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INTRODUCCIÓN

Lema que lanzó ADEX hacia finales de la década de los ochenta. Julio
Lira, Diario Gestión, 06 de febrero de 2013. nada nueva estrategia era simple,
sencilla y tan útil que podríamos afirmar es un paradigma que debemos
continuar: integrarnos y asociarnos con los principales mercados del mundo.
Esta estrategia de integración es un desafío para abrirnos a otros mercados más
ricos, con millones de consumidores, logrando la demanda de nuestros
productos y servicios, en cantidad y calidad requeridas. Esto, sin duda, nos
impone retos como mejorar nuestra infraestructura, alcanzar niveles de
competitividad y eficiencia, que desde los sectores privado y estatal buscamos y
debemos afrontar.

Este tránsito no ha sido sencillo. La agenda comercial se ha vuelto parte


de la agenda política. Es evidente que los efectos, beneficios y dudas sobre esta
integración serán capitalizados tanto desde un punto de vista económico, como
también y principalmente político y electoral. En este contexto se iniciaron las
negociaciones con Estados Unidos para la suscripción en el 2006 de lo que sería
el primer Tratado de Libre Comercio firmado por el Perú. Se trataba de nuestro
mayor socio comercial, era casi natural que la primera experiencia de integración
económica se diera con esta potencia mundial. Viéndolo en perspectiva, este
primer gran paso resultaba osado, arriesgado y desafiante, dado que no
teníamos experiencia anterior que pudiera medir sus efectos, pues veníamos de
una política comercial cerrada y proteccionista, por lo que era difícil generar
certidumbre sobre sus beneficios. Es por ello comprensible que se desataran
protestas y críticas azuzadas por ciertos sectores, las que con el tiempo se han
ido desvaneciendo. Siete años después de la entrada en vigencia de este TLC
con Estados Unidos, podemos afirmar que fue el inicio de un gran cambio. Marcó
el giro de la política comercial, pero solo constituyó el primer paso en este camino
integrador que nos ha llevado a la suscripción de 18 acuerdos comerciales con:
Chile, Singapur, Canadá, China, Corea del Sur, México, Japón, Panamá, entre
otros. Los resultados con el tiempo son tangibles. Van más allá de cifras y
estadísticas, obviamente estas nos ayudan a traducir lo que como país estamos
viviendo en materia de crecimiento económico. Así, el total de las exportaciones
que para el 2001 representaban 7 mil millones de dólares, ahora representan 46
mil millones de dólares, esto es el 26 % del PBI. Es decir, han crecido en 565 %
en menos de una década.

