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IMPACTO DE LA ESTETICA EN LA SOCIEDAD ACTUAL

LA ESTETICA MODERNA Y SU IMPACTO EN LA SOCIEDAD

LA ESTETICA ACTUAL Y LAS INCIDENCIAS DE LA MODERNIDAD

ORIGEN

ESTETICA Y BELLEZA

MIGUEL ANGEL –PERFECCION

“La belleza humana era la imagen de la perfección divina”. —MIGUEL ÁNGEL

ESTEREOTIPO

IMAGEN CORPORAL

¿POR QUE LOS PARAMETROS DE LA ESTETICA CAMBIAN?


PARAMETROS – VISUAL –CULTURAL 90 60 90

REDES SOCIALES, CAMBIO EN LA PERCEPCION DE LA BELLEZA

SELFIE, ELEMENTO DE CONSTRUCCION DE LA VERDAD

¿COMO SE PERCIBE LA REALIDAD?


En la antigüedad, aunque no existía la rama Estética de la filosofía, los filósofos
se preguntaban, ¿Qué consideramos bello, y que es la belleza? Tanto Platón,
como Aristóteles, escribieron sobre el tema.

Desde joven, Miguel Ángel mostro un gran interés por la anatomía, conociendo
mediante prácticas y poder llegar a plasmar con realismo la belleza del cuerpo
humano.

Lo que está claro es que toda la obra de Miguel Ángel y su manera de entender
la belleza y el arte reciben la influencia del pensamiento platónico. La belleza
externa de las cosas es reflejo de una belleza superior, apunta a una realidad
que trasciende la materia de las cosas. Detallaba un arte de perfección, en
cuanto al cuerpo humano se trataba.

------------ ESTETICA

La estética es una disciplina filosófica al igual que la teoría del conocimiento, la


lógica y la ética. A lo largo de la historia de la filosofía encontramos un sin
número de ideas de naturaleza estética.

Las nociones sobre lo bello y lo artístico nos remontan hasta Grecia, con
filósofos como; Platón, Aristóteles o Plotino que se interesaron en estos temas.
Sin embargo, sus ideas estéticas no se constituyeron en un tipo de proyecto
filosófico o en una disciplina autónoma sino hasta muchos siglos después.

La estética es, entonces, la disciplina que trata de lo bello, de las diferentes


categorías estéticas y los diferentes modos de aprehensión y creación de las
realidades de la belleza.

LA ESTETICA ES UN ELEMENTO CULTURAL QUE DESPLAZA LA


RACIONALIDAD POR LO VISUAL QUE ES LA BASE DE LA SOCIEDAD
MODERNA O ACTUAL

Así que desde la pregunta de «¿qué es la estética?» es desde donde se


empieza a analizar la complejidad del problema. Aunque los antiguos hablaban
del arte y no dejaban la sensibilidad como un tema olvidado, como disciplina
filosófica no nace hasta el siglo XVIII, con la Ilustración. Así, nace formando
parte inseparable del problema político, como un producto específico de la
sociedad moderna.

La estética es una reflexión filosófica que se hace sobre objetos artísticos y


naturales, y que produce un «juicio estético». La percepción sensorial, una vez
analizada por la inteligencia humana, produce ideas, que son abstracciones de la
mente, y que pueden ser objetivas o subjetivas. Por otro lado, las ideas
evolucionan con el tiempo, adaptándose a las corrientes culturales de cada época.

El principio de la modernidad supuso grandes cambios para la concepción del


mundo que tenía el hombre. El hombre moderno cambia el centro del mundo
hacia el hombre y su creación. Esto dará pie a muchos problemas
ontoteológicos que no dejarán de afectar, por supuesto, a la estética.

El elemento estético es componente esencial irrenunciable en el equilibrio de la


personalidad y de la persona. En el esfuerzo cotidiano por construirse una
forma de vida, un mundo deseado o como quiera llamársele, el hombre tiende
a la coronación estética de lo que hace y de su vida.

((((Lo cierto es que toda la vasta literatura que lanzó el nuevo estilo de vida
creado por la industrialización en Inglaterra, proporcionó, a la vuelta de unos
años, la estampa universal del East End londinense como visión única,
estereotipada y lamentable de los ambientes de la Industrialización
naciente.))))))))

IMAGEN CORPORAL Y ESTEREOTIPOS

En un estudio realizado por una reconocida marca de cuidado personal durante


su campaña “Por la belleza real”, el 90% de las mujeres encuestadas entre los
15 y 17 años expresaron inconformidad con al menos una parte de su cuerpo.
La máscara de Marquardt es el arquetipo de belleza facial

Desde tiempos antiguos se ha considerado que existe una regla escrita en la


naturaleza que determina lo que es bello. La importancia que en la actualidad
tiene la estética en la sociedad ha hecho remontarse a muchos en la búsqueda
de conceptos olvidados.

