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Discapacidad. Pantano.

La discapacidad es antes que todo, un fenómeno social objetivo y visible.

Está constituido por una situación de menoscabo físico, psíquico y/o sensorial que afecta a personas concretas. Pero
además la discapacidad como cualquier hecho equivalente, se reproduce en el nivel sociocultural. Cada sociedad,
genera y regenera ideas y palabras, valores y medidas que configuran la imagen social de la discapacidad.

L. Pantano nos ofrece reflexiones y propuestas relativas a la discapacidad en las varias facetas de su manifestación
social. El libro tiene un enfoque sociológico.

Hablar de “discapacidad” o “desventaja”, en un sentido general, es hacer referencia a posibilidades limitadas de


desarrollo humano. Y esa limitación no está dad exclusivamente por las carencias físicas, mentales o de otro tipo de
quien está impedido, sino también por la misma comunidad a la que pertenece, en tanto y en cuanto no siempre
ofrece medios alternativos de superación y/o promoción. Planteado de esta forma puede decirse que la discapacidad
es un problema social.

Para su adecuado tratamiento, ya sea en la reflexión o en la acción, debe enfocar sus miras necesarias en dos sentidos:

(1). El discapacitado

(2). La comunidad a la que éste pertenece.

La consideración del individuo o los individuos discapacitados nos remite a estudiar la deficiencia o daño, el tipo de
discapacidad de que se trata, cuáles son sus orígenes o causas, si es innata o adquirida, las capacidades residuales, las
posibilidades y tipos de rehabilitación, las necesidades y expectativas de la persona discapacitada, entre otras.

Ocuparse de la comunidad en la cual vive el discapacitado es en primerísima instancia, llevar a la practica la necesidad
de proteger y acrecentar el básico respeto por la naturaleza humana. Es este un fundamento ético, al que se agrega el
requerimiento de indagar el medio social en que se halla la persona discapacitada.

Una discapacidad no puede ser entendida a-históricamente, variará sensiblemente su interpretación (personal y
social) de su origen y sus consecuencias. Socialmente no es lo mismo un mutilado de guerra que uno en cumplimiento
de un castigo; no es lo mismo un mutilado en una sociedad con un sistema de seguro social avanzado que otro en uno
subdesarrollado; no es lo mismo en una comunidad indígena del Matto Groso que en N. York o en Bs As.

La interpretación de la magnitud y las consecuencias de una discapacidad debe estar en función del entorno social en
que se manifiesta.

El estudio del primer término (el discapacitado), en líneas generales, ha tenido la continuidad requerida para detectar
y valorar datos que amplían el panorama médico y que, con el notable avance tecnológico de los últimos tiempos, ha
favorecido el tratamiento de ciertas deficiencias y trabajado para su prevención. Sin embargo, en muchas sociedades
los recursos requeridos no siempre han sido suficientes como para implementar, con la velocidad deseable, el
progreso en este campo. Con respecto al segundo (la sociedad) es en que los análisis han puesto menos acento. Debe
reconocerse que es imprescindible no sólo pensar en la p. discapacitada con vistas a su readaptación, normalización y
promoción, sino hacer de la sociedad un medio más aceptable para una mayor gama de aptitudes. Y para ello es
necesario conocer ambos términos.

Hablar de “problema social”, implica hacer referencia a la cultura del hombre, a sus relaciones con otros individuos, a
su conducta personal orientada por otras conductas y a lo relativo a la conciencia colectiva.

Un problema social desde una perspectiva sociológica nos lleva, más que a ver qué es lo que funciona mal, a entender,
interpretar y explicar cómo se desempeña todo el sistema que se trata.

El propósito de este libro es tratar de entender al individuo con discapacidades en su carácter de ser social, partícipe
de una cultura e insertado en una comunidad, en necesaria y continua interacción.
Desde 1980 aparece como la síntesis de la preocupación y el interés a nivel mundial por propiciar la integración de
personas con discapacidades. La declaración de las Naciones Unidas al declarar por la resolución 31/ 123 de 1976 a
1981 como “año internacional de los impedidos”, abren expectativas que se difunden a una magnitud antes no
alcanzada. El propósito orientador, consistió básicamente en llamar la atención de los gobiernos, de las ONG y de los
individuos hacia la búsqueda de mecanismos tendientes a implementar acciones en pro de los “impedidos”, así como
promover su igualdad y plena participación. Es decir, propiciar su inserción en la comunidad con la garantía de
asegurar para todos condiciones de vida igualitarias.

Se orientaron pragmáticamente actividades en:

 Atención sanitaria primaria


 Rehabilitación
 Prevención
 Formación y obtención de los recursos necesarios en los niveles local, nacional, regional e internacional.

En cuanto al alcance del Plan de Acción, se delinearon claramente esferas:

1) La esfera humanitaria: relacionada con los problemas de todo tipo de discriminación de hecho y de derecho que
hacen que los impedidos y los retrasados mentales “no reciban igual trato que los demás miembros de la sociedad.
2) La esfera psicológica relacionada con las actitudes negativas del público hacia los impedidos y los retrasados
mentales.
3) La esfera relativa a la falta de medidas de prevención de la incapacidad.
4) La esfera de la participación, relacionada con los problemas de igualdad de trato y de oportunidades entre los
impedidos y las personas sanas en el proceso de desarrollo

La gran propuesta del plan es una invitación a actuar, pero con la condición subyacente de una imprescindible toma de
conciencia. El plan tendía a aumentar la comprensión pública de lo que la discapacidad representa y los problemas que
puede comportar. Su enfoque contempla los impedimentos como una relación entre una persona y su medio,
atendiendo a que en gran parte es el medio el que determina los efectos de una deficiencia física o mental de la vida
cotidiana de una persona.

