Вы находитесь на странице: 1из 8

Anzaldúa, Raúl (2015), "Reflexiones sobre lo imaginario y la creación",

en Pérez, Álvarez, Luis, Coordinador, Creaciones del imaginario social


16 LUIS PÉREZ ÁLVAREZ El deseo, la ley y la ética. Juan Pablos Editor,
Universidad Autónoma del Estado de Morelos, México.
ma es incalculable e inconmensurable. Esta imposibilidad de
REFLEXIONES SOBRE
algo que se da radica en que la justicia sólo puede surgir como
LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN
resultado del acontecimiento del vínculo con el otro, del régi-
men de reciprocidad histórica y revocable, de ahí su alcance
Raúl Enrique Anzaldúa Arce *
ético yen su extremo político. Esto implica que la justicia es un
acontecimiento ligado a una forma de ser y de decir que no se
clausura en el establecimiento de una verdad absoluta "dada"
por otro, en calidad de exterioridad. Este otro lugar que preten-
de ocultar y mostrar su trascendentalidad muestra, sin más, el
origen del fundamento místiéo de la autoridad con el que Oéci-
dente ha pretendido cimentar su juridicidad. Con esto, Ray-
mundo Mier nos anticipa que impartir justicia admite el doble Para un creador: Raúl Emmanuel
sentido de instituido e instituyente, más allá de toda institucio-
nalidad.
Nuestros lectores y críticos sabrán juzgar si las ideas y refle- LA CREACIÓN: MITOLOGÍA Y AUTOPOIESIS
xiones aquí plasmadas dan cuenta suficiente del nombre que
hemos elegido para estos trabajos del Seminario. Para nosotros, Desde la Antigüedad se creía que la creación era obra de un ser
los autores, despertar y estimular la reflexión sobre estos te- suprahumano; se pensaba que era una creación de Dios (ex deo),
mas es ya un aliciente. ya sea un único Dios (como en la religión judeocristiana) o varios
dioses (como en la mitología griega).
Sin embargo, Castoriadis sostendrá que en los dominios del
hombre lo que existe es creación humana, que el sujeto y las so-
ciedades se crean a sí mismos, aunque esto haya sido escamotea-
do en favor de las deidades. Esta concepción tiene una serie de
implicaciones importantes, como la oposición a la idea de la
determinación absoluta y en consecuencia la posibilidad de la au-
tonomía.
Para construir su concepción de creación, Castoriadis se apoya
en dos fuentes fundamentales: la mitología griega y la teoría de
la autoppiesis de los biólogos chilenos Francisco Varela y Hum-
berto Maturana.
La mitología griega es retomada fundamentalmente a partir
de la Teogonía (el relato del origen de los dioses), escrita por He-
síodo en el año 700 antes de Cristo. El poeta relata cómo aparece

* Docente-investigador de la Universidad Pedagógica Nacional,


Cuerpo Académico "Constitución del sujeto y formación", miembro
fundador del Seminario Interinstitucional "Cultura, educación e imagi-
nario social". Correo electrónico: creanzal@yahoo.com.mx >.

