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La piel

La piel desempeña muchas funciones, tales como la termorregulación, el aislamiento térmico, el almacenamiento
energético, la percepción sensitiva y la protección frente a factores nocivos del entorno como los hongos, las
bacterias y la radiación UV.

A. LA ESTRUCTURA DE LA PIEL

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Tiene una superficie de entre 1,5 y 2 m2 y conforma alrededor
de una sexta parte del peso corporal total.

La piel está compuesta por tres capas funcionales:

 La epidermisLa dermis o corio


 El subcutis (tejido adiposo subcutáneo)

Dentro de estas capas se encuentran los anejos epidérmicos: uñas, pelo y glándulas (i). La piel desempeña una
serie de funciones, tales como la termorregulación, el aislamiento térmico y el almacenamiento energético, la
percepción sensitiva y la protección frente a factores nocivos del entorno como los hongos, las bacterias y la
radiación UV. Las glándulas (i) sebáceas y sudoríparas son glándulas (i) exocrinas.

1 Epidermis
2 Dermis
3 Subcutis
4 Folículo piloso
5 Glándula sebácea
6 Glándula sudorípara

1. La epidermis

Además de ser la capa más externa de la piel, la epidermis constituye la envoltura protectora natural frente al
entorno. Tiene un grosor medio de 0,1 mm. En el rostro, su grosor es de tan sólo 0,02 mm, mientras que en la
planta de los pies es de entre 1 y 5 mm.

En la superficie de la piel se encuentran los poros de las glándulas (i) sudoríparas (100-200/cm2) y los orificios de
las glándulas (i) sebáceas (50-100/cm2). Gracias a su secreción, la piel recibe la hidratación y los lípidos necesarios
para el mantenimiento de la película hidrolipídica. La epidermis en sí no contiene vasos sanguíneos, por lo que el
suministro de nutrientes se produce sus suministros a través de los finos vasos sanguíneos en las pápilas de la
dermis.

La epidermis se compone en hasta un 90% de queratinocitos, las células propias de la epidermis que se mantienen
unidas gracias a los denominados desmosomas. La epidermis está compuesta por cinco capas diferentes:
 Capa córnea (stratum corneum)
 Capa lúcida (stratum lucidum)
 Capa granular (stratum granulosum)
 Capa espinosa (stratum spinosum)
 Capa basal (stratum basale)

Durante la cornificación, las células basales se transforman en células córneas planas sin núcleo.

Capa córnea (stratum corneum)

Capa lúcida (stratum lucidum)

Capa granular (stratum granulosum)

Capa espinosa (stratum spinosum)

Capa basal (stratum basale)

Membrana basal

La concentración de las células de Langerhans en la epidermis es semejante a la de los melanocitos: entre 460 y
1000/mm2, lo que constituye del 2 al 4% de la población epidérmica total.
Una de las funciones principales de las células de Langerhans es la presentación de antígenos, expresan IgA y
HLA- DR asociados a respuestas inmunes, receptores FC y C3, antígeno T6, antígeno leucocitario común,
proteína S-100 y fi- lamentos de tipo actina y vimentina.
La zona de la unión dermoepidérmica comprende:

• Membrana plasmática de las células basales, donde se en- cuentran hemidesmosomas con placas de anclaje
para fijar tonofilamentos
• Lámina lúcida, la cual es una zona transparente constituida por filamentos de anclaje, mide de 20-40 nm de
espesor, contiene laminina, fibronectina y antígeno del penfigoide ampollar
• Lámina densa, mide de 30 a 60 nm y contiene colágeno de tipo IV y antígeno KF-1, no colágeno
• Zona densa sublaminar, formada por microfibrillas elásticas, fibrillas de anclaje y antígeno de la epidermólisis
bulosa adquirida.
• Zona basal subepidérmica, mide 0.5-1 micra de espesor y es rica en mucopolisacáridos neutros.

Capa basal (stratum basale)

El stratum basale (del latín basal = base, fondo) es la capa inferior de la epidermis. Las células basales se
encuentran directamente en la membrana basal, formando así una frontera bien definida entre la dermis y la
epidermis. Las células basales actúan como células madre, garantizando la regeneración continua de la piel
mediante la división celular (proliferación). Gracias a la división celular las células hijas son desplazadas
lentamente hacia las capas exteriores dónde pasan por diferentes estadios de desarrollo. Los melanocitos, las
células responsables de la pigmentación, también se encuentran en la capa basal.

Los melanocitos son células dendríticas, que son las encargadas de producir el pigmento café de la piel. Se
encuentra localizadas en la capa basal y en el folículo piloso. En un corte histológico hay aproximadamente un
melanocito por 8 queratinocitos basales. Los melanocitos por ser células dendríticas tienen extensiones de su
citoplasma que los ponen en contacto con los queratinocitos. Cada melanocito tiene aproximadamente contacto
con 32 queratinocitos y esto se conoce como la unidad pigmentaria. El pigmento café de la piel es la melanina,
esta se sintetiza a partir de la tirosina de la siguiente forma:

Tirosina - 3,4-dihydroxyfenilalanina (dopa) - dopaquinona - Melanina.

En el aparato de Golgi se forman unas vesículas que contienen Tirosina y Tirosinasa y es aquí donde se inicia la
síntesis de melanina. Estos organelos se llaman melanosomas tipo II, conforme el melanosoma convierte más
tirosina en melanina se forma el melanosoma tipo III y por último el melanosoma tipo IV donde la melanina llena
todo el organelo y este es visible por el microscopio de luz. Los melanosomas migran por los procesos dendríticos
que están en contacto con los queratinocitos y pasan a estos por un proceso conocido como secreción citocrina. Es
de esta forma que el color de la piel se mantiene uniforme. Los melanocitos también se pueden encontrar en el
oído interno, mesenterio, mucosas y ojo

Capa espinosa (stratum spinosum)

El stratum spinosum (del latín spino = espina, pincho), o capa espinosa, se encuentra por encima de la capa basal.
En ella se pueden apreciar por primera vez las vacuolas de membrana cerrada (cuerpos de Odland) que contienen
los precursores de los lípidos epidérmicos en forma de membranas lipídicas lamelares dobles (ordenadas en finas
placas).

Capa granular (stratum granulosum)

Por encima de la capa espinosa se encuentra el stratum granulosum (del latín granula = gránulo), dónde se inicia la
cornificación (queratinización) de los queratinocitos. Toma su nombre de su apariencia, la cual se debe a la
presencia de los denominados gránulos de queratohialina compuestos principalmente por profilagrina proteica y
filamentos intermedios de queratina.

Capa lúcida (stratum lucidium)

El stratum lucidium, también se denomina capa lúcida debido a que es muy refractante. Las células están
extremadamente aplanadas y cementadas entre sí. Los límites entre las células ya no son visibles.

1.2 La capa córnea (stratum corneum)

La capa más externa de la epidermis, la capa córnea, consta de una parte dura (pars compacta) con unas 15 a 20
capas celulares. Las células córneas (corneocitos) se encuentran unidas entre sí gracias a un pequeño número de
desmosomas - anejos de la membrana celular ricos en proteínas (tonofibrillas).

El modelo del cemento y los ladrillos

Entre las células se encuentran los lípidos epidérmicos: si imaginamos las


células córneas como ladrillos, entonces, los lípidos que rellenan los espacios
entre las células serían el mortero o cemento (modelo del cemento y los
ladrillos).

Representación esquemática de la capa córnea:


El modelo del cemento y los ladrillos

1 Células córneas (corneocitos)


2 Lípidos epidérmicos

Formación y función de los lípidos epidérmicos

La composición lipídica y el contenido en agua de la epidermis cambian con el aumento de la cornificación


(diferenciación) de las células cutáneas. Los lípidos se forman en el aparato de Golgi de los queratinocitos. Las
vacuolas de membrana cerrada conocidas como cuerpos de Odland, almacenan las sustancias precursoras de la
barrera lipídica cutánea en forma de membranas lipídicas dobles lamelares. El contenido de estos cuerpos de
Odland se libera y se deposita en los espacios extracelulares mediante la exocitosis, donde se convierte en lípidos
epidérmicos: en forma de cemento celular, estas membranas lipídicas dobles confieren estabilidad a la capa córnea.
Al mismo tiempo, estas membranas lipídicas intercelulares conforman la barrera crítica de permeabilidad de la
capa córnea: la regulación del contenido en agua y fluidos es su función más importante, ya que la elasticidad y
firmeza de la capa córnea dependen del contenido acuoso.

Representación esquemática de la epidermis:

Durante la diferenciación, las células basales se convierten en


células córneas planas sin núcleo.

1 Cuerpo de Odland con membrana doble


2 Queratinocito
3 Exocitosis
4 Lípidos epidérmicos
5 Células córneas

Composición de los lípidos epidérmicos

Las ceramidas conforman la fracción de lípidos más grande de la capa córnea con un 40%, seguida por los ácidos
grasos libres (25%), el colesterol (25%), así como el sulfato de colesterol. Las ceramidas son responsables en
primera instancia de las funciones de formación de la barrera y de la retención de agua de esta compleja mezcla
lipídica. Desde un punto de vista químico, las ceramidas son un grupo de esfingolípidos, es decir compuestos
formados por alcoholes de alto peso molecular, principalmente esfingosinas, y varios ácidos grasos como por
ejemplo el ácido linoleico.

La barrera de permeabilidad (i)

Los lípidos epidérmicos componen entre el 10% y el 30% del volumen total de la capa córnea (stratum corneum).
Esto equivale a una proporción de sustancia intercelular sobre el volumen total de 100 a 200 veces mayor que en
otros tejidos. De esta manera, la capa córnea forma una barrera de permeabilidad (i) eficaz que desarrolla dos
funciones importantes:

Impide la penetración de microorganismos y determinadas sustancias como por ejemplo agentes químicos y
alérgenos.

 Minimiza la pérdida de agua transepidérmica (TEWL) y, por tanto, protege al organismo de la


deshidratación.

