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La implementación de la ley del servicio civil se haría realidad en el primer

trimestre del próximo año, cuando unos 30 mil trabajadores de 20 instituciones


estatales tengan la oportunidad de migrar voluntariamente al nuevo régimen de la
ley servir, de acuerdo con el presidente de la Autoridad Nacional del Servicio Civil,
Juan Carlos Cortés.

Estas 20 entidades, que incluyen a cinco ministerios y 15 entidades estatales,


recibieron esta semana del mandatario Ollanta Humala las resoluciones que
confirman que están listos para definir cuántos puestos requieren y los sueldos de
cada uno, para luego convocar a los concursos públicos en los que tendrán que
participar los trabajadores que deseen migrar a la Ley Servir.

El universo al que apunta está conformado por 600 mil servidores públicos, entre
los cuales figuran los del CAS y los del régimen público 276, así como los del
régimen laboral privado del decreto legislativo 728.

"Son unos 250 mil de 276, una cifra similar de cas, y unos 100 mil de 728", detalló
Cortés.

El laboralista Ricardo Herrera, comentó que los trabajadores del cas y de la 276 sí
tendrían incentivos claros para pasar al nuevo régimen. En el caso del cas, porque
tendrán gratificaciones y CTS y estarán en planilla, mientras que en el
régimen 276, todos sus ingresos servirán para el cálculo de esos beneficios. En
cambio, los servidores bajo el régimen privado 728 tendrían que pensarlo bien,
advirtió.

"Primero que deben ser liquidados en su régimen por su entidad pública, y ser
incorporados como nuevos trabajadores en el régimen del servicio civil, dejando
todos los beneficios laborales que pudieron haber acumulado, y además
someterse a exámenes de capacidad laboral, de rendimiento de productividad
anuales, y como lo dice la Ley Servir si el trabajador durante dos años
consecutivos desaprueba esos exámenes de evaluación de su rendimiento va a
poder ser separado por bajo rendimiento del estado", puntualizó Herrera.

El objetivo de la implementación de la Ley Servir, según Cortés, es mejorar la


calidad de los servicios que brinda el estado a los ciudadanos y acortar los plazos
de trámites. Agregó que ya hay 210 entidades interesadas en la
migración y descartó que el objetivo del nuevo régimen sea despedir
trabajadores.

oy se publicó en el diario oficial El Peruano la Ley N° 30057 - Ley del Servicio Civil, promulgada por el Sr.
Presidente Constitucional de la República, Ollanta Humala Tasso. Previamente fue aprobada por el Pleno del
Congreso de la República en sesión ordinaria el martes, luego de seis meses de estudio y debate.

La Ley establece un régimen único y exclusivo para a las personas que prestan servicios en las entidades
públicas del Estado, así como para aquellas personas que están encargadas de su gestión, del ejercicio de
sus potestades y de la prestación de servicios a cargo de estas. Ver Ley del Servicio Civil
Ley del Servicio: beneficios para la ciudadanía y los servidores públicos

La Ley del Servicio Civil es una de las reformas más ambiciosas y esperadas de los últimos 20 años en el
país, que beneficiará tanto a los ciudadanos como a los servidores públicos. Gracias a una propuesta técnica
del Poder Ejecutivo y un amplio debate democrático en el Congreso, el dictamen logró obtener una
aprobación mayoritaria en el Parlamento.

El pilar de la reforma del servicio civil es la Meritocracia, a través de la cual los ciudadanos vamos a poder
tener servicios de calidad del Estado y los servidores podrán ascender y ganar más, superando largos años
de sueldos congelados y carreras estancadas. Por ello, la reforma del servicio civil es trascendental para
lograr un Estado al servicio del ciudadano.

¿Qué trae consigo este nuevo régimen?

 Incrementa los ingresos de los servidores, vía dos gratificaciones al año (Fiestas Patrias y Navidad) y
una CTS de un sueldo anual. Este beneficio se aplicaría a los servidores públicos de del D.Leg. 276 y
los trabajadores CAS, que representan más de 400 mil servidores y que opten por el nuevo régimen.
Además, las pensiones se calcularán sobre el total de los ingresos y no sobre una parte menor de
ellos, como es ahora.
 Ofrece una carrera real para el servidor público. Permitirá que los servidores CAS, y todos aquellos
que ingresen al nuevo régimen, cuenten con estabilidad laboral y con un mejor horizonte laboral.
 El paso al nuevo régimen del servicio civil es voluntario, es decir, respeta la voluntad de los
trabajadores que podrán decidir postular o no al nuevo régimen.
 Las evaluaciones de desempeño pemitirán capacitar a aquellos trabajadores que salgan mal y
mejorar los ingresos y lograr ascensos de aquellos que salgan bien evaluados.
 Se respeta los derechos individuales y colectivos de los trabajadores, de acuerdo con la Constitución
Política del Perú y los tratados de la OIT ratificados por el Perú.

Ley de Servicio Civil: ¿Quiénes


se benefician y quiénes no?
La Ley de Servicio Civil ha generado diversas posturas, hay quienes creen que sus

derechos como trabajadores públicos serán vulnerados y por el otro lado, el Estado

menciona que una reforma de este tamaño es totalmente necesaria. El doctor Javier

Neves, ex ministro de Trabajo y profesor del Departamento de Derecho, nos explica

algunos puntos de este proyecto de ley en los que está de acuerdo y otros que

deberían modificarse.

Actualmente, existen tres regímenes laborales en el Estado: el privado, constituido por los

trabajadores administrativos, de empresas del Estado y de entidades como SUNAT, OSIPTEL,


INDECOPI, entre otros; el público, que son los que trabajan en los ministerios y los de
regímenes especiales como militares, policías, maestros, médicos, y en tercer lugar los que se

encuentran con Contrato Administrativo de Servicios (CAS) que eran los que trabajaban por

medio de recibos por honorarios. Este nuevo proyecto de ley tiene como objetivo el unificarlos y

así poner orden dentro del aparato institucional. Es decir que todos estarían bajo un único

régimen que será el público. Para el doctor Neves, este cambio es positivo ya que unifica los

derechos y deberes de los trabajadores que prestan un mismo servicio y que, sin embargo,

actualmente tienen beneficios distintos.