“Las sociedades tienen la obligación de hacer que su medio ambiente físico en general, sus servicios sociales y de
salud, sus oportunidades educativas y laborales, así como su vida cultural y social, incluidos los deportes, sean
totalmente accesibles a los impedidos. Los impedidos no deben ser considerados como un grupo especial con
necesidades diferentes de las del resto de la comunidad, sino como ciudadanos corrientes que experimentan
dificultades especiales para lograr la satisfacción de sus necesidades humanas ordinarias. No se deben tratar por
separado las actividades para mejorar las condiciones de los impedidos, sino que deben formar parte integrante de la
política y la planificación generales de cada sector de la sociedad.”

Las medidas que acordaba el plan tendían a la obtención de una serie de logros que se puede resumir en 3 puntos:

 Prevención de la incapacidad resultante particularmente de causas de las cuales la sociedad misma es


responsable.
 Integración en la corriente principal de la sociedad de aquellos cuyas incapacidades han impedido su plena
partcipanción en el proceso de desarrollo en base a prácticas discriminatorias en su contra.
 Cambio de actitud hacia las personas impedidas como requisito previo y esencial de cualquier progreso de
planificación.

Se insistió en la urgencia de entender a la persona con discapacidades no sólo como sujeto de derechos sino también
de obligaciones y cobró mayor fuerza la idea de la responsabilidad social.

No obstante, si observamos detenidamente la situación actual de las personas con discapacidades en los diferentes
países, no resulta difícil acordar en que persisten serias dificultades para obtener y consolidar resultados significativos
en torno a su integración y participación plenas. Es decir, existe un desfasaje entre las ideas y los hechos.
(*) La discapacidad como un problema social. Perspectiva sociológica.

La idea es abordar sociológicamente la discapacidad como un problema social. Al hablar de problema social implica, en
términos comunes, aquello que suscita malestar generalizado y que aparece como una fuerza “desorganizadora” que
opera sobre las personas o la sociedad.

//Problema: cuestión que se trata de aclara; proposición o dificultad de solución dudosa. Conj de hechos o
circunstancias que dificultan la consecución de algún fin.

//Social: perteneciente o relativo a la sociedad.

Según Horton y Leslie los “problemas sociales constituyen una condición que afecta a un número importante de
personas, de modo considerado inconveniente y que, según se cree, debe corregirse mediante la acción social
colectiva.

Los problemas sociales son…

(1) Una condición: es decir, reconocen un origen social, implican situaciones creadas por el hombre o que él puede
modificar, excluyendo así lo natural o sobrenatural, y poseen cierto grado de permanencia.
La condición está dada por varios factores:
 Desde el punto de vista individual: desventajas (originadas en trastornos congénitos, enfermedades transmisibles
y no transmisibles, mala nutrición, accidentes diversos, etc., que la persona afectada tiene con respecto a otros de
su misma edad, sexo y cultura, para enfrentarse a las exigencias del medio social. Sus otras capacidades (o
capacidades residuales, que con debido entrenamiento y las necesidades oportunidades pueden equiparar las
desventajas planteadas).
 Desde el punto de vista social: el estado de bienestar (alcanzado por la comunidad); los mecanismos alternativos
que esta brinda; su capacidad operativa para eliminar barreras (sociales y arquitectónicas).
(2) Que afecta a un n° importante de personas: se destaca la magnitud cuanti y cualitativa del problema.
(3) De modo considerado inconveniente: todos los problemas no afectan de igual modo a todas las comunidades, ya
que una condición, sea o no deseable, depende de los valores aceptados por la población. No obstante, para que
se pueda pensar que cierta condición es un problema social, se debe reconocer como socialmente indeseable.
Toda discapacidad plantea diferentes limitaciones que inciden socialmente de modo superficial: porque el
individuo no puede lograr una realización plena o porque no puede aportar al aparato productivo o tal vez porque
no hay respuesta social a las necesidades individuales, etc.
(4) Que debe corregirse mediante la acción social colectiva: es indudable que sólo la acción colectiva puede atacar el
problema de la discapacidad. Acción colectiva que concretamente se expresa en la planificación y acción sectorial
y multisectorial, en las investigaciones científicas y tecnológicas, en campañas de prevención y tratamiento,
construcción de centros adecuados, legislación pertinente, etc.

En síntesis, esta definición nos permite sostener que la discapacidad es un problema social en tanto, y en cuanto, por
enfermedad, por accidente, por mala alimentación, etc., ciertas personas se ven afectadas y limitadas para llevar una
vida según el patrón cultural vigente. Limitación que no depende solamente del individuo que la padece, son de las
posibilidades de integración y promoción que la comunidad ofrece. Esa situación es reconocida como perjudicial y,
por ende, no deseada conscientemente por la sociedad. Esa conciencia de lo no querido es lo que debe motivar la
acción rectificadora.