Si se eliminan las capas de células córneas y con ellas los lípidos epidérmicos, la piel se hace más permeable al
agua (TEWL) y a otras sustancias, tales como las toxinas y los alérgenos.

Factores naturales de hidratación (NMF)


La capacidad de retención de agua de la piel depende en gran medida de la composición de la barrera lipídica de la
capa córnea. La estructura proteica de las células córneas, incluyendo la presencia del aminoácido arginina,
también influye en la capacidad de retención de agua de la piel. Estas sustancias, que se dan de forma natural en el
cuerpo y que retienen agua en la capa córnea, son denominadas factores naturales de hidratación (NMF). Se
forman a partir del proceso de cornificación (diferenciación) de los queratinocitos (p. ej. ácido pirrolidón
carboxílico) y a partir del sudor y el sebo (p. ej. urea, sales y ácidos orgánicos).

Descamación y renovación de la piel

Hacia la superficie cutánea la capa córnea se vuelve más frágil. Las diferentes células no encajan entre ellas (pars
disjunctiva), se separan y se desprenden como escamas. Este proceso continuo e imperceptible se denomina
descamación. Un ser humano adulto pierde alrededor de 10 gramos de escamas cutáneas al día.

La queratinopoyesis es el proceso mediante el cual el queratinocito se divide en la capa basal, conforme sube a
estratos superiores va percibiendo una serie de cambios estructurales, el mas importante de ellos es la formación de
queratina, llega a la capa cornea y luego se descama. Este proceso tarda 28 días. Son 14 días desde que se la
célula se divide en el estrato basal y asciende a la capa cornea y otros 14 días en la capa cornea hasta que se
descama.

Color de la piel

Es el resultado de tres pigmentos: melanina, carotenos y hemoglobina. Los melanocitos se encuentran en la


epidermis, los carotenos en los adipocitos de la dermis y de la capa subcutánea y la hemoglobina en los glóbulos
rojos. La cantidad de melanina varía el color de la piel desde el amarillo pálido al negro. Los melanocitos son más
abundantes en zonas específicas de la piel como en la epidermis de la cara, del pene y de la aréola mamaria pero el
número general de melanocitos es 6 aproximadamente el mismo en todos los grupos étnicos humanos de modo que
las diferencias de color entre ellos se atribuyen a diferencias en la cantidad de pigmento que los melanocitos
producen y transfieren a los queratinocitos. Los melanocitos sintetizan melanina a partir del aminoácido tirosina en
presencia de un enzima, la tirosinasa. Como la exposición a la luz ultravioleta incrementa la actividad enzimática,
se produce un incremento en la producción de melanina, oscureciéndose el color de la epidermis. En algunas
personas, las células rellenas de melanina tienden a formar grupos dando lugar a las pecas.

La falta de melanina en la epidermis puede deberse o a la ausencia de melanocitos (como en el vitíligo, en que hay
una falta total o parcial de melanocitos en algunas zonas de la piel) o a la incapacidad de los melanocitos para
sintetizar tirosinasa, como sucede en el albinismo. Los carotenos son pigmentos amarillo-naranja, precursores de la
vitamina A que se pueden depositar en los adipocitos después de ingerir grandes cantidades de alimentos ricos en
ellos como las zanahorias o la yema de huevo, dando a la piel un color anaranjado, más evidente en las personas de
piel blanca.

Las personas de piel blanca tienen poca melanina en su epidermis de modo que su piel es traslúcida y su color
varía de rosado a rojo según la cantidad y la oxigenación de la sangre que circula por los capilares de la dermis. El
color rojo se debe a la hemoglobina que es el pigmento encargado de transportar oxígeno que se encuentra en el
interior de los eritrocitos o hematíes

2. La dermis (corion)

La dermis (del griego derm = piel y también cutis profundo o corion) forma una frontera bien definida con la
epidermis y una frontera menos definida con el subcutis (tejido adiposo subcutáneo).
El “stratum papillare” constituye una frontera bien definida y ondulada con la epidermis.

1 Stratum papillare
2 Membrana basal
3 Células basales
4 Epidermis
La dermis está situada por debajo de la epidermis y está constituida por tejido conectivo, sustancia fundamental y
células. El tejido conectivo a su vez está formado por tres tipos de fibras: Colágenas, elásticas y reticulares. Las
fibras colágenas son las más numerosas, la disposición y el grosor de las mismas, varía de acuerdo al nivel en que se
encuentran: en la dermis superficial o papilar son fibras delgadas, a diferencia de la dermis media y profunda, donde
son más gruesas y se disponen en haces casi paralelos a la superficie de la epidermis.
Las fibras elásticas se observan con tinciones especiales de orceína o resorcina-fuccina, son fibras delgadas de 1 a
3 micras de diámetro, el grosor al igual que el de la colágena y varía de acuerdo al nivel en que se encuentran:
delgadas en dermis su- perficial y gruesas en dermis profunda. En la dermis papilar con- figuran un plexo: son las
fibras de elaulina y de oxitalán.
Las fibras reticulares miden de 0.2-1 micra de diá- metro, son un tipo especial de fibra colágena de tipo III.
La sustancia fundamental de la dermis contiene glucosa

Stratum papillare y stratum reticulare

El stratum reticulare (del latín stratum = cubierta, capa; reticular = en forma de red) constituye la parte inferior de
la dermis y muestra una transición continua con el subcutis subyacente. El stratum papillare (del latín papillae =
protuberancia) es la capa superior. Constituye una frontera abrupta y ondulada con la epidermis. Su estructura
ondulada aumenta la superficie de contacto con la epidermis, garantizando así un suministro óptimo de nutrientes
de la capa epitelial más profunda - las células basales - por medio de los vasos sanguíneos que atraviesan los
corpúsculos papilares.

El tejido conectivo de la dermis


Las fibras proteicas del tejido conectivo conforman el principal componente de la dermis, y están compuestas por
fibras elásticas en forma ondulada y por fibras de colágeno lisas y casi rígidas. Éstas son las responsables de la alta
elasticidad y la resistencia a la tensión de la dermis.
Los complejos jóvenes de fibras colágenas y glicosaminoglicanos pueden absorber grandes cantidades de agua,
determinando así la elevada turgencia intrínseca de la piel joven. Con el envejecimiento de la piel, la red de las
fibras de colágeno se tensa y disminuye su capacidad de absorción y retención de agua. La piel tiende a formar
arrugas.
Tejido conectivo, glicosaminoglicanos y capacidad de absorción de agua
El espacio intersticial de la red de fibras dérmicas contiene una clase de relleno compuesto por cadenas largas de
moléculas de azúcar (polisacáridos; del griego poly = numeroso, sacchar = azúcar). Estos son conocidos como
glicosaminoglicanos (también mucopolisacáridos). Con la ayuda de las fibronectinas, una clase de pegamento, se
unen a la estructura proteica del tejido conectivo para formar proteoglicanos, los cuales pueden unirse a las
moléculas de agua. Esta masa gelatinosa funciona como una esponja. Al ser presionada, puede expulsar el agua
absorbida y volver a absorberla en un proceso invertido. Probablemente, este proceso ayuda a suministrar los
nutrientes a la dermis.
El ácido hialurónico (del griego hyalo = cristal) pertenece a un grupo de glicosaminoglicanos formando así parte
de la función de absorción de agua del tejido conectivo. Los glicosaminoglicanos se producen y se degradan
constantemente. Por el contrario, las fibras de colágeno nuevas sólo se sintetizan cuando son necesarias, como por
ejemplo, cuando la piel se lesiona.

Otros componentes
Otros componentes de la dermis son los distintos tipos de células, tales como los fibroblastos, los mastocitos y
otras células de tejido, así como numerosos vasos sanguíneos y glándulas linfáticas, terminaciones nerviosas,
receptores del calor y del frío y órganos del sentido del tacto.

Está formada por dos estratos continuos. En ella podemos encontrar:

- Las glándulas sudoríparas, en forma de espiral con un tubo que se proyecta hasta el exterior, producen
constantemente sudor que sale a la dermis a través de los poros. Con el sudor eliminamos toxinas y regulamos la
temperatura corporal.

- Las glándulas sebáceas, en forma de saco, producen sebo o grasa hacia la dermis. La función del sebo es lubricar
y proteger la piel. El sebo y el sudor se combinan para conseguir una capa que protege la piel y la hace
impermeable al agua.

- Folículos pilosos, que, en forma de tubo, nacen de las células adiposas y continúan hasta la epidermis. En su
interior se producen los pelos (1). Cada folículo pilosos esta lubricados por una glándula sebácea que es la que
proporciona grasa al pelo correspondiente. Esta grasa lo abrillanta y lo protege de la humedad.

Los pelos estas sujetos por músculos elevadores que al contraerse erizan el pelo. Esto es lo que se produce cuando
sentimos ciertas sensaciones táctiles, o ante el miedo, el frío, etc.

- Vasos sanguíneos que irrigan las diferentes células de la piel a través de los capilares.

- Fibras de colágeno y elastina: Se encuentran en la capa más profunda de la dermis. Su función es mantener la piel
tersa, elástica y joven.

- Las fibras nerviosas responsables de las sensaciones. Las sensaciones se forman cuando los receptores mandan al
sistema nervioso la información percibida. Estos receptores reciben nombres diferentes según el tipo de sensación
que captan. Los termoreceptores son capaces de identificar las sensaciones de calor o frío (sensaciones térmicas),
los mecanoreceptores captan el peso de los objetos ( sensaciones de presión) y la forma, la textura, el tamaño, etc
de los objetos (sensaciones táctiles) ; los nociceptores captan el dolor (sensaciones dolorosas)

Las fibras nerviosas pueden ser libres, con fibras sensitivas desnudas o estar cubiertas por tejido conjuntivo.
Terminan en unos abultamientos denominados corpúsculos. Tenemos los siguientes corpúsculos:

- Corpúsculos de Paccini Aparecen encapsulados. Están formadas por una serie de capas en espiral formadas por
tejido conectivo aplanado que recuerdan por su forma a las cebollas.. Están encargadas de recoger las vibraciones y
la presión, por eso son muy abundantes en las manos y en los pies.