Otro de los puntos que resalta, es que se harán evaluaciones de los trabajadorespara que se

premien a quienes tienen rendimiento superior. Los que no, tendrán oportunidades de recibir

capacitaciones y mejorar. Sin embargo, entre los aspectos negativos, el doctor Neves, menciona

que es muy restrictiva en materia de negociación colectiva, uno de los derechos que tienen los
trabajadores del sector público.
Negociación colectiva
Las CGTP han planteado que en el sector público, se mejoren las gratificaciones y

compensaciones por el tiempo de servicio (CTS) ya que, por ejemplo, el aguinaldo por Fiestas

Patrias y Navidad que ahora se recibe es la quinta parte de lo que obtiene un trabajador de una

entidad privada con una remuneración promedio en Lima. Por lo que es necesario hacer ajustes

con los beneficios individuales y colectivos, sin embargo, esta nueva ley les privaría de la

posibilidad de hacer este tipo de negociaciones.

Las negociaciones colectivas las lleva a cabo el sindicato con el empleador, que en este caso es

el Estado, pero como explica el doctor Neves, al dejar de lado uno de los temas principales de

discusión, de lo único que se podría negociar serían las condiciones laborales y eso infringe

los derechos de la autonomía colectiva.


Remuneración estándar
Una de las metas de esta ley es lograr que se estandaricen las remuneraciones, aunque eso ya

existía en el Decreto Legislativo 276, que establecía un sistema único de remuneraciones pero

que lastimosamente nunca se llegó a implementar. “Esto quería decir que sea posible que un

funcionario que desempeña un puesto, tenga la misma retribución en el ministerio A que en el B,

sin una diferencia injustificada de ingresos”, explica el doctor Neves.

Por el lado de si conviene o no que haya esta nivelación pues el doctor Neves menciona que los

que se encuentran en el CAS son los que más les conviene incorporarse a régimen público y los

que ya se encontraban ahí, pues tan solo será positivo si es que se consideran todos los

complementos que hay en la remuneración básica y sobre esa base se calculan los beneficios.

Sin embargo, los que se encuentran en el régimen privado, serán los más perjudicados porque
sus beneficios llegan a ser hasta el doble y la única solución sería que el cambio se aplique solo

a los nuevos trabajadores.


¿Despidos masivos?
La mayor preocupación de los trabajadores es que se vaya a realizar un despido masivo de las

personas que no pasen las evaluaciones. Sin embargo, la ley menciona que las personas que

tengan un rendimiento deficiente tendrán la oportunidad de ser capacitados y volver a pasar las

evaluaciones. “Solo se perderá el empleo si el rendimiento deficiente es reiterado, pero creo que

es lógico que si una persona no tiene condiciones para desarrollar el puesto que se le ha

confiado, tenga que cesar”, menciona el doctor.

Los 15 principales aspectos de


la Ley del Servicio Civil (Ley
30057 comentada)
Los últimos días han sido de mucha tensión para cientos de miles de
trabajadores públicos. Desde hace algunas semanas se venía debatiendo en
el Congreso el proyecto de ley remitido por el gobierno para reformar el
empleo público mediante una Ley del Servicio Civil y ante ello diversas
organizaciones de trabajadores estatales convocaron movilizaciones
oponiéndose a la aprobación de la norma. Pero finalmente la ley fue
aprobada hace dos días por el Congreso de la República.

El caso es que con una celeridad que sería deseable ver en otras materias,
la nueva norma fue elevada inmediatamente al Presidente de la República y
mientras las organizaciones de trabajadores anunciaban que iniciarían
movilizaciones para pedir que el Ejecutivo observara la autógrafa ésta fue
promulgada también inmediatamente el día de hoy. De este modo ya forma
parte de nuestro ordenamiento jurídico la Ley 30057 Ley del Servicio Civil.
¿Cuáles son las principales disposiciones de dicha norma?. De eso trata el
presente artículo, en el cual sintetizaremos sus aspectos más relevantes.

1. La Ley del Servicio Civil establece un régimen laboral aplicable a los


trabajadores del sector público, pero no a todos sino a los nuevos
trabajadores y a los antiguos servidores que perteneciendo a los regímenes
laborales de los decretos legislativos 276 (carrera administrativa), 728
(régimen laboral privado) y 1057 (régimen CAS) decidan migrar al nuevo
régimen. Además hay que tener presente que la norma excluye a las
empresas públicas y a diversas instituciones del Estado (como el Congreso
de la República, el BCR, etc.) así como a las entidades que tiene regímenes
laborales especiales. Es decir, que en la práctica no existirá un único
régimen laboral como se pensaría sino que seguirán coexistiendo varios
regímenes laborales en el Estado.

2. La aplicación de la norma será progresiva, debiendo concluir en un plazo


de seis años.
3. El ingreso al nuevo régimen laboral del servicio civil se efectuará por
concurso público, excepto para el caso de servidores de confianza (quienes
sólo deben cumplir los requisitos mínimos para el puesto). Este concurso
público es obligatorio inclusive para los antiguos servidores que
perteneciendo a los regímenes laborales de los decretos legislativos 276
(carrera administrativa), 728 (régimen laboral privado) y 1057 (régimen
CAS) decidan migrar al nuevo régimen.

4. La norma señala un período de prueba de tres meses para los


trabajadores de este nuevo régimen, excepto para los antiguos servidores
que perteneciendo a los regímenes laborales de los decretos legislativos
276 (carrera administrativa), 728 (régimen laboral privado) y 1057
(régimen CAS) decidan migrar al nuevo régimen.

5. La norma establece un sistema de evaluaciones para los servidores


públicos, que se aplicarán inclusive a quienes decidieron permanecer en los
regímenes laborales de los decretos legislativos 276 (carrera
administrativa) y 728 (régimen laboral privado). Está previsto además que
la desaprobación de la evaluación constituye causal de cese.

6. Se establece un procedimiento administrativo disciplinario que entra en


vigencia a partir del día siguiente de publicada el reglamento sobre dicha
materia y que se aplicará a todos los regímenes laborales estatales.

7. En materia remunerativa se eliminan los diversos conceptos de ingresos


y se determina que la remuneración estará conformada por la Valorización
Principal (ingresos comunes a toda la familia de puestos) y la Valorización
Ajustada (ingresos propios de determinados puestos). Excepcionalmente
puede abonarse una Valorización Priorizada (por riesgo de vida, condiciones
geográficas, y otras situaciones atípicas).

8. Se dispone además que los aguinaldos de Fiestas Patrias y Navidad


equivalen a una remuneración (y no a un monto fijo mínimo como en la
actualidad). La remuneración vacacional también equivale a una
remuneración, pero a diferencia del régimen laboral privado su falta de
goce oportuno no da derecho al pago de una remuneración adicional como
indemnización.

9. La Compensación por Tiempo de Servicios se pagará al cese del servidor


y consistirá en el promedio de las 36 últimas remuneraciones multiplicado
por el número de años laborados. Si el trabajador tiene menos de 36 meses
de servicios el cálculo del promedio será proporcional.

