Вы находитесь на странице: 1из 5

¿Quieren un buen consejo?

Reconozcan que tienen algunos malos hábitos


en el trabajo y hagan lo necesario para eliminarlos, eso los ayudará a
avanzar en sus carreras profesionales o mínimo a conservar su empleo.

A continuación les presentamos 14 malos hábitos en el trabajo, si reconoces tener alguno de ellos o
varios, es momento de ser responsable y hacer lo necesario para acabar con ellos. No por
identificarte con uno o muchos, quiere decir que eres una mala persona, pero debes ser consciente
de que en el trabajo hay ciertas reglas.

Mentir

En el trabajo, no es bueno presentar documentación oficial falsa, plagiar intencionalmente el trabajo


de otros, decir que trabajas un número de horas cuando en realidad no lo haces, utilizar
indebidamente la tarjeta de crédito de la empresa, entre otras cosas. Al incurrir en cualquiera de
estas mentiras, puedes perder tu trabajo.

"La manera más segura para que cualquiera de nosotros


pierda el trabajo de forma repentina y miserable es tener el
hábito de desviar las verdades y mentir, aunque sea de formas
pequeñas", dice Ann Kaiser Stearns, psicóloga y autora del
libro Living Through Personal Crisis.
La psicóloga advierte que la deshonestidad es un "terreno resbaladizo", y quien transite por el no
merece conservar su empleo.

Procrastinación

Si eres de esos que dejan todo al último minuto y acumulan trabajo por que creen que más tarde
resolverán todo de "un jalón", tienes serios problemas, sobre todo si no reconoces el efecto que esta
costumbre tiene en cómo tus colaboradores y jefes perciben tu labor. Las prisas pueden provocar
que al hacer tu trabajo muy rápido, lo hagas mal, y entre más frecuente sea esto, es seguro que
seas despedido tarde o temprano.

Negatividad
Amy Hoover, de Talent Zoo advierte que si eres de los empleados que se quejan de todo y
"chismean" sobre el "mal desempeño" de otros compañeros o hasta tu jefe, todo esto conducirá
invariablemente a que te conviertas en un "dolor de cabeza" para tu empleador y finalmente decida
"darte cuello".

"Tu jefe es responsable de asegurar que su equipo contribuya a la moral positiva y si alguien del
equipo habla mal de él se reflejará en su desempeño. A menudo la dirección se refiere a los
empleados negativos como cáncer por la alta dirección por una buena razón: deberá ser extirpado
en algún momento", sentencia Amy.

Impuntualidad

¿Siempre llegas tarde al trabajo o excedes tus tiempos de descanso y comida? Eso puede indicar
que eres complaciente y poco cuidadoso con tu empleo, es decir que "te vale".

"Así que llega a tiempo o incluso un poco temprano para


demostrar que eres consciente del tiempo y que te preocupas
por tu trabajo y también por el tiempo de los
demás", aconseja Roxanne Peplow, del Computer Systems
Institute.
Además de que llegar tarde muestra una evidente falta de respeto, que afecta tu imagen entre otros
empleado y por supuesto con tu jefe.

No atender tu correo electrónico

Debes atender tus correos electrónicos y responderlos adecuadamente. Aquí cuenta mucho el tono
con que contestes y por supuesto la presentación, que debe ser pulcra, sencilla y sin faltas de
ortografía.

"Puedes ser percibido como brusco o grosero, o muy poco


concreto o muy descuidado", advierte Katherine Brooks, de
la Universidad Wake Forest.
Al no atender correctamente tu correo electrónico puedes no enterarte de juntas importantes,
eventos de relaciones públicas o sucesos cruciales en la compañía. Esto provocará que causes
retrasos y malestar general.

Adicción a redes sociales

Por otro lado, revisar más de 20 veces tu Facebook o tuitear cada suceso intrascendente mientras
trabajas, no es una buena costumbre.

Las redes sociales es un medio por el que evidentemente tus jefes pueden descubrir que no haces
nada durante tus supuestas horas de trabajo. Por eso algunas compañías han restringido el uso de
redes sociales en sus sistemas informáticos.

