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Revista de Información y Debate lDiciembre de 2007 Nº 29 www.revistapueblos.org Dossier: Mundo indígena -
Revista de Información y Debate lDiciembre de 2007 Nº 29 www.revistapueblos.org
Revista de Información y Debate lDiciembre de 2007 Nº 29
www.revistapueblos.org
y Debate lDiciembre de 2007 Nº 29 www.revistapueblos.org Dossier: Mundo indígena - Abya Yala en resistencia

Dossier: Mundo indígena - Abya Yala en resistencia > Bolivia: los pueblos indígenas como sujetos activos - Pueblos indígenas, izquierda y resistencia en Colombia - Argentina: participando para construir un Estado plurinacional - Ecuador: ¿Dónde están los pueblos indígenas? - Guatemala: necesidad de cambios estructurales

Perú: De arriba abajo > Representatividad y gobernabilidad en crisis - Discriminación y racismo - Comunidades, Estado y minería - En emergencia tres meses después del terremoto

Miradas: ¿Vivir para consumir? > Consumo y ciudadanía - Las catedrales del consumo - ¿Y eso del consumo transformador? - Si al menos sólo vendiera productos

Pueblos Nº 29 (II época) Diciembre de 2007 Periodicidad trimestral Fundada en 1995 Segunda época
Pueblos
Nº 29 (II época)
Diciembre de 2007
Periodicidad trimestral
Fundada en 1995
Segunda época l2002
Editada por
Pueblos
C/Gran Vía, 40 l5º loficina 2
28013 lMadrid
Coordinador
Luis Nieto Pereira
Responsable
Aloia Álvarez Feáns
Consejo Editorial
Asociación Paz con Dignidad l Centro de
Iniciativas para la Cooperación batá (CIC-batá) l
Centro de Asesoría y Estudios Sociales (CAES) l
Entrepueblos l Instituto de Promoción de
Estudios Sociales - Navarra (IPES-Navarra)
l
Mugarik Gabe - Euskadi l
Ángeles Díez l
Jaume Botey l Carlos Gómez Gil l Agustín
Maraver l Adolfo Rodríguez Gil l Carlos Taibo
Consejo de Redacción
Luis Nieto Pereira, Juan Pablo Crespo, Carles Girbau,
Pascual Serrano, Aloia Álvarez Feáns, Decio Machado,
Andrea Gago Menor
Corresponsal en Centroamérica:
Luis Miranda
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(redacción@revistapueblos.org)
Diseño: Amani Konan
Maquetación: Manuel Ponce
Fotografía
Mª José Comendeiro
Ilustración
Paula Cabildo
Colaboración gráfica
Puri Pérez Rojo, Juan Manuel G. Angulo, Beatriz
Jiménez Tejero, Jesús González Pazos, Tony
Fernández, Elena Pérez, Iván Castro, Xavi Bayle,
ConsumeHastaMorir. OCSI.
Entidades colaboradoras
Justicia i Pau de Cataluña, Instituto Galego de
Análise e Documentación Internacional
Agradecimientos
Gema Jové, Jesús González Pazos, Isidro Jiménez,
Víctor Fernández, Isabel Barreda y todas aquellas
entidades y personas que han hecho posible la
elaboración de este número.
Impresión
Imgraf Impresores, S.L.
Depósito legal
M.47.658-1999
ISSN
1577-4376
Administración
Tel./Fax: 91 523 38 24
www.revistapueblos.org / info@revistapueblos.org
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Cualquier parte de esta publicación puede ser reproducida de
cualquier forma siempre que se cite la fuente y el autor.

Portada

forma siempre que se cite la fuente y el autor. Portada Puri Pérez Rojo Puri Pérez

Puri Pérez Rojo

Puri Pérez Rojo es licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vas- co, en la especialidad de Audiovisuales. Su tesina fue realizada sobre “La fotogra-

fía del nuevo color. Análisis teórico y práctica personal”. Desde el año 1985 a 1990 realizó diversas exposiciones fotográficas, siendo galardonada con diferentes pre- mios. Posteriormente, y desde hace 20 años viene trabajando en el ámbito de la Co- operación dentro de la organización Mugarik Gabe en el País Vasco, y actualmen- te ocupa el cargo de Presidenta en la Coordinadora de ONGDs de Euskadi.

Mugarik Gabe en el País Vasco, y actualmen- te ocupa el cargo de Presidenta en la

Sumario

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Opinión ¿Qué Educación para la Ciudadanía? (Juan José Tamayo)

 

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Perú: De arriba abajo

 

Representatividad y gobernabilidad en crisis (Carlos Paredes Gonzáles) Discriminación y racismo en el primer año de Alan García (Wilfredo Ardito Vega) Comunidades, Estado y minería: el proyecto Río Blanco y la consulta vecinal

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(María Luisa Burneo de la Rocha)

 

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En emergencia tres meses después del terremoto (Beatriz Jiménez Tejero)

 

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Comunicación

 

Violencia creciente contra el ejercicio del periodismo en América Latina

 

(Decio

Machado)

 

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Medios y conflicto armado en Colombia (Nelson Orrego)

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Entrevista

 

Héctor Mondragón, asesor de la Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia: “En el cálculo de las transnacionales está el utilizar a Colombia como punta de lanza contra el movimiento popular en América Latina” (Aloia Álvarez Feáns)

 

Dossier: Mundo indígena - Abya Yala en resistencia

 

(Artículos de Jesús González Pazos, Juan Carlos Houghton y Carlos Deocón, Verónica Huilipán y Patricia Borraz, Mikel Berraondo López y Andrés Cabanas)

 

Miradas: ¿Vivir para consumir?

 

Consumo y ciudadanía (Luis Enrique Alonso)

Las catedrales del consumo (Javier Garcés Prieto) ¿Y eso del consumo transformador? (Álvaro Porro)

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Si al menos sólo vendiera productos (María González e Isidro Jiménez)

 

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Cooperación

La anticooperación. Los problemas del Sur no se resuelven con ayuda internacional

. Mercado y equidad: mirando al Sur (Rodrigo Fernández Miranda-SODePAZ)

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(David Llistar i Bosch)

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Entrevista a Fabiola Sotelo, directora general de Cooperación Exterior de la Xunta

de Galicia (Redacción Pueblos)

 

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David Luque Navarro, in memoriam (Rafael Yuste)

 

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Cultura

 

Libros:

Leer a

José Luis Sampedro (Clara Alonso)

 

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Reseña de Los tentáculos de la McDonaldización, de George Ritzer (Clara Alonso)

 

y Nuevas publicaciones Música: Blue Note, el prestigio de un gran sello (Fernando Blanco) Cine: ¿Terror? ¿Qué terror? (Alejandro Pedregal)

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Editorial

Editorial

Blindaje en torno al capital

N i nos vamos a ir ni na- die quiere que nos va- yamos”, declaraba el

pasado 18 de noviembre en el diario El País un empresario español con in- tereses en varios países latinoameri- canos. Como él, la intención subya- cente a la primera de sus afirmacio- nes nos la demuestran a diario los di- rectivos de las grandes empresas de capital español y basta con observar los beneficios que obtienen en la re- gión para inferir que no, no está entre sus planes el despreciar tan suculento manjar. La segunda de sus presuntas verdades nos provoca más suspica- cias, sobre todo si tenemos en cuenta que las llamadas de atención guber- namentales y las movilizaciones po- pulares contra la conducta de deter- minadas compañías españolas se mul- tiplican por toda América Latina. Estas declaraciones son sólo una muestra de la atención creciente que despierta en la prensa española todo aquello que tiene que ver con el estado de salud de nuestros capitales fuera de nuestras fronteras. La instrumentaliza- ción mediática de la polémica desata- da en el cierre de la última Cumbre Iberoamericana es buena muestra de ello. El posicionamiento de los gran- des medios de comunicación españo- les a este respecto ha quedado claro, nunca tirarán piedras contra su propio tejado porque el blindaje en torno al

capital español por parte del sector pri- vado es absoluto y podríamos decir que incluso lógico pero, ¿dónde queda lo público? Más allá de que lo sucedido en Santiago de Chile vuelva a poner so- bre la mesa el debate sobre el desem- peño de nuestras empresas al otro lado del océano, también nos debe hacer cuestionar el papel del gobierno espa- ñol, al que ahora se suma la Casa Re- al, en la defensa de determinados inte- reses privados. Y es que lo que nos ha quedado claro tras la Cumbre es que la política exterior de nuestro gobierno está volcada en una defensa ciega de los intereses económicos españoles, una defensa que obvia los enormes im- pactos sociales y medioambientales que conllevan las actividades de nues- tras empresas en el exterior. Esta actitud gubernamental contri- buye sin duda a legitimar multitud de impactos ecológicos y sociales que han sido denunciados por gobiernos de- mocráticamente elegidos y organiza- ciones sociales en base a investigacio- nes bien fundamentadas. Por eso sería de esperar una conducta más respon- sable por parte de nuestros represen- tantes políticos, una que guarde cohe- rencia con su presunto interés en con- tribuir a la reducción de las desigual- dades sociales y con su pretendido compromiso en la defensa de los De- rechos Humanos.

Opinión

Opinión

¿Qué Educación para la Ciudadanía?

L a asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Hu- manos constituye uno de los lo-

gros más importantes de la reforma edu- cativa. Viene a llenar una de las más gra- ves carencias de nuestro sistema de en- señanza, la educación cívico-democráti- ca de los ciudadanos y ciudadanas, en

aplicación del artículo 27.2 de la Consti- tución española. Responde, además, a una recomendación de la UE, aplicada ya por más de veinte países, que la han in- corporado dentro del currículo escolar y no parece estar planteando problemas a

la hora de impartirla en las aulas.

¿En qué ciudadanía educar? Creo que la ciudadanía en la que hemos de educar y educarnos desde la escuela y en la sociedad ha de ser inclusiva de to- das las personas, sin discriminación de género, etnia, procedencia geográfica,

religión, cultura, clase social, etc. Todos

y todas somos ciudadanos y ciudadanas,

por tanto, la ciudadanía debe ser cos- mopolita y global, democrática y respe- tuosa con la diferencia sin caer en la desigualdad, responsable y activa, críti- ca y transformadora, intercultural e in- terétnica; debe comprender los diferen- tes aspectos del quehacer humano y de- be empezar a construirse desde el ám- bito local. Ése es, a mi juicio, el horizonte en el que debe moverse la nueva asignatura. Sin embargo, en España, desde que se anunciara la elaboración de la ley que la regula, no han cesado las críticas y el re- chazo de influyentes sectores de la Igle- sia católica. Resumiendo, tres son los ar- gumentos en que apoyan su rechazo. El primero, que el Estado se arroga un de- recho que sólo a los padres corresponde:

la educación de la conciencia moral de sus hijos. El segundo, que la asignatura va a convertirse en una herramienta efi- cacísima del gobierno para el adoctrina- miento político y la imposición de su ide- ología laicista. El tercero, en boca del

Juan José Tamayo*

cardenal Rouco Varela, que supone “una devaluación inevitable, cultural y peda-

gógica de la clase de religión y moral ca- tólica, a la que implícitamente se le está negando la capacidad para formar a la persona no sólo en la ética social -lo que ya sería muy grave- sino, además, en la moral personal”. En un acto, a mi entender, de irres- ponsabilidad cívico-democrática y de desprecio absoluto por las leyes, el arzo- bispo de Toledo, el cardenal Antonio Ca- ñizares, ha ido más lejos al defender la obligación moral de los padres católicos

de oponerse a la nueva asignatura a tra- vés de la objeción de conciencia, lo que implica un boicot en toda regla. En este maratón de descalificaciones, algunos sectores católicos han llegado a compa- rar la materia con la Formación del Es- píritu Nacional del franquismo, lo que me parece una burda manipulación.

Tras este rechazo hay dos estrategias en marcha dentro de la Iglesia católica:

una, el boicot, defendido por la Concapa

y numerosos obispos; otra, impartir la

asignatura adaptándola al ideario de los centros católicos, apoyada por la FERE

y por el presidente de la Conferencia

Episcopal Española, si bien éste ha ex-

presado su desacuerdo con la asignatura

y deja en manos de los padres las deci-

siones a adoptar. El Ministerio de Educación ha reci- bido con alivio la actitud de la patronal de los colegios católicos, la considera un gesto de distensión entre la Iglesia y el gobierno y presenta como éxito propio el haber conseguido integrar a un sector im- portante de la escuela católica en la nue- va asignatura y el haber frenado el golpe de la objeción de conciencia. Creo, sin embargo, que no estamos ante un éxito gubernamental, ni hay razones para el alivio ministerial ni el gesto de la FERE implica distensión alguna. Todo lo con- trario. Lo que ha sucedido es que, en la confrontación entre los dirigentes ecle-

siásticos y el gobierno, de nuevo han vuelto a ganar la partida los primeros. ¿Por qué? Para evitar una “subleva- ción” de la jerarquía católica y de influ- yentes sectores de la patronal de la ense- ñanza, la asignatura ha sufrido tal cúmu- lo de modificaciones que la hacen casi irreconocible. Como resultado de las ne- gociaciones con la Conferencia Episco- pal y con otras instituciones católicas, se hicieron importantes recortes en los con- tenidos, que han desnaturalizado un pro- yecto que nació con una orientación cla- ramente laica y que corre el peligro de confesionalizarse. Pero la mayor desnaturalización se ha producido al conceder a los colegios la libertad de adaptar los contenidos de la asignatura al ideario de los centros. De esta manera, la Constitución española y las leyes democráticas se supeditan a una ideología que puede ser contraria a las mismas y que puede llevar a su des- legitimación e incumplimiento. Con la actual modalidad de la Edu-

cación para la Ciudadanía los colegios religiosos tienen ya dos plataformas de indoctrinamiento y reproducción ideoló-

gica: la asignatura de Religión confesio- nal, que escapa al control de las institu- ciones académicas, y la de Educación pa-

ra la Ciudadanía, que puede utilizarse pa- ra transmitir creencias religiosas más que valores cívicos. El gobierno se ha meti- do un gol en propia puerta. En el pulso de la Iglesia católica con el gobierno ha vuelto a ganar la Iglesia. Hace unos días se preguntaba Bonifacio de la Cuadra, “¿Para cuándo el estado laico?” Yo le respondo: ad kalendas graecas. La actual orientación política nos lleva justo en dirección contraria.

*Juan José Tamayo es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid, y autor de Desde la heterodoxia. Reflexiones sobre laicismo, política y religión (Ediciones el Laberinto, Madrid, 2006).

Perú

De arriba abajo

Representatividad y gobernabilidad en crisis

Carlos Paredes Gonzales*

En el Perú vivimos una profunda crisis de representatividad que se expresa como crisis abierta
En el Perú vivimos una profunda
crisis de representatividad que se
expresa como crisis abierta en la
década de los 80, se agudiza en los
90
y hasta ahora no se resuelve. La
raíz de la crisis es que el Perú dejó
de ser un país de 15.000 haciendas
donde los dueños de la tierra eran a
su vez los dueños del poder. Con la
recuperación de tierras a favor de
los campesinos se eliminaron los
latifundios, existen hoy cerca de 2
millones de unidades productivas, el
90 por ciento de las cuales son de
pequeña producción. Junto a la
democratización de la propiedad de
la tierra se produjo una ola
migratoria que invirtió la
distribución poblacional, del 70 por
ciento que vivía en zonas rurales y el
Paula Cabildo

30 en urbes, se pasó exactamente a

lo inverso, 70 en zonas urbanas y 30

en áreas rurales. El Perú se convirtió en un país de pequeños propietarios que ahora mismo dan empleo al 87 por ciento de la población económicamente activa. A diferencia del Perú oligárquico latifundista, los pequeños propietarios de hoy no tienen nada de poder y no hay fuerzas políticas que los representen o en las que estén representados.