- Corpúsculo de Ruffini Tienen forma alargada y aparecen en la parte más profunda de la dermis. Su función
consiste en captar las deformaciones de la piel y de los tejidos subcutáneos. Captan también el calor. Son más
abundantes en la mano por la cara de arriba.

- Corpúsculo de Meisner En forma de huevo, aparecen principalmente en la punta de los dedos y de los pies.
Responden a suaves tactos sobre la piel. Son capaces de detectar rápidamente la forma que tienen los objetos así
como sus texturas.

- Corpúsculo de Krause Aparecen encapsulados en el nivel más profundo de la piel. Tienen una forma similar a
los corpúsculos de Pacini, aunque son más pequeños y de forma algo más redondeada . Se cree que son capaces de
detectar el frío. Pueden encontrarse en la boca, la nariz, los ojos, la lengua, los genitales, etc.
Glándulas sebáceas. Glándulas encargadas de segregar el sebum o sebo, producto del que aún no se tiene muy
claro todas su partes químicas ya que es muy difícil poder conseguir muestras sin que se mezcle con otros fluidos
de la epidermis.

GLANDULAS SUDORIPARAS: ECRINAS Y APOCRINAS


En numerosas ocasiones nuestro organismo tiene que soportar temperaturas elevadas, ya sea por variaciones de la
temperatura ambiental externa, ya sea por un aumento de la temperatura basal interna, debida a cambios
metabólicos como puede ser la fiebre o el ejercicio fisico. En estas ocasiones, podemos observar a simple vista un
cambio en el aspecto de la piel: entematosa, húmeda y brillante en un principio, si no cesa el factor desencadenante
aparecerán unas gotitas cristalinas que es lo que todos conocemos con el nombre de «sudor».

Este es el mecanismo específico que posee el ser humano para mantener siempre nuestra temperatura interna a
37°C., y las glándulas sudoríparas distribuidas por toda la superficie cutánea serán las responsables de ello.

Las glándulas sudoríparas están situadas en la dermis e hipodermis y sus conductos ascienden hasta la superficie
corporal a través de la epidermis excretando un líquido, el sudor, compuesto básicamente de agua y sales en
diferentes proporciones.

Existen dos tipos de glándulas sudoríparas:

—Ecrinas.
—Apocrinas.

1. Glándulas ecrinas

Las glándulas sudoríparas ecrinas son de tipo exocrino, localizadas en la dermis y que desembocan directamente en
la superficie cutánea por medio de una formación tubular productora del sudor.

Están distribuidas por toda la superficie corporal excepto las mucosas y lecho ungueal, predominando en palmas,
plantas, frente y axilas, oscilando su número entre dos y cinco millones, con un porcentaje variable de 150-350 por
cm2. Su función fundamental es la de regular el equilibrio térmico del organismo. Cada unidad sudorípara consta
de un glomérulo secretor compuesto de células pequeñas y grandes rodeadas de células mioepiteliales y una amplia
red de terminaciones nerviosas simpáticas (colinérgicas y adrenérgicas), un conducto excretor en el que se
diferencia una porción interna o dérmica cuya función es de reabsorción activa y una porción externa o epidérmica
en forma de espiral, lo que le permite adaptarse a las modificaciones epiteliales, formando el poro sudoríparo.

Composición y secreción ecrina: El sudor

Las glándulas ecrinas segregan el sudor, un líquido isotónico, incoloro e inodoro, de PH ácido (4,5 a 5,5)
compuesto por un 99% de agua y solutos que en orden decreciente son: sodio, potasio, cloro, urea, proteínas,
lípidos, aminoácidos, calcio, fósforo y hierro, aunque todos los electrolitos del plasma se encuentran en mayor o
menor proporción.

La sudación varía de un lugar del cuerpo a otro en relación con la densidad de las glándulas sudoríparas, estando
influida por gran variedad de factores como son: edad, temperatura, ingesta de agua, emociones, etc.

El sudor se produce en la porción secretora de la glándula mediante un ultrafiltrado isotónico procedente del
plasma y siendo a nivel del túbulo excretor porción dérmica, donde se produce la concentración definitiva del
sudor por un mecanismo activo de reabsorción de sodio y será expulsado al exterior por la porción epidérmica del
túbulo excretor.

Regulación

Su regulación es nerviosa, en ausencia de estímulos, las glándulas sudoríparas están en reposo, es decir, no
segregan sudor, únicamente a nivel de palmas y plantas la secreción sudoral es continua y espontánea.

De modo intermitente bajo estímulos colinérgicos y en situaciones de tensión psíquica, se produce una contracción
adrenérgica de las células mioepiteliales de la glándula ésta se vacía totalmente y aparece el sudor característico,
localizado en áreas determinadas y dependiendo del tipo de estímulo que lo ha producido.

Según estos estímulos encontramos varios tipos de sudación: térmica, psíquica y gustativa Sudación térmica, es la
respuesta sudoral al estímulo que provoca un aumento de temperatura ya sea producida por causas internas como
fiebre, enfermedades metabólicas, ejercicio físico, etc. O externas, por aumento de la temperatura ambiental.
Mediante el mecanismo de termólisis el organismo intentará mantener constante la temperatura del cuerpo
humano. La respuesta de sudación térmica es generalizada, aunque respeta palmas y plantas ya que estas áreas no
son termodependientes.

Sudación psíquica o emocional de aparición inmediata, provocada por situaciones de tensión emocional (miedo,
dolor, ...) localizada especialmente en frente, palmas, plantas y axilas. Su intensidad dependerá de la persistencia
del estímulo, pudiendo ser generalizadas en caso de emociones fuertes.

Sudación gustativa o reflejo facial producido por alimentos picantes y localizada en labios, frente y nariz, siendo
muy importante en algunos individuos.

Funciones del sudor: termorregulación

Ante la elevación de la temperatura, el cuerpo humano dispone de varios mecanismos para enfriarlo:
vasodilatación, sudación, y evaporación pulmonar.

La termorregulación consiste en el enfriamiento del cuerpo humano por un mecanismo de evaporación, ante un
incremento de 50C en piel o de 0,5°C en sangre se provoca un estímulo en el centro termorregulador que mandará
órdenes a través del hipotálamo a la glándula ecrina, que por medio de neurotransmisores estimula la secreción del
sudor, éste se evapora con gran rapidez, actuando como verdadero termostato.

En condiciones normales el volumen de secreción es mínimo, en ocasiones es muy grande y puede llegar a poner
en peligro la vida en climas tórridos, pues en estas situaciones alcanza los tres litros por hora y los 12 por día, no
hay que olvidar que cada litro de sudor evaporado elimina 540 calorías.

—Mantener el PH ácido de la superficie cutánea confiriéndole propiedades antisépticas y antifúngicas.

—Mantener la humedad en palmas y plantas con aumento del coeficiente de fricción y facilitar así la prensión de
los objetos y mejorar la deambulación.

—Función excretora de metales pesados, compuestos orgánicos y fármacos.

2. Glándula apocrina

Son también glándulas de secreción exocrina de forma tubular, siendo éstas más voluminosas que las ecrinas y
situadas en tejido subcutáneo, su principal diferencia es que desembocan en la vaina del pelo por encima de la
glándula sebácea.

Su distribución sobre la superficie corporal también las diferencia ya que se localizan selectivamente en axilas,
areola mamaria, párpados (glándulas de Moli) zona anogenital, conducto auditivo externo (glándulas ceruminosas)
y en menor cantidad en cara y cuero cabelludo.

Su función principal es la odorífera, producen una secreción de función desconocida, que cuando se encuentra en
la superficie cutánea y se descompone por bacterias actúa como feromona (sustancia olorosa).

La glándula sudorípara epocrina es un apéndice que se desarrolla en el folículo piloso, después que el pelo está
formado, hecho que se produce en la adolescencia.

Cada glándula está constituida por un glomérulo secretor, que se encuentra en dermis profunda, en forma de ovillo,
formado por células mioepiteliales, inervadas por fibrillas simpáticas adrenérgicas, y epiteho columnar. Un
conducto excretor que desemboca en el canal pilar por encima de la glándula sebácea, compuesto por dos hileras
de células cuboideas y una cutícula que tapiza su luz.

Composición y regulación apocrina

La secreción apocrina es el resultado de la eliminación por «decapitación» del epitelio columnar, por lo que es
viscosa, áspera, de aspecto lechoso y estéril, llamada «sudor apocrino». Esta secreción es vertida a nivel del
folículo piloso en donde se mezcla con la secreción sebácea y conjuntamente emergen a la superficie cutánea.
Su composición es de proteínas, amonio, carbohidratos, ácidos grasos, hierro y sustancias aromáticas.

El número de glándulas apocrinas varía individualmente, viene determinado genéticamente y en relación al sexo.
Están presentes ya en el nacimiento, pero no se desarrollan hasta la pubertad, precisando para ello de la influencia
de las hormonas sexuales (los andrógenos), sin embargo el factor hormonal no es necesario para mantener su
actividad funcional durante el resto de la vida adulta. En la senectud las glándulas apocrinas remiten segregando
menor cantidad de sudor apocrino.

La secreción apocrina se hace de forma continua y en pequeña cantidad, pero en determinadas situaciones como
miedo, dolor o inducción farmacológica como la que produce la epinefrina, hay descargas simpáticas adrenérgicas
que contraen las células mioepiteliales y se produce secreción inmediata y en mayor cantidad.

Función apocrina: Odorifera

La función de las glándulas apocrinas es principalmente la odorífera, esta característica no la poseen

por ellas mismas, sino que necesitan de la acción conjunta del sebo, restos celulares, flora bacteriana y secreción
ecrina.

