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AULAS HOSPITALARIAS

Aulas hospitalarias:
una educación singular
Maria Urmeneta
Hospital Vall d’Hebron

Aula de Innovación Educativa | núm. 202 | pp. 10-14 | junio 2011 | 10


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Aulas hospitalarias
Resiliencia
G

Este año se celebran 25 años de la proclamación de la Carta Europea de los Derechos del Niño
Hospitalizado. En el apartado r de dicha Carta, en el artículo 28, 1a de la Convención de los Dere-
chos del Niño (1989) y en la LISMI (1982) se basa la existencia de las aulas hospitalarias. El niño
hospitalizado tiene el derecho a proseguir su formación escolar y a ejercerla en un marco formal
como son las aulas hospitalarias. En este artículo se desarrollarán los cuatro aspectos clave que
condicionan las aulas hospitalarias: el alumnado, el entorno, la actividad y la atención educativa.

PALABRAS CLAVE: aulas hospitalarias, niños hospitalizados, alumnos enfermos, resiliencia, ACPEAH, atención a la diversidad.

La singularidad del alumnado La vivencia que tenga el niño de su enfermedad dependerá de


Todos nuestros alumnos van en pi-
múltiples factores; sea cual sea el caso, su estado de salud no
jama, están hospitalizados, ya sea en es satisfactorio, se siente vulnerable, puede ser que tenga epi-
hospitales monográficos o en el área sodios de dolor y su estado emocional sea inestable. El aula hos-
pediátrica de hospitales generales; pitalaria puede ser gratificante
se hallan enfermos. Puede ser que
padezcan una enfermedad crónica o
el ingreso sea por un proceso agudo a unas normas que pueden diferir de risas, juegos, alboroto y voces
o para establecer un diagnóstico. de las suyas, es sujeto de pruebas y de exultantes como puede ser el de una
prácticas médicas molestas y/o doloro- escuela ordinaria. El nuestro es un
La vivencia que tenga el niño de su sas. En estas circunstancias, el aula entorno de batas blancas, material
enfermedad dependerá de múltiples hospitalaria puede ser gratificante. sanitario, camillas, silencio y a veces
factores, algunos de ellos son: su edad de un silencio duro y tenso motivado
y características personales; la patolo- Aquellos niños y adolescentes que pa- por la situación crítica que está pa-
gía, el dolor y malestar que le aporta, decen una larga enfermedad, con el sando un paciente, quizá uno que es
el tratamiento; la actitud de su entorno tiempo, pueden llegar a vivir la hospi- nuestro alumno, y que le lleva a la
ante la enfermedad; la experiencia de talización de una manera más cordial. muerte.
posibles hospitalizaciones anteriores, Son conocidos y a su vez conocen a
la adecuación del hospital a las nece- los profesionales y las normas de la El entorno hospitalario implica una se-
sidades de los pacientes pediátricos... hospitalización, pueden saber lo que rie de normas de asepsia, velar siem-
van a pasar en el hospital, los efectos pre por el estado del alumno, seguir
Sea cual sea el caso, su estado de sa- de la medicación, las pruebas que les las pautas indicadas, informar de las
lud no es satisfactorio, se siente vulne- harán y las consecuencias de estas; incidencias significativas. Para una
rable, puede ser que tenga episodios en cierto sentido, pueden predecir atención integral al alumno, es nece-
de dolor y su estado emocional sea in- cómo van ser estos días y la fecha del saria una coordinación con el equipo
estable. Ha sido apartado de su en- alta, y todo ello les ayudará en los días multidisciplinar: médicos, enfermería,
torno, de las caras conocidas y que estén hospitalizados. trabajador social, psicólogo, etc.
amadas, de sus cosas…, para encon-
trarse con multitud de caras de profe- La singularidad del entorno Esta coordinación es extensible a los
sionales que le atienden en un lugar padres de los pacientes, el docente
desconocido y que puede sentir hostil. Los maestros de las aulas hospitala- mantiene una relación diaria con
Su espacio es limitado, debe adaptarse rias no nos movemos en un ambiente ellos y se habla del trabajo realizado,

