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“Año del Buen Servicio al Ciudadano”

NOMBRE : Soledad Sanyori, YAURI PICOY

PROGRAMA : Andragogía

CURSO : Matemáticas y conocimientos culturales

CÓDIGO : MA0019906

ZONA : Pasco

CERRO DE PASCO
2017
MATEMÁTICAS Y CONOCIMIENTOS CULTURALES

1. Señale las características, objetivos y principios didácticos de la


matemática moderna.

"Matemática Moderna" fue un cambio breve y dramático en la forma en que se


enseñaba matemática en las escuelas primarias de Estados Unidos y en menor
medida en los Países Europeos, durante la década de 1960. El nombre se da
comúnmente a un conjunto de prácticas de enseñanza introducidos en los
Estados Unidos poco después de la crisis del Sputnik, el fin de impulsar la
educación científica y la habilidad matemática en la población por lo que la
amenaza percibida intelectual de ingenieros de la Unión Soviética, los
matemáticos supuestamente altamente calificados, podría ser reconocido.
La característica básica de la matemática moderna fue la implantación de la
teoría de conjuntos y de elementos del álgebra abstracta en las clases
escolares.
En el planteamiento didáctico de las matemáticas y a causa del nuevo enfoque
de esta materia, es necesario tener en cuenta tres factores: matemático,
psicológico y social que en cierto modo señalan el método, los procedimientos
y el programa de enseñanza. Para ellos se insiste hoy en la necesidad de
cambiar la actitud mental de profesores y maestros hacia las matemáticas
exigirles una nueva preparación o propuesta al día. De todas formas, es muy
difícil desechar totalmente el esquema clásico y más aún ala trabajar con
adultos en los niveles elementales de alumnos que tienen ya una mentalidad y
una cultura perfiladas.,

El factor matemático: las matemáticas modernas se caracterizan por su


unificación (según lo cual ya no tiene tanto sentido la división clásica de la
aritmética, algebra y geometría) la generalización de los enunciados y su
dinamismo. Las tres estructuras en las que se fundamenta sin las estructuras
algebraicas, que en un primer momento hacen referencia a las relaciones entre
los objetos; las de orden que se refieren a la formación del mecanismo
matemático base del razonamiento, y las topológicas, que hacen referencia a
las relaciones geométricas. Como base común se encuentra la teoría de
conjuntos, que confiere a la nueva matemática el nuevo sentido unitario y
armónico: Junto a ello aparece un lenguaje matemático que pretende hallar un
simbolismo masivo conciso, preciso y universal. Así, pues, la enseñanza
matemática es esencialmente la enseñanza de las formas fundamentales del
razonamiento, ya que como dice Piaget, “el edificio matemático reposa en
estructuras que corresponden a las estructuras de la inteligencia”. Siguiendo
las teorías d este autor, se considera de la máxima importancia la participación
activa y espontanea del alumno que, una vez interiorizada, da lugar a la
formación de estructuras mentales y, más tarde, al razonamiento lógico –
deductivo.

El factor psicológico: hace referencia aquí al adulto como sujeto de


características especiales. En principio, será necesario variar la actitud mental
de estos alumnos que, aunque no posean estos conocimientos matemáticos, si
tuenen experiencias en el manejo de los números y ciertas habilidades
matemáticas encaminadas a resolver actividades cotidianas de compra-venta,
de peso o de medida.
Como el adulto normal posee ya la capacidad de abstracción, puede eliminarse
gran parte del material didáctico y procedimientos intuitivos que se emplean
con los niños y sustituirlos por los símbolos gráficos, los conceptos y los signos.
Es de gran importancia detectar los intereses matemáticos concretos de estos
alumnos que casi siempre se dirigen al aspecto utilitario y a la promoción
profesional. En este sentido, corresponde al profesor interesar también a sus
alumnos en el aspecto científico y conceptual del conocimiento matemático sin
el cual no puede efectuarse una aplicación práctica, correcta y eficiente.
Es indispensable también lograr una motivación que movilice dichos intereses y
ayude al aprendizaje. Entre los mejores motivos están las experiencias
directas de los adultos de las que siempre que se pueda ha de repartirse y sus
necesidades económicas, sociales y profesionales. Otro tipo de motivación es
el control de los progresos del aprendizaje realizado por los propios adultos.

El factor sociológico: se refiere principalmente a la utilidad que posee el


estudio de las matemáticas, tanto a nivel individual como a nivel social.
A nivel individual, se ha considerado siempre como un estudio de alto valor
formativo, ya que estimula y desarrolla como ninguna otra disciplina todos los
factores de la inteligencia: la capacidad creadora, el razonamiento, la
imaginación, la memoria, etc.
Desde el punto de vista utilitario es en el aprendizaje de las matemáticas donde
más suelen confiar los alumnos para la solución de sus necesidades
profesionales. En efecto, hoy en multitud de oficios y empleos se exige la
posesión de unos conocimientos básicos de matemáticas, más o menos
especializados, que son necesarios a muchos para superar la categoría de
obrero no cualificado y para ascender en muchos oficios.
Por otro lado, en multitud de actividades de la vida cotidiana y de relación es
necesario utilizar y manejar los conocimientos y automatismos matemáticos, lo
que contribuye a esta valoración positiva.
A nivel social el progreso actual, alcanzado gracias a los avances de la
investigación científica y la tecnología, confiere a las matemáticas un papel de
primer orden como ciencia auxiliar e instrumental de aquellas, de aquí que,
para asegurar el progreso científico - técnico, la sociedad actual valore la
enseñanza de las matemáticas y le conceda prioridad e importancia ante otras
materias.
El factor social queda mejor delimitado si se observa que la masa de alumnos,
que en medida cada vez mayor se incorpora a la educación de adultos, no
suele aspirar en principio a una mayor cultura por sí misma, sino a una
promoción social y profesional que mejore su forma de ida. De aquí la
importancia que se les da a las matemáticas por satisfacer muchas exigencias
utilitarias. esto trae consigo la necesidad de elaborar programas de enseñanza
funcionales y dinámicos distintos, según los grupos humanos de que, en cada
caso, se trate.

