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PRIMER CURSO CABALISTICO KABALEB - Los Misterios de la Obra Divina

Bienvenid@ a la página de Kabaleb

de la Obra Divina Bienvenid@ a la página de Kabaleb Página Oficial de Kabaleb . Este

Página Oficial de Kabaleb. Este espacio web está dedicado a la memoria y obra del filósofo, cabalista y astrólogo Kabaleb (1927-1991). Sus hijos estamos trabajando para ofrecer las enseñanzas que dejó plasmadas en sus libros, textos, cursos y conferencias.

La web ofrece boletines que enviaremos por mail de forma frecuente, con esta finalidad le solicitamos que se registre en esta página con su dirección de email .

Estamos trabajando para ofrecer los cursos que él remitía por correspondencia, ahora de una forma virtual.

Publicaremos periodicamente en esta página la información que está en papel y que poco a poco estamos digitalizando.

Visítenos pues, frecuentemente, encontrará grandes sorpresas que le ayudarán a localizar señales que le facilitarán el camino para generar una Conciencia Creativa.

Vuelta a los orígenes Esta es una página que está por entero dedicada a la obra de Kabaleb (1927-1991) escritor, periodista, filósofo, cabalista, astrólogo, profundo conocedor del alma humana. Pero ante todo, un ser epicúreo, sencillo, asequible y dotado de un inmenso sentido del humor. Sus cuatro hijos Lorenzo, Tristán, Milena y Soleika, hemos decidido unir nuestros esfuerzos para reflotar su obra, volviendo a nuestros orígenes. No es que nos hayamos alejado realmente de ella, ya que la tenemos grabada en nuestros genes, pero por necesidades del guión, el vivir cotidiano de cada uno de nosotros marcó otras prioridades. Y es que para poder divulgar esta obra como se merece, primero teníamos que vivirla y experimentarla, teníamos que realizar un recorrido iniciático semejante al que siguió Parsifal en busca del Castillo de Montsalvat. Un punto de supremo conocimiento que uno no puede alcanzar por casualidad –esto es lo que hizo Parsifal, el célebre héroe de una ópera de Wagner, en su primera visita al Castillo- ni siquiera por herencia genética, como nosotros, sino tras un largo peregrinar por un sinfín de estaciones del alma.

Nos queda aún mucho por recorrer, sin embargo, las circunstancias nos lo han puesto todo en bandeja para que engrasemos de nuevo la máquina y compartamos con quienes estén interesados en ellas, las perlas del conocimiento que nos legó nuestro padre.

En esta página iremos plasmando poco a poco todas sus enseñanzas, desde sus inicios para que quienes lo deseen, tengan la oportunidad de apreciar la evolución de su pensamiento y seguir paso a paso su mismo recorrido.

Libro Los rostros angélicos En este libro Kabaleb amplía las enseñanzas sobre los 72 ángeles de

En este libro Kabaleb amplía las enseñanzas sobre los 72 ángeles de la cábala. Un rostro es algo que transmite la personalidad de un individuo. En el caso de los Rostros de los Ángeles, lo que personaliza es una energía, es decir, una información destinada a convertirse en conocimiento y en vivencias portadoras de conciencia. Según el grado en el que estén situados tus planetas, se manifestará un Rostro u otro, marcándote una dinámica a seguir.

El libro de los Rostros Angélicos, aporta una visión práctica de cara a la interpretación del programa de cada una de estas fuerzas energéticas.

Los rostros angélicos Kabaleb

Índigo

148 páginas

Tapa: 15x21 Publicación: 2001 ISBN: -84-89768-53-6

Artículo publicado en: Libros

en: Libros Libro Cómo descubrir al maestro interior II Ésta es la segunda parte del viaje

Ésta es la segunda parte del viaje iniciático que realizó Jesús-Cristo y que nos marca el itinerario que cada ser humano debe seguir hasta encontrarse con su esencia.

Cómo descubrir al maestro interior II Kabaleb

Arcano Books

411 páginas

Tapa:14x21

Publicación: 2000 ISBN: -84-89897-30-1

Artículo publicado en: Libros

en: Libros Libro Cómo descubrir al maestro interior I A quí Kabaleb presenta un viaje iniciático

Aquí Kabaleb presenta un viaje iniciático que nos marca el trayecto que debemos realizar para convertirnos en seres completos. Nadie puede quedar indiferente después de su lectura. Esta obra está basada en la vida de Jesús-Cristo. Es una interpretación esotérica del viaje realizado por el mayor iniciado de nuestra humanidad.

Cómo descubrir al maestro interior I Kabaleb

Arcano Books 498 páginas

Tapa:14x21

Publicación: 2000 ISBN: -84-89897-29-8

Artículo publicado en: Libros

Artículo publicado en: Libros Libro Los dioses Internos Después de presentarnos a los 72 ángeles de

Después de presentarnos a los 72 ángeles de la cábala (en “los ángeles al alcance de todos”), Kabaleb nos revela el programa profundo de cada uno de ellos. Esto equivale a facilitarnos las claves de nuestro objetivo de vida, puesto que todos tenemos tres ángeles tutelares que nos marcan el camino a seguir en el plano físico, emotivo y mental. Los Dioses Internos nos ponen en contacto con la fuente de la sabiduría ancestral y nos preparan en la dura tarea de ser creativos o creadores. Este libro nos llevará a franquear las montañas de la nueva era.

Los dioses Internos Kabaleb

Etu Ediciones

427 páginas

Tapa:15x21

Publicación: 1996 ISBN: 84-920868-4-X

Artículo publicado en: Libros

publicado en: Libros Libro Los ángeles al alcance de todos En este libro, Kabaleb y Soleika

En este libro, Kabaleb y Soleika Llop nos ponen en contacto con los 72 ángeles de la cábala, entidades energéticas que actúan como guardianes del ser humano y como responsables de gran parte de su aprendizaje. Podríamos llamarles los directores espirituales. A través de esta obra puedes descubrir cuáles son tus ángeles guardianes y cómo puedes entrar en contacto con ellos.

Los ángeles al alcance de todos Kabaleb y Soleika Llop

Arcano Books

335 páginas

Tapa:14x21

Publicación: 1995 ISBN: -84-89897-16-6

Artículo publicado en: Libros

en: Libros Libro Las doce Casas en los doce signos C on este libro Kabaleb nos

Con este libro Kabaleb nos introduce en los entresijos de la personalidad humana. Podemos descubrir cómo es nuestro carácter (Casa I); cómo manejamos nuestros valores (Casa II);

de qué manera nos comunicamos (Casa III); la forma de relacionarnos con la familia (Casa IV); cómo desarrollamos nuestra creatividad (Casa V); cuáles son los trabajos que más nos pesan (Casa VI);

Artículo publicado en: Libros

publicado en: Libros Libro Los signos y sus decanatos A quí Kabaleb nos presenta un análisis

Aquí Kabaleb nos presenta un análisis del zodiaco, decanato (diez grados) a decanato, uniendo la astrología a la cábala. Descubriremos, a través de él, que existen decanatos de recapitulación, de presente y de futuro y así comprenderemos por qué en ocasiones sentimos como si estuviéramos recuperando una asignatura ya estudiada; o descubriremos la razón por la cual los demás siempre nos ven como unos adelantados. El recorrido por los 36 decanatos es un auténtico viaje vital.

Los signos y sus decanatos Kabaleb

Indigo 222 páginas

Tapa:15x21

Publicación: 1995 ISBN: -84-86668-84-0

Artículo publicado en: Libros

El conocimiento de los ritmos universales es una asignatura pendiente del ser humano desde hace

El conocimiento de los ritmos universales es una asignatura pendiente del ser humano desde hace milenios. Kabaleb nos ayuda, a través de este manual, a desentrañar las leyes zodiacales, en la primera parte de esta obra. Después profundiza en el Árbol de la Vida, esa figura clave del simbolismo universal que proclama la unión del cielo y de la tierra, de la ciencia y la conciencia, del ser humano y su destino. A través del árbol podrás descubrir tu nivel evolutivo. En la tercera parte de este libro Kabaleb profundiza en el Tarot, antiguo libro de Toth, el libro de las revelaciones. Nos da las claves del código hebraico y su relación con nuestro devenir.

Curso de Iniciación Cabalística a la Astrología y el Tarot Kabaleb

367 páginas

Tapa:15x21

Publicación: 1989 ISBN: -84-86668-16-6

Artículo publicado en: Libros

en: Libros Libro: Masonería, el Código de la Luz Kabaleb y Kashiel (Tristán Llop) 222 páginas

Kabaleb y Kashiel (Tristán Llop)

222 páginas

ISBN: 978-84-95973-35-6 Tapa: 14.30 x 21 Publicación: 2007 La masonería es un camino iniciático que debe acercarnos a un mundo de valores nuevos, a través de los cuales podamos ser capaces de comprender un poco mejor lo que sucede tanto en nuestra vida como en nuestro entorno.

Vivimos inmersos en un mar de símbolos que aparecen en los sueños (cuando dormimos) o en las anécdotas (cuando estamos despiertos), y que llaman nuestra atención para que los analicemos. El Código de la Luz nos permitirá descifrar esas imágenes, marcándonos una línea a seguir para estar en consonancia con nuestra propia línea de evolución

El camino de la luz es el camino del conocimiento. Para recorrerlo con garantías, es preciso conocer el significado de las señales que vamos encontrando. Familiarizarnos con el código es el primer paso para traspasar la frontera de la incomprensión, lo cual nos ayudará a dar mayor sentido a nuestra vida y a ser más felices.

Este libro también marca un punto de reconciliación entre masonería y catolicismo (ya que explica las razones por las cuales ambas corrientes se han enfrentado) y nos revela cómo están unidas de forma natural.

KABALEB (1927-1991), astrólogo y cabalista, compatibilizó su trabajo de periodista con el de escritor. Fue maestro masón de grado 33 y fundador de la primera logia de España, Sant Joan de Cataluña núm. 1. Formó una escuela de cábala (ETU), que se extendió por medio mundo. Algunos de sus libros han sido editados, además de en España, en Italia, Francia, Alemania, Portugal y Costa de Marfil.

KASHIEL, hijo de Kabaleb, ayuda al desarrollo de la obra de su padre. Es Maestro masón desde hace veinticinco años y Past Master de su logia, Sant Joan de Cataluña. Ha dirigido durante diez años un centro de crecimiento personal: Nekuda. Imparte conferencias y seminarios en distintos países, y ha publicado: "Tú decides", "El porqué del silencio" y "Guía de respuestas de los 72 genios de la Cábala" (éste último, en esta misma editorial).

Artículo publicado en: Libros

Facebook Artículo publicado en: Libros Libros Publicados  Los Misterios de la Obra Divina (edición agotada

Los Misterios de la Obra Divina (edición agotada que está siendo revisada)

Curso de Iniciación Cabalística a la Astrología y el Tarot (Ed. Indigo al.)

Cómo Descubrir al Maestro Interior –2 tomos- (Ed. Arcano Books)

Las Doce Casas en los Doce Signos (Ed. ETU)

Los Rostros Angélicos (Ed. Indigo)

El Significado de los Sueños, firmado con el pseudónimo de Soliatán Sun (Ed. Martinez Roca)

Los Signos y sus Decanatos (Ed. Indigo)

Los Ángeles al Alcance de Todos, Kabaleb y Soleika Llop (Arcano Books)

Los Dioses Internos (Ed. ETU)

Masonería, El Código de la Luz, Kabaleb y Kashiel (Ed. ArcanoBooks)

Otros Cursos pendientes de publicación

Algunos de sus libros se han traducido al italiano, al alemán, al portugués y al francés.

al italiano, al alemán, al portugués y al francés. Enlaces a esta entrada Enviar por correo
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Los Misterios de la Obra Divina

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Kabaleb

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Diagrama de temas

Bienvenidos al primer curso de la obra de Kabaleb!

Se ha escrito cuantiosa literatura sobre la vida y en cambio seguimos formulando las mismas preguntas:

destino?, ¿quién ha organizado este mundo?, ¿existe Dios?, ¿existe el paraíso, el infierno?, ¿hay vida d cósmica y la de la humanidad? ¿Nos hizo Dios a su imagen y semejanza?

la de la humanidad? ¿Nos hizo Dios a su imagen y semejanza? El filósofo, humanista y

El filósofo, humanista y astrólogo Kabaleb inició su prolífica obra (editada ya en seis paíse exponía de forma clara, coherente y simple las leyes de funcionamiento de nuestro univer humano la posibilidad de actuar al unísono con ellas y moverse en un espacio de felicidad sus acciones.

Ahora, su hijo Kashiel ha cogido el relevo y, tomando como base el material de su padre, cómo las leyes de “arriba” pueden asimilarse a las vivencias de “abajo”. El resultado es un bambalinas de esta gran obra que es la vida.

La dinámica de trabajo es muy sencilla:

El curso no tiene límite de tiempo, puede adelantar cuando usted quiera

el curso virtual se compone de:

Foros

Chat

Lecciones

Los foros: son un mecanismo de comunicación, al enviar un correo por el foro, lo recibirán todos los est creemos que algún estudiante puede tener la respuesta. También lo podemos utilizar cuando sabemos la pregunta en el foro ingrese a éste enlace, o para ver la interacción del foro ingrese en este enlace

El Chat: sirve para comunicarnos en tiempo real con otros estudiantes que estén conectados en ese mis

Lecciones: Las lecciones son páginas de lectura, al final de cada página usted da una respuesta, si aci es correcta, volverá a ver la misma página hasta que de la opción correcta. Al final el sistema le dará un la número 1

14 de Octubre de 1981 Chat para interacción de estudiantes en tiempo real 1 Esta lección

1 Esta lección se compone de tres páginas:

Como es Arriba es Abajo

El Jefe

El Zodiaco

2 En la lección 2 veremos:

Formación de la galaxia

Los tres cuerpos

Tensiones en la cúpula

La muerte y el ciclo vital

3 En la Lección 3 encontraremos:

El Guardián del Umbral

Primera prueba, el Infierno

Segunda prueba, el Purgatorio

Tercera prueba, la Buena Intención

4 Lección 4, compuesta por:

El Primer Cielo

Los otros habitantes del astral

El gran silencio

Cita con el Ego

5 En la lección 5 tenemos:

El retorno

La fuerza del destino

Los 4 éteres

Dificultades para entrar

6 Ultima lección. Está compuesta por:

La unión masculina-femenina

El Árbol de la vida

El trabajo humano, la armonía

En Hora Buena! Felicitaciones si ha llegado hasta el final de ésta lección ha concluido el curso virtual Los para el entendimiento de los cursos siguientes.

Recuerde que puede consultar las calificaciones del curso en éste enlace:

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/ Recursos

/ Introducción al Curso los Misterios de la Obra Divina (por Kashiel)

 

Introducción

Nadie duda que la vida del ser humano es una gran aventura en sesión continua, en la cual se suceden peligro y estabilidad, alegría y tristeza, soledad y compañía. Pero surgen las dudas cuando se trata de contestar a una pregunta primordial: ¿cuál es el objetivo de la vida? La respuesta más plausible para los autores de este libro, sería: acumular experiencias, conquistar la sabiduría, aprender a vivir, a ser dioses creadores.

En miles de años de historia se ha avanzado y experimentado en todos los terrenos, aunque hay pautas y comportamientos que se repiten de generación en generación.

Se ha escrito cuantiosa literatura sobre la vida y en cambio seguimos formulando las mismas preguntas: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿por qué estoy aquí?, ¿cuál es mi destino?, ¿quién ha organizado este mundo?, ¿existe Dios?, ¿existe el paraíso, el infierno?, ¿hay vida después de la muerte?, ¿Cuáles son las analogías entre la organización cósmica y la de la humanidad? ¿Nos hizo Dios a su imagen y semejanza?

El filósofo, humanista y astrólogo Kabaleb inició su prolífica obra (editada ya en seis países) en 1982, con un libro titulado: “los Misterios de la Obra Divina”. En él exponía de forma clara, coherente y simple las leyes de funcionamiento de nuestro universo. Él defendía que el conocimiento de estas leyes ofrece al ser humano la posibilidad de actuar al unísono con ellas y moverse en un espacio de felicidad y armonía, ya que esa comprensión le permite conocer el resultado de sus acciones.

Ahora, su hijo Kashiel ha cogido el relevo y, tomando como base el material de su padre, elabora un manual de crecimiento personal, poniendo ejemplos de cómo las leyes de “arriba” pueden asimilarse a las vivencias de “abajo”. El resultado es un libro ameno, al alcance de todos, que permite bucear en las bambalinas de esta gran obra que es la vida.

La comprensión de la estructura y de las normas que rigen en nuestro universo, permite elaborar una especie de ciencia del comportamiento, a través de la cual se nos sugiere una línea de actuación más coherente y que aporta mayor equilibrio y felicidad a nuestra vida.

Aquí se encontrarán ejemplos de la vida cotidiana para que resulte más sencilla su comprensión.

Este libro puede ayudarnos también a saber cómo escapar de la mazmorra de las seguridades; cómo huir del yugo de la rutina; cómo cambiar de realidad sin tener que ampararse en la desgracia, tanto en la propia como en la ajena.

Manual de Interpretación de los Misterios de la Obra Divina” pretende introducirnos en el proceso de vivir, al tiempo que facilita un camino para encontrar respuestas; propicia un punto de reflexión personal sobre el sentido de la vida y la aportación que cada uno puede realizar para mejorarla; manifiesta la importancia de predicar con el ejemplo.

La prudencia, el respeto y la humildad deben alejarnos del dogmatismo o del recurso fácil de la iluminación y tutelarnos en la higiénica senda de reflexionar y poner en práctica los conocimientos.

Cualquier movimiento, de la índole que sea, necesita en sus inicios de una pequeña inyección de fe, de un voto de confianza, pero en el caso de este relato, la experimentación facilitará con rapidez el ascenso del conocimiento y la razón.

Toda reflexión puede ser considerada como un viaje, que se inicia con ciertas expectativas, pero cuya llegada siempre es incierta.

Desde aquí animamos a los lectores a emprender un trayecto que les ayudará a escapar de la mazmorra de la incomprensión.

¡Buen viaje!

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/ Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Como es Arriba es Abajo Leccion 1: Como es Arriba es Abajo Intento: 461 Para dar

Intento: 461

Para dar respuesta a las principales preguntas que se formula el ser humano es preciso ponernos en antecedentes sobre el diseño del mundo, sobre la formación de la galaxia, sobre su organización jerárquica, porque cuando comprendamos cómo funciona la vida a nuestro alrededor, resultará más sencillo comprender el punto de arranque, el objetivo y el destino de nuestra propia existencia.

Empecemos por el principio. Una galaxia es un organismo vivo y como tal puede compararse, a escala macrocósmica, a lo que es el ser humano a escala microcósmica. Una pluralidad de galaxias podría equipararse a una pluralidad de hombres y si la unión de éstos forma la humanidad, por similitud puede decirse que la totalidad de las galaxias existentes constituiría el universo, el Cuerpo Divino. Para entenderlo mejor deberíamos imaginar que en las altas esferas todo funciona de una forma muy similar a como se desarrolla la vida en la tierra. Nos referimos a cuando las cosas se realizan de la forma adecuada, por supuesto.

Hermes

Hubo en el antiguo Egipto un ser con conocimientos muy avanzados, llamado Hermes Trismegisto, que desarrolló una serie de conceptos que pueden ilustrar lo que tratamos de explicar. Uno de ellos rezaba: “Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba.”

Hermes nos acercó con esta frase a la comprensión del universo. De ella se puede deducir que

si uno estudia y comprende el funcionamiento de su cuerpo, será también capaz de comprender

las leyes que mueven su galaxia. Por ejemplo, en el cuerpo arriba tengo la cabeza y abajo los pies. La primera es la sede del pensamiento, mientras que los pies sostienen el edificio físico. Si aplicásemos la realidad hermética podríamos afirmar que aquello que está en tus pensamientos (arriba) será un día la realidad bajo la cual tus pies (abajo) andarán.

un día la realidad bajo la cual tus pies (abajo) andarán. De este modo se puede

De este modo se puede interpretar que los pensamientos pueden convertirse en acciones, se hacen realidad. La energía producida por los pensamientos tiene un poder mucho mayor de lo que la gente imagina. Ésta es una de las razones por las que se propugna la necesidad de pensar en positivo para obtener buenos resultados. De lo contrario, si pensamos en negativo, esa negatividad se materializará y se presentará ante nosotros en forma de circunstancias a vivir, de anécdotas. Para evitar que esto ocurra lo ideal es ejercer un control sobre los pensamientos y tan pronto como nos demos cuenta que con una idea estamos potenciando algo desagradable, debemos cambiar de reflexión, orientando la mente hacia una imagen positiva. Si fomentamos la unión, armonía y proyectamos pensamientos positivos, podemos conseguir que mejoren las relaciones a nuestro alrededor y estaremos siguiendo las leyes herméticas.

A priori parece complicado, porque cada cual defiende intereses distintos y quiere imponer su

razón, pero nos unen infinidad de intereses. Si intentamos examinar los puntos de vista de los demás, tratando de entender por qué piensan de forma distinta, estaremos más cerca. Escuchando con interés es posible llegar a entender a tu vecino; la comprensión te llevará a aceptar su realidad; y la aceptación trae consigo una voluntad conciliadora que permitirá que aparezca la armonía de una forma natural. Para que esto suceda es necesario franquear las barreras que pone el orgullo y una de las principales claves para conseguirlo es practicar la humildad. Ser humilde significa, por ejemplo, abrir de forma voluntaria la mente a la persona en cuya presencia nos encontramos. Lo importante es comprender que una actitud humilde propicia la desaparición de los conflictos, porque cuando el interlocutor encuentra en nosotros un talante abierto que le permite expresar sus puntos de vista, desaparece su necesidad de enfrentamiento, se queda con la sensación que sabe más y tiene razón y el litigio termina.

Cuando se cultiva la humildad, se pueden captar de los demás sus virtudes y aprender con ellas. Por el contrario, la actitud arrogante o la continuada controversia inducirá al otro a

reservar su verdad, por miedo, por prudencia, por cansancio o para evitar el enfrentamiento. Por otro lado, debemos evitar confundir la humildad con el servilismo, el exceso de permisividad

o la humillación.

Comprender las leyes que imperan “arriba” nos ayudará a conocernos mejor aquí “abajo”.

PREGUNTA: PENSAR EN NEGATIVO

Es necesario para evolucionarPREGUNTA: PENSAR EN NEGATIVO Es la energía mas potente pensar en negativo Genera Anécdotas Los Misterios

Es la energía mas potente pensar en negativoPREGUNTA: PENSAR EN NEGATIVO Es necesario para evolucionar Genera Anécdotas Los Misterios de la Obra Divina

Genera Anécdotasevolucionar Es la energía mas potente pensar en negativo Los Misterios de la Obra Divina 

la energía mas potente pensar en negativo Genera Anécdotas Los Misterios de la Obra Divina 

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/ Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Una de las preguntas habituales que se hace el ser humano es: ¿quién es el jefe, quién manda? ¿Quién dirige esta gran obra de teatro que es la vida? ¿Es Dios? ¿Existe de verdad?

de teatro que es la vida? ¿Es Dios? ¿Existe de verdad? El ser humano necesita elementos

El ser humano necesita elementos concretos para prefijar su realidad, nombres que le ayuden a centrar sus ideas y conceptos, a comprender. Así, podríamos decir que existe un gran arquitecto del universo al que llamaremos Ser Supremo. Se encarga de organizar y de crear los millares de galaxias existentes en el cosmos. Es el jefe principal, en una gran empresa estaríamos hablando del presidente. Se ha encargado de elaborar las directrices generales, los planes de desarrollo a gran escala. Y como todo buen mandatario, ha delegado en gerentes para que se encarguen del funcionamiento de cada una de sus sucursales. Ahí aparece la figura Dios, como gerente de esta galaxia, la Vía Láctea.

Es el ser humano quien ha elegido esa vía, la del contraste, la de crear

Es el ser humano quien ha elegido esa vía, la del contraste, la de crear oscuridad para ser conscientes de la importancia que tiene la luz. Para sentirnos seguros necesitamos la aprobación de los demás. Propiciamos la dualidad en cada uno de nuestros actos y luego nos quejamos de los resultados obtenidos

En ocasiones podemos pensar que concederle libre albedrío al ser humano es como darle la llave de casa a un niño de cuatro años. En general, estamos poco preparados para dirigir la vida, con sólo mirar a nuestro alrededor podemos comprobarlo. Quizá necesitemos una mayor tutela. Pero por otro lado, es preciso preguntarse cuándo estaremos listos, porque cuando se tiene un tutor se deja que sea él quien tome las decisiones y uno nunca se lanza a la piscina.

PREGUNTA: A QUE SE REFIERE EL TERMINO SER SUPREMO?

Dios es el que organiza los millares de galaxias del cosmospiscina. PREGUNTA: A QUE SE REFIERE EL TERMINO SER SUPREMO? El Ser Supremo es el que

El Ser Supremo es el que dirige la galaxiaDios es el que organiza los millares de galaxias del cosmos El Ser Supremo es el

El Ser Supremo es el Dios de nuestro sistema solardel cosmos El Ser Supremo es el que dirige la galaxia Los Misterios de la Obra

galaxia El Ser Supremo es el Dios de nuestro sistema solar Los Misterios de la Obra

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/ Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Leccion 1: Como es Arriba es Abajo

Al iniciar su Creación, cada uno de los dioses de las distintas galaxias delimitó un espacio. En lo

esta forma podrás prescindir del despertador que te saca de forma brusca del mundo onírico en el que te encontrabas. En cuanto te despiertes, invoca (intentando tener la mente en blanco) a tu divina presencia o a tus guías y diles que te indiquen qué te depara la jornada y qué es lo que puedes hacer para mejorar tu realidad y la de las personas de tu entorno. Apuntas lo primero que te venga a la mente, sin pensar. Por la noche, revisas tus notas y comparas con lo que te ha ocurrido. Al principio puede que te cueste un poco, pero con la práctica te sorprenderán los resultados.

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/ Lección 2: Formación de la galaxia

Lección 2: Formación de la galaxia

La formación de la galaxia

Al hablar de la creación, más que relatar acontecimientos que tuvieron lugar hace miles de años, nos sumergimos en un proceso que está sucediendo cada día en el interior de cada uno de los seres humanos. La creación es un ser vivo, latente, que nace, crece y se desarrolla con cada nuevo día. Es un proceso maravilloso que ayuda a despertar la conciencia, que impele a sentir la vida, a saber que se evoluciona. Es importante mostrar una actitud abierta, de participación, de integración, de sentirse parte de un todo, en el cual aportando un granito de arena ayudamos a que evolucione el planeta.

El trabajo de Dios consistió en mezclar las doce esencias zodiacales para formar con ellas todo lo que hoy existe en la galaxia. Para llevar a cabo su plan, dividió su espacio en siete planos y se fijó un plazo de siete Días Cósmicos para llevar su obra a la perfección.

Desde un punto de vista humano parece un plazo muy corto para tanto trabajo, pero los conceptos de espacio y tiempo que maneja Dios son distintos de los que empleamos nosotros, mucho más amplios.

Buscando una aplicación práctica de esa división podríamos decir que si Dios ha dividido su obra en etapas, nosotros también deberíamos fraccionar nuestro trabajo en fases y fijar para cada una de ellas un plazo determinado. De esta forma conseguiríamos que los proyectos

estuvieran organizados siguiendo un esquema natural.

Los espíritus vírgenes

En el primer Día, Dios se dividió en pequeñas fracciones, como si hubiera creado muchas

sucursales de su empresa

poco como si Dios se hubiera dividido en millones de pequeñas partículas, como sucede cuando se enciende una bengala.

A esas filiales o sucursales les llamó Espíritus Vírgenes. Es un

A esas pequeñas partículas se les ha confiado la misión de colonizar la galaxia, como lo hacían los exploradores, para recoger información acerca de sus particularismos. Gracias a esta investigación, Dios se nutre y eleva su nivel de conciencia para poder mejorar su obra.

Los espíritus Vírgenes, o sea, las chispas divinas, han ido bregando durante mucho tiempo hasta adquirir un cuerpo y una conciencia individualizada: el ser humano actual.

Primer día de la creación

La presente humanidad empezó su evolución en el primer Día de la Creación y su estado era entonces el de esa chispa que hemos descrito. El nivel de conciencia de esas chispas en el primer Día era semejante al que pueden tener los actuales minerales, o sea, muy básico. Se podría decir de alguna manera que los humanos actuales, fueron los “minerales” de ese primer Día.

actuales, fueron los “ minerales” de ese primer Día. Resulta un poco más complejo, pero hacemos

Resulta un poco más complejo, pero hacemos esta comparación para dar una idea aproximada del nivel de conciencia, que era muy elemental. Es como si estudiáramos una lengua extranjera, el francés, por ejemplo, podemos alcanzar un nivel de aprendizaje de un francés, pero sin ser francés.

Tras el Primer Día de la Creación, vino una Noche Cósmica, que debe entenderse como un periodo en el que Dios asimila las experiencias de ese Día que se prolongó por espacio de miles de años terrestres. Es como pararse para reconsiderar todo lo experimentado.

Si lo aplicamos de forma práctica, este punto induce a utilizar la noche para realizar tareas de reconsideración y asimilación de las experiencias vividas durante el día. Años atrás se utilizaba

un dicho que proclamaba: “consúltalo con la almohada”. Noche y día forman una unidad inseparable, la noche siempre debería estar asociada a la toma de decisiones. Sería ideal que dejáramos pasar como mínimo una noche antes de tomar una decisión importante.

Para practicar el dicho es preciso dormirse pensando en el asunto que nos preocupa, formulando mentalmente la pregunta sobre su viabilidad. Al despertar, la noche habrá depositado la respuesta en nuestra conciencia a través de los sueños.

Si nos cuesta recordar lo que hemos soñado, debemos prestar atención a las anécdotas que sucedan durante el día siguiente al que hemos realizado la pregunta, fijarnos en los detalles llamativos. Si nos seduce un anuncio, debemos escuchar su mensaje y tratar de relacionarlo con la pregunta; o si es una valla publicitaria la que dice “adelante”, sabremos que forma parte de la respuesta. El universo siempre contesta, lo que ocurre es que a menudo queremos que nos escriban la solución en la agenda.

Max Heindel, un filósofo del siglo XX, cita la retrospección como un ejercicio importante que debería realizarse a diario (Concepto Rosacruz del Cosmos (Ed. Kier). Se efectúa acostado en la cama (aunque puede realizarse sentado para prevenir el sueño repentino), justo antes de dormirse y consiste en recordar todos los acontecimientos que han conformado el día, pero empezando por el último y acabando por el primero. Lo significativo de este ejercicio es analizar las vivencias (sobre todo en el ámbito emotivo) que se han generado en los demás y las que ellos nos han llevado a vivir, intentando, claro está, tomar conciencia de las actitudes que podemos cambiar en nosotros, para que, si se vuelve a plantear una situación similar, seamos capaces de reaccionar de otra manera.

Segundo día de la creación

Al despertar Dios de su “sueño”, se inició el Segundo Día de la Creación, en el que el nivel de conciencia de los espíritus virginales se elevó: llegó a parecerse al de los actuales vegetales. Significa que aumentaron su nivel de conocimientos. Es como si las sucursales hubieran adquirido patrimonio. En ese Segundo Día, nacería al mismo tiempo una nueva Oleada de Vida, que iba a ocupar el puesto inicial de los espíritus virginales, es decir, Dios volvió a desprenderse de más chispas. La tierra estaba entonces poblada de minerales y vegetales.

De ello también puede desprenderse una enseñanza en el ámbito práctico: que en la vida ordinaria, las cosas también cambian de un día para otro. Aquello que en una jornada era "mineral", en la siguiente pasará a ser "vegetal." Afinando un poco más, los rencores, mal humor, tristeza de un día deben morir con él, siguiendo las consignas del cosmos, que se modifica día a día. Lo que ayer era verdad, hoy ha evolucionado y puede haber dejado de serlo o ser sólo una verdad a medias. Cada día surgen nuevas certidumbres, engendradas por el constante progreso y el ser humano debe asimilarlas y renovarse, de lo contrario, si se agarra a verdades caducadas u obsoletas, aunque éstas sean muy elevadas, estará desconectándose del latir del cosmos, con la posibilidad que ello entraña de perturbar el orden universal. Debemos afrontar cada nuevo día como si acabáramos de nacer.

El movimiento puede dar sensación de inseguridad, porque adquirimos confianza a medida que dominamos una situación; emulamos a nuestros mayores con la esperanza de conseguir lo mismo que lograron ellos; la sociedad nos empuja a repetir patrones. Un nuevo comienzo cada día sería como vaciarse, como renunciar a una parte de nuestro patrimonio. Pero en realidad a lo único que renunciamos es al apego que nos genera ese patrimonio. Es preciso aprender a extraer de cada experiencia su significado, para luego salir en busca de otra. Es cierto que el

avance produce inseguridad porque nos obliga a abandonar una posición de dominio, pero la evolución de basa en el avance constante. Además, cuando nos detenemos sentimos frustración y a menudo caemos en estados depresivos.

Tercer día de la creación

Vino una nueva Noche Cósmica, a la que siguió un nuevo despertar al Tercer Día de la Creación. En ese Día, el nivel de conciencia de los espíritus virginales pasó a asemejarse al de los actuales animales. Por otro lado, la Oleada de Vida que inició su evolución en el Segundo Día -la de los minerales- también evolucionó paralelamente y adquirió un nivel de conciencia parecido al de los vegetales.

un nivel de conciencia parecido al de los vegetales. plantada en la primera fase. Cuarto día

plantada en la primera fase.

Cuarto día de la creación

Mientras tanto, una nueva Oleada de Vida iba a iniciarse en ese tercer Día, situándose en el lugar de los actuales minerales. En cada uno de esos días cósmicos Dios se fue desprendiendo de su propia esencia para engendrar una nueva oleada de vida, como si fuera pariendo camadas. Éstas van evolucionando y así, a medida que crea una nueva, la anterior adquiere otras experiencias. Es como si una mujer tuviera un hijo y mientras éste consigue un título universitario, engendra otro.

Es importante recalcar que en este Tercer Día, los primeros Espíritus Vírgenes adquirieron autonomía en el universo, ya que los animales, a diferencia de los minerales y vegetales, disponen de la posibilidad de moverse. Con el número tres se activa el movimiento.

