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I.

CASACIÓN Nº 5811-2017 LIMA SUR

Casación interpuesta por: La Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana


Fecha Tres de octubre de dos mil diecisiete
Contra: Sentencia de vista de fecha treinta y uno de mayo de ese
mismo año, obrante a fojas ciento setenta y siete, que
Confirmó la sentencia de primera instancia de fecha doce
de setiembre de dos mil dieciséis, de fojas ciento trece, que
declaró Fundada en parte la demanda con lo demás que
contiene; en los seguidos por Ángel Uribe Gálvez
Samaniego, sobre petición de herencia
Se declaró: IMPROCEDENTE
Fundamento: Se advierte que la resolución de mérito, se encuentra
suficientemente motivada tanto fáctica como
jurídicamente, con respecto al debido proceso, al principio
de motivación de las resoluciones judiciales, en
consonancia con los puntos controvertidos fijados en autos
y conforme a los agravios expresados en el recurso de
apelación de la recurrente, que han determinado la
fundabilidad en parte de la demanda, al establecerse que el
accionante es el sucesor legal de Patricia Samaniego
Gamarra

CAS. Nº 5811-2017 LIMA SUR

Petición de Herencia. Lima, trece de marzo de dos mil dieciocho. VISTOS; y,


CONSIDERANDO:

Primero: Viene a conocimiento de este Supremo Tribunal, el recurso de casación de


fecha tres de octubre de dos mil diecisiete, interpuesto a fojas ciento noventa y nueve, por
la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana, contra la sentencia de vista de
fecha treinta y uno de mayo de ese mismo año, obrante a fojas ciento setenta y siete, que
Confirmó la sentencia de primera instancia de fecha doce de setiembre de dos mil
dieciséis, de fojas ciento trece, que declaró Fundada en parte la demanda con lo demás
que contiene; en los seguidos por Ángel Uribe Gálvez Samaniego, sobre petición de
herencia; por lo que deben examinarse los requisitos de admisibilidad y procedencia de
dicho medio impugnatorio, conforme a lo previsto en los artículos 387 y 388 del Código
Procesal Civil y su modificatoria mediante Ley N° 29364.

Segundo: Verificando los requisitos de admisibilidad regulados en el artículo 387 del


Código mencionado, se advierte que el presente recurso cumple con tales exigencias, esto
es: i) Se recurre una resolución expedida por la Sala Superior que, como órgano de
segundo grado, pone fi n al proceso; ii) Se ha interpuesto ante el órgano jurisdiccional
que emitió la resolución impugnada; iii) Fue interpuesto dentro del plazo de los diez días
de notificada con la resolución recurrida pues se verifica que fue notificada el veinte de
setiembre de dos mil diecisiete y el recurso de casación se formuló el tres de octubre de
ese mismo año; y, iv) Se encuentra exonerado del arancel judicial por pertenecer al
Estado.

Tercero:
Que, previo al análisis de los requisitos de fondo, es necesario precisar que el recurso de
casación es un medio impugnatorio extraordinario de carácter formal, que sólo puede
fundarse en cuestiones eminentemente jurídicas y no en cuestiones fácticas o de
revaloración probatoria, es por ello que este recurso de casación tiene como fines
esenciales la adecuada aplicación del derecho objetivo al caso concreto y la unificación
de la jurisprudencia nacional por la Corte Suprema de Justicia; en ese sentido, debe
fundamentarse de manera clara, precisa y concreta, indicando en qué consiste la
infracción normativa y cuál es la incidencia directa de ésta sobre el fallo, así como
precisar cuál sería su pedido casatorio, si es revocatorio o anulatorio.