H oy esa crisis está tocando fon- do y se expresa en el hecho de que el poder nacional estable-

cido por las elecciones presidenciales de abril de 2006 se quedó práctica- mente sin representación en las muni- cipales y regionales de noviembre del mismo año. Las cifras son irrefutables. Los 8 partidos que tienen bancada en el Congreso sólo han ganado 3 regio- nes de las 25 que hay en el país. El par-

tido de gobierno, con sólo 2 regiones, tiene menos del 1 por ciento de éstas, el 7 por ciento de las 195 municipali- dades provinciales y sólo el 11 por ciento de las 1.721 municipalidades distritales. Quienes ganaron las elecciones municipales y regionales son partidos regionales y locales, que buscan una salida a la crisis de representación des- de procesos de desarrollo local junto a

emprendedores de la pequeña produc- ción. La gran mayoría son progresis- tas, pero también hay fuerzas neolibe- rales y conservadoras que optan por presentarse como partidos regionales, confirmando así que por acá anda la re- novación alternativa a la partidocracia en colapso. Los partidos regionales y locales construyen propuestas ideológicas be- biendo de fuentes de la identidad cul- tural, recuperando la historia ancestral de la nación preinca e inca, el rol en la lucha independentista, los aportes en la construcción de nación multicultural y multiétnica, y la valoración-revalora- ción de potencialidades en recursos na- turales, productivos y culturales, para con esos insumos construir principios, valores e ideales que guíen sus proce- sos transformadores. La renovación de la política y la construcción de una nueva representación no es ajena al proceso que se vive en América en par- ticular, donde los grandes cambios pro- vienen de experiencias rurales, locales

y

regionales, con fuerte influencia de

la

identidad cultural.

En el Perú hay un poder central, ejecutivo y legislativo, que perdió le- gitimidad a los 3 meses de haber ini- ciado un período de gobierno de 5 años. La gobernabilidad es precaria. Esta situación se hace más compleja porque el actual gobierno es resultado de una alianza entre el APRA y el Fu- jimorismo, como expresión de un re- troceso en el proceso de transición de- mocrática que se logró construir en el año 2001, tras la derrota de la dictadu- ra mafiosa de Fujimori-Montesinos. Se pensó que la extradición de Fu- jimori, su prisión en Lima y su juzga- miento podían precipitar una ruptura de la alianza de poder. Sin embargo, el pacto continúa y hasta se hace más fir- me. En cuanto Fujimori pisó prisión peruana sus partidarios le indicaron al propio Alan García que si por las ma- sacres de “La Cantuta” y “Barrios Al- tos” (con un saldo de 24 muertos) su jefe pagaba una condena drástica, en- tonces él debería tener un destino si- milar, porque en las masacres de los penales (en su primer mandato, 1985-

1990) fueron asesinadas más de 300 personas. Después, argumentando que ellos no pagan con la misma moneda, la bancada fujimorista ha salvado de inminentes censuras del Congreso a dos ministros del APRA. Tras ejercer su capacidad de pre- sión y evidenciar ser indispensables para manejar la gobernabilidad al filo del abismo, han conseguido que el go- bierno remueva a procuradores que formularon los expedientes para la ex- tradición y pretenden cambios legisla- tivos para darle una mano a su aliado preso. La gobernabilidad precaria po- dría convertirse en crisis abierta según cómo evolucione el caso del aliado ex- traditado, que tiene un rol clave en ha- cer viable el gobierno de Alan García.

En el Perú hay un poder central, ejecutivoylegislativo,queperdiólegitimidad a los 3 meses de haber iniciado un período de gobierno de 5 años

En lo local y regional se gestan los cambios Los cimientos de una nueva represen- tación articulan el ejercicio de la de- mocracia participativa a través de pre- supuestos participativos donde la so- ciedad organizada elabora propuestas que crecientemente avanzan hacia pro- yectos productivos que alientan el pro- greso de la pequeña producción. Se crea valor agregado en el campo y pe- queñas localidades, se avanza hacia un cambio de patrón de inversión. El cre- cimiento relativo de las regiones es mayor que el de Lima. El gobierno nacional disolvió el Consejo Nacional de Descentraliza- ción, que congregaba a presidentes re- gionales y alcaldes con presencia en el poder ejecutivo a través de un ministro sin cartera. En lugar de fortalecer la institucionalidad optaron por usar mé- todos fujimoristas de relación cliente- lar a través de relaciones bilaterales de

apoyos condicionados. Para colmo, ha

puesto contra las cuerdas a las autori- dades regionales y municipales impli- cándolas en delitos de crimen organi- zado con penas drásticas de destitución

y cárcel si participan de acciones de lu- cha social. En respuesta, los gobiernos regio- nales han constituido una Asamblea de Presidentes Regionales que se erige en una especie de contrapoder. Los movi- mientos sociales ya no acuden al Con- greso para buscar algún respaldo me- diador a favor de sus reivindicaciones, sino a esta Asamblea. Sería deseable un vínculo estrecho con las represen- taciones municipales, que ofrecería mejores condiciones para una solución innovadora de la representación em- prendedora en gestación. Sol y sombra en los movimientos sociales. Puno y Ayacucho han ido madurando de movimientos contesta-

tarios de confontación a movimientos con capacidad propositiva, logrando que el gobierno central acuda a sus re- giones a tratar propuestas relativas al desarrollo integral. El movimiento so- cial avanza en renovar su representa- ción y se asocia con las nuevas formas de representación política que están surgiendo. Arequipa y Andahuaylas. Los dos levantamientos ponen como prioridad

la confrontación y la lucha, menospre-

ciando el contenido de propuestas al- ternativas. En el caso de Arequipa, el

movimiento social, ante la elevación del precio del pan, planteó en julio la eliminación de los aranceles del trigo,

la harina blanca y el maíz, llegando al

extremo de arancel “cero”. Con esto, toda la lucha de oposición al TLC con EE UU quedó en nada ya que el TLC planteaba 15 años de protección aran- celaria para justo después iniciar una desgravación gradual. En Andahuay-

las a principios de 2006, sociedad civil

y autoridades consensuaron como ob-

jetivo estratégico convertirse en la pri- mera provincia agroecológica del Pe- rú, sin embargo, como resultado del le- vantamiento campesino de julio, exi- gieron y lograron liberar impuestos a

la importación de 41 agroquímicos, co-

Perú

Perú

De arriba abajo

mo medio para tratar de encarar la ele- vación de precios de estos productos en el mercado internacional. Según la Defensoría del Pueblo, el 48 por ciento de los conflictos sociales se refieren a temas ambientales, como resultado de una desmedida expansión de la minería. Antes de Fujimori el pa- ís tenía 4 millones de hectáreas bajo denuncio minero 1 , ahora son más de 25 millones las hectáreas que afectan te- rritorios del 80 por ciento de comuni- dades campesinas. Las tensiones de la minería con comunidades, sociedades rurales y poderes locales se multipli- can exponencialmente. El gobierno, le- jos de ser un garante de la legalidad, la preservación del medio ambiente y la paz social, se comporta como un abo- gado defensor de las mineras ahorrán- doles a los empresarios su obligación de esclarecer cuestionamientos legíti- mos y razonables de los afectados. Se está llegando a extremos de una irra- cionalidad que admite que existan pro- vincias con denuncios que abarcan en- tre el 80 y 90 por ciento de sus territo- rios copados con concesiones mineras.

La economía crece, pero la gente pierde Fruto de 76 meses de crecimiento, la economía peruana está viviendo una etapa extraordinaria. Nunca en 100 años se había presentado algo seme- jante. Lo “normal” han sido dos o tres años de crecimiento acompañados del doble de años de retroceso. Todos los indicadores macroeconómicos están en positivo. Después de 55 años y 11 go- biernos, Alan García recibió cuentas en azul. Todos los demás presidentes, ex- cepto Manuel A. Odría en los años 50, recibieron las cuentas en rojo. Sin embargo, tenemos un drama muy serio porque no se sabe qué hacer con la abundancia de dinero. La in- competencia y la corrupción impiden avanzar. Pretendiendo acelerar reali- zaciones el gobierno otorgó un crédito suplementario de 2.000 millones de so-

1 Denuncio: concesión minera solicitada y aún no obtenida (Diccionario de la Real Academia Española).

les que un año después constata sólo el 25 por ciento de ejecución. Por otro la- do, en 16 meses de gobierno, no pue- den comprar ambulancias ni patrulle- ros porque un periodismo acucioso de- muestra corruptelas que obligan a sus- pender compras fraudulentas. Ésta es la cara más dramática de la crisis de representación. Gobernantes que ganan elecciones nacionales pero pierden estrepitosamente elecciones municipales y regionales, no saben pa- ra dónde orientar la abundancia exis- tente. Alan García, uno de los varios vicepresidentes de la internacional so- cialista, hace llamados desesperados al capital internacional para que se haga cargo del país. Les pide al PNUD, al Banco Mundial y al Banco Interame- ricano de Desarrollo que asuman las compras del Estado. No tiene mejor

El Estado se ha anquilosado y no prioriza la pequeña producción como el destino principal a donde debería dirigirselainversión

idea que adelantar ingentes pagos de deuda externa. Argumenta que la de- predación de los bosques amazónicos es causada por haberse concesionado áreas pequeñas y como remedio busca otorgar decenas de miles de hectáreas para explotación maderera, cuando el mundo toma medidas drásticas de pre- servación ante indicios alarmantes del cambio climático. No alcanzan a apreciar y menos valorar el desarrollo de fuerzas pro- ductivas que el país experimenta don- de lo cualitativamente valioso es que economías familiares de subsistencia están dando un salto a economías em- prendedoras de progreso como resul- tado de nuevos conocimientos e im- plementación de tecnologías. En lugar de apreciar sus potencialidades pro- ductivas se les sigue mirando como pobres desvalidos. Sin orientación al-

guna de en qué invertir, pretenden en- tregar 6.000 soles (1.450 euros) a los “pobres”, que constituyen alrededor de la mitad de los 28 millones de pe- ruanos. Esto demuestra cómo el Esta- do se ha anquilosado y no prioriza la pequeña producción como el destino principal a donde debería dirigirse la inversión. A diferencia del gobierno de Tole- do, el crecimiento macroeconómico va de la mano con un fuerte incremento

de los precios de los productos de pri- mera necesidad. Una causa viene del extranjero, con el petróleo que avanza incontenible a romper la barrera de los

100 dólares/barril y los biocombusti-

bles que reducen áreas de cultivo de alimentos a cambio de cultivos aptos para convertirse en etanol. El Perú im- porta el 95 por ciento del trigo que con- sume. En mayo costaba 180 dólares/to- nelada y en septiembre superaba los

500 dólares. Harina, pan y fideos se

han disparado. Maíz y arroz le siguen los pasos. Otra causa de las alzas son especulativas, alentadas por un presi- dente que todos los días sale a decir que crecemos más que Chile y cual- quier país de Europa. En suma, no hay “chorreo”, máxima aspiración neoli- beral, pero sí alza de precios. Cifras macroeconómicas en superávit versus canasta familiar en déficit. La dependencia alimentaria de pa- íses como el Perú se argumentó en que los del Norte siempre producirían a menor precio por los subsidios, tecno- logías y altas productividades. Ahora se presenta una gran oportunidad para reivindicar el mercado interno basado en productos andino-amazónicos de al- ta calidad nutricional, revalorando nuestra rica biodiversidad y milenaria cultura alimentaria andina aplastada por la extirpación de idolatrías de la época colonial. Oportunidad que ade- más servirá para hacer frente a lo más nocivo del TLC con los EE UU, que pretende convertirnos en consumido- res de sus productos.

*Carlos Paredes Gonzales es asesor de la Federación Departamental de Campesinos del Cusco FDCC.

Juan Manuel G. Angulo

Discriminación y racismo en el primer año de Alan García

Wilfredo Ardito Vega*

El primer año del gobierno de Alan García ha coincidido con una mayor conciencia en la sociedad peruana respecto al racismo existente hacia los sectores andinos, mestizos y negros, así como importantes avances legislativos. Sin embargo, todavía falta mucho para lograr una sociedad inclusiva y en realidad no se aprecia desde el gobierno un compromiso efectivo con esta problemática.

L os medios de comunicación pe- ruanos suelen centrar sus informa- ciones sobre racismo en las situa-

ciones de segregación que se producen en discotecas y playas. Estas prácticas refle-

jan que para determinados sectores de as- cendencia europea el rechazo a sus com- patriotas de rasgos indígenas o negros si- gue siendo marcado. Sin embargo, el ra- cismo está mucho más presente en la so- ciedad peruana y es que tiene un fuerte componente estructural, porque se vin- cula a la pobreza y la exclusión. Si le que- remos poner una cara concreta a cual- quiera de nuestros dramáticos indicado- res sociales, sean los casi dos millones de analfabetos, los dos millones que no ha- blan castellano, los cinco millones de ex-

el rostro

cluidos de la atención en salud

pertenece a un peruano de origen indíge- na. Debe señalarse, también, que los afro- peruanos sufren también elevados nive- les de pobreza. El Estado suele emplear como argu- mento para su pasividad que el Perú es un país pobre. Sin embargo, el creci-

miento económico, cuando lo hay, no se traduce en bienestar para las mayorías excluidas. Durante el régimen de Tole- do fue evidente la prioridad dada a gas- tos suntuarios. Aunque inicialmente el régimen de Alan García buscó evitar la

inicialmente el régimen de Alan García buscó evitar la imagen de despilfarro de su predecesor y

imagen de despilfarro de su predecesor y prioriza la inversión en diversos pro- gramas sociales, continúa priorizando también el pago adelantado de la deuda externa o gastos millonarios en bombas lacrimógenas por encima del presu- puesto en salud o educación.

Cambios legislativos En agosto del año 2006 se promulgó la Ley 28867 que había sido aprobada en la anterior legislatura a propuesta del con- gresista Jacques Rodrich, que buscaba sancionar la discriminación con pena pri- vativa de libertad y ampliar las causales de discriminación que el artículo 323 del Código Penal limitaba a la diferencia se- xual, religiosa, étnica o racial. Uno de los avances importantes de la norma en el nuevo artículo 323 del Códi- go Penal es que precisa que la discrimi- nación es una acción realizada “con el ob- jeto de anular o menoscabar el reconoci- miento, goce o ejercicio de los derechos de la persona”. Además, siguiendo los es-

tándares internacionales, sanciona a los responsables del delito de discriminación con prisión de entre dos y tres años, pu- diendo llegar hasta cuatro si se emplea violencia física o mental o el agente es funcionario público. El anterior artículo 323 del Código Penal contemplaba penas mucho más leves de servicio comunita- rio, que todavía pueden aplicarse. El nuevo texto sanciona también a quienes discriminan por edad, filiación, discapacidad, opinión política y condi- ción económica. Situaciones particulares del Perú que han sido tomadas en cuenta son la discriminación por indumentaria (que afecta especialmente a las mujeres indígenas), por idioma y por identidad ét- nica. No se ha incorporado la discrimina- ción por actividad, que afecta a trabaja- doras del hogar, vigilantes y en general a quienes realizan labores manuales, ni tampoco la discriminación por enferme- dad. En el caso de los portadores de VIH, sin embargo, la Ley 26626 sanciona los actos discriminatorios.