Se podría pues afirmar, en un orden práctico, que cuando se llega a la tercera fase de cualquier proyecto, es el momento de moverse, de pasar a la acción, de llevar a la práctica la obra

Otra Noche Cósmica y al despertar, nos situamos en el Cuarto Día, en el cual estamos viviendo en la actualidad, en el que nosotros, los Espíritus Vírgenes del Primer Día, hemos conquistado la autoconciencia y nos encontramos en la fase humana. La Oleada de Vida que inició su evolución en el Segundo Día, tras haber pasado por el estado que podríamos llamar vegetal (en el tercero), en este Cuarto Día pasa por el estado animal, son los actuales animales. La Oleada que inició su evolución en el Tercer Día, son nuestros vegetales actuales. Y la nueva Oleada que inicia su andadura en ese Cuarto Día, son los minerales actuales.

En el Cuarto Día, la Obra Divina alcanza sus objetivos de exteriorización. Podemos decir pues que es el momento justo para que los proyectos e ideas den sus frutos. Es un período en el que tenemos que recoger el resultado de lo sembrado el primer Día. Si hemos cuidado bien nuestra obra, el fruto será abundante y apetitoso y puede dar lugar a la plantación de una nueva semilla.

Pero, a partir de este momento, tendría que iniciarse el gran repliegue: el hombre, después de haber trabajado en la transformación de la naturaleza exterior, debería emprender las tareas de metamorfosis de su naturaleza interna. Significa que a una edad determinada, que simbólicamente se sitúa alrededor de los cuarenta y dos años, debido a que nuestro ciclo medio

de vida es de ochenta y cuatro años, llegando a la mitad de su existencia el ser humano debería invertir la orientación de su vida. Si hasta entonces ha luchado por crecer, enraizarse, conseguir

, acercamiento a la materia, después de haberlo conseguido debería iniciar la senda contraria, encaminarse hacia el espíritu, profundizar en su personalidad, conocerse mejor, liberarse de las ataduras.

un trabajo estable, fundar una familia, tener éxito

lo cual podría entenderse como un

Quinto, sexto y séptimo día de la creación

El Quinto, el Sexto y el Séptimo Día forman parte de nuestro futuro. En el Quinto Día, conquistaremos la omnisciencia, seremos ángeles, seres de luz más evolucionados que carecen de cuerpo físico; en el Sexto, empezaremos a dirigir la evolución de los seres animados y en el Séptimo habremos conquistado la categoría de Dioses Creadores y nuestro Dios podrá descansar y retirarse para cedernos las riendas de la

galaxia.

y retirarse para cedernos las riendas de la galaxia. Las Oleadas de Vida que nos siguen

Las Oleadas de Vida que nos siguen pasarán por las mismas fases: los animales de hoy serán la humanidad del Quinto Día.

Los vegetales de hoy serán la humanidad del Sexto y la Oleada de vida vegetal actual será la humanidad del Séptimo Día. En estos próximos días, esas humanidades se parecerán poco a la actual, pero se trata de algo tan lejano en el tiempo que resultaría inútil disertar sobre ello, es preferible centrarse en lo que podemos percibir aquí y ahora.

Días de la

       

Estados

Estados

Estados

Estados

creación

evolución 1º

evolución 2º

evolución 3º

evolución 4º

día

día

día

día

1º Día

Mineral

2º Día

Vegetal

Mineral

3º Día

Animal

Vegetal

Mineral

4º Día

Hombre

Animal

Vegetal

Mineral

5º Día

Ángel

Hombre

Animal

Vegetal

6º Día

Arcángel

Ángel

Hombre

Animal

7º Día

Dios

Arcángel

Ángel

Hombre

El concepto de los Días de la Creación parece lejano y complejo, pero su funcionamiento es tan simple como el de los días del calendario. En cada jornada se planifican unos trabajos y son llevados a término por los obreros correspondientes.

PREGUNTA: EN QUE DÍA DE LA CREACIÓN LA HUMANIDAD EMPEZÓ SU EVOLUCIÓN?

En el primer día de la creación, la presente humanidad empezó su evolución.QUE DÍA DE LA CREACIÓN LA HUMANIDAD EMPEZÓ SU EVOLUCIÓN? En el segundo día de la

En el segundo día de la creación, la presente humanidad empezó su evolución.la creación, la presente humanidad empezó su evolución. En el tercer día de la creación, la

En el tercer día de la creación, la presente humanidad empezó su evolución.la creación, la presente humanidad empezó su evolución. Lección 2: Formación de la galaxia La parte

la creación, la presente humanidad empezó su evolución. Lección 2: Formación de la galaxia La parte

Lección 2: Formación de la galaxia

La parte que estamos tratando ahora es la más áspera y quizá la más aburrida de este curso, pero es necesaria para facilitar una base de entendimiento sobre la que se va a desarrollar el resto del programa de la evolución. Más adelante entraremos en el proceso del nacimiento y el de la muerte.

Dios dividió su espacio en siete planos esféricos para desarrollar su Obra, se llaman:

1º.- Mundo de Dios 2º.- Mundo de los Espíritus Vírgenes 3º.- Mundo del Espíritu Divino 4º.- Mundo del Espíritu Vital 5º.- Mundo del Pensamiento 6º.- Mundo del Deseo 7º.- Mundo Físico

Cada uno de estos mundos consta a su vez de siete subdivisiones, pero ese tema lo dejamos de momento.

En el Primer Día de la Creación, la vida se desarrolló en el 3º,4º y 5º de estos mundos; en el Segundo Día, se desarrolló en el 4º, 5º y 6º; en el Tercer Día, en el 5º y 6º y mitad superior del 7º; En el Cuarto Día, nuestra vida se desarrolla en el mundo del Pensamiento (5º), en el mundo del Deseo (6º) y en el mundo Físico (7º).

O sea, la vida en su proceso de manifestación ha ido «descendiendo» de forma progresiva hacia

mundos cada vez más cristalizados, más estructurados, habiendo alcanzado ahora el máximo

grado de materialización y el punto de mayor separación del espíritu. Partiendo de la base que el espíritu recorre un camino de Involución hacia las formas materiales antes de iniciar el camino Evolutivo, podemos deducir que es preciso tocar fondo para poder elevarse. Dicho de otro modo: es preferible esperar para acometer una elevación hacia lo sublime, hacia caminos espirituales hasta que se hayan acumulado suficientes experiencias en

el mundo físico.

Pongamos un ejemplo, el caso de Laura, una mujer que se marchó a un templo budista porque

tenía problemas con su marido y decidió tomar el camino de la elevación espiritual y marcharse

al Tibet. Regresó al cabo de seis meses y se encontró que todos sus problemas la estaban

esperando. Se había quedado sin marido, sin casa, sin trabajo y tuvo que volver a vivir con sus padres. Le costó bastante retomar el hilo de las actividades diarias, porque se encontraba como colgada, ella definía su estado como estar a caballo entre dos mundos.

A eso nos referimos al decir que primero es preciso vivir las experiencias materiales, para evitar

quedarse flotando entre dos planos. Es necesario conocer a fondo las propiedades de la materia, sus leyes, sus funciones, su movimiento orgánico interno. Pero son numerosos los aspirantes a la aventura espiritual que se dejan seducir por el canto de las sirenas, por mensajes lisonjeros, y piensan que la senda iniciática va a facilitar la solución rápida de sus problemas y luego les sucede como a Laura. Pero, aún así, acaban aprendiendo de sus errores.

Numerosos gurús venden paz y armonía a quien siga sus enseñanzas, pero estos estados se consiguen a través del equilibrio y éste se alcanza cuando los asuntos más perentorios están en orden.

Supongamos que una persona debe acudir a un lugar preciso para vivir ciertas experiencias, y que en su camino se encuentra con una bifurcación, estando obligada a elegir. Imaginemos que escoge la opción incorrecta. Puede que ande durante mucho tiempo, pero llegará un momento en que caerá en la cuenta de que se ha equivocado de camino. Entonces, volverá sobre sus pasos y su traspié le habrá permitido hallar el camino correcto. Lo mismo les ocurre a las

personas que cultivan algún tipo de error, entendiendo por ello lo que es contrario a las leyes de

la evolución y a lo que marque su propio destino.

Es importante tomar conciencia que una senda espiritual nunca ha de representar una huída, un abandono de las obligaciones materiales de cara a la familia o a la sociedad. Cuando existe un deber que cumplir, significa que hay una enseñanza que aprender. Podremos empezar a volar cuando hayamos cumplido con todas nuestras obligaciones.

A menudo se nos vende que aquellos que se espiritualizan son luego mejores personas y es

cierto, siempre y cuando espiritualizarse signifique comprender la organización de la vida en la tierra, que equivale a conocer la estructura cósmica. El error se produce cuando, teniendo una serie de obligaciones que cumplir (con padres, con hijos, con el hogar, la familia, el trabajo) uno se enrola para seguir la doctrina de un gurú que proclama, en nombre de cualquier entidad espiritual (que él ha malinterpretado), que lo abandonemos todo y le sigamos.

Este error también se produce con los grandes iniciados. Jesucristo dijo que lo abandonáramos todo y le siguiéramos. Pero las enseñanzas de ese gran maestro son simbólicas y deben ser interpretadas como tales. Él representaba lo más elevado que puede haber en el espíritu humano y cuando proclamaba el abandono de las pertenencias, se refería al sentimiento de

apego que sienten los seres humanos por los objetos que les rodean. Él quería subrayar la necesidad de deshacernos de aquello que nos ata a la materia para sentirnos libres y poder así seguir los dictámenes de nuestra conciencia.

El desapego se consigue tomando conciencia que la vida es como un restaurante, se trata de probar los platos de la carta, saboreándolos a placer, acordándoles una utilidad, pero sin necesidad de poseerlos, de sentir que son nuestros. Debemos permitir que todo fluya a nuestro alrededor. Es una labor lenta, que requerirá un tiempo y en la que deberemos emplear paciencia, aunque podemos estar seguros de conseguirlo.

La alimentación de los cuerpos

 
Rebobinemos un poco. Decir que la vida se desarrolla en el mundo del Pensamiento, en

Rebobinemos un poco. Decir que la vida se desarrolla en el mundo del Pensamiento, en el del Deseo o en el Físico significa que el ser humano posee materiales de cada uno de estos mundos, de lo

contrario la vida nunca hubiera podido desplegarse en estos planos. El cuerpo físico, por ejemplo, está formado de materiales que se encuentran en el mundo Físico, como el calcio, hierro, fósforo,

mercurio, estaño

Por la misma razón, los cuerpos de deseos y

mental estarán formados por los materiales de sus respectivos mundos, el de Deseos y el Mental. Estos dos cuerpos, superiores al físico, constituidos de materiales más sutiles y por ello invisibles a los ojos humanos, se interpenetran con el vehículo físico, y al mismo

tiempo sobresalen ambos al exterior. Son numerosos los que piensan que sólo utilizan uno de ellos, pero sería más correcto decir que sólo son consciente de uno de ellos, porque los utilizamos los tres a diario. El cuerpo de deseos nos provee del material llamado emociones o sentimientos; y el mental nos permite pensar, razonar, utilizar la lógica.

Las familias suelen congregarse alrededor de una mesa tres veces al día para alimentar al cuerpo físico, en cambio pocas veces se reúnen para aportar alimentos al cuerpo de deseos o al mental (por lo menos de forma conciente.) Es natural pues que estos cuerpos crezcan menos. Y ya se sabe, cuando se tiene hambre cualquier cosa es buena para llevarse a la boca; en cambio, cuando se está ahíto, uno aspira a alimentarse con manjares delicados y de alta calidad. Todo ello significa que si permitimos que el cuerpo de Deseos pase hambre, cualquier pasión o sentimiento exaltado será bueno para satisfacerlo, y si seguimos el mismo patrón con el mental, se agarrará a cualquier idea errante o proclama extremista.

Debemos dispensar a los cuerpos sutiles el mismo trato que damos al físico, proporcionándoles alimentos celestes de calidad, deliciosos manjares, frecuentando lugares y personas susceptibles de ofrecer la elegancia y la delicadeza de los sentimientos y pensamientos nobles, que transmitirán a nuestros cuerpos superiores su sutileza. Nos interesa huir de las lecturas o espectáculos violentos o con contenidos que puedan herir nuestra sensibilidad, que son para los cuerpos sutiles como la basura y las inmundicias para el físico.

Si proporcionamos al cuerpo de deseos y al mental alimentos elevados, atraeremos hacia ellos átomos sutiles (energías) que ya han sido pulidos por seres espirituales y que constituyen una barrera que impide la penetración de materiales groseros en el cuerpo.

Es preciso que nos concedamos cada día un tiempo para sentir el mundo que nos rodea y para

pensar en él, evitando así que los cuerpos sutiles pasen hambre.

Estas palabras pueden sonar raras, ya que anuncian la necesidad de mirar en la tele programas

culturales, que apenas existen; dejar de juzgar a los demás, cuando es el deporte nacional; y

controlar la rabia, la envidia, los celos o el critiqueo, que es la sal de la vida

proclamas extraterrestres. Pero hay que entenderlas como una labor de aplicación diaria y paulatina. Nadie obliga a que deban acometerse esos cambios de una vez. Por ejemplo, los programas de televisión se miden por la audiencia, si la gente deja de mirar emisiones basura,

los productores dejarán de financiarlos. Por el contrario, si se nota un interés creciente por los temas culturales, los situarán en “prime time.” Aunque nos cueste darnos cuenta, nosotros manejamos el poder a través del mando a distancia. Hoy vende más una mala noticia que una buena, es la razón por la cual los noticiarios vienen cargados de desgracias. Es evidente, así mismo, que si un porcentaje muy alto de conversaciones se basa en la crítica, eliminarla costará un gran esfuerzo, pero con buena voluntad podemos acostumbrarnos a elegir

la vertiente positiva de las cosas y ensalzar las virtudes de la gente en lugar de sus defectos. Es

una cuestión de práctica. Son muchos los que tienen dificultades a la hora de examinarse para obtener el permiso de conducir y, sin embargo, todo el mundo acaba aprobando.

Suenan a

A propósito de los alimentos que proporcionamos a los distintos cuerpos, es preciso saber que

cuanto más cuidemos y mimemos a uno de ellos, menos tiempo y energías nos quedarán para

velar por los demás. Cuando una función del organismo entra en actividad, todas las fuerzas de las que disponemos se movilizan para acudir en su ayuda. Cuando alimentamos el cuerpo físico, desplazamos sus energías para la digestión de los alimentos. Si la comida ha sido copiosa, su absorción puede neutralizarnos durante unas cuatro horas. Si al cabo de este tiempo volvemos

a comer, es posible que pasemos el día entre la digestión y el sueño. Si pretendemos alimentar

bien los cuerpos sutiles, es preciso que renunciemos, en alguna medida, a las comidas abundantes de difícil digestión. De esta manera, podremos organizar poco a poco los cuerpos de deseos y mental para que algún día lleguen a constituir una herramienta de trabajo como lo es el cuerpo físico.

El físico, el más desarrollado

De los tres cuerpos, el físico es el más antiguo y el único que ha alcanzado el grado suficiente de madurez como para poder constituir un vehículo portador de vida. Ello se debe a que el germen del cuerpo físico nos fue implantado en el primer Día de la Creación. En este cuarto Día (el actual), el cuerpo físico ha alcanzado su plena madurez.

En el segundo Día de la Creación, nos fue implantado el germen del cuerpo vital. Más que de un

cuerpo, se trata de un atributo del cuerpo físico, el que permite la percepción sensorial. Al morir,

el cuerpo vital se desintegra junto con el físico (este punto lo abordaremos con el tema de la

muerte.) En el tercer día de la Creación, nos fue implantado el germen del cuerpo de deseos. Es natural pues que nuestro cuerpo de deseos esté todavía inmaduro y carezca de la organización de que goza el físico, el cual ha ido “formándose” en el transcurrir de los Días.

En el actual cuarto Día nos han implantado el germen del cuerpo del pensamiento, de modo que

la facultad de pensar es, para nosotros, una adquisición muy reciente. El cuerpo mental está

poco organizado como para imponer su ley. Por consiguiente, en la pugna entre deseos y

mente, suelen ganar siempre los deseos, por emanar de un cuerpo más organizado.

PREGUNTA: EN QUE DÍA DE LA CREACIÓN NOS ENCONTRAMOS?

Estamos en el tercer día de la creación

Estamos en el quinto día de la creación

Estamos en el cuarto día de la creación

en el tercer día de la creación Estamos en el quinto día de la creación Estamos

Lección 2: Formación de la galaxia

Tesiones en la cúpula

Los ángeles son seres de luz que ayudan al hombre en su evolución, y el destino de los seres humanos es convertirse en ángeles en el Quinto Día de la Creación, ¿son entonces los ángeles actuales hombres adelantados? Los que hoy llamamos ángeles proceden de otro Periodo y fueron “creados” por un Dios distinto al nuestro, uno anterior que ahora ocupa más altas funciones en el cosmos. Se rigen por unas normas diferentes a las nuestras, su objetivo es el de ayudar al ser humano a alcanzar poderes creadores, pero sin alcanzarlos ellos mismos.

Imaginemos, por ejemplo, que en una empresa se solicitan los servicios de una firma consultora para aumentar su cuota de mercado. Los miembros de esa sociedad, gracias a la ayuda de los consultores, pueden ir mejorando, alcanzar niveles más altos; en cambio ellos nunca podrán ascender en esa empresa, en todo caso lo harán en la suya.

El hecho de que los Ángeles formen parte de otra “empresa” y participen en la del ejemplo como ayudantes del jefe (Dios), hizo que se produjera una situación que podemos definir como de envidia por parte de ellos respecto a los seres humanos. En los libros sagrados abundan episodios en los cuales los Ángeles acusan al hombre ante Dios, mientras el Creador se erige como nuestro defensor.

El génesis de la Creación y la historia del ser humano son una misma realidad a diferentes niveles.

En el séptimo Día, nosotros habremos conquistado poderes creadores y en el próximo Periodo de Manifestación tendremos la responsabilidad de un universo, ya que ha sido planificado de este modo.

En cambio, los ángeles, siendo siempre superiores a nosotros en conocimientos espirituales, nunca dejarán de ser los ayudantes de una jerarquía más alta.

Todo ello propició que a esta categoría de seres le costase considerar a nuestro Dios

Todo ello propició que a esta categoría de seres le costase considerar a nuestro Dios como su auténtico superior jerárquico y en un momento dado de la evolución estalló la discordia en las legiones angélicas.

Lucifer fue el más brillante representante de la Oleada angélica y cuando Dios le comunicó que su principal labor era la de conducir al hombre en su evolución, él se negó a seguir las directrices del Creador. Para romper una lanza por Lucifer es preciso pensar como se sentiría alguien que está realizando una carrera brillante y de pronto le notifican que debe abandonar sus estudios para dedicarse a impartir clases a grupos inferiores al suyo. La negativa de Lucifer a acatar las órdenes propició que él y sus partidarios, es decir, las legiones de Ángeles que le siguieron en su rebelión, fueran precipitados al abismo.

Este incidente puede sugerir que ser el número uno -como era el caso de Lucifer- conlleva un peligro: el de identificarse con la verdad. En la vida social, los individuos que brillan en cualquier dominio siempre se encuentran a dos pasos del Abismo. Los luciferes se perdieron por la falta de adaptación a los cambios y por su negativa a “rebajarse”, a descender un nivel y unir su Fuego (la espiritualidad), el Elemento con el que se encontraban identificados, con el Agua (los sentimientos) el Elemento al que debían integrarse.

El individuo que se identifica con una verdad inamovible, con una situación cristalizada en la vida, que se estanca en un entorno en el cual le resultará imposible avanzar, se ve abocado a ese simbólico Abismo. Son esenciales las enseñanzas que se derivan de la caída al Abismo de los luciferes para el comportamiento diario: es preciso saber descender de las alturas sublimes, cuando el porvenir evolutivo de los demás está en juego y la estrategia requiere cierto sacrificio.

Imaginemos un matrimonio en el que uno de los dos se ha iniciado en ciertos rituales místicos y se pregunta: ¿Cómo puedo conseguir que mi pareja participe en mi ascenso espiritual? Se le podría contestar con diez sugerencias:

1.- Evita el recurso fácil de dogmatizar. 2.- Respeta sus opiniones. 3.- Háblale de estos temas sólo cuando pregunte. 4.- Invita a tu pareja a participar en tus actividades. 5.- Escúchala. 6.- Participa en sus centros de interés. 7.- Ayúdala en lo que sea posible.

8.- Predica con el ejemplo. 9.- Procura conseguir que tu pareja sea feliz. 10.- Ponte en su lugar.

Como puede constatarse, la mayoría de estos puntos están dirigidos a que la persona iniciada participe en las actividades de la otra, y parece un contrasentido, cuando de lo que se trata es de lo contrario, de propiciar la elevación de la pareja.

Cuando se pretende convencer al otro que tu camino es superior al suyo, la mejor manera es respetar y comprender sus valores, participar de ellos, de este modo esa persona se dará cuenta de los beneficios que puede reportarle ser así. Si, en cambio, mi conducta es prepotente, me muestro superior porque creo poseer más conocimientos, la imagen transmitida asustará al candidato y conseguiré lo contrario de lo que pretendo.

A menudo nos cuesta ponernos en la situación del otro porque somos ajenos a sus motivaciones, al sentimiento que le lleva a actuar de una determinada manera. Por ejemplo, a los hombres suele gustarles las películas de acción, de violencia o el fútbol. Si le pedimos a una mujer que comparta con su marido el sofá cuando está absorto en una de estas emisiones, lo más probable es que se niegue. Pero quizá en más de una ocasión esa mujer conseguiría mejorar su relación si realizara un esfuerzo y tratara de comprender la razón por la cual se enganchaba a esa violencia. Tal vez está descargando su propia violencia, sus frustraciones, su incapacidad de afrontar la relación, de comunicarse.

Estamos demasiado acostumbrados a juzgar y a comparar; utilizamos el término altas y bajas “vibraciones” como arma arrojadiza, con un sentido absurdo y así pensamos que una persona es más espiritual o avanzada que otra por el hecho de ser vegetariana, de rezar a menudo o de visitar templos, como si la evolución se midiera en el estómago, en la fervorosidad o en el número de visitas que uno realice a lugares santos.

Volvamos al conflicto de Lucifer, se produjo al principio de la Creación y quedó institucionalizado en el devenir humano. Razón por la cual resulta relevante saber lo que ocurrió en aquellos tiempos, porque tenemos que vivirlo en un momento u otro de nuestra existencia.

que vivirlo en un momento u otro de nuestra existencia. En la creación de cualquier empresa,

En la creación de cualquier empresa, sea de la índole que fuere, siempre veremos aparecer diferencias portadoras de conflicto que provocarán divergencias o intentarán combatir el proyecto inicial. Esos escollos forman parte de la naturaleza intrínseca de la vida y sólo serán el indicio de que la empresa en cuestión respeta los modelos evolutivos, lo cual significa que después de la división llegará la abundancia.

Estoy hablando en términos simbólicos, el Abismo representa el descenso a otra realidad. Hubo otras dificultades a las que tuvo que enfrentarse la divinidad además de la rebelión de los luciferes. En cada nivel de la Creación surgen conflictos y la armonía se restablece a base de precipitar a un nivel inferior a los causantes del problema. En ese nivel inferior, los caídos aportan su luz, pero son al mismo tiempo los animadores de nuevos focos de discordia en las Oleadas de Vida más jóvenes. Los nuevos disidentes son a su vez precipitados más abajo, hasta alcanzar el fondo del Abismo.

Otro ejemplo, en el instituto, a los alumnos que suspenden varias asignaturas, les hacen repetir el curso, es decir, los lanzaban a un curso inferior (al abismo) y allí suelen generar todavía más conflictos, porque son los mayores de la clase. Si cometen una falta grave, los echan del instituto (los mandan al fondo del abismo.)

Toda la Creación está interiorizada en nosotros; en cada célula y átomo se reproduce esa caída y nuestros tres cuerpos, en su actividad creativa, generan “disidentes”, es decir, tendencias que están en desacuerdo con la línea más avanzada de nuestra personalidad. Si dejamos que estas tendencias coexistan con nuestros más sublimes propósitos, los desvalorizarán, se mofarán de ellos, los volverán irrisorios y finalmente los imposibilitarán. Para evitar que esto ocurra, debemos situar las tendencias disidentes en el “Abismo” a fin de evolucionar sin trabas. Algunas se reflejan formando actitudes, otras son sólo rasgos de personalidad. Pongamos por caso que una parte de mí decide que quiere adelgazar y otra le hace boicot facilitando argumentos para que siga engullendo. Debería mandar una al abismo. Mantener activas las dos me lastimará porque generarán una contradicción en mi interior y siempre que existe un conflicto yo salgo perdiendo.

y siempre que existe un conflicto yo salgo perdiendo. Para conseguir que sea la parte superior

Para conseguir que sea la parte superior la que domine tenemos que empezar por cederle protagonismo. Si el Yo sublime sólo puede manifestarse cinco minutos al día, concedámosle plenamente esos breves instantes, sin permitir que lo inferior y lo superior coexistan, porque lo inferior, más “bregado”, más enraizado, llevará siempre las de ganar en esta confrontación.

Los Templos de culto fueron ideados para que lo sublime pudiera separarse de lo profano. Lo que sucede es que muchos de ellos han sido ya profanados cuando los hombres acuden para pedirle a la divinidad que justifique sus errores.

Continuando con el relato anterior, al llegar al cuarto Día de la Creación, en el que nos encontramos, los luciferes se vieron desgajados de la Oleada de Vida angélica. Pero para evitar que perdieran su nivel evolutivo y se estancaran, llegaron a un pacto con Dios: ellos también ayudarían al ser humano en su avance, pero desde la vertiente opuesta a la de los Ángeles, que contactan con los hombres a través de la intuición y la inspiración. Ellos trabajarían desde dentro, induciéndonos a actuar, a avanzar a través de la experiencia.

Les resultaba imposible desempeñar su labor en un cuerpo vital, como lo hacen los Ángeles, pero eran demasiado avanzados para funcionar en un cuerpo físico como nosotros. Necesitando sin embargo un órgano físico para su trabajo evolutivo, se alojaron en la columna vertebral del hombre y a través de ella le dirige en su desarrollo.

Debemos tomar lo anterior en su aspecto simbólico, pensando que esos ángeles caídos espolean al ser humano desde el interior para que avance y al mismo tiempo se nutren de sus experiencias. Así se lleva a cabo un intercambio.

Al percibir la forma alargada (como de columna vertebral) de los luciferes, los videntes les dieron el nombre de “serpientes.” Con esta palabra son descritos en la Biblia. Es como si su cabeza lindara con nuestro cerebro y su cola con los órganos sexuales. Su necesidad evolutiva les obliga a prestarnos ayuda en nuestro camino hacia el conocimiento. Pero lo hacen mediante procedimientos poco ortodoxos, utilizando el elemento que dominan: el Fuego.

Los impulsos que recibimos de ellos aceleran nuestro proceso evolutivo, pero el precio a pagar es el dolor. Son los representantes del llamado “brazo izquierdo de Dios”, que se expresa a

través del rigor. Su acción acelera de forma considerable nuestra comprensión de las cosas, pero nos aboca a lo desmesurado y por ello nos somete a la justicia divina. Los luciferes son nuestros instructores, pero también nuestros acusadores ante la divinidad.

Voy a tratar de clarificar este concepto. Supongamos que un niño está jugando cerca de una chimenea encendida y que su padre le advierte que esto encierra un peligro: el de quemarse. El niño tiene dos opciones: hacer caso a su progenitor, asimilando directamente la luz (enseñanza) que le proporciona sin necesidad de acercar su mano al fuego o bien verificar en la práctica las advertencias del padre. Cada vez que nos encontramos en una tesitura de esta índole, las fuerzas luciferianas que nos habitan nos soplan al oído que pongamos la mano en el fuego, porque así aprenderemos en un abrir y cerrar de ojos lo que de otra manera tardaríamos tal vez años en comprender. Si -como ocurre en la gran mayoría de los casos- el niño obedece al impulso luciferiano, puede acabar quemándose y de esta forma sabrá para siempre lo que es el fuego, sin necesitar más explicaciones ni discursos de su padre. Y el luciferiano estará satisfecho porque habrá cumplido con su tarea: enseñarnos por la vía traumática. Visto en crudo tiene mala uva este luciferiano. Pero es su trabajo, lo mismo que el recaudador de impuestos, aunque nosotros siempre tenemos la última palabra.

Los luciferes nunca han formado un pueblo homogéneo en el que todos estuvieran cortados por el mismo patrón. Como en la Oleada de Vida humana, los hay que han llegado más lejos en la escala evolutiva y otros menos. Los que trabajan en la cabeza de la serpiente, alimentando nuestro órgano generativo cerebral, son distintos a los que trabajan en la cola, excitando nuestra sexualidad. Según sea nuestra naturaleza, disponemos del servicio de unos u otros.

Es nuestra voluntad quien los llama al trabajo, ya que sin ella nada se mueve. Basta con desearlo (aunque sea de forma inconsciente) y acudirán al servicio los luciferianos de arriba o los de abajo. Los primeros suelen trabajar en las horas de luz, los otros toman el relevo al caer la noche. Para alejarlos de la Obra, existe un método seguro: encender una luz o una vela. Como la luz es un elemento ajeno a ellos, los que trabajan en la cola de la Serpiente se verán obligados al abandono de la tarea. De ahí que pueda resultar positivo para las personas que tienen pesadillas nocturnas o las que se sienten presionadas por su sexualidad, dormir con una luz encendida. Como he expuesto con anterioridad, debemos tener en cuenta que los luciferes son nuestros más esforzados acusadores ante la divinidad y ello por una razón: porque el hombre es libre. Las fuerzas superiores actúan en nosotros obligadas por nuestra voluntad. Las sometemos a nuestro servicio y es natural que luego comparezcan ante el tribunal divino para criticarnos. Los ángeles nos guían a través del cuerpo de deseos y del cuerpo vital (por medio de la intuición), actuando de acuerdo con las directrices del Creador. Pero el hombre es más sensible a la acción de los luciferes, puesto que ellos actúan desde su fuero interno y la persona puede escuchar más fácilmente su «voz». Los luciferes empezaron a mover a los humanos a través de la imaginación. Por ello se dice en la Biblia que la serpiente sedujo a Eva, ya que la mujer tiene las facultades imaginativas más desarrolladas que el hombre. La serpiente paradisíaca prometió a Eva que sería tan sabia como los dioses y ciertamente nos comunica la sabiduría estimulando nuestras funciones cerebrales. Pero con la cola excita del mismo modo las funciones sexuales y ello condujo a la humanidad a la pérdida del Edén.

Podemos entender el tema como si tuviéramos dos hermanos, uno más aplicado (los Ángeles) y otro más pillo (los luciferes). Los dos tratan de ayudarnos a crecer, pero cada uno con sus propios medios. Al final aprenderemos, por un método o por otro.

Existe la posibilidad de echar a los luciferes de nuestro interior, ya que el ser humano es libre,

pero para conseguirlo debemos ser capaces de dirigir nuestra vida, de activar de forma continua la voluntad y de elevarnos por encima de las pasiones y de los sentimientos que los alimentan. Cuanto más recto y noble sea nuestro proceder, más dificultades encontrarán nuestros inquilinos para alimentarse y acabarán por retirarse. La razón es que son más libres aquellos que consiguen equilibrar su vida a través de la razón. Los luciferes son como impulsos internos que forman parte de nuestro bagaje existencial, el simple hecho de conocer su presencia y su naturaleza debe ayudarnos.

Esta historia de los luciferianos puede sonar a ciencia-ficción, como la serie de televisión en la que unos lagartos querían invadir la tierra. Pero por otra parte, pensar en derrotar a las tendencias internas que a menudo nos hacen la vida imposible tampoco es una tontería, y poco importa que se llamen Lucifer o chocolate relleno de avellanas. Tal vez sea nuestro lucifer particular el que nos impulsa a criticar a la vecina, al jefe, a la ex-pareja o a cualquiera que nos ofrezca un motivo. Incluso cuando en ocasiones nos proponemos dar una opinión favorable sobre alguien, ese hermano incordio se adelanta con un perfil crítico o caricaturesco que parte de nuestra boca como una exhalación.

Todos hemos sentido en numerosas ocasiones el desgarro emocional causado por dos

tendencias en lucha, cuando una parte de tu ser desea romper con el pasado y otra se opone con uñas y dientes; cuando sientes te quiero y dices te odio; cuando esbozas una sonrisa ritual

al tiempo que tu corazón llora. Cuántas frustraciones arrojaríamos al abismo

consiguiéramos dominar a esos bichos internos o si fuéramos capaces de echarlos

si pudiéramos, si

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Lección 2: Formación de la galaxia

La muerte y el ciclo de vida

Vamos a adentrarnos en el ciclo de la vida. Para ello quizá será necesario romper alguna creencia,“cambiar de chip.” Ya hemos comentado que la vida se desarrolla en tres mundos: el Físico, el de Deseos (al que también se le llama Astral en la terminología esotérica) y el del Pensamiento; y para poder vivir en ellos, disponemos de tres cuerpos: el físico, el de deseos y el mental. El cuerpo físico es el único en el cual el ser humano puede realizarse, adquirir experiencias, progresar. El cuerpo mental y el cuerpo emotivo o de deseos actúan a través del físico, que les sirve de vehículo. De ahí la enorme importancia que debe tener para nosotros la existencia física. Cuando el cuerpo físico muere, la vida se retira al cuerpo de deseos y en él prosigue su evolución. La teoría que desarrollamos a continuación se basa en la reencarnación. Sabemos que existen dos grandes corrientes evolutivas: la de la fe y la del conocimiento. La reencarnación forma parte del segundo grupo, debe comprenderse y asimilarse a través del sentido común. Nadie debe convencernos sino que debemos llegar a esta conclusión siguiendo

una lógica evolutiva.

Resulta difícil (por lo menos desde nuestro punto de vista) desarrollar una teoría de la evolución mínimamente creíble sin la base de la reencarnación, porque entonces todo se transforma en casualidad, nada tiene sentido. Nos encontraríamos en un universo arbitrario, sin futuro, sin apenas ilusiones, dado que sus desigualdades son demasiado evidentes si las miramos bajo la perspectiva de que aquí empieza y aquí acaba. La idea de un proceso evolutivo continuado facilita una explicación plausible y fomenta la libertad de interpretación.