Las glándulas apocrinas filogenéticamente, son de reciente aparición. En los animales produce atracción sexual e
incluso son encargadas de la termorregulación, posiblemente en las culturas primitivas, el olor corporal tenía una
función social, actualmente en nuestra cultura el olor corporal es rechazado, de ahí el gran auge de los cosméticos
encaminados a reducirlo o eliminarlo totalmente.

El olor corporal es distinto en cada individuo y de intensidad variable, presentando patrones topográficos
diferentes: olor del cabello, de la piel en general, de las regiones genital y anal, de las manos y pies, etc.

En resumen, el olor corporal es el producto final de una serie de factores que se interrelacionan. La secreción
apocrina recién formada es estéril e inodora rápidamente es colonizada por bacterias residentes en la superficie
cutánea y junto con la secreción sebácea dará lugar al olor característico de cada individuo y diferente según la
región corporal de la que proceda.

GLANDULAS SEBACEAS

Están localizadas en toda el área del cutis, a excepción de las palmas, plantas y dorso de los pies. Se encuentran en
grandes cantidades en la cara y cuero cabelludo. Son poco funcionales en la infancia, presentan mucha actividad en
la adolescencia por la acción de los andrógenos y en la edad madura estabilizan su función.

La capa de células germinativas sebáceas sufre de forma paulatina una diferenciación convirtiéndose en células
sebáceas, con la consecuente acumulación de lípidos en su interior, su migración y el drenaje de contenido en el
conducto sebáceo. Este sebo está formado por triglicéridos, ácidos grasos libres, ésteres grasos, escualeno,
colesterol y ésteres de colesterol.

Función de las glándulas sebáceas

 Protección antimicrobiana, objetivo que cumple gracias a la


acidez natural del sebo.
 Función de lubricación del pelo. Esto permite que el pelo
pueda surgir de forma más natural y cómoda.

Tipos de glándulas sebáceas

Se distinguen dos tipos:


 Las que acompañan a un pelo. Cada pelo suele tener una media de 5 a 6 glándulas sebáceas encargadas de
su lubricación y de impedir la entrada de agentes patógenos.
 Las que no acompañan a un pelo. Estas están situadas en los labios, los parpados, el glande y las aureolas.

Por lo tanto, tenemos que en los únicos lugares donde no encontramos glándulas sebáceas son las palmas de pies y
manos.

Cuanto mayor sea el tamaño de la glándula sebácea más pequeño será el tamaño del pelo al que acompañe. El
sebo contiene de 92 a 100% de lípidos.

.Características de la secreción sebácea

Las glándulas sebáceas son glándulas de secreción exocrina que se


encuentran localizadas en la dermis y desembocan por medio de un
conducto excretor a nivel de folículo piloso, formando la llamada unidad
pilosebácea. La glándula consiste en uno o varios lóbulos cada uno de
los cuales tiene un dueto formado por epitelio escamoso queratinizante.
Todos estos duetos convergen en el dueto sebáceo principal que se abre
al canal pilar y cuyo epitelio está en continuidad con la epidermis de su
superficie.

Las glándulas son de tipo acinar cuya secreción produce un material llamado sebo mediante un mecanismo de
secreción holocrina, es decir, precisan para su secreción de la total destrucción celular. Elaboran el sebo que
contribuye a formar el manto ácido lipídico que recubre el tegumento y que tiene esenciales propiedades
emolientes lubricantes, fungiestáticas y bacteriostáticas.

La secreción del sebo, holocrina sucede por diferenciación y desintegración celular completa. Varía a lo largo de la
vida alcanzando el máximo durante la pubertad y la vida adulta, hallándose regulado por diversos factores.

No existe relación entre el tamaño de la glándula sebácea y el del pelo asociado. Así en la frente y zona centro
facial, donde las glándulas sebáceas son muy grandes, el pelo asociado es tipo vello.

Las glándulas sebáceas se hallan distribuidas por todo el cuerpo excepto en palmas y plantas. Están especialmente
desarrolladas y son más numerosas en algunas regiones como en el cuero cabelludo, la cara (nariz, frente, mentón,
área retroauricular), y en la línea media del pecho y espalda, en el conducto auditivo externo y en la zona anorectal,
éstas son llamadas regiones seborréicas. Es decir el territorio donde se localiza el acné.

MECANISMOS DE REGULACION.

Constituye una secreción continua que se vierte en la piel a nivel del folículo piloso, extendiéndose por los surcos
cutáneos y en el caso de ser abundante, daría un aspecto brillante y untoso a la piel, esto va a depender de
diferentes mecanismos de regulación:

1. Endocrina

Constituye el mecanismo más importante de regulación de las glándulas sebáceas. Los andrógenos son las
hormonas de más influencia, aunque de forma secundaria también intervienen en esta regulación estrógenos
gonadotrofinas y hormonas hipofisarias.

Los andrógenos

Representan el mayor estímulo para la glándula sebácea, produciendo un aumento de la mitosis celular, de su
tamaño y de la producción de sebo.

En el desarrollo embrionario de las glándulas sebáceas en el feto humano, está estrechamente relacionada con la
diferenciación de los folículos pilosos y de la epidermis. Se inicia a partir del folículo primordial entre las trece y
quince semanas de gestación, debido a la influencia de los andrógenos maternos, de modo que el sebo es el primer
producto conocido excretado por el cuerpo humano y el que formará la denominada «vérnix caseosa». Persiste
alrededor de un mes después del parto, siendo responsable del acné neonatal. Progresivamente disminuye la
actividad de las glándulas sebáceas, prácticamente inactivas hasta los 8 ó 10 años en que reemprende la actividad,
de modo que a los 1 5 años es prácticamente idéntica a la del adulto quedando estable hacia los 25 años. En la edad
adulta la producción sebácea es más elevada en el hombre que en la mujer.

En la mujer los niveles de testosterona libre son 10 veces inferior que en el hombre. Con la menopausia se produce
una marcada caída de la secreción, mientras que en el hombre, después de los 50 años la disminución es más lenta.

El principal andrógeno es la testosterona de origen gonadal, aunque en su ausencia también pueden influir los
andrógenos de origen suprarrenal (dehidroepiandrosterona).

La testosterona libre circula unida a una proteína plasmática, que la transportará hasta el interior de la glándula
sebácea donde se transformará en dihidrotestosterona (DHT).

Este poderoso andrógeno ejerce una acción anabolizante y trófica sobre la glándula: estimula la mitosis y la
síntesis protéica de sus células.

Los estrógenos

Disminuyen la secreción de sebo y reducen el tamaño de las glándulas sebáceas por lo que tendrán una acción
inhibitoria sobre éstas. Su acción se debe primero a un mecanismo competitivo con la testosterona libre por tener la
misma proteína transportadora y una segunda acción directa sobre la glándula.

Existen los llamados antiandrógenos que actuarían de modo similar a los estrógenos (el acetato de ciproterona)
logrando inhibir a los andrógenos a nivel de las glándulas sebáceas y conseguir así una disminución en la
producción de sebo.

La progesterona

Está muy discutida su acción, parece ser que administrada a grandes dosis llega a estimular la glándula sebácea
provocando acné.

Los glucocorticoides. Disminuyen ligeramente la secreción sebácea y solamente en la mujer.

Las hormonas hipojisarias. Tienen una doble acción, estimulando indirectamente distintos órganos endocrinos
(gonadotrópicas, adrenocorticotropa), y por otra, actúan directamente sobre la glándula sebácea.

2 Regulación nerviosa

Los estudios permiten establecer que la hipersecreción sebácea suele acompañarse de hiperhidrosis y
frecuentemente de hiperclorhidria. Es decir, se trata, de individuos hipersecretores, en situaciones de tensión.

Diferentes estudios hacen pensar que las influencias emocionales llegarían al hipotálamo y a través de la
adenohipófisis provocarían la liberación de distintas hormonas capaces de producir hipersecreción sebacea. Esto
explicaría la intensa seborrea que acompaña a ciertos procesos neurológicos.

3. Regulación exógena

La elevación de la temperatura cutánea produce una hidratación del estrato córneo por aumento del sudor, de esta
forma se produce una fluidez del sebo por lo que aumenta su secreción, pero no su producción.

El ayuno prolongado disminuye la secreción sebácea pero no se ha demostrado que un régimen alimentario
concreto afecte en la producción de sebo por las glándulas sebáceas.

Función que desempeña la secreción sebácea


El sebo tal como sale de la glándula sebácea es muy difícil de obtener, por lo que la mayor parte de los estudios se
efectúan sobre el manto lípido cubriente de la superficie cutánea, que es una emulsión de grasas provenientes de la
secreción sebácea, de la queratinización epidérmica y del sudor. El «manto lípido superficial» se halla constituido
por triglicéridos, escualeno, colesterol. ceras y trazas de fósfolípidos. Todos ellos en diferentes proporciones \
aportando a la superficie cutánea una película de propiedades protectoras y suavizantes.

 En el ser humano el manto lípido superficial controla la pérdida de humedad de la epidermis, favoreciendo
así el mantenimiento de las propiedades mecánicas de la piel como su elasticidad, \ manteniendo el estrato
córneo para protección frente a las agresiones externas como las radiaciones solares...
 Los lípidos cutáneos protegen la piel contra la infección micótica microbiana por poseer los ácidos libres,
provenientes de la hidrolisis del sebo, una acción fungiestática y bacteriostática.
 Por riqueza del sebo en escuáleno. sustrato de la síntesis de la provitamina D que bajo la acción de la luz
solar se transforma en vitamina D, necesaria para el desarrollo óseo del individuo.
 El manto lípido superficial representa un vehículo de olores permanente tanto de reconocimiento personal
como sexual. Se conoce como feromonas las sustancias volátiles secretadas por los mamíferos de los
cuales algunas de ellas, provienen de las glándulas apocrinas y otras del sebo.

