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EN BUSCA DE LA POLÍTICA – ZYGMUNT BAUMAN

INTRODUCCIÓN
Hoy en día pensamos que la libertad humana está ya resuelta del mejor modo; no nos sentimos
en la necesidad de reclamar o creemos que es poco lo que podemos cambiar. Sin embargo,
debemos entender que el solo hecho de entender que el incremento de la libertad individual solo
puede ser producto del trabajo colectivo (Bauman, 1999, p. 2), nos lleva a una posibilidad de
libertad; donde podemos escoger hacer algo al respecto o no; sin ese conocimiento ni siquiera
existe la posibilidad de libertad. El problema es que los puentes entre la vida pública y privada
son muy pocos, no hay una forma de traducir las preocupaciones privadas en temas públicos y
viceversa. Es por esto que el deseo de asociación colectiva se libera en manifestaciones cortas y
aisladas.
El “ágora” es el lugar donde reside la verdadera posibilidad de cambio, un espacio público y
privado a la vez, donde pueden surgir ideas como el bien público, la sociedad justa y los valores
comunes. Por el contrario, lamentablemente, el mayor rasgo de la política actual es la
insignificancia, ocasionando el principal problema: el “Unsicherheit” que significa incertidumbre,
inseguridad y desprotección. Las instituciones políticas se ocupan solo de la inseguridad, y de
forma incorrecta; ya que, las estrategias dividen a la población. Por esto, deberíamos buscar una
política que exija a cada asociación involucrada una justificación en cuanto a la libertad humana
de pensar y actuar, y exigirles que salgan de escena si no lo cumplen.
1. EN BUSCA DEL ESPACIO PÚBLICO
A través de la historia del pedófilo Sidney Cooke, se demuestra que las manifestaciones públicas
actuales siguen una sola causa común que no tiene que ver con el objetivo puntual de dicha
manifestación: la sensación de una motivación colectiva que se va perdiendo. Esta representa las
experiencias grupales que solían definir la identidad humana, y que hoy ya no nos son accesibles;
por esto que se organizan en contra de un enemigo común.
a) Un Merodeador en el Vecindario: Tomando la historia anterior, se explica que Cooke fue la
causa precisa para reunir a toda la gente que buscaba una salida para una angustia acumulada
desde hace mucho, porque era una persona catalogada por la sociedad y las preocupaciones
privadas y temas públicos se hacían presentes. Sin embargo, los políticos actuales no están
preparados para enfrentar la invasión de dichos “intrusos” dentro del espacio público. La forma
de responder frente a la inseguridad, se basa en las promesas de ser implacable ante el delito y
aumentar el número de criminales condenados a muerte. Esto demuestra que las únicas
comunidades que pueden construir las personas hoy, y que los administradores del espacio público
pueden ofrecer, son aquellas construidas a partir del miedo, la sospecha y el odio. (Bauman, 1999,
p. 18)
b) El Caldero de Unsicherheit: Bauman propone que las frustraciones y malestares humanos más
comunes son consecuencia del sistema actual, que sacrifica la seguridad de las personas por la
falsa libertad individual. Aquello que sacrificamos se llama “Sicherheit” que significa seguridad,
certeza y protección; los cuales son requisitos para la autoconfianza e independencia de las
personas. Identificar la verdadera razón de descontento presente en la falta de una de estas tres,
es muy difícil; por eso, surge la tentación de designar un culpable común para que nadie pueda
reprochar que reciben golpes y se quedan con los brazos cruzados.
c) Seguridad Insegura: Actualmente existe una inseguridad económica creciente; debido al
traspaso de control del factor económico de las instituciones del gobierno a las del mercado.
Detrás de la creciente inseguridad en cuanto al ámbito laboral, se oculta la ausencia de una
institución efectiva, con voluntad para aliviar la situación. El lugar de trabajo está en constante
cambio; las personas pasan de un trabajo a otro u son testigos de cómo su propio puesto de
trabajo cambia. Así, las personas viven con el deseo callado de la seguridad, cuya falta ha logrado
reclutar las facultades racionales de las personas hasta convertirlas en sirvientes fieles y
confiables.
VALORACIÓN CRÍTICA CAPÍTULO I

Pienso que el primer capítulo ha sido duramente esclarecedor en cuanto a la realidad que vivimos
hoy. El sistema neoliberal en el que hemos sido insertados, nos ha arrebatado el bien más preciado
para poder llegar a la libertad individual: la sociedad; porque como dice el autor, la libertad
individual solo puede ser producto del trabajo colectivo. Por esto, el trabajo colectivo actualmente
ha tomado otras formas que lo desvirtúan y transforman: las manifestaciones espontáneas, que
solo son reflejo de una sensación colectiva, más no lo es.

Si reflexionamos en cuanto a nuestra forma de vida, nos damos cuenta que el autor tiene razón
cuando dice que vivimos en un mundo inmerso en sensaciones como la incertidumbre, la
inseguridad y la desprotección, y lo peor de todo es que creemos que es nuestra única alternativa,
no somos capaces de reclamar o pensar que podemos hacer un cambio. Esto es debido a que no
contamos con puentes de conexión entre lo público y lo privado, donde se puedan tomar
decisiones en base de la idea del bien común, el cual estaba antiguamente designado al ágora.
Hoy, ese espacio está dominado por políticos que no admiten “intrusos” en la toma de decisiones
y que lo único que prometen es una falsa seguridad que terminar por dividir más a las personas y
sembrar dudas entre ellas.

Lamentablemente, hoy somos vistos solo como simples consumidores; las fuerzas del mercado le
han quitado poder a las instituciones públicas, con lo cual solo se le ofrece certeza a algunos pocos
que han entrado al “juego”, para los demás solo queda la fiel obediencia de las tareas fijadas por
las empresas, las cuales están acompañadas de una paralizante sensación de incertidumbre.