10. La norma no contempla como derecho del servidor público el pago de


asignación por escolaridad ni tampoco asignación familiar.

11. En materia de derechos colectivos se regulan los derechos de


sindicalización, negociación colectiva y huelga sólo para los servidores
civiles, quedando excluidos los funcionarios públicos, los directivos y los
servidores de confianza.

12. La negociación colectiva se aplica a las condiciones de trabajo distintas


a las remunerativas, y los acuerdos y laudos arbitrales no se aplican a los
funcionarios públicos, los directivos y los servidores de confianza.

13. La huelga procede luego de agotados los mecanismos de díalogo y con


un preaviso de 15 días. Mientras dure la huelga la entidad puede contratar
personal temporal para garantizar sus actividades.

14. Los servidores de los regímenes laborales de los decretos legislativos


276 (carrera administrativa) y 728 (régimen laboral privado) continuarán
en dichos regímenes hasta finalizar su vínculo laboral. En cambio los
servidores del régimen CAS que decidan permanecer en el mismo sólo
podrán hacerlo hasta que concluya el proceso de implementación de la
nueva norma en la entidad en la que laboren (cuyo plazo máximo es seis
años).
15. Los reglamentos de la norma deberán publicarse en un plazo de 180
días, y a partir de ello entrará en vigencia toda la Ley del Servicio Civil.

Análisis de la ley del servicio civil… Por: Jorge


Apolitano Rodríguez
La Ley de Servicio Civil que fue aprobada por el Congreso de la República el 2 de
julio, fue rubricada y promulgada por el presidente de la República Ollanta Humala
Tasso, convirtiéndose en la Ley Nº 30057. La norma consta de 98 artículos, 12
disposiciones complementarias finales, 14 transitorias, dos modificatorias y una
derogatoria.

Para unos servidores públicos, la rechazan y la tildan de anti laboral e inconstitucional


y otros la reciben con beneplácito porque señalan que se respetará la meritocracia,
mejores oportunidades, remuneraciones y busca modernizar el estado.

Ante estas dos hipótesis encontradas analizaremos esta controvertida Ley. Según el
objetivo de esta ley busca establecer un régimen único y exclusivo para las personas
que prestan servicios en las entidades públicas del Estado. En este sentido
concordamos con la ley, ante un gran número regímenes laborales (Dec. Leg. 276,
728 y 1057) y de las siete carreras especiales.

En cuanto a la finalidad de la ley, busca que las entidades públicas del Estado
alcancen mayores niveles de eficacia y eficiencia y presten servicios de calidad a
través de un mejor Servicio Civil promoviendo el desarrollo de las personas que la
integran.

Si destacamos los principios de la Ley de Servicio Civil apuntan que el trabajador


tenga Igualdad de oportunidades, sin discriminación por razones de origen, raza,
sexo, opinión, condición económica o de cualquier otra índole. Con este principio se
acabara con los tarjetazos y compadrazgos. De igual manera se evaluara el merito, la
transparencia, probidad y ética pública y protección contra el termino arbitrario del
Servicio Civil.
Los servidores civiles de las entidades públicas se estarán clasificando en cuatro
grupos: Funcionarios público, Directivo Publico, Servidor Civil de Carrera
(profesionales) y Servidor de actividades complementarias (técnicos). Solo los
servidores civiles de carrera pueden ser sujetos de formación profesional y acceder a
maestrías.

En el Art. 26 inc., prescribe sobre el personal desaprobado a consecuencias de la


evaluación. En este punto explica la norma que habiendo recibido la formación laboral
el servidor y fuera evaluado por segunda vez y desaprueba, queda como “personal
de rendimiento sujeto a observación”, y es calificado como personal “desaprobado”.

