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JURISPRUDENCIA

Roj: SAP CO 559/2017 - ECLI: ES:APCO:2017:559


Id Cendoj: 14021370032017100154
Órgano: Audiencia Provincial
Sede: Córdoba
Sección: 3
Fecha: 21/06/2017
Nº de Recurso: 790/2017
Nº de Resolución: 286/2017
Procedimiento: PENAL - APELACION PROCEDIMIENTO ABREVIADO
Ponente: LUIS RABASA AGUILAR-TABLADA
Tipo de Resolución: Sentencia

AUDIENCIA PROVINCIAL DE CORDOBA


SECCION Nº 3
Pza.de la Constitución s/n, Córdoba
Tlf.: 957745072-957745071. Fax: 957002379
NIG: 1402148P20171000153
RECURSO: Apelación sentencia violencia sobre la mujer 790/2017
ASUNTO: 300854/2017
Proc. Origen: Juicio Rápido 139/2017
Juzgado Origen : JUZGADO DE LO PENAL Nº 5 DE CORDOBA
Negociado: CR
Apelante:. Elias
Abogado:. CARINA UCLES NOLASCO
Procurador:. CRISTOBAL CAÑETE VIDAURRETA
Apelado: Zaira
Abogado: MARIA SONIA BAENA COZAR
Procurador: JOSE ANGEL LOPEZ AGUILAR
S E N T E N C I A Nº 286/17
Iltmos. Sres.
PRESIDENTE:
JUAN LUIS RASCÓN ORTEGA.
Magistrados
José Francisco Yarza Sanz
Luis Rabasa Aguilar Tablada.
En Córdoba, a 21 de JUNIO de 2017.
Vistos por la Sección Tercera de esta Audiencia Provincial, en grado de apelación, los autos de juicio rápido nº
139/17 del Juzgado de lo Penal número Cinco de Córdoba, dimanante de las diligencias urgentes nº 89/17 del
Juzgado de Violencia sobre la mujer nº 1 de Córdoba, siendo Apelante Elias , representado por el Procurador D.
Cristobal Cañete Vidaurreta y asistido de la Letrada Doña Carina Ucles Nolasco y apelada Zaira , representada