(*) Reflexión y acción en materia de discapacidad: dificultades y tareas.

Generalmente, cuando se decide sobre la viabilidad o inviabilidad de un proyecto, todo parece reducirse a los recursos
materiales olvidando que es difícil encauzar la acción con referencia a personas con determinadas características si su
identificación no está orientada por pautas claras, si no se establecen prioridades y no se capacita a aquellos que
deberán implementarla. Esto es lo que precisamente sucede en torno de la situación de personas con discapacidad. La
promoción integral de estas personas presupone diversos procedimientos que deben ser realizados por distintos
agentes, los que no siempre son suficientes en una región o no son conscientes todos los de la integridad y
complejidad de los mecanismos rehabilitadores. Además, el ciudadano común no sabe cómo actuar ante un
discapacitado. Funciona así el desconocimiento, el desconcierto, el temor, el prejuicio, etc.

 La persona con discapacidad:

A menudo se habla de la necesidad de encarar acciones para que el discapacitado participe plenamente en su
sociedad en condiciones igualitarias al resto, pero no siempre se reflexiona sobre los fundamentos éticos que las
orientan o que deberían orientarlas, poniendo de relieve el verdadero concepto de persona humana.

La declaración de los derechos de los impedidos, proclamada por las naciones unidas sostiene en su artículo 3: “el
impedido tiene esencialmente derecho a que se respete su dignidad humana. El Impedido, cualesquiera que sean el
origen, la naturaleza o la gravedad de sus trastornos y deficiencias, tiene los mismos derechos fundamentales que sus
conciudadanos de la misma edad, lo que supone, en primer lugar, el derecho a disfrutar de una vida decorosa, lo más
normal y plena que sea posible”

Se reconoce abiertamente lo que se clasifica de derecho “esencial”, el respeto por la dignidad humana. Derecho que
debe estar garantizado por la sociedad toda.

Integración: lo opuesto al aislamiento, a la segregación y a la marginación de la persona “minusválida”. No implica


mera tolerancia, sino que incluye el empeño de convertir a las personas con discapacidades en sujetos a título pleno.

Normalizacion: deriva del término anterior. Involucra esfuerzos tendientes a su rehabilitación integral, utilizando
todos los medios disponibles para acercarlos lo más posible a un marco de vida moral.

Personalización: pone de manifiesto que lo fundamental es promover “la dignidad humana, el bienestar, el desarrollo
integral de la persona “minorada”, en todas sus dimensiones y facultades físicas, morales y espirituales.

Resumiendo, podemos decir que estos principios dejan translucir el reconocimiento de la individualidad del “hombre
minusválido” y de su dignidad humana y la igualdad de derechos así como la importancia de no dejar de lado la idea de
“persona”.

Mentalidad rehabilitadora: (R. Moragas) dicha mentalidad aparece como fruto de las condiciones de la vida moderna
que se apoyan en los descubrimientos de la ciencia tanto natural como social. La mentalidad rehabilitadora origina una
actitud ética peculiar frente a los crecientes problemas que las limitaciones de todo tipo plantean a la sociedad
moderna y que materializa en el ejercicio de las diversas profesiones. Esta actitud ética comienza con el
reconocimiento de la dignidad de toda persona y su derecho a conseguir la máxima integración social a través del
máximo desarrollo de las aptitudes físicas, profesionales y sociales.

Es imprescindible que aquellos que de un modo u otro operan con y para personas con alguna desventaja, deben
partir del reconocimiento de su dignidad humana. Y esto concierne tanto a investigadores como planificadores.

No debe olvidarse que todo ser humano con discapacidad o sin ella, es una persona social, que forma parte de una
sociedad y participa de una cultura sobre la que influye y por la que es influido. Por naturaleza es gregario y necesita
relacionarse con otros hombres para lograr un desarrollo pleno y armónico.

 Posibles denominaciones

Los principales términos detectados son: anormales, atípicos, deficientes, diferenciados, disarmonicos, discapacitados,
disminuidos, excepcionales, impedidos, incapacitados, inválidos, limitados, lisiados, menoscabados, minorados,
minusválidos, subnormales.

En la declaración de los derechos de los impedidos proclamada por las naciones unidas dice: “el termino impedido
designa a toda persona incapacitada de subvenir por sí misma, en su totalidad o en parte, a las necesidades de una
vida individual o social normal a consecuencia de una deficiencia, congénita o no, de sus facultades físicas o mentales.”
La santa sede utiliza el término minusválido: por enfermedad congénita, a consecuencia de enfermedades crónicas o
de infortunio, o por debilidad mental o enfermedades sensoriales, cualquiera que sea el alcance de tales lesiones.

Comité de expertos de la OMS: las palabras deficientes y minusválidos, se usan de manera intercambiables,
considerándoseles personas cuya salud física y/o mental está afectada temporal o permanentemente, bien por causas
congénitas o por la edad, enfermedad o accidente, con el resultado de que su autoindependencia, estudios o trabajos
resultan impedidos. La palabra “minusvalía”, según se usa aquí, significa la reducción de la capacidad funcional para
llevar una vida cotidiana normal. Es el resultado no solo de la deficiencia mental y/o física, sino también de la
adaptación del individuo a la misma.