FOLÍCULO PILOSO

El folículo piloso es una pequeña glándula que produce el pelo que se extiende desde la superficie de la epidermis
(la capa más superficial de la piel) hasta dentro de la dermis (la capa profunda de la piel). En el cuero cabelludo
penetra un tanto en la hipodermis (la capa de grasa debajo de la piel). Vea la figura 1 a la derecha. Note que el eje
del folículo piloso está inclinado un cierto ángulo con respecto a la linea de la superficie de la piel.
La parte más profunda del folículo piloso se expande para forma un bulbo que está recubierto por fibras nerviosas
con sus respectivas terminales que componen el plexo de la raíz del pelo (obsérvelo en la figura 1). Cuando se
dobla el pelo resultan estimuladas esas terminales nerviosas, convirtiendo consecuentemente, a los pelos en
receptores muy sensibles del tacto.
Recubriendo el cuerpo hay dos tipos de pelos:

1. Vello: el vello es el pelo fino y pálido que recubre el cuerpo en los niños y los adultos.
2. Terminal: el pelo terminal es el pelo grueso que crece en el cuero cabelludo y en las cejas. Aparece en las
axilas y el pubis durante la pubertad en ambos sexos y en la cara y pecho (pero también en brazos y
piernas) de los varones. Este crecimiento de pelo terminal se produce en respuesta al estímulo producido
por las hormonas masculinas llamadas andrógenos entre la que la testosterona es la más importante.

El crecimiento del pelo en el folículo piloso está influenciado por varios factores, pero los más importantes son la
nutrición y las hormonas. Como regla general a medida que la nutrición es peor se tiene menos crecimiento del
pelo, mientras que las condiciones que incentivan la circulación sanguínea en la piel incrementan su crecimiento.
Algunas personas que por razones de trabajo cargan siempre algún bulto colgado de un hombro desarrollan un
hombro peludo

Estructura del folículo piloso


—El pelo tiene una porción interna llamada
«raíz» y otra externa o «tallo». De dentro a fuera
consta de médula, corteza y cutícula. La médula
del pelo es inconstante y difícil de distinguir ya
que está parcialmente queratinizada. La corteza
consta de células que se ha ido queratinizando
durante el crecimiento ascendente a partir de la
matriz, llenándose de queratina y perdiendo
núcleos. La cutícula del pelo o capa más externa
consta de células superpuestas a modo de tejas
hacia arriba y estrechamente unidas, sieñdo las
únicas que no contienen melanina.

Entre las células de la matriz están los


melanocitos que son los encargados de la
producción de melanina responsable de la
coloración del pelo.
Estructura del folículo piloso
—La vaina interna formada por tres capas: la
cutícula de la vaina, la capa de Huxley y la capa
de Henle, que a partir de ésta se van endureciendo
progresivamente todas ellas.

La vaina epitelial externa representa la extensión hacia debajo de la epidermis, su grosor suele variar según el tipo
de pelo. En su parte superior por encima de la glándula sebácea, es el canal piloso que llega a la superficie siendo
de características igual a la epidermis, sus células que tienen muchas vacuolas repletas de glucógeno y
mucopolisacáridos que servirán de almacén energético durante la fase anágena. Una protuberancia como un
pequeño pezón del tejido de la dermis penetra en la base del folículo piloso y se conoce como papila dérmica.(Ver
figura ) Esta papila dérmica está muy irrigada por capilares sanguíneos que suministran los nutrientes a los pelos
en crecimiento.

La pared del folículo piloso está compuesto de una vaina externa de la raíz, de tejido conectivo derivada de la
dermis, y una vaina interna epitelial de la raíz derivada primariamemte de la epidermis. Ambas vainas están
separadas por una gruesa membrana conocida como membrana vítrea.

Las vainas externa e interna se van afinando a medida que bajan en el bulbo de forma que la papila dérmica solo
está cubierta por una capa simple de células de tejido epitelial. Por encima de esta lámina de células está la matriz
del pelo, que es el área del bulbo donde se produce la activa división celular que da lugar al pelo

Cuando las señales químicas que se mueven en la papila llegan a la matriz, algunas de sus células migran hacia la
papila y se dividen para formar células del pelo y a medida que las nuevas células se van creando en la matriz,
estas empujan hacia arriba a las viejas, las que se funden y queratinizan para morir.

Características del folículo piloso

Relacionado con el folículo piloso está un haz de células musculares lisas llamada músculo erector del pelo
acoplado de tal forma que cuando se contrae tiende a poner el eje del folículo perpendicular a la superficie de la
piel y a producir hoyuelos en esta como una respuesta al frío o al miedo conocida como "piel de gallina".

Debido a nuestro escaso pelo esta respuesta de "pelo erizado" no es muy útil en relación con la protección contra el
frío, pero no cabe duda que su efecto es muy importante en ese sentido en otros animales de pelo abundante al
atrapar más aire dentro del pelo y formar con ello una barrera a las pérdidas de calor, además de darle una
apariencia más voluminosa que es decisiva en ocasiones para enfrentar y atemorizar un enemigo.
Se conocen tres tipos fundamentales de pelo: el lanugo, primer pelo, es fino y con menos de 2 cm, cae hacia el
octavo més de vida intrauterina y es reemplazado por el vello, estos son blandos, poco o nada pigmentados y
cortos. El vello es progresivamente reemplazado por el pelo terminal, más grueso, bien pigmentado y largo, con
características propias según la región corporal (pubis, axila, barba, tronco, etc.).

—El color del pelo viene determinado genéticamente y se incluyen en el fenotipo racial, es decir color de ojos y
piel. La coloración del pelo depende de los dos tipos de melaninas; las eumelaninas darán el color negro y castaño,
las feomelaninas los tonos rubios, existiendo una gran gama de tonos entre ellos, dependiendo siempre de la forma,
número y disposición de los gránulos de melanina en la corteza del pelo. Las canas se deben a la pérdida de
melanina por disminuir la actividad de los melanocitos, no su número, siendo éste un proceso fisiológico de
envejecimiento. La edad de aparición es muy variable y está relacionado con el factor hereditario.

—El aspecto del pelo terminal, rizado o liso también viene determinado genéricamente según la raza y la zona
corporal. Los factores responsables del rizado no son bien conocidos, parece deberse a la desviación del bulbo
piloso y su asimétrica queratinización.

—El tamaño del pelo sufre variaciones significativas a lo largo de la vida según edad, sexo, raza, zona corporal,
estado nutritivo, etc.

—La elasticidad es una de las características más importantes del pelo, lo que indica que puede variar su forma,
longitud y diámetro según las fuerzas deformantes externas que actúen sobre él. La humedad aumenta su
elasticidad, la temperatura y el uso de productos químicos (decoloración y permanente) la disminuyen, teniendo
como resultado un pelo frágil y quebradizo. Una característica también interesante es el «potencial de electricidad»
es decir, el estado de excitación que se produce con una fricción, este es variable según edad y características
personales. Actualmente con el uso de cremas y champús «acondicionadores» se consigue en parte anular esta
propiedad.

Fases del crecimiento

El crecimiento del pelo tiene lugar en ciclos de cuatro fases. Anágeno es la fase de crecimiento activo, cuya
longitud varía en gran medida entre las personas y los folículos pilosos individuales. Anágena dura de dos a siete
años en el cuero cabelludo, pero por sólo unos meses en las cejas. La fase de crecimiento es seguida por la fase
catágena, una breve fase de transición que dura aproximadamente dos a cuatro semanas.

Después catagen, la fase de telógeno, una fase de reposo, comienza. Los pelos en la fase de telógeno están muertos
y son llamados pelos club. Muchos pelos del club se desprenden del cuerpo todos los días. La fase de telógeno
dura aproximadamente tres semanas para que los pelos en el cuero cabelludo humano. La etapa final del ciclo del
folículo piloso es exógena, una fase de desprendimiento en la que uno de los muchos pelos que puedan derivarse
de un único folículo es derramada.

Cada folículo piloso presenta ciclos de crecimiento, en cada ciclo se suceden tiempos de crecimiento del pelo y de
inactividad. Cuando la matriz del folículo está inactiva la base del folículo y su bulbo se atrofian un tanto, luego
del "descanso" la matriz recupera su actividad y comienza a formar un pelo nuevo para reemplazar al viejo que se
cae, o es empujado hacia afuera por el nuevo.

La vida del pelo es variable, los folículos del cuero cabelludo se mantiene activos por años (unos cuatro como
promedio) luego se hacen inactivos por unos pocos meses. No todos los folículos están en la misma fase del ciclo
al mismo tiempo, normalmente solo un pequeño porcentaje está en la fase de caída lo que nos da un promedio de
unos 90 pelos perdidos diarios en el cuero cabelludo. La larga temporada activa del folículo explica por qué el pelo
de la cabeza puede alcanzar tal longitud. Por su parte los folículos de las cejas, por ejemplo, solo están activos unos
tres a cuatro meses y eso explica la pequeña longitud de los pelos de esta área.

El cabello
El cabello consiste en polímeros de aminoácidos (proteínas) unidos transversalmente por unidades disulfuro. Estos
enlaces podían romperse con sulfuros o moléculas dotadas de grupos –SH en disolución ligeramente básica como
el tioglicolato . Este descubrimiento resultó ser la clave para los modernos métodos de alterar de forma
"permanente" la forma del cabello, de rizado a lacio o viceversa.
En el proceso, una disolución del ion tioglicolato, HSCH2CO2-, se vierte sobre el cabello, lo que reduce los
"puentes" –S-S- a grupos –SH:
2 HSCH2CO2- (aq) + -S-S- (cabello) ® [HSCH2CO2-](aq) + 2-SH (cabello)
Con la ayuda de rizadores o alaciadores, las cadenas proteínicas pueden desplazarse entonces mecánicamente
respecto a sus vecinas. La aplicación de una disolución de peróxido de hidrógeno vuelve a oxidar los grupos –SH
para formar nuevos puentes –S-S-, que mantienen al cabello en su nueva configuración:

2 -SH (cabello) + H2O2 ® -S-S-(cabello) + 2 H2O (liq)

LAS UÑAS

Las uñas de los dedos de manos y pies protegen la sensibilidad de los extremos de los dedos y se emplean también
en actividades tanto defensivas como ofensivas. En las manos, además, las uñas sirven para aumentar la delicada
función de los extremos de los dedos.