El átomo germen

En el momento de la muerte, el Átomo-Germen del cuerpo físico, que podríamos definir como un chip de memoria del disco duro humano, (que durante la vida se encuentra en la punta del ventrículo izquierdo del corazón), asciende hasta el cerebro por el nervio neumogástrico y abandona el cuerpo por las suturas de los huesos parietal y occipital. Este Átomo Germen (chip), también llamado Átomo Simiente, contiene la grabación de todas las experiencias conseguidas a lo largo de la vida. La sangre, que es la que contiene grabadas las experiencias que vive cada ser humano, deja una huella impresa sobre ese átomo, como un archivo temporal que queda inscrito en el disco duro. Entonces, si la sangre contiene las experiencias, ¿qué ocurre cuando alguien se desangra, cuando tiene un accidente o en una transfusión? La persona pierde una parte de sus experiencias. Sólo tenemos que fijarnos en cómo cambia el carácter de quien recibe mucha sangre ajena.

Este tema genera a menudo controversia porque la sociedad asume como una buena acción la entrega de sangre, y lo es, pero cuando disponemos de nueva información, nuestra forma de actuar cambia y analizamos cada movimiento en función de las circunstancias y de nuestras necesidades evolutivas, teniendo en cuenta que siempre debe prevalecer el sentido común. Si sabemos que una transfusión puede salvar una vida, resultará más importante esa supervivencia que las experiencias que perdamos donando nuestra sangre, que en definitiva siempre podremos revivir. Es importante que conozcamos los procesos que están conectados a nuestra vida y a la evolución de la especie, porque la información nos ayuda a eliminar condicionantes y nos vuelve más libres. Después cada cual debe utilizarla como mejor le parezca. Volviendo al Átomo Germen, esa especie de chip nos sigue a lo largo de todas nuestras encarnaciones y en él está depositada, en consecuencia, la memoria de las vidas pasadas. Al morir se incorpora al cuerpo de deseos. Podemos pensar que es como si a un ordenador le quitáramos el disco duro para ponérselo a otro de una nueva generación. O como si la caja negra de un avión fuera incorporada a otro aparato, del mismo tipo pero de una serie superior, para que éste pudiera integrar la experiencia del anterior. En el mundo entero se trabaja con el programa informático Windows, pero cada año Microsoft (la empresa que lo fabrica) incorpora novedades y saca un nuevo Windows al mercado.

incorpora novedades y saca un nuevo Windows al mercado. El cerebro y el corazón El Átomo

El cerebro y el corazón

El Átomo Germen se encuentra en el ventrículo izquierdo del corazón. Buscando su aplicación práctica podríamos decir que la parte izquierda es la que aporta la experiencia. Todo lo que se encuentra en la izquierda en el organismo es portador de cristalizaciones y

constituye la parte "acabada". En el hemisferio izquierdo se sitúa, por ejemplo: la lógica, el análisis, el detalle, el método, el lenguaje, la memoria concreta, la percepción del bien y del mal, la racionalidad, la estrategia. Estamos hablando de conceptos mentales, pero ¿qué sucede con el corazón? El cerebro es el que gobierna el organismo. A través de los músculos imprime un movimiento al cuerpo y cuando un órgano se siente enfermo, es al cerebro que transmite su pesar. A través del filamento nervioso emite sus órdenes hacia abajo y obtiene la información de abajo hacia arriba.

El cerebro es el ordenador que llevamos dentro. Pero el corazón, siendo el que asegura la circulación de la sangre, es quien posibilita el funcionamiento del cerebro, o sea, es como la corriente eléctrica sin la cual el ordenador nunca podría funcionar. En resumen, el cerebro es el centro productor de acontecimientos y el corazón es el que los valora y el que guarda memoria, es decir, conciencia de ellos.

y el que guarda memoria, es decir, conciencia de ellos. El Cordón Plateado La desaparición del

El Cordón Plateado

La desaparición del átomo germen provoca el paro cardiaco y la muerte aparente de la persona, pero cuando esto sucede, el cuerpo físico se encuentra todavía ligado a los cuerpos superiores –el de emociones y el mental- a través del llamado Cordón Plateado o Hilo Etérico. Este es un filamento brillante del color de la plata y su forma es la de dos números seis unidos, estando un extremo conectado al corazón y el otro al centro vórtice del cuerpo de deseos. Por ese cordón plateado transitan las imágenes de la vida que acaba de terminar con toda su carga emotiva. Estas imágenes proceden de la sangre, en la que se van grabando las vivencias y las emociones que despertamos en los demás con nuestra forma de obrar. Este registro vital pasa al cuerpo de deseos por el puente tendido por el Cordón Plateado.

de deseos por el puente tendido por el Cordón Plateado. Este proceso dura de uno a

Este proceso dura de uno a tres días y es de suma importancia que la persona fallecida disponga de serenidad alrededor de ella para que la grabación de estas imágenes en el cuerpo de deseos se efectúe con el mayor rigor. La ciencia médica suele considerar que la muerte tiene lugar cuando cesa la actividad cerebral. Pero de acuerdo con lo apuntado anteriormente, vemos que el paro cardiaco es el que produce la muerte y la ruptura del Cordón Plateado. Como ese rompimiento puede producirse hasta tres días después de la muerte aparente, de ahí la importancia de evitar, en lo posible, violentar al

finado.

El reposo del difunto

Toda molestia que pueda experimentar el cuerpo en esos días irá en detrimento del trabajo que está realizando, ya que el trasvase de imágenes sufrirá interferencias que pueden incluso propiciar que alguna de ellas se pierda, lo cual obligaría a la persona a tener que repetir en otra vida las vivencias malogradas. Lo ideal sería dejar al difunto durante tres días en un ambiente de respetuoso silencio, ya que los llantos y manifestaciones de dolor de sus familiares también afectan a ese trasvase y le impiden fijar su atención en la grabación de imágenes. Si resulta imposible, como mínimo, deberíamos intentar que pueda pasar veinticuatro horas de paz para conseguir realizar el ejercicio del trasvase, también llamado trabajo post-mortem. Así mismo, ayudará a su alma a encontrar la serenidad que sus familiares recen una plegaria por él. En el momento de evolución en el que nos encontramos, es natural sentir tristeza por tener que despedir a un ser querido. Existen todavía hoy muchas culturas que convierten el duelo en una fiesta organizada por la familia del finado, ya que consideran que el alma sigue su trayecto y se encuentra mucho mejor sin el peso que conlleva el cuerpo físico. Cuando la mayoría de la humanidad comprenda que se trata de un simple viaje, que la persona va efectuar un recorrido y que incluso es muy posible que se vuelvan a encontrar, entonces la concepción del duelo cambiará. En ese momento uno se despedirá de sus difuntos como quien se separa de alguien que se marcha en un tren para realizar un viaje de largo recorrido. Tenemos que reemplazar la palabra “muerte” por “tránsito” nos resultará más suave y es más adecuada. El tránsito es un proceso natural, todo el mundo sabe que tiene que iniciar su gran viaje tarde o temprano, pero resulta chocante el apego que generamos hacia las personas queridas, porque ese enganche es el que nos produce más dolor a la hora de soltarse. Creamos dependencias los unos de los otros y eso mengua nuestra libertad de acción. Fijémonos en los héroes de las películas, Superman por ejemplo, realizó su función estupendamente hasta que se sintió apegado a una mortal.

Apego y amor

Tenemos un concepto del amor muy particular. De entrada utilizamos en exceso los pronombres

El amor es un concepto mucho más universal, el amor

es incapaz de atar a nadie, el amor es pura libertad. Si amas a una persona, debes ser feliz si ella es feliz y viceversa. Debe unirnos el ánimo de compartir, de vivir experiencias comunes, de conseguir la dicha ajena. Eso suena bonito pero irreal, y lo seguirá siendo mientras decidamos que así sea, pero si un ser humano, individualmente, se propone y puntualicemos, se propone alcanzar un estado de desapego, de amor desinteresado, estará plantando una semilla que acabará por fructificar. Cuanto mayor sea el desapego, menos doloroso resultará el tránsito.

posesivos: ,mi mujer, mi marido, mi hijo

Ciudadano del nuevo mundo

Una vez roto el cordón plateado, el individuo ya es ciudadano de un nuevo mundo. El mundo de Deseos o Astral es exacto a la tierra en forma, constituido de un componente más sutil, invisible al ojo físico. Esta materia interpenetra el globo físico y sobresale unos cuantos kilómetros al exterior, de modo que es mayor. Los mundos Físico y de Deseos están unidos en el espacio. Puedes desplazarte de un lugar al otro sin moverte de sitio, de igual manera que los sólidos, líquidos y gases se encuentran juntos en nuestro cuerpo físico, penetrándose unos a otros.

La nueva vida en ese mundo depende mucho del nivel de conciencia de la persona que acaba de realizar el tránsito (morir.)

de la persona que acaba de realizar el tránsito (morir.) El recién fallecido es esperado del

El recién fallecido es esperado del mismo modo que el bebé cuando nace, pero en ocasiones le cuesta ver a los familiares que acuden a recibirlo (abrir los ojos.) El mundo de Deseos es un mundo de luz y cuando alguien acaba de soltar el envoltorio físico, vuelve a su estado natural, que es la luz. Es como si nos hubieran puesto una escafandra de submarinista o una armadura, en la que sólo penetra la luz por una rendija, en el momento que nos la quitamos, da la impresión que la luz exterior es impresionante. La chispa divina que encierra cada ser humano es pura luz.

Algunas personas empiezan a conectar con sus parientes fallecidos antes del tránsito (ven gente en su habitación), aunque muchos son los que se lo callan por miedo a que los tomen por dementes. Cuando esto sucede se puede presumir que la persona ya está preparando las maletas, a punto para marcharse. Si el que acaba de fallecer estaba muy apegado a la tierra, a su dinero, sus pasiones, sus enseres, tardará en abrir los ojos a su nuevo estado. Cerrará sus sentidos a la percepción del mundo que tiene delante y se aferrará con sus sentimientos a la tierra que acaba de dejar. Lo mismo que algunos bebés que, imaginándose todavía en el útero materno, tardan varios días en abrir los ojos a su nuevo mundo. Igual que en la vuelta de vacaciones, algunos suelen tardar varios días en adaptarse de nuevo. Ocurre incluso que la persona se niegue a aceptar la pérdida de su cuerpo físico y los que poseen visión espiritual pueden ver al «fantasma» de ese individuo montando guardia ante su caja fuerte y desesperándose al ver como sus herederos lo pasan en grande derrochando lo que él con tanto apego guardaba. Del mismo modo pueden ver a los que fueron aficionados al alcohol introducirse dentro de barriles de vino, con la esperanza de impregnarse de los vapores etílicos.

Resulta triste estar apegado a una posesión sin poder disfrutar de ella, de modo que a fuerza de frustraciones esos seres acaban apartándose de un camino imposible y un día abren los ojos a los trabajos que les esperan en el nuevo mundo. Entonces descubren a sus familiares y siguen su senda evolutiva. Algo similar sucede con los que estaban unidos por lazos muy fuertes a personas que se quedan en la tierra. El llanto de estas últimas, sus ansias de que vuelvan, su desamparo, su angustia, el auxilio que solicitan los mantiene emotivamente unidos y les impide seguir su camino evolutivo. Ese amor posesivo de una persona viva por una fallecida resulta perjudicial para los desencarnados (los que carecen de cuerpo físico.) La forma de amor correcta de un vivo hacia una persona en tránsito consiste en desear que se aleje y viva en plenitud su nueva situación.

La información sobre estos temas está a nuestro alcance, pero cada uno de nosotros debe acceder a ella de forma individual. Existen infinidad de libros que explican este proceso y todos los demás, sólo tenemos que leerlos. Aunque para encontrarlos es preciso estar preparado y para ello es necesario soltar apegos. Alguien muy atado a sus emociones primarias tiene poco interés por estos temas y prefiere pensar, porque le resulta más cómodo, que todo empieza y

acaba en esta vida. A la hora de la verdad esa persona tampoco actúa en consonancia con esta doctrina, de lo contrario trataría de disfrutar más de lo que tiene en lugar de apegarse y repetir siempre los mismos patrones; más que atesorar dinero y llenar sus cuentas bancarias, buscaría la manera de gastarlo y disponer de más tiempo libre. En el caso que una persona muera joven y carezca de familiares conocidos que estén en el más allá, se presenta un comité de acogida formado por Ángeles.

Los que se quedan de este lado de la vida, los familiares del difunto, pueden ayudarle a superar el trance del tránsito a través de sus oraciones. Al orar movilizan fuerzas elementales que protegen al recién fallecido, aislándolo de influencias negativas y proyectándolo hacia la cumbre, hasta dejarlo en la zona en la que se realizan los trabajos que ahora le incumben. En las oraciones es preceptivo pedir a los guías que lo eleven, que le permitan salir de la zona intermedia para iniciar los trabajos en ese nuevo mundo. Si el ruego se formula para que vuelva, para que nos ayude -lo cual le resultará imposible-, para que se acuerde de nosotros y se quede cerca, en este caso se frena la evolución de la persona querida, ralentizando su avance natural. Una pregunta que surge a menudo es: ¿qué sucede si has sido abandonado por tus padres o cuando mantenías malas relaciones, ¿también te vienen a buscar?

Las relaciones que se mantienen en la tierra forman parte del ajuar que se ha elegido para desarrollar las experiencias, pero cuando se finaliza la andadura, la persona se desprendes de él (por lo menos hasta la próxima aventura.) Así que los familiares vienen a buscarte como si nada hubiera sucedido, ya que en ese momento tu estado de conciencia (y el suyo) es otro.

La despedida

“Un escalofrío intenso recorrió su cuerpo a la velocidad de la luz, el triste recuerdo en la penumbra de una habitación, demasiada gente para un cuarto tan pequeño y esa sensación de vacío, de desconsuelo, de ahogo que trae consigo la pérdida de un ser querido. Estaba allí, frío, con el mismo porte orgulloso y digno con el que vivió, ajeno al enjambre de familiares despistados y perdidos que zigzagueaba a su alrededor sin articular palabra. El ataque había sido certero y su viejo corazón incapaz de dominarlo, siquiera de resistir. La hora suprema le sorprendió frente a la máquina de escribir, redactando su última colaboración. Él recuperó por un instante la sensación de naufragio que le sacudió cuando perdió a su adorado abuelo. Y de la bodega de sus recuerdos emergió, como un buen vino, una frase: hay ocasiones en las cuales, el silencio resulta más traumático que el ruido.” (pequeño recordatorio personal al otro autor de este libro, Kabaleb).

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Segundo Ejercicio Práctico

Kabaleb). Usted se ha autentificado como Jairo de Jesus Buendia Bolon ( Salir )  Segundo

FUEGO : Relájate, rodéate de silencio, haz este ejercicio preferiblemente con luz solar. Enciende una vela. Respira hondo 9 veces, pon tu mente en blanco. Una forma de lograrlo es cerrar los ojos, imaginar un 8 horizontal, es decir el signo del infinito, recorrerlo con los ojos cerrados unas 25 veces y luego fijar tu atención en el punto de intersección, esto te ayuda a concentrarte y a unir los dos hemisferios cerebrales. Imaginas que esta llama empieza a crecer en anchura y altura hasta alcanzar una medida de 3 m de alto y ancho, ahora se ha transformado en una gran hoguera, imaginas que penetras en ella, es un fuego que no quema. Invocas la energía de las salamandras (espíritus del Fuego) y les dices que te hablen de su elemento, de todo lo que simboliza para ti y para el ser humano en general. Apuntas toda la información que te venga sin intentar analizarla, aunque pueda parecerte absurda o carente de sentido. Pides a las salamandras que en esta hoguera virtual se quemen y transmuten todos los materiales que no son necesarios para tu obra, les pides que vivifiquen tu fuego interior y eliminen todos los miasmas y energías parasitarias que sean susceptibles de obstaculizar el libre fluir de ese fuego. Les pides asimismo que te den tu mantra particular de purificación para que, al pronunciarlo (aunque no estés haciendo el ejercicio) actives el proceso de vivificación y purificación de tu fuego interior. Aceptas la primera palabra que te venga a la mente, aunque te parezca rara. Tomas buena nota de todas las sensaciones o ideas que te surjan. Das las gracias a las salamandras.

AGUA: Relájate, rodéate de silencio y respira hondo 9 veces. Puedes hacer este ejercicio sumergido/a en una piscina, en el mar, en un río o en la bañera de tu casa, lo ideal sería en una cascada, o, en su defecto, te trasladas mentalmente a una caudalosa cascada e imaginas que te sientas cómodamente en una piedra, pero debajo de la cascada. Cierras los ojos, sientes el intenso masaje del agua sobre tu piel. Imaginas que tu centro coronario (chacra 7, coronilla) se abre como si fuera un embudo con la boquilla muy ancha y que por ese embudo penetra toda la cascada, como si la cascada redujera su tamaño pero concentrando toda su fuerza, imaginas que penetra en tu cuerpo (es algo parecido a lo que hizo Hércules, en uno de sus siete trabajos : desvió el curso de un río para limpiar las cuadras del Rey Augias. Puedes invocar la fuerza de Hércules al hacer este ejercicio) y lo recorre por entero, desde la coronilla hasta el cóccix (ano, chacra 1), repites 9 veces este ejercicio de hacer que agua de la cascada recorra todos tus chacras, todo tu cuerpo. Invocas la presencia de las Ondinas (espíritus del agua) y les dices que te hablen de su elemento, de todo lo que simboliza para ti y para el ser humano en general. Apuntas toda la información que te venga sin intentar analizarla, aunque pueda parecerte absurda o carente de sentido. Les dices asimismo que te ayuden a vivificar y purificar todas tus aguas interiores y a eliminar de esas aguas todos los miasmas y energías parasitarias susceptibles de obstaculizar su libre fluir. Les pides que te den tu mantra particular de purificación para que, al pronunciarlo (aunque no estés haciendo el ejercicio) actives el proceso de vivificación y purificación de tu agua interior. Aceptas la primera palabra que te venga a la mente, aunque te parezca rara. Tomas buena nota de todas las sensaciones o ideas que te surjan. Das las gracias a las Ondinas y les prometes que a cambio del regalo que te han hecho respetarás su elemento y harás todo lo que esté a tu alcance para fomentar ese mismo respeto en todas las personas de tu entorno.

AIRE : Relájate, rodéate de silencio y respira hondo 9 veces. Imagina que te encuentras en el Monte San Miguel, en el caso de que no conozcas el lugar simplemente invócalo, el efecto será muy parecido. Imagina que sopla una brisa, que estás oyendo su murmullo, te

dejas invadir por esa sensación Te dejas mecer por la suave brisa, como si fueras una hoja al viento, imaginas que tu por esa brisa, es como una simbiosis perfecta entre tu cuerpo y el aire. Imaginas que todos tus espacios intermoleculares se llenan de aire, que eres puro aire, sientes como si tu cuerpo empezara a difuminarse, ya no lo sientes, sólo sientes el murmullo del viento, eres una/o con él. Sientes que flotas, que no ejerces ninguna resistencia. Invocas la presencia de las Sílfides (espíritus del aire) y les dices que te hablen de su elemento, de todo lo que simboliza para ti y para el ser humano en general. Apuntas toda la información que te venga sin intentar analizarla, aunque pueda parecerte absurda o carente de sentido. Les pides asimismo que te ayuden a vivificar y purificar tu Aire interior y a eliminar de ese elemento todos los miasmas y energías parasitarias susceptibles de obstaculizar su libre fluir. Les pides que te den tu mantra particular de purificación para que, al pronunciarlo (aunque no estés haciendo el ejercicio) actives el proceso de vivificación y purificación de tu Aire interior. Aceptas la primera palabra que te venga a la mente, aunque te parezca rara. Tomas buena nota de todas las sensaciones o ideas que te surjan. Das las gracias a las Sílfides y les prometes que a cambio del regalo que te han hecho respetarás su elemento y harás todo lo que esté a tu alcance para fomentar ese mismo respeto en todas las personas de tu entorno.

TIERRA: Relájate, rodéate de silencio y respira hondo 9 veces. Trasládate mentalmente a un bosque frondoso, imagina que te acercas al árbol maestro del bosque, es decir el más grande y majestuoso (simplemente lo invocas).Imagina que eres Alicia en el País de las Maravillas y que te introduces en un gran hueco que está situado en el tronco del árbol, imaginas que en ese hueco hallas una plataforma que te baja hasta el centro de la Tierra. Te sientes completamente imbricada/o con el elemento Tierra, sientes su densidad, su fuerza, te sientes como si todo tu ser se hubiera transformado en las raíces de un gran árbol, sientes como si la savia recorriera todas tus venas, es como una simbiosis perfecta entre tu cuerpo y la tierra. Invocas la presencia de los gnomos (espíritus de la Tierra) y les dices que te hablen de su elemento, de todo lo que simboliza para ti y para el ser humano en general. Apuntas toda la información que te venga sin intentar analizarla, aunque pueda parecerte absurda o carente de sentido. Les pides, asimismo, que te ayuden a vivificar y purificar tu cuerpo físico y a eliminar de él todos las miasmas y energías parasitarias susceptibles de obstaculizar su perfecto equilibrio y susceptibles de obstaculizar tu acceso a la abundancia. Les pides que te den tu mantra particular de purificación para que, al pronunciarlo (aunque no estés haciendo el ejercicio) actives el proceso de vivificación y purificación de tu cuerpo y el libre fluir de tu abundancia. Aceptas la primera palabra que te venga a la mente, aunque te parezca rara. Tomas buena nota de todas las sensaciones o ideas que te surjan. Das las gracias a los gnomos y les prometes que a cambio del regalo que te han hecho respetarás a la Madre Tierra y harás todo lo que esté a tu alcance para fomentar ese mismo respeto en todas las personas de tu entorno. Cuantas más veces se realicen estos ejercicios, mayor será su eficacia.

Cuando ya no necesitas un texto determinado en tu ordenador, para evitar que te moleste o que cargue en exceso tu disco duro, lo tiras a la papelera de reciclaje. Teniendo en cuenta que el funcionamiento de tu mente guarda muchas similitudes con el de un ordenador, te proponemos la creación, en tu mente, de un nuevo espacio denominado “papelera de reciclaje” para poder echar en ella, al acostarte, todos los rencores, tristezas, dudas, críticas, odios, rencillas y demás sombras que hayas podido generar en un día determinado. De esta manera, cuando te levantes al día siguiente, habrás eliminado de tu

“disco duro” todos los contenidos susceptibles de emborronar, cargar u obstaculizar tu nueva jornada. Relájate, rodéate de silencio y respira hondo 9 veces. Trasládate mentalmente al Monte San Miguel, en el caso de que no conozcas el lugar simplemente invócalo, el efecto será muy parecido. Imagina que cavas en el suelo un hoyo de unos 50 cm de profundidad y lo mismo de diámetro (el número 5 –para la Cábala- es el que corresponde a Marte, es decir, a la rectificación), imaginas que encuentras una piedra del mismo diámetro para tapar el hoyo. Decretas que esa será tu particular “papelera de reciclaje”. Un día en que te hayas disgustado con alguien o en que hayas emitido pensamientos o emociones sombríos, antes de dormir, al realizar tu ejercicio de retrospección nocturna, imaginas que destapas tu “papelera” y que echas en ella aquella emoción, aquel pensamiento o aquella discusión. Imagina que enciendes un fuego purificador y le pides a las salamandras y a los gnomos (espíritus del Fuego y de la Tierra) que purifiquen esos contenidos, recogiendo la energía resultante para transmutarla en circunstancias felices y en suerte para las personas implicadas, es decir, para las que han provocado tu disgusto. Luego conviene que observes las reacciones de esas personas (sin contarles nada del ejercicio) así como las anécdotas que se les presentan porque es muy probable que puedas verificar los efectos prácticos de esta transmutación.

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Lección 3: El guardián del umbral

La primera experiencia, después de haber sido recibido y acomodado, que aguarda a un fallecido en el mundo de Deseos, es su confrontación con una figura denominada en la literatura ocultista el Guardián del Umbral. Esta entidad tiene, por lo general, forma de monstruo y se crea sobre la base de todos los malos pensamientos, sentimientos y obras del individuo, a lo largo de la vida que acaba de dejar atrás.

Es como si se formara una masa con la basura que vamos generando y acabara por tomar forma. Para superar esta visión debemos ser concientes que es una creación nuestra. Algo similar nos ocurre cuando debemos dar un paso importante en la vida (tener un hijo, separarnos, cambiar de trabajo), las acciones o situaciones pasadas ejercen presión y nos molestan, haciendo más difícil el tránsito a la nueva realidad.

Volvamos al Guardián. Si una persona ha matado, por ejemplo, el del Umbral tendrá una imagen sangrienta y, en todo caso, repulsiva, que le producirá un fuerte impacto. Sin embargo, el fallecido dispone de asistencia para soportar la prueba y nunca se producen en él más daños que los procurados por una fuerte impresión. Pongamos que la utilidad de esa aparición es soltar lastre. En ese momento somos aspirantes a entrar en otro mundo de valores distintos y para ello es preciso depositar en la aduana (en el detector de metales) aquello que resulte inútil o nocivo para el lugar en el que vamos a entrar. Por ejemplo en la tierra, si visitamos Australia, está prohibido entrar alimentos, vegetales o animales de cualquier especie para evitar la alteración del ecosistema. Además, el impacto que produce encontrarse con el resultado de sentimientos, acciones o pensamientos erróneos ayuda a tomar conciencia para evitar esos comportamientos en un futuro.

conciencia para evitar esos comportamientos en un futuro. La única condición para superar al Guardián del

La única condición para superar al Guardián del Umbral, es darse cuenta que esa es una creación nuestra. En cierto modo significa aceptarla. En ese momento desaparece. El Guardián es una figura simbólica. Durante la vida, se muere en infinidad de ocasiones, nos enfrentamos a numerosos yoes que forman parte de nuestra personalidad. Cada vez que pretendemos acceder a un nuevo nivel de conciencia, superar errores del pasado, cuando intentamos matar tendencias que nos lastran, tenemos que enfrentarnos primero a nuestros monstruos internos, a los miedos, a las inseguridades o a esas certidumbres que nos han anclado en una verdad llevando una parte de nosotros hacia la fosilización. En otras palabras, tenemos que quemar la imagen que hemos forjado de nosotros mismos, ese retrato al que levantamos un altar inconsciente por puro miedo a enfrentarnos a él.

PREGUNTA: DE QUE ESTÁ HECHO EL GUARDIÁN DEL UMBRAL?

El Guardián está formado por los pensamientos y sentimientosa él. PREGUNTA: DE QUE ESTÁ HECHO EL GUARDIÁN DEL UMBRAL? El Guardián está formado de

El Guardián está formado de desechosGuardián está formado por los pensamientos y sentimientos El guardián del umbral es un fantasma Lección

El guardián del umbral es un fantasmay sentimientos El Guardián está formado de desechos Lección 3: El guardián del umbral Primera prueba,

formado de desechos El guardián del umbral es un fantasma Lección 3: El guardián del umbral

El mundo de Deseos o Astral está compuesto de siete regiones formadas por una materia cuya densidad es decreciente. Desde la más densa a la más sutil, se denominan:

1ª Región: de las pasiones y viles deseos. 2ª Región: de la impresionabilidad. 3ª Región: de los anhelos. 4ª Región: de los sentimientos. 5ª Región: de la vida del alma. 6ª Región: de la luz del alma. 7ª Región: del poder del alma.

El mundo de Deseos es más viejo que el mundo Físico y por lo tanto está más formado y estructurado. Se creó por primera vez en el segundo Día de la creación, se organizó y perfeccionó en el tercer Día y en el cuarto recibió el privilegio de dar fruto: el mundo físico. Nosotros, nuestro mundo, es el hijo natural del mundo de Deseos y, del mismo modo que el bebé tiene todos los órganos que tiene la madre (si es una niña), también nuestro mundo dispone de los detalles existentes en el que nos ha dado la vida. Pero, como en el bebé, algunos de esos órganos están todavía poco desarrollados, se encuentran en estado embrionario. También en nuestra vida diaria son los deseos quienes conciben y gestan la realización física y material, de acuerdo con la ley hermética según la cual lo que sucede abajo es copia exacta de lo que sucede arriba. Pero si el mundo de Deseos es más viejo que el Físico, en cambio nuestro cuerpo de deseos es más joven que nuestro cuerpo físico (porque se formó más tarde) y, por lo tanto, menos estructurado y con menos capacidad de maniobra en su mundo. Es por ello que las descripciones que realizan las personas que viajan conscientemente al mundo de Deseos son muy diversas.

Las fuerzas de atracción y repulsión

Del mismo modo que aquí tenemos la ley de la gravedad que nos permite magnetizarnos a la tierra, en las tres primeras regiones del mundo de Deseos rige la fuerza de Repulsión que tiene como objetivo destruir todo lo que cae bajo su órbita y en las tres regiones superiores rige la fuerza de Atracción, cuya misión es fortalecer y unir lo que cae en sus dominios. Podríamos decir que la cuarta es una región neutral. Como sea que el error se concentra en las tres primeras regiones, la fuerza de Repulsión activa en ellas, lo destruye de forma constante, sin permitir que se fortalezca y progrese. Por el contrario, el bien se concentra en las regiones superiores y la fuerza de Atracción activa en estos dominios, le permite fortalecerse y ser cada día más percutante. Es por ello que en el combate entre el bien y el mal, este último lleva siempre las de perder. Hemos quedado que el ser humano está dotado de tres cuerpos: el físico, el emotivo y el mental. En el segundo se gestan las emociones y en él rigen unas leyes: Repulsión y Atracción. Según la materia de deseos que manejemos, es decir, según de qué tipo sean nuestras emociones se

activa una fuerza o la otra.

O sea, si en el comportamiento diario utilizamos las energías procedentes de las esferas

inferiores (nos manejamos con el odio, el rencor, la rabia, los celos, la envidia

luchar sin descanso para conseguir que esos sentimientos avancen, porque estarán sometidos a

la envidia luchar sin descanso para conseguir que esos sentimientos avancen, porque estarán sometidos a )

) deberemos

la fuerza de Repulsión que los desintegrará, porque son contrarios a las leyes del universo. Será como si estuvieran avanzando por una cinta transportadora que nunca se detiene y que finaliza su recorrido en una máquina de triturar. Para evitar que los pulvericen, deben andar a contracorriente sin parar. Cuando las personas se quejan que su vida es un constante batallar, es debido a que están en lucha contra esa fuerza de Repulsión que lo tritura todo.

Este combate inútil cesará cuando esos seres desarrollen una actividad armónica, acorde con las regiones superiores. Así ocurre que si los sentimientos son de amor, solidaridad, colaboración, simpatía, la fuerza que se activa es la de Atracción y esas actitudes encuentran ayudas inmediatas y un sostén en la sociedad.

Depurar errores

Al morir el cuerpo físico y encontrarnos viviendo en el cuerpo de deseos, las siete regiones del mundo de Deseos forman en nosotros siete envoltorios, dispuestos como en las cebollas, que están constituidas por capas. Es como si lleváramos puestos siete abrigos, de los cuales nos iremos despojando a medida que la materia que forma el envoltorio se vaya desintegrando. Así, antes de convertirnos en ciudadanos de pleno derecho del nuevo mundo deberemos pasar todavía un periodo depurando los errores cometidos en la vida que ha terminado, permaneciendo en la más baja región del mundo de Deseos, que se denomina: de las pasiones y viles deseos, aquella que en la tradición católica se conoce con el nombre de infierno.

El infierno existe, pero es muy distinto a como lo imaginamos generalmente. Digamos que los seres humanos, desde el principio de los tiempos, han proyectado (en función de un férreo sentido de la moral y de una necesidad de control por parte de ciertas autoridades eclesiásticas), lo que pensaban que debía suceder después de la muerte. Incapaz de comprender más allá de lo que veía, el hombre primitivo calculó su porvenir en función del presente vivido. Así, el cuadro de castigos que se imaginaba en el infierno era el reflejo de los propios males de la humanidad. Si a una persona se la castigaba por cometer un delito, peor debería ser la pena en el infierno. Las dificultades para comprender su propia personalidad espiritual les hizo imaginarse penas materiales. Es por ello que, con algunas diferencias en la forma, la imagen del infierno en todas las religiones se asemeja: el fuego material es la base de los tormentos, simbolizando los más crueles padecimientos. En el orden simbólico el fuego se relaciona con la purificación, lo cual indicaría que el paso por el infierno sería un tránsito purificador de los errores cometidos. El concepto real es muy distinto a lo que la imaginería popular ha proyectado, el infierno viene a ser como una sala de cine en la cual el panorama de la vida, impreso ahora en el cuerpo de deseos, empezará a desarrollarse ante el recién fallecido, el cual lo contemplará como si estuviera viendo una película. Pero se trata de una visión de su vida parcial, sólo de la parte errónea que ella contenga. Y las escenas se suceden en orden inverso al vivido, empezando por la última imagen registrada en la sangre, hasta la primera, impresa a los pocos instantes de nacer.

La persona revivirá entonces una parte de su vida, pero con la particularidad de que ella experimentará los sufrimientos que haya infligido a los demás con su actuación. Si ha delinquido, sentirá en ella las angustias de sus atropellos. Los percibirá con la misma intensidad con la que su prójimo los recibió, hasta arrancar esa vivencia de la memoria de su vida. Pero ningún dolor le es infligido sino que todo sucede en el ámbito de las emociones, como si fuera el

espectador de una película en el cine y llora o grita por la emoción que le producen las escenas. En esta región reina la oscuridad y ese olor pestilente, característico de la materia en descomposición. La fuerza de repulsión acumula las “heces” para ser quemadas e incorporadas de nuevo a la materia primigenia de este mundo. La destrucción de este primer envoltorio de nuestro cuerpo de deseos produce dolor emotivo, que imprimirá en la conciencia el sentido de la corrección de los errores que hemos cometido, sobre la base de la experimentación del dolor que han producido en aquellos a los que iban destinadas.