Objetivos y principios didácticos


Los objetivos generales persiguen con la enseñanza de las matemáticas en el
nivel de alfabetización son los siguientes:
- Sistematizar y reorganizar las experiencias y conocimientos matemáticos que
posee el adulto, muy importante, en todos los casos.
- Capacitarle en el razonamiento matemático para resolver pequeños
problemas numéricos, espaciales y de medida.
- Ayudarles a que utilice los conocimientos matemáticos en el planeamiento y
desarrollo de sus actividades cotidianas: liquidaciones de salarios, actividades
de compra-venta, variaciones de los precios, interpretación de datos
estadísticos, etc.
- Integra y relacionar su enseñanza de una manera armónica con las demás
disciplinas, comprendiendo y valorando sus aspectos formativos, utilitarios y
sociales.
- Iniciar ala alumno en los conocimientos matemáticos básicos de su futura
preparación profesional.
- Los principios didácticos por los que ha de regirse la matemática en este nivel
educativo puede sintetizarse así:
- la enseñanza de esta ciencia debe desarrollarse dentro del contexto vital de la
educación del adulto. Poniendo de relieve las ideas que están detrás de los
números, de los cuerpos y de las figuras. Así, en la formación de conceptos y
comprensión de significados se ha de partir de situaciones reales que,
convertidas en ejercicios y problemas matemáticos, presenten aspectos como:
formas de retribución salarial de acuerdo con los recientes convenios laborales;
diversos tipos de transacciones comerciales; medios gráficos que se emplean
en las fábricas y empresas para visualizar los procesos de producción,
rendimiento, etc.
- la enseñanza de las matemáticas ha de concebirse, pues, mas como
actividad mental que como adquisición de nociones. Dicha actividad, partiendo
de la intuición ha de terminar en el razonamiento deductivo.
- La práctica aislada de operaciones apenas posee valor, puesto que cada
concepto, elemento, símbolo o signo, adquiere significado dentro de la
estructura a que pertenece. Aprender estructuras es, pues, aprender la relación
existente entre los elementos.
- Desde el comienzo de la enseñanza ha de cuidarse la expresión correcta del
lenguaje matemática introduciendo y utilizando los símbolos precisos y
adecuados.
- La ordenación de la materia ha de hacerse de una forma gradual,
ascendiendo el aprendizaje según el proceso: concreción, formalización y
abstracción. Se trata pues de llevar al alumno desde situaciones objetivas
hacia su presentación abstracta por medio de símbolos o signos y de estos a la
interpretación o aplicación real. Es decir que, aunque siempre se parta de
situaciones concretas y particulares, es preciso llegar a las generalizaciones
que, una vez integradas por el alumno, le servirán para resolver cualquier tipo
de problema matemático y de situaciones nuevas.
- La labor personal, el esfuerzo en la conquista del saber, la participación activa
y voluntaria del alumno aquí es primordial.
- Es importante crear en los alumnos actitudes, hábitos y habilidades, métodos
y procedimientos de trabajo y estudio que aseguren su futura auto formación
matemática.
- Es necesario en este nivel seleccionar los aspectos más útiles de las
matemáticas con objeto de efectuar una interpretación cuantitativa de la
realidad, comenzándose por la del medio local. No interesan, pues, los cálculos
complicados, interminables y mecánicos que en la actualidad se resuelven por
medio de máquinas calculadoras. Lo que de verdad interesa es saber plantear
y resolver problemas, deduciéndolos de situaciones diversas, y preparase para
hacer frente a los problemas nuevos e imprevistos que, sin duda, irán
apareciendo.
- Resulta un procedimiento muy eficaz orientar y guiar a los alumnos para que
ellos mismos, por medio de asociaciones, relaciones, etc., lleguen a “descubrir”
muchas de las generalizaciones y leyes matemáticas.
- se han de desterrar la mayoría de las definiciones y reglas formales al estilo
clásico. Lo mejor es presentar la situación y proponer variados ejemplos sobre
la misma. Sólo después de una fuerte experiencia puede intentarse una
definición matemática.
2. Indique los aspectos fundamentales del programa de matemáticas
Corresponde a cada profesor la formulación del programa de matemáticas
teniendo en cuenta de una parte, los objetivos y principios didácticos señalados
y los cuestionarios oficiales si existen, y, de otra, la realidad del medio en que
se mueve y el, grado de conocimientos y necesidades de sus alumnos. Todo
ello se debe conjugar en un programa funcional que cumpla, gradualmente, los
objetivos propuestas. A título de ejemplo, se señala a continuación una serie
de puntos que no deben faltar en el programa de matemática para este nivel
educativo.

a) una primera etapa habrá que dedicarla a:


- Descubrir los conocimientos experiencias y habilidades que poseen los
alumnos con objeto de reorganizarlos e introducir las nuevas directrices de la
matemática.
- Explorar sus actitudes e intereses, matemáticas y desarrollar la capacidad
creadora y de razonamiento lógico.
- Desarrollar la capacidad para escoger la solución más adecuada en cualquier
situación problemática y para apreciar el grado de exactitud de los resultados o
validez de los datos que se proponen.
- Adquirir conocimientos y realizar ejercitaciones sobre la teoría de los
conjuntos, principales conceptos matemáticos y su representación simbólica,
técnica de representación gráfica y lectura de tablas, uso de algunos
instrumentos, etc.

b) los ejercicios de cálculo: para lograr un automatismo eficiente en la práctica


de las cuatro operaciones, ni se debe pensar únicamente en la resolución de
cuentas, procedimiento fácil rutinario y muy poco motivador. pueden
proponerse además muchos ejercicios con los cuales el esfuerzo mental que
realice el alumno cumplirá el doble objetivo de educar para la reflexión y de
preparar la implantación de los hábitos que faciliten los mecanismos operativos.
Los ejercicios, que solo pretenden la reflexión y el razonamiento, no deben
complicarse al principio con dificultades de cálculo ni con la realización de
múltiples operaciones.

A continuación, se exponen como ejemplo algunos ejercicios de este tipo:


- Contar en serie natural:

Del 1 al 25 y del 25 al 1
Distinguir entre números pares e impartes.
- Contar en series de a 2
0, 2, 4, 6, 8, 10…
1, 3, 5, 7, 9, 11…
16, 18 20, 22…

- contar en series de 3, 4, 5, etc.:


0, 3, 6, 9, 12…
0, 8, 4, 12…

- Descontar según diversas series 2, 3, 4…


18, 16, 14, 12…
15, 12, 9, 6…
25, 21, 17, 13…

- Escribir el doble de 6, 1, 4, 10…

- Escribir la mitad de 8, 12, 2, 6…

- completar:
7,… 9,… 11,… 13,…
6,… 10,… 14,… 18,….
80,.. 60,… 40,… 20,…

- Completar los números que faltan, de tal modo que sumen15 tanto en línea
horizontal como vertical. Ningún número debe repetirse:

3
5
6 2
- Formar la escala del número 2 y deducir las tablas de multiplicación y división:

2
2 2
2 2 2
2 2 2 2
2 2 2 2 2
2 2 2 2 2 2
2 2 2 2 2 2 2
2 2 2 2 2 2 2 2
2 2 2 2 2 2 2 2 2
2 2 2 2 2 2 2 2 2 2
2 4 6 8 10 12 14 16 18 20

- Sumar cada columna empezando por la izquierda


Leer cada columna así: una vez 2 es 2; dos veces dos son 4; tres veces 2 son
6, etc.

- Completar
2 +… = 6
2 + 4 +… = 12
…+ 4 + 2 = 10
6 + … +… = 14

- Escribir la tabla de multiplicación:


1X2=2
2X2=4
3X2=6
4x2=6
5 X 2 = 10
6 X 2 = 12
7 X 2 = 14
8 X 2 = 16
9 X 2 = 18
10 X 2 = 20

Contestar oralmente, mirando la escala:


¿Cuántas veces hay que repetir el 2 para tener 4?
¿y para tener 6?, etc.
Procediendo igual, realizar las tablas del 3, el 4, etc.

- Escribir la tabla de la división:

2 : 2 = 1
4 : 2 = 2
6 : 2 = 3
8 : 2 = 4
10 : 2 = 5
12 : 2 = 6
14 : 2 = 7
16 : 2 = 8
18 : 2 = 9
20 : 2 = 10

Contestar oralmente, mirando la escala:


¿Cuántas veces este contenido el 2 en 4?
¿Cuántas veces esta contenido el 2 en 5?, etc.
Procediendo igual, realizar las tablas del 3, el 4, etc.

Con estos y otros muchos ejercicios, el aprendizaje será más ameno y


reflexivo; sin embargo, la enseñanza sistemática de las cuatro operaciones
debe realizarse teniendo en cuenta no solo estas tareas, sino también los
problemas prácticos que puedan presentarse a los alumnos.

c) Los problemas: según Rosa Weinschelbaum, los problemas tienen, en la


educación de adultos, una triple finalidad. En primer término, sirven de gran
motivación y estimulo, favoreciendo el aprendizaje. Incluyen en segundo lugar,
a los números en situaciones concretas de la vida, y no aislados y carentes de
significación; esta consideración presta, como se comprende un fuerte aliciente
para el aprendizaje Y finalmente, los problemas son un significativo punto de
partida para el desarrollo del programa, a condición de que se fije bien el
objetivo particular que se persigue en cada caso y la mejor forma de alcanzarlo.
según esto, cuando se trate de desarrollar determinado concepto matemático,
el enunciado del problema ha de reunir condiciones:
- Que se refiera una experiencia vital del alumno
- Que su redacción sea clara y precisa
- Que solo emplee números de una o dos cifras para simplificar el
cálculo.
- Que tenga una pregunta para cada etapa y una pregunta general que
capte en su totalidad el concepto que se desea señalar.

