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COMO DIVORCIARSE EN BOLIVIA

QUE ES EL DIVORCIO

El divorcio es la disolución del matrimonio pronunciada por la justicia en vida de ambos


esposos; es la salida más idónea cuando la vida matrimonial de los conyugues ya no
puede salvarse.

ANTES DE LA PROMULGACIÓN DE LA LEY Nº 483 “LEY DEL NOTARIADO


PLURINACIONAL”

CAUSALES DE DIVORCIO

Para poder iniciar un proceso de divorcio, primeramente se debe determinar una o


varias causales que justifiquen dicho pedido; en base al artículo 130 del Código de
Familia se reconocen las siguientes causales:

1.- Por adulterio o relación homosexual de cualquiera de los conyugues.-


Respecto al adulterio, debe entenderse como una falta de fidelidad consistente
en tener relaciones con una persona diferente del conyugue, en cuyo caso basta
la prueba indirecta que haga presumir la existencia de tales relaciones.
- Ejem. Un hijo extramatrimonial durante la unión conyugal.

2.- Por tentativa de uno de los cónyuges contra la vida del otro, o por ser
autor, cómplice o instigador del delito contra su honra o bienes.- Es la
violación del deber de auxilio y asistencia; probar esta causal depende de
prueba documental, testifical y otras.

3.- Por corromper uno de los padres al otro o a los hijos o por connivencia
(complicidad) en su corrupción o prostitución.- Según la gravedad del caso
será causal de divorcio o hasta delito.

4.- Por sevicia, injurias graves o malos tratos de palabra o de obra que
hagan intolerable la vida en común.-
– SEVICIA.- Consiste en ejecutar actos con crueldad, es decir, con intención de
hacer sufrir.

– INJURIA.- Son palabras o actos ofensivos u omisiones de los deberes de los


esposos.
– MALOS TRATOS.- Son agresiones, lesiones físicas.

Este punto tiene como elementos la violencia física, psicológica y sexual, por
lo que si usted es víctima de violencia, denuncie al agresor ante la autoridad
pertinente de manera inmediata.

5.- Por abandono malicioso del hogar que haga uno de los conyugues y
siempre que con justa causa no se haya restituido a la vida en común
después de 6 meses de haber sido requerido judicialmente a solicitud del
otro.- Para considerar el abandono como malicioso (ojo no es delito), tiene que
haber una citación con una orden judicial de restitución, que se tramita
previamente de manera separada.
6.- Finalmente, se puede demandar el divorcio por la separación de hecho
libremente consentida y continuada por más de dos años, independientemente
de la causa que la hubiese motivado (Art. 131). En este caso solamente se tiene
que probar y demostrar la duración y continuidad de la separación.

REQUISITOS Y TRÁMITE

1.- Contactar un abogado ya sea particular o dependiente de alguna institución pública


(SLIMS) o no gubernamental, quien redactara la demanda de divorcio en base a una
o varias de las causales mencionadas, según su caso lo guiara respecto a las pruebas
y procedimiento a seguir.
2.- Presentar los siguientes documentos:
– Certificado de matrimonio o libreta de familia (original).

– Certificado de nacimiento (original) de los hijos (si los hubieran).

– Detalle de los bienes (muebles o inmuebles) adquiridos durante la unión conyugal.

– Otra documentación que respalde la causal por la cual demanda el divorcio.

3 .-Dirigirse a la ventanilla de recepción de causas de la Corte Superior de Justicia,


donde deberá presentar la demanda con los valores correspondientes.

ACTUALMENTE CON A LEY Nº 483 “LEY DEL NOTARIADO PLURINACIONAL”

El 25 de enero del año 2014 el Estado boliviano promulgó la ley Nº 483 “LEY DEL
NOTARIADO PLURINACIONAL” introduciendo como una innovación en el: Título V
Capitulo II, el “divorcio notarial”, con la finalidad de descongestionar la carga procesal
y el retardo judicial existente en los juzgados públicos en materia familiar. Es
precisamente ese “descongestionar”, el motivo por el que el Estado vio la necesidad
de delegar la tramitación de estos llamados “procesos voluntarios “a los Notarios
de Fe Pública y desligar de los mismos a los jueces y así liberar la carga procesal
también en materia civil y comercial.

Requisitos y condiciones.

En cuanto al Divorcio Notarial o de mutuo acuerdo En el Art. 94 de la Ley del Notariado


Plurinacional, se establecen los requisitos por los cuales procede el divorcio notarial,
éstos son:

1.- La existencia de consentimiento y mutuo acuerdo entre los cónyuges sobre la


disolución del matrimonio,
2.- Inexistencia de hijos producto de ambos cónyuges,
3.- Inexistencia de bienes gananciales y
4.- Inexistencia de pretensión de asistencia familiar para ninguno de los cónyuges.

Certificado de NO propiedad emitido por las oficinas de Derechos Reales .- La


certificación de no propiedad es el documento que acredita que la persona que realiza
el divorcio notarial que no cuenta con ningún otro bien inmueble registrado en
Derechos Reales en todo el país. Certificación del SERECI.- de inexistencia de hijos e
hijas en común. Declaración voluntaria de la inexistencia de bienes gananciales sujetos
a registro. Declaración voluntaria de la inexistencia de proceso judicial de divorcio

Esta documentación es exigida por el Notario de Fe Pública al momento de aceptar la


tramitación del divorcio por la vía notarial y debe estar acompañada del acuerdo donde
ambos cónyuges manifiesten su voluntad expresa de divorciarse.