Cuando las “maldades” nos han sido arrancadas de la piel, abandonamos esta zona para dirigirnos a la siguiente región. Esos trabajos pueden reducirse a un mínimo o evitarse incluso si esa toma de conciencia que debe tener lugar se ha realizado durante la estancia en la tierra. Y uno de los trabajos que más puede ayudar a ello es el de la Retrospección (que ya te comentamos con anterioridad), que consiste en pasar revista a los actos acontecidos en la jornada -desde el último hasta el primero- teniendo el propósito de corregir los errores cometidos. Para paliar el tránsito por el Infierno, la persona tiene que tratar de sentir en su interior lo que ha hecho sentir a su víctima, de este modo ya está pasando por la prueba. En casos más graves, si la persona ha cometido un asesinato, por ejemplo, la retrospección también puede ayudarle a saltar la prueba del Infierno (aunque sentir lo que vivió la víctima le resultará harto difícil), pero sesgar una vida conlleva una responsabilidad con nuestros hermanos de evolución. Dado que el ciclo vital es continuo, quien haya dado muerte a alguien puede tener que darle vida en una próxima encarnación, siendo su madre, por ejemplo. Pero, además, la imagen que se formó en su sangre de ese crimen, se grabará en su programa vital, y en una próxima existencia esa imagen aparecerá en su programa de manera negativa. Es decir, es probable que el propio individuo cree situaciones en las que él sea la víctima y sólo se salvará de una muerte violenta si su posible asesino quiere ejercer su prerrogativa de perdonar.

La comprensión de las leyes de la vida (que le llevarían a pedir perdón y a orientar sus pasos hacia la petición de clemencia) o la bondad de esa persona, ahora en situación de víctima, pueden forzar a la gracia divina a intervenir para salvarle. Esa gracia puede actuar entonces sobre el posible criminal, o sea, efectuar en él una obra de redención, de transmutación de su forma de ser. Así pues, el antiguo criminal sólo evitará que se cumpla en él la antigua ley del talión -ojo por ojo y diente por diente- si mediante una transformación interna es capaz de redimir y

la antigua ley del talión -ojo por ojo y diente por diente- si mediante una transformación

salvar de la violencia al que ha de ser su asesino. Todo ello resultará difícil porque carecemos de los canales apropiados de información y nadie sabe si mató a alguien en otra vida, a menos que sea a través de un vidente o de una regresión. Entonces se trata de predicar con el ejemplo. Podemos empezar por perdonar las ofensas que recibamos y de este modo estaremos sembrando el germen del perdón y resultará mucho más sencillo entonces que los demás a su vez también nos eximan de los errores que hayamos cometido.

Mandar amor

En ocasiones regañamos con la gente sin saber con exactitud la razón, sólo porque nos caen mal, podría ser entonces, según lo dicho con anterioridad, que tengamos un contencioso pendiente con ellas y eso explicaría que a veces incluso sintamos repulsión sin apenas conocerlas. Es importante comprender la necesidad de perdonar. De lo contrario entramos en un bucle cerrado en el cual siempre se repite la misma rutina. Al final acabamos sintiendo como un peso en la espalda, como si transportáramos una mochila cargada con todas las personas con las que mantenemos contenciosos. Es como un pez que se muerde la cola, si emitimos sentimientos negativos (odio, celos, envidia, rencor) hacia otra persona, ésta los recibe y, de forma inconsciente, nos los reenvía, lo cual recarga de nuevo nuestro depósito de desperdicios y le volvemos a mandar una nueva carga de profundidad. Podemos continuar así hasta el aburrimiento (y nuestra capacidad de aguante es

hasta el aburrimiento (y nuestra capacidad de aguante es ilimitada), o hasta que uno de los

ilimitada), o hasta que uno de los dos decide invertir la corriente. ¿Cómo se consigue? Con Amor. Se trata de cambiar el contenido de la mercancía que mandamos al otro y en su lugar enviarle amor. Años atrás se emitía en la televisión un programa de dibujos animados llamado: “los Osos Amorosos”, en él unos ositos se dedicaban a enviar corazones de colores a todo el que emitía sentimientos negativos. Aún cuando pueda parecer una tontería, es un buen sistema. Se trata que durante unos días (nueve sería un buen plazo) dedicáramos tres minutos de nuestro tiempo a concentrarnos e imaginar que desde nuestro corazón salen unos corazoncitos de color rosa hacia el corazón de la persona con la que estamos en conflicto. Podemos asegurar que se producirá un cambio importante en la relación

con ella.

A modo de ejemplo, uno de los casos más curiosos es el de Puri. En un curso le dijimos que mandara corazones a una persona con la que mantuviera un contencioso. Nos explicó que iba a mudarse de apartamento, después de veinte años, y que había una vecina en su edificio con la que quería congraciarse antes de marchar. Sin haber tenido un roce, nunca había conseguido que la saludara al cruzarse en la escalera. Le mandó los corazones y al tercer día llamaron a su puerta. Era la vecina con un ramo de margaritas. Se las entregó sin mediar una palabra y se marchó. A partir de aquel día empezaron a saludarse cordialmente.

A partir de aquel día empezaron a saludarse cordialmente. Usted se ha autentificado como Jairo de
A partir de aquel día empezaron a saludarse cordialmente. Usted se ha autentificado como Jairo de

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Lección 3: El guardián del umbral

Segunda prueba, el Purgatorio

Cuando el disco duro del ordenador está lleno, es preciso vaciarlo para poder incorporar nueva información. Después de visionar por completo la película de las acciones erróneas y cuando nuestra conciencia ha tomado nota de las consecuencias del mal obrar, el primer envoltorio queda destruido y pasamos a vivir en el segundo, en la región de la impresionabilidad. Aquí es donde se sitúa lo que llamamos el Purgatorio.

De nuevo se desarrolla ante nosotros el filme de nuestra vida pasada en sentido inverso al normal, pero el argumento aquí es distinto, ya no vemos nuestras acciones viles, sino el efecto de nuestra deslealtad, intolerancia, deshonestidad, de los pequeños fallos humanos. Nos situamos en el lugar de aquel a quien hemos perjudicado para poder comprender lo que padeció. Pero el sufrimiento que nos producen esas visiones es mucho menor. En los dos primeros envoltorios del cuerpo de deseos se encuentran las causas que producirán en otra vida los efectos conocidos con el nombre de karma (que significa factura a pagar.) Cuanto mayor sea el contenido material de esos envoltorios inferiores, mayor será la cantidad, el número de facturas a liquidar, que entrará en la composición de nuestro futuro cuerpo de deseos en la próxima vida. De ahí la necesidad de aligerar esos dos envoltorios mediante la concienciación de las actividades erróneas, contrarias a la evolución de nuestro universo, en el diario ejercicio nocturno de retrospección.

En el Purgatorio, al igual que en el Infierno, también reina la oscuridad y cuando el material de esas regiones, interiorizado en nuestro cuerpo de deseos, es muy denso,

reina la oscuridad y cuando el material de esas regiones, interiorizado en nuestro cuerpo de deseos,

nos impide todo contacto con la luz, dificultando la expresión de los buenos propósitos del Ego Superior en una próxima encarnación. Nadie ha organizado nuestra Galaxia con la intención de generar sufrimiento, sino que esa ha sido una elección humana para acelerar el proceso de aprendizaje. Las etapas que conforman el viaje que une una vida a otra (desde el tránsito del cuerpo físico hasta la re-encarnación) son de pura enseñanza, en cada una de ellas se recolecta material para el próximo itinerario, como se recogen apuntes en cualquier asignatura de la universidad.

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Lección 3: El guardián del umbral

Tercera prueba: la buena intención

El alma humana está realizando un viaje. El paso por cada una de las regiones le impone un peaje y su pago implica un buceo sin escafandra, casi siempre poco agradable, a las zonas oscuras de los sentimientos. Allí se encontrará con los recuerdos de su ex pareja, la madre con la que nunca pudo reconciliarse, con personajes infravalorados, o con un hijo al que se haya negado a engendrar. Desprovistos del segundo envoltorio pasamos a la tercera región, la de los Anhelos, para consumir el tercero de nuestros envoltorios. Se desarrolla de nuevo la película de la vida pasada, para visionar los efectos de los antojos injustos. Se trata del mal que hemos causado sin intención consciente.

En esta región viven con mucha intensidad los escritores, que pueden contemplar los efectos negativos de sus escritos sobre el público a que iban dirigidos; los editores de pornografía, de violencia, los que fabrican papel para esos editores, los que lo imprimen, los que lo venden; los propietarios de cotos cerrados, que reciben el impacto de la cólera de los que se vieron privados de gozar de la naturaleza; los políticos que nos embarcaron en guerras, los que prometieron cosas que luego nunca cumplieron; los que han sido, en general, causantes de un mal indirecto, allí pueden tomar conciencia de sus errores. El mal que se realiza sin intención o con la que llamamos “buena intención” es un gran productor de futuras pequeñas injusticias, marginaciones, pobreza, pequeñas enfermedades - o grandes -, vida áspera, difícil. Es muy importante meditar sobre este punto, ya que cuando el error salta a la vista, puede resultar sencillo eliminarlo con un acto de voluntad. Pero cuando aparece enmascarado, cuando está protegido por las leyes sociales y hasta se le viste con la apariencia del bien, entonces una persona puede vivir o actuar de forma errónea toda una vida sin enterarse. Son notorios los casos de grandes pifiadas hechas con la mejor intención. Por ejemplo, cuando vemos al marido de una amiga dándole un beso a una mujer en la calle. A menudo nos sentimos inclinados a llamar raudos a la amiga para contarle lo sucedido, con el riesgo de generar una discusión en la pareja o algo mayor, cuando desconocemos lo sucedido.

Para poder emitir un dictamen es preciso disponer de muchos datos, por eso los jueces instruyen el sumario de cada una de sus causas con la información que pueden recabar de las partes en litigio. E incluso así se equivocan. La actitud “correcta” cuando alguien viene a explicarnos un problema, por ejemplo, es consolar, escuchar, dejar que se desahogue y dar nuestra opinión, pero especificando que nadie podía colocarse en su lugar y decidir por ella. Mostrar apoyo a la decisión que tome, pero sin aconsejarle sobre una vivencia ajena a nosotros. Puede parecer que intentamos evitar el compromiso, pero lo que se debe evitar es caer en el error de pretender que uno tiene la ciencia infusa y que debido a que expresa sus opiniones con “buena intención” queda libre de toda responsabilidad. Fijémonos en ese mandatario que atacó otro país con los únicos argumentos de estar luchando contra las fuerzas del mal y la legítima defensa. Él estaba seguro de actuar por el bien de su país, e incluso del mundo. Podríamos pues decir que actuó con “buena intención.” Ahora analicemos los resultados y pensemos en las víctimas.

Podríamos pues decir que actuó con “buena intención.” Ahora analicemos los resultados y pensemos en las

Los que se manifiestan contra las guerras actúan también con “buena intención.” Entonces, ¿a quién le damos la razón?¿Aconsejamos a los manifestantes que apoyen las guerras contra “el mal”? ¿Aconsejamos a los mandatarios que dialoguen para la paz? ¿Sugerimos a las víctimas que se conviertan en el eje del bien? Resulta muy complicado. Tal vez sea preferible que cada uno tome sus propias decisiones y cargue con ellas. Debemos evitar los consejos y dejar de pretender que nuestras opiniones sean vinculantes, sino sólo una información destinada a enriquecer la base de datos del interlocutor.

Por otro lado, deberíamos fijar también nuestra atención sobre las omisiones, aquello que pudimos haber realizado, los propósitos incumplidos; pensar en cómo fueron interpretadas nuestras palabras. Cada uno comprende las cosas a su manera y una palabra puede causar estragos en una mente incapaz de asimilarla. Es preciso meditar sobre las posibles derivaciones de cada acto. El tránsito por las tres regiones inferiores del mundo de Deseos es obligado para todos aquellos que, en la composición de sus cuerpos de deseos, llevan materia correspondiente a la densidad de dichas regiones. Pero, como ya hemos comentado, este tránsito puede evitarse si todos los días, al acostarnos, realizamos el ejercicio de retrospección.

Esas tres regiones del mundo de Deseos forman el núcleo de la región purgatorial, donde el individuo permanece alrededor de un tercio del tiempo que ha vivido en el cuerpo físico. Es un cálculo aproximado en tiempo de la tierra -porque en el mundo de Deseos ni existe el tiempo ni el espacio. En concreto, una persona que hubiese vivido noventa años, permanecería en esas regiones inferiores alrededor de treinta años. El trabajo que se realiza en ellas es muy importante ya que la persona adquirirá fuerza de carácter, conciencia de los errores. Y en una próxima vida, aun sin recordar las anécdotas de su existencia anterior, gracias a la conciencia adquirida, evitará caer en los mismos errores. Esas regiones también son visitadas por las almas de los vivos durante el sueño. Aunque cada ser humano "flota", por así decirlo, a la altura espiritual que constituye su nivel medio, por ejemplo, las personas que viven en el odio y para el odio, permanecen en esos bajos parajes en su tránsito nocturno.

Las que viven a un nivel elevado también van a parar allí cuando su comportamiento, durante el día, ha hecho que bajara la frecuencia vibratoria de su organismo. Ese descenso puede producirlo la ingestión excesiva de alcohol, de tabaco, de toxinas, el exceso de comida e incluso algunos tipos de actividad sexual. Cuando el ser humano se libra a abusos, se encuentra por la noche en esas regiones y de ahí muchas pesadillas y sueños terroríficos que llevan a la persona a despertarse cansada y angustiada. Allí los sueños son en blanco y negro. Después de habernos separado de esta tercera piel que envuelve nuestro cuerpo de deseos, seguimos el trayecto para llegar a la Cuarta región, llamada de los Sentimientos, es una región neutra. Está reservada en exclusividad a los indiferentes, a los que pasaron por la vida sin hacer el mal, pero que tampoco hicieron ningún bien y se limitaron a cumplir con su deber, con las reglas, con las normas, sin participar jamás de forma activa en nada, sin militar en ningún partido, sin abrigar ninguna creencia, sin una sola gota de fe.

Esta clase de individuos permanece en la cuarta región durante siglos, llevando una vida aburrida y sin horizonte, impermeables a todo aprendizaje exterior, creyendo con firmeza que

aquello va a terminar con una muerte definitiva y sin beneficiarse con la adquisición de experiencia alguna. Terminada la estancia en las regiones inferiores, el individuo pasa a las tres regiones superiores del mundo de Deseos, conocidas en conjunto con el nombre de Primer Cielo.

Podríamos imaginar las tres pruebas en las bajas regiones del mundo de Deseos como quien empieza a quitarse la ropa y percibe una sensación de ligereza, de agilidad, de ingravidez. Los problemas son como un fardo que uno adhiere a su cuerpo, como pesados abrigos que dan sensación de carga, de obligación, de ahogo. Quizá fuera posible desprenderse de ellos con más facilidad, apegándonos menos a valores transitorios.

más facilidad, apegándonos menos a valores transitorios. Usted se ha autentificado como Jairo de Jesus Buendia
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Tercer Ejercicio Práctico

Coge una hoja de papel y traza con un lápiz dos columnas, la primera columna llevará como título : INVOLUCIÓN y la segunda : EVOLUCIÓN. Sitúa en la columna que corresponda los siguientes conceptos: sintropía – energía de fisión – unidad – cohesión – fragmentación – especialización – multiplicidad – energía de fusión – diversificación – separación – yo –nosotros – comprensión –altruismo –competitividad –egoísmo – individualidad – globalidad – especialización –desunión – dualidad – polaridad – entropía –diferenciación – disolución egóica – conciencia global – holismo –atomización- ácido – alcalino- fuerza de repulsión- fuerza de atracción- entropía- Jehová- Cristo. Medita sobre cada uno de estos conceptos y pregúntate cuáles describen mejor tu actual realidad, así podrás averiguar en qué columna estás trabajando.

Coge una hoja de papel y traza 4 columnas, una para el YOD, otra para el HE, otra para el VAV y la última para el 2º HE. Piensa en una circunstancia que hayas vivido y que te haya marcado de una forma especial, por ejemplo una separación, una fuerte discusión con un amigo/a, la pérdida de un empleo, una enfermedad etc. Resume esta circunstancia en una o dos palabras (por ejemplo : discusión con Fulano de tal) e inscribe esas palabras en la columna 2º HE, de la manera siguiente :

YOD

HE

VAV

HE

Discusióncon Fulano

(HACER UN DIBUJO BIEN HECHO CON COLUMNAS PARA QUE LA PERSONA LO PUEDA UTILIZAR)

Relájate, rodéate de silencio y respira hondo 9 veces. Pon la mente en blanco Una forma de lograrlo es cerrar los ojos, imaginar un 8 horizontal, es decir, el signo del infinito, recorrerlo con los ojos cerrados unas 25 veces y luego fijar tu atención en el punto de intersección, esto te ayuda a concentrarte y a unir los dos hemisferios cerebrales. Con los ojos cerrados, invoca la presencia de tu guía más cercano, puedes pronunciar su nombre si lo conoces. Pídele que te ayude a completar este cuadro. Te concentras sobre lo que has puesto en la columna 2º HE, en el ejemplo : discusión con Fulano de tal, y pides que te lleguen imágenes o pensamientos sobre la primera fase de esta situación, es decir del YOD, dile al guía que deseas averiguar en qué momento se gestó esta circunstancia, cuál fue la semilla que tú plantaste, seguramente de forma inconsciente, para obtener este fruto. En cuanto te llegue cualquier pensamiento o sensación, entreabres los ojos para apuntarla en un papel, aunque se trate de un color, de una forma geométrica, de un objeto o de algo que te parezca incomprensible. Vuelve a concentrarte con los ojos cerrados y pide que te lleguen imágenes o pensamientos sobre la Fase HE de esta situación. Apuntas cualquier cosa que te pase por la cabeza, sin pensar, sin juzgar, sin analizar nada. Cierras de nuevo los ojos y pides que te lleguen imágenes o pensamientos sobre la fase VAV de esta situación y apuntas lo primero que te venga. En cuanto acabes la meditación, repasas todo lo que has escrito y sacas tus propias conclusiones. Cuanto más repitas este ejercicio con diversas situaciones que has vivido, más elevarás tu nivel de conciencia. La primera vez puede que te cueste un poco pero en cuanto cojas práctica será cada vez más fácil.

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Lección 4: El primer cielo

El primer cielo

Después se pasa por la Cuarta Región, en la cual sólo permanecerán los “tibios”, aquellos que quisieron estar siempre en medio, sin “mojarse”, los que por sistema intentan eludir sus responsabilidades; los que pretenden que otro decida por ellos; los que siempre se quejan sin

proponer cambio alguno. Los demás pasarán como una exhalación, soltarán la capa correspondiente y seguirán hacia la Quinta Región, que se llama: Vida del alma. En la Quinta Región del mundo de Deseos el alma visiona de nuevo el panorama de su vida anterior, pero en los aspectos positivos. Allí podemos contemplar el bien que hemos practicado y sentir la gratitud, el afecto, el amor inspirado a los demás. La fuerza de atracción, activa en estas zonas, incorpora a nuestra conciencia ese bien derramado a nuestro paso por la tierra.

Una vez realizada la incorporación a la conciencia de las buenas acciones pasadas, a fin de fortalecerla e impulsarla a obrar con corrección en un futuro, el alma pasa a la Sexta Región. Allí puede vivir en un clima de felicidad sin precedentes durante mucho tiempo. En esa Región podrá edificar su casa. El material deseo es extremadamente moldeable y la imaginación del individuo bastará para convertir ese material en un hogar: aquel en el que ha soñado siempre. Como, además, las altas regiones del mundo de Deseos son las del color, de la luz, de las flores, podrá imaginar suntuosos jardines con flores exóticas. Y en esa morada podrá vivir con los seres que ha querido, con los que lo han estado esperando y con los que vendrán más tarde, cuando su tiempo de vida física se haya cumplido.

En esa Sexta Región, las personas se reúnen según sus afinidades colectivas, de modo que se encuentran aquellas que en la tierra estaban unidas por un común modo de sentir. Además de la mansión del amor, es también la de la amistad. Y cuanto más dura ha sido la vida que se ha dejado, más alta es la felicidad que se experimenta en esa auténtica tierra prometida. En un orden práctico, diríamos que en el momento en el cual la persona, a través de los cambios que realiza en su vida, consigue emerger de las zonas oscuras, cuando su personalidad ha quemado toda la materia que pertenece a las regiones inferiores (los malos sentimientos, problemas), entonces actúa con los materiales procedentes de las tres superiores. Cuando esto ocurre, sus asuntos en el mundo físico tienen que dar sus frutos, porque la fuerza de atracción reinante en esas regiones lo pondrá en contacto con personas que trabajan en la complementación de su idea. Es posible que el éxito tarde un poco en producirse, porque todos tenemos karma (facturas pendientes) a liquidar. Pero si persistimos en la acción positiva, nuestro propio impulso movilizará voluntades afines de gentes aún por conocer, que se presentarán de pronto ante nosotros para proponernos llevar a cabo aquello por lo cual estamos luchando.

Eso significa que si conseguimos quemar los malos sentimientos y pensamientos hacia nosotros mismos o hacia el mundo que nos rodea habremos dado un gran paso. También debemos superar apegos, miedos, inseguridades; desconectarnos de las influencias externas que reducen nuestro nivel de autoestima, nos empujan a ser derrotistas, a creer que el paro, la inflación, la crisis, son las que dirigen nuestra vida. Si saltamos estos impedimentos nuestra vida cambiará y, como por arte de magia, los problemas se solucionarán. Es evidente que resultará imposible realizar estos cambios en un solo día, pero si empezamos por tomar conciencia de la necesidad de aplicar una medida distinta a nuestra vida, obtendremos éxitos espectaculares. Volvamos al paso del alma por las tres regiones superiores del mundo de Deseos. Mientras en las tres regiones inferiores la fuerza de repulsión destruye uno a uno los envoltorios que sirven de vehículo a la vida, en las tres regiones superiores (5ª, 6ª y 7ª), la fuerza de atracción mantiene la cohesión del cuerpo de deseos de modo que las tres regiones constituyen un

mundo unido.

Sin embargo, existe una diferencia esencial entre la Sexta y la Séptima Región, ya que mientras la primera ofrece la materia-deseo necesaria para vivir en ese mundo: para construir casas, flores, ciudades, formas múltiples; la Séptima Región proporciona el material necesario para la inspiración y la contemplación. Aquella persona que en su vida pasada ha cultivado las virtudes superiores del cuerpo de

deseos; el que ha proyectado sus deseos hacia lo sublime, bien sea mediante la práctica del arte, la meditación, la plegaria desinteresada, el deseo de lo trascendente; el que con su actitud, su filantropía ha facilitado a otro su acceso a lo sublime, se encontrará con un cuerpo de deseos repleto de material de esa Séptima región y podrá vivir con intensidad y participar en los trabajos que en tal región se realizan. La Séptima Región del mundo de Deseos es conocida bajo la denominación de región del Poder del Alma. Ello significa que el alma ejerce allí sus facultades con toda amplitud: los poderes que ha adquirido en su peregrinación humana, relacionados con los deseos y las emociones. Una de esas habilidades es la contemplación del pasado, tanto el ancestral, o sea, la historia de nuestras vidas, como el reciente, el que se refiere a las personas que dejamos en el mundo físico. En esa región podemos establecer contacto con ellos, sobre todo por las noches, cuando el cuerpo físico de la persona querida duerme, ya que ésta se eleva en sueños al mundo de Deseos y allí podemos contactar. Pero resulta evidente que el ejercicio de esos poderes requiere de una práctica, es preciso saber ejercerlos y, sobre todo, haber tomado conciencia de la posibilidad de conseguirlo. Los que disponen de un cuerpo de deseos desorganizado, pasan en estado inconsciente por esta región. Mientras la gran masa vivirá en la Sexta región una existencia feliz y sin problemas, esa élite de la que acabamos de hablar cultivará las virtudes y talentos que ha desarrollado en la pasada existencia y planificará allí su futura vida. Adquirirá facultades de intuición y videncia, ya que en esa región se ofrece a los humanos el "material" que les permite "ver" el futuro. Allí los pintores realizan fabulosas telas con colores vivos, los escritores encontrarán argumentos para sus futuras obras; los filósofos y estudiantes tendrán acceso a todas las bibliotecas del mundo; los filántropos podrán elaborar sus planes de

ayuda para la futura vida

Región el alma prepara su porvenir, estampando en el átomo-germen de su cuerpo de deseos las fascinantes experiencias que allí vive.

de deseos las fascinantes experiencias que allí vive. En esa Séptima Uno de los trabajos más

En esa Séptima

Uno de los trabajos más importantes que se realizan en esta última región del mundo de Deseos

es el de construir y prefigurar el porvenir, tanto en el ámbito individual como en el colectivo. La dimensión del porvenir es algo vivo en nosotros ya que lo que pensamos, lo que deseamos, será un día nuestra realidad material. Mientras estamos en el mundo Físico, nuestra imagen del porvenir está perturbada por las ambiciones inherentes a los valores mundanos. En cambio, cuando nos encontramos en la Séptima Región, el porvenir que anhelamos se ajusta a la perfección al pensamiento divino. Las personas que son activas en esa dimensión son las que mueven el mundo, las que participan en su historia futura, las que hacen que las cosas sean distintas en la tierra.

Cada facultad que aparece en nosotros es fruto de un trabajo y los que ahora ven el futuro, los videntes, son los que han estado trabajando en esa región. Algunos desperdician esa facultad:

son los que viven grandes desniveles en la construcción de su vida y si por un lado se han elevado, otros aspectos de su personalidad se han quedado en los cimientos. El Dios de nuestra galaxia tuvo un cuerpo de deseos en un pasado estado evolutivo y, aun sin estar obligado a vivir en ese cuerpo, desciende voluntariamente a esa Séptima Región todos los días y se puede establecer contacto con él cuando en el punto geográfico en que residimos es medianoche (hora solar.) Esta es la razón por la cual en las antiguas escuelas iniciáticas, se sugería a los discípulos que se fueran a dormir temprano y solicitaran, en voz alta antes de dormirse, que sus guías los acompañasen a la Séptima Región del mundo de Deseos, en la que Jesús visita a los justos en el jardín del edén. El que está despierto (en esa región) recibe la iluminación.

Para estar activo en esa región después de muerto, el trabajo a realizar durante el tránsito por las distintas regiones del mundo de Deseos viene determinado por nuestro paso en la tierra. Si en nuestra vida física mantenemos una actitud abierta, de activa participación; si buscamos siempre nuevas experiencias, sin dormirnos en los laureles cuando las circunstancias son propicias; si tratamos de potenciar la creatividad y de ser innovadores, podemos estar seguro que accederemos a esa Séptima Región. Los habitantes de la Séptima Región reciben todos los días ese formidable impacto espiritual que les infunde la comprensión de las leyes del mundo y que les permitirá, en una futura vida, ser auténticas luces que iluminen el sendero.

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Lección 4: El primer cielo

Los otros habitantes del astral

En los últimos capítulos estamos relatando el proceso que se sigue en el tránsito del cuerpo físico al de deseos, pero es preciso un paréntesis antes de continuar, porque en el mundo de Deseos existen otras formas de vida que es necesario reseñar, ya que también forman parte de

nuestro proceso evolutivo. Como se ha dicho con anterioridad, las tres regiones inferiores del mundo de Deseos constituyen la sede natural de los luciferes, esa clase de entidades que pertenece a la generación de los ángeles y que en un momento de su evolución quedaron postergados.

En esas regiones los luciferes "ayudan" al hombre a purgar sus errores. Como se trata de lugares en los que impera la fuerza de repulsión y donde el ser humano experimenta el tormento emotivo, es natural atribuir ese sufrimiento a los seres que velan para que sea cumplido. Pero los luciferes son agentes al servicio de una necesidad que nosotros mismos hemos generado, sin que exista en ellos disposición malévola hacia el hombre. Sería como decir que los timadores están al servicio de la avaricia de la gente. En esas tres regiones viven también los desencarnados en tránsito, los elementales, los artificiales y, como hemos visto, se pasean personas en el período de sueño.

Los desencarnados son aquellas entidades –que han sido personas de carne y hueso- que carecen de cuerpo físico. La mayoría sigue su evolución natural, pero algunos se retrasan, -ya hablamos antes de estos últimos, de los que se negaban a aceptar su tránsito. Los elementales son los corpúsculos que forman los elementos: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Son entidades energéticas micro orgánicas sin conciencia de sí mismas y que están al servicio de quien sabe manejarlas. Una especie de mayordomos energéticos sin criterio propio. En esas bajas regiones los elementales "trabajan" con la fuerza de repulsión y su cometido es el de destruir todo lo que es contrario a la corriente evolutiva. Esas categorías de seres son las que utilizan los magos negros y algunos médium. Magia buena o magia blanca es un concepto que se utiliza como coartada para tranquilizar de conciencia. En general, la magia se basa en una manipulación de voluntades ajenas y la diferencia entre buena o mala es sólo un matiz. Se supone que la persona que practica la magia blanca la ejecuta con buena intención, pero ya hemos hablado sobre los peligros de esa “buena intención” aplicada a una vida ajena. La verdadera magia es individual e intransferible y consiste en activar el elemento capaz de cambiar la vida de cualquier ser humano: la voluntad. Si la voluntad es firme, sin fisuras, ningún mago será capaz de atravesar esa indestructible coraza.

mago será capaz de atravesar esa indestructible coraza. Los artificiales se denominan así porque son creaciones

Los artificiales se denominan así porque son creaciones humanas. Cada deseo que el hombre vivo emite, crea una forma en el mundo de Deseos. Si ese anhelo es repetido una y otra vez, día tras día, esa forma se convierte en una entidad y tiene una vida propia en el mundo que estamos estudiando. En las bajas regiones sólo se encuentran los artificiales generados por el odio, los deseos de venganza, de codicia, de lujuria, etc. Tales entidades constituyen un concentrado de odio o de codicia, que puede ser proyectado, gracias a la fuerza propulsora de los elementales, hacia una persona viva para inspirarle una pasión o para intentar manipularla. Por ello es importante tratar de eliminar los deseos erróneos que generan esas formas.

Algunas almas visitan esas regiones por la noche cuando duermen. Cada ser humano "flota", por así decirlo, a la altura espiritual que constituye su nivel medio, es decir, las personas con viles deseos, las que viven en el odio y para el odio, difícilmente pueden aspirar, cuando

duermen, a penetrar en las altas regiones del mundo de Deseos y permanecen en esos bajos parajes. Las tres regiones superiores del mundo de Deseos constituyen la sede natural de los arcángeles y de los ángeles.

la sede natural de los arcángeles y de los ángeles. Ellos viven allí como nosotros en

Ellos viven allí como nosotros en la tierra. Aunque está en permanente contacto con los desencarnados en tránsito por esas regiones, el hombre nunca suele apercibirse de la presencia de esas entidades, ya que entre ellos y nosotros existe un desnivel evolutivo que los oculta a nuestros ojos. Pero los que en vida han tomado conciencia de su existencia y se han abierto a su frecuencia, esos los ven y los oyen. En esas altas regiones viven también elementales, artificiales, algunas almas en sueño y los espíritus-grupo de los animales. Allí todo es luz y color. Los Espíritu-grupo son seres que pertenecen a la categoría de los Arcángeles y que trabajan al servicio de cada especie animal. Los animales carecen de cuerpo mental y, por lo tanto, de la facultad de pensar. Los Espíritus-grupo se encargan de su protección, de avisarles cuando aparece un peligro para la especie, de indicarles los lugares en que pueden encontrar alimentos. Los hábitos, inclinaciones, gustos y aversiones de cada especie son influidos por el Espíritu-Grupo a través del Cordón plateado, un lazo invisible que les une al animal. De este modo lo que aprende un ser de la especie lo captan también los demás.

En un trabajo realizado por un biólogo molecular, llamado Sheldrake (la presencia del pasado), se relataba que durante una investigación sobre la memoria estuvo observando el comportamiento de unos monos. Fue chocante para él descubrir, un tiempo después, que al mismo tiempo se estaba realizando un experimento similar en otra parte del mundo y que justo después de que los monos de su ensayo aprendieran a limpiar unas bellotas para comérselas, los del otro experimento empezaron a comportarse del mismo modo, como si alguien se lo hubiera comunicado. Sheldrake formuló entonces una teoría sobre la existencia de unos depósitos de memoria, de un lugar en el que debían almacenarse todas las experiencias para ser comunicadas a la especie cuando fuera preciso. A estos depósitos los bautizó con el nombre de: “campos morfogenéticos de conciencia” y la vía de comunicación –lo que llamamos Cordón plateado- la llamó: “resonancia mórfica.”

Volvamos a las altas regiones del mundo de Deseos, donde nos habíamos quedado. Los elementales allí se comportan de distinto modo que sus colegas de las regiones inferiores y algunas personas pueden utilizar esas fuerzas para construir, para crear armonía, paz, felicidad, salud y bienestar en general. Los artificiales en las altas regiones del mundo de Deseos son también creaciones humanas, pero están formados con los anhelos sublimes de los hombres. Entre esos artificiales caben destacar las vírgenes (de los dolores, de las virtudes, etc.) Las plegarias de los fieles crean en el mundo de Deseos esas imágenes sublimes que tienen vida propia. Son ellas las que a menudo se aparecen a los videntes y les transmiten mensajes que los devotos han programado en ellas. De esta forma, las aspiraciones que los hombres lanzan al cielo les son devueltas. De igual manera, los que rezan en vistas a la curación de los enfermos, crean un artificial que es un auténtico concentrado de fuerza curativa, utilizada luego por los curanderos para restablecer la salud en los cuerpos enfermos. En una ocasión me contaron el caso de un curandero que después de morir era visitado en el cementerio por personas que se querían curar. En ese lugar se

de un curandero que después de morir era visitado en el cementerio por personas que se

había creado un artificial con los deseos de curación de toda aquella gente. Los que quizá puedan sorprender más son los artificiales emanados del folclore popular. En el período de Navidad y Reyes aparecen en el mundo de Deseos los Papá Noel y los Reyes Magos con su cohorte de servidores, arrastrando fantásticos carruseles llenos de juguetes y golosinas, creados eternamente por la imaginación de los niños. Cada año viven una gran fiesta llena de cánticos y de magia los que allí moran. Se encuentran también allí ciudades artificiales creadas por la imaginación de los hombres, por los novelistas.