[ 17]
RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN
18 19

la primera generación de dioses: del caos surge la diosa Gea (la mente de-terminado de una vez y para siempre. La creación es
Tierra) y Uranos (el Cielo), y de su unión engendraron a los Tita- justamente la posibilidad de escapar a la determinación absoluta
nes, entre ellos el más joven, Cronos (el Tiempo), se apodera del y crear nuevas determinaciones, que también serán provisorias:
poder supremo castrando a su padre. Para no correr la misma "Lo que cada vez (en cada 'momento') es, no está plenamente
suerte de ser castrado por sus hijos, Cronos se traga enteros a sus determinado, es decir no lo está hasta el punto de excluir el
vástagos (no los devora), menos a uno recién nacido, al que su mu- surgimiento de otras determinaciones" (Castoriadis, 1998a:10).
jer Rea (también figura de la Tierra), logra ocultar: Zeus. Pero además de la mitología, Castoriadis recurre a la teoría
De acuerdo con el relato mitológico, Zeus, una vez que crece, biológica de la autonomía y la autopoiesis de Varela y Matura-
se enfrentará a su padre y con la ayuda del poder del rayo (que na, quienes grosso modo plantean que todo ser vivo es un ser
había obtenido de los Cíclopes) hará que su padre Cronos vomi- para sí que, para sobrevivir y conservarse, requiere crear un
te a sus hermanos y los vuelva a la vida. mundo para sí que le permita metabolizar su relación con su há-
El poderoso Zeus se encumbrará en el poder y enfrentará a bitat. Esta creación de un mundo implica que "nada puede en-
los Titanes, y los que son vencidos serán desterrados al Tártaro, trar en ese mundo propio si no es transformado según los
un lugar de tinieblas que en la Teogonía de Hesíodo tiene una principios de ese mundo" (Castoriadis, 20026:90). Francisco
doble acepción: representa al vacío, pero también una suerte de Varela, en un diálogo con Castoriadis plantea lo siguiente:
abismo sin fondo (caos) de donde se enraízan y nutren todas las
cosas del Cielo y de la Tierra. [...] la vida en tanto proceso auto constituyente contiene ya
El Tártaro representa al inframundo, un lugar de tinieblas esta distinción de un para sí [...] fuente de donde emerge lo
imaginario, capaz justamente de dar sentido a lo que no son
donde los dioses desterrados del Olimpo han sido condenados a
más que masas de objetos físicos. Este arraigo del sentido en el
habitar y a purgar sus castigos.
origen de la vida, ahí está la novedad de este concepto de
Pero es también el abismo sin fondo de donde surge lo exis-
autonomía, de autopoiesis. [...] Y nunca me habría atrevido
tente en el mundo, es el magma a partir del cual el sujeto y las
a hablar de lo imaginario en el origen de la vida si no hubiera
sociedades crean su mundo. Esta segunda acepción será recu-
dispuesto precisamente de esta especie de continuidad entre
perada por Castoriadis para señalar que en la creación del cos- los fenómenos biológicos del origen de la vida y el ámbito
mos las cosas del mundo y su orden surgen del caos, del abismo, social. Digo precisamente continuidad, no identidad (Casto-
del sin fondo, de la indeterminación magmática. riadis, 2002b:93).
Para la mitología griega la creación del mundo es hecha por
los dioses, a partir de un estado preexistente al que se denomina- La autopoiesis se opone a la idea de que los seres vivos sólo
ba caos. Retomando la analogía con este mito, Castoriadis plan- podrían ser comprendidos a partir de la relación que guardan con
tea que el caos es un abismo o lo sin fondo. Es lo que existe sin las acciones externas a ellos, como si únicamente fueran seres
determinación, en con-fusión (sin forma clara), pero de lo que se reactivos, incapaces de autotransformarse. Varela y Maturana
extrae forma y determinación, orden y estratificación, lo que plantean, con esta teoría, que el ser viviente es capaz de auto-
conforma el cosmos. Para Castoriadis la creación es ex nihilo (no crearse, de tal modo que constituyen una suerte de pseudoesfera
es in nihilo, ni cum nihilo), lo que significa que "surge en alguna que tiende a la clausura (un mundo para sí), aunque nunca logre
parte y por intermedio de las cosas" (Castoriadis, 2002a:278). cerrarse o concluir por completo, pues hay una permanente crea-
La creación de formas, figuras que constituyen un kosmos , un ción de lo nuevo.
orden que da sentido al caos, que a su vez crea nuevas determi- La idea de autocreación, llevada por Castoriadis al ámbito de
naciones (Castoriadis, 1998a:10), ya que nada está completa- la psique y lo histórico-social, se opone a la concepción de la
20 RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE
REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN 21