Dichas medidas están dirigidas a cuidar y garantizar que los usuarios (conyugues) no
puedan sorprender la buena fe del notario de fe pública al mentir u omitir información
acerca de sus bienes sujetos a registros o peor aún los hijos procreados dentro de su
matrimonio.

Si uno de los cónyuges no da su consentimiento, se opone o desiste durante la


tramitación, se suspende inmediatamente el trámite y se debe ir al proceso judicial. Se
considera que existe desistimiento cuando los cónyuges o los convivientes,
transcurridos los días hábiles establecidos desde la fecha en que el instrumento fue
puesto a su disposición, no concurren a su otorgamiento.
Los divorcios en los que no haya mutuo acuerdo seguirán tramitándose ante el poder
judicial en los tribunales de familia.

Una vez verificados los documentos, el Notario de Fe Pública registrará los mismos
ante la presencia física de ambos cónyuges, dando fe de la fecha del acto jurídico
voluntario e instando a las partes para que en el plazo de tres meses computables a
partir de la fecha del registro se presenten nuevamente en la oficina de la Notaria o
Notario de Fe Pública para ratificar su decisión de divorciarse.

Una vez ratificada la voluntad expresa de continuar con el trámite de divorcio, el Notario
protocolizará el acuerdo y el acta de ratificación.

Finalmente se expedirá el correspondiente testimonio de divorcio notarial para que con


este documento, los ya ex cónyuges, se apersonen al SERECI y tramiten la
correspondiente cancelación de la partida matrimonial que les dará su nuevo estado
civil de “divorciados”, y les permitirá, si es el caso o su deseo, contraer un nuevo
matrimonio.

Algo importante es que, si en el plazo de seis meses computables a partir de la solicitud


de divorcio notarial ambos cónyuges no se presentan a ratificar su decisión de
divorciarse, el trámite caducará y será archivado.

El Estado y su búsqueda para dar cumplimiento al principio del “Vivir Bien “establecido
en el Art. 8 parágrafo II de la Constitución Política del Estado y ante la necesidad de
ajustar las normas a la actual realidad social que está atravesando nuestro país, es
que incorpora esta institución jurídica “divorcio notarial”, como un trámite voluntario en
materia familiar delegando esta atribución los Notarios de Fe Pública para resolver la
tramitación de los mismos, y así contribuir a descongestionar los juzgados públicos
en materia familiar, pues en la actualidad, éstos se encuentran saturados de procesos.

Otro de los aportes de esta ley es reducir el índice de los procesos contenciosos en
materia familiar, ya que con el anterior Código Familiar todos los procesos de divorcio
eran contenciosos y se tenía que demostrar una causal de divorcio, algo que llevaba
a los cónyuges a recorrer un camino tedioso y prolongado.

A pesar de las facilidades que ofrecen la actualidad el divorcio notarial, ciertamente no


se ha estado ejecutando de forma regular, esto debido a que la población por falta de
información y por la cantidad de requisitos que exige este trámite, continúa
recurriendo directamente a la vía judicial.

Trámite.
Los cónyuges deben firmar un documento de petición de divorcio (redactado conforme
a las exigencias del art. 95) y presentarlo al notario.
El notario, en presencia de ambos, debe registrar el documento. Aquí es importante la
fecha del registro.
Las partes deben volver a la notaría a ratificar su decisión de divorciarse. Para ello,
deben esperar por lo menos tres meses y manifestar nuevamente su decisión de
divorciarse. Esta ratificación no puede hacerse pasado los seis meses de la
presentación de la solicitud de divorcio.
El art. 96 de la Ley 483 no indica si esta ratificación puede ser verbal o es también
escrita. Lo más seguro será que el notario exija que sea escrita. Lo que si queda claro
es que el notario deberá extender un acta de ratificación de la solicitud de divorcio.
Una vez ratificada la decisión de divorciarse, el notario podrá extender el testimonio de
divorcio notarial. Este testimonio se deberá remitir, por el notario, al Servicio de
Registro Cívico para la cancelación definitiva de la partida matrimonial.

Es necesario el abogado ?
La Ley no exige la presencia o actuación del abogado en estos casos, como lo hace
cuando el divorcio se realiza por vía judicial. Y es perfectamente posible que las partes
redacten el acuerdo y lo presenten al notario. Pero tampoco es un obstáculo para que
los esposos busquen el asesoramiento de un profesional para realizar este trámite
notarial.
En todo caso, es importante contar con un formato pre impreso (tipo formulario), que
cumpla con los requisitos exigido por la ley en cuanto a su contenido y que las partes
lo puedan llenar y presentar al notario.
También me parece posible que el notario cuente con alguno de estos formularios y
que puedan ser llenados por los cónyuges ese mismo momento

Cabe aclarar que la institución notarial no riñe con las instituciones familiares. Atribuir
competencia notarial no significa privatizar el derecho de familia; el notario desempeña
una función pública, vela por los intereses públicos, a la vez que logra combinar la
seguridad jurídica con la celeridad que los tiempos en que vivimos exigen.