Hoy son más de 12 mil empresas dedicadas a la exportación, que generan


un millón de puestos de trabajo. Quienes afirmaron que el Perú solo era capaz
de exportar minerales se equivocaron, pues ya en el 2012 nuestras
exportaciones en productos no tradicionales como espárragos, palta, páprika,
pisco, textiles, etc, alcanzaron los 11 202 mil millones de dólares, es decir el 23%
de nuestras exportaciones totales. Con esto tenemos, que si bien los productos
tradicionales como los minerales y pesqueros predominan, hoy nuestra canasta
exportadora se ha diversificado. El Perú tiene importantes metas planteadas
para el 2016, contar con 16 mil empresas exportadoras y llegar a 23 mil millones
de dólares en exportaciones no tradicionales. Este crecimiento tiene en los
acuerdos comerciales a uno de sus principales pilares. La firma de los TLC
resulta fundamental porque generan oportunidades a las empresas nacionales.
Pero no podemos engañarnos, no solo basta con su suscripción para
mantenernos en el camino del crecimiento, sino que, para aprovechar bien estos
acuerdos, es necesario mejorar la competitividad interna y la eficiencia como
país. Lo dijimos antes, la competitividad es un reto que nos imponen estos
acuerdos. Y más ahora, que por circunstancias internacionales, así como por la
falta de objetivos y decisión en el Gobierno nos encontramos en un proceso de
desaceleración económica. La disminución de la confianza empresarial es solo
una de sus manifestaciones y en estas circunstancias es natural que las
exportaciones hayan alcanzado en el primer semestre del 2013 solo 19 mil
millones de dólares, con una contracción del 13 %, si las comparamos con el
primer semestre del año 2012. Bajo esta premisa, nuestro paradigma debe
seguir siendo integrarnos al mundo, es decir celebrar más TLC, conquistar
nuevos y más grandes mercados. Así lo entendimos cuando durante los años
2011 y 2013 asumimos la Presidencia de la Comisión de Comercio Exterior y
Turismo del Congreso de la República. Una comisión cuya presidencia
corresponde, paradójicamente, a la bancada con menor número de
representantes, pero cuya trascendencia se ve reflejada en cada uno de los
temas y proyectos aprobados. Desde la presidencia de esta Comisión, asumí el
reto de hacer realidad dos de los más grandes e importantes acuerdos
comerciales para nuestro país: el Tratado de Libre Comercio con la Unión
Europea y el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico. El TLC con la Unión
Europea, considerado el más grande de nuestra historia, nos permite llegar a un
mercado de más de 500 millones de habitantes, con un ingreso per capita anual
de 30 mil dólares y que posibilitará que nuestras exportaciones crezcan en 600
millones de dólares en su primer año de vigencia. Por su parte, el Acuerdo Marco
de la Alianza del Pacífico aspira a convertirse en la sexta economía del mundo,
dado que cuenta con cerca de 200 millones de consumidores y nos permitirá, a
quienes la conformamos, negociar en mejores condiciones con los países del
Asia. Pero no basta con la suscripción de más acuerdos comerciales, por muy
importantes que éstos sean, para ser más competitivos. Este crecimiento del que
tanto hablamos, así como poder afrontar el decaimiento de nuestra balanza
comercial, requieren también de otras medidas, cuya responsabilidad la tiene en
gran parte el Estado. Los TLC también implican y deben llevarnos
obligatoriamente a un “TLC hacia adentro”, es decir, preocuparnos que sus
beneficios sean equitativamente distribuidos y sus utilidades eficientemente
reinvertidas. Algunas de estas medidas, creemos conveniente consignar a
continuación:
i) mayor y mejor infraestructura,
ii) eliminación de barreras burocráticas,
iii) Inclusión de las regiones en el esfuerzo exportador y
iv) fortalecimiento de las oficinas comerciales en el exterior OCEX.

Estas medidas son algunas de nuestras propuestas. Reflejan nuestro trabajo que
en parte se ha hecho ya desde la Comisión de Comercio Exterior y Turismo con
el concurso de todos sus integrantes, pero también constituyen parte de la tarea
que aún tenemos pendiente para el desarrollo de este importante Sector. Son
precisamente estas las razones que nos motivan a presentar este trabajo. Los
acuerdos comerciales son trascendentales, encierran para su suscripción,
implementación y aprovechamiento una serie de esfuerzos y tareas que como
país debemos cumplir. Por ello, queremos con un lenguaje claro y práctico,
acercar a los jóvenes, emprendedores y en general a cada uno de ustedes al
trabajo que desde diversos ámbitos se ha realizado y se viene llevando a cabo
para que nuestro país continúe en el camino de la integración económica y
comercial, que no es otro que el camino al desarrollo y al bienestar de todos los
peruanos. Es necesario y eso pretendemos con esta publicación, conocer y
valorar los esfuerzos que se han hecho para tener hoy 18 acuerdos comerciales,
conocer cual es su contenido, cual es la importancia de cada uno de ellos, así
como los beneficios y oportunidades que estos representan para cada uno de
nosotros. Los resultados de estos acuerdos, como ustedes mismos verán, son
positivos, pero creemos que pueden ser aún más beneficiosos si los conocemos
y los aprovechamos. Si algo nos ha quedado claro con este trabajo, es que los
acuerdos comerciales también nos imponen una agenda interna que debemos
desarrollar para seguir sin perder el paso en este camino de crecimiento que t

¿Qué es un tratado de libre comercio?