tradición filosófica de Occidente, que sostiene que el hombre Cada sociedad crea un magma de significaciones imaginarias
conoce las ideas y las formas (eirlé) a través de la razón, pero no sociales, irreductibles a la funcionalidad o a la "racionalidad",
las crea.' Por el contrario, Castoriadis afirma que la característi- encamadas en y por sus instituciones y que constituyen en
ca central del ser humano es su capacidad de crear figuras, for- cada caso un mundo propio ("natural" y "social") (Castoriadis,
mas e imágenes, y que gracias a ellas se instituye a sí mismo e 19986:24).
instituye su sociedad.
Los sujetos y las sociedades crean un "mundo" para sí, es decir,
Pero esta autoinstitución en general no se sabe como tal [...]. un "mundo ensídico"; esto implica que la concepción que se cons-
La alienación o heteronomía de la sociedad es autoaliena- truye del "mundo", es una elaboración propia, es una creación
ción [...] se manifiesta en la representación social de un origen de las significaciones imaginarias de la sociedad que piensa enese
"
extrasocial de la institución de la sociedad (Castoriadis, 1989, mundo".
t. H:332).

Lo que instituye, crea y transforma a la sociedad es lo imagina- LA CREACIÓN IMAGINARIA


rio. El ser humano (al igual que el resto de los seres vivos) organi-
za y ordena su mundo a partir de crear formas e imágenes' que Hasta ahora no contamos con una teoría de lo imaginario que
son producción imaginaria, creación de significación y sentido sea aceptada por la mayoría de los investigadores sociales, exis-
para sí. ten diversas concepciones que parten de problemáticas particu-
lares, que proponen diferentes nociones de lo imaginario. En
El ser es caos o abismo o lo sin fondo. Es caos de estratificación esta diversidad encontramos concepciones que resultan contra-
no regular: esto quiere decir que implica "organizaciones" dictorias, mientras que otras podrían tratar de articularse. Tam-
parciales, cada vez específicas de los diversos estratos que descu- bién encontramos trabajos que hacen alusión a lo imaginario
brimos (descubrimos/construimos, descubrimos/creamos) en sin conceptualizarlo, o bien abordándolo de manera muy super-
el ser (Castoriadis, 1998a:64).
ficial, lo que contrasta con otros trabajos cuyos autores realizan un
esfuerzo serio de teorización
Frente a este caos surge la creación de formas, figuras que
En esta diversidad de concepciones sobre lo imaginario, en-
constituyen un lcosmos, un orden que le da sentido al caos. En lo
contramos que para algunos autores lo imaginario son imágenes
imaginario se crean estas figuras, formas y significaciones con las
(Pintos, 1996; Durand, 2000) que se manifiestan en produccio-
que el sujeto y la sociedad instituyen un mundo para sí, un mun-
nes simbólicas (Bachelard, 1997; Durand, 2000), mientras otros
do ensídico donde lo que se entiende por "mundo" es una elabo- sostienen que son representaciones colectivas que facilitan la
ración propia de cada sociedad, donde encuentra sentido lo que
es, lo que hace y su existencia misma. ' La polisemia de la noción de imaginario ha hecho incluso que en
algunos trabajos tenga el carácter de comodín discursivo que sólo sirve
' "El pensamiento tradicional ha negado siempre la creación, pero de ornamento novedoso, detrás del cual se oculta la escasez de argumen-
simétricamente, estaba obligado a afirmar la imposibilidad de la des- tos en el planteamiento riguroso de una problemática. En ciertos tra-
trucción (nada se crea, nada se pierde, todo se transforma)" (Castoria- bajos la noción de "imaginario" ha sido empleada casi como sinónimo
dis, 2004:15). para aludir a una enorme cantidad de cuestiones: ideología, representa-
2 El ser se manifiesta a los sujetos y a las sociedades como un ente ciones sociales, creencias, etc.; de manera que puede diluirse sin alcan-
organizado, como un orden (kosmos) frente al caos. zar el carácter conceptual que requiere una teoría.
22 RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN 23