Cuarto: En ese orden de ideas, corresponde verificar el cumplimiento de los requisitos


de procedencia, con arreglo a lo dispuesto por el artículo 388 del Código Procesal Civil,
modificado por la Ley N° 29364. 1. Respecto a lo establecido en el inciso 1 del artículo
señalado, la impugnante no dejó consentir la resolución de primera instancia que le fue
adversa, por lo que cumple con este requisito. 2. En cuanto a la descripción con claridad
y precisión de la infracción normativa o el apartamiento del precedente judicial, referido
en el inciso 2 del artículo 388 del Código citado, se tiene que la recurrente denuncia: La
infracción normativa de los artículos 139 inciso 5, 122 incisos 3 y 4, 197 y 198 del
Código Procesal Civil. Sostiene, que si bien resulta ser verdad que los derechos
sucesorios resultan ser imprescriptibles, también lo es que la adjudicación que la sociedad
de beneficencia de Lima Metropolitana logró a su favor dentro de un proceso regular, al
amparo de lo dispuesto por el artículo 830 del Código Civil, han sido adquiridos
válidamente; siendo que de la revisión y análisis de la sentencia emitida por el Juzgado
de primera instancia como de segunda instancia, se ha podido advertir, que al resolverse
se prescindió de la actuación del Expediente N° 177-2009-JP-CI-02, sin expresar cuáles
han sido los motivos que lo impulsaron a ello, en tanto se aprecia de autos una inactividad
procesal por parte del actor de impulsar su propia prueba, hechos que van en desmedro
de su defensa, pues precisamente en dicho proceso es que se ha logrado la adjudicación
del inmueble de la causante Patricia Samaniego Gamarra a su favor; además de haberse
perdido objetividad frente a las partes, por lo que al no haber habido oportunamente, en
su etapa respectiva, pronunciamiento de los motivos y la prescindencia del medio
probatorio resulta ser un acto de abierta omisión al principio del debido proceso.
Asimismo, refiere que se ha observado que el juzgado no ha cursado oficio al órgano
jurisdiccional pertinente, conforme se dispuso mediante la resolución número cinco; y,
que tal vez si hubiera advertido una dilación innecesaria sobre su falta de diligenciamiento
(no imputable al juzgador o a la parte oferente) se encuentre dilatándose el proceso
innecesariamente que definitivamente conlleve a prescindirse de dicho medio probatorio,
lo que de igual forma, tendría que emitirse una resolución y esta, ser puesta en
conocimiento de las partes, para poder no solamente tomar conocimiento formal de su
contenido sino también poder ejercer su irrestricto derecho a cuestionar la decisión del
Juez, si es que se considere necesario; muy por el contrario, se ha sustituido un medio
probatorio por otro, causando indefensión a la parte demandada sobre el poder cuestionar
o no la decisión. Manifiesta que con relación al segundo y tercer punto controvertido
establecido en autos se observa que las pretensiones del demandante sobre exclusión de
herencia y cancelación de la adjudicación, se han expresados razones mínimas para
“acaparar” (sic) la pretensión del actor, soslayando y dando respuesta puntual a cada uno
de los argumentos que esbozó en su escrito de contestación de la demanda, por ello no se
motiva suficiente y apropiadamente porqué es que se prescinde del medio probatorio y en
otro aspecto, porque es que se excluye de la herencia de la causante a la parte apelante y,
en otro caso, respecto a la cancelación de la adjudicación, sólo se ha dicho que en el
proceso de herencia no se discute la validez del acto, encontrándonos así frente a una
sentencia con motivación insuficiente y aparente en el sentido que no responde a las
alegaciones de su parte, intentando dar un cumplimiento formal al mandato, pues en su
opinión resaltan más los argumentos sobre la pretensión de petición de herencia
restándole importancia a las pretensiones accesorias.

Quinto: Que, es necesario precisar, que del sentido y alcances del artículo 386 y
siguientes del Código Procesal Civil, modificado por la Ley N° 29364, se deriva la
exigencia de una mínima técnica casacional, que ciertamente sea congruente con el
carácter extraordinario y formal del recurso de casación, especialmente restrictivo y
exigente, lo que no contradice principios como el de “pro actione”, que deriva del
derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, pues la interposición del recurso casatorio, de
contenido legal, está condicionado al cumplimiento de los requisitos de admisibilidad y
procedencia dispuestos por el legislador, sin embargo así estructurado el recurso no
cumple con estas exigencias, pues toda la argumentación del recurso, además de ser una
reiteración de los argumentos expuestos en el recurso de apelación de la recurrente, está
orientado a que se realice una nueva valoración del material probatorio y se califiquen los
hechos establecidos, sin sostener cómo y por qué las normas que denuncia la recurrente
ha sido infringida (infraccionadas) y cómo incidirían en el resultado del proceso, razón
por la cual no se cumple con los requisitos de procedencia exigidos en el artículo 388
inciso 2 del Código Procesal Civil, pues, como se tiene expresado, no describe con
claridad y precisión con relación al tema en litis, la infracción normativa en que hubiese
incurrido la Sala de mérito o el apartamiento del precedente judicial, así como tampoco
se encuentra demostrado la incidencia directa de la infracción sobre la decisión
impugnada, no observándose del recurso de casación argumentos que puedan permitir
justificar su calificación positiva.