La norma tiene cosas positivas, pero no compartimos en el Capítulo VI de los


Derechos Colectivos que elimina la negociación colectiva sobre materia salarial, la
norma solo contempla la solicitud de mejoras de condiciones de trabajo o condiciones
de empleo, es decir la negociación colectiva entre el Estado y los Sindicatos se ha
recortado. Este capítulo debe ser corregido por el poder legislativo.
ANÁLISIS DE LA LEY 30057 DEL SERVICIO CIVIL (SERVIDORES PÚBLICOS).
de Yonhy Lescano Ancieta (Notas) el viernes, 5 de Julio de 2013 a la(s) 7:41
Este documento contiene el resumen de mi participación en el debate realizado en el
Congreso en torno a la ley del Servicio Civil que regula el trabajo de los servidores públicos
que se encuentran bajo la vigencia de los decretos legislativos 276, 728 y 1057 (CAS);
además un análisis jurídico de los artículos que consideramos que viola los derechos laborales
y constitucionales de los trabajadores y que a continuación paso a exponer:
La ley ha cambiado el nombre de REMUNERACION y ahora la llama “Compensación”,
consecuentemente esta desconociendo denominaciones internacionalmente reconocidas.
Mañana cambiarán el nombre del trabajo y lo calificarán como servicios y entonces se
desconocerán los beneficios laborales y se pagará solamente la “compensación” y no otros
conceptos (vacaciones, tiempo de servicios, gratificaciones y otros), al parecer se esta
preparando esos cambios regresivos en perjuicio de los trabajadores. No me sorprendería,
ojala no sea así. Pero lo cierto es que sospechosamente se ha cambiado el nombre de
Remuneración por el de Compensación (Art. 31. 2).
En el mismo Artículo 31.2 se hace desaparecer la Negociación Colectiva para efectos de
discutir o mejorar las compensaciones (entiéndase remuneraciones) de los trabajadores. Dice
textualmente la norma en la parte respectiva: “Esta disposición no admite excepciones, ni
interpretaciones, NI ES MATERIA DE NEGOCIACION.” Entonces esta norma adolece de
inconstitucionalidad porque la Constitución en su artículo 28 establece lo siguiente: “ El Estado
reconoce el derecho de sindicación, negociación colectiva y huelga…” Este artículo establece
la negociación colectiva sin ninguna restricción, no establece que no se pueda efectuar tal
negociación por razones remunerativas, pero esta ley si restringe tal derecho y por tanto
contraviene la carta constitucional.
El Art. 40 igualmente viola el derecho a una negociación colectiva LIBRE sin restricciones para
que trabajadores y el empleador, que en este caso es el Estado discutan las condiciones
laborales del trabajador incluidas las económicas. Dice en su última parte este dispositivo
referido a Derechos Colectivos del Servidor Civil….”NINGUNA NEGOCIACION COLECTIVA
PUEDE ALTERAR LA VALORIZACION DE LOS PUESTOS QUE RESULTEN DE LA
APLICACIÓN DE LA PRESENTE LEY….” Es decir que las remuneraciones no se pueden
discutir en una negociación colectiva, situación que como se ha dicho VIOLA el Art. 28 de la
Constitución.
De la misma forma el Art. 42 reitera la violación a la negociación colectiva, refiriendo que “LOS
SERVIDORES CIVILES TIENEN DERECHO A SOLICITAR LA MEJORA DE SUS
COMPENSACIONES NO ECONOMICAS….” Es decir la parte de las mejoras de ingresos
.para los trabajadores NO SE TOCA, quedando congelados los ingresos de las personas
menos favorecidas. Otra violación parecida se encuentra en el Art. 44 de la ley que sería
reiterativo explicar.
En el Art. 49 inc. K) trata sobre las CAUSALES DE TERMINO DEL SERVICIO CIVIL, es decir
cuando el trabajador deja de laborar. Dice el inciso mencionado que termina el servicio cuando
se produce la “SUPRESION DEL PUESTO DEBIDO A CAUSAS TECNOLOGICAS,
ESTRUCTURALES U ORGANIZATIVAS…” Vale decir, por ejemplo que en un ministerio
desaparece una oficina o se compra tecnología, pueden ser despedidos sin ninguna otra
razón 40 o 50 trabajadores a pesar que no cometieron ninguna falta o sean trabajadores
eficientes. Esto es inaceptable porque supone legalizar LOS DESPIDOS MASIVOS.
En el mismo dispositivo (Art. 49 inc. i) se contempla otro supuesto de termino del servicio y se
indica que es el “Cese por causa relativa a la capacidad del servidor en los casos de
desaprobación…” En primer lugar los trabajadores NO se oponen a ser evaluados, pero esta
debe ser objetiva porque la evaluación va ser efectuada por el jefe del servidor y si es así,
dicha evaluación va a ser SUBJETIVA y no objetiva ni imparcial. Es mas imaginémonos que el
30% o 40% de trabajadores sean “desaprobados” todos estos se irán a la calle y eso supone
DESPIDOS MASIVOS, entonces para evitar eso, como se establece en el D. Leg. 1025 se ha
debido fijar un porcentaje máximo de desaprobación; el mencionado D. Leg. Establecía el 2%
con lo cual se despedía a un número razonable de servidores desaprobados pero no provocar,
a veces interesadamente, despidos masivos.
El Art. 65 arrebata el derecho de los servidores de servicios complementarios al prescribir que
no están comprendidos en la Carrera Administrativa los servidores mencionados ni los
contratados temporalmente. Esto es francamente un abuso porque se arrebata derechos y se
desconoce el tiempo de servicios de estos trabajadores que son los de menores ingresos en
las entidades estatales. El principio laboral de la primacía de la realidad se deroga con esta
disposición.
El Art 72 de la ley obliga un PERIODO DE PRUEBA DE TRES MESES, pese a que se ha
aprobado una evaluación para ingresar al servicio civil, vale decir al servicio a favor del
Estado. Este periodo de prueba es un exceso y se puede exigir en la actividad privada o
cuando el trabajador no ha sido evaluado, de tal manera que existe un maltrato al trabajador.
Clientelaje político: El Art. 77 de la ley regula los SERVIDORES DE CONFIANZA e indica que
en “ningún caso” se contratarán más del 5% del total de puestos previstos por la entidad
pública. Pero mas abajo en el mismo artículo se refiere que “MEDIANTE RESOLUCION DE
PRESIDENCIA EJECUTIVA DEBIDAMENTE JUSTIFICADA, SERVIR ESTABLECE LAS
EXCEPCIONES, DEBIDAMENTE JUSTIFICADAS A LOS TOPES (MINIMOS Y MAXIMOS)
SEÑALADOS EN EL PRESENTE ARTICULO…” Es decir podrán contratar sin límites a
servidores SIN EVALUACION y solo a dedo, con lo cual por un lado se despide a trabajadores
evaluados, como se ha explicado en los puntos anteriores y por otro lado se contratará sin
ningún criterio a personal allegado al gobierno de turno.
Y una consecuencia de lo dicho en el punto anterior (8) estos funcionarios o servidores de
confianza son los que finalmente SERAN QUIENES EVALUEN A LOS SERVIDORES
PUBLICOS, ya que como es sabido los ministros, presidentes regionales tienen personal de
confianza que trabajan en su entorno son los que toman las decisiones junto con las
autoridades. Entonces se presenta una paradoja PERSONAL QUE ENTRA A DEDO EVALUA
A TRABAJADORES NOMBRADOS. Eso no tiene lógica.
En el primer párrafo del la Novena Disposición Complementaria y Final se aplica de manera
inmediata a los trabajadores de los regímenes 276 y 728 lo que se refiere a los Derechos
Colectivos con lo cual se esta afectando negativamente a estos trabajadores porque dentro de
esos derechos colectivos esta la negociación colectiva mutilada y transgresora del Art. 28 de
la Constitución, tal como se ha explicado en los primeros puntos del presente análisis. Sin
embargo, los demás artículos que pudieran favorecer a los trabajadores no se les aplica, eso
simplemente es una POLITICA REGRESIVA EN MATERIA LABORAL.
TRASLADO DE TRABAJADORES DE LOS REGIMENES 276, 728 Y 1057 (CAS). Esta
dispuesto en la Cuarta Disposición Complementaria Transitoria de la ley, la misma que refiere
que el traslado de los trabajadores de este régimen es “voluntario” y PREVIO CONCURSO, en
ningún caso es automático. No se sabe que pasará con los trabajadores que opten por
quedarse en sus regímenes actuales y no postulen al régimen nuevo y pasa el tiempo de
implementación de la ley. Se les votará o se mantendrán, sobre este particular la ley no dice
nada. Eso es una incógnita. Tampoco dice la ley si convocarán a concurso las plazas
ocupadas por los trabajadores del D. Leg. 276 y 728 en esa implementación. Hay todas estas
dudas.
En cuanto a los trabajadores del régimen CAS también serán sometidos a una evaluación que
hasta ahora no se sabe como se efectuará y si no aprueban se irán indefectiblemente a sus
casas. A esto se agrega que tampoco se conoce si las instituciones abrirán plazas a fin de que
sean cubiertas con trabajadores CAS o abrirán un número limitado de plazas que solo se
incorporarán unos cuantos y no un número razonable.
En la misma Cuarta Disposición Complementaria y Transitoria se dispone que los servidores
de los regímenes laborales del D. Leg. 276, 728 y 1057 (CAS) que ingresen al nuevo régimen,
“dejan de pertenecer a los regímenes señalados con la respectiva cancelación de sus
beneficios sociales, según corresponda, Y NO TIENEN DERECHO A NINGUNA DE LAS
CONDICIONES Y BENEFICIOS ESTABLECIDOS EN ELLOS, APARTIR DE SU TRASLADO
AL NUEVO REGIMEN. Es decir pierden todo los derechos laborales que tenían con las leyes
anteriores, lo cual es una vulneración a los derechos laborales que son irrenunciables, según
la Constitución (Art. 26 inc. 2)
En la misma disposición referida en el punto anterior se establece con sorpresa lo siguiente:
“cualquier disposición, resolución administrativa o JUDICIAL que contravenga esta disposición
(vale decir la Cuarta Disposición Complementaria y Transitoria) ES NULA DE PLENO
DERECHO O INEJECUTABLE POR EL SECTOR PUBLICO. Esto es algo inaudito porque se
está desconociendo la separación de poderes al desconocer el valor y la obligatoriedad de
una sentencia. Esto linda con una norma dictatorial.
SUPUESTO MEJOR SERVICIO AL CIUDADANO: Finalmente si el gobierno y la mayoría
oficialista dice que esta ley es tan buena que va a conseguir prestar un mejor servicio a los
peruanos PORQUE SE HAN EXCLUIDO DE LA MISMA A LOS TRABAJADORES DE LAS
EMPRESAS DEL ESTADO, LOS SERVIDORES DEL BANCO CENTRAL DE RESERVA, EL
CONGRESO DE LA REPUBLICA, LA SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE ADUANAS Y
ADMINISTRACION TRIBUTARIA, LA SUPERITENDENCIA DE BANCA, SEGUROS Y AFP Y
LA CONTRALORIA GENERAL DE LA REPUBLICA, NI LOS SERVIDORES SUJETOS A
CARRERAS ESPECIALES. Esta norma es una CONFESION DE PARTE QUE LA LEY
APROBADA ES NEGATIVA PARA LOS TRABAJADORES PORQUE SI NO FUERA ASI
ESTARIAN COMPRENDIDOS TODOS LOS TRABAJADORES. Es decir hay regimenes para
trabajadores de primera clase y regimenes para trabajadores de segunda clase y por tanto es
una DISCRIMINACION.