Las personas que sueñan en colores van por la noche, durante el sueño, a esas regiones, en las que pueden contactar con sus familiares difuntos y participar en la vida de ese mundo. Los sueños en esas regiones producen una profunda paz y satisfacción, que se siente al despertar. A esas regiones van a parar, igualmente, las almas de los niños que inician el tránsito antes de los 14 años. Mientras los ángeles instructores imprimen en sus cuerpos de deseos las experiencias que perdieron en su anterior vida por morir de una forma prematura, otros habitantes de este mundo se divierten con ellos creando juguetes animados, con la materia- deseo, de modo que esos niños en espera de una nueva encarnación, viven en un auténtico paraíso. Todos los que tuvieron alguna vez o que siguen teniendo cuerpo de deseos, tienen o pueden tener vida en el mundo de Deseos. Los luciferianos, por ser nuestros inmediatos superiores, tienen vida en ese mundo, pero son incapaces de operar en él, del mismo modo que los monos y orangutanes, pertenecientes a la oleada de vida humana, son incapaces de utilizar los conocimientos que nosotros poseemos sobre el mundo físico, aún disponiendo de un cuerpo fisiológicamente parecido al nuestro.

de un cuerpo fisiológicamente parecido al nuestro. Existen diferentes especies o razas de ángeles operando en

Existen diferentes especies o razas de ángeles operando en esa esfera, trabajando cada legión en una determinada especialidad. En cada grupo de ángeles se encuentran legiones dedicadas a la docencia. Son los profesores. Estos dispensan sus enseñanzas todos los días a la clase humana. En el mundo de Deseos las cosas son ligeramente distintas a como suceden en la tierra, sólo asisten a las clases de los instructores angélicos los que vibran a una frecuencia tal que son susceptibles de ser conectados con su profesor, el cual reduce su voltaje para que la conexión sea posible. Pero sólo puede rebajarlo hasta un límite determinado, de manera que el discípulo debe realizar un esfuerzo para mantener la conexión. La imaginería popular suele pintar a los desencarnados como fantasmas; a los luciferianos con cuernos, alas y una cola roja; a los elementales del Fuego (Salamandras) como pequeñas llamas con cara maliciosa, a los del Agua (Ondinas) como gotas juguetonas, a los del Aire (Sílfides) como ráfagas de viento enfadadas y los de tierra (Nomos) como nomos burlones. Los artificiales van a gusto del consumidor.

nomos burlones. Los artificiales van a gusto del consumidor. Usted se ha autentificado como Jairo de
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Lección 4: El primer cielo

El gran silencio

Después del paréntesis de los moradores del mundo de Deseos, volvamos a ocuparnos del tránsito entre lo que llamamos la vida y la muerte. Pero antes de seguir nos gustaría recalcar que lo primordial en el proceso relatado es encontrar el nexo de unión con el comportamiento diario, con nuestro propio modelo de evolución. Porque si lo seguimos como un proceso anecdótico que tiene lugar en otros planos, servirá para bien poco. Tiene que ser una enseñanza práctica, que podamos aplicar a diario. Sigamos. Por fin llega el momento en que el alma continua su trayecto hacia más elevadas tareas y se produce la “muerte” del cuerpo de deseos, como sucediera en su día con el cuerpo físico. Entonces la vida se retira al cuerpo mental, incorporando a él los átomos gérmenes de los cuerpos físico, etérico y de deseos.

O sea, hemos realizado una serie de trabajos en la tierra con el cuerpo físico; después éste se

ha muerto y hemos laborado con nuestro cuerpo de deseos en el mundo de Deseos y después de liquidar también a este último, nos disponemos a realizar tareas de crecimiento con el cuerpo mental, en el mundo del Pensamiento. Parece un tanto complejo porque manejamos conceptos poco conocidos. En cambio, si estuviéramos pensando en la práctica de un deporte, nos parecería lógico asumir el uso del cuerpo físico. Si habláramos de una relación amorosa, las emociones estarían en liza. Si el ejemplo fuera un examen de filosofía, sabríamos que debemos emplear el cuerpo mental. Todos los días utilizamos los tres cuerpos, es lógico que cuando nos preparamos para una nueva existencia terrenal debamos repasar el trabajo realizado en cada uno de ellos y grabarlo en el disco duro.

realizado en cada uno de ellos y grabarlo en el disco duro. Continuemos con el tema.

Continuemos con el tema. A diferencia de lo que sucede con nuestro cuerpo físico, el cadáver del cuerpo de deseos nunca se descompone, porque la materia que lo forma tiene una vida autónoma. Las formas abandonadas por el alma siguen flotando y son conocidas con el nombre de cascarones. Esos cascarones son capaces de transmitir los sentimientos de la persona que los habitó. A veces los elementales juguetones ocupan esos cascarones, les imprimen movimiento y dan la sensación de estar vivos. Los cascarones constituyen el elemento pintoresco del mundo de Deseos. Su existencia puede comprenderse por lo referido con anterioridad. Si en los mundos inferiores la materia se desagrega porque se

encuentra sometida a la fuerza de repulsión activa en ellos, en los mundos superiores, cuando

el cuerpo que corresponde a esos mundos muere, queda flotando durante miles de años y ese

cuerpo muerto, llamado cascarón, conserva todas las virtudes del alma que lo habitó. Si un habitante del mundo de Deseos se pone dentro de ese cascarón, podrá manifestarse como lo hizo su dueño y engañar así a los que, en la tierra, invocan al propietario del cascarón. Los que practican el espiritismo, la ouija u otros métodos para atraer espíritus suelen encontrárselos y piensan que les ha contestado el espíritu de Napoleón, de Cervantes o de Galileo. Se trata tan solo de un espíritu burlón que se ha calzado un cascarón famoso, en la mayoría de los casos. Esas "ocupaciones" sólo se llevan a cabo con los cascarones de individuos célebres. ¿A quién

se le ocurriría irrumpir en el cascarón de un Juan nadie?

Y así el ocupante puede permitirse el lujo de presentarse y adquirir notoriedad en una sesión

mediumnímica diciendo que es Shakespeare, Platón o Goya. Si se manifiesta como pintor, gracias a la memoria de su pasada habilidad que posee el cascarón, podrá inspirar cuadros al médium en el más puro estilo del pintor que utilizó aquel cuerpo de deseos, y todos se asombrarán del prodigio, sin que nadie se permita dudar que ha estado en contacto con el espíritu de Goya o Velásquez, o de quien sea. Los que utilizan el cascarón de Platón, se expresarán como el sublime filósofo griego, pero todo cuanto digan puede encontrarse en los libros que nos dejó el maestro de Atenas, con las mismas palabras o con otras equivalentes. Decía anteriormente que la persona abandona su cuerpo de deseos para vivir en su cuerpo mental. El tránsito de un mundo a otro se realiza sin pérdida de conciencia. El individuo vive de una forma lúcida el hecho de abandonar un estado para entrar en otro y ese tránsito se acompaña de una inefable felicidad. Ello es debido a que, aún siendo el cuerpo de deseos una magnífica plataforma experimental, casi siempre lo vivimos como un lastre, como un peso de obligada carga y el momento en que nos desconectamos es vivido como una liberación. En términos prácticos para, podría decirse que cuando conseguimos, en algún terreno de la vida, que finalice el dominio de las emociones, sentimos una liberación.

En muchas escuelas iniciáticas ese paso entre el cuerpo de deseos y el cuerpo mental se conoce con el nombre de "el Gran Silencio", porque todo se acalla alrededor del alma y se siente sola, pero bañada en la sublime armonía del universo. El ser humano tiene el sentimiento de estar entrando en su patria y se encuentra como el que regresa de un largo exilio. Como contrapunto práctico, podríamos decir que para superar los estados pasionales en los que

a menudo nos sentimos naufragar, es necesario entrar en el “gran silencio.” O sea, cuando los

caballos de la emoción se desbocan, es preciso separarse un poco del mundo, ir al balneario, a la playa o a la montaña, para buscar el silencio que aquiete el alma.

La patria

Tras el "gran silencio" viene el despertar y el alma se encuentra en una región denominada Segundo Cielo, situada en la parte inferior del mundo del pensamiento, conocida como Región del Pensamiento Concreto. En las escuelas iniciáticas se suele llamar patria al mundo del pensamiento, porque dichas escuelas trabajan con el cuerpo del pensamiento y sus adeptos sienten que ese mundo es su patria. Otros, más identificados con el mundo de Deseos, dan el nombre de patria a esa sorprendente esfera antes descrita. La denominación patria encaja a la perfección con uno y otro mundo, del mismo modo que la de exilio es acertada cuando se habla de la Tierra, puesto que el mundo físico es para nosotros una morada provisional, en la que sólo podemos vivir un periodo limitado de años, mientras que en los demás mundos la limitación es inexistente.

La patria es una extensión de nuestro propio hogar, la zona donde nos sentimos o deberíamos

sentirnos cómodos, sin problemas, en confianza. Donde se nos perdonan los errores, maldades, incompetencias, porque es nuestra casa, porque somos de allí.

Y en la patria del cielo los habitantes nos miran con otros ojos; nos ven como obreros de la vida

que experimentan en el destierro sus poderes creadores, para un día ser sabios, bondadosos, magnificentes. Así nos sentimos cuando emergemos del gran silencio y nos encontramos en la casa de Dios, donde un día moraremos definitivamente sin que nada nos obligue a nuevos

destierros.

Las regiones del mundo del pensamiento

El mundo del Pensamiento, como el mundo de Deseos, también está formado por siete regiones. Las cuatro inferiores, se denominan, de inferior a superior:

1ª.- Región de los Arquetipos de la Forma. 2ª.- Región de los Arquetipos de la Vitalidad Universal. 3ª.- Región de los Arquetipos de los Deseos y Emociones. 4ª.- Región de los Arquetipos del intelecto.

La vida empieza para nosotros, los seres humanos, en el mundo de los arquetipos, es decir, en las regiones inferiores del mundo del Pensamiento. Todo lo que existe en nuestro universo físico ha sido diseñado allí por los ingenieros biológicos que trabajan sobre patrones vigentes en toda la galaxia. Los que pueden ser activos en esas regiones aportan sus ideas a dichos ingenieros para que el mundo físico sea modificado según su modo de ver, participando así en las labores creadoras. En la primera Región se elaboran las formas futuras, tanto las humanas como las de animales y vegetales y la morfología misma de la tierra, con sus montañas y sus planicies. En la segunda Región se programa la vitalidad universal, es decir, el tiempo de vida de cada ser. Estamos programados para vivir un número igual de años, en el cómputo global, a fin de que tengamos las mismas oportunidades de evolución. En esa Región del mundo del Pensamiento existe un tribunal de cuentas encargado de atribuir el tiempo de vida a los que transitan por esa Región. Los modelos de existencia se establecen sobre 72 y 84 años, según que el candidato sea llamado a trabajar en el sector que rige el hemisferio izquierdo, donde las labores son más agotadoras o en el que corresponde al hemisferio derecho, donde la vida es más fácil y risueña. Un organismo excesivamente cargado hacia la izquierda se agota antes y a partir de los 72 años el Ego Superior tiene problemas para hacerse obedecer.

años el Ego Superior tiene problemas para hacerse obedecer. El programa de vida se prolonga o

El programa de vida se prolonga o se acorta de acuerdo con las necesidades de la persona. El que en una vida ha muerto a los cincuenta años, es natural que en otra se le conceda más tiempo de existencia física, ya que cada Ego debe encontrar las mismas oportunidades en lo que se refiere a experiencias a realizar. Así, quien en una ocasión eligió el programa más duro, más vivencial, escogerá, más adelante, uno más suave y placentero para compensar. Los Arcángeles son los encargados del servicio en esa segunda Región. Ellos están en contacto con nuestros Egos Superiores y al mismo tiempo reciben información de los ángeles, sobre las actividades de la persona en el mundo material. El Ego es dueño de su propia vida física y si la personalidad mortal se alejara de su programa de tal manera que se consideraran inútiles las experiencias que está viviendo, el Ego pediría a los arcángeles al servicio de la Vitalidad Universal que cortasen de cuajo su arquetipo de vida, produciéndose de esta forma una muerte anticipada en su personalidad mortal. Ello le permitirá, en una nueva existencia, disponer de un mayor tiempo de vida para sacar del mundo material vivencias útiles, teniendo en cuenta que una experiencia inútil es aquella que ya se ha realizado con anterioridad.

Eso podría considerarse un abuso de poder, pero en realidad es el propio ser quien decide, a través de su Ego Superior, que sólo pide que corten el fluido cuando su vehículo ha dejado de

evolucionar y está estancado, repitiendo experiencias, como quien pasa el tiempo dando vueltas en una noria y siempre acaba en el mismo sitio. Pongamos por caso que Pedro ha sido en una vida anterior un arquitecto brillante y notorio, líder político y social. Si este hombre ha descuidado los trabajos materiales, los que conllevan un esfuerzo físico; si se ha rodeado de toda una red de servidores para que le solucionaran los problemas inherentes a su existencia física, el Ego Superior puede encontrarse falto de ese tipo de experiencias y programar su futura aparición en el mundo en un ambiente de agricultores, para que su personalidad mortal le informe de lo que sucede cuando se dan en tales condiciones.

Ya tenemos a nuestro brillante arquitecto hijo de unos aldeanos y situado a doscientos kilómetros de la universidad más cercana, lanzado a trabajar en las faenas del campo. En cuanto su cuerpo mental se integre en él, hacia los veintiún años, es posible que se sienta en posesión de una inteligencia y una sagacidad que le permitirán comprender que existen para él otras posibilidades. Entonces podría convertirse en autodidacta, aprender con facilidad aquello que ya aprendió antes y con esfuerzo y tesón se acercará a los estudios superiores; podría así verse de nuevo instalado en un bufete de arquitectos, haciéndole un corte de mangas a su Ego Superior, que pretendía que trabajara en el campo. Alrededor de él encontrará el aplauso de sus coetáneos, que lo citarán como ejemplo de lo que puede conseguir un hombre con tenacidad y sacrificio.

Pero en este caso, la información que este arquitecto manda a su Ego está repetida; le envía datos que ya poseía y la personalidad inmortal verá con impotencia el retraso que va a producirse en su evolución, si tiene que pasar toda una vida repitiendo curso. Así, el Ego Superior podría dirigirse a los que controlan los arquetipos de la vitalidad universal para que inutilicen su arquetipo de vida. De este modo, aquel que tanto bregó para salir de su ambiente natal y convertirse en un “hombre de provecho”, se muere dejando ante sí el brillante, pero inútil, porvenir. Otra causa de muerte prematura podría ser la disonancia entre el ritmo vibratorio del arquetipo de vida y el que se desprende de la entidad que vive en la tierra. Es decir, tiene que existir una sincronicidad entre el arquetipo de la vitalidad y las actuaciones del individuo en nuestro mundo. Si lo que está desarrollando la personalidad humana es muy distinto de lo que el Ego había proyectado, la asimetría produce una ruptura en la región arquetipal y el arquetipo queda destruido antes de tiempo, provocando la muerte física.

En estos casos también se le está haciendo un favor a la persona. Debemos recordar que estamos en la tierra para acumular experiencias y la repetición constante de una tarea conlleva un retraso. En el ejemplo anterior hemos presentado un caso en el que la personalidad toma una dirección opuesta a la programada por el Ego Superior. Nada tiene que ver con portarse bien o mal, puede ser de una ética ejemplar, pero al haber cambiado de forma radical el programa, el Ego decide dar por terminada la experiencia. Como hemos comentado, la primera sensación del espíritu que despierta a la vida en el segundo cielo, es de bañarse en un océano de armonía. Llegan hasta él los latidos de la música de las esferas, formada por el crepitar de los astros en su carrera por el zodíaco. Algunos privilegiados que viven en nuestra tierra y que poseen el don de la clariaudiencia, han oído alguna vez esa melodía, creadora de un sentimiento intransferible, que produce explosiones de

llanto y felicidad.

llanto y felicidad. Es imposible describirla. Es esa música de las esferas la que mantiene la

Es imposible describirla. Es esa música de las esferas la que mantiene la coherencia de la materia. Si por un instante dejara de sonar, las más sólidas murallas se desmoronarían. Allí el alma humana comprende ese misterio supremo que es la armonía sin la cual nada podría existir. Cuando se habla de música de las esferas, debe entenderse como una armonía viva, producida por el movimiento de las esferas cósmicas al chocar con los átomos que forman el "tejido" del universo. En nuestro mundo, un avión, al desplazarse, produce un ruido atroz. El ruido trae desarmonía: el avión es un objeto que nunca encajará en el cielo, es un elemento artificial de ese cielo y por lo tanto produce una violación en el tejido atómico y los elementos que rompe producen ese gruñido que nosotros conocemos como rotura de la barrera del sonido. Por el contrario, cuando un cuerpo se desplaza en un elemento armónico, se desprende de él una nota, que al encajar con otros movimientos del mismo tipo, produce el concierto cósmico. De esta música de las esferas deriva el arte de la música tal como se conoce en la tierra. Gracias a grandes compositores como Bach, Beethoven, Wagner, etc., sabemos, de forma aproximada, lo que puede ser ese concierto cósmico. Pero los instrumentos de música que poseemos recrean un movimiento artificial: las teclas del piano son movidas por los dedos del músico. La mano mueve el arco del violín y produce el desplazamiento del aire en los instrumentos de viento, etc. La música debería ser producida por un movimiento vivo y armónico, tal como tiene lugar en el interior del organismo cuando un artista canta una melodía. Para que esa voz suene melódica es preciso que en su interior también se haya creado esa armonía en sus distintos órganos.

Por ejemplo, podríamos decir que nuestro comportamiento debería ajustarse de tal forma al de aquellos que nos rodean, que el roce produjera esa música, que sin ser apercibida con el oído físico, en el mundo del pensamiento se convertiría en concierto. Para conseguirlo el artista -el que cada uno de nosotros es en realidad- debería procurar primero que todo en su expresión fuera armónico: sus gestos, sus palabras, entonaciones, actitudes, eliminando de su lenguaje

aquello que suene mal, que resulte grosero e inadecuado. Significa pues que nos expresemos con gracia, en un tono que resulte suave al oído ajeno, sin gritos y sin ademanes tajantes. Así, estaremos en condiciones de armonizar con los demás y crear con ellos la sinfonía del nuevo mundo. En el mundo del Pensamiento reina una gran actividad, el ser humano que ha llegado allí se ha despojado de todo egoísmo y se da cuenta que forma parte de una oleada de vida en la que todo es de todos.

Los archivos akásicos

Por consiguiente, los habitantes humanos de esta región tienen acceso al conocimiento adquirido por el recién llegado a ella y, asimismo, él accede a la sabiduría lograda por los demás. Allí el saber es patrimonio común y se encuentra depositado en los llamados Archivos Akásicos, situados precisamente en el mundo del Pensamiento. En esos Archivos Akásicos el ser encuentra la historia de sus encarnaciones pasadas; puede ver como en una película quien ha sido, con quién ha estado unido y qué le ha pasado desde su estado prehistórico. Puede también conocer y comprender la misión de personajes legendarios. Así podemos ver como en el mundo divino reina la unidad, la evidencia de uno se interioriza en el cuerpo mental de los demás, aportándoles el conocimiento que esa evidencia expresa.

La pregunta que se plantea entonces es: ¿si todos compartimos el conocimiento, por qué debemos volver a la tierra a por más experiencias? Debido a que la comprensión teórica exige que el ser pase por la prueba de la realidad. Es decir, el conocimiento, que en el mundo del Pensamiento es un patrimonio común, debe ser aplicado al mundo material y por ello cada ser debe pasar por un período de experimentación.

Fijémonos en los Lamas del Tibet, ese grupo de monjes budistas, después de pasar años cultivando su espíritu en los templos y habiendo alcanzado un alto nivel espiritual, son obligados a pasar una temporada (por lo general un año) en una urbe para poder experimentar sus conocimientos de forma práctica. Cuando los seres humanos lo hayamos experimentado todo, tendremos una opinión similar sobre las enseñanzas asimiladas, y cuando nos enfrentemos con la tarea de crear un universo, lo haremos sin la necesidad que exista un partido de izquierdas que diga: "yo lo haría así"; ni uno de derechas que le lleve la contraria, sino que sabremos que tal gesto produce tal resultado

sino que sabremos que tal gesto produce tal resultado y lo que es bueno para uno

y lo que es bueno para uno lo será para los demás.

En los Archivos Akásicos figura nuestra historia. En la tierra,

las gentes sienten mucha curiosidad por saber lo que han

sido en anteriores vidas, pero aquí ese interés es secundario,

y los que van a consultar la memoria de las vidas, más que la

suya propia examinan las ajenas, las de personalidades que han marcado de algún modo la historia de la humanidad, a fin de comprender cuáles eran los objetivos de sus Egos Superiores. Las anécdotas vividas con anterioridad interesan poco, porque lo que realmente cuenta son las experiencias conseguidas a través de ellas, y nada es tan parecido a una cadena de encarnaciones como otra cadena, puesto que todos hemos sido de forma alternativa ricos, pobres, obreros manuales, intelectuales, hombres, mujeres, verdugos y víctimas. El Ego Superior registra las distintas experiencias y sabe lo que ha aprendido y lo que le falta. Si en el pasado su vehículo ha vivido grandes pasiones, amores, amistades o tragedias, le tiene sin cuidado. Pero la personalidad mortal, cuando vuelva al mundo de las anécdotas, sí se interesará y querrá encontrar de nuevo a aquél que tanto amó y

lo hallará gracias a la ley del karma.

Tener conocimiento, a través de una regresión por ejemplo, de acontecimientos acaecidos en una vida anterior puede facilitarnos pistas que nos ayuden a avanzar más deprisa, a superar traumas. Pero una cosa es lo que tiene que vivir la personalidad mortal y otra los intereses del Ego Superior. Al encargado de una empresa le importa poco si sus trabajadores acuden al trabajo en bicicleta, en moto, en coche o a pie, para él lo relevante es que lleguen a su hora y que trabajen. Volvamos a las primeras regiones del mundo del Pensamiento, donde hemos dejado el alma, allí permanecerá durante largo tiempo, viviendo en su Cuerpo Mental. La duración dependerá de su nivel evolutivo, cuanto más evolucionada, más corto es el tránsito, porque más prisa tiene en volver para acabar la faena. ¿Acaso podemos determinar el tiempo que va a tardar una persona en realizar su compra semanal en un gran supermercado? Dependerá de si conoce la colocación de los alimentos, de si ha confeccionado una lista con lo que necesita y de si se queda mariposeando en alguna sección. Si conoce las secciones donde debe aprovisionarse y tiene una idea clara de lo que desea, irá mucho más deprisa.

Del mismo modo que en el mundo de Deseos el hombre asimiló las experiencias que le procuraron en la tierra sus deseos y emociones, incorporándolas a su alma, en el del Pensamiento asimila e incorpora al alma las experiencias cosechadas gracias a su actividad mental. Allí los pensamientos tienen una forma exacta y el que ha cometido errores mentales encuentra la correcta solución. Sólo los que han ejercido el pensamiento en la Tierra tienen vida consciente en esas Regiones. Pensar, en la tierra, ejercer las funciones intelectuales, significa hacer méritos para ser un ciudadano consciente en el Segundo Cielo.

Los errores

Si en el mundo de Deseos la mayoría de los humanos son poco conscientes de lo que les rodea, parece lógico pensar que en el mundo del Pensamiento el número de seres conscientes es todavía menor y escasos son los que pueden observar con claridad las cosas tal como son. Los que "ven", vislumbran un destello, una parcela de la realidad allí existente y es esa visión parcial la que produce los errores mentales. Pero ya decía Sócrates que el error es el primer paso hacia la verdad, ya que éste sólo puede existir en relación con la verdad, de la que es un elemento incompleto. El error vincula a la verdad que lo ha producido y en el mundo de los Arquetipos podemos ver que cada pensamiento divino tiene su forma, y ese edificio de la verdad "tritura", por así decirlo, como la cuchilla de una batidora, los pensamientos erróneos integrándolos a la verdad. De esta manera, aquellos que han cometido errores de apreciación reciben la evidencia de la verdad. En cambio, a los que nunca han pensado en aquel concepto les resulta imposible percibir su certidumbre, porque ningún vínculo los ata a la forma de la tal verdad. Vemos así que más vale equivocarse en las cosas, errar, que ser indiferente a ellas. Una persona equivocada podrá reconocer su error en el mundo del Pensamiento.

El error es positivo porque nos sitúa en el camino de la verdad, siempre y cuando la persona esté dispuesta a reconocerlo y a avanzar, porque cuando alguien se instala en el error, acaba dando vueltas a una rueda esquizofrénica, que le lleva a creer que está en lo cierto y que todos los demás están equivocados.

Preparar el futuro

En el mundo del Pensamiento, aparte de realizar un trabajo de asimilación de las experiencias pasadas, el alma también participa de forma activa en la preparación del futuro en la tierra. En la primera Región del Mundo del Pensamiento se encuentran los Arquetipos de la Forma. Ello significa que todas las formas que existen en nuestro mundo físico figuran allí como esquemas, proyectos, como formas pensadas que un día se cristalizarán en objetos materiales: montañas, valles, plantas, animales, cuerpo físico, etc. Subrayemos, pues, que la idea es anterior a toda realización en el mundo físico. La idea es el esqueleto en torno a la cual se adhiere la carne de la realización material.

Significa que antes de iniciar un proyecto debemos pensar de forma activa en él y desarrollarlo en nuestra mente. La idea es anterior a la acción, pero existe una interdependencia entre el mundo de arriba y el de abajo, de suerte que las experiencias materiales, al mostrarnos el resultado de los acontecimientos en el mundo Físico, proyectan hacia arriba el concepto que nos formamos de ellas. Si el concepto es erróneo, es triturado en el molino de la verdad y el modelo auténtico del que emanó el error acaba imponiéndose. Si el concepto es acertado y resulta original, es decir, si nunca se ha trabajado en el mundo de los arquetipos un modelo previo de la idea inspirada por las realizaciones materiales, entonces pueden ocurrir dos cosas:

primero que la idea procedente del mundo inferior esté en acuerdo con la ley cósmica; segundo, que sea contraria a las leyes de la creación. En el primer caso, los ingenieros que trabajan en la producción de arquetipos, la instituirán, de manera que aquella verdad nueva descubierta, será definitivamente oficial para todos, con un arquetipo funcionando en el mundo del Pensamiento y proyectando su forma a todos los hombres, que encontrarán de pronto aquella idea rodando por sus cerebros. En el segundo caso, la idea disconforme con el modelo cósmico tomará una forma fantasmal y se esfumará cuando deje de alimentarse desde la tierra. Hemos comentado que el del Pensamiento era el mundo de la suprema armonía, pero en ese universo también existe la lucha. Las tareas evolutivas exigen la aparición de nuevas formas arquetipales que han de servir de cauce a la sociedad. La aparición de estas formas produce una violenta reacción de los cuerpos mentales de los hombres de la tierra, de manera que el esquema antiguo entra en lucha con el nuevo, que carece, inicialmente, del vigor del ya establecido, pero que se va instituyendo en los hombres que se van encarnando.

Los que tienen ojos en el mundo del pensamiento pueden ver el alucinante combate que libran la idea liberal y la idea socialista de sociedad, arrancándose mutuamente destellos de luz de múltiples colores, como si fueran tiras de piel de las formas arquetípicas. Es un combate instigado por los hombres y que durará mientras unos vean en la otra forma mental al enemigo. Los que en la tierra trabajan su cuerpo mental ayudan a las jerarquías activas en el Mundo del Pensamiento a construir su futuro terreno de pruebas; es decir, contribuyen a establecer el marco en el que se desarrollará su próxima vida física, teniendo en cuenta sus necesidades experimentales, en vista de las lecciones ya aprendidas.

Aquellos que procuran pensar a menudo, que tratan de encontrar los errores en sus actuaciones diarias, los que intentan comprender las anécdotas, los que se elaboran una opinión propia de los acontecimientos, en lugar de dejarse aborregar por los medios de comunicación, todos ellos trabajan en su cuerpo mental. En la segunda, tercera y cuarta Región el ser humano aprenderá a construirse un cuerpo vital,

un cuerpo de deseos y un cuerpo mental con las fuerzas arquetípicas de esas Regiones. Cada cuerpo necesita órganos apropiados para expresar ciertas facultades superiores; por ejemplo, un pintor precisa de un ojo especialmente sutil a la percepción de los colores; un músico, de una oreja apropiada a la captación de las vibraciones; un filósofo, un órgano de inteligencia interior muy desarrollado. La expresión de un talento sólo tendrá lugar si el cuerpo físico ofrece el órgano necesario para ello. En esas tres Regiones, el hombre aprende a construirse el órgano que le permitirá expresar su talento.

El hombre está destinado a ser un dios creador y en el mundo del Pensamiento realiza su aprendizaje en el dominio de las creaciones, mientras que en el mundo físico utiliza los vehículos por él creados y se da cuenta de los defectos que encierran. Esa experiencia en la utilización le permite perfeccionar su obra en su próxima estancia en el mundo del Pensamiento. Terminados los trabajos de mejora de sus futuros cuerpos y de perfeccionamiento del mundo físico que será escenario de la próxima encarnación, el cuerpo mental muere a su vez y el ser queda definitivamente desposeído de sus envoltorios materiales. Es entonces un puro espíritu armado de los átomos-gérmenes que han de servirle para la constitución de sus cuerpos en una nueva vida. Asciende así a las Regiones superiores del mundo del Pensamiento, donde entra en contacto con el Ego Superior.

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Lección 4: El primer cielo

Cita con el Ego

Las tres Regiones superiores del mundo del Pensamiento se conocen con el nombre de Región del Pensamiento Abstracto. La quinta contiene la Idea-Germen del deseo y de las emociones en los animales y en el hombre. La sexta contiene la Idea-Germen de la vida vegetal, animal y humana. La séptima contiene la Idea-Germen de la forma mineral, vegetal, animal y humana. Esas son Regiones sin formas determinadas, todo es magma vivo, luminoso, puro soplo creador. Allí reside nuestro Ego Superior. El Ego es nuestro Yo espiritual, el Yo creador, el que ostenta todos nuestros poderes, es el centro de la conciencia, es la chispa divina emanada del Dios Creador de nuestra galaxia. Los cuerpos que poseemos, a saber: el físico, el de deseos y el mental, son meros vehículos del Ego, utilizados para la adquisición de experiencias que, con la disolución de esos cuerpos, se incorporan al Ego, que es la parte inmortal de nosotros mismos, la que jamás muere. La esencia creadora -o Dios- puede ser comparada con una bengala, como ya explicamos antes, que al entrar en contacto con el fuego despiden un reguero de chispas; o bien con una gran vela gracias a la cual se encenderían millones de velas. Esas chispas o velitas se desprendieron de la esencia

una gran vela gracias a la cual se encenderían millones de velas. Esas chispas o velitas

creadora en el inicio de la creación y fueron lanzadas al torrente de la evolución. Mediante un largo y minucioso proceso –que ya se ha ido relatando-, cada una de esas chispas fue reuniendo átomos para formar sus cuerpos sutiles que son, básicamente, el mental, el emotivo y el físico. El recuerdo o el trazo que queda en nosotros de esa chispa primigenia y que es a la vez el embajador plenipotenciario de Dios en el hombre, es lo que se llama el Ego Superior, personalidad divina o trascendente, es nuestro Dios interno. Es el director general de nuestras entidades física, emotiva o mental, el que dirige desde nuestro interior.

En ocasiones se produce una cierta confusión entre los conceptos de Ego, alma y Átomo. Vamos a tratar de aclararlos. Imaginemos que el Átomo Germen es como una semilla, que va recogiendo las propiedades de la fruta que la contiene y que al final volverá a ser plantada (eso lo veremos más adelante.) Pensemos en el alma como en un ministro que ejerce en nombre de su presidente y cuando éste se lo indica, se retira (de los cuerpos) y le resume todo lo acontecido durante su mandato. En lo que se refiere al Ego Superior, siempre ha existido una cierta dificultad en comprender su naturaleza exacta y su función en nuestra evolución. Los Egos fueron primero chispas divinas separadas del cuerpo de la divinidad, arrojadas del mundo de Dios para evolucionar en un espacio separado que conocemos con el nombre de mundo de los espíritus vírgenes. El objetivo de esa separación era asegurar la continuidad de la creación en ulteriores periodos. El Dios de nuestra galaxia debía asegurar una cantera de dioses para cuando él se retirara, en el séptimo Día de la Creación, a realizar tareas más elevadas.

Era preciso que una parte de sí mismo descendiera a países jamás hollados por la divinidad, que se fuera al extranjero, como suele decirse en el lenguaje iniciático cuando el candidato se dirige al país de la oscuridad. Se sabe que el progreso de la vida tiene lugar en dos etapas. La primera es la involución: el descenso hacia mundos de densidad creciente para recoger experiencias a través de la experimentación. La segunda etapa es la evolución: el regreso a la unidad universal, el desapego, la espiritualización, la comunión con Dios. Cuando la etapa de evolución ha sido llevada a cabo, la vida que ha conquistado la omnisciencia ya nunca podrá descender, y tampoco le apetecería hacerlo, puesto que su interés se centra en comprender el funcionamiento, la vida que se desarrolla en los planos cósmicos hasta llegar al Ser Supremo. Pero como todo progreso entraña sacrificio, lo cual es una realidad a todos los niveles, la vida divina, para poder progresar, se ve obligada a crear nuevas unidades vitales y a separarlas de sí misma. Esas unidades podrán descender, en su involución, a mundos más profundos, produciendo sus propias experiencias.

Una pregunta muy formulada es: ¿Por qué el progreso siempre tiene que entrañar sacrificio? Por la misma razón que un globo para elevarse necesita soltar lastre. Pongamos que alguien está enfadado con una amiga. Para superar esa situación disponemos de dos posibilidades: la primera que la amiga pida perdón y el otro la disculpe; la segunda es elevarse por encima del problema, es decir, que seamos capaces de valorar las circunstancias desde un punto de vista más amplio. Pero al aceptar esa visión estamos renunciando a una parte de lo que llamamos “tener razón”, en cierto modo nos estamos sacrificando para alcanzar un objetivo superior: la reconciliación. Esta es la historia de los espíritus virginales. Para Dios, crearlos era una necesidad. Estas chispas divinas que somos nosotros, una vez diferenciadas del cuerpo de Dios, por poseer todos los atributos de la divinidad creadora, empezaron a sentir hambre de conocimiento y éste

fue el principio de nuestro desarrollo. En los comienzos, toda la oleada de espíritus virginales éramos iguales. La diferenciación empezó al individualizarnos como seres humanos. La técnica de ese descenso consistió en crear vehículos en cada uno de los mundos materiales en los que se deseaba organizar la vida, a fin de que ellos aportaran sus experiencias al Ego, el cual permanecería en los mundos superiores conservando su plena lucidez. Estas experiencias tenían un sentido si eran vertidas a una personalidad superior, susceptible de valorarlas y utilizarlas. En cambio, si esa personalidad hubiese descendido a su vez, confundiéndose con los avatares materiales, ¿a quién hubiesen aprovechado sus experiencias?