Sexto: En efecto en esencia la recurrente viene cuestionando la falta de valoración del


medio probatorio consistente en el Expediente N° 00177-2009-JPCI-02 y su
prescindencia en el proceso, así como el no cursar oficio por parte del A quo al órgano
jurisdiccional respectivo solicitando ese expediente, la Sala de mérito ha sostenido al
respecto en el considerando sexto de la sentencia recurrida: “(…) al haberse prescindido
de dicho medio probatorio en la sentencia materia de grado, en absoluto significa que se
haya vulnerado el derecho de la emplazada de poder impugnar tal decisión, pues
justamente en atención a dicho agravio esgrimido en el recurso impugnatorio interpuesto
contra la citada sentencia es que esta Superior instancia está emitiendo el presente
pronunciamiento, además refuerza lo ya argumentado que al prescindirse de la actuación
de dicho Expediente Judicial en absoluto se ésta vulnerando derecho alguno a la ahora
emplazada, toda vez que la sentencia recaída en dicho proceso, la misma que tiene la
calidad de cosa juzgada, ha sido debidamente inscrita en la Partida Registral
P03024176, cuya Copia Literal obra de folios veintidós a veinticinco, información que
solo ha servido para corroborar lo que el propio accionante ya había señalado en el
escrito postulatorio de su demanda (…)” (sic); y asimismo se sostiene que: “(…) en
efecto el A quo omitió cursar el oficio a efectos de solicitar dicho Expediente Judicial,
empero, conforme ya se señaló, de la Copia Literal Partida Registral P03024176,
claramente se advierte que en dicho proceso se le adjudicó a la emplazada el inmueble
de quien en vida fuera Patricia Samaniego Gamarra, por haberse declarado la vacancia
de la herencia de la referida causante; sin embargo, ello no es óbice para que atención
a los dispositivos legales y medios probatorios glosados en el Cuarto Considerando de
la presente, se le reconozca al accionante como sucesor legal de quien en vida fuera su
madre, Patricia Samaniego Gamarra y como consecuencia de ello, heredero y sucesor
de los bienes que forman parte de la masa hereditaria de la referida causante, para lo
cual se deberá excluir a la Sociedad emplazada (…)” (sic); en tal sentido lo que se busca
en realidad es hacer un cuestionamiento al criterio de la valoración de los medios
probatorios actuados por la instancia de mérito a fin de variar la decisión del Colegiado
Superior, que por lo demás se encuentra acertada, siendo que la vía de la casación no es
una en la que la revaloración de medios probatorios sea admitida, pues ello le corresponde
a las instancias correspondientes, dado que el Tribunal Supremo lo que examina son
infracciones normativas y no cuestiones de hecho, más aun si lo que ahora hace valer en
sede casatoria no lo hizo en la primera oportunidad que tuvo para hacerlo .

Sétimo: En suma, se advierte que la resolución de mérito, se encuentra suficientemente


motivada tanto fáctica como jurídicamente, con respecto al debido proceso, al principio
de motivación de las resoluciones judiciales, en consonancia con los puntos
controvertidos fijados en autos y conforme a los agravios expresados en el recurso de
apelación de la recurrente, que han determinado la fundabilidad en parte de la demanda,
al establecerse que el accionante es el sucesor legal de Patricia Samaniego Gamarra;
debiendo hacerse hincapié que los juzgadores son los llamados a resolver la causa con
independencia de acuerdo a los artículos 138 y 139 inciso 2 de la Constitución Política
del Estado, así como los llamados a valorar la prueba a tenor del artículo 197 del Código
Adjetivo, pues de conformidad con este dispositivo todos los medios probatorios son
valorados por el Juez en forma conjunta, utilizando su apreciación razonada, siendo que
sólo serán expresadas las valoraciones esenciales y determinantes que sustentan su
decisión, lo cual se advierte que la instancia de mérito ha realizado. Por los fundamentos
expuestos y de conformidad con el artículo 392 del Código Procesal Civil:

DECLARARON: IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto a fojas ciento


noventa y nueve, por la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana, contra la
sentencia de vista de fecha treinta y uno de mayo de dos mil diecisiete, obrante a fojas
ciento setenta y siete; MANDARON publicar la presente resolución en el Diario Oficial
“El Peruano” bajo responsabilidad; en los seguidos Ángel Uribe Gálvez Samaniego, sobre
petición de herencia; y los devolvieron. Interviniendo como ponente el señor Juez
Supremo Távara Córdova. SS. TÁVARA CÓRDOVA, HURTADO REYES,
HUAMANÍ LLAMAS, SALAZAR LIZÁRRAGA, CALDERÓN PUERTAS

II. ANÁLISIS DE LA CASACIÓN N° 05811-2017 LIMA SUR

A. MOTIVACIÓN DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES.

Está consolidada la doctrina jurisprudencial de este Tribunal, en el sentido de


sostener que el derecho al debido proceso, reconocido en el inciso 3 del artículo
139 de la Constitución, es un derecho cuyo ámbito de irradiación no abarca
exclusivamente el campo judicial, sino que se proyecta, con las exigencias de su
respeto y protección, sobre todo órgano, público o privado, que ejerza funciones
formal o materialmente jurisdiccionales.1

Se ha señalado, igualmente, que dicho derecho comprende, a su vez, diversos


derechos fundamentales de orden procesal y que, en ese sentido, se trata de un
derecho, por así decirlo, "continente". En efecto, su contenido
constitucionalmente protegido comprende una serie de garantías, formales y
materiales, de muy distinta naturaleza, que en conjunto garantizan que el
procedimiento o proceso en el cual se encuentre inmerso una persona, se realice y

1
STC 07289-2005-AA/TC, Fund. Jur. 2.3
concluya con el necesario respeto y protección de todos los derechos que en él
puedan encontrarse comprendidos.

En su interpretación sobre el contenido constitucionalmente protegido de este


derecho, el Tribunal Constitucional ha formulado una tipología de supuestos en
los cuales dicho contenido resulta vulnerado, como es el caso de la sentencia
recaída en el Expediente N.º 03943-2006-PA/TC, en la que el Tribunal reconoció
las siguientes hipótesis de vulneración: a) Inexistencia de motivación o
motivación aparente b) Falta de motivación interna del razonamiento,
c) Deficiencias en la motivación externa; justificación de las premisas, d) La
motivación insuficiente, e) La motivación sustancialmente incongruente.2

1) MOTIVACIÓN APARENTE DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES.

Está fuera de toda duda que se viola el derecho a una decisión debidamente
motivada cuando la motivación es inexistente o cuando esta es solo aparente, en
el sentido de que no da cuenta de las razones mínimas que sustentan la decisión o
de que no responde a las alegaciones de las partes del proceso, o porque solo
intenta dar un cumplimiento formal al mandato, amparándose en frases sin ningún
sustento fáctico o jurídico.3

Existe motivación aparente cuando una determinada resolución judicial si bien


contiene argumentos o razones de derecho o de hecho que justifican la decisión
del juzgador, éstas no resultan pertinentes para tal efecto, sino que son falsos,
simulados o inapropiados en la medida que en realidad no son idóneos para
adoptar dicha decisión.4

B. PROCEDENCIA DE LA CASACIÓN

Se tiene que tomar en cuenta que el Recurso de Casación es un recurso


extraordinario ya que se le concede a la Corte Suprema para que anule las
sentencias que contengan un error, es por ello que se diferencia de un recurso
ordinario que se va a referir al interés de las partes y se van a dar dentro del
proceso, en cambio los recursos extraordinarios son excepcionales y limitados, se
exige más formalidad de la que exige para interponer los otros recursos, por tanto
el recurso de casación es un recurso impugnatorio con efectos rescisorios o
revocatorios que se le concede al litigante a fin de que pueda solicitar al máximo
órgano de un sistema judicial un nuevo examen de una resolución. La diferencia
entre los recursos ordinarios y extraordinarios se encuentra en el principio de la

2
STC 0037-2012-AA/TC, Fund. Jur. 4
3
STC 03864-2014-AA/TC, Fund. Jur. 27
4
STC 01939-2011-AA/TC, Fund. Jur. 26
pluralidad de instancia que se encuentra reconocido en el inciso 6 del art. 139° de
la Constitución política, el recurso ordinario típico es el de apelación, mientras
que a través del recurso extraordinario se busca satisfacer determinadas
finalidades.