Aprobación de la Ley del Servicio Civil:


Sepa usted 5 temas claves del nuevo
régimen
Tras un intenso intercambio de posiciones entre las Comisiones de
Presupuesto y de Trabajo del Congreso, diversos debates y textos
sustitutorios de la Ley, a lo cual se suman diversas marchas y
protestas a nivel nacional, se expidió la Ley del Servicio Civil, Ley
30057. Vale la pena detallar brevemente algunos aspectos de la
norma.
Primero

Vemos que el ámbito de la Ley no es


universal, sino que se han excluido expresamente (y por tanto, no aplica) al personal de
diversas entidades: SUNAT, BCR, Empresas del Estado, SBS y Contraloría, así como a los
regímenes con carreras especiales.
Estos últimos tienen sustento en sus propias regulaciones, pero en el primer grupo llama la
atención que no se hayan explicado los motivos para un tratamiento diferenciado, más aún
si lo que se pretende es un régimen laboral uniforme y alineado a los estándares de gestión
humana.

Segundo
La evaluación de desempeño será determinante para permanecer y ascender en este régimen
quedando restringida a 2 categorías: personal de rendimiento distinguido y personal de
buen rendimiento. Resulta particular que se haya fijado un límite para el personal de
rendimiento distinguido equivalente al 10% del personal en cada evaluación.
Surgen algunas preguntas: ¿Ese límite resulta razonable en todas las entidades? ¿Qué pasa
si tengo personal de rendimiento distinguido que supera ese límite? ¿El límite es acorde con
los principios de eficiencia y meritocracia?

Tercero
Y lo más cuestionable, la negociación colectiva queda limitada a condiciones de trabajo o
de empleo, sin poder abordar aspectos salariales. Ello es curioso porque la Ley se acoge a
lo dispuesto en el Convenio 151 de la OIT, pero se aparta en las materias a negociar
colectivamente.
Esta limitación no solo se extiende a la negociación directa, sino también a los procesos
arbitrales. Ello quiere decir que todo acuerdo que contenga aspectos económicos o
incrementos, será nulo. Cabe indicar que esta tendencia no es novedosa, pues sigue los
criterios de la actual Ley de Presupuesto.
Cuarto
Queda prohibida la contratación de personal bajo los regímenes 276 y 728 y se utilizará el
CAS hasta que termine la implementación en cada entidad. Esto último parecería
contradecir todas las intenciones de eliminar inmediatamente el CAS, pues según la Ley la
implementación podría tomar hasta 6 años.

Quinto
Es importante indicar que los principios del servicio civil (meritocracia, eficiencia,
provisión presupuestaria), la organización del régimen (a cargo de Servir y su Tribunal para
la resolución de controversias), así como las nuevas condiciones de los derechos colectivos
serán de aplicación inmediata al personal de los regímenes 276 y 728, mientras que los
términos de la evaluación de desempeño y régimen disciplinario serán desarrollados por
normas reglamentarias.

Es evidente que estos aspectos y otros de la reciente


norma deberán ser complementados por el Reglamento de la Ley, pero los resultados no se
verán si no se adoptan 2 medidas fundamentales: (i) el establecimiento de canales de
diálogo entre los órganos a cargo de la implementación y las bases sindicales y, (ii) una
permanente campaña de difusión y explicación de los aspectos más controvertidos de la
norma, tales como: la incorporación del personal actual al nuevo régimen, las condiciones
remunerativas, las evaluaciones y las causas de terminación del vínculo laboral.
Las reformas son bienvenidas, pero si no cuentan con la participación de los involucrados y
conocimiento de lo que contiene, simplemente generarán mayor resistencia al cambio, caos
y conflicto.

a Ley del Servicio Civil: problemas y soluciones


Posted by Boletin • July 29, 2013 • Derecho Laboral • Add Comment

Por: Dra. Ana Cecilia Crisanto Castañeda


Introducción
El pasado 4 de julio de 2013 se publicó la Ley N° 30057, Ley del Servicio Civil (en adelante,
LSC). Se trata de una norma esperada por el Estado y por los ciudadanos pero rechazada por
buena parte de los trabajadores del sector público, debido al temor y/o descontento que
manifiestan en cuatro cuestiones: la posibilidad de despidos masivos, la existencia de
evaluaciones, la pérdida de derechos adquiridos en sus respectivos regímenes y la
vulneración del derecho a la negociación colectiva. Cabe señalar que al menos las tres
primeras críticas a la ley se neutralizan con una lectura detenida y objetiva de la misma.