Oficina internacional del trabajo: incapacidad: se produce como consecuencia de la invalidez, pero la invalidez no
siempre acarrea incapacidad. Existe incapacidad cuando una invalidez provoca una disminución considerable y
permanente de la capacidad de la persona para actuar social y profesionalmente.

 DEFICIENCIA: “cualquier pérdida o anormalidad de la estructura o función psicológica, fisiológica o


anatómica”

 DISCAPACIDAD: “cualquier restricción o carencia (resultado de una deficiencia) de la capacidad de


realizar una actividad en la misma forma o grado que la que se considera normal para un ser
humano”

 MINUSVALIA: “una desventaja para un determinado individuo, como consecuencia de una


deficiencia o discapacidad, que limita o impide la realización de una función (rol) que es normal
para dicho individuo (en función de su edad, sexo y factores sociales y culturales)”

En la legislación argentina: mientras algunas leyes operativizan puntualmente como las leyes 13.478 (pensiones por
invalidez) se considera incapacitados en forma total a las personas afectadas por invalidez, que produzca en la
capacidad laborativa una disminución del 67% o más. Y la ley 20.475 (jubilación para minusválidos) considerándose
minusválidos a los efectos de esta ley a aquellas personas cuya invalidez física o intelectual, certificada por autoridad
sanitaria oficial, produzca en la capacidad laborativa una disminución del 33%. Otras directamente no ofrecen
definición alguna, como la ley 13.926, referida al trabajo para ciegos o ambliopes

Dis: prefijo del griego, que indica algo dificultoso, perturbado. Idea de anomalía y no implica algo totalmente negativo.

Capacitar: verbo que figura como hacer a uno apto, habilitado para alguna cosa.

Resumiendo: las demás palabras que suelen usarse (inválido, lisiado, disminuido) implican la negación de algo;
discapacitado sugiere solo una diferencia. El discapacitado es un individuo potencialmente apto; puede tener, en
determinados aspectos, capacidad menor, igual e incluso mayor que otros individuos.

Educación de personas con discapacidad. Una tarea que se construye. Parés.

En nuestro país son numerosas las leyes y reglamentaciones que atienden a la educación de las personas con
discapacidad.

Capítulo 1. La educación inclusiva. Utopía o realidad.

 ¿de dónde partimos cuando hablamos de atención a personas con discapacidad? (para responder a esta pregunta
necesitamos una reseña histórica)

Ya en la E. Media, aquellos que de algún modo no eran considerados normales, eran olvidados, rechazados e incluso
temidos. Se va configurando un concepto de la anormalidad y del defecto que conduce al rechazo social, al temor y
hasta la persecución, tanto por parte de los poderes civiles como religiosos, por confundirlos con locos, herejes,
embrujados, delincuentes, vagos, maleantes o seres prostituidos. Hay que tener en cuenta que cada una de las
acciones que se realizan, tanto en la sociedad en general como en el ámbito educativo en particular, responden a la
ideología imperante.

Al reflexionar sobre el proceso que se produce desde el concepto de integración de personas con discapacidad al
concepto de necesidades educativas especiales, se podría hablar de dos momentos históricos fundamentales:

- El de la exclusión a la integración
- El de la integración a la inclusión.

En los últimos años se están produciendo cambios importantes en la conceptualización de la Ed. Especial; cambios que
generan nuevos enfoques y prácticas educativas en muchas partes del mundo. La política social durante las tres
últimas décadas ha intentado fomentar la integración y la participación de las personas con discapacidad en todos los
ámbitos de la sociedad, brindando, en el marco de las estructuras comunes de educación, salud, empleo y servicios
sociales, así como el apoyo que estas personas necesitan, reconociéndoles los mismos derechos que al resto de la
población. Esta situación, en el ámbito educativo, se traduce en un desarrollo cada vez mayor de políticas educativas
que abogan por una escuela inclusiva en la que todos los niños aprendan juntos, independientemente de sus
condiciones personales.

Desde la declaración de los DD.HH (1948) en la que se reconocía el derecho de todas las personas a la educación, se ha
recorrido un largo camino y se ha realizado un gran esfuerzo por parte de las Naciones Unidas para que estas acciones
sean cada vez más efectivas en diferentes partes del mundo. En relación con las personas con discapacidad, una
primera concreción de este derecho se produce en 1975 con la proclamación de los derechos de los impedidos. En
1983 se da un paso muy importante, con la aprobación del programa de Acción mundial para los impedidos. Este
programa constituyó un plan internacional de promoción de medidas a largo plazo para la prevención de la
discapacidad, la rehabilitación, la participación plena de los discapacitados en la vida social y el desarrollo de la
igualdad de oportunidades. En el que se subraya el derecho de todas las personas con discapacidad a tener las mismas
oportunidades que los demás ciudadanos y disfrutar, en pie de igualdad, de las mejoras en las condiciones de vida.
También por primera vez se definió a la discapacidad entendida como “la relación entre las personas y su entorno” y
se adoptaron los principios de normalización, integración y participación.

Resumiendo, el concepto de inclusión escolar implica que en la escuela se concrete el principio de normalización, que
supone que todos los alumnos tienen derecho a asistir a la escuela de su comunidad; y que dé como resultado que los
deficientes mentales lleven una existencia tan próxima a lo normal como sea posible. Estos lineamientos se harán
posibles a partir de que todos los actores de la educación se involucren en el proceso de inclusión: en primer lugar los
formadores de formadores; en segundo lugar, los responsables de áreas gubernamentales; y tercero los actores
directos del proceso en el aula, los docentes y los niños junto a sus familias.