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JURISPRUDENCIA

por el Procurador D. José Ángel López Aguilar y asistida de la Letrada Doña María Sonia Baena Cozar, siendo
parte el Ministerio Fiscal y ponente el Magistrado Ilmo. Sr. D. Luis Rabasa Aguilar Tablada.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Seguido el juicio por sus trámites, por el Iltmo. Sr. Magistrado- Juez de lo Penal nº Cinco de Córdoba
se dictó sentencia con fecha 05/04/2017 , en la que constan los siguientes Hechos Probados: "PRIMERO. El
acusado D. Elias , mayor de edad, y del que no constan antecedentes penales, ha mantenido con Dña. Zaira
una relación sentimental durante 15 años dándose por terminada el día anterior a la interposición de la denuncia
que ha dado origen a este procedimiento.
El pasado día 13 de Marzo de 2017, el acusado envió vía whatsapp a Zaira mensajes que contenían, entre otras
las siguientes expresiones " guarra, guarrona, te voy a violear, que ere mu fea, te guiede el coño, bujarrona, te
gusta las buenas pollas como la mia, fea, fea, gitanamala, gentuza, aborta so fea, aborta, que eres un aborto,
gitanaca, tienes cuernos, te huele muño el coñazo, aborta que te voy a violear, que no sabes chuparla, que no te
doy asco y tu a mi si, te huele el coño mucho aunque te lo laves todos los días".
El día 19 de Marzo de 2017, en torno a las 12 horas el acusado se personó en el domicilio de Adolfina ( hermana
de Zaira ) sito en Alcolea, dónde se quitó la ropa, se hizo un porro y se metió desnudo en una piscina sucia,
y clavó una navaja en la pared lo que generó inquietud y temor en Adolfina , quién llamó por teléfono a su
hermana Zaira a fin de que se personara en el lugar. En concreto el acusado se dirigió a Adolfina diciéndola
que la iba a matar, que la iba a reventar, que no le hablara más que le estaba poniendo nervioso y portando
un cuchillo en la mano le dijo ¿ quieres que te clave el cuchillo y a continuación clavó el cuchillo en la pared.
El acusado se dirigió igualmente hacia Eugenio que estaba en la casa y le dijo " te voy a volar la cabeza por
encima de los hombros" lo que generó gran temor y desasosiego en el Sr. Eugenio .
Instantes después Zaira se personó en el domicilio antedicho, junto con la madre del acusado, el hijo de Zaira
llamado Lucio , el hermano de Zaira , llamado Teodulfo y su sobrino Juan Ignacio . Una vez en el interior
el acusado tras decirles que les tenía que decir una cosa , profirió de de manera genérica ( sin personalizar
en ninguno de los presentes) expresiones entre otras, tales como " que vengo muy mal" " escuchadme, no me
habléis ni escuchéis, ni se os ocurra mirarme a los ojos que os reviento a todos, hablad entre vosotros y no me
habléis a mi, que os pego una paliza que os reviento" repitiendo tales expresiones en varias ocasiones, a lo largo
del período comprendido entre las 12 y las 14 horas.
En concreto y en un momento dado, el acusado se dirigió hacia Juan Ignacio diciéndole que le guardara la
distancia, que le iba a pegar dos puñetazos, que le había pegado a gente más grande que él, que le guardara la
distancia para no tener problemas, acto seguido lo cogió del pecho y le dijo " yo no tengo problemas en pegarte
a ti".
A continuación el acusado se dirigió al domicilio de Zaira sito en la CALLE000 nº NUM000 , NUM001 de
Córdoba, en compañía de Zaira , el hijo de ésta, su hermano Teodulfo y la madre del acusado Celestina ,
mostrando el acusado gran agresividad y violencia, dando fuertes golpes y patadas en la mesa y dirigiéndose
expresamente hacia el hijo de Zaira , Lucio ( a quién no dejaba que se marchara de su lado) le dijo " si quiero te
mato, cuando alguien te mire a los ojos mal tu lo revientas, los matas a todos". A continuación siguió diciéndole
a Teodulfo que a Zaira la podía violar cuando quisiera y le pegó dos golpes en el pecho, sin llegar a ocasionarle
lesión.
En un momento dado llegó al citado domicilio Victoriano , hacia el que se dirigió el acusado diciéndole " que
le iba a dar con un palo en la cabeza".
En un momento dado el acusado, en el curso de este episodio y con ánimo de atentar contra la integridad
física de su expareja Dña. Zaira , le propinó tres golpes en la cabeza con la mano abierta y le decía " contigo
ya ajustaré cuentas, te vas a enterar", sin que conste que le produjera lesiones a Zaira .
Teodulfo , Victoriano Juan Ignacio y Celestina no formulan denuncia contra el acusado.
El acusado D. Elias ha sido diagnosticado de " trastorno mental relacionado con el consumo de sustancias
psicoactivas, cocaína, THC, alcohol, episodio hipomaníaco", sin que conste que en el momento de los hechos
tuviese anuladas o altamente mermadas sus facultades intelectivas y volitivas.
SEGUNDO. D. Elias encuentra en prisión provisional por la presente causa por Auto de fecha 22 de Marzo de
2017.".
SEGUNDO.- En la expresada sentencia consta el siguiente Fallo: " Condeno a D. Elias como autor criminalmente
responsable de las siguientes infracciones penales y a las siguientes penas:

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JURISPRUDENCIA

_ de un delito de vejaciones injustas del artículo 173.4 del C.P , con la concurrencia de la circunstancia
atenuante del artículo 21.7 del C.P , en relación con el artículo 21.1 y 20. 1 del C.P , a la pena de VEINTE DÍAS
de localización permanente en domicilio alejado y diferente de la víctima y de conformidad con el artículo 57
del C.P , la pena de (ex arts 57 y 48 CPe) prohibición de aproximarse al domicilio de la víctima Dña. Zaira o
lugar donde se encuentre a menos de 500 metros por un plazo de SEIS MESES, así como comunicarse con la
perjudicada, por cualquier medio o procedimiento, por el mismo plazo de SEIS MESES, y al pago de las costas
procesales incluidas las de la acusación particular.
_ de un delito de malos tratos en el ámbito de la violencia sobre la mujer del artículo 153.1 y 3 del C.P , con
la concurrencia de la circunstancia atenuante del artículo 21.7 del C.P , en relación con el artículo 21.1 y 20.
1 del C.P , a la pena de NUEVE MESES y UN DÍA DE PRISIÓN, con la accesoria de inhabilitación especial para
el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y a la pena de DOS (2) AÑOS DE
PRIVACIÓN DEL DERECHO A LA TENENCIA Y PORTE DE ARMAS, así como al pago de las costas procesales,
incluidas las de la acusación particular.
Prohíbo a D. Elias :
a) Acudir al domicilio de Dña. Zaira , o lugar donde pudiera trasladarse, así como a su lugar de trabajo, por
un período de DOS (2) AÑOS .
b) Aproximarse a Dña. Zaira a menos de QUINIENTOS (500) METROS por un período de DOS (2) AÑOS.
c) Comunicarse con Dña. Zaira , por cualquier medio o procedimiento, por un período de DOS (2) AÑOS.
_ de un delito de amenazas graves del artículo 169.2 del C.P , con la concurrencia de la circunstancias agravante
y atenuante descritas, cometido en la persona de Dña. Zaira , a la pena de SEIS MESES DE PRISIÓN, con
accesoria de con accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante
el tiempo de la condena, y conforme al artículo 57 del C.P , procede imponer la pena de prohibición de acercarse
a la víctima referida, a su domicilio y lugar de trabajo, o cualquier frecuentado por ellos, a una distancia no
inferior a 500 metros, así como de comunicar con ella por cualquier medio por un período de UN AÑO y SEIS
MESES y al pago de las costas procesales incluidas las de la acusación particular.
_ como autor criminalmente responsable de tres delitos de amenazas graves del artículo 169.2 del C.P , con
la concurrencia de la circunstancia atenuatoria descrita, cometidos en las personas de Dña. Adolfina , D.
Eugenio y D. Lucio , a la pena, por cada uno de ellos, de SEIS MESES DE PRISIÓN, con accesoria de con
accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la
condena, y conforme al artículo 57 del C.P , procede imponer la pena de prohibición de acercarse a las víctimas
referidas, a su domicilio y lugar de trabajo, o cualquier frecuentado por ellos, a una distancia no inferior a 500
metros, así como de comunicar con ellos por cualquier medio por un período de UN AÑO y SEIS MESES, y al
pago de las costas procesales.
Se mantiene la situación personal de prisión provisional de D. Elias decretada en la presente causa, la cuál
se prorroga hasta el límite de la mitad de las penas efectivamente impuestas en la presente resolución.
Pronúnciese esta Sentencia en audiencia pública y notifíquese a las partes, y personalmente al condenado
indicándoles que frente a la misma cabe interponer recurso de apelación para ante la Ilma. Audiencia Provincial
de Córdoba, por medio de escrito autorizado con la firma de letrado y procurador, dentro de los CINCO DÍAS
siguientes a su notificación, de conformidad a lo establecido en los artículos 790 y siguientes de la LECr .
Dése el destino legal a los efectos intervenidos.
Póngase la sentencia en conocimiento de Dña. Zaira , testifical de D. Lucio , testifical de Dña. Adolfina ,
testifical de D. Eugenio , testifical de D. Juan Ignacio , testifical de D. Teodulfo , testifical de Dña. Celestina
, testifical de D. Victoriano de conformidad con lo preceptuado en la LECR.
De alcanzar firmeza la presente Sentencia remítase testimonio de la misma al Juzgado de Violencia sobre la
Mujer Número Uno ( Córdoba).
Así, por esta mi Sentencia definitiva, de la que se expedirá testimonio para su unión a los autos, lo pronuncio,
mando y firmo.".
TERCERO.- Contra dicha sentencia se interpuso en tiempo y forma recurso de apelación por la representación
procesal de la Elias , que fue admitido. Remitidos los autos a esta Audiencia, se pasaron las actuaciones al
Magistrado Ponente para su estudio y resolución.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

