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Arte, ciencia y fe Tomás Ríos Barrantes

El desarrollo de la Música después de la 2da Guerra Mundial.

Ejemplos de la influencia de la Ciencia y la Fe en esta.

Contexto histórico:

El segundo enfrentamiento militar mundial del siglo XX tuvo aún mayores consecuencias que
el primero. El costo de vidas humanas alcanzó niveles mucho más altos. No se trató sólo del número
de muertes entre las filas militares, las fatalidades que cayeron sobre los civiles fueron igual de
numerosas, alcanzando un estimado de 30 millones de muertes. Además, la política racial de la
Alemania nazi terminó con la vida de millones de europeos. El grado de destrucciones materiales fue
igualmente amplio. El mundo y sus habitantes parecían haber sido literalmente destrozados por esta
segunda versión más avanzada de la moderna tecnología bélica.

Debido a la situación política europea de esta época, un hecho que afectó a la música de
este momento fue la emigración de un amplio número de músicos europeos hacia los Estados
Unidos, donde encontraron un refugio frente al totalitarismo y la guerra. Este movimiento
migratorio fue uno de los muchos factores que desde una posición periférica (previamente, Europa
occidental era el “líder” cultural internacional) condujeron a los Estados Unidos hasta el centro de
las actividades musicales y artísticas de Occidente.

El mundo, al tiempo que se transformó políticamente, fue creciendo drásticamente durante


la segunda mitad del siglo. Los acontecimientos importantes que se producían en una parte del
globo tenían una rápida repercusión en el resto del mundo, gracias a los avances en transporte y
comunicación.

El hecho de que ahora podamos saber qué está sucediendo en el resto del mundo al mismo
tiempo que está ocurriendo nos ha hecho mucho más conscientes de la existencia de otras culturas
que en ninguna otra época anterior y ha fomentado la evolución de una única “cultura mundial”,
compartida por gentes que viven en regiones muy alejadas entre sí, esparcidas a lo largo de todo el
mundo. Todo esto conlleva a que los limites culturales tiendan a desaparecer y que cada vez más
exista una supranacionalidad cultural.

Entonces, el rasgo más característico de esta cultura contemporánea es su penetrante


pluralismo. Al igual que las diferentes culturas locales han sido influenciadas por el contacto con el
mundo exterior y sometidas por influencias de otras culturas, ha comenzado a aparecer una nueva
“cultura mundial”, formada por diversos elementos de una fuente inagotable de diversos recursos.
Lo que diferencia a esta cultura de las anteriores es la ausencia de principios estéticos y técnicas
prefijadas, o lo que es igual, el tipo de características que se asumen a la hora de constituir las bases
necesarias de toda cultura o estilos definidos. Su estilo ha sido redefinido como una mezcla ecléctica
de materiales y características procedentes de un enorme depósito de recursos. El tipo de
diferenciaciones fundamentales previas que solían hacerse entre la música popular y la culta, la
occidental y la oriental, por ejemplo, se han eliminado y todo tiende a fundirse en un nuevo
eclecticismo.

El pluralismo radical de la cultura contemporánea pasó a ser algo evidente durante la década
de 1960, cuando aparecieron los nuevos movimientos artísticos y comenzaron a reemplazarse o a
montarse unos sobre otros casi año tras año. Debido a la inexistencia de un núcleo de presupuestos
estéticos compartido, la búsqueda hacia “algo nuevo” fue una tarea fundamental en la producción
de muchos artistas. En la música en 1950, dominaban el serialismo y la indeterminación, que dieron
paso a la música textural, el minimalismo, la música étnica, música ambiental y neo tonalidad,
música electrónica, entre otros.

Esta crisis de identidad colectiva, ligada a la “tradición de lo nuevo” definió los profundos
sentimientos de alienación y descontento experimentado por muchos durante los años de la
posguerra. Un factor principal, que contribuyó a estos sentimientos fue la amenaza de una guerra
nuclear. Esto produjo un nivel de tensión e irrealidad en la vida contemporánea. Como protesta
contra el “status quo” cultural y político de las instituciones establecidas, muchos artistas e
intelectuales concibieron su trabajo de una forma contraria a las formas convencionales del arte
occidental, aislándose voluntariamente del público educado en el arte tradicional.

La atmósfera de malestar artístico existente se materializó en el “teatro del absurdo”, al


carecer todo discurso de significado, los artistas debían subrayar la ausencia de sentido, la
arbitrariedad y lo caprichoso. También se puede ejemplificar con las acciones de los jóvenes de la
década de 1960, que iban en contra del armazón político y cultural establecido.

Muchos artistas contemporáneos han tratado de llevar a cabo una ruptura radical con el
pasado. Desconfían de las tradiciones anteriores, de las formas de realizar y percibir las cosas
establecidas e institucionalizadas por considerarlas inadecuadas e irrelevantes dentro de las actuales
circunstancias. La necesidad de poner a prueba nuevos acercamientos artísticos, existente a lo largo
de todo el siglo XX, se ha convertido en un presupuesto estético básico.

Entonces, la Música que se compone desde la Segunda Guerra Mundial constituye un parche
muy variado, con una gran cantidad de colorido, cuyos rasgos se caracterizan por la diversidad más
que por ningún otro aspecto. El resultado es que las obras realizadas en esta época, a menudo,
parecen tener pocas conexiones entre sí. A diferencia de otras etapas anteriores, parece no existir
una unidad estilística que aglutine a estas tendencias.