Perú

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 9

Perú

De arriba abajo

El nuevo texto del artículo 323 repri- me dos formas en las que el delito de dis- criminación se comete: mediante una ac- ción directa de discriminación o me- diante la incitación a otras personas a cometer actos discriminatorios. Se apre- cia que el Código Penal ha preferido con- siderar sancionables sólo aquellas prác- ticas discriminatorias realizadas con la intención de atentar contra la dignidad de una persona. Sin embargo, esta intencio- nalidad normalmente es muy difícil de probar y en otros cuerpos normativos y en los convenios internacionales no se encuentra presente. Igualmente, el artí- culo 323 posee una redacción muy ge- nérica que difiere con la minuciosa le- gislación de otros países al respecto. Las Naciones Unidas también han propues- to una regulación más detallada con la fi- nalidad de que no quede en una atmós- fera subjetiva deducir cuáles son los comportamientos discriminatorios. Además, a nivel internacional el or- denamiento penal peruano no ha cum- plido el compromiso que el Estado ad- quirió al ratificar la Convención para la Eliminación de todas las formas de Dis- criminación Racial, que implica la pe- nalización precisa de las prácticas discri- minatorias, la difusión de ideas basadas en la superioridad y el odio racial y la pertenencia a organizaciones racistas, que deberán ser declaradas ilegales. Es- tas normas han sido incorporadas ya a la legislación de varios países latinoameri- canos, europeos y de otras latitudes.

Puesta en práctica El primer intento de aplicar esta norma se produjo en noviembre de 2006, cuando las congresistas Hilaria Supa y María Sumire sufrieron maltratos que consideraron discriminatorios por par- te de la aerolínea española Iberia, que fue sancionada por INDECOPI por prestar un servicio inadecuado, pero no por discriminación, pues al parecer no había pruebas suficientes. Debe seña- larse que Iberia despidió a las trabaja- doras implicadas. En marzo del año 2007, la Defenso- ría del Pueblo denunció a cuatro profe- sores de un Instituto Tecnológico de Los Olivos (Lima) por el delito de discrimi-

nación contra Vilma Palma, quien sufre una discapacidad que le genera dificul- tades para hablar y movilizarse. La de- nuncia fue finalmente admitida por el Ministerio Público y se encuentra ac- tualmente en la Corte Superior del Co- no Norte. Paulatinamente, la norma viene sien- do difundida y sus efectos comienzan a sentirse: numerosas empresas han reti- rado los requisitos de “buena presencia” de sus convocatorias de empleo. El ho- tel Ocucaje de Ica, que establecía un ré- gimen segregado para las trabajadoras del hogar de sus huéspedes, abolió en di- ciembre este oprobioso rezago de tiem- pos feudales. Los propietarios de varias discotecas limeñas con prácticas racis- tas han señalado que no habrá más que- jas al respecto en el futuro, por temor a la aplicación de la norma. En el mes de noviembre el poder Ejecutivo presentó un nuevo proyecto de ley para sancionar penalmente la dis- criminación en el acceso a las playas y promover el accionar del Ministerio Pú- blico en clubes, restaurantes y otros es- tablecimientos que pudieran tener prác- ticas racistas. El proyecto fue aprobado por el Congreso de la República, pero una serie de apreciaciones técnicas lle- vó a que fuera observado por el Ejecuti- vo. A nuestro entender, sería preferible una modificación integral para precisar las posibles situaciones discriminatorias.

Locales y prácticas segregacionistas Los primeros avances respecto a los lo- cales racistas se produjeron en diciem- bre del año 2006 por parte de la Muni- cipalidad de Magdalena, que promulgó la Ordenanza 292 que dispone el retiro de licencia de funcionamiento a los lo- cales discriminatorios. Apesar de la in- sistencia de los organismos contra el ra- cismo, los municipios de Miraflores, San Isidro, Barranco y Cusco no han imitado este importante ejemplo. La institución a cargo de sancionar a los locales discriminatorios es INDE- COPI, sin embargo, el procedimiento ha sido frecuentemente criticado por- que los denunciantes deben pagar una tasa para iniciar un proceso. Además,

Aunque el quechua es el idioma predominante en muchas provincias andinas, el Estado sigue actuando
Aunque el quechua es el idioma
predominante en muchas provincias
andinas, el Estado sigue actuando como si
todoslosciudadanoscomprendieran
el castellano
OCSI

ellos son los responsables de probar los hechos discriminatorios y, finalmente, aunque se comprueben los hechos y el local sea sancionado, las víctimas no re- ciben ninguna indemnización. Las mul- tas son destinadas solamente a INDE- COPI. De otro lado, esta institución no considera entre sus funciones la aseso- ría a las víctimas de discriminación y tiene muchas veces un tratamiento for- malista de las denuncias, llegando a deslizar dudas sobre la sinceridad de los denunciantes. Todos estos elementos disuaden a muchas personas de pre- sentar denuncias y se encuentra en es- tudio un proyecto de ley para corregir el tratamiento ante INDECOPI de las denuncias por discriminación y trasla- dar la carga de la prueba al denunciado. Pese a estas dificultades, durante el año 2007 se produjeron varias sancio- nes a locales por prácticas discrimina- torias, como Phuket y Mama Batata en Miraflores. Un hito fundamental en la

10 2007 Diciembre PUEBLOS Información y debate

De manera predominante la publicidad peruana muestra modelos de rasgos nórdicos como ideal de belleza,
De manera predominante la publicidad
peruana muestra modelos de rasgos
nórdicos como ideal de belleza, éxito
yfelicidad

lucha contra la discriminación se pro- dujo el 6 de julio, cuando la Municipa- lidad de Miraflores, a solicitud de IN- DECOPI, dispuso la clausura por se- senta días del Café del Mar, un local que de manera sistemática tenía prácti- cas racistas. Hasta entonces, las multas no se hacían efectivas, puesto que los propietarios de los locales preferían apelar ante el poder Judicial. Esta clau- sura tuvo un gran respaldo de los me- dios de comunicación e implicó una ad- vertencia a otros establecimientos.

Discriminación lingüística Aunque el quechua es el idioma predo- minante en muchas provincias andinas, el Estado sigue actuando como si todos los ciudadanos comprendieran el caste- llano. Afinales de julio, por primera vez en 180 años de vida republicana, las congresistas María Sumire e Hilaria Su- pa vencieron el menosprecio a su idio- ma y su cultura y prestaron juramento

en quechua. Esta acción fue duramente condenada por algunos congresistas y sectores de la opinión pública limeña.

Sin embargo, paulatinamente se han lo- grado algunos hitos importantes, como

la presencia de traductores en las sesio-

nes del Congreso. Sin embargo, todavía falta una política lingüística integral des-

de el Estado: en regiones como Cusco, Huancavelica, Ayacucho y Apurímac todos los funcionarios estatales y per- sonas que atienden al público deberían hablar fluidamente el quechua. En Pu- no sería necesario distinguir entre las cuatro provincias cuyo idioma predo- minante es el aymara, del resto del De- partamento, donde se habla quechua. A mediados de septiembre del 2007, el Congreso de la República es- taba debatiendo un proyecto de ley propuesto por la congresista María Su-

mire, para desarrollar el derecho de los ciudadanos a expresarse en su idioma

y asegurar la traducción de las normas

a los idiomas indígenas. El proyecto fue

rechazado de manera prepotente por la congresista Martha Hildebrandt, quien se expresó de manera sumamente des- pectiva hacia la congresista Sumire, por su condición de campesina (aunque también es abogada).

La imagen de los peruanos De manera predominante la publicidad peruana muestra modelos de rasgos

nórdicos como ideal de belleza, éxito y felicidad. A lo largo del año 2006, sin embargo, una serie de empresas como Claro, Kolynos o Telefónica han pro- curado mostrar rostros indígenas. Sin embargo, debe señalarse que éstos siempre aparecen en un contexto rural, casi exótico. La publicidad representa

a la población urbana, en su abruma-

dora mayoría de rasgos andinos y mes- tizos, solamente con rasgos blancos. En el año 2006, con ocasión del 21 de marzo, Día Mundial contra la Dis- criminación Racial, la Mesa contra el Racismo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos entregó el “Pre- mio al más Discriminador” a la empre- sa Backus, por su publicidad racista y machista. En respuesta, se produjo un cambio radical en la publicidad de las

marcas Pilsen y Cristal, eliminando imágenes racistas y machistas. En 2007 el antipremio fue entregado a las em- presas Saga Falabella y Ripley, reali- zándose frente a sus locales en San Isi-

dro, Plaza San Miguel y Chiclayo, una presentación burlona denominada Ope- rativo Cuerazos Peruanos, en la cual se invitó a los transeúntes a posar como modelos de estas tiendas. La actividad tuvo una gran acogida por parte de la

prensa y ha generado una seria refle- xión en el propio sector de publicistas. Actualmente se está debatiendo en- tre los comunicadores si se podrá pasar de la publicidad “aspiracional”, que re- fleja el oculto deseo de los peruanos de ser blancos y rubios, a la publicidad de “reconocimiento” que implica mostrar

a los peruanos tal como son, para acer-

carse más al público objetivo. Lamen- tablemente en esta discusión se man- tiene ausente el Estado, que no tiene

mayor criterio inclusivo dentro de su

publicidad, ni exige que lo tengan los avisos que se propalan a través de sus medios de comunicación. En cuanto a las producciones televi- sivas ha sido significativa la incorpora- ción de actores negros, andinos y mesti- zos a series y miniseries. Estos progra-

mas han tenido una elevada sintonía en

diversos sectores sociales. A nivel cine- matográfico, causó honda polémica la película Madeinusa, que fue acusada de presentar una visión prejuiciosa y racis-

ta sobre los campesinos andinos. Aunque

sus defensores señalaban que una obra de ficción no podía ser juzgada con cri- terios éticos o sociales, debe destacarse que por primera vez se producía un aca- lorado debate público respecto a la rela- ción entre racismo y cine.

Activismo y opinión pública

A lo largo del año, la Mesa contra el Ra-

cismo de la Coordinadora Nacional de De- rechos Humanos ha realizado una serie de actividades públicas con un fuerte impac- to. Universidades, colegios, parroquias y ONG de diversos lugares del Perú han so- licitado actividades contra el racismo. Ac- ciones públicas como el Operativo Em- pleada Audaz en las playas de Asia y el Operativo Cuerazos Peruanos frente a las

Perú

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 11

Perú

De arriba abajo

tiendas Saga Falabella y Ripley concitaron mucha atención de los medios de prensa y cuestionaron a muchas personas. De otro lado, la Defensoría del Pueblo ha sido la primera institución pública en denunciar esta problemática, llegando a publicar un Informe Defensorial con un análisis pro- fundo sobre la materia y una serie de re- comendaciones. Una demostración de los cambios que se vienen produciendo es que la opi- nión pública se ha solidarizado con las di- versas víctimas de discriminación en los casos mencionados. Sin embargo, el ra- cismo parece focalizado en dos o tres per- sonas, sin que la población acepte que los comportamientos racistas en la vida coti- diana están muy extendidos. De otro la- do, algunas personas que reclaman con- tra el racismo, lo hacen desde sus propios prejuicios considerando que los peruanos blancos son en sí mismos racistas.

Perspectivas En medios académicos, en sectores polí-

ticos, en los medios de comunicación, ya no se suele negar que el Perú es un país

racista

tiene muchas dificultades para admitir su propio racismo o reconocer que ha sido discriminada. Se trata, sin duda, de las si- guientes metas que deben asumir los ac- tivistas contra el racismo. Probablemen- te, el haber incorporado la situación de las trabajadoras del hogar como una proble- mática de racismo irá generando que mu- chas personas se empiecen a cuestionar por sus prácticas discriminatorias. Desconocemos si entidades como el poder Judicial, el Ministerio Público, el Ministerio de Salud y los propios gobier- nos regionales y locales lograrán enfren- tar el reto de atender a una sociedad plu- rilingüe. El hecho de que el idioma siga siendo una barrera para millones de pe- ruanos demuestra cuánto tenemos que avanzar en la lucha por la inclusión. A nuestro modo de ver, el hecho de que a pesar de varios años de vigencia las normas que fueron promulgadas contra la discriminación racial no hayan tenido

pero la mayoría de los peruanos

un impacto social, refleja que éstas tuvie- ron más bien un carácter retórico, bus- cando enfrentar la demanda de algunos sectores y no un compromiso serio al res-

La mayoría de los peruanos tiene muchas dificultades para admitir su propio racismo o reconocer que ha sido discriminada

pecto. Las leyes no fueron adecuada- mente difundidas, ni entre los potencia- les discriminados o los potenciales dis- criminadores. Tampoco se asignaron par- tidas, ni se capacitó a los funcionarios pa- ra enfrentar con seriedad esta problemá- tica, ni siquiera para saber que la discri- minación se encuentra sancionada. En es- ta ausencia de capacitación (y de sensibi- lización) se encuentran también los fun- cionarios públicos que estarían encarga- dos de hacer cumplir la norma, como ma- gistrados, fiscales y policías, según ha ex- presado el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial. Muchos de ellos todavía vinculan atributos intelec- tuales o la misma condición de ciudada- nía a determinados rasgos físicos. De otro lado, es posible que estos fun- cionarios públicos no hayan aplicado las normas contra la discriminación racial por temor a afectar a grupos de poder eco- nómico que obtienen beneficios al res- pecto, desde las agencias de publicidad hasta los establecimientos segregacionis- tas que todavía subsisten. De esta forma, el racismo en la vida cotidiana no resulta enfrentado, porque el mismo Estado se encuentra atrapado en el racismo institu- cional y estructural. Igualmente, no exis- te ningún órgano gubernamental que asuma como su responsabilidad enfren- tar la discriminación racial dentro del pro- pio Estado y la sociedad. Cabe señalar que, aunque algunas personas discriminadas conocían las nor- mas, preferían abstenerse de denunciar los hechos, porque la discriminación es

El racismo en la vida cotidiana no resulta enfrentado, porque el mismo Estado se encuentra atrapado en el racismo institucionalyestructural

una experiencia dolorosa y hacerlo pú- blico implica revivirlo o quedar estigma- tizado. En algunos casos, incluso existen temores de represalias. Si a eso se suma la percepción de que será inútil denunciar, tenemos que esta discriminación nor- malmente se mantiene en la impunidad. Hasta el momento, además, las sanciones se han concentrado en la problemática de discriminación hacia los consumidores, siendo pertinente que se produzcan tam- bién en los ámbitos penal, laboral o ad- ministrativo. Igualmente, en la vía civil, ninguna persona ha sido indemnizada por haber sufrido prácticas discriminatorias. Debemos señalar que las normas del Estado sancionan la discriminación di- recta o intencional, pero hasta ahora sólo en la vía laboral se han abierto los meca- nismos legales para enfrentar la discrimi- nación indirecta, que, aun no siendo abier- ta y pública termina generando el mismo resultado, pudiendo ser intencional o no. Por lo tanto, de esta forma, habría un in- cumplimiento frente al artículo 6 de la Convención para la Eliminación de To- das las Formas de Discriminación Racial. Ahora bien, aunque las prácticas dis- criminatorias fueran efectivamente san- cionadas por las autoridades, ninguna de las normas promulgadas enfrenta las con- secuencias de varios siglos de discrimi- nación. En realidad, el propio sistema ju- rídico puede convertirse en un agente de discriminación si no enfrenta el problema en su conjunto, reconociendo y actuando contra las diversas formas de discrimina- ción estructurales e institucionales exis- tentes en una sociedad y generando un impacto diferenciado en la población que vive en condiciones de desigualdad. Se hace necesario preguntarse si son necesarias otras medidas legales en el marco de la discriminación positiva para enfrentar estos problemas estructurales y promover mejores condiciones de vida, mayores niveles educativos y mayor par- ticipación en la vida política de los secto- res tradicionalmente marginados. Resul- ta inaceptable que el Estado continúe in- virtiendo más en aquellos sectores que tienen menos necesidades.