La uña es una unidad funcional, dinámica, relacionada con el resto del organismo y con el medio ambiente que la
rodea. Su observación nos orienta rápidamente de la personalidad del individuo, así como diversos procesos
patológicos que ha sufrido.

La parte principal de este apéndice es la lámina ungueal dura, que surge de la matriz, de forma más o menos
rectangular y plana, mostrando considerable variación en las diferentes personas. El color rosado del lecho ungueal
se debe a su extensa red vascular y es visible por la transpariencia de la lámina. El lecho ungueal, la matriz y la
lúnula son los otros componentes epidérmicos que forman la uña.

Estructura ungueal

1. Borde de la uña
2. Línea amarilla
3. Borde lateral
4. Lámina ungueal
5. Lúnula
6. Cutícula
7. Eponiquio
8. Repliegue dorso

A. Matriz proliferante
B. Surco ungueal
C. Cara dorsal
D. Cara ventral
E. Eponiquio
F. Cutícula
G. Lámina ungueal
H. Hiponiquio
I. Lecho ungueal

Lámina ungueal
La lámina ungueal está formada por una queratina especializada que elaboran las células del lecho ungueal,
formados por invaginaciones de la epidermis, y están completamente desarrollados hacia la mitad de la vida
embrionaria.

La lámina ungueal crece lentamente hacia adelante hasta separarse del lecho ungueal a nivel de la llamada línea
amarilla. La lámina ungueal situada más allá de la línea amarilla constituye el borde libre de la uña, cuya longitud
y espesor son variables, dependiendo de la frecuencia con que cada persona se corta las uñas y también de su
ocupación principal. El área situada bajo el borde libre de la uña recibe el nombre de hiponiquio

Esta parte de la uña, es la capa de queratina de mayor tamaño del cuerpo, y su importancia en medicina es crucial
por ser el reflejo de diversos procesos patológicos.

El lecho ungueal

Está formado por una capa interna o dermis y una capa externa o epidermis. Participa también en la formación de
la uña por medio de las células de la matriz que se encuentra en su porción proximal, lateralmente se continúa con
los pliegues ungueales y distalmente con el hiponiquio.

Matriz. El primer signo de la matriz se ve en el dorso de los dedos del embrión de diez semanas, en este momento
la superficie de las puntas de los dedos consiste en células epiteliales indiferenciadas y se llama el campo ungueal.
En el embrión, a las trece semanas, se están diferenciando la matriz, la futura lúnula y la lámina ungueal. Esta
última se forma por un proceso de aplanamiento de las células basales de la matriz, fragmentación de los núcleos y
condensación del citoplasma, formando células planas que se adhieren firmemente entre sí.

La matriz es la única responsable de la formación de la lámina ungueal.

Lúnula Tiene forma de «media luna», es de color blanco y está situada en la porción proximal o base de la una; es
muy lisa, blanca y brillante. Su color blanco y su causa sigue siendo un punto de controversia en la actualidad, su
tamaño y localización varía de unos sujetos a otros.

Crecimiento ungueal

Como hemos visto, la lámina ungueal consiste en células cornificadas muertas producidas por la matriz, su índice
de crecimiento esta condicionado por el índice de recambio de las células de la matriz. Crecen continuamente
mientras la matriz se conserva. El crecimiento se interrumpe si se la destruye, las uñas caen y son reemplazadas
por el estrato córneo de la piel del lecho ungueal. Presenta un ritmo de crecimiento continuo, a diferencia de lo que
ocurre en el pelo, donde el ritmo es discontinuo alternándose diferentes fases. En general, podemos decir que el
recambio ungueal es de 3 a 12 meses, con una velocidad media de 3 mm. Por mes. Sin embargo, existen
diferencias apreciables según las personas, su edad y localización, las uñas de los dedos más largos crecen más
rápidamente, así como la renovación es más veloz en el verano que en el invierno. Las inflamaciones y
traumatismos locales o las enfermedades generales pueden afectar el crecimiento o apariencia de las uñas.

Composicion y propiedades

La lámina ungueal es como el pelo en cuanto está compuesta principalmente de proteínas y tiene un contenido
lípido de menos de 5%. El principal componente es una alfa-proteína fibrosa similar a la del pelo y la epidermis de
la piel. Estas fibras son paralelas a la superficie de la uña y se orientan en dirección perpendicular al crecimiento de
la uña.

El alto contenido de azufre de la uña sugiere que puede haber en la matriz proteínas que contienen mucho azufre,
similares pero no iguales, a las observadas en el pelo, que es la que le confiere dureza a la uña.

La uña se hidrata rápidamente con agua y por esto aparece como una estructura muy porosa.
Otros componentes de la lámina ungueal son los fosfolípidos que contribuyen a dar flexibilidad, oligoelementos
como el cobre, el manganeso, el zinc, el hierro y un alto contenido en calcio (aproximadamente el 0,1%). Según
estudios el calcio no tiene relación con la dureza de las uñas.

Para que la uña ejerza correctamente todas sus funciones tiene que presentar un equilibrio entre sus dos
propiedades principales: la dureza y la flexibilidad.

La flexibilidad es la capacidad que tienen las uñas de doblarse sin que por ello se rompan. Esta consecuencia del
grado de hidratación y del contenido de fosfolípidos de la lámina ungueal.

La dureza ungueal le protege de posibles rupturas frente a traumatismos directos, viene determinada por su
especial composición de queratina, principalmente su fracción proteica rica en azufre.

Estas propiedades pueden ser alteradas por factores externos, como el exceso de agua, que altera la flexibilidad y
dureza ungueal produciendo alteraciónes en el crecimiento y aspecto de las uñas.

3. Hipodermis

Es la capa más profunda, conocida también como tejido subcutáneo, que contiene
numerosas células de grasa y está cubierta por una densa red de vasos sanguíneos, por lo
tanto es la capa adiposa del organismo. Está conectada con los órganos profundos y
compuesta por fibras, venas y adipocitos. Protege la piel de agresiones, pero también
actúa como reserva de energía. Representa la reserva energética más importante del
organismo gracias al almacenamiento y a la liberación de ácidos grasos.

En ella podemos encontrar:

- Vasos sanguíneos que aportan el riego sanguíneo y vasos linfáticos que recogen las toxinas y conducen las
células del sistema inmunitario.

- Ligamentos cutáneos: Permiten que la piel se mueva por encima de los órganos.

- Lipocitos o adipositos: Productores de grasa. Su función es formar una especie de colchón o tejido subcutáneo
que protege el organismo contra las agresiones externas y traumatismos. También protege el organismo contra el
frío y proporciona consistencia a la piel, evitando que esta se hunda o se afloje

Sus células grasas, los adipocitos, son células voluminosas. El núcleo aplanado de estas células está pegado en la
periferia por una gota de lípido. Los adipocitos se distribuyen de manera distinta en la mujer y en el hombre. En las
mujeres, los adipocitos predominan en la zona de los glúteos y de los muslos. En los hombres, se encuentran más
bien en la zona abdominal. En la hipodermis, se encuentran las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos a los
que están unidas las glándulas sebáceas.

La piel está conectada al sistema nervioso y a todas las emociones, es un órgano sensorial, por lo que todos los
sentimientos y el estado de salud se ven reflejados en ella.

B. LA FISIOLOGÍA DE LA PIEL

La piel, el órgano más grande del cuerpo humano, tiene una superficie de entre 1,5 y 2 m2 y conforma el 16% del
peso corporal total. Considerado como uno de los órganos más importantes del cuerpo, la piel protege frente a la
penetración de sustancias nocivas, proporciona aislamiento y participa en la termorregulación.

1. La película hidrolipídica

La superficie cutánea está cubierta por la denominada película hidrolipídica, una emulsión de agua (hidro) y grasas
(lipos). Su principal función como barrera exterior es proteger frente a bacterias y hongos. Además, mantiene la
elasticidad de la piel.
En una piel sana, el equilibrio entre grasa e hidratación se mantiene intacto. La película hidrolipídica varía en
cantidad y composición dependiendo de la zona del cuerpo así como de factores exógenos y endógenos como la
hora del día, la estación del año, la humedad ambiental, la alimentación, el estrés o la enfermedad.

Composición de la película hidrolipídica

El análisis de la estructura de la piel y del proceso de queratinización muestra que la superficie cutánea contiene
las siguientes sustancias:

 Sebo procedente de las glándulas sudoríparas y sebáceas


 Sustancias derivadas del proceso de cornificación (productos de la degradación proteica)
 Células córneas todavía adheridas pero en proceso de repulsión
 Agua de las capas más profundas que ha llegado a la superficie (agua transepidérmica (i), perspiración
insensible)

Estos elementos forman la película protectora de la piel, en continua renovación:

1 Sudor
2 Sebo de las glándulas (i) sebáceas
3 Corneocitos en proceso de derrame
4 Células en proceso de repulsión
5 Agua transepidérmica

Importancia de la película hidrolipídica

Una de las funciones de la película hidrolipídica es la defensa frente a microorganismos y agentes invasores. Al
mismo tiempo, mantiene la elasticidad de la piel. Gracias a la presencia de componentes ligeramente ácidos, como
el ácido láctico, el ácido pirrolidón carboxílico y los aminoácidos, la parte hidrófila de la película hidrolipídica
forma un manto ácido protector.

Los lípidos epidérmicos

Junto a las células córneas, los lípidos epidérmicos son un componente muy importante en la función de barrera de
la piel. Constituyen el cemento, o masilla córnea, entre los “ladrillos”, las células córneas.