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JURISPRUDENCIA

PRIMERO
Interpone el apelante recurso de apelación contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal nº 5 de esta
capital, con fundamento en tres motivos de los que dos de ellos no dejan de ser el mismo, esto es error en
la valoración de la prueba al considerar que del análisis de los testimonios dados por los deponentes en el
plenario no se puede derivar condena alguna por los delitos por los que el recurrente fue declarado culpable.
De esa manera en el primero de los motivos de impugnación el apelante invoca la indebida aplicación del art.
153. 1 y 3 del CP , aduciendo que la juzgadora de instancia, e insistiendo sobre la incolumidad de los hechos
declarados como probados en el relato fáctico expresado en la resolución, calificó erróneamente los hechos,
en relación con la conducta física que el condenado efectuó sobre la persona de su expareja, Zaira , dado que
no tuvo intención alguna de atentar contra la integridad física de ésta, y no existió una situación de dominio
o abuso de situación de superioridad en el seno de la relación entre ellos que, conforme a doctrina legal que
enuncia, justifique la exacerbación punitiva que lleva consigo la tipificación de la conducta en el precepto antes
mencionado.
Mientras que tanto en el segundo de los motivos, que intitula igualmente de aplicación indebida de precepto
penal, como en el tercero de ellos, lo que invoca es el error en la actividad apreciativa en que la valoración de la
prueba consiste, expresando, en el primero de los motivos, que de las pruebas que se practicaron no se puede
inferir la presencia de las amenazas a su expareja por los que fue condenado, previstas en el art. 169. 2 del
CP , ni los elementos típicos que dieron lugar a la condena por las amenazas proferidas contra la hermana de
aquélla, Adolfina , y los otros dos, Lucio y Eugenio , siendo obvio que, como se insiste lo que efectúa el
apelante es disentir del resultado probatorio alcanzado por la sentenciadora de la instancia.
SEGUNDO
Con respecto del primero de los motivos invocados, y respetando en cualquier caso, como se encarga el
propio recurrente de asumir y acentuar, los hechos probados en relación con el fundamento de la aplicación
del precepto en que se recoge el tipo penal, es cierto que conforme a Jurisprudencia consolidada, sobre la
aplicación del art. 173 CP , pero trasladable al actual 153, expresada en STS de 26 de Diciembre de 2014
(reiterando la asentada en STS de 24 de Junio de 2000 , y 2 de Julio de 2009 ) "la violencia física y psíquica
a que se refiere el tipo es algo distinto de los concretos actos de violencia aisladamente considerados y
el bien jurídico es mucho más amplio y relevante que el mero ataque a la integridad, quedando afectados
fundamentalmente valores de la persona y dañado el primer núcleo de toda sociedad, como es el núcleo
familiar. Esta autonomía del bien jurídico, de acción y de sujetos pasivos...". Y que "lo relevante será constatar
si en el "factum" se describe una conducta atribuida al recurrente que atenta contra la paz familiar y se
demuestra en agresiones que dibujen ese ambiente de dominación y temor sufrido por los miembros de la
familia, abstracción hecha de que las agresiones hayan sido o no denunciadas o enjuiciadas y que permitan la
obtención del juicio de certeza...". Y sigue diciendo que "argumenta el Tribunal de instancia, en pro de su tesis,
que pese a que la literalidad del precepto no establece excepción alguna, la interpretación de la norma penal,
según el Tribunal Constitucional, "no puede circunscribirse siempre al tenor literal de la misma, sino que, sin
desconocerlo y sin sobrepasarlo, debe efectuarse una interpretación basada en criterios científicos usados
por la comunidad jurídica, entre los que se encuentra en teleológico", y, en el presente caso, "se trata de una
pelea entre los dos miembros de la pareja en igualdad de condiciones, con agresiones mutuas, adoptando
ambos un posicionamiento activo en la pelea (no meramente defensivo, como lo demuestran la localización
de las lesiones sufridas por cada uno de ellos) que nada tiene que ver con actos realizados por uno sólo de
los componentes de la pareja en el marco de una situación de dominio discriminatoria para el otro, por lo
que castigar conductas como las declaradas probadas por la vía del art. 153 del CP con la pluspunición que
este precepto contiene, resultaría contrario a la voluntad del legislador, puesto que las referidas conductas no
lesionaron el complejo de intereses que dicho artículo trata de proteger".
"Para pronunciarnos sobre la cuestión planteada en este motivo, hemos de tener en cuenta que, conforme
se establece en el artículo 3.1 del Código Civil , "las normas se interpretarán según el sentido propio de sus
palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo
en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas", y que , "las leyes
penales, las excepcionales y las de ámbito temporal no se aplicarán a supuestos ni en momentos distintos de
los comprendidos expresamente en ellas" ( art. 4.2 C.Civil ) . En definitiva, pues, la interpretación de la ley penal
debe ser estricta, sin que pueda ser aplicada, en ningún caso, con criterios de analogía "in malam partem", lo
cual no es óbice, sin embargo, según reiterada jurisprudencia, para que, en el ámbito penal, quepa la analogía
"in bonam partem" y sea posible la aplicación del principio "favor rei" .
De la misma forma la STS 8 de Junio de 2009 nos dijo que "en este sentido, hemos de reconocer que el criterio
teleológico de interpretación de la norma penal constituye, sin la menor duda, uno de los criterios comúnmente