Un tratado de libre comercio (TLC) es un acuerdo comercial vinculante que


suscriben dos o más países para acordar la concesión de preferencias
arancelarias mutuas y la reducción de barreras no arancelarias al comercio de
bienes y servicios. A fin de profundizar la integración económica de los países
firmantes, un TLC incorpora además de los temas de acceso a nuevos
mercados, otros aspectos normativos relacionados al comercio, tales como
propiedad intelectual, inversiones, políticas de competencia, servicios
financieros, telecomunicaciones, comercio electrónico, asuntos laborales,
disposiciones medioambientales y mecanismos de defensa comercial y de
solución de controversias. Los TLC tienen un plazo indefinido, es decir,
permanecen vigentes a lo largo del tiempo por lo que tienen carácter de
perpetuidad.
¿Por qué es importante firmar tratados de libre comercio?

Los Tratados de Libre Comercio forman parte de una estrategia comercial de


largo plazo que busca consolidar mercados para los productos peruanos con el
fin de desarrollar una oferta exportable competitiva, que a su vez genere más y
mejores empleos. La experiencia muestra que los países que más han logrado
desarrollarse en los últimos años son aquellos que se han incorporado
exitosamente al comercio internacional, ampliando de esta manera el tamaño del
mercado para sus empresas. La necesidad de promover la integración comercial
como mecanismo de ampliación de mercados es bastante clara en el caso del
Perú, cuyos mercados locales, por su reducido tamaño, ofrecen escasas
oportunidades de negocios y, por tanto, de creación de empleos.

¿Qué ventajas y desventajas pueden traer los tratados de libre comercio?

Los tratados de libre comercio traen consigo beneficios que están relacionados
no sólo con aspectos de tipo comercial, sino que son positivos para la economía
en su conjunto: permiten reducir y en muchos casos eliminar las barreras
arancelarias y no arancelarias al comercio; contribuyen a mejorar la
competitividad de las empresas (dado que es posible disponer de materia prima
y maquinaria a menores costos); facilitan el incremento del flujo de inversión
extranjera, al otorgar certidumbre y estabilidad en el tiempo a los inversionistas;
ayudan a competir en igualdad de condiciones con otros países que han logrado
ventajas de acceso mediante acuerdos comerciales similares así como a obtener
ventajas por sobre los países que no han negociado acuerdos comerciales
preferenciales; y, finalmente, fomentan la creación de empleos derivados de una
mayor actividad exportadora. Asimismo, la apertura comercial genera una mayor
integración del país a la economía mundial, lo que hace posible reducir la
volatilidad de su crecimiento, el nivel de riesgo-país y el costo de financiamiento
de la actividad privada en general.

Sin embargo, no todos los sectores de la economía se benefician de igual


manera con los tratados de libre comercio. Hay sin duda productos de mayor
sensibilidad en el proceso de negociación que deben ser protegidos con
determinados mecanismos de defensa comercial. Sin embargo, los efectos
negativos sobre ciertos productos también pueden atenuarse y de mejor manera
si se toma las medidas adecuadas para impulsar su competitividad o en todo
caso incentivar su reconversión hacia actividades con un mayor potencial de
crecimiento.

¿Qué acuerdos comerciales mantiene vigentes el Perú?

Acuerdos Regionales
Comunidad Andina (CAN)
El Perú participa en la CAN en acuerdos relacionados con la desgravación
arancelaria al comercio de bienes, la liberalización subrregional de mercados de
servicios, normas comunitarias referidas a propiedad intelectual, transporte
terrestre, aéreo y acuático, telecomunicaciones y una gama amplia de otros
temas de comercio.