Los lípidos cutáneos se sintetizan en células de la epidermis a partir de productos intermedios del metabolismo o
de ácidos grasos esenciales, es decir, suministrados desde el exterior. Entre ellos se encuentran además de los
mono, di y triglicéridos, el colesterol, las ceramidas y los fosfolípidos (i).

Fotografía por microscopio electrónico de una sección congelada de la capa


córnea

1. Corneocitos
2. Espacios intercelulares
rellenos de lípidos cutáneos
Composición de los lípidos epidérmicos

El patrón lipídico de las membranas que se encuentran en la capa córnea difiere del de la epidermis viva, cuyas
membranas constan principalmente de fosfolípidos (i). Los fosfolípidos (i) se catalizan durante la diferenciación
(cornificación) de los queratinocitos. Por tanto, las ceramidas, el colesterol y los ácidos grasos libres son los
elementos predominantes en la capa córnea.

Formación de los lípidos epidérmicos

Las sustancias precursoras de los lípidos epidérmicos se producen en el aparato de Golgi de los queratinocitos en la
capa espinosa superior. Después son almacenadas en las células en forma de membranas lipídicas dobles dentro de
pequeños gránulos microscópicos, unas vacuolas de membrana cerrada conocidas como cuerpos de Odland. En la
capa superior del stratum granulosum (capa granular) los cuerpos de Odland expulsan estas membranas lipídicas
dobles al espacio intercelular mediante la exocitosis.

Durante este proceso de maduración, los glicolípidos, los fosfolípidos (i) y los ésteres de esteroles polares son
convertidos por acción de las enzimas en lípidos no polares como las ceramidas y los ácidos grasos libres. En
consecuencia, se forma una barrera lipídica córnea semipermeable y funcional, también conocida como barrera de
permeabilidad (i) o hidrolipídica.

Consecuencias del daño a la barrera hidrolipídica

Si se eliminan las capas superiores de corneocitos, por ejemplo, al retirar un esparadrapo, los lípidos epidérmicos
se pierden con ellas. Como consecuencia, el agua, las sustancias químicas y los microorganismos patógenos
pueden penetrar hacia las capas más profundas de la piel. Además, aumenta la pérdida de agua de esas capas, lo
que lleva a un aumento la pérdida de agua transepidérmica (i) (TEWL).

Factores que influyen en el mecanismo de regeneración

La activación del sistema de regeneración de la barrera de la piel depende de varios factores. Por tanto, el aumento
en la síntesis de colesterol, ácidos grasos y esfingolípidos lleva a la restauración de la función de barrera. Sin
embargo, se ha demostrado que después de un daño extensivo en la capa córnea, por ejemplo, causado por
stripping o el uso de acetona, la barrera natural de la capa córnea tan sólo puede restaurarse mediante la
acidificación de la superficie cutánea. Un medio neutro o alcalino retrasa claramente el proceso de regeneración.

2. El manto ácido protector

Desde hace más de 100 años, se debate sobre la función del manto ácido protector. Inicialmente, se centraba más
en la defensa microbiológica indirecta y la protección directa frente a los agentes alcalinos nocivos. Estos
conocimientos clásicos sobre la importancia del pH para la piel, sin embargo, han sido ampliados gracias a
estudios bioquímicos y biomoleculares más recientes.
Los resultados de estudios recientes demuestran que el pH ácido de la capa córnea desempeña un papel importante
en la formación y la estructura de los lípidos epidérmicos y con ello, de la barrera hidrolipídica. Estos estudios
demuestran que un entorno ácido es importante para:

la activación de las enzimas responsables de la síntesis de lípidos epidérmicos esenciales,

 la formación de la membrana lipídica doble y


 la normalización de la capa córnea después de una agresión mecánica o química.

Un medio ácido es importante para la síntesis de los lípidos


epidérmicos, los cuales se componen principalmente de
ceramidas (40%), ácidos grasos libres (25%) y colesterol
(25%). La síntesis de ceramidas especialmente importantes se
cataliza mediante una enzima perteneciente al grupo de
hidrolasas ácidas.

1. Cuerpos de Odland
2. Exocitosis
3. Células de la capa granular
4. Membrana lipídica doble

3 Composición y función del manto hidrolipidico

De película hidrolipídica a manto ácido protector

Un análisis más exhaustivo de los componentes de la película hidrolipídica revela por qué esta película protectora
fue denominada por Shade y Marchionini en 1928 como manto ácido protector:

El sudor contiene ácido láctico y diversos aminoácidos

 El sebo contiene ácidos grasos libres


 Los aminoácidos y el ácido pirrolidón carboxílico se sintetizan mediante el proceso de cornificación.

El valor fisiológico del pH de la piel sana se encuentra entre el 5,4 y el 5,9 de media.Dentro de este intervalo, la
piel está colonizada por la flora típicamente cutánea, la cual impide la proliferación de microorganismos
patógenos. En las cavidades fisiológicas (axilar, anal y genital), el valor pH se encuentra alrededor de 6,5.

Un importante mecanismo protector: la capacidad de neutralización alcalina

Un aumento en el pH hacia la zona alcalina debido, por ejemplo, a un uso excesivo de jabones, altera el equilibrio
fisiológico de la piel. Cuando el valor pH se sitúa por encima de la zona fisiológica durante un tiempo, se produce
una disfunción del mecanismo de defensa de la piel, lo que propicia la aparición de infecciones.

Para contrarrestar la acción de los agentes alcalinos, el manto ácido protector dispone de las llamadas sustancias
tampón. Éstas neutralizan los agentes alcalinos y garantizan la restauración y estabilización del medio cutáneo
ácido. Esta propiedad se conoce como capacidad de neutralización alcalina. Los agentes alcalinos nocivos
(agresores) incluyen aquellas sustancias que reaccionan en una solución acuosa alcalinizándola (pH >7). Algunos
ejemplos son las soluciones jabonosas o de carbonato sódico, que muestran un valor de pH de hasta 11.

Resumen

La película hidrolipídica se compone de varias sustancias:

 Sebo de las glándulas sudoríparas y sebáceas


 Sustancias derivadas del proceso de cornificación
 Células córneas en proceso de descamación pero que siguen adheridas a la piel
 Agua expulsada hacia la superficie desde las capas más profundas de la piel

Gracias a su contenido en componentes ligeramente ácidos, la parte acuosa de la película hidrolipídica forma un
manto ácido protector.

Esto desempeña tres funciones importantes:

 Apoyo a la formación y maduración de los lípidos epidérmicos y, por ello, al mantenimiento de la función
de barrera
 Protección indirecta frente a la invasión de gérmenes patógenos
 Protección directa frente a agentes alcalinos nocivos (capacidad de neutralización alcalina)

C. EL SISTEMA INMUNITARIO DE LA PIEL

La piel es el órgano de mayor superficie de nuestro cuerpo. Las células de Langerhans que se encuentran en las
capas epidérmicas más profundas, contienen células especializadas y competentes inmunológicamente. Las células
de Langerhans desempeñan un papel esencial en el sistema inmunitario de la piel y su función está estrechamente
relacionada con el sistema de defensa de todo el cuerpo.

El sistema de defensa propio de la piel frente a los microorganismos comienza directamente en la superficie
cutánea. Los ácidos grasos especiales procedentes de las glándulas (i) sebáceas así como las secreciones de ciertas
bacterias pertenecientes a la flora cutánea fisiológica inhiben el crecimiento de hongos y bacterias. Determinadas
enzimas presentes en el sudor (lisoenzimas) pueden desintegrar las paredes celulares de las bacterias invasoras. En
caso de que un cuerpo extraño traspase esta primera línea de defensa, por ejemplo, debido a una lesión cutánea, el
sistema inmunitario de la piel reacciona. Un gran número de células participan en la defensa frente a cuerpos
extraños. Entre estas células podemos encontrar las células de Langerhans, las cuales pertenecen exclusivamente al
sistema inmunitario de la piel.

Las células de Langerhans


Origen y fisiología de las células de Langerhans Funciones de las células de Langerhans Factores exógenos del
sistema inmunitario de la piel

Origen y fisiología de las células de Langerhans

Las células dendríticas de Langerhans proceden de la médula ósea. Migran hacia la epidermis donde forman una
red dispuesta en forma regular, alcanzando así una densidad de unas 700 a 800 células por milímetro cuadrado.

Constituyen células centinelas periféricas del sistema inmunitario y pertenecen junto a los macrófagos y los
granulocitos, a la serie granulocítica.

Los gránulos de Langerhans, unos orgánulos intracelulares característicos del citoplasma, en forma de raquetas de
tenis, son fácilmente reconocibles a través de un microscopio electrónico. Desempeñan un papel importante en los
procesos de endocitosis mediada por receptores.

Funciones de las células de Langerhans

Las células de Langerhans están especializadas en activar los linfocitos T colaboradores inactivos con el fin de
provocar una respuesta inmunitaria primaria. Por tanto, desempeñan un papel importante en el caso de alergias de
contacto, rechazo de injertos cutáneos y otros procesos inmunitarios de la piel.

Tras el contacto con los antígenos correspondientes (virus, alérgenos de contacto, injertos cutáneos), las células de
Langerhans abandonan la epidermis y alcanzan los ganglios linfáticos a través del sistema linfático. En el camino,
se someten al proceso de maduración que conduce a la presentación del antígeno en la superficie celular. Las
células migradas son sustituidas por el número correspondiente de células de Langerhans nuevas en la médula
ósea.
En los ganglios linfáticos, las células de Langerhans maduras activan los linfocitos T colaboradores que poseen en
su superficie los correspondientes receptores específicos para los antígenos. De esta forma se inicia la respuesta del
sistema inmunitario.