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JURISPRUDENCIA

aceptados por la doctrina científica y por la jurisprudencia; y, en este sentido, cobra especial significación lo que
el legislador dice, en la exposición de motivos de la L.O. 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección
Integral contra la Violencia de Género, es decir, que ésta constituye "uno de los ataques más flagrantes a
derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados
en nuestra Constitución", por lo que, "en su título IV, la Ley introduce normas de naturaleza penal, mediante las
que se pretende incluir, dentro de los tipos agravados de lesiones, uno específico que incremente la sanción
penal cuando la lesión se produzca contra quien sea o haya sido la esposa del autor, o mujer que esté o haya
estado ligada a él por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia. También se castigarán como
delito las coacciones leves y las amenazas de cualquier clase cometidas contra las mujeres mencionadas
con anterioridad", añadiendo que "para la ciudadanía, para los colectivos de mujeres y específicamente para
aquellas que sufren este tipo de agresiones, la Ley quiere dar una respuesta firme y contundente y mostrar
firmeza plasmándolas en tipos penales específicos". Manifestando posteriormente que "si, por todo lo dicho,
llegamos a la conclusión de que, en el presente caso, no consta que la conducta del acusado, causante de
las lesiones leves sufridas por su compañera que el Tribunal sentenciador ha calificado como constitutivas
de una simple falta del art. 617.1 del CP , se produjera en el contexto propio de las denominadas conductas
"machistas", de tal modo que por ello no procediera, respecto de él, configurar su conducta como constitutiva
de un delito del art. 153.1 del CP ....."
Excluyendo en consecuencia, en las mencionadas resoluciones el Alto Tribunal que toda conducta de
agresión,con independencia de su intensidad, se encuadre en el tipo analizado.
No obstante ello la dicha doctrina se ha puesto en cuestión por alguna sentencia de fecha posterior, y en todo
caso inaplicable por algunas resoluciones concretas, tales como la SAP de Baleares 23 de Febrero de 2017
que asienta que "cualquier agresión contra éstos (personas mencionadas en el art. 153), aunque se trate de un
hecho aislado y no llegue a causar lesión, pasa a ser delictiva por el carácter pluriofensivo del hecho. De este
modo, toda agresión física dolosa del hombre sobre la mujer que es su pareja o ex pareja (actual artículo 153.1
CP ) entrará en el marco jurídico-penal de la violencia de género por disposición del legislador, sin que para la
aplicación de dicho tipo CP debamos exigir en el caso concreto, como elemento intencional, la manifestación
de la discriminación, la situación de desigualdad o la relación de poder del hombre sobre la mujer".