Así, al vivir nuestros cuerpos experiencias personales y al ser éstas transmitidas a nuestra virginal parcela divina, ésta empezó a diferenciarse de las demás, ya que unas sabían unas cosas y otras sabían otras. Los espíritus vírgenes dejaron de serlo para convertirse en Egos, detentores de las mismas potencialidades, por ser todos divinos, pero con conocimientos diferentes. Desde su formación como Espíritu Virgen, diferenciado de Dios en el Primer Día de la Creación, el Ego permaneció en esferas que se conocen con el nombre de:

Mundo del Espíritu Divino Mundo del Espíritu Vital Mundo del Espíritu Humano

El mundo del espíritu humano corresponde a las Regiones superiores del mundo del Pensamiento. Cuando nuestro cuerpo físico adquirió el punto deseado de madurez, el Ego descendió hasta él para ejercer su Voluntad. Cuando los tres cuerpos mueren, los átomos- gérmenes respectivos son depositados en el Ego. Esta entrega tiene lugar en la región limítrofe que separa la parte inferior del mundo del Pensamiento de la parte superior. De esta forma, después de cada vida en la tierra, los átomos-gérmenes de los tres cuerpos, físico, de deseos y mental, descargan su contenido experimental en el Ego, que aumenta así su caudal de sabiduría. A su vez el Ego aporta a sus sucesivos cuerpos que va formando la iluminación adquirida en las esferas en que reside, las del triple Espíritu: divino, vital y humano, uniendo de esta forma el saber del cielo al de la tierra.

Si resumimos en un esquema todo lo dicho sobre los escenarios en que se desarrolla nuestra vida, tenemos que son siete los Mundos que van del físico al de Dios. Su denominación es la siguiente:

1°.- Mundo Físico 2°.- Mundo del Deseo 3°.- Mundo del Pensamiento 4°.- Mundo del Espíritu Vital 5°.- Mundo del Espíritu Divino 6°.- Mundo de los Espíritus Virginales 7°.- Mundo de Dios.

Pero lo relevante es retener que existe una organización macrocósmica muy similar a la que desarrollamos en nuestro microcosmos particular. Resulta poco trascendente retener nombres cuando interesa comprender el mecanismo que lo mueve todo para que lo podamos aplicar y

que confiera sentido a nuestras vidas.

que confiera sentido a nuestras vidas. Cada uno de los Mundos nombrados es esférico, es decir,

Cada uno de los Mundos nombrados es esférico, es decir, hecho a la imagen del planeta Tierra. La materia de cada esfera va perdiendo su densidad a medida que se eleva hacia el Mundo de Dios y cada una de esas esferas penetra a la inferior y al mismo tiempo la sobrepasa ampliamente. Si nuestra vista pudiera contemplar la estructura de la galaxia veríamos que los mundos que acabamos de describir se sujetan unos a otros como mediante anillas, de manera que la cadena de los 6 Mundos está sujeta al Sol, la esfera central, que constituye el Mundo de Dios.

Lo mismo que con los mundos ocurre con los demás planetas de nuestro sistema solar, de manera que el Sol, en su rotación, es el que mueve la noria de las cadenas planetarias. Ningún planeta tiene movimiento autónomo y si un día el Sol dejara de rodar, lo mismo que sucede con las norias de feria, todos los planetas quedarían detenidos en el cielo. Cada uno de esos grandes brazos planetarios se mueve, sin embargo, a velocidades distintas, de manera que en determinados momentos dos brazos planetarios se juntan en el espacio.

Cuando este fenómeno se produce, los astrónomos dicen que los planetas forman una conjunción (se encuentran en el mismo grado del zodiaco). Pero nunca se produce un choque porque las esferas superiores de cada planeta pueden penetrarse entre ellas sin que nada suceda. Las esferas físicas de cada planeta sí podrían colisionar, pero como Dios los ha situado a distancia el uno del otro, el choque físico jamás se producirá.

Cuando dos planetas se juntan los habitantes conscientes que conforman esas esferas "fraternizan" entre sí y se puede efectuar un transvase de elementos de un planeta a otro, de forma que penetrando por el mundo del Pensamiento, por ejemplo, aparezcan después físicamente en un planeta distinto al suyo. Pero eso sólo está al alcance de seres muy avanzados. Esto significa que hay vida en otros planetas. Sería absurdo concebir una galaxia plagada de planetas y que la vida se hubiera centrado en uno, es como pensar en un campo fértil de mil hectáreas de las cuales se sembrasen sólo diez. Pero en ese sentido los humanos somos muy limitados, nos resulta difícil pensar en otras formas de vida y así determinamos que cuando un planeta carece de oxígeno o de agua, la existencia en él es imposible. Solamente a través del cine somos capaces de imaginar tipos de vida distintos.

Volviendo a la naturaleza del Ego Superior, al principio, tenía problemas para establecer contacto con sus Cuerpos, que obedecían las leyes del mundo donde se encontraban en lugar de las que rigen en los mundos superiores donde el Ego reside. Pero con paciencia el Ego fue imponiendo su dominio a sus vehículos y la compenetración entre el Ego y la personalidad material es cada vez más estrecha. Un día vendrá en que el Ego conseguirá hacerse oír plenamente por sus vehículos inferiores y entonces podremos decir que la ley del cielo rige en la tierra. Resumiendo, nuestra vida consciente se desarrolla en tres mundos: Físico, de Deseos y del Pensamiento. Nuestro Ego vive en otros tres mundos: las regiones superiores del mundo del Pensamiento, en el mundo del Espíritu Vital y en el del Espíritu Divino. Queda más arriba otro mundo, el de los Espíritus Vírgenes, cuyo acceso todavía nos está restringido. En ese mundo, en cada Día de la Creación, Dios concibe una Forma de Vida que entra por primera vez en el torrente de la evolución. Ahora mismo, en el mundo de los Espíritus Virginales, se trabaja en la elaboración de una nueva Oleada de Vida, que aparecerá en el quinto Día de la Creación.

La Oleada de vida que aparecerá en el quinto Día ocupará el lugar que ahora ocupan los minerales en la escala evolutiva, pero en ese quinto Día la vida se retirará al mundo de Deseos, el cual tendrá una consistencia distinta a la que tiene hoy; será más compacto, puesto que esa nueva Oleada necesitará condiciones de vida a las que deberemos adaptarnos. Gracias a ella podremos construir órganos para nuestros cuerpos de deseos. Este montaje parece complejo, pero también lo es el funcionamiento del cuerpo humano. ¿Somos conscientes de los procesos que tienen lugar cuando respiramos o de cómo se las apaña el corazón para procurar alimentos a todo el cuerpo? ¿Estamos familiarizados con las obturaciones de la válvula Semilunar, la Mitral o la Tricúspide? Cualquier proceso parece complejo antes de haber leído la noticia explicatoria, pero una vez te familiarizas, las piezas ya encajan.

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Los Misterios de la Obra Divina

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Lección 5 El retorno El retorno

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Recapitulemos un poco. Estamos perfilando las vicisitudes de un alma desde que abandona su cuerpo físico. Primero se acopla a su cuerpo de deseos y en él elimina el exceso de carga que trae de la tierra. Se desprende de las capas que corresponden a las cuatro primeras regiones del mundo del Deseo; pasa después a las tres regiones superiores. Se desprende de su cuerpo de deseos y salta al cuerpo mental. En las cuatro primeras regiones del mundo del Pensamiento aprenderá a formarse un futuro cuerpo mental.

Cuando el cuerpo del pensamiento muere, todos los átomos-germen pasan a integrarse al Ego Superior. Se han terminado las existencias materiales y allí el Ser, sin ninguna conciencia de su individualidad, se conforta con las elevadas vibraciones de este mundo. Pero llega el momento en que el Ego siente el deseo de nuevas experiencias y los trabajos para una próxima encarnación van a empezar.

¿Cuánto tiempo vive el Ego sin ninguno de sus cuerpos? Este tiempo varía según la intensidad del afán de vida que posee el Ego y ese afán está impreso en los átomos-germen de sus distintos cuerpos.

Cuando nos iniciamos en la búsqueda de nuestra personalidad interna, del autoconocimiento, experimentamos lo que suele llamarse: hambre de espíritu, caracterizado por el afán de adquirir sabiduría con la misma avidez con la que en otras épocas de nuestra vida hemos devorado un manjar o una relación amorosa. Esa ansia de espíritu, en el ámbito trascendente, produce hambre de vidas, ya que es en el mundo Físico donde el Ego aprende y madura. Ese anhelo queda consignado en nuestros átomos-germen y proyecta a la persona, una vez iniciado el tránsito (tras la muerte física), siempre más allá, más alto, sin detenerse apenas, ni en el mundo de Deseos, para gozar de la vida paradisíaca de la sexta región; ni en el mundo del Pensamiento, por donde pasa como un meteorito, parando justo el tiempo para realizar los trabajos de asimilación. Renunciando a la felicidad ultraterrena, los cuerpos superiores mueren

voluntariamente y el Ego se encuentra en posesión de unos átomos-germen que piden nueva vida.

El que tiene menos prisa puede consumir centenares de años nuestros en las regiones superiores del mundo de Deseos, para beneficiarse de un derecho que nos asiste a todos: el de descansar después de haber bregado en el mundo físico. Allí será feliz con la gente querida y con los que se encuentran en afinidad con él y su átomo-germen se impregnará de lo positivo que resulta buscar en la vida aquello que une. Luego, cuando pase al mundo del Pensamiento, también puede utilizar su derecho al descanso y pasar allí varios siglos. Después, cuando el Ego recupere sus átomos-germen, si carecen de inquietud de nueva vida, puede guardarlos hasta que la ley le obligue a ponerlos de nuevo en circulación y el Ego produzca una nueva vida.

Pero debemos apuntar que la gente cada vez tiene más prisa por aprender y se están acelerando los procesos en todos los niveles.

De acuerdo con lo dicho, podría afirmarse que la masa sin inquietudes tarda en volver. Los demás aparecerán en lapsos más o menos largos según la intensidad de su afán de vida o según el tiempo que pierdan en apurar la felicidad después de la muerte del cuerpo físico.

Ahora todo sucede de forma acelerada. Así, nuestras acciones, sentimientos y pensamientos tienen una repercusión inmediata en nuestro entorno.

Pongamos el ejemplo de Ricardo un empleado de banca que decidió jubilarse anticipadamente. Primero se planteó las ventajas y desventajas de su decisión tanto en el ámbito personal como en el de su empresa. Después, antes de presentar su dimisión a su jefe, estuvo dirigiéndose a él mentalmente, facilitándole las razones profundas de su cese, con palabras armoniosas, porque pensaba que así lo estaba preparando para cuando le hiciera el planteo real. La reacción del jefe fue mucho mejor de lo que había imaginado. Es preciso apuntar que las relaciones entre ambos eran un tanto crispadas, educadas, pero mostraban dos personalidades antagónicas. Lo cierto es que Ricardo se quedó muy sorprendido. Su jefe, además de aceptar sus condiciones, le elevó la cuantía de la indemnización.

La proyección de sus pensamientos hacia el jefe tuvo una respuesta inmediata: la buena

disposición de éste. Ahora bien, en el sentido contrario también funciona. Si se emiten

sentimientos negativos, de envidia, de rabia, de celos

inmediato y actuará en consecuencia. Pero como la emisión es silenciosa, nos extrañaremos cuando se produzca un rechazo o un mal gesto por parte de dicha persona y ese movimiento puede incluso servirnos como argumento para arremeter con más dureza contra ella. Al final, el asunto puede convertirse en un bucle sin salida, que seguiremos alimentando hasta que una de las dos personas utilice el corrector universal: el perdón.

hacia una persona, esta los recibe de

universal: el perdón. hacia una persona, esta los recibe de El sueño Anteriormente hemos dejado el

El sueño

Anteriormente hemos dejado el Ego en posesión de los átomos-germen de sus cuerpos recreándose en la región Abstracta del mundo del Pensamiento, llamada también mundo del Espíritu Humano. Pasado un tiempo, que como hemos dicho puede alargarse más o menos, el Ego siente la exigencia de nuevas experiencias que le permitan avanzar hacia la perfección. Esa necesidad se presenta en forma de

sueño. El Ego "sueña" su nueva vida terrestre, ve las imágenes de las experiencias fundamentales que contendrá, sin detalles, y ese sueño-deseo lo incita a introducir el átomo- germen del cuerpo del pensamiento en la región del Pensamiento Concreto.

En el orden práctico, si seguimos la ley de “como es arriba es abajo”, diríamos que antes de realizar un proyecto deberíamos soñarlo, es decir, configurarlo en nuestra imaginación. Se trata de crear la imagen de lo que deseamos con el máximo de detalles posible, porque esa imagen ayudará a que se cumplan nuestros propósitos.

El descenso

El Ego impone a sus distintos cuerpos el programa procedente de los mundos espirituales, sin que ello prive a la personalidad física, la que finalmente lo vivirá, de gozar de una total libertad de movimientos. El proyecto espiritual es amplio y deja abiertas a la personalidad física todas las opciones. El programa puede consistir, por ejemplo, en una frase: "debes aprender medicina". La personalidad mental puede revelarse contra ese mandato, nacer en una familia de médicos y ser contestatario, decidiendo irse de peregrinaje en lugar de asistir a los cursos. Todo ello redundará en una pérdida de tiempo y al regresar a su Ego como átomo-germen, éste le dirá: “como has faltado a tu programa, en una próxima vida deberás realizarlo en condiciones mucho más difíciles.”

Se inicia entonces el camino de descenso en sentido inverso al seguido en el periodo de ascenso hacia el Ego. Es decir, el átomo-germen del cuerpo del pensamiento atraviesa la cuarta Región, donde se encuentran las Fuerzas Arquetipales del intelecto, atrayendo hacia él, a la manera de un imán, la materia de esta elevada Región. Según el poder de atracción del átomo- germen, aspirará hacia él más o menos materia de esta Región. Por consiguiente, su futuro intelecto será más o menos vigoroso y activo con arreglo a lo que suceda en este periodo de formación.

Ese poder de atracción de materia-intelecto, dependerá de lo activo que haya sido el intelecto en la vida anterior. Las distintas partes del cuerpo mental, lo mismo que ocurre con el cuerpo físico, se hacen vigorosas con el ejercicio. Los que ejercieron de forma activa el pensamiento en la pasada vida, en la resolución de sus problemas humanos, tendrán un átomo-germen muy poderoso y atraerá hacia el futuro cuerpo mental gran cantidad de materia de esa Región.

Ya provisto de componentes de la cuarta Región, el átomo-germen adquirirá materia de la tercera Región; después lo hará en la segunda y la primera siempre mediante el procedimiento ya descrito de succionar el material de esas Regiones a la manera de un imán. Las capas de materia toman la forma de una campana, abierta por la base y cerrada por la cúspide, donde se sitúa el átomo-germen. El envoltorio que corresponde a la cuarta Región del mundo del Pensamiento quedará al exterior y los demás envoltorios irán disponiéndose en el interior de esa "campana."

Ese nuevo cuerpo Mental será el resultado de las actuaciones anteriores, de las experiencias recogidas por los cuerpos, y de las conseguidas por el Ego en los mundos superiores en que evoluciona.

Podríamos decir que quien consigue más es el que más tiene, aunque con la salvedad que todo el mundo tiene la posibilidad de acceder al mismo conocimiento. El mundo del Pensamiento está compuesto de infinitos escalones, cada uno da paso a unas enseñanzas determinadas. Para obtenerlas, basta con conseguir que el cuerpo mental vibre a la frecuencia que

corresponde a tal o cual escalón. Sería como decir que sólo entran a ver un espectáculo los que han conseguido entradas. Por ello el conocimiento, cuando sale del ámbito cultural, asequible a todos, es siempre personal y subjetivo en su manifestación, pero es objetivo en su esencia. Es decir, todas las personas que se elevan a un determinado plano, comprenden la verdad que contiene de la misma manera.

La estructura del nuevo cuerpo mental condicionará la futura actuación del individuo en el mundo. Si el envoltorio con materia de la cuarta Región es el más vigoroso y abundante, la persona se orientará intelectualmente hacia el estudio de lo abstracto, del arte, del esoterismo, de lo que está más allá de las demostraciones científicas. Si es la materia mental de la tercera Región la que domina, como allí se crean los arquetipos de los Deseos y de las Emociones, el individuo se interesará intelectualmente por comprender cómo funcionan los mecanismos emotivos de las personas y trabajará en la psicología, por ejemplo. Si es la segunda Región la que se impone, la de los Arquetipos de la Vitalidad Universal, el individuo se interesará por las ciencias, por la comprensión de los mecanismos que permiten el funcionamiento de la vida, quizá la biología le llame. En cambio, si es la materia de la primera Región, la de los Arquetipos de la Forma, la persona se orientará hacia el estudio de las formas físicas, de sus compuestos, de su evolución. Las formas, incluida la humana, ejercerán sobre él una auténtica fascinación, tal vez se oriente hacia la arquitectura.

fascinación, tal vez se oriente hacia la arquitectura. superiores. Los componentes del cuerpo Mental constituyen

superiores.

Los componentes del cuerpo Mental constituyen una estructura variable y una vez en la tierra podemos modificar su composición según el uso que le demos. Si una persona con carga de sustancia mental de la primera región muy intensa, se interesa asiduamente por lo abstracto y deja de utilizar el material de que dispone para investigar en el dominio de las formas físicas, los componentes de esa Región irán disminuyendo, mientras que los átomos procedentes de la cuarta Región irán aumentando.

Sin embargo, es evidente que la composición básica del cuerpo mental condiciona al individuo, puesto que le da facilidades para ciertas cosas y pocas aptitudes para otras. La cuestión sería saber lo que es mejor para un ser en evolución: si utilizar las fuerzas mentales según su predisposición natural o si esforzarse por eliminar material procedente de las regiones inferiores del mundo del Pensamiento para adquirir material de las

La contestación correcta es que ninguna norma permite saberlo a priori y que dependerá del planteo evolutivo de cada ser. En principio, los átomos que componen el tejido evolutivo de la cuarta Región, que facilitan el estudio de lo abstracto, permiten comprender de forma intuitiva todo lo demás. Pero este tipo de comprensión por si sola resulta insuficiente, ya que es preciso asimilar las experiencias realizadas con la materia, y los materiales de las demás regiones permiten a la inteligencia descender al mundo de Deseos, al Etérico y al Físico y sacar deducciones prácticas de los fenómenos de la vida. Pero puede ocurrir lo que sucede también con la gente que se encadena a una raza, que una persona sabia se haya identificado tanto con su personalidad intelectual, que en una nueva vida herede un cerebro que es prácticamente la reproducción del anterior. Para este individuo resultará una gran ventaja ser capaz de cambiar

los compuestos de su cuerpo Mental, ya que de otro modo está condenado al estancamiento, al atasco evolutivo y tal vez a la muerte prematura.

Formado el cuerpo mental de la futura existencia, el átomo-germen del cuerpo de deseos entra en funciones y empieza a recoger materia de la séptima Región del mundo del Deseo, por el procedimiento ya descrito. En ella se encuentra la sustancia que le permitirá ejercer poderes espirituales y elevarse a la contemplación de realidades superiores. Es de esa Región que los místicos obtienen sus visiones sublimes. Un envoltorio abundante de esa materia permitirá al individuo, en su futura vida terrestre, permanecer en contacto visual y sensorial con altas jerarquías, ángeles, por ejemplo, u otros guías.

El átomo-germen del cuerpo de deseos pasa luego a recoger materia de la sexta Región, denominada Luz del Alma, porque esos ingredientes permiten ver con claridad en los sentimientos y discernir lo que es bueno y lo que causa dolor.

En la quinta Región, la denominada Vida del Alma, recogerá materia que le permitirá vivir con más o menos intensidad las experiencias emotivas y sacar provecho de ellas.

En la cuarta Región adquirirá materia que le dará la capacidad de sentir, de ello dependerán sus facultades para apreciar por un determinado acontecimiento interés o indiferencia. Si suscita interés, el evento se incorporará a nuestra vida y nos aportará un fruto experimental. En cambio, si causa indiferencia, se apartará de nuestro camino sin traernos nada, ni positivo, ni negativo.

Si la composición del cuerpo mental condiciona a la persona, la del cuerpo de deseos creará un segundo condicionamiento, que actuará con mucha más fuerza porque para nosotros es un cuerpo más viejo, más organizado. Existe una correspondencia entre el mundo de Deseos y del Pensamiento.

La séptima Región, denominada Poder del Alma, permite elevar los sentimientos hasta el mundo Mental y se encuentra en afinidad con la cuarta Región del mundo del Pensamiento.

La sexta Región, llamada Luz del Alma, se encuentra en afinidad con la tercera Región del mundo del Pensamiento, la de los Arquetipos de los Deseos.

La quinta Región está relacionada con la segunda del mundo del Pensamiento, la de los Arquetipos de la Vitalidad Universal.

La cuarta Región está relacionada con la primera del mundo del Pensamiento, la de los Arquetipos de la forma.

Si el porcentaje de materia de cada región del mundo de Deseos guardara una proporción de equilibrio con la correspondiente del mundo del Pensamiento, tendríamos que el cuerpo de Deseos sería la perfecta copia del superior y se produciría un sincronismo entre el pensar y el sentir. De esta manera cuando la mente manifestara su interés por una cuestión, los deseos se movilizarían al servicio de ese impulso y todo marcharía en la vida del individuo como una seda.

Esta información puede liarnos un poco, pero se trata de retener lo fundamental, que en este caso es saber que nuestros diferentes cuerpos tienen un periodo y un proceso de formación y que estos dependen del bagaje propio de cada ser humano.

Quizá nos ayude pensar que la bajada al mundo físico puede compararse al recorrido que

Quizá nos ayude pensar que la bajada al mundo físico puede compararse al recorrido que efectúa una persona por un supermercado, se aprovisiona de todo lo necesario para el próximo periodo. Recorremos la sección de fruta (mundo del Pensamiento) y recogemos los víveres necesarios; después nos detenemos ante el pescado (mundo de Deseos) y nos abastecemos, hasta que tengamos lo esencial. Aunque recordando que nuestro dinero (los materiales a los que podemos acceder) está limitado, en función de lo que hayamos ganado en los años de trabajo (la anterior vida.)

Después de pasar por las regiones superiores, el átomo-germen va a recoger materia de las tres regiones inferiores del mundo de Deseos. Según sean los deseos que haya alimentado, esta parte de su cuerpo de deseos será más vigorosa y ejercerá mayor presión en su futura vida.

Se sabe que el ser humano empezó su peregrinación por estas regiones, debido al incumplimiento de la ley del sacrificio cuando se encontraba en el estadio paradisíaco. Todo lo que es disconforme a las leyes del universo tiene que desaparecer y, ¿cómo conseguirlo en los mundos en los que todo es armonía, cohesión, amor? Era necesario crear unas regiones en las que reinara la fuerza destructora, capaz de reducir a picadillo aquello que era contrario a la propia evolución. Los luciferes, que se habían visto excluidos del orden natural al negarse a rebajar su potencial en el Tercer Día de la Creación, se comprometieron a trabajar en esas tres nuevas regiones inferiores.

El ser va penetrando en ellas a medida que se hace patente su incapacidad de renuncia y sacrificio, saliéndose de la órbita de las leyes naturales. Una vez en la "tierra" de las destrucciones, la violencia generará una violencia cada vez mayor, de modo que en el periodo involutivo el hombre cargará progresivamente con cantidades crecientes de materia, que luego deberá eliminar al pasar por esas regiones en el viaje de retorno hacia el Ego Superior. Pero las acciones a que ha dado lugar la presencia en su cuerpo de deseos de ese material, deberán ventilarse en el mundo Físico y, como lo de arriba es igual a lo de abajo, esas acciones serán violentas, destructoras, repulsivas. Por ello los grandes maestros que han pasado por nuestra tierra aconsejan evitar devolver la violencia cuando somos atacados, ya que de esta forma se liquida la deuda sin engendrar una nueva, que nos obligará a vivir futuras violencias.

Los luciferianos son los encargados de suministraros los materiales necesarios para el cuerpo de deseos en lo que se refiere a las tres regiones inferiores. Como sus colegas los ángeles,

pondrán en nuestro cuerpo el material-destrucción programado por nuestro átomo-germen. Este material se presenta, como todo en el universo, en dos polaridades, positiva y negativa. Una carga positiva nos hará agentes de la violencia. Una carga negativa nos convertirá en pacientes, o sea, víctimas de la violencia. Si somos víctimas es porque antes hemos sido verdugos y las agresiones que suframos reclamarán venganza. Y así se producirán ciclos y más ciclos, hasta que un día decidamos romper el cerco infernal de la violencia. Esa ruptura sólo puede producirse a través de nuestro perdón.

Todo cuanto sucede alrededor del ser humano tiene su base de aprendizaje. Si un verdugo nunca fuera víctima tendría tendencia a repetir su actuación una vez tras otra, con el consiguiente retraso evolutivo. Pasar a ser la víctima le permite avanzar, porque después de esa representación es probable que lo piense antes de volver a ejercer de verdugo.

Pero como hemos dicho podemos romper el bucle. El perdón borra la ofensa, anula el “castigo” que debería sufrir el agresor y el impacto espiritual que produce en él lo limpia de la materia de esa baja región del mundo de Deseos, permitiéndole el acceso a mundos más elevados.

Esto produce una reacción en cadena en todo el universo, ya que el antiguo agresor beneficiario del perdón, al trasmutarse su naturaleza, también él se encuentra en condiciones de perdonar a los que le han ofendido, y estos a sus agresores en un proceso sin término que desintegra la fuerza destructora de las bajas regiones del mundo del Deseo.

El perdón concedido al enemigo es pues la piedra angular de todo proceso evolutivo. Cuando una persona es capaz de perdonar, la Involución ha llegado a su fin, el sistema de valores por los que se había regido cambia y el ser abre los ojos a los mundos de arriba.

Lección 5 El retorno

abre los ojos a los mundos de arriba. Lección 5 El retorno La fuerza del destino

La fuerza del destino

Cada cual debe ir encajando las piezas en su rompecabezas particular. Así, cuando uno se muere es como si subiera en globo, debe desprenderse de todo el lastre acumulado con sentimientos destructivos y pensamientos sombríos y dolorosos para poder subir. Cuando llega arriba se encuentra con el jefe, el Ego Superior, le reporta sus experiencias y éste lo manda de regreso a por más. En el camino de descenso es preciso pasar por el súper del cosmos y cargar con nuevos materiales para que el globo descienda.

Debemos puntualizar que las regiones inferiores del mundo de Deseos son kármicas, es decir, desde arriba nunca se ejerce presión alguna para que ese material sea incorporado al cuerpo de deseos del individuo. Un Ego Superior jamás le dijo a su personalidad material: "Te voy a poner un fajo de materia que obedece a la fuerza de repulsión, y vas a ver como experimentas". Es fácil comprender que estos elementos destinados a ser destruidos, son obra de nuestros errores, del empeño que ponemos en dar un paso hacia delante y dos atrás.

En cada vida hemos ido recogiendo materiales ajenos a las leyes cósmicas, del mismo modo que cada día ingerimos materia imposible de digerir por nuestro organismo y nos vemos en la

obligación de evacuarla. Esa materia debe ser destruida por la imposibilidad de ser incorporada

a ninguna región de los mundos espirituales, y así el Ego se ve obligado a cargar con una parte de materia a liquidar.

Si los errores del pasado sólo nos concernieran a nosotros, resultaría más sencillo, ya que nos serían extirpados en el viaje de retorno hacia el Ego. Pero cuando el error entraña responsabilidades respecto a nuestros hermanos de cordada, la eliminación del mal debe tener lugar en el mundo físico, puesto que allí fue plantado. Todo tiene que salir por la puerta por la que ha entrado. En el mundo de Deseos, sólo podemos liquidar las deudas relacionadas con los deseos y emociones; en el Mental liquidamos los errores mentales.

Pero cuando hemos cometido algún crimen, robo, estafa, explotación del prójimo, arruinado físicamente, herido, maltratado a un semejante, los efectos físicos de esa forma de obrar sólo podrán ser liquidados en el mundo Físico. De ahí la necesidad de que existan las bajas regiones del mundo de Deseos, ya que en ellas nos motivarán para que nos orientemos hacia situaciones donde impera la fuerza destructora de repulsión. De este modo, el criminal se verá impulsado hacia una situación de víctima; el ladrón hacia una situación de ser robado; el explotador de explotado, etc. La Ley de Equilibrio exige que cada ser viva, desde el otro polo, la situación que él creó fuera de toda norma. (Esta Ley puede saltarse con el perdón del ofendido y la toma de conciencia del que ofende).

Siguiendo el circuito, ya tenemos un cuerpo mental y un cuerpo de deseos reconstituidos. Ahora ambos se encuentra en el umbral de la vida física, en busca de un cuerpo físico que les permita manifestarse.

A partir de aquí las cosas se vuelven un poco más complejas, puesto que los cuerpos antes

descritos están organizados como simples envoltorios. En cambio el cuerpo físico se encuentra sumamente elaborado y, además, el átomo-germen debe ir a recoger sus materiales en el interior de otro cuerpo físico (el de la madre.) Se necesita, pues, que todo el sistema vele para que ese futuro cuerpo físico encuentre los materiales necesarios a su nueva manifestación.

Los señores del destino y los ángeles archiveros

Ahora entran en funciones los Señores del Destino, que pertenecen a la generación de los Ángeles y colaboran con los llamados Ángeles Archiveros, los encargados de llevar los registros de las vidas anteriores.

El Ego, en su "sueño" de nueva vida, se ha propuesto que sus vehículos vivan cierto tipo de experiencias aún pendientes de realizar, pero sin tener en cuenta las deudas que sus cuerpos mortales dejaron en sus peregrinajes por la tierra. Sucede lo mismo con los padres, a menudo sueñan que sus hijos serán médicos, abogados o ministros, sin tener en consideración el criterio

de sus vástagos, que estará influido por las necesidades de su destino.

Los Ángeles Archiveros, con la Memoria de las Vidas en la mano, leen al Ego “la cartilla”, con la suma de acciones iniciadas con anterioridad y que necesariamente deben concluir.

Entonces el Ego decide, con toda lucidez, la parte de las cuentas que serán pagadas; es decir,

la parte de Destino comportando acontecimientos que le será necesario vivir en sus cuerpos y

contra los cuales nada podrá su voluntad.

Cada persona inicia una nueva vida con deudas, pero unas serán vividas de forma negativa y otras de manera positiva, porque las deudas comprenden las propias y las de los demás hacia nosotros.

Establecido un acuerdo entre el Ego y los Ángeles Archiveros, estos traspasan sus dossiers a los Señores del Destino, a fin de que encuentren al alma en trance de encarnación un medioambiente propicio a la expresión de la voluntad del Ego y al pago de la cuenta pendiente que éste ha aprobado, con cargo al Destino.

O sea, que de casualidad nada, venimos ya en cierto modo predestinados, y resultará imposible

saltarse el pago de una deuda. Sólo podemos hacerlo si conseguimos el perdón del acreedor. Pero si en lugar de mirar las deudas desde una perspectiva de morosidad, lo hiciéramos

pensando que son experiencias, viviríamos el proceso de una forma mucho más natural.

Con esta base, los Señores del Destino se pondrán a trabajar, empezando por la construcción de un cuerpo vital, ese apéndice del cuerpo físico que permite expresar en el mundo físico las potencialidades del cuerpo de deseos y del mental.

En busca de unos padres

En el umbral del mundo material, el Ego pierde ya sus derechos, por así decirlo, y la dinámica de sus vidas anteriores es la que domina. Su primer problema será el de encarnar. Si en otras vidas, la personalidad física ha actuado de forma débil, sin cosechar ni grandes amores ni grandes odios, es probable que sean pocos en el mundo físico los que deseen su presencia.

El deseo de alumbrar una vida se produce siempre cuando la persona que viene al mundo y la

que le ofrece su cuerpo están ligadas por una relación anterior. El que ha amado mucho, el que ha suscitado grandes amores, encontrará en la tierra alguien que muestra el deseo de acogerlo y que lo anhelará con todas sus fuerzas. Esa apetencia "forzará" al encarnante a construir allí su nido humano, tal vez contraviniendo los planes de su Ego. Lo mismo le sucederá a alguien que haya suscitado muchos odios: sus antiguos enemigos pueden desear con fuerza que aparezca en sus vidas para ajustarle las cuentas. Los tibios, en cambio, se encontrarán en el umbral de la vida sin que nadie se entusiasme por ofrecerles asilo.

Por lo general, se trata de un procedimiento inconsciente, instintivo. Los futuros padres llaman en sueños (en el mundo de Deseos) al alma que quieren recibir, pero su desconexión al despertarse convierte el proceso en inconsciente.

al despertarse convierte el proceso en inconsciente. Resulta especial el momento en que los antiguos conocidos

Resulta especial el momento en que los antiguos conocidos se encuentran, se reconocen y unen de nuevo sus fuerzas para la edificación de una obra humana.

Cuando un vínculo de este tipo existe, incluso el karma individual puede liquidarse en común, de manera que si uno de los miembros de esa cadena de solidaridad tiene una cuenta adversa a pagar, el amor que por él sienten los demás puede forzar el Ego a abandonarles su vehículo físico, que ellos cuidarán, mimarán, protegerán y le darán finalmente, por la vía de la razón, esas experiencias amargas que debe vivir en su piel. El amor es una medicina universal que limpia de todos los errores y todo ser humano contiene el amor en potencia y cuando esa potencialidad se dinamiza y actúa, la persona tiene el poder de perdonar los errores de los que se aproximan a su esfera, de los que lo amaron y lo odiaron.

Pero volvamos al proceso en sí. La tarea de los Señores del Destino, cuando llega a ellos un alma en solicitud de encarnación, es de una gran complejidad. Su primer trabajo consiste en buscar al reencarnante unos padres. Si existen lazos kármicos que lo unan a sus futuros padres, estos se encargarán de la custodia de su futuro hijo sin problemas: bastará con localizarlos en la parte del mundo en que se encuentren. Pero es posible que el destino particular de esos futuros padres los haya situado, uno en una ciudad y otro muy lejos de allí. Entonces los Señores del Destino deberán procurar unirlos, inspirando a uno de ellos la idea de un viaje, de una expatriación, que permita entrar en contacto con el otro elemento. Todo ello deberá ser llevado a cabo sin violentar el destino particular de esos padres y de acuerdo con sus necesidades evolutivas.