*Wilfredo Ardito Vega es miembro de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH).

Comunidades,Estadoyminería:

el proyecto Río Blanco y la consulta vecinal

María Luisa Burneo de la Rocha*

Perú

L a expansión minera en el Perú ha generado diversos procesos de transformación no sólo
L a expansión minera en el Perú
ha generado diversos procesos
de transformación no sólo en la
geografía de los territorios, sino tam-
bién en la geografía política. Uno de
los procesos que dan cuenta de esta
transformación es la reconcentración
de la propiedad de la tierra 3 . Existen
actualmente 14 millones de hectáreas
afectadas por concesiones mineras en
el Perú, que se extienden particular-
mente en territorios rurales y sobre
tierras de comunidades campesinas
(organizaciones legales reconocidas
constitucionalmente), como en el ca-
so del proyecto Río Blanco 4 . En un
contexto de implementación de polí-
ticas neoliberales en el país, la Cons-
titución de 1993, aprobada un año
después del autogolpe de Alberto Fu-
jimori, modificó el régimen de pro-
piedad, eliminando la protección de
las tierras comunales.
Mª José Comendeiro

A partir de 1990 la expansión de la industria minera en el Perú se da a ritmos

acelerados. Mientras en el ámbito mundial la inversión en exploración minera crece en un 90 por ciento, en el Perú este crecimiento alcanza el 2.000

por ciento, y en 2005 la minería representaba el 55 por ciento de las exportaciones en el país. 1 El sector minero ocupa, por tanto, un lugar importante en la economía nacional. Pero, ¿qué sectores de la población se están beneficiando con este crecimiento? ¿Qué tipo de desarrollo está generando? ¿Qué impactos tiene esta expansión en los territorios rurales? Estas son preguntas centrales del debate sobre minería y desarrollo en el

Perú, debate que ha sido durante mucho tiempo monopolio de elites políticas

y económicas, y que ahora empieza a ocupar un espacio mayor en la opinión

pública nacional. Es, por lo demás, un tema en el que el Estado ha jugado un papel cuestionable. El caso del proyecto minero Río Blanco, de la minera Majaz, así como la consulta vecinal de septiembre pasado, ofrecen nuevas posibilidades de análisis sobre la cuestión 2 .

1 Informe del Banco Mundial 2005 y Dorman 2006, citados en: Bebbington et all (2007): Mi- nería y Desarrollo en el Perú, con especial re- ferencia al Proyecto Río Blanco, Piura. Peru Support Group Lima.

2 Este artículo utiliza información del seguimiento realizado como parte del proyecto “Territorios, conflictos y desarrollo” de la Universidad de Man- chester (en colaboración con CEPES) y apoya- do por el Consejo de Investigación Económica y Social, Grant Number, RES-051-27-0191.

3 Eguren, Fernando (2007): “Tendencias de trans- ferencia y concentración de la propiedad de la tie- rra”. La Revista Agraria, CEPES, Lima, octubre.

4 Existen 5.818 comunidades campesinas en el Perú , que poseen el 40 por ciento de la super- ficie agropecuaria del país (fuente: www.all- pa.org.pe).

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 13

Perú

De arriba abajo

Con la Ley de Tierras (26505), aprobada en 2004 se disponen los re- quisitos para que las comunidades puedan arrendar, transferir o vender sus tierras. Sin embargo, muchas de estas comunidades, así como comu- neros, no cuentan aún con títulos de propiedad saneados, lo que represen- ta una situación de inseguridad sobre la propiedad de la tierra. El Estado en general, y el actual gobierno en particular, no consideran la situación de las comunidades cam- pesinas y la propiedad de la tierra co- mo una prioridad en su agenda polí- tica, y las iniciativas legislativas pa- ra completar y mejorar el marco nor- mativo relativo a esta cuestión espe- ran al final de la fila. Por otro lado, tampoco existen políticas públicas di- rigidas a viabilizar una estrategia na- cional de desarrollo rural ni orienta- das a lograr que el crecimiento de la minería se traduzca en opciones de desarrollo sostenibles. Como dan cuenta investigaciones recientes, la población de los ámbitos donde se desarrolla la minería no per- cibe que ésta implique una mejora en sus condiciones de vida y más bien genera preocupación e incertidumbre frente a los impactos ambientales. A ello se suma la actuación de las em- presas que, en muchos casos, han in- cumplido acuerdos, han comprado te- rrenos de campesinos a precios muy bajos e incluso han actuado de forma prepotente, desconociendo los dere- chos de las poblaciones. Estos son al- gunos de los factores que explican el surgimiento de los conflictos sociales en el país. Como muestra el Informe de la Defensoría del Pueblo de sep- tiembre de 2007, de los 76 conflictos activos y latentes a nivel nacional el 47 por ciento tienen causas socioam- bientales y se dan entre las empresas mineras y la población del entorno de su actividad. Si se tiene en cuenta que la estra- tegia del gobierno actual se basa en un crecimiento generado en gran par- te por las industrias extractivas, con mayor razón el Estado debería preo- cuparse porque existan mecanismos

eficientes de regulación, monitoreo y control de la actividad minera y pro- cedimientos que aseguren el cumpli- miento del marco normativo referen- te a los derechos de las comunidades sobre sus tierras. Sin embargo, lo su- cedido en el caso del proyecto Río Blanco ha seguido el rumbo contra- rio: en su búsqueda por asegurar las inversiones mineras para mantener un crecimiento macroeconómico el go- bierno se parcializó y asumió un rol de defensa de los intereses privados sobre los intereses públicos.

El conflicto y la consulta vecinal Para comprender el caso del proyec- to Río Blanco es importante mencio- nar que el departamento de Piura es

La población de los ámbitos donde se desarrolla la minería no percibe que ésta implique una mejora en sus condiciones de vida

una de las nuevas fronteras para la minería en el Perú; por ello, el deba- te sobre el proyecto implica una dis- cusión más amplia sobre un potencial distrito minero en la región norte del país. El proyecto Río Blanco se ubi- ca entre los 2.200 y 2.800 metros de

altitud, cerca de la frontera con Ecua- dor, en una zona de bosques de pára- mo considerada un ecosistema frágil

y único por su enorme riqueza bioló-

gica, además de ser una zona de na- cientes de agua. Este proyecto se asienta en tierras pertenecientes a dos comunidades campesinas, “Segunda

y Cajas” y “Yanta”, que dada su ex-

tensión se superponen al ámbito de

tres distritos 5 .

5 Distritos de El Carmen de la Frontera y Pacai- pampa en la provincia de Huancabamaba y de Ayabaca en la provincia del mismo nombre, de- partamento de Piura.

La presencia de la compañía mi- nera Majaz en la zona del proyecto data de los años 2003-2004, cuando empieza su fase de exploración. La empresa contaba únicamente con un permiso otorgado por los dirigentes, no así con la autorización de los dos tercios de los comuneros, como dis- pone la ley. En Asamblea Comunal, en enero de 2004, los comuneros de Yanta decidieron expresar su rechazo

a la realización de actividades mine-

ras en sus tierras y notificaron su po-

sición al Ministerio de Energía y Mi- nas (MEM). Ante la falta de una res- puesta oficial, los pobladores convo- caron a una manifestación que fue re- pelida por la policía, donde falleció un campesino. Durante la primera mitad de 2005 se instaló una Mesa de Diálogo, pero la petición de las co- munidades para revisar el tema de la legalidad de la presencia minera en sus territorios comunales no fue con- siderado como un punto de agenda. La Mesa fracasó y el conflicto alcan- zó un punto crítico hacia julio de 2006, cuando cientos de campesinos se quedaron esperando a la comisión

negociadora del gobierno que nunca llegó al lugar pactado para la reunión. Se organizó entonces una manifesta- ción que fue reprimida por la DINO- ES, fuerza de la policía concebida pa- ra actuar en casos de terrorismo y narcotráfico, cuyo resultado fue la muerte de otro comunero. Hacia sep- tiembre del 2006, se forma el Frente por el Desarrollo Sostenible de la Frontera Norte del Perú (FDSFNP), que agrupa a diversas organizaciones

e instituciones del ámbito regional,

incluyendo a representantes de las co- munidades campesinas y a los alcal- des de los tres distritos involucrados en el ámbito del proyecto. La Defensoría del Pueblo envió

un informe al MEM (noviembre de 2006) dando cuenta de la situación ilegal de la minera Majaz, pero éste no respondió. En este contexto, los

alcaldes de los tres distritos implica- dos, en coordinación con el FDSFNP

y asesorados por redes de apoyo na-

cionales, decidieron convocar a una

consulta vecinal para el domingo 16 de septiembre del 2007. 6 En un acto voluntario, miles de campesinos re- corrieron hasta más de ocho horas a pie desde sus centros poblados para llegar a los lugares de votación. Así, más del 60 por ciento de los electores hábiles tuvo la posibilidad de expre- sarse y el “No” se impuso con más del 93 por ciento de los votos.

Rol del Estado y debate público El proceso de la consulta vecinal ge- neró un debate público nacional que trascendió el tema de la consulta y el proyecto Río Blanco y se extendió a las condiciones en que se está dando la expansión minera en el Perú. En este escenario, el gobierno asumió una pos- tura de confrontación y actuó práctica- mente como vocero de la empresa, que casi se mantuvo ausente del debate. Sus declaraciones no sólo expresaron una abierta defensa de la ejecución del proyecto, sino que también se acom- pañaron de calificativos peyorativos hacia la población campesina de la zo- na (“atrasados”, “primitivos”), así co- mo de acusaciones a las organizacio- nes locales y nacionales que apoyaron la consulta, desatándose una guerra mediática contra las ONG ambienta- listas y de Derechos Humanos. Así, mientras las comunidades ejercieron un derecho consagrado por la Consti- tución, el Ejecutivo intentó desvirtuar la consulta, acusándola de ilegal, por el hecho de no ser vinculante, y pro- vocando confusión en la opinión pú- blica. La victoria del “No” en la con- sulta da cuenta de la desconfianza de la población hacia esta actividad y, por tanto, también es expresión de debili- dades institucionales y estatales. Poco antes, en el mes de agosto, el gobierno acordó una serie de iniciati- vas orientadas a favorecer al proyecto minero; una de ellas fue la firma de un

6 Es importante mencionar que este proceso tie- ne un precedente en el caso de Tambogrande, también en el departamento de Piura, donde tras la consulta distrital de julio de 2002, la compañía minera Manhattan decidió retirarse de la zona.

El proceso de la consulta vecinal generó un debate público nacional que trascendió el tema de la consulta y el proyecto Río Blanco y se extendió a las condiciones en que se está dando la expansión minera

convenio de estabilidad jurídica entre el Estado peruano y la empresa Majaz, que le otorga una serie de beneficios tributarios y legales; y, en septiembre, poco después de la consulta, el presi- dente García y el primer ministro pre- sentaron al Congreso de la República un proyecto de ley que busca declarar de interés nacional la ejecución de 20 proyectos mineros entre los cuales es- tá Río Blanco, una iniciativa forzada y contradictoria cuando se busca un es- pacio de diálogo sobre el caso Majaz. El proyecto de ley no propone medidas concretas, sólo dispone que los secto- res adecuen su “normativa sectorial” para “agilizar las inversiones” en todas sus fases. De ser aprobada esta inicia- tiva, habrá mayor discrecionalidad, menos transparencia y se generará ma- yor desconfianza en la población. El Estado, en este caso el Ejecuti- vo, no ha tenido reparos en mostrar que es capaz de tomar medidas impositivas que no tengan otra razón que la de im- pulsar la inversión minera en el país sin importar las consecuencias. A estas medidas se suman otras que permiten completar el panorama: a fines de sep- tiembre, el Consejo de Ministros dis- cutió un proyecto de ley para recortar 209.000 hectáreas del Parque Nacional Bahuaja Sonene para la explotación de

El Estado no ha tenido reparos en mostrar que es capaz de tomar medidas impositivas que no tengan otra razón que

la de impulsar la inversión minera en el paíssinimportar lasconsecuencias

hidrocarburos, sin consultar a las ins- tancias competentes ni a la población,

y faltando al mandato constitucional de

conservar las áreas naturales protegi- das. El comportamiento y las acciones del gobierno frente al caso Majaz y la consulta vecinal muestran su evidente interés por postergar un debate serio y democrático sobre las condiciones e implicaciones de la expansión de la in-

dustria extractiva en el país. Desde que

el gobierno faltó a su promesa de cam-

paña y aceptó que las empresas mine- ras otorguen un “aporte económico vo- luntario” en lugar de renegociar los contratos y discutir un impuesto a las sobreganancias, dio muestras de su apuesta por un modelo basado en la renta de la industria extractiva. Y en es-

ta apuesta ha dejado de lado su rol de garantizar que ésta no perjudique el desarrollo sostenible del país y viole

los derechos de sus ciudadanos. En es-

te sentido, genera un clima que tampo-

co beneficia a aquellas empresas que intentan hacer las cosas bien. La consulta vecinal polarizó el de- bate público sobre la minería e hizo más visible una serie de temas pen- dientes por resolver; uno muy impor- tante es la falta de una autoridad au- tónoma ambiental, que permita cerrar el capítulo de un MEM con un claro

conflicto de intereses: promover la in- versión minera y de hidrocarburos y,

al mismo tiempo, evaluar los estudios

de impacto ambiental y determinar la factibilidad de las inversiones. En es- te escenario, donde hay una tendencia hacia la “privatización del interés pú- blico” y no se cuenta con un plan de ordenamiento territorial ni con una vi- sión de largo plazo en la orientación de las políticas públicas, resulta cada vez más evidente la urgencia de tratar éste y otros temas de fondo relaciona- dos con la minería en el Perú. De lo contrario, se seguirán generando con- flictos en el país y será cada vez más difícil comprender (y sostener) que la minería genera desarrollo.

*María Luisa Burneo de la Rocha es antropóloga.