Es decir, que a pesar de que ya alguna resolución llega a matizar la cuestión, como la antecitada, relativa a la
necesidad de que concurra en los hechos que anteceden a la apreciación del tipo el elemento de dominación
o abuso de la posición de desigualdad que supuestamente se da en la pareja, en el sentido de simplemente
afirmar su innecesariedad, sin embargo es doctrina actualmente más extendida que lo que se ha de ponderar
es la existencia de prueba acreditativa de que los actos en que la agresión estriba no se produjeron en el seno
de una situación de desequilibrio, pero considerando que ello ha de ser justificado no por la mujer agredida,
sino por el sujeto agresor.
De esa manera en la Sentencia de este mismo Tribunal 27 de Julio de 2016 ya dijimos que:
"En cuanto al tema de la intencionalidad machista de la acción, negando el recurrente que su conducta
estuviese impregnada de ella, hay que decir que al respecto se ha venido suscitando un intenso debate acerca
de si es preciso valorar la concurrencia del artículo 1 de la L.O. 1/2004 y, en consecuencia, poder degradar
los hechos a falta o incluso absolver si no se acredita en el autor un elemento intencional que cumpla con los
presupuestos del citado artículo 1 aunque no lo exijan los tipos penales.
Hay una corriente doctrinal y jurisprudencial que entiende que en cuanto se cumplan los presupuestos de los
sujetos pasivos y la relación que tienen con el agresor, el darse la existencia de la agresión ya de por sí conlleva
que exista el delito de violencia de género. Dicho de otro modo, concurriendo la relación entre los sujetos y
el elemento objetivo de la agresión, aunque se trate de un empujón producto de una discusión entre ellos, el
hecho es constitutivo de violencia de género, corriente que, en contra de lo aducido por la recurrente, no ha
venido a ser sancionada por la sentencia del Tribunal Supremo nº 44/2015, de 29 de enero , que invoca, la cual
no hace elucubraciones al respecto más allá de una constatación de la realidad de los hechos enjuiciados y
de la relación que vinculaba a los litigantes. Tampoco esta misma Sala tiene fijado el criterio que al respecto
le atribuye el recurrente. Todo esto ha de ser matizado.
Por tanto se ha de decir que frente a esa corriente hay otra que atiende a esa finalidad y a la situación de
dominación como telón de fondo o caldo de cultivo en que la agresión se produce. De tal manera que si
la agresión se produce fuera de la situación de dominio o prepotencia del hombre sobre la mujer el tipo de
maltrato del artículo 153 del Código Penal no se produce. En esta línea, la sentencia del Tribunal Supremo de
fecha 24 de noviembre de 2009 abrió un interesante debate en la doctrina y jurisprudencia sobre la violencia
de género que no puede pasarse por alto en atención a las especiales consecuencias que lleva consigo
tener que analizar si en el acto delictivo del sujeto varón hacia la mujer existe un componente machista o de