Como se precisa en el artículo 388 del código procesal civil los requisitos de
procedencia de la Casación Civil la describir con claridad y precisión la infracción
normativa o el apartamiento del precedente judicial.

C. SOCIEDAD DE BENEFICENCIA PÚBLICA

La Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana se fundó el 12 de junio de


1834 a través de un Decreto Supremo del General Luis José de Orbegoso y
Moncada, Presidente Provisional del Perú, con ello se le encargan los
establecimientos de caridad de Lima. Esta institución, con casi dos siglos de
antigüedad, fue creada con el fin de servir a personas de escasos recursos,
enfermos y ancianos. En general, todo aquel desamparado que lo necesite y que
esté ubicado en los sectores vulnerables de la sociedad.

Algunas legislaciones reconocen el derecho soberano del Estado en la sucesión;


otras su derecho de heredero. La primera concepción se aplica en la órbita de
los países comunistas, limitando la trasmisión hereditaria a los particulares
y reconociéndole al Estado un derecho parcial sobre la masa. Aunque como dicen
Planiol y Ripert, "hay que tener en cuenta que esa concepción restrictiva de
los derechos del Estado en materia hereditaria sobre el terreno civil está casi
siempre ligada al reconocimiento de extensos derechos de índole fiscal, es decir,
a la organización de un impuesto sobre las sucesiones". La otra concepción le
reconoce al Estado la condición de heredero a falta de alguien que tenga esa
condición. Así, el artículo 956 del Código español, al igual que en Chile y en
Colombia y el artículo 586 del Código italiano, expresan que a falta de
personas que tengan derecho a heredar, heredará el Estado. En forma más definida
aún, el Código brasileño coloca al Estado como heredero del quinto orden
sucesorio (artículo 1603), y el Código portugués, al declarar el orden en el cual
debe deferirse la sucesión legítima, ubica al Estado en sexto y último
lugar (artículo 2133). Así lo ha consagrado también el Código Civil alemán,
tomando el concepto del Derecho romano que establecía que el fisco era heredero
del último orden.

Encontramos una tercera posición en la doctrina italiana, preconizada


inteligentemente por Brugi. Este sostiene que el Estado no sucede iure imperii
sino iure societatis, como representante eminente de los intereses superiores
y permanentes de la sociedad civil; lo cual nos parece correcto. Y es que en
realidad lo que ocurre es que los bienes dejan de ser propiedad individual para
entrar en el patrimonio colectivo; empero, no pertenecerán al dominio público,
sino al patrimonio particular del Estado. Esta tesis es compatible con una cuarta,
que compartimos plenamente, la cual destaca que, en sentido estricto, el Estado
adquiere por adjudicación a falta de herederos.

El Código de 1984, optando por la más avanzada; según la cual, a falta de


herederos, corresponde la herencia al Estado. En realidad, el concepto de vacancia
de la herencia deja sin sentido las teorías de la continuación de la personalidad del
difunto y de la sucesión en los bienes, porque no hay entonces nadie para suceder
en el causante ni en su patrimonio. "La herencia aparece como una masa aislada
de todo otro patrimonio, sin soporte y sin objeto, sin futuro; como una masa, ni
siquiera de afectación, sino de liquidación".

Conforme lo dispone el artículo 830 del Código Civil, el Estado tiene dos cargas:
pagar las deudas del causante y entregarle al gestor de la declaratoria respectiva
el1 0% del valor neto de la herencia. Para determinar ello, es necesario
distinguir tres etapas distintas; a saber: 1. Adquisición de la herencia por el Estado.
2. Pago de las deudas del causante por el Estado. 3. Pago al gestor del valor neto.