 La realidad en América Latina

Todo profesor debe conocer estrategias mínimas para atender las diferencias individuales de los alumnos, por ello es
preciso coordinarse con las Universidades e instituto de formación docente de forma que se incluyan en los programas
de formación docente preescolar, básica y secundaria, la atención a la diversidad y la concepción de las necesidades
educativas especiales desde una perspectiva educativa y curricular.

En nuestro medio (fac de educación elemental y especia, uncuyo), se realizan acciones concretas como es la
incorporación de curriculas de formación docente en un taller sobre educación integrada. Así mismo en las distintas
universidades de gestión pública del país se han abierto líneas de investigación sobre el tema.

 Integración escolar.

Warnock distinguió tres formas principales de integración:


- La i. física se produce cuando las clases o unidades de educación especial se han construido en el mismo lugar que
la escuela ordinaria, pero continúan manteniendo una organización independiente, si bien pueden compartir
algunos lugares como el patio o el comedor.
- La I. Social supone la existencia de unidades o clases especiales en la escuela ordinaria realizando, los alumnos en
ellas escolarizados, algunas actividades comunes con el resto de sus compañeros tales como juegos y actividades
extraescolares.
- La I. Funcional: se considera a la forma más completa de integración. Los alumnos con necesidades educativas
especiales participan a tiempo parcial o completo en las aulas normales y se incorporan como uno más de la
dinámica de la escuela.

Las tres formas planteadas parten del supuesto que hay un alumno que no puede seguir el ritmo de sus compañeros
en la clase y para él hay que organizar una serie de adaptaciones a la estructura administrativa, o al curriculum; esta
acción de integración beneficia al alumno con discapacidad y, también, al resto de la clase. Esto implica la participación
del profesor de apoyo, que proviene del área de la educación especial y “a veces se ha convertido en una barrera
humana, al ser el principal profesor, y a veces el único del alumno”.

El trabajo de investigación de Virgina Sabanza Gonzalez refleja el paradigma, en relación con los procesos de
integración escolar desde donde la comunidad científica internacional se encontraba posicionada:

- Progreso intelectual: analiza si un ambiente enriquecido por la presencia de alumnos normales que permite
disfrutar a los alumnos con necesidades educativas especiales de fecundo entorno intelectual y de estimulaciones
de naturaleza social, puede ser causante de un incremento de la capacidad intelectual. Se compara con el de los
alumnos escolarizados en aulas de educación especial, y a demás, se valora si la presencia de alumnos con
necesidades educativas especiales en las aulas de los alumnos normales puede ser causa de detrimiento de la
capacidad intelectual de estos últimos.
- Progreso social: se valora la aceptabilidad del alumno normal hacia el deficiente y al revés, analizando cuales son
los motivos por los que unos y otros se aceptan o rechazan, es decir, los rasgos perturbadores/facilitadores de la
relación social.
- Progreso actitudinal: al valorar la actitud del profesorado hacia la integración, desde la doble perspectiva de ser
profesor tutor o especialista, además de comprobar cómo la experiencia en el programa a lo largo del tiempo,
modifica o no la credibilidad bien de forma positiva o negativa hacia el mismo, pero dicha mirada sigue centrada
en el alumno con déficit.

Según Pilar Arnaiz Sanchez: podríamos definir la integración escolar como un modelo enraizado en la evaluación, el
emplazamiento y la categorización, que ha favorecido el acceso de alumnos con deficiencias a la escuela ordinaria,
pero no la participación completa de los mismos en la vida de la escuela y, especialmente, desde la escuela, dadas las
necesidades del recorrido del transporte, por ejemplo.

 ¿Qué es la educación inclusiva?

Es algo más que un alumno con discapacidades aceptado e integrado en una escuela común; es algo más que una
simple adaptación del curriculum o una filosofía; es siguiendo a Carmen Ortiz: “más bien un juicio de valor, es una
forma de mejorar la calidad de vida, en la que la educación puede jugar un papel primordial al ofrecer las mismas
oportunidades e idéntica calidad de medios a todo el que llega. Se trata de dar opciones, de dar cabida, de ofrecer
recursos y de mejorar la oferta educativa en función de las necesidades, favoreciendo la inclusión y propiciando una
escuela eficaz, una escuela democrática una escuela para todos, una escuela inclusiva.

En líneas generales, la educación inclusiva trata de acoger a todo el mundo, comprometiéndose a hacer cualquier cosa
que sea necesaria para proporcionar a cada estudiante de la comunidad y a cada ciudadano de una democracia el
desarrollo inalienable de pertenencia a un grupo, a no ser excluido.
En una institución educativa en la que la educación inclusiva se lleva a la práctica, son los educadores los que
fomentan, entre sus alumnos, la comprensión, la aceptación y el aprovechamiento de las diferencias individuales; esto
implica correrse del paradigma de la normalidad, del etiquetamiento y del déficit.