Tal vez haya que atribuir a Kepler el éxito de su nombre más conocido, la
divina proporción. Llamada también sección áurea o razón de oro, la fórmula de
la belleza tiene una formulación matemática.

Como recogen cientos de estudios científicos de diferentes disciplinas, esta


proporción se encuentra con sorprendente frecuencia en las estructuras
naturales, y por ende en el arte y la arquitectura. La armonía de la proporción
áurea se muestra de forma natural en muchos lugares, y uno de ellos es el
rostro humano, que incorpora esta medida a sus proporciones.

A raíz de ello se han realizado muchos experimentos para verificar si los


rostros considerados más bellos se acercan más al número aúreo que los del
resto de la población, lo cual explicaría porqué transmiten belleza.

El diseño de la máscara Marquardt permite, al ser aplicada sobre el rostro


humano, detectar las diferencias que existen entre la cara comparada y el
supuesto rostro humano perfecto.

Siguiendo la sucesión antropológica, al principio, el canon de belleza de la


mujer consistía en tener las regiones de su cuerpo relacionadas con la
fertilidad, muy desarrolladas. Así las primeras estatuas que conocemos y
representan al ser humano son mujeres con grandes senos y caderas que se
asociaban a la fertilidad.

Para los antiguos egipcios, el canon de belleza para ellos consistía en la


armonía, la perfección estaba representada en mujeres como Cleopatra o
Nefertiti. Aunque la diferencia entre ambas es que la belleza de la primera es
un mito más que verdad, y la segunda representa la verdadera belleza egipcia:
morena, de rasgos finos, ojos color café.

La estética del mundo clásico se fraguó en la antigua Grecia a partir de la


escultura. La belleza se concebía como el resultado de cálculos matemáticos,
medidas proporcionadas y el cuidado de la simetría. (Como la máscara de
marquart)

Llegamos a la Edad Media, donde nos encontramos con un ideal de belleza


impuesto por el cristianismo que dependía de la intervención de Dios. La mujer
con caderas estrechas, y senos pequeños y firmes, manos blancas y delgadas.
La blancura de la piel era muy importante ya que era un indicador de su
pureza. Los hombres, eran representados como caballeros, guerreros llenos de
fuerza y virilidad.

En el Renacimiento, volvemos al mundo clásico, donde la fuente de inspiración


estética, se basa sobre todo en la armonía y en la proporción. El arte es el
mejor referente, no hay más que fijarse en las pinturas de la época: cuerpos
redondeados, manos y pies finos, senos pequeños y firmes, tez banca y, labios
rojos, cabello largo y rubio con ojos grandes y claros. Las proporciones áureas
del hombre: el ombligo era el punto central natural del cuerpo humano. Esta
proporción refleja la máxima belleza y perfección, es decir la belleza divina.

En el Barroco, los cuerpos son más rellenitos, caderas anchas y cintura


estrecha, brazos redondeados y carnosos, piel blanca y pechos más llamativos,
la palabra “maquillaje” nació en esa época. Y como musas, las Tres Gracias,
tipo de belleza ideal.

Pasamos al siglo XIX, donde La belleza se experimenta directamente, no es


una belleza estética y armónica, es muy cambiante. Bello puede ser todo, lo
feo, lo grotesco, lo extravagante.
Y en apenas un folio hemos recorrido la historia de la belleza de miles de años,
hasta llegar al Siglo XX, el más cambiante. Si antiguamente el canon de belleza
podía durar siglos, ahora cambian en décadas. Los cánones de los que antes
se percibían de pinturas y esculturas, han sido remplazados por carteles
publicitarios, estrellas de cine y televisión, modelos que han ido cambiando el
ideal de hombres y mujeres.

Todo lo anterior nos lleva a preguntarnos cuántos elementos hay que


armonizar para llegar a una verdadera belleza. No nos sentimos bellos y que
creemos que ese criterio lo compartimos con los demás y con nuestro entorno.

------- ¿Cómo analiza lo nuestro cerebro? Como lo visual prevalece

Aunque belleza y arte existen desde tiempos inmemorables, aún se desconoce


cómo el cerebro es capaz de crearlos y percibirlos. Aquí es donde entra en
juego la neuroestética, cuyo fin es descubrir cómo se procesa la información
que el cerebro recibe e identificar qué áreas del mismo se activan ante un
estímulo considerado como 'bello'. Es decir, profundizar en la interacción del
sistema nervioso con la pintura y el arte en doble sentido: "Cómo influye el arte
en el sistema nervioso y cómo el sistema nervioso crea el arte",

Semir Zeki "la experiencia en las distintas culturas condiciona lo que se


considera belleza".