El análisis pormenorizado y profundo de estos y otros temas que aborda la LSC excede el
propósito de este breve comentario. Por el contrario, se da una visión general, tratando
básicamente de detectar las disposiciones de la ley orientadas a solucionar los principales
problemas que padece el régimen de la de función pública en la actualidad.

Antes de continuar interesa destacar que la LSC es solo un instrumento para generar cambios
tangibles, la realidad no se transforma con la promulgación de normas. Antes de la LSC las
normas ya contemplaban el respeto al principio de mérito y las evaluaciones a los servidores
públicos pero en la práctica estas reglas consisten en una mera formalidad. Por tanto, gran
parte del éxito de esta reforma depende de las personas encargadas de aplicarla y que
cuando se haga se siga con fidelidad su propósito.

I. Finalidad de la LSC y problemas del sistema laboral público actual


De la lectura del art. II se deriva la finalidad última de la norma: que las entidades públicas
presten un mejor servicio a los administrados. Ello será posible según la ley a través de
“mayores niveles de eficacia y eficiencia”. Y a su vez esto se logrará promoviendo “el
desarrollo de las personas que lo integran”. Sin duda, lo que hace distintas a unas
organizaciones de otras (sean públicas o privadas) son las personas, por ello se considera
positiva esta reforma ya que está orientada a solucionar problemas estructurales al interior
de la Administración Pública que repercuten de manera relevante en el trabajo y en la
motivación de los servidores civiles para realizar sus labores.
En un documento elaborado por la Autoridad Nacional del Servicio Civil (en adelante
SERVIR), conjuntamente con la presidencia del Consejo de Ministros, se señalan los
principales problemas existentes en el sistema laboral público actualmente. Estos se han
agrupado en los siete siguientes[1]:
 Falta de planificación y dirección coherente.

 Ausencia de una política de Estado para la gestión del Servicio Civil.

 Distintos regímenes laborales con diferentes reglas de juego.

 Alta dispersión normativa.

 Abuso de contrataciones temporales.

 Distorsión del sistema de remuneraciones.

 Incumplimiento del principio de mérito regulado en diversas normas.

Se puede apreciar la interrelación de estos problemas, siendo causa y efectos unos de otros.
II. Soluciones que plantea la LSC
A continuación se señalan algunas de las disposiciones de la LSC que combaten los problemas
antes mencionados. Tales disposiciones se han agrupado en función a la solución que plantea
la ley.

1. Política de Estado para la gestión del Servicio Civil


La norma apunta a la planificación y dirección coherente en las decisiones vinculadas al
personal del Servicio Civil (acceso, evaluación de desempeño, capacitación, incentivos,
etc.). Con este objetivo se crea SERVIR en el año 2008 (Decreto Legislativo 1023), cuyo papel
se reitera en esta ley y se dispone su actuación coordinada con las áreas de recursos
humanos de cada entidad pública.

En esa línea la ley dedica su Título II a la “Organización del Servicio Civil” en el que se
recoge el “sistema administrativo de gestión de recursos humanos” entendido como “el
conjunto de normas, principios, recursos, métodos, procedimientos y técnicas utilizados por
las entidades públicas en la gestión de los recursos humanos” (art. 4), conformado por:
SERVIR, ente rector del sistema, las oficinas de recursos humanos de las entidades o las que
hagan sus veces y el Tribunal del Servicio Civil; los tres se encargan de desarrollar y ejecutar
la política de Estado respecto del Servicio Civil. Esta política de Estado (centralizada) se
formula por SERVIR (art. 5).

Lo anterior también se establece en el Decreto Legislativo 1023, del año 2008; lo que
incorpora la LSC son las funciones generales de las oficinas de recursos humanos de las
entidades públicas, estos entes descentralizados son una pieza clave para conseguir los
objetivos de la norma.

Cabe destacar dos de las funciones de las oficinas de recursos humanos: “realizar el estudio
y análisis cualitativo y cuantitativo de la provisión de personal… de acuerdo a las
necesidades institucionales” (art. 6 inciso d) y “gestionar los perfiles de puestos” (art. 6
inciso e). Ambas funciones son de especial importancia por lo siguiente:

- porque constituyen el paso previo y necesario para iniciar el proceso de implementación de


la LSC en cada entidad[2] (Tercera Disp. Complementaria Transitoria).
- porque tras realizar el análisis situacional de cada entidad puede plantearse una
“propuesta de reorganización” (Tercera Disp. Complementaria Transitoria, inciso b). Lo que
a su vez puede activar dos de las causas de terminación del Servicio Civil, a saber: la
“supresión del puesto debido a causas tecnológicas, estructurales u organizativas,
entendidas como las innovaciones científicas o de gestión o nuevas necesidades derivadas del
cambio del entorno social o económico, que llevan cambios en los aspectos organizativos de
la entidad” (art. 49 inciso k) y “extinción de la entidad por mandato normativo expreso”
(art. 49 inciso l).

2. Unificación de regímenes laborales y disminución de la temporalidad en el sector


público
En la actualidad la relación de los servidores públicos con su entidad se regula básicamente a
través de uno de estos tres regímenes: Decreto Legislativo 276 (régimen de carrera pública),
Decreto Legislativo 728 (régimen del sector privado aplicado al Estado) y Decreto Legislativo
1057 (régimen del CAS). Esto genera las consecuentes desigualdades de trato entre los
servidores, quienes prestan sus servicios con “reglas de juego” distintas aunque pertenezcan
a la misma entidad pública e incluso realicen las mismas labores. Tal situación es
consecuencia de la falta de una política uniforme en la contratación de personal (ver
apartado anterior).

La LSC crea un régimen único de Servicio Civil, así los empleados públicos no se diferencian
por la ley que regula su vínculo sino por el grupo al que pertenecen: funcionarios públicos
(Título IV, Capítulo I), directivos públicos (Título IV, Capítulo II), servidores de carrera
(Título IV, Capítulo III) y servidores de actividades complementarias (Título IV, Capítulo IV).