En realidad, la tarea de los Señores del Destino se parece al trabajo de un novelista, todos los personajes deben encajar de una forma natural y creíble. La diferencia es que estos últimos manejan personajes imaginarios, mientras que los Ángeles del Destino trabajan con seres reales. El novelista, en definitiva, se estaría preparando para desempeñar el papel de Señor del Destino.

Esto podría llevarnos a pensar que somos títeres en manos de los Señores del Destino, pero disponemos de una absoluta libertad en la elección de nuestros propósitos. La labor de los

Ángeles del Destino consiste en presentarnos opciones susceptibles de canalizar nuestros movimientos hacia un punto de confluencia, en el cual dos seres se encontrarán para realizar la historia hacia la que tienden sus almas. La fuerza de esta libertad es tan intensa, que todos los que han tenido experiencias en el mundo literario saben que los personajes, una vez creados, "se encapan", huyen del propósito del autor y acaban dictándole, por así decirlo, su propia historia. Al crear un personaje, el autor crea al mismo tiempo un Artificial en el mundo de Deseos y éste se alimenta con la vida que está en afinidad con su forma de ser y puede revelarse contra el novelista que lo creó.

Si tomamos el aspecto práctico de lo dicho, cuando nos encontramos en un escenario difícil, convencidos de que las circunstancias (o los demás) mandan en nuestra vida, debemos reconsiderar la situación con el convencimiento de que tenemos suficiente libertad y fuerza, para cambiar la orientación de los acontecimientos.

Volviendo a lo que ya hemos apuntado con anterioridad, los lazos kármicos que atan a los padres pueden ser de odio o de amor. El que en una existencia anterior ha dado muerte a una persona, puede tener la obligación, en la próxima, de darle vida, de modo que es fácil que se convierta en su madre. Pero, del mismo modo, dos personas que se hayan amado mucho, también pueden encontrarse vinculadas por ese amor que les obligue a nacer en la misma familia.

Cuando ningún lazo kármico obliga a un individuo a relacionarse con otro, ni el otro a cargar con la vida del reencarnante, los Señores del Destino eligen, de acuerdo con las necesidades del Ego, la familia que ha de darle la máxima oportunidad de experimentar las pruebas que ha escogido.

Que un individuo nazca en una familia determinada, nunca es una casualidad, sino una

necesidad. Quien viene al mundo en una casa pobre, es porque una exigencia evolutiva lo ha llevado allí y en ningún caso hubiera podido nacer en el seno de una familia rica. Sólo la ignorancia de este mecanismo lleva

a ciertos hijos a culpar a sus padres

de haberlos traído al mundo en un ambiente de miseria. Si ha sido así, es porque ellos necesitaban conocerla, del mismo modo que con anterioridad habrán conocido la opulencia o la encontrarán en una posterior encarnación.

Parece que si se nos facilitara esta información podríamos entender mejor nuestra vida, pero los seres humanos estamos todavía poco preparados para asimilar nuestro pasado sin que ello produzca desajustes en la vida actual. Y por otro lado, imaginemos a una persona

a quien le comunicamos que sus

problemas actuales son debidos a actuaciones del pasado, su reacción podría ser la de aceptar esa

situación con resignación, sin mover nada para remediarla por estar convencida que se lo merece. Perdería así un tiempo valioso de evolución.

Las desgracias que puedan sucederle por actuaciones del pasado son solamente experiencias a vivir, debe asimilarlas y superarlas, ir más allá, porque a nadie se le obliga a ser desgraciado. Todos venimos a la tierra dotados con las herramientas necesarias para conseguir el éxito y la felicidad. La principal trampa con la que puede encontrarse nuestro personaje es la tendencia a repetir los errores que le llevaron a acumular facturas en ese pasado. En tal caso su destino le frenará, imposibilitando su avance hasta que decida cambiar de actitud. Tenemos la mala costumbre de utilizar el karma como justificación de desgracias y sólo representa un punto del camino, un tropezón que debe ser superado, pero siempre mediante un cambio de comportamiento.

Por otro lado, y volviendo a la reflexión anterior, los lazos kármicos explican a la perfección el problema de las familias que apenas se entienden. Si el odio y el crimen vinculan, es evidente que las personas que nacen en el seno de una madre que en una vida pasada los maltrató, se sentirán poco queridos en esa familia. El antídoto, como hemos comentado ya, es el amor y el perdón.

La pregunta que uno se formula entonces es: ¿cómo se perdona un suceso que ni siquiera eres consciente de haber vivido? Se trata de perdonar de oficio. Es decir, cuando nos damos cuenta que mantenemos una mala relación con una persona, sin que en principio haya mediado provocación ni exista un motivo razonable, dediquemos unos minutos al día, durante una semana, a pedirle perdón y a perdonarla mentalmente. Experimentaremos resultados sorprendentes. ¿Por qué una semana? Si la creación se ha programado para siete días, significa que en ese periodo se puede conseguir cualquier cambio o transformación en el ser humano o en sus circunstancias.

Los lazos kármicos también son extensivos a un país, al que nos ligaría un karma colectivo. Y si en el pasado histórico una nación ha exterminado a otra, es fácil que en un futuro, la nación exterminante deba dar la vida o acoger a los que eliminó.

Los encarnantes procedentes de la matanza histórica, serán conducidos por los Ángeles del Destino a la región conflictiva de la nación que los exterminó, a fin de que encuentren en ella argumentos lógicos para intentar diezmar a sus antiguos diezmadores.

Los recuerdos siempre tratan de escalar posiciones, de abrirse una puerta en nuestra conciencia. Sería bueno aprovechar este momento para preguntarse si tenemos alguna factura pendiente con alguien de nuestro entorno. Estamos a tiempo de perdonarle y de pedirle perdón

entorno. Estamos a tiempo de perdonarle y de pedirle perdón Usted se ha autentificado como Jairo
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Lección 5 El retorno

Los 4 éteres

Antes de buscarle casa al reencarnante, los Señores del Destino se ocuparán de construirle un cuerpo Vital. Está formado por elementos de las cuatro regiones superiores del mundo Físico, constituyendo la parte superior de nuestro organismo físico.

Mundo Físico:

- Región Etérica

- Éter Reflector

- Éter Luminoso

- Éter de Vida

- Éter Químico

- Región Química

- Gases

- Líquidos

- Sólidos

El cuerpo Vital está compuesto por cuatro Éteres de distintas densidades. Esta denominación nada tiene que ver con los compuestos químicos del mismo nombre (éter), sino que se refiere a una esencia vaporosa, impalpable, tenue, que rodea toda materia, pero imposible de ser analizada en laboratorios. Las personas que han desarrollado una visión de otros mundos (los videntes) ven de forma clara el "doble etérico" de las personas, sobrepasando unos centímetros su silueta física.

Los cuatro éteres se denominan, de superior a inferior:

4°.- Éter Reflector 3°.- Éter Luminoso 2°.- Éter de Vida 1°.- Éter Químico.

El cuerpo Vital constituye el vehículo a través del cual los cuerpos superiores conectan con el cuerpo físico. Sin el cuerpo Vital, permaneceríamos tan inanimados como las piedras.

El éter reflector

tan inanimados como las piedras. El éter reflector El Éter Reflector es el encargado de conectar

El Éter Reflector es el encargado de conectar la cuarta región del mundo del Pensamiento, donde se encuentran las fuerzas arquetípicas de la Mente, con el cerebro físico. Este Éter tiene dos polos: por el positivo, el Ego transmite su pensamiento a su personalidad mortal y por el negativo la memoria de la vida es transmitida al Ego. Si el Éter Reflector es débil o poco abundante, el pensamiento difícilmente consigue manifestarse a su vehículo físico.

La memoria es una facultad de la mente. Adquirimos la posibilidad de recordar cuando nos fue incorporado el

cuerpo del pensamiento, que en la Biblia se describe con la historia del Maná cayendo del cielo, después que el pueblo Elegido hubiera atravesado el Mar Rojo. El hombre anterior a Moisés era capaz de pensar, ya que monumentos como las pirámides de Egipto y los templos de la India y China prueban que en aquella época coordinaba bien sus ideas. Pero se trataba de un pensamiento cósmico, al que el hombre primitivo tenía acceso, del mismo modo que el niño tiene acceso al pensamiento de sus padres antes de conectar con su propio cuerpo del pensamiento, lo cual sucede, de forma aproximada hacia los veintiún años, pero dejemos este tema para más tarde.

Los científicos se encuentran con problemas a la hora de explicar dónde se almacena la memoria. Durante un tiempo se creyó que se encontraba en el cerebro o en las neuronas, pero en algunos ensayos, al extirparse ciertas unidades que se suponía encerraban una determinada memoria, se dieron cuenta que el individuo seguía recordando por igual.

La memoria pertenece al mundo del Pensamiento, del cual el cerebro es un mero instrumento operativo.

Las experiencias de la vida producen una memoria, que a través del Éter Reflector transita hacia arriba y cuando es necesario recordar algo, el Ego Superior, que dispone de esa memoria, envía el recuerdo por el canal de dicho Éter. Por lo tanto, podría decirse que la memoria aparece y desaparece del cerebro de acuerdo con las necesidades operativas.

Los animales, que carecen de cuerpo del pensamiento, tampoco tienen memoria. Sin embargo, el cuerpo de Deseos posee una facultad similar a la memoria: la de crear imágenes que se graban por todas partes, comenzando por nuestra propia sangre.

Los elefantes, por ejemplo, tienen una capacidad especial para retener imágenes, una especie de retentiva visual que la gente asocia con la memoria.

El éter luminoso

El Éter Luminoso conecta con la tercera Región del mundo del Pensamiento, donde se encuentran los Arquetipos de los Deseos y de las Emociones, con el corazón físico. Por su polo positivo produce el calor, el movimiento, la circulación de la sangre; por su polo negativo da vida a los sentidos, permitiendo las funciones de la visión, oído, tacto, olfato y gusto.

Podríamos decir que el Éter Luminoso es el Sol que luce en nuestro interior. Cualquier

Podríamos decir que el Éter Luminoso es el Sol que luce en nuestro interior. Cualquier perturbación o debilidad de este Éter puede repercutir en los sentidos físicos, privándonos de uno de ellos; o en nuestra actividad, condenándonos a ser indiferentes, inactivos o tibios.

El éter de vida

a ser indiferentes, inactivos o tibios. El éter de vida El Éter de Vida conecta la

El Éter de Vida conecta la segunda Región del mundo del Pensamiento, donde se encuentran los Arquetipos de la Vitalidad Universal, con los órganos sexuales físicos. Es el conductor de las fuerzas que tienen por objeto el mantenimiento de la especie, la fuerza de propagación. Por su polo positivo el Éter de Vida actúa en la hembra durante el periodo de gestación, capacitándola para realizar el trabajo de crear un nuevo ser. Por otro lado, las fuerzas que actúan sobre el polo negativo capacitan al macho para la producción de semen.

negativo capacitan al macho para la producción de semen. Por su polo positivo, el Éter de

Por su polo positivo, el Éter de Vida produce seres humanos varones, mientras que las fuerzas que trabajan sobre el polo negativo generan hembras. La debilidad o escasez de ese Éter puede causar la impotencia, la frigidez y la esterilidad.

El éter químico

impotencia, la frigidez y la esterilidad. El éter químico El Éter químico conecta la Región del

El Éter químico conecta la Región del mundo del Pensamiento, donde se encuentran los Arquetipos de la Forma, con el bazo, que es la puerta de entrada a partir de la cual cada tipo de energía se distribuye por el cuerpo. Por el polo positivo ejerce las funciones de asimilación de los alimentos y por el polo negativo trabaja en las funciones de excreción. La defectuosidad de ese Éter produce un estado de mala salud general en el cuerpo.

Una vez formado el cuerpo Vital, su átomo simiente se une a los átomos-gérmenes del cuerpo de Deseos y del cuerpo Físico para formar el Cordón Plateado, a cuyas funciones en el momento de la muerte ya nos hemos referido antes.

El equilibrio

Necesitamos que funcionen los cuatro éteres para lograr un equilibrio, ¿pero cómo se consigue? Los cuatro éteres se encuentran disueltos en el ser humano, cada uno ocupado en sus funciones. En el mundo del Pensamiento, las reservas de material que las alimenta son infinitas y ello permite reponer inmediatamente el tipo de Éter que el individuo esté utilizando. Una persona que coma enormemente necesitará mucho Éter Químico, para los trabajos de asimilación y expulsión, de modo que le será facilitado en cantidades industriales, pero en detrimento de los demás éteres, ya que mientras el Éter Químico trabaja, los demás se ven mermados en sus capacidades o laboran en malas condiciones. Pongamos un ejemplo. Si dedicamos mucho tiempo a la actividad profesional, nos quedará poco espacio para divertirnos y es fácil que incluso carezcamos de ganas de hacerlo.

Lo mismo ocurrirá con la persona que utilice mucha fuerza sexual. Recibirá una enorme cantidad de Éter de Vida para cubrir sus necesidades, lo cual estimulará más su apetito sexual, en detrimento de las funciones propias de los demás éteres. Finalmente, el que desarrolle su vida emocional y su vida intelectual también recibirá grandes cantidades de Éter Luminoso o Reflector y, por consiguiente, se reducirá su vida sexual y su apetito por los manjares.

Los que han consumido en gran cantidad los dos éteres inferiores durante una vida se encontrarán, en la próxima existencia, con un cuerpo etérico que los posee en gran abundancia y que tiene poca materia de los éteres superiores, de modo que por robusto que sea su cuerpo mental, sus dictámenes llegarán muy débilmente a su organismo físico. Y a la inversa, los que han hecho gran consumo de éteres superiores, se encontrarán en la próxima vida con un vehículo físico que obedece de forma fiel los mandatos de su Ego Superior.

Tenemos total libertad para elegir en cada momento nuestro camino. Pero es preciso comprender que ningún avance puede tener lugar, en la senda evolutiva, sin dejar lastre, sin desprendernos de una parte del peso que nos impide flotar, en este caso de los éteres inferiores, el Químico y el de Vida, y la única forma de lograrlo es dejar de ejercitarlos. Es decir, comiendo de forma moderada y manteniendo una actividad sexual razonable.

Si la constitución mineral del cuerpo físico depende de los alimentos que ingerimos, de su riqueza en calcio, en hierro, en fósforo, etc., la constitución del cuerpo vital dependerá igualmente de nuestro consumo en lo que se refiere a los cuatro éteres. La única diferencia es que nuestro cuerpo vital es joven y somos incapaces de nutrirlo nosotros mismos, por lo cual es preciso que nos den el alimento a cucharadas, como hacemos con nuestros bebés.

Los encargados de este trabajo son los ángeles, salvo en lo que se refiere al Éter Químico (labor conferida a los luciferes.) Ellos ponen a nuestra disposición los fluidos necesarios para el consumo y de acuerdo con las exigencias de nuestro destino, ya que si en la hoja de ruta figura alguna anomalía, dichos ángeles nos cortarán el suministro de tal o cual éter o bien nos lo suministrarán con cuentagotas. También puede suceder lo contrario, que nos lancen un chorro tal, que en lugar de poderlo utilizar correctamente, quedemos sumergidos en el éter, como aquel que teniendo sed, en lugar de servirse de una fuente, acudiera a las cataratas del Niágara para beber en ellas.

Pero nada ocurre de forma automática en el cosmos; todo está personificado por fuerzas que animan un determinado elemento y lo accionan inteligentemente, de manera que sirva con exacto rigor para cumplir el programa establecido por la voluntad que lo ideó o que, con su

accionar inconsciente, lo volvió ineludible. Las fuerzas angélicas llenan los vacíos que hay en nosotros. Si son más profundos de lo que deberían ser, nos cargan con mucho material; si las compuertas, por el contrario, están cerradas, nos quedaremos sin el elemento. La contextura etérica de nuestra personalidad, creada al bajar hacia el mundo físico, es la que determina nuestra capacidad de aprovisionamiento.

Así pues, los Señores del Destino sacarán de sus archivos la copia anterior del cuerpo vital del reencarnante y, de acuerdo con ese modelo, construirán su futuro cuerpo vital.

La fecha

Elegidos ya los padres, sólo les quedará encontrar la fecha oportuna para que, según la posición de los astros, el naciente disponga de las energías necesarias para realizar su programa, el trazado por el Ego Superior y el exigido por su karma. Y cuando ese momento estelar se produzca, depositarán el átomo-germen del cuerpo físico en la simiente del futuro padre para que la fecundación pueda tener lugar. Si fuera imposible modificar este estado de cosas, pasaríamos toda una vida en la misma situación, disponiendo de un éter en exceso y viéndoos privados de otro. Pero estamos en el mundo para cambiar y ese trabajo transmutatorio la humanidad lo realiza de forma inconsciente, por eso es lento y arduo. La voluntad humana posee las llaves que abren todas las puertas de sus cuerpos y dispone igualmente de mando sobre las fuerzas que han de permitirle remodelarse. Ese poder dormita en nuestro interior y debemos aprender la manera de utilizarlo.

En resumen, disponemos de cuatro éteres para el desarrollo de nuestro cuerpo físico: uno sirve para la asimilación de alimentos y la excreción; otro para la procreación y la energía sexual; el tercero para la actividad y los sentidos y el último para pensar. Según hagamos uso de ellos en mayor o menor cantidad, en la próxima vida nos puede faltar o sobrar alguna de sus cualidades.

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Lección 5 El retorno

Dificultades para entrar

Existe otra dificultad a salvar en el trance de la vuelta al mundo Físico. Los que anteriormente se han negado a ser vehículos de la vida, poniendo impedimentos a la fertilidad o abortando por comodidad, o incluso propiciando de forma intencionada estas actitudes, tendrán dificultades en reencarnar, porque pocos serán los que se muestren dispuestos a darles vida. Pueden pasar en esta situación centenares de años, aparcados en el umbral de la vida, en el mundo del Deseo, esperando con los brazos cruzados esta oportunidad.

Actualmente, en el mundo del Deseo, se encuentran una gran cantidad de almas que la

necesidad de existencia física impulsó hacia el mundo material y que fueron rechazadas por los que debían ser sus padres al llegar a él. Allí están, con sus otros cuerpos formados, esperando una ocasión. Esa "oportunidad" entraña sus dificultades, ya que la existencia que va a vivir tiene que ajustarse a las necesidades del Ego y a las exigencias del destino, habida cuenta de sus actuaciones anteriores.

Esto obliga a los señores del Destino a realizar otros cálculos, a programar nuevas acciones. Si el número de ángeles fuera ilimitado, con poner nuevos elementos a trabajar en este sector, la cosa podría arreglarse. Pero aún siendo muchos, su número, como el de las almas humanas, es limitado.

La idea de que Dios fabrica seres humanos y ángeles a voluntad es pueril, ya que la inteligencia nunca puede crearse mediante un acto de magia. De ser así, todo el proceso de evolución del universo sería algo inútil y la vida se reduciría a un puro juego de Dios. La inteligencia, la sabiduría, el dominio de las cosas son virtudes que se adquieren lentamente.

De modo que siendo el número de los ángeles limitado, al tener que realizar dos o tres veces la misma tarea, propicia que en el cielo "falten brazos" para la administración de los mundos superiores y ello desorganiza la vida en el cosmos entero. Algunos encarnantes llevan siglos esperando una oportunidad de vida. Otros, propulsados por sus Egos, se dirigen hacia superficies geográficas donde se desarrolla una vida de nivel distinto a la que necesitan, esperando encontrar alguna oportunidad de experiencia y vienen al mundo con un cuerpo físico rudimentario que difícilmente puede ofrecerle las condiciones que ellos precisan. Entonces el odio que sienten hacia los que debían haber sido sus padres los vincula a ellos, lo cual hará que probablemente se vuelvan a encontrar en situaciones poco agradables.

Pasemos al escalón siguiente. Realizada la fecundación, el alma en tránsito entra en el interior de la madre a los 18-21 días de haber sido efectuada y allí inicia los trabajos de construcción de su futuro cuerpo físico con los materiales que la madre le facilita. Si esta provoca el aborto, ello significa que todo el trabajo de preparación efectuado en los mundos superiores ha sido vano y el Alma debe volver al mundo del Deseo para esperar allí una nueva oportunidad. Su situación es la misma que la de los niños que mueren antes de los catorce años.

Conociendo el proceso, una madre que haya llevado a cabo un aborto podría sentirse culpable. Por esta razón es necesario explicar que el sentimiento de culpabilidad resulta del todo inútil en nuestro proceso evolutivo. Lo importante cuando alguien toma una decisión es que conozca los pormenores que giran en torno a la misma. Cada circunstancia es única y cada persona realiza su propio proceso y debe decidir sobre su vida. Además, sabemos que existen fórmulas para corregir errores, como perdonar o pedir perdón. De todos modos, el cometido de este libro es facilitar información y nos limitamos a llevarlo a cabo sin juzgar a ninguna criatura del universo.

Cuando nace el bebé, le resulta imposible disponer aún de sus cuerpos superiores y se

Cuando nace el bebé, le resulta imposible disponer aún de sus cuerpos superiores y se conecta a los cuerpos de deseos y mental "prestados" por sus padres. Su cuerpo vital nace a los siete años (aproximadamente), y el infante está en plena fase de crecimiento; su cuerpo de deseos nace a los catorce años (más o menos) y el joven adquiere la facultad de procrear. Su cuerpo mental nace alrededor de los veintiún años y la persona alcanza su edad adulta, su mayoría de edad (real), puesto que su mente se encuentra ya formada.

En numerosos países la mayoría de edad se ha fijado a los dieciocho años, a efectos legales. Pero desde la perspectiva del proceso creativo, esa parece una edad temprana porque el cuerpo emotivo está en plena efervescencia y el joven necesita el consejo de sus mayores para dominarlo. También es preciso tener en cuenta que esa marca es simbólica y como los procesos se aceleran cada vez más, es posible que muchos jóvenes alcancen ya su mayoría a los dieciocho y se haya iniciado la conexión con su cuerpo mental.

El sexo

El sexo de la criatura se decide en el seno de la madre, previo acuerdo del Ego con los Señores del Destino. La determinación del sexo en la criatura se lleva a cabo en función del tipo de experiencias que el Ego desea realizar. Las necesidades evolutivas exigen que seamos de forma alternativa hombre y mujer, pero sin que sea necesario que el sexo cambie en cada encarnación, pueden precisarse varias vidas de hombre o de mujer para llevar a cabo una experiencia particular. Y si en las razas se producen identificaciones que nos atan a una determinada nacionalidad, en la elección de sexo también ocurren.

Del mismo modo que la persona que encarna en un pueblo una y otra vez acaba provocando una situación drástica que le impide volver a encarnar en él, también ocurre así en el terreno sexual. Algunos se empeñan en identificarse con un sexo, se sienten mujer si son hombres o viceversa. Se sabe que en el momento actual algunos resuelven esta situación con un tratamiento basado en hormonas, con un bisturí o una prótesis. Otros lo soportan pero sus inclinaciones les llevan hacia el sexo contrario al suyo.

Éste es uno de los conflictos más difíciles que una persona pueda plantearse, ya que de algún modo la personalidad mortal planta cara al Ego Superior. Éste tendrá que soportar la rebelión, pero en una próxima vida el Ego recurrirá a medios que le aseguren el control absoluto sobre su

vehículo físico y el individuo deberá adaptarse de una forma más drástica.

Es una exigencia nuestra, ya que estamos hablando de nuestro plan de evolución. Identificarse demasiado con un estado cualquiera equivale a una paralización y a su consiguiente retraso.

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Los Misterios de la Obra Divina

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Lección 6 La unión masculina-femenina La unión masculina-femenina

De la unión de las dos potencias, masculina y femenina, nace lo que en el universo es la fuerza activa y operante, la que hará posible la Creación. En la Biblia, ese libro que explica en clave simbólica y real a la vez la historia de nuestra humanidad, Caín aparece como el hijo de Adán y Eva. En la leyenda masónica y otros relatos iniciáticos, Caín es el hijo de la serpiente. Los cabalistas (estudiosos del génesis humano) citan con frecuencia a los luciferes enamorados de "las hijas de los hombres" y teniendo relaciones sexuales con ellas. Esos relatos describen de una manera anecdótica el resultado de un proceso natural. Es decir, cuando los Elohim cubrieron con su ropaje la esencia Zodiacal, tuvo lugar un acto de generación que dio como consecuencia el nacimiento de un "hijo", es decir, de un tipo de materia cósmica que era el resultado de la unión de la esencia de los Elohim con la esencia de los Zodiacales.

Los Elohim son jerarquías creadoras que trabajaron de forma voluntaria en nuestro proceso de evolución junto a los zodiacales, accionistas que hipotecaron su patrimonio. Esta generación, situada en el ámbito humano, da como resultado el nacimiento de Caín, del "hijo perverso", fruto de la copulación de lo “inferior” con lo “superior”. Caín nace siempre cuando dos personas de niveles distintos o de países diferentes se unen. Ello da lugar al nacimiento de una fuerza intermedia creadora.

Tal como sucediera con los Elohim, sucedió luego con el despliegue de las facultades humanas. Caín es el hijo de la mujer y de un semi-Dios o, mejor dicho, de un semi-ángel. Más tarde,

según relata la leyenda masónica, la serpiente fue expulsada del paraíso por Dios, y por ello Caín fue llamado "el hijo de la viuda."

En los Elohim existían las dos polaridades, masculina y femenina y de la unión de ambas nacería la tercera, que por ser el resultado natural de la unión de las dos primeras, formaba parte inseparable de éstas. De modo que las tres Fuerzas eran rostros diferentes de una sola, con lo cual queda explicado el misterio de la Trinidad, del Padre, Hijo y Espíritu Santo en la religión católica. Las tres Fuerzas primordiales corresponden a la misma unidad operativa, pero las necesidades de la Creación motivaron que cada una de ellas desempeñara papeles distintos, de modo que las tres Fuerzas se constituyeron en tres poderosos Centros Energéticos, cada uno especializado en determinados trabajos.

Kether, Hochmah y Binah

En la terminología de Moisés, el primero de esos Centros se conoce con el nombre de: Kether, la Corona (que para la religión católica correspondería a la figura del Padre); el segundo con el nombre de: Hochmah, la Sabiduría (que recaería sobre la figura del Hijo), y el tercero con el nombre de: Binah, la Inteligencia Activa (que representaría el Espíritu Santo.) Generalmente se las representa con un triángulo -primera figura tangible o espacio cerrado en el que se puede organizar en su interior la vida-, en el que Kether aparece en la cúspide, Hochmah a la derecha y Binah a la izquierda.

en la cúspide, Hochmah a la derecha y Binah a la izquierda. Esos tres centros energéticos

Esos tres centros energéticos primordiales desarrollan una intensa actividad en cada uno de los mundos en los cuales tenemos vida. El atributo de Kether, la Corona, se llama Voluntad. Es el principio fecundador, el que contiene la simiente de los frutos venideros. De él procede la luz que lo ilumina todo, barriendo las oscuridades y transmutando de forma continua y sistemática las situaciones.

Kether, como las demás fuerzas, se encuentra interiorizado en cada ser humano y transmite esa esencia llamada voluntad que insemina nuestros proyectos para que puedan realizarse. Nos transfiere capacidad para la iniciativa, para arrancar, para lanzarnos a la acción. Dicho de forma más clara, nada puede iniciarse en nuestro mundo sin una aportación de voluntad o de Kether. Es como el motor de arranque que permite al coche iniciar su marcha. Con Kether estaríamos hablando de la fuerza masculina.

El atributo de Hochmah, la Sabiduría, la segunda fuerza del triángulo, se llama Providencia. En Hochmah se interioriza la luz de Kether, constituyendo así un auténtico pozo de luz divina a disposición de la vida. Cuando en un proyecto se ha activado la voluntad, aparece de inmediato la providencia, es decir, las circunstancias propicias para que esa voluntad se cumpla, lo que comúnmente llamamos suerte.

Tenemos un dicho que reza: “los niños vienen al mundo con un pan bajo el brazo”, queriendo significar que traen buena suerte. En este caso la inseminación sería el acto de voluntad y el nacimiento del bebé traerá consigo las circunstancias propicias para que se puedan desarrollar los objetivos fijados. A esta fuerza se la apoda providencia y cualquier proyecto necesita en sus inicios de su aporte de providencia. Hochmah será pues la fuerza femenina. El atributo de Binah se llama Inteligencia Activa-marco de actuación y a través de esta fuerza todo el universo se pone en movimiento, dando lugar a la diversidad de las formas existentes.

Nos indica las normas a seguir.

Después que en un proyecto se hayan activado la voluntad y las circunstancias propicias, el tercer ingrediente es la creación de un marco estructural que nos permita delimitar el espacio en el que debe ser desarrollado ese propósito. Imaginemos que hemos decidido hacernos construir una casa. La fuerza Kether impulsaría a configurar el proyecto, a saber cuáles son los objetivos que nos mueven. Hochmah aportará las circunstancias propicias, que pueden traducirse en que nos encontremos con alguien que conoce un constructor y nos ponga en contacto. La fuerza Binah nos empujará a decidir dónde va a ubicarse la casa, a delimitar el terreno o a limitar el campo de búsqueda para que ese proyecto pueda llegar a buen puerto.

Ese sistema puede utilizarse en cualquier tipo de proyecto, por ejemplo una conquista amorosa:

decido que quiero enamorar a un hombre, una amiga me invita a una fiesta y concreto el tipo de hombre al que quiero seducir. Pero todavía faltan etapas por desarrollar antes de conseguir el objetivo y más adelante las vamos a plantear. Voluntad, Sabiduría e Inteligencia son tres principios que se encuentran interiorizados en cada uno de nosotros. La Voluntad (Kether) se relaciona con nuestro cuerpo mental, promoviendo una sed de conocimiento y aportando el material espiritual que ha de posibilitarlo. La Sabiduría (Hochmah) se relaciona con el cuerpo de deseos, movilizando en él nuestros sentimientos en el empleo de conocer y saber.

La Inteligencia (Binah) se relaciona con el cuerpo físico, propiciando que el designio del que es portadora la Voluntad encaje en el mundo físico. De este modo se podría formular el plan de la Creación de la siguiente manera: en el cielo existen unos conocimientos que es preciso imprimir en el mundo material, para que éste sea la copia exacta del cielo. Como el mundo material es más estrecho que el mundo espiritual, al “cielo” le resulta imposible vaciarse en la tierra como el agua de un cubo se vacía en otro. La implantación del orden divino se efectúa parcela a parcela, filamento a filamento, como el que trasplanta cabello en la cabeza de un calvo.

El abismo y la inhibición

Esos tres Centros energéticos constituyen una unidad, pero en el reparto de tareas apareció de inmediato una evidencia: en aquel universo de luz iba a resultar imposible otra vida que la de ellos, los Dioses. Si querían crear una Vida inferior a la suya, para lanzar nuevos seres al torrente de la evolución, era preciso crear en ellos mismos una Zona Oscura, a fin de que la nueva Vida pudiera evolucionar en esa sombra. Le tocó a Binah ser "Zona Oscura", el tercer Centro energético.

Pero algunos elementos que trabajaban en esa zona estuvieron en desacuerdo. Todos tenían derecho al mismo nivel de luz y ciertos sectores de Binah estimaron injusto tener

que renunciar a ella. Nos estamos refiriendo de nuevo a los luciferes. La solución del conflicto, como ya se ha dicho, consistió en precipitar al "abismo" a los disidentes. Es decir, las fuerzas hostiles al designio divino fueron lanzadas a un nivel inferior para que siguieran en él su avance sin perturbar la buena marcha de la Creación. Estos fueron los primeros "rezagados" de la historia del presente periodo evolutivo.

Podemos extraer de ello una enseñanza práctica: cada vez que nos inhibimos, en nuestro quehacer cotidiano; cada vez que pasamos de largo ante los sufrimientos o dificultades del prójimo, diciéndonos: "es su problema", estamos siguiendo la política de los luciferianos, ya que la separación que se produjo en Binah cuando los disidentes fueron arrojados al "abismo", fue debida, como decíamos, a que una parte de sus moradores se inhibieron de la tarea esencial que debían realizar y que consistía en alumbrar nuevos mundos, utilizando la propiedad ígnea de Kether para extender la vida. La inhibición es un enemigo a combatir.

Pero aclaremos una cosa, ya que anteriormente dijimos que debíamos evitar dar consejos e inmiscuirnos en asuntos ajenos. Veamos, un tema es participar en las decisiones que deben tomar los demás, lo cual puede resultar arriesgado por las implicaciones que conlleva; y otro muy distinto que pretendamos pasar por la vida como si nada fuera con nosotros, como aquellos que repiten como loros: “paso mucho”. Si se encuentra a alguien accidentado en una carretera, es lícito pararse; si una persona solicita ayuda, debemos dársela; en un proceso electoral, participemos, porque al final lo relevante serán las experiencias que extraigamos de nuestra vida.

Volviendo al tema anterior, la técnica del "abismo" sería ya una institución y con ella se resolverían los ulteriores conflictos. Pero esos "rezagados", evolucionando a niveles distintos a los del resto de la especie, crearían una permanente conflictividad y serían, tanto ellos como sus descendientes de los planos inferiores, los grandes agentes del "mal", en definitiva, de los errores que comete el ser humano.

El yerro resulta ser, en último análisis, la inhibición, la falta de apetencia y participación en el mundo exterior. "La manifestación de la eternidad está representada como un Hambre", escribía el místico Jacob Boehme. Tragarse el mundo exterior, engullir la eternidad, tal es el objetivo. El que nunca experimenta ese deseo, está empezando a formar en la fila de los "rezagados".

Una vez excluidos los disidentes de la esfera de Binah, el resto aceptó el "oscurecimiento", es decir, consintieron vivir a un nivel inferior a sus méritos, con todos los inconvenientes derivados de esta situación. Para poner un ejemplo en el ámbito humano, es como si el hombre que ha vivido siempre a la luz del Sol, tuviese de pronto que irse a vivir dentro de una mina. Se produjo entonces en las esferas de Binah una cristalización de las energías primordiales y en ese mundo ya más oscuro pudo aparecer una nueva oleada de vida. Fue pues el sacrificio de Binah lo que permitió la vida a niveles inferiores y como la historia de Dios es nuestra propia historia, será también mediante el sacrificio que conseguiremos progresar.