comunicación y la interacción entre los sujetos (Carretero, 2011), Los objetos, los discursos, las prácticas y las instituciones son
las cuales conforman esquemas de interpretación del mundo, creados por las significaciones imaginarias y, a partir de ellas,
que orientan los comportamientos y facilitan el ejercicio del poder el sujeto construye un mundo psíquico y sociohistórico "para sí"
(Baczko, 1991:30). en el cual encuentran sentido su existencia y sus acciones.
Algunos historiadores que trabajan la historia de las mentali- Castoriadis plantea que lo imaginario se manifiesta en dos ór-
dades (especialmente en la llamada Escuela de los Annales),4 denes o dominios humanos, que son inseparables pero a su vez
consideran que lo imaginario es fundamentalmente un sistema irreductibles: el orden de la psique y el orden histórico social. Lo
de referencias (Guliemi, 1991), las cuales conforman un campo de imaginario en el dominio de la psique es nombrado como ima-
representaciones que incluyen fantasías, mitos, creencias y con- ginación radical, mientras que en el dominio histórico social se
cepciones de sentido común, que.Cada sociedad construye en le denomina imagina rió social.
una época determinada. La imaginación radical alude a la capacidad psíquica de crear
Dentro de todas estas concepciones, la de Comelius Castoria- significación a través de producir un flujo incesante de represen-
dis (1989, t. II) ha venido cobrando importancia por la solidez taciones, intenciones (deseos) y afectos, que se crean ex nihilo
de sus planteamientos y la rigurosa fundamentación teórica. (de la nada), pues no existían antes. Castoriadis designa a esta
La concepción de lo imaginario en Castoriadis es diferente a capacidad como imaginación radical para enfatizar que las sig-
la de otros autores, para él lo imaginario son significaciones, nificaciones que produce son creadas de forma original y se
construcciones de sentido: convierten en la "raíz" de la creación de otras significaciones.
La imaginación no es sólo la elaboración y conexión de imá-
Elegí el término "significaciones" por considerarlo el menos genes, sino también creación de imágenes (visuales, acústicas,
inadecuado para aquello a lo que apunto. Pero de ningún táctiles, olfativas) como significaciones6 para la psique. Todo lo
modo debe tomárselo en un sentido "mentalista". Las signifi- que hay en la psique es creado por la imaginación radical.
caciones imaginarias sociales crean un mundo propio para la La imaginación crea la realidad psíquica, que se conforma de
sociedad considerada, en realidad ellas son ese mundo; y ellas representaciones ligadas a afectos y a deseos que aparecen de ma-
forman la psique de los individuos (Castoriadis, 1998b:320). nera inseparable. Las pulsiones, por ejemplo, tienen un compo-
nente representacional que se manifiesta a través de la fantasía
Lo imaginario no se reduce a ser la imagen de algo, sino que
de la satisfacción alucinatoria de un deseo. Este componente es
es la creación incesante e indeterminada de figuras, formas e imá-
cargado (investido) de energía libidinal (impulso, deseo), que
genes que actúan como significaciones. Siguiendo a Castoriadis,
se busca satisfacer en la realidad. Castoriadis parte de la concep-
podemos decir que lo imaginario alude a las significaciones de
ción de psique elaborada por Freud y la desarrolla colocando en
lo que son las cosas, así como a la manera en que son "presentar
el centro del funcionamiento psíquico la imaginación radical co-
das" (o re-presentadas), para que tengan sentido en una sociedad
mo creación incesante.
determinada. Lo imaginario, entonces, es un esfuerzo de crea-
Este autor sostiene que el ser humano, más que un "animal
ción y construcción de sentido.'
racional" (como plantea la filosofía en Occidente) es un ser imagi-
nante, con una imaginación desbordada que es irreductible a lo
° Un abordaje más detallado de esto se encuentra en Raúl Anzaldúa
racional, además de ser disfuncional, pues es un flujo irrefrena-
(2007).
5 "Lo imaginario es la fuerza creadora que permite que, entre la per-
cepción de la realidad y la expresión de su experiencia, coagule una 6 Bachelard plantea que la imaginación no es sólo la capacidad de

forma de interpretación" (Ramírez Grajeda, 2003:292). creación de imágenes, "es más bien la facultad de deformar las imágenes
RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE
24 REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN
25

