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Los sistemas retributivos variables son elementos de gestión que tienen como finalidad principal motivar a

las personas a que se esfuercen por hacer mejor su trabajo, y conseguir así mejores resultados. Por tanto,
es una forma de retribuir en relacion a los resultados, objetivos y al desempeño de los profesionales que
pueden ser individuales y/o grupales. Este tipo de remuneración adquiere un carácter estrtegico ya que
este ligado a la productividad del colaborador y el desarrollo organizacional y gerencial.

Es muy importante crear una cultura de empresa donde todos los trabajadores tengan una actitud proactiva
y no reactiva. Que sepan que su esfuerzo es clave para mantener el negocio cada mes, y que vean que
cuanto más aportan más reciben.

El salario es uno de los elementos clave para motivar a los trabajadores, aunque sólo cubre ciertas
necesidades básicas. Un sistema de retribución variable puede ser muy beneficioso, de hecho, su
implantación en cualquier sector puede generar muchos comportamientos positivos de gran importancia
para cualquier negocio:

 Estimular a los vendedores.


 Fidelizar a trabajadores claves.
 Retribuir justamente la dedicación.
 Incrementar la productividad o las ventas.

Los objetivos del sistema de retribución variable dependerán de cada situación concreta por la que esté
pasando el negocio. Es importante que un sistema de retribución variable permita reducir los gastos para
ser más eficientes y, sobre todo, mejorar la cooperación del equipo. Porque la función de un sistema de
retribución debe ser incentivar a que las personas trabajen en equipo para conseguir los objetivos comunes
del negocio.

La retribución variable ayuda a la empresa a compartir su riesgo financiero con el profesional. El empleado
se transforma en una suerte de accionista de la empresa, ya que sólo incrementará su retribución cuando
la empresa haya conseguido resultados.

Los sistemas retributivos variables tratan de estimular a las personas mediante los incentivos para que
consigan unos determinados resultados, o bien para que se comporten de una determinada manera o
realicen una serie de acciones.

La compensación variable tiene una serie de ventajas que le ha convertido en uno de los sistemas más en
auge en el ámbito empresarial. Este sistema permite cuantificar el trabajo real de cada empleado y
retribuirle de forma justa y acorde a los objetivos conseguidos. Esto también permite tener controlados y
satisfechos a los principales talentos de la empresa, o analizar la evolución de los empleados a lo largo del
tiempo.

A través de este sistema de compensación variable la empresa no solo puede conocer los resultados, sino
cómo se han obtenido estos resultados. Es decir, puede medir resultados y comportamientos, por lo
que nos permite realizar un análisis cuantitativo del rendimiento, pero también cualitativo.

Además, un buen diseño y combinación de los sistemas de retribución variable a corto y largo plazo que
tome en cuenta la personalización y esté ligado a la evaluación del desempeño consigue fidelizar a los
profesionales claves de la empresa.

En definitiva, es una herramienta versátil, flexible y sencilla que puedes tener en consideración como
solución para cubrir una necesidad ya existente en la empresa o bien como una oportunidad para
incrementar y potenciar el compromiso de vuestra fuerza de ventas.