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JURISPRUDENCIA

dominación; circunstancia o elemento que no se había exigido hasta la fecha. Calendada sentencia señaló
que si la "aplicación del artículo 153 requiere no sólo la existencia de una lesión leve a la mujer por parte del
compañero masculino, sino también que esta acción se produzca en el seno de una relación de sumisión,
dominación y sometimiento a la mujer por parte del hombre, esto es, de una discriminación de todo punto
inadmisible, habrá de ser el Tribunal sentenciador el que, a la vista de las pruebas practicadas a su presencia,
oyendo con inmediación y contradicción a denunciante y denunciado y los testimonios de otros posibles
testigos, el que establezca el contexto en el que tuvieron lugar los hechos, analizando los componentes
sociológicos y caracterológicos concurrentes a fin de establecer, mediante la valoración razonada de los
elementos probatorios, si el hecho imputado es manifestación de la discriminación, desigualdad y relaciones
de poder del hombre sobre la mujer, u obedece a otros motivos o impulsos diferentes.
Más recientemente el Tribunal Constitucional se ha pronunciado en sentencia de fecha 22 de julio de
2010 , aprovechando el reiterado planteamiento de cuestiones de inconstitucionalidad por parte de distintos
juzgados en torno a la diferencia de trato penológico de los tipos penales de violencia de género. Lo que
viene a señalar dicho tribunal es una expresión de lo que constituye la violencia de género al enlazarlo a los
pronunciamientos teóricos que siempre se han destacado desde hace tiempo para exigir que existiera una
legislación específica y propia en esta materia al tratarse de una actividad delictiva muy distinta a la normal
que consta en el resto de tipos penales entre personas que no tienen una relación entre ellos asimilable a la que
se da en las relaciones reflejadas en los artículos 153 , 171 y 172 del Código Penal , describiendo la situación
objetivable, que no subjetiva, que existe en estos casos y que justifican las circunstancias excepcionales
contempladas en la Ley orgánica 1/2004 , pero sin que se entienda que ello quiera decir que sea preciso
"probar" por las acusaciones que en la acción del sujeto pasivo existió un "animus" propio y específico, sino
que, en todo caso, el acusado será el que pueda probar que tal ánimo no existió en supuestos muy concretos,
como el antes referido de un conflicto producido entre ex parejas de hace tiempo, o hechos de coacciones por
motivos económicos motivado por la ruptura de la pareja, etc. Es decir, que no es que se exija la prueba del
elemento intencional, sino que el acusado puede probar que hubo una intención distinta, o que los hechos y
las circunstancias lo son al margen de un tratamiento de género, o de la desigualdad.
De nuevo el Tribunal Supremo, en sentencia de fecha 30 de septiembre de 2010 , vuelve a tratar esta
controvertida cuestión en contra de aquellas Audiencias que están exigiendo la prueba de la intención del
comportamiento machista o de dominación, lo que conlleva que se derive la tipificación del hecho a falta, en
lugar de delito, cuando, en realidad, lo que se desprende de la sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 22
de julio de 2010 es que el acusado podría probar la ausencia de componentes de diferencia de género, y que el
hecho se produce al margen de situaciones de desigualdad o machismo, lo que entra dentro de la afirmación
que permite probar que el acto no es de género, sino que tiene otros componentes diferenciales, como los
económicos que permitirían derivar el hecho a falta. Sin embargo no puede pretenderse que el objeto de prueba
sea distinto, y que a la inversa de lo que interpreta la calendada última sentencia del Tribunal Constitucional si
no se prueba ese elemento intencional el hecho pasaría a falta. Por ello, en la sentencia del Tribunal Supremo
de 30 de septiembre de 2010 se comienza por afirmar que "en apoyo de la objeción relativa al artículo 153
Código Penal se afirma que la conducta correspondiente careció de connotaciones machistas y no estuvo
animada por la voluntad de sojuzgar a la pareja o mantener sobre ella una situación de dominación, sino que
estuvo relacionada con cuestiones económicas".
Dicho lo cual y en el seno de la prueba que se practicó en el acto del plenario y que ha sido desgranada
exhaustivamente por la Juzgadora de Instancia, y sin que se desprenda nada diferente de lo expresado en el
propio recurso de apelación, no se atisba apunte alguno que nos oriente hacia la ausencia de una situación
distinta a una posición de dominio del condenado hacia su expareja. Por lo que que conforme a la doctrina
antes enunciada ello bastaría para el rechazo del motivo.
Más bien y en sentido inverso, de los hechos acreditados, no modificables, como dice el propio impugnante,
se infiere dicha presencia, toda vez que, tras darle los tres golpes a Zaira en la cabeza, el condenado dijo
literalmente "contigo ya ajustaré cuentas, te vas a enterar", dato éste más que significativo de la situación de
sometimiento que entendió torticeramente el condenado legitimaba el acto de violencia contra Zaira .
Por otro lado la invocación de la ausencia de intención de atentar contra la integridad física de su expareja,
no sólo aparece desmentida por la consideración contenida en el párrafo anterior, sino que carece de todo
fundamento, dado que todo golpe, propinado en la cabeza, implica por sí mismo una agresión, un maltrato de
obra, que no precisa para que se puede entender comprendida en el tipo penal , y conforme a la dicción del
art. 153. 1 del CP , de resultado lesivo de ninguna especie.
Por todo ello el motivo ha de ser desestimado.
TERCERO