ble que hace aparecer lo nuevo incesantemente en el devenir punto de excluir el surgimiento de otras determinaciones" (Cas-
psíquico del sujeto, que no obedece exclusivamente a una fun- toriadis, 1998a:10).
ción de racionalidad, de sobrevivencia o de satisfacción de ne- La tesis fundamental de Castoriadis es que la sociedad se
cesidades; por el contrario, su capacidad creativa desborda con instituye y se transforma a partir del flujo de significaciones ima-
mucho estos modos de funcionalidad. Incluso llega a sostener ginarias que crea para organizarse y dotarse de un mundo, que
que el ser humano, más que un placer de órgano, busca satisfa- tiende a la clausura (aunque nunca se cierra), en el que ella en-
cer un placer de representación, de creación imaginaria. cuentra sentido e identidad. Ese mundo se crea a través de ins-
En el dominio histórico-social lo imaginario es denominado tituciones.
como imaginario social, y alude a la capacidad de las sociedades De acuerdo con Castoriadis (1989, t. I), las instituciones son
de crear sistemas de significación que le dan sentido a todo lo que sistemas simbólicos que establecen las concepciones, formas de
produce, valora y conforma su concepción del mundo. pensar, ser y actuar en una sociedad, de manera que conforman
las funciones y las normas a partir de las cuales se regulan las rela-
Llamo imaginarias a estas significaciones porque no corres- ciones sociales.
ponden a elementos "racionales" o "reales" y no quedan agota- Cabe señalar que la institución no se reduce a su dimensión
das por referencia a dichos elementos, sino que están dadas funcional, ni a su carácter racional; aunque estas dimensiones es-
por creación, y las llamo sociales porque sólo existen estando tán presentes, no son condiciones suficientes para explicar su
instituidas y siendo objeto de participación de un ente colec- estructura, su forma de organización y sus prácticas. A la par de
tivo impersonal y anónimo (Castoriadis, 1998a:68). su carácter funcional, las instituciones tienen una condición ima-
ginaria, creativa, que desborda a lo instituido e instituye nuevas
Para Castoriadis lo social es inherentemente histórico, porque formas de ser institucional, que trasciende la racionalidad de lo
es creación continua, es proceso de autocreación y autotrans- preestablecido con anterioridad.
formación. Pero la historia, para este autor, no es la concepción Lo imaginario social crea y mantiene las instituciones produ-
convencional que interpreta el proceso histórico como una su- ciendo significaciones a través de dos operaciones fundamenta-
cesión de acontecimientos, que obedecen a causas o finalidades les denominadas legein y teukhein.
lógicas y racionales, que siguen un esquema de "desarrollo", "pro- El legein es la operación por medio de la cual lo imaginario
greso" o de "dialéctica". social crea significaciones que permiten nombrar-distinguir-ele-
La historia, para Castoriadis, es creación, emergencia radical, gir-poner-reunir-contar. Esta operación se realiza principalmen-
de incesante autotransformación, que no puede predecirse pen- te gracias al lenguaje (que es la institución de las instituciones).
sando que sigue un esquema de deterrninidad. El legein organiza las concepciones y el pensamiento de una
Nada está completamente determinado de una vez y para colectividad, creando la racionalidad de una sociedad. Esta racio-
siempre. La creación es justamente la posibilidad de escapar a la nalidad sigue una lógica ensídica que establece unidades-identi-
determinación absoluta y crear nuevas determinaciones, que tam- dades y diferencias, las cuales permiten clasificar y agrupar en
bién serán provisorias: "Lo que cada vez (en cada 'momento) es, conjuntos estas unidades. Éstos son los procedimientos básicos
no está plenamente determinado, es decir no lo está hasta el de la lógica formal, a los que Castoriadis denomina lógica con-
juntista-identitaria (Castoriadis, 1989, t. II:99).
[...] y, sobre todo, la facultad de libramos de las imágenes primeras, de El legein, por medio de la lógica conjuntista identitaria, produ-
cambiar las imágenes [lo fundamental es su capacidad de desbordar- ce la racionalidad de la ontología heredada en Occidente, donde
las]" (Bachelard, 1997:9). el "ser" es "ser determinado". Sin embargo, Castoriadis cuestiona
26 RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE
REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN
27