En el sist educativo, la exclusión implica que el sistema tenga un lugar pensado y sentido como centro y otro y otros
como periféricos. Desde esta perspectiva, el que se encuentra en el centro es visto como normal, y el que es ubicado
en el margen o fuera de él como distinto o estigmatizado, es decir, con una marca visible corporal o psíquica, que lleva
a que se le atribuya una identidad social virtual y desde esta a comunicarse con el cómo distinto, como imposibilitado,
o, de acuerdo a la clasificación de la 29° asamblea mundial de la salud: como minusválido.

Por un lado la esc. Especial coloca al especial en el lugar de incapacitado, y desde allí los docentes actúan con los
miedos y las limitaciones propias de alguien que, en la interacción con un sujeto que “no puede”, debe cuidarlo del
rechazo de los demás y para esto debe protegerlo el mayor tiempo posible. Por otro lado el sistema educativo que
trabaja desde el paradigma de la inclusión ve a los alumnos con discapacidad como “fuente de una mejor comprensión
sobre cómo se podrían mejorar las prácticas de tal forma que resulten beneficiosas para la totalidad de alumnos.

 Variedades de inclusión.

Trabajar el concepto de ed. Inclusiva implica pasar de la cultura de la normalidad a la cultura de la diversidad en la que
el mirar es distinto. Esto lleva a transgredir “los esquemas tipificadores” con los que se ha actuado en la vida cotidiana
a fin de negociar nuevos esquemas y nuevas formas de interactuar cara a cara. Es imprescindible reflexionar sobre la
forma en que los docentes imaginan la intervención educativa al momento de interactuar con sujetos con
discapacidad, la formación se puede centrar en dos polos opuestos: por un lado “la formación centrada en el alumno”
y por otro “la formación centrada en el curriculum”. Si el docente se ha formado en una intervención centrada en el
niño, en su déficit, en su evolución como sujeto individual y en la intervención pedagógica y terapéutica sobre el
mismo, se articula, desde la propuesta formativa básica, un tipo de apoyo dado por especialistas o expertos que
intentan compensar el déficit atribuido al niño. La escuela no es cuestionada. Por el contrario si se ha formado desde
una concepción del apoyo como intervención educativa dirigida a la escuela y realizada a través del curriculum; asume
que los problemas de los alumnos, sus dificultades en la escuela, surgen de la intervención de un complejo rango de
factores, que en su conjunto demuestran un problema que se concreta en términos curriculares.

Desde la mirada de la psi social, el psiquismo no parte de una forma innata de conocer y actuar, sino que se construye
conjuntamente y en influencia recíproca con el medio. Consideramos que el medio de intercambio social no es neutro.
Esto significa que la configuración de un punto de partida, en el sujeto, que organiza la forma de ver el mundo y
también la instalación de los procesos mentales que nos permiten mirar a ese mundo e interactuar en él. Es el donde
se organizarán esas “reacciones evaluadoras favorables o desfavorables…..”

Los autores entienden la inclusión como un proceso histórico y recalcan la necesidad de analizarla desde un contexto
social mayor como es el del movimiento de igualdad de derechos.

Dyson analiza cuatro variedades de inclusión:

 Como colocación: que los estudiantes con discapacidad y/o con NEE tengan acceso a clases y
escuelas de su barrio o de su comunidad, a partir de tener el derecho de disfrutar de los mismos
derechos que el resto de los alumnos

 Como educación para todos: considera que la igualdad de oportunidades para las personas con
discapacidad se encuentra enmarcada en el contexto de los derechos humanos. Se trabaja a fin de
combatir las actitudes discriminatorias promoviendo las comunidades integradoras, construyendo
una sociedad inclusiva y logrando una educación para todos.

 Como participación: implica que las escuelas comunes consideren a todos los alumnos de su área
como miembros integrantes de la escuela y de todas las actividades que en ella se realicen
 Inclusión Social: trata sobre las obligaciones y los derechos; implica una valoración igualitaria de los
distintos grupos mediante una participación activa, realizando una contribución positiva a la
sociedad

En 1993 se sanciona la ley 24.195, denominada ley federal de educación, que organiza el sistema educativo
dividiéndolo en dos subsistemas; por una parte la educación común y por otra la especial. La educación común se
encuentra regulada en cinco ciclos: ed inicial entre los 3 y los 5 años. Ed gral básica (de 6 a 14 años); la ed. Polimodal.
Ed. Superior; ed cuaternaria.

Los objetivos de la educación especial son: garantizar la atención a las personas con necesidades educativas desde el
momento de su detección. Este servicio se prestará en centros o escuelas de educación especial. Brindar una
formación individualizada, normalizadora e integradora, orientada al desarrollo integral de la persona y a una
capacitación laboral que le permita su incorporación al mundo del trabajo y la producción.

Mientras sigan vigentes administrativamente los dos subsistemas, el común y el especial, se seguirá pensando que hay
dos tipos de educación y se seguirá, desde el planteo del déficit, derivando a educación especial a los alumnos que no
puedan responder a las exigencias que plantea el docente; lo que implica no habilitarlos para la vida plena en
sociedad, ya que el certificado que este subsistema otorga no posibilita el paso a la educación polimodal o secundaria,
ni a la superior y con ello se obstaculiza el desarrollo integral de la persona con discapacidad.

