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Teoría del consumidor.

Se encarga de analizar el comportamiento de los agentes económicos como


consumidores, es observada bajo la microeconomía y actualmente es de vital
importancia pues a través de él se puede observar como una persona alcanza
su máximo bienestar dado su presupuesto.

En las economías de los territorios se presentan en las localidades dos fuerzas


antagónicas: Por una parte las fuerzas de aglomeración, favorecen la
concentración geográfica para beneficiarse de las economías de escala y de las
economías externas. La dimensión del mercado y especialmente el poder
adquisitivo puede ser un factor importante (Harris, 1958). Y, por otra parte, los
efectos de dispersión que favorecen la diseminación de las actividades como
resultado de la limitación en la disponibilidad de ciertos recursos. No obstante,
También intervienen una serie de características y, especialmente desde la
perspectiva del análisis de los productos es frecuente establecer una distinción
entre la diferenciación vertical y la diferenciación horizontal. La primera alude al
hecho de que el consumidor considera que existen diferencias entre dos productos
bien por razones subjetivas (debido a la publicidad, a los servicios postventa, o
adaptaciones a patrones culturales), bien por razones objetivas (existen
diferencias física o técnicas entre dos productos dirigidos a cubrir las mismas
necesidades). En ambos casos, el productor o vendedor dispone de un poder de
monopolio. En estas circunstancias, el modelo de Chamberlin establece la
coexistencia de dos curvas de demanda con pendiente negativa: la primera
referida al conjunto de productos sustitutos (susceptibles); y la segunda, la relativa
a la propia empresa.

El consumidor lleva a cabo en la búsqueda, compra, uso y evaluación de


productos que espera servirán para satisfacer sus necesidades, un gerente que
toma decisiones, debe estar consciente de todas las posibles consecuencias que
podría tener, el elegir una acción específica, consecuencias que están
condicionadas por el responsable de la toma de decisiones y los factores externos
que están más allá del control de quien toma la decisión.

Se dice que la toma de decisiones es el centro de la planeación, cada etapa del


proceso administrativo, requiere de decisiones, e identificar el tipo de decisión es
primordial para de quienes participan en este proceso.

ELEMENTOS DE LA TOMA DE DECISIONES GERENCIALES

Información: Se obtiene para los aspectos a favor o en contra del problema, a fin
de definir las limitaciones. Pero, si la información no puede obtenerse, la decisión
se debe basar en la información disponible, que sería información de nivel general.

Conocimientos: Para tomar la decisión, se debe tener conocimiento de la


circunstancia del entorno del problema, así puede utilizarse para seleccionar un
curso de acción. Si se carece de conocimiento, es importante y necesario buscar
asesoría de quienes están informados.

Experiencia: cuando un gerente ha tomado decisiones de forma particular, con


resultados buenos o malos, esta experiencia le proporciona información para un
futuro o próximo problema similar. Si ha encontrado una solución aceptable, con
mayor razón tenderá a utilizarla cuando surja un problema similar. Si carece de
experiencia tendrá que experimentar. Por tanto, los problemas más importantes no
pueden solucionarse con experimentos.

Análisis: Cuando no se tiene un método matemático para analizar un problema,


debe analizarse con otros métodos, si no se dispone de estos métodos, entonces
deberá confiarse en la intuición. Juicio: Para utilizar correcta y acertadamente la
información, los conocimientos, la experiencia y el análisis, son esenciales para
seleccionar el curso de acción.

La teoría del consumidor le permite al gerente observar el comportamiento en sus


clientes o consumidores lo cual le da bases a la hora de tomar decisiones y que
esta sea la más acertada ya sea para la prestación o el mejoramiento de un bien,
un servicio o un proceso.