esta idea de la determinidad absoluta, sin que esto signifique Lo que escapa a las significaciones instituidas favorece la posi-
que sostenga una filosofía de la indeterminación, para él la creación bilidad de nuevas producciones imaginarias, esfuerzos de crea-
implica el surgimiento de nuevas determinaciones: ción de sentido para instituirlo. Se trata de la tensión constante
entre las dos dimensiones del imaginario social: el imaginario
La idea de creación sólo implica indeterminación en este sen- radical y el imaginario efectivo.
tido: la totalidad de lo que no está nunca tan total y exhausti- El imaginario efectivo hace alusión a lo que queda instituido en
vamente "determinado" como para excluir (hacer imposible) una sociedad a las normas, valores, discursos, prácticas, creencias,
el surgimiento de nuevas determinaciones (Castoriadis, formas de ser y hacer que configuran una institución, mien-
1998b: 32). tras que el imaginario radical es la capacidad de crear nuevas
sighificaciones sociales que instituyen nuevas concepciones,
El teukhein es la segunda operación que realiza el imaginario normas, discursos y prácticas que transforman lo instituido y/o
social y consiste en crear significaciones de "reunir-adaptar-fabri- crean nuevas instituciones.
car-construir [...] dar existencia como... a partir de... de manera Estas dos dimensiones de lo imaginario social aluden a la
adecuada a... con vistas a..." (Castoriadis, 1989 t II:158). Mien- tensión de dos procesos que configuran el devenir de las insti-
tras que el legein alude a significaciones del decir-clasificar, el tuciones: lo instituido y lo instituyente. Usando la metáfora del
teukhein crea significaciones del hacer-construir, donde la técni- magma' con la que Castoriadis se refiere a la creación imagina-
ca es sólo una parte de estas significaciones, pues el hacer social ria y la "lógica" de las significaciones nuevas, lo instituyente es
abarca muchos otros aspectos. lo que surge como magmático, como significaciones inéditas,
Teukhein y legein utilizan los mismos operadores: para hacer, desconocidas, surgidas de lo in-nombrado o lo impensado hasta
fabricar, adaptar, es necesario antes, separar, nombrar y orde- el momento (emergencia del caos o lo sin fondo), que sin em-
nar. Tanto"el teukhein como el legein están implicados, ninguno bargo se solidifica en lo instituido, hace roca en institución y
de los dos puede instituir algo sin el otro. sirve de basamento a la sociedad. Un basamento extraño, por
La realidad social se crea a partir de las significaciones del cierto, porque a pesar de su apariencia perene y pétrea en reali-
legein: ser/no ser, existir/no existir, valer/no valer; pero también dad su permanencia requiere de su constante repetición.
entran en juego las diferencias establecidas por el teukhein: útil/ Lo instituido, para conservarse como tal, necesita repetir sus
inútil, posible/imposible, factible/no factible. Estas distinciones concepciones, normas, discursos y prácticas como si fueran ritua-
creadas e instituidas por lo imaginario social son las que permi- les que con la fuerza de su insistencia mantienen y perduran a la
ten la institución de la sociedad, su representar decir (legein) y su institución. Paradójicamente, nunca hay repetición plena, es
hacer (teukhein). decir, nunca se puede repetir exactamente lo mismo; al respec-
Para la sociedad, todo lo decible, lo representable y lo que to, Deleuze (2002) señala que en toda repetición hay diferencia.
puede hacerse, debe ser aprehendido en esa red de significacio- Nunca una institución se mantiene idéntica y sin cambios,
nes para que tengan sentido. De esta manera, la sociedad trata de pues como diría Heráclito, nunca nos bañamos en el mismo río, no
recubrirlo todo, para organizarlo y hacerlo organizable. Por eso sólo porque el río fluye y cambia sus aguas sino porque nosotros
crea un mundo para sí donde todo debe y puede tener sentido. también cambiamos y no somos los mismos (Hottois, 1997). Así,
Aunque este recubrimiento nunca está asegurado por comple-
to, siempre hay cosas que escapan a los sentidos instituidos, pero
7 "[ ]
llamamos magmático a todo modo de ser, modo de organiza-
aún así hay un esfuerzo de englobarlos, ahora bajo el argumen-
ción no conjuntista-identitario que podemos encontrar o que podemos
to de "enigmas del mundo". pensar" (Castoriadis, 1998a:201).
28 RAÚL ENRIQUE ANZALDUA ARCE
REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN 29