De estos cuatro grupos merecen atención algunas disposiciones sobre los “servidores de
carrera”. Se ha previsto que sus funciones se agrupen en “familias de puestos”. Estas
familias son las mismas en todas las entidades públicas. Tal uniformidad facilita la progresión
en la carrera, en primer lugar porque se puede postular a plazas vacantes de la propia o de
cualquier entidad pública y porque se puede acceder a puestos dentro de la misma familia o
de otra familia de puestos (art. 69). Cabe mencionar que los servidores de carrera
conforman el mayor número de empleados del Estado, pues son los que realizan “las
actividades directamente vinculadas al cumplimiento de las funciones sustantivas y de
administración interna de una entidad pública en el ejercicio de una función administrativa,
la prestación de servicios públicos, o la gestión institucional” (art. 65), esto explica que los
servidores de carrera se incorporen por un periodo indefinido (art. 66). Esta regla rompe con
la tendencia y práctica actual de todas las entidades públicas de contratar a su personal de
forma “indefinidamente temporal” a través del régimen CAS, permitiendo reducir
sensiblemente la precariedad laboral de los servidores del Estado y la alta rotación
existente.

Interesa destacar que respecto a los “servidores de actividades complementarias”, la norma


permite tanto la contratación indefinida como a plazo fijo y en este último caso solo para la
ejecución de proyectos o servicios específicos con un plazo determinado o determinable
(art. 76). Nuevamente, la norma marca una regla orientada a privilegiar la permanencia del
vínculo, optando por la temporalidad de manera excepcional cuando exista una causa que lo
habilite. Sobre esto debe recordarse que la contratación temporal para cubrir cierto tipo de
“proyectos especiales” del Estado ha sido cuestionada en varias ocasiones por el Tribunal
Supremo, llegando a sentar el precedente de observancia obligatoria por el cual dichos
contratos se convierten en indefinidos pasados los 8 años de prestación de servicios[3].
Finalmente, interesa mencionar la habilitación para contratar de manera temporal -hasta
por 12 meses- en casos de “incremento extraordinario y temporal de actividades” (art. 84).
Se trata de un supuesto especial pues el personal contratado bajo esta modalidad “no
pertenece al Servicio Civil de carrera”. Las oficinas de recursos humanos deben tener
especial cuidado al momento de evaluar las funciones que ameritan este tipo de contratos,
pues de lo contrario las contingencias no se dejarán esperar. Ojala esta disposición legal no
sea la grieta por la que ingrese personal de forma irregular, como ocurrió con los contratos
de “servicios no personales”.

3. Unificación (y orden) de los sistemas remunerativos: igualdad retributiva


Una de las consecuencias de la variedad de regímenes de los servidores públicos es la
desigualdad retributiva pese a realizar el mismo trabajo o un trabajo de igual valor. También
se ha detectado la distorsión en la distribución de los conceptos remunerativos y no
remunerativos, sobre todo en el régimen de carrera (Decreto Legislativo 276). Los primeros -
conceptos remunerativos- constituyen un porcentaje menor respecto a los segundos -
conceptos no remunerativos- lo que afecta al cálculo de las pensiones y de los beneficios
sociales. Asimismo, no existe una variación considerable del sueldo cuando se accede a un
puesto de mayor nivel, lo que desincentiva el deseo de los servidores de progresar. Estos
problemas son una de las causas que hacen poco atractivo trabajar o continuar trabajando
para el Estado[4].
En ese sentido la LSC (Título III, Capítulo IV) regula las “Compensaciones” de los servidores
con el fin de “captar, mantener y desarrollar un cuerpo de servidores efectivo que
contribuya con el cumplimiento de los objetivos institucionales” (art. 28), en otras palabras,
“atraer y retener personal idóneo en el Servicio Civil peruano” (art. 30).

La ley se orienta a hacer efectiva la igualdad retributiva por lo que las compensaciones de
puestos similares pero en distintas entidades públicas deben ser comparables -“consistencia
intergubernamental”- (art. 30 inciso d), para lo cual las “familias de puestos” son una
herramienta útil. Pero también se prevé -por razones de equidad (art. 30 inciso d)- que al
“trabajo desempeñado en puestos similares pero en condiciones diferentes de exigencia,
responsabilidad o complejidad le corresponde diferente compensación económica y al
trabajo desempeñado en puestos y condiciones similares le corresponde similar
compensación económica” (art. 30 inciso b).

Además se simplifica la estructura de la remuneración, denominada en la ley “compensación


económica” para diferenciarla de la “compensación no económica” (ver art. 29 inciso b). Así
se deja claro que aquella solo comprende las siguientes valorizaciones: principal (salario
base), ajustada (en función a criterios como jerarquía, responsabilidad, personal a su cargo,
entre otros), priorizada (en función a condiciones atípicas para realizar las labores -ej.
peligrosidad-, se mantiene mientras permanezcan las circunstancias), vacaciones,
dos aguinaldos -por Fiestas Patrias y Navidad, cada uno equivale a un pago mensual- (art.
31.1). La “compensación económica” se calcula de forma anual y se abona mensualmente en
razón de 1/14 (arts. 31.1 y 31.2). A diferencia de lo que ocurre actualmente, la mayor parte
de la remuneración del empleado público se tiene en cuenta para la cotización de la
Seguridad Social en salud y pensiones y para el Impuesto a la Renta (se incluyen todos los
elementos mencionados -salvo la valorización “priorizada”-, art. 31.5).
También se prevé el pago de la Compensación por Tiempo de Servicios al culminar el vínculo
del servidor, según las reglas de cálculo que señala el art. 33.

4. Respeto al principio de mérito


La norma deja clara la obligación de las entidades públicas de regirse por este principio en
todas las etapas del Servicio Civil, esto es, no solo en el ingreso sino también en la
“permanencia, progresión, mejora en las compensaciones y movilidad” (art. II inciso d). Ello
implica que el acceso a los puestos del Servicio Civil sea mediante concursos competitivos, la
permanencia se condicione al buen desempeño y el ascenso (que conlleva la mejora salarial)
se rija por concursos de mérito. SERVIR es el órgano llamado a velar por ello.

Finalmente, merece destacar la inclusión de la “evaluación de desempeño” en la LSC (Título


III, Capítulo III) pues es una herramienta que permite hacer efectivo el principio de mérito
pero también otros objetivos importantes:

- Detectar las deficiencias en la formación de los servidores civiles (de ahí la estrecha
relación de la evaluación del desempeño con la “gestión de la capacitación” prevista en la
ley; Título III, Capítulo II).

- Comprobar que un grupo de servidores debe apartarse de la Administración Pública


(“personal desaprobado”, art. 26). Configurándose la causa de cese por falta de capacidad
del servidor (art. 49 inciso i). Al respecto, se considera que la evaluación del desempeño -
bien implementada- es una garantía para la estabilidad en el empleo del servidor y no una
amenaza, pues dicha causal solo se activa si se llega a demostrar objetivamente la falta de
capacidad.