Perú

Perú

De arriba abajo

En emergencia tres meses después del terremoto

Beatriz Jiménez Tejero*

El pasado 15 de noviembre se cumplieron tres meses del trágico terremoto de intensidad 7.9
El pasado 15 de noviembre se
cumplieron tres meses del trágico
terremoto de intensidad 7.9 en la
escala Richter que sacudió la región
de Ica, en el sur del Perú. Un sismo
que dejó, según las últimas cifras
oficiales, 595 muertos, 318
desaparecidos, 75.000 viviendas
afectadas y más de 300.000 personas
damnificadas. El balance del proceso
de reconstrucción es desalentador. Ni
siguiera se ha terminado con la
retirada de los escombros, y la
población, harta de promesas sin
cumplir, clama por un techo digno.
E l 15 de noviembre las iglesias
derruidas y los cementerios de
las ciudades y pueblos de la re-
Beatrrrrrriz Jiménez Tejero

gión de Ica, la más afectada por el te- rremoto, fueron escenario de conmove- doras ceremonias en memoria de las víctimas por parte de una población que, harta de esperar una vivienda tem- poral, ha comenzado a reconstruir sus viviendas con adobe, el mismo material que sepultó a sus seres queridos. Vivir en esta época del año (vera- no austral) en una tienda de campaña en esta región desértica es como vivir dentro de un horno. La falta de agua y desagüe y el polvo proveniente de los escombros que obstaculizan las prin- cipales arterias de las ciudades afecta- das (Pisco, Chincha e Ica ciudad) completan el panorama. Según los resultados del censo del Instituto Nacional de Estadística del Pe- rú, 245.000 personas se han quedado sin hogar tras el terremoto. Los más afortu- nados viven en casas de familiares o en

campamentos de damnificados, donde la comida y la atención sanitaria están aseguradas. El resto, vive en carpas o vi- viendas improvisadas con plásticos y esteras al costado de las ruinas de lo que fueron sus viviendas. “El proceso de reconstrucción es demasiado lento”, afirma Gustavo Echegaray, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Región de Ica (CODEHICA). “Tampoco hemos salido de la emergencia. La gente, so- bre todo la población de los sectores rurales, todavía está padeciendo los efectos del seísmo debido a la falta de vivienda y de agua y desagüe”, de- nuncia el activista. Tras el terremoto, el gobierno pro- metió a los damnificados la reconstruc- ción de sus viviendas y facilidades co- mo bonos y préstamos. Nada se ha cumplido. Y aunque pretenda cumplir-

se, un 35 por ciento de los damnificados no tiene título de propiedad de las vi- viendas que habitaban, por lo que una vez que el proceso de reconstrucción avance serán excluidos. En medio de este escenario, es com- prensible que familias enteras armen nuevos bloques de adobe con los es- combros de sus viviendas y las recons- truyan con sus manos, arriesgando nue- vamente sus vidas en el caso de un nue- vo movimiento telúrico. Desde el gran terremoto, la zona ha sufrido más de 3.000 réplicas según el Instituto Geofí- sico del Perú. Eso no es todo. Desde el mes de septiembre han vuelto a regis- trarse nuevos movimientos telúricos con epicentro en la zona, los dos últimos se dejaron sentir el mismo día 15 de no- viembre en Pisco, Chincha e Ica. “Somos una región altamente sís- mica y tenemos que poner todo nuestro

16 2007 Diciembre PUEBLOS Información y debate

esfuerzo en la educación para

la

prevención de desastres pa-

ra

que no se vuelva a repetir

una tragedia como la que he- mos vivido”, advierte Charo Huayanca, periodista y porta- voz del grupo impulsor de Pe-

riodismo Cívico por la Re- construcción de Ica. “Por ello

es

muy importante involucrar a

la

ciudadanía en el proceso de

reconstrucción, ya que hasta ahora ha sido la gran olvidada”.

 

La solidaridad borra fronteras

El terremoto de Perú generó en España una réplica solidaria sin precedentes. “La explosión de solidaridad de todas las institu- ciones españolas y de ciudadanos anónimos fue brutal”, declaró

Leire Pajín, Secretaria de Estado para la Cooperación Internacio- nal, durante su visita el pasado 30 de septiembre a la ciudad de Pis- co y Tambo de Mora para evaluar la situación “Desde el primer mi- nuto recibimos llamadas de todos los ayuntamientos españoles, de

ciudadanos anónimos y también de las empresas privadas. Los

emigrantes peruanos quisieron también estar muy presentes en to-

do momento y colaborar”. Más de 80 técnicos españoles especializados en emergencias entre médicos, psicólogos, rescatistas y logistas, con sus respecti- vos equipos de salvamento y perros adiestrados, se desplazaron a las zonas afectadas y se pusieron al servicio del país en las tareas de ayuda a los damnificados del terremoto. “De entre todas las anécdotas conmovedoras que sucedieron durante la semana que estuvimos trabajando tras el terremoto, nun- ca olvidaremos el nacimiento de España Olenka”, expresa Gonza-

lo

Vega, Jefe de Ayuda Humanitaria de AECI.

Nació el 23 de agosto en el hospital de campaña de la Coope- ración Española en San Clemente. En agradecimiento al equipo de voluntarios que atendió su parto, Carmen Martínez decidió bauti- zar a su hija con el nombre de España. “Todo el equipo se emocionó mucho por este extraordinario

acontecimiento que ocurrió tras tantas escenas de dolor”, explicó

a

los medios Roberto Rubio, presidente de la ONG Salvamento,

Ayuda y Rescate (SAR-España), integrante del equipo de volunta-

rios españoles desplazados hasta San Clemente.

 

Tras la primera emergencia, el gobierno español, a través de

la

Agencia Española de Cooperación Internacional, ha anunciado

que destinará 40 millones de dólares (unos 30 millones de euros) para la reconstrucción de las zonas afectadas para el terremoto. El plan de reconstrucción español contempla apoyar al Fondo de Re- construcción del Sur (FORSUR) con 5 millones de euros. “Vamos

a

contarle al FORSUR el valor añadido que puede aportar España,

por su experiencia y conocimiento, en la fase de reconstrucción pe-

ro

obviamente tenemos muy presente que nuestro papel es cola-

borar en todo momento con las instituciones peruanas, que son las responsables de la reconstrucción de su país”, aclaró la Secretaria

de Estado Español para la Cooperación Internacional. Otros instrumentos contemplados en el plan de reconstrucción son la financiación de proyectos de ONGD en las zonas afectadas.

Atresmesesdel desastreyapesar de los más de 80 millones de euros donados por la Cooperación Internacional todavía no existe un plan de reconstrucción

ción”, denunció Julio Favre a la prensa

el 13 de noviembre, causando un gran revuelo mediático. “No hemos podido usar ni un sol (moneda peruana). Lo que estamos usando son los aportes de la co- munidad internacional.

El presidente del Consejo de Ministros peruano, Jorge del Castillo, ha negado las acusa- ciones del presidente del Fon- do de Reconstrucción y afirma que el Ministerio de Economía ya asignó más de 500 millones de soles (algo más de 100 mi- llones de euros) para la recons- trucción. Por su parte, el Mi- nisterio de Economía recono- ció que esos fondos no se habí- an podido hacer efectivos al FORSUR debido a los proce- sos burocráticos por los que tie- ne que pasar ese dinero para asegurar la transparencia. En medio de estas peleas políticas y trabas burocráticas, las asociaciones de familias damnificadas han sido prota- gonistas de varias moviliza- ciones para exigir la retirada de escombros y la reconstruc- ción de escuelas y hospitales. En el marco de estas protes- tas, el pasado 23 de noviem- bre la Coordinadora Ciudada- na de Damnificados de Ica convocó una huelga general en la región para exigir el cumplimiento de las promesas gubernamentales. “Han pasado tres meses y hasta ahora no se ha recons- truido ni una casa”, denuncia Eusebio Valdez Salcedo, diri- gente de la Coordinadora. “El

Estado no ha tomado una deci- sión concreta y el FORSUR es una institución fantasma”. Por su parte, Juan Mendoza, alcal- de de Pisco, la ciudad más devastada (un 80 por ciento de sus edificios se de- rrumbaron), afirmó que “la población de Pisco tiene bastante esperanza”. Aun- que también reconoció que los pisque- ños no estaban contentos con la actua- ción de las autoridades. “Sin embargo, creo que ha llegado la hora de que nos dejemos de enfrentamientos y discusio- nes domésticas y atendamos a la pobla- ción damnificada”.

Peleas políticas impiden la reconstrucción Ica es una de las regiones de Perú con menor índice de des- empleo debido a la agroexpor- tación. Los damnificados tie- nen acceso a una fuente de em-

pleo en las grandes superficies agrícolas pero, paradójicamen-

te, están condenados a vivir in-

definidamente en situación de

emergencia. “Existen demasiados con-

flictos políticos entre los que deben asumir la reconstrucción que impiden que el proceso sea participativo y avance”, expli-

ca Gustavo Echegaray, iqueño,

sociólogo y presidente de la Comisión por los Derechos

Humanos de la Región de Ica.

Y es que a tres meses del de-

sastre y a pesar de los más de

80 millones de euros donados

por la Cooperación Internacio- nal todavía no existe un plan de reconstrucción. La dirigencia del Fondo para la Re- construcción del Sur (FORSUR), la en- tidad gubernamental encargada del pro- ceso, está enfrentada por el manejo de fondos hasta tal punto que su presiden- te, el empresario Julio Favre, ha afir- mado a la prensa que si el presidente

Alan García le pide que renuncie, le ha- ría un gran favor. Además, ha acusado

al gobierno de no asignarle los recursos

necesarios. “Hasta ahora la Presidencia del Congreso de Ministros no me ha asignado todos los fondos para que des- empeñe una buena labor de reconstruc-

*Beatriz Jiménez Tejero es periodista.

Perú

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 17

Comunicación

Comunicación

Violencia creciente contra el ejercicio del periodismo en América Latina

Decio Machado*

Durante los primeros nueve meses del presente año diecisiete periodistas fueron asesinados en América Latina
Durante los primeros nueve meses
del presente año diecisiete
periodistas fueron asesinados en
América Latina 1 . La región de
mayor conflictividad dentro del
continente ha sido Haití, con cuatro
periodistas asesinados, seguido de
México con tres, Brasil y Guatemala
con dos, y con uno, Nicaragua,
Perú, Colombia, El Salvador,
Paraguay y Venezuela. A estos datos
hay que sumarles las desapariciones
de tres periodistas mexicanos, lo
cual en el peor de los casos, situaría
a este país como el de mayor riesgo y
siniestralidad, lo que ya sucedió el
año pasado.
L a peligrosidad y la falta de se-
guridad en el ejercicio profesio-
nal del periodismo, al igual que
la impunidad sobre los delitos en mu-
chos de los casos, constituyen motivo
de grave preocupación para las organi-
zaciones sindicales del sector, que per-
manentemente vienen denunciando es-
tos hechos. Por su parte la UNESCO
consignó en un informe reciente que en
los últimos diez años han sido asesina-
dos más de 1.200 periodistas en todo
el mundo y otros miles han padecido
agresiones e intimidaciones de todo ti-
po. El total de periodistas asesinados
durante el año 2006 fue de 155, siendo
considerado éste el peor año registra-
do en ataques directos y brutalidad e
impunidad continua en casos de perio-
distas muertos, la mayoría en Irak,
mientras que otros son objeto de cons-
tantes amenazas 2 . Al 30 de septiembre
de este año ya habían sido asesinados
130 periodistas, lo que hace temer que
se pueda rebasar con creces la trágica
cuota de comunicadores asesinados en
el ejercicio de su profesión con res-
pecto al año pasado.
Según Mogens Schmidt, el acoso a
los periodistas no es exclusivo de los
países en situación de conflicto, pues-
to que en algunos de los países que
aparecen como signados por la paz y la
democracia, los profesionales de la
prensa son asesinados por revelar ca-
sos de corrupción o criminalidad que
involucran a las autoridades.
Si bien es cierto que el ascenso de
las izquierdas en América Latina ha
significado mayor seguridad y libertad
para el ejercicio del periodismo, sigue
habiendo países de alto riesgo. Duran-
te los 31 años de existencia de la FE-
PALC (Federación de Periodistas de
América Latina y el Caribe) han sido
asesinados cerca de 1.000 periodistas
en América Latina y el Caribe.
Desde la invasión de 2003 en Irak,
este país se ha convertido año tras año
en el máximo foco de asesinatos de pe-
riodistas a nivel mundial. Sin embargo
en América Latina se continúa asesi-
1
Estos datos fueron proporcionados a primeros
de octubre por Manuel Méndez, presidente de
nando periodistas sin que haya ningu-
la
Federación de Periodistas de América Latina
y
el Caribe (FEPALC), organización adscrita a
2
la Federación Internacional de Periodistas
(FIP), la cual engloba a unos 500.000 afiliados
de más de 100 países esparcidos por los cinco
continentes.
Estas alarmantes cifras las dio a conocer el sub-
director general adjunto de Comunicación de la
UNESCO, Mogens Schmidt, quien señaló ade-
más que los ataques a periodistas han ido en
aumento.
na guerra interna ni invasión militar
extranjera frontal, excepto el conflicto
armado de baja intensidad que sacude
a Colombia desde hace medio siglo.
Mª José Comendeiro

18 2007 Diciembre PUEBLOS Información y debate

Con independencia del número de muertos, México y Colombia mere- cen un tratamiento especial en los in- formes sobre la falta de libertad de ex- presión de determinados países del continente. En ambos países es donde se hace más difícil hoy el desempeño del ejercicio del periodismo. Ambos países han sido denunciados en innu- merables ocasiones ante diversos or- ganismos internacionales, debido a las presiones y amena- zas que de forma permanente viven los periodistas y los medios de comuni- cación en general.

los periodistas y los medios de comuni- cación en general. México: mayor zona de riesgo El

México: mayor zona de riesgo El pasado 5 de sep- tiembre Óscar Rive- ra recibió siete im- pactos de bala dispa- rados por fusiles au- tomáticos en la ciu- dad de Culiacán, re- gión central del Es- tado de Sinaloa. Es- te periodista, funda- dor de la revista Cambio 21, fue ase- sinado cuando salía de su trabajo a dos cuadras de la sede de la policía ministerial. Al día siguiente la Asociación de Perio- distas 7 de Junio movilizaba a cerca de cincuenta trabaja- dores de prensa para exigir a las autorida- des que esclarezcan el homicidio de Ri- vera, castiguen a los responsables y ga- ranticen condiciones de seguridad para que los reporteros realicen sus labores. La esposa del periodista asesinado responsabilizó por el hecho al coman- dante de la Novena Zona Militar, Ro- lando Eugenio Hidalgo Hedyy, seña-

lando que como parte de su trabajo la víctima debía cumplir la función de vo- cero, sin ninguna protección, infor- mando en ocasiones de los resultados de las redadas que se le tendían a los narcotraficantes. El año 2006 también fue un año de brutalidad sin precedentes para los pro- fesionales del sector en México, que se convirtió en el país más peligroso del continente para los periodistas. En su informe anual del año pasado, titulado Periodistas bajo el filo de la espada, la

FIP (FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE

PERIODISTAS) califica a México como “el país latinoamericano más peligro- so para los comunicadores que profe- sionalmente abordan los temas de cri- men y corrupción” y precisa que en el plano internacional para los trabajado- res de los medios de información 2006 fue “un año de brutalidad sin prece- dentes”. En su informe, la FIP precisó que en México se cometieron el año pasa- do 10 asesinatos de periodistas de in- vestigación, lo que colocaba al país por encima de Colombia (con 5), que que- daba en el segundo lugar de este ma- cabro ranking. El número de periodis- tas asesinados durante el ejercicio del 2006 en América Latina fueron 37. La situación en México refleja con- tinuidad con la cifra de otros años. Re- porteros sin Fronteras ya había preci- sado en los últimos días de la pasada Administración, que “el mandato del presidente Vicente Fox terminó con el sombrío balance de 20 periodistas ase- sinados, sin que en ningún momento se haya molestado a ninguno de los auto- res intelectuales de estos crímenes”. Durante el sexenio panista de Fox, México se convirtió en 2005 “en el pa- ís más letal para la prensa de todo el continente americano” y en 2006 que- dó clasificado en el segundo puesto mundial, sólo por detrás de Irak, y des- de entonces a la fecha se le considera como el país “más peligroso del mun- do” en este sentido. “La creciente des- igualdad y no equitativa distribución de la riqueza, a favor de los que más tienen y en perjuicio de las poblacio- nes más necesitadas, son el caldo de

cultivo para la impunidad y las cam- pañas interesadas en desacreditar al pe- riodismo de investigación y de denun- cia”, analiza la FIP sobre la situación del gigante del norte latinoamericano. Según la Federación de Asociacio- nes de Periodistas Mexicanos (FA- PERMEX): “el mayor peligro de muerte del periodismo regional radica hoy en la alianza entre bandas armadas del narcotráfico asociadas a la corrup- ción del poder político local, sea esta- tal, regional, provincial y/o municipal”.