El proceso de integración es fundamentalmente “un proceso colaborativo, complejo, que demanda idealmente la
participación de: profesor de aula o materia; profesor de apoyo; el orientador o psicopedagogo que interviene; la
familia.

Capitulo 3. ¿Cómo pensamos el fracaso escolar en el sistema educativo?

El pensamiento que mayoritariamente tienen los docentes del universo de nuestra investigación sobre “el niño que
fracasa en la escuela”, se sustenta en la concepción de evaluar el producto final. Consideran que un niño ha fracasado
en la escuela cuando no logra el aprendizaje de los contenidos. Según este criterio, el alumno debe cumplir con
algunos contenidos mínimos e irreductibles, que son considerados esenciales.

Hay “fracaso” para los docentes cuando:

- No han alcanzado el mismo nivel que el resto de los niños


- Pasan 2 o 3 meses y no avanzan
- No alcanza el nivel hasta 3° año

Para algunos docentes, el fracaso escolar puede tener una íntima relación con el fracaso del docente. “Es mas bien una
educación homogeneizada, no nos han preparado para el pluralismo, entonces nosotros no podemos atender casos
particulares de alumnos que por otro proceso o ritmo de aprendizaje no logran aprender los contenidos en forma
general”.

Al estar muy ansiosos por log que los niños respondan a los contenidos enseñados, la mayoría de las veces no se tiene
en cuenta ni los estilos de aprendizaje, ni los tiempos de los niños más lerdos que los otros alumnos.

También es considerado como fracaso la promoción de los niños sin los conocimientos esenciales, sin las armas
necesarias, sin que estén instrumentados para afrontar las exigencias posteriores, que sin duda demandan mayor
grado de capacitación.

 Causas del fracaso escolar.

Los docentes piensan mayoritariamente que el fracaso escolar se debe a problemas afectivos del niño, originados en el
hogar. Ya sea por conflictos de pareja o por celos, ante la llegada de hermanos, o bien por situaciones de abandono
material y afectivo. Y hasta intentan en su respuesta una aproximación a la interpretación psicológica.
La capacidad intelectual no es tenida en cuenta como factor determinante de fracaso escolar y es muy poca la
consideración existente sobre la maduración del niño, aunque una pequeña minoría de docentes considera que está
involucrada el logro de las aptitudes y condiciones que facilitan el aprendizaje pedagógico.

Las expresiones de los docentes tienen como punto convergente de las causas de fracaso escolar las actuaciones poco
afortunadas del contexto familiar, que tendrían repercusiones negativas en las conductas y aprendizajes de los niños.
De esta manera, poniendo el eje en el afuera de la relación pedagógica, pierden la oportunidad de reflexionar sobre su
propia práctica. Los docentes creen estar muy solos en la tarea pedagógica al considerar que los padres de niños con
problemas específicos de aprendizaje, han delegado totalmente la responsabilidad de la educación de sus hijos en la
escuela. Piensan que los niños, a partir de sus características psicológicas, necesitan permanentemente estímulo para
elevar su autoestima, y que el apoyo de la madre en el refuerzo de los contenidos aprendidos en el aula, es decisivo.

 Indicadores que toman los docentes para diagnosticar problemas específicos de aprendizaje.

Una de las manifestaciones típicas de los problemas específicos de aprendizaje es el aislamiento del niño, la poca o
nula participación en clase y el mutismo voluntario que adopta. Debemos recordar que son niños que por mucho
tiempo han sido estigmatizados.

 Características de los niños con problemas específicos de aprendizaje

Se considera conveniente distinguir los términos maduración y aprendizaje en el proceso del desarrollo. A menudo, se
utiliza la palabra maduración en sentido amplio con la intención de involucrar el logro de aptitudes y condiciones que
facilitan el aprendizaje pedagógico, sin embargo, según Azcoga, se entiende por maduración el proceso biológico
inexorable determinado por el código genético. Cuando se habla de maduración en el proceso de aprendizaje, se
supone que se trata de un nivel alcanzado por un desarrollo necesario de diversos aspectos de la maduración
neuropsicología. Se puede entender que en la base del desarrollo del niño, la maduración cumple el papel de
estructura mientras que el aprendizaje desempeña el rol de la evolución de esas estructuras bajo las influencias de los
estímulos del ambiente.

Para que el proceso de aprendizaje tenga lugar, es indispensable la intervención de un conjunto de actividades
neuropsicologías en los sectores superiores del SNC. En los problemas específicos de aprendizaje, las distorsiones del
aprendizaje responden a las distorsiones de los procesos neurofisiológicos. Estos son sustituidos por procesos
anormales que se caracterizan como “fisiopatología”

El área predominantemente afectada es la lectoescritura y calculo.

Se estima fundamental tener en cuenta los aspectos relacionados con los procesos cognitivos básicos como la atención
y la memoria, que permitirán la selección de la información que necesita y la evocación de la misma.

 Causas de los problemas específicos de aprendizaje.

