Вы находитесь на странице: 1из 6

Universidad Tecnológica de Honduras

Tarea de Investigación
Derecho Mercantil

Catedrático;
Lic. Juan Carlos Sánchez

Alumno;
Mike Josué Paz Rodríguez
200850810002

Santa Bárbara, Santa Bárbara 11 de Julio del 2018


Competencia Desleal

La competencia desleal se refiere al comportamiento de parte de cualquier


empresario o profesional que resulte contrario a las exigencias de la buena fe.

De acuerdo a la normativa española, se entenderá que un comportamiento o


práctica comercial es contrario a la buena fe cuando no cumple con la diligencia
profesional, esto es, cuando no se ajusta a las prácticas que se consideran como
honestas en el mercado o que busca distorsionar el comportamiento del
consumidor.

Prácticas de competencia desleal

De acuerdo a la normativa en España, existen diversas prácticas de competencia


desleal. A continuación, veremos aquellas que se refieren a la relación con los
competidores.

Actos relacionados con engaño y confusión

 Actos de engaño: se refiere a la entrega de información falsa o información


que puede inducir a error a quienes la reciben. El engaño debe afectar a
algún elemento relevante del producto o servicio en cuestión tales como:
características principales, precio, asistencia post venta, reparaciones,
garantías, etc.
 Actos de confusión: se refiere todo comportamiento que busca crear
confusión entre los consumidores sobre la actividad, las prestaciones o el
establecimiento de las empresas competidoras.
 Omisiones engañosas: se refiere a omitir u ocultar la información que
necesitan los consumidores para tomar una buena decisión. También es
desleal cuando se entrega información poco clara, ininteligible, ambigua o
inoportuna.

Actos relacionados con violencia, violencia de normas y otras

 Prácticas agresivas: prácticas de acoso, coacción, incluido el uso de la


fuerza, o influencia indebida, que buscan limitar la libertad de elección de los
consumidores o competidores.
 Actos de denigración: se refiere al intento de menoscabar la reputación de
los competidores a través de información falsa o impertinente.
 Actos de comparación: en general la comparación de productos o servicios
que cubren la misma necesidad es completamente legal. No obstante, la
práctica puede ser desleal si se trata de copias que violan los derechos de
propiedad intelectual, se utiliza el engaño, la violencia o la denigración a
otros.
 Actos de imitación: en general está permitido imitar prácticas empresariales
o comerciales de otros. No obstante, cuando la imitación busca confundir al
consumidor o limitar la competencia, la práctica es desleal.
 Explotación de la reputación ajena: se refiere a toda práctica que busca
aprovecharse indebidamente de las ventajas de la reputación industrial,
comercial o profesional adquirida por un competidor.
 Violación de secretos: se considera desleal la divulgación de secretos
industriales o empresariales sin el consentimiento de su propietario. También
el espionaje y cualquier otra forma ilícita de apropiarse de un secreto de un
competidor es considerado desleal.
 Inducción a la infracción contractual: es desleal intentar inducir a otros
(trabajadores, proveedores, clientes, etc.) a infringir los deberes
contractuales que han contraído con los competidores.
 Violación de normas: se considera desleal cuando una empresa adquiere
una ventaja competitiva a partir de violar las normas establecidas.

Otros actos:

 Discriminación y dependencia económica: se considera desleal que una


empresa discrimine a sus consumidores de manera injustificada o se
aproveche de proveedores (u otros agentes) cuya actividad dependa de ella.
 Venta a pérdida: en general existe libertad de precios. No obstante cuando
la estrategia de precios bajo costo es utilizada para inducir a la confusión a
los consumidores, desacreditar o eliminar a los competidores, la práctica
puede ser considerada desleal.
 Publicidad ilícita: se considera una práctica de competencia desleal.