Mercosur-Perú
Con este acuerdo se busca formar un área de libre comercio entre el Perú y los
cuatro países integrantes del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay),
mediante la expansión y diversificación del intercambio comercial y la eliminación
de restricciones arancelarias y no arancelarias que afectan el intercambio
recíproco de bienes y servicios.

Acuerdos Multilaterales

Organización Mundial de Comercio (OMC)


Es el foro de negociación en el que se discuten las normas que rigen el comercio
en los países de todo el mundo. La OMC es esencialmente el lugar al que acuden
los estados miembros para tratar de arreglar los problemas comerciales que
pueda haber entre sí. El Perú es miembro de la OMC desde su conformación en
1995.

Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC)


El Perú es miembro del APEC desde 1998 y el ingreso a este foro responde al
deseo de afianzar los vínculos económicos existentes y generar mayores
relaciones económicas con la región que, en los últimos años, ha presentado el
mayor dinamismo en términos de crecimiento económico.

Acuerdos Comerciales Bilaterales


Para una lista completa de estos acuerdos, por favor revise la página de inicio
de este portal, en www.acuerdoscomerciales.gob.pe

¿La suscripción de algún Tratado de Libre Comercio significa el abandono


de otras plataformas de negociación?

No. Perú tiene una visión comercial de largo plazo que incluye una agenda
integral de acuerdos y negociaciones comerciales. En el ámbito del comercio
internacional no sólo existen los Tratados de Libre Comercio y Acuerdos de
Complementación Económica, que son instrumentos de negociación bilateral.
También existen procesos multilaterales de negociación, como la Organización
Mundial de Comercio (OMC) y el Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA). En ese sentido, la visión comercial del Perú no apunta únicamente a
consolidar determinados beneficios con algún país, sino también a ampliar la
apertura de más mercados para nuestra oferta exportable. Por lo tanto, está en
la agenda del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) llevar a
cabo negociaciones comerciales con otros bloques económicos, como
recientemente lo ha hecho con Panamá, Venezuela, Costa Rica y Méjico, con el
fin de asegurar un mejor acceso de nuestros productos a los mercados
internacionales.

¿Por qué negociar con países grandes y no solo con países pequeños,
como el Perú?

Los países grandes, como Estados Unidos, China, o el bloque de la Unión


Europea, son tres de nuestros principales socios comerciales, y los mercados
que más compran en el mundo. Pero, además, por una razón sencilla: los países
que compiten entre ellos, es decir, que producen bienes similares, no se
complementan, mientras que con países que producen bienes que mayormente
adquirimos y no producimos si nos complementamos perfectamente. En el caso
de Europa, China y Estados Unidos, las importaciones peruanas son
complementarias. En este contexto, la desgravación de estos productos favorece
la competitividad de las empresas peruanas, pues se importarán a menor precio
más insumos especializados y bienes de capital que nuestras empresas
necesitan para darle mayor valor agregado a sus productos y de esa manera
generar mayor productividad y empleo.

¿Cómo se benefician los consumidores con los acuerdos comerciales?

Los acuerdos comerciales son beneficiosos para los consumidores peruanos


porque mediante la reducción de los aranceles de importación los consumidores
tendrán acceso a una mayor variedad de bienes finales a precios más baratos,
como por ejemplo computadoras, equipos de transporte, automóviles, libros,
discos de lectura por láser para reproducir, aparatos electrónicos,
electrodomésticos y cosméticos, que le país básicamente no produce. De otro
lado, conducirán al establecimiento de reglas y procedimientos que promuevan
el funcionamiento eficiente, transparente y ágil de las aduanas, lo que significa
menores costos de almacenamiento y manejo de mercadería para los
importadores y, por tanto, reducciones adicionales ––a las producidas por la baja
de aranceles–– en los precios pagados por los consumidores.

¿Qué impacto tienen estos acuerdos sobre el precio de la canasta básica


familiar?