Ten mucho cuidado, pasar mucho tiempo en Facebook o Twitter, o "sacándote" fotos en el
baño de la empresa para tu cuenta de Instagram, te puede costar el empleo.

Lenguaje corporal inadecuado

Cuando saludas de mano, tu apretón debe ser firme (no mostrar debilidad o temor), el contacto
visual es importante (no lo evites), la pena no es una buena actitud en el ambiente laboral.

"La gente debe entender que las acciones hablan más que las
palabras. Y la mayor parte de nuestra comunicación se realiza
a través de las señales no verbales", explica Roxanne Peplow.
Al tener estos malos hábitos de comunicación verbal, puedes ser percibido como grosero o poco
profesional por tus jefes y clientes.

Falta de atención

Estar siempre distraído y demostrar que no estas enterado de nada, te puede dejar muy mal parado
entre los miembros de tu equipo de trabajo y los líderes de tu empresa, que tarde o temprano se
darán cuenta que no te necesitan.

"El incumplimiento de la cultura y la inadaptación pueden


crear tensión o marcarte como diferente, y potencialmente
menos deseable", afirma Brooks.
Cuando trabajamos en una oficina, debemos ser sensibles con nuestros compañeros y atender a
sus necesidades para crear un ambiente cómodo y pacífico.

"Esto va desde los olores corporales hasta los de la comida que llevamos a la oficina,
escuchar música demasiado alta, contar chistes inapropiados o utilizar el altavoz del teléfono para
realizar llamadas", indica Brooks.

Lenguaje pobre

Si utilizas malas palabras o tu gramática resulta "pobre", serás percibido como una persona
ignorante, nadie quiere un empleado así en su empresa.

Recuerda que no estas en tu casa o en alguna fiesta, es un lugar de trabajo. Para ayudarte a no
caer en este error, asume siempre, que tu jefe puede estar escuchando.

Síndrome del "Lobo Solitario"

¿Eres de aquellos que quieren hacer todo solo? Eso no funciona en el trabajo, se trata de hacer
equipo y tomar en cuenta a los demás.

"Mientras que la independencia es buena en algunas


situaciones o cuando la concentración es necesaria para
conseguir terminar un proyecto, por lo general las personas
que saben trabajar en equipo experimentan un mayor éxito en
el trabajo", informa Brooks.
El trabajo en equipo es fundamental. Reconocer las ideas propias, pero también dar crédito a tus
compañeros y ayudar a otros a desarrollarse, logrará que todos en la empresa te perciban como un
líder y buen miembro del equipo.

Berrinches

Si pierdes el control todo el tiempo, tus jefes pensarán que no puedes trabajar bajo presión y en
circunstancias difíciles, el consejo es: equilibrio ¡respira!

"Practica técnicas de reducción de estrés, como meditación o


ejercicios de respiración profunda y, en la medida de lo
posible, deja tus problemas personales fuera del trabajo",
recomienda Brooks.
Ineficiencia

Ser desorganizado, perder el tiempo y hablar demasiado, son señales de ineficiencia, algo
totalmente inaceptable en el trabajo y que provocará tu despido.

"Puedes no darte cuenta de ello, pero muchos de tus


compañeros de trabajo están allí para trabajar, no socializar, y
pueden no querer ser groseros contigo ignorando tus
conversaciones personales", advierte Amy Hoover.
No seas una molestia, hay tiempo para todo, pero en la oficina ¡a trabajar!

Hablar sin pensar

Antes de decir algo en una junta o en una simple charla de trabajo, piensa bien lo que vas a decir, se
te puede escapar algo que resulte perjudicial para tu carrera.

Falta de modales

Los buenos modales son cruciales para dar la imagen de profesionalismo y mantener el respeto de
tus compañeros, clientes y jefes, quienes aprecian mucho cuando dices "por favor", "gracias", "con
permiso", etc. Recuerda lo que te enseñaron en tu casa.