Origen de la competencia desleal

En el siglo XIX se planteó la necesidad de evitar el perjuicio de competidores


mediante -------------.
Los antecedentes los encontramos en Francia y Alemania, país en el que se
promulgó una ley con este objeto en 1909.
La regulación tradicional de la competencia desleal exigía un requisito denominado
“relación de competencia”. Este requisito significaba que la protección de los
empresarios se realizaba frente a actuaciones incorrectas de sus competidores
directos que pudieran perjudicarles.
Hoy día no se exige; la razón está en que el ámbito subjetivo de estas normas se
extiende a todos los operadores económicos, no sólo a los empresarios.
El Derecho de defensa de la competencia ha tenido una notable influencia en el
Derecho contra la competencia desleal, el cual regula el derecho y el deber a
competir.
Para que el sistema competitivo funcione, además de imponer esta obligación de
competir, hay que impedir que se utilicen medios que desvirtúen el sistema de
competencia.
Hay un grupo variado de intereses en juego:
 intereses de los empresarios afectados
 intereses públicos en que el sistema competitivo funcione
 interés de los consumidores, el cual hay que observar desde 2 perspectivas:
porque hay actos de competencia desleal que perjudican a los competidores
porque todos los actos de competencia desleal perjudican a los
consumidores
Al quedar protegido el interés de los consumidores, la LCD reconoce legitimación
activa a los consumidores para el ejercicio de acciones de competencia desleal.

3.- Relación entre competencia desleal y derechos exclusivos de propiedad


industrial
Siempre han estado vinculados porque estos derechos exclusivos conseguían a
través de la competencia desleal una expansión de la protección.
Entre ambas disciplinas existe una relación importante que puede representarse
utilizando la “Teoría de los círculos concéntricos”.
En virtud de esta teoría, el empresario tendría un núcleo de protección más fuerte
en los derechos de propiedad industrial y la competencia desleal conformaría un
núcleo de protección más amplio, pero menos sólido.
La protección dependerá de las circunstancias en que actúe el competidor en el
ámbito de competencias.
El derecho de marca otorga un derecho de exclusiva, y quien lo ostenta está
protegido por la Ley de Marcas, y por la LCD. [Art. 12 LCD]

A través de la Ley 256 de 1996 o también conocida con la Ley sobre Competencia Desleal,
se busca garantizar la libre y leal competencia económica, mediante la prohibición
de actos y conductas de competencia desleal, en beneficio de todos los que
participen en el mercado, en otras palabras los participantes en el mercado deben
respetar en todas sus actuaciones el principio de la buena fe comercial, el uso
honesto en materia industrial o comercial y el respeto a la libertad de decisión del
comprador o consumidor.

En ese orden de ideas, la Ley sobre Competencia Desleal, establece las siguientes
conductas como desleales:

ACTOS DE DESVIACIÓN DE LA CLIENTELA. Se considera desleal toda conducta


que tenga como objeto o como efecto desviar la clientela de la actividad,
prestaciones mercantiles o establecimientos ajenos, siempre que sea contraria a las
sanas costumbres mercantiles o a los usos honestos en materia industrial o
comercial.

ACTOS DE DESORGANIZACIÓN. Se considera desleal toda conducta que tenga


por objeto o como efecto desorganizar internamente la empresa, las prestaciones
mercantiles o el establecimiento ajeno.
ACTOS DE CONFUSIÓN. Se considera desleal toda conducta que tenga por objeto
o como efecto crear confusión con la actividad, las prestaciones mercantiles o el
establecimiento ajenos.

ACTOS DE ENGAÑO. Se considera desleal toda conducta que tenga por objeto o
como efecto inducir al público a error sobre la actividad, las prestaciones mercantiles
o el establecimiento ajenos.
Se presume desleal la utilización o difusión de indicaciones o aseveraciones
incorrectas o falsas, la omisión de las verdaderas y cualquier otro tipo de práctica
que, por las circunstancias en que tenga lugar, sea susceptible de inducir a error a
las personas a las que se dirige o alcanza sobre la actividad, las prestaciones
mercantiles o el establecimiento ajenos, así como sobre la naturaleza, el modo de
fabricación, las características, la aptitud en el empleo o la cantidad de los
productos.