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JURISPRUDENCIA

En relación con los otros motivos de impugnación es bien sabido que en el ámbito de conocimiento de
la segunda instancia, frente a resoluciones definitivas pronunciadas en la primera, y tal como exponen los
implicados, recurrente y recurrido, en sus respectivos escritos, es doctrina asentada y constante que que
cuando la cuestión debatida por la vía del recurso de apelación - como en el presente caso - es la valoración
de la prueba llevada a cabo por el Juez "a quo" en uso de las facultades que le confieren los artículos 741 y
973 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y sobre la base de la actividad desarrollada en el juicio, debe partirse,
por regla general, de la singular autoridad de la que goza la apreciación probatoria realizada por el Juez ante
el que se ha celebrado el juicio, núcleo del proceso penal y en el que adquieren plena efectividad los principios
de inmediación, contradicción y oralidad, a través de los cuales se satisface la exigencia constitucional de que
los acusados sean sometidos a un proceso público con todas las garantías ( artículo 24 de la Constitución ),
pudiendo el juzgador de instancia, desde su privilegiada posición, intervenir de modo directo en la actividad
probatoria y apreciar personalmente sus resultados, así como la forma de expresarse y conducirse las
personas que en él declaran (acusado y testigo) en su narración de los hechos y la razón del conocimiento
de estos, ventajas de las que, en cambio, carece el Tribunal llamado a revisar dicha valoración en segunda
instancia. Por lo que salvo que se aprecie que la labor valorativa del Juez a quo incurre en ambigüedades,
absurdos, incoherencias o resultados ajenos al libre y racional arbitrio, la valoración efectuada en instancia
debe prevalecer.
Aplicando dicha doctrina al supuesto de autos, es evidente que la juzgadora de instancia, en el uso de la
potestad valorativa contemplada en el art. 741 de la LECRIM , ha tenido por suficientes las manifestaciones
de la denunciante y los testigos, perjudicados y no perjudicados, a los fines de poder enervar la presunción de
inocencia, en el sentido de dotar de mayor veracidad a una u otra versión, lo que ha de asumir y respetar esta
instancia. Todo lo cual hace que el recurso deba fenecer.
Lo mismo hay que decir respecto del motivo segundo, puesto que como ya se dijo ut supra el apelante
lo que efectúa es una alegación sobre la falta de probanza de las amenazas, dado que, tras enunciar que
el art. 169. 2 del CP fue indebidamente aplicado, lo que afirma es que "ninguna de estas amenazas ha
quedado acreditada en el acto del juicio", limitándose a discrepar del resultado de la prueba alcanzado por la
sentenciadora, pretendiendo sustituirlo por el suyo propio, puesto que, ya para terminar, es incontestable que
de los hechos que fueron contenidos en el relato de hechos probados, se deriva la correcta aplicación del tipo
penal controvertido, esto es el art. 169. 2 del CP .
Ello hace que el recurso deba ser enteramente desestimado, sin hacer declaración en cuanto a las costas
procesales causadas en esta instancia.
POR TODO ELLO Y VISTOS LOS ARTÍCULOS DE APLICACIÓN ESTA SALA

FALLA
Desestimar el recurso de apelación interpuesto por el Procurador D. Cristóbal Cañete Vidaurreta, en nombre y
representación de Elias , contra la sentencia de fecha de 5-4-2017 dictada por la Ilma. Sra. Magistrada-Juez
del Juzgado de lo penal nº 5 de Córdoba , y en consecuencia confirmar en todos sus extremos la meritada
resolución, sin hacer pronunciamiento cuanto a las costas procesales de esta instancia.
Notifíquese la presente resolución a las partes, haciéndoles saber que, contra ella, cabe recurso de casación
por infracción de precepto penal de carácter sustantivo, que deberá prepararse ante esta Audiencia dentro de
los cinco días siguientes a la última notificación.
Una vez notificada, expídase testimonio de la misma, que, con los autos originales, se remitirá al Juzgado
anteriormente referido, para la ejecución del fallo.
Anótese la presente resolución en el SIRAJ, y una vez firme en el RCMC y VD y, en su caso, en el Registro
Central de Penados y Rebeldes.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.