Tampoco es preciso dramatizar. Los padres deben sacrificarse para educar a sus hijos. Por ejemplo, reducen su “luz” – en este caso, el lenguaje habitual que utilizan- para que sus palabras resulten inteligibles a sus retoños. El sacrificio fue una Ley cuya adopción se hizo necesaria en el alba de la Creación. Pero, como acabamos de señalar, ese sacrificio fue el que instituyó en el mundo el “Mal”, porque generó una conflictividad que tuvo que ser reprimida por decreto, por así decirlo, postergando a un nivel

inferior a los que se rebelaron contra la decisión divina.

El objetivo del sacrificio debe ser la creación. La luz es la materia prima de toda edificación, pero es la luz que circula por nuestro interior la que lleva el germen de la vida y es ésa la que debemos utilizar para nuestras creaciones, ya que la ley quiere que toda cosa, antes de tener una existencia exterior, haya sido edificada en nuestra naturaleza interna. Utilizando nuestro potencial para multiplicar la creación divina, estaremos ejecutando la política de Dios.

Si nos concentramos en nosotros y nos inhibimos de toda creación, estamos oponiéndonos a la política divina. La luz consumida en creaciones externas nos va siendo restituida a medida que la vamos gastando, de acuerdo con la ley que reza: "a cada cual según sus necesidades", pero la calidad de la luz recibida dependerá de la obra que estemos realizando.

Es a través de los Éteres que captamos la luz y ya hemos explicado que disponemos de esa fuerza vital en la medida que la vayamos utilizando: si consumimos mucho Éter Químico, el flujo de Éter Reflector y Luminoso disminuirá. Es como si tienes un presupuesto para pasar el mes, si gastas mucho en comida, te quedará menos para ropa. Pero aún en el caso de estar utilizando los Éteres superiores para creaciones sublimes, si esa petición de luz es continua, difícilmente podremos conservar esa luz en nuestro interior y se formará en nosotros una "zona oscura", como sucediera con Binah.

El problema consistirá en que nos resultará imposible llevar a madurez todas las tendencias que se manifiestan en nuestro interior, exteriorizarlas, conseguir que se conviertan en una obra externa, de modo que una parte de nosotros mismos permanecerá en el "abismo", evolucionando en otros niveles, en otro tiempo, en otra vida. Así pues, para poder crear y cumplir con el compromiso divino nos vemos en la obligación de utilizar la luz que legítimamente nos pertenece y proyectarla fuera de nosotros mismos. De este modo, estamos en la primera línea de progreso, pero el precio a pagar es la división interna entre tendencias que siguen la ley y progresan y otras que quedan subdesarrolladas y nos condenan a un ulterior retorno a la tierra para su debido desarrollo.

Si la totalidad de nuestro ser se opone al sacrificio, salinizándonos para impedir que la Luz pueda salir al exterior, nos sitúa automáticamente fuera del esquema de la creación. Y si por un lado alcanzamos la plenitud del conocimiento, al dejar de emplearlo para abrir nuevos frentes en la creación, se convierte en una enseñanza inútil, en un puro desperdicio y ello nos da derecho al carné y estatuto de los rezagados.

Pongamos otro ejemplo. Hemos dicho en capítulos anteriores que las relaciones con los demás son portadoras de karma, generan facturas que nos obligarán a tener que volver nuevamente a la tierra para liquidarlas. Con esta información podríamos decidir encerrarnos en casa para el resto de nuestros días y evitar así la generación de nuevo karma. Pero dado que en nuestro sistema de vida necesitamos compartir para evolucionar más deprisa, el encierro nos apartaría de esa vía, sería como si nos salinizáramos (nos encerráramos en sal para conservarnos) y nos situaríamos así fuera del esquema de la creación, convirtiéndonos en rezagados.

Crear es pues una necesidad, incluso las creaciones erróneas, aquellas cuyo ropaje material se destruye al poco tiempo de edificarlo, son preferibles a la inactividad, ya que la energía que se desprende de esos errores, al ser reincorporada violentamente al individuo en las bajas regiones del mundo de Deseos, después de la muerte física, es generadora de conciencia. Mientras que la inhibición pocas veces nos permite darnos cuenta que estamos desconectados

de la vanguardia de nuestra Oleada de Vida.

Adam, Aisha y Eva

Si en nuestro fuero interno el sacrificio produce una división de tendencias, en el ámbito del Ego Superior, el "drama" de Binah también produjo una división. El ser humano, que en su primera fase evolutiva era hermafrodita, encerrando en él mismo la polaridad positiva y negativa, al entrar Binah en su período activo, produjo en el alma humana una separación y el primitivo Adam tuvo que ceder parte de su ser a Eva. A partir de entonces, el hombre debería juntar sus fuerzas sexuales con las de la mujer para dar vida a nuevas almas. Y, lo mismo que en el terreno físico sucede en el espiritual. Para cualquier creación estable son necesarias la colaboración de la Voluntad-Adam y la Imaginación-Eva.

¿Por qué decimos Adam en lugar de Adán? Este es un error frecuente. Sabemos que la Biblia, el libro que transmite el génesis de nuestra humanidad en forma de historias simbólicas y reales, está escrito con las letras del código hebraico. Así Adam está formado por las letras Aleph-Daleth-Mem. El significado de la palabra Adam representa la humanidad antes de ser individualizada.

El significado de la palabra Adam representa la humanidad antes de ser individualizada. Cuadro de letras

Cuadro de letras hebraicas

Así como en el primer Día de la Creación, Kether fue el principal centro activo, también en el despliegue de la Oleada de vida humana, la primera forma de vida que existió fue Adam. Este nombre debe escribirse con M final. En las tres letras que lo componen están representados los tres centros de energía que participaron en esta creación. El Aleph es Kether o la Voluntad que lo mueve todo; el Daleth es Hochmah, o el Amor que crea la vida; el Mem es Binah, o la Forma material que da a las virtudes espirituales un vehículo para su manifestación.

En la terminología alquímica, ese primer estadio de la existencia material representado por Adam recibe el nombre de Azufre, considerado como el padre de todos los metales, su generador, que se encuentra en las múltiples combinaciones materiales a que dio lugar la diversificación de la Creación. La humanidad adamita tenía un nivel de conciencia semejante a los minerales actuales, es decir, ausencia total de conciencia de sí misma.

es decir, ausencia total de conciencia de sí misma. En el segundo Día de la Creación,

En el segundo Día de la Creación, el principal Centro activo fue Hochmah. La especialidad de ese Séfira es la de llevar a la madurez aquello que Kether-Voluntad ha iniciado. En Hochmah se encuentra almacenada la corriente luminosa procedente de Kether y el suplemento de luz que correspondería a Binah y al que éste renunció para que fuera posible la existencia de nuevas oleadas de vida; de modo que Hochmah es un auténtico pozo de fuerzas luminosas que sirven para reconstituir la armonía allí donde reina el desorden, el caos y la enfermedad.

Del mismo modo que en el segundo Día de la Creación el centro activo fue Hochmah, también en la segunda etapa del desarrollo de la Oleada de Vida humana apareció la mujer. La

humanidad adamita era hermafrodita, y así lo es el feto en la etapa de su desarrollo en que recapitula ese período. Al entrar Hochmah en fase dinámica, Adam, el hombre primordial, se dividió y el sexo masculino fue separado del femenino. Es preciso entender correctamente este proceso, porque una lectura equivocada de la Biblia podría llevaros a pensar que el primer sexo que apareció en la tierra fue el masculino, cuando queda claro que Adam era hermafrodita, hombre y mujer a la vez.

En una traducción simple de la Biblia (Génesis II/23), se apunta que Adam dio a ese nuevo estado de ser, nacido de su costado, el nombre de mujer o varona. En realidad la palabra que aparece en el texto de Moisés es Aisha, palabra formada por las letras hebraicas: Aleph-Shin- He. El análisis de esas letras nos permitirá comprender su profundo significado. El Aleph, representa la fuente primordial de la vida en la cual toda voluntad tiene su origen. El Shin es el signo de enlace entre la divinidad y el hombre, es el terreno de encuentro entre la naturaleza espiritual y la material y, por lo tanto, ilustra el instante en que el hombre comprende los objetivos de Dios. El He es la fecundidad, la fertilidad material. Este nombre revela un estadio, en el desarrollo humano, en el cual el ser humano posee ya la facultad de comprender, encerrada dentro de sí, y de transmitir esa facultad a través del He a todas las cosas.

Pero más allá de ese significado, en Aisha, Dios establece una alianza con el hombre, marcándolo con el Shin, signo que constituye una promesa de redención. Es por ese signo que un día vendría al mundo material Jesús-Cristo, denominado el Hijo, y que además de representar un acontecimiento histórico, aparecería en nuestra propia naturaleza individual. Aisha se manifestará un día dentro de nosotros y nos traerá el hijo tan esperado, y ese será un nacimiento sin la intervención de un varón: será obra de nuestro espíritu que habrá conquistado una categoría superior. En la terminología alquímica, ese segundo estadio de la existencia material representado por Aisha, recibe el nombre de Mercurio, considerado como la madre de todos los metales.

En el tercer Día de la Creación el principal centro activo fue Binah. Su especialidad fue servir de fundamento a todo lo creado. Binah sería así la portadora de oscuridad, pero al mismo tiempo la que hizo posible nuestra existencia, la matrona que, en sucesivas etapas, iría "enfriando" las energías primordiales, a fin de que pudiéramos disponer de una Tierra material como campo de operaciones. Binah ha sido llamada Madre Oscura del Mundo. Ella ha gestado nuestra Tierra y su representante en el ámbito humano, la mujer, es la encargada de gestar las criaturas.

Del mismo modo que en el tercer Día de la Creación fue Binah el principal centro activo, también en la tercera etapa del desarrollo de la Oleada de vida humana apareció Eva, cuyo nombre es citado por primera vez en el tercer capítulo del Génesis (3, 20.) Así, tenemos que en Adam la humanidad es hermafrodita, cuando Kether ejerce su dominio. Bajo el dominio de Hochmah la humanidad se divide en dos sexos y el femenino es llamado Aisha. Bajo el dominio de Binah, después de haberse producido el acto de desobediencia a la ley restrictiva de este séfira (el de los luciferes), la mujer primordial recibió de Adam el nombre de Eva y a partir de entonces tuvo la facultad, inherente a Binah, de engendrar hijos. La palabra Eva está formada por las letras Heith-Vav-He.

Aisha significa la facultad de comprender, reflejada en la propiedad mineral del mercurio. Esta facultad de comprender es la que genera este nuevo nombre, ya que el Heith describe ese estado de las energías en el cual sentimientos y razón se tocan y construyen la base de comprensión de dos mundos, el Emotivo y el Mental. Zodiacalmente el Heith enlaza Piscis con Libra, que es el signo de la mujer. El Vav es el signo de transmisión-enlace de la luz con las

tinieblas y de las tinieblas con la luz. La mujer es la que da a luz y también la que recoge la luz- simiente masculina para introducirla en las tinieblas de su organismo físico y elaborar con ella la nueva existencia. El He es el signo de la vida, de la fertilidad. En términos generales Eva significa: el ser que transmite la vida. Así vemos que a través de Aisha Dios nos transmite la vida espiritual y a través de Eva nos confiere la facultad de transmitir la vida física.

En la terminología alquímica, ese tercer estadio de la existencia material, representado por Eva, recibe el nombre de sal, cuya propiedad permite dar un sabor particular a cada cosa, diferenciándolas así entre ellas. Como el ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y, según el principio hermético, lo de arriba es como lo de abajo,

tendremos que esos tres Principios se encuentran interiorizados en él

y constituyen las tres fuerzas que trabajan constantemente en su vida.

las tres fuerzas que trabajan constantemente en su vida. Azufre, mercurio y sal corresponden pues a

Azufre, mercurio y sal corresponden pues a propiedades activas en cada uno de nosotros y que se manifiestan como voluntad, sabiduría

e inteligencia que discierne. Es difícil que el azufre de Kether pueda manifestarse en nosotros

en toda su pureza porque representa la suprema unidad, mientras que los hombres estamos divididos en sexos, sin constituir aún vehículos apropiados para la manifestación de la unidad. Desde la cúspide del triángulo supremo, Kether se manifiesta a través de Hochmah o a través de Binah.

Voluntad-Providencia-Inteligencia: en esas tres palabras se encuentra la clave de nuestra existencia. La Voluntad es una fuerza que nos convierte en seres totalmente libres. Cuando la voluntad se pone en marcha, las circunstancias a nuestro alrededor empiezan a moverse y a configurarse de acuerdo con ella. Cuando nuestra Voluntad ha actuado, la fuerza providencial se pone en juego automáticamente

y dispara su chorro de luz para llevar a la madurez y a la perfección aquello que la Voluntad ha

puesto en marcha. Si la Voluntad deja de actuar, tampoco la Providencia lo hace, ya que son dos fuerzas dependientes la una de la otra. Éste es un punto de aprendizaje fundamental. Sin la Voluntad, la vida se parecerá a esas aguas estancadas en las que todos los parásitos anidan.

Así es. Pero en ciertos momentos necesitamos detenernos a reflexionar, parar el tren de nuestra vida para considerar aspectos profundos de nuestra personalidad y es correcto que lo hagamos. El dato relevante es comprender que después de esa parada es preciso poner en marcha la fuerza de voluntad para que el tren continúe su camino de evolución. Por ejemplo, para salir del estado que llamamos depresión, se requiere un esfuerzo de voluntad. En el ámbito simbólico, una de las principales causas de las depresiones es la necesidad que la persona tiene de cambiar su estilo de vida, su forma de enfocar los problemas y las situaciones cotidianas. Las personas sienten que sus miembros se paralizan, se niegan a responder, cuando tratan de volver a la carga, de seguir por la misma senda que les ha conducido a la depresión. En cambio, cuando son capaces de mirar un poco más allá de sus problemas, de levantar la vista y darse cuenta del nuevo paisaje que tienen delante, ponen en marcha la voluntad y consiguen su victoria personal.

La unión Kether-Hochmah da como resultado una voluntad expansiva luminosa, que incita al individuo a crear mundos y más mundos, utilizando la prerrogativa divina de expandirse ilimitadamente. Esta facultad sería interiorizada en el elemento varón, dotándolo de simiente

generadora que permite la reproducción en el mundo físico y que es al mismo tiempo signo anunciador de fecundidad en el mundo espiritual. El tercer centro de energía interiorizado en nosotros se encarga de aplicar la ley. Si la voluntad ha actuado de una manera arbitraria y errónea; si la Providencia ha llevado a la perfección algo que es inadecuado a los ojos de la divinidad, Binah-Inteligencia se encarga de llevarnos a comprender que nos hemos equivocado y con sus correcciones nos enseña a utilizar la Voluntad de conformidad con la ley divina.

La unión de Kether-Binah da como resultado una voluntad conservadora que aprisiona en sí las cualidades ígneas de Kether-Azufre para dar lugar a una creación selectiva, es decir, creación de elementos conformes a su propia naturaleza y limitados a ciertos condicionamientos. Esto nos permite comprender el misterio de la sexualidad; comprender el impulso del varón a generar de forma indiscriminada, mientras que la mujer, cuando sus propiedades esenciales están en orden, lo ejecuta de forma selectiva, con un varón objeto de elección previa. Por otra parte, mientras el varón en el espacio de nueve meses puede generar una cantidad indeterminada de hijos, la mujer debe contentarse con generar uno, o a lo sumo dos, si excluimos los fenómenos de fertilizaciones artificiales.

Ya tenemos pues constituida la pareja humana, tal como funcionará en lo sucesivo. Kether- Hochmah será el hombre y Kether-Binah la mujer. Nos referimos a la especie, ya que en lo individual, las sucesivas encarnaciones que el Ego ha efectuado desde entonces ha propiciado que la vertiente femenina del varón esté muy potenciada y que la vertiente masculina de la mujer lo esté también. Así pues, tres son las fuerzas activas en nosotros. De la primera recibimos una libertad absoluta: nada se opone al ejercicio de nuestra Voluntad. De la segunda obtenemos una ayuda divina, que es como una recompensa a nuestros esfuerzos y, en virtud de esa Gracia Providencial, nuestra obra alcanza su grado de perfección. La tercera de esas fuerzas nos obliga a plegarnos a la Ley y, por lo tanto, propicia que nuestra libertad sólo pueda ser ejercida en actos que sean conformes al designio divino. Pero la Inteligencia de Binah jamás actúa antes, sino después. En la medida que hayamos abusado de nuestros poderes creadores, nos veremos sometidos a la Ley.

Hesed

El trabajo conjunto de Kether-Hochmah-Binah da lugar a una creación. Binah, al oscurecerse o enfriarse, ha permitido que un mundo existiera en un plano inferior al de esos tres principios. Esa nueva esfera se conoce con el nombre de Hesed. Hesed fue el mundo que los Elohim concibieron para el ser humano y en el que podríamos haber vivido eternamente, pero ya sabemos que fuimos expulsados del paraíso.

El Centro de energía llamado Hesed entró en funciones en el cuarto Día de la Creación, que es el actual. La divinidad ya había desplegado entonces todos sus poderes, los inherentes a Kether, a Hochmah y a Binah. El resultado era Hesed, que encerraba todos los poderes sagrados y del que emanaban todas las virtudes espirituales. Hesed es un mundo de libertad; es un espacio en el cual la Gracia ha concentrado todos sus dones, y es un mundo en el que la Ley apenas prohíbe nada, tanta es la Bondad que reina en este sagrado lugar. En una palabra:

Hesed es el Paraíso Terrenal.

“Adam y Eva vivieron allí como reyes absolutos, con dominio sobre los animales y las cosas”. La interpretación profana de este pasaje bíblico convierte a Adam y Eva en un hombre y una mujer, pero en realidad, las letras ADM, que dan lugar al nombre de Adam, significan el Género

Humano en la etapa primigenia de su desarrollo, y Eva significa: el Ser que transmite la Vida. Adam y Eva somos todos nosotros en un momento de nuestro desarrollo. La humanidad de ese periodo apenas tenía conciencia de sí misma y obedecía los imperativos divinos como un autómata obedece los impulsos eléctricos que recibe. El ser humano poseía una visión de la divinidad y actuaba conforme a la voluntad divina.

Hubiese quizá permanecido allí hasta el final de los ciclos evolutivos, pero fue sensible a la voz de la experiencia, del “Mal”. Hemos visto como los disidentes de la esfera de Binah fueron precipitados al "abismo" para evitar que perturbaran los designios divinos. Este grupo de disidentes transmitió su herencia, por decirlo de algún modo, a las sucesivas generaciones que alcanzaron la auto-conciencia en los tres primeros días de la Creación, de modo que en los Trabajos de cada Día intervenía una categoría de seres cuya situación era anómala y su actuación contraria a los planes del Creador.

En la época paradisíaca aparecieron pues los Luciferes, que como sabemos eran un grupo de rezagados de la generación de los Ángeles, la que conquistó el nivel humano en el tercer Día de la Creación. Para asegurar su propia evolución, los Luciferes decidieron "ayudar" al hombre, instruyéndolo en todo lo referente a las funciones creadoras. "Si comes esta fruta, -le dijeron-, serás como Dios". Esto significa que cada vez que uno se encuentra en el paraíso, es decir, disfrutando de un descanso, de una situación de relax, de un alto en el camino, aparece un luciferiano para tocarnos las narices. Pero conviene recordar que actúan movidos por nuestra propia voluntad. Se produce la misma situación cuando nos echamos a dormir la siesta y le pedimos a la pareja que nos despierte al cabo de media hora. Cuando ejecute nuestro mandato, estaremos en el paraíso y su intervención puede molestarnos, pero ha sido generada por nuestra propia necesidad de levantarnos y continuar la evolución.

Se ha especulado mucho sobre el sentido de la "fruta prohibida". Pero todo ello encierra un misterio muy sencillo de entender. La esfera de Hesed, tal como hemos comentado, es el resultado de la acción de los tres centros superiores, Kether-Hochmah-Binah. Se ha visto como este último tuvo que renunciar a parte de la luz que le correspondía para poder engendrar una vida inferior a sí mismo (al igual que la madre cede los elementos de su cuerpo al feto que lleva en su interior.) Ese aspecto de renuncia, de restricción, Binah lo proyecta a todo lo que sale de su esfera, de modo que en ese Paraíso era natural que existiera una restricción, inherente a la participación de Binah. Así pues, Dios tenía necesariamente que prohibir algo a la primitiva humanidad. Sucede lo mismo en el momento que prohibimos a nuestros hijos que falten al colegio, por ejemplo, cuando a nosotros nos pescaron en más de una campana.

Gueburah

La desobediencia a las reglas que imperaban en Hesed-Paraíso propició que aquel mundo de libertad y felicidad se esfumara en beneficio de la polaridad contraria y que el ser humano entrara en el dominio del Rigor. Un nuevo Centro de energía entró en funciones, para ser sede de ese Rigor. Recibe el nombre de Gueburah, cuyo atributo es la Justicia. Se puede decir pues que el ser humano se vio obligado a salir del Paraíso por haber querido apurar todas las posibilidades que le ofrecía ese mundo.

De ahí se desprende una regla importante en la conducta diaria: para conservar la felicidad y el bienestar, es preciso que evitemos apurar las cosas. En las antiguas reglas de urbanidad, se enseñaba a los niños que era de buena educación dejar un poco de comida en el plato. Ese

"poco" es la parte de Binah y al hacerlo así se respeta su Ley, la de la renuncia. Apurar hasta su extremo límite, propicia la entrada en funciones del Rigor y la felicidad desaparece. Si apuramos hasta el último minuto para salir hacia una cita es posible que lleguemos tarde, con el consiguiente problema que ello pueda generarnos. Si apuramos la gasolina del coche, el carburador puede llenarse de los restos del fondo del depósito. Si apuramos la batería del móvil, podemos quedarnos a media llamada.

La salida del Paraíso supuso que la conciencia del ser humano se oscureciera y se desconectara de los creadores. Dejó de oír la voz divina de forma directa y, perdida esta guía luminosa, cayó bajo el imperio del deseo. Eso significó un importante cambio de planes y una nueva vía a transitar. Los deseos le hicieron descubrir su capacidad generadora y el placer inherente al acto sexual. Con anterioridad, en el periodo paradisíaco, los creadores unían las parejas en ciertas épocas del año, a fin de que el acto de generación se realizara al unísono con las fuerzas cósmicas y los hijos venían al mundo sin dolor. Al perder el contacto con la divinidad, el ser humano generó según sus deseos y al violar las normas cósmicas, apareció el dolor.

Caín

El primer hijo de Eva fue Caín, hijo de Samael, la Serpiente. Ello significa que Caín era de una estirpe superior a la humana. La Imaginación, atributo de la mujer, había entrado en relaciones íntimas con los rezagados de una generación superior, que eran los Luciferes, expertos en descifrar la Ley, pero trabajando bajo el dominio de Binah, el rigor. A partir de entonces el hombre, llevado por el luciferiano Caín, comprendería la ley que rige el universo con la sola ayuda de sus deseos. Sería el principio de todos los dramas y sufrimientos, el precio a pagar por su capacidad creadora. El Génesis nos habla de la seducción de la mujer por parte de la Serpiente. La palabra que es traducida vulgarmente por serpiente es Nahash, formada por las letras Noun-He-Shin, y nos describe una espiritualidad corrompida, generada en los bajos niveles del mundo material (Noun.) Fabre d'Olivet, un traductor iniciado del Génesis, decía sobre esta palabra: "Nahash quiere decir el ardor cupido, envidioso, interesado, egoísta, que serpentea en el corazón de los hombres y lo envuelve en sus repliegues."

La mujer primordial fue seducida por ese ardor interno que pusieron en el corazón de los hombres los luciferes. Lo que interesa ahora recalcar es que Caín es el hijo de la mujer y de una semi-divinidad corrompida, postergada. Ello dio lugar a una alteración en el proceso de creación divina. El despliegue del potencial divino exigía que la especie humana, después de ocupar los centros correspondientes a Kether, Hochmah y Binah, ocupara Hesed. Pero Caín en lugar de ser el representante humano de Hesed, es el de Gueburah. Nahash perturbó el orden divino haciendo que naciera primero el hijo destinado a nacer después. Así la humanidad fue arrojada del paraíso sin apenas haber vivido en él.

Abel

Caín es el hermano mayor de la pareja inicial, pero ese puesto hubiese correspondido a Abel, ya que Abel es la entidad espiritual-humana que corresponde a Hesed. Queda así explicado el misterio de los hermanos mayores que deben ceder sus derechos a los menores, que son quienes heredan el reino del Padre. Con Caín el orden divino se alteró, pero ello sólo constituye una peripecia. Hesed es el heredero del reino del Padre, de modo que por muy mayor que sea la estirpe de Caín por su aparición en el mundo, los derechos de primogenitura corresponden a

la estirpe de Abel-Hesed. Caín y Abel suponen dos voluntades enfrentadas, una dirigida a la conquista del mundo material y el conocimiento de todas sus leyes; la otra orientada hacia la conquista de los mundos espirituales. La voluntad que hizo concebir Caín fue más fuerte que la otra y esa voluntad resultó excluyente, es decir, "mató" la otra.

Como en la mayoría de los sucesos relatados en la Biblia, es preciso entenderlo como un proceso interior que tiene lugar cada vez que se concibe una tendencia. Si el objetivo al generarla está orientada hacia lo material, es decir, si sólo se desean resultados materiales, si en ellos se encuentra la pasión egoísta de Nahash, el hijo que nacerá será Caín. Si, por el contrario, se realiza con un objetivo superior, como podría ser el de adquirir conocimientos, entonces nacerá Abel. Un Abel que dejará de estar amenazado de muerte, puesto que con el correr del tiempo la voluntad de Caín se ha temperado y la misma Biblia nos relata más adelante como Esaú, el hermano mayor, perdonó a Jacob, el hermano menor.

Pero en ese estadio primordial a que se refiere el relato bíblico, la voluntad de Adam y Eva, presionados por Nahash, se orientó hacia la conquista del mundo material y ello los condujo al Este del Edén, fuera de ese exuberante paraíso en el que hubiesen podido vivir, cuyas llaves están en Abel.

Lección 6 La unión masculina-femenina

El Árbol de la Vida

Hemos explicado que los centros de energía llamados: Kether, Hochmah, Binah, Hesed, Gueburah, fueron desarrollando un proyecto evolutivo. Detrás de ellos se crearon otros:

Tiphereth, Netzah, Hod, Yesod y Malkuth. Estos diez centros, que en terminología cabalística se denominan Séfiras, conforman el llamado Árbol de la Vida. El Árbol de la Vida representa un esquema de evolución y del mismo modo que nos ilustra sobre el desarrollo de la vida en los inicios de nuestra galaxia, también servirá para mostrarnos los pasos a seguir en el desarrollo de cualquier proyecto, sea de la índole que fuere. Son etapas obligatorias en el camino de aquello que deseamos realizar.

Como podemos ver por la situación de los círculos que aparecen en el grafico colocado a continuación, el Árbol está dividido en tres columnas: la del centro es la más elevada, le sigue la de la derecha y la de la izquierda.

- Los principales atributos del Árbol son los siguientes:

1.- Kether: la Voluntad 2.- Hochmah: la Sabiduría 3.- Binah: la Inteligencia Activa 4.- Hesed: el Poder

5.- Gueburah: la Justicia 6.- Tiphereth: la Armonía 7.- Netzah: la Belleza 8.- Hod: la Verdad 9.- Yesod: la Imaginación 10.- Malkuth: el Reino Material, la Cristalización.

Como hemos constatado, el Árbol está formado por tres columnas: la de la derecha se conoce con el nombre de columna de la Bondad, de la Gracia o de la Tolerancia. La de la izquierda, como columna del Rigor, de la Ley, o aún del Sacrificio o Severidad. Y la del centro como columna del Equilibrio o la Armonía. Estos atributos se deben a las funciones que realizan los Séfiras que las pueblan. Vemos que los Séfiras están unidos por un camino, al que se da el nombre de Sendero. Ese Sendero hace que las energías contenidas en un Séfira desemboquen inevitablemente en el que le sigue, lo cual permite comprender el sentido de un determinado Séfira a partir del significado de su oponente.

determinado Séfira a partir del significado de su oponente. ilusión. En ciertos grabados los centros aparecen

ilusión.

En ciertos grabados los centros aparecen en forma de fuentes que se comunican, colocados uno debajo de otro, desde Kether a Malkuth, de manera que el agua empieza por llenar la primera fuente y se va derramando a las siguientes en cuanto los sucesivos receptáculos se van llenando. Kether representa el punto de inicio de cualquier proyecto, la energía de empuje, la inspiración, la motivación que tiene que llevarnos a planificar. De este modo, una empresa a desarrollar, sea de tipo material, emotivo, intelectual o espiritual tiene que tener su fase Kether, necesita de ese impulso inicial, del empuje de la voluntad, de esa chispa que nos permitirá arrancar.

Hochmah es el centro de las oportunidades; donde la voluntad de Kether se hace visible; la fase del proyecto en el que se dan las circunstancias precisas para poder continuar su desarrollo; es el punto de suerte que te anima a seguir, a mantener encendida la chispa de la

Binah es el centro de desarrollo de las normas; el que facilita el marco de actuación donde debe desarrollarse la empresa; el que marcará los límites en los que debe moverse el proyecto, sus pautas de conducta.

Hesed es el centro llamado el paraíso y el atributo que se obtiene de él es el poder. El paso por este Séfira debe conferir al proyecto un alto grado de pasión, sin la cual se perdería en el marasmo de lo intrascendente. Cualquier idea que se precie y quiera llegar a buen puerto necesita su dosis de pasión. A través de Hesed se tienen que asumir compromisos que luego deberán ser cumplidos. Y del poder debe emanar la generosidad.

Gueburah tiene por misión restablecer el orden, por eso su atributo es la Justicia. Cuando el proyecto llega a la frontera de Gueburah es el momento de corregir los errores y de implantar mejoras. Los placeres de Hesed son tantos, que el ser humano se desvía de los objetivos trazados en Kether. Cuando esto ocurre, Gueburah entra en actividad y, del mismo modo que el cirujano extirpa el mal con el bisturí, él impone la Justicia, mostrando la forma de seguir el camino trazado con anterioridad. Este centro también muestra la importancia de saber ser discreto cuando un proceso se está desarrollando, del mismo modo que el horno debe permanecer cerrado hasta que la levadura del pastel haya subido.

Pongamos un ejemplo de proyecto a realizar: escribir un libro. El primer paso, el que corresponde a Kether, es poner la voluntad en marcha para impulsar la idea, marcarse como objetivo escribir un libro. En la segunda fase, Hochmah, es preciso que estemos muy atentos a cuanto suceda a nuestro alrededor, porque tienen que producirse las circunstancias para encaminarnos hacia el proyecto. Quizá a través de algún amigo, de un programa de televisión o de un cartel de un anuncio descubramos el tema sobre el que queremos escribir. En Binah deberemos establecer el marco, situar los límites. Si decidimos escribirlo en castellano nos estaremos circunscribiendo a los países de habla hispana. Podemos decidir si se tratará de un ensayo, una novela, un libro de cuentos o de poesía.

En la cuarta fase, Hesed, tendremos que ponerle pasión al proyecto y amplificar las miras iniciales, sentir que tenemos capacidad para desarrollarlo. El paso por Gueburah nos llevará a plantear posibles cambios, a rectificar ideas iniciales y a comprender la importancia de la discreción en cualquier proyecto en ciernes. Ahora sigamos el proceso del Árbol y continuaremos al mismo tiempo con el desarrollo del ejemplo.

El siguiente centro se llama Tiphereth es el primer Séfira que se encuentra en la columna central, del Equilibrio, después de Kether y su atributo es la armonía; es cuando el proyecto debe pasar por el tamiz de la conciencia; cuando es necesario bascular un equilibrio entre las ganas de desarrollarlo y su necesidad; es momento de pensar en su repercusión exterior.

En el ejemplo del libro deberíamos pensar si el tema escogido es acorde con nuestra conciencia y cómo puede repercutir en los lectores potenciales. Si nos fijamos, todos los Senderos del Árbol conducen a Tiphereth y éste lleva a todos los Centros de Vida. Es el Centro que establece la Conciencia en el hombre, el que centraliza todas las experiencias procedentes de la columna del Rigor y de la Gracia, infundiendo la idea de un equilibrio entre la Necesidad hecha Ley y la Gracia Divina. Es el centro que dirá si la experiencia iniciada en Kether-voluntad es acorde con las experiencias que debemos asimilar en esta vida.

Netzah, el número siete, es el Centro que inspira el ideal de Belleza. Se encuentra en la columna de la derecha, debajo de Hesed y viene a decirnos que en la vida además de lo útil también debe destacar lo bello, el detalle sutil que armoniza el conjunto, el perfume que da sentido a la flor y que atrae a los insectos para que la fecunden. Netzah representa la

sensibilidad que ofrece inspiración a los artistas y a los enamorados material para alimentar su amor. Es el encargado del envoltorio, el que dotará el impulso de atractivo y le conferirá un toque de seducción. Llegado este punto deberemos plantearnos si el libro va a aportar belleza, si entrará a través de los sentidos. Es el momento de pensar en una portada llamativa.

El atributo de Hod es la Verdad. Superada la fase de la belleza es preciso preguntarse cuál es el mensaje que encierra el proyecto. Llega el momento del análisis y la síntesis, es preciso configurar el resultado final, prever la estructura definitiva. También deberán estudiarse las vías de comunicación a utilizar para que el producto se expanda en la sociedad. En el caso del libro, es el momento de analizar el contenido que se le quiere dar, de decidir el número de páginas, el cuerpo de las letras, el formato y decidir los medios que van a utilizarse para que pueda llegar al público.

Yesod es el tercer Séfira de la columna del Equilibrio y su esencia es la Imaginación. Las virtudes que deben desplegarse cuando el proyecto alcanza esta fase son las de la paciencia, la visualización del resultado que se desea y la visión de una imagen global. Cabe pues apartarse un poco de la empresa y tratar de visualizarla en su conjunto. Con referencia al libro, es el momento de imaginarse la incidencia que tendrá la historia que relatamos en los lectores.

Finalmente, Malkuth representa nuestro Yo físico, el planeta Tierra, nuestra personalidad material. Malkuth nos marca la cristalización, la realización en el ámbito físico de aquel propósito que se inició en Kether. Cuando el proyecto de escribir un libro llega a Malkuth, es el momento de proceder a escribirlo, de materializar el impulso inicial.

proceder a escribirlo, de materializar el impulso inicial. La primera vuelta ha terminado, pero la escritura