ACTOS DE DESCRÉDITO. Se considera desleal la utilización o difusión de


indicaciones o aseveraciones incorrectas o falsas, la omisión de las verdaderas y
cualquier otro tipo de práctica que tenga por objeto o como efecto desacreditar la
actividad, las prestaciones, el establecimiento o las relaciones mercantiles de un
tercero, a no ser que sean exactas, verdaderas y pertinentes.

ACTOS DE COMPARACIÓN. Se considera desleal la comparación pública de la


actividad, las prestaciones mercantiles o el establecimiento propios o ajenos con los
de un tercero, cuando dicha comparación utilice indicaciones o aseveraciones
incorrectas o falsas, u omita las verdaderas. Así mismo, se considera desleal toda
comparación que se refiera a extremos que no se análogos, ni comprobables.
ACTOS DE IMITACIÓN. La imitación de prestaciones mercantiles e iniciativas
empresariales ajenas es libre, salvo que estén amparadas por la ley.
No obstante, la imitación exacta y minuciosa de las prestaciones de un tercero se
considerará desleal cuando genere confusión acerca de la procedencia empresarial
de la prestación o comporte un aprovechamiento indebido de la reputación ajena.
La inevitable existencia de los indicados riesgos de confusión o de aprovechamiento
de la reputación ajen excluye la deslealtad de la práctica.
También se considerará desleal la imitación sistemática de las prestaciones e
iniciativas empresariales de un competidor cuando dicha estrategia se halle
encaminada a impedir u obstaculice su afirmación en el mercado y exceda de lo que
según las circunstancias, pueda reputarse como una respuesta natural del mercado.

EXPLOTACIÓN DE LA REPUTACIÓN AJENA. Se considera desleal el


aprovechamiento en beneficio propio o ajeno de las ventajas de la reputación
industrial, comercial o profesional adquirida por otro en el mercado.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el Código Penal y en los tratados internacionales,
se considerará desleal el empleo no autorizado de signos distintivos ajenos o de
denominaciones de origen falsas o engañosas aunque estén acompañadas de la
indicación acerca de la verdadera procedencia del producto o de expresiones tales
como “modelo”, “sistema”, “tipo” , “clase”, “género”, “manera”, “imitación”, y
“similares”.
VIOLACIÓN DE SECRETOS. Se considera desleal la divulgación o explotación, sin
autorización de su titular, de secretos industriales o de cualquiera otra clase de
secretos empresariales a los que se haya tenido acceso legítimamente, pero con
deber de reserva, o ilegítimamente.
Tendrá así mismo la consideración de desleal, la adquisición de secretos por medio
de espionaje o procedimientos análogos.

INDUCCIÓN A LA RUPTURA CONTRACTUAL. Se considera desleal la inducción


a trabajadores, proveedores, clientes y demás obligados, a infringir los deberes
contractuales básicos que han contraído con los competidores.
La inducción a la terminación regular de un contrato o el aprovechamiento en
beneficio propio o ajeno de una infracción contractual ajena sólo se califica desleal
cuando, siendo conocida, tenga por objeto la expansión de un sector industrial o
empresarial o vaya acompañada de circunstancias tales como el engaño, la
intención de eliminar a un competidor del mercado u otros análogos.

VIOLACIÓN DE NORMAS. Se considera desleal la efectiva realización en el


mercado de una ventaja competitiva adquirida frente a los competidores mediante
la infracción de una norma jurídica. La ventaja ha de ser significativa.

PACTOS DESLEALES DE EXCLUSIVIDAD. Se considera desleal pactar en los


contratos de suministro cláusulas de exclusividad, cuando dichas cláusulas tengan
por objeto o como efecto, restringir el acceso de los competidores al mercado, o
monopolizar la distribución de productos o servicios, excepto las industrias licoreras
mientras éstas sean de propiedad de los entes territoriales.