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Los maestros de las aulas hospitalarias no nos movemos en un
ambiente de risas, juegos, alboroto y voces exultantes: es un
entorno de batas blancas, material sanitario, camillas, silencio
y a veces de un silencio duro y tenso motivado por la situación
crítica que está pasando un paciente

pero muchas veces también del es- días anteriores o por hacer ingresos no pueden asistir a su centro por un
tado de salud de su hijo y de las vi- recurrentes, otros se conocerán en período largo y en los que se presen-
vencias que le genera. aquel momento en el aula; unos asis- tan oscilaciones en su estado de sa-
tirán unos días; otros, varias sema- lud, es fundamental mantener el
Es singular también que el maestro nas. Lo más habitual es que el grupo deseo y la inquietud por aprender, no
hospitalario sea el que irrumpe en el sea variable, tanto por su edad como olvidar los hábitos adquiridos, desve-
espacio y la intimidad de la habita- por su procedencia. Cada día, al co- lar sus intereses, fomentarlos y am-
ción del paciente. Para ello tiene que menzar la jornada, el docente conoce pliarlos en la medida en que sea
solicitar permiso. a los nuevos alumnos con los que posible, trabajar su autoestima y pro-
trabajará. mover la motivación y una actitud vital.
La singularidad de la actividad
educativa También hallamos la singularidad en Los contenidos curriculares general-
la atención a un paciente encamado. mente serán adaptados conjunta-
Si siempre la atención educativa Cuando los alumnos no pueden salir mente por los dos docentes que le
tiene como centro el alumno, en una de su habitación, los docentes se conocen: el de su escuela de origen
situación de vulnerabilidad, en un en- desplazan allí y trabajan con él, en y el del hospital. Será conveniente
torno difícil, aún se hace más nece- otras ocasiones será en las cámaras insistir en las competencias básicas.
sario centrarse en él, en su presente, de aislamiento o en la UCI. En tanto en cuanto sea adecuado,
en sus inquietudes, perspectivas y se deberá recordar al alumno la im-
capacidades. No olvidemos que para La tarea educativa es personalizada, portancia de seguir el curso, de te-
un niño la escuela y el maestro son alumnos de edades tan diversas y de ner una actitud responsable y
un referente altamente significativo. escuelas asimismo diversas lo exi- dedicarse al trabajo escolar siempre
gen. Cada uno trabajará según su ni- que le sea posible; el alumno tam-
La atención educativa suele reali- vel, con material seleccionado por el bién debería pasar las pruebas o
zarse en grupos reducidos o indivi- docente y aprovechando las nuevas controles como sus compañeros de
dualmente, por lo que es fácil que tecnologías, una herramienta impres- curso, así se establece una compli-
haya una cercanía afectiva que propi- cindible en un entorno como el hospi- cidad entre ellos y les hace pre-
cia un ambiente distendido y cordial, talario. Dichas tecnologías también sente el alumno ausente: este sigue
un clima de confianza que facilita la favorecen la comunicación con su trabajando y avanzando a nivel cu-
comunicación y la expresión de senti- centro escolar y con los compañeros. rricular. El seguimiento del plan de
mientos, emociones y pensamientos. trabajo y la relación con sus maes-
En la época en que nuestros alum- Para aquellos alumnos con una larga tros o profesores y los amigos de la
nos se hallan hospitalizados la vida hospitalización se hace imprescindible escuela en el período hospitalario
social queda muy reducida, especial- el trabajo coordinado con su escuela favorecerán su readaptación al re-
mente en el caso de largas enferme- de origen. Previa autorización de los greso a la escuela.
dades, y el trabajo en el aula padres y con el consentimiento del
hospitalaria da respuesta, en cierta alumno, se solicita a la escuela el Para aquellos alumnos de la educa-
medida, a las necesidades sociales plan de trabajo, que se procurará se- ción obligatoria que, por criterio mé-
de toda persona. guir en la misma medida que sus dico, no pueden reincorporase a su
compañeros, aunque algunas veces escuela después de la hospitaliza-
Los pacientes que pueden salir de su no sea posible, pues su estado físico ción, existe un servicio de atención
habitación trabajan en el aula con el y emocional es el que en ocasiones educativa domiciliaria. Un docente,
docente. El grupo es peculiar, algu- marca el ritmo. Siempre, pero espe- del Departament d’Ensenyament de
nos de ellos se pueden conocer de cialmente con aquellos alumnos que la Generalitat de Catalunya, acude

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regularmente al domicilio familiar y,


según la información del maestro del
aula hospitalaria y las orientaciones
del tutor o maestro del alumno, reali-
zan los trabajos establecidos hasta
que se incorpore a la escuela.