Los problemas de índole familiar, como los celos por la llegada de un hermano, la separación de los padres, el
abandono afectivo, el descuido por parte de los padres, el ser hijo único, provocan un estado emociona que puede en
algunos casos bloquear al niño impidiendo su aprendizaje, en otros lo obstruye y en menor medida no es la causa
determinante, pero lo afecta. Las maestras hacen referencia al contexto familiar y social. En algunos casos,
considerándolo como poco contenedor de la afectividad de los niños y en otros como contexto socio cultural negativo
para los aprendizajes. Es un pensamiento común en los docentes, que la familia del niño con problemas de aprendizaje
no los acompaña en su labor. Consideran que el núcleo familiar es responsable de lo que el niño trae del hogar. Los
docentes hicieron menor referencia al factor económico, al que consideran responsable de crisis familiares que llevan
a situaciones emocionales perturbadoras para el niño, pero no por la carencia económica en si misma, sino por las
connotaciones de abandono afectivo y desvalimiento.

Los docentes piensan que los alumnos con problemas específicos de aprendizaje que concurren a sus aulas, tienen que
ser asistidos por profesionales especializados en el tema y que éstos deben orientar la labor pedagógica dentro del
contexto escolar.
 Algunas definiciones

Evaluación profesional: constituye un proceso cuya meta es facilitar la transición de la escuela a la vida adulta y la
integración sociolaboral de las personas con discapacidad. As los destinatarios de los servicios de evaluación
profesional son aquellos sujetos que presentan una discapacidad física, sensorial o mental que interfiere con sus
posibilidades de obtener un empleo, y poseen una razonable probabilidad de obtener un empleo a través de estos
servicios (verdugo)

Orientación profesional: está destinado a aumentar las posibilidades de obtener empleo en jóvenes y adultos con
discapacidad congénita o adquirida, que requiere la colaboración de diversos especialistas (monitos o profesor de
formación profesional, psicólogo, trabajador social y médico, entre otros), así como de las familias, empresarios y de
las personas con discapacidad, para desarrollar conjuntamente un plan de rehabilitación destinado a promover el
emplazamiento de un sujeto en la alternativa profesional más acorde con sus capacidades y mas normalizada posible,
fomentando además su máxima integración y participación de la comunidad. Supone un proceso estructurado de
ayuda técnica para lograr el mejor desarrollo vocacional posible. Este debe fomentar el análisis de las capacidades y
limitaciones funcionales personales y la identificación de medios para superar o adaptarse a estas, facilitando además
la organización de información sobre su trayectoria personal, educativa y, en su caso, profesional, que permita la
adecuada toma de decisiones sobre su futuro, el establecimiento de objetivos profesionales y la puesta en marcha de
planes a corto y medio plazo para lograr estos objetivos. Debe igualmente dotarles de estrategias destinadas a la
búsqueda y obtención de un empleo.

No se puede dejar de centrar la atención en la reconceptualizacion del concepto de calidad de vida y todo lo que este
implica para las personas con discapacidad y su entorno, o para las agrupaciones profesionales que, enmarcándose en
las corrientes teóricas actuales “subrayan la igualdad, inclusión, equidad, respeto, y apoyos basados en la comunidad,
y la investigación que documenta el hecho de que las personas pueden ser más independientes, productivas,
integradas en la comunidad y satisfechas, cuando los conceptos de calidad de vida son la base de servicios y apoyos
individualizados”.

Desde el punto de vista de la familia, la eficiencia y la efectividad se valora a partir del nivel de inserción laboral o bien
a partir del nivel de satisfacción de la persona con la actividad realizada. No obstante, desde el punto de vsta del
gobierno, es necesaria una comparación entre los beneficios obtenidos y los fondos públicos destinados a efectos de
justificar el costo de inversión que demanda la implementación de dichas políticas sociales.

A la luz de lo mencionado anteriormente, toma fuerza la necesidad de reconceptualizar el concepto de discapacidad ya


que este implica fundamentalmente en la evaluación y en las acciones que a partir de él se realicen con y para la
persona con discapacidad y su entorno. Es decir, el concepto de discapacidad al que adhiramos tiene implicancia para
la implementación de programas para la puesta en marcha y el funcionamiento de los servicios y apoyos que se le
proporcionan a las personas con discapacidad.

Shalock enumera los aspectos más relevantes en esta reconceptualización: “la discapacidad no está ni fija ni
dicotomizada; es más bien fluida, continua y cambiante, dependiendo de las limitaciones funcionales de la persona y
de los apoyos disponibles en el ambiente personal”; “una forma de reducir las limitaciones funcionales y por tanto la
discapacidad de la persona consiste en intervenir o proveer servicios y apoyos que se centren en la conducta
adaptativa y en el nivel del papel que se desempeña en la sociedad”; “la evaluación analiza hasta qué punto las
limitaciones funcionales se han reducido y ha aumentado la conducta adaptativa de la persona y en el nivel que se
desempeña”

En síntesis, la realidad latinoamericana refleja de algún modo avances en la reconceptualizacion de la discapacidad.


Esto se ve plasmado en acciones de reformas educativas, que tienden cada vez más a considerar la diversidad como
valor. Sin embargo, no es posible aun visualizar la incidencia de estos cambios conceptuales en programas concretos
de entrenamiento que se planteen, para la persona con discapacidad, una vida adulta independiente. Esto se podría
lograr si las acciones futuras se encaminaran a partir de un cambio en la visión de lo que constituyen las posibilidades
de vida de las personas con retraso mental/discapacidad del desarrollo. Esta nueva visión incluye la
autodeterminación, áreas fuertes, capacidades del sujeto, inclusión, capacitaciones e igualdad