las instituciones que repiten ritualmente lo instituido nunca son las 4) Las sociedades cuentan con una potencia creadora en per-
mismas (los sujetos que la encarnan cambian), ni tampoco pue-
manente tensión de autoinstitución reproductora, pero
den repetirse igual las significaciones y sentidos que instituyen en
también de autotransformación instituyente.
cada práctica y regulación. 5) En la creación social subyace inseparablemente, sin que
Hay una suerte de re-creación y re-significación en la repe-
sea determinante, ni irreductible, la creación de la imagi-
tición, que podemos pensar como una especie de re-petición,
nación radical de representaciones, deseos y afectos.
como una nueva petición, una convocatoria a re-producir-se 6) El sujeto, para Castoriadis, se constituye en el entramado
igual aunque no se logre y esto sea sólo una ilusión. de dos dominios: el de la psique y el de lo histórico social,
que en su devenir son un flujo incesante de imaginación
radical y río abierto de significaciones imaginarias socia-
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA CREACIÓN SOCIAL
les. Cabe señalar que en este embate de significaciones
instituyentes el sujeto tiene la posibilidad de que cuestione
A manera de epílogo, conviene recapitular algunas implicaciones lo que es, lo que ha sido, para posar una mirada reflexiva y
de planteamientos que se han expuesto hasta aquí, pues sin duda autónoma hacia lo que podría ser.
son importantes para el pensamiento social contemporáneo: 7) La autonomía implica darse su propia ley, cuestionar re-
flexivamente las significaciones creadas por la psique y/o
1) El hecho de que la sociedad sea una creación humana, ins-
instituidas por la sociedad. La autonomía puede alcanzar-
tituida por lo imaginario social, implica que no es una pro- se tanto para el sujeto individual como para la sociedad.
ducción natural, ni tampoco supra humana. Por lo tanto Sin embargo, esta posibilidad cursa por consideraciones
es irreductible a una explicación causal, determinista, uní- particulares tanto para el sujeto como para el colectivo, por
voca; pues como vimos, a decir de Castoriadis, no hay de- sus características y los procesos que conlleva cada uno;
terminación absoluta y por consiguiente no hay causa veamos a continuación algunas de estas consideraciones.
absoluta que opere de una vez y para siempre: la sociedad
es creación incesante.
2) La institución imaginaria pone el énfasis en la creación hu-
La autonomía en el sujeto implica, entre otras cosas, cuestionar
mana que no cursa por la determinación absoluta. Sin em- reflexivamente sus propias determinaciones subjetivas (Castoria-
bargo, Castoriadis aclara: "Mi filosofía no es una 'filosofía dis, 1989, t.I), otorgándoles un nuevo sentido. El sujeto autónomo
de la indeterminación'. Precisamente creación quiere decir reconoce su mundo y sus deseos, y actúa siguiendo una concien-
posición de nuevas determinaciones-surgimiento de nuevas cia moral reflexiva. Para hacer esto es necesario no sólo cambiar
formas, eidé, y por ende ipso facto de nuevas leyes: las perte- la relación que guardan las instancias del aparato psíquico, sino
necientes a esos modo de ser" (Castoriadis, 1998b:32). crear un nuevo sentido a esta relación dinámica.
3) Lo imaginario social constituye un orden de fenómenos
Para buscar la autonomía en el orden sociohistórico se requie-
irreductibles a lo psíquico y lo social. No es la obra de un re, en primer lugar, que el colectivo reconozca que las instituciones
individuo en particular (líder, jefe, etc.), sino de un colec- de la sociedad son creadas por él y por lo tanto transforma-
tivo anónimo que trasciende cualquier individualidad y se bles por él. Una sociedad que reconoce esto puede cuestionar
impone a ellas a través de las instituciones que crea, las sus propias instituciones, sus representaciones del mundo, sus
cuales cuentan con una doble dimensión: funcional e i ma- saberes, sus "certezas", sus significaciones sociales, y puede trans-
ginario-magmática. formarlas de manera crítica y reflexiva.
30 RAÚL ENRIQUE ANZALDÚA ARCE REFLEXIONES SOBRE LO IMAGINARIO Y LA CREACIÓN
31