Colombia:

segundo en el ranking El pasado 24 de octubre morían bale- ados en Cali el reportero gráfico Car- los Alberto Jaramillo y su colaborador Julio César García. Ese mismo día ha- cía pública su decisión de abandonar el país el prestigioso reportero colom-

La peligrosidad y la falta de seguridad en el ejercicio profesional del periodismo, al igual que la impunidad sobre los delitos en muchos de los casos, constituyen motivo de grave preocupación

biano y destacado activista por la de- fensa de los Derechos Humanos, Holl- man Morris, a consecuencia de las di- versas amenazas recibidas por los pa- ramilitares debido a sus críticas públi- cas al gobierno de Álvaro Uribe. A principios de septiembre también fue asesinado en Cartago el periodista Javier Darío Arroyabe Monsalve, co- laborador del diario El Tiempo, princi- pal periódico del país, y director de no- ticias de la emisora de radio Ondas del Valle. Sus compañeros de trabajo se- ñalaron que Arroyabe Monsalve abor- daba temas polémicos en su espacio ra- dial, como la corrupción, el despilfarro de los recursos de Estado y la política regional. Recordaron también que el periodista asesinado formaba parte del equipo periodístico que denunció la co-

Comunicación

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 19

Comunicación

Comunicación

rrupción del ex alcalde de la ciudad, Luís Alberto Casto, quien fue sancio- nado con la suspensión del cargo. Por otro lado, organizaciones na- cionales e internacionales de prensa han expresado recientemente su enér- gica repulsa en contra de las declara- ciones del presidente Álvaro Uribe por sus acusaciones a dos periodistas de re- levante trayectoria. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) di- jo que sus comentarios estridentes y personales dieron como resultado múl- tiples amenazas de muerte en contra de ambos, provocando además el exilio de uno de ellos. El CPJ denunció la intolerancia de Uribe hacia la crítica en los medios de comunicación, lo cual socava su “te- órico” compromiso con la libertad de expresión. Los afectados fueron los periodistas Daniel Coronell, director de noticias del Canal 1 y columnista de la prestigiosa revista Semana, al que el presidente calificó de cobarde, mentiroso, canalla y difamador pro- fesional; y Gonzalo Guillén, corres- ponsal de diario El Nuevo Herald de Miami, que se vio obligado a abando- nar Colombia luego de recibir más de veinte amenazas de muerte, después de que Uribe lo definiese como difa- mador de baja calidad. La Federación Colombiana de Pe- riodistas (FELCOLPER) también ha formulado un llamamiento al presi- dente Uribe para que atempere su len- guaje cuando se trata de la prensa. La FELCOPER denunció la costumbre de Uribe de desacreditar a los periodistas

y de señalarlos como autores de hechos

falsos o inexactos. Guillén no ha sido

el único periodista obligado a mar-

charse de Colombia, la lista es extensa

y entre ellas está Freddy Muñoz, el

hasta hace unos meses corresponsal de Telesur en Bogotá. Destacan en este país los sucesos ocurridos en el municipio de Chinú, departamento de Córdoba, zona norte del país y uno de los departamentos de mayor actividad paramilitar. Allí una turba de simpatizantes de Colombia Democrática, la organización política que mayor número de dirigentes dete-

En los últimos 16 años, sólo en Colombia, 39 periodistas han sido asesinados mientras cumplían su trabajo

nidos tiene por “parapolítica”, golpeó a los periodistas Milton Otero y Julio Daniel Otero, reportero gráfico y di- rector del quincenario El Observador. La agresión fue liderada por el ex al- calde José Berín Figueroa y el profe- sor Rafael Figueroa Flórez, cuando los periodistas hacían tomas fotográficas del Palacio Municipal, mientras espe- raban al nuevo alcalde para una entre- vista. Milton Otero denunció que el in- tento de linchamiento podría estar re- lacionado con las denuncias publica- das en El Observador respecto a di- versos actos de corrupción que alcan- zan al ex alcalde y a diversos funcio- narios, así como a los posibles víncu- los de políticos de dicha coalición con los grupos paramilitares de la región. La situación de grave inseguridad que viven los y las periodistas colom- bianos desde hace muchos años ha lle- vado a multitud de denuncias tanto na- cionales como internacionales, que han tenido su cenit en las acciones que se realizaron en la ciudad de Arauca, don- de se produjo el lanzamiento del “Có- digo de Protección para el Cubrimien- to de los Actos Electorales” y se distri- buyó la segunda edición en español del Manual de Protección para Periodis- tas: Noticias en vivo de la FIP 3 .

En los últimos 16 años, sólo en Co- lombia, 39 periodistas han sido asesi- nados mientras cumplían su trabajo.

Últimos asesinatos en el continente El pasado 11 de octubre la Policía Nacional Civil de El Salvador anun-

3 El programa de capacitación se realiza gracias al trabajo conjunto del Centro de Solidaridad de la FIP en Colombia, la Corporación de Medios para la Paz y la Agencia Sueca de Coopera- ción. La acción se extendió este año a las ciu- dades de Bucaramanga, Cali e Ibagué.

ció la captura de José Alfredo Her- nández, a quien se le atribuye la au- toría del asesinato del periodista Sal- vador Sánchez Roque, que reportea- ba para las emisoras de radio Mi Gente, YSUCA y Maya Visión, todas vinculadas a la izquierda social y po- lítica del país. La madre del perio- dista asesinado declaró a los medios que su hijo venía denunciando nu- merosas injusticias y que se mante- nía muy pendiente de las extorsiones al transporte público que las pandi- llas realizan en la zona. El Salvador es uno de los países más violentos de América Latina y del mundo, con una tasa de homicidios de más de 60 por cada 100.000 habitantes. El 80 por ciento de los crímenes son eje- cutados con armas de fuego y en su mayoría quedan impunes. El periodista paraguayo Tito Pal- ma y los guatemaltecos Jorge Ale- jandro Castañeda Martínez y Rolan- do López Sánchez también han per- dido la vida en los últimos meses en el ejercicio de su profesión.

En conclusión Hace quince o veinte años, en la época de las dictaduras militares en América Latina, los periodistas eran reprimidos, asesinados y desapare- cidos directamente por los gobier- nos autoritarios emanados de la “Operación Cóndor”. Hoy, sin em- bargo, queda evidenciado que en varios países latinoamericanos, cu- yos gobiernos además tienen la osa- día de autodefinirse como las van- guardias de las democracias avan- zadas en el continente junto a los Estados Unidos y Canadá, se con- solida una nueva clase política lo- cal de extracción delictiva que ejer- ce una suerte de “narco-poder” o “corrup-poder” en asociación con los ejércitos privados del crimen ar- mado. La mayoría de los periodis- tas asesinados trabajaban en diarios,

periódicos, radios y otros medios de comunicación locales.

*Decio Machado forma parte del Consejo de Redacción de Pueblos.

Machado forma parte del Consejo de Redacción de Pueblos. 20 ● 2007 ● Diciembre ● PUEBLOS

20 2007 Diciembre PUEBLOS Información y debate

Paula Cabildo

Medios y conflicto armado en Colombia

Nelson Orrego*

Los periodistas, y en general los medios privados de comunicación en Colombia, han jugado un papel fundamental en la consolidación de Álvaro Uribe en la presidencia, en su estilo de gobierno particularmente autoritario y, esencialmente, en el proyecto político de ultraderecha. Sobre todo ha sido evidente su posición de clase, con lo que se niega el hecho de que representen, como ellos dicen, un supuesto interés general.

representen, como ellos dicen, un supuesto interés general. la existencia de una insurgencia arma- da, por

la existencia de una insurgencia arma- da, por lo que la condición más pre- ciada para los inversionistas extranje- ros es la seguridad. En un discurso legitimador esta se- guridad está garantizada por la paz, pe- ro dicha paz puede lograrse sólo supe- rando las causas objetivas del conflic- to, es decir, reduciendo la injusticia so- cial, producto del excesivo privilegio que se le ha brindado durante tanto tiempo al capital en detrimento de las comunidades. Esta opción no es la más halagüeña para los inversionistas, que buscan todo lo contrario. Su alternati-

va, en cambio, es acabar militarmente con la insurgencia y eliminar así el pe- ligro. En la aceptación de esta opción como viable y legítima es en donde los medios privados, cuyos dueños son parte de ese grupo de inversionistas (sobre todo españoles), han jugado un papel primordial, negando la existen- cia de un conflicto social y político en Colombia.

El ascenso mediático de Álvaro Uribe En 1998 el conservador Andrés Pas- trana ganó las elecciones presidencia-

Q ue la democracia moderna ha

derivado, en donde existe, en

una democracia mediática es

hoy una verdad de perogrullo. Esta afirmación puede comprobarse hoy en el hecho de que los medios masivos de comunicación cumplen la función de legitimar la adopción del modelo eco- nómico neoliberal, a pesar de las con- secuencias nefastas que desencadena sobre las masas populares. La justifi- cación del modelo neoliberal en los pa- íses empobrecidos, aunque se funda- mente en presuntas estrategias de “des- arrollo”, tiene que ver más con la ne- cesidad de facilitar las condiciones propicias para que puedan invertirse los capitales extranjeros que hoy cir- culan libremente por el mundo bus- cando las mejores oportunidades para apropiarse de los recursos naturales, la biodiversidad y la mano de obra abun- dantes en ellos. En Colombia estas oportunidades se ven amenazadas por

Comunicación

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 21

Comunicación

Comunicación

les gracias a su estrategia de acerca- miento a la cúpula de las FARC, que prometía la apertura del diálogo entre

su gobierno y esta insurgencia a fin de lograr definitivamente la paz. Pero ca-

si al mismo tiempo empezó a perfi-

larse en las cadenas privadas de radio

y televisión la figura de su contrario

en materia de tratamiento al conflic- to: Álvaro Uribe Vélez. Con una fre- cuencia alarmante empezó a aparecer Uribe en todos los medios difundien- do su apreciación sobre la forma de resolver el conflicto. Según Uribe, los diálogos del go- bierno con la guerrilla eran una clau- dicación del Estado ante un grupo de delincuentes y el reconocimiento de que éste era incapaz de combatirlos. Planteaba Uribe que a la guerrilla ha- bía que someterla militarmente para obligarla a negociar bajo los paráme- tros decididos por el Estado. Podría haberse objetado que si las negocia- ciones con la guerrilla eran resultado de la reducción militar entonces ya no podría llamarse diálogo sino someti- miento, pero esa objeción nunca pu- do ganar espacio en los medios. La idea de Uribe se basaba en la nega- ción de un conflicto político en Co- lombia, y esa idea fue asumida de forma acrítica como una verdad por los medios masivos, y reforzada a par- tir de 2001 tras el atentado contra las Torres Gemelas, cuando las multina- cionales de la comunicación se com- prometieron en la difusión mundial de la consigna del gobierno norteameri- cano de declararle la guerra al terro- rismo en todo el mundo. Los medios masivos, sobre todo las cadenas privadas de radio y tele- visión, jugaron un papel de primera lí- nea en el fracaso de los diálogos entre el gobierno de Pastrana y las FARC. Nada puede reprochársele a los me- dios por hacer un seguimiento crítico de los diálogos y denunciar los des- afueros y los abusos de la guerrilla, sobre todo en medio de un acerca- miento con el gobierno; sin embargo, no es el mismo seguimiento que han realizado después al proceso de diá- logo del gobierno de Uribe con los pa-

Esta incondicionalidad de los medios hacia el presidente ha sido bien aprovechada por él para influir en la percepción de la gente a través de una

indigna propagación de rumores infundados

ramilitares. Lo que sí es cuestionable es que difundieran información falsa de una manera malintencionada; por- que a partir de ese momento se volvió un hábito atribuir todo acto de vio- lencia espectacular a las FARC sin ve- rificación ni investigación. Así, se re- alizaron ocultamientos y se difundie- ron por todo el mundo noticias de ac- tos atroces cometidos supuestamente por la guerrilla, y aunque después la realidad misma desmintió los hechos, poco hicieron los medios- y poco po- dían hacer ya- por restituir la confian- za de “la opinión pública” nacional e internacional en el proceso de paz. A partir de esta ruptura se posi- cionó mediáticamente la figura de Uribe como el presidente que podría ganarle la guerra a las FARC por su compromiso con la mano dura, al pro- meter que en seis meses las derrota- ría. Tres meses antes de las elecciones Uribe apenas contaba en las encues- tas con el 9 por ciento de la intención de voto de los colombianos, pero una campaña mediática sin precedentes logró catapultarlo y ponerlo lejos de sus contrincantes.

La caja de resonancia Una vez Uribe llegó a la presidencia, y para garantizar la seguridad a las in- versiones extranjeras, diseñó su polí- tica de seguridad democrática, uno de cuyos puntales son los medios de co- municación de masas. Más importan- te que ganarle la guerra a las FARC era dar la sensación de que la estaba ganando. Así, los medios de comuni- cación se convirtieron, por lo menos en el primer período de gobierno de Uribe, en una caja de resonancia de su

gobierno, desde donde se transmitían los partes de guerra. A través de la fi- gura de los informantes se desarrolló una verdadera cacería de brujas y se llevaron a cabo capturas masivas pa- ra desarticular a las organizaciones populares con el argumento de que los capturados eran colaboradores o miembros orgánicos de la guerrilla. Los medios se encargaron de pasar por las cámaras a los capturados co- mo prueba del triunfo del gobierno sobre la guerrilla, dando por sentado, casi adelantando el juicio, que eran culpables 1 . Y esta incondicionalidad de los medios hacia el presidente ha sido bien aprovechada por él para influir en la percepción de la gente a través de una indigna propagación de rumo- res infundados, que han tocado inclu- so a algunos oponentes políticos del presidente, como el liberal Rafael Par- do o el candidato del Polo Democrá- tico Alternativo, Carlos Gaviria.