D. ANÁLISIS DEL CASO

La casación es un recurso limitado. Permite únicamente el control in iure. Esto


significa que la situación de hecho fijada en la sentencia es tomada como ya
establecida y sólo se investiga si el tribunal inferior ha incurrido en una lesión al
Derecho material o formal En ese sentido, podemos decir que la Casación es un
recurso que materializa un acto de voluntad del litigante, por el que solicita la
revisión de la sentencia, amparándose en un error de derecho al juzgar (in
iudicando) o en un error o vicio procesal que desnaturaliza la validez de la
sentencia emitida (in procedendo) Por ello, el recurso de casación es considerado
un medio de impugnación por el cual, por motivos de derecho específicamente
previstos por la ley, una parte postula la revisión de los errores jurídicos atribuidos
a la sentencia de mérito que la perjudica, reclamando la correcta aplicación de la
ley sustantiva o la anulación de la sentencia, y una nueva edición, con o sin reenvío
a nuevo juicio.
La doctrina tradicionalmente ha clasificado en dos a los motivos por los cuales se
considera procedente la interposición del recurso de casación De esta forma,
distinguida doctrina menciona: la lesión del Derecho material en la sentencia
impugnada, revisada por el tribunal de casación con motivo de la llamada casación
sustantiva permite determinar si el Derecho material ha sido correctamente
aplicado al hecho comprobado por el tribunal de mérito. Junto a ello, también
pueden ser atacados, a través de la llamada casación procesal, los errores
procesales del tribunal inferior.

Como vemos, en primer lugar, se ubican los errores in iudicando o errores


relativos al derecho sustantivo o material penal, que son aquellos referidos a la
violación o falsa aplicación de la ley. La violación de una ley es entendida como
el error en juicio, es decir, la desviada interpretación de una voluntad abstracta de
la ley o la afirmación de una voluntad abstracta de la ley inexistente. En cuanto a
la falsa aplicación de la ley, puede configurarse tanto cuando luego de entendida
una norma se hace aplicación de la misma a un hecho que no está regulado por
ella y, cuando se aplica una ley de forma que se llega a conclusiones jurídicas
contrarias a las queridas por ella misma En segundo lugar, los errores in
procedendo o aquellos referentes al derecho procesal o formal, responden al
quebrantamiento de las formas esenciales del juicio, contravenciones a preceptos
de derecho procesal, pero cuya gravedad ha de ser importante, en lo tocante al
proceso y la sentencia.

La casación por quebrantamiento de forma sirve para impugnar las resoluciones


viciadas por carencia de algunos de los presupuestos de la formación procesal de
aquéllas; se trata de una infracción a la ley procesal, aunque referida tan sólo a los
vicios establecidos de manera taxativa en la ley. Por otro lado, la casación por
infracción de ley sirve para impugnar resoluciones que presentan vicios por
carencia de los presupuestos de su calidad, producidos bien por error in iure, bien
por error in ipso, al no aplicar correctamente la ley material.

En el recurso casacional sub examine se observa que la Sociedad de Beneficencia


Pública de Lima buscaba en realidad es hacer un cuestionamiento a la valoración
de los medios probatorios, siendo que la casación no admite la revaloración de
medios probatorios, pues ello correspondería a instancias correspondientes dado
que el Tribunal Supremo lo que examina son infracciones normativas y no
cuestiones de hecho.

III. CONCLUSIÓN

La Casación. Nº 5811-2017 LIMA SUR interpuesta por la Sociedad de Beneficencia de


Lima Metropolitana, contra la sentencia de vista que confirmó la sentencia de primera
que declaró Fundada en parte la demanda; en los seguidos por Ángel Uribe Gálvez
Samaniego, sobre petición de herencia fue declarada improcedente por que se advirtió
que la resolución apelada se encuentra suficientemente motivada tanto fáctica como
jurídicamente, con respecto al debido proceso, al principio de motivación de las
resoluciones judiciales. Además que la apelante fundó su recurso en que no se había
valorado un medio de prueba que la sala ya había declarado prescindir de dicho medio
probatorio, motivos por los cuales el Tribunal resolvió declarar el recurso de casación
improcedente ya que el recurso de casación es un medio impugnatorio extraordinario de
carácter formal, que sólo puede fundarse en cuestiones eminentemente jurídicas y no en
cuestiones fácticas o de revaloración probatoria.