Factores exógenos del sistema inmunitario de la piel

Los factores que influyen en la actividad de las células de Langerhans en la epidermis incluyen entre otros:

 Los mensajeros celulares (citoquinas) como la interleuquina-10


 La radiación UV
 La fotoquimioterapia
 Los medicamentos inmunosupresores (por ej.: corticoesteroides)

Se ha observado que tras una exposición intensa a radiación UV, las células de Langerhans repliegan sus apéndices
dendríticos y abandonan la epidermis. Además, la interleuquina-10 (IL-10), que se libera en las células cutáneas
por la radiación UV, merma las funciones del sistema inmunitario en su conjunto, incluso en las zonas que no han
sido radiadas. Esto crea zonas inmunosuprimidas en la piel que, por otro lado, dan la oportunidad a las células
cutáneas dañadas por la radiación UV de reparar sus daños y no ser eliminadas por una respuesta inmunitaria
precoz.

Reducción del número de células epidérmicas


Distribución de las células de Langerhans (puntos oscuros) en una
epidérmicas de Langerhans biopsia de ampolla por succión, dos días
(puntos oscuros) en una biopsia de después de la exposición a luz artificial.
ampolla por succión.

D. LOS FACTORES NATURALES DE HIDRATACIÓN (NMF) Y LOS LÍPIDOS


SUPERFICIALES

El agua es la sustancia más importante para la suavidad de la piel. En la piel joven, el contenido de agua en la capa
córnea superior se encuentra entre el 10% y el 20%. Sin los factores naturales de hidratación (i), esta agua se
evaporaría rápidamente y la piel estaría seca y agrietada.

La hidratación de la piel se consigue gracias al agua de las capas más profundas (agua transepidérmica (i)) y la
perspiración normal. Diversos factores, como la falta de sustancias que retengan el agua o una sequedad excesiva
del aire, pueden aumentar la pérdida de agua. El rostro y las manos son zonas especialmente expuestas y
normalmente padecen una mayor pérdida de agua. En función de su origen, la pérdida de agua puede ser activa,
glandular, o pasiva, es decir extraglandular (i) y transepidérmica.
La urea retiene el agua entre las membranas de
los corneocitos.

NMF - sustancias especialmente vinculadas al


agua

Algunas de las sustancias corporales, tales como


los factores naturales de hidratación (i) (Natural
Moisturizing Factors - NMF) son capaces de
retener agua en la capa córnea. Estas sustancias
que tienen una capacidad especial para retener
agua proceden del sudor y las grasas de las
glándulas sebáceas (p. ej. urea) así como de
sustancias del proceso de cornificación (p.ej.
ácido pirrolidón carboxílico).

Los lípidos de la superficie cutánea

Los lípidos de la superficie cutánea están formados por lípidos epidérmicos y por lípidos segregados por las
glándulas sebáceas, esenciales para la película hidrolipídica. Diversos ácidos grasos, especialmente aquellos que
proceden del sebo y que sólo se encuentran en la superficie cutánea, ofrecen a la parte lipófila de la película
hidrolipídica un efecto antibacteriano y fungicida.

Los mecanismos de regeneración y reparación

La piel cuenta con diversos mecanismos de regeneración y reparación para remediar cualquier daño causado por
agentes externos y así restaurar cualquier pérdida funcional.

Regeneración de daños inducidos por la radiación UV

Una exposición intensa a la radiación UV provoca daños primarios en el material genético. Las proteínas y
membranas de las células sufren daños secundarios debido a los radicales libres inducidos por la radiación UV. Se
sabe que la piel posee numerosos mecanismos para reparar los daños en el ADN. Los más importantes para los
seres humanos son la reparación por escisión y la reparación posreplicación: el mecanismo de reparación por
escisión se basa en la identificación, eliminación y sustitución del segmento del ADN dañado.

De esta forma se evitan las mutaciones, siempre y cuando el mecanismo de reparación no se encuentre defectuoso
o sobrecargado. Por otro lado, el mecanismo de reparación posreplicación trabaja alrededor del segmento dañado
del ADN, lo que significa que no se contempla en el código genético. El daño se repara más adelante. Sin
embargo, este mecanismo es ya tan defectuoso que se suelen producir más mutaciones durante la reparación que
durante el daño inicial por radiación.

Regeneración de lesiones cutáneas

La capa de las células madre epidérmicas, la capa basal, garantiza una renovación constante de la epidermis a
través de la división celular continua (proliferación). Cuando se produce una lesión localizada en la capa más
externa de la piel, esta lesión, conocida como erosión, se cura sin dejar cicatrices. Si el daño alcanza la dermis (p.
ej. una úlcera) y por tanto afecta la membrana basal, la curación iría acompañada, normalmente, de la formación de
una cicatriz. En este caso, las células cutáneas destruidas se reemplazan por tejido conectivo. La curación de
heridas se produce en varios estadios consecutivos: en la primera fase, la sangre coagulada forma una membrana
con una superficie dura que se adhiere a la herida (costra). A continuación, en la fase de limpieza tiene lugar la
fagocitosis y autólisis de las células cutáneas dañadas y muertas. Al mismo tiempo, las enzimas disuelven las fibras
del tejido conectivo. Esto activa las células inmunitarias móviles como los fagocitos y el líquido linfático fluye
hacia la herida.

Durante la fase de regeneración tisular y de proliferación tiene lugar la epitelización del lecho de la herida, lo que
incluye la formación de nuevos capilares, nuevo tejido conectivo y fibras de colágeno. Con la aplicación de
medicamentes de uso externo como dexpantenol se puede estimular y reforzar la división celular durante la fase de
proliferación. Esto contribuye a una mejor y más rápida curación de la herida.

Resumen de las funciones protectoras

La piel protege al organismo frente a factores mecánicos y físicos, así como frente a agentes químicos y
microbianos.

Factor nocivo Mecanismo de protección

Engrosamiento de la capa córnea (hiperqueratosis). elasticidad del tejido


Factores mecánicos
adiposo subcutáneo y de la dermis
Agentes alcalinos nocivos Capacidad de tampón de la película hidrolipídica y del manto ácido protector
Penetración de bacterias y
Manto ácido protector, barrera de permeabilidad de la capa córnea
sustancias dañinas
Lípidos epidérmicos, película hidrolipídica, factores naturales de hidratación
Deshidratación
(NMF)
Radiación UV Aumento de la producción de melanina, engrosamiento de la capa córnea
Calor Perspiración, dilatación de los vasos sanguíneos de la piel
Frío Constricción de los vasos sanguíneos de la piel

Funciones activas y pasivas de la piel:

1. Protección frente al frío, el calor y la radiación


2. Protección frente a la presión, los golpes y las abrasiones
3. Protección frente a la acción de agentes químicos
4. Protección frente a la penetración de gérmenes (formación del manto ácido protector)
5. Protección frente a la pérdida de calor y agua
6. Defensa frente a microorganismos invasores
7. Absorción de ciertos principios activos
8. Perspiración (enfriamiento)
9. Termorregulación y regulación de la circulación a través del sistema vascular dérmico
10. Órgano sensitivo de la presión, vibración, tacto, dolor y temperatura

Resumen:

Varios sistemas presentes en la piel contribuyen a su función protectora. Los corneocitos se unen a los lípidos
epidérmicos (modelo del cemento y los ladrillos) para formar lo que se conoce como barrera de permeabilidad (i)
(película hidrolipídica). Los lípidos de la superficie cutánea poseen propiedades antibacterianas y fungicidas. Con
un pH fisiológico de alrededor del 5,5, el manto ácido protector de la piel protege frente a la invasión de microbios
y de agentes alcalinos nocivos.

E. NECESIDADES ENERGÉTICAS DE LAS CÉLULAS

Al igual que en otros tejidos del cuerpo, las células de la piel necesitan energía para el mantenimiento de sus
funciones vitales, su capacidad de regeneración y reparación y su crecimiento. Esta energía se genera durante los
procesos metabólicos intracelulares.

El flujo sanguíneo dérmico suministra a las células nutrientes, tales como grasas, hidratos de carbono, proteínas y
oxígeno. Los ácidos grasos libres, si no hay déficit, desempeñan el papel más importante en la producción de
energía en las células cutáneas. Algunas células como las de la capa granular, con un contenido bajo en glucosa,
parecen aprovechar incluso los ácidos grasos liberados durante el catabolismo de la membrana celular para generar
energía.

Métodos de producción de energía


Las células obtienen energía a través de tres vías:

 Glicólisis
 Ciclo del citrato
 Cadena respiratoria

La glicólisis tiene lugar en el citoplasma y es una forma de activación rápida para la obtención de energía. Las
fases de ciclo del citrato y de la cadena respiratoria (i), también conocidas como oxidación biológica, tienen lugar
en las mitocondrias de las células.

La cadena respiratoria (i), el mayor productor de energía

La mayor parte de la energía se produce a través de la cadena respiratoria (i). Todos los procesos enzimáticos del
catabolismo de grasas, hidratos de carbono y aminoácidos terminan en esta tercera fase del metabolismo aeróbico.
En ella, el sistema de transporte de electrones de la cadena respiratoria (i) desempeña un papel esencial. Ciertas
proteínas localizadas casi exclusivamente en la membrana mitocondrial interna hacen de portadores de electrones.

Sustancias como las deshidrogenasas dependientes de NAD(P), la ubiquinona (coenzima Q10) o los citocromos,
actúan como puntos de recogida para equivalentes de reducción o como portadores de electrones. La energía
liberada de esta manera en la cadena de electrones se almacena como energía química en forma de adenosín
trifosfato (ATP).

Envejecimiento de la piel y un transporte de electrones especial

Los hallazgos de estudios recientes demuestran que la carencia de una


enzima determinada de la cadena respiratoria (i), la coenzima Q10
(CoQ10), desempeña un papel importante en la disminución de la
capacidad de regeneración celular causada por el envejecimiento o el estrés
oxidativo. Para compensar esta carencia, los pacientes con enfermedades
cardiovasculares suelen tomar coenzima Q10 por vía oral.

Un estudio biofísico ha demostrado por primera vez, que la administración


tópica de la coenzima Q10 puede reducir los signos del envejecimiento
cutáneo.