, la “Street in the Air”.

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