En general, los tratados de libre comercio tienden a abaratar el precio de los


productos, incluidos los de la canasta familiar, debido a que los productos
importados cuestan menos gracias a la eliminación de aranceles. Además, como
resultado de los TLC, la inflación tiende a alcanzar niveles internacionales, los
cuales son generalmente inferiores a los que presentan los países en desarrollo.

¿Los acuerdos comerciales generan más empleo?

Sí. Con estos acuerdos hay más y mejores empleos. Para generar más empleos
necesitamos invertir y producir más, y para producir más necesitamos mercados
más grandes que el nuestro. En el Perú, las exportaciones sostienen
aproximadamente 15 de cada 100 empleos. No podemos dejar de tener
acuerdos comerciales ni de exportar.

¿Con el TLC se creará más empleo en las regiones?

Mirar hacia mercados externos es fundamental para las regiones. El comercio


exterior está incrementando la actividad económica y el empleo formal
principalmente en provincias. Según cifras del Ministerio de Trabajo, las
principales ciudades beneficiadas con el incremento del empleo gracias a
empresas exportadoras, principalmente de productos agroindustriales y textiles,
son Piura, Ica, Trujillo, Chincha y Arequipa, aunque muchas otras provincias ven
los beneficios de los acuerdos comerciales ya hoy.

¿Con la firma del acuerdo con Estados Unidos, por ejemplo, se obligará al
Perú a cambiar sus leyes para que coincidan con las leyes de Estados
Unidos?

No, el Acuerdo con Estados Unidos no obligará al Perú a cambiar sus leyes para
que coincidan con las leyes de Estados Unidos. Por otro lado, lo negociado en
el TLC no puede ser incompatible con la legislación interna de los países
firmantes. Además, con el TLC se mantiene la independencia del país para dictar
leyes y normas, siempre y cuando estas estén en concordancia con los principios
de libre comercio establecido en el acuerdo. Sin embargo, es posible que, a fin
de poder implementar el tratado, en ciertos temas de negociación se tenga que
adecuar la normativa interna de cada país –y la de la Comunidad Andina– a la
normativa acordada en el TLC. Paralelamente, debido a ese necesario proceso
de convergencia de los mencionados regímenes legales, el TLC constituiría un
acicate a la puesta en marcha y la consolidación de las reformas institucionales
en el Perú.

¿Los Acuerdos Comerciales afectan el acceso de la población a los


medicamentos genéricos?

No. Las disposiciones sobre propiedad intelectual en los acuerdos comerciales


del Perú no restringen el acceso de la población a productos farmacéuticos
genéricos y tampoco generan aumentos en sus precios. Con los acuerdos
comerciales ya en vigencia, no han desaparecido los medicamentos genéricos
de las farmacias y no cuestan más dinero a raíz de algún TLC o acuerdo
comercial. Por el contrario, como confirma el Ministerio de Salud, la reducción de
los aranceles a las medicinas importadas beneficia a los consumidores, ya que
pueden acceder a éstas a precios menores.

¿Cómo podrá defender el Estado la salud pública en situaciones de


emergencia?

La posición del Perú en las negociaciones del TLC es mantener la opción de


recurrir a los mecanismos de licencias obligatorias e importaciones paralelas,
cuando se considere necesario para preservar la salud pública. Las licencias
obligatorias son permisos que los gobiernos pueden expedir para que, sin contar
con el consentimiento del titular de la patente, otras empresas fabriquen los
productos patentados o hagan uso de un procedimiento patentado. Las
importaciones paralelas son importaciones de productos, sin la aprobación del
titular de la patente, desde un tercer país. A través de los mecanismos
mencionados, en situaciones en las que la salud pública esté en riesgo, el Perú
puede acceder a medicamentos patentados no comercializados dentro del país,
o acceder a otros sí comercializados a un menor precio.