Se trata de fijar un concepto, el problema ha de reunir las condiciones


anteriores, pero aplicadas a situaciones distintas de las que sirvieron para el
aprendizaje. Los enunciados que repiten un modelo tipo deben evitarse.
Cuando se intenta transferir conceptos hay que tener en cuenta, a) la extensión
del área de intereses del alumno, y b) La inclusión del nuevo concepto en un
enunciado de carácter más general, en el que aparezcan relaciones
matemáticas anteriormente conocidas.
Es conveniente que el profesor relacione los problemas que proponga con los
intereses y necesidades de sus alumnos, con su trabajo y con las
características de la localidad. en comarcas agrícolas por ejemplo m, se puede
tratar de las formas de pago por la recolección o del envase y transporte de los
diversos productos, Naturalmente, en localidades industriales variaran los
problemas, pero siempre ha de tenerse en cuenta lo que se quiere enseñar y
las sistematizaciones de las dificultades.
Resumiendo, los problemas deben plantearse con estos objetivos:

- Extenderlos conceptos y relaciones matemáticas.


- Efectuar correlaciones operativas.
- Ejercitar la expresión verbal de las operaciones y asegurar un
vocabulario correcto.
- Fortalecer los hábitos de contar, hacer las notaciones correctas,
disponer bien las operaciones, ser preciso y rápido en el cálculo y
comprobar la exactitud en el resultado.

Debe procurarse que los mismos alumnos formulen los problemas en clase;
siempre que alguien lo solicite particularmente, el maestro debe ayudarle a
buscar la solución.
Cuando se utilice algún libro o texto se procurará actualizar los datos, precisos,
enunciados, etc. De los problemas, de tal manera que siempre estén ajustados,
en la medida de lo posible, a la realidad presente.
En el enunciado de los problemas deben emplearse, en una primera fase,
gráficos, dibujos e incluso materiales concretos para que el alumno capte mejor
el camino para su solución, y su esfuerzo personal y razonamiento sean más
eficaces. Los ejemplos de problemas que pudieran traerse aquí son muy
variados; pero con carácter de esquema de procedimiento basta los que
siguen. Naturalmente, su gradación y dificultades dependen del nivel de la
clase, etc.

3. Explique el método de trabajo en la enseñanza de las matemáticas

El método de trabajo que debe de emplearse en la enseñanza de las


matemáticas es el conductivo de acuerdo con los principios didácticos
señalados antes, apoyado gradualmente por la deducción.
El profesor puede utilizar el trabajo individual en el que cada alumno resuelve la
situación problemática planteada consultándole cuando lo necesite.
Pero junto a él es necesario introducir el trabajo en equipo organizándose en
grupos según las características del problema a resolver, su dificultad
matemática, los intereses de los alumnos, etc. Así, por ejemplo, en relación con
el medio local pueden realizarse diversos estudios cuantitativos del mismo en
los que se deben participar todos los alumnos de la clase.
En ambas modalidades ha de estimularse siempre la capacidad del
descubrimiento. la de distinguir los datos esenciales, la de abstraer y la de
presentar una solución lógica que siempre ha de comprobarse.
La evaluación del aprendizaje es esencial en la enseñanza de las matemáticas.
Debe realizarse siempre en función de los objeticos propuestas, del contenido
de las actividades, experiencias y hábitos desarrollados. Cada profesor ha de
establecer los diversos tipos de pruebas (exploración, control, y diagnóstico,
ejercitación, etc.) elaborándolas personalmente y aplicándolas en el momento
oportunos según lo que se desee evaluar: al final de cada unidad o lección
semanal, mensual o trimestralmente.
Pueden elaborarse pruebas breves y sencillas con objeto de comprobar si los
alumnos poseen y dominan ciertos conocimientos básicos indispensables para
comprender un nuevo punto del programa. Periódicamente deben proponerse
pruebas que sirvan para que los alumnos controlen personalmente el proceso
de su aprendizaje lo que si le resultara muy motivador.
En cada prueba han de graduarse de menor a mayor dificultado todos los
ejercicios, problemas o situaciones que se propongan, no conteniendo más que
los que sirvan para evaluar el aspecto concreto o pinto de programa de que se
trate.
Hay que tenerte en cuenta no solo los conceptos y conocimientos, sino las
aplicaciones y ejercitaciones, las destrezas y habilidades, el vocabulario, etc.
Se establecerá el tipo de preguntas o ejercicios, su número, la puntuación que
ha de dársele y el tiempo necesario para realizar la prueba.
Referente al material que ha de utilizarse en las clases de matemáticas, se
puede trabajar en un primer momento con ciertos materiales modernos como
las regletas o “números en color”, pero procurando que no resulte una actividad
infantil. Depende del profesor considerar cuando y en qué momento conviene
utilizar dicho material y cuando no debe utilizarlo.
Con la simple observación y manejo de las “regletas en color” ya pueden
descubrir los alumnos relaciones de orden, de equivalencia y algebraicas.
además, pueden emplearse en todas las etapas del aprendizaje matemático,
como puede verse en el siguiente ejemplo indicativo sobre la noción de número
fraccionario:
Se da al alumno una regleta verde oscuro y una roja para que las observe. A
continuación, se le da otra regleta verde oscuro para que la mida con regletas
rojas. Vera que son necesarias tres regletas rojas para medir la regleta verde
oscuro.
Rojo

Verde oscuro

Verde oscuro
Rojo Rojo Rojo

Comparando la regleta verde oscuro con la roja se dice que la regleta roja es
un tercio de la verde oscuro. El alumno pude comprobar esto porque al medir la
verde oscuro con la roja observa que la contiene exactamente tres veces.
También se pude decir: la roja es 1/3 de la verde oscuro.
El operador que permite pasar de la regleta roja a la verde oscuro es 1/3: este
es numero fraccionario.
El conjunto de regletas permite trabajar con otras muchas y así reconocer los
operadores ¼, 1/5, 1/6, etc.
“números en color” se considera hoy como un material excelente a utilizar no
solo en la enseñanza primarias sino en la secundaria.
Existen otros materiales como las longuetas de Stern, las plaquetas de
Herbiniere-Lebert, los geoplanos de Cattegno, fichas, tarjetas, etc. Con cuya
ejercitación pueden obtenerse en cada caso excelentes resultados, ya que,
como expresa Piaget, “el número, que es la base de todo calculo, se desprende
de las cosas, sino de nuestra acción sobre las cosas”.