Tratamiento a las víctimas de crímenes de Estado En ninguna parte queda mejor retra- tada la posición de clase de los medios privados en Colombia que en el trata- miento que le han dado al Movimien- to de Víctimas de Crímenes de Esta- do. Prácticamente lo han invisibiliza- do, de manera cínica y alevosa. En julio de 2005, ante el inicio de los diálogos entre el gobierno y los pa- ramilitares que preludiaban una polí- tica de impunidad y olvido para los crímenes cometidos por estos en com- plicidad con el Estado, las víctimas or- ganizaron el Segundo Encuentro Na- cional de Víctimas de Crímenes de Es- tado. Aunque la participación fue ma- siva y las denuncias allí realizadas fue- ron muchas y espeluznantes, poca atención mereció por parte de los me-

1 La mayoría de las personas capturadas por sospecha de pertenecer a la insurgencia reco- bra finalmente la libertad porque logra demos- trar su inocencia o porque el Estado no logra probar su acusación. Pero esto ya no constitu- ye noticia para los medios de comunicación, así que no hacen absolutamente nada, a menos que el implicado lo exija legalmente, por resar- cir los daños a la dignidad de las personas.

dios. Sin embargo, el periódico El Tiempo (entonces propiedad de la fa- milia del vicepresidente Francisco Santos y el hoy ministro de Defensa Juan Manuel Santos; hoy en manos del grupo español Planeta), a pesar de no haber cubierto el acto en directo, publicó un día después de clausurado el evento una declaración firmada su- puestamente por algunas organizacio- nes convocantes como ASFADDES (Asociación de Familiares de Deteni- dos Desaparecidos), con unas conclu- siones contrarias a las que había cons- truido el movimiento de víctimas. Mientras en el evento se había avan- zado en la necesidad de exigir del Es- tado verdad, justicia y reparación fren- te a los crímenes cometidos por los pa- ramilitares en complicidad con las au- toridades estatales, la supuesta decla- ración publicada en El Tiempo insistía de una manera insidiosa en acusar a las FARC y al ELN como los princi- pales violadores de los Derechos Hu- manos, obviaba las razones políticas de estos grupos y les exigía, a ellos en vez de al gobierno y los paramilitares, reparación integral. A todas luces era una publicación con intención de con- fundir a la opinión pública, pero tam- bién con un mensaje cifrado e intimi- datorio contra el Movimiento de Víc- timas de Crímenes de Estado. Curiosamente, este año los medios han hecho una amplia cobertura del Cuarto Encuentro Nacional de Vícti- mas, realizado en la Plaza de Artesa- nos de Bogotá, pero a todas luces te- nía también un trasfondo perverso en el cual se invisibilizaba nuevamente la responsabilidad del Estado frente al fenómeno paramilitar y las denuncias de las víctimas. Efectivamente, los pe- riodistas llegaron hasta el lugar del evento, pero éste fue utilizado sólo como fachada para destacar el pro- blema de los secuestrados por la gue- rrilla, candente en ese momento por la muerte de los 11 secuestrados muer- tos en poder de las FARC. En primer lugar, los periodistas se empeñaron en mostrar el evento como un Encuentro Nacional de Víctimas de la Violencia, ocultando así la real naturaleza del

En ninguna parte queda mejor retratada la posición de clase de los medios privados que en el tratamiento al Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado. Prácticamente lo han invisibilizado, de manera cínica y alevosa

movimiento que se organizaba para exigir del Estado respeto a sus dere- chos y presionar por una política que no promulgara la impunidad de los crímenes del paramilitarismo. En se- gundo lugar, la cobertura que hicieron los periodistas en el lugar del evento fue mínima, se concentraron en en- trevistas a los familiares de los se- cuestrados asesinados, sin reparar en las denuncias de las personas concen- tradas en la Plaza de Artesanos.

Efectos de la manipulación Vale destacar que frente a la muerte

de los 11 diputados, los medios han cumplido más bien una labor de ocul- tamiento de la verdad. En las prime- ras horas de la mañana de ese día, la única información con la que conta- ban era el comunicado publicado en

la página de las FARC, según el cual

los diputados habían muerto en medio de un enfrentamiento de la columna guerrillera con algún otro grupo mili- tar armado no identificado aún. Pero

a las 8 de la mañana, sin mediar in-

vestigación alguna, el gobierno de- claró que los 11 diputados habían si- do asesinados por la guerrilla, y des- de entonces ésta se convirtió en una verdad incuestionable propagada por los medios. La comisión internacio- nal de forenses que recibió los cadá- veres de los diputados no pudo emitir un concepto claro sobre la verdad de lo ocurrido y por lo tanto no brindó elementos suficientes para concluir si su muerte había sido un asesinato a sangre fría o producto de la presión de grupos de mercenarios que se habían adentrado en la selva con la autoriza- ción del gobierno para realizar un res-

cate militar. Pero finalmente eso ya no importaba para los medios masivos, que habían asumido la versión inme- diata del gobierno como una verdad inamovible. Así, lo que pudo haber sido un error garrafal del gobierno se convir- tió, por magia del tratamiento mediá- tico, en un nuevo triunfo, pues a tra- vés de los medios se exacerbó la in- dignación colectiva y se convocó a una movilización gigantesca, no para exigir el acuerdo humanitario sino pa-

ra justificar la política de guerra con- tra las FARC en la que el gobierno

pretende vincular a toda la población. No puede ser coincidencia que es-

to haya sucedido justo cuando aparen-

temente los acercamientos entre el go- bierno y las FARC parecían anunciar

al fin un acuerdo humanitario que ali-

viara la situación de los secuestrados

y sus familiares. También cuando se

realizó el atentado contra la escuela militar había luces de esperanzas fren- te al acuerdo humanitario, e igual-

mente tras el atentado contra el edifi- cio de la policía en Cali. Sin mediar investigación alguna (lo cual es esen- cial en Colombia donde se han puesto de moda los autoatentados que realiza

la fuerza pública en favor de la imagen

de Uribe) el gobierno propagó la ver-

sión de que eran autoría de las FARC

y frenó el proceso de acercamiento.

Esto no les ha generado suspicacia al- guna a los medios, sino que al contra- rio, han asumido la verdad oficial y se

han comprometido en movilizar a la

población contra la guerrilla. Esta actitud de los medios explica bien por qué, a pesar de los errores, de su estilo dictatorial, de los pobres re- sultados en la guerra contra las FARC

y de la escasa incidencia de la recu-

peración económica en las clases po- pulares, Uribe Vélez mantiene un ín- dice de popularidad creciente que se empieza a reforzar desde hoy, con mi- ras a las próximas elecciones presi- denciales, cuando los medios priva- dos hacen coro de una propuesta tem- prana de una segunda reelección.

*Nelson Orrego es periodista de la revista colombiana Periferia.

Comunicación

Mª José Comendeiro

Entrevista

Entrevista

Héctor Mondragón, asesor de la Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia

“En el cálculo de las transnacionales está el utilizar a Colombia como punta de lanza contra el movimiento popular de América Latina”

Aloia Álvarez Feáns*

pojo total de sus derechos como en el ca- so de los campesinos, da el primer golpe grave a ese conjunto de derechos. El go- bierno actual es rabiosamente antiindíge- na, porque se ha encontrado con que los in- dígenas todavía tienen derechos y son un obstáculo para sacar adelante sus políticas. El CECOIN hizo un estudio sobre la vio- lación de Derechos Humanos indígenas entre 1970 y 2006 y lo que se ve es un in- cremento muy grande de la violencia con- tra ellos a partir del gobierno Pastrana y mucho más en el gobierno de Uribe. Mien- tras en la etapa anterior la violencia se con- centraba sobre los sindicalistas ahora se es- tá concentrando en los indígenas, que es el sector que mayores movilizaciones ha lle- vado a cabo en los últimos años.

-Estas movilizaciones, ¿van más allá de

la reivindicación tradicional del derecho

a la tierra?

-La reivindicación indígena y campesina actual se orienta fundamentalmente al com- bate contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE UU, las políticas neolibera- les y los grandes megaproyectos, que afec- tan la vida de la gente del campo. Grandes megaproyectos como el Plan Puebla Pana- má o el IIRSA (Iniciativa para la Integra-

En los últimos 20 años en Colombia se han dado el 80 por ciento de los asesinatos de sindicalistas en todo el mundo

Su defensa de los derechos de los campesinos, indígenas y sindicalistas colombianos le ha llevado a la cárcel en siete ocasiones y al exilio en una, pero a este economista, hoy asesor de la Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia, no es tan fácil intimidarle. Su visita al Estado español es una muestra de que las amenazas y la persecución política que sufren él y los sectores sociales a los que apoya son en realidad una motivación más para alzar la voz. Y es que en Colombia, como nos deja claro en esta entrevista, existen muchas razones para no callar.

C omo asesor de la Convergencia Campesina, Negra e Indígena es- tá volcado en la defensa de las lu-

chas agrarias en Colombia. ¿Cuál es la situación de esas luchas hoy? -Las luchas agrarias en Colombia se ca-

racterizan por la violencia gigantesca que sufren el campesinado, los afrocolombia- nos y las comunidades indígenas. En los últimos 26 años hemos sufrido una vio- lencia terrible cuyo resultado ha sido la paulatina pérdida de todos los derechos que se habían conquistado en 80 años. Es- te retroceso se ha consolidado con la Ley

11.52 de este año, impulsada por el actual

gobierno, una ley que liquida definitiva-

mente las conquistas que se hicieron en

1936. Además, da un gran golpe a los pue-

blos indígenas, que habían logrado el re- conocimiento de sus derechos en la Cons- titución de 1991 y en el Convenio 169 de la OIT. Esta ley, si bien no significa el des-

169 de la OIT. Esta ley, si bien no significa el des- ción de la Infraestructura

ción de la Infraestructura Regional Sura- mericana) caen aplastantemente sobre la gente sin que ésta tenga posibilidad de opi- nar. Lo mismo sucede con las prioridades económicas gubernamentales. En este mo- mento, Colombia ha determinado que la prioridad del desarrollo agropecuario son los agrocombustibles, en particular los dos

cultivos de los grandes propietarios, la pal- ma africana y la caña de azúcar. De esa forma, todo lo que son recursos de crédito,

exenciones de impuestos, apoyos del Esta-

do

pietarios y de los grandes empresarios que procesan el azúcar o el aceite, en perjuicio, primero, de los campesinos e indígenas y, segundo, de la población de las ciudades, que necesita comer. Colombia es un país con un gran déficit alimentario, pero para el gobierno la producción de alimentos no es una prioridad. Tienen un plan que llaman Visión 2019, en el que dicen que de lo que se trata es de tener dinero para importar ali- mentos, que es para lo que está diseñado el TLC. La realidad es que en este momento, a pesar de la tremenda violencia que se ha ejercido contra el campesinado, éste sigue produciendo la mayor parte de los alimen- tos del país. Toda la realidad terrible que vi- vimos tiene que ver con que ese sector que

se vuelca a favor de estos grandes pro-

24 2007 Diciembre PUEBLOS Información y debate

produce la mayoría de los alimentos del pa- ís es perseguido y discriminado, se quieren

produce la mayoría de los alimentos del pa- ís es perseguido y discriminado, se quieren deshacer de él, pero al mismo tiempo lo ne- cesitan. Los grandes propietarios, que tie- nen el 61 por ciento de la tierra, sólo tienen el 9 por ciento del área sembrada del país; mientras los pequeños propietarios, con el 14 por ciento de la tierra, tienen el 43 por ciento del área sembrada, es decir, son los que mantienen la producción agrícola.

-¿Y cuál es el interés de los grandes pro- pietarios? -El objeto de la concentración de la pro- piedad de la tierra es la especulación con los precios. A los grandes propietarios no les interesa la producción agrícola, pero tie- nen gran interés en los megaproyectos, que valorizan las tierras que le han quitado a los campesinos. Y esta cuestión de los mega- proyectos también tiene que ver con los modelos de propiedad de la tierra. Toda es- ta lucha no es sólo por la propiedad de la tierra, es una lucha entre dos modelos eco- nómicos y la disponibilidad de la tierra es parte de ambos modelos.

-En alguna ocasión usted ha dicho que el mapa del conflicto colombiano coin- cide con el mapa de los grandes pro-

yectos de inversión. ¿Cuál es el objetivo de la guerra entonces? ¿Son el narcotráfico y la lucha contra la in- surgencia simples cor- tinas de humo? -Lo primero que hay que decir es que el nar- cotráfico no es la causa del conflicto sino una de sus consecuencias. Por un lado, la mafia nace precisamente porque Colombia es un país en el que la violencia ha surgido como forma de eliminar los movimien- tos sociales, ha habido una tolerancia hacia las máquinas de muerte que ha sido aprovechada por la mafia. Por otro lado, el despojo de tierras de los campesinos, el fre- cuente desplazamiento por razones de violencia y la política de libre im- portación seguida por los gobiernos neolibera- les causaron situaciones de crisis en el sec- tor productivo agropecuario y llevaron a la pérdida de rentabilidad en muchos cultivos. Así que la población campesina desplaza- da por la violencia o la ruina se fue a la sel- va a sembrar coca. ¿Por qué? Porque cual- quier producto era una solución para esos campesinos en la miseria. Una vez apare- ce el narcotráfico se convierte en un poder más, ligado al tradicional. Hoy esto se ve en el fenómeno de la parapolítica, porque todos estos personajes políticos acusados de paramilitarismo están financiados por el narcotráfico. Los sectores en guerra, en par- ticular los paramilitares, han hecho de éste una fuente de financiamiento. Así el nar- cotráfico pasa a ser parte del conflicto, pe- ro no puede decirse que sea su causa, hay guerra por la coca como hay guerra por otros recursos.

El narcotráfico pasa a ser parte del conflicto, pero no puede decirse que sea su causa, hay guerrapor lacocacomohay guerra porotrosrecursos

-Ha mencionado el desplazamiento. ¿Cómo afecta éste a la estructura socie- conómica? -El primer efecto es la concentración de la propiedad de tierra y el segundo es la ines- tabilidad que supone para esta población desplazada: los que van a dar a las ciuda- des, que son buena parte, están expuestos

a la indigencia, la prostitución o la delin-

cuencia. Desde un punto de vista más ge- neral y a largo plazo, toda esta masa de des- plazados se convierte en mano de obra ba- rata. La máquina de muerte ha sido usada para hacer la violencia en el campo, pero en un determinado momento, cuando los trabajadores lograron hacer un sindicato unitario, la CUT, se lanzó contra ellos esta máquina de violencia y se hizo un verda- dero genocidio contra los sindicalistas. Hoy quien sufre más muertos dentro del movi- miento sindical son los maestros, porque, al igual que los indígenas, todavía tienen derechos. En los últimos 20 años en Co- lombia se han dado el 80 por ciento de los asesinatos de sindicalistas en todo el mun- do. Así como en el campo tenemos una co- secha del terror con la pérdida de los dere- chos, en el sector obrero tenemos una pér- dida total de los derechos por la liquidación total del liderazgo sindical. Esta violencia contra el movimiento sindical se relaciona con la pérdida de la capacidad de lucha de los trabajadores, porque hay 3 millones de desplazados, que aceptan cualquier salario. El desplazamiento ha aumentado la mise- ria, no sólo de los desplazados sino del con- junto de los trabajadores.

-Esta situación se agravará probable- mente cuando se concrete la firma del TLC. ¿En qué estado se encuentran las negociaciones?