¿La firma de un acuerdo comercial con EE.UU. u otros países pone en


riesgo nuestros conocimientos tradicionales?

No. Uno de los temas innovadores en la negociación del TLC entre Estados
Unidos y los países Andinos fue el planteamiento hecho por el Perú para que se
incorporen disposiciones que reconozcan, formalicen y protejan los derechos de
los pueblos indígenas sobre sus conocimientos tradicionales y recursos
genéticos. Ello quedó materializado en documentos conjuntos suscritos por Perú
y Estados Unidos con motivo de aquella negociación comercial.

La posición peruana es siempre la de resguardar y aprovechar el enorme capital


cultural y natural de los pueblos indígenas, que actualmente no cuenta con un
sistema de protección internacionalmente reconocido. El reconocimiento de la
importancia de los conocimientos nativo sobre el uso de cientos de especies
naturales (utilizadas para elaborar alimentos, abonos, condimentos, bebidas,
artesanías, vestidos, fibras, utensilios y medicinas) debe contribuir a generar
beneficios económicos tangibles para las poblaciones y, en particular, para las
distintas etnias del Perú que los han resguardado a lo largo del tiempo.

¿Los acuerdos comerciales amenazan la preservación del medio


ambiente?
No. Las negociaciones comerciales relacionadas al medio ambiente buscan
siempre garantizar el cumplimiento de los estándares ambientales y de la
legislación ambiental propia de cada país. Asimismo, se busca fomentar que
cada parte alcance altos estándares ambientales y niveles de protección
ambiental, sin que ello signifique la imposición de las normas de un país a los
otros. Los acuerdos comerciales con países desarrollados también representan
una oportunidad para el cumplimento de estándares internacionales en temas de
medio ambiente, con la ayuda de programas de cooperación internacional.

¿Las negociaciones de acuerdos comerciales afectarán las leyes laborales


peruanas?

Con la firma de acuerdos comerciales el Perú se compromete a respetar el


cumplimiento efectivo de su propia legislación laboral y de los principios
fundamentales contenidos en los convenios internacionales que ha ratificado. En
ese sentido, los acuerdos comerciales no significan para el gobierno peruano la
imposición de obligaciones laborales adicionales a las ya establecidas en su
propia legislación.

De otro lado, la vigencia de acuerdos comerciales conllevará mejoras no sólo en


la cantidad sino también en la calidad de los empleos en Perú. Los acuerdos
comerciales (como cualquier otro tratado) dejan siempre abierta la opción
soberana del Perú de realizar incrementos en los beneficios laborales para los
trabajadores en concordancia con los acuerdos internacionales suscritos por el
país en el marco de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

¿Cuál es la agenda pendiente del Perú para aprovechar a cabalidad los


Acuerdos Comerciales?

La agenda pendiente en materia de reformas para maximizar las ventajas de los


acuerdos comerciales incluye: el reforzamiento del respeto a la ley y a los
derechos de propiedad; la lucha contra la corrupción y la rendición transparente
de cuentas por parte del Estado; la eficacia del marco regulador y la facilitación
de la actividad empresarial (acceso a financiamiento, la eliminación de sobre-
costos y la reducción de barreras a la entrada y salida del mercado); la promoción
de la inversión en educación, capacitación e investigación para mejorar los
procesos productivos mediante la innovación tecnológica; la reconversión
progresiva de los sectores más vulnerables (en especial la agricultura tradicional)
hacia actividades productivas más competitivas y la asistencia técnica a través
de un sistema integral de extensión agropecuaria; la inversión en infraestructura
portuaria, aeroportuaria, vial, ferroviaria y lacustre; la creación de una mentalidad
pro exportadora en la población; el fomento de las cadenas productivas y de la
asociatividad, estandarización y normalización de las PYMES; el avance en la
implementación del Plan Estratégico Nacional Exportador (PENX) y de los
Planes Estratégicos Regionales de Exportación (PERX) impulsados por el
MINCETUR