4. Cuáles son las características de un programa de conocimientos


culturales
Con la adquisición de las técnicas básicas de lectura, escritura y calculo, se
consigue superar la etapa de estricta alfabetización. Mas esta quedaría
incompleta si no fuera acompañada de un mejoramiento cultural desarrollado
en un programa de conocimientos básicos. Y es aquí donde la labor del
profesor puede destacarse al máximo, pues ya no se trata de la enseñanza de
unas técnicas instrumentales, sino de incorporar a la cultura, de un modo
progresivo, a los hombres que permanecen aún en un nivel educativo inferior.
Por consiguiente, tan importante o más que los cuestionarios que pueden
señalarse para estos conocimientos culturales básicos son las técnicas,
métodos, medios de enseñanza y modos que han de aplacarse, de acuerdo
con un programa elaborado meticulosamente por cada amaestro.
Naturalmente, el profesor de adultos debe tener en cuenta, en todo momento,
la realidad sociocultural y económica que le rodea, así como los intereses y
necesidades de sus alumnos. Su programa, al recoger todos estos aspectos,
debe incidir especialmente en la vertiente práctica, operativa, utilizando al
máximo los métodos activos, las ayudas audiovisuales y las lecciones
ocasionales.
Los conocimientos culturales deberían fundamentarse en torno a “unidades de
sentido”, y esto por razones distintas a las que justifican la globalización en los
primeros cursos de la enseñanza básica. Estas “unidades de sentido” suponen
una implicación vivencial entre los diversos conocimientos culturales y las
técnicas básicas (lectura, escritura y calculo). En los sujetos sobre los que se
actúa se da por supuesta, en la mayor parte de los casos, una información
básica, unos conocimientos elementales que constituyen su “núcleo de saber”,
Por esto, lo que hay que perseguir es una “reestructuración” de tales
conocimientos o creencias, aportándoles, como nuevo núcleo unitivo las claves
de su catalogación sistemática y llevando, en muchos casos, a una
reconversión de las estructuras en que estaban encuadradas. Estas razones
levan a la necesidad de utilizar una categoría de incentivos que ofrezcan al
adulto lo ya conocido, a través de la realidad circundante con la ilusión de una
verdadera novedad. Mediante experiencias cuajadas de aspectos atractivos,
los alumnos podrán aclara hechos, seres y fenómenos d modo que se sientan
un tanto creadores de la cultura. en la idea de las “unidades de sentido” se
basan algunos autores de textos de alfabetización, para integra el aprendizaje
de la lectura y escritura con una serie de conocimientos que van íntimamente
unidos a cada lección. Recuérdese, a este respecto, el desarrollo que se hizo
en páginas anteriores del método psicosocial a base de palabras-clave, que
presentan una imagen clara de la realidad en una situación socialmente
significativa. Lo mismos indican algunos autores de textos de palabras-
generadoras, quienes utilizan cada una de estas como fuente de sugerencias o
motivo central de cometario. Así, la palabra “farola” generadora de la letra f,
puede ser el motivo para hablar de la luz eléctrica, sus aplicaciones, como se
produce, como funciona una central, la precauciones con la electricidad, la
prevención de accidentes, etc.
De la realidad circundante del adulto deben tomarse, pues, temas de interés
que sirvan para motivarle y constituyan como un centro de trabajo alrededor del
cual la lectura, escritura y cálculo de ocasión a variadas actividades. De este
modo las “unidades de sentido” se enriquecen al máximo, ya que estas pueden
aludir a multitud de hechos y realidades de las naturalezas o de la vida social.
No obstante, el gran valor que posee este método y la utilización de textos que
lo sigan se hace necesario que el maestro, a la vista de los cuestionarios, si
existen, y de su realidad escolar, confeccione un programa sistemático de
conocimientos culturales para sus clases de alfabetización- Esto, en cambio, no
es obstáculo para que en el momento oportuno surja la lección ocasional, ña
lectura sugerente, el tema de actualidad o las preguntas de los alumnos.
Unos objetivos muy generales que han de conseguirse con estos
conocimientos pueden ser:

- Ayudar al adulto en el conocimiento y la interpretación de los hechos y


fenómenos naturales, sociales y geográficos más sobresalientes.
- Fomentar hábitos y adquirir información sobre higiene de la
alimentación, del hogar, personal y publica.
- Informar sobre legislación laboral, asistencia social, la diversidad de
oficios y el empleo del tiempo libre.
- Fomentar el respeto y estima entre los miembros de la comunidad.
- Proporcionar instrucciones practicas sobre los derechos y deberes de
todo ciudadano.