-El TLC ya fue negociado dos veces, si se

le

puede llamar a eso negociación, porque

el

papel del gobierno de Colombia fue de-

La primera

fase de la negociación se terminó en no- viembre del año pasado, pero las reivindi- caciones del movimiento sindical y ecolo- gista estadounidense provocaron que en el Partido Demócrata surgieran nuevos plan- teamientos sobre el conjunto de TLCs que estaba firmando EE UU. La presión de ba- se de los demócratas ha llevado a que ten- gan que hacer al menos tres cambios y el gobierno colombiano lo que hizo fue sim- plemente acatarlos y firmar el texto nueva- mente este año. Pero desde el punto de vis- ta del movimiento campesino e indígena colombiano estas condiciones son plena-

cirle a EE UU que sí a todo

Entrevista

Información y debate PUEBLOS Diciembre 2007 25

Entrevista

Entrevista

mente insuficientes. Primero, porque las importaciones de productos agrícolas van a ser descomunales y van a agudizar el pro- blema de los cultivos ilegales. En segundo lugar, porque significan la pérdida de so- beranía alimentaria del país y, en tercer lu- gar, porque toda esa masa de productos agrícolas que va a entrar es absolutamente

-Es lo mismo que preguntarse por qué las empresas transnacionales apoyaron el pa-

porque les convenía eco-

nómicamente. No podemos negar que en el gobierno actual de los EE UU y de la UE quien pesa son estas empresas. En una situación como la de América Latina, en la que los movimientos sociales y algunos gobiernos cuestionan ese poderío de las transnacionales, se ve que el modelo de impunidad colombiano es exportable a otros lugares, porque les interesa a las em- presas transnacionales para poner orden, para acallar a los movimientos populares.

ramilitarismo

En el caso de que estos movimientos co- bren más fuerza y se extiendan por toda América Latina, esta máquina de muerte se puede exportar. Pienso que en el cálcu- lo de las transnacionales está el utilizar a Colombia como punta de lanza contra el movimiento popular de América Latina. Así que lo que influyan las multinaciona- les en los gobiernos europeos va a ser que

lo que influyan en hacerlos apoyar esta so- lución, que es apoyar el uribismo, el mo- delo de impunidad. Los movimientos so- ciales europeos deben ser muy claros con

Todas las conexiones de las empresas con el paramilitarismo están vigentes, susresultadosestánvigentes

sus gobiernos, o se apoya este modelo de impunidad para sacar adelante los intere- ses de las transnacionales o se adopta una posición real de defensa de los Derechos Humanos.

-El proceso de paz con las FARC y el ELN, ¿es un proceso muerto? -Sé que con el ELN hay conversaciones, que espero que se profundicen y se sos- tengan. Con las FARC no hay ningún pro-

ceso, sólo la mediación que están llevan- do a cabo Piedad Córdoba y el presiden-

Pienso que en Colombia la

situación con la guerrilla tiene que resol- verse por una negociación pero pienso que es mucho más importante que se reconoz- ca que el origen de la violencia tiene que ver con el problema de la tierra. Eso es lo único que puede crear las condiciones pa- ra que en Colombia haya paz.

te de Francia

*Redacción Pueblos

co comparables con las que se están

desarrollando en otros países de la re-

gión, como Bolivia o Venezuela

lombia se queda sola? -La cosecha del terror significa haber aislado a Colombia de todos los proce- sos que se están dando en América Lati- na. En un lugar donde los derechos de los trabajadores están de- molidos, donde le han qui- tado la tierra a los campe- sinos, donde se ha asesi- nado a miles de líderes in- dígenas, ¿de dónde vamos

¿Co-

Mª José Comendeiro
Mª José Comendeiro

desestabilizadora, va a agudizar la crisis del campo y las causas del conflicto. Por otra parte, el gobierno colombiano esta nego- ciando otros TLCs con la UE, con Canadá,

Desde nuestro punto de

vista no es que esté mal hacer tratados co-

merciales, tiene que haberlos, pero los que se están firmando no consideran para nada la inequidad entre realidades económicas de distinto nivel de desarrollo.

con Guatemala

-Imagino que, dado el grado de repre- sión, las movilizaciones sociales son po-

a sacar una izquierda co-

mo la ecuatoriana o la bo- liviana? No podemos, vi- vimos procesos inversos

así que los resultados son inversos. En Colombia hay una emergencia de la ultraderecha que se expre-

sa en el gobierno de Uribe

y en su “acuerdo de paz”

con los paramilitares en el que el objetivo es conver- tir en institución lo que antes era crimen. La para- política es eso, que ellos son el gobierno.

-Hace unos días estuvo aquí el vicepresidente Santos diciendo que el paramilitarismo es una cosa del pasado -Decir que no existe para- militarismo es una gran mentira, claro que sigue habiendo. Pero el problema no es éste, hay algo mucho más importante y es que los resultados económicos del paramilitarismo están vi- gentes; es decir, los benefi- cios económicos que le die-

ron a las empresas que los financiaron, como la Chiquita Brands, es- tán ahí. Lo que ellos lograron para su ne- gocio es un hecho, era un negocio finan- ciarlos para así controlar la lucha de los trabajadores bananeros. Todas las cone- xiones de las empresas con el paramilita- rismo están vigentes, sus resultados están vigentes.

-¿Cómo es posible que la Unión Europea, y en concreto el gobierno español, que se autoerigen en adalides de la defensa de los Derechos Humanos, no lo vean?

EspecialDossier 2424 Abya Yala en resistencia Aloia Álvarez Feáns* “Desde nuestras familias, hogares, comunidades,
EspecialDossier
2424
Abya Yala en resistencia
Aloia Álvarez Feáns*
“Desde nuestras familias, hogares, comunidades, pueblos, estando o no estando en el gobierno
de nuestros países, nosotros mismos decidimos y encaminamos nuestros destinos, nosotros
mismos asumimos la voluntad y responsabilidad del Vivir Bien que nos han legado nuestros
ancestros, para irradiar desde lo más sencillo y simple a lo más grande y complejo, para
construir de manera horizontal y entre todas, todos y el todo, la cultura de la paciencia, la
cultura del diálogo y fundamentalmente la Cultura de la Vida”.
(Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas Originarios a los Estados del Mundo,
Chimoré, Cochabamba, Bolivia, 12 de octubre de 2007.)
M ientras el colonizador llena
la madrileña Plaza de Colón
de uniformes verde olivo y ban-
deras rojigualda, el colonizado hace onde-
ar una inmensa wiphala 1 multicolor desde
México a Argentina para proclamar que Ab-
ya Yala 2 , “la tierra madura”, sigue en pie, resis-
tiendo.
El pasado 12 de octubre se celebraba el Día de
la Fiesta Nacional en el Estado español, efeméride que
conmemora el desembarco de Cristóbal Colón en Améri-
ca. Mientras, al otro lado del Atlántico, los pueblos y na-
ciones originarias de todo el continente alzaban sus voces
en el Día de la Resistencia Indígena.
Las dos caras del colonialismo. Aquí, nuestros líderes
políticos se congratulan por sus conquistas. Allá, los pue-
blos y naciones indígenas alzan la voz para decir basta.
Porque 515 años de dominación, de exterminio, saqueo,
silenciamiento, negación de derechos y humillación son
también 515 años de combate, resistencia y autoafirma-
1
Término aimara que denomina a las banderas cuadrangulares de siete co-
lores, símbolo hoy de las reivindicaciones indígenas de toda América La-
tina.
ción. Porque si la Pinta, la Niña y la Santa María hoy
se llaman Empresas Multinacionales, Patentes y Trata-
dos de Libre Comercio, los hijos de aquellos indios con
lanza y taparrabos llenan hoy plazas o parlamentos.
En el siguiente dossier le ponemos rostro a los pue-
blos indígenas, nos acercamos a su historia desde su
propia mirada y reflexionamos sobre los retos a los que
se enfrentan en 5 Estados de América Latina: Bolivia,
Colombia, Argentina, Ecuador y Guatemala. En estos
lugares su protagonismo es distinto y sus luchas diver-
sas pero, más allá de estas diferencias, lo que conclui-
remos tras la lectura de las siguientes páginas es que
“Que a 515 años de opresión y dominación, aquí esta-
mos, no han podido eliminarnos.” 3 ❑
2
Abya Yala es el nombre dado al continente americano por las etnias kuna
de Panamá y Colombia antes de la llegada de Cristóbal Colón y los euro-
peos. Hoy, diferentes representantes de etnias indígenas insisten en su
uso para referirse al continente, en vez del término “América” (Wikipedia).
*Redacción Pueblos
3 Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas Originarios a los Estados
del Mundo, Chimoré, Cochabamba, Bolivia, 12 de octubre de 2007.
Información y debate ● PUEBLOS ● Diciembre ● 2007 ● 27
Paula Cabildo
MundoIndígena
EspecialDossier Bolivia: lospueblosindígenas comosujetosactivos Jesús González Pazos* El suponer que las
EspecialDossier
Bolivia: lospueblosindígenas
comosujetosactivos
Jesús González Pazos*
El suponer que las
transformaciones a las que
asistimos en las últimas décadas se
producen a un ritmo tan acelerado
como no se habían dado en los
siglos anteriores y que, por ello, es
difícil de entender, no es sino una
muestra de cierto nivel de
etnocentrismo. En lo que concierne
a América Latina, la opinión
pública occidental concibe muchos
de los procesos de cambio social en
marcha en la región como
extraordinarios y anacrónicos,
cuando en realidad estos vienen
fraguándose desde hace décadas, en
oposición a estructuras sociales
marcadas por la desigualdad y la
exclusión. El reciente protagonismo
alcanzado por los pueblos indígenas
bolivianos, pongamos por caso, no
es más que la consolidación natural
de sus reivindicaciones históricas
frente al silenciamiento al que han
sido sometidos desde la colonización
española.
T endemos a pensar y concluir que
las sociedades anteriores trans-
currían su vida en una cadencia
tal velocidad que no nos resta ni tiem-
po para su análisis y entendimiento. Por
eso es necesario parar y comprender
que el ritmo que sentimos no se en-
tronca sino en una vieja espiral de cam-
bios imprescindibles que debe de ca-
racterizar a toda sociedad en su
aspiración por un mundo más justo pa-
ra todas las personas y pueblos.
Así, desde principios de los años
ochenta del siglo pasado asistimos a un
proceso, aparentemente imparable, de
hegemonización del sistema neoliberal
y del modo de globalización a éste ads-
crita, caracterizada, a su vez, como mo-
derno modelo de neocolonización en
todos los órdenes, bien sea en lo políti-
co, económico, social e incluso cultu-
ral. Parecía, hasta hace escasas fechas,
que este sistema reinaría, al modo de
los viejos imperios, por siglos, sin una
oposición que lo cuestionara y amena-
zara en su estabilidad e implantación.
Sin embargo, poco más de dos décadas
después asistimos nuevamente a fuer-
tes transformaciones y cambios que ha-
cen patente su debilidad. Los escena-
rios de crisis, como en cualquier fase
final imperial, se multiplican en los úl-
timos años en todo el mundo y, además
hegemonía estadounidense, las trans-
formaciones y rebeliones antisistémi-
cas se hacen también evidentes. Inclu-
so por esa consideración errónea de
“tierra sometida” estos cambios han
surgido, por su fuerza, como procesos
inesperados. Ello a causa, en gran me-
dida, de haberse juzgado que cerrado el
ciclo de dictaduras militares, propias de
los años setenta del siglo XX, los triun-
sosegada, con cambios más o menos
radicales pero de forma puntual en el
tiempo, y que la humanidad entera ha
dado un salto vertiginoso en una suce-
sión veloz de acontecimientos en los úl-
timos años. Sin embargo, cada socie-
dad ha sentido aquello que ahora
nosotros y nosotras percibimos, cuan-
do las transformaciones transcurren a
de debilitarlo, evidencian un cierto ago-
tamiento global de este sistema.
El contexto latinoamericano
En América, por lo menos en aquel am-
plio espacio continental que histórica-
mente se ha considerado como el patio
trasero de las metrópolis dominantes,
ya hablemos del periodo de colonia es-
pañola o el posterior y más cercano, de
28 ● 2007 ● Diciembre ● PUEBLOS ● Información y debate
MundoIndígena
Jesús González Pazos
fantes procesos de pseudotransición a la democracia, dejaban un continente asentado y estable tanto en
fantes procesos de pseudotransición a
la democracia, dejaban un continente
asentado y estable tanto en lo político
como en lo económico; continente que
poco podría aportar al contexto mun-
dial, dado que habría asumido plena-
mente su papel de proveedor de mate-
rias primas y excedentes para el
sostenimiento, desde la periferia que es,
de los centros de poder mundial.
Pero la aplicación rigurosa de las
políticas económicas neoliberales, ca-
racterizadas por las excesivas medidas
estratégicos, con políticas sociales más
amplias y recuperando una soberanía
nacional que solamente figuraba en los
grandes discursos. Igualmente, se ex-
perimentan nuevos lineamientos y es-
tructuras políticas, sociales y econó-
micas que respondan a las necesidades
de las mayorías, y se revigorizan cul-
turas y pueblos, hasta hace poco per-
manentemente excluidos y a los que
ahora se reconocen sus derechos como
tales, abriendo paso a la posibilidad de
su implementación. Pero, sin duda, es-
ta
descripción, a pesar de su sencillez,
de ajuste estructural y la privatización
absoluta de todos los sectores produc-
tivos, así como por la primacía total de
los intereses de mercado sobre el ser
humano, despojando al Estado de su
elemento definidor como redistribui-
dor de la riqueza y proveedor de bien-
estar social, ha llevado al empobreci-
miento de la mayoría de la población
en el continente. La brecha abierta en-
tre una minoría, nacional e internacio-
nal, cada vez más enriquecida, y las in-
mensas mayorías sociales, se ha ido
expandiendo generando un proceso
acusado de injusticias y de aumento de
las desigualdades. En este sentido, los
sistemas políticos se han ajustado ple-
namente a las imposiciones del merca-
do y su fundamentación única se ha
desviado hacia la validación perma-
nente del modelo económico. Incluso
se ha alcanzado una cierta invisibiliza-
ción de diferencias entre unas opcio-
nes políticas y otras y ambas se alter-
nan en el poder, o se alían
en pactos contra natura
cuando ven amenazado
su poder, sin poner nun-
ca en cuestión las bases
de las políticas económi-
cas neoliberales.
En este contexto se
alcanza un momento re-
ciente, en el que los dife-
rentes pueblos y socieda-
des no pueden soportar
más la presión continua y
el empobrecimiento en
aumento al que están
abocados y se reinician
procesos diferenciados
de transformaciones y
cambios a lo largo de to-
do el continente america-
no. Así hoy, un número
importante de naciones y
pueblos intentan alejarse
cada vez más del modelo
que rápidamente se ha
hecho ya viejo y ensayan
sus actuaciones hacia op-
ciones más redistributi-
vas, con mayor presencia
del Estado en los sectores
no puede obviar el largo camino que
resta por andar y las dificultades que
habrá que sortear en esa exploración y
puesta en ejercicio de nuevos modelos
más justos y equitativos.
Un país en reconstrucción
En este marco, Bolivia se distingue hoy
como un país olvidado que ha recupe-
rado su presencia y que tiene la oportu-
nidad de reconstruirse. Es objeto de es-
te artículo el aportar los elementos
básicos que alumbran el largo proceso
de varias centurias que nos permita en-
tender el momento en el que se en-
cuentra este país.
Con más de un 60 por ciento de su
población autoidentificada como per-
teneciente a alguno de los diferentes
pueblos indígenas que ocupan este am-
plio espacio territorial, estos están en
un profundo proceso de recuperación
de su protagonismo. Lo cual sólo se en-
tiende como algo especial al hilo de la
exclusión permanente a la que han si-
do sometidos, lo que hace que hoy, en
el
siglo XXI, adivinemos ese protago-
nismo recuperado como un hecho ex-
traordinario y para algunos anacrónico.
Muy al contrario, si el contexto no hu-
biera estado marcado por la discrimi-
nación y violación permanente de sus
derechos, este proceso debería enten-
derse en la normalidad que supone que
esos pueblos deben de hacerse presen-
tes, participar y dirigir, junto a otros
sectores no indígenas, el Estado del que
son mayoría. Si hasta fechas recientes
se asumió, sin ningún cuestionamiento
y
como algo casi lógico, que una mi-
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noría inferior incluso al 10 por ciento de la población podí