- Evidenciar al grupo de servidores que merecen ascender (“personal de rendimiento


distinguido o personal de buen rendimiento”, art. 26). Las plazas vacantes a las que se
puede postular son las que quedan libres -entre otros supuestos- precisamente por el retiro
de los servidores “desaprobados” en su evaluación de desempeño. Así la LSC abre la
posibilidad real de ascensos, paralizada desde los años 90[5].
- Promover el buen rendimiento y compromiso del servidor civil, quien será evaluado de
forma obligatoria y continua (cada año) teniendo en cuenta los objetivos de su institución.
Las dos consecuencias antes mencionadas son uno de los factores que estimulan el buen
desempeño del empleado público.

IV. Reflexión Final


La publicación de la LSC es solo el comienzo, hacen falta tres reglamentos de desarrollo de
la ley (Décima Disp. Complementaria Final), recursos económicos para implementarla (ya
planificados por el Gobierno), seriedad de quienes deben aplicarla en cada institución, y la
voluntad de los servidores de los tres regímenes ya mencionados (Cuarta Disp.
Complementaria Transitoria) para trasladarse a este régimen único[6]. Se espera que estos
elementos confluyan de manera efectiva sobre todo en la etapa inmediata, es decir, la
elaboración de las normas de desarrollo, de lo contrario la LSC correrá la misma suerte que
la Ley del Empleo Público (Ley 28175) con fines similares a aquella pero sin haber generado
cambios relevantes.

Reguladores y supervisoras critican limitaciones de Ley Servir


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Cuestionaron restricciones introducidas en reforma del servicio civil. Aseguran que se ha


debilitado su institucionalidad
Participantes. Los presidentes de Osinergmin, Sunass, Osiptel, Indecopi, OEFA, el

vicepresidente de Ositrán, y catedráticos de Centrum y la PUCP participaron en el coloquio.

(Foto: Juan Ponce). ElComercio

Centrum organizó el coloquio Institucionalidad Regulatoria, en el que se discutió la


problemática que enfrentan los organismos reguladores, supervisores y fiscalizadores del país
en relación con su autonomía e independencia.

Participaron en la mesa redonda altos representantes de Indecopi, el Organismo de


Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y los reguladores de infraestructura de
transporte (Ositrán), de energía y minería (Osinergmin), telecomunicaciones (Osiptel) y agua y
saneamiento (Sunass).

En una parte del coloquio se criticó las limitaciones impuestas a partir de la promulgación de la
Ley del Servicio Civil (Servir), que, a decir de estas instituciones, les restan atractivo para
atraer capital humano capacitado y, por ende, debilitan su institucionalidad.

SIN ATRACTIVO
Jorge Cárdenas, vicepresidente de Ositrán, afirmó que las limitaciones impuestas al
presupuesto para la capacitación del personal de las instituciones resultan sumamente
perjudiciales. “Si el profesional no es capacitado constantemente, difícilmente podrá cumplir la
función válida en el proceso regulatorio”, indicó.

Cárdenas también criticó la disminución de remuneraciones que se ha dado, pues consideró


que así el sector público deja de ser atractivo para los profesionales.
El presupuesto máximo para las capacitaciones ha sido fijado en 1 UIT (S/.3.850) para
aquellos casos en los que la entidad pública no migre al régimen Servir, cuando antes podía
financiarse hasta una maestría, y por tanto, funcionaba como un incentivo para atraer capital
humano.

Sin embargo, Hebert Tassano, presidente del Indecopi, reconoció la importancia de Servir. “Es
la reforma que el Estado necesita para modernizarse y avanzar al ritmo de un país
desarrollado”. Pero el funcionario también identificó algunos aspectos negativos surgidos a
partir de este régimen. “No podemos competir con salarios del sector privado. La gran
herramienta que tenemos es capacitar y poder mandar [al personal] a actividades en el
extranjero. Hoy esas dos situaciones las tenemos limitadas”, señaló Tassano, en relación con
el límite de 1 UIT. El funcionario agregó que la especialización requerida en la mayoría de los
casos no es brindada en la educación universitaria.

Jesús Tamayo, presidente de Osinergmin, también cuestionó el impacto de la Ley Servir en su


entidad. “En lugar de igualar a las entidades hacia arriba, las ha igualado hacia abajo”, señaló.

MÁS LIMITACIONES
Gonzalo Ruiz, presidente del Osiptel, criticó que los límites máximos se han impuesto a la
permanencia en el cargo de los funcionarios.

Por último, Fernando Momiy, presidente de Sunass, cuestionó que la Sunat no estuviera
obligada a pasar al régimen de la Ley Servir. “No entiendo por qué la Sunat está excluida. Con
ese mismo criterio, los organismos reguladores también deberíamos estarlo”, afirmó.

PARA SERVIR
Consultado por este Diario, Juan Carlos Cortés, presidente de Servir, indicó que la limitación
presupuestaria impuesta para las capacitaciones es temporal hasta que la institución pública
migre al régimen Servir –lo que implica para los reguladores dejar el régimen laboral privado–.

En relación con la disminución de los montos de las remuneraciones en el sector público,


señaló que esta se dio en el gobierno anterior. Agregó que el esquema remunerativo también
será definido una vez que las entidades migren al régimen Servir y se abran las convocatorias
para los puestos específicos.

Con respecto a la exclusión de la Sunat del régimen Servir, señaló que esta fue una decisión
del Congreso.

Asimismo, explicó que el límite a la permanencia en el cargo público responde al objetivo de


evitar que los directivos se queden en los puestos por comodidad. “Lo que se busca es que no
exista una situación de confort”, indicó Cortés.

DIRECTORES Y MULTAS
El coloquio también trató la existencia de directorios incompletos y cuestionó si el hecho de
que las multas financien a las instituciones funciona como un incentivo perverso para estas.

Cárdenas, de Ositrán, opinó que los requisitos excesivamente altos y la reducción de las
dietas dificultan que se completen los directorios. Tassano consideró que era necesario
mejorar los incentivos para postular a los consejos directivos, teniendo en cuenta, por ejemplo,
las restricciones que se le imponen a estos funcionarios una vez que dejan el cargo.
En cuanto a las multas, Eduardo Quintana, profesor de la PUCP, opinó que en la medida que
la metodología para calcularlas sea clara, objetiva y predefinida no cabría espacio para
cuestionamientos sobre esa forma de financiarse.

¡ANÁLISIS DE LA LEY Nº 30057, LEY DEL SERVICIO CIVIL,


REALIZADO POR EL CONGRESISTA YONHY LESCANO!