Como en la etapa inicial de alfabetización el alumno no está aún en


condiciones de leer un texto, esta enseñanza tiene que asimilarlas a través
de la palabra del maestro, el cual deba de emplear todos los medios
didácticos posibles que la refuercen; por ejemplo, el encerado, el
franelógrafo, diapositivas o filminas, lecciones especialmente grabadas en
disco o cinta magnetofónica, material gráfico procedente de libros, folletos,
periódicos, revistas, etc. A todo ello habrá que añadir, cuantas veces pueda
hacerse, el contacto con la realdad. La campaña Nacional de Alfabetización
de España editó para estos adultos 52 lecciones grabadas en discos sobre
materias fundamentales y formativas.

5. ¿qué aspectos organizativos considera importantes para el desarrollo


de la clase?; ¿por qué?

Una vez expuestas las materias instrumentales y los conocimientos


complementarios que deben adquirirse en la etapa inicial de alfabetización, es
conveniente tratar algunos aspectos organizativos de la clase, como los
horarios, normas didácticas para el desarrollo de las clases, etc.

1. Distribución del tiempo y del trabajo: horarios

Al comenzar el curso, el profesor debe confeccionar su plan de trabajo,


plasmando e un horario ña distribución esquemática de las diversas
materias y actividades de acuerdo con el tiempo disponible. Para ello,
habrá de tener presente:

- La legislación. normas y orientaciones generales dictadas por el


Ministerio, y cuantas señale de forma más concreta y particular la
Inspección o Supervisión de la zona, bien directamente, bien a través de
los profesores –tutores de la localidad, si los hubiere.

- Los cuestionarios y norma didácticas, a fin de elaborar su programa.

- Los textos básicos de que dispone paras el aprendizaje de la lectura y la


escritura.

- La duración dela campaña o del curso, el número total de días lectivos y


el tiempo diario dedicado a cada clase o sesión.

- El número de alumnos que debe atender.

- Los objetivos que hay que cumplir según las disposiciones legales.
como estas clases suelen dura alrededor de dos horas diarias. Un esquema
indicativo del horario podría ser el siguiente:

Actividades Tiempo

1. Entrada, preparación del


Material, explicaciones previas, etc. 10 minutos

2. Conocimientos culturales:
“unidad de sentido” alternando
Naturaleza y vida social; motivación
Y centro de trabajo para el desarrollo
De las restantes actividades 20 minutos

3. Lectura y escritura simultaneas,


Alternado toda clase de ejercicios
Colectivos e individuales. 60 minutos

4. Descanso 5 minutos

5. Calculo: ejercicios, problemas, etc. 25 minutos

Total 2 Horas

Con respecto a la distribución de tiempo, materias y actividades, hay que


tener presente que no se puede considerar el plan de trabajo diario como
una formula estática, fija y preestablecida, sino como una situación flexible y
dinámica, producto de la circunstancias y requerimientos del medio.
Es corriente que a estas clases asistan alumnos muy diversos en cuanto al
nivel de instrucción, y por ello se suele agruparlos en dos o tres secciones:
Estas distintas secciones o grupos, obligan a elaborar un plan de
distribución del tiempo y del trabajo para cada sector o nivel de alumnos.
Por vía de ejemplo se expone el siguiente horario de alfabetización para dos
secciones:
Tiempo Grupo 1° Grupo 2°

5´ Entrada, preparación del trabajo, explicaciones previas, etc.

Norma de comportamiento social, que el profesor escribe en la


10´ pizarra y explica brevemente. El grupo 2° la copia de su
cuaderno

Explicación del tema correspondiente al programa de


20´ conocimientos culturales, procurando constituya una “unidad de
sentido” y dentro de trabajo, que motive el desarrollo de las
restantes actividades de la clase

Con el maestro Trabajo autónomo


30´
Lectura individual, Colectiva o Calculo y problemas
silenciosa

Con el Maestro
20´ Trabajo autónomo
Escritura, copia caligráfica. Dictado, vocabularios,
ejercicios de lenguaje.

Con el maestro
20´ Trabajo autónomo
Cálculo Lectura interpretativa o
silenciosa, individual y
colectiva

20´ Con el Maestro Trabajo autónomo


Corrección y ejercicios colectivos
de calculo Copia de elecciones,
ejercicios, redacciones,
etc.

15’ Comentario de actualidad, lectura de la prensa, información


profesional, etc.
2. Normas didácticas.

A fin de que el desarrollo de las clases de alfabetización se lleve a cabo


según un ritmo de eficacia, se fijan seguidamente una serie de normas
de carácter didáctico:

Cumplir siempre los tres momentos:

- Motivación
- Desarrollo
- Recapitulación.

El profesor debe de adoptar concretamente una serie de medidas a in de


que el ritmo de la clase no decaiga en ningún momento respecto a:

- Preparación
- Explicaciones
- Amenidad
- Progreso lento
- Ejercicios y destrezas

La participación del adulto en las tareas del aprendizaje también debe


basarse en un grupo de condiciones:
- Interés
- Conciencia de lo que se hace
- utilidad

3. Normas sobre la relación docente.

El profesor de adultos debe reunir una serie de cualidades personales y


humanas, aparte de los conocimientos técnicos que requiere esta
especialidad. Algunas de la cualidad del maestro respecto al desarrollo
de la clase de adultos ya han sido mencionadas. Pero la lista puede
ampliarse ventajosamente, al menos en orden a la eficacia. Este
repertorio de cualidades puede aludir al trato o relación del profesor con
los alumnos adultos, a condiciones de carácter democrático y
personales respecto al grupo discente y a una serie de pequeñas
actitudes que, si no son absolutamente necesarias, contribuyen a hacer
más posible los objetos educacionales. El repertorio puede disponerse
así:

a) Relación del profesor con los alumnos adultos:

- No caer en el error de tratar al analfabeto como si fuera un niño grande.