La singularidad de la atención
educativa

Una singularidad bien significativa es


que al inicio del curso un maestro de
un aula hospitalaria no puede saber
nada de sus alumnos. A cuántos cen-
tenares de pacientes atenderá, ni sus
edades ni su estado físico y psicoló-
Hospital Vall d’Hebron

gico ni lugar de procedencia ni es-


cuela de origen, etc. La gran
mayoría, seguramente en aquel mo-
mento, tendrán buen estado de sa-
lud, pero un motivo u otro harán que
sean atendidos en el aula hospitala- el estado de los alumnos puede variar Es importante que el maestro sepa de
ria. En cambio, se reencontrará con de un día a otro. El trabajo en la clase, la enfermedad del alumno –desta– ca-
aquellos pacientes pediátricos que o en la habitación, puede ser inte- mos que el docente, como el resto de
padecen una larga enfermedad o una rrumpido por una prueba médica o los los profesionales hospitalarios, está
crónica y ya conoce del curso o cur- cuidados de enfermería; el alumno se sujeto al secreto profesional– y las
sos anteriores. halla ingresado por motivos de salud y principales consecuencias tanto físi-
todo lo que de esta se deriva domina cas como psicológicas de la patolo-
Esto implica que el docente atiende a sobre lo demás. gía, puesto que según estas se
alumnos de todos los cursos de la planteará el trabajo. Habrá situaciones
educación obligatoria, en algunos ca- Por el estado de vulnerabilidad de los en las que será difícil abordar mate-
sos también de los cursos anteriores alumnos hospitalizados, la ausencia de rias curriculares, entonces la pro-
o posteriores a esta, y trabaja la ma- los –o de unos– compañeros estables puesta educativa se basará en los
yoría de las áreas curriculares. De de curso, será importante el apoyo intereses del niño para mantener su
todo ello se desprende que la prepa- emocional que le ofrezca el maestro, el sintonía vital, ánimo e interés.
ración del docente ha de ser amplia. acompañamiento que pueda ejercer, la
compasión enten- Nuestro trabajo se basa en el pre-
También es singu-
Una singularidad bien sig- dida y expresada a sente, ajustándonos a cada uno de los
lar la flexibilidad través de la ternura y alumnos, viviendo en el día a día se-
nificativa es que al inicio
con la que se debe de una actitud empá- gún ellos, según sus características,
trabajar. Si en un del curso un maestro de un tica ayudarán a que su momento vital; respetando su
centro es necesa- aula hospitalaria no puede el alumno se sienta tiempo y todo lo que de ello se deriva.
ria, en el aula hos- saber nada de sus alumnos agradablemente aco- Siempre con una actitud respetuosa,
pitalaria aún más; gido en el aula. prudente especialmente en cuanto a la

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les españoles. El otro artículo tiene


Nuestro trabajo se basa en el presente, ajustándonos a cada un trato diferenciado, ya que en él se
uno de los alumnos, viviendo en el día a día según ellos, se- recogen seis experiencias de aulas
gún sus características, su momento vital; respetando su tiem- hospitalarias que reflejan la diversi-
po y todo lo que de ello se deriva dad de opciones y actividades que se
pueden llevar a cabo en este con-
texto. Para finalizar, se ofrecen unos
información médica. No olvidando cuando estuvimos con ellos hicimos apuntes bibliográficos para profundi-
nunca que con nuestro trabajo diario todo lo que sentíamos y pudimos para zar en el tema.
podemos contribuir a que la vivencia y que su vida fuera, a pesar de todo, lo
HEMOS HABLADO DE:
el recuerdo de la hospitalización les más agradable y gratificante posible.
- Aula hospitalaria.
sea más amable, que les sugiera una Se lo merecían. - Resiliencia.
expresión risueña, o incluso una son- - Atención a la diversidad.

risa, en el momento en que evoque Con la finalidad de ejemplificar lo ex-


AUTORA
aquellos días o aquellas semanas en- plicado anteriormente, el monográfico Maria Urmeneta
tre nosotros. Para aquellos alumnos recoge tres artículos más. A continua- Associació Catalana de Professionals de
para los que esto ya no sea posible, ción, se ofrece un artículo dedicado l’Educació en l’Àmbit Hospitalari. Barcelona
murmeneta@santpau.cat
porque nos avanzaron en el camino de al papel del pedagogo hospitalario www.acpeah.org
la vida y han fallecido, siempre nos como tutor resiliente. Después, se
quedará a nosotros, y a muchos de aborda la experiencia del programa Este artículo fue solicitado desde AULA DE INNOVACIÓN
EDUCATIVA en noviembre de 2010 y aceptado en marzo
estos padres, el recuerdo de que ARCE vinculado con cuatro hospita- de 2011 para su publicación.

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