Biológicamente, la mujer desarrolla más algunas áreas del cerebro, lo que


resulta en comportamientos y reacciones específicas, entre ellos las
emociones.

Las mujeres se enganchan más con contenido emocional. Como su aceptación


personal, donde la constante promoción de la belleza y la constante exhibición
del cuerpo, creando en el inconsciente la idea de cómo debe ser nuestro
cuerpo, estableciendo como medidas perfectas el típico 90-60-90.

El cerebro de los hombres y las mujeres se desarrolla de forma diferente. Esto


hace que respondamos a determinados estímulos de forma distinta, y estas
diferencias, son tomadas en cuenta en la comunicación y publicidad según el
género, la clase social, cultura o subcultura, a la que pertenezcamos, para
manipular nuestro concepto de identidad.
Aparece aquí un primer campo de análisis en la investigación de la estética
popular, y tiene que ver con la experiencia estética, no tanto desde una pulsión
creadora, sino en la producción de un determinado mensaje visual para que su
recepción sea aceptada. En consecuencia, es necesario situarse en el marco
de los procesos de modernización industrial y de producción de bienes
materiales y simbólicos, junto con proceso de estetización de la vida cotidiana
que modifican las normas sociales y los comportamientos de las personas.

Es pertinente, entonces, comprender la estética moderna como ideología de


consumidores, lo que conlleva a establecer un vínculo entre estética e
ideología, entre estética y capitalismo, que para el caso no es solo un modo de
producción de objetos sino un modo de producción de sujetos.

Por lo tanto, el segundo análisis hace referencia a ¿Cómo lo masivo y la


industria cultural se encargan de convertir lo popular y primitivo en mercancía?

Aquello que parecía de cierta manera ingenuo o subordinado adquiere un valor


contemplativo, como sucedía con los valores estéticos de lo “culto”; donde es
evidente que aparecen prácticas de creación de mensajes visuales que
responden a la utilización de medios industriales que elaboran imágenes
fundamentadas en un gusto popular, pero que los mismos medios los han
convertido en piezas de arte.

Estas clasificaciones son fundamentales para comprender los elementos


constitutivos de un estudio sobre cultura y estética popular.

¿En que se basa la cultura popular?

Esa que hemos definido como aquella que no ha pasado por la total
escolaridad académica, rige sus concepciones estéticas a partir del gusto, y en
ese sentido este se configura como lo que fácilmente puede determinarse
como bello. Los patrones estéticos de lo popular son sencillamente
caracterizables pues además de ser, en muchos casos, producto de la
tradición, copian superficialmente otros modelos estéticos, tomando de
aquellos referentes impuestos por la sociedad, la academia y los medios de
comunicación, elementos superficiales ligados a la forma, la visualidad y, en
algunos casos, relacionados con los contenidos.

La definición de la identidad del sujeto actual se complejiza en el mundo de la


información superficial, inmediata y sin memoria, que pregona la sociedad cuya
fe ciega en la tecnología hace que exista “una sociedad estructuralmente
excluyente la que, neutralizando las posibilidades de conexión que la
tecnología digital entraña, hace de aquella un medio de agravación de la
desigualdad social. [Pero no es la tecnología la que crea desigualdad] la
tecnología refuerza la exclusión que la propia sociedad genera en sus
relaciones para mantener el poder y el saber en su sitio y reproducir la
sumisión”

En conclusión, este trabajo reflejaría la problemática actual de la


interiorización de los estereotipos corporales actuales. Hemos visto como han
evolucionado estos cánones, desde la prehistoria hasta nuestros días, hemos
comprendido los procesos por los que aprendemos que esos estereotipos son
los únicos aceptados por la sociedad, como afecta a nuestra salud y a nuestra
autoestima poner todo nuestro esfuerzo en conseguir un cuerpo que no es real
y que a veces se aleja totalmente de lo saludable.

Tampoco podemos olvidar el poder que tiene la publicidad y los medios de


comunicación para transmitir estos ideales de belleza, sin duda son unos
potentes agentes de esta internalización de ideales de belleza, pues sabemos
las consecuencias que tiene en la percepción de nuestro cuerpo.

El tema de este trabajo es que duda importante y se debería seguir estudiando


para averiguar una forma de que los medios de comunicación o más
directamente la sociedad, deje de convencerse de que la imagen de cuerpos
perfectos que nos venden no es una imagen real, sino una imagen totalmente
irrealizada que por mucho que se alcance ese canon, ese ideal seguirá
modificándose hasta tal punto de minar la autoestima de las personas y resumir
la valía en su imagen corporal.

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