El fenómeno Beatles

Ejemplo: “She loves you”.

La cultura de las masas comenzó a crecer de manera exponencial. Esto sucedió debido a los
avances de la comunicación y la tecnología de grabación sonora, como también por la situación
social y política internacional. Los Beatles fueron la banda más famosa de la historia, y se
desarrollaron en un momento en que la sociedad estaba en una especie de “desate mental”, debido
a la tensión política y bélica (ya se hablo de la posibilidad inminente de una bomba nuclear) como
por el fomento a la sociedad de consumo occidental. Esta música funcionó como una válvula de
escape frente a todo esto, y movilizó a todo el mundo.

Xenakis y la ciencia

Iannis Xenakis (1922-2001) nació en Grecia. Trabaja con la idea de la formación de grandes
bloques sonoros. Estudió Ingeniería y matemática. Fue ayudante del famoso arquitecto suizo-francés
Le Corbusier. Tuvo un interés en acoplar ciertos tipos de cálculos matemáticos a diseños visuales
para sus proyectos arquitectónicos. De este modo, ayudó a diseñar dos importantes edificios de Le
Corbusier: El convento de La Tourette y el Pabellón Philips para la exposición mundial de Bruselas de
1958.

A Xenakis le atrajo las fuertes analogías entre la arquitectura y la música, a las que vio como
realizaciones concretas de cálculos matemáticos abstractos, y comenzó a interesarse cada vez más
por las cuestiones de estructura musical.

Su diseño para el Pabellón Philips fue de hecho una realización alternativa, en un medio
diferente de unas ideas que desarrolló primero para una composición orquestal, Metástasis (1954).

Ejemplo: “Metástasis” (Más allá del lugar determinado. “Meta-staseis”)

Un punto de contacto inmediatamente evidente entre las dos obras, la arquitectónica y la


musical, puede verse en las líneas dispuestas de forma continua, que fluyen de una forma lineal del
edificio y los glissandos convergentes y divergentes de la música.

Al buscar un tipo de causalidad apropiada a los efectos sonoros en masa, comenzó a aplicar
a la música teorías de probabilidad matemática, especialmente la “ley de los números largos”,
formulada en el siglo XVIII por el matemático suizo Jacques Bernoulli. En términos sencillos, esta ley
establece que cuanto más aumente el número de ocasiones en que se produzca un hecho casual,
como por ejemplo el lanzar una moneda al aire, más posibilidades hay de que el resultado se
encamine hacia un fin determinado. Tomando prestado un término de Bernoulli, Xenakis habló de
música concebida en estos términos como “estocástica”, o lo que es igual, música indeterminada en
sus detalles pero que, sin embargo, se dirige hacia un final definido.

Aquí, la nota individual es solamente una más dentro de una colección de notas que
interactúan de forma compleja, cada una de ellas con poco peso o importancia por sí mismas (en
este sentido se puede decir que son “indeterminadas”). Sin embargo, la estructura general está
cuidadosamente calculada para producir un resultado definitivo y predecible. Y aunque Xenakis
utiliza los cálculos matemáticos para ayudar a dar forma a estos hechos musicales “probabilísticos” o
“estadísticos” y para determinar su distribución a lo largo de la composición, él mantiene que “la
música tiene que dominar”. La matemática es solamente una herramienta y cuando traslada los
cálculos a unas indicaciones musicales concretas, Xenakis los ajusta con propósitos puramente
musicales.

El réquiem de Lygeti
György Lygeti (1923-2006) fue un compositor húngaro de origen judío. Se volvió muy
conocido gracias a las películas de Stanley Kubrick, al ser utilizadas sus composiciones como bandas
sonoras de películas como “2001: Odisea en el espacio”, “El resplandor” u “Ojos bien cerrados”.

Ejemplo: “Kyrie, del Réquiem” (Señor, ten piedad). Este es una misa de difuntos, llevado a
cabo justo antes del entierro o en las ceremonias de recuerdo o conmemoración.

, Utiliza una técnica compositiva llamada “micro-polifonía”. En esta, componentes separados


que aunque en su mayor parte no son perceptibles de forma individual, cambian constantemente
para producir sutiles transformaciones en los modelos internos. Mariano Moruja1, conductor del
Grupo Vocal de Difusión, dijo al respecto:

“.. .Lo que me parece interesante decir es que, si bien Ligeti hablaba de micro polifonía y de
disolución de la melodía, a la hora de escribir esta obra estaba dando cuenta de su propia vida: es el
réquiem de alguien que atravesó el nazismo, la segunda guerra y el estalinismo. Experimentaba con
el lenguaje, pero eligió un réquiem. Quería que se escuchara un réquiem. Y lo que se escucha es
realmente conmovedor. La micro polifonía está, es una textura que se mueve, y no hay una melodía
sino un espectro que se desplaza en alturas y tiempo. Pero hay un modo particular de ver la muerte.
Quien lo escuche no se quedará sólo con el sonido, escuchará también la historia de Ligeti, la del siglo
XX. Oirá el contenido emocional de la obra.”2

Tomás Ríos Barrantes

1
Mariano Moruja y su coro estrenaron el Réquiem en el Teatro Colón el 2 de Noviembre de este año en
Argentina.
2
https://www.clarin.com/espectaculos/musica/mariano-moruja-habla-requiem-gyorgy-ligeti-obra-cuenta-
historia-siglo-xx_0_I47OUCWKM.html