Crear es romper con la clausura del mundo ensídico que nos Deleuze, Gilles (2002), Diferencia y repetición, Buenos Aires,
hemos creado, para hacerlo es necesario reflexionar y pensar de Amorrortu.
otro modo, abrir la posibilidad de nuevos sentidos, como señala Durand, Gilbert (2000), Lo imaginario, Barcelona, Ediciones del
Jordi Terré (2001:10): Bronce.
Guliemi, Nilda (1991), Sobre historia de mentalidades e imagina-
Pensar comporta riesgos. Porque pensar es siempre una "des-
rio, Buenos Aires, Conicet.
estabilización de nuestras propias evidencias", empezando
Hottois, Gilbert (1997), Historia de la filosofía del Renacimiento
por la primera: nuestra propia identidad [...] para pensar de
a la Posmodernidad , Madrid, Cátedra.
otro modo es necesario empezar a pensar contra uno mismo.
Pintos, José Luis (1996), "Orden social e imaginarios sociales:
'una propuesta de investigación", en Papers, Galicia, núm.
BIBLIOGRAFÍA 45, pp. 101-127.
Ramírez Grajeda, Beatriz (2003), "Imaginario y formación", en
Anzaldúa, Raúl (2007), "Lo 'imaginario en la historia de las Ana Ma. Morales, Territorios ilimitados. El imaginario y sus
mentalidades", en Beatriz Ramírez Grajeda (coord.), De metáforas, México, UAM-A/UAEM.
identidades y diferencias. Expresiones de lo imaginario en la Terré, Jordi (2001), "Pensar, amar, vivir", en Archipélago, núm.
cultura y la educación, México, UAM-A. 48, "Crisis y mutaciones del trabajo", Barcelona, pp. 7-12.
Bachelard, Gaston (1997), El aire y los sueños, México, FCE.
Baczko, Bronislaw (1991), Los imaginarios sociales. Memorias y
esperanzas colectivas, Pablo Betesh (trad.), Buenos Aires,
Nueva Visión.
Carretero, Ángel Enrique (2011), "Postmodernidad e imagina-
rio. Una aproximación teórica", en A Parte Rei. Revista de
Filosofía, disponible en <http://aparterei.comicarretero26.
htm>, consultado el 10 de marzo de 2011.
Castoriadis, Cornelius (1997), El avance de la insignificancia,
Buenos Aires, Eudeba.
(1998a), Los dominios del hombre, Barcelona, Gedisa.
(1998b), Hecho y por hacer, Buenos Aires, Eudeba.
(1989), La institución imaginaria de la sociedad, tomos
I y II, Buenos Aires, Tusquets.
(2000), Ciudadanos sin brújula, México, Coyoacán.
(2002a), Figuras de lo pensable, México, FCE.
(2002b), La insignificancia y la imaginación, Madrid,
Trotta.
(2002c), "La racionalidad del capitalismo", en Cornelius
Castoriadis, Figuras de lo pensable, México, FCE, pp. 65-92.
(2004), Sujeto y verdad en el mundo histórico-social,
Buenos Aires, FCE.