- Estimularles en si trabajo. Elogiar los progresos y corregir los errores
con mucho tacto. Emplear palabras alentadoras.

- Tener en cuenta la autonomía de los adultos para decidir sobre cualquier


cuestión que les concierna, pues así, como fueron libremente a las
clases, pueden abandonarlas con la misma libertad si se sienten
defraudados.

- Ganarse confianza de los alumnos venciendo las posibles timideces y


susceptibilidades

b) Condiciones de carácter democrático.

- El desarrollo de las clases y actividades debe ser una ejercitación


continua de democracia, mediante la participación activa de todos y el
respeto mutuo por las ideas ajenas.

- No dar órdenes. Evitar el tono autoritario. La persuasión da mejores


resultados que la imposición.

- Tratar de desarraigar con paciencia y mucho tacto algunos hábitos


negativos, contrarios a un sistema de convivencia democrático, es decir,
basado en la responsabilidad y el respeto.

c) Otras actitudes.
- las actividades iniciales han de estar dirigidas a ambientar a los
alumnos: posiblemente llegaran a las aulas tímidos y huraños, y con
el prejuicio de que no lograran un buen éxito en su tarea. Animarles,
inspirándoles confianza en sí mismos y la seguridad del triunfo, es la
primera norma.
- en la primera clase es conveniente dar la bienvenida a los alumnos
felicitándoles por haberse decidido a emprender, ellos mismos, su
propio perfeccionamiento.

- comprender la especial situación de cada alumno y ayudarles a


resolver sus problemas personales.

- establecer relaciones de amistad entre grupos más o menos afines


de alumnos, desterrando las rivalidades que puedan existir.

- Atraerles convenientemente y lograr una asistencia puntual a las


clases sin necesidad de coacciones.
- Situarlos de manera adecuada en el aula. Recordar que algunos
alumnos tienen defectos muy acusados de vista y oído.

- Cuantas observaciones sea preciso hacer a cada alumno, debe


procurarse emitirlas en voz baja e individualmente, con convicción y
ecuanimidad.
- Y finalmente hay que desterrar el lápiz rojo para las correcciones de
los cuadernos; siempre será preferible emplear el mismo material
que use el alumno en su trabajo.

4. Grados de analfabetismo.

Antes de iniciar cualquier enseñanza es preciso comprobar los


conocimientos que posee el alumno o el grado de analfabetismo en que
se halla. En un primer momento, y con un breve examen individual, se
pueden constatar los siguientes grados:

A) Analfabeto: Adulto incapaz de leer y escribir nada o que solo lo hace


en apariencia sin comprensión ninguna.

B) Analfabeto regresivo: Adulto que, por desuso, ha olvidfado parte de lo


que aprendió.

5. Pruebas de exploración y clasificación.

Este tipo de pruebas, aplicables a los adultos analfabetos antes de


comenzar con ellos ninguna enseñanza, tiene por objeto captar su
capacidad y aptitudes para el aprendizaje de la lectura y escritura o la
adquisición que ya poseen. Así se podrá tener un conocimiento más
preciso de los alumnos y clasificarlos objetivamente de acuerdo con sus
resultados se debe aplicar de un modo individual o con un grupo muy
reducido. El profesor explicara detalladamente cada uno de los ejercicios
que hay que resolver hasta que los alumnos comprendan lo que tienen
que hacer.

Para la evaluación de estas pruebas se suele dar uno o dos puntos por
pregunta, según su dificultad. Con las puntuaciones obtenidas en cada
ejercicio se efectuará una clasificación objetiva de los alumnos en dos o
tres grupos, lo cual facilitará enormemente la labor del maestro
alfabetizador.
Estas pruebas pueden considerarse también como de diagnóstico y
predicción de una posible dificultad o facilidad en el aprendizaje de la
lectura y escritura.
6. Pruebas para comprobar la alfabetización funcional.

Tienen por objeto evaluar los resultados obtenidos al finalizar el curso y


comprobar si los alumnos pueden considerarse como alfabetizados para
que accedan a un nivel superior

6. ¿a qué se denomina alfabetización funcional? ¿Cuál es su objetivo?

La alfabetización funcional
La alfabetización es siempre el punto de arranque de todo proceso educativo,
y, en este sentido, la educación básica de adultos presupone como fase inicial
la alfabetización bien lograda. Hasta hace algunos años, el concepto de
alfabetización se reservaba para expresar la consecución del dominio de las
técnicas instrumentales de la cultura, tales como lectura, escritura y cálculo, en
tanto que medios que posibilitan el acceso a la comunicación escrita y a la
utilización de expresiones muy sencillas.
Un primer desarrollo del concepto de alfabetización lo supuso el entenderlo no
sólo como la adquisición de una técnica instrumental de la cultura, dc una
moda sencilla pero suficiente, sino también coma el intento de ayudar al adulto
a que desarrollase su capacidad de pensar, razonar, expresarse.
comprometerse y tomar pastura ante la realidad social, económica y cultural en
que vive inmerso.
Así en el Simposio Internacional de Alfabetización, celebrado en Persépolis del
3 al 8 dc septiembre de 1975, se evocó la necesidad de considerar la
alfabetización «no sólo como el aprendizaje de la lectura, escritura y cálculo,
sino como una contribución a la liberación del hombre y a su plena realización.
Tal alfabetización constituiría la primera etapa de una educación de base,
concebida para la plena realización individual de los hombres y mujeres a
través de la formación permanente y para el mejoramiento del medio en su
conjunto»
El concepto de alfabetización funcional, superando a la mera alfabetización, se
concretó en el Congreso Mundial de Ministros de Educación para la liquidación
del analfabetismo, celebrado en Teherán en 1965. Y se consideró que la
alfabetización funcional, lejos de ser un fin en sí misma, debía realizarse con
miras a preparar al hombre para el desempeño de una función social, cívica y
económica, que rebasa ampliamente los límites de un aprendizaje
rudimentario, reducido a la enseñanza de la lectura y la escritura.
El adjetivo «funcional» pone el acento no sólo en la formación individual del
educando, sino también en la formación comunitaria del misma, a fin de que
éste se comprometa de algún modo con su comunidad grande o pequeña. Su
estrategia se edifica sobre una base realista y funcional, íntimamente
conexionada con la realidad social-cultural en que vive cada alfabetizando.
Tiende a facilitar, desde el primer momento, esquemas, marcos de referencia,
modelos, ideales e información práctica, que le permita participar activamente
no sólo en su mejoramiento individual, sino también en el mejoramiento de la
comunidad o núcleo social en que vive.

7. emita sus recomendaciones para la selección de libros destinados a


neolectores.
Las dos características principales que debe tenerse en cuenta para
seleccionar estos materiales sencillos de lectura son: el grado de capacidad
lectura y los intereses que posean los alumnos.
Los objetivos que se pretendan conseguir con la utilización de esta clase de
textos pueden sintetizarse así, según los estudios de la UNESCO:
- Mejorar de manera progresiva la comprensión y la velocidad lectora.
- Suministrar informaciones y conocimientos útiles.
- Distraer y entretener.
- Favorecer aptitudes y técnicas.
- Introducir nuevas ideas y opiniones.
- Formar, modificar, alterar actitudes, como por ejemplo el pensamiento
científico, la comprensión internacional, la tolerancia religiosa, etc.

Hay que evitar caer en estos dos extremos: publicar lo que la gente
desea leer o publicar lo que se cree que deben leer. En el primer caso
puede llegarse a la producción de libros de deficiente calidad y
contenido; en el segundo, a textos instructivos pesados, que no
estimulen la afición a leer. Conjugando ambos aspectos puede lograrse
un material sencillo de lectura que cumpla los objetivos propuestos.

Las siguientes recomendaciones elaboradas por Mushtaq Ahmed, para


la selección de libros de esta categoría, resumen los criterios expuestos:

1. El texto no debe ocupar más de la mitad del espacio disponible,


reservándose el resto para ilustraciones sencillas, expresivas, de
aspecto agradable,

2. La idea ha de ser muy sencilla.

3. El tema escogido debe tener una relación directa con los problemas
de la vida diaria.
4. Si se trata de un texto largo, es preciso dividirlo en partes breves e
independientes.

5. Las frases deben de ser cortas.

6. Conviene limitarse al vocabulario más corriente.

7. Se evitará juntar demasiadas consonantes,

8. No conviene utilizar cráteres de imprenta menores de 24 puntos, Una


cubierta vistosa y una buena tipografía son indispensables para
cualquier material destinado a las personas que acaba de aprender a
leer”

El estudio de los intereses lectores es fundamental ene le momento


de elaborar los textos y posteriormente a la hora de su selección para
unos sujetos determinados ubicados en un ambiente concreto.

Así, en un estudio realizado en México en 1953, por la Prensa de


Educación Fundamental de a América Latina se enumeraban las
siguientes preferencias de los nuevos lectores: 1 historia (relatos); 2.
Higiene; 3. la casa; 4. los cultivos; 5. Leyendas.
En otro estudio realizado en la zona rural de la India, las preferencias
eran las siguientes: 2. Agricultura; 2. Religión; 3. Reforma agraria; 4.
cría de animales domésticos; 5. Sanidad e higiene.
En fin, otras normas que pueden establecerse en relación con los
textos para neolectores son:

- Nunca se deben dar a los adultos libros hechos para niños, sino
aquellos que han sido especialmente elaborados para ellos, tomando
como base de sus temas las actividades sociales y económicas del
hombre.

- la clase o el centro escolar ha de contar con una selección de libros


que abarquen todos los temas interesantes no solo de cultura
general, sino de educación cívica y moral, agricultura, higiene y
sanidad, economía. Literatura popular, etc.

- hay que fomentar que cada alumno adquiera libros sobre los temas
que más le agraden.
Son muy recomendables aquellos libros que desarrollan si contenido
en torno a un personaje o un grupo de ellos, con los que el alumno
pudiera identificarse. Esta transposición de la personalidad constituye
un valioso acicate para la lectura.
- Hay que procurar que el contenido este orientado directamente
hacia la acción práctica, tanto en su parte instructiva, como en al
educativa, y presente hechos que puedan vincularse a la a vida de
los alumnos.

- cada tema o lección ha de ser breve (dos o tres páginas), las


palabras difíciles es necesario destacarlas por algún procedimiento:
poniéndolas al final de la página, al margen, con otro tipo de letra,
etc. El estilo directo y personal es el mejor, tomando giros y modos
del lenguaje normal. Cada tema debe llevar, por lo menos, una
ilustración clara, sugerente y atractiva.